Issuu on Google+

Había una vez un chico llamado Frank que tenía 18 años que se fue de vacaciones con su perro Whisky desde España hasta Londres. Cuando llegó decidió dar un paseo. De repente vió algo en un escaparate que le llamó la atención y se paró a mirar. Whisky, sin darse cuenta de que Frank se había parado ante el escaparate siguió recto y se perdió. Frank al darse cuenta de que Whisky había desaparecido fue a informar a la policía de que su labrador había desaparecido. Frank le dijo al policía: -Mi perro Whisky ha desaparecido. El policía le dijo a Frank: -What? Frank le repitió: -¡que mi perro se ha perdido!


El policía le enseñó un cartel escrito en español a Frank que ponía: -Estás en Londres, aquí se habla inglés. Frank le dijo al policía lo mismo pero en inglés: -My dog is lost. El policía le dijo al chico: -Come to the Wembley Stadium. Frank le dijo: -Ok, thank you! (Frank se dirige al estadio Wembley y está pensando: ¿Por qué me habrá mandado al estadio Wembley? ¿Es qué allí van los perros que se han perdido? Cuando llego se dio cuenta de que lo que había pensado era cierto: Todos los perros perdidos estaban allí, ¡incluso Whisky!


El perro desaparecido y el niño desesperado.