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asimismo ha determinado que el concepto de “vivienda adecuada” implica el tener a) seguridad jurídica de la tenencia; b) disponibilidad de servicios, materiales, facilidades e infraestructura; c) gastos soportables; d) habitabilidad; e) accesibilidad; f) lugar; y g) 376 adecuación cultural . 269. El Relator Especial sobre una vivienda adecuada de las Naciones Unidas asimismo se ha pronunciado sobre la situación específica de las mujeres en relación a la protección de su derecho a la vivienda, concluyendo que sigue siendo necesario que los Estados refuercen sus marcos jurídicos y normativos para proteger el derecho de la mujer a una vivienda adecuada, a la tierra y a heredar, y articulen mecanismos de reparación 377 cuando se violen estos derechos . En dicho marco, el Relator ha destacado otros nueve elementos que deben tomarse en cuenta para determinar si una vivienda es adecuada: acceso a la tierra, al agua y a otros recursos naturales; libertad respecto del desalojo, los daños, perjuicios y la destrucción; acceso a la información; participación; reasentamiento, resarcimiento, indemnización, no devolución y regreso; intimidad de la vida privada y seguridad; acceso a remedios y recursos; educación y habilitación; y la ausencia de la 378 violencia contra la mujer . 270. Sobre las mujeres en particular, el Relator Especial ha señalado como prioridades en la protección del derecho a la vivienda: a) el abordaje de la violencia contra la mujer como una forma de discriminación que impide que la mujer ejerza plenamente su derecho a la vivienda; b) la discriminación múltiple que pueden sufrir las mujeres; c) la necesidad de incorporar las preocupaciones de las mujeres en situaciones de restitución de viviendas y bienes en contextos de desplazamiento interno y el retorno; d) grupos de mujeres particularmente expuestas a la discriminación en el ejercicio de su derecho a la vivienda, como las víctimas de violencia doméstica, las viudas, las mujeres cabezas de familia, las refugiadas, y las migrantes, entre otros grupos; e) la pobreza persistente, la cual ocasiona que las mujeres y otros grupos se vean obligados a vivir en lugares y en condiciones de vida inadecuadas e inseguras, y que en sí misma constituye una forma de violencia contra las mujeres; y f) la prevalencia de una cultura de silencio en torno a las violaciones que sufren las mujeres en todo el mundo de su derecho a una vivienda 379 adecuada y a poseer tierras . 271. En la misma línea, la CEDAW contiene varias disposiciones relacionadas al acceso y control de recursos económicos por parte de las mujeres. Destaca como preocupación en su preámbulo los niveles de pobreza de la mujer y su necesidad de tener un acceso mínimo “a la alimentación, la salud, la enseñanza, la capacitación y las 376 Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, Observación General 4, El derecho a una vivienda adecuada, 1991, párr. 8. 377 Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comisión de Derechos Humanos, 62˚ Periodo de Sesiones, Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, La Mujer y la Vivienda Adecuada, 2006, Resumen. 378

Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comisión de Derechos Humanos, 62˚ Periodo de Sesiones, Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, La Mujer y la Vivienda Adecuada, 2006, párr. 11. 379 Naciones Unidas, Consejo Económico y Social, Comisión de Derechos Humanos, 62˚ Periodo de Sesiones, Los Derechos Económicos, Sociales y Culturales, La Mujer y la Vivienda Adecuada, 2006, párr. 11.

informe CIDH Mujeres DESC  

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