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Un dĂ­a muy especial Con Uds. la protagonista de esta historia 1962 - 2011


Abro los ojos, el canto de los pájaros,

maravilloso en su diversidad, me despierta y mientras me desperezo pienso… comienza el año del borde!!!! sí del borde para entrar en el medio siglo de vida. Pah… que fuerte suena.


Por supuesto, como todos los años revise la numerología para saber que significaba el 49, y miren Uds. representan “la carne”

y “el camello”.


Carne tengo en demasía… años y kilos acumulados… no me quejo, hay una inversión en este rollizo cuerpito que no es despreciable. Carne de camello… no me gustó cuando la comí… es magra y yo de magra solo tengo el dedo meñique… Soy sí medio camello porque puedo estar mucho tiempo sin tomar agua, y viajar cargando peso.


He ido caminando estos aĂąos de a ratos a paso lento y de a ratos en loca carrera, buscando siempre algo mas que pudiera dar alimento al alma y sentir que mi corazĂłn estaba a pleno Me anime a dar, pude y puedo amar en muchos sentidos, darle espacio a mis sentimientos, todos ellos sin pensar en el que dirĂĄn.


La mochila por momentos fue pesada y en tramos del camino encontrĂŠ muchos que me ayudaron a cargarla. ReĂ­ y llore, rĂ­o y lloro como parte de las dos caras de la moneda de la vida.


El pasado por momentos complicado, pero siempre reconfortante, ha marcado mi futuro. De este último espero cosas buenas, aun las dolorosas lo son, siempre preguntándome ante cada nueva situación que tendré que aprender, que tendré para enseñar. Del primero espero seguir sacando experiencia. Ambos conforman mi presente, riquísimo, lleno de afectos, de estímulos, de sensaciones, de marcarme a cada paso que estoy viva, que estoy plena.


Rodeada de hijos, salidos de mi útero y de los otros, nietos – sin importar su origen NIETOS así con mayúsculasun amor de esta vida y de la otra, hermanos y hermanas de sangre y de la vida, afectos por doquier y algún que otro enemigo (sino confieso que seria como no haber vivido), transitaré el último año antes de entrar al medio siglo… que lejano parecía y ya está allí al alcance de la mano. No tengo experiencia de tener 49, cuando cumpla 98 será más fácil porque serán mis segundos 49, pero no será muy diferente.


Creo que no es cuestión de años, por el mero paso del tiempo, sino que es una cuestión de crecimiento personal que hace que uno haya aprendido a: disfrutar sin sentir culpa, cuestionar en forma profunda, ser indiferente pero memoriosa con los traidores, reírse de uno mismo, mucho, mucho pensar que todo puede tener una solución por más que parezca difícil saber que luego de un dolor profundo se puede reír a mandíbula batiente más allá de los magullones emocionarse con el ciclo de la vida, disfrutando la risa de los pequeños y la ternura de los mayores


Este año personal que hoy despido ha sido pródigo, en todo sentido y me permitió: compartir con nuevos/viejos compañeros de trabajo nuevos desafíos laborales/intelectuales disfrutar el crecimiento de los nietos, inventar cuentos y juegos, emocionarme muchas pero muchas veces despedir a los afectos cercanos, lejanos, que se fueron para el otro barrio y que dejaron en mi corazón profunda huella, me viene una agüita en los ojos pensando en mi amigo/hermano Walter descubrir nuevos compañeros de camino superar el ramalazo por la pérdida de alguien que considerabas un amigo y que la deslealtad lo sacó de ese mundo sagrado


Y quiero aprovechar este saludo para decir GRACIAS a todos y todas los que han estado y están cerca mío, queriéndome, aceptándome, valorándome, disimulando mis defectos y aumentando mis virtudes.


• Y como hoy no puedo abrazarlos a todos, lo hago desde esta bella poesía con la que muchos y muchas nos identificamos


Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me dio dos luceros que, cuando los abro, perfecto distingo lo negro del blanco, y en el alto cielo su fondo estrellado y en las multitudes el hombre que yo amo. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me ha dado el oĂ­do que, en todo su ancho, graba noche y dĂ­a grillos y canarios; martillos, turbinas, ladridos, chubascos, y la voz tan tierna de mi bien amado. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me ha dado el sonido y el abecedario, con ĂŠl las palabras que pienso y declaro: madre, amigo, hermano, y luz alumbrando la ruta del alma del que estoy amando.

. Gracias a la vida que me ha dado tanto. Me ha dado la marcha de mis pies cansados; con ellos anduve ciudades y charcos, playas y desiertos, montaĂąas y llanos, y la casa tuya, tu calle y tu patio


Cumpleaños