Issuu on Google+

No lo dejes nunca IIIIIII

Javier Mendoza

T h e

C r ac k- U p

Ed i c i o n e s

2 01 0


Se odia aquello que se teme, aquello, pues, que se puede ser, que se siente ser un poco. Se odia a uno mismo. (‌) Porque en el odio hay de todo: amor, envidia, ignorancia, misterio y ansia de conocer. El odio hace sufrir. Vencer al odio es dar un paso en el conocimiento y dominio de sí mismo, es justificarse y, por consiguiente, dejar de sufrir.

El oficio de vivir. Cesare Pavese


Los puntos y las íes Quería desde hace tiempo puntualizar una serie de cosas y dejar clara mi postura pero, por alguna razón, al final se me quedaban todas las íes en el tintero sin acentuar ni nada Venía dándole vueltas desde hace un rato a eso que tenía que decirte tan urgente que nunca llegaba a su meta En cuanto me acuerde prometo hacértelo saber


Bares Deberían vender los whiskies con prescripción facultativa y así poder falsificar nuestras borracheras aumentando la dosis sin consultar al médico Deberían servir los gin-tonics con receta homologable para poder memorizar el prospecto y seguir haciendo justo lo contrario pero con conocimiento de causa Ya lo decía siempre Michi que de bares sabía un rato “¿Quién dijo miedo habiendo hospitales?”


Recordwoman Es increíble, cariño cómo, en un tiempo récord, has pasado de una cosa a otra poniendo una cara que si te vieras te daría la risa Creo que has establecido una nueva marca mundial en pensar una idea y la contraria sin contradecirte o haciéndolo todo el rato Yo, después de todo, ni siquiera cuando me equivoco estoy muy seguro de acertar


Lágrimas en Vip´s En el trayecto hasta el restaurante intenté elegir en voz alta las palabras, parecían todas tan fuera de lugar Mientras apuraba un cigarrillo tras los cristales de la zona de fumadores me desesperé un poco buscando argumentos donde sólo había promesas, muchas de ellas incumplidas Luego entraste tú y por si había alguna duda mis lágrimas me recordaron lo que estaba haciendo allí Conseguimos arreglarlo como siempre, de momento


Manuel Te doy las gracias por aquel día en que no podía apenas sujetar los mandos de la play y simplemente los solté porque estaba ciego de benziociapinas y tranquilizantes varios y dejé, simplemente, que el partido de baloncesto se acabará ahí con mis jugadores cansados sin vida Te doy las gracias, Manuel por aquel día que miraste cómo me dormía y, sin decir nada, decidiste acabar con aquel partido 50’s Legends vs. East All Star 70 Por una vez no importaba el resultado


El negocio del futuro

a Juan Carlos

Son los gabinetes psicológicos el negocio del futuro por allí pasan starlettes de la comunicación y simples obreros de palabras rotas Los dueños son amables y nos miran con cariño pero no pueden evitar pensar que son nuestros problemas el negocio del futuro


Los puntos y las íes Bares Recordwoman Lágrimas en Vip´s Manuel El negocio del futuro


No lo dejes nunca