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Buenos Aires, Argentina Edición mes de Noviembre 2016

Lucía Viva: Hoy en día vivimos en un mundo donde enseñan a las mujeres a cuidarse de no ser violadas, en vez de enseñar a los hombres a no violar.

REVISTA DALE 01


CUANDO MIRO EL MUNDO SOY PESIMISTA, PERO CUANDO MIRO A LA GENTE SOY OPTIMISTA

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LAS MEDALLAS SON DE ELLAS, LOS MÉRITOS AJENOS. EL CIRCUITO OFICIAL DE ARTE ESTÁ CANSADO DEL MERCADO EL PROBLEMA ES EL LENGUAJE LUIS FELIPE NOÉ LAS REDES, ARMAS DE DOBLE FILO CORAZÓN VALIENTE CARISMA: TECHNO ARGENTO DESDE CÓMEME BOB DYLAN ¿QUE SI ACEPTO EL NOBEL? POR SUPUESTO LUCÍA VIVA RESEÑAS LIBROS Y DISCOS


Una revista inquieta para gente inquieta pero para leer quietos y atentos 4

o no. Dale! un remix de todo lo que interesa Junto.


¿Cuál es la idea más peligrosa del mundo?

/ STAFF Edición: Catedra Manela Diseño: Carolina Sesa Corrección: Ezequiel Cafaro, Lucía Fernandez, Martín Carri. Revista Dale! / Noviembre 2016 Facultad Diseño y Urbanismo / UBA

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Edición 03. / Precio: $60 Contacto: info@revistadale.com.ar www.revistadale.com.ar


Por Analía Fernández

Las medallas son de ellas “Eres la primera persona en la historia en ganar dos medallas de oro olímpicas en tenis. Es una hazaña extraordinaria, ¿no?”, le dijo un periodista de la BBC a Andy Murray. La respuesta del tenista fue concisa y contundente: “Venus y Serena (Williams) han ganado como cuatro cada una”. Y expuso lo que muchos medios de comunicación hacen: subestimar olímpicamente la participación deportiva de las mujeres.

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P

ara la periodista deportiva e integrante de la Red Par y de la Red Internacional de Periodistas con Visión de Género (RIPVG) Lorena Jaimarena, hoy en día “hay mayor cobertura lo cual no significa que sea una mejor cobertura. Hay volumen de información, de noticias, pero el tratamiento sigue siendo deficiente en general. Ya que no resulta ecuánime, ni inclusivo”. Jaimarena, señala que uno de los avances que hubo en relación a la cobertura mediática es que “hay cada vez más personas con perspectiva de género que reciben la información, la interpelan, la cuestionan y la debaten”. En este mismo sentido, desde la Universidad de Cambridge realizaron un estudio que analiza el lenguaje utilizado en los medios de comunicación durante el transcurso de los Juegos Olímpicos. Después de relevar 160 millones de palabras que aparecen en diarios, blogs y redes sociales, desde el sitio de la universidad norteamericana sostienen que, a pesar de que las mujeres que participan en Río de Janeiro constituyen el 45% del total de deportistas, los hombres reciben tres veces más espacio o tiempo de información que las mujeres. Asimismo, el estudio da cuenta que los adjetivos más utilizados para referirse a los hombres son: “rápido”, “fuerte”, “fantástico” y para las mujeres “embarazada”, “soltera, “edad”. Según advierten, las referencias “se concentran de manera desproporcionada en la apariencia, la ropa, su vida personal, poniendo más énfasis en su estética que en sus capacidades atléticas”. La investigación, además, analiza los verbos utilizados por los medios cuando hablan del rendimiento y en ese sentido, expresa que a los hombres se los asocia con las palabras “ganar”, “dominar” y “batallar”, mientras que cuando se habla de las mujeres aparecen los verbos “competir”, “luchar” o “participar”. Finalmente el estudio destaca que en todas las disciplinas se incluye el término “femenino” para especificar que lo disputan mujeres, algo que no sucede cuando la categoría es masculina. El machismo no es novedad ni en el ámbito del deporte ni en los medios de comunicación, sin embargo la cobertura de los Juegos Olímpicos, cada vez más expandida a través de las redes sociales, permite ver en muy pocos días y con mucha intensidad -la misma con la que se desarrollan la competencias- la cosificación, la objetivación sexual, la subestimación de la mujer, la violencia mediática y el lenguaje sexista.


Género

los méritos, ajenos Detrás de toda deportista… ¿hay un gran hombre?

Ese fue el caso del tratamiento que le dieron los medios a la estadounidense.

Una de las subestimaciones e invisibilizaciones de las mujeres en los Juegos Olímpicos en los medios, tiene que ver con relacionar las victorias y sus desempeños deportivos con sus maridos y entrenadores. Ellas compiten, ellas ganan… pero los titulares se los llevan ellos. Ese fue el caso del tratamiento que le dieron los medios a la estadounidense Corey Cogdell quien ganó la medalla de bronce en tiro. La mayoría de los titulares mencionaba el triunfo de la deportista junto al enunciado: “Esposa de Mitch Unrein”, uno de los jugadores de fútbol norteamericano Chicago Bears. El diarioChicago Tribune fue más allá aún y ni siquiera mencionó su nombre en Twitter, directamente la señaló como “la mujer de”. Otro caso es el de la nadadora húngara Katinka Hosszu que logró el récord mundial en 400 metros al alcanzar los 4 minutos 26 segundos. Sin embargo, para un comentarista de la cadena estadounidense NBC, la victoria fue “gracias a su marido”. El periodista aseguró: “Él es el tipo responsable de este triunfo. Has de fijarte en cómo ha cambiado su motivación desde que él la entrena”. El diario local Infobae tituló: “La historia de amor de la nadadora húngara Katinka Hosszu y su entrenador que los llevó al oro en Río 2016”. La invisibilización en los medios de comunicación tiene su correlato también dentro del deporte, según sostiene la periodista Jaimarena. “El apoyo no es el mismo, tampoco lo son los presupuestos, las infraestructura, las oportunidades de evolución y desarrollo, los premios, ni el reconocimiento tanto de los medios como en consecuencia, del público en general”. La apariencia física: en el podio de los medios y las redes sociales

Listas de “atletas lindas” como listas de supermercado, rankings de “las deportistas más atractivas de los Juegos” como rankings de canciones más escuchadas en la radio, galería de fotos que hacen zoom en colas y tetas. El Observatorio de Género de Juegos Olímpicos dio a conocer una investigación que realizó sobre 300 noticias Grupo formado para equiparar y borrar las previas a la competencia que abordaban el evento deportivo. diferencias existentes En el reporte, señalan que un 22% de las notas fueron exclusivamente referidas a en cuanto al género f. mujeres, mientras que un 61% fueron destinadas exclusivamente a hombres. De las notas dedicadas a mujeres, sólo poco más del 50% hablaban sobre temas deportivos y el 11% hizo foco en el atractivo físico de las atletas. Según el estudio de la Universidad de Cambridge esta mirada se mantiene en el transcurso de los juegos. Uno de estos casos es el del diario Quotidiano Sportivo que tituló: “Trío de gorditas roza el milagro olímpico”, después de que las tiradoras italianas perdieran la medalla de bronce frente a China. Ese titular le costó el puesto al director del diario. Por su parte, el diario español Marca decidió dedicarle una nota a la arquera de Angola. El título: “Teresa Almeida, una portera sin complejos” y el cintillo hacía referencia a sus 98 kilos y su 1,70 de estatura. Cuando difundió la nota en redes sociales, decidió acompañar el posteo con emoticones de hamburguesas y papas fritas. Para Jaimarena los desafíos para transformar el tratamiento de los medios a nivel deportivo radican en “lograr una cobertura profesional, igualitaria, que exprese debidamente la participación, el rendimiento de los y las competidoras. Con igual criterio en cuanto al abordaje periodístico”

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11 / 1961

Myriam Alejandra Bianchi. Gran cantante y compositora argentina de cumbia

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Hay un video que circula en internet, donde Gilda brilla cantando Corazón Herido en una penitenciaria. La fecha es incierta, aunque hay signos claros de que ocurrió en la primera mitad de los 90. Tampoco se indica cuál es la cárcel, aunque podría ser cualquiera de las de hombres de nuestro país. Gilda está enfundada en una minifalda celeste, y canta con la misma dedicación y energía con que lo hiciera para boliches llenos o estudios de televisión. Cuando algunos presos logran evadir el cordón del servicio penitenciario y subir al escenario, la cantante no se asusta. Los acomoda, los invita a bailar, les sonríe. Les sincroniza los pasos. Los transforma en sus bailarines. Los hace parte de su banda. Les corea fuerte: “Corazón herido, vuelve a empezar”. El video puede ser uno más entre los no tan numerosos videos de Gilda en vivo. Pero el lugar y la forma en el que se sucede subrayan una verdad que otras artistas ya habían construido y que Gilda reactualiza en el mundo de la cumbia. Las mujeres podemos decir. No sólo ser el eco en los coros. Decir. No ser eternas bailarinas. Decir; más allá del volumen de nuestras curvas, más allá de todo el deseo de los otros. Decirles a los hombres que vuelvan a empezar, que amen despacito. Decirles a las mujeres que hay que hacerse valer, que la puerta no tiene que estar siempre abierta, que se puede amar y luego desamar, perder y olvidar. Que vale decir “fuiste”. En sus cortos años de carrera musical y en sus aún más cortos años de éxito, cada noche, en cada show, varias mujeres le acercaban a sus hijos afiebrados para que Gilda les impusiera las manos. Otros tantos hombres le pedían trabajo. La cantante, que negaba sus supuestos poderes, no se negaba a la gente. Que si los milagros se convocan con manos y besos, bienvenida sea la fe. Desde que el 7 de septiembre de 1996 Gilda fallece, junto a su madre, su hija y tres de sus músicos, en un accidente de auto en una ruta de Entre Ríos, el recuerdo de su vida y la presencia de su muerte se transformaron en un mito. Ya no son madres nerviosas o padres desocupados interpelándola entre tema y tema. Son todas las madres y todos los desocupados de los barrios, de los diferentes pueblos, que se acercan al sitio del accidente -trasformado en santuario- o al cementerio de la Chacharita en donde descansan sus restos humanos, para pedirle lo que siempre pedimos los pobres: salud y trabajo para sostener el amor. Porque si hay algo que las clases populares saben, es en quién creer. Las equivocaciones casi siempre han durado poco. Veinte años hace que se viene creyendo en Gilda, la flaquita que se abrió paso en un mundo de hombres. La que le cantó, cómplice, a la mujer desengañada. La que trabajó consciente por un público “cabecita”. La milagrosa. La de la mejor canción

La cantante iba a un concierto en la provincia de E. Ríos


TENÍA UN AURA, UN CARISMA ESPECIAL. ERA UNA PERSONA MUY QUERIBLE. A TODOS LOS QUE LA CONOCIERON LES PASÓ LO MISMO, TERMINABAN HACIÉNDOSE AMIGOS DE ELLA. NO SÉ SI ERA EL CARISMA O LA FORMA DE SER, PERO ERA UNA PERSONA MUY QUERIBLE.

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Gilda fue única. Única e irrepetible.


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Por Mariano Pedrosa y Carina Balladares

El circuito oficial de arte está casado con el mercado Revulsiva, inteligente, divertida, la artista plástica Marcia Schvartz expone su particular mirada sobre el arte, en la que rescata el contacto directo con la gente y critica con dureza los circuitos de galerías y curadores que han hecho del elitismo su negocio.

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l ojo de Marcia Schvartz construye una constelación de personajes y situaciones que danzan en puntas de pie sobre el filo entre la comedia y la tragedia, la empatía y el grotesco. Crónica social, relatos del pasado y del presente, universos íntimos; en su trabajo aparecen desde personajes públicos hasta los habitantes invisibilizados de la ciudad. Sus obras pertenecen a ese raro grupo que permite que tanto el especialista como el espectador no versado puedan disfrutarlas. Ojo es el nombre de la muestra que inaugura el 19 de octubre en el museo Fortabat. Es una invitación a meter las patas en la fuente, a encontrarse con un arte que llama a ser contemplado por todos. A la gente le encanta la pintura, el dibujo… salvo que les duela la cabeza, qué sé yo… “Esta exposición tiene trabajos que vengo haciendo hace varios años. Hay una serie sobre el peronismo. Generacionalmente me toca. Están López Rega e Isabel, personajes de los que no se habla. Isabelita tendría que estar en cana. Hay tipos de 30 años que se la confunden con Evita, por eso a la muestra casi le pongo Instrucción Cívica. Hay un cuadro que se llama Unasur y una serie que se llama ‘Las conchudas’, otra ‘El tren fantasma’. ‘La toma de la Belgrano’, Gran premio nacional 2013, también va a estar expuesta. La selección la hicieron dos curadores que elegí yo, Gustavo Marrone y Roberto Amigo.” En su estudio de San Telmo, Marcia Schvartz recibe a Tiempo, se sienta en su sillón y no deja de moverse, expresiva, durante toda la charla. Su reflexión filosa, de la ironía a la indignación, penetra y desmenuza la situación actual del arte y el mundo que lo rodea entre risas y carcajadas. Marcia habla a través de su trabajo y no del relato que se hace sobre él. Se trata de un gesto, una ética y una actitud vital que va a contramano de la época, que demanda cada vez más traducir a palabras el “sentido” de una obra plástica, como si esta sufriera de algún tipo de invalidez y no pudiese sostenerse por sí sola. La charla comienza comentando la relación entre arte y mercado, donde las obras quedan reducidas a mercancía pasatista, un espacio que goza de un dominio amplio y bien protegido. En estos circuitos poderosos, el arte que no se amolda a esos criterios no es bienvenido. Aunque ese sea

el panorama predominante, Marcia Schvartz no se suma a la corte: “No soy funcional a ese tipo de movidas, es para tipos que laburan en serie, que hacen business con los galeristas, con los que manejan las bienales, con los ‘cureitors’ internacionales. ¿Hace falta ser tan cipayo? El circuito oficial de arte está casado con el mercado. No importa si hay un artista interesante con una imagen propia, a nadie le importa nada de eso. Si lo que hacés no les es funcional, quedás radicalmente afuera.” En Argentina, cierta fauna de élite ocupa los museos y las galerías y, a la manera de Adolfo Alsina, construyó un sistema de zanjas, fuertes y terraplenes para clausurar el acceso del público más amplio. Este sistema basado en la exclusión también educa determinados modos de apreciar el arte: “Pero, fijate, vos ponés una obra en la vereda y la gente se para, la mira y la disfruta. Además te lo agradece con mucho afecto, porque le hace bien. ¡Esto lo he experimentado en lugares totalmente disímiles! Por eso yo trato de hacer las cosas como se me canta. Hay un grupo que se llama Museo Urbano que hace muestras en hospitales, como el Clínicas, el Argerich, el Vélez Sarsfield. Ellos me invitaron, y está bueno porque son espacios no convencionales. En el Muñiz es increíble, ahora está exponiendo Germán Gárgano. Cuando hice la muestra Marciamundi, en la villa 21-24 de Barracas, ¡fue una fiesta! La gente iba, miraba con un desprejuicio total, se mataban de risa. Lo mismo pasó ahora que expuse en Perico, Jujuy. A la gente le encanta la pintura, el dibujo… salvo que les duela la cabeza, qué sé yo…” Schvartz posee un tipo de erudición que no suplanta ni deja en segundo plano a la obra de arte, su propuesta se ancla vigorosamente en destacar el valor de la experiencia y permite que el público decodifique lo que ve, de acuerdo con su propia sensibilidad. Según ella, los artistas cada vez ocupan un rol más marginal en su propio mundo vital, pues son otros los que definen qué es arte y qué no: “Hay tanto blablablá, que quedé un poco asqueada de tanta teoría. Nos fueron arrinconando a los dibujantes, a los pintores, a los escultores. Por eso, en lugar de leer y discutir teoría prefiero defender el lugarcito que nos dejaron. Defender el espacio del trabajo, del oficio como sostén de una práctica artística que existió con mucha fuerza.”

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¿Quiénes los arrinconaron? Los historiadores del arte, los críticos, los curadores, que no saben nada nada, los que trabajan para el mercado. Gente que no llegó a comprender de qué trata el dibujo o la pintura. Tanta teoría les puso unas tremendas anteojeras y no tienen una conexión sensible con el arte. Creo que si la obra se sostiene sola no hay necesidad de un texto que la explique. Pero hoy día se le exige al artista que hable de su obra, que explique su sentido, que la traduzca. Es un laburo que el artista no tiene por qué hacer, que muchas veces tampoco quiere hacer..., y ahí aparecen, comiendo de nuestro trabajo, invadiendo nuestro espacio, los curadores y críticos de arte. El problema es que, ya en términos futbolísticos, avanzan sobre un territorio que habíamos conseguido los artistas y el fenómeno cierra en un rulo perverso en el que todos estos críticos y curadores terminan diciendo que hacen arte. Y no es lo mismo. Eso genera un vacío que va comiendo espacio. La obra de arte tiene que tener cierta mística. ¿Cuándo comenzó esta tendencia? Todo esto empezó en los ‘70. Lo que pasa es que se ha hecho una mala interpretación, hay una sobrevalorización del instituto Di Tella, bancado por Rockefeller, donde sí hubo buenas muestras, pero donde también comenzó esa tendencia al grupúsculo, como un lugar cerrado. En los ‘60 todo estaba muy politizado, y los artistas también, pero estos no estaban ahí adentro, en el Di Tella. Ese era el lugar del imperio, aunque ahora lo levantan como un lugar emblema. Ahora el espacio del arte es cada vez más elitista, la gente que maneja todo este mercado no quiere que se abra, no quieren que vaya gente como ustedes, quieren que vaya gente de guita. Una suerte de club cerrado donde los artistas son la troupe que les hace el juego. Pero no solamente acá, es una tendencia mundial. Esos lugares cerrados, esas inauguraciones donde no te dejan entrar si no estás en la lista, antes no existían. Son como fiestas bizarras con pieles, ostentación, cosas increíbles. En ese sentido, ¿se puede decir que los ‘80 fueron una isla? Bueno, es que ¡había un off!, hoy no existe ese circuito. Los ‘80 fueron una rareza, por la vuelta de la democracia y en algún momento se puso de moda la pintura, eso apuntaló un poquito, pero fue por poco tiempo, unos tres o cuatro años, después avanzó el mercado y ¡tac!, se llevó todo puesto. Había un montón de gente que después de la dictadura tenía una necesidad tremenda de salir y hacer cosas. Se había armado un circuito entre el Rojas, el Parakultural, La Verdulería, Cemento, y otros lugares por donde circulaba gente

que estaba harta de todos esos años de inmovilidad y silencio. Siempre digo que el teatro fue lo más interesante que pasó en esa época, y con esa movida venía todo este otro mundo, de los vestuarios, las performances, la pintura, las instalaciones. Estábamos solos. Llevábamos las obras en colectivo, todo autogestionado. Fue efímero y no tuvo apoyo. En medio de este panorama, bastante desolador, ¿hay espacio para la creación de una obra personal? Creo que se puede, aunque hay muchos teóricos que dicen que hace años no ven nada original. No sé para dónde miran. Incluso ahora vuelven a ensalzar como hecho artístico el ready made por sobre la obra de alguien que construye una imagen propia en su taller. Cuando digo estas cosas me ven como a un monstruo vetusto que dice una barbaridad. No tengo problema, estoy acostumbrada. Pero entonces te encontrás con un diario intervenido con circulitos y eso es “la gran obra de arte”. ¿Los artistas quedaron hechizados por el canto de las sirenas de la teoría y el mercado? Es que también coparon los espacios de estudio. Antes del IUNA, en los estudios en Bellas Artes, tenías más práctica vinculada al oficio artístico, y menos materias teóricas en comparación con lo que es hoy. Pero ahora el tiempo de taller disminuyó al mínimo, fue sobrepasado por la teoría y la hiperteorización. En la educación misma del artista están metidos. La Belgrano es una excepción, pero su diploma te habilita para menos cosas. Es un problema porque a muchos pintores no sólo no les gusta la teoría, sino que tienen un rechazo, pero no arbitrario, les trabaja otra zona de la cabeza, tienen otro tipo de preocupaciones, entonces entrar en ese mundo teorizado les cuesta mucho. El resultado es siniestro porque aniquila a aquel que tiene la capacidad creadora, y cuya preocupación está en hacer, concretar, crear. Es una necesidad y una estructura de trabajo. Hay muchos pibes así, yo los detecto inmediatamente. ¿Qué le dirías a un artista en formación? Que no pierdan el oficio, que no dejen de trabajar, las cosas salen de ahí. Ahí se arma una obra. Si no experimentás, si no arriesgás, no podés desarrollarte ni avanzar. Es la base para que sucedan las cosas. Hay que estudiar y trabajar, estudiar dibujo, pintura, grabado, el esfuerzo es tiempo. Ahí surge la magia. Por supuesto, puede que no siempre te salga algo original, pero un artista es un mirón, alguien que va por la vida mirando. Y mirar es pensar, el ojo es la mente, cuando mirás estás pensando, un cuadro es una idea. Uno está en un viaje muy personal y a esos pibes hay que apoyarlos y sostenerlos para que no abandonen o caigan en lo que el mercado les está demandando


Artista argentina multifacética que desarrolló un lenguaje expresivo a través de la pintura, el dibujo, instalaciones, intervención de espacios públicos.

Hay tanto blablablá, que quedé un poco asqueada de tanta teoría.

Nació en Buenos Aires, el día 24 de marzo del año 1955

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TRAGO DEL MES Uno de los cocktails más populares Noviembre

GIN TONIC Ingredientes 14

HIELO

AGUA TÓNICA

50 ML GINEBRA

PIEL DE LIMÓN O LIMA

1. Son muchos detalles los que debemos tener en cuenta a la hora de hacer un Gin Tonic, el primero es el vaso, siendo el ancho y corto el que mejor nos viene. 2. Necesitamos la esencia de la lima, para eso cortamos piel sin la parte blanca) la estrujamos encima del vaso y veremos salir pequeñas micro gotitas (es el espíritu de la lima). 3. El hielo procuraremos hacerlo de agua de mineralización débil, es decir procuremos no hacer los hielos con agua del grifo. 4. Echamos la Ginebra de nuestra elección, contando 3 segundos o lo que es lo mismo (1001, 1002, 1003) y a cierta distancia de la boca del vaso para que la Ginebra se oxigene. 5. Rellenamos hasta arriba de tónica y con el mango de una cuchara damos una vuelta para darle vida a las burbujas.

1. Poner el hielo y la ginebra en la copa. 2. Rellenar con la tónica y remover. 3. Decorar con piel de limón o lima.

SALÚD!


Por Salvador Marinaro

Literatura

El problema es el lenguaje

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aureano Segovia está sentado en la pirca de una casa en la ciudad de Tartagal. El viento levanta polvo y molesta los ojos, atardece, todavía el calor es sofocante. Segovia mira las piedras de la calle, hace varios minutos que no dice una palabra: el grabador sigue marcando las horas, los segundos. Un hombre moreno, curtido por el sol, cruza la vereda: Hombre: Am’Te — le dice marcando los sonidos que surgen de lo profundo de la garganta. Segovia apenas levanta una mano para saludarlo. Vuelve a mirar al frente. Laureano S.: Se está haciendo tarde — le digo. Él afirma con la cabeza. Al cabo de unos minutos, levanta los ojos. Tiene las cejas pobladas, la mirada dura. Hombre: Mire, Marinaro. Yo escribo para que wichí tenga libro. Porque así lo dicta mi corazón — me dice y señala su pecho. En el mundo wichí, allí nacen las palabras verdaderas.

Laureano Segovia es, probablemente, el primer escritor wichí de la Argentina. Aunque cada uno de esos términos esconde un problema: decir escritor es decir Occidente, es proclamar el prestigio de la palabra escrita sobre la palabra dicha; es afirmar una educación, un rol social, un estilo de concebir la expresión artística. Más aún, si agregamos las palabras “primero” y “probablemente”. Lo cierto es que Segovia escribe, publica libros y pertenece a una cultura que conoció las letras avanzado el siglo XX, siempre acompañadas de delegados de gobierno, capataces de estancia, predicadores protestantes y académicos que venían de los confines del mundo. Tiene sesenta años y ha dedicado las últimas dos décadas a recolectar historias de su pueblo y las comunidades originarias que viven a la orilla del Pilcomayo, al extremo norte de nuestro país y en el sur de Bolivia y Paraguay. Sus libros son recopilaciones de mitos, cosmogonías, viejas costumbres y también relatos del pasado reciente, como la sequía del río Pilcomayo o la toma del puente de Misión La Paz al promediar la década de los noventa. Sus publicaciones (la mayoría versiones bilingües en wichí y castellano) mantienen ese particular español que combina el sustrato indígena junto a la ortografía inglesa, ya que los anglicanos fueron los primeros en codificar aquella lengua. A mediados de los años noventa, decidió montar el taller Otichuna, es decir “recuerdo”. Segovia es carpintero y concibe a la memoria como un trabajo paciente, que hay que descubrir, limpiar y reparar. Las paredes de su taller están colmadas de antiguos casettes, todos ellos con grabaciones de los más ancianos de su pueblo, apilados del piso hasta el techo. H Hace mucho tiempo, los wichí éramos sólo hombres. No había mujeres, porque vivían en cielo. Por las nubes andaban — dice y señala un ventilador que gira en el techo, con parsimonia — entonces los hombres salían a mariscar. Salíamos a mariscar. Estamos en el almacén del pueblo, que además de vender frutas, verduras y todo tipo de conservas, anuncia un menú del día en una pizarra. Hay dos mesas de plástico, pintadas de rojo y blanco, donde puede leerse el logo de Coca-Cola.

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Por Salvador Marinaro

A la izquierda dos hombres comen en silencio. Segovia toma un caldo de papas y osobuco que se deshilacha cada vez que presiona con la cuchara. Lleva puesta una gorra de los New York Yankees. L H L H

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¿Mariscar? Si. Mariscar. Juntar lo que te da el monte. Como mieles — pronuncia las eses con respeto- yusca, raíces. Antes el monte te daba todo… ¿Antes no había mujeres? No. Vivían en cielo. Cuando los hombres volvían de mariscar, ellas con una escalera bajaban lentamente sin hacer un ruido y robaban comida. Entonces hombres, deciden poner loro como celador para que les avise. Esas cosas contaban los viejos. Habla lentamente, esperando cada palabra. Entonces, ¿qué pasa? — se pregunta — Las mujeres engañan loro y se quedan con comida. “Pero, ¡pucha che!” dicen los hombres. Entonces, ponen perro como celador…Y también se quedan sin comida… Entonces, Tojwak -el más astuto de los wichí — les dice “escuchen compadres, yo me quedo a vigilar”. Un perro flaco cruza la puerta del almacén y se acerca a Segovia. Él toma un pedazo de pan y se lo da en el hocico. Después vuelve a comer. Al cabo de unos minutos, le pregunto: ¿No continúa? ¿Qué cosa? La historia de Tojwak. Toma una cucharada del caldo. Sí… Tojwak atrapa mujeres… Con una red de pesca.

El primer libro de Segovia, Lhatetsel: nuestras raíces: nuestros antepasados pu- “Las costumbres blicado en 1996, fue por mucho tiempo el único ejemplar escrito en su lengua de nuestros que no fuera la Biblia o material de difusión de los anglicanos. Hasta el día de antepasados” hoy existen varios conflictos en torno a la lengua de los pueblos originarios. Las escuelas bilingües son recientes en la provincia de Salta y no hay capacitación para los maestros que decidan dar clases en estas latitudes. “Por mucho tiempo, los padres wichí no quisieron enseñar idioma a sus hijos. Piensan que les va a ir mejor si aprenden sólo la lengua de los blancos. Les da vergüenza que hablen como indios” dice Omar Guisano. Es uno de los operadores de la radio La Voz Indígena de Tartagal, en cuya programación conviven las lenguas wichí, chorote y guaraní. Afirma que la difusión de los idiomas es muy reciente, desde hace poco tiempo la gente ha empezado a apreciarlas. Él y Segovia no hablan de “lengua” o “lenguaje”, sino de idioma; tampoco dicen “originario”, sino indio. A veces, cierta corrección entorpece las cosas. L H L H L H L H L H L

Segovia vuelve a tomar un poco de caldo. ¿Qué sucedió después? — le pregunto. Cruza las manos delante suyo y pronuncia cada palabra en voz baja. Tojwak las atrapa… Pero a estas mujeres no se las podía usar… ¿Usar? Sí. Usar. No se las podía usar porque tenían dientes. Dientes ahí abajo. ¿Cómo dice el castellano? ¿Qué cosa? Ahí abajo. De las mujeres — mira hacia un costado, por vergüenza. ¿Piernas? ¿Rodillas?…. ¿Sexo? ¿Vagina? Eso. Vagina. No se las podía usar porque tenían dientes en la vagina. Y uno se lastimaba… ¿Cómo dice el castellano? ¿Qué?


Literatura

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Lo del hombre. Lo que tienen los hombres ahí abajo ¿Pene? Sí. Uno se lastimaba el pene… Entonces, Tojwak dijo “Escúchenme, muchachos, yo tengo pene de piedra voy primero con todas las mujeres y después van ustedes”. Así Tojwak estuvo primero con mujeres y después cada uno tomó esposa.

Los ingleses me pusieron el nombre de Laureano. Antes nadie tenía nombre en ese mismo idioma. Segovia nació en Misión San Andrés, en la orilla formoseña del río Pilcomayo, una de las misiones que fundaron los anglicanos en el norte argentino a principios del Integrantes de etnia siglo XX. Antes de su llegada, los wichí vivían en sociedades dispersas, que eran indígena del Chaco diezmadas por el ejército de los tres países que se encontraban en la frontera. Central y del Chaco Un hombre viejo contaba historia sobre cuando los militares mataban wichí. Austral, en ArgentiEran historias de la gente de antes. na y Bolivia. En los libros de Segovia se recuerdan las grandes matanzas a principios de siglo. Durante la Guerra del Gran Chaco (1932-1935) los ejércitos paraguayos y bolivianos reclutaban a los indios o los asesinaban para que el bando enemigo no los cooptara. La política argentina era aún peor: fusilamientos colectivos, matanzas comunitarias o razias para proveer mano de obra semiesclava a los ingenios eran moneda corriente. Alfred Metraux, un etnógrafo suizo, viajó a Misión San Andrés a principios de la década del 30 y en su diario anotó: “los niños indígenas les tienen mucho miedo a los argentinos, y los indios les explican todo el tiempo que nosotros no somos argentinos”. Esa relación entre la vida y lo que está apunto de desaparecer, la palabra y el olvido y la literatura como una estrategia para conjurar la falta de memoria está presente en cada línea de la obra Segovia. Es probable que las matanzas se detuvieran (o más bien, disminuyeran) ante la presencia inglesa, aunque el costo de esta protección fue alto. La South American Missionary Society llegó a la orilla del río a fines de los años veinte y fundó Etnia indígenas tres misiones: San Andrés, El Toba y Pilagá. Congregó a los wichís en distintas que también fueron comunidades y les enseñaron a defenderse. asentándose en el Pero la moral recién llegada del norte les prohibió cantar, beber alcohol y bailar. Norte argentino Segovia cree que, a partir de ese momento, los viejos dejaron de contar sus historias. Los largos ciclos de relatos, como el de Tojwak, se fueron perdiendo y su lugar fue ocupado por la lectura del evangelio. Segovia dice que tomó contacto con los ingleses cuando era un niño. Yo tenía ocho años cuando llegaron ingleses. Yo vive en casa de ellos. Muchos, muchos años estudié con ellos. Buscaba leña, cargaba agua. Venían camiones y levantaban a familias enteras para llevar a trabajar. Durante su niñez, Segovia trabajó como leñador. Talaba quebracho colorado para hacer postes que se usaban en los alambrados de las nuevas fincas que se distribuyeron la zona. Los pastizales eran buenos para el ganado y la tierra, generosa para las frutas. H Teníamos una vida muy difícil. A veces, hacía un poste por día, pero no

tenía buen precio, el patrón pagaba poco. El dinero alcanzaba para un kilo de harina y medio de azúcar. A veces iba juntando algunos pesitos para poder comprar una camisa, un pantalón, zapatillas y gorra. Así estuve hachando hasta que tuve 15 años.

Después, trabajó como jornalero de las grandes estancias y por último, como casero de los padres anglicanos. Los padres le enseñaron a leer y escribir. La escritura, en el mundo wichí, se presentó enmarcado en una compleja situación: nuevas religiones, nuevas costumbres, nuevas prohibiciones y el avance de las estancias sobre las tierras de los indio.

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El pueblo Wichí habita las cuencas de los ríos Pilcomayo, Bermejo e Itiyuro, que nacen en los Andes y corren en dirección sudeste por la serranías subandinas y la llanura chaqueña hasta desembocar en el río Paraguay.

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Caza, pesca y cultivo, sus principales actividades


Literatura

ESA RELACIÓN ENTRE LA VIDA Y LO QUE ESTÁ APUNTO DE DESAPARECER, LA PALABRA Y EL OLVIDO Y LA LITERATURA COMO UNA ESTRATEGIA PARA CONJURAR LA FALTA DE NUESTRA MEMORIA

Es uno de los pueblos originarios más numerosos de los que habitan el actual territorio argentino. Hace tiepo que sufren un proceso de exclusión de sus tierras ancestrales y sus metódos de lucha en la defensa de sus tierras.

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Por Salvador Marinaro

En ese momento, los anglicanos habían iniciado la traducción de la Biblia. María Dasso y Zelda Franceschi afirman que se trató de una adaptación a una cultura que no conocía ni los términos ni las relaciones sociales ni siquiera el lenguaje escrito. “La palabra que equivalía al “profeta” o “predicador” fue traducido como o-thamet-wos, el significado de dicha expresión en lengua wichí es “mi palabra hace” o bien así como hace es la palabra”, afirman. Segovia colaboró en aquella traducción. Cuando le pregunto cómo decidió publicar sus recopilaciones, Segovia recuerda una asamblea de Lhaka Honhat, una agrupación que reunió a los pueblos de la zona para reclamar por el derecho a la tierra. La reunión de 1995 se realizó en la localidad de San Luis, se encontraron los asesores legales de las comunidades, antropólogos, caciques, líderes criollos y hombres considerados sabios por las comunidades, entre ellos Segovia. H

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Entonces los ministros de Ulloa — interventor militar durante la última dictadura y después electo gobernador de Salta entre 1991 y 1995- dicen que quieren saber la verdad. Si nosotros, indios y criollos, de verdad vivimos acá. De verdad, somos de acá. Cuando le dijimos que sí, el pidió ver libro. Un libro. Segovia se quita la gorra de los Yankees. Y me mira. Ningún abuelo levanta la mano. Me da lástima. Mucha lástima. Pero los criollos viejos levantan la mano con libro. Esto ha escrito mi abuelo, decían, esto ha escrito mi abuela. Nuestros abuelos no sabían leer. No sabían escribir. ¿Y usted qué hizo? Esa noche, no dormí. Pasé en vela, diciendo “pucha, che, qué voy a hacer”. Hasta que me dije yo sé escribir, puedo hacer un libro. Yo puedo darle un libro a wichí. Un libro. Una huella histórica. Un antecedente que sirviera en los juicios por la posesión de las tierras. Ahora, los wichí tienen libro — dice. El río y el monte mantenían a los paisanos, porque de ahí nosotros sacábamos nuestro alimento. Y así era. Pero el río, hoy ya no es lo mismo.

A medidos de la década del setenta, el río [tewok] empezó a crecer. Del lado paraguayo, el gobierno militar realizó una canalización que incrementó el cauce en la parte argentina y una de las peores sequías que recuerdan las comunidades del Paraguay. L

Pero en el río ya no había peces — recuerda.

Las aguas del Pilcomayo, de un color pardo, acarrea toneladas de sedimentos por año; mueve piedras, árboles y cambia de curso habitualmente. Las misiones de San Andrés y El Toba quedaron bajo el agua, al igual que otras localidades sobre la orilla del Pilcomayo. Sus habitantes tuvieron que migrar, algunos como Segovia fueron a Misión La Paz en la provincia de Salta; otros se fueron hacia el sur, Buenos Aires. Algunos años después, los padres anglicanos dejaron la región cuando estalló la Guerra de Malvinas. Por ese entonces, los criollos avanzaron sobre la región que era apta para el cultivo de soja, iniciaron los desmontes y el río se volvió cada vez más traicionero. Las inundaciones acompañaban meses de sequía y el pueblo wichí se vio cada vez más abandonado y a la deriva. L

Antes tomábamos agua del río y agua de lluvia y con eso no más siempre vivíamos y nunca nos enfermaba el agua.

El río Pilcomayo o Araguay es un curso de agua de la Cuenca del Plata


Literatura

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Pero a principios de 1992, el río dejó de ser su padre, como decían los viejos. Hubo un brote de cólera en la zona y el hijo de Segovia y su nuera fueron los primeros muertos en la Argentina. Y yo me pregunto, ¿por qué no me pasó a mí? Si yo comí, bebí lo mismo. Si yo estuve al lado de ellos.

Hacia fines de siglo, Segovia era reconocido entre las comunidades vecinas por su interés en las costumbres y anécdotas de los más viejos. Recorría los pueblos cercanos con una bicicleta y entrevistaba a todo aquel que supiera contar historias, como lo hacían antes que llegaran los ingleses. Un antropólogo le regaló una máquina de escribir y otra investigadora, un grabador. Fueron años de grandes conflictos para el pueblo wichí. Sumado a los años de pleito por las tierras, un plan de gobierno se propuso realizar un puente entre Misión La Paz y Pozo de Hoyos en Paraguay. Prometieron hacer de aquel paraje árido, una localidad atravesada por el comercio internacional. Pero circulaba un rumor: el gobierno quería trasladar a las comunidades lejos del río, para construir las dependencias de los gendarmes, las oficinas de frontera y alejar, definitivamente, a los indios de las tierras que solicitaban. L

Conocido amparo a los indígenas para evitar la violación de sus derechos.

Pero el río son los peces, de allí venimos. Sin el río, morimos. El monte y el río son nuestros padres.

El conflicto por la construcción del puente escondía el conflicto global con la provincia de Salta por la titularidad de las tierras. Las distintas comunidades se reunieron en la Asamblea Lhaka Honhat y exigieron por vía judicial las tierras que habían habitado por varias generaciones. La justicia provincial prolongó por muchos años el conflicto hasta que Lhaka Honhat, acompañada por el Centro de Estudios Legales y Sociales, llevó el juicio a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos. La sentencia favorable a las comunidades se considera como ejemplar en otros casos de posesión comunitaria; la provincia de Salta todavía les debe la titularidad. L A veces viene la gente para hacernos entrevista, viene gente de todas

partes, de muy lejos. Ellos quieren saber ¿pero para qué quieren saber nuestras costumbres? ¿Cómo pueden ayudarnos?

Los libros de Segovia recuperan estas historias, la toma del puente, las reuniones de Lhaka Honhat, las huelgas de hambre y el conflicto por las tierras, como una mirada wichí de los sucesos del pasado cercano y su propia memoria de aquellos eventos. Como una versión propia de la historia reciente. La construcción del puente finalizó al año siguiente. Hoy está prácticamente intransitado. Sólo los jóvenes de la comunidad lo utilizan para llamar por el celular. Dicen que allí tienen buena señal. Las aguas del Pilcomayo, de un color pardo, acarrea toneladas de sedimentos por año; mueve piedras, árboles y cambia de curso habitualmente. Las misiones de San Andrés y El Toba quedaron bajo el agua, al igual que otras localidades sobre la orilla del Pilcomayo. Sus habitantes tuvieron que migrar, algunos como Segovia fueron a Misión La Paz en la provincia de Salta; otros se fueron hacia el sur, Buenos Aires. Segovia se siente incómodo en el pequeño bodegón donde realizamos la entrevista. Pago el almuerzo, él se levanta y empieza a caminar sin dirección alguna. Trato de seguirlo y le hago algunas preguntas mientras caminamos. Él responde con monosílabos. Deja de caminar y se sienta en la pirca de una casa. Me siento al lado y percibo su silencio. Un silencio calmo, expresivo.

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Por Salvador Marinaro

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Un libro. Una huella histórica. Un antecedente que sirviera en los juicios por la posesión de las tierras. Ahora, los wichí tienen libro — dice. El río y el monte mantenían a los paisanos, porque de ahí nosotros sacábamos nuestro alimento. Y así era. Pero el río, hoy ya no es lo mismo. ¿Sabe? — me dice después de unos minutos — Quizás tengo algo de blanco. ¿Algo de blanco?

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H Sí, de blanco. La gente de acá no habla. No le gusta hablar. En cambio, mi trabajo es hacerlos hablar, como hace usted conmigo. Mi trabajo es de blanco


NUNCA ME HE PLAN TEADO EL PROBLEM DE LA IDENTIDAD, P QUE ELLA SALE NAT RALMENTE. UNO DI GA EN SU CONTEXT LO QUE HE DICHO E MÁS BIEN, QUE EL PROBLEMA ESTÁ M PLANTEADO. ES UN CUESTIÓN DE PODE UNO ESTÁ EN LOS P SES CENTRALES, HA LO QUE HAGA TRAS CIENDE. PERO SI UN 23


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Por Gonzalo Perelman

Dossier, noviembre

llamada “Nueva Figuración Argentina”, con otros artistas argentinos

Nació en Buenos Aires en 1933. En 1961 formó parte de la corriente

Luis Felipe Noé

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El comienzo 1961 a 1965 formó parte del grupo conocido como Nueva Figuración Argentina. Integrado además por Ernesto Deira, Rómulo Macció y Jorge de la Vega. Este grupo fue invitado a participar en el Premio Internacional Guggenheim en 1964 y se le rindió homenaje en la sección histórica de la Bienal de San Pablo en 1985.

Lienzo 200 x 50 cm

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1973-74 fue director interventor del Departamento de Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires.


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Lienzo 2 x 2,70 metros


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Los avances En 1965 publicó su revolucionario trabajo teórico, “Antiestética”. Luego se tomó un descanso de diez años desde la pintura y al regresar a Buenos Aires abrió un bar (Bárbaro), que era frecuentado por los literatos. A pesar de que había abandonado temporalmente la pintura, su impulso creativo nunca disminuyó. Noé uso espejos de distorsión para organizar las instalaciones que se exhiben en el Museo de Bellas Artes de Caracas en 1968. 02

1973-74 fue director interventor del Departamento de Arte de la Facultad de Filosofía y Letras de la Universidad de Buenos Aires. El golpe militar que derrocaría a Isabel Perón, coincidió con su regreso a la pintura, y en 1976 Noé se exilió a París, donde continuó experimentando, tanto con lonas, y de nuevo con las texturas y el proceso de dibujo. Obras como “Una pasión y transformaciones cuatro” fueron considerados un retorno a la plataforma Otra Figuración. Uso el dibujo como proceso más que la mimesis y la idealización formal. Sus pinturas comienzan a alejarse dela figura y centrarse en los elementos del paisaje.


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Lienzo 1,8 x 70 cm

Los avances Noé volvió a Buenos Aires en 1987 y siguió trabajando con telas de gran tamaño y los elementos del paisaje. Su exposición de 1997 en el Centro Cultural Borges y Cauchos Galería en Buenos Aires consistió en un total de 60 lienzos, todos pintados en 1997. Introdujo un nuevo elemento visual de este espectáculo, “rayas de color violentamente... para energizar sus paisajes “, también repitió la técnica de tela arrugada desarrollado en ladécada de 1980 con gran éxito en la pintura Ominoso, un campo deportivo de serpentinas azules y lienzos pintados aplastado. Fue honrado con una retrospectiva en 1995/1996 por el Museo Nacional de Bellas Artes en Buenos Aires y el Palacio de Bellas Artes de la Ciudad de México. En 2003, colaboró con Nahuel Rando en la novela gráfica, Las aventuras de Recontrapoder, volver a imaginar su anti-héroe para una nueva generación. 03

Vive y trabaja en Buenos Aires. Su hijo, Gaspar Noé es un director de cine francoargentino.


31 Lienzo 1,8 x 70 cm


Museo de Bellas Artes

Fuente:

Nunca me he planteado el problema de la identidad, porque ella sale naturalmente. Uno dialoga en su contexto. Lo que he dicho es, más bien, que el problema está mal planteado. Es una cuestión de poder: si uno está en los países centrales, haga lo que haga trasciende. Pero si uno está en la periferia, dependiendo… O aparentemente dependiendo, porque todavía no salió la información.

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Por Lucas Carrasco

Redes sociales: arma de doble filo Conocido el entusiasmo infantil del PRO por las redes sociales. Entusiasmo que a veces los lleva al borde de la ley, sin dar (por ahora) ese pasito de más que los desnudaría. La candidez hace enojar a los medios tradicionales que pujan, con poca sutileza, por el reparto de la torta publicitaria. Aunque no pierden, por eso, los buenos modales y el apoyo velado.

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na sencilla explicación sobre cómo funcionan Google y Facebook, los algoritmos y jerarquías que supone, y una comparación con la legislación europea que busca controlar la información que circula en estos continentes digitales, posando de progresistas al pedir que paguen a los medios tradicionales por los contenidos que utilizan, demuestra que la sofisticación que pregona el PRO sobre sí mismo y las redes sociales, está lejos de ser tal. Pero primero una aclaración: una cosa es el uso de las redes sociales, otra cosa es el paradigma que esta revolución digital expresa y que se “refleja” en la política y en la sociedad. Este paradigma lo sabe expresar muy bien el PRO. Este paradigma tiene detrás, al genio que todos amamos odiar: Jaime Durán Barba. Que no tiene cuenta de twitter ni Facebook ni Instagram. Es más, creo que si alguna vez tuvo algo de eso, fue cuando se dejó el MSN abierto y no respondía los zumbidos. El uso de las redes PRO, en cambio, estuvo en un principio en manos del desopilante Alejandro Rozitchner, que intentó explicar que el neoliberalismo tenía onda a través de un blog llamado Bienvenidos a mí donde su cara de permacultura fumada nos invitaba a leer chicanas de CBC contra el Frepaso, cuyos restos arqueológicos solo él rastreaba. La cosa no anduvo muy bien, capaz que el error fue que ese blog tenía su cara de loser en una gigantografía peleada con la crema de enjuague. Por supuesto, solo Mauricio Macri podía tomar en serio al hijo del filósofo. Fue el genio que amamos odiar quien lo condujo a ganar la intendencia porteña, hacer realidad las propuestas de campaña de Aníbal Ibarra y llegar a la presidencia, poniendo antes al nuevo intendente y a la primer gobernadora de la provincia de Buenos Aires. Durán Barba haciendo campañas electorales es Messi y Maradona juntos.

Ya gobernar bien, es otro asunto. Que además no le compete. Pero el Presidente se ve tan fácil de bolsillear con la venta de humo que la joda sigue. Total, el que en realidad paga es el pueblo. Tanta inversión en Google y Facebook, pauta publicitaria que hace rabiar (¿envidiar?) a los medios convencionales que lo apoyan abiertamente como Clarín y más aún La Nación, o que lo apoyan posando de caricatura opositora como C5N; les va a jugar, a mediano plazo, en contra. De la misma manera que, ante el calamitoso fracaso de la economía, la postura justiciera contra el gobierno saliente pone a la corrupción en el centro de la escena política y así el PRO crea el germen de su propia destrucción, dado que no se trata de un elenco particularmente transparente, empezando por el propio presidente. Porque los muchachos son lo nuevo no porque adoren el futuro, sino porque esconden su pasado y sus cuentas offshore. En Europa avanza la siguiente legislación: como Google y (especialmente) Facebook, seleccionan y distribuyen contenido sin crearlo, los creadores de contenidos periodísticos de manera comercial pierden ingresos, ya que su traslado del papel a la web no les es rentable, por lo menos no a los niveles gloriosos que antes alcanzaban. Esta baja de la rentabilidad en las empresas de medios por la migración de la publicidad a la web va acompañada con una pérdida de influencia en la sociedad. Lo que significa menos influencia para el sistema de poder basado en esos medios tradicionales. Para bien o para mal, las cosas son así. Ésta misma nota está compitiendo en este exacto momento —¿qué importa cuál momento?— con los youtubers que son más divertidos, las páginas porno y el servicio de transporte

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Por Lucas Carrasco

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ferroviario de Mascarini. Se supone que esta nota tiene un valor superior, que representa alguna verdad, dado que la película porno está basada en una ficción, los youtubers tratan la agenda Cris Morena pero con gracia, y los tuits de Mascarini son los de un chico con disminución intelectual. ¿Y? Son pocos los que quieren entender cómo funciona la comunicación y la cultura y son muchos los que solamente quieren divertirse. En el medio, están los que quieren entender cómo funciona la comunicación y la cultura sin necesidad de aburrirse. Aunque le demos toda la biblioteca de semiótica francesa y el manual de estilo del diario El País a la ucraniana disfrazada de árabe que se está cogiendo a un negro rasta y un viejito con cara de perverso, ese video tendrá más éxito que esta nota aunque ambos productos comunicacionales busquen lo mismo: el efecto de verdad, la producción de verdad en el espectador, que por cierto no es pasivo. Literalmente. En Europa, el sistema de poder sostenido por la prensa “crítica” está imponiendo a quienes distribuyen contenido ajeno el pago de un canon, cuando el contenido distribuido sea de las empresas periodísticas a las que les interesa el país. Empresas que pueden, sencillamente, negarse a aparecer en Google —como hacen las vedettes que publicaron sus fotos desnudas y una vez que se casan con el millonario de ocasión le hacen juicio a los buscadores— con un simple click. Lo mismo en Facebook, los diarios pueden negarse a que sus contenidos se compartan en esa red social y en cualquiera. Aunque hacen exactamente lo contrario: escriben como autómatas para los buscadores de Google —palabras claves, listas de cosas estúpidas, preguntas muy buscadas (¿puedo hacer un aborto con perejil? Sí, sí, dale al tuco, pero tendrás quintillizos)— y además, también afanan contenido a lo loco: el video del perrito que se inyecta heroína y juega a la play, los pomposos tuit del ministro negando ser medio chorro, las fotos del tatuaje de alguna boluda en Instagram, los más divertidos memes (tres, y dos son hechos por empleados del medio) defendiendo al barba candado de mirada amarga que trabaja de columnista serio y sus notas se publican al fondo, porque como se sabe Google rastrea primero lo que está arriba, las metaetiquetas. Y para darle más onda a sus sermones republicanos, el columnista amargado chorea a lo loco chicanas de twistar que pone como propias o cita como fuente a la plataforma mundial. Es como decir: “Libia es una mierda, como dijeron en la ONU”. Y sí, alguien alguna vez habrá dicho en algún idioma en la historia de la ONU que Libia es una mierda. Y por si fuera poco, te instan a compartir sus notas en Facebook. Burguesía nacional ¿De qué se quejan entonces? En el fondo, se quejan del siglo XXI. De la pérdida de influencia. Y guita. Como a Google y Facebook no les cuesta nada y prefieren no pelearse con los gobiernos, en la mayoría de los casos (europeos) les tiran unas monedas a los periódicos locales. Total, la recuperan con Adsense, su sistema publicitario.

Y por otra cuestión de fondo: a Facebook y Google no les interesa tanto el contenido vip; sino la abundancia de contenido que proveen los usuarios comunes y los medios pequeños. Por ejemplo, esta nota que estás leyendo, seguramente será más leída que las sesudas opiniones de cualquier editorialista dominguero de los grandes medios. Por algo simple: puse la palabra porno, metaetiquetas, algoritmos y Facebook. Y encima, me hago el serio proponiéndoles tirarles por la cabeza la literatura semiótica francesa a gente como Nicole Neumann o Pampita (sí, mencionar a Nicole y Pampita, también es para eso: últimamente, todos los que pontifican sobre cómo debe ser el periodismo, tienen al costado fotos de trolas medio en bolas narrando sus peleítas y peleotas pelotudísimas en el circo freaks por antonomasia pero se hacen los serios. La queja contra Google y Facebook en Argentina tiene otro matiz: La Nación, Clarín, Perfil e Infobae armaron su propio Adsense. Un sistema publicitario basado en las visitas, los intereses y las impresiones. Con un público específico, un volumen importante de tráfico y su respetable influencia sobre el sistema de poder y de opinión, es una apuesta atractiva y arriesgada para competir contra un sistema global (o sea, de Estados Unidos) que tiende a ser el peor y más grande de los monopolios en la historia de la humanidad. Incluidos los primeros sistemas de comunicación, que fueron el lenguaje. O los más sofisticados de antaño, que fueron las religiones. ¿Logrará esa alianza de titanes periodísticos locales perforar el monopolio gigantesco de Google y Microsoft? Ojalá que sí. Pero volvamos a la coyuntura. Ejército digital de reserva La inversión en propaganda por parte del PRO en las redes sociales no va a modificar el modelo de negocios de estas empresas, por más importante que sea el auspiciante en cuestión: ellos juegan en un mercado global, tienen pocos empleados, son empresas estratégicas en el terreno militar mundial, tienen abundante y permanente contenido obtenido de manera gratuita y con un nivel de satisfacción de estos creadores de contenidos y usuarios a la vez, altísimo. La imagen de sus marcas es muy superior a las de las empresas que proveen internet, telefonía móvil o electricidad. ¿Y cómo funciona esta publicidad del PRO, del Gobierno? ¿Condiciona los contenidos? No. ¿Puede hacerlo? Sí, en Irán, si Estados Unidos pone un toco de dólares —mayor a todo el PBI argentino, por menos que eso, ni se mosquean—; o en China, porque tiene la capacidad militar de imponer su propia censura; o en Corea del Norte, porque tiene 28 páginas web y en 29 se habla maravillas del Máximo Kirchner local. Google y Facebook rastrean lo que un usuario cualquiera suele frecuentar en la web —desde aplicaciones sobre transporte, hasta páginas de espiritismo, pasando por lo que hace


Política

su hermana en Snapchat, las apuestas online de un tío borracho, los mails de negocios de su jefe y las ventanas de incógnito para entrar a los chat gay— para luego ofrecerte más de ese contenido, esta vez sí, pago: o sea, pagado por alguien que busca ese público para venderle una zapatilla de diseño, un hosting, un Presidente, una receta para curar el cáncer con harina de mandioca, o una donación para una nigeriana que ganó la lotería pero necesita cincuenta dólares. Vende lo que cree que querés comprar. Lo que genera revuelo entre los publicistas, acostumbrados a crear necesidades (en un ecosistema de medios más cerrados), hoy deben rastrear deseos y moldear sus productos a esos deseos. Así, refuerza tendencias preexistentes. Si sos un fans de Macri, te llenarán de publicidades norcoreanas sobre lo jovial que es Mauricio andando en el 520 de Pilar. Si estás buscando precios en supermercados, créditos en financieras y rellenando formularios del PAMI porque cobrás dos pesos de jubilación, te aparecerán las mismas publicidades norcoreanas de lo simpático y haragán que es el Presidente, que en vez de asistir a las sesiones en la ONU se pone a andar en bici en el Central Park. Pero te hablarán de la “Reparación Histórica a los Jubilados (que cobran 5.000 pesos)”. Oh, seguro que los viejos se ponen a aplaudir de pie frente a Facebook gritando “Sí se puede”. La producción de contenido estrictamente político ya no sale, solamente, de los medios tradicionales. Incluso un medio alojado en Blogger (por eso, en 2008, fuimos las estrellas de la blogósfera, por el algoritmo de Google que priorizaba sus propias plataformas y, por eso, la plataforma de Clarín y Fibertel para blogs tuvo su auge y murió con menos gloria que el buscador Altavista) tiene más posibilidades de aparecer primero en los buscadores que plataformas locales, por más grande que sea el medio. Porque Blogger es de Google. Aunque nunca un pequeño medio digital podrá competir contra una redacción inmensa —que tiene otras fuentes de financiamiento y puede ir a pérdida— la sumatoria de pequeños medios digitales es una guerrilla de sentido contra esos medios tradicionales que ya no compiten entre sí, sino que están en permanente guerra contra esta fragmentación y multiplicación de contenidos. Cualquier periodista lo sabe. ¿Es más atractiva una foto de Macri viajando, sonriente, en colectivo; o una nota donde esté la foto del colectivo puesto en medio de la nada, rodeado de custodios y Macri bajando de un helicóptero para hacer la puesta en escena? Por amor al arte y la pauta y los privilegios estatales, los medios serios harán notas sobre el Presidente que viaja en colectivo casualmente. Un ejército de rompebolas escribirán lo contrario, se reirán y viralizarán una pequeña estupidez hasta hacerla crecer tanto, que cualquier cosa que diga Macri tarde o temprano será tomada en solfa. O sea, la disputa pasa entonces a qué contenidos se lee más. O, si se leen ambas versiones, a cuál se le creerá más. Ya el mero hecho de

que se lean dos versiones es una derrota para los custodios de la verdad, los Illuminatis del periodismo. Peeeroooo, encima, Facebook, Twitter y Google, ayudarán a que el contenido que más se lea sea el que ridiculiza la puesta en escena del Presidente. Porque Google, Facebook y Twitter no tienen, a lo Marcos Peña, un taller clandestino de pasantes regulando sus contenidos, sino no serían empresas viables económicamente, ni podrían cotizar en bolsa (no hace falta abundar en estas cuestiones financieras, pero es así). Sino que tienen algoritmos que jerarquizan los contenidos a partir de un sistema de clasificación semi secreto. El cambio de paradigma que acarrea la revolución digital se puede sintetizar —para este caso— de la siguiente manera:

Locación: Chat en Facebook Informa el medio serio, custodio impoluto de la verdad Señora postea una nota con atractiva foto y escribe:

“Macri viaja en colectivo con la gente común” Primer y único comentario:

“No mamá, es todo mentira, te mando esta foto del colectivo en medio de la nada con un helicóptero y 500 custodios” A 27 personas las gusta ésto.

Hace cincuenta años, la mamá hubiera retado a su hija por tutearla y por contradecir la sacrosanta palabra del medio serio. Hoy, le cree más a su hija. Aún cuando la foto falsa fuera la del helicóptero y los custodios. A ambas, madre e hija, les aparecerá en Facebook, donde mantuvieron ese breve intercambio, la misma publicidad: “El Querido Líder Kim Jong-Facebook aprovechó un viaje casual en colectivo por Pilar para presentar un moderno sistema de transporte que pondrá a la Argentina a la altura de los países serios”. Probablemente, ni la madre ni la hija cambien su voto por esta boludez. Pero al año, cuando sigan viajando en colectivos hechos mierda por caminos de tierra pagando tarifas más caras que el Travel Pass, la simpatía por v sentado en el sillón de Rivadavia se les acabará. No es la publicidad el problema, sos vos

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Por Mariel Martinez

Música

El corazón valiente Afirmar que el ambiente de la cumbia era o es un mundo dominado casi exclusivamente por hombres es no hacerle justicia a otros mundos. No es la cumbia. También el mundo del rock, de la política, de la escritura, de la guerra, incluso el mundo del crimen, son territorios en donde ser hombre es en principio una condición necesaria para pertenecer primero y destacarse después.

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l patriarcado no reina exclusivamente en el territorio tropical. Tampoco el universo de la violencia, ni de las mafias, ni de los consumos. Con diferentes formatos estos males permanentes del capitalismo se presentan en cada una de las esferas y clases sociales Pero para la tele, los ojos del sistema, es más fácil subrayar que estas miserias circulan en donde circula la pobreza. En donde viven los pobres. Y al menos desde los ’90, a los pobres nos gusta la cumbia. Por eso quizás es que en un análisis que prescinda del mito, de los milagros, y de todo aquello que no pueda racionalizarse, no hay cómo no recontar obviedades: Miriam Bianchi, más conocida como Gilda, se abrió paso en un mundo domina- Nombre completo de la cantante do por hombres. Hombres que manejaban el poder y los contratos; hombres de pelo largo y bronceado perfecto que se subían al escenario coreando canciones fáciles; hombres que exigían que si la que subía al escenario era mujer, abundara en tetas y caderas. Ser una mujer menuda, joven, madre, de profesión maestra y de voz melodiosa, no representaba precisamente una llave de apertura al mundo de la bailanta de los años ’90. Años en que el país entero, incluidos los sitios de esparcimiento, se ponía áspero porque se ponía pobre e injusto. La biografía de Gilda es harto conocida en certezas y discusiones. Nació en 1961, en el seno de una familia clase media de Villa Devoto. Fue maestra jardinera. “Paró la olla” cuando se murió su papá, siendo ella adolescente. Amó la música desde siempre. Se casó muy joven. También joven tuvo dos hijos. Se decidió a bucear en el mundo musical. Se separó, y aquí ya empieza el recorrido de lo que ya no se puede saber del todo (deseos, amores nuevos, sueños, frustraciones, éxtos y fracasos). Una vez que Miriam se decidió a ser Gilda, las clases populares la acogieron pronto. El resto tuvo que esperar que se muriera. En su último reportaje Gilda habló de su gira exitosa por Bolivia y Perú: “La movida de la cumbia en el norte Último reportaje no es tan sectorial a nivel social como quizás es acá. Tocamos en lugares para de Gilda antes de su muerte gente de ‘muy buen nivel’ y también tocamos en lugares populares para toda la gente”. La cumbia en la Argentina de los ’90 era signo de provinciano, de cabecita. Para ese público cantaba Gilda.


YO MIRIAM BIANCHI Comencé la carrera de maestra jardinera y profesorado de educación física pero tuve interrumpirlas en 1977 al fallecer mi padre, cuando sólo tenía 16 años, razón por la cual tuve que hacerme cargo del hogar. Me casé y tuve dos hermosos hijos, Mariel y Fabrizio Cagnin. Mi carrera musical fue inesperada para mí, comencé cuando respondí a un aviso en un periódico, donde pedían vocalistas para un grupo musical. Me gané con el tiempo un lugar en una banda de género tropical, y mi familia finalemente cedió, después de una oposición bastante tensa, a que incursionara en el mundo del espectáculo. Así me convertí en Gilda, en honor a la femme fatale que encarnaba Rita Hayworth en la película del mismo nombre y logré el reconocimiento del público. 39

Gilda fallece el 7 de septiembre de 1996 en la Ruta Nacional 12


Por Nathalia Guerrero Duque

Carisma: techno argento desde Cómeme Oriundos del barrio porteño de San Cristóbal la carrera de Carisma aún no parece empezar pero ya cosecha elogios en todos lados, dueños de un sonido propio, encienden las pistas a lo largo del planeta y están lanzados a ser la gran pareja de la nueva electrónica sudamericana.

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En una entrevista con nuestros hermanos de Thump México dijeron que tenían influencias como Alice Cooper, pero que estas cambiaban a cada día que pasaba. ¿Son muy volátiles con la música? ¿A la hora de nutrirse musicalmente, por qué línea se van? ¿O siempre terminan en una búsqueda caótica? Lo que queríamos decir es que nos la pasamos escuchando música, más que nada pop. Si hoy nos preguntaran lo mismo tendríamos que responder Schumann y Xenakis en vez de Charly Garcia y Alice Cooper. No es que sea un interés volátil sino que escuchamos muchas cosas. Actualmente la música que ponemos como DJ’s es muy sintética y fuerte, no estamos mezclando sonidos electrónicos con música disco por ejemplo, lo que hace que la búsqueda de música para el club sea una expedición en el techno, de hoy y de siempre. Nuestros canales de búsqueda son disquerías, Youtube, promos y recomendaciones de amigos. Son residentes de Dengue Dancing, un evento muy famoso en Buenos Aires. Teniendo en cuenta que este tipo de fiestas en serie pueden llegar a volverse repetitivas en cuanto a concepto público y ambiente, ¿cómo crece uno como DJ y cultiva su sonido a través de los sets de estas fiestas? Tocar mucho en una misma ciudad es algo que te mantiene activo a la hora de renovarte como DJ. Dicen que es más difícil cambiar el chiste que el publico y eso es algo que nosotros tenemos que hacer constantemente. La Dengue es una de nuestras fiestas preferidas y es donde desarrollamos nuestro sonido. Durante los últimos años hemos tocado ahí casi todos los meses y siempre nos lo tomamos como un lugar para arriesgarnos y aventurar cualquier decisión en público, es algo que nos excita mucho. No nos tomamos los DJ sets como la presentación de un producto terminado sino todo lo contrario, como un momento para probar nuevas ideas y escuchar temas que hicimos esa misma semana, que luego retocaremos en el estudio y volveremos a tocar en la próxima fiesta. El concepto de la Dengue es bailar buena música con buenas luces en un lugar donde la gente solo va a eso. Otras fiestas porteñas donde nos gusta tocar y experimentar son la Fun Fun, Regia, Undertones y Brandon.

Sé que son amigos de Djs Pareja, ¿Tocan seguido con ellos en Buenos Aires? ¿Hay algo como una escena ‘Cómeme’ en su ciudad? Me refiero a que si hay seguidores y fiestas medio under de este sonido tan característico del sello... Sí, somos muy amigos hace muchos años y nos encanta la música que hacen y ponen. Tocamos juntos seguido en la Fun Fun que es su club y en otras fiestas porteñas. Hace un par de semanas también compartimos cabina en Montevideo, Uruguay. También pasa mucho que en una misma noche ellos tocan en una fiesta y nosotros en otra, por lo que te podríamos decir que también hay una escena Cómeme en Buenos Aires. En los últimos dos años se generó mucho interés por el sonido del sello, por eso nos invitan de muchos eventos para que sumemos ese ingrediente a la noche. ¿Cómo tienen ustedes conformado el estudio de grabación? Unas cuantas máquinas de ritmos, efectos, sintes e instrumentos convencionales. Todo està unido por una computadora en común donde grabamos y editamos el material que generamos con las maquinas. ¿Cuáles son esas máquinas vitales que son responsables del sonido Carisma? ¡Eso es Top Secret! Pero se nos puede escapar que la Yamaha RX 5 es una de nuestras armas preferidas. No nos gustan mucho esas fotos de estudios llenos de aparatos, actualmente estamos muy contentos con todos los instrumentos que tenemos, pero también podríamos estar haciendo música solo con nuestra computadora. ¿Qué es lo peor y lo mejor de la escena argentina en la actualidad? Lo mejor es que hay muchas fiestas, chicas y grandes, que están abiertas a todo tipo de sonidos. Lo peor es que vivimos muy lejos de todos lados y eso hace que sea más difícil viajar o que vengan artistas del under a tocar por estas latitudes. ¿Sienten que la línea de este sello de cierta manera unifica el sonido de todos sus artistas? Creo que lo que nos une a todos es la personalidad... Y en los últimos releases la oscuridad.


Música

El mini popurrí argentino compuesto por los nombres de sus integrantes, Carolina Stegmayer e Ismael Pinkler

¿Tienen algún artista favorito del sello? No vale que se escojan a ustedes mismos. Christian S, Djs Pareja y Ana Helder. Conocemos su música desde hace mucho y nos encanta la onda en la que anda cada uno actualmente. Le hice esta pregunta a Djs Pareja y se la vuelvo a hacer a ustedes: ¿Cuál creen que es la cuota que aportan al sello, el pedacito que los diferencia del resto de sus compañeros? ¡Techno Argento! Esa es nuestra dosis. somos bastante experimentales, nuestros tracks nacen del delirio para luego perfeccionarlos hasta llegar a algo que nos interesa, pero nunca salen de una idea predefinida. Los conceptos, ideas y gustos se filtran en nuestras producciones pero las decisiones que tomamos no son conscientes. Entre sus grandes logros tienen un Boiler Room que hicieron en Londres. ¿Cómo es la experiencia de llevar un sonido con una estampa tan latina al viejo continente? El set de Boiler Room de Londres lo grabamos hace menos de un año y en ese transcurso de tiempo lo escucharon casi 100.000 personas. La experiencia fue muy buena. Estábamos en medio de una gira por Europa y ese fin de semana tocábamos en cuatro países distintos en cuatro días, por lo que estábamos bien aceitados y con la cabeza metida solo en pinchar. Fue una edición especial dedicada a Cómeme en la que compartimos cabina con Capracara, Christian S, Auntie Flo y Matías Aguayo, por lo que el contexto fue más que ideal para presentar nuestra música. Tocar en Europa nos gustó mucho. El año pasado fue nuestra primer gira y nos sorprendió que conozcan nuestra música en todos los lugares donde tocamos. El sonido que llevamos es muy electrónico, muy arriba cuando da y muy hipnótico cuando se puede. Creo que nuestra impronta más latina es que nuestros sets son 100% improvisados y nunca sabemos qué es lo que vamos a poner. ¿Piensan dar el salto a Europa en algún momento? Amamos vivir en Buenos Aires, no nos imaginamos viviendo en otra ciudad, pero nos encanta viajar y andar tocando por el

mundo. Durante el 2015 nos vamos a quedar por Sudamérica pero el año que viene vamos a pasar unos cuantos meses en Europa tocando mucho, haciendo música y visitando amigos. En una entrevista con nuestros hermanos de Thump México dijeron que tenían influencias como Alice Cooper, pero que estas cambiaban a cada día que pasaba. ¿Son muy volátiles con la música? ¿A la hora de nutrirse musicalmente, por qué línea se van? ¿O siempre terminan en una búsqueda caótica? Lo que queríamos decir es que nos la pasamos escuchando música, más que nada pop. Si hoy nos preguntaran lo mismo tendríamos que responder Schumann y Xenakis en vez de Charly Garcia y Alice Cooper. No es que sea un interés volátil sino que escuchamos muchas cosas. Actualmente la música que ponemos como DJ’s es muy sintética y fuerte, no estamos mezclando sonidos electrónicos con música disco por ejemplo, lo que hace que la búsqueda de música para el club sea una expedición en el techno, de hoy y de siempre. Nuestros canales de búsqueda son disquerías, Youtube, promos y recomendaciones de amigos. ¿Cómo tienen ustedes conformado el estudio de grabación? Unas cuantas máquinas de ritmos, efectos, sintes e instrumentos convencionales. Todo està unido por una computadora en común donde grabamos y editamos el material que generamos con las maquinas. ¿Cuáles son esas máquinas vitales que son responsables del sonido Carisma? ¡Eso es Top Secret! Pero se nos puede escapar que la Yamaha RX 5 es una de nuestras armas preferidas. No nos gustan mucho esas fotos de estudios llenos de aparatos, actualmente estamos muy contentos con todos los instrumentos que tenemos, pero también podríamos estar haciendo música solo con nuestra computadora. ¿Qué es lo peor y lo mejor de la escena argentina en la actualidad? Lo mejor es que hay muchas fiestas, chicas y grandes, que están abiertas a todo tipo de sonidos. Lo peor es que vivimos muy lejos de todos lados y eso hace que sea más difícil viajar o que vengan artistas del under a tocar por estas latitudes

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MĂşsico, cantante y poeta estadounidense, una de las figuras mĂĄs influyentes del siglo XX


Por Diego A. Manrique

¿Que si acepto el Nobel? Por supuesto La elección del músico de Minnesota reconoce la revolución cultural de los 60 Tras años siendo un improbable candidato, Bob Dylan ha ganado elPremio Nobel de Literatura. La Academia Sueca lo argumenta finamente: “Por crear nuevas expresiones poéticas dentro de la gran tradición de la canción estadounidense”. La elección tiene, sin embargo, otras lecturas: de alguna manera, se reconoce la revolución cultural de los sesenta, de la que Dylan fue esencial catalizador. Se interpretará igualmente como un triunfo generacional, de los llamados baby boomers. evisando el cartel del pasado Desert Festival, se hacían cábalas sobre la relativa importancia de cada participante: Dylan, los Rolling Stones, Paul McCartney, Neil Young, The Who, Roger Waters. Olvidemos fama y ventas: resulta evidente que solo uno de ellos tiene categoría de maestro. Una palabra demasiado desgastada, pero que aquí se aplica literalmente: todos los demás invitados estudiaron los discos de Dylan, desde 1965, si no antes. Las letras del rock cambiaron radicalmente a partir de sus primeros álbumes. Ampliaron su temática, enriquecieron sus técnicas expresivas, buscaron aliento poético, se alargaron. Acierta el tópico: “Elvis liberó el cuerpo, Dylan hizo lo mismo con la mente”. Había sido rockero en sus inicios (escuchen Mixed up Confusión, su primer single, de 1962) pero se mimetizó con el ambiente del Greenwich Village neoyorquino). Reconvertido en folk singer, pronto superó a sus preceptores en la acidez de sus canciones políticas, en su agridulce repertorio amoroso, en la forja de un cancionero personal que oscilaba entre el surrealismo y unos monólogos interiores particularmente torrenciales. Avisó del cambio de perspectiva con Another Side of Bob Dylan (1964). Pero nadie estaba preparado para la tormenta de decibelios que vendría al año siguiente.

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Nombre completo Robert Allen Zimmerman

Ejemplo Moral

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Dylan también ha funcionado como ejemplo moral. Resistió impertérrito las críticas mordaces de la izquierda y los abucheos ocasionales que siguieron a Like a Rolling Stone. Tras encabezar —sin pretenderlo— la insurgencia juvenil, en 1966 se retiró justo cuando la contracultura saltaba de la bohemia a las masas. Primó su familia sobre aquella teórica revolución y recibió sopapos sin cesar. Su casa de Nueva York hasta se vio asediada por patéticas manifestaciones de creyentes que exigían que tomara de nuevo la bandera de la rebelión. No lo hizo, aunque ocasionalmente diera rienda suelta a su ira ante la injusticia racial (Hurricane o la mucho menos conocida, George Jackson). De hecho, se emperraba en llevar la contra: lanzó un disco de retales, Self Portrait (1970), posiblemente en respuesta a la popularidad de los discos piratas que recogían sus grabaciones inéditas. Si el Viejo Testamento había formado parte de sus cimientos culturales, en los setenta visitó Israel y flirteó con el sionismo. Aún con todos esos precedentes, alienó a lo que quedaba de su público cuando, hacia 1978, se transformó en un cristiano fundamentalista, y facturando poderosas canciones de fuego y azufre. Por si fuera poca cosa el reto a unos oyentes escasamente religiosos, reforzaba sus conciertos con unos sermones apocalípticos cuya lectura —el pintor Francesco Clemente los reunió en un librito de su editorial, Hanuman— todavía produce bochorno.Ya en los ochenta, desistió de evangelizar a su descreída parroquia. Iniciaba una peregrinación aparentemente marcada por la desesperación profesional. Se puso a las ordenes de productores de éxito que prometían acercarle a los compradores de discos: Mark Knopfler, Arthur Baker, Daniel Lanois, David y Don Was; hasta cedería a la moda con un descuidado MTV Unplugged (1995). Sufrió una aterradora etapa de sequía compositiva, que tapó con colecciones de canciones folclóricas, como Good as I Been to You (1992) o World Gone Wrong(1993). Para más inri, por aquel tiempo, su hijo Jakob se convirtió en superventas al frente de The Wallflowers. No lo hizo, aunque ocasionalmente diera rienda suelta a su ira ante la injusticia racial (Hurricane o la mucho menos conocida, George Jackson). De hecho, se emperraba en llevar la contra

Se apuntó a giras con Tom Petty & the Heartbreakers y los Grateful Dead. Con los sanfranciscanos aquello fue particularmente desastroso —“se ponía a tocar canciones que no habíamos ensayado y que él tampoco dominaba”— pero tuvo una revelación. Lo contó en Crónicas (2004), el único tomo publicado de una prometida trilogía autobiográfica: descubrió una manera de reinventar sus canciones, sin importarle que sonaran irreconocibles. Y confirmó su vocación de músico itinerante: desde 1988 ofrece alrededor de un centenar de actuaciones al año, ritmo que ninguno de sus compañeros del rock se ha atrevido a imitar. Todos estos volantazos estuvieron rodeados de misterio. La mayoría de los encuentros periodísticos con Dylan se caracterizan por su tono evasivo o arisco. Para ser el cantante más analizado del planeta, objeto de una inmensa bibliografía, ha sabido mantener muchos secretos sobre su vida privada. Solo en 2001, gracias a la investigación del británico Howard Sounes, se supo que estuvo seis años casado con Carolyn Dennis, corista de su grupo góspel, con la que tuvo una hija. Cada poco nos da una sorpresa que sugiere una mente inquieta, que no puede detenerse: expone pinturas, trabajos de forja… Sin acrobacias Ayuda que Dylan haya resuelto el enojoso trance de grabar. Nada de acrobacias en el estudio: desde Love and Theft (2001) se autoproduce, bajo el seudónimo de Jack Frost, apoyado por su banda de directo y algunos amigos. Su sonido y sus arreglos son ahora formalistas mayoría de los encuentros. Desde 1997, los vientos soplan a su favor. Ese año, sufrió una pericarditis que estuvo a punto de reunirle “con Elvis”. Fue un mazazo entre sus seguidores, que le creían poco menos que indestructible. Desde entonces, sus excentricidades parecen más tolerables. ¿Que tocó para Juan Pablo II? “¡Le sacó una pasta al Vaticano!”. ¿Que se detectan abundantes plagios en canciones o escritos?. “Está recuperando a autores olvidados”. ¿Que hace publicidad para lencería, bancos o automóviles? “Se burla del comercialismo de nuestra era”. El espaldarazo recibido desde Estocolmo confirma que hasta el establishment literario se ha rendido a sus idiosincrasias. Es el reconocimiento definitivo a una vida tan intensa como creativa

El hombre dentro de mí hará prácticamente cualquier tarea, y como compensación pediría muy poquita cosa.


#NIUNAMENOS Estadísticas 2016 de Argentina Por Miriam Maidana

en vez de enseñar a los hombres a no violar

Vivimos en una sociedad que enseña a las mujeres a cuidarse de no ser violadas,

Doscientas noventa y tres mujeres asesinadas en lo que va del año

9-10

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A

los 16 años hay adolescentes que aún no han debutado, y otras que ya están embarazadas de su tercer hijo, las hay delgadas y gordas, morochas y pelirrojas, estudiosas y analfabetas, soñadoras y concretas, con un techo y un lindo colchón o durmiendo en taperas, cartoneando o comprando en el shopping, militando o bailando reggaetón. A los 16 años las chicas suelen tener sueños: casarse con algún/a ídolo/a o con alguien del colegio, no casarse jamás, viajar a Japón a dibujar comics, ir a Disney, tener la panza chata para usar bikini, comprarse una moto, tener una beca de algo, tener hijxs, no tener nunca hijxs, vivir solas, irse de vacaciones sin sus madres/padres. A los 16 años las chicas suelen ser confiadas, sentir que el mundo es un lugar seguro, les gusta conocer personas, suelen desear ser más libres –siempre un poco más-, no quieren ser controladas, son superpoderosas, y pueden llorar toda la noche por un comentario de Facebook. A los 16 años la vida es intensa: bailar, comer, no comer, tatuarse, perforarse, la música, el arte, la ropa, los cambios en el pelo, reir, llorar, cortarse, pasear, dormir, no dormir nunca, publicar fotos en Instagram, los cien grupos de wassap, el celular como parte del cuerpo, las paredes pintadas de la pieza, beber más de la cuenta, probar algunas sustancias, netflix, el maldito colegio, los adultos insoportables, pensar en la vejez como algo que sucede luego de los 25 años, odiar la “vejez”. Lucía Perez tenía justo eso: 16 años. No sé de ella, no la conocí. Veo una foto donde sonríe, tiene un piercing, el pelo enmarañado, rastas, chaleco, buzo. Es muy linda y sonríe con ganas. No hay miedo en la foto. Es una adolescente que cursa el último año del secundario, hija de una familia trabajadora, que vive en Mar del Plata. Las rastas ¿serán porque escucha reggae? El piercing del labio,¿se lo habrá hecho algún amigo? ¿Le gustará lengua, historia o físico-química? Releo: hablo de Lucía en presente. Y no lo está: el domingo 9 de octubre –el día que fusilaron al Che Guevara, el día que nacieron John Lennon y PJ Harvey- fue drogada, violada y asesinada por empalamiento. Ese mismo día en Rosario 100.000 mujeres –donde seguramente habría muchas 47

chicas de su misma edad- debatían todo el día en talleres, eventos artísticos, marchaban, vivían. Creo que no conocería el término “empalamiento” si no fuera por mi temprana lectura de Drácula, quien fuera apodado “el empalador” por cierta afición a empalar enemigos y dejarlos como trofeo en un bosque. No es un término de la vida moderna, hasta que dos ¿hombres? matan a Lucía –con un dolor inimaginable, esto es seguro-, lavan el cadáver, la llevan a un centro médico y se “disculpan” con la excusa de la sobredosis. Parece que estos femicidas venden drogas, y sospecho que intentarán “atenuar” lo bestial de su acto bajo el mote de “adictos”. Yo tengo una larga y extensa formación y experiencia en trabajo clínico con adolescentes y con adictos: lxs adolescentes suelen confiar a veces un poco más de lo debido, y ningún consumo justifica o “disculpa” delitos de crueldad tan extrema. Así como no cualquiera puede linchar a una persona hasta matarla, tampoco por el consumo de drogas una adolescente de 16 años es violada, sodomizada y empalada hasta la muerte. Una conducta tan regresiva, con tanta perversidad, habla de una sociedad donde el vale todo cada vez más tiene nada de freno: acá no hay ley, no hay salud, no hay lazo social. Tampoco aplicaría el término “animal”, ya que los animales matan para alimentarse, sobrevivir, escapar de amenazas: no aplica. El mismo domingo que Lucía Perez pasó de la vida a la muerte, en Rosario reprimían a mujeres, adolescentes y jóvenes con balas y fuerza bruta. Los muros y los foros se llenaban de voces a favor y en contra: que las tetas al aire, que los graffitis, que cuan sucias son las mujeres cuando se juntan por miles, que si la iglesia, que la policía, en fin…puros “que”. En la morgue de un hospital un cuerpo muerto ya no se llamaba Lucía, ni tenía presente: no terminaría el secundario, no tendría hijxs, no recorrería el mundo, no sonreiría más. Hay algo que no estamos viendo, me parece. Yo estoy muda: solo escribo. A los 16 años me gustan las adolescentes despeinadas, sonrientes, con planes, con proyectos. Vivas, ¿entienden? Vivas.


Como el arte, como el rock, como el amor a los animales. Ahí, en cada estrofa de Viejas Locas, en cada pogo ricotero y en cada abrazo

¿Cómo era Lucía?

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Carta del hermano de LucĂ­a Fernandez

a una mascota abandonada, la van a poder encontrar siempre, sonriendo, mimando a su perro y tirando buena onda para todos lados, por las dudas.

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01. EL PIANO ORIENTAL Zeina Abirached

Siempre con un pie en la autobiografía y de estricto blanco y negro, el nuevo cómic de Abirached llegó a la Argentina.

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La comparación es tan burda como inevitable: la obra de Zeina Abirached recuerda de inmediato a Marjane Satrapi, la autora de Persépolis. Ambas nacieron en Medio Oriente, y ambas usan plenos blancos y negros, y la autobiografía, para contar su vida ya sea en el Líbano o en Francia. Pero hay una diferencia: Abirached no es punk. Su obra se mueve de una forma que no niega el talento o méritos de Satrapi pero es definitivamente más de orfebre, más capaz de jugar y utilizar ideas visuales para redefinir lo autobiográfico. Ambas son dueñas de ideas ambiciosas. Abirached lo ha demostrado en El juego de las golondrinas, Me acuerdo Beirut, y en el ahora disponible en la Argentina, El piano oriental. Su nivel de detalle, sin abandonar nunca el blanco y el negro, es abrumador: es capaz de crear un cotidiano y el hartazgo que puede generar, o la sorpresa, desde un diseño que se lee amable pero, por ejemplo, decide dedicarle siete viñetas a una mesa de té, darle forma física al sonido o acercarse a la composición del mar a partir de una imagen que parece salida de una runa. Abirached hace de la caricatura un surco con inventiva y definición, y con eso es capaz de darle un aura distinta a una calle de Beirut, a un crucero a Francia, a un modular con simples cajones. Y lo hace sin que nada de eso pierda su potencia en la historia, llevándolo a otro lugar con el dibujo: un extrañamiento que su forma de construir cada personaje, fondo, situación e interacción se encarga todo lo que tiene que ver con humanizar.

Aquí, al contar su historia y otra basada en la vida de su bisabuelo, los motivos y patrones para las composiciones distintas le sobran. Ella los aprovecha todos: sonrisas de teclas, zapatos felices y la forma en que la música suena en un cómic. Abirached se olvida de las reglas básicas del medio para reconfigurarlas como si nunca hubieran existido. Sus viñetas son distintas. Parecen una extraña mezcla, más naif en apariencia, entre Wes Anderson y lo que vive en los muebles de las casas, y un Chris Ware que ha dejado de lado la frialdad. El piano oriental quizá abuse de esas ideas, pero funciona tanto por la sobrecarga visual que es injusto ensañarse con ella. Ambas son dueñas de ideas ambiciosas. En el libro “El juego de las golondrinas”, Me acuerdo Beirut. Al fin y al cabo, alguien que quiere que la historieta tenga nuevos tics y también nuevas libertades impensadas no aparece todos los días en nuestro mercado. Por Juan Manuel Domínguez

02. MANUAL PARA MUJERES DE LA LIMPIEZA Lucia Berlin

Recién ahora, gracias a la publicación de sus relatos reunidos, accedemos a la extraordinaria prosa de Lucia Berlin, heredera del realismo sucio, autora desdoblada en sus personajes femeninos, y completamente marginada del canon de las letras norteamericanas. Ante las descontroladas cataratas de elogios que suelen acompañar los descubrimientos de viejos tesoros ignorados –ya sea en música, literatura o cualquier otra disciplina–, la primera sensación que sobreviene es el escepticismo. ¿Será para tanto? Es verdad: abundan los casos, muchos de ellos incomprensibles,

de talentos que no gozaron de ningún reconocimiento en vida y cuyas obras recién fueron valoradas mucho tiempo después. Entonces, cada vez que estamos frente a este tipo de rescates, nos preguntamos entre nosotros si no podrá tratarse de un caso de esos. Frases como “el secreto mejor guardado…” generan desconfianza y a veces hasta bronca. Es por eso que al encarar esta clase de obras nos vemos obligados a tener que lidiar con la posibilidad de una inminente decepción. “La última sensación literaria de EE.UU.”, “¿Cómo una autora así pudo pasar desapercibida?”, son algunas de los comentarios aparecidos en la contratapa de Manual para mujeres de la limpieza, el libro que recopila casi todos los cuentos de Lucia Berlin. ¿Pero quién es Lucia Berlin? Si en un rapto de distracción leemos acentos donde no los hay, en esas íes de su nombre, fácilmente podríamos creer que se trata del seudónimo de una joven escritora contemporánea y no de una autora ya fallecida, que nació en 1936 y escribió entre los años 87 y 98 del siglo pasado. Miramos la foto que acompaña la edición. El mismo desconcierto. Una especie de Jaqueline Kennedy sosteniendo un cigarrillo con la muñeca quebrada como un personaje salido de Dinastía o de Dallas, serie a la que se alude en algún relato y con la que a veces puede compartir ambientes y hasta cierto tipo de personajes. Segunda sorpresa del lector: salvo por algún que otro detalle de época, la escritura de Berlin está totalmente vigente, sus cuentos perfectamente podrían escribirse hoy. Otro ejemplo es la velocidad de su prosa. Berlin utiliza una puntuación inesperada, un estilo telegráfico que a veces parece lindar con la poesía. “Me ponía nerviosa sentir que no dejaba de vigilarme mientras fumaba o me estaba sonando la narizo también mientras hojeaba revistas de hacía años. Lady Bird Johnson, cuando era primera dama, bajando los rápidos.” Un simple punto seguido basta para que pasemos sin más de la perspectiva de un indio que observa a la narradora del cuento al contenido de la revista que ella está leyendo. Es un procedimiento que reaparece en la gran mayoría de los textos. Como también el de utilizar las notas pegadas en las paredes, los carteles de publicidad, las letras de canciones o los fragmentos de algún libro como vehículos narrativos. Berlin parece escribir en estado de gracia, leerla es una lección de escritura. Hay cierto dislocamiento en los relatos de Berlin. La mayoría de sus personajes parecen estar desorientados, fuera de lugar, como si pertenecieran a otra época o a otro contexto pero lo ignoraran porque


Política

en realidad buscan otra cosa, algo más, que se les escapa y por supuesto tampoco saben qué es. Por Martín Caamaño

03. ODIO LA POESÍA OBJETIVA Francisco Garamona

nes verticales que combinan algo del autodidacta erudito con la parte rea y mundana del tipo curtido que puede hablar de amor o drogas con aplomo autobiográfico. Poeta, músico y editor, Garamona escribe poemas que no vienen de la poesía. Sus historias son como canciones que ilustran un clima de época que no obedece a ninguna intención didáctica. No obstante, salgan o no de una factura espontánea o automática, tienen el mérito de desconcertar y producir efectos al combinar el gesto anacrónico con la imagen actual, evanescente. Todo parece motivo de poema: soldados, daikiris, una estatua, un sueño, un montonero, la conversación con un mendigo, el recuerdo de amoríos, la paranoia o el miedo a los extraterrestres. La poesía del futuro, parece decirnos Garamona, no es un esfuerzo esclavo sino algo con parámetros propios e inventados.

la grabación del presente álbum y la vida en el hogar de los Cave (la madre, Susie Bick, muestra dosis extra de entereza). Allí no se explicitan los escabrosos detalles de la muerte, que planea sobre la película y el disco. Me ha tropezado con críticas sobre la supuesta impudicia del artista que suenan particularmente crueles: todo es válido cuando se trata de superar semejante infortunio. -

Artista: Nick Cave and the Bad Seeds

05. FRANK OCEAN SE SACUDE LA OPULENCIA Lucas Garófalo

Por Javier Fernández Paupy

04. LUTO Y TERAPIA DE NICK En su nuevo libro, Garamona propone una visión de la poesía como delirio improvisado y medido por el lenguaje. Odio la poesía objetivista. ¿Dónde está la ironía del título? El odio al que remite es un acto de fe. El autor aclara que todos los poemas del libro fueron dictados personalmente o por teléfono a un grupo de personas. Esta confesión, a simple vista pendenciera, da cuenta de una propuesta estética en contra de la noción de poesía como gesta heroica de trabajo artesanal o proeza sistemática. Para Francisco Garamona, “la inspiración es un mito que se inventaron los vagos”. Como pasa con César Aira, es muy difícil precisar cuál es la publicación más reciente de este escritor incansable. Su último libro, quizá el más objetivista de su obra, propone una visión de poesía como delirio improvisado y medido por el lenguaje. Son treinta y cinco poemas que despliegan chispazos de narración donde la anécdota está en función de una observación no premeditada. Una psicodelia llena de buen humor y vitalismo indaga esa nada que habría en las cosas. Un complejo de relaciones fantásticas de las que se desprende una percepción de la realidad. Cautos, sus lectores nos vemos envueltos en engaños sutiles de sentido. Como si el lenguaje aludiera a una realidad ausente para confirmar una intuición de extrañeza radical. Un humor crudo sobrevuela estas narracio-

Zeina Abirached

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El cantante norteamericano lanza Blonde, un disco febril, vibrante, esquivo y complejo que renuncia a contentar a todos los públicos y no se casa con ningún género

‘Skeleton tree’ reincide en asuntos frecuentes en el cancionero de Nick. Hasta dónde sabemos, así fue la secuencia. A su modo pulcro y laborioso, Nick Cave estaba confeccionando el material de lo que iba a ser su álbum decimosexto cuando, el 14 de junio del pasado año, su hijo Arthur se mató: se cayó desde un acantilado en Brighton, donde reside la familia Cave. Nada de sarcasmos fáciles, por favor. Estamos ante una tragedia terrible en su banalidad. Un drama familiar que se ha tratado de exorcizar mediante un documental, One more time with feeling, donde el cineasta Andrew Dominik refleja en blanco y negro

De las diecisiete canciones que integran Blonde, en la versión que se puede escuchar en exclusiva a través de Apple Music, solo cuatro tienen una base rítmica convencional. Si el beat era un elemento clave en Channel ORANGE, el brillante debut oficial de Frank Ocean, aquí, por el contrario, tiene un papel testimonial. como si la configuración más clásica de su sonido ya no le interesara, en lo que supone una declaración de intenciones musical y creativa de uno de los lanzamientos discográficos más importantes del 2016. Esto tiene mucho que ver con la idea de depuración sonora que sobrevuela el álbum. En la búsqueda consciente de un discurso lírico íntimo, solitario y reflexivo, que mezcla el desconcierto ante un momento convulso con las dudas, incertidumbres y arrebatos de nostalgia de su trayecto personal, el artista se aleja de la exaltación. Artista: Frank Ocean


NOÉ

MUJERES

REDES

HOY. Probablemente a ¡Dale! no la podamos leer en la peluquería, por suerte será para otros ámbitos y nos dejará en paz disfrutando sin culpas de la última Gente o Caras mientras nos cortan el pelo, aunque no conozcamos muy bien a los personajes que son retratados allí.


DISCOS

LITERATURA

BOB DYLAN TRAGOS

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OPINIÓN, ACTUALIDAD, MUCHA CULTURA, MÚSICA, LITERATURA, CINE, ARTES VISUALES, VIAJES HACIA ADENTRO Y HACIA AFUERA, CIENCIAS, INNOVACIÓN, DIVERSIDAD Y DINAMISMO.


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