Issuu on Google+

0

COLUMNISTAS

BRUNO R. ALVAREZ R.

CARMEN I. CORDERO A.

1

Se produjo de igual forma como se dio en el continente americano, por oleadas humanas, proveniente del sur del continente, hace aproximadamente 15000 años. Localizándose en diferentes lugares.

agrupaciones sin jefe determinado, de cazadores y recolectores de raíces y frutas, que se movilizaban de un lugar a otro en búsqueda de alimento. Por esta razón no construían viviendas estables y sólo dejaron algunos rastros como instrumento de huesos y piedras.

La primera oleada estuvo integrada por pequeñas hordas o

La segunda y tercera oleada era compuesta por cazadores pescadores y recolectores de conchas marinas. Estos se ubicaron en pequeñas aldeas con palafitos, localizadas en el Lago de Maracaibo por otras regiones del país. De este grupo indígena se encontraron numerosos rastros arqueológicos, como conchas marinas, instrumentos de huesos y espinas, así como objetos de piedras. La cuarta oleada estuvo integrada por comunidades de origen Chibcha los cuales se desplazaron desde Colombia hacia los andes venezolanos. Estas comunidades representadas por los Timotes y Cuicas, se organizaron en pequeñas aldeas agrícolas, constituyendo el grupo más avanzado desde el punto de vista cultural y agrícola.

2

comunidades que tenían como actividades principales: la caza, la pesca y la recolección de frutos silvestres. Actividades que ocupaban todo su tiempo, estos pueblos no tenían caminos para comunicarse, para ello seguían el curso de los ríos.

La quinta oleada: integrada por comunidades de lenguas caribe procedentes de Centroamérica y las Antillas. Los caribes se localizaron en las costas orientales y centrales de Venezuela donde formaron comunidades agrícolas y pescaderas. A este grupo indígena se les conoce como grandes guerreros que se desplazaron de su territorio a otros pueblos indígenas.

Los estudios sostienen que las principales oleadas migratorias producidas en el territorio venezolano fueron protagonizadas por dos grandes familias lingüísticas suramericanas los Arawuacos y Caribes. Además de estos existieron otros grupos menores que dejaron sus huellas. Estos grupos al asentarse en territorio venezolano fueron destacando su forma de vivir, que indicaba su desarrollo y evolución cultural, la cual se fue dando por etapas.

2º Etapa Agrícola Media: estos grupos combinaron la caza la pesca y la recolección de frutos con algunos cultivos como la yuca y el maíz, habían empezado a utilizar la agricultura, haciendo uso de técnicas como la quema y la tala. Cuando comenzaron a desarrollar estas actividades fueron haciéndose sedentarios y construyeron viviendas como chozas, que eran llamados bohíos y caneyes (bohíos de gran tamaño).

3º Etapa Agricultura Avanzada: en este nivel se ubicaban los indígenas que habían desarrollado la agricultura en forma más avanzada y compleja (de regadío), utilizándose nuevas técnicas como la construcción en terrazas, usaban sistemas de canales de riego, estanques, almacenes de piedras y barro para guardar excedentes de alimentos, también elaboraron tejidos y cerámica. La influencia de esta evolución cultural fue de la cultura Chibcha de Colombia.

1º Etapa Pre Agrícola: Estas culturas no conocían la agricultura, eran

3

Representaron los grupos indígenas más avanzados dentro del territorio venezolano, se ubicaron en los estados Mérida y Trujillo, donde construyeron aldeas de piedras y barro. Sus principales actividades era la agricultura de regadío en terrazas, construidos en áreas montañosas donde cultivaron papas, maíz, cacao, tabaco y ají. También fueron excelentes alfareros y textileros. Los Timoto-cuicas practicaron el comercio con otras comunidades a través del intercambio de sus artesanías por productos y frutos como el algodón y la sal, De acuerdo con algunos estudios, se cree que los timoto-cuicas practicaron el trueque con los Arawuacos y los caribes y, al parecer, no sostuvieron grandes enfrentamientos pues, de haberlos tenido habría desaparecido la población de esas comunidades. Sin embargo, sí sometieron a otras pequeñas tribus, que comenzaron a depender de ellas, sobre todo en el campo lingüístico. Los Timoto-cuicas Se asentaron en la región andina de Venezuela mostrando así gran semejanza con la cultura Chibcha y con las diversas manifestaciones artísticas que se desarrollaron a lo largo de toda la cordillera andina, Estaban formados por distintas tribus: Timotos, capachos, taribas, cuicas, guitas, chacopos, entre otros. Poseían gran cantidad de objetos, cerámicas e ídolos los cuales demuestran la gran riqueza primitiva de la región. En Venezuela las esculturas fueron muy resaltantes al igual que la alfarería, lo que muestra la fabricación de vasijas, sellos, collares, boles y urnas funerarias.

Son muy pocos los vestigios existentes de la arquitectura de esta cultura. Gracias a lo poco que se ha encontrado se puede decir que el material de construcción principal usado por los Timoto-cuicas es la piedra, esta se usaba para levantar uros, recintos, andenes, casas y caminos. En cuanto a la agricultura, los timoto-cuicas eran muy expertos. Construyeron diversos andenes para los cultivos, los cuales eran muy parecidos a los de los Incas. También construían muros para evitar la erosión, para pasar

4

los canales de riego y para depositar el agua. En cuanto a la religión no se han encontrado grandes monumentos debido a que su preocupación principal era la agricultura.

En cuanto a la agricultura, los timoto-cuicas eran muy expertos. Construyeron diversos andenes para los cultivos, los cuales eran muy parecidos a los de los Incas. También construían muros para evitar la

erosión, para pasar los canales de riego y para depositar el agua. En cuanto a la religión no se han encontrado grandes monumentos debido a que su preocupación principal era la agricultura.

5

Las viviendas eran de planta cuadrada, y se hacían para una sola familia. Fabricaban muros de piedra con altura hasta los techos para evitar el paso de la humedad, y en algunos casos los muros se levantaban solo hasta un metro de altura los cuales servían de sostén para levantar el resto de las paredes y para sostener el techo que siempre era de paja. Las paredes se hacían de tapia o de tierra apisonada.

Después de la colonización numerosos inmigrantes comenzaron a poblar nuestro territorio. Mérida por la calidad de sus tierras fue seleccionada por europeos que quisieron aprovechar sus suelos para practicar la agricultura. Mérida se caracteriza por tener una población emprendedora, y culta. La Universidad de Los Andes ha contribuido para que sus habitantes puedan codearse con los más altos científicos, investigadores y académicos, lográndose así una integración cultural y laboral en cada uno de sus habitantes.

Cultura Hacían trabajos artísticos con piedra. Elaboraban con algodón sus trajes y mantas, fabricaban macanas. Hablaban en su propia lengua fabricaban collares con conchas y huesos bailaban para celebrar fabricaban sus instrumentos timote - cuica.

Política El jefe de la tribu era el varón más anciano y con mayor experiencia en la agricultura. No eran guerreros, sin embargo, se protegían tirando piedras. Usaban veneno como armas de guerra. Enterraban vivos a sus prisioneros.

Religión: Practicaban el fetichismo y adoraban ídolos de piedra y arcilla. Ofrecían sacrificios humanos y construían templos.

6

Karachy, Karaque, Karachyy,Karachès son los modos que se recuerda el nombre del jefe de los indígenas de la nación Cuicas, a cuyo Honor el río, el Valle, la ciudad, Parroquia Y municipio recibieron la denominación de Carache, entre los años 1558 y 1561 de la investigación realizada por el Hermano Nectario María, no se pudo precisar la fecha exacta del origen de la época de sus comienzo sin embargo el investigador señaló tentativamente el 24 de Junio de 1561 Gran Cacique Carachy "Para el momento en que se realiza la primera empresa de conquista española desde el centro expedicionario de El Tocuyo hacia tierras de la nación cuicas (1548), el intendente de campo Damián del Barrio y sus conquistadores se enfrentaron a los aborígenes asentados como habitantes originarios del valle, bajo el liderazgo de su principal El Gran Cacique Karachy, estas primeras acciones fueron en su paso hacia las hondonadas del río Burate de Tostó, en su ambicionada búsqueda del oro mitológico de las leyendas y mitos indígenas. La lucha de resistencia ofrecida por los cuicas y su caciques de las tribus, actuaron ferozmente al ver como la diáspora invasora española revelaba sus reales y verdaderas intenciones, al iniciar el aniquilamiento

de los pueblo y su cultura. Esto llevó a una acción de resistencia en defensa contra quienes buscaban someterlos en su propia tierra, se exteriorizaron acciones de entereza donde los guerreros Cuicas aliados con otras naciones oriundas de la región, demostraron valentía y arrojo en la defensa de su población, de su tierra, de su cultura. .Los pensamientos, los sueños, lo imaginario, simbólico y sentimental crean las vivencias de un colectivo que como nuestros originarios ingeniaron un pueblo libre y soberano, es capaz de establecer su relación semántica con el mundo exterior y con su propio mundo interior. La cosmogonía de libertad de las naciones indígenas americanas deben ser guía de lucha, como se ven reflejadas inequívocamente en las acciones del Gran Cacique Carachy, que bajo su cultura autóctona Timotocuicas actualmente, muestra la dignidad de un pueblo que no ha perdido su identidad ni ha sido vencido en sus convicciones de ser una sociedad Libre y soberana. El Gran Cacique Carachy, en su época alcanzó meritos para convertirse en el epónimo de esta tierra heroica de Los Timotocuicas, hoy las generaciones actuales le rendimos homenaje"

7

"Artículo 119. El Estado reconocerá la existencia de los pueblos y comunidades indígenas, su organización social, política y económica, sus culturas, usos y costumbres, idiomas y religiones, así como su hábitat y derechos originarios sobre las tierras que ancestral y tradicionalmente ocupan y que son necesarias para desarrollar y garantizar sus formas de vida. Corresponderá al Ejecutivo Nacional, con la participación de los pueblos indígenas, demarcar y garantizar el derecho a la propiedad colectiva de sus tierras, las cuales serán inalienables, imprescriptibles, inembargables e intransferibles de acuerdo con lo establecido en esta Constitución y la ley. En cuanto al aspecto político tienen derecho a elegir tres diputados a la Asamblea Nacional, se les permite el voto múltiple ya que vota no sólo como indígenas para elegir su representante sino también como venezolano que eligen candidatos que no son indígenas. SITUACION ACTUAL DE LOS INDIGENAS VENEZOLANOS En la actualidad la población actual indígena se estimo alrededor de los 306.820 habitantes y se encuentran agrupadas en varios grupos étnicos ubicados generalmente en las zonas fronterizas. Algunas comunidades indígenas se han integrado total o parcialmente a la forma de vida que suele llamarse civilización, otras en cambio se han mantenido alejadas y aisladas en la zona fronteriza donde conservan su identidad cultural. Las comunidades indígenas venezolanas se localizan en las siguientes áreas: Área fronteriza de los estados Bolívar, Zulia, Apure, Delta Amacuro. Área minerales legales e ilegales de los estados Zulia, Bolívar, Anzoátegui, Monagas y Amazonas. Áreas de islas y costas fluviales especialmente en el estado Delta Amacuro. El mapa muestra que las comunidades indígenas se encuentran replegadas hacia las zonas selváticas y fronterizas de Venezuela.

8

Podemos sin duda afirmar que los chibchas eran una cultura pequeña pero muy bien organizada, su sistema político, económico y religioso estaba muy bien distribuido, por tanto era una cultura que estaba evolucionando significativamente, lo cual era reflejado en el potencial mas poderoso que tiene una civilización para delegar su sus conocimientos y sabiduría y empezar ha ser llamada una cultura.

Los Chibchas se consideran sociedad autócrata y autosuficiente porque son una comunidad indígena organizada, que ocuparon un espacio con características, cultura propia, costumbres y tradiciones, creaban textiles, artesanías como un modo de producción, y tenían su propia religión Los Chibchas fueron el grupo indígena mas avanzado dentro del territorio venezolano, construyeron sus propias

viviendas de acuerdo a las condiciones territoriales donde decidieron realizar sus viviendas en este caso aldea, andenes, y caminos de piedra y barro, trabajaban la agricultura, y cultivaban su propio alimento para su sustento diario, y para los trueques con otras comunidades indígenas, ya que cada grupo realizaba actividades diferentes por la ubicación ambiental.

La cultura chibcha se extendió por los andes colombianos, la sierra de Bogotá y parte del occidente venezolano. Se organizaron en varios núcleos regidos por jefes particulares. La función política de la nación la ejercía el zaque o zipe, apoyado en los caciques, quienes formaban parte del gobierno local. El resto de la población estaba formado por los sacerdotes (chyquy), el pueblo y la servidumbre.

9

Aunque no poseían un desarrollo cultural tan avanzado como las altas civilizaciones amerindias, utilizaban la escritura pictográfica y desarrollaron una fina orfebrería de oro. En cuanto a los ritos funerarios, enterraban a los muertos embalsamados, junto con objetos de uso personal. Los caciques eran inhumados con sus armas y joyas, y con ellos eran sepultadas vivas sus mujeres más queridas y sus esclavos. Este pueblo era politeísta, pero rendía un especial culto al Sol. Otros dioses fueron Bochica, Chibchacum, Cuchabila y Chaquén.

La Cultura Chibcha de Colombia tiene sus orígenes en el siglo VI a.C. y se desarrolló hasta el siglo XVI en que sus habitantes fueron sometidos por los españoles. - Ubicación geográfica Los chibchas se desarrollaron en la meseta de Cundinamarca, en la actual Colombia. Es un territorio surcado por los ríos Cauca y Magdalena. - Organización política Los chibchas eran gobernados por grandes caciques independientes que formaban confederaciones, siendo las más importantes las de Hunza (su jefe era llamado Zaque) y Bacatá (su jefe era Zipa). Ambas se disputaban la hegemonía de la meseta de Cundinamarca. - Organización social La sociedad chibcha era estratificada. Los mayores privilegios eran disfrutados por la nobleza, que ostentaba los principales cargos políticos y religiosos. Los grupos intermedios lo conformaban los comerciantes y artesanos. En la base se encontraba el pueblo, dedicado principalmente a la agricultura. - Organización económica Su principal actividad era la agricultura, y la base de su alimentación era el maíz. También cultivaron papa, algodón, ají y coca. También desarrollaron un intenso intercambio de productos, siendo muy preciados el oro, las esmeraldas, el cobre, la sal, los textiles, las plumas, los utensilios de cerámica y los ornamentos de metal.

10

Los Timoto-Cuicas representan para la región andina y para todo el territorio venezolano, un alto valor cultural por cuanto; aun se mantienen algunas prácticas; por ejemplo en materia agrícola, religiosa, artística entre otras prácticas que hoy por hoy alguna de ellas fungen como elementos esenciales en la actividad socioeconómica y cultural de la Región. En términos de reflexión es importante la conservación de ciertos valores culturales de nuestros aborígenes con el firme propósito de mantener nuestra identidad. Cabe destacar además, el reconocimiento que se da a nuestros pueblos indígenas en la constitución de la Republica Bolivariana de Venezuela 1999, destacando elementos como territorio, idioma, y formas de organización y resolución de conflictos internos; destacando así la importancia que ello merece. Sin embargo; cabe destacar que no basta con resaltar y oficializar el valor cultural de los pueblos indígenas, sino que además estos requieren una mayor atención a problemas puntuales como salud, educación, viviendas, en fin dotarlos de los más elementales servicios sociales y consecuentemente hacerlos ser pueblos dignos para honrar nuestras raíces. CARMEN CORDERO.

Los grupos indígenas son reconocidos como parte de nuestra población teniendo los mismos derechos que todos los venezolanos y con la promesa de mantener su cultura, sus raíces, su forma de vida, y su sistema de leyes (en algunos casos). Nuestro pueblo indígena a pesar del Reconocimiento Constitucional sigue sufriendo calamidades en diferentes sectores nombradas en el texto arriba así como en el usurpamiento de sus tierras como lo es el caso del pueblo Yukpa con la creación de dos bases Militares en su territorio y de igual forma las distintas empresas mineras que aun siguen operando en dicha región. Ya es tiempo de que nuestro ancestros sean respetados y que tomemos conciencia y glorifiquemos la dignidad humana y no solo quede en papeles escritos como medio de disuasión para beneficio de interesados. BRUNO ALVAREZ.

11

Boletín Antropológico. Año 21, Nº 59, Septiembre-Diciembre 2003, ISSN: 1325-2610. Universidad de Los Andes. Mérida. Luis Bastidas V. De los timoto-cuicas a la invisibilidad del indígena Del Indio asimilado al Indio invisibilizado en la Venezuela de los Siglos XIX y XX Si bien es cierto que luego de la La Constitución Federal para los conquista armada y violenta y adentrado Estados Unidos de Venezuela, de 1811, ya el proceso colonial, se dictaron elaborada por los representantes de: innumerables leyes y ordenanzas con el Margarita, Mérida, Cumaná, Barinas, objetivo de proteger al indígena, Barcelona, Trujillo y Caracas, en su también es cierto que el modelo que artículo 200 dispone lo siguiente: imperó fue el asimilacionista. Dicho Como la parte de ciudadanos que hasta modelo tenía como finalidad hoy se ha denominado Indios no ha homogeneizar a los aborígenes en todos conseguido el fruto apreciable de los planos, así tenemos que en el plano algunas leyes que la Monarquía religioso se fue imponiendo el Española dictó a su favor, porque los cristianismo como única práctica encargados del gobierno en estos países religiosa; en el lingüístico, el castellano tenían olvidada su execución; y como como idioma oficial, en el plano las bases del sistema de gobierno que en político se inserta el orden monárquico esta Constitución ha adoptado y en el económico se instaura el Venezuela no son otras que la justicia y régimen de la propiedad privada de la la igualdad, encarga muy particular a tierra, sin olvidar los demás aspectos de los Gobiernos provinciales, que así la vida indígena que también van a como han de aplicar sus fatigas y sufrir transformaciones debido a la cuidados para conseguir la ilustración imposición del modelo cultural español. de todos los habitantes del Estado, Todo lo anterior tenía como objetivo, al proporcionarles escuela academias y igual que en el resto de América, colegios en donde aprendan todos los invisibilizar la cultura indígena y por que quieran los principios de la ende al indio. Religión, de la sana Moral, de la En la época post independentista se política, de las ciencias y artes útiles y presenta cierta preocupación por la necesarias para el sometimiento y cuestión indígena, sin embrago puede prosperidad de los pueblos, procuren apreciarse que la idea será insertar al por todos los medios posibles atraer a indígena en el nuevo modelo político de los referidos Ciudadanos naturales a la naciente república, siempre con la estas casas de ilustración y enseñanza, finalidad de equipararlo al ciudadano hacerles comprender la íntima unión criollo y así no sólo lograr su que tienen con todos los demás invisibilidad sino despojarlo de los Ciudadanos, las consideraciones que pocos beneficios que obtuvo durante la como aquellos merecen del Gobierno, y colonia. los derechos de que gozan por el hecho

12

de ser hombres iguales a todos los de su especie, a fin de conseguir por este medio sacarlos del abatimiento y rusticidad en que los ha mantenido el antiguo estado de las cosas, y que no permanezcan por más tiempo aislados y aún temerosos de tratar con los demás hombres prohibiendo desde ahora, que puedan aplicarse involuntariamente a prestar sus servicios a los Tenientes o Curas de sus parroquias, ni a otra persona alguna, y permitiéndoles el reparto de la propiedad de las tierras que les estaban y de que están en posesión, para que a proporción entre los padres de familia de cada pueblo, las dividan y dispongan de ellas como verdaderos señores, según los términos y reglamentos que formen los gobiernos provinciales. Del artículo anterior se desprende claramente que la imposibilidad que prevaleció durante la conquista y colonia para entender que se estaba frente a otras culturas sigue prevaleciendo en la época republicana. Entre los comentarios que se pueden hacer al artículo 200 de la Constitución de 1811, tenemos: a) Podríamos preguntar ¿quién les da la potestad a los legisladores para extinguir a los Indios a partir del 21 de diciembre de 1811?, al promulgarse la primera constitución de Venezuela, pues el artículo 200 es muy claro al afirmar que dichos ciudadanos «...hasta hoy se ha denominado Indios»... y de ahora en adelante se equipararán a los demás ciudadanos. b) Al encargar con carácter prioritario la necesidad de instruir a los indios en la educación formal, la religión católica, la moral criolla, la ciencia y el arte occidental, se está partiendo de los mismos presupuestos que alentaron y justificaron el genocidio durante la conquista y colonia, pues tal propuesta lleva explícita la idea de que las culturas indígenas no poseían instrucción, no

tenían moral, sus prácticas religiosas eran supercherías y no religión y mucho, menos se podría aceptar los conocimientos en ciencia, tecnología y arte de las culturas indígenas. c) Al instar al reparto de la propiedad colectiva de la tierra, por un lado se atentaba contra la estructura agraria aborigen y por el otro lado se hace evidente que el legislador no entendía la posibilidad de la existencia de otro modelo de propiedad de la tierra diferente al modelo de la propiedad privada individual, concepción esta que no manejaba el indígena. Con la promulgación de la Constitución de 1811 se deja notar claramente cuales serían las políticas de la Primera República en relación a lo indígena y desde aquí en adelante toda la legislación sobre materia indígena girará o tendrá como propósito fundamental la invisibilidad de las culturas aborígenes, incorporando al indio como ciudadanos de segunda, apropiarse de las tierras de los indios convirtiendo a estos últimos en peones asalariados. En las leyes sucesivas sigue predominando el discurso homogeneizante e invisibilizador del indígena, un ejemplo lo constituye la ley sobre extinción del tributo de los resguardos, dada en Cúcuta el 4 de Octubre de 1821. En ella se equipara a los aborígenes con los ciudadanos criollos: ...que los naturales o indígenas, de esta parte considerable de la población de Colombia que fue tan vejada y oprimida por el Gobierno español, recuperen todos sus derechos igualados a los demás ciudadanos... Ellos quedan en todo iguales a los demás ciudadanos y se regirán por las mismas leyes (Armellada: 1979:34). Lo anterior representó una desventaja para el indígena, pues éste no era tan hábil como el criollo en asuntos jurídicos; sin embargo el indígena se

13

integró al sistema jurídico criollo como lo había hecho en la colonia con el sistema español. Lo cierto es que las prioridades de estas leyes eran por un lado la «ilustración» del indígena, por el otro lado convertirlos en productores minifundistas (a lo sumo), en otras palabras esto significaba la aculturación y la invisibilidad del indio. A pesar de los reiterados intentos de aplicar esta acción transculturizante, dicho proyecto no dio los frutos esperados, ya que éste encontró una fuerte resistencia por parte de los indígenas quienes se opusieron, a la integración y por ende al cambio, de una manera pasiva y en algunos casos armada (Amodio, 1991: 128). Sin olvidar la poca disposición de los criollos en aplicar las leyes y poner a funcionar las instituciones. El artículo 11 de la ley del 4 de octubre de 1821 insta a los criollos establecerse en tierras indígenas: En las parroquias de indígenas podrán establecerse cualquier otros ciudadanos, pagando el correspondiente arrendamiento por los solares que ocupan sus casas; pero de ningún modo perjudicarán a los indígenas en sus pastos, sementeras u otros productos de sus resguardos (Armellada, 1977:36). De la cita anterior se desprende que a pesar de la tan ansiada igualdad del indio con el criollo, la resistencia indígena lograba que en las leyes se consideraran algunos beneficios para las familias indígenas, lo que impedía de alguna manera el proceso de transculturización del aborigen, objetivo que fue logrado parcialmente, pues la integración del indio a través de la convivencia con el criollo no fue fácil ni rápida, pues el indígena no absorbió como una esponja los valores culturales del criollo, ni los criollos allí establecidos fueron agentes inertes ante

los aportes de la cultura indígena, por el contrario se produjo una especie de «feed-back», dándose incluso una indianización del criollo Samudio, (1996:18): «Esta situación contribuyó a la pérdida de homegeneidad étnica y al debilitamiento progresivo de los elementos socioculturales que identificaban la comunidad indígena» Desde entonces se ha manejado una visión estereotipada del «ser indio», que en nada ha contribuido a una visión más auténtica del indio, aquella que va mas allá del taparrabo, el tabaco, la choza, la plumería o un criterio meramente lingüístico. Desgraciadamente, criterios como los anteriores fueron los que privaban para definir lo indio, durante todo el siglo XIX y hasta finales del XX, un ejemplo de lo anterior se refleja en la Ley Sobre Resguardos de Indígenas del 25 de Mayo de 1885, que en su artículo primero indica categóricamente: Dentro de los límites de la Nación sólo se reconocen como Comunidades Indígenas las que existen en los Territorios Amazonas, Alto Orinoco y La Guajira, las cuales serán regidas y administradas por el ejecutivo nacional, conforme a la Ley (Armellada, 1977:209). Del anterior decreto se puede deducir: a) Los intentos de homogeneización de la cultura venezolana y de la invisibilización del indígena, por parte de los legisladores. b) En la legislación venezolana sólo serán reconocidas como indígenas a partir del 25 de mayo de 1885, a las comunidades ubicadas en el Amazonas, Alto Orinoco y la Guajira, pues éstas eran las únicas que para el momento respondían a la visión estereotipada y estigmatizada que se tenía y se tiene del «ser indio»; ya que se asume como hecho cierto esa idea malformada y simplista de que el indio es aquel individuo que usa taparrabos, plumas, arco, flechas y que habla algo

14

ininteligible. Lo cierto es que para finales del siglo XIX, la mayoría de la población aborigen del país ya no presentaba estas características, siendo ésta una de las razones por las que se toma esa absurda decisión de eliminarlos por Ley como si se tratase de la derogación de una Ley más, y de esta Manera pasar a su invisibilización total. Estos criterios poco indígenas para definir «lo indio», se siguieron utilizando en la legislación venezolana, hasta finales del siglo XX; no obstante en diferentes zonas del país y particularmente del estado Mérida, algunos grupos apartados y otros en constante interacción con la población criolla se hacen llamar indios y son reconocidos por los demás como aborígenes autóctonos, como ya lo había notado Clarac en investigaciones anteriores (Clarac. 1981). Los indígenas merideños en el siglo XXI A pesar de que las leyes republicanas del siglo XIX, y particularmente la Ley, ya mencionada, del 25 de mayo de 1885, negaron a muchos indígenas de Venezuela, de los que no escaparon los aborígenes andinos, el tener identidad etno cultural propia, estos últimos, particularmente los de Mérida, se negaron y se niegan a que su identidad les sea arrebatada, y desde finales del siglo XIX resisten a los intentos de asimilación y despojo de su cultura. Hoy día se reconocen a sí mismos y son reconocidos por los demás miembros de sus hábitats como pertenecientes a pueblos indígenas. Los indígenas de Mérida conservan en la actualidad su propia visión del cosmos, tienen sus propias estructuras de parentesco y organizativas, sus sistemas tecnológicos indígenas y entre

otras actitudes que los distinguen del resto del campesino mestizo, conservan las tierras de propiedad colectiva (Bastidas 1999) que heredaron de los resguardos indígenas, tierras comunales que la corona española «adjudicó» a sus ancestros según consta, como prueba fehaciente en la tradición oral y la documentación histórica que reposa en los archivos regionales y nacionales e inclusive en el Archivo General de Indias en Sevilla, como son las visitas hechas (ya también señaladas) a la provincia de Mérida en 1594 por el oidor Juan Gómez Garzón, luego en 1602 por Beltrán de Guevara, posteriormente por Vásquez de Cisneros en 1619 y finalmente la realizada en 1655 por los oidores Modesto de Meler y Diego de Baños y Sotomayor; además mención especial cabe hacerse de los documentos de partición de los resguardos de las comunidades indígenas de Mérida, (1886-1899). 6 Actualmente en el municipio Sucre del Estado Mérida se encuentran las siguientes comunidades: Quinaroes, Mukujumbú, Guazábara, Los Azules, Agua de Urao, Cacés y Quinanoes. Estos nombres son utilizados en la actualidad para diferenciarse y a su vez ser diferenciados de la población criolla. Con estos mismos nombres (la mayoría) son reconocidos históricamente, tanto en la documentación etnohistórica colonial y del siglo XIX como en la literatura antropológica de los siglos XIX y XX, los integrantes de estas comunidades se encuentran dispersos por todo el municipio Sucre, pero con una mayor concentración en los siguientes sectores: Páramo de La Guarura, La Trampa, El Barro, Puente los Mamones, San Martín, Los Azules, Agua de Urao, Mucumbú, Pueblo Viejo, San Benito, San Miguel y La Calera. Sus líderes más conocidos en la actualidad son: Virgilio Gutiérrez, Yolanda Villasmil, Enrique Flores,

15

Ernesto Carmona, Gerardo Carmona, Francisco Antonio Gonzáles y Aidee Rangel. Municipio Tulio Febres Cordero: En Nueva Bolivia y Santa Polonia se encuentra un grupo de individuos que se auto denominan Timoto-Cuicas, migrados a esa zona desde el páramo merideño (TimotesPiñango-Torondoy-Nueva Bolivia), los líderes del mencionado grupo son: José Salcedo y Francisco Salcedo, el primero es reconocido como líder indígena por el CONIVE7, la madre de estos recuerda varias canciones en idioma Torondoy (González y Bastidas. 2002). Actualmente tanto los indígenas autóctonos de Mérida como los migrados de otras zonas del país pero que se establecieron en este estado han comenzado un proceso de reafirmación de su identidad cultural y a deslastrarse de la vergüenza étnica, producto esta última de las políticas discriminatorias, estigmatizantes y estereotipadas adelantadas por el Estado y la sociedad criolla venezolana en los dos últimos siglos. En el caso de los pueblos originarios de Mérida la identidad histórica ha jugado un papel determinante, pues les sirve para reconocerse como grupos originarios con igual o más derechos que la población criolla. Reafirmar, de esta manera, sus derechos sobre tierras y sitios sagrados, además de contrastarse con los otros es decir con los criollos. Según Cardoso de Oliveira, al decidir apelar a su historia ésta: ...se representa como categoría étnica en un sistema ideológico determinado. La posibilidad del surgimiento de esta modalidad de identidad étnica tal vez sea proporcional a la conciencia que tengan de su propia historia, a la «historicidad»,que los restos tribales o étnicos puedan poseer (Cardoso 1992: 27).

Entonces siguiendo a Cardoso, se podría decir que en parte la «identidad étnica» de los actuales ind��genas merideños «está mediatizada por la historia o por una invocación del pasado» (Cardoso 1992: 27). Lo anterior implica que los actuales Timote y otros pueblos indígenas de Venezuela, como es el caso de los Chaima, no son pueblos «de resurrección súbita, ni neo pueblos y menos aun inventados o imaginados como lo afirma Antonio Pérez, en su artículo titulado: De La Etnoescatología a La Etnogénesis: Notas Sobre Las Nuevas Identidades Étnicas, por el contrario, son pueblos de «Resistencia Crónica» o como lo diría Esteban Monsonyi; «No fue que desaparecieron sino que habían estado o habían sido invisibilizados». Lo que esos pueblos indígenas están intentando es que se les reconozcan sus derechos por tanto tiempo vulnerados, además de que se les acepte con sus diferencias y por ende que cese el «colonialismo interno y el racismo» que ha dominado el pensamiento de las élites en nuestro país. Actitudes éstas que han logrado generar vergüenza cultural que ha llevado a que los indígenas y sus movimientos de organización sean poco visibles. A pesar de los obstáculos encontrados en su larga resistencia muchos indígenas, tanto en Venezuela como en Mérida, han comenzado una nueva lucha en el plano legal-jurídico, por ser conocedores de los derechos expresados en la nueva Constitución Bolivariana, La Ley Orgánica de Pueblos y Comunidades Indígenas, la Ley de Demarcación y Garantía del Hábitat y Tierras de los pueblos indígenas, La Ley de Educación Intercultural Bilingüe, e inclusive la nueva constitución del Estado Mérida, ya que con estos novedosos instrumentos

16

jurídicos del siglo XXI, están convencidos que lograrán recuperar sus derechos y salir de la invisibilidad a la que fueron sometidos en los últimos

años, pues ni siquiera aparecían en la Constitución anterior.

 FREDDY DIAZ, ESTUDIO SOCIALES 4TO GRADO, EDICIONES TEDUCA, CARACAS VENEZUELA  MORON GUILLERMO, REYES CARLOS, ROMERO VINICIO, HERNANDEZ LUIS; HISTORIA DE VENEZUELA 7MO GRADO, EDITORIAL SANTILLANA, CARACAS VENEZUELA  http://www.rena.edu.ve/SegundaEtapa/HISTORIA/comunidadesindi.html

 BOLETIN ANTROPOLOGICO. ANO 21, No59, SEPTIEMBREDICIEMBRE 2003, ISSN:1325-2610 UNIVERSIDAD DE LOS ANDES MERIDA

17


TIMOTO CUICAS