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Centro de Profesores y de Recursos de Cáceres

Jornadas: En el Centenario de Miguel Hernández: Palabra e Historia.

Curso 2010-11

Fuentes  poéticas  de  Miguel  Hernández    

Profa. Dra. María Isabel López Martínez Dpto. Lenguas Modernas y Literaturas Comparadas Facultad de Filosofía y Letras Universidad de Extremadura

POEMAS DE MIGUEL HERNÁNDEZ

1. Perito en lunas Danzarinas en vértices cristanos injertadas, bákeres viüdas, que danzan en los vientos, ya gitanos de palmas y campanas, puntiagudas. Negros, hacen los vientos gestos planos, índice, si no agallas, de sus dudas, pero siempre a los nortes y a los estes danzarinas, si etíopes, celestes.

2. El rayo que no cesa Me tiraste un limón y tan amargo, con una mano cálida y tan pura, que no menoscabó su arquitectura y probé su amargura sin embargo. Con el golpe amarillo de un letargo 1    


dulce pasó a una ansiosa calentura mi sangre, que sintió la mordedura de una punta de seno duro y largo Pero al mirarte y verte la sonrisa que te produjo el limonado hecho, a mi voraz malicia tan ajena, se me durmió la sangre en la camisa y se volvió el poroso y áureo pecho una picuda y deslumbrante pena.

3. Cancionero y romancero de ausencias Enciende las dos puertas, abre la lumbre. No sé lo que me pasa que tropiezo en las nubes. -----------------------------------------------Qué cara de herido pongo cuando te veo y me miro por la ribera del hombro. -----------------------------------------------Tierra: la despedida siempre es una agonía. Ayer nos despedimos. Ayer agonizamos. Tierra en medio. Hoy morimos. ------------------------------------------------¿De qué adoleció la mujer aquella? 2    


Del mal peor: del mal de las ausencias.

Y el hombre aquel. --------------------------------------------------No te asomes A la ventana, Que no hay nada en esta casa.

Asómate a mi alma.

No te asomes Al cementerio, Que no hay nada en estos huesos.

Asómate a mi cuerpo. --------------------------------------------------Ni te lavas ni te peinas ni sales de ese rincón. Contigo queda la sombra, conmigo el sol. ---------------------------------------------------Se puso el sol. pero tu temprano vientre de nuevo se levantó por el Oriente.

3    


FUENTES POPULARES

niña, tu afecto,

Grupo 1.

que tiene mil mudanzas

Nunca me gustas menos

y mil aspectos.

que cuando bailas,

Sé luna llena

porque nunca he gustado

y deja los menguantes,

de las mudanzas.

porque te afean.

Mas tú, inconstante porque tiene mudanzas

La luna y las estrellas

gustas del baile.

y las mujeres tienen en una noche

Tienes nubes como el cielo,

mil pareceres.

mareas como la mar, mudanzas como los vientos,

Grupo 2.

y luego te ha de pesar.

Arrojóme las naranjicas, con los ramos del blanco azahar;

Me dijiste veleta

arrojómelas y arrojéselas

tor lo mudable.

y volviómelas a arrojar.

Si yo soy la veleta, tú eres el aire.

De tu ventana a la mía

Y la veleta

me tiraste un limón,

si el aire no la mueve

me pegaste(s) en el pecho,

siempre está quieta.

pecho de mi corazón.

¡Malhaya la veleta

Un limón me tiraste

que está en lo alto la torre!

desde la torre,

Viene un aire, viene otro

en el alma me diste,

y a toditos corresponde.

sangre me corre.

A la luna parece,

Eu tirei una laranxa 4  

 


de Martin a Portonovo. Dentro d’aquella laranxa

Asómate a la vergüenza,

iba meu corazón todo.

cara de poca ventana; tráeme una talla de ser

De tu ventana a la mía

que vengo muerto de agua.

me tiraste un limón, lo dulce cayó en el suelo,

Primero que te olvide

lo amargo en el corazón.

han de dar los pinos pera y las encinas tomates,

Al pasar por tu puerta

bellotas las tomateras.

me aventaste un limón; ya no me avientes otro,

Te miro de arriba abajo

porque me hiciste un chichón.

y luego me miro yo; alegría me da el verte

Lo que tapa tu pañuelo

y peniya el verme yo.

no son limas ni limones, que son dos peñitas blancas

Con la pena de no verte

que roban los corazones.

no sé cómo tengo vida; pero Dios con su poder

Grupo 3.

me tiene fortalecida.

Yo no sé lo que me pasa ni tampoco lo que quiero,

Si me quitan el verte

digo y no sé lo que digo,

que es mi alimento,

siento y no sé lo que siento.

suban al campanario, toquen a muerto.

Sombra le pido a una fuente y agua le pido a un olivo:

Válgame Undebé, serrana,

¡Cómo tendré la cabeza,

lo que me cuesta tu ausencia:

que no sé lo que digo…!

tres años de enfermedad 5  

 


y dos de convalecencia.

Asómate a la ventana, ojos y cara de cielo, y con la luz de tus ojos la vihuela templaremos.

Asómate a esa ventana, prenda de mi corazón, que no es justo que tú duermas estando al sereno yo.

Asómate a la ventana, retrato de la herejía; el que madrugó por verte ¡qué poco sueño tendría!

Ni me lavo ni me peino, ni me pongo clavellinas, hasta que mi amante venga de la guerra de Sevilla.

6    


Fuentes poéticas de Miguel Hernández