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Abril de 2010


El

agua

Con el agua crece el río las ranitas hacen croa, croa y despierta la plantita que duerme en la semillita que acabamos de sembrar Inés

1º B

Me gustan el agua fresquita beberla en mi botellita.

La gotita de agua Una gotita de agua desde las nubes cayó. El viento sopló y sopló, la gotita en una fuente con mucha gracia entró. Una niña sonriente, cantando una canción, llenó su jarra de agua y a su casa se la llevó.

Angel 2º D

Con agua me lavo las manos y me baño en el verano. En la playa yo me mojo y me entra agua en los ojos. María Alcaide

1º A


EL AGUA -¡Hola! Soy Gota y soy una gota de agua.Os voy a contar una de mis aventuras en la tierra. “Un día estaba muy tranquila, aquí en las nubes, cuando me resbalé y caí encima de una flor.¡Qué susto! Me resbalé otra vez en la tierra y fui a buscar a mis amigas. En vez de encontrar a mis amigas encontré un río.Estaba triste y me puse a llorar. Pasaron unos días y me vió el Sol.Entonces me lanzó un rayo y volví a las nubes.Eso fue impresionante. Ahora estoy esperando a caer otra vez”. Carmen Gago

2º C


Doña Gotita Doña Gotita está en la playa tumbada al sol con su toalla. Doña Gotita está en la fuente en una plaza con mucha gente. Doña Gotita está en la nube viendo cómo el sol sube y sube. Doña Gotita es muy importante para plantas, animales y gente, para la vida sin ella no seguiríamos adelante.

Isabel y Mª Esperanza

3º B Poesía del agua

En el agua del río se refleja la Luna, en el agua del río se refleja el Sol. Que el agua no nos falte, por Dios, que es un bien necesario que nos regaló el Señor. Inmaculada Martín

4º B


El agua y el caño Había una vez en el centro del pueblo una fuente con un caño que siempre lo dejaban abierto para que corriera el agua. El caño se ponía muy triste, y un día decidió abrirse solo para que corriera el agua por las calles del pueblo. Un día el agua le preguntó: “¿Por qué te abres solo?”El caño le respondió: “Ya me acostumbré, los humanos me dejan siempre abierto”. El agua le dijo: “¿No te das cuenta que me estoy desperdiciando y puede llegar mi fin?” El caño le respondió:”¿Por qué?” El agua le dijo: “Hay mucha gente que me necesita, para comer, para beber, para bañarse, etc.Como ves soy un elemento esencial para que los humanos puedan vivir:”


Entonces el caño se puso a pensar sobre lo que el agua le había dicho, el caño pidió disculpas al agua y desde ese momento prometió no abrirse solo nunca más y así vivieron muy felices para siempre. Javier Rodríguez Ojeda


EL PAÍS DEL AGUA Y EL PAÍS DE LA SEQUÍA Érase una vez un país muy lejano que tenía un rio muy caudaloso, porque llovía mucho. Así sus habitantes tenían agua potable para beber, se podían duchar.La gente tenía mucho trabajo en el campo porque podían arar, sembrar y recoger los alimentos y los animales estaban muy felices porque tenían mucha hierba. En este país, al no conocer la sequía, los habitantes no apreciaban el valor del agua. Era muy cómodo abrir el grifo y que saliera agua y cuando llegaba el verano poder bañarse en su río y sus piscinas. En los colegios los maestros enseñaban a sus alumnos a valorar y respetar el agua y les contaban los problemas que en otros países había.Los niñosnno hacían caso ya que ellos no veían las consecuencias. Al contrario de la historia anterior, este otro país conocía muy bien la sequía. Era un país pobre, no llovía casi nada, los campos estaban secos, no había apenas trabajo y no podían sembrar en ellos. No tenían agua potable para beber. Una vez a la semana venía un camión cisterna para traerles agua. Los habitantes de este país valoraban y apreciaban mucho el agua y conocían los problemas que atraía la sequía.


Las autoridades, viendo que esto no podía seguir así, decidieron hacer un intercambio con los niños, para que se dieran cuenta de lo importante que es el agua y aprendieran a quererla y apareciarla. Esto sirvió para que los niños del país del agua se dieran cuenta cómo es vivir con poco agua y respetaron desde entonces a esta belleza tan preciada. Natalia Martín Díaz

5º D


LA NINFA DEL

AGUA

Hace muchos años , en un pequeño pueblo de la Sierra de Aracena , había una fuente muy escondida , allí vivía una pequeña ninfa llamada Flor. Flor era una ninfa muy feliz , tenía una fuente preciosa , su agua era cristalina y además tenía poderes curativos. Allí bebían todos los animales de la montaña , había plantas y árboles de todo tipo ,era como un paraíso. La gente fue descubriendo el lugar , cada vez iban más personas a ver el hermoso lugar y beber de sus ricas aguas. Flor estaba muy preocupada , porque cada vez el lugar estaba más sucio e incluso la gente tiraba cosas a la fuente ,por más que Flor limpiaba, las personas más ensuciaban. Llegó un punto que todo estaba lleno de basura y la fuente se quedó sin agua.


Flor iba perdiendo las fuerza , pues su fuerza estaba en el agua. La gente del pueblo , preocupada quiso tomar medidas. Lo primero que hicieron fue limpiar el lugar y poner un vigilante. Poco a poco aquel lugar fue recuperando su belleza y por su fuente volvió a salir sus cristalinas aguas. Flor se recuperó y los habitantes del pueblo nunca más dejaron que aquel maravilloso lugar se ensuciara , ya que era lo más bonito que tenían. Autor: Rafa Vázquez 5º C


EL AGUA CAE El agua cae en mi ciudad, moja y moja sin parar. El agua cae en el campo, moja aquel caballo blanco. El agua cae en mi cabello, moja mi cuerpo entero. El agua cae en aquel rosal, lleno de felicidad. El agua arrastra mi cuerpo hacia un lugar desierto. El agua arrastra mi amor hacia otro corazón. El agua arrastra mi ser hacia un nuevo amanecer. El agua arrastra su soledad hacia un nuevo caminar. ¿Qué es una gota? Es la lluvia que brota. ¿Qué es el agua? Es el llanto que amarga. La lluvia quita el dolor y no hay rencor. El agua quita tu sed, ¿qué le das tú a él?.

Hecho por Alberto Cruz Durán, 6ºB.


UN NUEVO MUNDO Manuel era un niño de doce años muy despierto y observador que vivía en la ciudad más húmeda de Londres, Torbes. Era rubio, de ojos azules, nariz pequeña, era muy alto y un niño muy agradable. Él vivía en una casa de campo muy grande y bonita. Un día fue al bosque porque estaba muy aburrido. Allí vió a un pequeño animal que nunca había visto. Como era muy observador, contemplaba cada movimiento que hacía este. El animal se asustaba y corría por el suelo, pero claro, Manuel lo perseguía. Pasaron muchas horas hasta que se hizo de noche. Ya no se veía nada y el pequeño animal se había ido. Manuel estaba muy asustado porque sólo se oían ruidos de la noche. Se sentó al lado de un árbol e intentó dormirse, pero estaba tan asustado que no lograba ni cerrar los ojos. Se agarró fuertemente al árbol y de pronto empezaron a oirse golpecitos que venían del interior de este. El corazón de Manuel latía fuertemente y...¡Pum! Se abrió el árbol y Manuel cayó por un gran agujero. Manuel gritaba porque no sabía donde estaba y veía cómo poco a poco se iba cerrando el agujero del árbol. A ciegas tocó algo y empezaron a encenderse unas lucecitas diminutas. Allí dentro hacía frío pero olía muy bien. A lo lejos se veía una puertecita. Manuel al verla corrió y la abrió. De pronto entró a un


nuevo mundo precioso y hecho de dulces. Los habitantes que vivían allí se llamaban Danoigmes y medían tan solo 15 cm. Manuel estuvo unos días con ellos y conoció a todos los habitantes que allí vivían. Todos se portaron muy bien con Manuel.En ese mundo todo era de chocolate, gominolas, turrón etc, pero...¡El agua no existía! A Manuel le extrañó mucho porque ¿cómo iban a sobrevivir? El niño muy intrigado le preguntó a Heisem, el jefe de los Danoigmes que si conocían el agua y él le respondió que no. Ellos tomaban siempre chocolate e incluso llovía chocolate. Cuando nevaba caían rosquillas del cielo, es decir, ¡NO SABÍAN NI QUE EXISTIERA EL AGUA! El jefe de los Danoigmes siempre estaba muy preocupado por algo y Manuel le preguntó que qué le pasaba. Este le respondió que no sabía por qué a los Danoigmes cada vez que tomaban chocolate les dolía muchísimo la barriga, sus campos estaban marchitados cuando llovía chocolate y cada vez que se bañaban estaban todavía más pringosos con el chocolate. Manuel tuvo una gran idea y le dijo a Heisem: –En mi mundo tenemos una sustancia líquida a la que llamamos agua que no da dolor de barriga, está fresquita, riega los campos y nos proporciona unas cosechas buenísimas.


Heisem le dijo a Manuel: ¿Y tú crees que si todos los Danoigmes nos cambiamos de mundo mis problemas se solucionarán? –¡Claro que sí! - respondió Manuel –Heisem muy contento avisó a los Danoigmes que se iban a cambiar de mundo. Los Danoigmes se pusieron contentísimos y se lanzaron manos a la obra. Al cabo de unos días todos se cambiaron de mundo y cuando llegaron les cayó una sustancia fría por el cuerpo. Manuel les avisó que en su mundo eso significaba que estaba lloviendo agua. De inmediato los Danoigmes abrieron sus bocas y la probaron . Al ver que no daba dolor de barriga, estaba fresquita ,regaba los campos y que sus cuerpos continuaban limpios,todos gritaron felices. Al comprobar las virtudes del agua, decidieron hacer un pacto de conservación en el que se comprometían a no malgastarla ni contaminarla por si había épocas de escasez y se acababa el agua. Heisem le dió las gracias a Manuel. Este les dijo que todos los días vendría al bosque a visitarlos. Todos muy felices cantaron y bailaron. Así ,gracias a que Manuel les enseñó el agua, fueron muy felices para el resto de sus vidas. Laura Zamorano Miguel 6ºC.


II Certamen Literario "Premio José Nogales"