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161 según la Cámara de Comercio de Montreal metropolitana789; o por qué "Ottawa debería fomentar la adquisición de compañías canadienses por parte de extranjeros.”790 Sabemos, además, que la privatización de empresas estatales en beneficio de las empresas canadienses no impide su posterior adquisición por intereses extranjeros.791 La explotación de las arenas bituminosas en Alberta trae consecuencias violentas para las poblaciones locales, y es una muestra de las políticas canadienses ya experimentadas en África y que progresivamente se aplican en Canadá. Lo demuestra el impresionante documental de Hélène Choquette y de Jean-Philippe Duval, Les réfugiés de la planète bleue792, así como el reportaje de la prensa francesa: "Lo primero que golpea es el olor del petróleo. En Fort McMurray, 450 km al norte de Edmonton, la capital de Alberta, los 65 000 habitantes no huelen más el olor del acre; sus ropas están impregnadas de petróleo hasta traspasar sus pulmones.”793 La perspectiva de un rápido enriquecimiento produce las mismas consecuencias en Canadá y en África. Presas del juego bursátil las sociedades energéticas canadienses no pertenecen a capitales locales. Alcan, Deer Creek, Falconbridge, Inco, North American Oil, Sands Corporation (NAOSC) quedaron bajo control extranjero, o están en ese camino.794 Esta tendencia en Canadá se confirma de manera irreversible, como la colonia que nunca hemos dejado de ser. Somos el Congo del Norte, sin control sobre el flujo de capitales. Para los canadienses también, comer es una lotería. En este contexto, la empresa de Vancouver Aldershot Resources, antiguamente Quattro Resources, cuenta con tres centros de exploración de uranio en Zambia y tiene la intención de llevar a cabo un trabajo similar en la región de Outaouais, frente a un gobierno de Quebec tan ausente como aquellos de Africa.795 Lo mismo sucede en Mont-Laurier, en el contexto de explotación de un proyecto de uranio por la empresa canadiense Cameco,796 presente en la Rusia

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Éric Desrosiers, « Québec doit financer les investissements à l’étranger. Les délocalisations ne sont pas à craindre, estime la Chambre de commerce du Montréal métropolitain », Montréal, Le Devoir, 7 de abril de 2006. 790 « L e nationalisme économique n’a plus la cote », site Internet de Radio-Canada (selon des informations obtenues par le quotidien torontois The Gobe and Mail), 25 de agosto de 2006.<http://www.radiocanada.ca/nouvelles/National/2006/08/25/001-vente-sociétescanadiennes?shtml?prov=ms&ref=ms&sym=rss>. 791 Léo-Paul Lauzon, « Quand la vente à l’étranger d’instruments collectifs québécois profite à nos petits affairistes d’ici », Montréal, L’itinéraire, 1de Julio de 2007, p. 24. 792 Hélène Choquette et Jean-Philippe Duval, Les réfugiés de la planète bleue, documentaire, (Los Refugiados del Planeta Azul) coproduction Québec/France, 2006. 793 Emmanuelle Langlois, « Au Canada, le sale coût du pétrole des sables. Pollution. Rentable depuis peu, l’extraction du sable bitumeux ruine l’écosystème. Malgré l’engagement des pétroliers », Paris, Libération, 29 de junio de 2007. 794 «Pétrole : vague d’acquisitions en vue dans les sables bitumineux canadiens », Agence FrancePresse, 20 de junio de 2007. 795

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Mining Watch Canada, « Communities Divided Over Uranium Exploration in the Outaouais », Ottawa, Newsletter, n° 24, invierno de 2006, p. 3. Sophie Toupin y Ruth Tait, « Uranium, Highway of the Atom », in coll. Extractions !,Comix Reportage, Montréal, Cumulus Press, 2007, p. 47.

NEGRO CANADA Saqueo, corrupción y criminalidad en África  
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