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61 El Banco Mundial habría contado con informes que daban prueba de este tipo de violencia; pero su presidente, en aquel momento Paul Wolfowitz, se habría negado a hacerlos públicos. Por el contrario, el Banco Mundial, haciendo caso omiso de las críticas de Naciones Unidas,280 confirió a Anvil un seguro de 10 millones de US$ contra los riesgos políticos que su presencia implicaba en la región. Una verdadera primicia.281 La población local está cada vez más furiosa. Mientras la desocupación llega a su punto más álgido, también los que trabajan para Anvil son extremadamente pobres: para sobrevivir, algunos llegan a vender la ropa de trabajo que les sirve como protección.282. Las relaciones entre la empresa y la comunidad local son tan malas que la empresa, luego de un motín de los mineros artesanales, se ve obligada a cerrar los yacimientos de Kulu. Sin embargo, los trabajos se reanudaron en mayo de 2006. “La violencia también neutralizó los proyectos de explotación de cobre y plata de Dikulushi”283 sobre una base regular. “Todas las operaciones del área minera están amenazadas por invasiones masivas recurrentes.”284

De “menos Estado” a “sin Estado” Esta violencia es rentable, solo que los registros off shore que aparecen en la City de Londres,285 hacen muy difícil evaluar los dividendos. La connivencia entre el encargado de las minas del Presidente Kabila, Katumba Mwanke,286 también gobernador de Katanga, y el presidente de Anvil William Stuart Turner exhibida en la televisión australiana el 6 de junio de 2005, 287 hace que la empresa canadiense no se detenga ante ningún obstáculo. Naciones Unidas sospecha que Mwanke pretende tener un rol más decisivo con la presencia de Anvil en Katanga.288 Kyona Charles, hombre de confianza de Kabila, y Moise Katumbi, empresario

Myriam BOURGY, «Le massacre de Kilwa: Anvil Mining et l’Agence Multilatérale de garantie des investissements, complices de crimes de guerre», Liège, le Comité pour l’Annulation de la Dette du tiers Monde (CADtM), 21 de diciembre de 2006, <http://www.cadtm.org/article.php3?id_ article=2341>. 281 Eliah GILFENBAUM et Shannon LAWRENCE, «La Banque Mondiale en République démocratique du Congo», Environmental Defense, julio de 2005. 282 GLOBAL WITNESS, Une Corruption profonde, op. cit., p. 31. 283 Emad MEKAY, «Interrogations sur le rôle de la Banque Mondiale dans une région minière troublée», IPS news, 3 de febrero de 2006, reproducido por el Centre de Recherche sur la mondialisation, <http://www.mondialisation. ca/index.php?context=viewArticle&code=MeK20060203&articleid=1881>. 284 CORPORATE KNIGHTS STAFF, «Canadian Companies in the Congo and the OECD Guidelines», op. cit. 285 Rapport Lutundula, op. cit., p. 151. 286 CORPORATE KNIGHTS STAFF, «Canadian Companies in the Congo and the OECD Guidelines», op. cit. 287 GLOBAL WITNESS, Une Corruption profonde, op. cit., p. 43. 288 Myriam BOURGY, «Le massacre de Kilwa: Anvil Mining et l’Agence Multilatérale de garantie des investissements, complices de crimes de guerre», Liège, le Comité pour l’Annulation de la Dette 280

NEGRO CANADA Saqueo, corrupción y criminalidad en África  
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