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154 pública, cuando en realidad en ciertas circunstancias pueden no necesitarla, en la medida en que los proyectos de explotación a los cuales se consagran son muy rentables, como son los casos de la explotación de diamante, oro y/o uranio. El tercer postulado sugiere que las empresas mineras que operan en África merecen, si se comportan bien, esos fondos públicos e internacionales, otorgados en principio para proyectos de desarrollo, que no es el caso de los proyectos mineros, ni desde un punto de vista político, ni desde un punto de vista ecológico, los proyectos tampoco se enmarcan en el desarrollo agrícola, ni comunitario. Este postulado consiste en hacer pasar por fundada esta ayuda gubernamental, mientras que los proyectos privados en cuestión, aunque fueran realizados de manera “responsable”, no contribuyen al “desarrollo” de los países del Sur y no tienen por qué, por lucrativos que sean en todos los casos, ser sostenidos a partir de presupuestos públicos. Esta posición del Comité avala la “ayuda vinculada", cuyas numerosas perversiones han sido señaladas por John Perkins. El cuarto postulado, tiende hacer creer que un Defensor del Pueblo, recolectando las denuncias de las poblaciones afectadas, podría convencer el gobierno federal canadiense de aplicar represalias, cuando en realidad éste último permaneció inmutable en el pasado a la hora en que los tribunales africanos condenaban canadienses o durante una misión ordenada por el gobierno canadiense que denunciaba los escandalosos abusos cometidos por uno de los suyos, como el caso de Talismán en Sudán. El quinto postulado, es la premisa de que la minería es una fatalidad. Ninguna impresión podría estar más equivocada. El coltán fue necesario a causa del boom de consumo de tecnología (consolas de video-juegos y teléfonos celulares). El oro no es hoy un metal usado en las industrias que tienen alguna relevancia para nuestras civilizaciones, pero se impone como el valor refugio exponencial de un capital que tiene cada vez más dificultades para verificar el valor de sus activos.758 Es en el contexto de esta valorización que el oro se transforma en joyería, para ser exhibido de forma ostensible. Los precios del diamante están sujetos, desde hace décadas, a un control ficticio gracias a un consorcio monopolístico de la empresa De Beers; campañas de publicidad para él y ella, clientes consumidores de formas obsoletas del amor, continúan siendo el elemento central de esta industria. El sexto postulado, se refiere al mito de un Canadá virtuoso. Se espera de él que contribuya a fortalecer los mecanismos de la “buena gobernanza” en África, interfiriendo, en lugar de empezar por el principio, esperando que deje de una buena vez de brindar apoyo a dictaduras violentas y corruptas con las cuales no ha cesado de transigir. Las marcas de estos compromisos con el tiempo terminarán de salir a la luz por las manifestaciones de contestación pública. La "Coalición de Québec por la Minería Responsable", da a entender en su propio nombre que las operaciones mineras en África no pueden existir en esas condiciones. Lo mismo ocurre con la campaña de Amnesty Internacional de Canadá que preconizaba literalmente en 2007 “explotar sin explotar”. El mismo año, otra ONG, Développement 758

Rudy Le Cours, « Nouvelle devise internationale : Le nouvel âge d’or de l’or », Montréal, La Presse, 8 de febrero de 2008, « El petróleo llega a los 100 $us el barril en Nueva York. El oro, valor refugio, es propulsado a la cima ». Agence France-Presse, reproduit in Montréal, Le Devoir, 3 de enero de 2008.

NEGRO CANADA Saqueo, corrupción y criminalidad en África  
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