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Antología de retratos literarios

Trabajo realizado por niños y niñas de 4° grado de la Escuela N° 7 “Manuel J. García” DE 10. 1


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PRÓLOGO Queridos lectores y lectoras: Les presentamos nuestra “Antología de retratos literarios”. En ella encontrarán retratos de personajes de leyendas, cuentos populares y fábulas. Estas narraciones las leímos en clase durante los tres primeros bimestres de 2012. Luego, cada uno de nosotros escogió al personaje que más le gustó, dibujó su retrato y, por último, escribió su descripción literaria. El retrato literario es la representación de los aspectos físicos y psicológicos del personaje. Estas características se mezclan para transmitir, a través de las palabras, cómo es y quién es el protagonista de un relato. Les queremos contar que este trabajo que realizamos entre todos nos contó un montón porque fue un proceso largo de escritura, corrección y reescritura. Mientras corregíamos los retratos, la profesora nos repetía una y otra vez las reglas de escritura y, también, que escribir es una tarea muy difícil si queremos lograr buenos resultados. Por eso, este proceso nos cansó bastante; pero, cuando vimos el borrador de la antología en la pantalla digital del laboratorio de informática, nos alegramos y pensamos que tanto esfuerzo había valido la pena. ¡Ahora sí! Les damos la bienvenida y esperamos que disfruten mucho de nuestra antología. Las niñas y los niños de 4° y su maestra Patricia. 3


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Primera parte. Leyendas. Las leyendas son narraciones que cuentan el origen o surgimiento de fenómenos de la naturaleza de marera fantástica. Estas historias han pasado de generación en generación oralmente. Algunas de ellas son muy antiguas y hoy forman parte de la cultura de muchos pueblos originarios. Otra característica de las leyendas es que existen diferentes versiones de un mismo relato.

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Anahí: la cantante guerrera. Anahí tenía los ojos azules, la nariz redonda, las pestañas finas y largas. La sonrisa de la indiecita era muy linda y grande. Ella tenía el pelo y el cuello largo y era flaca. Anahí era una princesa guaraní. Ella tenía una bellísima voz y, en tiempos de paz, cantaba canciones de amor y de alegría. Además era inteligente, ágil y bondadosa. Junto a sus padres, la indiecita vivía en la casa más grande del pueblo porque su papá era el cacique de la tribu. La casa estaba hecha de paja y de palos de los árboles. Anahí amaba la naturaleza, le gustaba jugar y charlar con sus amigas. A la princesa no le gustaba ningún chico porque se dedicaba a ser la líder de su tropa, a cosechar yerba mate y a darle de comer a los animales. Cuando llegó el hombre blanco a las tierras del río Paraná, trajo la destrucción y la guerra. Anahí se convirtió en la líder de su tribu y cambió las canciones de amor por las de batalla. La niña alentaba a su tropa y por eso, los españoles la raptaron pero ella mató al centinela y pudo salir de la prisión. Por esto, los conquistadores la volvieron a atrapar y la quisieron quemar atada a un árbol. Anahí cantaba y el fuego la rodeaba pero no la quemaba. De pronto, llegó una nube que transformó a Anahí en una flor de color rojo. Así nació la flor del ceibo.

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El hombre pulverizado por un rayo. Yupá tiene ojos de color negro y son medianos. Tiene nariz larga y la boca mediana. Su pelo es negro con flequillo corto. Su físico es alto, delgado y fuerte. Él usa un objeto especial: el silbato para llamar a la gente de su tribu. Su ropa es un trapo marrón. El protagonista de “La leyenda del girasol” es valiente porque se ofreció a ir a un pueblo vecino a recoger el fuego sagrado para salvar a su tribu. En ese viaje un rayo lo pulverizó. La Pacha mama, en donde él murió, hizo crecer una planta nueva que siempre mira al sol y al atardecer deja caer su brillante corona al suelo. Esa planta se llama girasol y recuerda la muerte de Yupá, que se sacrificó para salvar a su pueblo. 8


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La mujer del cacique. La mujer del cacique de una tribu de la provincia de Santiago del Estero, era una mujer egoísta y malvada. Miraba a las otras mujeres con desprecio y usaba un poncho de color rojo, negro y blanco. No quería compartir ninguna cosa, ni con los pobres. Una vez, le quitó los panes a una viejecita y, por eso, fue castigada y transformada en la tanta micha, una serpiente venenosa. Además de malvada, la mujer del cacique era un poco fea: tenía ojos, boca y nariz grandes y pestañas largas. Era alta, delgada y frágil. Era malhumorada, bruta, cruel y cobarde pero tenía la habilidad de hacer panes. Así fue como conoció a la vieja que la maldijo transformándola en la tanta micha cuando el poncho que ella usaba se le pegó a la piel.

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El primer niño que vio caminar a un árbol. Los ojos de Nahuén son marrones, la boca chiquita y la nariz triangular. Su pelo tiene flequillo, es largo y sedoso. Él es bajo, delgado, fuerte y elegante. Nahuén lleva una cinta en la cabeza. El niño usa unos zapatos de piel de zorro que su madre le hizo. Él es valiente, generoso y confiado. Nahuén es valiente porque se enfrentó a sus temores cuando su padre estaba perdido en la nieve y él fue a buscarlo ya que su madre estaba preocupada por la desaparición de su esposo. El indiecito es generoso porque le dejó los zapatos al árbol llamado Pehuén. Nahuén hizo esto porque el árbol era sagrado para el pueblo mapuche y todos los que se encontraban con el Pehuén debían dejarle una ofrenda. En su camino, Nahuén se encontró con unos hombres de otra tribu y se acercó con confianza para pedirles ayuda pero, estos hombres le sacaron el abrigo y el alimento que tenía. Gracias a la generosidad de Nahuén, el árbol sagrado lo arropó entre sus ramas y de esta manera, el indiecito no tuvo miedo ni frio y pudo sobrevivir a la tormenta de nieve. Su padre lo encontró al día siguiente e hicieron una fiesta. 13


Anahí: la más fuerte de su tribu. La nariz de Anahí, la princesa de una tribu guaraní, era chica, sus ojos eran negros y grandes. Su boca también era grande. Su pelo era corto, morocho y sedoso. Era alta, delgada y fuerte. Ella no era la más linda de su tribu pero sí era la más valiente. Anahí cantaba canciones de amor y de alegría pero, cuando llegó el hombre blanco, ella comenzó a cantar canciones de guerra porque los conquistadores trajeron la destrucción a su tribu. La princesa era valiente porque condujo a su tribu en la guerra contra los españoles y dio la vida por su pueblo. Los europeos la capturaron en una batalla pero la indiecita le clavó la espada al centinela en el pecho y escapó. Los hombres blancos vieron al centinela muerto y fueron a atrapar a Anahí. Cuando la capturaron otra vez, la llevaron a un árbol, la ataron y prendieron una hoguera a su alrededor. La indiecita comenzó a cantar, llegó una nube y la rodeó. Cuando el fuego se apagó, la princesa había desaparecido pero en su lugar se encontró una hermosa flor roja: la flor del ceibo. 14


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La mujer que se transformó en serpiente. La mujer del cacique era flaca, con nariz discreta, ojos grandes y boca chica. Su pelo era morocho y largo. La protagonista de la leyenda “La tanta micha” era engreída y siempre discriminaba. Ella vestía un poncho rojo, blanco y negro que usaba para distinguirse de las demás mujeres de la tribu porque era muy envidiosa. La mujer del cacique también era mala y cruel. Un día estaba haciendo una masa y se le apareció una vieja decadente. La anciana se le acercó y le dijo: -¿Me das un poco de tu pan? -¡No te daré de mi pan! ¡Haz el tuyo!- le gritó. La vieja comenzó a amasar con los restos de la masa de la mujer y le salieron muchos panes con ella. Entonces, la mujer del cacique, de tanta rabia que le dio, se olvidó de sus propios panes y se le quemaron. Por eso, le sacó los panes a la vieja diciéndole: -Estos panes me pertenecen porque la masa es mía. La vieja respondió: -Por no compartir un poco de pan a tu hermana ahora serás como eres en realidad: una serpiente venenosa y malvada. La vieja era en realidad una diosa y transformó a la mujer del cacique en una víbora. A partir de ese día nació la tanta micha. 17


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La mujer que se transformó en ñandú.

Flor tenía los ojos marrones. Su boca era chiquita y su nariz un poco gordita. Su pelo era morocho, corto y con flequillo. Flor era bajita, flaca y fuerte. La vestimenta de ella consistía en un trapo amarillo que se parecía a un vestido. También usaba vincha. La personalidad de Flor era muy simpática. Ella era valiente y generosa porque, con su esposo, salvaron a su tribu y se convirtieron en ñandúes. Esto sucedió ya que atrás los perseguía una tribu invasora enemiga y, cuando los estaban por alcanzar, sus pies se hicieron muy grandes y sus brazos se convirtieron en alas. Sus cuerpos se cubrieron de plumas y así se convirtieron en ñandúes. 19


Nahuén: el chico valiente.

Sus ojos son de color negro, su boca es de color rojo, el pelo es de color negro y su nariz es triangular. Es fuerte y alto. Es generoso, delicado y valiente. Es generoso porque se ofreció para buscar a su papá que estaba perdido en el bosque. Es valiente porque no tuvo miedo del árbol que apareció en su camino y lo cobijó entre sus ramas. Es fuerte porque logró pasar la tormenta de nieve y reencontrarse con su padre.

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El sagrado Yupá. Yupá era una persona buena y amable. Él tenía el pelo de color negro, su boca era chiquita, un ojo era pequeño y el otro era grande. Yupá era alto y simpático, valiente y generoso. Un día, que Yupá esperaba hacía tiempo, él se tuvo que despedir de los suyos y se dirigió al lugar donde aguardaban el sacerdote y los ancianos de la tribu para entregarle el fuego sagrado. El indiecito debía llevar la antorcha encendida al pueblo vecino aunque para ello tuviera que sacrificar su vida. En el camino, los dioses malignos crearon una tormenta terrible para que su misión no tuviera éxito. Yupá se cayó en un pantano y un rayo lo pulverizó. La Pacha mama vio lo que había pasado e hizo crecer una plantita llamada girasol en el lugar donde murió Yupá. El indiecito fue muy valiente porque nunca se detuvo cuando empezó la tormenta y fue generoso porque él quería a su gente y por ella dio su amor y su vida.

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La mujer víbora.

Paola era la mujer del cacique de una tribu de Santiago del Estero. Era egoísta y malvada. Sus ojos eran medianos, su nariz era chica y su boca era larga. Su pelo era largo. Era baja y usaba joyas. Un día se aproximó una señora y le dijo que era malvada y mezquina y por eso se arrastraría por el resto de sus días. Paola comprendió que la señora que la había visitado era una divinidad. Fue llorando y la siguió para pedirle perdón, pero su cuerpo comenzó a retorcerse de una manera fea. El poncho que usaba para diferenciarse de las otras mujeres se le quedó adherido a la piel. Se había convertido en la tanta micha.

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Segunda parte. Cuentos populares. Son relatos creados hace mucho tiempo atrás para entretener y dejar una enseñanza sobre buenas y malas acciones que pueden tener las personas. Por ello, los personajes de los cuentos populares reflejan las virtudes y los defectos de hombres y mujeres. En el pasado, estas historias se transmitían oralmente de generación en generación. En muchos casos, no se conoce el autor de los cuentos populares y existen diferentes versiones en distintos países.

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Oreste vs. la zanahoria mutante. Oreste tenía el pelo lacio y corto. Su boca era pequeña y siempre ensañaba los dientes para demostrar su fuerza. Su nariz era mediana y los ojos eran grandes y marrones. Los brazos del hortelano no eran grandes aunque él hacía ejercicio para tener músculos. Su cuello estaba siempre hinchado y se le veían las venas de la fuerza que hacía. Su personalidad era muy gruñona, siempre estaba de malhumor porque era desgarbado. Nunca usaba ropa linda ni accesorios, pero tenía un gorro y usaba zapatillas todos los días. Oreste trabajaba en la huerta recolectando zanahorias. Un día, mientras sacaba las zanahorias, encontró una muy grande que no podía sacar. Llamó a su esposa, a su hijo, a su papá y aun así no pudieron sacarla. Después llamó a todo el pueblo para que lo ayude. Pasaron cinco horas de tirar y tirar de la zanahoria hasta que lograron sacarla. Con tres camiones la llevaron y luego la comieran. Les duró cuatro semanas. Finalmente, Oreste logró sacar la zanahoria gracias a la fuerza de voluntad que tenía.

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El anciano ayudado por sus mascotas . El anciano era gordo, narigón, bigotudo y tenía peludas las cejas. Sus ojos eran chinos. Llevaba puesto un sombrero negro. Un perro y un gallo acompañaban al anciano porque vivían con él en el campo. El gallo despertaba a su dueño puntualmente porque al anciano le gustaba levantarse muy temprano con el canto de su mascota. El perro lo ayudaba a arriar las ovejas porque el señor era muy trabajador pero, como era viejo, le costaba llevarlas a pastar solo. Un día, el hombre emprendió un viaje para hacer un negocio a un pueblo cercano. El gallo y el perro lo acompañaron. Cuando se sentaron debajo de un árbol para descansar, un zorro los quiso atacar. Finalmente, las mascotas defendieron a su amo: el gallo lo engañó para que se acerque al árbol y el perro le mostró sus grandes colmillos. El zorro huyó aterrorizado. Los animales del anciano lo protegieron porque él era un hombre bueno y generoso con ellos.

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La mentirita piadosa. Los ojos del labrador eran de color marrón claro y la boca de color rojo. El pelo del labrador (va… no tenía casi nada de pelo) era negro, muy corto y sedoso. Él era bajito y su cuerpo era gordito y fuerte. El labrador era un hombre generoso porque él les dio a sus hijos la tierra mientras vivía. Este hombre quería mucho a sus hijos y por eso deseaba que fueran buenos agricultores. Para enseñarles a cultivar la tierra, el labrador les dijo a sus hijos una mentira: que había enterrado su herencia en la viña de su propiedad. Los tres hijos fueron a buscar la herencia y, durante semanas, removieron la tierra con la esperanza de encontrar el tesoro. Los hijos no encontraron nada pero sí aprendieron a trabajar la tierra porque luego de la búsqueda, la cosecha fue diez veces mayor que las anteriores y los enriqueció. El labrador no era un hombre mentiroso pero les dijo a sus hijos esta mentirita piadosa para que ellos aprendan a cosechar y a cultivar.

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Oreste y la zanahoria más grande del mundo. Oreste era valiente, generoso, simpático y astuto. Su pelo era castaño y corto, sus ojos y boca eran grandes y su nariz era pequeña. Era alto, delgado, fuerte y elegante. Usaba un cinturón y un gorro. Oreste vivía en el campo con su familia. Su familia trabajaba en el huerto. Un día Oreste encontró una zanahoria que no podía sacar. Intentó todos los métodos pero no salía. Llamó a su esposa y también a su hijo. Como la zanahoria no salía, pensaron que había una ballena del otro lado del mundo aunque su hijo dijo que esto era imposible. Oreste llamó sus vecinos y después llamó a todo el pueblo. El hortelano no se dio por vencido porque era un hombre decidido. Después de las siete y media de la noche pudo sacar la zanahoria. El agujero llegaba hasta el otro lado del mundo. Al día siguiente, el pueblo comenzó a comer la zanahoria que les duró cuatro semanas.

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Tercera parte. Fábulas. Las fábulas son relatos que dejan una enseñanza llamada moraleja. Los personajes de estos cuentos son, casi siempre, animales que se comportan como seres humanos. Es decir, los protagonistas de las fábulas hablan, piensan, sienten, tienen defectos y virtudes y realizan actividades humanas. La moraleja aparece en el desenlace de la narración pero no siempre está escrita, a veces se desprende de la historia. La moraleja nos enseña qué está bien y qué está mal. 37


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El león salvado por un ratón.

El león era malo. Sus ojos eran grandes, sus dientes eran filosos y su pelo estaba muy desgreñado. Era astuto y malhumorado. En realidad no fue siempre malo, se hizo malo porque los ratones lo

molestaban.

Un día, el león se quería comer a un ratón y el ratón le pidió que no se lo coma. El león lo perdonó porque era el ratón muy chiquito y sintió lástima por él. Al final, el ratón ayudó al león cuando se quedó atrapado en una red y después se hicieron amigos.

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La mona sin defectos.

La mona se llama Camila. Su cabeza es más grande que su cuerpo. Ella tiene ojos de color negro y su boca es grande. Su pelo es corto, marrón, áspero y sin flequillo. Es baja y delgadita. Se destacan los brazos de la mona porque uno es más largo que el otro. Ella es frágil porque es chiquita y es desgreñada porque nunca se peina. No usa ropa ni accesorios. Camila es presumida porque ella dice que cuando se mira en el espejo se ve espléndida y, en vez de darse cuenta de sus defectos, critica a los demás. Un día, el dios Júpiter convocó a todos los animales de la tierra y se dio cuenta de que ellos se creían perfectos al igual que la mona Camila. Entonces, se enojó y dio como terminada la reunión. 40


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Una rana de la laguna

La rana del retrato se llamaba Rosita. Sus ojos y su nariz eran grandes. Su piel era verde rugosa. Rosita era de tamaño mediano y era fuerte. Su habilidad era que saltaba más alto que todas las ranas. Era elástica y tenía una lengua muy larga. El objeto preferido de Rosita era el cinto rojo que le servía para que se sintiera la más ruda de la laguna. Rosita era mala y egoísta y se burlaba del leño que le mandó Dios. Por estar burlándose, Dios le envió un lagarto a la laguna y desde entonces, las ranas sufrieron de la tiranía.

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El león que se despertó de mal humor. El león Agustín es alto, flaco y desgreñado. Los ojos son grandes, la boca es mediana y la nariz es gorda. Su pelo es naranja. Es malhumorado y malvado pero es valiente y le gusta atrapar ratones. Un día, Agustín se despertó de mal humor porque un ratón lo molestaba. El león agarró al ratón y, antes de que se lo devore, el ratón le dijo que no lo comiera. El león lo escuchó y lo dejó en libertad. Después, el ratón le dijo si podía ser su servidor y el león respondió que lo iba a pensar. Al otro día, el león cayó en una red de la que le costaba salir. Comenzó a gritar y a pedir ayuda. El ratoncito escuchó los gritos desesperados del león. Entonces, se acercó rápidamente donde estaba el león y con sus dientes logró romper lentamente la red y salvó al león de una muerte segura. Desde entonces, el león se hizo amigo del ratón. El león sigue siendo malvado y malhumorado pero no con su amigo: el ratón que lo salvó. 44


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El dios de pelo largo. El rey de los dioses es un ser cuyos ojos son uno más grande que el otro. Su boca es muy larga y su pelo es algo gris con muchas canas, largo y áspero. Él es muy alto y delgado, fuerte y elegante y lleva puesta una túnica. El rey de los dioses es simpático, delicado, valiente, generoso, bondadoso y, sobre todo, decidido. Un día, este dios escuchó que las ranas de la laguna pedían un rey. Entonces, como era tan bueno, les envió un leño para que las gobernara. Un rato después, el dios estaba durmiendo la siesta cuando escuchó a las ranas gritando quejosamente. El dios, muy enojado, les envió un lagarto y les dijo: - No supieron aprovechar del bien de la libertad y ahora sufrirán del mal de la tiranía.

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La rana ansiosa por un rey Esta rana tiene los ojos grandes, la boca es mediana y no tiene nariz. Tampoco tiene pelo. La rana del retrato es macho. Él es flaco, bajo y frágil. No usa ningún accesorio. Él es generoso y simpático pero no tiene poderes y no usa ningún objeto especial. Es simpático porque nunca se pelea con sus amigos ni se queja de nada. En la laguna en la que vive la rana, una vez sucedió algo que cambió la rutina: algunas ranas se quejaron de que no había orden porque cada rana hacía lo que quería a la hora que quería; otras ranas estaban muy aburridas porque nunca pasaba nada interesante. Por este motivo, el dios que escuchó todo lo que pasaba, les mandó un rey: un lagarto que destruyó la paz y la alegría de la laguna. Para la rana del retrato, fue muy injusto que le manden el lagarto tirano porque él es muy humilde y acepta las cosas que pasan sin quejarse.

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BIBLIOGRAFÍA UTILIZADA. La leyenda de la flor del ceibo.

En Lengua 4/ Ana Arias y otros. Buenos Aires:

Longseller, 2004. (Versión de Ana María Shua.)

La leyenda del girasol. Leyenda del Noroeste argentino.

Anónimo.

La tanta micha. Leyenda quechua. En Lautaro Parodi. Leyendas indígenas de la Argentina. Buenos Aires: Libertador, 2006. (Versión de Karina Sánchez.)

El árbol que camina.

Anónimo. (Versión libre de Pamela Archanco.)

La leyenda del ñandú. La gran zanahoria.

Fuente: http://www.argentina.gov.ar

Gianni Rodari. Cuentos para jugar. Buenos Aires, Alfaguara, 2009

La ayuda menos pensada. Cuento popular. En Manual 4/ Silvina Chauvin y otros. Buenos Aires: Santillana, 2011

El labrador y sus hijos. Cuento tradicional. En Manual 4/ Silvia Chauvin y otros. Buenos Aires: Santillana, 2011

El león y el ratón. En Manual 4/ Silvia Chauvin y otros. Buenos Aires: Santillana, 2011 La mochila. Fábula de Jean de la Fontaine. Las ranas que pidieron un rey. Adaptación de una fábula de Esopo. Silvia Chauvin y otros. Buenos Aires: Santillana, 2011

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En Manual 4/


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ÍNDICE Prólogo………………………………………………………………...……...….………3 Primera parte. Leyendas…………...…………………………………….……………5 Anahí: La cantante guerrera por Demián Ciro Rojas Cruz…..…….………...7 El hombre pulverizado por un rayo por Abraham Diaz Arzamendia…..….…8 La mujer del cacique por Marco Solorzano Caiafa……………….…………..11 El primer niño que vio caminar a un árbol Anahí: la más fuerte de su tribu por

por Nicolas Moreno y el grupo….13

Ángel Marquez y el grupo………….….14

La mujer que se transformó en serpiente por Hipólito López Calvo…..17 La mujer que se transformó en ñandú por Emilia Cabrera Flores…….…19 Nahuén: El chico valiente por Lucas Dominguez Santana……………….…..20 El sagrado Yupá por Tomás Lopez……………..………………………………….23 La mujer víbora por Sabrina Pereyra….………………………………………...24 Segunda parte. Cuentos populares……………………………………..……….….27 Oreste vs. la zanahoria mutante por Santiago Caleffa……….…….…….29 El anciano ayudado por sus mascotas por Axel Campos y el grupo……...30 La mentirita piadosa por Lara De Jesús………………………………….…...33 Oreste y la zanahoria más grande del mundo

por German Torres Kappes……..34

Tercera parte. Fábulas…………………………………………………….………...37 El león salvado por un ratón por Belén Mattioli…………..……………...39 La mona sin defectos por Rocio Barros Riveros….…………………………..40 Una rana de la laguna por Luciana Flores Berrenechea……………………..43 El león que se despertó de mal humor por Alejandra Olano…………….44 El dios de pelo largo por Annabella Falconeri……………………………..47 La rana ansiosa por un rey por Maria Gabriela Balbuena Amarilla…......48 Bibliografía utilizada………………………………………………………………..51 53


Los trabajos de esta antología fueron realizados por niños y niñas de 4° grado de la Escuela N°7 “Manuel J. García” del Distrito Escolar 10 de la Ciudad Autónoma de Buenos Aires. La creación de estos escritos estuvo enmarcada en el proyecto áulico “Antología de retratos literarios” que se llevó a cabo durante todo el ciclo lectivo 2012, en el área de Prácticas del Lenguaje. El principal objetivo del proyecto fue vincular los quehaceres del lector con los del escritor: se intentó que los niños y las niñas se sintieran parte de una comunidad de lectores, compartiendo la lectura de diversos relatos y confrontando las diferentes interpretaciones que hizo cada uno y cada una, al tiempo que se los estimuló para que valorasen la lectura literaria como experiencia estética y se los estimuló para que, a partir de una actividad del ámbito de la plástica, escribieran relatos literarios. Durante la fase de escritura - lectura de las producciones - reescritura, se buscó crear un clima de trabajo en el que cada estudiante pudiera consultar con otros acerca de las decisiones tomadas en relación a lo que se estaba intentando expresar y a la coherencia textual, al tiempo que se realizaba la escritura de forma individual. De este modo, los trabajos se llevaron a cabo en una rutina de correcciones entre pares y, luego, con la docente. Los diferentes borradores se realizaron en papel y en archivos de texto. Por último, se realizó la escritura conjunta de las definiciones de leyenda, cuento popular y fábula y, como cierre, del prólogo de la obra. Por otro lado, los niños y niñas también participaron del proceso de edición de esta obra, en relación al uso de las nuevas tecnologías de información y comunicación.

El retrato literario, el espejo que refleja con palabras al personaje. 01/01/2008 por: Aviondepapel.com El retrato literario es el recurso teórico que nos presenta al personaje, nos lo hace visible, creíble y cercano. No es más que la comunión estilística que relaciona los rasgos físicos con los psicológicos. Acumula detalles de una o varias partes del cuerpo, describe las características de su vestimenta, de sus posesiones, y las vincula a su comportamiento. Su físico y su personalidad se reflejan en un espejo de palabras.

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Antología de retratos literarios  

Trabajo realizado por alumnos de 4° de la Escuela N°7 DE 10

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