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Augusto Sacoto Arias su Creación Poética Cronológica

Lic. Edgar Palomeque Vivar.

Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión“ Núcleo del Cañar

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Augusto Sacoto Arias su Creación Poética Cronológica

Lic. Edgar Palomeque Vivar.

©Casa de la Cultura Ecuatoriana “Benjamín Carrión” Núcleo del Cañar, 2005 ©Nueva Editorial “Alfonso María Arce” C.C.C 2005 Bolívar s/n y Aurelio Jaramillo. Teléfonos: 2240-077 2243-175 Portada: Franciso J. Lema Romero. Levantamiento del texto: Blanca Shinín. Corrección del texto: Sra. Digna Maxi. Diagramación e Impresión: Francisco J. Lema Romero. Compaginación y encuadernación: Alberto Beltrán T. Impreso en Ecuador — Printed in Ecuador

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Justificación Por mandato de conciencia y admiración de la creación poética de Augusto Sacoto Arias, poeta superior, he procurado realizar un modesto estudio y recoger su producción que enorgullece a su ciudad natal, Azogues; a su provincia y enaltece al Ecuador; coherente con el intelectual e investigador Filoteo Samaniego que justicieramente expresa: “He creído pues, del caso, rescatar la poesía intensa, deslumbrante, y sin embargo savia, precisa, derramada de ese gran lírico; rescatar el cuerpo perdido y presentar para tener al fin una clara idea de una obra de sobrada consistencia y de enorme valor”. (Augusto Sacoto Arias. Obras Completas. Estudio introductorio y recopilación de Filoteo Samaniego. Banco Central del Ecuador – 1993).

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Augusto Sacoto Arias Poeta de los mayores que ha producido el Ecuador en toda su historia. Poco, parcialmente, conocido; no obstante, causó sorpresa y admiración entre los intelectuales ecuatorianos, “extraño y verídico signo en nuestro zodíaco literario” dijo Raúl Andrade contemporáneo y amigo del poeta azogueño. Comienzos del siglo XX, siglo de expectación por las fuerzas sociales, económicas y culturales llegadas del siglo anterior, y sus aciertos dispares que configurará la imagen de una vida diferente a la reciente: lo europeo organizado preponderante dominador pero con fulgores de libertad; lo latinoamericano en busca de afirmación pero aún sin ensamble social y cultural. En este entorno, nace en Azogues Augusto Sacoto Arias, el 18 de septiembre de 1907, hijo del Doctor Federico Sacoto y de Doña Rosa Arias. “El doctor Manuel Federico Sacoto, en la Guía Comercial y Agrícola hizo registrar su apellido como “ Scotto” que quizá fue la forma primitiva; lo seguro es que eran familia de comerciantes guareños arribados a Azogues hacia 1830. (Archivo Jurado Noboa - Quito) En ese entonces Azogues era alero de paz débilmente urbana acechada por la antigua ruralidad. Augusto era un niño común, corriente en sus primeros años de escuela “La Salle”; me repetía mi padre don Adolfo Palomeque Argudo, contemporáneo y amigo de Augusto, que en el -6-


Colegio “Juan Bautista Vázquez” asomaron los primeros brotes poéticos del joven tocado por la musa del canto, brotes que desconcertaban a sus amigos y compañeros acostumbrados al lenguaje colegial. En un paseo por las orillas floridas del río Burgay, miró a su colibrí violador de amapolas y lo calificó “Rey David de la tribu de pájaros, coléricos/ contra el águila real/ te arrojarías/ como encendido fósforo. Más tarde esta imagen poética le concretaría en la hermosa y original composición “Elegía a un colibrí”; o cuando de adolescente miraba al niño tullido de su barrio, pensaba, con pensamiento mágico en la estrellita amiga y recitaba “ ven estrellita, te daré agüita, en el pico, anís y alelí, que no puedo moverme de aquí, con pies de nieve nací, el poema al colibrí surgió en 1927 en la playa de Azogues, cuando paseaba en junto de su contemporáneo amigo y confidente Sr. Adolfo Palomeque Argudo. Más tarde esta impresión de barrio lo concretó en la poesía infantil “La Estrellita y el Niño Tullido”. La poesía infantil exige del poeta adulto sumergirse en el pasado, y en proceso de desdoblamiento pensar y concebir la vida y el mundo estético de la niñez con la sinceridad mental del niño, para escribir poesía infantil, es necesario ser poeta de toda la vida, llegar desde la niñez con la iluminación hasta la madurez y regresar con esa iluminación, utilizar el lenguaje infantil adornado de símbolos e imágenes. Nació poeta y creció poeta, en Augusto no hay el balbuceo estético de varios creadores. Adolescente aún -7-


concibió parte de sus “Himnos sangrientos”; temprano se acostumbró al manuscrito poético que lo atesoraba en su casaca de colegial que, luego lo trasladó a su maletín infaltable que lo acompañó en la vida, en su trajín incontenible. Fue en Cuenca, talvez en el normal “Manuel Calle”, o en la universidad, en la facultad de Derecho cuando asomó su vocación postmodernista, poesía a la que se afilió y que caracterizó su sorprendente creación literaria. Hernán Rodríguez Castillo en su “Literatura Ecuatoriana 1830 – 1980, Pág. 113 comenta. “Augusto Sacoto Arias – (1907-1979) comenzó por la brillantez de la metáfora postmodernista y la fue superando por mayor carga intelectual y juego irónico. Renovó las formas líricas del tiempo con “Sismo – 1940 – que rompe el ritmo y los recursos tradicionales en apasionada búsqueda de significantes….” (Instituto Otavaleño de Antropología – 1980). Al comienzo de su creación fue apasionado de Rubén Darío, pero gradualmente se separó de él, eso si, le valió su consejo. “Ama tu ritmo y ritma tus creaciones.El ambiente literario de Cuenca no se ajustaba a sus vuelos poéticos, a su ansia de libertad y reivindicación a su visión de la patria y del mundo, que le convirtió por siempre en el rebelde que aspiró otra imagen de la poesía y de la patria. La palabra lo desarrolló al máximo al intentar elevarle a la segunda potencia de la realidad. Expresión de frases, melodía ritmo y acento surgen de una articulación sabiamente distinta. Trataba de encontrar la expresión idiomática adecuada a la actitud mental básica de su país y su región (“La balanza de la palabra” que sugirió Vacas Gómez). Busca “nueva fuerza en la fuerza -8-


sugestiva del sustantivo y de la dinámica del verbo, en audaces metáforas, en la libertad de asociaciones y de la espontaneidad de la sintaxis.” Augusto hizo valer en Quito,- que se enorgullecería de su “Generación del Cuarenta”-, su individual concepción del mundo poético, de la vida y lo bello, su sed de nueva poesía (Carta a Pedro Jorge Vera). Alma burilada con la luz provinciana pura, inmaculada, reúne antiguos mandatos y se torna “Joven iracundo”, expresa lo esencial, se afana por la declaración, propone un mensaje nuevo, manifiesta en sus cartas un mundo auténtico, puro, temprano para un país con escasa formación. Augusto cumple en Ecuador el papel poético que cumplió en Chile el poeta Vicente Huidrovo (1893-1943) quien señala la forma de hacer poesía en sus poemarios “Poemas Árticos” 1918; “Ver y Palpar 1941”, hacer un poema es como la naturaleza hace un árbol” es decir la creación absoluta de vida, no dependiente más que de sí misma. Augusto concibe el poema desde el estremecimiento de la semilla, el temblor del recién germinado y el desarrollo de la energía al amparo de la luz, “para la creación de este Universo el poeta llevó a cabo una verdadera superación de los más tradicionales de la lengua castellana. La revitalizó con un vocabulario nuevo y un deslumbrante juego de metáforas” (Nicanor Ancachoa). Jorge Dávila refiriéndose a su hermano César dice “La poesía escrita no espera ser comprendida sino intuida” la gran poesía -9-


se siente más que se entiende” concepción aplicable a la poesía de Augusto Sacoto Arias. Augusto superó la herencia modernista influyente en la generación literaria inmediata a la “generación decapitada”, por ello, su verso se distancia de la sencillez lírica y se olvida del romanticismo, su verso es expresión de un nuevo anhelo de concebir la existencia humana y de entender la naturaleza en relación con el hombre. Su anhelo es compartido por el movimiento poético hispanoamericano “caracterizado por superar el exceso de conciencia artística del modernismo tomando el canto poético más sencillo y dúctil y llegar más hondo y más lejos” (“La poesía hispanoamericana desde el Modernismo de Eugenio Florit y José Alirio Jiménez). Augusto fue lector incansable de los poetas españoles de la “Generación de 1927” que conciliaba con sus afanes innovadores “Federico García Lorca” (“Romancero Gitano”-1927; Miguel Hernández (“El fuego que no cesa”) Vicente Alexandre (“La destrucción o el amor”). Tuvo muy en cuenta los consejos de Federico de Onís en “Antología de la poesía Española e Hispanoamericana”. En Quito trabó amistad fraterna con Gonzalo Escudero, Jorge Carrera Andrade, Alejandro Carrión, José Alfredo Llerena, poetas postmodernistas a los que dedicó poemas: “Itinerario” “Habitante Humilde”, 1934 a José Alfredo Llerena “ Carta al poeta Alejandro Carrión” y “Alejandro Carrión o el destino de ser íntima Luz” 1939. - 10 -


Otros poetas e intelectuales amigos a los que envió cartas y poemas: Humberto Vacas Gómez, Benjamín Carrión, Raúl Andrade, Pedro Jorge Vera. A este último, la posteridad le conoce como relatista y muy poco como poeta, lo fue de primera calidad, es testimonio su poemario “Túnel Iluminado” poemas de rebeldía de nueva estructura estética. Augusto y Pedro Jorge conciliaban en el credo. Confesaba “no hemos hecho de nuestro poesía una plazuela de coqueterías sino un frente único de nuestros conocimientos, de nuestro destino poético, de nuestra beligerancia de nuestra hambre y sed de belleza.(…). Poesía de hombres, de luchadores, de hombres que tienen también un tremendo reto con su mundo interior.” Canto de intimidad junto al canto de verdades universales, junto al canto del hombre intelectual. Hay que seguir dando nuestra sangre en alaridos entrañables en gritos de combate a todo lo que nos rodea y amuralla sin murallas visibles (Carta a Pedro Jorge Vera. Agosto 30 – 1937). Al comienzo en nuestro singular vate hay nostalgia del natío, sus paisajes singulares sin contaminación, coherentes con su alma de fervor estético, de lo terrígeno, lo traslada a universal. Para ello, necesita de nueva palabra y para transformar lo particular en lo universal. Necesita de nueva palabra, nuevas conexiones, entonces surgen otras rimas, otras medidas que lo convierten en poeta descomunal (distante de lo común en su línea). - 11 -


Raúl Andrade comentaba “todos le alababan y admiraban su originalidad, calidad literaria. Sacoto fue leal con su credo poético, quizá la lealtad no fue devuelta por algunos. El premio nacional de literatura del Ministerio de Educación alcanzado en 1942 con su tragedia en verso “Furiosa Manzanera” le colocó en la cima de la creación ecuatoriana, le valió muchos admiradores pero también opositores y envidiosos de los propietarios de las frustraciones por el éxito ajeno. Anunció nuevas creaciones como “Adath” tragedia en tres actos valentía en la concepción e interpretación de un acontecimiento bíblico”. Iván Zapatier, se pronuncia en la presentación acertada del libro “Augusto Sacoto Arias obras completas” publicado por el Banco Central del Ecuador: “Augusto Sacoto fue de la fuerza del verso de alcance insospechado”. “Toda su creación se levantó desde su originalidad en el tema y la forma, verso renovado, depurado con ritmos musicales de eufonía, pocas veces antes, ensayado en el Ecuador.” Dijo en carta a Pedro Jorge Vera, no hemos hecho de nuestra poesía una plazuela de coquetería sino un frente único de nuestro conocimiento, de nuestro destino poético, de nuestras beligerancias y nuestra hambre y sed de belleza y la mejor manera de desarmar a los molinos de viento que nos retan es la de ponerlos al alcance de su ojo de palomas heridas la fortaleza de nuestro canto, - 12 -


poesía de hombres, de luchadores, de hombres que tienen también un tremendo reto con su mundo interior. Canto de intimidad junto al canto de verdades universales, junto al canto del hombre universal. Hay que seguir dando nuestro sangre en alaridos entrañables, en gritos de combate, a todo lo que nos rodea y amuralla sin murallas visibles “(Carta a Pedro Jorge Vera autor del poemario “Túnel iluminado” agosto de 1937. Filoteo Samaniego, maestro de la crítica, rescatador de la obra de Sacoto Arias, a quien le debemos el estudio profundo de la creación del inigualable poeta y el triunfo de su perennidad. De Augusto que permaneció largo tiempo en el olvido, nos aclara “Actitud-vital de su poesía, no de político ni ambiciones demagógicas. Se refiere a los criterios de Augusto referente a la invariable política ecuatoriana. Año 1938. “Hay un país pequeñito en este mundo; pero qué de basura y podredumbre en este canasto de calor y nieve;” si en ese entonces, el poeta puro encontraba basura y podredumbre qué diría ahora que la corrupción se ha apropiado de la descomposición. El Ecuador aún cree en un futuro mejor que creme en una pira enorme, tanto desperdicio que inficiona los linderos patrios. No sé si en este caso los sueños, sueños son, me remito a Augusto poeta admirable si en su inspiración soñó en la Patria vestida con la pureza de nuestra singular ecología, patria espiritualizada por la esencia del arte y la poesía, sueño quimérico. El cansancio de sus años finales pesa en sus - 13 -


sueños y al final en su retiro de la vida, la política sucia ensució, más aún, la pureza de su canto. Hay otros como tú, que han soñado en la “pequeña gran patria” pero los sueños, sueños son como lo sentenció Calderón, la patria es escenario de tempestades encontradas; esta confusa en educación, cultura, economía, tesis sociales necesitamos de nueva fuerza para recrear al hombre ecuatoriano; ¡Perdón! Termino mi digresión, vuelvo a encontrarme con las esencias poéticas de Augusto, me subsumo en sus obras pensadas con singularidad, pero no concluidas – que caracterizó su creación – y con el apoyo de Filoteo recuerdo sus empeños de poetizar la “España Leal”, “La España Republicana” “La Órbita del Canto” el “Porvenir del Humo” “El cancionero del Pueblo”, recuerdo su infatigable ideal del trabajo, de construir un “Teatro Popular” en verso, de un Teatro Histórico” que demoraron en su cabeza de tránsito agitado, cabeza de caminante que fatigó los caminos nacionales e internacionales. En su infaltable maletín trajinador estuvieron los borradores de su creación, unos insatisfechos que merecieron el estrujón del abandono, y otros de “con éste si doy el golpe” como expresaba a sus íntimos, todos fueron del golpe pero los sacrificó en el anhelo de perfección y el poeta solitario no vivió para constatar que “éste si es el del golpe” como anticipaba a sus familiares íntimos. No tuvo un cuarto de estudio, una biblioteca organizada, su cuarto estuvo decorado con los papeles rotos, estrujados en el piso, papeles castigados como si tuvieran la culpa - 14 -


que no contuvieran la perfección, práctica que buscaba, perfección constante y que se insertó profunda en su alma solitaria. Augusto no era escritor de Biblioteca o estudio, fue creador al aire libre como los poetas griegos clásicos, al aire libre, entendiendo a la naturaleza, como surge lo bello, recibiendo la gratuidad de la luz……; poeta caminante; en sus manuscritos se recreaba la naturaleza, que es la verdadera misión del poeta, sin perder de vista las pasiones humanas, a las que abordaba de frente, por ello en sus puertas trágicas, dramáticas, expone la fragilidad del ser humano, atenazado por el fatum griego o destino del ser humano incógnito y secreto; según el versado criterio de Filoteo Samaniego, que con profundidad entendió al poeta, dice “Augusto compartió la vocación de poeta y luchador, junto a algunos amigos. Proclamó su disposición mallarmeana de permanecer firmemente en tierra para esa batalla…de los sentidos y estuvo convencido de su verdad poética. Escribía a Pedro Jorge Vera, con que fuerza varonil nos alzamos usted y yo y todos sobre los nuestros, sobre la saliva tricolor de los patrioteros y juglares y de los hombres sensibles y de segunda mano, nuestro canto ha de ser poeta, ha de convencer poeta, ha de gritar en todo tiempo, ha de convencer, poeta, ha de gritar en todo tiempo poeta, mi libro ha de ser el mejor… de nuestra poesía. De nuestra poesía de hombres luchadores. De hombres que tienen también un recio compromiso con su mundo interior. Augusto buscó la superioridad de la poesía, combatió la mediocridad horizontal del arte. Su lenguaje poético fue de solidaridad (Velorio del albañil-Sismo). Creyó en el hombre y exaltó - 15 -


su dignidad, estuvo convencido que la poesía debe ser actitud total que reúna las fuerzas espirituales, de trabajo reivindicador del hombre. En busca de la perfección, del mensaje idóneo para el humano castigó sus manuscritos entregándoles a la hoguera, reduciendo su producción y dejándonos solo el momento de algunas obras. Como lo juzga Filoteo Samaniego “temperamento autocrítico le obligó a eliminar y destruir originales, privándonos de la posibilidad de conocerlos y apreciarlos”. En el año de 1976, conocí personalmente a Augusto me, visitó sorpresivamente en el Rectorado del Colegio Técnico “Luis Rogelio González”, me transportó al ayer poético, a los tiempos de amistad con mi padre Don Adolfo Palomeque Argudo, me sentí honrado y más aún cuando comentó de algunos cuentos míos, refiriéndose a la síntesis que predomina en ellos. Le había gustado “Terno Volteado”, “El Apunte” - Mi consejo- siga escribiendo cuentos porque la síntesis es a la prosa lo que la poesía al verso. No escriba novela porque es ripiosa se llena de lo innecesario, en cambio el cuento es breve, ágil, a veces, una palabra sirve de conclusión. El respeto al criterio del maestro, me ha detenido concluir mi novela “Ostracismo”, referida a los migrantes provinciales recoge el peregrinaje moderno del hombre anónimo del Cañar en el paraíso de los gringos, la Johny. En aquella ocasión, me mostró manuscritos inconclusos llenos de tachados y enmendaduras, con entrelineados y rectificaciones. La letra menuda, la caligrafía de mucho acontecer y caminar nervioso con sus pasos de viandante en busca de esencias - 16 -


poéticas. Únicamente las letras mayúsculas eran grandes cual si tuvieron impulsos anímicos detenidos y la fuerza inicial de algo nuevo. El resto de la (grafología) caligrafía corría con la misma agilidad de sus pies sin descanso. Me leyó poemas dedicados a la Patria delirante y afirmó de su obra “esto si es lo del golpe”, golpe que no llegó porque no publicó. Toda la hermosura de su creación permanecía enclaustrada en su maletín viajero desde antaño, maletín cansado, de bellas ideas, de imágenes sorprendentes perdidas en itinerarios inconclusos. Frente al maestro soñador tuve la impresión que era la imagen de su poema “Elegía a un colibrí”-1963 dedicado a César Dávalos ---------------------------Cirujano de la Primavera Rey David de la tribu de los pájaros coléricos contra el águila real te arrojarías como encendido fósforo ---------------------------Luego se atenuaba y recogía el impulso para un nuevo disparo de luz, y así masivamente tanta hermosura, inconclusa, tantos proyectos, solo proyectos, ¿qué detuvo el impulso de acabamiento? Si se hubiera realizado la autopsia de su maletín, quizá se hubiera encontrado en sus entrañas la maldición del destino de la mitología griega, el fátum de lo inconcluso. Arturo Armijos Ayala, nos cuenta de una antigua carta de amor que fue su deseo “que se hiciese de su piel después de muerto una maleta - 17 -


de viaje que recorriese todos los caminos del mundo. Aún ejercía la pasión de difundir libros ajenos de alguna editorial; en acto de devoción para el poeta, los adquiría, hoy, son testimonio que estuvieron en sus manos que pincelaron paisajes poéticos de intocada gasa, originales, deslumbrantes. En ese entonces ¿Cómo pedirle que concluya – sus manuscritos de poesía admirable? (no me atreví a pesar de su apertura, mis palabras se diluyeron en la sonrisa). El encuentro final con Augusto fue en 1979 en el homenaje fraterno que el Núcleo del Cañar de la Casa de la Cultura, le rindiera. En mi condición de Presidente, al pronunciar mi elegía sentí cómo las esencias poéticas de nuestra ecología se instalaron definitivamente en su alma, me sentía trasladado súbitamente por la magia de la poesía a Zhindilig y el encuentro con sus manzaneros, la sonrisa frutal que adornó a su verso madurecido de perfecciones terrígenas encuentro con la mujer hermosa de Zhindilig plena del ímpetu trágico griego que impresionó al jurado calificador, que calificó el concurso poético nacional, promovido por el Ministerio de Educación, 1942 obligatoriamente tuve que encontrarme con la auténtica poesía de su “chirote” alado habitante de nuestras parcelas azogueñas, vuelo decorador de rojo del paisaje, silbido que anuncia a la flor que el galán esta presente. Los libros silenciosos soñolientos en las vitrinas, son testimonio que estuvieron en sus manos morenas, - 18 -


temblorosas, aprehensionadoras de paisajes poéticos de intocadas gasas originales que se movieron realizando la encuesta a los puntos cardinales……..¿por qué el mar condenó a los caracoles/a radiodifundir eternamente/la canción de las olas expatriadas…/Hay que olvidar todos los mapas /donde se orienta la ternura/ hasta que en las gargantas encendidas/ no madure el diamante de un nuevo himno………..Poeta humano y universal, el más universal que ha acunado nuestra provincia. “Poeta Postmodernista” lo califica Hernán Rodríguez Castello “Comenzó por la brillantez de la metáfora postmodernista, y la fue superando con mayor carga intelectual. Renovó las formas líricas del tiempo con “Sismo” 1940 que rompe el ritmo y recursos tradicionales en apasionada búsqueda de significantes para la tragedia. Enumeración objetivizante, cierta frialdad documental; repeticiones; disyuntivas dislocaciones…..” “Cuando regresó de Buenos Aires luego de su trabajo como secretario de la Embajada Ecuatoriana, quería publicar sus escritos ¡oh! Sarcasmo no había editorial que quisiera hacerlo, se dedicó a trajinar, vender libros y conversar, y luego refugiarse en su silencio y terquedad, construyó una especie de bunquer de aislamiento, el gran poeta postmodernista que había insuflado al verso nuevas posibilidades y perspectivas, que había renovado con humildad la metáfora y la imagen….” (Humberto Vacas Gómez) - 19 -


Recién llegado de Buenos Aires abrió la más hermosa de las librerías de Quito, con mesas de lectura, música y café, adornada de cuadros de Guayasamín, establecimiento adelantado para Quito, de aquellos días, no rindió el negocio, y este nuevo fracaso acrecentó el aislamiento, el silencio y los afanes de comunicación. Filoteo Samaniego lo confirmó “Señor de un mundo guardado por las murallas de su propia estructura insular en el recodo de mil islas íntimas, reacio a las ventanas abiertas o a la fácil confidencia vocación de claustro, afianzan los candados íntimos y esconder las llaves. Son seres ……. Que cubren con la piel de cada día unas almas recónditas, misteriosas repletas de propia intimidad y de nada y de nadie más” (Augusto Sacoto Arias. Obras completas) Surge la interrogación ¿Cómo el trajinador solitario compuso sus obras de alta calidad y jerarquía? Iván Zapatier nos aclara perteneció al grupo de escritores según parece que ceden al empuje de la creación en el lugar y en el instante en que ésta les atrape y que poco les importa este registro pormenorizado de lo propio que a más de disimulado narcisismo puede volverse una obsesión” (Augusto Sacoto Arias- Obras completas). “Mejor que eso permitió que su alas le dejen volar, que su pies le ayuden a correr, que la ilusión le impulse a desaparecer; Sacoto fue desapareciendo poco a poco, de este mundo a veces infame y cruel con los creadores e injusto con los hombres de bien. Sacoto fue hundiéndose - 20 -


en su mismo ser, en ese único que preguntó frente a frente sobre lo que uno es, sobre lo que uno hizo y dejo de hacer, sobre los errores que cometió y la confianza con que se entregó a los hombres que no siempre le fueron leales, no siempre le resultaron honestos “Sacoto fue de la fuerza del verso de alcance insospechado, el de los proyectos editoriales de gusto exquisito, se fue y se fue de este mundo, poco a poco, casi morosamente como quien contempla lo que deja con complacido deleite de abandono”. Poeta que nos ha hecho amar a la Patria, disfrutar de la belleza y piensa en la bondad de la vida que nos envuelve y atrapa en su misterio. Y el acertado crítico Filoteo Samaniego señala: “El rostro dramático del poeta, la mesa cargada de libros y de papeles del poeta, no en Augusto, era poeta caminante, cargando su poesía en el maletín infaltable. Son las palabras esencia y materia de poesía, ordenamiento armonioso de la razón, formas de la idea amoldadas para el canto, imágenes realizadas de la vida y del sueño”. El poeta Cañarejo dejó escrito una obra difícil de localizar y posiblemente incompleta. Me llevan a este criterio dos razones: Sacoto por una parte suele soñar, anticipadamente, en obras futuras que no llegan a realizarse o que nacen con nombres diferentes. Habla por ejemplo de poemas a España Leal o a la España Republicana. Anticipa la aparición de “Zaguán de los Cármenes”, de “Orbita del - 21 -


Canto, del poemario del Humo”, de un cancionero del Pueblo”, de un “Teatro Popular” en verso, o de varias fuerzas de “Teatro Histórico” que nunca se concluyen y por otra parte, su duro temperamento autocrítico le obliga a eliminar originales, privándonos de la posibilidad de conocerlos y apreciarlos”. Coincidente en el criterio de Filoteo Samaniego, señalo en las páginas anteriores que, Augusto en una de las visitas que me deparó en el Rectorado del Instituto “Luís Rogelio González” 1976 me leyó varios poemas de “Cancionero del Pueblo” que nunca se publicó; recuerdo uno de ellos dedicado al tejedor Azogueño, exaltando su habilidad innata su poética delicadeza de ensartar las fibras, mezclada de sueños, pobreza, y dignidad; poeta a su manera creando con las fibras imágenes bellas igual que el poeta con la palabra; fue la ocasión para que me recuerde su criterio sobre el Ecuador, en carta dirigida al Poeta Pedro Jorge Vera, allá en 1937….” . Hay un país pequeñito en este mundo pero qué de basura y de podredumbre en este canasto de calor y nieve”. En ese entonces creo que la podredumbre nacional aún no había roto el cesto de la so portabilidad, hoy la corrupción no solo ha roto el canasto de la historia sino de todas las estructuras institucionales, políticas y económicas. La bella imagen poética de Augusto del canasto de calor y nieve para sintetizar geográficamente al Ecuador, quedó despedazada por la pesada inmoralidad colectiva imperante ¡Qué pena! Que sus concepciones poéticas, antropológicas hayan quedado olvidadas y que el Ecuador - 22 -


haya ganado el diploma vergonzoso de segundo país más corrupto de América Latina. Filoteo Samaniego nos ilustra que fueron pocos sus amigos (selectos) y con ellos compartió a plenitud su vocación de poeta y luchador, Proclamó su disposición mallarmeana de permanecer firmemente en tierra para esa batalla órfica de los sentidos, y estuvo convencido de su verdad poética. Escribía a Pedro Jorge Vera con qué fuerza varonil nos alzamos usted y yo y todos los nuestros sobre la saliva tricolor de los patriotas y juglares y de los hombres sensibles y de segunda mano. Nuestro canto ha de ser poeta, ha de convencer, poeta, ha de gustar en todo tiempo, mi libro ha de ser el mejor alegato de nuestra poesía. De nuestra poesía de hombres de luchadores. De hombres que tienen también un recio compromiso con su mundo interior. “no hemos hecho de nuestra poesía una plazuela de coqueterías sino una fuente única de nuestros conocimientos, de nuestro destino poético, de nuestra beligerancia y nuestra hambre y sed de belleza, y la mejor manera de desarmar a los molinos de viento que nos retan, es la ponerlos al alcance de su ojo de palomas heridas la fortaleza de nuestro canto. Poesía de hombres, de luchadores. De hombres que tienen también un tremendo reto con el mundo interior, canto de intimidad junto al canto de verdades universales, junto al canto del hombre universal. Hay que seguir dando nuestra sangre en alaridos entrañables, en gritos de combate, a todo lo que nos rodea y amuralla, sin murallas visibles”. (Carta a Pedro Jorge Vera – agosto 1937) - 23 -


Combatir la mediocridad poética, exaltar la auténtica esencia literaria ¿Por qué su compromiso consigo mismo se extravió? ¿En dónde se perdieron sus propósitos insitos en su poesía? ¿En qué zaguán oscuro se perdió para siempre su poesía varonil que soñaba en un hombre nuevo y en un nuevo país?. El crítico Filoteo Samaniego que juzgó a profundidad (Augusto Sacoto…..obras completas) la vida y creación del poeta señala: “temperamento autocrítico le obligó a eliminar y destruir originales privándonos de la posibilidad de conocerlos y apreciarlos”. Raúl Andrade lo calificó. “Dotado de una fuerza creadora, de una pasión poética avasalladora, es preciso que su obra poética sea recogida en totalidad y perpetuada en el libro”. Su creación espiritual que se ha logrado rescatar porque fue caminante irreductible, y en el camino se perdieron varias de sus obras. Augusto fue prisionero del fatalismo, de agitación creadora, y de pronto, sus versos inconclusos o conclusos se perdían en el trasfondo de su maletín de múltiples gavetas para sufrir el silencio del aislamiento y olvido. Por qué el poeta fue prisionero de un extraño sino que lentamente le aislaba de las personas y de los grupos de artistas, entonces labrando sobre sí, un cofre de silencio y aislamiento, silenciando su voz llena de armonías y aciertos estéticos. - 24 -


¿Por qué quiso morir dos veces como su colibrí? La primera en el retraimiento y escondite inexplicable, y la segunda cuando pocos de sus amigos y admiradores se enteraron por casualidad que Augusto Sacoto Arias había dejado la vida, a la que exaltó y lo adornó de imágenes originales, en palabras plenas de limpieza. Con respeto y admiración copio las hermosas frases del escritor Filoteo Samaniego, constantes en “Epílogo de soledad crujidora” del Libro Augusto Sacoto Arias Obras Completas”. Cuando en un día de Enero de 1979 ese hombre de inmensa soledad se fue de nosotros, luego de violenta enfermedad, partió sin nadie. Lo había visitado pocos días antes Gustavo Alfredo Jácome; supo de su muerte y llegó para ver pasar la carroza fúnebre a la que seguían solo los familiares, soledad en lírico estremecimiento, la de su vida, como lo llamó Raúl Andrade volvíase la soledad rugidora que tanto acompañó al poeta. Se fue sin cortejo de escritores, periodistas, amigos o curiosos. Apenas tres comentarios recordaron al formidable escritor fallecido en una época de penumbra, lúgubre y desolada y el forzado silencio que se impuso con su muerte anticipada, quince años le siguió por mucho tiempo más, cuando ya sobrevino la definitiva muerte, así fue el velorio del altísimo poeta lírico. Augusto Sacoto Arias, hoy ya luz en reposo que parece repetirnos con elegía confidencial estas sus estremecedoras palabras a Alejandro Carrión. - 25 -


Ni tú ni yo de la muerte oiremos Su llave de ojo negro Que sin oírla De repente, Seremos tú y yo mano enterrada Empujando desde lo hondo la fresca dalia Y aventarán su espejo Nuestras cales caídas (Quito, enero de 1939)

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BREVE ENCUENTRO CON SU POESIA “Se abre un día en el Ande”- 1931 Fragmento ------------------------“Solo yo sé que la noche, Del troje de las colinas Se roba almudes de estrellas” --------------------------Visión del campo serrano brindando poesía intacta, poesía almacenada por siglos; creador de neologismos poéticos, imágenes bruscas tal” para hacer que se suicide el blanco alacrán del frío. Poesía inicial de temas criollos que luego, fue superada por el autor. “La Ciudad Vestida de Gala”- 1932 Fragmento Bajo su seno izquierdo la media luna de calcio de una torre, es un corazón de campanario, nido en donde el pájaro Angelus incuba cadencias Poema en el que entrelaza sucesivamente imágenes colocando al lector y a la poesía en levitación. “Sismo” 1940 Fragmento Dedicado a Joaquín Gallegos Lara - 27 -


“Esbeltas torres góticas estaban ya tronchadas con un destino análogo al de los girasoles” Poema estremecedor del terremoto de Tokio. Publicado en editorial Asia-América- Tokio-1940 concepción poética admirable del terremoto causado por la erupción del volcán Fuji-Yama. La devastación y muerte reproducida en símiles, metáforas escritas por Augusto; imágenes que seleccionan lugares castigados por el tremendísmo, como el asilo de niños ciegos que en su lenguaje Braile, no digitan el terremoto y la muerte. Los ángeles dejaron Seguramente En una escalinata del asilo de ciegos, El epitafio de un Jacinto, Porque hasta ahí apenas – llegó la huida de los niños ciegos, que gastaron sus yemas en los textos de de Braile sin descubrir ese alto relieve de las rutas”. “Itinerario del Habitante Humilde” Fragmento Para usted José Alfredo Llerena Que nos obliga a saber de memoria Sus versos Hoy nuestros ojos buscan una ruta hacia las tierras encendidas; - 28 -


donde no se ha intentado todavía expropiar a la alondra de su feudos de cielo donde cada laguna es archivo de garzas y los hombres temen a los tigres; y los senos de las mujeres son más dóciles que las frutas silvestres En ese entonces su cielo azogueño no estaba parcelado y con propiedad el poeta señala: “donde no se ha intentado todavía expropiar a la alondra de su feudos de cielo” “Lectura para los vidrieras urbanas” – 1935 Poetiza a la urbe mayor en impulso de crecimiento urbano que acoge en su seno los primeros movimientos sociales reivindicatorios y poéticamente compara con la diminuta urbe que dejó atrás. Allá quedan nuestras madres Esquemas de la angustia en las rayas de tiza de sus canas Y junto a los geranios de la escuela, Mirando cómo envasan su tinta los geranios Nuestros hermanos pequeñitos ------------------------------En esta alba que trajo su perfume en un insomnio de frutas - 29 -


una palabra inmensa hecha de aristas que un primero de mayo hizo arder como tea la rosa de los vientos que es carmín en los labios de nuestras novias pálidas que es nuestro pan, nuestra agua y nuestra lámpara. Revolución “Encuesta a los puntos cardinales”-1937 “Pero es inútil llegar con esta encuesta Hasta la paz crucificada De los cuatro puntos cardinales” Augusto encontró motivos de la poesía postmodernista en los contenidos de la naturaleza. Cuatro puntos cardinales crucificados desde temprano hasta siempre, el hombre y la naturaleza comparten la crucifixión redentora. Del libro que no se editó “Porvenir del Humo”, rescatamos “Negrito Extraviado” “Compañera Negra es usted Pobre Y aquí hay varios señores Que en oro compran niños negros” Verso estremecido de reconvención social por el tráfico humano de niños negros que, hasta ese entonces, no alcanzaba su cédula de identidad de persona supuesto racional de derechos y respeto. Aunque, en ese tiempo, también se compran niños blancos para extraerles órganos vitales para transplantes a niños gringos nacidos con deficiencias por los vicios de sus padres. - 30 -


“Plan de júbilo nuestra, compañera – 1937 Nos plantamos junto al primitivo rubor de la tierra de la tierra de soles dorados de la tierra de soles tremendos de profundos soles que anuncian el color de la fruta, de la flor y del agua llegando tú y yo junto a las frutas nuevas de los matinales mercados.

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Algunos criterios sobre el Autor Internet – septiembre de 2004. Nació en Azogues el 18 de Septiembre de 1907. Estudió el bachillerato en su ciudad Natal. Pasó a Cuenca siguiendo jurisprudencia y ciencias sociales; terminó, sus estudios en la Universidad Central de Quito. Alternaba los trabajos de abogado, con la docencia, la administración pública con la creación literaria y se vinculaba con los grupos culturales más prestigiosos. Es colaborador, fundador y mantenedor de revistas, entre estas “Revista del Mar Pacífico”; es la que más se destaca. Escribió las obras dramáticas “La furiosa Manzanera, “Velorio del Albañil y “Adath”. Benjamín Carrión: “El mandato interior subconsciente de imagen y emoción, se cumple en la poesía de Sacoto con una precisión, una pureza, una sabiduría perfecta. Había de pensar en Alberti.- el poeta que nos trajo los ángeles para hallarle antecedente.” Hernán Rodríguez Castelo: “El velorio del albañil, el texto tiene altísimo lirismo, variedad de voces y juegos corales, la tensión del dolor irremediable, secuencias muy marcadas con grandes posibilidades plásticas, no hace falta mucha imaginación para ver todo lo que el gran teatro contemporáneo pudiera hacer en este hermoso poema dramático” - 33 -


Los poetas de “Elan” – Augusto Sacoto Arias – 1907. “Los poetas de este grupo se encauzan hacia una lírica interior, cerebral, pero también se nota la decisiva influencia de los movimientos sociales que le gestan en el país y en el mundo especialmente las dudas que plantean las consecuencias de la primera guerra mundial y el periodo posterior” (Hernán Rodríguez Castelo) Isaac J. Barrera “Las generaciones nuevas llegan apresuradas, pero ya estos nombres no podrían ser desplazados, sino que su obra se concretará de modo definitivo y formal, porque se encuentran ya en el camino de las realizaciones que no admiten detenimiento ni retorno…Convencido de los valores esenciales de lo poético Augusto Sacoto Arias dio a la publicidad obras que le consagraron como poeta del dolor y de drama, que agudiza los sentidos y burila las palabras. Publicó varias obras interesantes, hasta dar con la fórmula que parecía corresponder a su temperamento y a su personalidad de escritor. Sintetizo su valor de poeta, dentro de las generaciones modernas con el poema dramático “Furiosa Manzanera” que mereció un premio de literatura en años anteriores. Después ha recorrido los países de América y con su fervor comunicativo se ha puesto en contacto con los valores intelectuales del continente. No ha publicado nada desde hace algún tiempo; es de esperarse que su obra madurada en la reflexibilidad y en la apreciación de otros medios, sea la continuación digna de lo conocido hasta ahora….” - 34 -


Revista del Mar Pacífico… N.- 1.- Noviembre de 1940 Raúl Andrade. Augusto Sacoto Arias: extraño y verídico signo en nuestro Zodíaco Literario. “Desde su cochecillo de ruedas de pensativo, infante mutilado, atisbó José Carlos Mariátegui, con su videncia realista ascender al orto de la nueva poesía peruana en la figura acuchillada y dramática de César Vallejo. Sin temor de echar a perder a quién es ya una verdad evidente y cuajada en la nueva poesía del Ecuador, puede aplicarse la análoga opinión a Augusto Sacoto Arias- ¿Y por qué no Augusto Sacoto a secas y sin riesgos? Cuya reciente producción literaria “Adath” y la Furiosa Manzanera – se insinuó vinculada de fulgurantes halos líricos y no arbitrariamente había que recurrir a esta reminiscencia. Pasión y fuerza líricas en la obra de Augusto Sacoto Arias (Antonio Sacoto. “Temas Literarios” – Edit. Universidad de Cuenca – Abril de 1995) Con mucha justicia y gran a cierto, el Banco Central acaba de publicar Obras Completas de Augusto Sacoto Arias, con un extenso y juicioso estudio introductoria de Filoteo Samaniego. Augusto Sacoto Arias (1907-1979) es, sin lugar a duda. El poeta lírico más logrado de la provincia del Cañar y, sin embargo por asares y avatares de la vida, su obra permaneció inédita, desconocida para las generaciones contemporáneas, la misma vida del autor - 35 -


estuvo al margen del devenir cultural en las últimas dos décadas de existencia. “Nadie dijo nada de él dice Rodrigo Villacís, aunque muchos sabíamos que era un hombre valioso, una de las cumbres cimeras en nuestra literatura, un autor cuya obra aunque parva permanecerá en el HABER de la literatura Nacional. Nunca se nos ocurrió hacerle una entrevista; jamás fue invitado a reunión alguna donde se supone que van los intelectuales. No le tomábamos en cuenta, en suma” Augusto Sacoto Arias nació en Azogues, donde pasó su niñez, su juventud y escribió su primera poesía para luego trasladarse a la ciudad de Quito, con la valija llena de sueños, ilusiones y proyectos. Allí conoció a la flor y nata de la intelectualidad capitalina, desempeño algunas funciones judiciales y depuró su poesía con una profunda pasión por la naturaleza, por el hombre y su peripecia, y se volvería un verdadero promotor de las letras ecuatorianas a través de la Revista del Mar Pacífico, elaborada, dirigida, compuesta, distribuida por Augusto Sacoto Arias; revista que nos da una ojeada clara de las inquietudes intelectuales de su tiempo publicaciones, nombres y obras. No escatimó esfuerzos para difundirla a través del continente y fuera de él, según se desprende de la correspondencia que mantiene con intelectuales de otras latitudes. Así vemos por ejemplo que envía diez ejemplares a Gonzalo Zaldumbide que residía en Europa, cuando sabemos a las estrecheces económicas de su vida - 36 -


privada. Es, sin duda un hombre quijotesco que puso su empeño poético y su afán de difusión cultural por encima de las exigencias del diario vivir. Luego de su regreso de Buenos Aires, igual cosa hará al abrir su librería Moderna, donde se encontraban libros recién publicados en la Argentina y España. Libros de excelente calidad y reconocidas casas editoriales, muebles elegantes, estanterías sofisticadas, iluminación apropiada; en fin, cosa que iban en mengua de su economía, pero que, sin embargo, las realizaba en beneficio del público lector ecuatoriano, con el afán de que se leyera el libro foráneo. Sus empeños fracasaron porque al propietario del negocio le faltaba un sentido comercial. La obra de Sacoto Arias publicada en revistas, periódicos y hasta hojas sueltas, todavía se encuentra desperdigada, a pesar del enorme empeño del Banco Central por recopilarla. Sin embargo de lo coleccionado sale a la luz el enorme venero de su lírica, entre cuyos títulos hay que distinguir El Velorio del Albañil 1938 La furiosa manzanera (1942) (primer premio en el concurso nacional de poesía) Poema Coral de San Mateo en llamas. Alegoría del Capitán Antonio Ricaurte (1943), Adah tragedia escrita en tres actos y otras obras. Sacoto Arias es un asiduo lector universal, por eso influyeron en su poesía las literaturas de vanguardia, el simbolismo francés y principalmente la poesía española de la generación del 27 muy claras son las vetas poéticas que unen a Sacoto Arias con Cernuda, Alberti y principalmente, con Federico García Lorca el del canto gitano por el ritmo poético por el tono elegíaco y por la métrica. Igualmente se encuentra la asonancia - 37 -


métrica y temática con Lope de Vega en la alegoría del campo en los protagonistas de Fuenteovejuna y Furiosa Manzanera, en el lenguaje popular pero beligerante de los campesinos, por defender una justicia natural frente a la creada por el hombre. Por el tono triste y solitario melancólico y lastimero, no podemos sino recordar a otro poeta latinoamericano César Vallejo, con quien hay, además, una apariencia física. Sin que nuestra intención sea analizar la poesía de Sacoto Arias, no podemos sino resaltar algunos logros líricos como los que siguen: en su poema “Se abre un día en el Ande” (1931), dice: De repente los rebaños/ como cántaros de leche/ se riegan los senderos/. Es clara la imagen y el contraste. Otro ejemplo. Porque soy todavía el niño que sube cantando a la/ colina mayor/ para coger la mano azul de Dios./ porque todavía soy el niño de mano delgada y ojos melancólicos y/ lengua de fuego que interroga la noche azul/ y porque todavía soy el niño salvaje de julio/ el mes de la cometa azul y del agua azul y la niña/ azul cuyo corazón suena en nuestra sangre/ como el latido de una niña de 11 años./ Adviértase el predominio del adjetivo azul, de matiz modernista, pero primeramente porque es la voz del niño que canta con pureza y viene a ser como elemento etéreo y azul, viene a ser su calificación de julio, tiempo de cometas y del encuentro con la niña, que se sumerge en el latido de una estrella de once años. Azul es la niña, azul es el agua, azul la cometa, la mano azul de Dios, la noche es azul. - 38 -


La manzanera se va con fresco sol en la frente,/la manzanera se va/ deja la sábana tibia/ por el cesto y la plazuela. Qué hermosa imagen de la campesina que deja la sábana tibia y se va con el cesto a la plazuela y con el fresco sol en la frente es ardiente. Dinámica, bella. En su poesía no puede dejar de manifestar el tono místico del soneto a Cristo; sin vacilar, lo consideramos como uno de los logros de su poesía por las imágenes, por el contenido lírico; por el engarzamiento místico con los clásicos del siglo de oro. Señor por el barranco de tu hermoso/ costado abierto por la fiera lanza/ y por la mata de violetas/ de cada mano tuya machacada; / por tus rodillas que el dorado hueso/ al descubierto dejan y nos dejan,/ polvillo de agonía en las entrañas/ de quienes lo lloramos y ensalzamos/ y por tus pies. ¡Señor! Tus pies de lino/ que entre viñedos se labraron dulces/ ya en cestos de sangre desaparecen/ detén al viñador en su arrogancia/ y en mansedumbre a sus viñedos;/ guíale/ Adviértase aquella hermosa metáfora mata de violetas la adjetivación, fiera lanza; la expresión barranco de tu hermoso costado y cada mano machacada, tus rodillas que el dorado hueso al descubierto dejan, en fin un léxico altamente expresivo por los matices profundos; imágenes que llegan a comunicarnos esa visión mística frente al cristo crucificado. Por ello no vacilamos en comparar este soneto con los de Fray Luis de León, San Juan de la Cruz e Ignacio de Loyola. Igualmente, el tema de la muerte es recurrente en la poesía de Sacoto Arias y la encontramos con una serie de imágenes “sandalia de - 39 -


espuma”, “Manto en ceniza de rocas labrado”, “afilada mano de cera”. Esta imagen de la muerte es constante del modernismo y también de la generación del 27, pero su poesía, que ya en una carta a Pedro Jorge Vera indicaba de nuestra hambre y sed de belleza, también nos hablara de un compromiso beligerante de lo que podríamos enunciar de “ideología poética” cuando dice: De un tremendo reto con su mundo interior canto de intimidad junto al canto de verdades universales. Junto al canto del hombre integral. Por ello hay un tremendo desden, hacia “la saliva tricolor de los patrioteros y juglares y de los hombres sensibles de segunda mano, nuestro canto ha de ser, poeta. Ha de convencer poeta, ha de gustar en todo tiempo, poeta. Mi libro ha de ser el mejor alegato de nuestra poesía, de nuestra poesía de hombres, de luchadores de hombres que tienen también un recio compromiso con su mundo interior” Así lo dice en carta a Pedro Jorge Vera. De la lectura de su poesía no se puede dejar de advertir esa enorme fuerza creadora, lírica, rara y excepcional que desnuda el hueso y roe la entraña, que le lleva del suplicio y la soledad a la alegría o de la luz candente de un campo de manzanas a la beligerancia, a la rebelión y a la tragedia. Poesía envuelta en intimidades, poesía que nace del hombre visionario, poesía que nace de la angustia, del ser inmensamente puro, en nupcias con el vocablo expresivo de poesía de la soledad y la muerte, del amor y la ternura, de la niñez y el adolescente, frente al hombre maduro, descarnado, por el tiempo, por la miseria, por el hambre y por el mismo hombre. La poesía de Augusto Sacoto Arias - 40 -


es penetrante, desoladora y altamente humana, es poesía regional por aquellas fincas de manzana de Zhindilig, y es altamente universal por los sentimientos envueltos en metáfora lírica sobre el candor del hombre que canta la naturaleza y se conduele del dolor humano. Por todo ello la poesía de Sacoto Arias debe ser reivindicada, leída, junto a la de los grandes de la poesía de este siglo: César Dávila, Jorge Carrera, Jorge Enrique Adoum, Efraín Jara, cada una de estas expresiones líricas tiene sus méritos y logros poéticos en sus respectivas vertientes. Así también la tiene la de Augusto Sacoto Arias.

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Augusto Sacoto Arias, su Creación Poética y Cronológica