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Manual de comprensi贸n lectora


Manual de comprensi贸n lectora


Índice Introducción Comprensión lectora: evaluación, vicios, técnicas y estrategias. Ejercicio para medir la comprensión lectora Modo de evaluar la capacidad lectora de una persona Comprensión lectora y Técnicas para mejorar la comprensión lectora Vicios de la lectura que debemos evitar y técnicas de lectura La metacognición y la comprensión de lectura. Estrategias para los alumnos del nivel superior Ejercicios: Lectura selectiva Comprensión de lectura : anuncios publicitarios Los signos de puntuación Ejercicio: Agrega los signos de puntuación que se han omitido Ejercicio de puntuación II Ejercicios: Primera sección “El Parador de Hierro” “Un español viajará a Alaska desde el suroeste de Canadá en trineo” “Los deschaquetados” “Una visita inesperada” El objetivo o intencionalidad del autor Ejercicio. Texto: “Los pepenadores, un problema social de La ciudad de México” Los tres niveles de comprensión Ejercicios segunda sección “Las tiendas Zara” “ El fútbol en pantalla” “ Recetas contra la prisa” “Victoria Abril”


Distinguir la idea principal y los enunciados de apoyo Los enunciados de apoyo ¿Cómo identificar las ideas principales y secundarias de un texto? Ejercicios: “El rock: un camino sin salida” “Evento” “¿(a) qué hora(s) es (son)?” El resumen Ejercicios: “¿Qué es el efecto invernadero?” “ Agresividad y violencia en el fútbol” Otras formas de resumir: Mapas conceptuales :Técnica de construcción Ejercicios: “¿Dinosaurios vivos entre nosotros?” “Varón, dijo la partera (pero no estaba segura)” ¿Qué es una síntesis? ( otra formas de resumir) Ejercicio: ”La sociedad ante la muerte” La lectura crítica Análisis y evaluación del texto por medio de la lectura de comprensión Ejercicios : Texto 27 por Fernando Savater Texto 33. Carta del jefe piel roja de Seattle, como respuesta a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el Presidente de los Estados Unidos en 1854 Aplica tus conocimientos: ejercicios Elegir el título más adecuado para un texto Reconocer la idea contradictoria del texto “Dinero y partidos” Cuentos: “Margarita o el poder de la farmacopea” , Adolfo Bioy Casares “La fábrica de novelas”, Giovanni Papini “El guardagujas”, Juan José Arreola “La gallina degollada”, Horacio Quiroga “Capítulo 68” Rayuela


Introducción /D OHFWXUD 'HFLU TXH OD OHFWXUD HV XQD QHFHVLGDG HQ HO PXQGR DFWXDO HV VROR SDUWH GH XQD YHUGDG VRFLDO TXH D WRGRV QRV DWDxH. (O DSUHQGL]DMH \ HO HMHUFLFLR GH OD OHFWXUD VH KDQ FRQYHUWLGR HQ HOHPHQWRV LQGLVSHQVDEOHV GHO EDJDMH TXH FXDOTXLHU SHUVRQD QHFHVLWD SDUD GHVHQYROYHUVH GHQWUR GH XQD VRFLHGDG. 7RGR D QXHVWUR DOUHGHGRU QRV LPSHOH D OD OHFWXUD ORV DQXQFLRV HQ ODV FDOOHV; ORV FXHVWLRQDULRV TXH WHQHPRV TXH OOHQDU SDUD FXDOTXLHU WUiPLWH; ORV IROOHWRV H LQVWUXFWLYRV TXH QRV H[SOLFDQ ORV SURFHGLPLHQWRV SDUD FRQGXFLUQRV HQ PX\ GLYHUVDV VLWXDFLRQHV \ SDUD UHVROYHU SUREOHPDV PX\ YDULDGRV; ORV VLVWHPDV RSHUDWLYRV TXH FRQWLHQHQ ODV FRPSXWDGRUDV, TXH QRV D\XGDQ D WUDEDMDU \ D FRPXQLFDUQRV FRQ HO PXQGR HQWHUR HQ FXHVWLyQ GH VHJXQGRV FRQ VROR RSULPLU XQDV WHFODV« (Q OD HGXFDFLyQ, PHWD VLHPSUH H[SOtFLWD SHUR UDUDV YHFHV ORJUDGD GH WRGR JRELHUQR TXH VH SUHFLH GH UHVSHWDU ORV GHUHFKRV HVHQFLDOHV GH ODV SHUVRQDV, OD OHFWXUD HV OD SXHUWD GH HQWUDGD DO FRQRFLPLHQWR; HV OD FRPSHWHQFLD TXH QRV SHUPLWH VHU FRPSHWHQWHV HQ WRGDV ODV GHPiV GLVFLSOLQDV. 6LQ HOOD, HO GHVDUUROOR DFDGpPLFR \ HO PHMRUDPLHQWR SURIHVLRQDO GH ODV SHUVRQDV VHUtD VROR XQ VXHxR. 3HUR, DGHPiV, OD OHFWXUD HV XQ SODFHU; SXHGH VHU XQD GH ODV DFWLYLGDGHV PiV HQWUHWHQLGDV \ DEVRUEHQWHV. 3RU HVR -RUJH /XLV %RUJHV DILUPy TXH HUD ³XQD IRUPD GH OD IHOLFLGDG´. (Q HIHFWR, FXDQGR QRV VHQWDPRV FyPRGDPHQWH \ DEULPRV ODV SiJLQDV GH XQ OLEUR, SRGHPRV YLDMDU D OXJDUHV TXH SUREDEOHPHQWH QXQFD FRQRFHUHPRV HQ QXHVWUD YLGD; SRGHPRV FRQRFHU D SHUVRQDV \ D SHUVRQDMHV TXH VRQ D YHFHV PiV UHDOHV TXH ORV GH FDUQH \ KXHVR, SXHV ORV DXWRUHV VH HQFDUJDQ GH PRVWUDUQRV VXV PiV tQWLPRV UDVJRV; SRGHPRV UHtUQRV R OORUDU FRQ VXV DYHQWXUDV; SRGHPRV DPDUORV X RGLDUORV SRU VXV SHUVRQDOLGDGHV R SRU VXV DFFLRQHV; SRGHPRV, HQ GHILQLWLYD, ROYLGDUQRV GH QXHVWURV SUREOHPDV PLHQWUDV ³YLYLPRV´ RWUDV YLGDV \ HQULTXHFHPRV QXHVWUD H[SHULHQFLD FRPR VHUHV LQWHOLJHQWHV. (O SUHVHQWH PDQXDO VH SUHVHQWD, SRU WRGR OR GLFKR DQWHV, FRPR XQ FRQMXQWR GH KHUUDPLHQWDV GHVWLQDGDV DO GHVDUUROOR GH ODV KDELOLGDGHV UHTXHULGDV SDUD OHHU PHMRU. /D LGHD HV TXH OD OHFWXUD VH DSUHQGH OH\HQGR, \ SRU HVR WRGDV ODV VHFFLRQHV FRQWLHQHQ IUDJPHQWRV GH WH[WRV \ OXHJR DFWLYLGDGHV JXLDGDV SDUD OD SUiFWLFD. +HPRV SUHWHQGLGR TXH WDQWR HO GLVHxR GHO PDQXDO FRPR ORV WH[WRV \ ODV DFWLYLGDGHV UHVXOWHQ GLYHUWLGRV \ DWUD\HQWHV SDUD ORV MyYHQHV TXH, FRPR W~, OR XVHQ. < SXHV VROR UHVWD GHFLU £$ OHHU!


Comprensión lectora:

evaluación,vicios, técnicas y estrategias

Ejercicio para medir la comprensión lectora Modo de evaluar la capacidad lectora de una persona: Comprensión lectora y Técnicas para mejorar la comprensión lectora Vicios de la lectura que debemos evitar y técnicas de lectura La metacognición y la comprensión de lectura. Estrategias para los alumnos del nivel superior Ejercicios: Lectura selectiva Comprensión de lectura: anuncios publicitarios


Ejercicio de comprensión lectora* Objetivo: medir comprensión lectora Duración: 3 minutos Siempre hay que leer todas las cosas con cuidado antes de actuar y de responder las preguntas que nos hagan. Así que lee cuidadosamente antes de hacer nada y a continuación sigue las instrucciones. 1.- Pon tu nombre arriba, en una de las dos esquinas. 2.- Rodea con un círculo la palabra “nombre” en la frase anterior. 3.- Dibuja 4 pequeños cuadrados en la otra esquina de arriba. 4.- Pon una X en cada uno de los cuadrados que has dibujado. 5.- Rodea con un círculo los 4 cuadrados anteriores. 6.- En el primer renglón de arriba, donde dice “OBJETIVO: Medir comprensión lectora” escribe: SI, SI, SI 7.- Rodea con un círculo el número 3 de estas instrucciones. 8.- Escribe una X grande en una de las esquinas de abajo. 9.- Rodea esa X con un triángulo grande. 10.- En parte de atrás de esta hoja, suma 25 + 14 11.- Rodea con un círculo la palabra “hoja” en la frase anterior. 12.- Cuando llegues aquí, di en voz alta y sin miedo, tu nombre. 13.- Si crees que has hecho bien las cosas, di “SI” en voz alta. 14.- En parte de atrás de esta hoja, resta 49 – 23 15.- Rodea con un círculo los resultados de las operaciones que has hecho detrás. 16.- Cuenta en voz alta del 1 al 10 17.- Haz un agujero pequeño, con la punta del lápiz, en este papel. 18.- Subraya los números 2, 4, 6 y 8 del encabezado de las frases. 19.- Di en voz alta “Casi he acabado” 20.- Ahora que has terminado de leer cuidadosamente este texto, haz sólo lo que dice en la línea1.

*De la Rosa, José María. «actiludis.» 05 de noviembre de 2010. 29 de diciembre de 2010 <http://www.actiludis.com/wp-content/uploads/2008/09/ejercicio_de_comprension_lectora.pdf>.

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Modo de evaluar la capacidad lectora de una persona* A la hora de evaluar la capacidad lectora, se pueden diferenciar dos aspectos; ambos son importantes y hay que tenerlos en cuenta en la misma medida a la hora de valorar la forma de leer. Los aspectos son los siguientes: 1.1. Velocidad lectora. 2.2. Comprensión lectora. 1.1. Velocidad lectora En nuestra cultura, la lectura se realiza de izquierda a derecha. En este proceso, el principal órgano ector es el ojo. Sin embargo, el ojo no se desliza de forma continua, sino que se mueve dando breves saltos. Estas breves detenciones de denominan “fijaciones”. El buen lector hace fijaciones amplias. En cada una de ellas capta con claridad cuatro o cinco letras y percibe otras palabras no tan claras, pero que el cerebro sí reconoce y capta. Se trata de conseguir, por tanto, que el ojo capte, en una sola fijación, el mayor número posible de palabras. Para ello se utilizan diversas técnicas: • Ampliación del campo de percepción visual. • Deslizamiento de la vista por la parte superior de las palabras. • Supresión de la percepción de espacios. En ausencia de un programa especial para mejorar la velocidad de lectura, se puede hacer un esfuerzo para mejorar leyendo a la máxima velocidad posible todos los días durante unos minutos. Un ejercicio recomendable es averiguar cuántas palabras lee, registrando el tiempo y el número de palabras leídas. Este control le servirá para medir el progreso que vaya teniendo. Al principio lea a la mayor velocidad posible, force la velocidad de lectura incluso a expensas de la comprensión. En esta etapa inicial busque sólo las palabras clave y las ideas más importantes. Al cabo de cierto tiempo el grado de compresión se nivelará con la velocidad. No disminuya la velocidad de la lectura porque entiende menos. Forcéese a leer con la máxima atención para poder entender a esta velocidad acelerada. Un mes de práctica puede permitirle doblar su velocidad de lectura. 2.2. Comprensión lectora Comprender es entender el significado de algo. Es decir, entender tanto las ideas principales como las ideas secundarias de un texto. Por tanto, se debe entender el significado explícito como aquellas que expresan el mensaje de fondo que el autor quiere comunicar. Para poder distinguir la idea principal de un texto hay que prestar mucha atención a la palabra clave que más se repite y a sus sinónimos, que a menudo se reúnen bajo el mismo concepto semántico. Además, la idea principal es imprescindible. Si se suprime, el sentido global del párrafo queda incompleto.


Para poder distinguir la idea secundaria hay que tener en cuenta que si la eliminamos, el párrafo no pierde su contenido esencial. Estas ideas suelen ser repeticiones de la idea principal, pero con diferentes palabras. Su función es apoyar el mensaje clave. Explicarlo y acompañarlo, para reforzar más su comprensión Técnicas para mejorar la comprensión lectora • • • • • •

Lea las ideas, capte el sentido del texto. No lea las palabras. Aumente su vocabulario. Use el diccionario Lea los gráficos, los esquemas, las ilustraciones. Archive el conocimiento previo sobre el tema que aborda el texto

*Casillas Castañeda, Armando Arturo. «Scribd.» 2005. 29 de noviembre de 2010 <http://www.scribd.com/doc/45555/TECNICAS-DE-LECTURA-Y-REDACCION-DE-TEXTOS>.

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Vicios de la lectura que debemos evitar y técnicas de lectura* Vicios de la lectura que debemos evitar Vocalización: Con frecuencia solemos pronunciar lo que leemos, este vicio hace más lenta la lectura y obtendremos una pobre concentración. Subvocalización: Aunque no pronunciemos oralmente lo que estamos leyendo, sí lo hacemos mentalmente, este vicio también retrasa la lectura, pues seguimos haciendo una lectura palabra por palabra captando términos aislados; y no por frases o líneas, captando conceptos o ideas que es nuestro propósito. Técnicas de lectura Ampliación del campo visual Para evitar los vicios antes mencionados debemos evitar la pronunciación oral o mental y educar a nuestros ojos para que no se detengan en cada palabra sino que traten de captar el mayor número de las mismas hasta leer una línea o frase de un solo vistazo. Para eso es bueno el ejercicio que mostramos a continuación.

A... (De La romana de Alberto Moravia) Desde luego que resultarla imposible que podamos leer la línea numero 10 de una sola mirada, ello tal vez sea posible en la línea numero 5 6; pero lo que se debe procurar en líneas extensas es hacer el menor número de pausas posibles.


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Así lograremos una lectura conceptual, considerada como un verdadero trabajo mental de exploración. Nos dice que, durante ella, la mente debe estar de continuo en una situación de alerta para registrar lo novedoso, para interpretar los significados y así establecer las relaciones necesarias entre las ideas. Otras técnicas para una lectura conceptual son: a. Toma de notas La toma de notas se da en lecturas extensas donde debemos interpretar y anotar ciertos conceptos confusos. La toma de notas tiene como procedimientos específicos además de registrar lo significativo, el subrayado, las notas al margen y la trascripción de fichas. b. El subrayado Subrayar un texto es identificar las ideas principales o esenciales que tiene el texto y que ayuda a comprenderlo. Se subraya las ideas fundamentales del texto posterior a una lectura detenida, recordar que en cada párrafo hay una idea principal y que las explicaciones y complementos a las ideas se sitúan después del punto seguido. Habitualmente se utilizan tres tipos de subrayado: 1. El subrayado lineal, debajo de las palabras o frases a resaltar. 2. El subrayado vertical que se utiliza cuando son varias líneas que se quieren destacar. 3. El subrayado estructural, que son notas al margen respondiendo “porque es necesario” a preguntas claves ¿qué? ¿Por qué?, ¿cómo? c. Los mapas conceptuales El mejor modo de ayudar a los estudiantes a comprender los textos es que vean de una manera clara y explicita la naturaleza y el papel de los conceptos y las relaciones que existen entre estos: Ejemplo: Concepto de la lectura -Articulo - Sintagma unitario - Sintagma morfológico independiente - Signo del plural - Nombre - Presencia - Oración - Contexto

*Belzú Herrera, Erick. «Manual de comprensión lectora.» 13 de julio de 2007. mailxmail. 15 de noviembre de 2010 <http://www.mailxmail.com/curso-manual-comprension-lectora/vicios-lectura-que-debemosevitar-tecnicas-lectura>.


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La metacognición y la comprensión de lectura. Estrategias para los alumnos del nivel superior* Seis modos para mejorar la flexibilidad en la lectura

Modo 1. Scanning

Características Lectura selectiva

Propósito o tarea Para encontrar respuestas específicas cuando no se requiere leer cuidadosamente; para localizar fechas, nombres, números y otros hechos; cuando uno quiere localizar fragmentos que requieren otros modos de leer.

Velocidad relativa El modo más rápido: capítulos, artículos, fragmentos de texto que se pueden revisar en pocos minutos.

2. Hojear

Combina la lectura selectiva con la lectura rápida; utiliza resúmenes, frases tópicas, títulos e indicios organizacionales.

Para obtener un concepto entero de la selección; para identificar ciertas ideas principales; para encontrar respuestas específicas sobre ideas literales; para determinar la estructura de la selección, del capítulo o del libro.

Segundo en su velocidad, segundo en su selectividad; la velocidad varía con la tarea; p.ej., cuatro páginas por minuto para identificar las ideas principales; 15 minutos para identificarse la estructura general de un capítulo de 30 páginas. La velocidad es el doble de la de lectura rápida.

3. Lectura rápida

Veloz lectura completa del texto.

Para obtener una comprensión sólida del contenido en poco tiempo; importan más las ideas principales que los detalles específicos.

Varía: cuando se lee un texto poco conocido, 600 palabras por minuto (o dos páginas por minuto); cuando se lee un contenido fácil de entender, mil palabras por minuto.

4. Lectura normal

Lectura completa y a la vez placentera o sin presión.

Una variedad de motivos personales; para aprender, para disfrutarse, para escaparse.

Ni presionada ni estudiosa: 300-400 palabras por minuto es normal para lograr una comprensión adecuada.


5. Lectura analítica Lectura cuidadosa y completa, repetición; evaluación profunda de las ideas o de la organización y del motivo del autor.

Apropiada para una variedad de tareas sumamente mentales, cuando se requiere una comprensión más allá de lo literal; para analizar críticamente y para identificar inferencias y deducciones, tanto como el tono del autor, su modo, motivo, método, etcétera.

Lenta, selectiva; la velocidad no es el asunto principal; la velocidad varía con la tarea.

6. Estudiar

Para comprender completamente; para aprender; para retener la información; para resolver problemas; para pasar exámenes.

El modo más lento y completo; implica repetir varias veces; la eficiencia de este modo se puede mejorar mediante el uso de SQ3 R (obtener un panorama, preguntar, releer, recitar y revisar).

Lectura planificada; muy completa; se utiliza una combinación de los otros modos.

* Barbara Greybeck Daniels: Profesora investigadora de la Universidad de Guadalajara. Coordinadora de la Maestría en Educación del TEC de Monterrey, campus Guadalajara. http://www.quadernsdigitals.net/datos_web/hemeroteca/r_24/nr_277/a_3583/3583.htm

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Lectura selectiva Propuestas para un fin de semana sin salir de casa:Lo más interesante de la tele* Practica la lectura selectiva. A continuación encontrará usted un texto y diez preguntas relativas al mismo. Lea primero las preguntas; después busque las respuestas en el texto y seleccione la opción que le parezca correcta de las tres que se ofrecen. Rika. Rika es una policía casada con un aburrido periodista. Su vida y la de su amiga Keka cambian cuando conocen a Rufo, un extraño y alegre peluquero. La última película del director español de moda, Pedro Santos, con sus actrices de siempre, Carmen López, Silvia Martínez... Real como la vida misma. Estupenda. Canal +, viernes, a las 20 h.

1. Hay un programa de televisión de conversaciones con políticos. El programa se llama: a)Lo que usted diga b)Grandes tomates. c)Mi butaca

2.- Se recomienda un programa de televisión que empieza a las 24 horas. ¿Cuál? a)Ya te tengo Limón en el té. Son tiempos de guerra: un chico y b)Es natural una chica se aman. Pero la madre de la chica les c)Lo que usted diga prohibe casarse, porque el joven no quiere tener hijos. El nuevo cine sudamericano en una de sus 3.- Una de las películas cuenta una historia de mejores películas. dos amigas. Se llama: Antena 3, viernes, 20 h. a)Lo que usted diga. b)Grandes tomates. Todos al campo. Un grupo de políticos y perioc)Rika distas forman dos equipos para jugar un partido de fútbol. El problema es que el partido va a ser 4.- Uno de los programas de televisión trata de televisado, y los políticos juegan muy mal y les da personas desaparecidas.Se llama: vergüenza aparecer en la tele. Por eso intentarán a)Rika que el partido no se juegue. Una comedia agrab)Ya te tengo dable para ver en familia, del creativo director c)Es natural de Todos a la plaza, Todos a la calle y Todos a la playa. 5.-Una de las películas nombradas no es española. Tele 5, viernes, 20 h. Se llama: a)Rika Grandes tomates. La historia de un hombre de neb)Limón en el Té gocios que ve cómo las cosas empiezan a irle mal c)Mi butaca y tiene que volver a vivir en el pequeño pueblo 6.- Hay una película que dura más de lo normal. donde nació. No es la mejor película del director Se llama: madrileño Carlos Montes, y además, es larguísia)Grandes Tomates ma. Si hace frío, puede usted pasarse toda la tarde b)Rika en su casita bien calientito. c)Limón en el Té Tele 5, sábado 15.30 h.


Otros programas 7.- En un programa de televisión se habla de aniLo que usted diga. El popular periodista Francisco males que pueden desaparecer. ¿Cómo se llama? Pardo habla con gente famosa de la política. Cona)Es natural versaciones inteligentes para un público inteligenb)Ya te tengo. te. El viernes, a medianoche, en la 2. c)Todos al campo Mi butaca. El actor Julio Estévez y la actriz Elena 8.- En una de las películas la historia sucede en Peña presentan las últimas noticias del mundo del época de guerra. cine, con entrevistas a los más famosos actores y La película se llama: directores. Se lo aconsejamos. a)Grandes Tomates Canal +, sábado, 14 h. b)Rika c)Limón en el Té Ya te tengo. Si ha perdido usted a alguien, si no ha vuelto a ver a un pariente desde hace dos años, 9.- Se recomienda un programa de deportes en no se pierda este programa: lo encontrará con su televisión. ¿Cómo se llama? ayuda. Para llorar. a)En equipo TVE 1, sábado, 21.30 h. b)Ya te tengo c)Todos al campo Es natural. Otro gran documental de la serie Animales en peligro; esta semana nos hablarán de 10.- En una de las películas, un hombre vuelve al un animal que puede desaparecer en pocos años: lugar donde nació. ¿Adónde vuelve? el gorila. Para no olvidar que el hombre es un a)Madrid animal más; algunos dicen que inteligente. b)Su pueblo TVE 1, domingo, 15 h. c)América del Sur ¡Bueno, bueno! El programa de mayor éxito esta temporada. Se hacen preguntas sobre su vida privada a una persona famosa, y el público decide si lo que contesta es verdad o no lo es. Presentado por Antonio Díaz, el conocido periodista. Tele 5, domingo, 21 h. En equipo. El mejor programa deportivo de la tele, con resúmenes de los partidos de fútbol jugados en el fin de semana y entrevistas a los mejores jugadores. Si le gusta el deporte, no se lo pierda. TVE 1, domingo, 23.

*«slideshare.» 20 de noviembre de 2010 <http://www.slideshare.net/El_maestro/2do-ensayo-1703355>.

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Comprensión de lectura: anuncios publicitarios 1.- ¿Qué día de éstos se puede comprar en los centros LUNA de Madrid? a)El domingo 19 de diciembre b)El domingo 28 de noviembre c)El sábado 25 de diciembre d)El domingo25 de diciembre e)Ninguna de las anteriores

2.- El texto aconseja no comprar juguetes: a)Demasiado caros b)Peligrosos c)Que duren demasiado poco d)Los suficientes e)Ninguna de las anteriores

3.- El centro comercial pone este aviso para informar de que en este momento los productos que vende: a)Tienen precios más bajo b)Son más modernos y actuales c)No se pueden devolver d)No habrán rebajas e)Ninguna de las anteriores


4.-Este cartel señala: a)Un lugar turístico b)Un taller para autobuses c)Un final de viaje d)Todas las anteriores e)Ninguna de las anteriores

5.-En este hospital a las cinco de la tarde la gente que visita a los enfermos puede estar: a)Únicamente en las salas de espera b)En las salas de espera, en los pasillos y en las habitaciones c)En las salas de espera y en las habitaciones d)En todas partes e)No existe información suficiente 7.- Según la nota, Teresa: a)Puede entrar cuando quiera en casa de Rosa b)Sólo puede entrar cuando Rosa llegue c)Necesita llamar por teléfono para entrar d)Todas las anteriores e)No hay información suficiente

*«slideshare.» 20 de noviembre de 2010 http://www.slideshare.net/El_maestro/2do-ensayo-1703355

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Los signos de puntuaci贸n

Los signos de puntuaci贸n Ejercicio: Agrega los signos de puntuaci贸n que se han omitido Ejercicio de puntuaci贸n II


LOS SIGNOS DE PUNTUACIÓN La lectura comprensiva debe empezar por una lectura correcta. Entenderemos por lectura correcta el saber pronunciar las palabras de una frase y saber detenerse o continuar, de acuerdo con los signos de puntuación. Podemos preguntarnos: ¿Cómo logar la comprensión de la lectura, si no se consigue previamente el conocimiento de los signos de puntuación y de su función dentro de la frase? La lectura indiscriminada, que tiene escasa cuenta de estos signos, no llegará nunca a establecer una verdadera comprensión del discurso, por más que se entienda el significado de las palabras una por una. Una frase es una reunión de palabras, pero esa reunión está modulada por pausas. Observa el uso de estos signos en algunos ejemplos literarios: Texto A: ¿Qué saben del infierno quienes no han conocido un edén? Yo en cambio vivo en la vergüenza, he caído porque no fui digno, y sé que la vida que me espera es la verdadera vida infernal. No el dolor, el llanto, el aullido -¡oh, pienso en eso con envidia!-, siento la tristeza hueca, interminable, sin salida y esta horrible impotencia para el arrepentimiento verdadero: todo lo que haga o diga en adelante será siempre mentira, aunque fuese la verdad, porque yo soy una mentira. (Segovia, Tomás. Trizadero. México, 1974.) Texto B: Los papeles sueltos en la mesa. Una mano (de Wong). Una voz lee despacio, equivocándose, las t como ganchos, las e incalificables. Apuntes, fichas donde hay una palabra, un verso en cualquier idioma, la cocina del escritor. Otra mano (Ronald). Una voz grave que sabe leer. Saludos en voz baja a Ossip y a Oliveira que llegan contritos (Babs ha ido a abrirles, los ha recibido con un cuchillo en cada mano). Coñac, luz de oro, la leyenda de la profanación de la hostia, un pequeño De Stäel. (Cortázar, Julio. Rayuela. Buenos Aires, 1962.) Texto C: Teníamos la costumbre al terminar nuestras comidas, y sobre todo si era domingo, de ir a Cuernavaca a tomar un blodi meiri, tu. Nos lo tomábamos y regresábamos a México. Entonces fíjate que por ese tiempo tuvimos un choque. Tuvimos un choque muy fuerte y se murió un señor al que atropello La Tapatía Grande y junto yo, y luego la Tapatía Chica. Tuvimos un choque en ¿cómo se llama? Adonde está el restorán Arroyo y todo eso, en Tlalpan, el Arroyo, tu, ése de las carnitas. (Sáinz, Gustavo, La princesita del Palacio de Hierro, México, 1975.) Texto D: Eran los alisios de marzo que habían entrado siempre por las ventanas de la casa, pero ahora le decían que eran los vientos de la paz mi general, era el mismo zumbido de los tímpanos que tenía desde años antes, pero hasta su médico le había dicho que era el zumbido de la paz mi general, pues desde cuando lo encontraron muerto por primera vez todas las cosas de la tierra y el cielo se convirtieron en cosas de la paz mi general, y él lo creía, y tanto lo creía que volvió a subir en diciembre hasta la casa de los acantilados a solazarse en la desgracia de la hermandad de antiguos dictadores nostálgicos que interrumpían la partida de dominó para contarle que yo era por ejemplo el doble de seis y digamos que los conservadores doctrinarios eran el doble de tres (…) (García Márquez , Gabriel. El otoño del patriarca. Buenos Aires, 1975.)

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El texto A, muestra variedad de signos (de interrogación, de afirmación, pintos, comas, guiones, dos puntos, etc.) y esa variedad se relaciona con la índole del texto. En efecto, se trata de una reflexión en primera persona, una reflexión dramática llena de pausas, dudas, apartes. Como lo que se dice exige esa complejidad de signos, la lectura debe reconocerlos forzosamente y recorrer, guiada por ellos, la marcha y contramarcha de las frases. Una lectura de este fragmento será necesariamente expresiva y no neutra, pues se expresa en él un conflicto sicológico subrayado por la sintaxis. El texto B, utiliza mucho los signos parentéticos para establecer apartes de la acción, pero en el mismo texto. Lo que en el teatro es el aparte, es decir, el comentario o la explicación al margen del texto principal, en la narrativa se incluye en el texto mismo gracias al uso del paréntesis como signo de acotación. En el caso de este texto de Cortázar, la mayor parte de las frases entre paréntesis son muy sintéticas, a veces sólo un par de las palabras con verbo omitido, igual que el resto de las frases sin paréntesis. La índole del texto (descriptiva y no explicativa) exige precisamente este sistema de puntuación, que determina frases cortas en busca de sugerir más que de explicitar. El texto C, tiene forma de monólogo, es la confección ante un interlocutor que no aparece identificado en la novela. El lenguaje es coloquial aparentemente no elaborado, y la puntuación obedece a las formas de ese lenguaje coloquial: frases con giros expresivos, dudas, olvidos, preguntas, etcétera. El texto D, que no se transcribe completo, dada la extensión de la frase entre su comienzo y el punto final, no tiene casi signos de puntuación, y sin embrago se distingue en él una estructura precisa: la mezcla de lenguaje cotidiano y de lenguaje literario, tan íntimamente ligados que el pasaje de uno a otro no es siquiera advertido al lector por los signos de puntuación. Tampoco se advierte la mezcla de los tiempos y personas verbales. Una frase directa, en presente, diría; Son los vientos de la paz, mi general; una frase indirecta, pretérita, diría: Le dije al general que eran los vientos de la paz. Sin embargo, García Márquez mezcla personas verbales, tiempos, diálogo y relato, y como resultado queda esta frase aparentemente híbrida: eran los vientos de la paz mi general, donde ni siquiera se emplea la coma. Esta no utilización de la coma o la confusión de tiempos y personas verbales es artificial, dado que el lector sí hace pausas en su lectura, ya que es la única manera de llegar a la comprensión del texto. Aquí la variación de la norma busca un efecto: sorprender al lector y obligarlo a entregarse a un torrente de frases que él deberá ordenar. Los cuatro textos son diferentes pero coinciden en un aspecto: existan o no los signos, cada texto se organiza prestando atención a las pausas de la frase, a la musicalidad, a la sintaxis. Sin esto, el texto sería una mera suma de palabras sin sentido estructural. Repasemos someramente los signos de puntuación más importantes y sus funciones:

Coma (,)

Punto (.)

Establece una pausa dentro de la frase, pero esta pausa nunca vine antes de expresar en forma completa una parte de esa idea. La coma establece un descanso después del cual se continúa con la expresión de la misma idea que se había comenzado a expresar. Cierra las frases o los párrafos, y separa diferentes frases dentro de un párrafo. Una frase expone una idea y el párrafo la completa, de modo que la pausa del punto sirve para separar una de la otra idea.


Punto y coma (;)

Comillas (“”)

Paréntesis (), - -

Puntos suspensivos (…)

Tiene una función parecida a la del punto y a la de la coma por separado, en el sentido de que aparta decididamente (más que la coma, menos que el punto) dos frases. Cuando en un párrafo existe punto y coma, es seguro que las dos frases separadas por tal signo tienen algún aspecto esencial en común; por ejemplo, se refieren al mismo tema. Sirven por lo común para citar lo expresado por otro autor. Por lo tanto, separan el discurso propio del discurso ajeno, aunque esa separación es débil ya que la pretensión es integrar la frase ajena al discurso propio, al mismo tiempo que se la separa. Sirven para encerrar palabras o frases, al quitarlas de la frase principal como si constituyeran una acotación, un comentario, una explicación sobre lo que se está diciendo. Lo que se incluye entre paréntesis tiene siempre relación con aquello que refiere la frase principal. Pueden interrumpir una frase (son muy usuales en los diálogos) y tienen como función según el Diccionario de la Real Academia, denotar que “queda incompleto el sentido de una oración o cláusula de sentido cabal, para indicar temor o duda, o lo inesperado y extraño de lo que ha de expresarse después”.

*Maqueo, Ana María. Redacción. Primera edición. México: Limusa, 2008. Ruffinelli, Jorge. Comprensión de la lectura. México: Trillas, 1989.

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Ejercicios de puntiación Agrega los signos de puntuación que se han omitido en el siguiente texto. 15. 23, 1: 6¿? 1¡!

Cuanto he escrito esta noche Todo para decir que aquel miércoles pude hacerlo Y qué hice hoy Contar deshilvanadamente que llevé a mi mujer a oír música y que mi hijo ya tiene una amante Para decir sólo eso Dios mío Cómo harán los que escriben Cómo lograrán que sus palabras los obedezcan Las mías van de por donde quieren por donde pueden Cuando ya las veo escritas cuando con una vergüenza golosa las releo me dan pena Siento que van desprendiéndose de mi y cayendo en mi cuaderno Cayendo solamente sin forma sin premeditada colocación Yo quisiera algo distinto Por ejemplo al ver una bonita tarde pensar veo que esta tarde es bella Me gusta sentir lo que me hace sentir esta tarde Me gustaría describir la tarde y lo que siento Qué hay que hacer entonces Primero creo yo sentir la tarde Después hacer el intento de ir cercando sus elementos la luz la temperatura la tonalidad Después observar su cielo los árboles las sombras en fin todo lo que le pertenece Y cuando estos elementos queden reflejados en palabras y expresiones ese temblor gozoso y esa estremecida sorpresa que siento al contemplarla entonces seguramente quien me leyera o yo mismo podría encontrar en mi cuaderno una bella tarde y a un hombre que le percibe y la disfruta Y si lo intentara así con ese sistema Josefina Vicens El libro vacío

*Maqueo, Ana María. Redacción. Primera edición. México: Limusa, 2008.46.


Las siguientes frases son ambiguas: poseen un significado distinto según la puntuación que se utilice. Coloca la puntuación de modo que muestre las dos interpretaciones posibles.

1. El autobús se alejó en medio de una nube de polvo el viejo automóvil lo seguía.

El autobús se alejó en medio de una nube de polvo el viejo automóvil lo seguía.

2. Los chicos que no habían estudiado repitieron el examen.

Los chicos que no habían estudiado repitieron el examen

3. Agradecemos vuestra ayuda ciudadanos de Toledo

Agradecemos vuestra ayuda ciudadanos de Toledo

4. Mario se va Pablo.

Mario se va Pablo.

*Serafini, María Teresa. Cómo se escribe. Primera edición. México: Paidos, 2004.243.

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Ejercicios :

Primera sección

Ejercicios: Primera sección “El Parador de Hierro” “Un español viajará a Alaska desde el suroeste de Canadá en trineo” “Los deschaquetados” “Una visita inesperada”


Ejercicios El Parador de Hierro Lee el texto con atención. A continuación se hacen una serie de preguntas relacionadas con él. Con sus mantos de lava volcánica que descienden hacia el borde del Atlántico, la isla canaria de Hierro es un pequeño paraíso todavía no invadido por el turismo. Su Parador de Turismo se encuentra al final de una pequeña carretera, entre el Puerto de la Estaca y la Punta Restinga, junto a una playa casi virgen. Se trata de un lugar perfecto para pasar unas vacaciones y disfrutar de la belleza y de la bondad del clima de la zona. El edificio, de cal y madera, construido según el estilo de la arquitectura regional canaria, está rodeado por un jardín con palmeras, cactus y otras plantas tropicales, en el que se encuentra la piscina, alternativa para quienes no se animen a bajar a la playa. Algunas habitaciones tienen vistas al mar y una pequeña terraza. Desde otras, en las que la terraza ha sido sustituida por un pequeño balcón, se contemplan, en cambio, las montañas de la isla. Todas las habitaciones disponen de teléfono, televisor y cuarto de baño completo, y su mobiliario, como el de otras instalaciones del hotel, es de madera. El Parador cuenta, además, con dos agradables salones, de lectura y de reuniones; una terraza porche que da paso al jardín y otra con una fuente de piedra para refrescar el ambiente, que forma parte del bar-restaurante. En este lugar se sirven platos típicos de la cocina popular isleña, como el potaje, el rancho canario y las famosas viejas, un exquisito pescado de la zona. Las habitaciones con vistas al mar cuestan 9.000 pts. la doble y 7.000 pts. la individual. Las que dan a las montañas tienen un precio de 8.300 y 6.600 respectivamente. (Adaptado de La Esfera) Seleccione la respuesta que le parezca correcta. Preguntas 1. Según el texto, en el Parador de Hierro hay un jardín alrededor de la piscina y del edificio. A) Verdadero B) B)Falso 2. En el texto se informa de que las habitaciones del Parador con vistas a la montaña no tienen terraza. A)Verdadero B)Falso 3. El texto nos dice que el bar-restaurante tiene una terraza que comunica con el jardín. A)Verdadero B)Falso

Ministerio de Educación y Ciencia, Universidad de Salamanca e Instituto Cervantes (España), 1997-2011. Centro Virtual Cervantes. Noviembre de 1993. 04 de febrero de 2011. <http://cvc.cervantes.es/aula/ dele/db/cl_nov93_parte1/default.asp?P1_T=0&P1_C=0&P2_T=0&P2_C=0&P3_T=0&P3_C=0&P4_ T=0&P4_C=0&E1P1=0&E1P2=0&E1P3=0&E2P1=0&E2P2=0&E2P3=0&E3P1=0&E3P2=0&E3P3=0 &E4P1=0&E4P2=0&E4P3=0>.

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Un español viajará a Alaska desde el suroeste de Canadá en trineo

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El español Juan Vicente Martín intentará cruzar las heladas tierras que separan la Costa Suroeste de Canadá del Estrecho de Bering, entre Rusia y Alaska. Lógicamente, utilizará como vehículo para desplazarse sobre la nieve un trineo arrastrado por perros. Durante el viaje, en el que recorrerá aproximadamente tres mil kilómetros, irá acompañado por dos técnicos de imagen, que grabarán y fotografiarán todas las experiencias de la aventura. La expedición empezará a finales de enero con el nombre de «El Espíritu del Gran Norte 93», el mismo título que una película documental basada en otro viaje que hace dos años ya realizó el mismo aventurero al Ártico y que será presentada en el próximo Festival de Cine de Alcalá de Henares. Las dificultades de esta travesía son muy grandes y el éxito depende, según Juan Vicente Martín, de la capacidad de sus perros (que son siete en total y todos ellos criados en España) y de la suya propia para adaptarse a las duras condiciones atmosféricas de la zona ártica, una de las más frías de la tierra. La expedición, que todavía no ha conseguido los seis millones de pesetas que necesita, saldrá de la localidad canadiense de Dawson y se dirigirá hacia el Estrecho de Bering, atravesando las Montañas Rocosas y el río Yukon. Juan Vicente Martín piensa que, si no hay problemas demasiado graves, tardará dos meses en realizar el viaje, a lo largo del cual se detendrá en todos los poblados esquimales que encuentre a su paso para establecer contactos culturales con ellos y aprender sus costumbres y modo de vida. Así, el español hará lo mismo que hacían los antiguos correos, ya que el objetivo más importante de esta expedición es cruzar la región en trineo para dejar a las tribus esquimales cartas enviadas desde España con la intención de desarrollar y fomentar un intercambio de correspondencia entre ambas comunidades. Esas cartas que Juan Vicente llevará las están escribiendo niños de distintas escuelas de todo el país. (Adaptado de El Día)

Selecciona la respuesta que te parezca correcta. 1. Según el texto, Juan Vicente Martín durante la expedición... a) Fotografiará y grabará personalmente las experiencias de la aventura. b) Viajará sólo con sus perros. c) Recorrerá unos tres mil kilómetros en trineo. 2. El texto informa de que esta expedición… a) Tendrá un coste de seis millones de pesetas. b) Saldrá de España a finales de enero. c) Se filmará para presentarla en el próximo Festival de Cine de Alcalá. 3. Según el texto, el objetivo del viaje es... a) Mejorar las costumbres y formas de vida de los pueblos esquimales. b) Servir de correo entre las tribus esquimales del Ártico. c) Llevar cartas de niños españoles a las tribus esquimales.

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Ejercicios El Parador de Hierro Lee el texto con atención. A continuación se hacen una serie de preguntas relacionadas con él. Con sus mantos de lava volcánica que descienden hacia el borde del Atlántico, la isla canaria de Hierro es un pequeño paraíso todavía no invadido por el turismo. Su Parador de Turismo se encuentra al final de una pequeña carretera, entre el Puerto de la Estaca y la Punta Restinga, junto a una playa casi virgen. Se trata de un lugar perfecto para pasar unas vacaciones y disfrutar de la belleza y de la bondad del clima de la zona. El edificio, de cal y madera, construido según el estilo de la arquitectura regional canaria, está rodeado por un jardín con palmeras, cactus y otras plantas tropicales, en el que se encuentra la piscina, alternativa para quienes no se animen a bajar a la playa. Algunas habitaciones tienen vistas al mar y una pequeña terraza. Desde otras, en las que la terraza ha sido sustituida por un pequeño balcón, se contemplan, en cambio, las montañas de la isla. Todas las habitaciones disponen de teléfono, televisor y cuarto de baño completo, y su mobiliario, como el de otras instalaciones del hotel, es de madera. El Parador cuenta, además, con dos agradables salones, de lectura y de reuniones; una terraza porche que da paso al jardín y otra con una fuente de piedra para refrescar el ambiente, que forma parte del bar-restaurante. En este lugar se sirven platos típicos de la cocina popular isleña, como el potaje, el rancho canario y las famosas viejas, un exquisito pescado de la zona. Las habitaciones con vistas al mar cuestan 9.000 pts. la doble y 7.000 pts. la individual. Las que dan a las montañas tienen un precio de 8.300 y 6.600 respectivamente. (Adaptado de La Esfera) Seleccione la respuesta que le parezca correcta. Preguntas 1. Según el texto, en el Parador de Hierro hay un jardín alrededor de la piscina y del edificio. A) Verdadero B) B)Falso 2. En el texto se informa de que las habitaciones del Parador con vistas a la montaña no tienen terraza. A)Verdadero B)Falso 3. El texto nos dice que el bar-restaurante tiene una terraza que comunica con el jardín. A)Verdadero B)Falso

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Los deschaquetados

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Sé que la palabra deschaquetado no figura en el diccionario, y sé que por ello voy a recibir duras críticas de los defensores de la pureza del lenguaje. Pero si se llama descamisado al que va sin camisa parece lógico usar la denominación de deschaquetado para los que van sin chaqueta. En todo caso, siempre me ha parecido bonito inventar palabras. Los sabios de nuestra lengua acabarán por aceptar esta nueva palabra, debido a lo mucho que se ha extendido en España esta fea costumbre de quitarse la chaqueta. Obsérvenlo en cualquier restaurante; incluso en alguno considerado de lujo. Un hombre en mangas de camisa me parece horroroso, sobre todo si, además, se sube las mangas de la camisa. Me refiero, como es natural, a los que se quitan la chaqueta no cuando llevan camisas de verano y de manga corta, sino las pensadas para llevar con corbata. Sucede que, además de feo, quitarse la chaqueta había sido siempre una falta de educación, especialmente cuando se hacía en lugares públicos. En los días calurosos de verano este acto todavía encuentra justificación, pero ahora en invierno, cuando las temperaturas bajan demasiados grados, eso de quedarse en mangas de camisa constituye una moda que rechazo con todas mis fuerzas. Insisto: por antiestética y por maleducada. Sin embargo, la costumbre se ha extendido de forma increíble. No sólo en los establecimientos públicos; también en los aviones, en las oficinas, en las ventanillas de los bancos y en todas partes. ¿Se trata de una forma de exhibicionismo? Hay que pensar que no, puesto que la mayoría de los deschaquetados son más bien personas de poca estatura, de modo que, con la chaqueta puesta, podrían disimular sus hombros caídos y su mala apariencia física. Por desgracia, vivimos en un tiempo en que se han perdido las formas. Protesto, pues, de la manía de deschaquetarse. La verdad, está feo. ¿O es que me estoy haciendo viejo? (Adaptado de Vizcaíno Casas, El Norte de Castilla) Seleccione la respuesta que le parezca correcta. 1.El autor del texto dice sobre la palabra deschaquetado que… a)no le gusta usarla porque no está en el diccionario b)tendría que existir, al igual que existe la palabra descamisado c)recibe duras críticas de los defensores de la pureza del español 2.El autor piensa que quitarse la chaqueta... a)en verano es más admisible b)es una falta de educación aunque a veces quede elegante c)es especialmente grave en los establecimientos públicos 3.El autor opina que la mayoría de la gente que se quita la chaqueta... a)intenta exhibir su cuerpo ante los demás b)lo hace sólo en lugares poco elegantes c)es por lo general de baja estatura

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Una visita inesperada Carvalho salió aquel día tan preocupado como obsesionado de la caja de ahorros. Las cuentas no avanzaban según sus proyectos. No necesitaba consultar el calendario para darse cuenta de que estaba a punto de cumplir cincuenta años, y nadie ha conocido a un detective privado que a los sesenta años tenga suficiente dinero como para comprarse un par de zapatos nuevos cada año. Los zapatos de los detectives privados son animales cansados y gastados de caminar por las ciudades. En el momento de la definitiva vejez, Carvalho temía la idea de un asilo o de una residencia de ancianos, por muy buena que fuera. Prefería esperar el final en su casa, cuidado por una enfermera inteligente con los viejos, que no le hablara como a un niño sordo, que es como se suele hablar a los viejos. Los últimos casos no le habían dejado demasiadas ganancias y desde hacía quince días nadie llamaba a la puerta de su despacho. Varias personas le habían recomendado que pusiera un anuncio en el periódico, pero él se había negado porque pensaba que en el periódico sólo se anunciaban los malos detectives. Mientras subía las escaleras de la casa donde tenía su oficina, se recomendó a sí mismo vencer sus prejuicios y poner un anuncio en el periódico. Los dioses habían escuchado sus pensamientos, porque, dentro del despacho, sentada en una silla que parecía querer romperse ante tanto peso, aparecía una dama teñida de rubio, maquillada por todas partes, con la boca agrandada por una pintura de labios rojísima y ojos de araña a causa de las pestañas postizas. «Mi hija ha desaparecido», dijo sin más... «Perdón, permítame que me presente. Me llamo Josefa Bonaire, conocida artísticamente como Madame Pepita». Carvalho miró a la señora, encendió un cigarrillo y se encogió de hombros. Él sabía que las desapariciones de chicas y las posteriores reapariciones eran hechos bastante comunes hoy día. Uno de sus clientes había perdido a una hija en las fiestas de un barrio de Barcelona y la había encontrado cinco años después en Sevilla casada con un farmacéutico. (Adaptado de Manuel Vázquez Montalbán, Buscando a Sherezade)

Selecciona la respuesta que te parezca correcta. 1.Según el texto, a Carvalho le asustaba la idea de no tener dinero para pagar una residencia de ancianos. a)Cierto b)Falso 2.Para solucionar sus problemas económicos, Carvalho puso un anuncio en los periódicos a)Cierto b)Falso 3.Según el texto, Carvalho pensaba que era bastante normal que una chica desapareciera. a)Cierto b)Falso

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El objetivo o intencionalidad del autor

El objetivo o intencionalidad del autor Ejercicio. Texto: “Los pepenadores, un problema social de La ciudad de México”


El objetivo o intencionalidad del autor* Todo autor escribe con un propósito que depende de las metas que persiga: informar, instruir y/o persuadir, pero además y por lo general, el autor pretende alcanzar un objetivo concreto que, en ocasiones, enuncia en la introducción, prefacio o advertencia de su texto. Ejemplo: Una asociación mundial publica un artículo sobre el hambre en África. El propósito del autor del artículo es de informar, pero su objetivo es el de recaudar fondos para las víctimas. Cómo se aplica Completa el siguiente cuadro:

TEXTO Informe de investigación. Recado de una amiga disculpándose por no asistir a una reunión. Un folleto de CONASIDA Programa de un candidato a la presidencia. Anuncio publicitario.

PROPÓSITO DEL AUTOR Informar Informar y persuadir

OBJETIVO DEL AUTOR Que se autorice la continuación del proyecto. Informar la causa de la ausencia. Persuadir de ser disculpada. La prevención del SIDA.

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Ejercita tus habilidades de lectura

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Texto 5 Los pepenadores, un problema social de la ciudad de México En la ciudad de México, como en muchas otras ciudades del país, existe una situación humana singular: la de los pepenadores o recolectores de basura, que separan de ella elementos todavía útiles. En cierto modo, las personas que habitan en medio de la basura, propiamente sustituyen las plantas industriales. La existencia de pepenadores es antigua en la práctica recolectora de México. Constituyen una tradición, un servicio y en cierto modo, un derecho establecido. Están organizados, dirigidos y forman una especie de de cuerpo profesional al que se le hacen concesiones. A tal punto se les toma en cuenta, que cuando la basura es arrojada en los tiraderos no puede disponerse de ella para taparla en seguida, porque se tienen que esperar a que los pepenadores retiren los materiales valiosos que tienen aceptación en el mercado. Lo que se cubre posteriormente “es la basura de la basura”, para su regeneración en contacto con la tierra. De este modo va elevándose la superficie de la tierra por medio de capas sucesivas. Pero se procura no arrojar basura donde ya existen asentamientos. Una sistematización en el destino sanitario o transformador de la basura determinará también el destino de los pepenadores. Su eliminación actual e inmediata transformaría este problema social. En el Distrito Federal hay aproximaciones cuatro mil quinientas familias. Unas veintisiete mil personas que viven de lo que todavía es comestible y comerciante aprovechable de la basura por medio de la llamada “pepena”. De ese número, alrededor de quinientas familias viven dentro de la misma basura. Ahí está su cuna, su enrarecido ambiente vital y seguramente su mortaja con elementos de desecho. Una parte de los pepenadores habita ya viviendas especialmente construidas para ellos en los alrededores de algunos tiraderos. Las familias de los pepenadores tienen asignados por turnos los viajes de basura que se llevan al tiradero. Hacen su tarea en condiciones sanitarias y de trabajo infrahumanas. Son portadores de un gran número de gérmenes patógenos que van en los desperdicios, pues no todos disponen de los medio para cumplir la faena en condiciones de higiene. Una familia obtiene en 1985 cuarenta pesos por viaje, de los cuales había de dar una gratificación al chofer que lo hizo. El precio de venta a una fábrica de la misma cantidad de material pepenado, es de poco más de 100 pesos. Lo sesenta pesos que constituyen la ganancia que deja este trabajo, favorecen a los líderes, pues los hay entre los pepenadores, entre los intermediarios. El máximo líder de la pepena en la ciudad de México es Senador y vive en una zona residencial. Los pepenadores no son un resultado del problema del volumen actual de la basura. Manuel Payno ya habló de ello como gente de tan extraña actividad en el siglo XIX, en su famosa novela Los bandidos del Río Frío. El fenómeno obliga a las autoridades y a los técnicos que estudian soluciones al problema de la basura al tener en cuenta estas familias. Cualquier disposición que modifique favorablemente, o sustituya parcialmente los tiraderos, a cielo abierto, debe considerar la existencia de los pepenadores, porque es un fenómeno social –aunque sea una actividad profesional que repugne a la tecnología-, y su realización aumentaría el desempleo en la Capital. ¿A qué dedicar inmediatamente a estas familias? ¿Cómo suplirles la basura? Y sin embargo, la supresión de la pepena en su estado actual figurará forzosamente la solución futura.


Ejercicio: Sobre el Texto 5: “Los pepenadores, problema social de la ciudad de México”. 1. En el margen a la izquierda del texto marca cada oración con una de las letras H-I-O, señalando si las oraciones son hechos, inferencias u opiniones. 2. ¿Cuál es el propósito del autor? ¿Por qué infieres que éste sea su propósito? 3. ¿Cuál es el objetivo del autor? (Evalúa la fuente y observar quién edita el texto). 4. Subraya las connotaciones que encuentres y escribe a qué refiere cada una de ellas. 5. ¿Es el lenguaje subjetivo u objetivo? ¿Por qué? 6. Evalúa la confiabilidad, y actualización de este texto.

*Inferencia: Se entiende por inferencia el proceso interpretativo efectuado por el interlocutor para deducir el significado implícito de un enunciado, teniendo en cuenta los datos que posee del contexto. *cvc.cervantes.es. 20 de diciembre de 2010 <http://cvc.cervantes.es/ensenan za/biblioteca_ele/diccio_ele/dicc ionario/inferencia.htm>.

*Argudín, Yolanda y María Luna. Aprender a pensar leyendo bien: habilidades de lectura a nivel superior. Tercera edición . México: UIA/Plaza y Valdés, 1995. 56-59.

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Los tres niveles de comprensi贸n


Los tres niveles de comprensión* Se puede plantear el problema de la comprensión del texto en estos términos: ¿Qué podemos o debemos entender en la lectura de un texto? Dicho de modo inverso: ¿Qué ofrece el texto para que se entienda en él? Estas son las preguntas fundamentales frente a cualquier obra. Sea esta narrativa, poética o ensayística. En estos tres casos genéricos, la comprensión de la lectura puede darse en diferentes niveles: nivel informativo, nivel estilístico y nivel ideológico. Dicho de manera inversa: el texto informa, tiene una estructura lingüística y expresa ideas y conceptos del autor.

A. Nivel informativo Responde a la pregunta ¿Qué? A. Nivel estilístico Responde a la pregunta ¿Cómo?

A. Nivel ideológico Responde a las preguntas ¿por qué? ¿Para qué?

La relación de los hechos (narrativa), de las palabras e imágenes (poesía), de los temas y asuntos (ensayo). El modo como se exponen los hechos (narrativa); se ordenan palabras e imágenes (poesía). O se exponen los asuntos y temas (ensayo), La expresión de conceptos e ideas sobre la realidad (narrativa, poesía, ensayo).

*Ruffinelli, Jorge. «Los tres niveles de comprensión.» Comprensión de la lectura. México: Trillas, 1989. 52.

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Ejercicios

segunda sección

“Las tiendas Zara” “ El fútbol en pantalla” “ Recetas contra la prisa” “Victoria Abril”


Ejercicios segunda sección

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Las tiendas Zara*

Quién le iba a decir a él, cuando en los años sesenta trabajaba de empleado en una tienda de ropa de la calle Real en La Coruña, que un día montaría una empresa que llegaría a ser utilizada como caso práctico en los masters de administración de empresas igual que el de Coca Cola. Quién le iba a decir entonces a Amancio Ortega Gaona que 44 millones de personas visitarían en 1992 las 115 tiendas que la cadena Zara tiene por toda España. ¿Qué ha pasado desde los tiempos en que este gallego trabajaba detrás de un mostrador hace ya tres décadas, hasta hoy, en que no ha tenido más remedio que comprarse un avión Falcon 900 de veintisiete plazas para que él y todos sus colaboradores directos puedan volar al ritmo frenético que exigen el negocio y el trabajo? El primer paso fue un modestísimo negocio de ropa de bebé que su hermana cosía en casa mientras otro hermano viajaba para venderla por las ferias de las ciudades gallegas. Después vendría una fábrica de batas y ropa de bebé con un puñado de empleados. El negocio fue creciendo, y en 1974 abrió sus puertas la primera tienda Zara, que tenía muy poco que ver con sus actuales hermanas, porque, entre otras cosas, la ropa que vendía se compraba a terceros. Poco a poco se empezaron a comercializar prendas de fabricación propia mientras se abrían tiendas por las cuatro provincias gallegas. La feliz idea de saltar fuera de Galicia surgió en 1980, cuando creyeron que podían conseguir un eficaz sistema de distribución. La distribución ha sido, precisamente, una de las claves del éxito de Zara, principal empresa del grupo gallego “Industrias de Diseño Textil” (Inditex), que facturó el año pasado 107.180 millones de pesetas. El segundo pilar del vertiginoso desarrollo de Inditex consiste en adaptarse rápidamente a la moda que pide el público. Y la tercera clave se ha convertido en su obsesión de los últimos cuatro años: mejorar cada vez más la calidad. Para ofrecer lo que la gente quiere,Inditex cuenta con 36 diseñadores que se encargan de idear la cantidad suficiente de ropa como para que el paisaje de las tiendas Zara esté lleno de novedades continuamente. Desde que surge la idea hasta que está colgada la prenda en una tienda pasan poco más de veinte días. Semanalmente se renueva más del cuarenta por ciento de los productos de cada tienda. Una flota de unos cuarenta camiones distribuye dos veces por semana, y en ocasiones hasta tres veces, cantidades ingentes de ropa desde el centro industrial de La Coruña hasta los puntos de venta. A pesar de la evidente inspiración de alguna ropa de Zara en las obras de famosos diseñadores, sus directivos afirman no haber tenido ninguna demanda judicial. Explican que el desarrollo de los últimos años se ha conseguido gracias a una constante de Inditex, que ha sido la política de reinversión de los beneficios y la búsqueda de equilibrio entre financiación e inversión. Zara ha llegado ya a la mayoría de edad. Inditex, grupo en el que Zara representa el mayor porcentaje de ventas, da por terminada la implantación de la cadena en España. Ahora quiere crecer en el mercado francés y establecerse en Italia y Grecia mediante la colaboración con socios de esos países que se hagan cargo de la infraestructura material y humana. Desde 1989 cuenta con una tienda en Nueva York que sólo vende ropa de mujer y que aún no ha ganado la partida a los pantalones vaqueros. Más aún: tenía planes de abrirse camino en la Comunidad de Estados Independientes y otros países que pertenecen a su órbita, pero la dificultad de encontrar materias primas en esos lugares les ha hecho desistir de su intento. (Adaptado de El País)


Selecciona la opción que te parezca correcta para responder a cada una de las preguntas sobre el texto Las tiendas Zara. Sólo una de las tres opciones es correcta.

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1.El objetivo fundamental de este artículo es: a)Equiparar la situación de este negocio de ropa con el de una conocida marca norteamericana de refrescos b)Expresar sorpresa por el alto número de clientes que visitaron la cadena de tiendas el año pasado c)Comentar el triunfo de un empleado de una tienda de confección como empresario 2.Según el texto, la gran aceptación de las tiendas Zara se debe principalmente a: a)La rapidez y eficacia con que la ropa llega hasta ellas b)Su capacidad para saber adelantarse a los gustos de la moda y prever lo que quiere la gente c)La calidad y originalidad de diseño de los productos que ofrece 3.En el texto se sostiene que, con respecto a su implantación internacional, Zara: a)Ha desistido de invertir en la Comunidad de Estados Independientes por dificultades de distribución b)Quiere consolidar su presencia en Francia tras la experiencia española c)Pretende crecer en Italia y en Grecia mediante la colaboración de empresarios locales

Ministerio de Educación y Ciencia, Universidad de Salamanca e Instituto Cervantes (España), 1997-2011. Centro Virtual Cervantes. Noviembre de 1993. 04 de febrero de 2011<http://cvc.cervantes.es/aula/ dele/ds/cl_nov93_parte1/default.asp?P1_T=0&P1_C=0&P2_T=0&P2_C=0&P3_T=0&P3_C=0&P4_ T=0&P4_C=0&E1P1=0&E1P2=0&E1P3=0&E2P1=0&E2P2=0&E2P3=0&E3P1=0&E3P2=0&E3P3=0 &E4P1=0&E4P2=0&E4P3=0&E4P4=0&E4P5=0&E4P6=0&E4P7=0&E4P8=0&E4P9=0&E4P10=0>.


El fútbol en pantalla* Debo decir que las retransmisiones futbolísticas de nuestra televisión me parecen buenas, técnicamente perfectas. La posición de las cámaras (sin olvidar nunca que el fútbol es un juego de equipo donde también juegan los que no tienen el balón), el seguimiento del jugador que corre, el enfoque del que le sale al paso, que en cualquier momento puede convertirse en protagonista; esto es, la visión y previsión de las jugadas, hacen de la televisión española una de las más expertas a la hora de transmitir un partido de fútbol. Técnicamente, pues, no hay nada que objetar. La objeción que se me ocurre apunta a la voz, al acompañamiento literario. Se diría que algunos comentaristas deportivos han olvidado la revolución informativa que la televisión representa respecto de la radio y siguen aferrados a los viejos recursos de la efusividad verbal, esforzándose por traducirnos lo que estamos viendo con nuestros propios ojos. El comentarista de fútbol habla demasiado, incurre constantemente en redundancia, repitiendo para el espectador algo que el espectador ya sabe porque está siendo testigo de ello. Aquella fogosidad de los viejos comentaristas sigue viva en algún locutor, que no acaba de comprender que el vehículo de información actual es el ojo mientras que el oído es un simple complemento. Para perfeccionar las actuales transmisiones de fútbol bastaría con que el comentarista advirtiese que estamos viendo lo mismo que él y que si acaso precisamos alguna ayuda es para que nos recuerde el nombre del jugador que en cada momento tiene la pelota. Nada más. Que Fulano avance a trompicones contra la defensa o que Zutano sortee habilidosamente a tres contrarios son cosas que saltan a la vista: ante la nuestra, también. Sobra, por tanto, toda referencia al respecto. Cuando la radio era el único medio de transmitir un partido, los comentaristas no sólo tenían que informarnos verbalmente de los pormenores, sino, a ser posible, envolver la jugada en una cálida verbosidad que conmoviese nuestra sensibilidad deportiva. Aquellos hombres, su palabra, solían conseguir este milagro; de ahí que se les considerase unos auténticos hombres de radio. Pero todos sabemos que la televisión es otra cosa. La televisión nos muestra lo que está ocurriendo en el estadio y, en consecuencia, es absurdo que simultáneamente alguien nos lo cuente. La retórica resulta superflua, gratuita y ridícula. El espectador de un partido de fútbol suele estar bastante informado del reglamento como para interpretar por sí mismo las jugadas que se desarrollan ante sus ojos. Por eso, en lugar de parlotear, lo que hay que hacer es reconocer a la imagen toda su pureza y expresividad. Y explicarla únicamente en aquellas ocasiones en que su complejidad así lo aconseje. Esta imagen muda, acompañada por el fragor de la grada —voces, canciones, aplausos—, nos produciría la sensación de que estamos en el campo y, en consecuencia, haría menos enojoso y evidente que estamos ante la televisión. Cuando asistimos a un partido de fútbol, nuestro deseo es presenciarlo, en modo alguno escuchar la interpretación que nuestro vecino de localidad hace de las jugadas que también nosotros estamos contemplando. Pero todavía es peor la transmisión de partidos en diferido, cuando se nos muestra que el comentarista ha visto las imágenes previamente y tiene el descaro de anticiparnos lo que en cada instante va a suceder, privándonos de aquello que en deporte es importante: la sorpresa. Para empezar, los resúmenes de los partidos jugados deberían facilitarse antes de los resultados. Descubrir uno por sí mismo cómo termina aquello es una aspiración legítima del espectador televisivo. Mas si esto es demasiado pedir, contenga su palabrería el comentarista, absténgase de anunciar que «en la próxima jugada veremos el primer gol del Barcelona», o «una entrada violenta de Perengano de la que el árbitro no se entera». ¡Por favor, señor comentarista: concédanos el pequeño placer de descubrir por nosotros mismos el gol del Barcelona o la violencia de la entrada de Perengano y la impasibilidad del juez! En su afán de hacernos ver que ellos ya lo conocen todo, los comentaristas en diferido privan al espectador hasta de la emoción de esos balones envenenados que rebotan en la madera de la portería. «Estén atentos, señores, porque veremos ahora cómo el remate de Menganito es rechazado por el poste». La omnisciencia del locutor de partidos es sencillamente insufrible. Lo único que nos queda por descifrar es cuál de los tres maderos de la portería es «el que repelió el disparo de Menganito».

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Una imagen que requiere ser explicada es una mala imagen. Y afortunadamente las imágenes futbolísticas de nuestras cámaras de televisión suelen ser buenas, cuando no excelentes. Siendo esto así, la televisión únicamente debería recurrir a la retórica cuando la imagen que nos facilita no es lo suficientemente explícita. Todo lo demás son ganas de redundar y ponernos de mal humor. (Adaptado de M. Delibes, Pegar la hebra) Selecciona la opción que te parezca correcta para responder a cada una de las preguntas sobre el texto El fútbol en pantalla. Sólo una de las tres opciones es correcta. 1.En opinión del autor de este texto, las imágenes televisivas de los partidos de fútbol: a)Serían buenas si consiguieran mostrar el juego de todo el equipo b)Han mejorado porque nos hacen olvidar que estamos delante de un electrodoméstico c)Pueden necesitar ciertas aclaraciones para completar la información de los espectadores 2.Según el texto, las retransmisiones en directo de un partido de fútbol: a)Enfadan al autor porque anticipan lo que va a ocurrir y eliminan lo esencial del deporte: la sorpresa b)Tienen cierto parecido a estar en el campo escuchando los comentarios de la persona que tenemos al lado c)Tendrían que ofrecer imágenes mejores y más expresivas sobre lo que es el espectáculo 3.La actitud de los comentaristas deportivos de la televisión, según el autor: a)Sería lógica ante determinadas jugadas que no pudieran verse o entenderse con claridad b)Debería copiar la de los viejos hombres de la radio que nos hacían vivir el espectáculo c)Mejoraría si no fuesen tan retóricos y se dedicasen a explicar lo que vemos

Fuente: Ministerio de Educación y Ciencia, Universidad de Salamanca e Instituto Cervantes (España), 19972011. Centro Virtual Cervantes. Noviembre de 1993. 04 de febrero de 2011 <http://cvc.cervantes.es/aula/ dele/ds/cl_nov93_parte2/default.asp?P1_T=0&P1_C=0&P2_T=0&P2_C=0&P3_T=0&P3_C=0&P4_ T=0&P4_C=0&E1P1=0&E1P2=0&E1P3=0&E2P1=0&E2P2=0&E2P3=0&E3P1=0&E3P2=0&E3P3=0 &E4P1=0&E4P2=0&E4P3=0&E4P4=0&E4P5=0&E4P6=0&E4P7=0&E4P8=0&E4P9=0&E4P10=0>


Recetas contra la prisa* Tal como está organizado el mundo en que vivimos, es evidente que todo a nuestro alrededor parece gritar al unísono pidiendo urgencia y que muchas cosas resulta materialmente imposible dejar de hacerlas deprisa. Ahora bien, el hacer las cosas deprisa lleva consigo una angustia en el que las hace que impide hacerlas bien, con la atención necesaria. Ya pocas veces se dice: «lo que voy a hacer es conveniente hacerlo deprisa», como sería lo adecuado, sino: «tengo prisa, tengo mucha prisa». Y este tener prisa ha llegado a ser una sensación casi física, como las de hambre, frío o dolor de muelas. Esto es lo grave, ya que, independientemente de lo deprisa o despacio que haya que hacer las cosas, tiene uno prisa, la tiene siempre, metida en el organismo, donde se ha ido desarrollando como una enfermedad. La prisa del ambiente, en cuanto resultado de una determinada organización del mundo, podemos llegar a tomarla como inevitable. En cambio, la prisa en cada individuo, la aceleración psicológica que casi permanentemente perturba nuestro actuar es una enfermedad que, como todas, tiene su tratamiento. Sin embargo, el único tratamiento eficaz contra la prisa exige una constancia y una dedicación tan absolutas, que desanimarán a muchos, ya que la gente tiende a cancelar cuestiones y a archivarlas: es decir, a olvidarlas. Pero, dado que la prisa nos amenaza siempre, que se ha propagado de tal modo que alcanza hasta nuestros menores gestos, es natural que la precaución contra ella sea también continua; es decir, que no bastará con tener conciencia de unas determinadas normas, equivalentes a píldoras que se toman después de cada comida, sino que habrá que mantener y renovar tal conciencia, porque esas normas nada serían sin la voluntad de aplicarlas a cada instante. Se trata esencialmente de liberar nuestro pensamiento de la confusión que la prisa produce. Se puede dejar que la prisa invada nuestras piernas, nuestros brazos; que alcance a todos los miembros eficaces para servirla. En cambio, hay que poner a salvo nuestra mente, en cuyo terreno hace la prisa sus verdaderos y más lamentables perjuicios, ya que puede llegar a sustituir al pensamiento. Cuanta más prisa tenemos, menos nos damos cuenta de por qué la tenemos. Se nos acumulan los motivos reales con los imaginarios, los personales con los generales, los remediables con los irremediables, y, desaparecido nuestro raciocinio, quedamos a merced del enemigo mental, que podríamos comparar con un caballo desbocado del cual se pierden las bridas «Vísteme despacio, que voy deprisa», dice un refrán español. Lo cual no quiere decir: «deja de vestirme; mándalo todo al diablo, porque al fin ya no llego a tiempo». Sino todo lo contrario: «vísteme con atención, haciendo bien lo que haces, y no pienses en si vamos a llegar a tiempo o no». Parece una paradoja aconsejar reposo, serenidad dentro de la misma prisa, y, sin embargo, es la única forma de darle batalla, la única solución. Y es posible aunque sea difícil. Muchas veces oímos decir frases como: «yo no tengo tiempo de pensar en nada, no sé de dónde saca la gente tiempo para pensar». Los que así hablan consideran el pensamiento como algo contrapuesto a la vida, incomunicado con ella. Consideran que lo que se hace y lo que se piensa son campos que no se interfieren. Y el tiempo de pensar se va así atrofiando, relegando a pequeños oasis estériles, como un lujo para la gente ociosa o un desahogo momentáneo para los muy ocupados. También éstos a veces, es cierto, leen, piensan o charlan con los amigos, pero estos ratos oficialmente liberados de la prisa se consideran tiempo aislado, infecundo para contribuir a disipar los errores del acelerado vivir cotidiano, el cual se reemprenderá con idéntico vértigo y enajenación. Tanto es así que a este tiempo de pensar se le suele llamar perder el tiempo, porque el hombre se ha hecho esclavo de la prisa y siente como inerte y sin consistencia todo lo que no lleva su marca angustiosa. El descanso, pues, sólo sirve ya como una escapatoria para contrapesar el vértigo, sin pensar por un momento en que pueda existir el descanso (que en este caso equivale a decir el pensamiento) coexistiendo con lo que se hace, modificándolo, dándole un sentido a cada instante. Cuanto más se traten de buscar remedios a la prisa a base de estirar las horas del día para crearle compartimentos de escape, más arraigadamente se estará aceptando el imperio de esta misma prisa, más

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se separarán el tiempo de descansar y el de trabajar, el de pensar y el de vivir. Y debe tenderse a que estos tiempos se entremezclen lo más posible. Hay que esforzarse para que el juicio sobre lo que se está haciendo presida cada acción y crezca simultáneamente con ella. (Adaptado de Carmen Martín Gaite: La búsqueda del interlocutor y otras búsquedas) Selecciona la opción que te parezca correcta para responder a cada una de las preguntas sobre el texto “Recetas contra la prisa”. Sólo una de las tres opciones es correcta. Preguntas 1.El principal problema de la prisa hoy en día reside, según la autora de este texto, en que: a)aunque existe un tratamiento para ella, la gente no lo aplica porque no tiene tiempo b)ha llegado a ser algo que raya en lo patológico c)resulta totalmente imposible dejar de hacer las cosas deprisa 2.Los que dicen que no tienen tiempo de pensar en nada son, según el texto, personas que: a)ven el pensamiento y la acción como dos cosas incompatibles b)han perdido su capacidad de pensar, atrofiada por la prisa c)no están dispuestas a perder el tiempo pensando 3.De manera general, la autora considera que en el mundo actual el descanso debe ser: a)una actividad para la que se debe reservar una parte del día b)una vía de escape que termine con el vértigo cotidiano c)un elemento que conviva con la prisa y el quehacer diario

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Victoria Abril es una conocida actriz española de cine y de teatro; MAN, una revista semanal, le hizo hace poco una entrevista.* Aquí se te ofrecen, en la columna de preguntas, las intervenciones del periodista; y en la columna de respuestas, las que dio la actriz. Relaciona cada pregunta con su respuesta. Selecciona una de las preguntas. Después, elija la respuesta que corresponda a la pregunta que ha seleccionado. Preguntas

Respuestas

1. Cuando trabajas, ¿cómo te metes en el papel que representas?, ¿en qué te inspiras?

A) Al principio hice bastante, pero es algo a lo que yo le pido mucho. Si una película te sale mal, da igual, porque son dos meses y ya está. Pero si no te llena un papel dramático, es como un castigo: «¿No te gusta? ¡Pues vas a hacerlo todos los días, a la misma hora y con la misma gente!».

2. Una vez dijiste que no te gustaría llevar tu carrera hasta América, a Hollywood.

B) Variable, es decir, no conservo la misma temperatura todo el tiempo. Depende de la hora. Me caliento, me enfrío, me estaciono... Me gusta trabajar, y cuando no trabajo me hago un poco más pasiva. Pero es por puro cansancio.

3. ¿Cuál es tu relación con el teatro?

C) Mira. Yo he visto muy poco cine, y me fijo, sobre todo, en las personas vivas, en la gente de la calle, más que en personajes de ficción. En la calle está todo.

4. ¿Te gustas cuando te ves en la pantalla?

D) Sólo a posteriori. Me guío por lo que me apetece y por lo que me pide el cuerpo. Y sólo después, con los resultados en la mano, analizo un poco los porqués de lo que ha salido mal. Soy muy impulsiva.

5. ¿Cómo eres en realidad?

E) Poco rato, y cada vez menos. Habiendo vivido tanto tiempo conmigo, me conozco bien y descubro lo que falla cuando me siento mal. Entonces, si tiene solución, ¿para qué preocuparse? Y si no la tiene, igual. Intento pasar los problemas del polo negativo al positivo.

6. ¿No te duran las depresiones

F) No me interesa. Aparte de que ya estoy mayor. ¿Empezar otra vez desde cero, hacer las maletas y probar suerte? Sinceramente, no me apetece.

7. Tu obsesión por el cine es evidente, pero ¿tienes sitio para otros intereses?

G) No, no. ¡Qué va! En algunas tarareo, pero es algo que en realidad no sé hacer

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8. ¿Eres reflexiva?

H) Pues, como a todo el mundo, me gusta lo bueno: un buen viaje, una buena película, un buen cuadro... Pero, si a lo que te refieres es a mis aficiones, te diré que soy muy difícil para ellas porque me dan ventoleras y las dejo enseguida.

9. En tu carrera todo parece muy controlado

I) Puede que dé esa sensación, pero no es así. Siempre he sido más visceral que intelectual. A mí, si un guión no me dice nada, no lo hago, porque no tengo una técnica para suplir la falta de interés.

10. Creo que te vuelves loca por cantar en todas tus películas

J) Nunca estoy contenta al cien por cien. Yo soy la peor crítica de mí misma; por eso me preocupa la opinión de los críticos. Conmigo soy muy feroz. Soy mucho más comprensiva con los demás.

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Las ideas principales y los enunciados de apoyo

Los enunciados de apoyo ¿Cómo identificar las ideas principales y secundarias de un texto? Ejercicios: “El rock: un camino sin salida” “Evento” “¿(a) qué hora(s) es (son)?”


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Distinguir la idea principal y los enunciados de apoyo* Comprender y recordar las ideas principales es una de las metas que nos proponemos cuando estudiamos, por lo que reconocer las ideas principales de los textos expositivos va a redundar en un aprendizaje significativo. Si definimos a la idea principal como lo más importante de un texto, tendremos una definición confusa, pues para algunos lectores el tema es sinónimo de la idea principal. Para evitar confusiones, consideremos los diferentes párrafos de un texto expositivo, y determinemos en cada uno las ideas importantes que unidas nos hablen de un tema general tópico. El tema es, entonces, la idea que engloba todo el texto, y las ideas principales pueden estar contenidas en diversos párrafos sin desligarse del tema central. Los escritores nos proporcionan en sus textos algunas claves o pistas para orientarnos sobre las ideas que tienen importancia para ellos. Al ir leyendo, atendamos primero a la estructura externa del texto en donde se encuentran las pistas o indicios que usa el autor para resaltar lo más importante, tales como: a)Claves en el titulo o en los encabezados b)Lo que esta subrayado c)TODO EN MAYÚSCULAS d)Términos en diferente tipo de letra e)“Palabras entre comillas” f)Una frase al principio que enuncie la idea principal g)Una palabra clave que señale el concepto más importante h)Enunciados que complementen y/o expliquen la expresión que contiene la idea principal

Escobedo Díaz de León, M. Rodolfo, et al.” Distinguir la idea principal y los enunciados de apoyo”. Saber hablar, leer y escribir. Cuaderno de trabajo. México: Trillas-UDEM, 1998


Enunciados de apoyo Cuando hablamos de enunciados de apoyo nos referimos a esas unidades sintagmáticas, es decir, frases u oraciones que nos permiten entender los elementos principales, ya que a través de ellos se logra desarrollar, complementar y explicar los puntos principales de una unidad textual. ¿Cómo podemos hacer para identificar las ideas principales y las secundarias de un texto? Una buena técnica, para empezar, es hacer una primera lectura rápida y luego, decir en voz alta dos o tres ideas que puedas recordar. Es posible que esas ideas sean las más importantes. Realiza una segunda lectura y marca aquellas ideas que recordaras de la lectura anterior con un color. Realiza luego una tercera lectura y agrega nuevas marcas de otras ideas que no hayas marcado la primera vez con otro color. Esas, seguramente, serán las ideas secundarias. Veámoslo en un ejemplo... Ideas principales Ideas secundarias

Los tornados Los tornados comienzan en una gran nube de tormenta. A la distancia, puede observarse como una base densa y oscura con forma de embudo -o vórtice- se dirige hacia el suelo. Cuando esta suerte de embudo toca el piso, levanta polvo y residuos generando violentos vientos capaces de lanzar los objetos por los aires. La columna irá aumentando al igual que un ruido ensordecedor y muchas veces pueden estar acompañados por relámpagos. Los tornados pueden alcanzar un diámetro de 1 km y desplazarse a 100 km/h mientras pueden generar vientos de hasta 500 km/h. Sin embargo, es sumamente difícil medir la velocidad exacta del viento puesto que estos suelen destruir los instrumentos de medición. Existen también tornados cuyos vórtices son dobles o triples. Cuando un tornado pasa sobre una superficie acuática genera lo que se denomina “tromba”. En estos casos, la tromba ascendente aspira humedad en vez de polvo y ésta se condensa formando una columna de agua. Aunque la trombas suelen ser menos violentas que un tornado, estas pueden ser lo suficientemente violentas como para causar un naufragio. Los tornados son frecuentes en los Estados Unidos, especialmente en una región conocida como “el pasillo de los tornados”, región que abarca desde Texas, Oklahoma, Kansas, Missouri hasta Nebraska. En esta área se producen unos 1000 tornados anuales. Una vez que hemos terminado de marcar el texto, estamos en condiciones de armar un pequeño resumen:

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Ideas principales

Ideas secundarias

Un tornado se inicia con una tormenta.

Los vientos de un tornado destruyen los instrumentos de medición.

El embudo del tornado se llama vórtice El vórtice genera vientos violentos.

Diámetro: 1km. Desplazamiento 100 km/h. Velocidad del viento: 500 km/h aprox

Los tornados en el agua se llaman "trombas"

Las trombas aspiran la humedad.

Una "tromba" suele ser menos violenta que un tornado.

"El pasillo de los tornados" en EEUU, es una zona afectada frecuentemente por los tornados.

Si observas, la primera columna sintetiza con mucha rapidez el contenido central del texto, y la segunda, solo amplía completando la información. Subrayar o marcar las ideas principales de un texto ayuda a comprender mejor. Y porque lo comprenderás mejor, luego lo podrás recordar con mayor facilidad. Sin embargo, para asegurarte que estás subrayando o marcando lo más importante es volver a leer varias veces.

http://educacion.idoneos.com/index.php/Técnicas_de_Estudio/Aprender_a_estudiar/Tecnicas_de subrayado.


Ejercicios Después de haber leído cada uno de los siguientes textos subraya la ideas principales y los enunciados de apoyo. El rock: un camino sin salida* Hace poco leí un pequeño texto del compositor Glenn Branca que se titula “El fin de la música”. En él, Branca expone de manera breve, casi sin argumentos (lo que es una pena), una serie de problemas que enfrenta la música actualmente. Dice que el rock se ha vuelto underground y que el jazz está muerto; que las orquestas están al borde de la extinción y que los compositores de música clásica contemporánea han agotado su ingenio en sus intentos de acercarse a un público educado en una estética del siglo XIX. Entre los comentarios a ese texto que pueden leerse en el blog de Branca, hay quienes rebaten que el jazz no está muerto, que hay festivales como el Loola Palooza que desmienten la afirmación de que el rock es undergroundy que rockeros como Beck no repiten ad nauseam lo que se ha hecho hasta la fecha. La tecnología, el auge del internet, ha cambiado radicalmente el consumo y la creación musical de nuestros días. Hoy como nunca es posible acceder de forma gratuita a una cantidad de música inimaginable hasta hace apenas unas décadas. Gracias a páginas web como MySpace o a la piratería, nuestras bibliotecas musicales se han engrosado enormemente, pero la mayor parte de esa música de fácil acceso apenas nos roza, la escuchamos una o dos veces y la olvidamos. Es música, de hecho, fácilmente olvidable. Se han eliminado los filtros que antes se interponían entre la música y el público. Algunas veces estos filtros obedecían a un criterio de calidad; otras, las más, a la mera lógica económica de los grandes sellos discográficos. La “democratización” musical que vivimos actualmente nos ha liberado en gran parte del yugo de ciertos intereses mercantiles, pero también es cierto que no ha sabido proponer nuevos filtros. Los filtros de calidad están ahora en manos del público, y el gran público, en general, carece de juicio crítico y se limita a opinar según la emoción inmediata, regida por la adhesión ciega a los modelos más a la mano. No existe una educación básica en México, y me atrevo a decir que tampoco en el resto del mundo, que atienda nuestra sensibilidad artística. Para la inmensa mayoría de los habitantes de nuestro país, el consumo de arte se produce de manera irracional e irreflexiva, por contagio y por moda. El nivel de discernimiento artístico, o sea la capacidad de juzgar la calidad de un determinado producto musical, literario, cinematográfico o pictórico, es casi nulo. El campo donde educamos nuestros gustos musicales son la televisión, la radio y el internet. Mientras los dos primeros están dirigidos en su mayoría por corporaciones que sólo buscan un provecho económico, el internet suele carecer de mirada crítica. Para la mayoría de los jóvenes, el universo musical suele reducirse a un género, que es el rock. (En el rock incluyo a todas sus subespecies, desde el pop hasta el hip hop, pasando por todas las divisiones y subdivisiones botánicas de la amplia flora representada por la música comercial.) Las nuevas generaciones, sin saberlo, siguen ancladas a una estética musical del siglo XIX. Cuando Branca dice que el rock se ha vuelto underground, yo diría más bien que es un arte muerto. Desde hace décadas, toda innovación en este género no es más que la misma gata revolcada. No sorprende que los albores del siglo XXI se hayan vuelto una época retro, una época que vuelve la mirada al pasado para hallar en él lo que el presente ya no puede ofrecernos. Sin innovaciones a la vista, se desempolvan viejas sonoridades. Aquí, desgraciadamente, tampoco hay un filtro. Mucha de la revisión actual exalta una música francamente espantosa, bajo la bandera del kitsch. El retro no es en lo más mínimo una reelectura concienzuda de viejos valores estéticos. No se está descubriendo nada nuevo; no hay desarrollo. No se está descubriendo nada nuevo; no hay desarrollo. El retro es un producto más de la cultura de masas, un producto más de consumo, una melancolía narcisista que recuerda viejos tiempos sólo por el gusto de hacerlo. Los valores estéticos se retoman tal cual fueron dejados en épocas pasadas y se imitan sin aportar nada

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nuevo, sin relectura, utilizándolos como si fueran parte de la sociedad actual. Así las cosas, habría que preguntarse si el rock puede renovarse de verdad o ya llegó a su tramo terminal. El rock supuso desde sus inicios el exceso como elemento fundamental de su mística, en detrimento de la escucha atenta, la comunión por sobre el discernimiento. Su gran atractivo es la facilidad con que uno puede aprenderse una canción y después de poco tiempo cantarla. A mi parecer, el rock se encuentra en la divergencia de caminos en la que se encontró la música clásica hace más de un siglo. Con todas las proporciones guardadas, también la música clásica estaba abierta en ese entonces al público en general, y no era, como lo había sido antes, un privilegio de los aristócratas, los reyes y las cortes. Es en este marco que muchos de los genios más destacados decantaron la forma romántica hasta agotarla, y en los albores del siglo XX, Debussy y otros, como Schönberg, inauguraron un camino sin regreso que abriría paso a la música contemporánea. En este sentido, el rock debe hacer un elección: seguir por el mismo camino y agotarse, o buscar una alternativa. El problema es que cualquier alternativa posible debe involucrar un regreso a la escucha atenta. No me refiero a la escucha del erudito, sino a una que retome el diálogo con el artista de rock. El contexto social del rock ha convertido al público en la verdadera estrella del show. Ya no escuchamos, sólo queremos cantar la música y, en el fondo, oírnos a nosotros mismos en el papel del “artista”. Ya no hay diálogo entre público y músico. El músico es un ícono que preside un ritual. En el concierto, el artista es un mito en el escenario con el cual es imposible dialogar, porque la experiencia artística es individual, y la comunión, el desenfreno y la catarsis que suponen el concierto de rock son justamente lo opuesto de una interiorización. Hasta que no logremos volver a escuchar con atención, el rock está destinado a repetirse. Ahora bien, poner cierta distancia de la catarsis y del desenfreno no implica caer en una suerte de intelectualismo, como, por ejemplo, el de mucha música clásica contemporánea, que busca la complejidad como una meta en sí misma y rehúye como la peste cualquier atisbo de sonoridad reconocible. El unplugged nace, entre otras cosas, por la necesidad de regresar a un sonido más puro, a un lugar donde el diálogo entre músico y compositor esté exento de accesorios triviales. En una situación así, el rockero está desnudo, es más vulnerable, pero a la vez, con un público más atento, tiene la capacidad de hacer una música con muchos más detalles y arreglos. En este caso, tal vez, el público sea más permeable a innovaciones y búsquedas musicales; tal vez, quitar el protagonismo al público sea la solución, o tal vez me equivoque y la solución esté en algún otro lado, o, sencillamente el rock, en efecto, se ha labrado un camino del que no podrá salir. Diego Morábito.

Morábito, Diego. «Blog de redacción.» Letras libres. Noviembre de2010 <http://www.letraslibres.com/blog/ blogs/index.php?cat=30>.


Evento* Pocas palabras en México han gozado recientemente de tan creciente popularidad como la voz evento, que lo mismo se aplica a un congreso científico que a una fiesta de 15 años, a una conferencia que a un estreno teatral, a una ceremonia religiosa que a un partido de futbol, al nacimiento de algún noble que a un funeral solemne. Si algo tienen en común los conceptos que acostumbran hoy designarse con la voz evento es que remiten normalmente a algo muy preparado, muy organizado, muy esperado; es decir, todo lo contrario de algo eventual, que, según el DRAE, es lo que está ‘sujeto a cualquier evento o contingencia’, y así se usa habitualmente este adjetivo, de manera propia, cuando se dice, por ejemplo, que los trabajadores eventuales de determinada empresa pasarán a ser empleados definitivos. De la misma definición del adjetivo eventual podremos deducir el sentido de evento (voz primitiva de la que aquélla deriva): el vocablo evento señala precisamente algo contingente, accidental, casual, ocasional, posible. Nótese que en la definición de eventual en el DRAE aparece contingencia como sinónimo de evento, y una contingencia es nada menos que una cosa que puede suceder o no suceder. Eventualidad, derivada a su vez de eventual, es la ‘calidad de eventual’ o un ‘hecho o circunstancia de realización incierta o conjetural’. Evidentemente que un congreso, sea por caso, para cuya realización mucha gente invierte meses de intenso trabajo, no puede ser un evento pues no es producto de una contingencia o de una eventualidad. Probablemente detrás del fenómeno semántico de este desplazamiento significativo de la voz evento haya otra confusión entre los vocablos acaecimiento y acontecimiento. Acaecimiento (derivado de acaecer) es, según el DRAE, ‘cosa que sucede’; acontecimiento (que procede de acontecer) designa un ‘hecho importante que sucede’. Quizá pueda además darse como matiz diferenciador entre ambas voces el que un acaecimiento es necesariamente un hecho que ocurre de manera espontánea, rasgo que no tiene por qué estar presente en un acontecimiento. Ahora bien, un evento es un acaecimiento, no un acontecimiento. Una elegante boda podría ser, tal vez, un acontecimiento, pero no un acaecimiento ni un evento. Encontrarse con un conocido en una remota ciudad es sin duda un acaecimiento, un evento, y muy difícilmente un acontecimiento. Valdría la pena investigar si este uso y valor de la voz evento se da en otras regiones hispanohablantes. María Moliner hace ver que, al menos en España, no es vocablo muy común y que aparece sobre todo en la locución a todo evento, que significa ‘en previsión de lo que pueda pasar, sea lo que sea’. P. D. En la vigésima segunda edición del DRAE (2001) se incluye en evento, como acepción propia de Cuba, El Salvador, México, Perú, Uruguay y Venezuela, la acepción de ‘suceso, importante y programado, de índole social, académica, artística o deportiva’.

*Moreno de Alba, José de. «Evento.» Minucias del lenguaje. México: FCE, 2002. 155-56.

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El resumen

El resumen Ejercicios: “¿Qué es el efecto invernadero?” “ Agresividad y violencia en el fútbol”


El resumen Resumir diferentes textos Para algunas personas leer un texto completo tiene un interés marginal, prefieren ahorrar tiempo y leer textos concentrados que han sido escritos por otras personas. En el medio universitario la elaboración de resúmenes de los textos de estudio es de vital importancia, siempre y cuando sea el propio estudiante el que los elabore después de un concienzudo análisis del texto en cuestión. Recordemos que analizar es separar en partes un todo; entonces, el resumen consiste en unir las partes del todo. El proceso que proponemos en práctica para resumir consiste en: 1.Leer completo todo el texto. 2.Formarse una idea de su estructura interna. 3.Descartar las anécdotas. 4.Anotar las ideas centrales al margen de cada párrafo con nuestras palabras. 5.Elegir aquel párrafo que tenga la teoría expuesta más concretamente. 6.Hacer inferencias y sacar conclusiones. 7.Si existen numerosos conceptos subordinados, elaborar un mapa, 8.Utilizar en las anotaciones siempre el mismo sistema de signos: colores, señales, claves y otros. Un buen resumen suele ocupar entre la tercera y la quinta parte del texto. Una vez que hayamos leído completo un texto y mentalmente tomado nota de la estructura, procederemos a descartar anécdotas. Una anécdota es información poco relevante que se añade para hacer más ameno el escrito; un ejemplo de anécdota seria: lo que cuentan que le sucedió a Isaac Newton cuando estaba en un huerto y de repente una manzana le cayó en la cabeza y lo hizo reflexionar sobre la atracción de los cuerpos. Actividades 1.Lee atentamente el siguiente texto: subraya las palabras clave, escribe al margan las ideas principales de cada párrafo. Ten en cuenta la estructura del texto, es decir, cómo están ordenados los conceptos. Ir a lo seguro* Algunos científicos pueden quedar atrapados entre el deseo de obtener reputación gracias a un descubrimiento importante y el deseo de no parecer tonto. En 1931, Fred Allison, de la Universidad de Alabama, informó sobre el aislamiento de los elementos 85 y 87 y los llamó “alabamina” y “virginio” respectivamente. Pero estaba equivocado. No fue hasta una década después que fueron realmente descubiertos – y llamados “astato” y “francio”-. Allison es recordado principalmente por su error. Esto no es nuevo. En 1610, Galileo tuvo que ser cuidadoso. Sus nuevas e importantes descubrimientos eran ridiculizados por quienes insistían en que no se podía confiar en su telescopio y que los nuevos objetos que había descubierto en el cielo eran ilusiones creadas por sus lentes. Por tanto, Galileo se preocupó por mantener sus descubrimientos en secreto hasta que las observaciones repetidas bajo diferentes condiciones lo convencieron de que no podían tratarse de meras ilusiones. Por otro lado, otros astrónomos tendieron a apresurarse y a reclamar sus logros. En un periodo de dos años, el astrónomo Simón Mayr aseguró haber descubierto los cuatro grandes satélites de Júpiter antes de que lo hiciera Galileo, mientras Christoph Scheiner reclamó haber observado las manchas solares también antes de Galileo.

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Hacia fines de 1610, Galileo descubrió que Venus mostraba fases igual que la Luna, yendo de Venus nueva a Venus media: esto era importante según la vieja teoría de Ptolomeo, Venus no podía mostrar fases de esa manera; según la nueva teoría de Copérnico, debía hacerlo. La importancia del descubrimiento era, pues, de primera magnitud. Sería el último clavo en el ataúd de la astronomía griega y establecería finalmente que el Sol es el centro del sistema planetario. Por otro lado, el telescopio de Galileo apenas podía obtener esas fases, y si se dejaba llevar por sus expectativas, podía echar a perder todos sus descubrimientos. Por tanto lo que hizo Galileo fue ir a lo seguro. En 11 de diciembre de 1610 envió una carta a su amigo Giuliano de Medici, embajador de Praga. Contenía la siguiente frase en latín: haec inmmatura a me iam frustra leguntur o y, que significa “he leído estas cosas inmaduras”. La frase da la clave de que Galileo ha hecho un descubrimiento pero no está preparado para darlo a conocer. Las letras finales (o. y.) demuestran que todo el mensaje es un anagrama. Cuando las letras se combinan nuevamente con la o y la y, el mensaje que se obtiene es diferente. Si se comprobaba que las fases de Venus eran una falsa alarma, el mensaje enviado a Medici quedaría tal cual y no significaría nada. Pero si Galileo se convencía de la existencia real de las fases, podía presentar el mensaje reordenado como Cynthia figuras aemulatur Mater Amorum, que significa “La Madre del Amor imita las formas de Cynthia”, donde “la Madre del Amor” es Venus, por supuesto, mientras que “Cynthia “ es un nombre poético para la Luna. Lo que es más: si alguien anunciaba el descubrimiento de las fases de Venus mientras Galileo esperaba, podía resolver el anagrama inmediatamente y utilizar la fecha de la carta a un embajador tan respetado para establecer que él había predicho el descubrimiento. La historia tiene un final feliz. Las observaciones de Galileo fueron correctas y obtuvo todo el merito sin discusión. Isaac Asimov Para escribir el resumen, toma en cuenta lo siguiente: 1.Anota las ideas principales al margen del texto. 2.Añade los ejemplos o enunciados de apoyo indispensables. 3.Menciona las hipótesis o suposiciones que llevaron al descubrimiento de algo importante; o dieron lugar a conclusiones relevantes. 4.Informa brevemente, sin repeticiones ni sinónimos. 5.Utiliza frases cortas pero completas. No estilo telegráfico. 6.Sé conciso y concreto. 7.Añade, si no está expreso, la importancia del descubrimiento, de la teoría o del argumento presentado. ¡Debes inferirlo! 2.Haz el resumen de la lectura anterior. El resultado de la concreción de las ideas principales del artículo anterior es el siguiente; compáralo con el que tú elaboraste y descubre tus aciertos. Ir a lo seguro Galileo el primer astrónomo que utilizo un telescopio para ver el firmamento descubrió con él los cuatro satélites mayores de Júpiter y el hecho de que Venus presenta fases como la Luna. De acuerdo con la teoría de Ptolomeo, Venus no tendría porque presentar fases (teoría geocéntrica); y de acuerdo con la teoría de Copérnico (teoría heliocéntrica) era lógico que las tuviera. Las fases de Venus eran una confirmación más de la teoría heliocéntrica. Un descubrimiento debe ser contemplado desde varios puntos de vista y repetir las observaciones para confirmarlo


Lee atentamente el siguiente texto, haz las anotaciones necesarias y redacta un buen resumen. ¿Qué es el efecto invernadero? Cuando decimos que un objeto es transparente porque podemos ver a través de él, no queremos necesariamente decir que lo puedan atravesar todos los tipos de luz. A través de un cristal rojo, por ejemplo, se puede ver, siendo, por tanto, transparente. Pero, en cambio, la luz azul no lo atraviesa. El vidrio ordinario es transparente para todos los colores de la luz, pero muy poco para la radiación ultravioleta y la infrarroja. Pensar ahora en una casa de cristal al aire libre y a pleno sol. La luz del sol atraviesa sin más y es absorbida por los objetos que se hallan dentro de la casa. Como resultado de ello, dichos objetos se calientan, igual que se calientan los que están fuera, expuestos a la luz directa del sol. Los objetos calentados por la luz solar ceden de nuevo a ese calor en forma de radiación. Pero como no están a la temperatura del sol, no emiten luz visible, sino radiación infrarroja, que es mucho menos energética. Al cabo de un tiempo, ceden igual cantidad de energía en forma de infrarrojos que la que absorben en forma de luz solar, por lo cual su temperatura permanece constante (aunque, naturalmente, están más calientes que si no estuviesen expuestos a la acción directa del sol). Los objetos al aire libre no tienen dificultad alguna para deshacerse de la radiación infrarroja, pero el caso es muy distinto para los objetos situados al sol dentro de la casa de cristal. Sólo una parte pequeña de la radiación infrarroja que emiten logra traspasar el cristal. El resto se refleja en las paredes y va acumulándose en el interior. La temperatura de los objetos interiores sube mucho más que la de los exteriores. Y la temperatura del interior de la casa va aumentando hasta que la radiación infrarroja que se filtra por el vidrio es suficiente para establecer el equilibrio. Esa es la razón por la que se pueden cultivar platas dentro de un invernadero, pese a que la temperatura exterior bastaría para helarlas. El calor adicional que se acumula dentro del invernadero –gracias a que el vidrio es bastante transparente a la luz visible pero muy poco a los infrarrojos,- es lo que se denomina “efecto invernadero”. La atmosfera consiste casi por entero en oxígeno, nitrógeno y argón. Estos gases son bastante transparentes tanto para la luz visible como para la clase de radiación infrarroja que emite la superficie terrestre cuando está caliente. Pero la atmósfera contiene también un 0-03 por 100 de anhídrido carbónico, que es transparente para la luz visible pero no demasiado para los infrarrojos. El anhídrido carbónico de la atmósfera actúa como el vidrio del invernadero. Como la cantidad de anhídrido carbónico que hay en nuestra atmosfera es muy pequeña, el efecto es relativamente secundario. Aún así, la Tierra es un poco más caliente que en ausencia de anhídrido carbónico. Es más, si el contenido en anhídrido carbónico de la atmosfera fuese el doble, el efecto invernadero, ahora mayor, calentaría la tierra un par de grados más, lo suficiente para provocar la descongelación gradual de los casquetes polares. Un ejemplo del efecto invernadero a lo grande lo tenemos en Venus, cuya densa atmósfera parece consistir casi toda ella en anhídrido carbónico. Dada su mayor proximidad al sol, los astrónomos esperaban que Venus fuese más caliente que la tierra. Pero, ignorantes de la composición exacta de su atmósfera, no habían contado con el calentamiento adicional del efecto invernadero. Su sorpresa fue grande cuando comprobaron que la temperatura superficial de Venus estaba muy por encima del punto de ebullición del agua, cientos de grados más de lo que esperaban. Escobedo Díaz de León, M. Rodolfo, et al. Saber hablar, leer y escribir. Cuaderno de trabajo. México: TrillasUDEM, 1998.

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Agresividad y violencia en el fútbol*

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Introducción Para Darwin (1872, citado por Reeve, 1994) las emociones son un proceso innato cuya función consiste en la adaptación al entorno en el cual se desarrolla cada organismo, así considerada, la agresividad en el Hombre cumple con la función de adaptarse al entorno psicosocial en el cual se desarrolla. La agresividad se caracteriza de otras emociones por ser un evento que prepara al organismo para la lucha y la defensa, lo que le permitiría a los organismos su sobrevivencia, además de garantizar en cierta medida la permanencia ya no tan solo del organismo en sí, sino del organismo como especie. Según Huizinga (1984) el Hombre ha creado cultura a partir del juego, es mediante esta actividad que el Hombre ha adquirido y desarrollado diversas habilidades psicosociales, como son el lenguaje, la interacción social y por lo tanto la capacidad de convivir con sus congéneres, desarrollando para ello reglas que definen los términos bajo los cuales se han de conducir y efectuar las relaciones interpersonales de acuerdo a cada grupo social y las circunstancias bajo las cuales se encuentran. El fútbol es un juego reglamentado en el cual se definen las conductas que son permitidas en el terreno de juego y las sanciones a las que se hacen acreedores quienes violan alguna regla de este código de conducta deportiva. Al existir este reglamento formal, el juego del fútbol pasa a ser considerado un deporte. El deporte es una actividad de carácter voluntaria a la cual se entrega el / la deportista con el fin de lograr un objetivo, romper una marca, vencer a un oponente, para lo cual ha de someter a prueba sus más altas y superiores cualidades, físicas, emocionales y cognitivas. De entre las cualidades emocionales destaca la agresividad. Definimos el concepto agresividad como toda conducta que tiene por objetivo dañar física o psicológicamente a otro organismo, sin embargo en el contexto deportivo el daño ocasionado a los competidores opositores consiste en vencerlos dentro del marco de los lineamientos establecidos por cada federación deportiva. En este caso particular diferenciaremos las conductas violentas de las conductas agresivas a partir de la violación de alguna regla socialmente aceptada, por lo que una conducta agresiva en el fútbol podría ser “cargar” al jugador oponente hombro a hombro, en tanto que resulta un acto violento el empujarlo con las manos y brazos extendidos, lo cual está sancionado como una falta en el terreno de juego (y socialmente reprobado en otros escenarios). Agresión y violencia en el terreno de juego Las emociones en general podemos definirlas como una predisposición a actuar de manera específica ante situaciones y estímulos específicos. Así considerada las emociones, la agresividad sería una cadena de conductas en las cuales se involucrarían conductas de defensa, ataque, lucha, defensa y huida. Estas condiciones se cumplen durante un partido de fútbol, en donde el entrenador planea la estrategia a desarrollarse en un encuentro de acuerdo a las características del equipo contrario y las cualidades de sus jugadores. Planea la forma en la cual se ha de atacar al equipo contrario y en la cual se ha de defender de sus ataques. Para Bandura la agresión consiste en una serie de conductas que son aprendidas mediante la observación de un modelo al cual le refuerzan esta clase de conductas, sin embargo, para que ocurran estas conductas se ha de cumplir con las condiciones de oportunidad y capacidad. La oportunidad se refiere a las circunstancias (el contexto) en el cual se desarrolla la actividad y que facilita la manifestación de alguna conducta agresiva o violenta. La capacidad se refiere a las habilidades que posea el organismo para desarrollar y evocar tales conductas, ya sean agresivas o violentas. Un tiro penal es la oportunidad de anotar un gol, ante lo cual el ofensor tiene la posibilidad de demostrar sus habilidades para dominar y mostrar su superioridad sobre el defensor (el portero o arquero), bien, en la cual el defensor muestra que es superior al ofensor deteniendo o evitando el gol.


Estas son conductas agresivas. Ejemplo de conducta violenta sería aquella en la cual un jugador al disputar la posesión del balón codea en el rostro al jugador contrario, por lo cual se hace acreedor a una sanción (amonestación o expulsión), siendo aún más violenta la conducta cuando no está en disputa la posesión del balón y se le golpea arteramente al opositor. Existen diferentes eventos que promueven la aparición o manifestación de estas conductas en el terreno de juego, de las cuales ya se han mencionado dos, sin embargo no podemos dejar de mencionar otros factores predisponentes como es la historia previa de cada jugador o bien la percepción que el jugador tiene en relación con los jugadores del equipo contrario, su actitud hacia ellos, la importancia relativa que le da a vencer en particular al equipo con el que se van a enfrentar, los premios económicos al que pueden aspirar por tal victoria, además la percepción que tienen de sí mismos. Los días previos a algunos partidos, y muy en particular a los juegos de una final o los denominados “clásicos” son frecuentes las declaraciones de directivos, cuerpo técnico y jugadores, a las cuales los medios masivos de comunicación se encargan de magnificar creando un ambiente de alta expectativa y predisposición para actuar de cierta manera antes, durante y después del juego. Las expectativas están en función de la interpretación que los interesados le den a esas notas periodísticas, y por lo tanto también sus conductas. Los interesados pueden ser los propios jugadores, los directivos y el cuerpo técnico, además del cuerpo arbitral y el público en general. El juego ha comenzado fuera de la cancha. En las gradas: el jugador “número 12”, el público La afición en el estadio también juega, y lo hace animando a su equipo favorito a través de los gritos, cantos y porras, o bien ejerciendo presión social en el cuerpo arbitral para que marque alguna falta o insultando o abucheando a los jugadores del equipo contrario durante la posesión del balón. Se dice que la tradición de animar a los deportistas en competencia surgió de manera accidental durante una competencia de lucha grecorromana y de ahí se extendió a diferentes deportes al observar que el deportista así estimulado se desempeñaba mejor y rendía más (Bakker, et.al.1992). En México se atribuye el nacimiento de las porras durante un encuentro de fútbol americano entre los Pumas de la UNAM y los Burros Blancos del Politécnico, extendiéndose posteriormente a otros deportes, la característica común era que quienes animaban al equipo eran familiares y amigos de los jugadores, a los cuales poco a poco se les fueron agregando simpatizantes del equipo, lo que también acarreó que algunos de ellos crearan cánticos y porras que no ya tan solo apoyaban al equipo en cuestión, sino que ofendía y provocaba a los aficionados del equipo contrario, por lo que en su momento se les denominó “porros”. Durante el mundial de Inglaterra en 1966 surge un grupo de aficionados simpatizantes del equipo Inglés. Cabezas rapadas y torsos desnudos, además de cánticos injuriosos al equipo contrario y lanzarles objetos a la cancha eran algunas de sus principales características: son los temidos hooligans. Su origen es difuso, Cancio (2002) menciona que un periodista inventa a un personaje de nombre Patrick Hooligan, cuyas características sobresalientes son el ser alcohólico y pendenciero, sin embargo el autor lo atribuye al líder de una banda que asolaba la campiña irlandesa a fines del siglo XIX, cuyo apellido era Hooley por lo que a este grupo se le conocía como la banda de Hooley (Hooley´s gang). Este grupo cobra mayor notoriedad a partir del enfrentamiento entre el Liverpool y el Juventus en la final de la copa de campeones celebrada en 1985 en el estadio Heysel en Bruselas, Bélgica. El saldo es de 39 muertos y al menos 200 heridos. Su aparición es constante en los juegos de la liga inglesa, la violencia es su firma. En Argentina surgen las Barras bravas. Su nacimiento se la atribuye a un inmigrante de origen italiano de nombre José Barrita (Cancio,op.cit.) quien siendo niño con su familia vive en el barrio de La Boca, en una casa ubicada en la calle de Olavarria. En 1994 es sentenciado por encontrársele culpables por la muerte de dos seguidores del River, al salir de la cárcel, dos meses después muere a la edad de 48 años el 11 de febrero del 2001. En vida comandó a la barra más brava y pendenciera del fútbol argentino, La 12.

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La primer barra brava de México se le atribuye al Pachuca, La Ultratuza (Mercado, 2002), para dirigirla se contrata a tres líderes extranjeros; un chileno, un costarricense y un argentino. Posteriormente surgen otras como son la 51 del club Atlas, la Legión 1908 del Guadalajara y la Rebel de la UNAM, la cual no es reconocida oficialmente por la Institución (Mercado,op.cit.). Se pueden considerar como factores facilitadores para la manifestación de conductas agresivas y violentas la presencia de miles de aficionados, la ingesta de bebidas embriagantes, la presencia de simpatizantes del equipo contrario, la importancia del juego, además de las necesidades personales de cada individuo miembro de estos grupos, tales como las necesidades de afiliación, pertenencia, carencias económicas, afectivas y sociales. Las necesidades económicas pueden derivar en un resentimiento social encontrando un desahogo en lugares públicos donde el individuo integrado a una turba libera su resentimiento a través de la agresión en contra de quien ha sido más débil en la cancha o de quien lo ha derrotado y ante quien se considera impotente (la frustración genera agresión, Dollard, et.al. citado por Reeve, op.cit.). En cuanto a las necesidades afectivas cabe mencionar que la sociedad actual tiende mucho al aislamiento social, generando una sociedad en la cual se viven soledades compartidas, como ejemplo se tiene la supercarretera informática, la cual al no saberse utilizar y depender de ella arrastra a las personas a ese proceso de aislamiento y poca interacción social. La imitación de las conductas de los líderes como un medio de identificación con el más fuerte (quien en realidad puede ser el más débil) es otro de los factores facilitadores para que surja la violencia en los estadios, la cual cada vez es más frecuente y más dañina socialmente. Obviamente estos no son los únicos factores presentes, pues además de procesos psicológicos también están los factores de corte social, político y económico que también influyen para que se emitan comportamientos agresivos y violentos, ya no tan solo en los estadios, sino también en las calles. Recientemente una diputada ha declarado que al interior de los grupos de animación de algunos equipos de fútbol se han infiltrado personas pertenecientes a grupos claramente delictivos como es la Mara Salvatrucha (Impacto, 2005). Las sanciones por parte de las autoridades correspondientes para controlar las conductas agresivas y violentas han incluido el veto a los estadios, multas económicas a los dueños de los equipos, suspensión a jugadores, y sanciones administrativas a los participantes en reyertas o penas corporales dependiendo de la gravedad de las acciones cometidas. También se han considerado algunas medidas preventivas tales como la colocación de cámaras de video en los accesos al estadio y tribunas, incremento de vigilancia, sobre todo en los juegos de finales o los llamados clásicos, principalmente. Conclusiones No se puede afirmar que todos los integrantes de los diversos grupos de animación o de respaldo a los equipos de fútbol que asisten a los estadios sean personas con problemas de adaptación social, sin embargo, es importante considerar que algunas variables de carácter psicosocial sí influyen en la manifestación de conductas agresivas y violentas en los diferentes escenarios deportivos, en los cuales es probable que al considerar la posibilidad de permanecer anónimos algunos individuos aprovechen la ocasión para manifestar su rechazo y resentimiento social agrediendo física y verbalmente a otros, siendo esos otros los simpatizantes e incluso los actores del equipo contrario (jugadores, y cuerpo técnico). El problema no es simple, su complejidad exige de una solución de carácter multidisciplinario que atienda cada uno de los posibles orígenes del mal.

Allende Frausto, Arturo Isaías, “Agresividad y violencia en el fútbol”. Revista Digital. 10 de junio 2005.11 de febrero de 2011. <http://www.revista.unam.mx/vol.6/num6/art61/int61.htm>


Otras formas de resumir Mapas conceptuales* Los mapas conceptuales o mapas de conceptos son un medio para visualizar ideas o conceptos y las relaciones jerárquicas entre los mismos. Con la elaboración de estos mapas se aprovecha la gran capacidad humana para reconocer pautas en las imágenes visuales, con lo que se facilitan el aprendizaje y el recuerdo de lo aprendido. Desde luego que no se trata de memorizar los mapas y reproducirlos con todos sus detalles, sino de usarlos para organizar el contenido del material de estudio y que su aprendizaje sea exitoso. La técnica de elaboración de mapas conceptuales es un medio didáctico poderoso para organizar información, sintetizarla y presentarla gráficamente. Es muy útil también puesto que nos permite apreciar el conjunto de la información que contiene un texto y las relaciones entre sus componentes, lo que facilita su comprensión, que es el camino más satisfactorio y efectivo para el aprendizaje. Otra utilidad es que pueden servir para relatar oralmente o para redactar textos en los que se maneje lógica y ordenadamente cierta información; de ahí que sean considerables como organizadores de contenido de gran valor para diversas actividades académicas y de la vida práctica. Técnica de construcción de los mapas conceptuales Es muy sencilla pero compleja a la vez, porque requiere realizar varias operaciones mentales. Se puede utilizar didácticamente para desarrollar ideas y mostrar las relaciones que hay entre ellas. La técnica, simplificada para usarla con propósitos didácticos, consta de los siguientes pasos. 1. Leer cuidadosamente el texto y entenderlo claramente. En caso de haber palabras que los alumnos no comprendan o no conozcan, habrá que consultarlas en el diccionario y comprobar cómo funcionan en el contexto en que se encuentran. 2. Localizar y subrayar las ideas o palabras más importantes —palabras clave— con las que se construirá el mapa; por lo general, son nombres o sustantivos. 3. Determinar la jerarquización de dichas ideas o palabras clave. 4. Establecer las relaciones entre ellas 5. Utilizar correctamente la simbología: a) Ideas o conceptos: cada una se presenta escribiéndola encerrada en un óvalo o en un rectángulo; es preferible utilizar óvalos. b) Conectores: la conexión o relación entre dos ideas se representa por medio de una línea inclinada, vertical u horizontal llamada, conector o línea ramal que une ambas ideas. c) Flechas: se pueden utilizar en los conectores para mostrar que la relación de significado entre las ideas o conceptos unidos se expresa primordialmente en un solo sentido; también se usan para acentuar la direccionalidad de las relaciones, cuando se considera indispensable. d) Descriptores: son la palabra o palabras (1, 2 ó 3) que describen la conexión; se escriben cerca de los conectores o sobre ellos. Estos descriptores sirven para “etiquetar” las relaciones. Tiene gran importancia elegir la palabra correcta; o sea, la que mejor caracterice la relación de que se trate, de acuerdo con el matiz de significado que debe darse con precisión.

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El contenido o texto del mapa conceptual está formado por: •Palabras clave, ideas o conceptos. •Descriptores

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Procedimiento general para construir un mapa conceptual Primero: Lea un texto e identifique en él las palabras que expresen las ideas principales o las palabras clave. No se trata de incluir mucha información en el mapa, sino que ésta sea la más relevante o importante que contenga el texto. Segundo: Cuando haya terminado, subraye las palabras que identificó; asegúrese de que, en realidad, se trata de lo más importante y de que nada falte ni sobre. Recuerde que, por lo general, estas palabras son nombres o sustantivos comunes, términos científicos o técnicos. Tercero: Identifique el tema o asunto general y escríbalo en la parte superior del mapa conceptual, encerrado en un óvalo o rectángulo. Cuarto: Identifique las ideas que constituyen los subtemas ¿qué dice el texto del tema o asunto principal? Escríbalos en el segundo nivel, también encerados en óvalos. Quinto: Trace las conexiones correspondientes entre el tema principal y los subtemas. Sexto: Seleccione y escriba el descriptor de cada una de las conexiones que acaba de trazar. Séptimo: En el tercer nivel coloque los aspectos específicos de cada idea o subtema, encerrados en óvalos. Octavo: Trace las conexiones entre los subtemas y sus aspectos. Noveno: Escriba los descriptores correspondientes a este tercer nivel. Décimo: Considere si se requieren flechas y, en caso afirmativo, trace las cabezas de flecha en los conectores correspondientes. A continuación se incluye el mapa conceptual de este procedimiento simplificado. Las ramificaciones de otros niveles (cuarto, quinto, etc.), podría incluirlos a continuación, si los considera necesarios, de acuerdo con el texto.

Adaptado de: http://redescolar.ilce.edu.mx/redescolar/biblioteca/articulos/pdf/mapas_conceptuales.pdf


Lee con atención. A continuación realiza un mapa conceptual. ¿Dinosaurios vivos entre nosotros?* Cuando uno habla de que los dinosaurios puedan estar vivos, suena a imposible. Sin embargo, la ciencia ha avanzado a tal punto que numerosos registros de dinosaurios han demostrado que esto es posible. Brevemente conozcamos los tipos de dinosaurios que existen. Dentro de los dinosaurios existen dos grandes grupos, los ornitisquios, (cadera de ave) y los saurísquios (cadera de lagarto).Dentro de los Saurísquios se definen dos grupos más: los sauropodomorfos, herbívoros cuadrúpedos de cuello y cola larga; y los terópodos, carnívoros bípedos con los miembros anteriores reducidos y una cabeza relativamente grande. Entre los terópodos existen varios grupos, pero haremos referencia a los dromeosáuridos. Existen varias evidencias que un grupo de estos dinosaurios dio origen a las aves actuales, tal es así que si uno compara el esqueleto de un dromeosáurido con el de un ave, encontramos numerosos rasgos que tienen en común como huesos huecos, plumas, patas prensiles, huesos de la suerte y garras, etc. Muchos de los hallazgos de estos eslabones perdidos se han registrado en todo el mundo, entre los que podemos mencionar el de Unenlagia, un carnívoro Cretácico de Patagonia de unos 2.5 metros de largo. Los huesos hallados del húmero y escápula insertos en los miembros anteriores de Unenlagia demuestran que este dinosaurio podría elevar su brazo mucho más que cualquier otro pero mucho menos que un ave, es decir un estadio evolutivo intermedio entre dinosaurios y aves. Otro hallazgo importante para entender esta transición es el de Archeopteryx, un ave primitiva del Jurásico de Alemania que posee rasgos dinosaurianos como una cola larga con vértebras, dientes en el pico y garras en las manos, entre otros. Estos y muchos otros descubrimientos posibilitaron conocer la línea evolutiva de las aves como descendientes directos de los dinosaurios. (Fragmento de “Los dinosaurios: mitos y verdades”)

:*Porfirio, Juan Domingo, “Los dinosaurios: mitos y verdades”. Revista Digital Universitaria. 10 de febrero 2009.11 de febrero de 2011. <http://www.revista.unam.mx/vol.10/num2/art07/int07.htm>

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Varón, dijo la partera (pero no estaba segura)*

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Hacia 1890 el modelo principal de determinación de sexo proponía que la dieta de la madre era responsable de producir machos o hembras. Claro que así es muy difícil explicar la aparición de mellizos nene y nena… Había (y a juzgar por algunas revistas sensacionalistas todavía las hay) otras teorías: la fase de la luna, un rayo, tiempos de guerra o paz… Mucho tiempo antes, Aristóteles tenía su propia hipótesis: el sexo del hijo depende de la temperatura y excitación del padre durante la copulación. Como buena sociedad machista, la idea era que si la temperatura era más alta, se esperaba un hijo. Sería cuestión de tener sexo en dentro de una estufa, o en un refrigerador, cosa de elegir tener niños o niñas… Es interesante sin embargo pensar que efectivamente hay animales para los que el asunto funciona más o menos de esa manera. En algunas tortugas, por ejemplo, no hay cromosomas sexuales, sino que el género depende de la temperatura de incubación del huevo. Mal que le pese a Aristóteles, las calentonas son las hembras: la incubación a unos 29 grados da un tortugo, mientras que con 32 grados aparecen hembras. Finalmente, en pleno siglo XX se comenzaron a visualizar unos cuerpos de color (“cromo-somas”) al microscopio. Estos cuerpos se encuentran en el núcleo de todas las células y están hechos de ácido desoxirribonucleico (el famoso ADN), en donde se escriben los genes con la información para fabricar todo lo que las células necesitan. El asunto es que en casi todas las células (las llamadas “células somáticas”), hay un número fijo de cromosomas, mientras que las células sexuales (espermatozoides y óvulos) sólo poseen la mitad de ese número, cosa de que se cuando el destino los junte se forme una célula nueva con la cantidad adecuada de cromosomas. Es más: ese número de cromosomas que poseen las células se organiza en pares (llamados cromosomas homólogos), de los cuales las células sexuales sólo tienen uno. Los primeros mirones de células al microscopio encontraron una diferencia sistemática entre machos y hembras –al menos en algunos escarabajos y algunas moscas cuyos cromosomas fueron los primeros en ser estudiados. En las moscas se encontró que las hembras (o sea, las que tenían ovarios y óvulos y ponían huevos) tenían dos cromosomas sexuales iguales y los machos un par de cromosomas sexuales diferentes, que, no sabiendo como llamarlos, les quedó X e Y. Entonces: las hembras de moscas son XX y los machos XY. Hasta acá todo va bien ya que con estos datos podemos inventar dos modelos para determinación de sexo: puede estar dada por el número de cromosomas X (las hembras tienen dos, los machos uno), o bien la presencia de un Y (que define al macho). La respuesta final vino en 1916, y representa en cierta forma el nacimiento de la genética moderna, porque apareció en el primer número de una revista llamada, justamente, “Genetics”. Para este estudio se investigaron moscas que portaban más de dos cromosomas sexuales (que las hay, las hay). El artículo de la página 1 del volumen 1 de “Genetics” dice que las moscas XXY se desarrollan como hembras, mientas que aquellas que resultaban X0 (o sea, sólo tenían un cromosoma X, y ningún Y) eran machos. La conclusión era obvia: el sexo, en moscas, está determinado por la cantidad de cromosomas X. Lo fundamental es que esta fue la primera vez que se conectó algo concreto – la definición del sexo - con la presencia de los cromosomas. Unos años más tarde, en 1923, se descubrieron los cromosomas X e Y en humanos, y obviamente se pensó que la cuestión era similar a la de las moscas: el sexo viene del número de cromosomas X. Pero algo andaba mal, ya que había casos que no se condecían con la teoría… recién en 1959 se clarificó el rol de los cromosomas sexuales en humanos. Al igual que en el caso de las moscas, se necesitó estudiar algunos casos raros, como el síndrome de Turner, que está representado por hembras que son X0 y el de Klinefelter, machos XXY Las mujeres con síndrome de Turner (X0) son en general más bajas que el resto, y el ovario suele degenerar. Pueden también tener cambios en el cuello y en el riñón. Al igual que los machos Klinefelter (XXY), no producen gametos y son estériles.


Según estos casos, está claro que no es el número de cromosomas X el que determina el género (si no, por ejemplo, aquellos que tengan síndrome de Klinefelter serían necesariamente hembras), así que en humanos el modelo de determinación del sexo es diferente al de las moscas: dime si tienes un cromosoma Y y te diré si eres macho o no. En embriones humanos, entonces, el cromosoma Y hace algo para que se determine el sexo, y aparentemente lo hace alrededor de la séptima semana post-fertilización. Sin embargo, también esta regla tiene excepciones –hay machos XX que tienen genitales externos y gónadas masculinas, mientras que también existen hembras XY, que tienen características generales femeninas, aunque en ninguno de los dos casos (que son raros, aproximadamente 1 en 20.000 personas) se producen gametos de ningún tipo, por lo que se trata de individuos infértiles. ¿Qué es lo que pasa en estos machos XX o hembras XY? ¿Será que los machos XX mantienen aunque sea una porción del cromosoma Y? Efectivamente es así, y esa partecita alcanza para masculinizar al embrión. Por su parte, en las hembras XY justamente falta esa parte del Y que es importante para masculinizar. Existe, entonces, una región crítica en el cromosoma Y. En ella, hay un gen, llamado SRY, que determina que se prendan o apaguen ciertos genes en el embrión para dirigir su desarrollo hacia varón (dijo la partera) Por su parte, las hembras XY (que no tienen el gen SRY) producen hormonas femeninas, por lo que están perfectamente feminizadas – aunque sin óvulos. Hacia la pubertad se las trata con hormonas para que se desarrollen normalmente (aunque no serán fértiles). El desarrollo de ratones genéticamente modificados es una prueba más del rol de los genes del cromosoma Y en el desarrollo del sexo. A unos ratones XX (o sea, cromosómicamente hembras) se les agregó este pedacito de cromosoma Y, que contiene al gen sry, y… chan channnn… ¡se desarrollaron como machos! Estos ratones no pueden fabricar espermatozoides, pero su genitalia externa e interna corresponde a la de un macho. En la tapa de la prestigiosa revista “Nature” salió una tarjeta de presentación: “¡Es un varón!”, mostrando un tanto impúdicamente sus partes… Hasta aquí hemos analizado la diferenciación de la gónada del embrión hacia macho o hembra. Pero aun antes de esto, vale preguntarse por qué se necesitan dos sexos dos. O, en otras palabras, si sólo las hembras dan a luz, ¿para qué sirven los machos, más allá de representar –al menos a veces– interesantes objetos decorativos para la mesita de luz? Convengamos en que sería mucho más simple, y hasta tal vez hasta más eficiente, la existencia de hembras y nada más que hembras (y varios textos de ciencia-ficción van en ese sentido). ¿Podría haber un mundo de ovejas Dolly, de gente Dolly, de mariposas Dolly? O, más precisamente, un mundo de lagartos, como la especie Cnemidophoris laredorensis, compuesta exclusivamente por hembras que se reproducen por clonación. En este caso, la reproducción se realiza por un proceso llamado partenogénesis que, en verdad, no sabemos del todo cómo ocurre, aunque sí está claro que en este caso no se produce la división del número cromosómico relacionada con la meiosis. Entonces, ¿es bueno el sexo? (hablando en términos evolutivos, que ustedes seguro ya están pensando en otras cosas…).

Golombek, Diego A. “El amor en los tiempos de la ciencia”. Revista Digital Universitaria. 10 de noviembre 2008. 04 de febrero de 2011. <http://www.revista.unam.mx/vol.9/num11/art89/int89.htm>

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¿Qué es una síntesis?*

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Es una técnica de reducción textual que debe respetar las ideas esenciales del autor original, por lo tanto, no expresa conceptos propios. El riesgo de tergiversar lo que quiso plantear el autor, agregándole comentarios, anularía nuestro trabajo. La síntesis permite tener una idea cabal del texto como un todo y para efectuarla se debe proceder de lo simple a lo complejo, de los elementos al todo, de la causa a los efectos, del principio a las consecuencias. ¿Qué pasos debería seguir para efectuar una síntesis? 1. Analizar el texto. 2. Ordenar las ideas desde la más sencilla hasta la más compleja. 3. Elaborar la síntesis del texto, integrando sus partes. Veamos un ejemplo práctico: Texto original “Tenemos muchos motivos valiosos por los cuales trabajar; trabajamos para ganar el sustento diario, para poder contribuir al desarrollo de nuestra familia, para desarrollar nuestras capacidades, etc. Sin embargo parece que estas razones no son suficientes para evitar considerar que el trabajo es un enemigo. Basta mirar como anhelamos los fines de semana y los días feriados, es decir la primera oportunidad para no trabajar o para hacerlo con el mínimo esfuerzo. En el extremo opuesto, se encuentran los adictos al trabajo, aquellos para los que no hay otra cosa que trabajar, han renunciado a su familia, amigos y quién sabe qué cosas más por su obsesión. Pero para vivir el trabajo verdaderamente, sin eliminar nada y sin renegar de nada es preciso reconocer en lo cotidiano el significado profundo de nuestra acción, o dicho de otra manera, es preciso tener las razones que nos hacen descubrir el gusto por lo que hacemos.” Síntesis del texto El autor sostiene que los motivos para trabajar son muchos: el sustento, la familia, el desarrollo personal. Observa que sin embargo no somos amigos del trabajo, preferimos los días de fiesta y fines de semana, aunque otros son tan adictos al trabajo que renuncian a otros aspectos de la vida. Para superar esta contradicción y descubrir el gusto por lo que hacemos afirma que es importante entender el por qué, el significado profundo, de nuestra acción cotidiana.

Osorio, María Fernanda. «ccee.edu (Facultad de Ciencias Económicas y de Administración.Universidad de la República).» 26 de enero de 2011 <http://www.ccee.edu.uy/ensenian/uae/Competencias%20genericas/ Ficha_Osorio_Sintesis_y_Resumen_de_Textos_Academicos.pdf>.


Lee el texto con atención. A continuación realiza una síntesis del texto. La sociedad ante la muerte* Mientras que en algunos animales existen comportamientos innatos para morir, en el hombre sus actitudes y comportamientos ante la muerte son aprendidos culturalmente; dichas costumbres han variado de un tiempo a otro, a veces la muerte es vista como un hecho natural e inevitable, otras como un enemigo al que hay que conquistar. La cultura moldea nuestras experiencias de pérdida y los rituales que la rodean. En las sepulturas encontradas en Europa pertenecientes al hombre de Neandertal se hallaron utensilios, de ahí se supone su creencia en una supervivencia en la cual necesitaban alimentos y utensilios habituales, la actitud del hombre de esta época hacia sus muertos debió ser una mezcla de respeto y temor. Con el paso del tiempo, la muerte se convirtió en una experiencia meditativa de introspección. La vida debía ser la preparación para la eternidad. La muerte continúa considerándose como una intervención deliberada y personal de Dios, y siguió así durante la Edad Media; dramatizada en el momento de la agonía, donde se alude a una lucha encontrada entre ángeles y demonios que se disputan el alma del que va a morir. Por eso era importante morir de “buena muerte”, para acceder a la esperanza de ganar el reino de los cielos. Durante el Romanticismo, época en la se exaltaban por igual pasiones violentas y emociones desbordadas, se tuvo una visión dramática de la muerte; aparecieron escenas de dolor frente a la muerte del otro, del ser amado. La muerte deja de estar asociada al mal, declina, aunque no desaparece la conexión entre ésta y el pecado. Para el siglo XIX es “el otro mundo” el lugar de reunión entre aquellos que han sido separados por la muerte, la cual se comienza a dilucidar como algo demasiado horrendo como para tenerlo de manera constante en mente, comienza a ser un tema tabú. Sin embargo, O’Connor describe que a finales de este mismo siglo lo más común era que la gente muriese en el hogar donde habían habitado, dándose cuenta así de la proximidad de su muerte y teniendo con ello la oportunidad de terminar los asuntos emocionales de su vida en su ambiente familiar; permitiendo también a los miembros de la familia y amigos decir adiós al ser querido, contemplado a la muerte como algo natural. Actualmente, la muerte se vive socialmente como un tabú, no se les permiten hablar de ella incluso a aquellos que saben que están cerca morir; tal es el caso de los enfermos terminales quienes acuden a los hospitales en un afán de luchar hasta lo último contra ella, sin importar lo adverso de las circunstancias. (Fragmento de “El significado de la muerte”)

*Hernández Arellano, Flor “El significado de la muerte “. Revista Digital Universitaria. 10 de agosto 2006. 11 de febrero de 2011. <http://www.revista.unam.mx/vol.7/num8/art66/int66.htm>

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La lectura crĂ­tica


La lectura crítica Definición Leer críticamente facilita el aprendizaje significativo, se fundamenta en los conocimientos previos (esquema de conocimientos) que debe poseer todo estudiante mexicano en la educación media y superior: •Nociones del método experimental (en particular identificar la tesis o hipótesis central). •Principios básicos de lógica. Para leer críticamente… •Debes entrenarte en captar las ideas generales del texto y dejar de leer las palabras de manera aislada. •Es necesario que aprehendas el texto como una unión de argumentos, que buscan convencerte a ti, lector. •Es fundamental que tu como lector, desde tu propio marco de creencias y valores, puedes elegir que aceptas del material escrito y qué le refutas, así como aprendas a conocer qué texto es confiable y cuál puede intentar persuadirte en forma tendenciosa. Éste puede ser un inicio para que construyas una actitud crítica que te lleve a fundamentar con razonamientos lógicos tu propia decisión ante la vida y a identificar y comprender otras posturas diferentes a la tuya, eso también te ayudará a respetar a los demás. El lenguaje En una primera instancia se divide el lenguaje en: •Subjetivo •Objetivo El lenguaje subjetivo podrá reconocerse por los adjetivos que al autor utilice, debido a que la adjetivación denota sentimientos y juicios de valor (opiniones). Los adjetivos muestran opiniones y los sentimientos del autor. El lenguaje objetivo no indica sentimientos. El lenguaje en los textos puede ser objetivo subjetivo, esto no significa que un texto este correcto y otro no. El lenguaje que utilice el testo dependerá de lo que trate: Por ejemplo, la editorial de un periódico necesariamente reclama un lenguaje subjetivo puesto que expresa las opiniones de quien lo escribe y por lo general las opiniones que sustenta el periódico. El reporte de una investigación necesariamente exige un lenguaje objetivo puesto que expresa los hechos que el investigador ha encontrado. Estrategia •Identifica si un texto es objetivo o subjetivo. •Sabrás que e subjetivo por el uso de los adjetivos. •Será objetivo si no muestra los sentimientos del autor. Connotaciones Definición •Las connotaciones son las palabras con una doble idea, por lo general, con una idea que se relaciona con una emoción. •Al connotar se hace una relación. •Por medio de una misma palabra se pueden relacionar dos o más ideas. Ejemplo:“es humano” Significado denotativo = ( la definición que encontraras en el diccionario): Clasificación biológica, animal racional (mota, perecedero).

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Significado connotativo= comunica actitud y sentimientos: Comprensivo, interesado en los demás, generoso. Ten cuidado en no confundir una connotación con un homónimo (dos o más cosas que llevan el mismo nombre o palabras iguales en su forma, que tiene distinto significado). Ejemplo: “mango”: Árbol de la familia de las anacardiáceas, muy abundante en América, de fruto oval amarillo y aromático; “mango” Asidero (de un instrumento o utensilio). Las connotaciones al igual que los adjetivos califican, pueden indicar los sentimientos y especialmente, los prejuicios del autor. El tono El tono con que hablemos manifiesta una amplia gama de sentimientos y actitudes: excitación, dolor. Aburrimiento. Sorpresa, amistad, cariño, reserva y cientos más. En un texto escrito, tono significa el modo particular de expresar una cosa según la intención que quiera dársele, que puede ser tan vasta como la que se manifiesta al hablar. 1.El tono permite descubrir los sentimientos del autor respecto al tema que trata. 2.En ocasiones, las connotaciones pueden indicar un tono. 3.El tono que el autor emplee al escribir puede cambiar el significado del texto. 4.Por medio del tono es posible identificar el propósito del autor, su intencionalidad u objetivo y la hipótesis central del texto. 5.El tono puede ayudarte a comprender lo que el autor expresa, a pesar de que no entiendas todas las palabras del texto. El tema ¿Qué es? •El tema responde a la pregunta ¿De qué o sobre que trata el texto? •Es el asunto principal. •Es el núcleo del texto. •El hilo conductor del texto. •El hilo conductor del texto. •El tema es el argumento reducido a su mínima expresión, excluidos todos los detalles. •Es la unión de los elementos importantes del núcleo. •Es el hilo conductor de todas las acciones. El tema es el núcleo del texto. Descubrir el tema significa comprender de que trata el texto. Es importante aclarar que identificar el tema específico de un texto no es lo mismo que identificar un asunto general. Ayuda a comprender de que trata el texto. Cuando se descubre el tema, se comprende de que trata el texto porque el tema describe el asunto principal de lo que se expresa. ¿Cómo se identifica? Para identificar y establecer el tema de un texto responde las siguientes preguntas: •¿De qué trata? •¿Cuál es su asunto principal? •¿Cuál es su núcleo principal? •¿Cuál es su hilo conductor, el que une y al que desembocan todas las acciones, situaciones o conclusiones? •¿Cuál es la conclusión a la que llegan todas estas acciones?


La hipótesis central Definición Lo que el autor intenta demostrar en su texto es la hipótesis central. La hipótesis central es una suposición que debe probarse. Tradicionalmente se define como una suposición que debe demostrarse con evidencias para explicar un fenómeno. Al identificar, definir o formular una hipótesis se establecen los límites del problema que se estudia, esto ayuda a organizar el pensamiento. Recuerda que la hipótesis central se suele enunciar en la introducción y en las conclusiones del texto.

Universidad Autónoma Metropolitana. «Habilidades de lectura a nivel superior : Aprender a pensar leyendo bien.» Lectura a nivel universitario. 20 de Diciembre de 2010 <http://www.cshenlinea.azc.uam.mx/01_doc/ archivos/tga/tutorial/>.

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Análisis y evaluación del texto por

medio de la lectura de comprensión

Análisis y evaluación del texto por medio de la lectura de comprensión Ejercicios : Texto 27 por Fernando Savater Texto 33. Carta del jefe piel roja de Seattle, como respuesta a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el Presidente de los Estados Unidos en 1854


Análisis y evaluación del texto por medio de la 75 lectura de comprensión* Contradicciones internas Las contradicciones internas de un texto se presentan cuando: a)No están estrechamente relacionados el tema con la tesis o hipótesis central b)Hay contradicciones entre la tesis o hipótesis central y uno o alguno de los puntos principales. c)Uno o alguno de los enunciados de apoyo contradicen a uno o algunos de los puntos principales. d)El autor no define implícita o explícitamente los conceptos centrales del texto. Argumentación débil La argumentación del texto será débil cuando: a)El autor no demuestre su hipótesis central en las conclusiones. b)Uno o alguno de los puntos principales no presentan enunciados de apoyo que los sostengan. Argumentación ambigua o tendenciosa La argumentación del autor será ambigua y frecuentemente tendenciosa cuando el texto presenta: a)Estereotipos y generalizaciones. b)Presenta argumentos falsos para persuadir al lector. c)Cuando se altera el orden cronológico de los puntos principales. d)Una relación que no sea autentica de causa-efecto entre puntos principales o enunciados de apoyo o bien, cuando las causas o efectos sean unívocos. e)Una analogía no se utiliza para comparar sino para persuadir, o bien cuando la analogía sea débil. f)Uno o algunos de los puntos principales utilizados como si fueses enunciados de apoyo.

*Adaptación de: Argudín, Yolanda y Maria Luna.”Análisis y evaluación del texto por medio de la lectura de comprension”. Aprender apensar leyendo bien: habilidades de lectura a nivel superior. México: Plaza y Valdés editores-Universidad Iberoamericana, 2003.128-129


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Ejercicios Ejercicios Lee atentamente los siguientes textos y responde las preguntas al final de cada uno. Texto 27* Por Fernando Savater Hay ciencias que se estudian por simple interés de saber cosas nuevas; otras, para aprender una destreza que permita hacer o utilizar algo; la mayoría, para obtener un puesto de trabajo y ganarse con él la vida. Si no sentimos curiosidad ni necesidad de realizar tales estudios, podemos prescindir tranquilamente de ellos. Abundan los conocimientos muy interesantes pero sin los cuales uno se las arregla bastante bien para vivir: yo, por ejemplo lamento no tener ni idea de astrofísica ni de ebanistería, que a otros les darán tantas satisfacciones. Aunque tal ignorancia no me ha impedido ir tirando hasta la fecha. Y tú, si no me equivoco, conoces las reglas del fútbol pero estás bastante pez en béisbol. No tiene mayor importancia. Lo que quiero decir es que ciertas cosas uno puede aprenderlas o no, a voluntad. Como nadie es capaz de saberlo todo, no hay más remedio que elegir y aceptar con humildad lo mucho que ignoramos. Se puede vivir sin saber astrofísica, ni ebanistería, ni fútbol, incluso sin saber leer ni escribir: se vive peor, si quieres, pero se vive. Ahora bien, otras cosas hay que saberlas porque en ello, como suele decirse, no s va la vida. Es preciso estar enterado, por ejemplo, de que saltar desde el balcón de un sexto piso no es cosa buena para la salud; o de que una dieta de clavos (¡con perdón de los fakires!) y ácido prúsico no permite llegar a viejo. Tampoco es aconsejable ignorar que si uno cada vez que se cruza con el vecino le atiza un mamporro las consecuencias serán antes o después muy desagradables. Pequeñeces así son importantes. Se puede vivir muchos modos pero hay modos que no dejan vivir. En una palabra, entre todos los saberes posibles existe al menos uno imprescindible: del de que ciertas cosas nos convienen y otras no. No nos convienen ciertos alimentos ni nos convienen ciertos comportamientos ni ciertas actitudes. Me refiero, claro está, a que no nos convienen si queremos seguir viviendo. Si lo que uno quiere es reventar cuanto antes, beber lejía puede ser muy adecuado o también procurar rodearse de mayor número de enemigos posibles. Pero de momento vamos a suponer que lo que preferimos es vivir: los respetables gustos del suicida los dejaremos por ahora de lado. De modo que ciertas cosas nos convienen y a lo que nos conviene solemos llamarlo “bueno” porque nos sienta bien; otras, en cambio, nos sientan pero que muy mal y a todo eso lo llamamos “malo”. Saber lo que nos conviene, es decir: distinguir entre lo bueno y lo malo, es un conocimiento que todos intentamos adquirir —todos sin excepción— por la cuenta que nos trae. Como he señalado antes, hay cosas buenas y malas para la salud: es necesario saber lo que debemos comer, o que el fuego a veces calienta y otras quema, así como el agua puede quitar la sed pero también ahogarnos. Sin embargo, a veces las cosas no son tan sencillas: ciertas drogas, por ejemplo, aumentan nuestro brío o producen sensaciones agradables, pero su abuso continuado puede ser nocivo. En unos aspectos son buenas, pero en otros son malas: nos convienen y a la vez no nos convienen. En el terreno de las relaciones humanas, estas ambigüedades se dan con aún mayor frecuencia. La mentira es algo en general malo, porque destruye la confianza en la palabra —y todos necesitamos hablar para vivir en sociedad— y enemista a las personas; pero a veces parece que puede ser útil o beneficioso mentir para obtener alguna ventajilla. O incluso para hacerle un favor a alguien. Por ejemplo: ¿es mejor decirle al enfermo de cáncer incurable la verdad sobre su estado o se le debe engañar para que pase sin angustia sus últimas horas?


La mentira no nos conviene, es mala, pero a veces parece resultar buena. Buscar gresca con los demás ya hemos dicho que es por lo común inconveniente, pero ¿debemos consentir que violen delante de nosotros a una chica sin intervenir, por aquello de no meternos en líos? Por otra parte, al que siempre dice la verdad —caiga quien caiga— suele cogerle manía todo el mundo; y quien interviene en plan Indiana Jones para salvar a la chica agredida es más probable que se vea con la crisma rota que quien se va silbando a su casa. Lo malo parece a veces resultar más o menos bueno y lo bueno tiene en ocasiones apariencias de malo. Vaya jaleo. Los de saber vivir no resulta tan fácil por que hay diversos criterios opuestos respecto a qué debemos hacer. En matemáticas o geografía hay sabios e ignorantes, pero los sabios están casi siempre de acuerdo en lo fundamental. En lo de vivir, en cambio, las opiniones distan de ser unánimes. Si uno quiere llevar una vida emocionante, puede dedicarse a los coches de fórmula uno o al alpinismo; pero si se prefiere una vida segura y tranquila, será mejor buscar las aventuras en el videoclub de la esquina. Algunos aseguran que lo más noble es vivir para los demás y otros señalan que lo más útil es lograr que los demás vivan para uno. Según ciertas opiniones lo que cuenta es ganar dinero y nada más, mientras que otros arguyen que el dinero sin salud, tiempo libre, afecto sincero o serenidad de ánimo no vale nada. Médicos respetables indican que renunciar al tabaco y al alcohol es un medio seguro de alargar la vida, a lo que responden fumadores y borrachos que con tales privaciones a ellos desde luego la vida se les haría mucho más larga. Etc. En lo único que a primera vista todos estamos de acuerdo es en que no estamos de acuerdo con todos. Pero fíjate que también estas opiniones distintas coinciden en otro punto: a saber, que lo que vaya a ser nuestra vida es, al menos en parte, resultado de lo que quiera cada cual. Si nuestra vida fuera algo completamente determinado y fatal, irremediable, todas estas disquisiciones carecerían del más mínimo sentido. Nadie discute si las piedras deben caer hacia arriba o hacia abajo: caen hacia abajo y punto. Los castores hacen presas en los arroyos y las abejas panales de celdillas hexagonales: no hay castores a los que tiente hacer celdillas de panal, ni abejas que se dediquen a la ingeniería hidráulica. En su medio natural, cada animal parece saber perfectamente lo que es bueno y lo que es malo para él, sin discusiones ni dudas. No hay animales malos ni buenos en la naturaleza, aunque quizá la mosca considere mala a la araña que tiende su trampa y se la come. Pero es que la araña no lo puede remediar [...] Voy a contarte un caso dramático. Ya conoces a las termitas, esas hormigas blancas que en África levantan impresionantes hormigueros de varios metros de alto y duros como la piedra. Dado que el cuerpo de las termitas es blando, por carecer de la coraza quitinosa que protege a otros insectos, el hormiguero les sirve de caparazón colectivo contra ciertas hormigas enemigas, mejor armadas que ellas. Pero a veces uno de esos hormigueros se derrumba, por culpa de una riada o de un elefante. En seguida, las termitas-obrero se ponen a trabajar para reconstruir su dañada fortaleza, a toda prisa. Y las grandes hormigas enemigas se lanzan al asalto. Las termitas-soldado salen a defender a su tribu e intentan detener a las enemigas. Como ni por tamaño ni por armamento pueden competir con ellas, se cuelgan de las asaltantes intentando frenar todo lo posible su marcha, mientras las feroces mandíbulas de sus asaltantes las van despedazando. Las obreras trabajan con toda celeridad y se ocupan de cerrar otra vez el termitero derruido... pero lo cierran dejando fuera a las pobres y heroicas termitas-soldado, que sacrifican sus vidas por la seguridad de las demás. ¿No es justo decir que son valientes? Cambio de escenario, pero no de tema. En la Ilíada, Homero cuenta la historia de Héctor, el mejor guerrero de Troya, que espera a pie firme fuera de las murallas de su ciudad a Aquiles, el enfurecido campeón de los aqueos, aun sabiendo que éste es más fuerte que él y que probablemente va a matarle, Lo hace por cumplir su deber, que consiste en defender a su familia y a sus conciudadanos del terrible asaltante. Nadie duda de que Héctor es un héroe, un auténtico valiente. Pero ¿es Héctor heroico y valiente del mismo modo que las termitas-soldado, cuya gesta millones de veces repetida ningún Homero se ha molestado en contar? ¿No hace Héctor, a fin de cuentas, lo mismo que cualquiera de las termitas anónimas? ¿Por qué nos parece su valor más auténtico y más difícil que el de los insectos? ¡Cuál es la diferencia entre un caso y otro?

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Sencillamente, la diferencia estriba en que las termitas-soldado luchan y mueren porque tienen que hacerlo, sin poderlo remediar. Héctor, en cambio, sale a enfrentarse con Aquiles porque quiere. Las termitas-soldado no pueden desertar, ni rebelarse, ni remolonear para que otras vayan en su lugar: están programadas necesariamente por la naturaleza para cumplir su heroica misión. El caso de Héctor es distinto. Podría decir que está enfermo o que no le da la gana enfrentarse a alguien más fuerte que él. Quizá sus conciudadanos le llamasen cobarde y le tuviesen por un caradura o quizá le preguntasen qué otro plan se le ocurre para frenar a Aquiles, pero es indudable que tienen la posibilidad de negarse a ser héroes. Por mucha presión que los demás ejerzan sobre él, siempre podría escaparse de lo que se supone que debe hacer: no está programado para ser héroe, ningún hombre lo está. De ahí que tenga mérito su gesto y que Homero cuente su historia con épica emoción. A diferencia de las termitas, decimos que Héctor es libre y por eso admiramos su valor. Y así llegamos a la palabra fundamental de todo este embrollo: libertad. Los animales no tienen más remedio que ser tal como son y hacer lo que están programados naturalmente para hacer. No se les puede reprochar que lo hagan ni aplaudirles por ello porque no saben comportarse de otro modo. Tal disposición obligatoria les ahorra sin duda muchos quebraderos de cabeza. En cierta medida, desde luego, los hombres también estamos programados por la naturaleza. Estamos hechos para beber agua, no lejía, y a pesar de todas nuestras precauciones debemos morir antes o después. Y de modo menos imperioso pero parecido, nuestro programa cultural es determinante: nuestro pensamiento viene condicionando por el lenguaje que le da forma (un lenguaje que se nos impone desde fuera y que no hemos inventado para nuestro uso personal) y somos educados en ciertas tradiciones, hábitos, formas de comportamiento, leyendas...; en una palabra, que se nos inculcan desde la cunita unas fidelidades y no otras. Todo ello pesa mucho y hace que seamos bastante previsibles. Por ejemplo, Héctor sintiese necesidad de protección, cobijo y colaboración, beneficios que mejor o peor encontraba en su ciudad de Troya. También era muy natural que considerara con afecto a su mujer Andrómaca —que le proporcionaba compañía placentera— y a su hijito, por el que sentía lazos de apego biológico. Culturalmente, se sentía parte de Troya y compartía con los troyanos la lengua, las costumbres y las tradiciones. Además, desde pequeño le habían educado para que fuese un buen guerrero al servicio de su ciudad y se le dijo que la cobardía era algo aborrecible, indigno de un hombre. Si traicionaba a los suyos Héctor sabía que se vería despreciado y que le castigarían de uno u otro modo. De modo que también estaba bastante programado para actuar como lo hizo, ¿no? Y sin embargo... Sin embargo, Héctor hubiese podido decir: ¡a la porra con todo! Podría haberse disfrazado de mujer para escapar por la noche de Troya, o haberse fingido enfermo o loco para no combatir, o haberse arrodillado ante Aquiles ofreciéndole sus servicios como guía para invadir Troya por su lado más débil; también podría haberse dedicado a la bebida o haber inventado una nueva religión que dijese que no hay que luchar contra los enemigos sino poner la otra mejilla cuando nos abofetean. Me dirás que todos estos comportamientos hubiesen sido bastante raros, dado quien era Héctor y la educación que había recibido. Pero tienes que reconocer que no son hipótesis imposibles, mientras que un castor que fabrique panales o una termita desertora no son algo raros sino estrictamente imposibles. Con los hombres nunca puede uno estar seguro del todo, mientras que con los animales o con otros seres naturales sí. Por mucha programación biológica o cultural que tengamos, los hombres siempre podemos optar finalmente por algo que no esté en el programa (al menos, que no esté del todo). Podemos decir “sí” o “no”, quiero o no quiero. Nunca tenemos un solo camino a seguir sino varios. Cuando te hablo de libertad es a esto a lo que me refiero. A lo que nos diferencia de las termitas y de las mareas, de todo lo que se mueve de modo necesario e irremediable. Cierto que no podemos hacer cualquier cosa que queramos, pero también cierto que no estamos obligados a querer hacer una sola cosa. Y aquí conviene señalar dos aclaraciones respecto a la libertad: Primera: No somos libres de elegir lo que nos pasa (haber nacido tal día, de tales padres y en tal país, padecer un cáncer o ser atropellados por un coche, ser guapos o feos que los aqueos se empeñen en conquistar nuestra ciudad, etc.), sino libres para responder a lo que nos pasa de tal o cual modo.


Segunda: Ser libres para intentar algo no tiene nada que ver con lograrlo indefectiblemente. No es lo mismo la libertad (que consiste en elegir dentro de lo posible) que la omnipotencia. Por ello, cuanta más capacidad de acción tengamos, mejores resultados podremos obtener de nuestra libertad. Soy libre de querer subir al monte Everest, pero dado mi lamentable estado físico y mi nula preparación en alpinismo es prácticamente imposible que consiguiera mi objetivo. En cambio soy libre de leer o no leer, pero como aprendí a leer de pequeñito la cosa no me resulta demasiado difícil si decido hacerlo. Hay cosas que dependen de mi voluntad (y eso es ser libre) pero no todo depende de mi voluntad (entonces sería omnipotente), porque en el mundo hay otras muchas voluntades y otras muchas necesidades que no controlo a mi gusto. Si no me conozco ni a mí mismo ni al mundo en que vivo, mi libertad se estrellará una y otra vez contra lo necesario. Pero, cosa importante, no por ello dejaré de ser libre... En la realidad existen muchas fuerzas que limitan nuestra libertad, desde terremotos o enfermedades hasta tiranos. Pero también nuestra libertad es una fuerza en el mundo, nuestra fuerza. Si hablas con la gente, sin embargo, verás que la mayoría tiene mucha más conciencia de lo que limita su libertad que la libertad misma. Te dirán: “¿Libertad? ¿Pero de qué libertad me hablas? ¿Cómo vamos a ser libres, si nos comen el coco desde la televisión, si los gobernantes nos engañan y nos manipulan, si los terroristas nos amenazan, si las drogas nos esclavizan, y si además me falta dinero para comprarme una moto, que es lo que yo quisiera?” En cuanto te fijes un poco, verás que los que así hablan parece que se están quejando pero en realidad se encuentran muy satisfechos de saber que no son libres. En el fondo piensan “¡Uf! ¡Menudo peso nos hemos quitado de encima! Como no somos libres, no podemos tener la culpa de nada de lo que nos ocurra...” Pero yo estoy seguro de que nadie —nadie— cree de veras que no es libre, nadie acepta sin más que funciona como un mecanismo inexorable de relojería o como un termita. Uno puede considerar que optar libremente por ciertas cosas en ciertas circunstancias es muy difícil (entrar en una casa en llamas para salvar a un niño, por ejemplo, o enfrentarse con firmeza a un tirano) y que es mejor decir que no hay libertada para no reconocer que libremente se prefiere lo más fácil, es decir, esperar a los bomberos o lamer la bota que le pisa a uno el cuello. Pero dentro de las tripas algo insiste en decirnos: “Si tú hubieras querido...” Cuando cualquiera se empeñe en negarte que los hombres somos libres, te aconsejo que le apliques la prueba del filósofo romano. En la antigüedad, un filósofo romano discutía con un amigo que le negaba la libertad humana y aseguraba que todos los hombres no tienen más remedio que hacer lo que hacen. El filósofo cogió su bastón y comenzó a darle estacazos con toda su fuerza. “¿No dices que no soy libre y que lo que hago no tengo más remedio que hacerlo? Pues entonces no gastes saliva pidiéndome que pare: soy automático”. Hasta que el amigo no reconoció que el filósofo podía libremente dejar de pegarle, el filósofo no suspendió su paliza. En resumen: a diferencia de otros seres, vivos o inanimados, los hombres podemos inventar y elegir en parte nuestra forma de vida. Podemos optar por lo que nos parece bueno, es decir, conveniente para nosotros, frente a lo que nos parece malo e inconveniente. Y como podemos inventar y elegir, podemos equivocarnos, que es algo que a los castores, las abejas y las termitas no suele pasarles. De modo que parece prudente fijarnos bien en lo que hacemos y procurar adquirir un cierto saber vivir que nos permita acertar. A ese saber vivir, o arte de vivir si prefieres, es a lo que llaman ética.

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Cuestionario: 1)Reconoce el objetivo del autor al escribir el texto anterior. 2)¿Cómo presenta el autor la información? 3)Identifica su propósito. 4)¿En qué lenguaje está escrito el texto? 5)Localiza las connotaciones .Y descubre su nacionalidad. 6)Identifica el tono en qué está escrito 7)Identifica la tesis ¿Cuál es? ¿Cómo la desarrolla? 8)Identifica el tema. 9)¿Cómo titularías este texto de acuerdo con el tema? 10)¿Encontraste alguna contradicción interna? 11)¿Presenta elementos tendenciosos?

Resumen Puntos principales (Efectos)

Enunciados de apoyo (Causas)

Argudín, Yolanda y Maria Luna. “Texto 27.Por Fernando Savater“. Aprender apensar leyendo bien: habilidades de lectura a nivel superior. México: Plaza y Valdés editores-Universidad Iberoamericana, 2003.208217.


Texto 33* Carta del jefe piel roja de Seattle, como respuesta a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el Presidente de los Estados Unidos en 1854 Jefe de las caras pálidas: ¿Cómo se puede comprar el cielo o el calor de la tierra? Esa es para nosotros una idea extravagante. Si nadie puede poseer la frescura del viento ni el fulgor del agua. ¿Cómo es posible que ustedes se propongan comprarlos? Mi pueblo considera que cada elemento de este territorio es sagrado, cada pino brillante que está naciendo, cada grano de arena en las playas de los ríos, los arroyos, cada gota de rocío entre las sombras de los bosques, cada colina, y hasta el sonido de los insectos son cosas sagradas para la mentalidad y las tradiciones de mi pueblo. La savia circula por dentro de los árboles llevando consigo la memoria de los Pieles Rojas. Los caras pálidas olvidan a su nación cuando mueren y emprenden el viaje a las estrellas. No sucede igual con nuestros muertos nunca olvidan a nuestra tierramadre. Nosotros somos hermanos. El venado, el caballo y el águila son nuestros hermanos. Los desfiladeros los pastizales húmedos, el calor del cuerpo del caballo o del nuestro, forman un todo único. Por lo antes dicho, creo que el jefe de los Cara Pálida pide demasiado al querer comprarnos nuestras tierras. El jefe de los Caras Pálidas dice que al venderle nuestras tierras, él nos reservaría un lugar donde podríamos vivir cómodamente, y que él se convertiría en nuestro padre, pero no podemos aceptar su oferta porque para nosotros esta tierra es sagrada. El agua que circula por los ríos y los arroyos de nuestro territorio no es sólo agua, es también la sangre de nuestros ancestros. Si les vendiéramos nuestra tierra tendrían que tratarla como sagrada, y esto mismo tendrían que enseñarles a sus hijos. Cada cosa que se refleja en las aguas cristalinas de los lagos habla de los sucesos pasados de nuestro pueblo. La voz del padre de mi padre, está en el murmullo de las aguas que corren. Estamos hermanados con los ríos que sacian nuestra sed. Los ríos conducen nuestras canoas y alimentan a nuestros hijos. Si les vendiéramos nuestras tierras tendrían que tratarlas con dulzura de hermanos, y enseñar esto a sus hijos. Las Caras Pálidas no entienden nuestro modo de vida. Los Caras Pálidas no conocen las diferencias que hay entre dos territorios. Ustedes son extranjeros que llegan por la noche a usurpar de la tierra lo que necesitan. No tratan a la tierra como hermana sino como enemiga. Ustedes conquistan territorios y luego los abandonan, dejando ahí a sus muertos sin que les importe nada. La Tierra secuestra a los hijos de los Caras pálidas, a ella tampoco le importan ustedes. Las Caras Pálidas tratan a la tierra madre y al cielo padre como si fueran simples cosas que se compran, como si fueran cuentas de collares que se cambian por objetos. El apetito de los Caras Pálidas terminará devorando todo lo que hay en las tierras hasta convertirlas en desiertos. Nuestro modo de vida es my diferente al de ustedes. Los ojos de los Pieles Rojas se llenan de vergüenza cuando visitan las poblaciones de los Caras Pálidas. Tal vez esto se deba a que nosotros somos silvestres y no los entendemos a ustedes. En las poblaciones de los Caras Pálidas no hay tranquilidad, ahí no puede oírse el abrir de las hojas primaverales, ni el aleteo de los insectos. Eso lo descubrimos porque somos silvestres. El ruido de sus poblaciones insulta a nuestros oídos. ¿Para qué le sirve la vida al ser humano, si no puede escuchar el canto del pájaro chotacabras?; ¿si no puede oír la algarabía nocturna de las ranas al borde de los estanques? Como Piel Roja no entiendo a los Caras Pálidas. Nosotros tenemos preferencias por los vientos suaves que susurran sobre los estanques, por los aromas de este limpio viento, por la llovizna del medio día o por el ambiente que los pinos aromatizan. Para los Pieles Rojas el aire es de valor incalculable, ya que todos los seres compartimos el mismo aliento, todos: los árboles, los animales, los hombres. Los Caras Pálidas no tiene conciencia del aire que respiran, son moribundos insensibles a lo pestilente.

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Si les vendiéramos nuestras tierras tienen que tratarlas como sagradas. En estas tierras hasta los Caras Pálidas pueden disfrutar del viento que aromatiza las praderas. Si les vendiéramos las tierras ustedes deben tratar a los animales como hermanos. Yo he visto a miles de búfalos en descomposición en los campos. Los Caras Pálidas matan búfalos con sus trenes y ahí los dejan tirados, no los matan para comerlos. No entiendo cómo los Caras Pálidas le conceden más valor a una máquina humeante que a un búfalo. Si todos los animales fueran exterminados, el hombre también perecería entre una enorme soledad espiritual. El destino de los animales es el mismo que el de los hombres. Todo se armoniza. Ustedes tienen que enseñarles a sus hijos que el suelo que pisan contiene las cenizas de nuestros ancestros. Que la tierra se enriquece con las vidas de nuestros semejantes. La tierra tiene que ser respetada. Enseñen a sus hijos lo que los nuestros ya saben: que la tierra es nuestra madre. Lo que la tierra padezca, será padecido por mis hijos. Cuando los hombres escupen al suelo, se escupen ellos mismos. Nosotros estamos seguros de esto: la tierra no es del hombre, sino que el hombre es de la tierra. Nosotros lo sabemos. Todo se armoniza, como la sangre que emparenta a los hombres. Todo se armoniza. El hombre no teje el destino de la vida. El hombre es sólo una hebra en ese tejido. Lo que haga en el tejido se lo hace a sí mismo. El Cara Pálida no escapa a ese destino, aunque hable con su Dios como si fuera su amigo. A pesar de todo, tal vez los Pieles Rojas y los Caras Pálidas seamos hermanos, pero eso ya se verá después. Nosotros sabemos algo que los Caras Pálidas descubrirán algún día: ellos y nosotros veneramos al mismo Dios. Ustedes creen que su Dios les pertenece del mismo modo que quieren poseer nuestras tierras, pero no es así. Dios es de todos los hombres y su compasión se extiende por igual entre Pieles Rojas y Caras Pálidas. Dios estima mucho a esta tierra y quien la dañe provocará la furia del Creador. Tal vez los Caras Pálidas se extingan antes que las otras tribus. Está bien, sigan infectando sus lechos y cualquier día despertarán ahogándose entre sus propios desperdicios. Ustedes avanzarán llenos de gloria hacia su propia destrucción alentados por la fuerza del Dios que los trajo a estos lugares y que les ha dado cierta potestad quien sabe por qué designio. Para nosotros es un misterio que ustedes estén aquí, pues aún no entendemos por qué exterminan a los búfalos, ni por qué doman a los caballos que por naturaleza son salvajes, ni por qué hieren los recónditos lugares de los bosques con sus alientos, ni por qué destruyen los paisajes con tantos cables parlantes. ¿Qué ha sucedido con las plantas? Están destruidas. ¿Qué ha sucedido con el águila? Ha desaparecido. De hoy en adelante la vida ha terminado. Ahora empieza la sobrevivencia. Realiza el siguiente ejercicio: 1.Tema: 2.Propósito del autor: 3.Tesis: 4.Contradicciones internas: 5.En el mismo texto subraya las ideas principales. 6.En el mismo texto haz un doble subrayado bajo los principales enunciados de apoyo. 7.Posición del autor 8.Consecuencias de su tesis 9.¿Estoy de acuerdo o no con la propuesta del autor? ¿Por qué? Argudín, Yolanda y Maria Luna. “Texto 33.Carta del jefe piel roja de Seattle, como respuesta a la petición de compra de sus tierras, que le hizo el Presidente de los Estados Unidos en 1854“.Aprender apensar leyendo bien: habilidades de lectura a nivel superior. México: Plaza y Valdés editores-Universidad Iberoamericana, 2003.256-259.


Aplica tus conocimientos Sección de ejercicios: Elegir el título más adecuado para un texto Reconocer la idea contradictoria del texto “Dinero y partidos” Cuentos: “Margarita o el poder de la farmacopea” , Adolfo Bioy Casares “La fábrica de novelas”, Giovanni Papini “El guardagujas”, Juan José Arreola “La gallina degollada”, Horacio Quiroga “Capítulo 68” Rayuela


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Elegir el título más adecuado para un texto* Después de leer atentamente los siguientes artículos de enciclopedia, elige el título más adecuado para cada uno de ellos. Microenciclopedia 1. Museo de Roma, también llamado Museo Nazionale Romano. Ocupa una gran parte de la antigua cartuja de Santa Maria degli Angeli (posiblemente obra de Miguel Ángel), construida sobre los restos de las grandes termas (terme en italiano, baños públicos de los antiguos romanos) de Diocleciano (298-306), y recoge una de las mejores colecciones mundiales de mosaicos, pintura mural y, sobre todo, escultura antigua. Inaugurado en 1889 con los fondos del Anticuario del Palatino y los materiales descubiertos desde 1870, fue ampliado en 1901 y 1923 con colecciones diversas. Entre las piezas exhibidas destacan el Trono Ludovisi, original griego del siglo V a. de C., la Doncella de Anzio, original griego del siglo III a. de C., y el Discóbolo Lancellotti, la mejor réplica de mármol conservada del Discóbolo de Mirón. El título que corresponde al artículo 1 es: a)El Museo de Lancellotti b)El Museo delle Terme c)El Museo del Mosaico Antiguo 2. Conflicto bélico (1702-1714) originado por la cuestión sucesoria a la corona hispánica por la extinción de esta línea de la dinastía de los Austria. Carlos II, último monarca sin descendencia de esta dinastía, nombra heredero universal de la corona española a Felipe de Borbón, nieto de Luis XIV de Francia. Esta decisión no es aceptada por Inglaterra y Holanda porque pone en peligro el concepto inglés del equilibrio europeo; en cambio, apoyan los derechos del otro pretendiente, el archiduque Carlos de Austria. El conflicto se extenderá por toda Europa. Catalunya se alinea al lado del archiduque. Al final, la Paz de Utrecht (1713) pondrá fin a la contienda, menos en Catalunya, donde se acabará un año más tarde con gravísimas consecuencias: las constituciones catalanas serán abolidas, las ciudades serán privadas de sus universidades en beneficio de Cervera y otras. El título que corresponde al artículo 2 es : a)La dinastía de los Austria b)La Paz de Utrecht c)La guerra de Sucesión 3. [Alcalá de Henares 1880 - Montauban, Francia 1940] Político y escritor español. Hijo de una familia acomodada, en 1900 se doctoró en Derecho por la Universidad de Madrid. Fue alto funcionario, por oposición, de la Dirección General de Registros y ejerció distintos cargos. En varias ocasiones viajó a Francia, cuya vida política e intelectual conoció en profundidad. Su actividad como escritor se plasmó en libros de crítica literaria, traducciones, ensayos y obras de creación (novela y drama). Como político, fundó la agrupación Acción Republicana; fue ministro de la guerra al proclamarse la República (1931-1933) y presidente de la República (mayo 1936), cargo que ejerció durante la guerra civil hasta febrero de 1939, cuando ya se había exiliado a Francia.


El título que corresponde al artículo 3 es: a)Manuel Azaña, político b)Manuel Azaña, escritor c)Manuel Azaña, escritor y político 4. Acuerdo de paz firmado en la isla de los Faisanes, en el río Bidasoa, el 7 de noviembre de 1659, entre los representantes de Felipe IV de Castilla y Catalunya-Aragón y los de Luis XIV de Francia, que ponían fin a la guerra iniciada entre ambos estados en 1635. El tratado estipulaba la cesión a Francia de distintos territorios hasta el momento pertenecientes a la corona española, entre ellos los territorios catalanes del condado del Rosellón (con las comarcas de Conflent, Vallespir y Capcir) y la mitad norte del condado de Cerdaña (excepto la villa de Llívia), sin consultarlo ni comunicarlo a las cortes catalanas. El título que corresponde al artículo 4 es: a)El Tratado entre Francia y España b)El Tratado de los Pirineos, una afrenta para Catalunya c)Desmembración de Catalunya 5. Diario de la Ciudad del Vaticano fundado en 1861 para contrarrestar la propaganda anticlerical, librepensadora y laica del Giornale di Roma. Es el diario oficioso de la Iglesia Católica, y su redacción está directamente vinculada a la Secretaría de Estado del Vaticano, que nombra al director. Tiene la misión de fijar la posición de la Iglesia ante los acontecimientos mundiales. Desde 1933, edita un suplemento semanal ilustrado, L’Osservatore Romano della Domenica. El título que corresponde al artículo 5 es: a)L’Osservatore Romano, diario oficial del Vaticano b)L’Osservatore Romano, diario católico c)L’Osservatore Romano, diario laic 6. Minarete de la antigua mezquita de Sevilla y actual campanario de la catedral. En apariencia, la Giralda es una unidad, pero es el resultado de la superposición de dos obras distantes en el tiempo y en los estilos. La primera fue construida como alminar en época almohade (1184-98) por Ahmad ibn Baso y Alí de Gomara, coincidente con la gran base cuadrada de ladrillo (13,61 m de lado) que forma casi la mitad de la altura del edificio. La segunda, que comienza con ladrillo y piedra y acaba en bronce a unos 100 m de altura, fue realizada como campanario por Hernán Ruiz el Joven(1560-1568), que proyectó tres cuerpos superiores coronados por una figura de la Fe, que es una veleta (de ahí el nombre). Es uno de los monumentos más característicos de la capital andaluza. El título que corresponde al artículo 6 es: a)Un monumento emblemático: la Giralda b)La Giralda de Sevilla c)La Giralda de Sevilla: de minarete a campanario 7. Denominación que se dio a los campos de concentración establecidos por los alemanes en Polonia durante la Segunda Guerra Mundial, en aplicación de la llamada “solución final” que Hitler dio a la cuestión judía: exterminio en masa de la población judía de los países ocupados. Además de los construidos junto a los campos de concentración de Auschwitz y Maidanek, se crearon los de Chelmno, Belcec, Sobibor y Treblinka, controlados por las temibles SS. El exterminio se llevaba a cabo en grandes cámaras de gas, y luego los cuerpos eran destruidos en hornos crematorios. Se calcula que entre cinco y seis millones de judíos fueron exterminados en estos crueles e inhumanos campos.

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El título que corresponde al artículo 7 es: a)Los campos de exterminio nazis, muestra de la crueldad humana b)Las SS y la persecución de los judíos c)Los campos de concentración y las SS 8. Hecho histórico de mayor transcendencia de la transición del siglo XVIII al XIX y que marca el inicio de la Edad Contemporánea, ya que supone una ruptura total con la etapa anterior y comienza una nueva era de la Historia, por lo menos, de Europa. Las causas que la provocaron pueden resumirse en dos: difusión y penetración de las ideas ilustradas (libertad e igualdad de los ciudadanos, separación de poderes, extensión de la cultura, racionalismo, etc.) y malestar y descontento de la burguesía y de las capas populares por la crisis económica y financiera y por la pervivencia de las estructuras tradicionales. Fue un proceso que se prolongó desde 1789 hasta 1799 y sufrió numerosas vicisitudes. El título que corresponde al artículo 8 es: a)La Revolución Francesa y la Ilustración b)Fases de la Revolución Francesa c)La Revolución Francesa y sus causas

*Fuente: Lenguactiva.edu: Ejercicios interactivos delengua castellana. Febrero de 2010 <http://www.xtec. cat/~jgenover/enciclopedia.htm>


Reconocer la idea contradictoria del texto* En los textos siguientes, hay una idea contradictoria. Después de leer cada uno de ellos, di cuál es. 1.EL OJO DEL GRAN HERMANO Recuerdo con inquietud la omnipresente pantalla que Orwell describía en 1984. Pero no debemos caer en la trampa de rechazar drásticamente la presencia de estos artilugios en lugares conflictivos. Sólo tienen que cumplir las finalidades de la ley de videovigilancia. La Constitución garantiza el derecho a la intimidad y a la propia imagen, pero también protege el derecho a la seguridad. De ahí que la filmación regulada en la vía pública debe cumplir una doble finalidad: preventiva y probatoria. Si hay delito, la grabación demostrará en los tribunales qué ocurrió y quién fue el autor. De todas maneras, no estoy de acuerdo en que mi vida cotidiana sea registrada las veinticuatro horas del día. Crímenes tan graves como los del Putxet o del Maremàgnum quizá habrían quedado impunes sin la ayuda de las filmaciones estáticas en la calle. Santiago Vidal, El Periódico, 15/10/03 La idea contradictoria del texto 1 es: a)De todas maneras, no estoy de acuerdo en que mi vida cotidiana sea registrada las veinticuatro horas del día. b)De ahí que la filmación regulada en la vía pública debe cumplir una doble finalidad: preventiva y probatoria. c)Las cámaras en lugares públicos tienen que cumplir las finalidades de la ley de videovigilancia. 2. PARANOIA DEL PP En la página web del PP de Cataluña, en el apartado de información para buscar interventores, se puede leer: “Sin ti es muy probable que muchas papeletas de nuestro partido acaben en la basura”. Esta insinuación es un insulto a las personas que han formado alguna vez parte de una mesa electoral. Esto sólo puede pensarlo una mente enferma políticamente hablando o una mente que quizá cree los otros harían lo que ella no tendría ningún pudor de hacer. La persona que ha diseñado esta campaña tendría que pedir disculpas a todos los ciudadanos que hemos participado alguna vez en mesas electorales, a los que no nos acusa de manipulación electoral. ¿Quizá piensan que si no obtienen más votos en Cataluña es porque se destruyen? No nos insulten a pesar de su paranoia. Josep Vives i Gràcia. Barcelona. El País, 13/10/03 La idea contradictoria del texto 2 es: a)El PP afirma que, sin interventores, muchas papeletas de su partido pueden acabar en la basura. b)El PP de Cataluña busca interventores a través de su web. c)El autor de esta campaña no acusa de manipulación electoral a los ciudadanos miembros de mesas electorales

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3. LISTA DE LA COMPRA FARMACÉUTICA

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Llega la ministra de Sanidad, Ana Pastor, con un fardo de estadísticas bajo el brazo y es que nos pone de los nervios. Dice Pastor que hemos perdido nuestros buenos hábitos de salud, que ya preferimos un “cheeseburger” a un buen filete de carne con su tomatito abierto regado a la sal y al aceite de oliva. Y eso, como tampoco hacemos ejercicio y optamos por recetarnos medicamentos sin pasar por el ambulatorio, pues que vamos a la perdición colectiva. Además, los farmacéuticos están que trinan con el descenso del consumo de medicamentos. La creciente automedicación de los españoles preocupa a la autoridad, y pronto nos pondrán una campaña mediática para frenar esa tendencia a comprar un antibiótico como si fuera una Juanola para la tos. Pero esta barra libre de las farmacias es un fenómeno que no se va a resolver con unos “espots”, porque es un problema más profundo de malos comportamientos. De cuna y escuela. Los números de Pastor cantan: tenemos una mala salud de hierro. Las farmacias se han convertido en súpers con horario “full time”. “Que bajo a la farmacia a por las gotas para la diarrea del abuelo”, dice en casa la niña, y aprovecha para comprarse unas pildoritas que a ella le van bien para la regla y al novio para ponerse a punto. En estos híper farmacéuticos mandan mucho los adelgazantes. Pero resulta que tampoco son de fiar, porque en 1977 los españoles adultos confesábamos un peso medio de 69,9 kilos, y en el 2001 damos en la báscula 70,3 kilos. O sea, que hemos engordado 400 gramos (ojo con esta traicionera estadística), mientras nos atiborrábamos de pócimas contra la grasa. Razón que le sobra a Ana Pastor: más frutas, verduras y hortalizas, y menos pastillas. Pero, ministra, meta mano al precio del tomate y la judía tierna, que si no, no hay manera de ponernos en forma. Miguel Ángel Maestro, El Periódico, 15/10/03. La idea contradictoria del texto 3 es: a)Se han perdido los buenos hábitos de salud b)La creciente automedicación de los españoles preocupa a la autoridad c)Además, los farmacéuticos están que trinan con el descenso del consumo de medicamentos 4. NO VEO LA DIFERENCIA “NATURAL” A menudo se anuncian iniciativas sin haber hecho una conveniente consulta previa. La propuesta del Ayuntamiento de Barcelona de instalar en el nuevo dique del puerto unos aerogeneradores --la serie de molinos llamada parque eólico-- ha sido discutida por quienes afirman que en ese lugar no sopla viento suficiente para que la obtención de energía eléctrica sea rentable. No soy un entendido en esta materia, pero me desconcierta que la Entesa Catalana per a una Energia Neta i Renovable, que con razón afirma que estos molinos deben instalarse donde haya viento, proponga que se coloque sólo uno en la desembocadura del Besòs para que la gente del área de Barcelona se acostumbre a ver paisajes donde existan parques eólicos. O sea, que hay que construir parques eólicos, y que instalar un molino en la desembocadura del Besòs serviría para que los ciudadanos les pierdan el miedo. Pero un solo molino, cual monumento, y todo un parque de aerogeneradores no tienen nada que ver. Es como poner un coche en la cima de un pedestal para que los automovilistas acepten tranquilamente los atascos en la carretera.


También me ha hecho pensar la afirmación de Gepec-Ecologistes de Catalunya: una central eólica en la fachada de Barcelona demuestra que esta energía “puede ser respetuosa con los valores naturales del territorio”. No lo dudo, pero parece como si el mar no fuera un “territorio”, un paisaje tan natural como una colina. ¿No es lo mismo tener que contemplar el mar con una serie de molinos en primer plano? Yo he visto los perfiles más bellamente abruptos de la Costa da Morte alterados por docenas de molinos. Ni lo critico ni lo aplaudo, porque si se cree en la energía eólica, los molinos deben instalarse donde sopla viento. Elemental. Al igual que los pozos se construyen donde hay agua. Tanto si es un campo de coles como un campo de trigo. Y tendrían que explicarme por qué la visión “natural” de una montaña es más respetable que la visión “natural” del mar. Por tanto, estoy de acuerdo con que instalen un molino en la desembocadura del Besòs, algo perfectamente comprensible. Josep M. Espinàs, El Periódico, 1/11/03. La idea contradictoria del texto 4 es: a)La visión “natural” de una montaña es tan respetable como la visión “natural” del mar. b)Si se cree en la energía eólica, los molinos deben instalarse donde sopla viento. c)Por tanto, estoy de acuerdo con que instalen un molino en la desembocadura del Besòs, algo perfectamente comprensible. 5. FRACASO Ha sido necesario que un joven fuera asesinado a la puerta de un centro docente para que algunos descubrieran que la violencia juvenil existe. Incluso, ante la evidencia, se ha querido negar que el fenómeno fuera conocido, y lo ocurrido se califica de hecho extraordinario que no es reflejo de ninguna situación más generalizada. A veces da la sensación de que lo importante es negar la realidad; así, ingenuamente, se cree que la responsabilidad es menor. Y lo que ocurre es que tan grave como el asesinato de un menor y de que sean otros menores los presuntos autores es que se pretenda desconocer un problema que todos los ciudadanos conocen. Que hablen los maestros o, mejor dicho, que se les escuche, cuando desde hace tiempo vienen denunciando la violencia en los centros. Que se escuche a los vecinos y especialmente a los de más edad, cuando han puesto de manifiesto las agresiones de que son objeto por parte de bandas juveniles, sin otro motivo que el de agredirles y humillarles. Que se atienda a los simples titulares de prensa que informan diariamente de las actuaciones vandálicas de algunos jóvenes, en ocasión de fiestas, o los fines de semana en cualquier punto de Catalunya. ¿De todo esto no se enteran los responsables de resolverlo? Si es así, además de grave, es preocupante porque sería tanto como admitir que no viven la realidad, que están escondidos en el refugio de la estadística lejos de lo que realmente ocurre en la calle. La violencia juvenil es básicamente un problema de seguridad que las autoridades conocen al detalle. Existe violencia juvenil, existen bandas que atacan a los inmigrantes, que persiguen a los mendigos y a la gente mayor; jóvenes que atacan a otros jóvenes, que se proclaman reyes de calles y barrios y que no toleran que nadie pise su terreno. Esto se sabe, se conoce, se sufre. Pero, por lo que parece, sólo los responsables de evitarlo no lo saben. Todos los demás, sí. Estos jóvenes bárbaros -algunos incluso asesinos- tienen padres que, por lo que parece, se sorprenden al conocer, de repente, que sus hijos han sido capaces de cometer tal barbaridad. No observaban ni en su comportamiento, ni en sus hábitos ni en sus amistades nada que les inquietase. Son jóvenes que no asisten a clases o se desinteresan de ellas; que no trabajan, que siguen horarios descabellados, pero nadie, absolutamente nadie, ha encontrado preocupante su actitud.

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Concurren en el problema muchas causas y ninguna de ellas es fácil de resolver. No es sólo -ni principalmente- un problema de seguridad. Pero es un problema que existe, que está aquí y que no puede sorprender a las autoridades. Aquí no únicamente las víctimas son responsabilidad de todos; también los violentos, los vándalos, son una acusación contra la inhibición social. Esto sí que es un fracaso; un fracaso que nos golpea a todos. La idea contradictoria del texto 5 es: a)La existencia de la violencia juvenil es un fracaso de todos b)Las causas de la violencia juvenil son diversas y ninguna de ellas es fácil de resolver c)La violencia juvenil es básicamente un problema de seguridad que las autoridades conocen al detalle

lenguactiva.edu: Ejercicios interactivos delengua castellana. Febrero de 2011 <http://www.xtec. cat/~jgenover/buscar4.htm>.


Dinero y partidos* Los partidos -como el Estado- gastan mucho más de lo que ingresan. La necesidad de obtener recursos para mantener su gran maquinaría burocrática y propagandística ha llevado a las formaciones políticas a bordear la ley cuando no a saltársela a la torera como en casos tan sonados como Filesa, Naseiro, Casinos de Cataluña o las tragaperras en el País Vasco. PP y CiU, con el apoyo tácito del PNV, presentaron ayer en el Congreso sendas proposiciones de ley que elevan la cuantía que los partidos pueden recibir de las empresas y aceptan las donaciones anónimas - q ue la Ley de 1987 ya regulaba- siempre que no rebasen un determinado límite. El partido de Aznar propone concretamente que las empresas puedan donar hasta 15 millones de pesetas, desgravables fiscalmente. El PP establece que estas ayudas no superen el tope del 10% de las subvenciones que todos los partidos reciben del Estado. El PSOE se opone, en principio, a este planteamiento del PP, alegando que en la práctica supondría duplicar el techo actualmente existente para aportaciones empresariales. Los socialistas proponen prohibir, de ahora en adelante, que los partidos reciban dinero de las empresas y que los donativos puedan ser anónimos, de suerte que sólo serían aceptables las aportaciones personales. Queda claro que, tras estos dos planteamientos, se perfilan dos filosofías bien distintas sobre cómo deben financiarse los partidos. El PP sostiene que es mejor acabar con la actual hipocresía, normalizando lo que ya se hace bajo cuerda. El PSOE considera que la permisividad de la Ley de Financiación de 1987 ha generado corrupción política, al no establecer una frontera clara entre partidos y negocios. Su propuesta es la más estricta de todas las planteadas, al limitar el recurso de las formaciones al dinero que aportan Estado y los militantes, más las donaciones individualizadas que se obtengan. Es difícil tomar postura entre ambas opciones, ya que ambas tienen sus pros y sus contras. Sin embargo, a nivel ético e intelectual, parece más acertada la propuesta del PSOE, en la medida que intenta trazar un dique de separación entre los intereses empresariales y la actividad política, cuya mezcla - como hemos reiterado muchas ve c e s- es explosiva. Sería deseable también que desaparecieran las donaciones anónimas, ya que la contabilidad de los partidos debe ser absolutamente transparente. Si alguien da dinero, su identidad debe saberse a fin de evitar el tráfico de influencias camuflado. Resulta en todo caso fuertemente chocante que el partido de Filesa y los maletines de Ferraz propugnen ahora un sistema de extremada transparencia y rigor ético. Los socialistas no tuvieron tiempo, al parecer, en sus 13 años en el Poder para plantear una reforma como la que ahora proponen, que pasa por una fuerte reducción del gasto y una austeridad que han brillado por su ausencia en la formación de González. Como sucede en otros temas, la sombra del pasado oscurece la credibilidad de la oposición socialista. Artículo Editorial, El Mundo, 28 de junio de 1996 [Reproducido con permiso de El Mundo]

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Ejercicios

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Explotación lingüística Léxico: Explica el significado de los vocablos y expresiones siguientes: bordear la ley saltarse algo a la torera casos tan sonados tragaperras la cuantía rebasar el tope las subvenciones alegar de ahora en adelante de suerte que perfilarse sostener hacer algo bajo cuerda aportar tomar postura sus pros y sus contras parecer acertada trazar un dique la contabilidad camuflar chocante propugnar brillar por su ausencia Comprensión a) Explica, resumiéndola, la idea contenida en el primer párrafo. b) ¿Por qué se opone el PSOE a la propuesta del PP? c) Explica, con tus propias palabras, en qué consiste la propuesta del PSOE. d) Explica la alusión a FILESA y los maletines de Ferraz. e) ¿Cuál es el significado de: «... la sombra del pasado oscurece la credibilidad de la oposición socialista»? g) ¿Cómo enjuicia el diario «El Mundo» la posición de los partidos españoles respecto a su propia financiación?

Adaptado de: Plymen, Ana María. «Análisis de textos.» 1997. Centro Virtual Cervantes. Enero de 2011 <http://cvc.cervantes.es/ensenanza/biblioteca_ele/asele/pdf/08/08_0643.pdf>.


Cuentos “Margarita o el poder de la farmacopea”* Adolfo Bioy Casares No recuerdo por qué mi hijo me reprochó en cierta ocasión: -A vos todo te sale bien. El muchacho vivía en casa, con su mujer y cuatro niños, el mayor de once años, la menos, Margarita, de dos. Porque las palabras aquellas traslucían resentimiento, quedé preocupado. De vez en cuando conversaba del asunto con mi nuera. Le decía: -No me negarás que en todo triunfo hay algo repelente. -El triunfo es el resultado natural de un trabajo bien hecho -contestaba. -Siempre lleva mezclada alguna vanidad, alguna vulgaridad. -No el triunfo -me interrumpía- sino el deseo de triunfar. Condenar el triunfo me parece un exceso de romanticismo, conveniente sin duda para los chambones. A pesar de su inteligencia, mi nuera no lograba convencerme. En busca de culpas examiné retrospectivamente mi vida, que ha transcurrido entre libros de química y en un laboratorio de productos farmacéuticos. Mis triunfos, si los hubo, son quizá auténticos, pero no espectaculares. En lo que podría llamarse mi carrera de honores, he llegado a jefe de laboratorio. Tengo casa propia y un buen pasar. Es verdad que algunas fórmulas mías originaron bálsamos, pomadas y tinturas que exhiben los anaqueles de todas las farmacias de nuestro vasto país y que según afirman por ahí alivian a no pocos enfermos. Yo me he permitido dudar, porque la relación entre el específico y la enfermedad me parece bastante misteriosa. Sin embargo, cuando entreví la fórmula de mi tónico Hierro Plus, tuve la ansiedad y la certeza del triunfo y empecé a botaratear jactanciosamente, a decir que en farmacopea y en medicina, óiganme bien, como lo atestiguan las páginas de “Caras y Caretas”, la gente consumía infinidad de tónicos y reconstituyentes, hasta que un día llegaron las vitaminas y barrieron con ellos, como si fueran embelecos. El resultado está a la vista. Se desacreditaron las vitaminas, lo que era inevitable, y en vano recurre el mundo hoy a la farmacia para mitigar su debilidad y su cansancio. Cuesta creerlo, pero mi nuera se preocupaba por la inapetencia de su hija menor. En efecto, la pobre Margarita, de pelo dorado y ojos azules, lánguida, pálida, juiciosa, parecía una estampa del siglo XIX, la típica niña que según una tradición o superstición está destinada a reunirse muy temprano con los ángeles. Mi nunca negada habilidad de cocinero de remedios, acuciada por el ansia de ver restablecida a la nieta, funcionó rápidamente e inventé el tónico ya mencionado. Su eficacia es prodigiosa. Cuatro cucharadas diarias bastaron para transformar, en pocas semanas, a Margarita, que ahora reboza de buen color, ha crecido, se ha ensanchado y manifiesta una voracidad satisfactoria, casi diría inquietante. Con determinación y firmeza busca la comida y, si alguien se la niega, arremete con enojo. Hoy por la mañana, a la hora del desayuno, en el comedor de diario, me esperaba un espectáculo que no olvidaré así nomás. En el centro de la mesa estaba sentada la niña, con una medialuna en cada mano. Creí notar en sus mejillas de muñeca rubia una coloración demasiado roja. Estaba embadurnada de dulce y de sangre. Los restos de la familia reposaban unos contra otros con las cabezas juntas, en un rincón del cuarto. Mi hijo, todavía con vida, encontró fuerzas para pronunciar sus últimas palabras. -Margarita no tiene la culpa. Las dijo en ese tono de reproche que habitualmente empleaba conmigo.

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“El guardagujas”* Juan José Arreola

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El forastero llegó sin aliento a la estación desierta. Su gran valija, que nadie quiso cargar, le había fatigado en extremo. Se enjugó el rostro con un pañuelo, y con la mano en visera miró los rieles que se perdían en el horizonte. Desalentado y pensativo consultó su reloj: la hora justa en que el tren debía partir. Alguien, salido de quién sabe dónde, le dio una palmada muy suave. Al volverse el forastero se halló ante un viejecillo de vago aspecto ferrocarrilero. Llevaba en la mano una linterna roja, pero tan pequeña, que parecía de juguete. Miró sonriendo al viajero, que le preguntó con ansiedad: -Usted perdone, ¿ha salido ya el tren? -¿Lleva usted poco tiempo en este país? -Necesito salir inmediatamente. Debo hallarme en T. mañana mismo. -Se ve que usted ignora las cosas por completo. Lo que debe hacer ahora mismo es buscar alojamiento en la fonda para viajeros -y señaló un extraño edificio ceniciento que más bien parecía un presidio. -Pero yo no quiero alojarme, sino salir en el tren. -Alquile usted un cuarto inmediatamente, si es que lo hay. En caso de que pueda conseguirlo, contrátelo por mes, le resultará más barato y recibirá mejor atención. -¿Está usted loco? Yo debo llegar a T. mañana mismo. -Francamente, debería abandonarlo a su suerte. Sin embargo, le daré unos informes. -Por favor... -Este país es famoso por sus ferrocarriles, como usted sabe. Hasta ahora no ha sido posible organizarlos debidamente, pero se han hecho grandes cosas en lo que se refiere a la publicación de itinerarios y a la expedición de boletos. Las guías ferroviarias abarcan y enlazan todas las poblaciones de la nación; se expenden boletos hasta para las aldeas más pequeñas y remotas. Falta solamente que los convoyes cumplan las indicaciones contenidas en las guías y que pasen efectivamente por las estaciones. Los habitantes del país así lo esperan; mientras tanto, aceptan las irregularidades del servicio y su patriotismo les impide cualquier manifestación de desagrado. -Pero, ¿hay un tren que pasa por esta ciudad? -Afirmarlo equivaldría a cometer una inexactitud. Como usted puede darse cuenta, los rieles existen, aunque un tanto averiados. En algunas poblaciones están sencillamente indicados en el suelo mediante dos rayas. Dadas las condiciones actuales, ningún tren tiene la obligación de pasar por aquí, pero nada impide que eso pueda suceder. Yo he visto pasar muchos trenes en mi vida y conocí algunos viajeros que pudieron abordarlos. Si usted espera convenientemente, tal vez yo mismo tenga el honor de ayudarle a subir a un hermoso y confortable vagón. -¿Me llevará ese tren a T.? -¿Y por qué se empeña usted en que ha de ser precisamente a T.? Debería darse por satisfecho si pudiera abordarlo. Una vez en el tren, su vida tomará efectivamente un rumbo. ¿Qué importa si ese rumbo no es el de T.? -Es que yo tengo un boleto en regla para ir a T. Lógicamente, debo ser conducido a ese lugar, ¿no es así? -Cualquiera diría que usted tiene razón. En la fonda para viajeros podrá usted hablar con personas que han tomado sus precauciones, adquiriendo grandes cantidades de boletos. Por regla general, las gentes previsoras compran pasajes para todos los puntos del país. Hay quien ha gastado en boletos una verdadera fortuna... -Yo creí que para ir a T. me bastaba un boleto. Mírelo usted... -El próximo tramo de los ferrocarriles nacionales va a ser construido con el dinero de una sola persona que acaba de gastar su inmenso capital en pasajes de ida y vuelta para un trayecto ferroviario, cuyos planos, que incluyen extensos túneles y puentes, ni siquiera han sido aprobados por los ingenieros de la empresa.


-Pero el tren que pasa por T., ¿ya se encuentra en servicio? -Y no sólo ése. En realidad, hay muchísimos trenes en la nación, y los viajeros pueden utilizarlos con relativa frecuencia, pero tomando en cuenta que no se trata de un servicio formal y definitivo. En otras palabras, al subir a un tren, nadie espera ser conducido al sitio que desea. -¿Cómo es eso? -En su afán de servir a los ciudadanos, la empresa debe recurrir a ciertas medidas desesperadas. Hace circular trenes por lugares intransitables. Esos convoyes expedicionarios emplean a veces varios años en su trayecto, y la vida de los viajeros sufre algunas transformaciones importantes. Los fallecimientos no son raros en tales casos, pero la empresa, que todo lo ha previsto, añade a esos trenes un vagón capilla ardiente y un vagón cementerio. Es motivo de orgullo para los conductores depositar el cadáver de un viajero lujosamente embalsamado en los andenes de la estación que prescribe su boleto. En ocasiones, estos trenes forzados recorren trayectos en que falta uno de los rieles. Todo un lado de los vagones se estremece lamentablemente con los golpes que dan las ruedas sobre los durmientes. Los viajeros de primera -es otra de las previsiones de la empresa- se colocan del lado en que hay riel. Los de segunda padecen los golpes con resignación. Pero hay otros tramos en que faltan ambos rieles, allí los viajeros sufren por igual, hasta que el tren queda totalmente destruido. -¡Santo Dios! -Mire usted: la aldea de F. surgió a causa de uno de esos accidentes. El tren fue a dar en un terreno impracticable. Lijadas por la arena, las ruedas se gastaron hasta los ejes. Los viajeros pasaron tanto tiempo, que de las obligadas conversaciones triviales surgieron amistades estrechas. Algunas de esas amistades se transformaron pronto en idilios, y el resultado ha sido F., una aldea progresista llena de niños traviesos que juegan con los vestigios enmohecidos del tren. -¡Dios mío, yo no estoy hecho para tales aventuras! -Necesita usted ir templando su ánimo; tal vez llegue usted a convertirse en héroe. No crea que faltan ocasiones para que los viajeros demuestren su valor y sus capacidades de sacrificio. Recientemente, doscientos pasajeros anónimos escribieron una de las páginas más gloriosas en nuestros anales ferroviarios. Sucede que en un viaje de prueba, el maquinista advirtió a tiempo una grave omisión de los constructores de la línea. En la ruta faltaba el puente que debía salvar un abismo. Pues bien, el maquinista, en vez de poner marcha atrás, arengó a los pasajeros y obtuvo de ellos el esfuerzo necesario para seguir adelante. Bajo su enérgica dirección, el tren fue desarmado pieza por pieza y conducido en hombros al otro lado del abismo, que todavía reservaba la sorpresa de contener en su fondo un río caudaloso. El resultado de la hazaña fue tan satisfactorio que la empresa renunció definitivamente a la construcción del puente, conformándose con hacer un atractivo descuento en las tarifas de los pasajeros que se atreven a afrontar esa molestia suplementaria. -¡Pero yo debo llegar a T. mañana mismo! -¡Muy bien! Me gusta que no abandone usted su proyecto. Se ve que es usted un hombre de convicciones. Alójese por lo pronto en la fonda y tome el primer tren que pase. Trate de hacerlo cuando menos; mil personas estarán para impedírselo. Al llegar un convoy, los viajeros, irritados por una espera demasiado larga, salen de la fonda en tumulto para invadir ruidosamente la estación. Muchas veces provocan accidentes con su increíble falta de cortesía y de prudencia. En vez de subir ordenadamente se dedican a aplastarse unos a otros; por lo menos, se impiden para siempre el abordaje, y el tren se va dejándolos amotinados en los andenes de la estación. Los viajeros, agotados y furiosos, maldicen su falta de educación, y pasan mucho tiempo insultándose y dándose de golpes. -¿Y la policía no interviene? -Se ha intentado organizar un cuerpo de policía en cada estación, pero la imprevisible llegada de los trenes hacía tal servicio inútil y sumamente costoso. Además, los miembros de ese cuerpo demostraron muy pronto su venalidad, dedicándose a proteger la salida exclusiva de pasajeros adinerados que les daban a cambio de esa ayuda todo lo que llevaban encima. Se resolvió entonces el establecimiento de un tipo especial de escuelas, donde los futuros viajeros reciben lecciones de urbanidad y un entrenamiento adecuado. Allí se les enseña la manera correcta de abordar un convoy, aunque esté en movimiento y a gran velocidad. También se les proporciona una especie de armadura para evitar que los demás pasajeros les rompan las costillas.

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-Pero una vez en el tren, ¿está uno a cubierto de nuevas contingencias? -Relativamente. Sólo le recomiendo que se fije muy bien en las estaciones. Podría darse el caso de que creyera haber llegado a T., y sólo fuese una ilusión. Para regular la vida a bordo de los vagones demasiado repletos, la empresa se ve obligada a echar mano de ciertos expedientes. Hay estaciones que son pura apariencia: han sido construidas en plena selva y llevan el nombre de alguna ciudad importante. Pero basta poner un poco de atención para descubrir el engaño. Son como las decoraciones del teatro, y las personas que figuran en ellas están llenas de aserrín. Esos muñecos revelan fácilmente los estragos de la intemperie, pero son a veces una perfecta imagen de la realidad: llevan en el rostro las señales de un cansancio infinito. -Por fortuna, T. no se halla muy lejos de aquí. -Pero carecemos por el momento de trenes directos. Sin embargo, no debe excluirse la posibilidad de que usted llegue mañana mismo, tal como desea. La organización de los ferrocarriles, aunque deficiente, no excluye la posibilidad de un viaje sin escalas. Vea usted, hay personas que ni siquiera se han dado cuenta de lo que pasa. Compran un boleto para ir a T. Viene un tren, suben, y al día siguiente oyen que el conductor anuncia: “Hemos llegado a T.”. Sin tomar precaución alguna, los viajeros descienden y se hallan efectivamente en T. -¿Podría yo hacer alguna cosa para facilitar ese resultado? -Claro que puede usted. Lo que no se sabe es si le servirá de algo. Inténtelo de todas maneras. Suba usted al tren con la idea fija de que va a llegar a T. No trate a ninguno de los pasajeros. Podrán desilusionarlo con sus historias de viaje, y hasta denunciarlo a las autoridades. -¿Qué está usted diciendo? En virtud del estado actual de las cosas los trenes viajan llenos de espías. Estos espías, voluntarios en su mayor parte, dedican su vida a fomentar el espíritu constructivo de la empresa. A veces uno no sabe lo que dice y habla sólo por hablar. Pero ellos se dan cuenta en seguida de todos los sentidos que puede tener una frase, por sencilla que sea. Del comentario más inocente saben sacar una opinión culpable. Si usted llegara a cometer la menor imprudencia, sería aprehendido sin más, pasaría el resto de su vida en un vagón cárcel o le obligarían a descender en una falsa estación perdida en la selva. Viaje usted lleno de fe, consuma la menor cantidad posible de alimentos y no ponga los pies en el andén antes de que vea en T. alguna cara conocida. -Pero yo no conozco en T. a ninguna persona. -En ese caso redoble usted sus precauciones. Tendrá, se lo aseguro, muchas tentaciones en el camino. Si mira usted por las ventanillas, está expuesto a caer en la trampa de un espejismo. Las ventanillas están provistas de ingeniosos dispositivos que crean toda clase de ilusiones en el ánimo de los pasajeros. No hace falta ser débil para caer en ellas. Ciertos aparatos, operados desde la locomotora, hacen creer, por el ruido y los movimientos, que el tren está en marcha. Sin embargo, el tren permanece detenido semanas enteras, mientras los viajeros ven pasar cautivadores paisajes a través de los cristales. -¿Y eso qué objeto tiene? -Todo esto lo hace la empresa con el sano propósito de disminuir la ansiedad de los viajeros y de anular en todo lo posible las sensaciones de traslado. Se aspira a que un día se entreguen plenamente al azar, en manos de una empresa omnipotente, y que ya no les importe saber adónde van ni de dónde vienen. -Y usted, ¿ha viajado mucho en los trenes? -Yo, señor, sólo soy guardagujas1. A decir verdad, soy un guardagujas jubilado, y sólo aparezco aquí de vez en cuando para recordar los buenos tiempos. No he viajado nunca, ni tengo ganas de hacerlo. Pero los viajeros me cuentan historias. Sé que los trenes han creado muchas poblaciones además de la aldea de F., cuyo origen le he referido. Ocurre a veces que los tripulantes de un tren reciben órdenes misteriosas. Invitan a los pasajeros a que desciendan de los vagones, generalmente con el pretexto de que admiren las bellezas de un determinado lugar. Se les habla de grutas, de cataratas o de ruinas célebres: “Quince minutos para que admiren ustedes la gruta tal o cual”, dice amablemente el conductor. Una vez que los viajeros se hallan a cierta distancia, el tren escapa a todo vapor. -¿Y los viajeros?


Vagan desconcertados de un sitio a otro durante algún tiempo, pero acaban por congregarse y se establecen en colonia. Estas paradas intempestivas se hacen en lugares adecuados, muy lejos de toda civilización y con riquezas naturales suficientes. Allí se abandonan lores selectos, de gente joven, y sobre todo con mujeres abundantes. ¿No le gustaría a usted pasar sus últimos días en un pintoresco lugar desconocido, en compañía de una muchachita? El viejecillo sonriente hizo un guiño y se quedó mirando al viajero, lleno de bondad y de picardía. En ese momento se oyó un silbido lejano. El guardagujas dio un brinco, y se puso a hacer señales ridículas y desordenadas con su linterna. -¿Es el tren? -preguntó el forastero. El anciano echó a correr por la vía, desaforadamente. Cuando estuvo a cierta distancia, se volvió para gritar: -¡Tiene usted suerte! Mañana llegará a su famosa estación. ¿Cómo dice que se llama? -¡X! -contestó el viajero. En ese momento el viejecillo se disolvió en la clara mañana. Pero el punto rojo de la linterna siguió corriendo y saltando entre los rieles, imprudente, al encuentro del tren. Al fondo del paisaje, la locomotora se acercaba como un ruidoso advenimiento. Ejercicio de comprensión lectora Preguntas 1.Haz un resumen del texto 2.¿Qué tipo de texto es? 3.¿Quién narra la historia? 4.¿Cómo está ordenada la narración, sigue un orden cronológico? 5.¿Por qué surge la aldea “F”? 6.¿Cuál es el motivo principal por el que los viajeros no logran seguir su camino? 7.¿Cuáles son las precauciones que debe tomar el forastero una vez que aborde el tren? 8.¿Qué tipo de personas predominan en las aldeas? 9.¿De qué color es la linterna del guardagujas? 10.¿Cuántos pasajeros escribieron una de las páginas más gloriosas de los anales ferroviarios?

*Arreola, Juan José. Confabulario. México: Fondo de Cultura Económica, 1952. 17-26.

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“La gallina degollada”* Horacio Quiroga

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Todo el día, sentados en el patio en un banco, estaban los cuatro hijos idiotas del matrimonio Mazzini-Ferraz. Tenían la lengua entre los labios, los ojos estúpidos y volvían la cabeza con la boca abierta. El patio era de tierra, cerrado al oeste por un cerco de ladrillos. El banco quedaba paralelo a él, a cinco metros, y allí se mantenían inmóviles, fijos los ojos en los ladrillos. Como el sol se ocultaba tras el cerco, al declinar los idiotas tenían fiesta. La luz enceguecedora llamaba su atención al principio, poco a poco sus ojos se animaban; se reían al fin estrepitosamente, congestionados por la misma hilaridad ansiosa, mirando el sol con alegría bestial, como si fuera comida. Otras veces, alineados en el banco, zumbaban horas enteras, imitando al tranvía eléctrico. Los ruidos fuertes sacudían asimismo su inercia, y corrían entonces, mordiéndose la lengua y mugiendo, alrededor del patio. Pero casi siempre estaban apagados en un sombrío letargo de idiotismo, y pasaban todo el día sentados en su banco, con las piernas colgantes y quietas, empapando de glutinosa saliva el pantalón. El mayor tenía doce años, y el menor ocho. En todo su aspecto sucio y desvalido se notaba la falta absoluta de un poco de cuidado maternal. Esos cuatro idiotas, sin embargo, habían sido un día el encanto de sus padres. A los tres meses de casados, Mazzini y Berta orientaron su estrecho amor de marido y mujer, y mujer y marido, hacia un porvenir mucho más vital: un hijo: ¿Qué mayor dicha para dos enamorados que esa honrada consagración de su cariño, libertado ya del vil egoísmo de un mutuo amor sin fin ninguno y, lo que es peor para el amor mismo, sin esperanzas posibles de renovación? Así lo sintieron Mazzini y Berta, y cuando el hijo llegó, a los catorce meses de matrimonio, creyeron cumplida su felicidad. La criatura creció bella y radiante, hasta que tuvo año y medio. Pero en el vigésimo mes sacudiéronlo una noche convulsiones terribles, y a la mañana siguiente no conocía más a sus padres. El médico lo examinó con esa atención profesional que está visiblemente buscando las causas del mal en las enfermedades de los padres. Después de algunos días los miembros paralizados recobraron el movimiento; pero la inteligencia, el alma, aun el instinto, se habían ido del todo; había quedado profundamente idiota, baboso, colgante, muerto para siempre sobre las rodillas de su madre. —¡Hijo, mi hijo querido! —sollozaba ésta, sobre aquella espantosa ruina de su primogénito. El padre, desolado, acompañó al médico afuera. —A usted se le puede decir; creo que es un caso perdido. Podrá mejorar, educarse en todo lo que le permita su idiotismo, pero no más allá. —¡Sí!... ¡Sí! — asentía Mazzini—. Pero dígame: ¿Usted cree que es herencia, que?... —En cuanto a la herencia paterna, ya le dije lo que creía cuando vi a su hijo. Respecto a la madre, hay allí un pulmón que no sopla bien. No veo nada más, pero hay un soplo un poco rudo. Hágala examinar bien. Con el alma destrozada de remordimiento, Mazzini redobló el amor a su hijo, el pequeño idiota que pagaba los excesos del abuelo. Tuvo asimismo que consolar, sostener sin tregua a Berta, herida en lo más profundo por aquel fracaso de su joven maternidad. Como es natural, el matrimonio puso todo su amor en la esperanza de otro hijo. Nació éste, y su salud y limpidez de risa reencendieron el porvenir extinguido. Pero a los dieciocho meses las convulsiones del primogénito se repetían, y al día siguiente amanecía idiota. Esta vez los padres cayeron en honda desesperación. ¡Luego su sangre, su amor estaban malditos! ¡Su amor, sobre todo! Veintiocho años él, veintidós ella, y toda su apasionada ternura no alcanzaba a crear un átomo de vida normal. Ya no pedían más belleza e inteligencia como en el primogénito; ¡pero un hijo, un hijo como todos! Del nuevo desastre brotaron nuevas llamaradas del dolorido amor, un loco anhelo de redimir de una vez para siempre la santidad de su ternura. Sobrevinieron mellizos, y punto por punto repitióse el proceso de los dos mayores. Mas, por encima de su inmensa amargura, quedaba a Mazzini y Berta gran compasión por sus cuatro hijos. Hubo que arrancar del limbo de la más honda animalidad, no ya sus almas, sino el instinto mismo abolido. No sabían deglutir, cambiar de sitio, ni aun sentarse. Aprendieron al fin a caminar, pero chocaban contra todo, por no darse cuenta de los obstáculos. Cuando los lavaban mugían hasta inyectarse de


sangre el rostro. Animábanse sólo al comer, o cuando veían colores brillantes u oían truenos. Se reían entonces, echando afuera lengua y ríos de baba, radiantes de frenesí bestial. Tenían, en cambio, cierta facultad imitativa; pero no se pudo obtener nada más. Con los mellizos pareció haber concluido la aterradora descendencia. Pero pasados tres años desearon de nuevo ardientemente otro hijo, confiando en que el largo tiempo transcurrido hubiera aplacado a la fatalidad. No satisfacían sus esperanzas. Y en ese ardiente anhelo que se exasperaba, en razón de su infructuosidad, se agriaron. Hasta ese momento cada cual había tomado sobre sí la parte que le correspondía en la miseria de sus hijos; pero la desesperanza de redención ante las cuatro bestias que habían nacido de ellos, echó afuera esa imperiosa necesidad de culpar a los otros, que es patrimonio específico de los corazones inferiores. Iniciáronse con el cambio de pronombre: tus hijos. Y como a más del insulto había la insidia, la atmósfera se cargaba. —Me parece —díjole una noche Mazzini, que acababa de entrar y se lavaba las manos—que podrías tener más limpios a los muchachos. Berta continuó leyendo como si no hubiera oído. —Es la primera vez —repuso al rato— que te veo inquietarte por el estado de tus hijos. Mazzini volvió un poco la cara a ella con una sonrisa forzada: —De nuestros hijos, ¿me parece? —Bueno; de nuestros hijos. ¿Te gusta así? —alzó ella los ojos. Esta vez Mazzini se expresó claramente: —¿Creo que no vas a decir que yo tenga la culpa, no? —¡Ah, no! —se sonrió Berta, muy pálida— ¡pero yo tampoco, supongo!... ¡No faltaba más!... — murmuró. —¿Qué, no faltaba más? —¡Que si alguien tiene la culpa, no soy yo, entiéndelo bien! Eso es lo que te quería decir. Su marido la miró un momento, con brutal deseo de insultarla. —¡Dejemos! —articuló, secándose por fin las manos. —Como quieras; pero si quieres decir... —¡Berta! —¡Como quieras! Este fue el primer choque y le sucedieron otros. Pero en las inevitables reconciliaciones, sus almas se unían con doble arrebato y locura por otro hijo. Nació así una niña. Vivieron dos años con la angustia a flor de alma, esperando siempre otro desastre. Nada acaeció, sin embargo, y los padres pusieron en ella toda su complacencia, que la pequeña llevaba a los más extremos límites del mimo y la mala crianza. Si aún en los últimos tiempos Berta cuidaba siempre de sus hijos, al nacer Bertita olvidóse casi del todo de los otros. Su sólo recuerdo la horrorizaba, como algo atroz que la hubiera obligado a cometer. A Mazzini, bien que en menor grado, pasábale lo mismo. No por eso la paz había llegado a sus almas. La menor indisposición de su hija echaba ahora afuera, con el terror de perderla, los rencores de su descendencia podrida. Habían acumulado hiel sobrado tiempo para que el vaso no quedara distendido, y al menor contacto el veneno se vertía afuera. Desde el primer disgusto emponzoñado habíanse perdido el respeto; y si hay algo a que el hombre se siente arrastrado con cruel fruición, es, cuando ya se comenzó, a humillar del todo a una persona. Antes se contenían por la mutua falta de éxito; ahora que éste había llegado, cada cual, atribuyéndolo a sí mismo, sentía mayor la infamia de los cuatro engendros que el otro habíale forzado a crear. Con estos sentimientos, no hubo ya para los cuatro hijos mayores afecto posible. La sirvienta los vestía, les daba de comer, los acostaba, con visible brutalidad. No los lavaban casi nunca. Pasaban todo el día sentados frente al cerco, abandonados de toda remota caricia. De este modo Bertita cumplió cuatro años, y esa noche, resultado de las golosinas que era a los padres absolutamente imposible negarle, la criatura tuvo algún escalofrío y fiebre. Y el temor a verla morir o quedar idiota, tornó a reabrir la eterna llaga.

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Hacía tres horas que no hablaban, y el motivo fue, como casi siempre, los fuertes pasos de Mazzini. —¡Mi Dios! ¿No puedes caminar más despacio? ¿Cuántas veces?. . . —Bueno, es que me olvido; ¡se acabó! No lo hago a propósito. Ella se sonrió, desdeñosa: — ¡No, no te creo tanto! —Ni yo, jamás, te hubiera creído tanto a tí. . . ¡tisiquilla! —¡Qué! ¿Qué dijiste?... —¡Nada! —¡Sí, te oí algo! Mira: ¡no sé lo que dijiste; pero te juro que prefiero cualquier cosa a tener un padre como el que has tenido tú! Mazzini se puso pálido. —¡Al fin! —murmuró con los dientes apretados—. ¡Al fin, víbora, has dicho lo que querías! —¡Sí, víbora, sí! Pero yo he tenido padres sanos, ¿oyes?, ¡sanos! ¡Mi padre no ha muerto de delirio! ¡Yo hubiera tenido hijos como los de todo el mundo! ¡Esos son hijos tuyos, los cuatro tuyos! Mazzini explotó a su vez. —¡Víbora tísica! ¡eso es lo que te dije, lo que te quiero decir! ¡Pregúntale, pregúntale al médico quién tiene la mayor culpa de la meningitis de tus hijos: mi padre o tu pulmón picado, víbora! Continuaron cada vez con mayor violencia, hasta que un gemido de Bertita selló instantáneamente sus bocas. A la una de la mañana la ligera indigestión había desaparecido, y como pasa fatalmente con todos los matrimonios jóvenes que se han amado intensamente una vez siquiera, la reconciliación llegó, tanto más efusiva cuanto hirientes fueran los agravios. Amaneció un espléndido día, y mientras Berta se levantaba escupió sangre. Las emociones y mala noche pasada tenían, sin duda, gran culpa. Mazzini la retuvo abrazada largo rato, y ella lloró desesperadamente, pero sin que ninguno se atreviera a decir una palabra. A las diez decidieron salir, después de almorzar. Como apenas tenían tiempo, ordenaron a la sirvienta que matara una gallina. El día radiante había arrancado a los idiotas de su banco. De modo que mientras la sirvienta degollaba en la cocina al animal, desangrándolo con parsimonia (Berta había aprendido de su madre este buen modo de conservar frescura a la carne), creyó sentir algo como respiración tras ella. Volvióse, y vio a los cuatro idiotas, con los hombros pegados uno a otro, mirando estupefactos la operación... Rojo... rojo... —¡Señora! Los niños están aquí, en la cocina. Berta llegó; no quería que jamás pisaran allí. ¡Y ni aun en esas horas de pleno perdón, olvido y felicidad reconquistada, podía evitarse esa horrible visión! Porque, naturalmente, cuando más intensos eran los raptos de amor a su marido e hija, más irritado era su humor con los monstruos. —¡Que salgan, María! ¡Échelos! ¡Échelos, le digo! Las cuatro pobres bestias, sacudidas, brutalmente empujadas, fueron a dar a su banco. Después de almorzar, salieron todos. La sirvienta fue a Buenos Aires, y el matrimonio a pasear por las quintas. Al bajar el sol volvieron; pero Berta quiso saludar un momento a sus vecinas de enfrente. Su hija escapóse enseguida a casa. Entretanto los idiotas no se habían movido en todo el día de su banco. El sol había traspuesto ya el cerco, comenzaba a hundirse, y ellos continuaban mirando los ladrillos, más inertes que nunca. De pronto, algo se interpuso entre su mirada y el cerco. Su hermana, cansada de cinco horas paternales, quería observar por su cuenta. Detenida al pie del cerco, miraba pensativa la cresta. Quería trepar, eso no ofrecía duda. Al fin decidióse por una silla desfondada, pero faltaba aún. Recurrió entonces a un cajón de kerosene, y su instinto topográfico hízole colocar vertical el mueble, con lo cual triunfó. Los cuatro idiotas, la mirada indiferente, vieron cómo su hermana lograba pacientemente dominar el equilibrio, y cómo en puntas de pie apoyaba la garganta sobre la cresta del cerco, entre sus manos tirantes. Viéronla mirar a todos lados, y buscar apoyo con el pie para alzarse más. Pero la mirada de los idiotas se había animado; una misma luz insistente estaba fija en sus pupilas. No apartaban los ojos de su hermana, mientras creciente sensación de gula bestial iba cambiando cada línea de sus rostros. Lentamente avanzaron hacia el cerco. La pequeña, que habiendo logrado calzar el pie, iba ya a montar a horcajadas y a


caerse del otro lado, seguramente, sintióse cogida de la pierna. Debajo de ella, los ocho ojos clavados en los suyos le dieron miedo. —¡Soltáme! ¡Déjame! —gritó sacudiendo la pierna. Pero fue atraída. —¡Mamá! ¡Ay, mamá! ¡Mamá, papá! —lloró imperiosamente. Trató aún de sujetarse del borde, pero sintióse arrancada y cayó. —Mamá, ¡ay! Ma. . . —No pudo gritar más. Uno de ellos le apretó el cuello, apartando los bucles como si fueran plumas, y los otros la arrastraron de una sola pierna hasta la cocina, donde esa mañana se había desangrado a la gallina, bien sujeta, arrancándole la vida segundo por segundo. Mazzini, en la casa de enfrente, creyó oír la voz de su hija. —Me parece que te llama—le dijo a Berta. Prestaron oído, inquietos, pero no oyeron más. Con todo, un momento después se despidieron, y mientras Berta iba dejar su sombrero, Mazzini avanzó en el patio. —¡Bertita! Nadie respondió. —¡Bertita! —alzó más la voz, ya alterada. Y el silencio fue tan fúnebre para su corazón siempre aterrado, que la espalda se le heló de horrible presentimiento. —¡Mi hija, mi hija! —corrió ya desesperado hacia el fondo. Pero al pasar frente a la cocina vio en el piso un mar de sangre. Empujó violentamente la puerta entornada, y lanzó un grito de horror. Berta, que ya se había lanzado corriendo a su vez al oír el angustioso llamado del padre, oyó el grito y respondió con otro. Pero al precipitarse en la cocina, Mazzini, lívido como la muerte, se interpuso, conteniéndola: —¡No entres! ¡No entres! Berta alcanzó a ver el piso inundado de sangre. Sólo pudo echar sus brazos sobre la cabeza y hundirse a lo largo de él con un ronco suspiro. Ejercicio de comprensión lectora Preguntas 1.Haz un resumen del texto 2.¿Qué tipo de texto es? 3.¿Quién narra la historia? 4.¿Cómo está ordenada la narración, sigue un orden cronológico? 5.¿Por qué el cuento lleva como título “La gallina degollada? 6.¿Cuánto hijos tienen Mazzini y Berta? 7.¿A los cuántos meses de casados, Mazzini y Berta, tiene su primogénito? 8.¿En qué lugar pasaban la mayor parte de tiempo los hijos de Berta y Mazzini? 9.¿Qué trastorno patológico sufrían los hijos de Berta y Mazzini? 10.¿Cuál era el momento favorito del día para los cuatro hermanos idiotas? 11.¿A qué hora del día matan los cuatro hermanos idiotas a Bertita?

*Quiroga, Horacio. Cuentos. Ed. Leonor Fleming. 8a . Madrid: Cátedra, 2004.115-123.

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Capítulo 68, Rayuela* Julio Cortázar

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Apenas él le amalaba el noema, a ella se le agolpaba el clémiso y caían en hidromurias, en salvajes ambonios, en sustalos exasperantes. Cada vez que él procuraba relamar las incopelusas, se enredaba en un grimado quejumbroso y tenía que envulsionarse de cara al nóvalo, sintiendo cómo poco a poco las arnillas se espejunaban, se iban apeltronando, reduplimiendo, hasta quedar tendido como el trimalciato de ergomanina al que se le han dejado caer unas fílulas de cariaconcia. Y sin embargo era apenas el principio, porque en un momento dado ella se tordulaba los hurgalios, consintiendo en que él aproximara suavemente su orfelunios. Apenas se entreplumaban, algo como un ulucordio los encrestoriaba, los extrayuxtaba y paramovía, de pronto era el clinón, las esterfurosa convulcante de las mátricas, la jadehollante embocapluvia del orgumio, los esproemios del merpasmo en una sobrehumítica agopausa. ¡Evohé! ¡Evohé! Volposados en la cresta del murelio, se sentía balparamar, perlinos y márulos. Temblaba el troc, se vencían las marioplumas, y todo se resolviraba en un profundo pínice, en niolamas de argutendidas gasas, en carinias casi crueles que los ordopenaban hasta el límite de las gunfias. El fragmento es tomado de la novela Rayuela; uno de los personajes de esta singular obra (la Maga) se ha ideado una especie de “idioma”, al que bautiza Glíglico, para comunicarse, básicamente con Horacio, su compañero. La invención es un juego lingüístico que consiste en elaborar frases –breves y largas– en las cuales aparecen infinidad de términos extrañísimos, completamente inusuales en Español, aunque está claro que tampoco pertenecen a otras lenguas: son inventados. Es un reto de inventiva, de ingenio creador. […] El Glíglico pues es un idioma sin código lexical; cualquier ocurrencia –mientras más exótica o exasperante, mejor– puede servirnos en el momento requerido para construir la significación. Pero hay al menos dos elementos que no puede subvertir el Glíglico: la morfología y la sintaxis; en efecto, notemos que el fragmento se respetan principios gramaticales como las terminaciones de las conjunciones verbales, las concordancias de persona, de género, y de número, etc.; y, además, hay un régimen combinatorio de las palabras, que sospechamos adecuado. También hay ritmo, fluidez, incluso de una factura altamente elaborada. Lo único que se subvierte es el léxico. El texto en Glíglico reclama una “traducción”, un equivalente semántico que se nos haga asimilable el mensaje en nuestra lengua. Ejercicio: Por lo anterior, te retamos a que “traduzcas” el fragmento anterior de Rayuela, toma en cuenta elementos morfológicos y semánticos de cada palabra para que así logres dotar de significación la unidad textual titulada “Capítulo 68”, del autor Julio Cortázar.

*Cortázar, Julio. Rayuela. Ed. Andrés Amorós. 11a edición. Madrid: Cátedra, 1997. 533 Nelson Oviedo, Tit, et al. Yo hablo, Tú escuchas, Ella lee, Nosotros escribimos. Una pedagogía compartida. México: Universidad del Valle- Pograma Editorial, 2007.152.


Manual de comprensión lectora  
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