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MADRID Personas que suman

Fomentando el comercio justo

Hace casi 20 años, un grupo de amigos vinculados a la asociación de antiguos alumnos del Colegio Claret de Madrid viajaron a Honduras y «conocieron de primera mano la realidad de los productores de madera», su situación, sus dificultades, y tras volver a España decidieron ayudarles. Por ello, crearon la Fundación COPADE, una ONG de cooperación del desarrollo que desde 1997 trata de promover a través del comercio justo y en grupos productores desfavorecidos de países del Sur estructuras económicas sostenibles. «Se iniciaron proyectos de apoyo a estos productores de madera y artesanos de Honduras, también de Guatemala, Bolivia, y otros países artesanos, y empezamos a realizar proyectos de sensibilización y adecuación aquí en el Norte [término usado para referirse a los países desarrollados], como la tienda que tenemos», explica Carlos Pérez, uno de los miembros de la fundación. COPADE ha llegado a tener tienda en Talavera, Cantabria, Córdoba o Albacete, pero la crisis se las llevó por delante. «Ahora en COPADE en España estamos 11 personas, tratando de sacar adelante este proyecto que tiene originalidad y perspectiva de seguir adelante con éxito», asegura Pérez. Su baluarte es la coqueta tienda de la calle Cardenal Silíceo, en el barrio de Prosperidad, donde pueden adquirirse todo tipo de elementos de comercio justo, desde productos alimenticios de agricultura ecológica a juguetes, puzles, muebles, collares... «El comercio justo es acercar a los consumidores del Norte productos elaborados en América Latina, África y Asia con criterios de justicia, respeto medio ambiental, salarios dignos, donde no haya explotación infantil... De esos proyectos recibimos productos


que van desde cafés, azúcar o mermelada, hasta productos de artesanía, siempre con un componente social detrás», señala este miembro de COPADE. Hace cinco años, con la ayuda del programa de ayuda a emprendedores de la Caixa, sacaron adelante un ilusionante proyecto de Madera Justa que consistía en la comercialización de productos de papelería elaborados con materias primas provenientes de bosques certificados. «Eso significa que su explotación no afecta a dichos bosques, lo que se va talando se va repoblando y que las empresas que trabajen allí tengan mucho respeto por el medio ambiente y por las condiciones laborales y sociales justas de los trabajadores», precisa Carlos sobre este proyecto que está ahora mismo en proceso de convertirse en un sello de certificación forestal, medioambiental y social. «Se trata de dejar la mínima huella posible en el medio ambiente», subrayan desde COPADE, una fundación que de forma silenciosa, proyecto a proyecto, tratan de hacer un mundo más justo. «Es muy difícil medir el impacto en el comercio justo pero los productores con los que trabajamos nos lo agradecen en cada gesto que tienen», señalan. Noticia de El Mundo.


Fomentando el comercio justo