Issuu on Google+

LA IMPORTANCIA DE LA INTERACCIÓN SOCIAL Piaget mostró que los bebés y los niños pequeños comienzan siendo egocéntricos y afirmaba que el individuo, dejado a sí mismo, sigue siendo egocéntrico. Mediante el intercambio de puntos de vista con otras personas los niños se “descentran”, es decir, piensan desde la perspectiva de la otra persona y, gradualmente, la coordinan con su propia perspectiva. Dos tipos de influencia social : coerción y cooperación. COOPERAR: operar o trabajar conjuntamente, lo que incluye solucionar desacuerdos. Este tipo de cooperación o debate, o intercambio libre de puntos de vista, sin coerción, es esencial para que el niño supere su egocentrismo. COERCIÓN: es la imposición de reglas y el empleo de amenazas y castigos para controlar el comportamiento de los niños. La mayoría de los enseñantes y los padres de hoy damos reglas preestablecidas en los ámbitos intelectual y moral y emplean amenazas, sobornos, premios y/o castigos para imponer esas reglas. Un ejemplo de coerción intelectual leve es la enseñanza de algoritmos con hojas de ejercicios que el enseñante corrige. La coerción refuerza y consolida el pensamiento egocéntrico de los niños. La cooperación fomenta el descentramiento; los niños a los que se insta a llegar a un acuerdo o a disentir entre sí y a criticarse mutuamente argumentos y explicaciones, desarrollan su lógica. La discusión da origen a la reflexión y a la verificación objetiva, así la cooperación se convierte en la fuente de valores constructivos. La cooperación se desarrolla más pronto en las interacciones entre niños que en las interacciones entre un niño y un adulto. La discusión por parte de los niños de los procedimientos de cálculo inventados por ellos es un ejemplo de intercambio de puntos de vista, sin ningún tipo de imposición de reglas predeterminadas ni juicios hechos por un adulto.. En las discusiones entre los niños , ellos no dependen de una autoridad adulta para saber si tienen razón o no; determinan por sí mismos, intercambiando ideas entre iguales, si algo tiene sentido o no.

En la enseñanza de las matemáticas, debemos enseñar a los niños para que puedan crear conocimientos nuevos y evaluar creaciones de otras personas sin depender de la autoridad del enseñante. Tanto la coerción como la cooperación son procesos sociales que implican obligaciones: En la coerción, la obligación estriba en someterse y ser obedientes a la autoridad, la tradición y el poder. En la cooperación, la obligación estriba en considerar todos los puntos de vista, en ser coherentes y racionales y en justificar las propias conclusiones. La enseñanza de algorítmos puede no parecer una coerción y puede no ser muy coercitiva, sin embargo, los niños a los que se obliga a seguir estas reglas no tienen ninguna elección y carecen de la posibilidad de considerar otros puntos de vista. El conocimiento lógico-matemático tiene que ser construido por cada individuo desde el interior. Cuando los niños se enfrentan a una respuesta o a un argumento con los que no están de acuerdo, tienen que pensar en su propio pensamiento y en el razonamiento de la otra persona y decidir quién tiene razón. Si deciden que son ellos quienes no tienen razón, modifican su propio pensamiento. CONCLUSIÓN: La interacción social estimula el pensamiento crítico pero no es la fuente del conocimiento lógico-matemático.


LA IMPORTANCIA DE LA INTERACCIÓN SOCIAL