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Viviendo El pájaro canta por el solo afán de oírse, regala sus notas y quien se detenga se suma al coro; vuela por el mero placer de la ingravidez, invita desde lo alto y hay quien lo acompaña en su odisea. Sus ruidos internos lo siguen: come con hambre, ama si es invitado. Cuando vaticina la muerte, abrevia el camino a la tierra con los mejores recuerdos y se deja ir con el asombro del viaje iniciático y la nitidez del último vuelo; mientras yo te envidio, sigo en la partida sin comprender por qué vives ni lo que te queda después de la palabra.

Antología 4to FMP 2007  
Antología 4to FMP 2007  
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