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41 Mobutu se muestra, en fin, incapaz de aprovechar las conclusiones de la “Conferencia nacional soberana” que él mismo acaba de crear para dar a la oposición política aunque sea la vaga impresión de ser reconocida. Zaire no es dueño de sí mismo y corre hacia la quiebra. No obstante, para muchos occidentales, Mobutu, el banquero intocable de las maniobras ocultas,179 se ve progresivamente abandonado por los belgas, luego por los Estados Unidos, que ven en el debilitamiento una oportunidad sin precedentes para abrir la formidable canasta económica que representa Zaire a los mercados internacionales.180 Su control “no dejó jamás de irritar a las grandes transnacionales mineras”, 181 hasta que el proceso de privatización impuesto por el Banco Mundial permite remediarlo. Las instancias financieras internacionales no admiten más los arreglos obscuros del régimen182 y ponen a Mobutu bajo presión. Como respuesta, éste acepta finalmente privatizar las vacas lecheras del régimen: así, la Gécamines se vende en partes separadas.

Llegaron los canadienses Entre la docena de sociedades extranjeras que se disputan su parte de la torta, llegan las canadienses: Lundin Group, Banro, Mindev, Barrick Gold, South Atlantic Resources y Anvil Mining establecen negociaciones con el régimen. De entrada, no todas forman parte de capitales canadienses, pero encuentran ventajas en controlar sus operaciones africanas a partir de nuestras comarcas (tesis 4, glosa 2). Es el caso del holding Lundin Group, compuesto por sociedades que actúan en el sector minero y energético, controlada por el sueco Adolf Lundin. Este último ansía dos sitios importantes. Para comenzar, los yacimientos ricos en cobre y en cobalto del sitio de TenkeFungurume, en Katanga, situados en el extremo del sudeste del país. Lundin se los verá finalmente atribuidos entre la decena de subcontratistas en liza, como socio mayoritario (55%) de una sociedad mixta con Gécamines (45%). “Este yacimiento de Tenke-Fungurume contendría los más altos valores del mundo en cobre (4,42%) y en cobalto (0,33%). Se cuentan 100.000 toneladas de cobre y 8.000 toneladas de cobalto en el año 2000. Esta producción pasará de 400.000 toneladas

Zaïre des années quatre-vingt, Paris, Karthala, coll. « Les Afriques », 1992, p. 85 y siguientes.. 179 Emmanuel Dungia, Mobutu et l’argent du Zaïre, Les révélations d’un diplomate ex-agent des services secrets, Paris, L’Harmattan, 1992, en particular, capítulo IV, « Pervertir l’étranger », p. 55-67. 180 Colette Braeckman, Les nouveaux prédateurs. Politiques des puissances en Afrique centrale, Paris, Fayard, 2003, p. 47. 181 Pierre Baracyetse, ingeniero civil en minas, al servicio de la asociación belga SOS RwandaBurundi, « L’Enjeu géopolitique des société minières internationales en République démocratique du Congo (ex-Zaïre) », op. cit., p. 10. 182 Erwin Blumenthal, Zaïre. Rapport sur sa crédibilité financière, Washington, Banco Mundial, 20 de abril de 1982, reproducido in Emmanuel Dungia, Mobutu et l’argent du Zaïre, op. cit., p. 136 à 155, así como Janet MacGaffey, Entrepreneurs and Parasites, The Struggle for Indigenous Capitalism in Zaire, Cambridge University Press, 1987, p. 112-115.

NEGRO CANADA Saqueo, corrupción y criminalidad en África  
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