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La Bicicleta

Mala, mala

Mientras tengas hijas en la cuna, no llames puta a ninguna. Dicho Popular

Enrique Jiménez Hernández

La bicicleta es un vehículo de transporte personal. Es necesario montarlo y pedalearlo para tener una experiencia fantástica, única e inigualable. Los viajes en bicicleta destensan, mejoran la actitud, contribuyen a mejorar las relaciones humanas, detonan la creatividad. Si tú opinas diferente, ¡cada quién sus viajes y su bicicleta!

“Lo vivido y lo bailado, ni Dios padre te lo quita” Dicho popular

¿Dónde diablos andabas, con quién, haciendo qué? Mis ojos han visto el mar desde las montañas, mis oídos escuchado rugir al ocelote. Allá, más allá, de donde mis ojos miran, en el pantano los cocodrilos devoraron una vaca. ¿Y tú?, bien gracias, ni tu sombra. ¿Para qué sirve la rueda, la honda, el hacha. Para qué la letra, el cero, el fuego? Si no estás. ¿Y si te roban, y si te dañan, y si te pierdes, y si te espantan? ¿Qué hago yo sin ti? lo que hago, lo que haga no sirve para nada. Tengo los párpados de rana, mala, mala.

Enrique Jiménez Hernández

Escritor y poeta Diseño y fotografías: Bertha Reyes Martínez


La torta. “Para ser puta y no ganar nada, mejor mujer honrada”. Dicho popular

Enrique Jiménez Hernández

Orgullosa de la ropa que portaba, pantalón y blusa nueva, entró y salió taconeando de la vecindad. Que las compañeras vean el ajuar que traigo puesto pensó. Acudió cuatro veces al estanquillo de la esquina, compró mayonesa la primera, queso amarillo la segunda, pan la tercera y jamón la cuarta. Las ocasiones que tránsito por el pasillo a nadie encontró. En la cocina del departamento preparó una torta y no halló en la alacena condimento, una torta sin picante no es una buena torta murmuró y volvió a la tienda. - Petra, ¿quién compró esa ropita? Dijo irónicamente el tendero. - Armandito, desde hoy llámame Jessica. - ¿Y, cómo hizo para cambiar de nombre si usted ya está crecidita?

- Nos conocemos desde niños, deja el usted. Tú y todos los hombres son unos cabrones, siempre perseveraron para acostarse conmigo, y ya acepte. - ¿¡Te volviste puta!? - El dinero de una buscona vale lo mismo que el dinero de cualquiera. Dame una lata de chipotles. - Siempre te encanto el chile. Afirmó Armando. Media hora después regreso a la vivienda, con ochocientos pesos, sin mercancía, un poco cansada y sin poder sentarse. “Ni perro sin pulgas, ni pueblo sin putas.” Dicho popular

Panteonera (fragmento) De donde vivo a tu casa hay veinte pasos, pero tu desdén va de ida y vuelta de Timbuktu a mi mesa. … El interés se te acabo, ¿la causa? qué importa. A ratos me asalta la duda: ¿Estás trompuda o quieres beso?

Escritor y poeta: Enrique Jiménez Hernández. Diseño y fotografías: Bertha Reyes Martínez

La bicicleta