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T. 19 LA II REPÚBLICA. 1931-1936 INTRODUCCIÓN 1930: en el Pacto de S. Sebastián la oposición al sistema canovista (PSOE, republicanos y regionalistas) acuerda instaurar la república con democracia real y justicia social, descentralizada, moderna, desbancando a la oligarquía. El contexto (crisis del 29 y depresión, ascenso del totalitarismo fascista y comunista) radicaliza la política y da alas al extremismo a derecha e izquierda: tradicionalismo conservador frente a revolución. La segunda etapa, bienio radicalcedista, conservador o “negro” (por la izquierda) fue para unos la etapa reaccionaria que barre las reformas de Azaña; para otros la rectificación a sus excesos. Contrasta la esperanza y entusiasmo inicial con la horrible conclusión en una guerra civil. El debate histórico sobre su fracaso sigue muy encendido. Etapas Hay dos bienios: Reformista (abril 1931-sept. 33); Conservador (nov.1933-feb. 1936). Por último el gob. del Frente Popular (feb.– jul. 1936)

A LLEGADA DE LA REPÚBLICA. CONSTITUCIÓN DEL 31 Las elecciones municipales dan un aplastante triunfo republicano en las capitales (los monárquicos ganan en la España rural, no conocemos los votos de cada opción,). El 14 de abril Alfonso XIII se exilia; se proclama la república pacíficamente con júbilo popular. El gobierno provisional aúna republicanos diversos, socialistas, regionalistas y conservadores como Alcalá Zamora, presidente del gobierno. Se adopta la bandera tricolor, gesto que trajo división. En mayo arden edificios religiosos y el gobierno reacciona tarde. En las elecciones a cortes constituyentes triunfa el centro izquierda (clase media, obreros, intelectuales). Forma un gobierno de coalición del PSOE (más votados), radicales de Lerroux (centro) y republicanos de izquierda como Azaña. Ortega y Gasset, ante el giro violento y radical, dijo muy pronto: “no es esto, no es esto” y denunció el tono “agrio y triste” de la República. CONSTITUCIÓN DE 1931 Muy democrática y avanzada, obra de republicanos y socialistas (izquierdista, descentralizada y laicista*), pero sin consenso con los conservadores. -Estado: “república de trabajadores”; integral (unido), pero admite estatutos de autonomía. -Amplios derechos económicos y sociales (trabajo, educación…). Reconoce el voto femenino y la propiedad privada con función social (puede expropiarse por el bien común). -Clara división de poderes: el gobierno responde ante las cortes unicamerales. - Lo más polémico, la separación iglesia-estado. Éste es laico, y peca de anticlericalismo. Alcalá Zamora dimitirá por esto. Azaña, su sustituto, poco prudente, dijo: “España ha dejado de ser católica”.

*LAICISTA quiere limitar la presencia de la religión en la vida pública (prohibir la enseñanza religiosa etc). B OBRA DEL BIENIO REFORMISTA. EL GOBIERNO DE AZAÑA 1931-1933 Gobierno republicano-socialista Aprobada la Constitución, Azaña preside el gobierno, Alcalá Zamora la República. Crece la tensión entre la derecha que rechaza las reformas (obra de la “antiespaña”) y quienes las ven insuficientes (anarquistas de CNT-FAI) piden una revolución y desestabilizan con violentas huelgas. REFORMAS Hasta ahora el límite era no tocar los intereses de la oligarquía. Azaña “coge el toro por los cuernos” y afronta problemas formidables, por lo legal, sin revolución. -Avance en legislación laboral, obra de Largo Caballero: jornada de 8 h., regula el trabajo infantil, convenios colectivos, seguros sociales (accidentes, pensiones), huelga, vacaciones, etc. -Reforma agraria. Problema esencial en el que la República se jugó su prestigio; suscitó duros debates en las cortes. Fines: redistribuir la tierra al campesino trabajador, eliminar la “trilogía del latifundio”(jornalero, cacique, hambre), penalizar el absentismo (terrateniente urbano despreocupado de su explotación). El IRA (instituto de reforma agraria) declaró expropiable la tierra de nobles, las incultas y las que superasen cierta superficie en cada zona. Por su urgencia, fue precipitada: faltó financiación para indemnizar a los terratenientes opuestos del todo. La lentitud administrativa (preveía beneficiar 60.000 campesinos/año; en dos años sólo a 12.000), desesperó a los jornaleros con “hambre de tierras” que realizan “ocupaciones revolucionarias” y proclaman el comunismo libertario. -Problema regionalista. Quiso “vertebrar” nuestra diversidad. El ejército y la derecha sólo ven independentismo: “España se desintegra”. El catalanismo se radicalizó: era mayoritaria Esquerra de Maciá (el 14 de abril proclamó el estado catalán en la federación española). El arreglo fue el Estatuto de Autonomía de 1932 que colmaba las aspiraciones catalanistas. Maciá presidió la Generalitat, al morir le sucede Companys. La política religiosa malogró el acuerdo con el PNV; Navarra rechazó el proyecto de estatuto vasco, que se pospuso y se aprobó en 1936. -Política religiosa. Fue laicista. Azaña, falto de tacto en cuestión tan sensible, se ganó muchos enemigos. Consideraba la iglesia un bastión reaccionario muy influyente. No impuso el orden con prontitud ante la quema de conventos. Decretó la libertad de cultos, el matrimonio civil, el divorcio, elimina el presupuesto de culto y clero, disuelve la Compañía de Jesús y prohíbe la enseñanza a las órdenes religiosas (sus centros tienen que cerrar). -EnseñanzaCon un tercio de analfabetos y la mitad de los niños sin escuela, se volcó en dotar 6500 nuevas, maestros, becas, duplica los bachilleres y mejora la universidad. Fue muy costoso para el estado el cierre de centros religiosos. Su modelo era: coeducación (niños y niñas juntos), pública, laica y gratuita. Para acercar la cultura crea más bibliotecas y misiones pedagógicas ambulantes cuyo impulsor, Manuel B. Cossio, escribía: “cuando todo español tenga ansia de leer, de gozar y divertirse leyendo, habrá una nueva España”(“La Barraca” de García Lorca llevó el teatro por los pueblos). -Ejército Azaña lo quiere despolitizado y moderno. Adolece de exceso de oficiales, cuyo sueldo consume el presupuesto, y tradición de intervenir en política. Medidas: jurar fidelidad a la República; retiro voluntario de mandos con sueldo íntegro; cierra la academia Militar de Zaragoza; administración civil de Marruecos; anula el sistema de ascensos africano; crea la guardia de asalto. Según la UME (unión Militar española,antirrepublicana): “han triturado al ejército”. Los poderosos africanistas las rechazan; muchos mandos pasan a la reserva por no jurar lealtad a la república y se


dedican a conspirar como Sanjurjo, cuyo golpe de 1932 fracasa. Azaña, para congraciarse con los mandos, conmuta la pena capital: “es hora de que se deje de fusilar en España”. FIN DEL GOBIERNO DE AZAÑA La derecha le achaca sectarismo antirreligioso, separatismo y aprovechó la represión de los motines campesinos para acusarlo de la masacre de Casas Viejas (Cádiz, 21 muertos. Azaña dimitió (sept. 1933) al quedar sin apoyo del PSOE. Se convocan elecciones para noviembre

BIENIO DE CENTRO DERECHA (NOV. 1933– FEB.36) Y FRENTE POPULAR (FEB.– JUL. 1936) C REORGANIZACIÓN DE LA DERECHA Y ELECCIONES DE NOV. DE 1933 –1933 se forma CEDA (Confederación Española de Derechas Autónomas) apoyada por latifundistas, patronal, obispos y clases medias conservadoras celosas de la religión, la propiedad y el orden. Antimarxista y católica, agrupó una derecha heterogénea: de democristianos a extrema derecha atraída por el fascismo. Quiere rectificar la Constitución y la legislación en sentido conservador. Su jefe, J. Mª Gil Robles, era para el PSOE un fascista. –Partido Radical de Lerroux: ahora centrista, evolucionó de agitador anticlerical hacia el conservadurismo. –Claramente antirrepublicanos: Falange de José Antonio Primo de Rivera, fascismo a la española; Comunión Tradicionalista (carlista, fuerte en Navarra); monárquicos (muchos evolucionan a la ultraderecha). Con la izquierda dividida y la abstención anarquista, CEDA gana las elecciones sin mayoría absoluta.

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GOBIERNO RADICAL–CEDISTA (NOV. 1933–FEB. 1936)

● Gobierna el P. Radical de Lerroux(2º en votos); CEDA lo apoyó y llevó la iniciativa. CEDA no gobernó, pues Alcalá Zamora, presidente de la Repub., quería “centrarla”, evitar tensión y un posible giro al fascismo. CEDA hacía proclamas de tonos autoritario: esperaba el poder íntegro; democracia y parlamento son medios para conquistar el estado, si la obstaculizan, podían desaparecer. Entre1934 y 1935 entran ministros de CEDA en el gobierno hasta ser cinco (Gil Robles, ministro de guerra). ●Su política fue muy conservadora, incapaz de dar soluciones, sirve con descaro a la oligarquía. Ejemplo: se aborta una leve reforma fiscal; Giménez Fernández de CEDA apoyó una tímida reforma agraria, dimite atacado ferozmente por los terratenientes de su partido (lo llaman bolchevique y traidor). Consistió en una auténtica contrarreforma que anula o paraliza las reformas de Azaña: -Iglesia-estado. Se revisa la legislación laicista, dando un respiro a la iglesia. -Contrarreforma agraria y laboral. Deroga la del 32. Rebaja los jornales; nadie contrata a los que protestan, y se les dice: “comed republica”. Hasta José Antonio clama indignado. La patronal se impone con arrogancia. -Ejército. Amnistía a Sanjurjo; nombra mandos africanistas, derechistas (Franco, Mola). -Hostilidad al regionalismo. Crece al anular CEDA una Ley de Arrendamientos de la Generalitat. Paraliza los proyectos de estatuto y suspende el catalán tras la Revolución del 34. ●El extremismo gana terreno CNT-FAI, anima la rebelión violenta, huelgas y pistolerismo, es ilegalizada. En el PSOE gana Largo Caballero, defensor de la insurrección (“revolución o fascismo”), frente al reformismo de Prieto y Besteiro.

E REVOLUCIÓN DE OCTUBRE DE 1934 El PSOE responde a la entrada de tres ministros de CEDA en el gobierno,”la entrega de la República al fascismo”, con una huelga e insurrección armada. Para algunos, el primer episodio de la guerra civil, ruptura de la legalidad de la que el PSOE fue el máximo responsable. -Revolución de Asturias. Contó con el apoyo de los mineros. Se alían UGT, comunistas y CNT e intentan formar un estado proletario (como la Revolución Rusa de 1917). Fue un drama que ensangrentó la República con 1400 muertos, crímenes atroces y feroz represión de las tropas de África al mando de Franco. -Sublevación en Cataluña. Companys, como Maciá en el 31, declaró el “estado catalán dentro de la república federal española”. El gobierno de la Generalitat fue encarcelado y el estatuto suspendido. La represión de octubre abarcó a todas las organizaciones obreras y de izquierdas (30.000 presos). Azaña, encarcelado sin tener nada que ver, sale convertido en un héroe.

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FIN DEL BIENIO CONSERVADOR. NACE EL FRENTE POPULAR ELECCIONES FEB. 1936

Tras la Revolución del 34, el gobierno se derechiza al máximo. Escándalos de corrupción (estraperlo, sobornos) salpican al Partido Radical; el gobierno se desmorona. La reacción popular contra las condenas a los revolucionarios del 34 favorece a la izquierda. Gil Robles exige ser jefe del gob. a Alcalá Zamora, quien se niega, tantea a los militares que no se deciden. Habrá elecciones en feb. del 36. Azaña impulsa un Frente Popular, como en Francia, alianza electoral entre Izquierda Republicana de Azaña y fuerzas obreras (PSOE, PCE, POUM etc.). Su programa, la vuelta con más brío a las reformas del primer bienio y amnistía para los condenados del 34, era socialdemócrata reformista, no revolucionario. En las elecciones gana por muy poco el Frente Popular. CNT, que no quiso integrarse en él, le dio su voto.

E GOBIERNO DEL FRENTE POPULAR (FEB.-JULIO 1936) Azaña forma gobierno sólo de republicanos de izquierda sin el PSOE, que presiona al gobierno a acelerar las reformas. Un ejemplo: legaliza la ocupación de fincas por “utilidad social”; se prevé revertir la desamortización municipal, alarmando a la derecha. Azaña, nombrado presidente de


la república, quedó desprovisto de poder, siendo hombre de estado capaz de atajar el desorden, algo muy necesario. La convivencia política se degrada, crece la radicalización y el desorden. -En la derecha. Destaca el pistolerismo de Falange. En las cortes Gil Robles hace una oposición catastrofista; Calvo Sotelo, nuevo líder de la derecha, diputado del Bloque Nacional próximo al fascismo, propone la intervención del ejército y acusa al gobierno del desorden; se llega a la amenaza entre escaños. Desde marzo la derecha planea un golpe dirigido por el general Mola, con Falange, carlistas, oligarcas y ayuda extranjera. -Por la izquierda. CNT-FAI y el sector del PSOE de Largo Caballero (el “Lenin” español) apoyan la revolución para conquistar el poder (huelgas, ocupación de tierras). El PCE quiere un frente antifascista y apoya al gob. La violencia y quema de iglesias por incontrolados desborda al gobierno; para atajar la situación cierra los locales de CNT y detiene a José Antonio. Ante el “ruido de sables” (rumores de golpe) alejan de Madrid a los militares sospechosos: Franco a Canarias y Mola a Navarra (allí logró el apoyo del requeté* al golpe).El 13 de julio guardias de asalto, en venganza por el asesinato del teniente Castillo (socialista), asesinan a Calvo Sotelo. Gil Robles culpa al gobierno, que quiere juzgar a los culpables. Conmocionada por la pérdida de su “ídolo”, mucha “gente de orden” justificará un alzamiento. Fue la excusa que aceleró el golpe militar para el 17-18 de julio. *requeté: fuerza paramilitar de los carlistas especialmente importante en Navarra (30.000 hombres)

CONCLUSIÓN La médula del régimen fue el partido de Azaña y la “Agrupación al Servicio de la República” (intelectuales:Marañón, Ortega), reformistas que buscan regeneración y justicia social por lo legal; pero eran muy pocos (obreros y regionalistas con otros fines, lo apoyan por oportunismo). Fue mérito de Azaña plantear una reforma global por primera vez para arreglarlo todo; pero, enfrentado a la derecha, su radicalismo le ganó descontentos y enemigos. El gob. de CEDA, muy conservador, fue estéril y apoyó la nefasta reacción patronal; perdió la oportunidad de estabilizar y “centrar” la república. Fracasó la vía reformista, desbordada por los extremistas. El PSOE–según Madariaga- con la revolución del 34 perdió autoridad moral para condenar el golpe del 36. El desorden, según Prieto, fue “el abono que el fascismo necesita para florecer”, y llevó al colapso del régimen. Se intentó in extremis evitar la guerra con un gob. de consenso de moderados de izquierda y derecha; pero no se logró. Así se disipó el caudal de buena voluntad que en los políticos de la república depositaron los españoles; la fraternidad se vio superada por el sectarismo y canibalismo demagógico, semillero de odios y rencores. España quedó abocada a una guerra entre hermanos de la que dijo Prieto “pocos españoles de la actual generación están libres de culpa…de los que hemos actuado en política, ninguno”. © Juan Sánchez-Carrasco Rodríguez, profesor de Geografía e Historia.

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