Cristina García Rodero: combatiendo la nada

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Cristina García Rodero Combatiendo la nada 2.° premio internacional de fotografía Alcobendas



La magistral Cristina García Rodero honra a nuestra ciudad, y al Centro de Arte Alcobendas, permitiéndonos hacerle este particular homenaje a su larga trayectoria. Rodero goza ya del reconocimiento unánime del gremio cuando en 1996 se le concedió el Premio Nacional de Fotografía; en el año 2009 se convirtió en el primer nombre español en formar parte de la agencia Magnum, fundada por Cartier Bresson y Capa, y cuya entrada está reservada a los fotógrafos más prestigiosos y persistentes. Es un orgullo saber que entre estos y otros grandes hitos de su trayectoria, se encuentra ya para siempre el joven pero sólido Premio Internacional de Fotografía Ciudad de Alcobendas del año 2011. Del trabajo de Cristina García Rodero me gusta todo. Nos ha permitido, a través de sus fotografías, conocer las entrañas de los personajes de su «España oculta» y, con ello, aprender a conocer mejor nuestro propio país y la diversidad de sus gentes, costumbres, fiestas y tradiciones. Siempre le agradeceremos que nos haya permitido conocer mejor España porque hacerlo es querer a nuestro país más y mejor.También su trabajo nos ha traído las emociones de otros países, de otros lugares y de otras gentes. Tengo varios libros de García Rodero. De lo visto y leído me quedo con unas palabras suyas: «Creo que el sentido del humor en la vida es fundamental para seguir viviendo y para quitarle tragedia a las cosas. La vida es muy dura y hay gente y circunstancias que la hacen más dura aún, así que deberíamos tratarnos mejor unos a otros y echarle todo lo positivo que podamos a la vida». Ese optimismo, esa emoción, esa creación y curiosidad que desprende el trabajo de Cristina, es un privilegio que puedan percibirlo y sentirlo ahora los vecinos de nuestra Gran Ciudad. Abran las puertas de sus emociones al entrar en esta magnífica exposición; estoy seguro de que se irán siendo un poquito distintos, un poco mejores. Les invito a todos a disfrutar de esta exposición y del arte de Cristina García Rodero. Nos vemos en Alcobendas. Ignacio García de Vinuesa Alcalde de Alcobendas



Es para mí un honor participar en el catálogo que presenta la exposición de Cristina García Rodero, una fotógrafa que contempla el mundo con una sensibilidad e intensidad profunda y por la que siempre he sentido predilección. Conocí a Cristina García Rodero personalmente cuando acudió a Fotonoche, actividad de la que nos sentimos muy orgullosos por su especial y agradable punto de encuentro al aire libre entre fotógrafos y aficionados, y pude disfrutar nuevamente con ella cuando acudió a recoger el II Premio Internacional de Fotografía de Alcobendas. Entonces nos regaló unas imágenes y unas palabras que nos llegaron al corazón. Ahora, un año más tarde, tenemos la oportunidad de seguir disfrutando de su trabajo a través de esa mirada que la caracteriza y con lo que ella mejor hace: fotografías. Todos recordamos las fotos que recogían imágenes de las fiestas más tradicionales de su serie «España oculta»; su instinto viajero y explorador también ha llenado su mochila, durante más de cuarenta años, de personajes de cientos de países que Cristina recorre sin descanso: México, Haití, Georgia, Cuba... Las mujeres de todos estos lugares son las protagonistas de la exposición que ahora os presento. De diferente condición y edad, nos las muestra llenas de emociones: alegría, tristeza, amor, soledad... Emociones que retrata como pocos saben hacerlo. Una vez más una de las artistas más destacadas de nuestro país nos hará disfrutar con su arte, «regalándonos» todas estas imágenes para que podamos disfrutar con ellas en el Centro de Arte Alcobendas. Están todos invitados. Luis Miguel Torres Concejal de Cultura



Índice Combatiendo la nada José María Díaz-Maroto

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Catálogo

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Cristina García Rodero Síntesis biográfica

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Combatiendo la nada

Si tuviera que buscar una nota característica y esencial en la forma de ser de Cristina García Rodero esta sería, sin lugar a dudas, su frenética pasión por transformar todo en imágenes, sin desperdiciar ni un minuto las posibilidades que le ofrece la vida para reflejar con una carga de sensibilidad, ternura y bondad al ser humano. Cristina vive una relación con la realidad/su realidad, a través de la mediación que le ofrece la cámara fotográfica, distinta al resto de los mortales consiguiendo siempre resultados prodigiosos; aparentemente tranquila, observadora y contemplativa se transforma en apasionada, exaltada y palpitante cuando, cargada al cuello de cámaras y objetivos, trabaja en los escenarios de cualquiera de los lugares de nuestro planeta por donde ha viajado. Observamos en esta exposición los trabajos más representativos de la artista: España oculta, Américas, Lo festivo y lo sagrado, Rituales de Haití, María Lionza, Entre el cielo y la tierra, Transtempo... donde ha encarnado el prototipo de eficacia y saber estar en el momento preciso, así como la capacidad de trabajo y adaptación. A pesar de trabajar obligadamente en situaciones límites (tiempo, sin apenas ayuda, peligros de todo tipo...) consigue ejercer su oficio intensamente sin perder el ánimo, con una carga de aliento fuera de lo normal. Ha puesto a punto un sistema de trabajo que le ha permitido obtener resultados inigualables. Antes de comenzar un nuevo proyecto o viaje prepara con ahínco una serie de temas sugestivos y en muchas ocasiones cargados de humanidad, basados en la vasta documentación iconográfica que posee y en la información adicional obtenida en libros, bibliotecas y apuntes de amigos y conocidos. Una vez en el lugar de destino, enriquece su documentación con nuevos esquemas y con un acercamiento personal a nativos y lugareños como solo sabe hacer ella, y todo para que nada se le pueda escapar. Al analizar sus imágenes con el oficio e intuición obtenido a lo largo de los años imagino unas reglas estudiadas para el natural acercamiento de Cristina a los sujetos a fotografiar, la discreción en la aproximación, la pasividad emotiva y la selección del mejor encuadre posible. 11


En numerosas ocasiones a lo largo de su carrera, ha intentado comprender e interpretar, o mejor dicho, asimilar a su experiencia personal, la humanidad que se desprende en las situaciones límites como la enfermedad, la pobreza, la desesperación o la espiritualidad. Ha fotografiado a los inválidos en Lourdes (1995), ha sabido captar el verdadero amor fraterno en Georgia (1995), ha seguido y convivido con los creyentes hasta el Santuario de San Lázaro (El Rincón en Cuba) durante varios años; y en otra latitud lejana, de igual forma, a los creyentes en Lalibela, Etiopía (2009). Pero sus fotografías nunca están realizadas con el espíritu de un reportero editorial, ella busca el testimonio real, en ocasiones salvaje, escudriña lo auténtico y de este modo llega a expresar situaciones extraordinarias en forma de auténticos relatos visuales. Todo ello hace que una forma de trabajar intensa, con tiempo suficiente para volver a los mismos escenarios termine en una selección de imágenes inmejorables, conceptualmente independientes pero a la vez expresiones seriadas de momentos irrepetibles; este es el motivo por el cual su narración se presta, de manera continuada a prolongados y brillantes proyectos fotográficos. «al final, este es mi trabajo. Hablar de la vida, describir culturas nuevas, acercarme al ser humano y sentirlo próximo»1. La trayectoria existencial y la evolución estética de Cristina a lo largo de su dilatada carrera se ha desarrollado con una profunda y constante sensibilidad, fiel a sus principios, sin variar un ápice sus fundamentos creativos, siendo capaz de trabajar con las mismas pautas desde hace décadas y consiguiendo continuamente generar lo mejor de los sentimientos. Sin modificar una escena, evitando teatralizar lo que aparece ante sus ojos, así trabaja Cristina. «En cuarenta años, en definitiva, he fotografiado de muchas maneras. Al principio los autores que más influyeron en mí fueron los retratistas: Irving Penn, Richard Avedon y Diana Arbus. Al principio yo era retratista y, desde luego, colocaba muchísimo a las personas, te hablo de cuando yo tenía veinte años. Cuando empecé a fotografiar fiestas, empecé así: eran retratos de grupos, de gente vestida para la fiesta, hasta que me di cuenta —porque no he pasado por ninguna escuela— de que aquello no tenía sentido, de que la realidad era mucho más interesante y de que una fiesta era movimiento y que fotografiar a una persona muy bien compuesta, la persona con el traje más bonito a la puerta de casa, quieta, pues sí, era muy válido, pero la acción era para mí mucho más importante todavía. Entonces el retrato dio paso a otro tipo de retrato, pero en movimiento. Lo importante era entonces captar el movimiento y   Palabras de Cristina publicadas en entrevista para el diario ABC, 2012.

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según he ido trabajando más, ya todo vale. Todo vale en tanto que ya no es el retrato de una persona en movimiento sino todo el caos, que tu reorganizas y ordenas y que antes rehusabas. Porque antes se te metía alguien en el plano y te fastidiaba, pero ahora lo aprovechas y trabajas con una rapidez tremenda porque es algo que te ha dado la experiencia, esa capacidad de trabajar a toda velocidad. Lo que no admito es alterar la realidad, que tú transformes la realidad para hacer creer que eso que fotografías existe así, me parece un engaño espantoso. Hay muchas formas de entender la fotografía, y para mí todas son válidas, lo que no me parece válido es intentar engañar a la gente, eso es lo que no me parece honesto»2. Combatiendo la nada representa una cuidada selección de imágenes de los proyectos fotográficos más importantes de Cristina García Rodero donde la presencia de la mujer encarna el papel de protagonista, una nueva revisión del recorrido de cuatro décadas llenas de pasión y trabajo, por y para la fotografía. El pasado año, el Premio Internacional de Fotografía Ciudad de Alcobendas3, fue concedido en su segunda edición y por unanimidad a nuestra querida Cristina García Rodero este es el motivo de esta entrañable exposición seleccionada escrupulosamente para ofrecer una paseo ordenado en el tiempo donde además, contaremos con la proyección continuada del audiovisual María Lionza, que complementa la extensa obra de la primera española que forma parte de la mítica agencia fotoperiodística Magnum4. El gesto de La niña enferma, Giorgia (1995) recibiendo el consuelo piadoso de su madre, La fuerza de Dios mío dame coraje, Haití (2002), la horizontal composición de La mano protectora Venezuela (2006) o la irracionalidad espontaneidad de Los que han visto la muerte. Romería del Santo Cristo de la Agonía, Xende (1984) —sin lugar a dudas una de las imágenes más celebres de «España oculta», 2   Extracto de la entrevista realizada por Rosa Olivares a Cristina García Rodero en el número 5 de la revista Exit titulado «¡Esto es una fiesta!» («This is a Party!»), Madrid, 2002. 3   El premio Internacional de Fotografía de Alcobendas se otorga a un fotógrafo documentalista nacido en cualquier lugar del mundo y que haya destacado en su trayectoria en pro de los derechos de la infancia y por lo tanto, en la defensa del ser humano. Su trabajo debe estimular la reflexión sobre las diversas y apasionantes cuestiones que caracterizan la situación mundial en el entorno de la infancia, en definitiva del ser humano. Se tomará como referencia una dilatada trayectoria profesional así como publicaciones, acciones y demás proyectos que dignifiquen los valores de la infancia. En la actualidad se han realizado dos ediciones siendo los premiados el fotógrafo americano Alex Webb y la fotógrafa española Cristina García Rodero. 4  Cristina García Rodero se unió a la agencia Magnum Photos www.magnumphotos.com en 2005 y se convirtió en miembro de pleno derecho en 2009.

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donde tres mujeres se dirigen con semblante tranquilo y algo alegre al cementerio, la más adelantada porta en su cabeza un pequeño ataúd blanco con absoluta naturalidad, la forma más práctica es llevarlo en lo alto, haciendo equilibrios a la vez que conversa con sus amigas—, son algunas de las joyas que, perteneciendo ya a la historia de la fotografía, forman parte de esta exposición donde la fotógrafa homenajea a la mujer con mayúsculas. Es de justicia considerar esencialmente a Cristina como una creadora de «fotografías exclusivas», de manera que con multitud de condicionamientos, es capaz de condensar en una única imagen el «sentido de las cosas» para lo que es necesario tener excepcionales aptitudes culturales, de síntesis, de visualización y de destreza técnica. José María Díaz-Maroto Conservador y Comisario de la Colección Alcobendas

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Combating nothingness

If I had to choose one characteristic and essential feature of Cristina García Rodero’s nature it would be, without a shadow of a doubt, her unbridled passion to transform everything into images, never missing for one minute the opportunities that life gives her to reflect on the human being with sensitivity, tenderness and kindness. Cristina’s relationship with reality/her reality, through the camera lens, is different to the one of other mortals, and she always achieves exceptional results. Appearing to be calm, observant and contemplative, she becomes passionate and excited when, with cameras and lenses hanging from her neck, she works on location at any of the places she has visited in the world. This exhibition shows the works that most represent the artist: Hidden Spain (España oculta); The Americas (Américas); The festive and the sacred (Lo festivo y lo sagrado); Rituals of Haiti (Rituales de Haití); María Lionza, Between heaven and earth (Entre el cielo y la tierra); Transtempo…in which she embodied the prototype of efficiency and knowing how to be in the right place at the right time, as well as the ability to work and adapt. Despite having to work in extreme situations (weather, barely any assistance, all types of dangers…) she manages to perform her job tirelessly without losing heart, and with an inspiration that reaches far beyond the norm. She has perfected a way of working that enables her to obtain incomparable results. Before embarking on a new project or trip she diligently prepares a series of evocative themes, often loaded with humanity, based on her vast collection of iconographic documentation and the additional information she obtains from books, libraries, and the notes of friends and acquaintances. Once at her destination, she enriches her documentation with new perspectives and by personally approaching natives and locals in a way only she knows; all of this so that she misses nothing. Analysing her photos with the expertise and intuition obtained over the years, I can imagine the way Cristina achieves the natural approach towards her subjects, her discretion in getting closer to them, her emotional passivity and how she selects the best possible frame. 15


On numerous occasions during her career, she has tried to understand and interpret, or rather, assimilate, the humanity emerging from extreme situations such as illness, poverty, desperation and spirituality into her own personal experience. She has photographed disabled people in Lourdes (1995); she managed to capture true fraternal love in Georgia (1995); she lived with and followed believers up to the St. Lazarus Shrine (El Rincón in Cuba) for several years; and in another distant place, she did the same with believers in Lalibela, Ethiopia (2009). But her photographs are never taken with the spirit of a reporter. She seeks a real, and at times wild, testimony. She scrutinises what is authentic and in this way manages to express extraordinary situations in the form of authentic visual stories. The result of this intense manner of working, and sufficient time to return to the locations, is a selection of outstanding images, conceptually independent but at the same time serialised expressions of unrepeatable moments. It is for this reason that her narration continuously lends itself to lengthy and brilliant photographic projects. “in the end, that is my work. To talk about life, describe new cultures, bring myself closer to humans and feel that they are close”1 Throughout her long career Cristina’s existential path and aesthetic evolution have developed with a profound and constant sensitivity, loyal to her principles, and without changing her creative foundations in the slightest. She has been able to work with the same criteria for decades and continuously manages to generate the best of all emotions. Cristina endeavours to work without changing the scene, avoiding dramatizing what lies before her eyes. “In forty years, I have taken photos in many different ways. At the beginning the photographers who most influenced me were the portrait photographers: Irving Penn, Richard Avedon and Diane Arbus. I was a portrait photographer at the start and, of course, I arranged people in a lot in the photos. I’m talking about when I was twenty. That’s how I started, taking photos at parties. I took group portraits, portraits of people dressed for the party, until I realised — because I had never studied — that it didn’t make sense; that reality was much more interesting and that a party was movement. Photographing a well-dressed person, the person with the nicest suit standing still at the door of the house, was very valid of course, but the action was much more important to me. So the portrait gave way to another type of portrait; a portrait of movement. What was important was to capture the movement and as I continued working, everything became acceptable. By this I mean that it is no longer   Words of Cristina published in an interview for the newspaper ABC, 2012.

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a portrait of a person in movement but a chaos that you reorganise and put in order and that you would have refused beforehand. Because beforehand someone entered the shot and it would annoy you, but now you use it and you work with tremendous speed because it is something experience has taught you, the capacity to work at top-speed. What I won’t allow is changing the reality of the moment; transforming it to make people believe that what you are photographing really exists. That seems to me to be a awful deceit. There are many ways to understand photography, and I think they are all valid. What I don’t consider valid is to try to deceive people. I don’t think that is honest”.2 Combating nothingness is a careful selection of images from Cristina García Roder’s most important photo projects in which the presence of women is the protagonist; a new overview of the fourdecade trajectory full of passion and work, through and for photography. Last year, the second Alcobendas International Photography Award3, was unanimously awarded to our beloved Cristina García Rodero. This prompted the decision to put on this intimate exhibition, carefully selected in order to provide a chronological tour of Cristina’s work. In addition, we will be showing a continuous projection of the audio-visual presentation María Lionza, which complements the extensive work of the first Spanish woman to form part of the legendary photojournalism agency Magnum4. The exhibition includes the expression of The sick girl (La niña enferma, Georgia (1995)), which received devout consolation from her mother; Strength of God give me courage, (La fuerza de Dios mío dame coraje, Haiti (2002)); the horizontal composition of The protective hand (La mano protectora,Venezuela (2006)); and the spontaneity and irrationality of Those who have seen death (Los que han visto la muerte. Romería del Santo Cristo de la Agonía, Xende (1984)), which is undoubtedly   Extract from an interview with Cristina García Rodero by Rosa Olivares in the 5th edition of the magazine Exit, titled “¡esto es una fiesta!” / “This is a Party!” Madrid 2002. 3  The Alcobendas International Photography Award (Premio Internacional de Fotografía de Alcobendas) is awarded to a documentary photographer from anywhere in the world who has stood out in their career for defending children’s rights and, therefore, for defending humans. Their work must stimulate reflection on the diverse and fascinating topics that characterise the global situation regarding childhood, and the human being. A long professional career will be used as a reference, as well as publications, actions and other projects that dignify children’s values. To date there have been two awards. The award-winners were the North-American photographer Alex Webb and the Spanish photographer Cristina García Rodero. 4   Cristina García Rodero joined the Magnum Photos agency www.magnumphotos.com in 2005 and became a full member in 2009. 2

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one of the most famous photos from “Hidden Spain” (España oculta). In Those who have seen death three women with a calm and somewhat happy countenance walk towards the cemetery, the woman in front carrying a small white coffin on her head, which is the most practical way to carry it, balancing it while she chats with her friends. These are some of the treasures which, now part of the history of photography, form part of this exhibition in which the photographer pays homage to real women. Without doubt Cristina deserves to be considered as a creator of “exclusive photographs”, in such a way that with a multitude of influences, she is able to condense the “meaning of things” into one unique image. To do so, exceptional cultural, synthesis, visualisation and technical skills are essential. José María Díaz-Maroto Curator and Organiser of the Alcobendas Collection

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Catรกlogo


La niùa enferma. Sugdidi. Georgia [ 1995 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm



Atención materna. Baracoa. Cuba [ 2010 ] Papel Hahne Müller Photo Rack. 308 gr/m2. Pigmentos minerales encapsulados. Papel algodón 100%. 75 x 115 cm


El primer hijo. Georgia [ 1995 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Refugiados Kosovares. Kukes. Albania [ 1999 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


El dolor de una madre. Sugdidi. Georgia [ 1995 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Los que han visto la muerte. Romería del Santo Cristo de la Agonía. Xende [ 1984 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm




La Dicha. Cuba [ 1997 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Maneras de esperar. Sarracín de Aliste. Zamora [ 1990 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm



La tarde, Campillo de Arenas [ 1978 ] 75 x 115 cm



Ofrenda de los quince años al niño Fidencio. Méjico [ 2006 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Velo al viento. Cuba [ 1998 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm



Lienzo al viento. Baracoa. Cuba [ 2010 ] Papel Hahne Müller Photo Rack. 308 gr/m2. Pigmentos minerales encapsulados. Papel algodón 100%. 75 x 115 cm


Plegaria del cielo. Bord De Mer. HaitĂ­Â [ 2000 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


La mano protectora. Venezuela [ 2006 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


La adolescente. HaitĂ­Â [ 2002 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Día de playa. San Bartomeu do mar. Portugal [ 1998 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


El baùo protector. Saout-deau. Haiti [ 2002 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm



Cruz de ceniza. Lalibela. Etiopía [ 2009 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm



OraciĂłn en el muro. Lalibela. EtiopĂ­a Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm


Visita a Bet Mariam. Lalibela. Etiopía [ 2009 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm



Amigas. Lalibela. Etiopía [ 2000 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Dios mío. Dame coraje. Haití [ 2000 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm



Las gemelas. HaitĂ­ (2001) 115 x 75 cm


La colegiala. Cuba [ 1999 ] Papel gelatino de plata. 115 x 75 cm


Entre nubes y estrellas. Carnaval para los loquinos. Brasil [ 1998 ] 75 x 115 cm



María Lionza [ 1999 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Symba. Barcelona [ 2006 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Madrid (2007) 75 x 115 cm


Santa Bárbara, Haití (2001) 75 x 115 cm


Refugiada. Sugdidi. Georgia [ 1995 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Refugiada kosovar. Macedonia [ 1999 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Oficios dominicales. Baracoa. Cuba [ 2010 ] Papel Hahne Müller Photo Rack. 308 gr/m2. Pigmentos minerales encapsulados. Papel algodón 100%. 75 x 115 cm


El monte de las 6.000 cruces. Grabarca. Polonia [ 1997 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Georgia [ 1996 ] 75 x 115 cm


Black Rock City. Festival Burning Man [ 2002 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Caminos de lluvia. El Rincón. Cuba [ 2007 ] Papel gelatino de plata. 75 x 115 cm


Panel central de la carroza [ 1970 ] Datos de la obra



Cristina García Rodero Síntesis biográfica Cristina García Rodero (1949, Puertollano, Ciudad Real). Licenciada en Pintura por la Facultad de Bellas Artes de la Universidad Complutense de Madrid (UCM); catedrática de Fotografía en la Escuela de Arte y Diseño de Madrid, 1985, profesora de Fotografía de la Facultad de Bellas Artes de la UCM desde 1983-2005. En 1973 comienza un trabajo de investigación y recopilación sobre las fiestas, tradiciones y ritos en España. Esta labor está reflejada en «España Oculta», proyecto que fue mundialmente reconocido obteniendo el premio al Mejor Libro de Fotografía, en el XX Encuentro Internacional de Fotografía de Arlès. Premio Kodak Fotobuchpreis, en Sttutgart, 1990. El World Press Photo, Ámsterdam, galardonó su trabajo en tres ediciones del concurso (1993, 1997 y 2008). García Rodero también es Premio W. Eugene Smith de Fotografía Humanista, Nueva York, 1990; Premio Dr. Erich Salomón, Colonia, 1990; Premio Nacional de Fotografía, 1996 y Premio Olorum Iberoamericano de Fotografía en La Habana, 1996; Premio Godó de Fotoperiodismo, Barcelona, 2000; Premio Bartolomé Ros de PhotoEspaña, 2000; Premio Sociedad Geográfica Española, Madrid, 2001; Medalla de Oro al Mérito a las Bellas Artes, 2005; Premio de Cultura de la Comunidad de Madrid a la trayectoria artística 2006; Premio Alfonso Sánchez García de Periodismo Gráfico, 2007; Premio de las Artes y de la Ciencia Castellano-Manchegos del Mundo (Premio Artes Plásticas), 2008; Premio Comunicación de la Cadena SER, Ciudad Real, 2009. Premio Nacional de Fotografía Piedad Isla de la Diputación de Palencia, 2010. Premio Internacional de Fotografía de Alcobendas, 2011, Premio de Fotografía del Observatorio D’Achtall, Madrid, 2012. En el 2009 entra como miembro de pleno derecho en la Agencia Magnum Photos. Ha expuesto entre otros en PS1, MOMA Contemporary Art Center, New York, 49º y 51º ediciones de la Biennale di Venezia, Museo del Prado y Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Madrid; International Center of Photography, Nueva York; Meadows Museum, Dallas; Seattle Art Museum, Washington; Center for Creative Photography, University of Tucson, Arizona; The Museum of Contemporary Photography, Chicago; Museo de Bellas Artes de 69


Caracas; Museo de Arte Moderno de Bogotá; Museo de Arte Contemporáneo de Santiago de Chile; Museo Nacional de Artes Visuales de Montevideo; Museo de Arte Moderno de Buenos Aires; Museo Álvarez Bravo, Oaxaca; Metropolitan Museum of Photography, Tokio; Museo Folkwang, Essen, Alemania; The Photographers’ Gallery, Londres; Il Diaframma, Milán; Palazzo Fortuny, Venecia, Musée Nicéphore de Niepce, Ville de Chalon-Sur-Saône, Francia; Fundación Gulbenkian, Lisboa; Rijksmuseum Twenthe, Enschede, Holanda; Kunsthaus, Suiza; Borusan Kültür ve Sanat, Estambul; Science Museum de Londres; Academia de Bellas Artes de Nápoles; Museo Puskin, Moscú; Fondation Henri Cartier-Bresson, París; Museo de Bellas Artes, Bilbao; Museo Guggenheim, Bilbao; Museo Picasso, Málaga; Museo de las Peregrinaciones, Santiago de Compostela, La Coruña; Museo Nacional de Antropología, Madrid; Museo de Arte Contemporáneo de Sevilla, MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, Valladolid; Centro Atlántico, Las Palmas de Gran Canarias; Museo Municipal de Orense; Palacio Almudí, Murcia; Museo de Arte Contemporáneo de Vigo; I Bienal Internacional de Arte Contemporáneo de Sevilla, Círculo de Bellas Artes Madrid, y Canal de Isabell II, Madrid, Caixaforum, Fundación «La Caixa», Barcelona, Centro Cultural de la Villa de Madrid; Palacio de la Virreina, Barcelona; IVAM/Centro Julio González, Valencia. Su obra es representada por la Galería Juana de Aizpuru en Madrid y la galería Magnum en París. Su fotografía forma parte de la colección del Museo del Prado, Museo Nacional Centro de Arte Reina Sofía, Museo Marugame Hirai de Arte Español Contemporáneo de Marugame (Japón), The J. Paul Getty Museum de Los Ángeles, George Eastman House (International Museum of Photography, Rochester, EE.UU.), Museum of Fine Arts of Houston, W. Eugene Smith Memorial Fundation, ICP, Nueva York, Colection Buhl Fundation, Nueva York, The Mother Jones International found for documentary photography, San Francisco, Fond National d’Art Contemporain de París, The Modern Collection, Londres; Museo Folkwang, Essen; Centro Portugués de la Fotografía, Oporto; Collection de la Foundation Select de Lausanne, Suiza; IVAM, Instituto Valenciano de Arte Moderno; MUSAC, Museo de Arte Contemporáneo de Castilla y León, Valladolid; Colección CA2M, Centro de Arte 2 de Mayo, Madrid; Fundación Foto Colectania, Barcelona; Colección de Arte Contemporáneo Fundación «La Caixa», Barcelona; Colección Fundación ARCO, Madrid, entre otros muchos. Publicó «España Oculta», 1989; «Europa, El Sur» y «España, Fiestas y Ritos», 1992; «Grabarka. O Monte das 6.000 Cruces. Unha Peregrinación Ortodoxa en Polonia» y «Cristina García Rodero. PhotoBolsillo», 2000; «Rituales en Haití», 2001; «A peregrinación de Santiago en Haití», 2004; «María Lionza, la diosa de los ojos de agua», 2008; «Transtempo», 2010. 70


La obra de Cristina García Rodero manifiesta siempre un hondo interés por el comportamiento humano, investigando sobre el hombre y lo que lo conforma: espiritualidad y cuerpo, para hablar de las dualidades de la vida y de sus contradicciones: religioso-pagano, natural-sobrenatural, vidamuerte, placer-dolor, guerra-paz, cuidad-campo, nuevo-viejo, tierra-agua, hombres-dioses, espíritustierra, indagando sobre las tradiciones y ritos que han sobrevivido durante siglos y las nuevas creencias y manifestaciones, fruto de los cambios económicos y políticos, de las necesidades actuales y conflictos sociales.

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FICHA TÉCNICA Cristina García Rodero Combatiendo la nada

2.° premio internacional de fotografía Alcobendas Centro de Arte Alcobendas Del 18 de octubre de 2012 al 23 de enero de 2013

Exposición / Catálogo Ayuntamiento de Alcobendas Ignacio García de Vinuesa / Alcalde Luis Miguel Torres HernÁndez / Concejal de Cultura, Juventud, Infancia y Adolescencia Organización y edición / Servicio DE Artes plásticas. Patronato Sociocultural Comisariado / José María Diaz-Maroto, Belén Poole Quintana Texto / JOsé María Diaz-Maroto Fotografías / CRISTINA GARCÍA RODERO Traducción texto / Inpuzzle Multiligual solucions Maquetación, impresión y producción / Cromotex, S.A. Seguro / Marsh.S.A. ISBN: 978-84-938431-5-1 Depósito legal: M-34514-2012 © de la edición, Ayuntamiento de Alcobendas © Cristina García Rodero, VEGAP, Madrid, 2012 © de los textos, sus autores

Agradecimientos Juan Manuel Castro Prieto Concha Fontela

Centro de Arte Alcobendas Mariano Sebastian Izuel, 9 Alcobendas, Madrid 91 229 49 40 ccultura @ aytoalcobendas.org







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