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Parroquia

“Corazón de María” DOMINGO SEXTO DE PASCUA 25 de Mayo 2014

N° 374

“Oración Comunitaria o Colecta”

Dios todopoderoso, concédenos continuar celebrando con intenso fervor estos días de la alegría en honor de Cristo resucitado, de manera que prolonguemos en nuestra vida el misterio de fe que recordamos. Por Jesucristo nuestro Señor, Amén. DIOS NOS HABLA Primera Lectura: “Les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo” Lectura de los Hechos de los Apóstoles. (Hch. 8, 5-8. 14-17)

En aquellos días: Felipe descendió a una ciudad de Samaría y allí predicaba a Cristo. Al oírlo y al ver los milagros que hacía, todos recibían unánimemente las palabras de Felipe. Porque los espíritus impuros, dando grandes gritos, salían de muchos que estaban poseídos, y buen número de paralíticos y lisiados quedaron sanos. Y fue grande la alegría de aquella ciudad. Cuando los Apóstoles que estaban en Jerusalén oyeron que los samaritanos habían recibido la Palabra de Dios, les enviaron a Pedro y a Juan. Éstos, al llegar, oraron por ellos para que recibieran el Espíritu Santo. Porque todavía no había descendido sobre ninguno de ellos, sino que solamente estaban bautizados en el nombre del Señor Jesús. Entonces les impusieron las manos y recibieron el Espíritu Santo. Palabra de Dios. R./ Te alabamos, Señor.

Salmo Responsorial: (Sal. 65, 1-3a. 4-7a. 16. 20.)

R. ¡Aclame al Señor toda la tierra! ¡Aclame al Señor toda la tierra! ¡Canten la gloria de su Nombre! Tribútenle una alabanza gloriosa, digan al Señor: «¡Qué admirables son tus obras!» R. Toda la tierra se postra ante ti, y canta en tu honor, en honor de tu Nombre. Vengan a ver las obras del Señor, las cosas admirables que hizo por los hombres. R. Él convirtió el Mar en tierra firme, a pie atravesaron el Río. Por eso, alegrémonos en Él, que gobierna eternamente con su fuerza. R. Los que temen al Señor, vengan a escuchar, yo les contaré lo que hizo por mí: Bendito sea Dios, que no rechazó mi oración ni apartó de mí su misericordia. R. Segunda Lectura: “Entregado a la muerte en su carne, fue vivificado en el Espíritu” Lectura de la primera carta del Apóstol san Pedro. (1Ped. 3,15-18)


Palabra de Dios. R/ Te alabamos Señor. “Yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Paráclito” Evangelio de nuestro Señor Jesucristo según san Juan. (Jn. 14, 15-21) R/ Gloria a ti Señor

Durante la Última Cena, Jesús dijo a sus discípulos: Si ustedes me aman, cumplirán mis mandamientos. Y Yo rogaré al Padre, y Él les dará otro Paráclito para que esté siempre con ustedes: el Espíritu de la Verdad, a quien el mundo no puede recibir, porque no lo ve ni lo conoce.

Ustedes, en cambio, lo conocen, porque Él permanece con ustedes y estará en ustedes. No los dejaré huérfanos, volveré a ustedes. Dentro de poco el mundo ya no me verá, pero ustedes sí me verán, porque Yo vivo y también ustedes vivirán. Aquel día comprenderán que Yo estoy en mi Padre, y que ustedes están en mí y Yo en ustedes. El que recibe mis mandamientos y los cumple, ése es el que me ama; y el que me ama será amado por mi Padre, y Yo lo amaré y me manifestaré a él. Palabra del Señor. R/ Gloria a ti, Señor Jesús.

Vida Parroquial

El Señor nos dice que si le amamos, entonces guardaremos sus mandamientos y él nos dará su Espíritu. ¿Amamos verdaderamente a Dios en el cumplimiento de sus mandamientos, o decimos amarlo sin preocuparnos de cumplir lo que nos pide? Lectura del Evangelio en la semana: Lunes 26: Jn. 15, 26—16,4. Juev. 29: Jn. 16, 16-20. Martes 27: Jn. 16, 5-11. Vier. 30: Jn. 16, 20-23a. Miér. 28: Jn. 16, 12-15. Sab. 31: Lc. 1, 39-56.

Santuario San Judas Tadeo - Memorial al Padre Mariano Avellana Zenteno # 764 - Santiago Centro - Fono: (02) 2698 94 91

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Queridos hermanos: Glorifiquen en sus corazones a Cristo, el Señor. Estén siempre dispuestos a defenderse delante de cualquiera que les pida razón de la esperanza que ustedes tienen. Pero háganlo con suavidad y respeto, y con tranquilidad de conciencia. Así se avergonzarán todos aquéllos que difaman el buen comportamiento que ustedes tienen en Cristo, porque ustedes se comportan como servidores de Cristo. Es preferible sufrir haciendo el bien, si ésta es la voluntad de Dios, que haciendo el mal. Cristo padeció una vez por los pecados —el Justo por los injustos— para que, entregado a la muerte en su carne y vivificado en el Espíritu, los llevara a ustedes a Dios.


Comentario: ... Jesús teme por el futuro de sus discípulos. Sabe que las fuerzas del mal son poderosas y no escatiman esfuerzos para eliminar a las fuerzas del bien. Reconoce que sus discípulos no tienen todavía la formación y la convicción necesaria para enfrentar estas fuerzas malignas. Por esto, en un gesto de amor profundo, Jesús le pide al Padre que derrame el Espíritu sobre los discípulos de ayer y de hoy, para no dejarnos huérfanos, para que permanezca siempre con nosotros en la continuidad de la misión. Mientras el mundo permanece ciego, el Espíritu permite a los discípulos de Jesús reconocerlo en los hermanos. En el amor a los demás se reconoce el verdadero rostro de Jesús. Sólo el amor, al que somos llamados, es garantía de la presencia de Dios en nosotros y en nuestras comunidades. Si el amor es la clave del seguimiento de Jesús, tendremos que preguntarnos que estamos haciendo en nuestra vida y en nuestras comunidades para impregnar el mundo de amor, un amor que con la fuerza del Espíritu, permita que la verdad, la justicia y la fraternidad sean las huellas del Reino en el mundo de hoy. Fuentes: Bíblico 2014

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Oración de la Misión Territorial Señor Jesucristo, Camino, Verdad y vida, rostro humano de Dios y rostro divino del hombre, enciende en nuestros corazones el amor al Padre que está en el cielo y la alegría de ser cristianos. Ven a nuestro encuentro y guía nuestros pasos para seguirte y amarte en la comunión de tu Iglesia, celebrando y viviendo el don de la Eucaristía, cargando con nuestra cruz, y urgidos por tu envío. Danos siempre el fuego de tu Santo Espíritu, que ilumine nuestras mentes y despierte entre nosotros el deseo de contemplarte, el amor a los hermanos, sobre todo a los afligidos, y el ardor por anunciarte al inicio de este siglo. Discípulos y misioneros tuyos, queremos remar mar adentro, para que nuestros pueblos tengan en Ti vida abundante, y con solidaridad construyan la fraternidad y la paz. Señor Jesús, ¡Ven y envíanos! María, Madre de la Iglesia, ruega por nosotros. Amén


¿Cómo puede Ud. colaborar en la misión de la Iglesia? Además de participar y colaborar en las actividades pastorales y de catequesis, todos los bautizados debemos ser corresponsables con la misión de la Iglesia entregando el 1% de nuestros ingresos mensuales. Con este dinero se financia, en parte, el trabajo pastoral, se paga la mantención de parroquias y capillas (luz, agua, gas), se construyen nuevas capillas, se cancela un subsidio mensual a los sacerdotes (congrua), se capacitan y preparan nuevos catequistas, entre otros gastos que suman y suman, haciendo que lo que se recolecta actualmente no alcance para cubrir las necesidades de la Arquidiócesis. Por eso, es necesario que todos los católicos entreguemos puntualmente nuestro aporte a la Iglesia. De esta manera estaremos cumpliendo con el Quinto Mandamiento de la Iglesia.

¿Por qué dar el 1%? Un Antiguo Mandamiento El aporte económico al culto es una antigua necesidad de la que ya da cuenta el Antiguo Testamento. Después que Moisés y Josué llegaron a la Tierra Prometida, la tribu de Levi se dedicó exclusivamente al culto, desprendiéndose de sus tierras. Ante ello, el resto de las 11 tribus de Israel debieron sostenerla materialmente. En el Nuevo Testamento, por su parte, se resalta el gesto de la viuda que pese a su pobreza entregó dos monedas para la mantención del templo de Jerusalén. A San Pablo, cuando fue enviado a predicar a Asia Menor, se le encargó preocuparse de una colecta para ayudar a las necesidades de la Iglesia de Jerusalén. La Iglesia es de origen divino, pero está compuesta por hombres que viven en medio de las realidades materiales. Por ello, necesita de lugares de culto, de reuniones, medios para la evangelización, transportes y también la mantención de quienes se consagran al servicio divino. La contribución del 1% es un signo de pertenencia a la Iglesia. Los católicos somos corresponsables, con nuestros talentos y nuestro aporte material, en el cumplimiento de la misión entregada por Jesucristo: “Vayan y hagan discípulos míos a todos los pueblos de la Tierra”. “La enseñanza de:

San Antonio Mª Claret”

Edición a cargo de: Pastoral de comunicaciones, Parroquia Corazón de María

PÁGINA DE LA PARROQUIA: www.basilicacorazondemaria.cl

Contribución de los fieles

Faro 374  

Correspondiente al Domingo 25 de Mayo 2014 "DOMINGO SEXTO DE PASCUA"

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