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INTRODUCCION

Actualmente estamos acostumbrados a ver fotomontajes hechos con programas informáticos, pero el retoque es algo casi tan antiguo como la propia fotografía. Las herramientas actuales permiten hacerlo mejor y de forma más sencilla, pero es mas fácil que el engaño sea descubierto. Antiguamente las técnicas de trucaje eran muy primitivas. Las fotografías se recortaban con un afilado escalpelo y, posteriormente, se disimulaba el corte con un aerógrafo, volviéndose a fotografiar de nuevo la imagen trucada,la gente se ponía a posar para impactar de una u otra manera. Hemos elegido la fotografía de Alzando la bandera en Iwo Jima ya que es una de las fotografías mas importantes en la historia de guerra de Estados Unidos, es un icono de victoria y valor, tan importante como para hacerle una estatua en cocmemoración a los caídos en la batalla. El fotógrafo Joe Rosenthal inmortalizó el instante con su cámara fotográfica. Cinco marines de los Estados Unidos y un médico de la Armada colocaban, no sin poco esfuerzo de su parte, una enorme bandera norteamericana en la cumbre del Monte Suribachi, en Iwo Jima, tras una de las más cruentas batallas de la Guerra del Pacífico durante la Segunda Guerra Mundial. Esa foto siempre ha sido considerada como una de las instantáneas más importantes de la guerra y es, tal vez, una de las más reproducidas de todos los tiempos.Hemos elegido esta fotografía ya que está llena de polémica y es acusada de ser fraudulenta. Existen más de dos versiones de la foto y todas manipuladas en algún sentido, pese a que la herramienta Photoshop no existía por aquel entonces.


Sobre el fotógrafo Joe Rosenthal (9 de octubre de 1911 - 20 de agosto de 2006) Inició sus trabajos en un periódico de San Francisco en 1930 y en 1932 comenzó en el San Francisco News como reportero y fotógrafo. Posteriormente trabajaría para diversos medios de comunicación y agencias de noticias. Sus más celebradas aportaciones serían con Associated Press durante la Segunda Guerra Mundial y en el San Francisco Chronicle, donde permaneció por 35 años. Se hizo famoso por haber captado la imagen de un grupo de seis marines norteamericanos clavando la bandera de Estados Unidos en Iwo Jima, durante la Segunda Guerra Mundial con una cámara Speed Graphic. Joe Rosenthal ganó el premio Pullitzer con esta fotografía. La imagen ha sido utilizada innumerables veces en publicaciones, estampillas y afiches, por ser considerada la fotografía más famosa de aquella guerra. La fotografía fue tomada el 23 de febrero de 1945, sólo cuatro días después de que los infantes de la marina estadounidense desembarcaran en la pequeña isla del Pacífico. En 1999, la foto ocupó el lugar 68 entre las mejores 100 fotografías periodísticas del siglo XX, según encuesta realizada por la Universidad de Nueva York. Con la foto, Rosenthal no ganó mucho dinero, sólo un cheque de 4.200 dólares otorgado por la agencia de noticias Associated Press, para la cual trabajaba durante el conflicto, y un premio de 1.000$ entregado por una publicación. Rosenthal dijo que se conformaba con haber salido vivo de la guerra.


La foto ´´original´´ no fue la primera bandera que se alzaba esa mañana en la cumbre del monte Suribachi, sino la segunda. El problema es que cuando Joe Rosenthal tomó la foto "real", el resultado final no fue lo suficientemente impactante. La composición de la foto, la postura de los soldados y una bandera sustancialmente más pequeña que la de la foto que finalmente pasó a la posteridad no causaban la impresión deseada, de modo que una vez que la lucha culminó y los norteamericanos libertarios ya tenían bajo su control a la isla en el Pacífico, se tomó la decisión de "recrear" la heroica escena. Hay varias versiones acerca de su manipulación: Una de ellas asegura que la bandera simplemente era demasiado pequeña para que se viera desde otras posiciones donde se encontraban los marines, por lo que se ordenó cambiarla por otra más grande. Otra cuenta que el Secretario de la Marina James Forrestal, que acababa de desembarcar en Iwo Jima para seguir de cerca los últimos pasos de la conquista de la montaña, se mostró tan entusiasmado al ver alzarse la bandera que dijo que se la quería llevar como recuerdo, cosa que a Chandler Johnson, comandante del batallón al que pertenecía la compañía que había tomado el monte no le pareció nada bien, ya que pensaba que esa bandera debía permanecer en manos del batallón, así que ordenó cambiarla por otra para darle el cambiazo a Forrestal. Tampoco está nada claro de dónde sacaron esta segunda bandera. Cuando Rosenthal descubrió que estaban preparando la nueva bandera para alzarla se puso a preparar un sitio en el que apoyar su cámara para hacer la foto asi hizo la foto que todos conocemos. Luego, para asegurarse de que tenía una foto publicable hizo una segunda foto, en este caso posada, que más tarde sería origen de duras controversias acerca de si la primera foto había sido también posada o no, pues en una entrevista con Time-Life hubo un malentendido acerca de cual de las dos fotos había sido posada, con lo que se llegó a acusar a Rosenthal de haber falseado la foto e incluso se llegó a pedir que le retiraran el Pullitzer. Rosenthal describió así el momento de la toma: “Retrocedí unos diez metros, pero el sol desapareció, y yo estaba demasiado bajo para encuadrar bien (…) De reojo vi que los hombres comenzaron a alzar la bandera. Levanté mi cámara y fotografié la escena. Esa es la forma en que tomé la fotografía, y cuando tomas una fotografía de esa forma, no te vas pensando en que hiciste una gran toma. No lo sabes” Apreciamos en sus palabras que por su parte no es de destacar ningún hecho que adulterara la imagen.


Primera imagen tomada.

Segunda imagen tomada.


Fotografía versionada

En esta fotografía vemos a un grupo de jóvenes alzando una bandera estadounidense en la misma postura que lo hicieron los soldados de Iwo Jima. Quizás estos chicos no conocen la batalla que allí se libró, pero representan igualmente el compañerismo y el esfuerzo frente al peligro que la fotografía original pretende transmitir al gran público. Esta fotografía ha sido igualmente adulterada, haciendo que un grupo de chicos posen para levantar una bandera que en absoluto les representa, y por la que un día lucharon soldados que únicamente defendían intereses de unos pocos. Podemos decir así que no siempre los que se exponen al peligro y luchan por su país saben realmente por qué están allí, simplemente cumplen ordenes de alguien que actúa por interés. La imagen puede estar adulterada y en ese momento los soldados estarían posando, pero nadie les quita el mérito de haberse expuesto a la muerte segundo tras segundo en una de las batallas más importantes de la segunda guerra mundial.


Conclusión Como hemos podido leer esta fotografía presenta varios indicios de fraudulencia. Los más convincentes y argumentados son los referentes a la teatralidad de la fotografía. Que argumentan el hecho de que pudiera haber sido posada y así aumentar las posibilidades de tener material útil para la difusión del momento. La opción del retoque físico del negativo es también importante, pero no es comprobable con los medios que disponemos. Afirmamos así que evaluadas todas las posibilidades y teniendo en cuenta las diferentes maneras en las que una fotografía puede convertirse en una realidad adulterada, hemos concluido que esta imagen tiene fuertes indicios de manipulación y resulta una idea fiel a lo que pasó, pero en su esencia algo falso y actuado.

Carmen Rosa Kate Sergi Planas



Práctica 1 teoría de la imagen