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18.00 Manualidades

17.30 Despacho de Cáritas

18.00 Alabanza

LUNES 19

SANTA ISABEL

MARTES 20

NUESTRA PARROQUIA

19.00 Misa y Despacho Parroquial 10.00 a 13.00 Despacho 11.30 Misa 18.00 Servidores del Evangelio y Ap. Oración

MIÉRCOLES 21

17.30 Legión de María. Medalla Milagrosa

JUEVES 22

Misa 19.00 y Adoración 19.00 Misa y Catequistas

VIERNES 23

24.00 Misa del Gallo

SÁBADO 23

SELEMNIDAD DE LA NAVIDAD MISAS 13.00 Y 19.00

DOMINGO 25

FELCITACIÓN AL SR. OBISPO El Viernes 23 de diciembre a las 12.30 en la Capilla del Seminario tendrá lugar la tradicional felicitación navideña al Sr. Obispo. Consiste en una celebración de la Palabra en la que D. Ramón nos dirige su mensaje para después felicitarnos y compartir un rato de familia. Estáis todos invitados.

FIESTA DE LA SAGRADA FAMILIA Este año celebraremos esta fiesta el 30 de diciembre. En la Eucaristía de ese viernes a las 19.00 os invitamos a asistir en familia padres e hijos y las parejas que hayan cumplido en 2001 o estén a punto de cumplir en 2011 bodas de plata o de oro, pueden participar de un modo especial.

FELICITACIÓN NAVIDEÑA DEL OBISPO

Nº 10

18 DIC 2011

«La Palabra se hizo carne y habitó entre nosotros» (Jn 1, 14) Este es el sublime misterio de la Navidad. Es la fiesta del diálogo de Dios con el hombre: Dios, que tanto nos ama, nos entrega en su Hijo, todos los secretos de su corazón de Padre. Nosotros recibimos esa Palabra, la sembramos en nuestra vida y la damos a conocer. Ella nos va transformando a imagen suya y esta Palabra se transmite de generación en generación. Según la Carta a los Hebreos, antes nos había hablado Dios a través de los Profetas, en muchas ocasiones y de munchas maneras. Ahora, en una Navidad eterna, nos ha hablado por el Hijo. Nos ha dado y dicho «todo» en el Niño Dios (cf. Heb 1,1) En el silencio de la Noche Navideña, en el misterio de ese Niño reclinado en un pesebre, Dios habla a los sencillos y les revela sus secretos. Sólo ese amor entiende el lenguaje divino. Sólo quien acude al Portal como un niño, como Francisco de Asís, puede acercarse al misterio y calentarse del amor divino. Jesús, entonces, se apodera y transforma nuestro ser. La gloria del Señor nos envuelve de claridad (cf. Lc 2,9). Esta es la verdadera Navidad: cuando la salvación de Dios llega a nuestra casa, como Zaqueo, y la gloria del Padre brilla en nuestro interior. No podemos, luego, guardarnos ni ocultar esa luz y la anunciamos. Transformados, como los pastores de Belén, no podemos callar, lo que hemos visto y oído. Cantamos juntos, con los ángeles, ¡Gloria a Dios en el cielo y paz a los hombres que ama el Señor! (cf. 2, 16-20) Esta vivencia de la fe en el Misterio de la Navidad está acompañada en todos de vivencias familiares, de recuerdos de amigos y de sueños de un pasado. Vivimos junto a otros este misterio y hacemos presentes a María y a José, a los enfermos y ancianos, misioneros y cooperantes, a quienes creen en el Niño Dios y a quienes no creen, sobre todo, a cuentos sufren cerca y lejos de nosotros. Es nuestra gran familia con quienes oramos, de mil formas distintas, y de toda la tierra brota esta plegaria dirigida al cielo: «Ven, Señor… que te esperamos… no tardes Señor». ¡Ojalá nunca se apague este clamor y deseo! Para todos: ¡FELIZ NAVIDAD!


CUARTO DOMINGO DE ADVIENTO CICLO B PRIMERA LECTURA LECTURA DEL SEGUNDO LIBRO DE SAMUEL 7,1-5. 8b-12. 4a.16 Cuando el rey David se estableció en su palacio, y el Señor le dio la paz con todos los enemigos que le rodeaban, el rey dijo al profeta Natán: -- Mira, yo estoy viviendo en casa de cedro, mientras el arca del Señor vive en una tienda. Natán respondió al rey: -- Ve y haz cuanto piensas, pues el Señor está contigo. Pero aquella noche recibió Natán la siguiente palabra del Señor: -- Ve y dile a mi siervo David: "Así dice el Señor: ¿Eres tú quien me va a construir una casa para que habite en ella? Yo te saqué de los apriscos, de andar tras las ovejas, para que fueras jefe de mi pueblo Israel. Yo estaré contigo en todas tus empresas, acabaré con tus enemigos, te haré famoso como a los más famosos de la tierra. Daré un puesto a Israel, mi pueblo: lo plantaré para que viva en él sin sobresaltos, y en adelante no permitiré que los malvados lo aflijan como antes, cuando nombré jueces para gobernar a mi pueblo Israel. Te pondré en paz con todos tus enemigos, te haré grande y te daré una dinastía. Y, cuando tus días se hayan cumplido y te acuestes con tus padres, afirmaré después de ti la descendencia que saldrá de tus entrañas, y consolidaré el trono de su realeza. Yo seré para él padre, y él será para mí hijo. Tu casa y tu reino durarán por siempre en mi presencia; tu trono permanecerá por siempre." Palabra de Dios. SALMO RESPONSORIAL SALMO 88 R.- CANTARÉ ETERNAMENTE TUS MISERICORDIAS, SEÑOR. Cantaré eternamente las misericordias del Señor, anunciaré tu fidelidad por todas las edades. Porque dije: "Tu misericordia es un edificio eterno, más que el cielo has afianzado tu fidelidad." R.Sellé una alianza con mi elegido, jurando a David, mi siervo: "Te fundaré un linaje perpetuo, edificaré tu trono para todas las edades." R.Él me invocará: "Tú eres mi padre, mi Dios, mi Roca salvadora. Le mantendré eternamente mi favor, y mi alianza con él será estable. R.-

SEGUNDA LECTURA LECTURA DE LA CARTA DEL APÓSTOL SAN PABLO A LOS ROMANOS 16,25-27 Hermanos: Al que puede fortaleceros según el Evangelio que yo proclamo, predicando a Cristo Jesús --revelación del misterio mantenido en secreto durante siglos eternos y manifestado ahora en la Sagrada Escritura, dado a conocer por decreto del Dios eterno, para traer a todas las naciones a la obediencia de la fe--, al Dios, único sabio, por Jesucristo, la gloria por los siglos de los siglos. Amén. Palabra de Dios. EVANGELIO LECTURA DEL SANTO EVANGELIO SEGÚN SAN LUCAS 1, 26- 38 En aquel tiempo, el ángel Gabriel fue enviado por Dios a una ciudad de galilea llamada Nazaret, a una virgen desposada con un hombre llamado José, de la estirpe de David; la virgen se llamaba María. El ángel, entrando en su presencia, dijo: -- Alégrate, llena de gracias, el Señor esta contigo. Ella se turbó ante estas palabras y se preguntaba qué saludo era aquel. El ángel le dijo: -- No temas, María, porque has encontrado gracia ante Dios. Concebirás en tu vientre y darás a luz un hijo, y le pondrás por nombre Jesús. Será grande, se llamará Hijo del Altísimo, el Señor Dios le dará el trono de David, su padre, reinará sobre la casa de Jacob para siempre, y su reino no tendrá fin. Y María dijo al ángel: -- ¿Cómo será eso, pues no conozco a varón? El ángel le contestó: -- El Espíritu Santo vendrá sobre ti, y la fuerza del Altísimo te cubrirá con su sombra; por eso el Santo que va a nacer se llamará Hijo de Dios. Ahí tienes a tu pariente Isabel, que, a pesar de su vejez, ha concebido un hijo, y ya está de seis meses la que llamaban estéril, porque para Dios nada hay imposible. María contestó: -- Aquí está la esclava del Señor; hágase en mí según tu palabra. Y la dejó el ángel. Palabra del Señor


Hoja parroquial nº 10. 18 de diciembre. 4º Domingo de adviento