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FENÓMALOS

LA QUINTA ESENCIA

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Carlos Jiménez Fajardo

FENÓMALOS LA QUINTA ESENCIA

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Calificamos de complejas aquellas cosas que no entendemos; eso significa que todavĂ­a no hemos encontrado la manera correcta de pensar en ellas. Tsutomu Shimomura

Dedicado a los que se atreverĂĄn... a pesar de todo.

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FENÓMALOS LA QUINTA ESENCIA

INDICE

PRÓLOGO

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Capítulo 1

FENÓMALOS ............................................................................................

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Capítulo 2

DESCORRIENDO EL VELO .......................................................................

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Capítulo 3

LOS ROSTROS DE LO DESCONOCIDO ..................................................

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Capítulo 4

¿EVOLUCIÓN O PANSPERMIA DIRIGIDA?..............................................

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Capítulo 5

EL MUNDO PERDIDO ..............................................................................

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Capítulo 6

EL LADO OBSCURO DE LA FUERZA ........................................................

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Capítulo 7

COSMOGONÍA UNIVERSAL ....................................................................

83

Capítulo 8

LA ENERGÍA... ¿CODIFICADA? ..............................................................

107

Capítulo 9

ECOS DE GUERRA ...................................................................................

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Capítulo 10

LA VERDAD ESTÁ ALLÁ AFUERA .............................................................

121

Capítulo 11

LOS DOS TESTIGOS ..................................................................................

131

Capítulo 12

ESCALERA AL CIELO ................................................................................

147

Capítulo 13

EN LOS UMBRALES DEL FIN DEL TIEMPO ................................................

169

Capítulo 14

EL ESTERTOR DE LA SERPIENTE ANTIGUA ...............................................

183

EPILOGO

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BIBLIOGRAFÍA

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Notas al final

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Acerca del autor

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PRÓLOGO De lo que tiene verdadera importancia en nuestra propia existencia, apenas nos damos cuenta, y ciertamente no debería inquietar al prójimo. ¿Qué sabe un pez del agua en que nada durante toda su vida? Albert Einstein

El propósito de esta obra es contribuir a poner algunas cosas importantes en su real perspectiva, pues ya es tiempo que ello ocurra por el bien de las personas reflexivas que intuyen que algo no anda bien en esto aparentemente obvio que llamamos existencia. Sin embargo, respetando absolutamente su derecho a disentir de nuestros argumentos, lo hemos hecho de una manera propositiva, nunca impositiva, esperando despertar en ellas la inquietud de cuestionar e investigar por sí mismas su dramática situación de seres autoconscientes y de efímero paso por un inestable e incierto mundo material. Para que logren a nivel individual -y ojalá también colectivo- interpretar de manera correcta y satisfactoria el papel que les corresponde en el confuso escenario de la vida, dándole así un sentido y un comportamiento coherentes. Este libro es una invitación a filosofar bajo un nuevo enfoque, a interpretar la vida desde un punto de vista diferente en el que, además de hacer uso de una sana lógica cartesiana, se destaque el importante lugar que le corresponde a la intuición -el alfabeto de Dios como la denomina Coelho- tan difundida dentro de las culturas de Oriente y cuya importancia está siendo recién reconocida y apreciada, en su real magnitud, por la civilización occidental. Para dicho propósito, el autor se ha valido de un tema que, por sus inquietantes connotaciones, interesa cada vez a más personas de todos los estratos sociales e intelectuales: los fenómenos de carácter inexplicable, calificados como anómalos, que según las leyes físicas conocidas ,no deberían estar allí… ¡pero ocurren por todas partes!, en todas las épocas y en diferentes formas. Ello, porque al enfrentarnos –a veces en contra de nuestra propia voluntad- con lo desconocido, con lo inexplicable, remecen fuertemente nuestros paradigmas acerca de la realidad, siendo por lo tanto un excelente acicate para despertar la conciencia adormecida, y comenzar a darnos cuenta que hay una gran diferencia entre la que nos enseñaron a percibir... y la que pudiera ser. No se trata por consiguiente de acumular más casuística ni pretender demostrar la existencia de estos fenómenos con trabajos de campo o métodos sofisticados, ni tampoco proponer variadas teorías y confrontarlas para que el lector las tenga en cuenta para su propia interpretación o erudición. Sobre eso hay ya demasiada literatura para seguir insistiendo en lo mismo. Además, puesto que los trabajos existentes, lejos de aclarar el misterio, contribuyen a intrincarlo aún más, precisamente porque constituyen enfoques aislados de un tema mucho más complejo, se trata de dar un paso más allá, de ser más ambiciosos: proponer con los trabajos de muchos, y con la información al alcance de todos, una teoría que explique, junto con la fenomenología mencionada, la existencia humana como un todo, pero –y en esto se pretende marcar la principal diferencia- dentro de un paradigma totalizador y coherente. Se la ha desarrollado desde el punto de vista de un individuo corriente, profesional, con una preparación intelectual promedio. El autor, como muchos otros, con inquietudes similares frente a la vida, se ha dado tiempo -entre sus necesarias actividades cotidianasde meditar, estudiar, investigar, experimentar, preguntarse cosas, buscar posibles respuestas ya formuladas o intentar respuestas originales; observar el comportamiento propio y el de sus semejantes, el de la sociedad, etc.; pero con una sola salvedad, aunque importante: ha desechado deliberadamente el formar parte constante y

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comprometida de determinados grupos o corrientes ideológicas, con el propósito de mantener, en lo posible, la libertad de su pensamiento, propendiendo a lograr con ello una conexión con una cada vez más aceptada “Conciencia Universal”; para llegar así a una interpretación intuitiva y holística de sus propios descubrimientos y conclusiones. Íntimamente convencido que las premisas, paradigmas y métodos que hasta ahora han seguido filósofos y pensadores, así como investigadores y científicos, los ha conducido a callejones sin salida, el autor ha tomado un camino distinto al tradicional que lo ha llevado, incluso, a cuestionar lo considerado oficial, a remecer los cimientos de lo establecido, para –a través del vértigo de no tener dónde aferrarse al borde del precipicio, del derrumbe de lo que ya creía sólido y establecido- encontrar la coherencia, el verdadero asidero, intuyendo que para llenar un vaso con agua fresca y cristalina, éste debe quedar primero vacío y limpio. Como un ejemplo de ello, ha roto en lo posible con los paradigmas de lenguaje que nos impone la sociedad, para liberar la mente de las imágenes y prejuicios que activan ciertos nombres asociados a determinados conceptos. Por otro lado, no ha intentado teorizar u opinar como generalmente se hace en muchos aspectos del saber, desde el punto de vista del ser humano que ha llegado a la cúspide de una posible escala evolutiva, sino que al revés, a través de una visión cosmológica, cuya premisa principal es que la Vida no surgió “por azar, en los caldos primigenios de los mares arcaicos” y que la raza humana, por razones que se expondrán más adelante, vendría a lo largo de sucesivas generaciones, fisiológicamente, de más a menos, y condicionada en su comportamiento a través de las edades, por entidades ajenas a su realidad cotidiana. Con todo, no espere el lector encontrar aquí uno de esos tantos libros con temas propios del new age: esoterismo, metafísica, ocultismo, filosofía hermética, religión alternativa u OVNIs. Tampoco un libro de religión, ciencia o tecnología, ... mucho menos de ciencia ficción. Fiel a la visión integradora que el autor posee de la vida, el libro pretende ser una investigación holística –aunque especulativa-, denunciante y reveladora, que a través de un hilo conductor, que atraviese aquellos y otros campos libremente y con una nueva visión, descorra el velo de todo lo que ellos encierran para intentar descubrir la quinta esencia del Universo... y con ello, contribuir a aclarar el profundo misterio de la vida. En ese sentido, esta obra podría considerarse algo así como una iniciación filosófica a través del conocimiento holístico. En el plano espiritual, la meditación, sinceridad y posterior investigación personal de cada lector, tendrán la última palabra. Lo único que se recomienda encarecidamente, es no aceptar a priori ninguna de las afirmaciones, citas, testimonios, evidencias y conclusiones que se han vertido en este libro, sin que antes las coteje -como mínimo- en las notas indicadas en cada capítulo y ojalá en la bibliografía mencionada al final del libro, y no tomar, bajo ningún aspecto, lo que aquí se expone como una especie de nueva ideología, ya que se trata, como dijimos, de una exposición filosófica cuyo único objetivo es abrir un camino de reflexión e investigación más integral que el que se ha seguido hasta ahora, que contribuya a liberar el pensamiento y a aclarar la visión de la realidad.

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Capítulo 1

FENÓMALOS Alicia se levantó de un salto, porque comprendió que ella nunca había visto un conejo con chaleco y reloj, corrió tras él y llegó a tiempo para ver cómo se metía en una madriguera, al pie de un cerco. Alicia no atinó a detenerse y así fue como se encontró cayendo por lo que parecía un pozo muy profundo… Lewis Carroll Lo más bello que podemos experimentar es el lado misterioso de la vida. Es el sentimiento profundo que se encuentra en la cuna del arte y de la ciencia verdadera. Albert Einstein

El Diccionario de la Real Academia Española define la palabra “fenómeno”, entre otras acepciones, como: “cualquier manifestación de la naturaleza, de la materia, de la mente, etc.”, “suceso asombroso”, “cosa sorprendente”. Los fenómenos son entonces, hechos asombrosos y sorprendentes que aparentemente se saltan el devenir natural de las cosas y que por esa razón a todos impresionan en mayor o menor grado. Es posible clasificar en un primer grupo, los fenómenos de carácter “normal”, tanto los naturales como los de tipo social, todos ellos factibles de ser estudiados y explicados por la Ciencia, ya sea a través del método científico o con la ayuda de técnicas y/o instrumentos apropiados, sencillos o muy sofisticados. En este grupo se encuentran por ejemplo, las auroras boreales, los eclipses, los cometas, los rayos eléctricos globulares, las nubes lenticulares, los tornados, los movimientos sociales (como los “hippies”, por ejemplo), la globalización de las comunicaciones, los genios superdotados, las sicopatías, la hipnosis, etc. Existen también los fenómenos de carácter “paranormal”, para cuyo estudio y/o explicación no es posible aplicar los tradicionales métodos racionales ni los instrumentos conocidos de detección o medición (pero que quizá con inventiva, espíritu y mente abiertos, o tecnología muy sofisticada, sea posible algún día llegar a detectarlos, clasificarlos, medirlos, explicarlos y hasta incluso gobernarlos en algún grado) como por ejemplo, la intuición, la telepatía, la telequinesis, la levitación, la premonición, la precognición, la invisibilidad aparente, la combustión espontánea, la liberación instantánea de la energía interna, la transmigración de la conciencia, el viaje astral, etc., todas ellas aparentes potencialidades humanas no desarrolladas masivamente, patrimonio al parecer de algunos grupos iniciáticos ocultistas, o que por alguna razón se manifiestan en ciertas personas bajo determinadas circunstancias, ya sea en forma esporádica o permanente. Pero hay otros fenómenos, de cuya ocurrencia dan testimonio miles de personas en diferentes lugares del mundo y en todas las épocas, ajenos del todo a nuestra realidad cotidiana y a nuestra voluntad, provocados o producidos al parecer por extrañas inteligencias, que parecen demostrar mucha superioridad sobre nosotros en los aspectos físico, tecnológico, mental, intelectual e incluso moral. Ocurren al filo de nuestra percepción y por alguna razón, ajena a la lógica humana, se manifiestan de diferentes maneras sin una relación lógica entre sí, salvo la revelada expresamente por dichas entidades.

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Como ejemplos de éstos tenemos: Los fantasmas, las apariciones de la Virgen (o “marianas”), los milagros, las posesiones demoníacas, las manifestaciones espiritistas, etc., así como aquellas manifestaciones “tecnológicas” muy avanzadas para la civilización humana en todas las etapas de su desarrollo, incluyendo las reveladas por nuestra tan bien ¿conocida? y difundida Biblia -pilar fundamental del credo religioso y moral de nuestra sociedad occidental- y los escritos antiguos de otras civilizaciones y latitudes, como aquellos de los mayas, aztecas, incas, protoiraníes, sumerios, asirios, babilonios, egipcios, hindúes, chinos, etc., por nombrar los principales (además de los testimonios que al respecto representan determinados monumentos arqueológicos repartidos por diferentes lugares del planeta), así como los hechos que han dado origen a la mayoría de las religiones humanas de carácter universal. Estos son los actualmente llamados “fenómenos anómalos”, que de aquí en adelante denominaremos intencionadamente “fenómalos” -contracción de las palabras anteriores- para graficar con ello el siguiente postulado de carácter fundamental en esta obra: Su estudio, tal como lo aconsejan algunos grupos investigadores de vanguardia, es necesario abordarlo de manera holística o integral, como parte de un sólo y gran fenómeno, para poder tomar el camino correcto de investigación que permita llegar a comprenderlos a cabalidad, dado que en principio es posible detectar una interconexión entre ellos. En consecuencia con lo anterior, para estudiar los fenómalos se ha considerado esencial no cometer el error de creer que es posible clasificarlos como sucesos separados y sin conexión alguna, cayendo en ese perjudicial dogmatismo "científico” que tiende a producir modelos sesgados de la realidad para facilitar el estudio de los temas complicados, quedándose muchas veces con estos modelos como explicación de la realidad misma, o haciéndonos “especialistas en el tema” sin entender su contexto, como quién dice “viendo el árbol sin poder conocer el bosque”. Por lo tanto, se procedió en primer lugar a enumerar los diferentes tipos de fenómenos que a juicio del autor son de carácter anómalo. Luego se pasó a describirlos en forma somera, por entenderse suficientemente difundidos o conocidos muchos de ellos, profundizando sólo en aquellos en los que se consideró necesaria una mayor fundamentación. En seguida, luego de un análisis intuitivo y habiéndose visualizado la posible interrelación entre ellos en el marco de lo aportado por la experiencia vivencial, se dio el paso siguiente, que consistió en plantear una hipotésis y formular una tesis para fundamentarla, a través de la cual los fenómalos parecen adquirir un sentido unitario y, lo que es más, mediante ella vienen a encajar como las piezas de un rompecabezas las diferentes épocas y sucesos históricos, geológicos, religiosos y geopolíticos ocurridos en nuestro planeta desde sus orígenes hasta nuestros días, e incluso con una interesante proyección hacia el futuro. Finalmente, esta teoría es complementada en los capítulos posteriores con información de apoyo que aporta mayor luz y fundamento a lo expuesto. Con este procedimiento es posible observar con mayor claridad las analogías e interrelaciones entre este tipo de fenómenos, dentro de un contexto global que les da un sentido, permitiendo vislumbrar aunque sea en parte qué pudieran significar y obtener como una primera conclusión que algo más allá de nosotros pudiera estar pasando ante nuestros ojos. Eso podría ser el punto de partida para llegar a comprender mejor el significado oculto de su ocurrencia, su posible lógica, sus propósitos y en qué medida nos pueden afectar como individuos y como Humanidad, porque al parecer no serían fenómenos tan gratuitos como aparentan. El estudio de los fenómalos se viene dando hace algún tiempo impulsado más que nada por el cada vez más sorprendente fenómeno OVNI, cuya investigación ha llevado a descubrir muchas otras anomalías relacionadas con él, al punto que incluso ya casi se ha abandonado la ingenua y simplista expresión popular “platillo volante”, puesto que ésta -

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creada y alimentada por la prensa sensacionalista de la segunda mitad del siglo XXnublaba la mente de las personas con el concepto de "naves tripuladas por seres del espacio", siendo que la experiencia acumulada muestra que se trata de algo muchísimo más abarcador y complejo, que podría incluso dar pie para llegar a entender el extraño escenario en el que se desenvuelve la Humanidad sin que hasta ahora se de cuenta de ello, debido a una probable y poderosa manipulación psíquica1. Al respecto existen numerosas evidencias cuyo significado se pasa generalmente por alto, algunas de las cuales han sido recogidas y analizadas en esta obra y que, entre otros aspectos, permiten vislumbrar que las observaciones de fenómenos extraños hasta ahora recopiladas de todas las épocas y lugares, no se deberían a la simple casualidad o a la perspicacia y capacidad de los observadores, sino a la voluntad de entidades que las han hecho intencionalmente accesibles a sus conciencias. Desde ya se aclara que lo que aquí se expondrá no es en modo alguno una investigación de tendencia religiosa aunque en ciertos pasajes, dado el peso de los argumentos, lo pueda parecer. Sin embargo tampoco se ha pretendido excluir la estrecha relación que tiene la religión, como veremos, con este tipo de manifestaciones; es más, el autor cree que a través de ella es posible acortar camino para lograr una correcta interpretación de los fenómalos, dada la mucha información que entregan acerca de las acciones de posibles entidades superiores, de sus propósitos hacia la humanidad, de su tecnología, de su poder, de sus principios morales, etc. De paso y como una consecuencia lógica, concordante con nuestra línea de trabajo, se pretende contribuir a desmitificar las creencias religiosas, en particular las judeo-cristianas, abriendo una ruta hacia un fundamento real de ellas. El propósito es terminar en lo posible con esa excesiva candidez con que se creen y aceptan sus postulados, que lleva a las personas y a la sociedad (muchas veces personas y sociedades que se jactan de cultas) a creer ciegamente en lo que predican sus líderes religiosos, sin acudir por sí mismos a la fuente de la cual se supone han extraído éstos sus conocimientos, creencias y fe.2 En nuestra investigación nos hemos sumergido audazmente en la antigüedad más remota de la Tierra, en la prehistoria y en la historia humanas, en las fuentes de las grandes religiones mundiales, en los escritos misteriosos de miles de años atrás, tanto seculares como religiosos, en las profundidades de la Ciencia actual –especialmente en astronomía, física teórica y biología-, y en las crónicas de todos los tiempos que hablan de extraños sucesos. También nos hemos atrevido a criticar y poner en duda teorías y creencias masivamente aceptadas, que a nuestro juicio tienen una interpretación distinta a la luz de los fenómalos, y a analizar o destacar otras que por lo poco ortodoxas no han sido debidamente consideradas y sopesadas por la mayoría de las personas. Todas las conclusiones se han intentado insertar dentro de un esquema global holístico y coherente, no como el que quieren inculcarnos aquellos que pretenden demostrar que tienen bien ordenada, clasificada y explicada la historia de la Humanidad, forjando y consolidando con ello patrones mentales de comportamiento individual y colectivo que encasillan las conciencias, para que no se pongan en riesgo el desarrollo de ocultos intereses ni la obtención de oscuros objetivos. No se ha pretendido agotar todos los temas aportando información exhaustiva relacionada con ellos, sino sólo notas relevantes al final del libro que contribuyan a fundamentar su contenido, apoyadas por su correspondiente bibliografía o fuente de información. Muchas notas son eso sí bastante extensas, marcando con ello una de las tantas diferencias que caracterizan a esta obra, pero su objetivo es como dijimos fundamentar debidamente en cada caso, y al instante, las especulaciones vertidas en el libro, por respeto y señal a los lectores de esta época agitada que –a menos que sean

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investigadores de dedicación exclusiva- no siempre tendrán el tiempo, la posibilidad, e incluso la paciencia, de acceder a las fuentes citadas, y que a nuestro juicio deben cuidarse siempre –sobre todo en esta temática– de no asimilar afirmaciones que no tengan asidero alguno o que se apoyan en referencias que sólo citan autores, títulos, páginas y editoriales, sin darles la oportunidad de poder cerciorarse al instante de su contenido. El propósito de este enfoque de presentación es permitir la reflexión profunda inmediata e incentivar la necesaria amplitud de los temas en un posterior estudio personal; es indicar un camino a recorrer libremente por todos aquellos que se interesen en descubrir la posible veracidad de una explicación particular de estos fenómenos dentro de un contexto globalizador que, de resultar cierta, podría abrir tal vez las conciencias actualmente adormecidas y provocar una nueva y sincera disposición a vivenciar la realidad con una mentalidad abierta y renovada. En consecuencia con lo anterior, en el desarrollo de este estudio se ha tratado de mantener la mente libre de todo prejuicio intelectual. Por lo tanto se han leído y analizado seriamente las investigaciones y teorías de distintos autores que pudieran tener relación con el tema en cuestión, como las del conocido investigador Eric Von Daniken, en especial la teoría que formula en su libro "El Oro de los Dioses" 3, la cual -a pesar de no estar de acuerdo con ella- encaminó la intuición y el pensamiento del autor hacia lo que se expone más adelante, sin menospreciar por cierto la obra de muchos otros investigadores y divulgadores contemporáneos independientes que con su aporte erudito y desprejuiciado contribuyeron a inspirar esta obra (algunos de ellos tildados injustamente de charlatanes y que sin embargo tienen el gran mérito de haberse asomado decidida y valientemente a las verdades ocultas) como Charles Berlitz, Ellen G. White 4, Fernando Jiménez del Oso, Graham Hancock, Jadwiga Pasenkiewicz, J. F. Blumrich, John Mack, Juan José Benítez, Louis Charpentier, Oscar Fonck Sieveking, Paul H. Koch, Peter Kolosimo, Victoria LePage, Zetcharia Sitchin, y muchos otros, que han permitido el acceso del gran público a valiosas fuentes de información del saber oculto y que han despertado el interés del autor por estudiar e investigar con una visión nueva tanto la Historia Escolástica como los milenarios escritos de la Biblia, los Diálogos de Platón, los documentos de cronistas como Tito Livio, Plinio, Cicerón, Flavio Josefo, Eusebio de Cesárea, los textos sagrados hindúes, caldeos, egipcios, los de las culturas precolombinas de América, etc. También se reconoce especialmente la inspiración aportada por la obra imperecedera de hombres de connotada formación científica, técnica, humanista y filosófica, como los grandes de la astrofísica y fisica teórica contemporáneas Albert Einstein, Carl Sagan, Frank Drake, Stephen Hawking, los escritores y divulgadores científicos Sir Arthur Clarke, Paul Davies, Arturo Aldunate Phillips (Chileno, Premio Nacional de Literatura), el filósofo contemporáneo Jean Guitton (considerado el último gran pensador cristiano), y muchos otros que iremos citando, que si bien siguieron siempre en sus investigaciones el más riguroso procedimiento científico o académico, sus grandes intelectos intuitivos, soñadores, abiertos y audaces los impulsaron a imaginar y proponer situaciones nuevas y revolucionarias para su época, lo que unido a su gran capacidad de comunicación les ha permitido difundirlas a sus semejantes imbuyéndoles parte de su espíritu. Como un homenaje a la contribución de todos ellos -así como a las editoriales que conscientes de su importante rol divulgador se han atrevido a publicarlos- este libro ha sido redactado en tercera persona, pues el autor considera que sin sus valiosos aportes al acervo cultural de la Humanidad esta obra no habría podido ser posible, por lo que su voz autorizada debe resonar con propiedad a través de estas páginas, no obstante ser el enfoque del tema y sus conclusiones de entera responsabilidad del autor.

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Sólo se espera que los capítulos siguientes puedan sean leídos con mentalidad abierta y libre de prejuicios, ya que lo que viene a continuación no es fácil de digerir. Se lanza al tapete como un desafío para la meditación, la discusión y la investigación de aquellos intelectos inquietos e independientes que se rehúsan a ser manipulados por el sistema actual. Probablemente no cambiará lo establecido, pero esperamos que sí la percepción de muchas personas que se encuentran perdidas entre tanta información desconectada que las desorienta y confunde. Dichas personas quizás lleguen también a vivenciar la sorprendente realidad que el autor ha podido intuir: la del otro lado del engañoso espejo en que diariamente nos reflejamos, y con ello colaboren tanto a difundirla como a encauzar debidamente las futuras investigaciones respecto de la vida y sus misterios, dada la gran trascendencia que ello podría implicar para la Humanidad, como veremos en los capítulos que siguen. Por último y como una manera de estimular el interés del lector por lo que viene a continuación, y que lo podría animar –como a Alicia– a seguir al conejo, se desea compartir con él algo que desde ya le parecerá anómalo: Que a través de las muchas reflexiones a que lo condujeron estos escritos, el autor llegó a una sorprendente y paradójica conclusión: Los antiguos -en cierto sentido- no estaban tan equivocados al considerar que la Tierra ... era el “centro” del Universo.

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Capítulo 2

DESCORRIENDO EL VELO ¿Acaso se trae la luz para ponerla debajo de una vasija o debajo de la cama? ¿No es para ponerla en el candelero? Pues bien, nada hay oculto que no haya de ser manifestado, ni escondido que no haya de salir a la luz. Si alguno tiene oídos para oír, oiga. Marcos, capítulo 4, versículos 21 al 23

La conciencia en la encrucijada Hemos llegado al comienzo del tercer milenio de la Era Cristiana, época que para la Humanidad tiene mucho significado, quiéralo o no, desde todos los puntos de vista. Es preciso imbuirse de la Historia Contemporánea para poder darse cuenta que ésta época representa de por sí y más allá de cualquier interpretación particular, la culminación de muchos procesos significativos y la posible ocurrencia o el comienzo de otros de gran importancia individual y colectiva. Tenemos como ejemplo de ello, la actual situación de las telecomunicaciones y de la informática a nivel mundial que han empequeñecido el mundo al punto de transformarlo, gracias a la televisión satelital, la telefonía móvil y la internet, en lo que llamamos “la aldea global”. Se añade a lo anterior la globalización de la economía, la sorprendente tecnología aeroespacial, el acelerado desarrollo de la ingeniería genética, el fin de las grandes utopías político-sociales, la casi uniformidad de los procedimientos políticos, legales y económicos en casi todo el mundo civilizado, el desequilibrio en el poder mundial que representa el poderío político-militar de EE.UU. y sus aliados de la OTAN, junto con el acelerado desarrollo de sus sofisticados armamentos, el delicado estado actual de la seguridad contra el terrorismo respecto del desprotegido arsenal nuclear de los países de la ex Unión Soviética -al que fácilmente podrían acceder grupos terroristas a través de la mafia rusa-, el polvorín que representa la actual situación geopolítica de zonas tales como la ex Yugoslavia, el Medio Oriente, el Golfo Pérsico, Corea y Taiwán, el delicado estado de la capa de ozono que nos protege de manera cada vez mas incierta de las radiaciones ultravioletas de los rayos solares, el recalentamiento paulatino e irreversible de la atmósfera con sus imprevisibles consecuencias para el clima mundial, la contaminación de las aguas, del aire y de los alimentos producto de métodos y procesos industriales aplicados en forma indiscriminada y sin ninguna conciencia ecológica, el inevitable agotamiento de los recursos naturales no renovables, la superpoblación, las actuales epidemias -casi pandemias- como el ébola, la gripe asiática, el SIDA, y la amenaza latente de la gripe aviar, la alarmante escasez de alimento en los países del Tercer Mundo, la caza indiscriminada o no regulada de las especies animales en peligro de extinción, y el creciente poderío a nivel internacional de las mafias organizadas con su secuela de extorsión, drogas, prostitución, corrupción y ruina para sus víctimas. A la lista anterior es preciso añadir -en lo que atañe al tema de este libro- el casi olvidado o ignorado significado actual de los antiguos dogmas de las religiones judeocristianas, el surgimiento y expansión acelerados de numerosos movimientos pseudoreligiosos, ocultistas, esotéricos y espiritistas, la puesta en evidencia cada vez con mayor claridad de poderosas castas transnacionales que gobernando en las sombras manipulan los hilos del mundo, y la ocurrencia cada vez más frecuente de extrañas manifestaciones

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de tipo tecnológico -terrestres, aéreas y submarinas- en todo el mundo, acalladas sistemáticamente a la opinión pública por los gobiernos y sus fuerzas armadas. Por otro lado, numerosas investigaciones actuales han estado sacando a la luz pública descubrimientos sorprendentes en el plano geológico, arqueológico, histórico y biológico, que dan pie a pensar que la Historia Escolástica u Oficial sobre los orígenes de la Humanidad y del surgimiento y desarrollo de las antiguas civilizaciones -que se enseña en los círculos académicos a todo nivel y que todos hemos aprendido sin cuestionar- dista mucho de ser la verdadera Historia, y que es el momento de comenzar a replantearla profundamente, desde sus cimientos, si queremos entender realmente el presente y el contexto en que nos movemos. También la Ciencia y la Tecnología, con sus grandes avances y descubrimientos, están entregando argumentos de peso para cambiar radicalmente nuestros paradigmas acerca del mundo que nos rodea. Qué decir de los misterios que representan para la civilizada sociedad contemporánea sucesos tales como apariciones inexplicables que se manifiestan de diversas formas y con extraños efectos, desafiando a la fría mentalidad cartesiana de los círculos intelectuales y científicos. Es necesario estar en este punto de la historia humana para quedar en posición de entender recién que podríamos estar inmersos dentro de un único y gran proceso de evolución global e individual, dentro del cual pueden tener cabida y explicación todos los misterios y los enigmas pendientes, las civilizaciones perdidas en el pasado, los descubrimientos arqueológicos indescifrados, las grandes religiones y sus dogmas, las guerras, los fenómenos no explicables, el nacimiento, la conciencia, el Universo, las posibles otras civilizaciones más allá de la Tierra, el pasado, el futuro, la vida y la muerte, etc. Podríamos llegar a darnos cuenta que, a pesar de lo necesario que es vivir la vida cotidiana con sus responsabilidades y múltiples desafíos, también es el momento de tomar conciencia de nuestra posible pertenencia y dependencia absoluta de un marco vivencial mayor, del cual podríamos ser parte integrante y del que no podríamos ni deberíamos permanecer ajenos, a no ser a costa de nuestra propia evolución como individuos y como especie. Ante la encrucijada que presentan para la conciencia sensible las múltiples evidencias a nuestro alcance no podemos dejar de denunciar esta situación, pues -a pesar de una oscura conspiración que se intuye y difícilmente se deja ver- hay millones de personas reflexivas y de espíritu independiente que con un poco de luz al respecto serán capaces de cuestionar este gran montaje y actuar en consecuencia con sus propias conclusiones. Fundamentos básicos para el análisis Respecto de los fenómalos, nuestra sociedad como tal y nosotros como integrantes de ella, nos hemos estado comportando al parecer como la peor clase de ciegos: la de aquellos “que no quieren ver”. Esto es probablemente culpa por un lado, de la natural tendencia a rechazar o negar en forma inconsciente todo aquello que escapa a nuestra concepción o que la comprensión de su realidad nos llena de angustia, ya que nos hace perder de vista nuestros paradigmas cotidianos. Por otro lado también se podría deber a una campaña muy bien montada de desinformación o de intoxicación por parte de autoridades políticas, militares o religiosas, a objeto de que la masa se conduzca tranquila y sin sobresaltos ante una situación, que de estar conscientes de ella, podría a su

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juicio alterar profunda y dramáticamente los cimientos de nuestra cultura, de nuestra civilización y de sus estructuras de poder, incluyendo su escala de valores, sus creencias, su concepción cosmogónica, económica, política, etc. Incluso podría deberse –por qué no- a desinformación o intoxicación provocada a propósito por entidades inteligentes no humanas, con el propósito de que la masa se dirija en forma inconsciente precisamente hacia donde desean llevarla. PRIMER FUNDAMENTO: La sorprendente realidad de las manifestaciones tecnológicas extemporáneas. Es increíble cómo casi todos nosotros hemos aceptado desde pequeños algunos dogmas que, bien analizados, nos podrían parecer bastante absurdos, y paralelamente no estamos dispuestos a aceptar otras cosas de carácter similar, no menos fantásticas que las que nos han enseñado. Es como si quisiéramos autoengañarnos aceptando conceptos y hechos irreales, los que nunca hemos visto ni tampoco analizado su posibilidad de ocurrencia, negando por otra parte hechos y situaciones mucho más lógicas y documentadas, que por todos lados y en todas las épocas nos rodean y casi nos gritan su presencia y ocurrencia. Por ejemplo, los fieles católicos creen firmemente en la asunción de la Virgen María; es decir, en su ascensión al cielo sin haber fallecido. Permítasenos cuestionar respetuosamente tal dogma de fe: Si no falleció, entonces ascendió en carne y hueso. ¿Cómo subió al cielo? ¿levitando? ¿o volando? Si salió de la atmósfera ¿qué respiraba un cuerpo con pulmones y al cual el aire le es vital para su subsistencia? Ahora bien, un cuerpo humano no tiene alas, entonces ¿subió con la fuerza del pensamiento? ¿la atrajo alguna fuerza hacia arriba? ¿la transportó alguien? ¿proveniente de dónde? Y lo más importante ¿a dónde se fue? ¿a una nube?... ¿a otro planeta? ¿en qué lugar físico se encuentra Dios para que un ser de carne y hueso pueda llegar y permanecer allí? Si está más allá de la Tierra deberá necesitar de una nave para surcar el espacio interestelar, pues de lo contrario no podría salvar sus enormes distancias y, lo que es peor, su cuerpo estallaría como un petardo por la ausencia de presión atmosférica que iguale la presión interior de sus fluidos corporales. ¿O aceptaremos que fue conducida a otra dimensión? ¿es que entonces existen otras dimensiones? Todo lo anterior si hemos de darle crédito a la Tradición de la Iglesia, ya que la Biblia, fuente del cristianismo, no menciona para nada este trascendental hecho en el Nuevo Testamento. Por otro lado, la Biblia sí menciona la ascensión al cielo de Jesús resucitado, también de carne y hueso (como bien lo pudo comprobar el escéptico apóstol Tomás), para lo cual vale el mismo cuestionamiento anterior. De este sólo caso resaltan muchos conceptos de carácter fantástico, que simultánea y contradictoriamente se están aceptando y rechazando, dependiendo ello solamente de nuestros paradigmas:   

Que alguien pueda ascender al cielo (¡al espacio sobre las nubes!) versus que al mismo tiempo eso fuera imposible para quienes vivieran antes del Siglo XX. Que exista otro lugar físico donde pueda habitar un ser humano para que interceda por nosotros versus que a la vez eso no sea posible, pues equivaldría a aceptar que existe otra realidad humana en un lugar ajeno a la Tierra. Que se hubiera podido viajar por el espacio exterior hace miles de años atrás versus negar a la vez esa posibilidad, pues no lo podemos aceptar sin reconocer que podría existir una civilización más avanzada que la nuestra desde hace miles de años.

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Que pudiera alguien desplazarse hacia otra dimensión, pero que a la vez se niegue racionalmente que ello pueda ser cierto.

Cada uno de nuestros dogmas, tanto occidentales como orientales, podrían ser analizados bajo la misma perspectiva y nos daríamos cuenta del sorprendente doble estándar de nuestras creencias, de nuestra cultura, de nuestra lógica, de nuestra fe, de nuestras vidas y de nuestra sociedad ante los hechos que nos sobrepasan en comprensión. Es hora que hagamos un serio y decidido esfuerzo por ser más racionales y consecuentes frente a una realidad que podría estar prácticamente ante nuestras narices. Para ayudarnos un poco hagamos un par de sencillos ejercicios: Con nuestros conocimientos actuales, analicemos e interpretemos los siguientes casos de observación nocturna: 1. Es de noche y se ve en el cielo una luz que nos llama la atención: a. Si permanece quieta puede ser una estrella o un planeta. b. Si tiene una estela o cola puede ser un cometa. c. Si se mueve en línea recta con velocidad creciente, deja una estela y luego se desvanece, puede ser una estrella fugaz (un aerolito). d. Si se mueve en línea recta a velocidad constante, podría ser un satélite. e. Si cambia de velocidad o de rumbo o se detiene en el aire, sin caer, podría ser un rayo globular o bien una nave aérea. f. Si los cambios de velocidad son suaves y los de rumbo no son instantáneos o mayores de 30 grados, podría ser una nave aérea de tecnología actual. g. Si los cambios de velocidad y/o de rumbo son bruscos, aparentemente erráticos, en ángulos superiores a 30 grados, se trata entonces de un rayo globular o decididamente de una nave aérea, pero de tecnología superior a la actualmente conocida (en el contexto de la época actual reciente, cabe la posibilidad de alguna tecnología militar secreta). 2. Es de noche y se ve bajo el mar una luz que nos llama la atención: a. Si permanece quieta o se mueve lentamente puede ser un banco de peces que emite luz fría. b. Si se mueve a una mayor velocidad, en línea recta o curva, podría tratarse de una nave submarina. c. Si además las luces evidencian un tamaño considerable (mayor a 10 metros) se trata sin duda de una nave submarina. d. Si no cambia de velocidad o de rumbo y se eleva por los aires sin caer, puede ser un proyectil teledirigido. e. Si se desplaza lentamente bajo el agua, pero las luces revelan una formación de considerable tamaño con forma de rueda que va girando, o si los cambios de velocidad y/o de rumbo de una determinada luz bajo el mar son bruscos, aparentemente erráticos, en ángulos superiores a 30 grados, entra o sale del mar a voluntad, se trata de una nave submarina y/o aérea, pero de tecnología ajena a la actualmente conocida (en el contexto de la época actual reciente, cabe la posibilidad de alguna tecnología militar secreta). Si ambos tipos de fenómenos hubiesen ocurridos hace cien años o más, cualquier suceso que se clasificase más allá de la letra d) en ambos ejemplos, no habría tenido

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explicación o bien se hubiera interpretado desde un punto de vista religioso o supersticioso. En nuestra época actual todas las otras manifestaciones tendrían algún tipo de explicación racional, ya que -incluso las más avanzadas- podrían pertenecer a ingenios de nuestra tecnología, salvo casos muy extremos en velocidad, cambio de rumbo en ángulos cercanos a los 90 grados, etc., como de hecho se han podido observar y que nos hablan de la posibilidad de una tecnología superior a la conocida, frente a cuya realidad debiéramos tener un criterio abierto5. SEGUNDO FUNDAMENTO: La sorprendente realidad de las manifestaciones morales y culturales extemporáneas Todas las sociedades humanas, producto de las condiciones climáticas, geográficas o de hábitat, van evolucionando de una concepción religiosa muy primitiva a otras más avanzadas y ello se observa como un fenómeno social de orden natural y progresivo, que al parecer va despertando primero del temor a las dificultades para sobrevivir, pasando por la extrañeza ante hechos o sucesos sin explicación, posteriormente ante la necesidad de organización de los grupos humanos y finalmente debido al proceso de toma de conciencia cósmica del individuo. Pero a lo largo de la historia de la Humanidad, es posible observar significativos “saltos” evolutivos en la concepción religiosa y/o moral producto de sucesos, incluso narrados por sus propios protagonistas, ocasionados por entidades extrahumanas (los héroes civilizadores, dioses celestes, héroes mitológicos, etc.) que han producido como efecto, por la forma peculiar de manifestarse o de entregar los conocimientos y las normas morales, particulares concepciones de la deidad a la vez que grandes civilizaciones o grandes religiones, todas ellas de carácter universal. Existen muchos ejemplos que avalan lo anterior. Por nombrar sólo los más o menos conocidos por todos, tenemos:         

Los dioses de la mitología griega Los dioses de la mitología escandinava. Los dioses de la mitología hindú. Los dioses de la mitología china. Los dioses de la mitología inca. Los dioses de la mitología maya y azteca. Los dioses de la mitología egipcia. Los dioses de la mitología sumeria. La deidad de las religiones judeo-cristianas y musulmana.

Si todas estas manifestaciones han producido las grandes religiones y los conceptos morales y culturales que han regido y/o rigen nuestra civilización humana, su importancia sociológica está fuera de toda duda. ¿Cómo es posible entonces que no investiguemos o no nos preguntemos siquiera si realmente tuvieron el origen que dicen tener, o que hubo ciertamente detrás de los mitos? ¿Son sólo invenciones teológicas que han dado buenos dividendos en cuotas de poder sobre las masas o bien tuvieron o tienen un fundamento real? Y si tuviera un fundamento real lo que actualmente se cree en materia religiosa, ¿cómo es posible que no nos demos cuenta que de alguna manera podríamos haber estado siendo condicionados, hasta ahora, por conceptos y creencias impuestas por entidades extrahumanas? ¿Hacia dónde nos conducirían? ¿Somos acaso una especie de

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colonia experimental en la población del Universo? ¿O estamos siendo condicionados inconscientemente a regirnos por las leyes de alguna civilización dominadora de esta región del Cosmos, que de alguna manera descubrió o produjo nuestra existencia, la ayudó a evolucionar a través de su tecnología y moral avanzada y la guía constantemente hacia el punto en que la pueda integrar a la familia que forma, para lo cual la vigila celosamente con el fin de evitar su rebelión o su autodestrucción? ¿No tiene oponentes dicha civilización? Si los tuviera, y tan avanzados como ellos, ¿qué riesgos corremos nosotros como especie de propiedad de los primeros? Todas estas interrogantes, y sin duda muchas otras más, podemos y debemos formularnos si pretendemos aclarar el confuso panorama que ofrecen estos extraños fenómenos que de alguna manera se relacionan con las religiones humanas. TERCER FUNDAMENTO: La sorprendente realidad que evidencian las escrituras judeo-cristianas. Los estudios, la experiencia y la intuición del autor le indican que deberían analizarse con especial cuidado -en forma objetiva y sin prejuicios- los escritos bíblicos así como la doctrina que ellos revelan, ya que como materia de investigación nos permitirían darnos cuenta que además de constituir uno de los documentos religiosos y morales más abarcantes, documentados y completos de las religiones universales actuales, su contenido y los comportamientos humanos que ha provocado a lo largo de los siglos podrían conducirnos a extractar algunas conclusiones sorprendentes en el campo de los fenómalos, tales como:        

La evidencia de la existencia de seres superiores, no humanos, de elevada tecnología y poder, que han estado influenciando a la Humanidad desde el principio de los tiempos. La evidencia de la manipulación por parte de ellos del devenir histórico para la consecución de un fin predeterminado. La evidencia de la existencia de otros seres, también no humanos, opositores a ese objetivo. La exclusión a propósito del inconsciente colectivo por parte de ellos, de otros procesos históricos anteriores a los de la actual Humanidad. La superioridad de las leyes morales reveladas e impuestas a sus depositarios. La evidencia de un propósito definido para la Humanidad en el contexto cósmico. La existencia de un mensaje de carácter universal revelado por ellos, que contiene un plan definido, dramático, globalizador y coherente para la evolución física y espiritual de todo el género humano. La imposibilidad de marginarnos por nuestra propia voluntad de dicho proceso.

Además, si la figura central de la Biblia, el Mesías, realmente existió, manifestándose tal y como lo señalaban las profecías y los ritos simbólicos del Antiguo Testamento, entonces sería también sorprendentemente real la existencia de una civilización extraterrena que tendría por misión evolucionar este mundo de acuerdo a un plan determinado, revelado en los mismos escritos bíblicos, tanto los del Antiguo como los del Nuevo Testamento, y que habría estado influyendo deliberadamente en el devenir de la raza humana desde el principio de los tiempos para ello. De todas maneras, aunque muy completos y coherentes, el lector deberá tener presente que los textos bíblicos son sólo un ejemplo de la intervención de altas

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inteligencias en la historia humana (con el mérito de ser de muchos conocidos y aceptados dentro del contexto cultural de nuestra sociedad occidental), ya que también están las evidencias externas a la Biblia, algunas de carácter irrefutable, recopiladas y divulgadas por muchos investigadores serios entre los que destacan Peter Kolosimo, Eric Von Daniken, y últimamente Jadwiga Pazenkiewicz, Graham Hancock y Zecharia Sitchin, quienes (que con sus diferentes enfoques hacen resaltar aun más las evidencias) han dedicado gran parte de su trayectoria a revelar y difundir múltiples y contundentes pruebas de manifestaciones tecnológicas avanzadas en la historia y la prehistoria humanas. Sin embargo, ante la evidencia de una estrecha relación con los fenómalos y su contexto, la riqueza que representa su contenido para ahondar en este tema, y la intuición que le impulsa fuertemente hacia esta fuente de información, el autor ha utilizado como material base argumental y de análisis en el desarrollo de esta obra las escrituras judeo-cristianas compiladas en la Biblia. No obstante, con el fin de no parecer dogmático por ello, ha desarrollado un apartado completo (Capítulo 11) destinado a demostrar al lector, con sorprendentes y sólidos argumentos, que la Biblia constituye en sí misma un fenómeno extraordinario que reúne especiales condiciones para ser utilizada con propiedad como material base-argumental para el desarrollo de la presente investigación. A pesar de los prejuicios que pudiera activar, el autor espera que su elección tenga el mérito de ser coherente con los paradigmas religiosos y culturales de nuestra civilización occidental, y si está en lo correcto, sirva para ampliarla a una escala mayor y poder entonces sentar una base sólida de comprensión de este tema a nivel mundial.

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Capítulo 3

LOS ROSTROS DE LO DESCONOCIDO La emoción más antigua y más intensa de la humanidad es el miedo; y el más antiguo y más intenso de los miedos... es el miedo a lo desconocido. H. P. Lovecraft

De acuerdo a la definición dada a los fenómalos en el primer capítulo, en principio se podrían distinguir como tales los siguientes:            

Fantasmas. Duendes, hadas, gnomos, elfos, etc. Milagros. Apariciones marianas. Manifestaciones angélicas. Posesiones demoníacas. Manifestaciones espiritistas. Glosolalia, o el hablar en lenguas. Manifestaciones tecnológicas avanzadas, en diferentes épocas y lugares. Hombres de Negro. Visitantes nocturnos y abducciones. Mutilaciones de animales y “chupacabras”.

Haremos un breve análisis de cada uno de ellos, a fin de ilustrar a priori su contenido y contar con información útil a tener en cuenta al intentar visualizar posibles interrelaciones. Sobre todo convendrá mantener en mente las interrogantes y reflexiones que aquí se plantean -y las que el lector también pueda plantearse- al momento de entrar de lleno en el contexto que los rodea. Fantasmas Aparentemente, existirían manifestaciones provenientes de otros planos de la realidad, en forma de apariciones fantasmales, que presuntamente representarían a espíritus de personas ya fallecidas, o a duendes, demonios, etc., de los cuales se han recogido innumerables testimonios a lo largo de la historia humana, matizados por el contexto cultural de las diferentes personas, épocas y lugares en que han ocurrido. Sus manifestaciones ofrecen generalmente dos características: influyen directamente en las personas acercándose e interactuando con ellas, o bien se dejan ver u oír “casualmente”. Es clásico el caso de las “casas embrujadas”, de los cementerios, de los bosques oscuros, etc., generalmente asociados a fallecimientos dramáticos (asesinatos, suicidios, torturas, etc.), que quedaron por así decirlo “cargados de energía negativa”. ¿Cuál es la influencia general que provoca la aparición de estas entidades? En primer lugar, la aparente demostración de la existencia consciente después de la muerte. En segundo lugar, el influir curiosidad temeraria y/o miedo, espanto, terror, en las personas que las presencian o las sienten deambular “casualmente”. En tercer lugar, imbuir una excesiva confianza en quienes las invocan debido a fuertes lazos en vida con el supuesto

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espíritu del difunto, que las lleva a tomar por verdadero todo lo que las entidades les comunican. En cuarto lugar, el aparentar desenvolverse en espacios multidimensionales o en frecuencias sutiles, dada su invisibilidad a voluntad y a su independencia de los obstáculos físicos. Con todo lo cual quedan en una posición ideal para, si así se lo propusieran, manipular de algún modo las ya impresionadas y dispuestas mentes de los observadores. Duendes, Hadas, Elfos, Gnomos, etc. Estos fenómenos están profundamente arraigados en la cultura y folclore europeo desde la época medieval, e incluso quizás antes, debido a la herencia religiosa de los antiguos Ligures y Celtas, que en tiempos pre-romanos poblaban toda la Europa occidental. Seguramente tienen un origen oscuro, de carácter sobrenatural, que fue con el tiempo paulatinamente adornado, sistematizado y cargado de leyendas como las que conocemos hoy. Su origen está en los frondosos bosques europeos, en donde se cree habitaban estos espíritus juguetones y traviesos, de diferentes características. Si bien actualmente son parte del folclore y por lo tanto no creíbles, sí podría serlo el hecho que los originó, como ser apariciones de tipo sobrenatural en los bosques, a humildes campesinos o leñadores supersticiosos e ignorantes. ¿Qué vieron sus mentes impresionables que los asociaron a entes ya fueran protectores, juguetones,… o siniestros? En la actualidad hay personas que dicen ver duendes ¿Están estas manifestaciones contemporáneas de alguna manera relacionadas con aquéllas antiguas que originaron estas leyendas? ¿Es posible que el efecto que produjo la causa, es decir este tipo de manifestaciones, se utilice para justificar precisamente la causa mal interpretada como si lo hubiese sido correctamente? En otras palabras, ¿podría haber entidades interesadas en que se consolide en la mentalidad moderna la creencia en espíritus juguetones de esta índole, y por lo tanto contribuyan a ello con una directa intervención? ¿Con qué propósito? Milagros En la Biblia se relatan hechos asombrosos, clasificados teológicamente como milagros: la sanación instantánea de enfermos graves o crónicos, la resurrección de muertos, la multiplicación de panes y peces, la transformación de agua en vino, caminar sobre las aguas, etc. Incluso en la era posterior a los tiempos apostólicos se los menciona como producidos por fieles católicos, vivos o ya fallecidos, que la Iglesia a elevado -después de exigentes investigaciones- a la exclusiva, prestigiosa y casi inaccesible categoría de Santo, y también por ministros populares del Evangelio en multitudinarias asambleas, o por los supuestos espíritus de médicos ya fallecidos como es el caso de las misteriosas “curaciones a distancia”. ¿Quién o quiénes son los verdaderos agentes de éstos? ¿Es posible saltarse el orden o los procesos naturales? ¿Habrán leyes aún no descubiertas, tecnología o poderes ocultos de por medio, que no alcanzamos a visualizar con nuestros limitados sentidos humanos? Los milagros, de ser ciertos, constituyen unos de los mejores ejemplos de fenómalos, con gran aceptación en las comunidades religiosas de todo el mundo, lo que les otorga un gran poder de convencimiento para posibles propósitos de influenciar las conciencias, ya sea para bien o para mal.

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Apariciones marianas La Virgen María es, después de Jesucristo, el personaje religioso más importante para una considerable porción de la humanidad: el mundo cristiano perteneciente a la Iglesia Católica Apostólica y Romana. Es por lo tanto indudable su autoridad moral dentro de la Iglesia. ¿Quién no conoce el caso de los humildes pastorcillos de la localidad portuguesa de Fátima, ocurrido entre los meses de mayo a octubre del año 1917? En la primera aparición, una niña y sus dos primas vieron un globo brillante y ruidoso dentro del cual se hallaba una mujer vestida de blanco. ¿O en Chile, a partir Junio de 1983, el conocido caso de las apariciones de la Virgen María en la localidad de Peñablanca, comuna de Villa Alemana en la Quinta Región de Chile, a través de un controvertido “muchacho” llamado Miguel Ángel? 6 Las muchas manifestaciones que ocurrieron en aquél periodo fueron acompañadas de documentados fenómenos atmosféricos, extraños y sobrecogedores para los cientos de personas que los presenciaron. Todas estas apariciones, como muchas otras de tipo similar 7, siempre han tenido un mensaje para la humanidad de carácter moral, con terribles advertencias de tipo escatológico para los que se apartan de la doctrina católica romana. El ejemplo más asombroso de estos fenómenos lo constituye el hecho acaecido en Portugal: Durante la última manifestación de la Virgen de Fátima a los pastorcillos, en presencia de todo el pueblo. Cuando al entregar su último y al parecer terrible mensaje y como señal preanunciada para aquel trascendente momento, en medio de la lluvia reinante las nubes se abrieron apareciendo el sol en todo su esplendor. Lo más asombroso del caso es que se trataba de un sol muy peculiar: Era posible mirarlo a ojo desnudo sin sufrir daños, giraba, latía y enviaba rayos prismáticos que cambiaban de color. Además, en dos oportunidades descendió acercándose con bruscas maniobras en zig-zag provocando pánico entre los estupefactos observadores, secando con su calor toda el área que se encontraba inundada por la lluvia, volviendo luego a ascender y quedar oculto finalmente al cerrarse las nubes. ¿Qué fue lo que realmente descendió y ascendió? Desde luego no pudo haber sido el Sol que conocemos, dada la imposibilidad astronómica que ello ocurra. No tan impresionantes, pero no menos ciertas, son aquellas manifestaciones en que imágenes de la Virgen o de santos lloran o exudan sangre, o aquella famosa representación cuatro veces centenaria de la Virgen de Guadalupe, patrona de México documentada en un excelente libro por el periodista e investigador español Juan José Benítez- en cuyas pupilas se reflejan imágenes de la época como si se tratase de una fotografía en vez de una pintura, además que la tela sobre la que se ésta se encuentra grabada no debería haber durado más de veinte años por la calidad de los tejidos que la componen, ¡y lleva intacta más de cuatrocientos!8 ¿Por qué ese interés tan marcado de alguien por justificar con hechos sobrenaturales la doctrina de la religión católica? ¿Cuál es la importancia que esta última tiene en el contexto religioso mundial, aún más allá de lo que la Humanidad conscientemente le pueda otorgar? Manifestaciones angélicas Las palabras griega (ánguelos) y hebrea (mal'âk) traducidas como ángel significan “mensajero”9. Los ángeles están de moda, incluso se han escritos muchos libros sobre ellos que los asocian con espíritus benéficos y poderosos, cuya misión es protegernos y guiarnos en el camino de la vida. Su conocimiento se deriva principalmente de los sucesos narrados en la Biblia, la que da por sentada su existencia10. La palabra “ángel” aparece por primera vez en

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Génesis, cap.16 vers.7-12, donde se describe el ministerio del “ángel de Jehová” a la fugitiva Agar. La Biblia presenta distintas categorías de ángeles: “serafines” (Isaías, cap.6 vers.2), “querubines” (Ezequiel, cap.28 vers.14) y los ángeles propiamente dichos, o “ángeles del Señor” (Mateo, cap.28 vers.2) también llamados “espíritus ministradores” (Hebreos, cap.1 vers.14). En cuanto a su naturaleza se nos dice que son seres espirituales (Hechos, cap.1 vers.7 y 14), que se hacen visibles a los hombres (Jueces, cap.13 vers.6), que son poderosos (Salmo 103 vers.20), que no se casan (Mateo, cap.22 vers.30), etc. Jesús habló de ángeles leales a Dios y de su actividad (Mateo, cap.18 vers.10; Lucas, cap.15 vers.10) y de ángeles caídos que sirven a su adversario (Mateo, cap.25 vers.41; Apocalipsis, cap.12 vers.7). Los casos bíblicos más conocidos de su intervención son:  La aparición de los tres ángeles que se acercaron a la tienda de Abraham para decirle que Sara su mujer, de avanzada edad, tendría un hijo (Génesis, cap.18 vers.1-15).  Los dos ángeles que se dirigieron a Sodoma a comunicarle a Lot la inminente destrucción de la ciudad y a instarlo a que la abandonara inmediatamente junto con su familia (Génesis, cap.19 vers.1-15).  El ángel que acompañaba en el horno de fuego a los tres amigos del profeta Daniel: Sadrac, Mesac y Abed-Nego (judíos deportados en Babilonia, a los cuales el rey Nabucodonosor había condenado a morir quemados por no adorar la estatua de oro que éste había levantado), evitando que éstos se quemaran (Daniel, cap.3). También salvaron a Daniel de los leones (Daniel, cap.6 vers.22).  El ángel que anuncia a María que sería la madre de Jesús (Lucas, cap.1 vers.26-35). Los ángeles que anuncian a los pastores el nacimiento de éste en Belén de Judea (Lucas, cap.2 vers.8-14).  El ángel que corre la piedra de la tumba de Jesús con ocasión de su resurrección, “cuyo aspecto era como un relámpago y su vestido blanco como la nieve” (Mateo, cap.28 vers.1-7).  Los ángeles que anuncian la resurrección de Jesús a las mujeres que iban a ungirlo al sepulcro al amanecer del primer día de la semana (Lucas, cap.24 vers.1-7).  Los dos ángeles que se acercaron a los discípulos cuando Jesús fue alzado a los cielos, asegurándoles que volvería de manera similar (Hechos, cap.1 vers.911).  El ángel que libera a los apóstoles de la cárcel pública durante la noche (Hechos, cap.5 vers.17-19).  El ángel que libera de las mazmorras al apóstol Pedro (Hechos, cap.12 vers 111).  Los ángeles mencionados profusamente en el libro del Apocalipsis (más de setenta veces), aunque éstos tienen un marcado sentido simbólico, por ejemplo: Los ángeles de las siete iglesias (Apocalipsis, cap.1 vers.20), los ángeles de las siete trompetas (ibid. cap.8 vers.2), el ángel con el librito (ibid. cap.10 vers.1-3), etc. Posteriormente tenemos el caso de la religión musulmana que habría sido iniciada a partir de una revelación del arcángel Gabriel al profeta Mahoma, en una colina cercana a la Meca el año 610 d.C., donde aquél le habría transmitido los mensajes que conforman El Corán. En la época actual tenemos el caso específico de la difundida y por cierto respetada secta religiosa conocida como La Iglesia de Jesucristo de los Santos de los

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Últimos Días (comúnmente denominados “mormones”), que habría sido fundada -según sus postulados doctrinales- a partir de la revelación de un mensaje impreso en láminas de oro, entregadas al norteamericano José Smith por parte de un ángel llamado Moroni 11. En todos estos casos, de cuya posible autenticidad da fe la fuerza y permanencia de las doctrinas desarrolladas posteriormente, los ángeles son identificados como los mensajeros o los enviados por Dios a los hombres para la divulgación o el cumplimiento de una misión específica. Se los describe con apariencia humana (como “hijo de hombre”) y, salvo contadas ocasiones, vestidos con indumentarias de la época. ¿Quiénes son realmente los ángeles? ¿Seres de naturaleza física y mental superior a la humana? ¿Mensajeros venidos de otras realidades? ¿Seres alienígenas de una civilización avanzada? ¿Guías obligados de la Humanidad? ¿Mensajeros de Dios? ¿Todos de un mismo bando ideológico y con la misma intención? Posesiones demoníacas También en la Biblia, principalmente en los Evangelios, se mencionan las posesiones demoníacas. Son conocidos los relatos del hombre de la sinagoga que tenía un "espíritu de demonio impuro" (Marcos, cap.1 vers.21-29) y de los endemoniados de Gadara (Mateo, cap.8 vers. 28-34; Marcos, cap.5 vers.1-20; Lucas, cap.8 vers. 26-39), que fueron sanados por Jesús, quién expulsó a los demonios. En la época actual se han registrado numerosos casos de posesiones demoníacas, tantos que incluso la Iglesia Católica tiene establecido un procedimiento, denominado “exorcismo”, para expulsarlos del cuerpo de sus fieles. También da que pensar el hecho que personas aparentemente normales actúen a veces con una premeditación y crueldad tal que parecieran estar poseídos por una fuerza extraña que los impulsa, como en el conocido caso del asesinato orgiástico de la actriz norteamericana Sharon Tate y su familia provocado por el tristemente célebre Charles Manson en los años setenta, y los provocados por algunos líderes religiosos en años posteriores que influenciaron ideológica y psicológicamente a sus fieles impulsándolos a suicidarse en masa. Preguntas: ¿Es posible que otras entidades inteligentes pudieran apoderarse del cuerpo humano, anulando de alguna manera su mente, y actuar a voluntad a través de éste? ¿Es esto posible tanto para buenos como para malos propósitos; es decir, tanto para posibles entidades "benignas" como "malignas"? ¿Quiénes serían estas entidades? ¿En ambos casos podríamos ser totalmente manipulados? Manifestaciones espiritistas A partir del año 1847, con las sobrenaturales manifestaciones sonoras ocurridas a las hermanas Fox en su hogar de Hidesville, Estado de Nueva York, EE.UU, se dio inicio a una de las grandes revoluciones intelectuales y pseudo-religiosas del siglo XX: El Espiritismo,12 al cual han adherido personajes destacados del escenario mundial, tales como Abraham Lincon, Carl Gustav Jung, Adolf Hitler, etc. En torno a él se agruparon muchas técnicas y procedimientos de carácter esotérico que venían de antaño y que adquirieron súbita validez debido a las manifestaciones audibles y visibles que estaban ocurriendo a partir de entonces: La Astrología, la Quiromancia, la Cartomancia, la Huija, el Mentalismo, los Mediums, etc. Al espiritismo se lo asocia con la clarividencia, la telepatía, la telequinesis, los polstergeits. El denominador común de esta asociatividad es que, en todos estos procedimientos, técnicas y manifestaciones mentales, se pretende que espíritus desencarnados nos comunican mensajes desde el más allá.

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¿Existen realmente tales espíritus desencarnados o, al igual que en el caso de los fantasmas, podrían haber entidades invisibles que por alguna razón nos lo hacen creer así, para algún propósito determinado? Glosolalia El vocablo “glosolalia” se compone de dos palabras griegas (glossa=hablar; lalia=lengua) que significan en conjunto “hablar en lenguas”. El fenómeno se conoce originalmente como parte de la extraordinaria experiencia religiosa que tuvieron los discípulos de Jesús en la ciudad de Jerusalén con ocasión del día de Pentecostés. Según se narra en el Nuevo Testamento, Libro de los Hechos, capítulo 1, momentos antes de su ascensión Jesús dice a sus discípulos: “No salgáis de Jerusalén, sino esperad la promesa del Padre, de la cual oísteis de mí, porque Juan ciertamente bautizó con agua, pero vosotros seréis bautizados con el Espíritu Santo dentro de no muchos días.” (Hechos, cap.1, vers. 4 y 5). En efecto, el día de Pentecostés, estando reunidos los discípulos “unánimemente juntos” en un “aposento alto” de la ciudad de Jerusalén, ocurrió lo que se relata en el mismo Libro de los Hechos: “De repente vino del cielo un estruendo como de un viento recio que soplaba, el cual llenó toda la casa donde estaban, y se les aparecieron lenguas repartidas, como de fuego, asentándose sobre cada uno de ellos. Todos fueron llenos del Espíritu Santo y comenzaron a hablar en lenguas, según el Espíritu les daba que hablaran.” (Hechos, cap.2, vers.1 al 4). Esta experiencia de la iglesia cristiana primitiva seguramente tenía un propósito práctico en términos de su importante y abarcante misión evangelizadora, tal como lo revela el mismo texto bíblico que estamos analizando. En palabras de Jesús: “... recibiréis poder cuando haya venido sobre vosotros el Espíritu Santo, y me seréis testigos en Jerusalén, en toda Judea, en Samaria y hasta lo último de la tierra.” (Hechos, cap.1, vers.8). Por otro lado, con ocasión de la fiesta judía de Pentecostés, se encontraba reunida en Jerusalén una gran multitud de judíos de la diáspora, es decir, de los dispersos en el extranjero desde su nacimiento, los cuales casi no hablaban el idioma hebreo; pero que gracias al don de lenguas de los cristianos podían ahora escuchar el evangelio en sus propios idiomas. Corroborémoslo: “Vivían entonces en Jerusalén judíos piadosos, de todas las naciones bajo el cielo. Al oír este estruendo, se juntó la multitud; y estaban confusos, porque cada uno los oía hablar en su propia lengua. Estaban atónitos y admirados, diciendo: Mirad, ¿no son galileos todos estos que hablan? ¿Cómo, pues, los oímos nosotros hablar cada uno en nuestra lengua en la que hemos nacido? Partos, medos, elamitas y los que habitamos en Mesopotamia, Judea, Capadocia, el Ponto y el Asia, Frigia y Panfilia, Egipto y las regiones de África más allá de Cirene, y romanos aquí residentes, tanto judíos como prosélitos, cretenses y árabes, los oímos hablar en nuestras lenguas las maravillas de Dios.” (Hechos, cap.2, vers.5 al 11). Se ve cómo los discípulos, galileos y la mayoría de ellos humildes y sin educación, reciben en aquella ocasión -entre muchos otros dones espirituales- un poder especial, el “don de lenguas”, que les permite cumplir con el mandato expreso de Jesús: Predicar el evangelio a todas las naciones. Ahora bien, desde principios del siglo XX, se viene manifestando en el seno de las iglesias protestantes una glosolalia misteriosa, que nadie comprende, y que dio origen a las llamadas iglesias “pentecostales” o “carismáticas”. Dicho fenómeno comenzó en los Estados Unidos y luego se extendió por Latinoamérica y Europa. En dichas congregaciones el centro mismo de la experiencia cristiana consiste en “hablar en lenguas”, fenómeno que debe ocurrir necesariamente, como requisito y prueba de la conversión. “El ‘hablar

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en lenguas’ sobreviene, por lo general, en un ambiente de frenesí colectivo, en el que un dirigente religioso va enfervorizando a la congregación hasta que una persona, o varias al mismo tiempo, después de la imposición de las manos o sin ella, prorrumpen en exclamaciones y sonidos en ‘lenguas’ desconocidas de manera simultánea, a veces con gestos y movimientos sobre los cuales la voluntad no tiene dominio”13. El apóstol Pablo14, refiriéndose a manifestaciones similares en la iglesia cristiana de Corinto, recalca que el hablar en lenguas debe responder a la edificación de la iglesia y a la conversión de los creyentes, y que debe hacerse todo decentemente y con orden (1 Corintios, cap.14 vers. 2 al 5). Es decir, el apóstol daba a entender que si bien el don de lenguas era un don del Espíritu Santo, era posible que el mismo fenómeno tuviera otra causa si no era para predicar el evangelio o para edificación de la iglesia. En efecto, él dice: “El que habla en lenguas no habla a los hombres, sino a Dios, pues nadie lo entiende, aunque por el Espíritu Santo habla misterios... porque mayor es el que profetiza que el que habla en lenguas, a no ser que las interprete para que la iglesia reciba edificación” (vers. 2 al 5). “Si, pues, toda la iglesia se reúne en un lugar, y todos hablan en lenguas, y entran indoctos e incrédulos, ¿no dirán que estáis locos?... si alguien habla en lengua extraña, que sean dos o a lo más tres, y por turno; y que uno interprete. Y si no hay intérprete, calle en la iglesia, y hable para sí mismo y para Dios... porque Dios no es Dios de confusión, sino de paz... Así que, hermanos, procurad profetizar y no impidáis hablar en lenguas, pero hágase todo decentemente y con orden” (ibid, vers. 23 al 29). Las ponderadas y fraternales amonestaciones del apóstol Pablo le vienen muy bien a aquellas congregaciones actuales de tipo carismático, ya sean protestantes o católicas, que exarcerban el “hablar en lenguas” en sus reuniones por sobre “otros dones del Espíritu” (muchas veces sin una interpretación que permita predicar el evangelio o edificar a la iglesia), ya que con dichos sucesos sólo proyectan al observador una suerte de desorden y confusión: Si no hay entendimiento ni interpretación de los sonidos emitidos por los que hablan en lenguas, los extraños que los observan piensarán con justa razón –como de hecho ocurre- que los fieles o están locos, o están poseídos por fuerzas extrañas que los ridiculizan ante ellos, independientemente de su fervor o de su sinceridad religiosa de la que por cierto no dudamos. Se ha querido incluir este fenómalo dentro de la clasificación anterior a pesar de su carácter netamente religioso, por cuanto es muy gráfico respecto de lo que sucede con ellos: Se manifiestan en extremos opuestos, son del todo anómalos e inexplicables, evidenciando en cada caso poderes suprahumanos en juego, unos respetando la voluntad del sujeto así como la coherencia y propósito del mensaje emitido, y el otro anulando su voluntad y produciendo confusión respecto al mismo mensaje. En todo caso, frente a este fenómalo, que es real, palpable y cotidiano en las iglesias pentecostales de hoy, es responsabilidad del mundo cristiano probar como lo dice la misma Biblia “si los espíritus son de Dios” (1 Juan, cap.4 vers.1), no siendo ése el propósito de esta nota. Manifestaciones “tecnológicas” avanzadas, terrestres, aéreas, submarinas, etc., en diferentes épocas y lugares Desde la antigüedad la Humanidad ha sido testigo presencial, sino protagonista, de hechos prodigiosos que por lo mágico y sorprendentes escapaban totalmente a sus posibilidades materiales de avance tecnológico y que por ende atribuyó a la presencia de "dioses venidos del cielo". Existen innumerables testimonios escritos de que fenómenos de este tipo, de manifestación incluso explícita y espectacular, han ocurrido en tiempos antiguos, siendo algunos de los casos más sobresalientes los mencionados a continuación: 15

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1. De los textos sagrados de la milenaria India: El Mahabharata, el Ramayana, el Rig Veda y los Puranas (todos cuyo contenido datan de miles de años a.C.): 

La mención que en ellos se hace a los carros voladores llamados Vimanas16, “carros espléndidos e incomparables que se movían por sí mismos, resplandeciendo y refulgiendo como el sol, que volaban como el viento surcando los cielos y que también podían volar hacia las estrellas” y de su terrible potencia destructora: "obedeciendo a la voz del espíritu Narayana convoca a Danava el disco destructor (...) Danava bajó del cielo con armas que sonaban como las trompas de los elefantes y despedían relámpagos espantosos, capaces de destruir las ciudades del enemigo. Y este disco resplandeciendo en fuegos aniquiladores que salían por todas partes, destruyó a los Daityas a millares". Estos textos relatan como los reyes y los nobles de aquella época tenían el privilegio de viajar en ellos incluso hacia otros mundos: "Gracias a estas máquinas los hombres pueden volar a los cielos y los seres celestes bajar a la Tierra" (Sämränghna Sutradhara). También se han podido recuperar otros textos de carácter puramente técnico como el Vymanica-Shastra (Ciencia Aeronáutica), recopilado hace cuatro mil años por uno de los grandes sabios de aquella época, y que consta de tres mil versos en sánscrito arcaico. Fue hallado casualmente hace 300 años, transcripto en hojas de palmera y actualmente se encuentra en poder de la Internacional Academy of Sanscrit Research, institución fundada en 1952 en la India por estudiosos hindúes e ingleses, dedicada a la recuperación y estudio de textos sánscritos. Escrito de 134 páginas y dividido en dos sectores, su primera parte trae las instrucciones para el adiestramiento de los pilotos de un tipo específico de avión militar llamado Shakuna, y la segunda las reglas para la construcción del avión mismo. Además de los dibujos de éste y de otros dos tipos de aviones denominados Rukna y Sandara, la Academia también posee otros diseños de aparatos aéreos de aquella lejana época como los de un helicóptero de carga para el transporte de combustible y municiones y de aeronaves capaces de transportar más de 400 personas. (Fuente: Jadwiga Pasenkiewicz. Los Soberanos de los Mundos Perdidos. Editorial Kier, Avellaneda, Argentina, 1992).

2. De la "Siflala", colección de escrituras Caldeas que datan de siete mil años antes de nuestros días: 

Contiene instrucciones exactas para la construcción de lo que llamaríamos hoy un "OVNI". Incluye también informaciones sobre ángulos de aterrizaje, bobinas con hilos de cobre, estabilidad en el aire, indicadores de cristal y equilibrio. Se indica además que la superficie de los cristales cambiaba de color durante el vuelo 17. Se dice que a estas antiguas escrituras habría tenido acceso el Tercer Reich para el diseño y la construcción de sus avanzados ingenios aéreos.

3. Del antiguo Egipto: 

Hace tres mil quinientos años, los escribas de la Casa de la Vida y el propio faraón Tutmosis III registraron lo siguiente en sus papiros: "En el año 22, durante el tercer mes de invierno, a la hora sexta del día, los escribas de la Casa de la Vida vieron un círculo de fuego en el cielo (...) A los pocos días, estas cosas se vieron con frecuencia en el cielo (...) Los círculos de fuego lo dominaban todo desde su posición. El faraón en medio de su ejército, los vio durante la noche. Después los círculos de fuego subieron más alto en los cielos y se dirigieron hacia el sur".

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También en el cantar cuarto al dios Atón, el célebre faraón Akhenatón (Amenophis IV) que durante su reinado implantó el culto monoteísta en Egipto, dejó constancia de una observación similar: "...y así fue que estando el faraón a la caza del león y siendo aún pleno día, sus ojos se posaron en un disco refulgente que estaba detenido sobre una roca. Latía como un corazón y su brillo era como el del oro y la púrpura. El faraón se postró de rodillas y adoró."

4. De los Textos Bíblicos:  

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El bombardeo aéreo de las ciudades de Sodoma y Gomorra, cuyos efectos sólo podrían compararse al de una explosión nuclear (Génesis, cap.19 vers.24-28). El cruce de los hebreos por el medio de las aguas del Mar Rojo cuando huían de Egipto, las que se habrían apartado cuando Moisés extendió la vara de su hermano Aarón (Exodo, cap.14 vers.16 al 19). Incluso las propiedades de esta vara son del todo enigmáticas ya que Moisés realizó otros sorprendentes prodigios con ella, descritos en el Antiguo Testamento (ver Exodo, cap.4 vers.2-5 y vers.17; cap.7 vers.9-12 y vers.20; cap.8 vers.5-6 y vers.16-17; cap.9 vers.22 y 29; cap.10 vers.22). La “columna de nube” que guió a los israelitas por el desierto de Sinaí después de su salida de Egipto, a través de los cuarenta años que duró su peregrinaje, dándoles sombra durante el día y luz durante la noche y que descendía sobre la carpa especial o tabernáculo que levantaba Moisés cada vez que se detenían, armaban el campamento y oficiaban los rituales establecidos por Yavéh (o Jehová), el cual incluso fue el autor del diseño del mismo santuario. También esta especial y enigmática nube dejaba caer cada amanecer el “maná” para que el pueblo se alimentara (Exodo, cap.13 vers.21; cap.14 vers.19 y 20; cap.16 vers.4-16). La “nube espesa” envuelta en “fuego y humo” y que emitía gran ruido “como sonido de bocina” que se posó sobre el monte Sinaí, desde donde Yavéh habló al pueblo (Exodo, cap.19 vers.9 y 10, 16-21), adonde subió Moisés y hablaba "cara a cara con Dios" (Deuteronomio, cap.34 vers.10), sobre un "embaldosado como de zafiro, semejante al cielo cuando está sereno” (Exodo, cap.24 vers.10) permaneciendo allí cuarenta días y cuarenta noches y regresando “con el rostro brillante” trayendo consigo las Tablas de la Ley: los Diez Mandamientos, el código moral más elevado y completo entregado a la Humanidad y por una entidad extraterrestre, hecho que se emparenta coincidentemente con el de la mayoría de las religiones, tanto de sociedades primitivas como evolucionadas, que hablan de “seres celestes civilizadores” que trajeron consigo diversos conocimientos y normas morales. El "carro de fuego" que arrebató al profeta Elías y lo llevó al cielo “en un torbellino” (2 Reyes, cap.2 vers.1 y 11). El objeto majestuoso que observó aterrizar el profeta Ezequiel (Ezequiel, cap.1 vers.4), hecho analizado y explicado magistralmente por el connotado ingeniero aeronáutico austriaco J. F. Blumrich, en su libro Ezequiel vio una Nave Extraterrestre, (Editorial ATE, 1979)18. La “estrella” que guió todo el camino a los reyes magos de oriente y que se detuvo en lo alto sobre el pequeño poblado de Belén, con ocasión del nacimiento del Mesías (Mateo, cap.2 vers.1-10). La “nube de luz” que descendió en el monte de la transfiguración, de la cual bajaron Moisés y Elías a hablar con Jesús, mientras los discípulos Pedro, Andrés y Juan observaban de reojo, postrados y temerosos (Mateo, cap.17 vers.1-9; Lucas, cap.9 vers.28-36).

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La “nube” a la cual entró Jesús con ocasión de su ascensión en presencia de sus discípulos, que lo ocultó a los ojos de ellos y se lo llevó a los cielos (Hechos, cap.1 vers. 6-11). La “luz” que irrumpió sobre Saulo de Tarso (antes de su conversion al cristianismo como el apóstol Pablo) cuando perseguía a los cristianos rumbo a la ciudad de Damasco, luz desde la cual le habló Jesús diciéndole: “Saulo, Saulo, ¿por qué me persigues?… dura cosa te es dar coces contra el aguijón.” (Hechos, cap.9 vers.15).

5. De la época del Imperio Macedonio: 

Año 322 a.C.: Cuando Alejandro Magno y sus tropas asediaban Fenicia, éstos y los soldados fenicios pudieron contemplar estupefactos cómo un gran “escudo volador” lanzó un rayo de luz hacia las murallas de la ciudad. Se observaron luego cuatro “escudos” más pequeños sobrevolando la ciudad. Año 329 a.C.: Esta vez en la India, al cruzar Alejandro y sus tropas el río Jaxartes, observaron cómo “escudos brillantes plateados se introdujeron repetidamente desde el cielo en las columnas militares, dispersando a los soldados y elefantes”.

6. De la época del Imperio Romano:    

Los famosos "clipei ardentes" o escudos llameantes, cuyo paso por los cielos del Imperio fuera descrito por los historiadores más sólidos y prestigiados de aquélla época como lo fueron Plinio el Viejo, Cicerón, Tito Livio, Dion Cassio. Año 222 a.C.: “Tres lunas volvieron a aparecer en este año, pero al mismo tiempo. Era el consulado de Gnaeo Domitio y Gayo Fauno. Todo sucedió por la noche”. (Plinio, Historia Natural, Libro II, Cap. 32) Año 122 a.C.: “En la Galia aparecieron tres soles y tres lunas”. (Julius Obsequens, Prodigiorum, Cap. 114) Año 91 a.C.: El siguiente relato proviene del territorio de Spoletum: “... un globo de fuego dorado cayó a la tierra desde el cielo. Fue visto girando, aumentando su tamaño, levantándose de la tierra y dirigiéndose hacia el este. Luego alcanzó el grosor como para ocultar el sol” (Julius Obsequens, Prodigiorum, Cap. 114) Año 50 a.C.: "Muchas son la veces son las que nuestro Senado pidió a los decenviros consultar los oráculos... cuando se vieron dos soles o cuando aparecieron tres lunas y unas llamas de fuego fueron observadas en el cielo; o en aquella otra ocasión, cuando el sol salió de noche, al tiempo que se oyeron ruidos en el cielo, cuando la nube pareció estallar y se observaron extraños globos en el cielo". (M.T. Cicerón, De Divinatione, Libro I, Cap. 43) Año 42 a.C.: “En Roma se produjo a la caída de la noche una luz tan brillante que las gentes se levantaron para trabajar a pesar que el día había terminado. En Murtino, se vieron tres soles hacia la hora tercia del día los cuales se unieron en un sólo globo.” (Julius Obsequens, Prodigiorum, Cap. 130) Plinio el Viejo (23-29 d.C.) fue el primer hombre conocido que intentó una clasificación de los avistamientos OVNI de su época, de acuerdo a su forma: Clipei Ardente (objetos discoidales luminosos), “Dolia” (objetos en forma de tonel), “Chasmata” (objetos de aspecto inmaterial o gaseoso), y “Trabes” (objetos en forma de cigarro). Año 193 d.C.: Durante el corto reinado del emperador-soldado Pertinax, en la ciudad de Roma fue observado un extraño globo-disco. En honor a esta extraña

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aparición, Pertinax acuñó una moneda en la que se ve en semirrelieve a la diosa Providencia dando una señal de bienvenida con los brazos levantados. Año 216 d.C.: En la obra “Prodigia” se relata cómo “objetos como barcos fueron vistos en el cielo”. El año siguiente reaparecen sobre Roma. Tito Livio relata lo siguiente: "En Arpia un escudo en el cielo (...) En Praenerte, centellearon luces en el cielo (...) En el consulado de Lucio Valerio y Cayo Mario, un escudo en llamas, rodeado de chispas, cruzó el cielo". También describe en el año 213 d.C. en Adria, Italia, lo que parecía un altar en el cielo, rodeado por “un extraño espectáculo de hombres vestidos de blanco.” (Tito Livio, Historia Romana, Libros XXI y XXII). Año 223 d.C.: “Una luz redonda como la luna iluminó la noche. Esto sucedió en Ariminium. En este mismo año en varias regiones se vieron tres lunas las cuales aparecieron en el transcurso de la noche”. (Dión Cassio, Historia Romana, Libro I)

7. De la época de la Edad Media y del Renacimiento: De esta época, de conceptos religiosos tan arraigados producto que casi todo era dominado por la Iglesia, abundan los casos de avistamientos de fenómenos aéreos anómalos. A continuación, mencionaremos los más destacados de ellos, a modo de ofrecer una útil referencia cronológica al lector.  Durante el sitio al castillo de Sigisburg, en el año 776: Los sajones, que se aprestaban a tomar el castillo que defendían los francos, fueron puestos en fuga por la repentina aparición en los cielos de un grupo de discos llameantes que sobrevolaron la iglesia. De acuerdo a la mentalidad religiosa de la época, el hecho fue interpretado por los sajones como una señal del Cielo en favor de los francos.  San Bede el Venerable, monje benedictino de la abadía Wearmouth, Inglaterra, famoso historiador, relata en su Historia Eclesiástica Gentis Anglorum un extraño avistamiento ocurrido en el año 664: “Una noche, mientras algunos monjes estaban orando en el cementerio anexo al monasterio de Barking, al lado del Támesis, una gran luz bajó del cielo, los iluminó y se dirigió al otro lado del monasterio, hasta que por fin se perdió en las profundidades del espacio. La luz era tal que haría parecer pálida la luz del sol de mediodía”.  Eginhart, cronista del reinado de Carlomagno, relata en su obra Vita Karoli que éste, cabalgando hacia Aquisgrán un día del año 810, durante una expedición contra el monarca danés Godefrid, vió descender vertiginosamente del cielo un gran globo emitiendo un gran resplandor, a manera de una imponente antorcha, el que cambiando su rumbo se dirigió en forma repentina hacia occidente. El hecho encabritó al caballo, al punto que arrojó al monarca al suelo, dejándolo tendido en tierra y despojado de sus armas.  El mismo cronista refiere un suceso que tuvo lugar en el año 827, durante una expedición a España de Pepino I: “... en verdad este desastre fue precedido de terribles apariciones de cosas en el aire. Durante la noche adquirían tanto unas tonalidades pálidas como unos fuegos brillantes y rojos como la sangre”.  “Un globo muy luminoso sobrevoló el territorio de Francia, en el año 853”, escribe San Gregorio de Tours en su Historia Francorum.  En el año 919, fue visto sobre los cielos de Hungría un objeto parecido a una antorcha encendida junto con esferas que despedían una luz más brillante que las estrellas.  En agosto de 1027, se pudieron observar una serie de luces y objetos en los cielos de Africa del Norte, especialmente en el Cairo, en la desembocadura del Nilo: “...

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estas estrellas se desplazaban con notable ruido y emitiendo una viva luminosidad”. En un documento recogido por Schaeden, que se conserva en Verdún, se relata que en 1034, un extraño cilindro envuelto en llamas cruzó los cielos de Europa, llenando de espanto a quienes tuvieron la desdicha de observarlo. En el año 1067, el cronista Geffrey Gaimar narra en su Historia des Engles solum Maistre Geffrey el siguiente espeluznante suceso: “... procedentes de Normandía varios miembros de la tripulación de un barco perecieron en el Canal de La Mancha. En el aire se observaba un fuego muy brillante que quemaba. Después procedió a acercarse a tierra y quemó iluminándolos los contornos durante algún tiempo. Se puso en movimiento de nuevo subiendo hacia lo alto y entonces voló en picada hacia las superficies de las aguas. Después en muchos lugares quemó bosques y cultivos. En Northumberland vieron por dos veces al año este extraño fuego”. En el año 1344, en la villa de Feldkirch, Austria, cerca de la frontera con la colonia suiza, se observó “un tronco envuelto en llamas” caer sobre la plaza del mercado y, después de reposar allí un rato, se levantó y desapareció en las alturas a la vista de la gente que lo observaba. La leyenda de San Nicolás de Bari, de quién se cuenta que salvó a un navío a punto de naufragar volando velozmente en una especie de esfera resplandeciente desde su claustro hasta el mar. Con su llegada las aguas se calmaban pasando el peligro y luego regresaba volando en su esfera. El hecho fue representado en un fresco en la capilla que lleva su nombre, por Fray Angélico en 1437. La bitácora de viaje de Cristóbal Colón: En ella relata cómo en las cercanías del Mar de los Sargazos, él y su tripulación observaron una bola de fuego que cayó al mar y luego continuó su viaje bajo el agua. Posteriormente observaron durante las noches siguientes gigantescas ruedas luminosas que surcaban el agua bajo el barco una y otra vez. También se cuenta a manera de leyenda, que durante su primera expedición a América en el año 1492, fue escoltado por un extraño objeto en los cielos. En Basilea, Suiza, el 7 de agosto de 1566, la aparente batalla aérea protagonizada por innumerables objetos voladores, esferas de color negro, sobre la ciudad, observada por todos sus habitantes y que fuera registrado en la Gaceta de Basilea con gran despliegue de titulares.

8. La leyenda del Imperio Inca: 

Esta leyenda relata cómo los hijos del sol Mama Ocllo y Manco Capac descendieron “del sol” en las cercanías del lago Titicaca, trayendo consigo avanzados conocimientos y los fundamentos de un imperio, dirigiéndose ambos hacia el Cuzco, donde acogidos por los habitantes del Perú pusieron los cimientos de esa ciudad.

9. La leyenda del Imperio Maya: 

Dicha leyenda relata cómo el dios Quetzatcoal (“la serpiente emplumada") trajo la civilización a los habitantes de la península del Yucatán. Se lo representa volando en una especie de serpiente alada y se lo describe como un dios barbado, de tez blanca y pelirrojo, el que un día se fue hacia el oriente prometiendo volver. Esta leyenda habría sido la causa que provocó que los

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aztecas, herederos del imperio maya, hayan abierto las puertas de la capital Tenochtitlán al ambicioso conquistador español Hernán Cortés en el año 1519. Lo hicieron sin resistencia alguna, al punto que el mismo emperador Moctezuma salió con su séquito a recibirle, ya que lo habrían confundido con aquel el dios barbado que se fue hacia el oriente y prometió a sus antecesores volver algún día. 10. La antigua leyenda del dios Rongamai, de la tribu de los Nga-Ti-Hau de Nueva Zelandia: 

Esta describe claramente el aterrizaje de un imponente ingenio aéreo: “Su aparición fue cual estrella fulgurante, cual llama de fuego semejante al Sol”. “La tierra se vio revuelta, nubes de polvo se elevaron impidiendo la visión y el estrépito fue como el trueno y luego un rumor como un zumbido”19.

11. “Meteoros notables” durante el siglo XIX: 

Durante todo el siglo XIX astrónomos y capitanes de barcos informaban haber observado en el cielo extraños objetos que no se parecían a nada conocido hasta entonces. Al no tener un punto claro de comparación, puesto que el avión aún no se había inventado, les llamaban “meteoros notables”. Incluso la primera oleada importante de estos objetos tuvo lugar a fines de ese siglo, cuando los globos aerostáticos eran ya comunes y se estaban probando los primeros dirigibles para ser usados en transporte aéreo.

12. Siberia, 1908. ¿Explosión nuclear de origen extraterrestre?20 

30 de Junio de 1908: En Tunguska, inhóspita zona de la tundra siberiana, totalmente alejada de la civilización de aquella época, sucedió un hecho que la ciencia oficial considera la caída de un meteoro que no formó ningún cráter en el suelo y que el investigador ruso Aleksei Zolotov asegura fue la acción de una nave extraterrestre no tripulada y programada para efectuar en ese preciso lugar una explosión nuclear que no matara o dañara a ninguna persona 21.

13. Avistamiento sobre Manhattan, EE.UU. 

Durante el 30 y 31 de agosto del año 1910, habitantes de la ciudad de Nueva York presenciaron un gran objeto con luminosidades verdes y rojas que sobrevoló la Isla de Manhattan. Admirados vieron cómo el objeto pasó a escasa altura del Madison Square Garden.

14. “Nube sólida” arrebata ejército completo durante la Primera Guerra Mundial: 

El 21 de Agosto de 1915, desapareció misteriosamente un destacamento completo sin dejar rastro alguno. Se trataba del Quinto Regimiento de Norfolck, fuerza que participaba en una ofensiva inglesa destinada a ocupar un área estratégica turca en el paso de los Dardanelos, península de los Balcanes. Su maniobra de avance era seguida mediante prismáticos por observadores ingleses, quienes pudieron ver acercarse una extraña “nube” - en un día despejado y sin viento - que se posó sobre el Regimiento, permaneció algunos minutos sobre los soldados y luego se elevó rápidamente desapareciendo hacia el norte. Las dimensiones de la “nube” eran aproximadamente de 200 x 60 metros, de una

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densidad tal que reflejaba los rayos del Sol. Lo sorprendente del caso es que al elevarse no quedó regimiento ni soldado alguno y jamás se pudo saber de ellos. ¿Qué fue esa extraña "nube sólida" que primero envolvió y luego se elevó con un regimiento completo, cientos de soldados y pertrechos de los que nunca más se supo? 15. “Aviones misteriosos” durante la primera mitad del siglo XX: 

Sólo a partir del año 1903 cuando los hermanos Wright realizaban sus primeros vuelos en su gran invento el aeroplano, fue posible opinar acerca de estos extraños avistamientos aéreos a la luz de esta nueva tecnología. Desde 1911 los aeroplanos ya se podían ver en gran cantidad por todas partes. Fue entonces cuando ocurrió la primera oleada del siglo XX de extraños avistamientos aéreos que se denominaron “aviones misteriosos”, las que se multiplicaron tanto en Europa como en los Estados Unidos a partir de 1930. Eran aviones que no se encajaban con nada conocido y demasiado avanzados para esa época, incluso sus motores eran a reacción. Las crónicas de la época relatan que en la península Escandinava se pudo presenciar un avión gigante con ocho motores que no se asemejaba a nada de lo conocido hasta esa fecha.

16. Los foo-fighters durante la Primera y la Segunda Guerra Mundial: 

Durante las incursiones aéreas de ambas conflagraciones mundiales, se observaron en muchas ocasiones extrañas bolas luminosas de pequeño diámetro que acompañaban el vuelo de los aviones, aparentemente en misión de observación. El fenómeno fue particularmente notorio en la Segunda Guerra, y alarmó tanto a los aliados como a las fuerzas alemanas, que pensaban respectivamente que eran armas secretas del otro bando 22. “Estas insólitas y juguetonas bolas de luz o esferas brillantes habrían sido vistas por las experimentadas tripulaciones de los aviones de guerra norteamericanos, tanto sobre Europa como sobre el Pacífico, a fines de 1944 y comienzos de 1945.”

17. Los “cohetes fantasmas suecos” al final de la Segunda Guerra Mundial: 

Dada su forma “largos y delgados como cohetes”, los extraños aparatos que comenzaron a aparecer en los cielos escandinavos a partir del verano de 1946 fueron bautizados como los “cohetes fantasmas suecos”. Causaron sorpresa y conmoción en la opinión pública sueca y una seria preocupación del Estado Mayor de Defensa de ese país, que creía se trataba de armas secretas desarrolladas por científicos nazis capturados por los rusos durante la Guerra. Volaban horizontalmente a manera de aviones y casi no emitían ruido.

18. El avistamiento de Kenneth Arnold: 

Este avistamiento, que causó conmoción en todo el mundo, ocurrido el 24 de junio de 1947 en las cercanías del Monte Rainier, en el Estado de Washington, al noroeste de los Estados Unidos23, marcó el inicio de la era moderna de los “platillos volantes”, avistamientos aéreos anómalos cuya ocurrencia ha ido en progresivo aumento desde entonces, al punto que provocó el nacimiento de una nueva disciplina: la Ufología, de la sigla inglesa U.F.O. (“Unidentified Flying Object”) u Ovnilogía, de la sigla en español O.V.N.I. (“Objeto Volador no Identificado”).

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Suman miles los casos de avistamientos y contactos reportados desde entonces a la fecha, al punto que ya no es posible negar la existencia del fenómeno. Incluso gobiernos como Bélgica y Chile ya le han dado reconocimiento oficial y abierto 24, a diferencia de los gobiernos de las grandes potencias (EE.UU, Rusia, Inglaterra, Francia, China, España, etc.) que no lo han hecho seguramente por intereses de tipo estratégico-militar, pero que en forma secreta se ocupan exhaustivamente de él. La gran mayoría de los casos de avistamientos mencionados más arriba, así como los cientos de miles de casos reportados en todo el mundo a partir del año 1947 (para mayor abundamiento aconsejamos la lectura del libro Platillos Volantes tras la Cortina de Hierro, de Ion Hobana y Julien Weverbergh. Javier Vergara Editor S.R.L. 1978. Buenos Aires, Argentina), nos describen de diversas maneras algún tipo de ingenio o “nave” aérea y/o submarina claramente superior a los que permite construir nuestra actual tecnología. Hay por supuesto muchas otras crónicas, antiguas y actuales, que dan cuenta de fenómenos de este tipo, todos posibles de ser conocidos e investigados con más detalle en la numerosa bibliografía que existe al respecto, o bien en textos históricos o sagrados, pero que sólo vienen a corroborar algo a estas alturas ya evidente: La Humanidad ha sido testigo reiteradamente y desde tiempos remotos, de avistamientos y manifestaciones de ingenios dirigidos por entidades inteligentes, de superior tecnología y de origen al parecer extraterrestre.25. Hombres de Negro Después de las observaciones de Kenneth Arnold, comenzó en los EE.UU. una verdadera oleada de avistamientos OVNI con contundentes testimonios de testigos calificados, que al poco tiempo provocaron una reacción decidida de parte del gobierno norteamericano y sus fuerzas armadas para desprestigiarlos, acallar sus testimonios e incautar sus posibles pruebas. Se designaron funcionarios determinados, recursos y procedimientos para ello, lo que fue prontamente imitado por las principales potencias. No obstante hicieron su aparición en este escenario, y en forma casi paralela, unos misteriosos agentes de procedencia desconocida y extraño aspecto, cuya misión era también desincentivar de algún modo a los testigos y a los investigadores respecto al tema: nos referimos a los enigmáticos Hombres de Negro (M.I.B. “Men in Black” en inglés), quiénes contactaban directamente a los testigos e investigadores haciéndose pasar por miembros de grupos de investigación, de revistas especializadas o de agencias del gobierno norteamericano. Muchas personas contactadas por ellos coinciden en describirlos como hombres altos, calvos, de rostro ya sea de un pálido cadavérico o bien de color aceitunado, sin cejas ni pestañas, vestidos con traje negro y camisa blanca, cuya presencia en algunos casos inspiraba en los contactados una extraña calma a pesar de tratarse de desconocidos. El origen de los Hombres de Negro se remonta a 1953, cuando Albert K. Bender, fundador del International Flying Saucer Boreau, anunció en su boletín “que conocía el secreto de los platillos volantes”. En aquel artículo Bender aseguraba que cualquier información veraz sobre el enigma OVNI estaba siendo ocultada por órdenes de una alta fuente. Sus declaraciones ocasionaron pronto una inusual visita: Tres hombres de elevada estatura y rostro inexpresivo le prohibieron continuar con sus investigaciones o perdería su vida. Existen otros testimonios valederos, como el clásico caso del Dr. Herbert Hopkins,

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visitado en New Jersey por un hombre calvo y sin cejas que le instó a que olvidara la investigación de un caso de supuesto secuestro alienígena. Se han barajado muchas hipótesis sobre ellos, desde que son agentes de un gobierno secreto mundial hasta que son robots o seres extraterrestres. Lo cierto es que sus intervenciones han estado rodeadas de hechos enigmáticos, paranormales, y que en muchos casos han costado la vida de conocidos investigadores del tema OVNI. 26 Visitantes nocturnos y abducciones Es conocido que en la época medieval, en Europa, se hablaba de los súcubos y los ínfubos. Aquellos eran según se creía, espíritus demoníacos que tomaban respectivamente formas masculinas y femeninas, y que mantenían relaciones sexuales nocturnas con las personas dormidas, contra su voluntad. Si bien hasta las últimas décadas del siglo XX fueron consideras invenciones fantasiosas de la época, han vuelto a ser revisadas a la luz de los numerosos relatos acerca de visitantes nocturnos y de las llamadas abducciones, aparentes raptos de personas por seres "alienígenas", en los que éstas son sometidas a diversas experiencias como ser mensajes especiales, exámenes y experimentos médicos, implantes de minúsculos y extraños aparatos, relaciones sexuales entre humanos y alienígenas, etc., en los cuales la voluntad de estas personas es completamente anulada a través de un proceso hipnótico. Tal vez en aquella época ocurría algo similar, ante lo cual no existía un lenguaje descriptivo como el de hoy y se expresaba con los conceptos y términos religiosos tan arraigados en aquella época. Los casos de abducciones han sido exhaustivamente estudiados en los EE.UU. por prestigiosos investigadores, entre los que se destacan Bud Hopkins y John Mack, conocidos mundialmente por sus interesantes aportes en este campo, siendo el segundo de ellos un connotado médico psiquiatra graduado en Harvard. Las investigaciones se han estado realizando a través de hipnosis regresiva, revelando coincidencias espectaculares en los cientos de casos estudiados, muchos de los cuales corresponden a personas que difieren absolutamente en sus niveles socioculturales, edad, nacionalidad, etc.27 Mutilaciones de animales y el “chupacabras” Tal vez directamente relacionado con el fenómalo anterior, tenemos los misteriosos casos de mutilaciones de ganado y de animales domésticos asociados al ya mítico “ser” conocido popularmente en la América hispanoparlante como “chupacabras”. En Europa, a fines del 1800, ya Sir Arthur Conan Doyle, creador del famoso Sherlock Holmes, intentó esclarecer estos ataques cuando en varias granjas de Inglaterra se presentaron numerosos casos de mutilaciones de ganado. Es así como hasta el día de hoy, existen cientos de miles de casos similares en todo el mundo: España, Portugal, los Pirineos, etc., comenzando a manifestarse con mucha fuerza desde fines de los años ochenta en Puerto Rico, México, el Caribe, Estados Unidos, Venezuela, Colombia, Brasil, y desde el año 2000 en adelante en Chile, con especial énfasis en las localidades nortinas de Calama, Tocopilla y María Elena, coincidiendo también con manifestaciones de mutilaciones de ganado en la provincia argentina de La Pampa. Según las evidencias recopiladas por algunos investigadores, podrían ser la resultante de una conspiración secreta entre el gobierno norteamericano y sus aliados

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con supuestas entidades alienígenas, en que se les “permitiría” a estas últimas experimentar biológicamente con animales terrestres a cambio de transferencia tecnológica. Para ello habrían creado conjuntamente -mediante ingeniería genética avanzada-, una entidad aparentemente biológica de características asombrosas, la que programada para no agredir al ser humano, pudiera cumplir dichos fines y que al ser divisado por las personas corrientes fuera confundido con un animal, pero que -para asegurar el alto secreto que conlleva en sí mismo- su captura fuera prácticamente imposible. Son cientos, por no decir miles, los casos de animales cuya sangre y órganos internos han sido totalmente succionados con tremenda potencia a través de orificios aplicados limpiamente en su piel por estas extrañas entidades. Equinos, vacunos, ovinos, porcinos, aves de corral, felinos, etc., han sido atacados durante las horas nocturnas, tanto en granjas como en sectores semipoblados de estos países. Según las evidencias recopiladas, los especímenes serían trasladados secretamente mediantes vehículos aéreos a los lugares escogidos, se los soltaría para que comenzaran “a cazar” y al cabo de un tiempo serían capturados y retirados del lugar de los hechos, acompañados de toda una movilización de equipos y agentes encargados de encubrir los sucesos mediante amenazas, engaños o sobornos.28 El chupacabras sería entonces un ingenio bio-tecnológico destinado a obtener limpiamente y sin evidencias que identifiquen a sus autores, muestras biológicas de diversas especies de animales -principalmente domésticos- para experimentación. Apoya dicha afirmación el hecho que no deje huellas evidentes de pisadas y que los animales no perciban su ataque. Sea cual fuere el origen del fenómeno, la gran cantidad de hechos y de testigos hacen que su autenticidad sea a la fecha prácticamente innegable, aunque oficialmente siga siendo un caso abierto al no encontrarse una explicación racional para el gran número de muertes en serie de especies animales. Por lo demás, en el contexto de los fenómalos que hemos estado describiendo, aparte de cumplir con su supuesto siniestro objetivo, lo cierto es que ha logrado implantar en el insconciente colectivo el siguiente efecto psicológico: la incertidumbre y el pánico ante algo desconocido que raya en la ficción, frente a lo cual no hay forma alguna de prevenirse y quizás tampoco de protegerse. ¿Con qué propósito? Otros A lo largo de este libro se irán presentando –a medida que veamos nuevas facetas del tema– otros fenómalos que se irán agregando a esta lista, que nos permitirán formarnos una completa visión de conjunto de todos ellos. EN RESUMEN: ¿Qué conclusiones podríamos sacar por ahora de los fenómalos? Veamos algunos ejemplos:  Se han manifestado a lo largo de toda la historia humana.  Evidencian la posible existencia de civilizaciones avanzadas en la Antigüedad.  Están relacionados con la presencia de entidades inteligentes suprahumanas.  Tales entidades tienen la facultad de hacerse visibles o invisibles a voluntad, por naturaleza inherente o por una desarrollada tecnología.

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Son de carácter espectacular o sobrenatural. Sus manifestaciones aparentemente responden a una lógica del todo ajena a la humana, tanto en su ocurrencia y oportunidad como en su propósito. Evidencian la intención de influir mental o moralmente en el comportamiento humano tanto colectivo como individual. La mayoría están íntimamente ligados con los fundamentos de las principales religiones humanas. Parecen provenir del Cielo, o de lo que tiene relación con él. Sus manifestaciones se adaptan sorprendentemente a la evolución cultural y religiosa de las sociedades humanas. Se evidencia una suerte de manipulación ideológica y/o psíquica por parte de estas entidades. Se deja entrever una especie de pugna entre dos fuerzas opositoras suprahumanas.

El lector podrá plantearse otros libremente. Convendrá mantener presentes estas conclusiones preliminares, ya que ayudarán a ir formándonos la necesaria visión de conjunto que requiere este importante tema en la medida que avancemos en los siguientes capítulos.

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Capítulo 4

¿EVOLUCIÓN O PANSPERMIA DIRIGIDA? Hemos llegado a una situación en la que algunos han aceptado una teoría como un hecho, y donde la posible evidencia contraria es desechada. Esta condición, naturalmente, describe a la mitología, no a la ciencia. Robert Shapiro

Hemos propuesto que los fenómalos estarían de alguna manera relacionados entre sí, tanto en sus diversas manifestaciones como en el tiempo, luego, ¿de qué manera éstos se podrían relacionar con aquella época denominada pre-diluviana, incluso antes de la aparición del Hombre? Lo anterior, considerando que existen innegables documentos escritos provenientes de la Antigüedad, así como evidencias geológicas y arqueológicas cada vez más numerosas e impactantes, que testimonian que habrían existido otras formas de vida preponderantes y posiblemente otras civilizaciones, desaparecidas súbitamente producto de grandes cataclismos geológicos que cambiaron la faz de la Tierra. Pues bien, se ha recopilado a la fecha suficiente información como para suponer que en aquellas lejanas épocas también se manifestaron fenómenos de tipo anómalo. Este es uno de los puntos clave para poder empezar a comprender los fenómalos y todos los sucesos relacionados con ellos, que apuntarían a un propósito que a duras penas podemos intuir y que con la mente abierta a todas las posibilidades, sin desechar por ahora ninguna, podríamos comenzar a desenmarañar poco a poco. Debemos partir primero por remecer lo que sabemos oficialmente respecto de los orígenes de la Vida en nuestro planeta, pues tal vez no sea tal como nos lo ha enseñado hasta ahora la Ciencia Escolástica y la explicación vaya por otro lado, como ya lo han vislumbrado en parte connotados científicos. Muchos sostienen actualmente que la vida llegó a la Tierra proveniente del espacio exterior. Tenemos por ejemplo la tesis propuesta a fines de la década de 1970 por los astrofísicos británicos Sir Fred Hoyle y Chandra Wickramasinghe, quienes postulaban que la vida fue traída por un cometa hace 4.000 millones de años en forma de virus y bacterias.29 Otros decididamente hablan de una colonización hecha por extraterrestres venidos en una nave espacial en tiempos remotos, como el Premio Nobel de Química año 1952, Francis Crick, quién planteó en conjunto con la bioquímico Leslie Orgel la interesante hipótesis de la panspermia dirigida 30. Si se tienen evidencias serias para esta última suposición, y creemos que debe ser así, pues de lo contrario investigadores de su talla no habrían arriesgado su prestigio ante la comunidad científica mundial, es posible entonces plantear como una posibilidad cierta que en un tiempo remoto este planeta haya sido descubierto y colonizado por una civilización avanzada, la que con su gran tecnología lo habría adaptado sabiamente para sembrar la Vida que traía, y luego lo habría puesto en marcha con todo un ecosistema funcionando, diseñado ad-hoc para ello. Suponiendo que así hubiera sido, quedaría la dificultad de explicar por qué se distinguen claramente dos grandes Eras las que, debido a los últimos descubrimientos geológicos -que indicarían como terminó la primera- no podrían tener una relación de continuidad lógica entre sí, debiendo necesariamente ser excluyentes la una de la otra, a pesar de las muchas explicaciones de carácter científico y/o dogmático que se puedan dar. Nos referimos a la Era de los Dinosaurios y la Era de los Mamíferos, incluyendo en esta última a la raza humana.

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El conocimiento de la primera Era se ha adquirido a partir de los fósiles encontrados en diversas partes del mundo31, aunque su actual sistematización se basa en los supuestos derivados de una difundida teoría que ha condicionado completamente su interpretación (sobre todo respecto de los gigantescos periodos de tiempo que se les asigna a cada una de sus etapas para que tal suceso pudiera ser plausible): Nos referimos a la Teoría de la Evolución de las Especies32. Antes de seguir adelante nos detendremos un poco en ella, ya que para comprender lo que sigue se considera fundamental aclarar primero algunos conceptos respecto de esta teoría que nos permitan enfocar este tema desde una perspectiva adecuada. No obstante haber tenido un constante proceso de desarrollo por más de un siglo y que se la difunda masivamente a través de los medios de comunicación y textos de estudio como una verdad demostrada, es preciso mencionar que frente a las evidencias actuales esta teoría presenta tan grandes inconsistencias que perfectamente puede ser cuestionada, incluso con argumentos científicos. Lo primero, porque está basada en premisas aún no demostradas sino sólo ingeniosamente apoyadas en nebulosas evidencias físicas y explicaciones de carácter dogmático, las que para ser medianamente creíbles requieren necesariamente periodos inmensos de tiempo medidos en cientos de millones de años, en los cuales según sus partidarios, la manifestación de la vida por azar “en el caldo de los mares arcaicos”, así como las necesarias mutaciones que permitieran su evolución, pudieran haber llegado a ser estadísticamente posibles. Lo segundo, porque confunde la adaptación al medio, que incluye a la selección natural y con ello la aparición de características nuevas trasmitidas por herencia a los descendientes, con evolución, cuando también es posible que dichas características hubieran estado todas incluidas en el código genético de los organismos arquetipos y se manifestaran en las generaciones siguientes dependiendo del medio en el que se desenvolvían y el tiempo de permanencia en él. Son cada vez más numerosos los científicos –muchos de ellos partidarios de la evolución– que están encontrando importantes debilidades a esta teoría, principalmente debido a las lagunas que existen tanto en el registro fósil como en las actuales especies, que impiden demostrar una transición gradual de un organismo a otro como lo postulaba la teoría darwiniana. En efecto, más de ciento veinte años de descubrimientos de innumerables restos fósiles no han podido encontrar ninguna prueba concreta que demuestre que un tipo o género de vida se convierte en otro tipo. Más bien sólo han contribuido a acrecentar la duda de una transición gradual en el surgimiento de nuevas especies, ya que este registro revela más bien un patrón de saltos evolutivos. Esto ha llevado a que algunos evolucionistas postulen que el proceso tiene que haber sucedido como producto de cambios súbitos y drásticos en los genes, denominando a este nuevo concepto “procedimiento de equilibrio puntuado”. Esta nueva teoría, que se contrapone a la anterior, postula que los organismos mantienen su equilibrio pero que de vez en cuando ocurre una “puntuación”, es decir, un salto grande que permite la evolución de un organismo a otro. Incluso algunos científicos están proponiendo cambios evolutivos aún muchos más rápidos, considerando muy en serio ideas que antes se popularizaban sólo en la ficción, como es el caso de la vida originada en el espacio exterior y traída por los cometas o el caso de la “panspermia dirigida” de Francis Crick y Leslie Orgel. Por otra parte y ante el divorcio que la teoría evolucionista produjo con su permanente campaña, entre la ciencia y la religión oficiales, y dado que con su creciente prestigio estaba haciendo quedar dasfasada culturalmente a la Iglesia y a la cristiandad en general ante la opinión pública mundial, es necesario mencionar el esfuerzo hecho por el famoso sacerdote jesuita, antropólogo y filósofo francés Pierre Teilhard de Chardin

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(1881-1955), quién intentó conciliar ambas posiciones con un arriesgado planteamiento, que colocó a la Iglesia en una “posición de modernidad” al no contradecirse con la Ciencia, por lo que fue muy bienvenido: Que la evolución de la materia inanimada hacia el orden antientrópico y por ende a la vida organizada, es dirigida por el Creador, eliminando por una parte el azar y justificando por otra los inmensos periodos de tiempo necesarios (“millones de años”) para el proceso evolutivo. Este planteamiento, que forma la base de la actual interpretación cristianocatólica de la Creación33 y a la que han adherido incluso pensadores de la talla de Jean Guitton34, aunque parezca conciliador y coherente y que pudiera haber significado el definitivo nexo entre Ciencia y Religión en cuanto a la aparición de la Vida en nuestro planeta, representa a juicio del autor el triste apresuramiento de una religión que ha puesto en duda la fuente de su fe para armonizarla con los “hallazgos” de una dudosa teoría. Teilhard de Chardin podría estar a la postre tan científica y religiosamente errado, que la Iglesia estaría obligada a revisar seriamente sus conceptos religiosos al respecto y replantearse públicamente (o a hacer uso –como antaño- de su extensa influencia para acallar los argumentos contrarios). Lo anterior, porque las conclusiones a que están llegando incluso los mismos científicos materialistas, es que la única razón que los lleva a seguir manteniendo actualmente su fe en la evolución, es que aceptar que hubo creación significaría demoler todos los fundamentos naturalistas, ya no tan sólo de la Biología o de la Antropología, sino de toda nuestra orgullosa civilización moderna y reconocer que hubo un Creador, con todas sus implicancias. La Iglesia, que siempre defendió esto último, se apresuró en adaptarse a una pseudo-ciencia que en la actualidad se ha transformado en algo así como una obstinada doctrina filosóficomaterialista, en vez de esperar con fe y convicción que la verdadera Ciencia corroborara lo planteado por la Biblia. Por lo tanto si queremos abrir nuestra mente a explicaciones alternativas más coherentes con los últimos descubrimientos, con el contexto del mundo que nos rodea, y con el tema que estamos tratando, estamos en nuestro derecho y es perfectamente posible sin dejar de ser serios y racionales, ponerse en otro plano y tratar de explicar la existencia de estas dos grandes Eras a partir de los fundamentos de otra teoría, de carácter opuesto a la primera, que está apoyada en evidencias al menos tan plausibles como las de la anterior: la Teoría Creacionista35. Podemos hacerlo con propiedad, ya que en ambos casos sólo se trata de especulación no apoyada en pruebas concluyentes y definitivas, aunque con la primera la comunidad científica se haya dado un gran trabajo para respaldarla, sin lograrlo hasta la fecha como lo hubiera deseado 36. Tomando entonces como base los conceptos de la teoría creacionista, así como lo postulado por Crick y Orgel en cuanto a que la Vida pudo ser traída del espacio exterior por seres inteligentes, es posible -por qué no- que ambas Eras hayan sido entonces el producto de una manipulación genética de la Vida y de una adaptación de las condiciones geológicas de la Tierra para su desarrollo, por parte de entidades inteligentes tecnológicamente muy avanzadas, pero en tiempos siderales diferentes, aunque obviamente con un propósito bien definido que justificara el tremendo despliegue tecnológico y económico llevado a cabo en tales expediciones. Con esta hipótesis demos paso entonces a una posible y lógica explicación alternativa a la existencia de las dos Eras mencionadas: La Era de los Dinosaurios correspondería a un ecosistema totalmente diferente, en el que ellos fueron la especie dominante en toda la Tierra. Incluso la disposición de los continentes tiene que haber sido muy distinta a la actual, posiblemente conformando el supercontinente que la moderna Geología ha denominado Pangea, pues las evidencias reunidas sugieren que los continentes actuales debieron haber estado conectados entre sí: En la Antártida –aparte de grandes yacimientos de carbón y restos fósiles de

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vegetación tropical- se encontró el fósil de un reptil denominado Lystrosaurus, que se sabía había vivido también en Africa, la India y China. También en Africa del Sur y en Brasil se hallaron restos fósiles del reptil Mesosaurus y tanto en Sudamérica, Africa, India y Australia se encontraron fósiles de un extinguido helecho llamado Glossopteris.37 Incluso -corroborado por lo anterior- el clima necesario para la existencia de los dinosaurios tuvo que haber sido muy diferente al actual. Debió haber sido compatible con esas formas de vida, favoreciendo su supremacía y el notorio gigantismo de muchas de sus especies. La cadena alimenticia de entonces debió haber estado compuesta mayoritariamente por dinosaurios y otras especies de reptiles, y no por mamíferos. Pero, ¿Por qué no podrían haber existido contemporáneamente dinosaurios y mamíferos, con los primeros como especie dominante como lo plantean los científicos evolucionistas? A lo mejor ello pudiera haber sido posible -con los mamíferos relegados a un pequeño número- si hubieran existido realmente en la misma época, pero a continuación expondremos las razones que nos llevan a creer que no fue así, que en realidad dichas especies vivieron en épocas separadas y excluyentes. Por alguna causa desconocida, la primera era terminó abrupta y definitivamente. La ciencia y la religión han tratado de explicarlo de varias formas: suicidio colectivo, variaciones del clima y/o del nivel de los océanos, manchas solares, actividad volcánica, aparición de mamíferos pequeños (como el Murganucodón) que habrían devorado los huevos de la especie dominante, aparición de plantas nuevas que los envenenaron, deriva de los continentes, falta de espacio en el Arca de Noé, voluntad divina, etc. Actualmente, el argumento más serio y fundamentado es que los dinosaurios se extinguieron a causa de un cambio climático repentino que afectó a todo el planeta, conocido como suceso K/T (llamado así puesto que habría marcado el límite entre los periodos Cretáceo y Terciario), ocurrido hace “65 millones de años”: un cataclismo global producido por un cuerpo celeste que habría colisionado con la Tierra 38. En efecto, la teoría más aceptada y coherente postula que un asteroide de entre 10 y 18 km de diámetro habría chocado con nuestro planeta a una velocidad del orden de los 10 km/seg, liberando una energía de unos 100 millones de megatones, equivalente a 10.000 veces la de todo el arsenal nuclear almacenado por las grandes potencias, la que aparte de los grandes incendios, terremotos y tsunamis producidos en las áreas más cercanas al impacto, habría levantado una gigantesca nube de polvo y hollín (cuyo volumen se calcula en 200.000 km³) que cubrió todo el planeta, produciendo una oscuridad que habría durado como mínimo cuatro años y posiblemente entre los cien y los mil años. Esto habría ocasionado la interrupción de la fotosíntesis, un brusco y permanente descenso de la temperatura global y por consiguiente la total interrupción de la cadena trófica marina y terrestre, lo que provocó la muerte por inanición y congelamiento de todo vestigio de vida aérea, terrestre y marina, vegetal y animal. El autor de este libro plantea además la siguiente teoría adicional: Suponiendo de acuerdo a las últimas evidencias, que el impacto del asteroide ocurrió entre lo que hoy es el Golfo de México y la Península de Yucatán, éste habría provocado tal convulsión en la corteza del planeta y en su capa inferior, el manto, que –sumando el peso del repentino y catastrófico desplazamiento de las aguas por la onda de choque y por la súbita alteración en la inclinación del eje terrestre- la onda sísmica expansiva habría desmembrado el antiguo supercontinente Pangea y sus diferentes partes se habrían desplazado en un corto periodo de tiempo a una posición similar a la que actualmente ocupan (que de seguro continuó variando por sucesos geológicos posteriores, como los que se mencionarán en los capítulos siguientes), lo que explicaría la presencia de fósiles de dinosaurios, muchos de la misma especie, en todos los continentes incluyendo la Antártida. De hecho así lo sugiere la posición de los actuales continentes partiendo de su original disposición cuando se encontraban unidos conformando Pangea, tomando

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como centro del impacto la zona de Yucatán y las posibles direcciones de su trayectoria (Ver Fig.1).

Fig.1: Suceso K/T. ¿Posible causa del desmembramiento de Pangea?

Sin embargo, la teoría del suceso K/T no ha convencido a toda la comunidad científica, la cual -atrapada tal vez por sus propias y arraigadas teorías evolucionistas, que les impiden aceptar que absolutamente toda la vida en la Tierra pudiera haberse extinguido, ya que 65 millones de años no serían suficientes para una nueva evolución al nivel actual- argumenta que aún habría que explicar por qué los efectos del impacto afectaron solamente a los dinosaurios y muchos otros grupos de reptiles (incluyendo a los plesosaurios marinos y los pterosaurios voladores) y no a los mamíferos. En su contexto evolucionista tienen toda la razón: ¿Cómo es posible que un cataclismo de proporción planetaria no haya afectado también a los otros grupos de reptiles, mamíferos y aves que pueblan actualmente la tierra? Incluso la religión cristiana, en su permanente intento de conciliarse con la ciencia oficial, no encuentra una explicación plausible a ello: Desde luego que tal cataclismo no pudo ser el diluvio universal, por las mismas razones anteriores y porque contra-argumentar que no había espacio para ellos en el Arca de Noé o que eran muy salvajes para introducirlos en ella es un razonamiento carente de lógica (ello pudiera haber ocurrido tal vez con los feroces depredadores, pero también había dinosaurios de todos los tamaños, muchos de ellos de carácter inofensivo, que hoy obviamente no pertenecen a la cadena trófica)39. Para qué mencionar en detalle los dogmáticos argumentos que plantean algunas denominaciones protestantes, como por ejemplo que los fósiles de dinosaurios “fueron enterrados por Satanás” para confundir a la especie humana respecto a la historia de la Creación, o que “fueron puestos deliberadamente por Dios para poner a prueba a la Humanidad”. Es obvio que la explicación hay que buscarla por otro lado: O negamos la validez de la hipótesis del asteroide sólo porque no calza con nuestras teorías o creencias -a pesar de las muchas y contundentes evidencias actuales- o bien aceptamos con mente abierta que es la científica y religiosamente más acertada y que la era de los dinosaurios extinguida por tal impacto corresponde a un mundo anterior diferente y totalmente excluyente del actual, del cual no pudieron quedar vestigios vivos de vida animal ni vegetal. Suponiendo entonces que es posible explicar la Vida en la Tierra a partir de una creación externa inteligente y que la Era de los Dinosaurios acabó súbitamente por la colisión del planeta con un gran asteroide, se nos plantea todavía otra gran incógnita: la fosilización de aquellos restos en un periodo de tiempo considerablemente menor. ¿Es posible que ésta se produzca por otras causas que requieran periodos de tiempo más cortos, como los que exigiría una teoría creacionista? La radioactividad pudiera ser un

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ejemplo de ello. También es posible que el proceso de fosilización de los organismos muertos por la catástrofe requiriera tan sólo las convenientes condiciones geológicas y climáticas para producirse en periodos más breves que los postulados hasta ahora por la Ciencia, como por ejemplo, que determinadas combinaciones de la luz solar con las capas de hollín, gases y minerales suspendidos por años en una atmósfera con su capa de ozono destruida pudieran provocar semejante fenómeno. Es una teoría interesante y plausible, que invitamos a estudiar detenidamente bajo este nuevo punto de vista. Por lo demás, hay que tener en cuenta que el método de datación del Carbono 14 para el análisis de los restos fósiles no ofrece confiabilidad por su incerteza más allá de los siete mil años, ya que la descomposición radiactiva regular de este isótopo se ve afectada directamente por la variación de los rayos cósmicos que llegan a la Tierra (los que a su vez pueden variar por factores tales como la intensidad del campo magnético de nuestro planeta, por las manchas y las llamaradas solares, por la cantidad adicional de rayos cósmicos provenientes de la galaxia, etc.). Su regularidad también se ve afectada por la contaminación atmosférica, incluyendo la producida por las explosiones nucleares. De acuerdo a lo anterior, es posible incluso que el cataclismo provocado por el asteroide en cuestión haya provocado una aceleración del proceso de descomposición del Carbono 14 y de otras sustancias radiactivas, alterando la lectura de las edades por estos métodos de una manera drástica40. Continuando entonces con nuestros argumentos de índole creacionista, y considerando que la vida debió quedar totalmente extinguida con el término de la era anterior, diremos que también podría ser posible que, debido a una nueva y distinta intervención extraterrestre en una época sideral posterior, se haya dado inicio a otra era geológica y de vida en la Tierra, totalmente diferente y excluyente de la anterior, en la que predominan los mamíferos y aparece el Hombre. No obstante ser enfoques muy diferentes respecto a la siembra de vida, hay pistas que nos llevan a pensar que ambas eras tienen una relación entre sí: Por ejemplo, que el código genético siga teniendo las misma estructura universal en los organismos de ambas eras, que el esquema general de la constitución física de estos sea similar (estructura ósea, sistemas respiratorios, digestivos, circulatorio, nervioso, etc.), y la existencia de especies vegetales y acuáticas que los sustentaran como base de la cadena trófica. Dos ecosistemas excluyentes pero diseñados en base a un patrón similar, cuya posible explicación estaría en lo que expondremos más adelante. Entonces, podríamos suponer que en un momento posterior a la destrucción de los Dinosaurios, cuando la Tierra, producto del cataclismo provocado por el asteroide, “estaba desordenada y vacía” (Génesis, cap.1 vers.2), otras entidades de elevada tecnología habrían readaptado las condiciones geológicas de la Tierra para la formación de un nuevo ecosistema y una vez puesto en marcha habrían creado un ser inteligente (macho y hembra) que perpetuaría en la tierra su cultura, su moral, sus principios y leyes, su civilización y su misión creadora: “...hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza” dice la Biblia (Génesis, cap.1 vers.26). Es en este milenario libro donde encontramos el relato más extenso de este posible suceso, pero aquí -para que la interpretación sea racional y coherente y nos encaminemos hacia la debida explicación de la existencia de la Era anterior- debemos tener presente un importante detalle: La creación del Hombre tal como la narra la Biblia -y como bien lo han intuido algunos comentaristas- se referiría a los hechos desde el punto de vista del ser humano ya creado, en este caso de Moisés autor del libro del Génesis, quién al relatar este acontecimiento se coloca como el que observa los hechos desde la Tierra (sólo en este contexto podría tener además una explicación lógica y científica que la luz en la Tierra haya sido creada por Dios antes que el Sol, la Luna y las estrellas, los que

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aparecen recién al cuarto día, posterior incluso a la aparición de los vegetales que son creados el tercer día y que requieren de luz solar para el proceso de la fotosíntesis). Para entender este planteamiento, es importante destacar que si bien en el primer versículo de este libro la Biblia dice: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra”, después de esto señala algo sorprendente que estaría marcando el posible nexo entre ambas Eras: “La tierra estaba desordenada y vacía, las tinieblas estaban sobre la faz del abismo y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas...” (Génesis cap.1 vers.1-2). Nótese que hay lugar en el texto bíblico para suponer que por un hecho posterior a la creación de los cielos y la tierra (quizás millones o miles de años más tarde) ésta última quedó “desordenada y vacía”, con características de abismo. Ahora bien, decimos posterior porque en el texto un acontecimiento sigue cronológicamente al otro y porque al menos desde el punto de vista teológico no es posible admitir que la Tierra recién creada por Dios haya podido quedar desordenada y vacía convertida en un caos geológico. 41 El argumento anterior se ve aún más reforzado por el hecho que las palabras “desordenada y vacía” corresponden a las hebreas tohu y bohu, que pueden traducirse también como “caótica y en confusión”. Además la forma verbal “estaba” que las antecede es expresada en otros pasajes del Génesis (por ejemplo Génesis, cap.19 vers.26) como “se convirtió”, dejando entrever que antes no estuvo así. Por otro lado, el pasaje ”Las tinieblas estaban sobre la faz del abismo” también es posible traducirlo como: “Todo era un mar profundo cubierto de oscuridad” (como de hecho lo hacen algunas versiones bíblicas) y que el texto que sigue: “... y el espíritu de Dios se movía sobre las aguas...” podría significar perfectamente: “... y un gran viento iba y venía sobre las aguas.”, esto debido a que la palabra hebrea ruáj traducida aquí por espíritu puede significar también viento, soplo o aliento, y que además la expresión “de Dios” es un término hebreo que puede expresar el superlativo, es decir algo así como un “gran viento” 42. Por otro lado, la Biblia podría estar entregando una clave adicional para la correcta interpretación de estos pasajes, cuando en el libro del Apocalipsis, capítulo 20, vuelve a mencionar el estado de la Tierra como abismo cuando ésta queda destruida y desolada por mil años después de la segunda venida de Jesucristo. Por lo tanto, los dos primeros versículos del Génesis podrían leerse perfectamente como sigue: “En el principio creó Dios el Universo incluyendo la Tierra. La Tierra original, producto de un juicio divino posterior, se convirtió en algo caótico y confuso, donde todo era un mar profundo cubierto de oscuridad y un gran viento iba y venía sobre las aguas.” Esta interpretación coincidiría totalmente con el estado de la Tierra después de un cataclismo planetario como el producido por el impacto del asteroide que postula la ciencia actual: oscuridad total, vientos huracanados, vacía de todo vestigio de vida, movimiento rotatorio alterado y por lo tanto aguas amenazantes cubriéndolo todo, etc. Como se ve, la Biblia nos permite inferir perfectamente que los astros –y la Tierra también– existían ya mucho antes del proceso de creación que menciona Moisés, y que por lo tanto el relato de éste se refiere a un suceso posterior y desde el punto de vista del observador terrestre, en el que la luz primero y los astros después iban apareciendo en el firmamento a medida que Dios despejaba con su poder las tinieblas que envolvían la Tierra, separaba las aguas, descubría lo seco y ponía orden en el caos existente en los primeros días previos al acto creador de la raza humana y del ecosistema que la albergaría. Por lo tanto el proceso creador relatado por Moisés perfectamente se podría estar circunscribiendo en primer lugar al acto de ordenar geológicamente el planeta luego del cataclismo y en segundo lugar al de formar un nuevo ecosistema que permitiera habitarlo por seres vivos formados o creados según sus altos designios: Por lo tanto aquí aparecen las plantas, las actuales especies animales (algunas por cierto ya extinguidas) y el Hombre (no como una incipiente especie homínida sino como un organismo arquetipo total y perfectamente conformado, con toda una carga genética

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que le permitiría ir adaptándose posteriormente a las condiciones de su medio ambiente). Además para entidades extraterrestres en posesión de un poderío tecnológico tal, que les permitiera llegar a la Tierra, transformarla, adaptarla y colonizarla, tal proceso pudo haber tomado –por qué no– los seis días de tarde y mañana que describe la Biblia43. Hasta aquí habría una explicación coherente desde el punto de vista creacionista, a la existencia de estas dos grandes Eras, quedando aún por explicar en un contexto religioso-especulativo el por qué la Biblia -que hemos utilizado como base de argumentación para estos razonamientos- no describa en absoluto la era de los Dinosaurios, salvo en que fue interrumpida por un posible juicio divino. Si no fue una creación de Dios, o por lo menos de los extraterrestres llegados posteriormente a poner orden en el caos geológico que revela el Génesis, ¿de quién fue entonces y por qué no quedó registrada como la otra? Para poder intentar una explicación plausible, es necesario sacar a luz otros dos hechos claves que la misma Biblia menciona desde el principio: la existencia de una fuerza contraria que enturbia los propósitos del nuevo proceso de colonización de la Tierra, y la puesta en marcha de un plan de contingencia diseñado para superar tal eventualidad. En efecto, según los relatos bíblicos, en el principio del nuevo orden y a pesar del constante monitoreo de los nuevos colonizadores, la fuerza contraria habría desviado mediante el engaño la conciencia de los seres creados que habitaban el famoso Jardín del Edén (posible lugar geográfico experimental a partir del cual a medida que se reprodujera la raza creada, debía ser a su vez colonizado el resto del planeta adaptándolo para la forma de vida dominante), los que por eso fueron expulsados de allí directamente hacia la tierra salvaje, readaptada ahora con condiciones más duras que las iniciales a objeto de hacerles más trabajoso y provechoso un proceso de rehabilitación y de rescate que, como veremos, habría sido previamente diseñado por tales colonizadores, y que en este libro denominaremos Plan de Contingencia. Es interesante destacar además que estos seres humanos habrían sido inicialmente inmortales (tenían directo acceso al árbol de la vida, según el Génesis) y que producto de su caída en rebelión pierden este privilegio (posiblemente mediante una intervención a nivel genético de su proceso de renovación celular) y deben aceptar a partir de entonces la muerte como un nuevo orden que se instaura en el planeta 44, por lo que el éxito de tal proceso de rehabilitación y rescate implicaría por lo tanto llegar a restaurar en el futuro esa original condición. Por otra parte, la fuerza contraria, como lo evidencian los textos bíblicos, era extraterrestre, de carácter netamente inteligente y se encontraba presente en la Tierra cuando fue creada la raza humana, y lo más importante, ya estaba en estado de rebelión contra la Autoridad Universal. ¿Tenía esta fuerza alguna relación con el mundo de la Era de los Dinosaurios? Tenemos las evidencias necesarias para creer que sí y que precisamente ahí radica el secreto para encontrar una respuesta coherente y fundamentada a la contradictoria presencia de los fósiles de dinosaurios y también a los fenómalos. ¿Qué era esta fuerza contraria y quiénes la conformaban? ¿De dónde provenía? ¿Cuál era su propósito? Intentaremos explicarlo a partir del capítulo subsiguiente, ya que antes consideramos preciso entregar en el próximo capítulo argumentos fundamentados sobre la probable existencia, en la Era de los Mamíferos, de una civilización humana prediluviana, así como las posibles razones de su súbita desaparición, hecho que narran tanto la Biblia como numerosos documentos antiguos de todas las latitudes (egipcios, hindúes, sumerios, chinos, mayas, etc.), a fin de no perder el hilo conductor de una exposición que, a pesar de su carácter especulativo, pretende ser racional y bien fundamentada.

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Capítulo 5

EL MUNDO PERDIDO Lo que antes fue, ya es, y lo que ha de ser, fue ya; y Dios restaura lo pasado. Eclesiastés, capítulo 3, versículo 15 Cuanto más atrás miremos, más lejos podremos mirar hacia adelante. Sir Wiston Churchill

Los primeros seres humanos Retomando el tema de la creación de la raza humana, es interesante notar que la Biblia menciona que tras la caída en rebelión de los primeros seres humanos, éstos comenzaron a procrear una numerosa descendencia, no obstante sólo mencionar explícitamente, por las connotaciones que éstos tuvieron en el Plan de Contingencia de los Elohim, razón de ser de este milenario libro, a sus primeros hijos, Caín, Abel y Set y posteriormente -con la lógica excepción de Abel, asesinado por Caín- al linaje de éstos. ¿Cómo fue posible que de una pareja de seres humanos se poblara el mundo? Si tomamos debidamente en cuenta la situación original de inmortalidad de los primeros, que significó que una vez perdido tal privilegio aún conservaran una tremenda vitalidad, y por ende longevidad, poderío mental y físico (pues según la Biblia podían vivir entre los ochocientos y los mil años, y por la capacidad de procreación mencionada es posible que conservaran su lozanía y juventud hasta pasados los setecientos años) entonces es obvio que entre tal periodo la cantidad de descendientes sólo de la primera pareja podía fácilmente superar los cien individuos, todos igualmente longevos y potenciados física y mentalmente: “Fueron los días de Adán después que engendró a Set, ochocientos años, y engendró hijos e hijas.” (Génesis, cap.5 vers.4). Estos, una vez crecidos y alcanzada la adolescencia, y tal como lo hacían los linajes de los antiguos reyes de nuestra Historia oficial, se habrían unido entre hermanos y dichas parejas habrian tenido a su vez otra numerosa descendencia en los cientos de años que vivieron, la que se repartía por comarcas cada vez más lejanas. Ya en esta etapa los cruzamientos tendrían que haber estado más distanciados genéticamente debido a que los parentescos familiares eran más lejanos y a la manifestación de diferentes características de adaptación al medio, latentes en el código genético de la pareja inicial. Súmesele a lo anterior, las condiciones climáticas estables y benéficas que habría tenido el planeta en aquel entonces, producto del reordenamiento geológico que le habían dado los Colonizadores después de la catástrofe del asteroide, en que nuestro globo miraba directamente al Sol por su Ecuador (actualmente el eje de la Tierra se encuentra inclinado en 23°27’37’’ con lo que lo hace sólo el 21 de marzo y 22 de septiembre, presentando en todos los demás días del año diferentes puntos de su superficie a la exposición directa de los rayos del Sol. La explicación de la actual inclinación del eje terrestre la encontrará el lector en este mismo capítulo) y por ende no habían estaciones tan marcadas en las zonas habitables como hoy, sino que“... subía de la tierra un vapor que regaba toda la faz de la tierra” (Génesis, cap.2 vers.6), lo que contribuía fuertemente a la extremada longevidad de los seres vivos. Así en el transcurso de unas pocas centurias el crecimiento demográfico fue exponencial y la tierra estuvo poblada de una gran cantidad de seres humanos, que fundaron tribus, pueblos, ciudades

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y naciones. Esto justificaría por ejemplo, el por qué Caín, también de extraordinaria longevidad y a quién se le castigó en vida a vagar por la tierra de Nod (la palabra nad significa en hebreo vagabundo, por lo que seguramente se trata de un nombre simbólico que alude a la vida errante de Caín) posteriormente se casó, tuvo una numerosa descendencia y fundó una ciudad llamada Enoc, como su primer hijo (ver Génesis, cap. 4, vers. 16 y 17). Los hijos de Dios La Biblia dice explícitamente que Adán a los ciento treinta años engendró a Set, del cual Dios mantuvo un linaje leal a través del cual “…los hombres comenzaron a invocar el nombre de Jehová.” (Génesis, cap. 4 vers. 26). Este linaje mantuvo vivas a lo largo de las generaciones siguientes las leyes morales y de salud, así como los ritos que prefiguraban al futuro Mesías que rescataría a la caída Humanidad, que les fueron enseñados por los Colonizadores a sus primeros padres. De él descienden los patriarcas bíblicos Noé, Job y posteriormente Abrahám45. Tal era la fuerza moral, espiritual, intelectual y física de los descendientes de Set, producto de los principios que practicaban (que al igual que a los cristianos de hoy, la Biblia denomina “los hijos de Dios”), que eran todavía de elevada estatura y gran longevidad como sus antepasados, a diferencia del resto de la Humanidad que por sus costumbres cada vez más degradadas las fueron perdiendo: “Había gigantes en la tierra en aquellos días, y también después que se llegaron los hijos de Dios a las hijas de los hombres y les engendraron hijos. Estos fueron los hombres valientes que desde la antigüedad alcanzaron renombre.” (Génesis cap.6, vers.4)46. La ciencia oficial ha identificado esta raza de gran estatura como los Cro-Magnon, cuyos restos evidencian incluso una capacidad craneana superior a la del hombre actual (Pazenkievic). Con toda seguridad este linaje hizo las veces de guía espiritual de los seres humanos del mundo antediluviano, como una casta sacerdotal, tratando de mantener viva la luz que inevitablemente tendía a apagarse en el transcurso de sucesivas generaciones que, debido a su condición caída, se degradaban paulatinamente en lo moral y en lo físico. Las grandes civilizaciones de la remota antigüedad Seguramente, por la posición original del eje de la Tierra y la condición benéfica del clima, los primeros asentamientos humanos se habrían levantado en la zona más templada de ésta, que los leyendas y crónicas de la antigüedad denominan Hiperbórea (mítica región ubicada entre las latitudes dentro de las que se encuentran actualmente Groenlandia, Islandia, las Islas Británicas, Península Escandinava, sur de Siberia, centro del Asia incluyendo Mongolia, norte de China, etc); es decir, cercana al Círculo Polar Ártico, proyectado con la inclinación que tenía entonces. En esta región se habría consolidado una primera civilización de elevadas características espirituales y místicas, la que por motivos demográficos fue derivando con el tiempo, cada vez con mayores conocimientos intelectuales y tecnológicos aunque también con una incipiente degradación en lo espiritual, hacia latitudes más cercanas al Trópico de Cáncer de aquel entonces. En aquella lejana época los contactos con los colonizadores extraterrestres, tanto leales como rebeldes, habrían sido mucho más frecuentes y abiertos que en la actualidad, por lo que sus influencias se habrían dejado sentir fuertemente. Producto de ello, del Asia Central comenzó a surgir una ideología sutilmente contrapuesta a la del

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linaje de Set, de alto nivel esotérico, la que practicaban y difundian “iniciados” de aquella región conocidos como chamanes. Todo ello, unido al tremendo potencial intelectual de las razas guiadas por el linaje de los depositarios de la sabiduría superior, habría contribuido a levantar en pocos milenios una civilización de alcance mundial, con enormes conocimientos científicos y tecnológicos, que incluyó al parecer adelantos tales como el dominio de desconocidas fuentes energéticas, una avanzada aeronáutica con todo lo que ello conlleva en sistemas de propulsión y telecomunicaciones, que les habría permitido explorar los planetas cercanos Venus y Marte –al menos así lo sugieren los actuales restos arqueológicos egipcios y precolombinos-, profundos conocimientos en biología, medicina, ingeniería, arquitectura y geografía, así como poderosos sistemas de armamentos cuyos devastadores efectos recién están revelando ruinas arqueológicas en diversas partes del mundo, que muestran antiquísimas ciudades arrasadas por el calor repentino y la fuerza expansiva, cuyos suelos se encuentran extrañamente radiactivos y vitrificados. Las evidencias arqueológicas y los escritos antiguos, que tan bien nos muestra la documentada investigadora Jadwiga Pasenkiewicz en su audaz obra Los Soberanos de los Mundos Perdidos, nos hablan de la existencia de esta gran civilización: “En aquel lejano pasado hubo pujantes naciones que habían formado reinos e imperios y alcanzado niveles de conocimientos técnico-científicos comparables sólo a los conseguidos por nosotros durante el siglo en curso. En el mundo de entonces, prevalecían dos poderosos estados: el Gran Imperio de Occidente, con sus vastas colonias esparcidas en tres continentes, estructurado según los preceptos de su religión y, por su parte, el Gran Imperio de Oriente, donde surgió la primera civilización aeronáutica, renacida milenios después del desastre [el Diluvio], en el Valle del Indo.” 47 Las crónicas del Egipto Antiguo, grabadas mediante jeroglíficos en los muros de las pirámides, en los Anales, en el Libro de Los Muertos, en el planisferio de Denderah, en papiros y estelas (tales como el papiro que se conserva en el Museo del Hermitage en la actual San Petersburgo, y en la estela Metternich), etc., narran la historia del imperio maravilloso de la Atlántida, a la que ellos se refieren como Aha-Men-Ptah (el Primer Amor de Dios), y del cataclismo que terminó con él, como también la emigración de un importante grupo de sobrevivientes, entre los que se contaban los soberanos de aquél imperio, que lograron desembarcar en las costas del actual Marruecos y que después de una larga peregrinación lograron asentarse en la tierra del Nilo consolidando una magnífica civilización, la egipcia, heredera directa de muchos de los elevados conocimientos de la Atlántida y depositaria de su historia. Tan directa consideraban los egipcios su descendencia de ella, que se autodenominaban Ath-Ka-Ptah (el Segundo Amor de Dios) (Pasenkiewicz). De ahí precisamente deriva el conocimiento de la Atlántida que nos legó Platón en el siglo V a.C., quién en sus “Diálogos de Timeo a Critias” nos describe cómo su antepasado el gran legislador ateniense Solón (†559 a.C.) -considerado por Plutarco como uno de los siete sabios de la antigüedad- supo, a través de unos manuscritos que le mostraron sacerdotes egipcios de la ciudad de Sais, una historia que tenía por lo menos nueve mil años de antigüedad ya en esa época y que se refiere a cómo los antiguos griegos (de la verdadera Grecia según Solón, más poderosa y adelantada que la Grecia de su época) vencieron a los invasores atlantes en una histórica y gloriosa batalla. Describe a los atlantes como los habitantes, ya corruptos y degradados, de una antigua civilización que provenía de un archipiélago cuya principal isla era la Atlántida, ubicada desde Egipto “más allá de las columnas de Hércules”, es decir, más allá del Estrecho de Gibraltar, saliendo del mar Mediterráneo hacia el Oceáno Atlántico, desde la cual “se podía pasar, de isla en isla, hasta las tierras que bordeaban el verdadero oceáno, que podían llamarse un verdadero continente” (¿América?).48 Su existencia y emplazamiento

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explicaría el enigma de los nexos culturales entre América, Europa, el Norte de Africa y el Oriente Medio. Por su parte, en las famosas tablillas Nacaal descubiertas en la India 49 y en un Códice Maya se menciona la incluso más misteriosa, enigmática y menos documentada existencia de la civilización de Mu, el imperio de Oriente. Respecto de éste, tenemos conocimiento de su súbita desaparición a partir de un códice maya, el Manuscrito Troano, conservado en el Museo Británico, cuyo texto dice: “En el sexto año de Can, once Muluc del mes Zar, tuvieron lugar terribles terremotos que duraron hasta el trece Chuen. El país de las colinas de arcilla, Mun, y el país Muod fueron sus víctimas. Dos veces temblaron y después desaparecieron súbitamente durante la noche. La corteza de la Tierra fue levantada y bajada, una y otra vez, por fuerzas subterráneas, hasta que no resistió más y muchas zonas fueron divididas por profundas fisuras. Por último, ambos países, con sus sesenta y cuatro millones de habitantes se abismaron en el océano. Esto ocurrió 8.060 años atrás”. Por otro lado, una colección de 2.500 tablillas encontradas en México, el Códice Cortesiano (libro maya que se encuentra en el Museo de Madrid, España), y el Registro Lhasa descubierto en el Tibet, hacen también referencia a la misteriosa y lejana Mu, que hace unos 12.000 años atrás habría sido destruida por un cataclismo natural que la hundió en el Pacífico. “Este continente antiguo, este Mu misterioso y desaparecido estaría centrado en el Oceáno Pacífico, y se habría extendido desde alguna parte de la Isla de Hawai, pasando por las islas Fidji, hasta la Isla de Pascua” 50 También es posible que de poder descifrarse las famosas y misteriosas tablillas rongo-rongo51 de Isla de Pascua, obtengamos mayor información respecto de esta enigmática civilización pre-diluviana. Existen además numerosas evidencias físicas como lo son principalmente los imponentes Moai -de los cuales si bien se han barajado algunas teorías razonables respecto a cómo fueron trasladados desde las canteras y puestos en pie, nadie ha podido explicar cómo se levantaron y colocaron posteriormente los sombreros, que son independientes, los cuales pesan un promedio de 11 toneladas cada uno-, la similitud cultural y étnica de los habitantes de las islas de la Polinesia, separadas entre sí por miles de kilómetros de oceáno, y el descubrimiento de grandes templos, monumentos, y construcciones megalíticas ciclópeas diseminadas por el Pacífico. El Diluvio Universal ¿Qué ocurrió realmente en aquella época, anterior a nuestra historia, y que refiere adelantos tecnológicos, sociales y morales mucho más elevados que los de nuestra época actual?52 ¿Por qué la decadencia de sus grandes imperios? ¿Fue este fracaso el motivo del cataclismo que sumió al mundo en un diluvio de carácter universal, produciendo el hundimiento de los islas-continentes que los albergaban? ¿Ocurrió una guerra a gran escala entre aquellas civilizaciones, en la que pudieron haber utilizado incluso armas de destrucción masiva? 53 Tras cientos de años, las fuerzas oscuras en permanente infiltración provocaron la degradación de los descendientes de Set, dejando al mundo de entonces en tinieblas espirituales y a merced de sus propias inclinaciones decadentes, lo que lo sumió en un estado tal que lo hizo aberrante a los ojos de los Creadores Iniciales: “Aconteció que cuando comenzaron los hombres a multiplicarse sobre la faz de la tierra y les nacieron hijas, al ver los hijos de Dios que las hijas de los hombres eran hermosas tomaron para sí mujeres, escogiendo entre todas.” (Génesis, cap. 6 vers. 1 y 2). Este hecho provocó el encuentro obligado de las costumbres paganas con las del linaje escogido y la consiguiente degradación de la pureza moral y espiritual de los depositarios de la sabiduría superior, al mezclarse éstos con los demás seres humanos que debían guiar

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espiritualmente, terminando por adoptar sus costumbres y creencias bárbaras en vez de ocurrir a la inversa. Es muy probable que los principios religiosos originales de este linaje se hubieran entonces tergiversado –como ocurrió con la iglesia cristiana primitiva a partir de Constantino el Grande en el siglo IV d.C.- y haya surgido una casta sacerdotal dominante que, sin perjuicio de los grandes conocimientos científicos que iban desarrollando puesto que entonces la ciencia no estaba divorciada de la religión como ocurre ahora, se fue apartando cada vez más del verdadero conocimiento, lo que apuró la degradación en el transcurso de los siglos siguientes. La religión oficial sepultó a la religión verdadera en el olvido, salvo unos pocos del linaje escogido que no se mezclaron y mantuvieron viva la llama de la sabiduría superior. Noé fue uno de ellos. Así, el primer intento abarcador por parte de los Colonizadores de reformar moral y socialmente a los descendientes de Adán habría sido inducido al fracaso por acción de la poderosa fuerza contraria: En efecto, un linaje inicialmente puro y sano producto de leyes y observancias estrictas, cuya finalidad habría sido la de ejercer una influencia positiva por todo el mundo habitado, que le permitiera retomar la senda perdida, llevó a la gente de entonces –por caminos al parecer muy diferentes al de la actual– al desarrollo de una elevada civilización, de alcance e influencia mundial, la cual a lo largo de los siglos se habría degradado paulatinamente hacia un estado de extremada crueldad y violencia, al punto que llegó a ser odiosa a la vista de sus creadores, quiénes deciden su exterminio a través de un cataclismo de alcance universal: un diluvio de aguas. Es del todo posible que un hecho de esa índole pueda haber ocurrido en aquella época, ya que numerosas evidencias arqueológicas y geológicas, como asimismo las narraciones de las culturas amerindias precolombinas, de los antiguos textos egipcios, hindúes, protoiraníes, y los de la misma Biblia, apuntan a que el diluvio universal y el hundimiento de la Atlántida -y de Mu- fueron sucesos contemporáneos.54 Existen estimaciones fundamentadas sobre que un cambio repentino en la inclinación del eje terrestre podría haber sido perfectamente capaz de provocar un cataclismo tal, haciendo que por la inercia del movimiento de rotación terrestre olas gigantescas inundaran todo a su paso y que finalmente tierras altas quedaran bajo el agua y que tierras anteriormente hundidas emergieran, todo ello acompañado de lluvias torrenciales y cambios climáticos instantáneos, transformando tierras fértiles en desiertos o en zonas polares y viceversa. Además la redistribución del peso de las aguas habría provocado sucesivos terremotos y nuevos maremotos, aumentando si cabe la magnitud del cataclismo55. ¿Pero qué pudo haber provocado que nuestro planeta se desplazara repentinamente de su eje de rotación? Existen evidencias históricas y arqueológicas que ilustran la posibilidad de fortísimos y sucesivos impactos sobre la superficie de la tierra, que pudieron haber sido provocados tanto por la caída de asteroides como por la acción de algún tipo de arma muy potente, cuya tremenda fuerza pudo haber sido la causa. Respecto de esa última posibilidad, existen a estas alturas contundentes evidencias arqueológicas e históricas que nos muestran muchas regiones del planeta que en épocas muy antiguas habrían sido arrasadas por la fuerza descomunal de armas de destrucción masiva, y que han dejado rastros similares a los observados en los polígonos de prueba de armas nucleares de las naciones actuales.56 Por otro lado, antiguas crónicas egipcias, mayas y chinas dan a entender que la Tierra se habría dado vuelta, provocando el gran cataclismo, debido al impacto de un cuerpo celeste de grandes proporciones que la impactó a gran velocidad. Por ejemplo el Códice Chimalpopoca, según una publicación de la Universidad Autónoma de México el año 1975, dice: “El firmamento se acercó a la Tierra y en el espacio de un día todo se hundió. Las montañas fueron tapadas por las aguas (…) mientras que otras de color de

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fuego (nacían) y se erguían (…) hacia el cielo”. El libro chino Schu Ching consigna que “Antes del diluvio la Tierra sufrió una violenta sacudida (…) el cielo comenzó bruscamente a declinar hacia el norte (…) El Sol, la Luna y los planetas habían cambiado su curso (…) El astro no salió por diez días y la Tierra fue inundada”. (Pasenkiewicz) También tenemos evidencias de una posible intervención tecnológica de seres extraterrestres para que ello ocurriera, que como narra Platón en sus Diálogos y también Moisés en el Génesis, habrían decidido castigar a los hombres por su excesiva maldad y violencia: La Biblia menciona la siguiente situación antes del Diluvio: “Vió Jehová que la maldad de los hombres era mucha sobre la tierra, y que todo designio de los pensamientos de su corazón era de continuo el mal... y se arrepintió Jehová de haber hecho al hombre sobre la tierra... La tierra se corrompió delante de Dios, y estaba la tierra llena de violencia. Y miró Dios la tierra, y vio que estaba corrompida, porque toda carne había corrompido su camino sobre la tierra. Dijo, pues, Dios a Noé: ‘He decidido el fin de todo ser, porque la tierra está llena de violencia a causa de ellos; y yo los destruiré con la tierra...Yo enviaré un diluvio de aguas sobre la tierra, para destruir todo ser en que haya espíritu de vida debajo del cielo; todo lo que hay en la tierra morirá.” (Génesis, capítulo 6. La cursiva en negrita es nuestra). Lo anterior coincide sorprendentemente con lo relatado por Platón en sus Diálogos: “Y el dios de dioses, Zeus, que reina por las leyes y que, por cierto, tenía el poder de conocer todos estos hechos, comprendió qué miserables disposiciones adquirió esta raza, de un carácter primitivo tan excelente. Quiso aplicarles un castigo, a fin de hacerles reflexionar y conducirlos de nuevo a una mayor moderación. A tal efecto reunió a todos los dioses en su más noble mansión: ella está situada en el centro del Universo y ve desde lo alto todo lo que participa del Porvenir…” 57 Se observa por estos textos, que los seres creadores habrían visto entonces la urgente necesidad de depurar la naciente Humanidad a través de una purga a gran escala como lo habría sido el Diluvio, decisión que significó cambiar drásticamente el proceso original de su plan de rehabilitación y rescate, pues las fuerzas que se oponían a él eran demasiado influyentes y poderosas. Este plan maestro, ya insinuado en las acciones de Abel, hijo de Adán, que después de la primera caída sacrificaba animales ofrendados a Dios, habría continuado después de este fracaso con el rescate del Diluvio de una familia elegida especialmente, descendiente del linaje original de los hijos de Dios, para continuar el proceso a través una nueva Humanidad58, continuación directa de la anterior, tomando forma paulatinamente a través de la selección de hombres escogidos por su obediencia y fidelidad hacia los Colonizadores. Como las revelaciones de los escritos antiguos apuntan –según ya vimos- a una combinación de tres causales, la humana, la natural y la extraterrestre, es posible que la excesiva y peligrosa violencia de aquellas civilizaciones, expresada en la utilización a gran escala de armas de destrucción masiva, haya provocado que los Colonizadores leales desviaran calculadamente uno o más de los numerosos proyectiles naturales que son los asteroides cuyas órbitas se cruzan periódicamente con la de la Tierra, para que el impacto se produjera justo en el lugar geográfico que lograra el efecto buscado por ellos, en las cercanías del archipiélago atlante, hundiendo grandes porciones de tierra, causando olas kilométricas que anegaron todo el planeta, alterando el eje de la Tierra y provocando el Diluvio Universal. ¿Por qué fue destruida la casi totalidad de la Humanidad de entonces si por el contrario se perseguía su rescate a través de un plan de contingencia? Una justificación plausible para tan terrible exterminación masiva la constituiría el que la raza antediluviana tuvo una mayor responsabilidad dadas sus elevadas características físicas y mentales iniciales, lo que incidió en que la acción general fuera más drástica frente a su

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degradación y gran violencia, a pesar que muchísimos casos particulares hubieran podido ser considerados en forma especial por los Colonizadores. También hay que tomar en cuenta el que sus increíbles adelantos técnicos hicieran que su excesiva violencia se volviera muy peligrosa para la integridad física del planeta, algo similar a la situación que vivimos en nuestros días pero a una escala inmensamente mayor, dado que ellos sí habrían desencadenado la temida guerra nuclear que nosotros hasta el momento hemos podido evitar, guerra que pudo haber destruido el planeta llevando al fracaso rotundo el Plan de Contingencia. No obstante una explicación más completa la dará el contexto de lo expuesto en los capítulos siguientes, ya que como se verá todos estos hechos se enmarcan dentro de un cuadro vivencial mucho mayor. Renacimiento y nueva desaparición del Mundo Antiguo “Transcurrieron siglos y milenios, durante los cuales, las tribus volvieron al estado primitivo y vagaron por los espacios inmensos de los continentes sin vida, evocando alrededor del fuego el glorioso pasado de sus antiguas patrias desaparecidas. Luego, la vida civilizada floreció otra vez y con ella la aviación oriental postdiluviana, provocando nuevos dramas y nuevos exterminios.” (Pasenkiewicz, ibid., pág. 262). La antigua y soberbia civilización había desaparecido. Terminado el Diluvio, la descendencia de la antigua Humanidad quedó reducida al estado de barbarie. Los pocos sobrevivientes tuvieron que habitar al comienzo en cavernas para guarecerse de un medio ambiente totalmente diferente del original, ya que las antiguas e ideales condiciones climáticas del planeta habían cambiado producto de la inclinación de su eje de rotación, haciéndolo ahora mucho más hostil debido a la Glaciación que siguió al Diluvio, a lo marcado de las estaciones y a la nueva configuración de las tierras emergidas. Lo anterior, sin perjuicio de que todas las comodidades de la antigua civilización habían desaparecido, los territorios no sumergidos estaban sembrados con millones de cadáveres de personas y animales que envenenaban el aire, y extensas zonas del planeta presentaban condiciones de “invierno nuclear” fruto de la guerra atómica y de la caída posterior del planetoide que desencadenó el Cataclismo, que levantaron gigantescas nubes de polvo tapando el sol por años, condenando a los sobrevivientes que lograron llegar a ellas a una tenebrosa oscuridad y a un intensísimo frío. Aquí cabe hablar de aquellas razas que poblaron parte del hemisferio norte – principalmente Europa- en la época de la Gran Glaciación: los actualmente denominados Hombres de Neanderthal y posterior, aunque contemporáneamente, los Hombres de Cro-Magnon59. El autor adelanta aquí una teoría que en el contexto de todo lo expuesto en este libro podría explicar su enigmática existencia paralela: Ambas razas eran seres humanos, pero no producto de procesos evolutivos distintos e independientes como postula la ciencia actual (ya que aparte de la notoria diferencia en sus intelectos y en su contextura física, en todo lo demás coincidían: sistemas óseos, musculares, endocrinos, circulatorios, digestivos, urinarios y reproductores, así como la disposición de sus miembros: cabeza, ojos, boca, nariz, oído, brazos, manos y pies con cinco dedos, etc.), sino producto de manipulaciones genéticas que establecieron la diferencia. La civilización tecnológica del pasado -como lo evidencian los textos protoiranios y también las Piedras de Ica 60 en Perú- habría llegado a grandes desarrollos en medicina e ingeniería genética, con las que -entre otras aberraciones cometidas, como la posible regeneración de algunas especies extinguidas de la era de los grandes saurios para utilizarlos probablemente en las guerras-, habría formado una raza de hombres de gran fortaleza física y limitado intelecto, para utilizarlos también en ellas y en las faenas pesadas en zonas de climas extremos, a manera de obreros o esclavos: los Neanderthal.

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Parte de éstos habrían sobrevivido al Diluvio y a la glaciación que le siguió y lograron adaptarse en las devastadas regiones heladas gracias a su excepcional resistencia física, pero no pudieron con la llegada de los sobrevivientes Cro-Magnon que, obviamente más inteligentes, lograron imponerse sobre aquéllos provocando con el tiempo su desaparición. Los Cro-Magnon no se mezclaron con ellos debido a que sabían que se trataba de seres humanos “retrasados mentalmente” por manipulación genética y por lo tanto una amenaza para su descendencia. Había que desplazarlos o exterminarlos por esa razón y porque con su gran fortaleza física les disputaban ventajosamente los territorios de caza y asentamiento. 61 Eso ocurría en las zonas más septentrionales de América, Europa y el oeste de Asia, que habrían recibido directamente los efectos inmediatos y posteriores de la Gran Inundación, y en la cual -aparte de escasos grupos de traumados sobrevivientes que vagaban por las grandes extensiones heladas- quedaron sólo los restos de grandes construcciones megalíticas. No obstante en otras zonas del planeta, principalmente en el norte de Africa y en la regiones del Tibet y del Valle del Indo, muchos conocimientos científicos y tecnológicos fueron preservados por los sobrevivientes, memorizados sistemáticamente como precaución cuando se tuvo noticias de la inminencia de la Catástrofe, sin perjuicio de que casi todos los objetos, herramientas, maquinarias, textos, etc. se habían destruido, con excepción de los que alcanzaron a ser protegidos en las profundidades de la tierra. Esto permitió que en algunos lugares del mundo, como Egipto, el Valle del Indo, Mesopotamia, Yucatán, Los Andes, China, etc., se experimentara un renacimiento del mundo antiguo con el súbito surgimiento de sorprendentes civilizaciones regionales, cuyos elevados conceptos, conocimientos y adelantos tecnológicos, que todavía nos sorprenden, se explican solamente bajo este contexto. Estas nuevas civilizaciones lograron alcanzar nuevamente, aunque de manera local, elevados estadios de conocimientos que se esforzaron por difundir en sus viajes de exploración por el nuevo mundo para sacar de la barbarie a los sobrevivientes que encontraban. Testimonio de ello lo dan por ejemplo interesantes estudios filológicos que han demostrado la relación idiomática que tienen pueblos tan distantes en el tiempo y en el espacio como lo son la antigua Mohenjo-Daro del Valle del Indo y la mítica Isla de Pascua y otras islas de la Polinesia62, la leyenda de Viracocha, Bochica y Quetzatcoal, fundadores de las culturas precolombinas, dioses barbados que llegaron en naves voladoras trayendo la civilización a los asentamientos humanos que vivían en un lamentable primitivismo después que lo perdieron todo.63 La renacida civilización tecnológica del Valle del Indo, después de florecer y expandir parte de su saber para elevar de la barbarie a los sobrevivientes del Diluvio esparcidos por el planeta, cumpliendo así un importante propósito en el contexto del Plan de Contingencia de los Colonizadores, desapareció a su vez repentinamente producto de enfrentamientos colosales entre los naturales del Valle y los invasores arios, con armas cada vez más sofisticadas y que habrían culminado como veremos a continuación, en una conflagración atómica. Los libros arios, como el Rig Veda y el Mahabbarata, entre otros, permiten conocer el alto grado de civilización tecnológica que lograron alcanzar en su fusión cultural con los Vallindos siglos después de la invasión, como también los acontecimientos que precipitaron la destrucción. Ellos describen ”…la realidad que una vez existió y que fue aniquilada de una manera que nos aterra.” (Pasenkiewicz. Ibid, pág.301). En efecto, el Mahabbarata, traducido por primera vez y en forma completa en 1884, (libro hindú de más de 200.000 versos que se supone fue escrito hace 3.500 años, pero que describe acontecimientos que datan de miles de años atrás), narra cómo la civilización postdiluviana del Valle del Indo, como ocurre ahora: sin aprender de su propia historia, se habría enfrascado en una terrible guerra, en la cual se utilizaron armas

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mortíferas que habrían provocado su súbita y definitiva desaparición, tal como lo evidencian principalmente las ruinas de Lanka/Mojenjo Daro y Harappa. Veamos los siguientes textos del Mahabbarata: “...Un solo proyectil, que tenía toda la fuerza del universo. Una columna incandescente de humo y llamas, tan brillante como diez mil soles, se alzó en todo su esplendor... era un arma desconocida, un rayo de hierro, un gigantesco mensajero de la muerte que redujo a cenizas las razas de Vrishnis y Andakas... Los cadáveres estaban tan quemados que resultaban irreconocibles. Sus cabellos y sus uñas desaparecieron; jarras y objetos quedaron destrozados, sin motivo aparente, y los pájaros se volvieron blancos. Al cabo de pocas horas, todos los comestibles estaban infectados... Para escapar a este fuego, los soldados se lanzaron a los arroyos y trataron de lavar sus cuerpos y todo su equipo... arrasó multitudes de guerreros, corceles y elefantes, carros y armas, como si fuesen higos secos de árboles... barridos por el viento... lucían muy hermosos, como aves en vuelo... volando entre los árboles...”. Y esta otra: “... Las dos armas se encontraron en pleno vuelo. Luego, la tierra con todas sus montañas y mares comenzaron a temblar, y todas las criaturas vivas sintieron el calor de la energía de las armas y se vieron grandemente afectados. Los cielos resplandecieron y los diez puntos del horizonte se llenaron de humo...” Describiendo la mortífera arma el Mahabbarata dice: “... Una columna fatal como la vara de la muerte. Medía tres codos y seis pies. Dotada de la fuerza del trueno de Indra, el de los mil ojos, era... capaz de destruir a todas las criaturas vivientes”. ¿No es verdad que estas descripciones parecen muy familiares a quienes conocemos, a partir de la segunda mitad del siglo XX, los terribles efectos de los estallidos nucleares y las características de los proyectiles transportadores de las temibles ojivas? Los investigadores Davenport y Vicente en su libro 2000 a.C. Distruzione Atomica (Davenport, D.; Vicente, E. Sugarco, Milán, 1979), citados por J. Pasenkiewicz en su obra, relatan cómo vieron en su expedición arqueológica a la ciudad muerta de Lanka/Mohenjo-Daro en el Valle del Indo, todas las características de una destrucción ocasionada por un arma atómica: “El epicentro de la explosión nuclear, bien visible aún después de cuatro milenios; el radio de difusión del calor y su degradación, la intensa temperatura de aproximadamente 1500 grados Celsio, alcanzada en un brevísimo instante, lo cual demuestra que no podía tratarse de un incendio normal, aunque fuera muy vasto, como así tampoco de una erupción volcánica de la cual, por otra parte, no se encuentra ningín rastro en la zona; el aspecto torcido y vitrificado del terreno, claramente no causado por agentes naturales; la concentración de ‘piedras negras’en el punto de caída de las bombas. Estas son, en realidad, fragmentos de vasijas, ladrillos, muebles y construcciones varias, fundidas y vitrificadas por el gran calor. Analizadas en el Instituto de Mineralogía y Petrografía de la Universidad de Roma, revelaron la ‘porosidad’ y el amorfismo provocados por un rápido calentamiento a temperatura muy elevada y por un inmediato enfriamiento. Por lo demás, sólo un artefacto nuclear hubiera sido capaz de producir al mismo tiempo una onda de calor y una onda de choque tales que dejaron rastros indelebles, al cabo de tantos siglos.” (…) “El estado de los 44 esqueletos hallados, denuncia una muerte repentina y violenta. Las ruinas son de una altura variable y, uniéndolas idealmente con una línea, se obtiene una recta degradante. En el punto donde ésta se une con el terreno, el suelo se presenta cubierto por fragmentos de arcilla fundida y vitrificada.” (…) “Davenport y Vicente también recogieron una arcaica crónica oral sobre la destrucción de Lanka, transmitida por los nómadas de la región: ‘… los señores del cielo, montados en cólera con los habitantes del antiguo reino donde ahora hay sólo desierto, aniquilaron las siete ciudades con la luz que brillaba como mil soles y que emitía un sonido de diez mil truenos. Desde entonces, en las ciudades malditas no ha vuelto a habitar nadie más, y quien se anima a aventurarse en los sitios donde éstas se levantaban, es

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agredido por malos demonios, que lo hacen morir’. Nos encontramos frente a un extraordinario testimonio de la contaminación atómica del terreno, que debió durar largo tiempo y que, por cierto, produjo cuantiosas víctimas. Los proyectiles nucleares probablemente eran muchos y habrán explotado con tremenda fuerza, puesto que lograron transformar para siempre una considerable parte del reino, con sus ‘siete ciudades’, en extensa región sin vida.” “Uno de los estudiosos, G. Dales, en las excavaciones realizadas en 1964, consiguió extraer material orgánico quemado durante la destrucción de la ciudad y estableció, con el método C14, que el desastre se produjo entre el 2083 y el 1966 a.C., o sea, casi un milenio después de la invasión aria al Valle del Indo.” “La ubicación, por parte de Davenport y Vicente, del área geográfica teatro de estos lejanos acontecimientos, es un hecho de una importancia que podemos definir histórica, porque constituye la primera inconfundible confirmación material de la destrucción atómica, de la cual nos hablan los documentos sánscritos.” (Pasenkiewicz. Ibid. Pág. 303-306). Si tales armamentos fueron producto de conocimientos heredados de la civilización antediluviana, a los cuales tuvieron acceso Vallindos y Arios, entonces es fácil extrapolar cómo habrán sido las guerras del mundo anterior que lo llevaron a tal grado de violencia que ameritó su completa destrucción. Mesopotamia: El comienzo de nuestra historia oficial Otra prueba de la herencia del Mundo Antiguo, la constituiría el súbito surgimiento en la región de Mesopotamia de los sumerios, la más antigua civilización humana conocida oficialmente después del Diluvio, cuya misteriosa aparición y sorprendentes adelantos tiene perplejos a los investigadores actuales. En efecto, según la ciencia oficial hace unos seis mil años surge en la región de Mesopotamia, sin previo aviso y en forma extraña y misteriosa una sorprendente civilización, que desconcierta al no saberse de dónde vino y cómo logró tanto en tan poco tiempo. La han denominado "asombrosa" (H. Frankfort), "extraordinaria" (Pierre Amiet), "Una llama que se encendió súbitamente" (A. Parrot, autor de Sumer). Leo Oppenheim en su obra La Antigua Mesopotamia destacó "el período pasmosamente corto de su surgimiento", mientras que Joseph Campbell en Los Disfraces de Dios acota: "Con prodigiosa eclosión súbita, aparece en este pequeño huerto lodoso sumerio, todo el síndrome cultural que desde entonces ha constituido la unidad germinal de todas las elevadas civilizaciones del mundo". (Zecharia Sitchin, El 12vo. Planeta, pág. 68, ATE 1981). Su historia, mitos y leyendas se encuentran escritas en miles de tablillas de arcilla encontradas en la región de Mesopotamia. Muchos de estos relatos confunden por sus planteamientos a los científicos dogmáticos y a los religiosos fundamentalistas, especialmente aquellos escritos que hablan del origen de la raza humana y de quienes habrían guiado el proceso civilizador de los sumerios. En efecto, contienen principios hoy plenamente reconocidos por la comunidad científica, que evidencian que fueron influidos por una alta cultura tecnológica externa. En sus tablillas, que hablan de los Nefilim, los dioses venidos del cielo, es notable cómo se mencionan algunos sucesos que – en el contexto de lo que mostramos en este libro- evidencian tal influencia externa. La siguiente es, a grandes rasgos, la teoría documentada en los antiguos mitos sumerios que postula el investigador israelí Zecharia Sitchin: Llegaron los Nefilim, Anunakis o "los venidos del cielo" por primera vez a la Tierra hace aproximadamente cuatrocientos cincuenta mil años, provenientes del planeta Nibiru, el décimo de nuestro sistema solar, el cual en su órbita extremadamente elíptica penetra cada 3.600 años hacia los planetas

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interiores, pasando entre Júpiter y Marte. Lentamente adaptaron nuestro planeta para que la agricultura y la ganadería fuera posible. Pasaron miles de años, necesitaban mano de obra para obtener metales –principalmente oro para reconstituir su atmósfera dañaday decidieron crear un ser que les fuera útil. Dominaban la ingeniería genética, había en la tierra homínidos y tras mucho experimentar lograron buenos resultados inseminando una hembra homínida con semen de Nefilim y la reimplantación del óvulo fecundado o huevo en una mujer Nefilim. De ella nació "el primer Adán u hombre" que logró cumplir con los requisitos que los Nefilim necesitaban: un ser pensante dotado de Espíritu, Alma y Mente, de acuerdo a los propósitos del “Plan Divino” que los Nefilim sirven. La experimentación continuó, logrando obtener un hombre que pudiera reproducirse con la mujer de la nueva especie lograda. El homo sapiens estaba ya listo para poblar la tierra. Surge entonces hace treinta y seis mil años como Cro-Magnon, hasta que el diluvio arrasa con la civilización. Los Nefilim en sus naves espaciales abandonan la tierra antes del diluvio y los Noé seleccionados logran salvar al hombre. Luego retornan los Nefilim y en Mesopotamia hacen surgir la civilización sumeria. 64 No podemos hablar aquí de manipulación de los antiguos textos por parte del investigador, ya que las traducciones son impecables y la investigación histórica también lo es, por lo que la explicación va a nuestro juicio por otro lado, explicación, que aunque especulativa, estaría en plena concordancia con lo que se argumenta en este libro: Pese a su avanzada cultura, esta naciente y floreciente civilización, al igual que la del Valle del Indo, también habría sido -por lógica- infiltrada por las fuerzas contrarias para confundirla ideológicamente y ojalá conducirla también al fracaso. Obviamente, es probable que los descendientes del Diluvio de la zona de Mesopotamia hayan sido visitados por emisarios llegados del cielo o como relata otra de sus leyendas (la del dios Oanes) del mar, pero no necesariamente fueron extraterrestres. Estos “dioses” les habrían enseñado los rudimentos necesarios para salir de la barbarie y lograr su civilización. De otra manera no se explica de manera lógica su súbito surgimiento. Dichos emisarios fueron a nuestro juicio los sobrevivientes del Diluvio venidos del Valle del Indo en las prodigiosas naves aéreas y submarinas que lograron recuperar o construir, los que como ya hemos visto, se habrían dedicado con ahínco a ayudar a los sobrevivientes de las regiones circundantes que vivían en estado de barbarie. Para ello, aprovechándose de su obvia necesidad de presentarse como “dioses” para granjearse el respeto, la admiración, la autoridad moral, así como la cooperación voluntaria de los pueblos atrasados que ocupaban Mesopotamia después del Diluvio, habrían sido utilizados por las fuerzas oscuras para inducir a través de ellos la tergiversación del proceso histórico que serviría de base para el proceso civilizador de estos pueblos, el que grabado en sus escritos cuneiformes ha llegado hasta nosotros para sorprendernos con un apoyo “histórico” a la teoría de la evolución y con una socavación de base al Plan de Contingencia para el rescate de la Humanidad, que es lógicamente lo que esperarían lograr para esta época las fuerzas oscuras, como veremos más adelante. Tampoco es improbable que en este proceso civilizador algunos emisarios hayan sido representantes directos de los extraterrestres rebeldes, como ocurre posiblemente hoy en día con muchos “contactados”. En ambos casos podemos detectar la infiltración por los resultados finales obtenidos: Se borra de la memoria colectiva el proceso histórico antediluviano, se transmite y enseña como cierta la tergiversada historia de la creación del Hombre vigente en las etapas finales del mundo anterior (cuyos resultados de seguro fueron unas de las poderosas razones de la decadencia espiritual del Mundo Antiguo y que llevó también a la posterior autodestrucción de la civilización del Valle del Indo), y se alimenta por lo tanto en la nueva cultura el buscado espíritu de rebelión hacia los Elohim. En efecto, es en este contexto cuando ocurre el por todos conocido episodio bíblico de la construcción de la Torre de Babel (Génesis cap.11 vers. 1-9), abierta

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manifestación de rebeldía contra los seres creadores responsables del diluvio, que provocó la confusión de las lenguas y por ende la incomunicación entre los constructores65. Con todo, hubo en Mesopotamia un pequeño linaje que mantuvo inalterables los preceptos originales de Set, proveniente de los descendientes de Noé que habitaron en ella después que éste y su familia descendieran de los montes de Ararat... Un nuevo linaje: Israel, el seno del Mesías Milenios más tarde, continuando una vez más con el proceso de depuración a través de los seres humanos leales, se escoge entre los descendientes de Noé, y por ende de Set (ver Lucas, cap.3 vers. 34 y 38) a Abram, oriundo de Ur de Caldea, Mesopotamia, cuna de la civilización sumeria. Este hombre especial fue el padre del pueblo israelita, siguiente depositario de los conocimientos, propósitos y leyes de los Colonizadores, transmitidos por él mismo a sus hijos, cuya descendencia llegó a conformar el pueblo escogido que Moisés rescató de la esclavitud en Egipto, quién se los confirmó y amplió posteriormente en el Sinaí: “Por cuanto oyó Abrahám mi voz y guardó mi precepto, mis mandamientos, mis estatutos y mis leyes.” (Génesis cap.26, vers.5). Es a través de este pueblo que se produce la más abierta manifestación de su poderío, así como de sus propósitos de formar una Humanidad que se rigiera por sólidos principios morales y en la más estricta obediencia a ellos, a fin de no perder el objetivo de formar una colonia de perfecta continuidad de su cultura, aunque en proceso de permanente desarrollo, constantemente monitoreada por ellos. Continuando el proceso de depuración dentro de este mismo pueblo, que significó constantes purgas y selecciones para mantener un linaje de seres humanos leales -ya que siempre estaba de por medio la fuerza negativa oponiéndose a sus elevados propósitos- se llega al nacimiento del Personaje profetizado en los antiguos textos sagrados del pueblo judío, el Mesías, según fuera inspirado a sus escritores por estos seres superiores:“Toda Escritura es inspirada por Dios” (2 Timoteo cap.3 vers.16). Las profecías en torno al Mesías habrían tenido el propósito fundamental de darle credibilidad, durante y después, a su misión, cuando aquellos que las interpretaran a la luz de su obra se dieran cuenta de su origen sobrenatural y de su misión expiatoria. Con lo expuesto hasta aquí, podemos ya vislumbrar claramente un nexo entre el mundo antediluviano y el post diluviano, el que otorga la necesaria continuidad al proceso histórico de la Humanidad dentro del contexto que estamos analizando, el de los fenómalos. Pero quedan todavía algunas importantes interrogantes que esperamos responder satisfactoriamente a partir del capítulo que sigue: 

 

¿Cómo explicamos que a pesar de ser incompatibles las formas de vida de la era de los grandes saurios con las de las eras posteriores, tenían sin embargo un mismo patrón físico básico: código genético, estructura ósea, sistema nervioso, digestivo, respiratorio, etc.? ¿Por qué la raza humana habría sido creada por los Colonizadores en un mundo a sabiendas contaminado por la presencia de entidades contrarias a ellos? ¿Quiénes eran estas entidades contrarias y por qué se manifestaban en la tierra durante y después de la aparición de la raza humana?

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Capítulo 6

EL LADO OBSCURO DE LA FUERZA Porque nuestra lucha no es contra fuerzas humanas, sino contra los Gobernantes y Autoridades que dirigen este mundo y sus fuerzas oscuras. Nos enfrentamos con los espíritus y las fuerzas sobrenaturales del mal. Efesios, capítulo 6, versículo 12 66

¿Cuál habría sido la misión más importante del Mesías? En primer lugar como lo evidencia la Biblia, su sacrificio como Cordero Expiatorio por la transgresión de la raza humana a la Ley Moral Universal, permitiéndole a ésta evadir la consecuencia de tal transgresión, que es la muerte eterna; es decir, la destrucción total del ser, y recuperar por lo tanto su condición inicial de inmortalidad. En segundo término, pero no menos importante por su alcance y significado para la raza caída, enseñar con su ejemplo de vida humana la posibilidad de un comportamiento acorde con los principios que rigen a los Colonizadores y atraer por intermedio de su poder moral a la Humanidad hacia ellos, a través de la fuerza indestructible de dos principios fundamentales: el Amor y la Lealtad: “Nadie tiene mayor amor que éste: que uno de su vida por sus amigos.” (Juan, cap.15 vers.13). Sólo esta fuerza se podría oponer a la otra, la negativa, la que constantemente los combatía, pudiendo hacer exitoso el plan de rescate y de colonización final de la Tierra, a fin de lograr un planeta habitado en relación armónica con el resto del Universo. Por cierto -y como veremos en los capítulos posteriores- que al ser un acto voluntario de sumisión sería preciso aún una purga final ya que, seducidos por el lado oscuro, no todos elegirían el camino que se mostraba: camino de amor, de renuncia, de entrega, de disciplina, de pureza moral y física, y por supuesto de total lealtad a los Colonizadores. La Historia demuestra que después de la manifestación mesiánica se desató con toda su furia aquella fuerza opositora de la que hemos venido hablando, como si fuera preciso para alguien poder acallar dicha obra, ese Plan Maestro que no podía fallar, intoxicando a los seres humanos más que nunca antes y a toda costa. Como no se podía negar un hecho que marcó desde entonces la Historia del Universo, había que tergiversarlo y desprestigiarlo, pero sutilmente y con la máxima astucia, de tal manera que en el nombre del Mesías, amigo incondicional y fiel de la Humanidad, se llegaran a cometer todo tipo de aberraciones y atrocidades. ¿Quién que se haya imbuído de la Historia Oficial no recuerda con horror las persecuciones y matanzas de las que fueron objeto los primeros cristianos desde el Oriente Medio hasta Roma durante los siglos I al III d.C.? ¿y la época del Oscurantismo en la Europa Medieval durante casi mil años, al degenerar el cristianismo primitivo -a partir de la constantinización de la Iglesia en el siglo IV- en un poder religioso y político casi absoluto, autor de las Cruzadas y de las intrigas, torturas y hogueras del Tribunal del Santo Oficio, con sus millones de “herejes” asesinados, así como de las bulas y las indulgencias que permitían el “perdón de Dios” a los fieles a cambio de dinero para financiar la construcción de basílicas y catedrales,… y para sostener la pompa de quienes se atribuían la representación del humilde carpintero de Nazaret? ¿Cómo conciliar el mensaje y ejemplo de amor al prójimo de Jesús con el antisemitismo irracional de los países “cristianos”, tanto católicos como protestantes, quienes culpando a toda una raza por la muerte del Hijo de Dios en la cruz (olvidando que tanto Jesús como sus apóstoles, así como la primera comunidad cristiana en Jerusalén, fueron todos judíos, y por lo tanto a

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ellos debían su fe), desencadenaron edictos, persecusiones, destierros, confinamientos, matanzas y genocidios contra ellos desde la época de Constantino (el primer emperador romano “convertido” al cristianismo quien, bajo la presión de las iglesias cristianas de entonces comenzó a dictar leyes discriminatorias contra ellos), las que se agudizaron desde la Edad Media hasta el Renacimiento en todas las naciones europeas cristianas, donde las comunidades judías fueron perseguidas tenazmente por pobladas fanáticas y resentidas por sus éxitos económicos, por los Cruzados, por la Inquisición, por los protestantes (no podemos excluir al reformador Martín Lutero quien, también marcado por la influencia antisemita de su época, instigaba duras acciones en contra de ellos), antisemitismo que, aunque mitigado en parte por los postulados de igualdad de la Revolución Francesa, culminó dramáticamente con el Holocausto nazi durante la Segunda Guerra Mundial, en el que se afirma fueron exterminados seis millones de judíos? ¿Cómo explicar la desmedida ambición de esas naciones llamadas "cristianas" que destruyeron culturas completas en la recién descubierta América, llenando de vergüenza a las personas reflexivas hasta el día de hoy? ¿Cómo explicar la esclavitud y el racismo de que hicieron gala posteriormente? ¿Cómo entender los absurdos enfrentamientos religioso-políticos entre católicos y protestantes a partir de la Reforma, pasando por la brutalidad de la Guerra de los Treinta Años (1618-1648) en la que se vieron envueltos y murieron miles de franceses, suecos, españoles, austríacos y alemanes, culminando en las “cristianas” islas británicas con lo acontecido en Belfast durante la última mitad del siglo XX? Por otro lado, ¿acaso la Revolución Francesa, la Revolución Bolchevique, y las incontables revoluciones armadas en América Latina, con todo el horror de las constantes acciones terroristas tanto por parte de los insurgentes como por parte de la Monarquía o el Estado, no se gestaron dentro de la “cristiandad oficial” gatilladas por la acción de poderosos (llámense naciones o grupos gobernantes) que oprimían a los más débiles producto de egoístas intereses económicos, así como por afiebrados ideales políticos, gestados también en el seno de ellas? ¿Y las dos últimas guerras mundiales, así como las guerras posteriores en Corea, Vietnam, Yugoslavia, Afghanistán e Irak, por nombrar las principales, con sus secuelas de millones de muertos, destrucción y miseria, no las comenzaron y/o fueron protagonistas, naciones “cristianas”, declaradas como tales en sus propias Constituciones? ¿Es que acaso a eso se refería el fundador de la fe cristiana cuando dijo que no venía a traer paz sino espada a la Tierra? ¡Qué manera de quedar desprestigiado el Cristianismo! Y eso que falta mencionar las actuales múltiples divisiones y cismas del mundo católico y protestante, en que cada una de las principales corrientes católicas, la romana y la ortodoxa, y las cientos de denominaciones y sectas distintas del mundo protestante se arrogan la posesión de la Verdad. Tan sólo del breve recuento anterior se puede apreciar cuánta razón tuvo el gran Mahatma Ghandi al decir: “Amo a Cristo, pero desprecio a los cristianos porque no viven como Cristo vivió” Al parecer, había que desprestigiar hasta donde fuera posible la obra de aquél Mesías. Había que exacerbar en las naciones cristianas las pasiones humanas, las ambiciones desmedidas, las guerras, los genocidios, las drogas, la esclavitud de los indefensos. Sus habitantes han sido manipulados poderosamente por ambiciosos líderes y éstos al parecer manipulados exitosamente por fuerzas obscuras. Lo vemos incluso en nuestra vida diaria, tanto en nosotros mismos como en los demás: Mientras más nos esforcemos por ser mejores, tanto más se presentarán las oportunidades de equivocarnos, y cuando lo hagamos como humanos que somos, quedarán en exagerada evidencia nuestros errores, como si algo o alguien, después que nos tropezamos, se preocupara de

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ventilarlos para que escandalicen al resto y anulen tanto nuestro esfuerzo por ser mejores personas como las influencias positivas de nuestras buenas obras. LA FUERZA OBSCURA AL DESCUBIERTO Este es tal vez el tema más complicado de abordar en este libro, tanto por su inextricabilidad como por sus alcances e implicancias. Para aclararlo y hacerlo medianamente accesible a la conciencia del lector, se requiere aparte de un necesario baño de conceptos y términos con los cuales es posible no esté familiarizado, de un inevitable proceso de filtraje entre lo real y lo fantástico y de un planteamiento audaz y desprejuiciado frente a una milenaria corriente que se ha enraizado en lo más profundo de las filosofías, del ocultismo y de las religiones humanas. Incluso las primeras conclusiones a las que lleguemos en este capítulo quizás parezcan ciencia ficción, pero es que esta poderosa fuerza oscura –principal fuente de los fenómalos que estamos estudiando- no es fácil de desenmascarar. Ello porque ha protegido demasiado bien su retaguardia, tan bien que incluso en contexto su exposición a la luz se ve poco clara. Se ha camuflado con inmensa habilidad y sabiduría entre los delgados pliegues que separan lo real de lo onírico, lo amado de lo odiado, lo verdadero del engaño sutil. Por lo anterior, no se pretenderá agotar la investigación en este punto hasta que no quede sombra de duda, porque ello no es posible. Sólo aportaremos algunas evidencias que al ser cotejadas dentro del contexto mayor que propone este libro, permitan a la conciencia desprejuiciada, observante y sensible, sacar sus propias conclusiones. Su origen y naturaleza Todas las evidencias disponibles apuntan a la existencia en la Tierra de una fuerza opositora, oculta, poderosa e inteligente, que estaría manipulando a los seres humanos y sus circunstancias, al parecer con el propósito de desanimarlos, desconcertarlos, degradarlos, utilizarlos y ojalá destruirlos, tanto moral como físicamente, abarcando más allá de la individualidad misma, a la civilización como un todo. Esta fuerza obscura, como hemos vislumbrado en los capítulos precedentes, habría sido el motor oculto de todas las tribulaciones humanas a través de las épocas, aprovechándose de la creciente debilidad espiritual y física de la raza caída, así como de sus desmedidas ansias de poder, fama y fortuna. ¿Quién o quienes estarían conformando esta fuerza opositora? Es precisamente en la Biblia –nuestra base argumental y de análisis en esta obra- donde podemos encontrar la más amplia y coherente información al respecto: En ella se describe cómo en cierto momento de la historia cósmica uno de los seres creados, de la más alta jerarquía, se rebeló a los designios de la Divinidad y arrastró consigo "...a la tercera parte de las estrellas del cielo.” (Apocalipsis, cap.12 vers.4). Personificándolo en el altivo rey del puerto de Tiro, el profeta Ezequiel declara:“Así ha dicho Jehová el Señor: ‘Tú eras el sello de la perfección, lleno de sabiduría, y de acabada hermosura. En Edén, en el huerto de Dios, estuviste. De toda piedra preciosa era tu vestidura: de cornerina, topacio, jaspe, berilo y ónice; de zafiro, carbunclo, esmeralda y oro. ¡Los primores de tus tamboriles y flautas fueron preparados para ti en el día de tu creación! Tú, querubín grande, protector, yo te puse en el santo monte de Dios. Allí estuviste, y en medio de las piedras de fuego te paseabas [otra traducción: “entre las estrellas te paseabas”]. Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que se halló en ti maldad.” (Ezequiel cap.28 vers.12-15).

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¿Cuál habría sido el motivo de esta rebelión?: “A causa de la multitud de tus tratos fuiste lleno de iniquidad, y pecaste. Por eso te eché del monte de Dios, te arrojé de entre las piedras de fuego, oh querubín protector. Se enalteció tu corazón a causa de tu hermosura, corrompiste tu sabiduría a causa de tu esplendor. Yo te arrojé por tierra, para que los reyes te vean. Con la multitud de tus maldades y de tus tratos deshonestos, ensuciaste tu santuario.” (Ezequiel cap.28 vers. 16-18, versión Nueva Reina-Valera 1990). ¿En qué habría consistido su alzamiento contra el gobierno universal? La Biblia dice: “Todo aquél que comete pecado, infringe también la Ley, pues el pecado es infracción de la Ley. ... El que practica el pecado es del diablo, porque el diablo peca desde el principio.” (1 Juan, cap.3 vers.4 y 8). Por lo tanto, basándonos en estas dos afirmaciones bíblicas, podemos decir que este deslumbrante ser puso de alguna forma en duda la necesidad de obedecer los principios de la Ley Moral que rige el comportamiento de los seres del Universo, conocida en la Tierra como los Diez Mandamientos, atacando con ello los cimientos mismos del gobierno del Uno. Como su corazón “se enalteció a causa de su esplendor”, pretendió dirigir hacia sí mismo el amor y el reconocimiento que ella promulga al Creador, y la Ley Moral le molestaba porque su primer y gran mandamiento es: “Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente.” (Mateo, cap.22 vers.37), por lo que su sutil accionar se orientó a socavar su autoridad. Al pretender ser “...semejante al Altísimo” (Isaías, cap.14 vers.14) quizo tener los mismos privilegios que el Hijo, quien, como lo afirma el apóstol Juan, fue quien materializó la Creación de Dios: “En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios, y el Verbo era Dios. Este estaba en el principio con Dios. Todas las cosas por medio de él fueron hechas, y sin él nada de lo que ha sido hecho fue hecho.” (Juan, cap.1 vers. 1-3). Al no ser consideradas sus demandas –olvidando en su ceguera espiritual que debía su misma existencia al Hijo- se habría llenado de resentimiento y envidia, y utilizado su alta investidura, extendida influencia y gran carisma, para provocar el alzamiento. De la exposición de Ezequiel, se puede deducir que la rebelión debió ocurrir primero sutilmente -arrastrando con sus convincentes argumentos a millones de seguidores- y al final en forma abierta y desafiante, lo que hizo inevitable el enfrentamiento para anularlo, confinarlo en un lugar determinado del Universo, demostrar con pruebas contundentes su culpabilidad, y al fin llegar a destruirlo con la plena justicia que la misma Ley Moral exige. Se habría librado por lo tanto una batalla estelar: “Entonces hubo una guerra en el cielo: Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él.” (Apocalipsis, cap.12 vers.7-9). Las fuerzas rebeldes habrían sido vencidas por las fuerzas leales. A los vencidos se los arrojó según la Biblia a la Tierra, impidiéndoseles abandonarla dentro de ciertos límites. "¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo’ ” (Isaías, cap.14 vers.12-14). “Yo veía a Satanás como un rayo, que caía del cielo”. (Lucas, cap.10 vers.18), dijo Jesús. También fue escrito por el apóstol Juan: “¡Ay de los moradores de la tierra y del mar! porque el diablo ha descendido a vosotros, teniendo grande ira, sabiendo que tiene poco tiempo.” (Apocalipsis, cap.12 vers.12). Aquí cabe perfectamente la expresión sumeria respecto de los dioses Annunaki o Nefilim, que se traduce como “los caídos del cielo”, según vimos en el capitulo anterior.

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¿Acaso es la Tierra entonces, su prisión preventiva mientras se demuestra su culpabilidad, y por ende nosotros los medios de prueba? ¿Por qué? ¿Se les permite actuar ampliamente o su radio de acción estaría en cierta forma restringido, tal como apuntan las evidencias que proporcionan los registros religiosos e históricos? ¿Por qué? ¿Qué objetivo se persigue con ello? Según la Biblia, la fuerza opositora engañó e hizo rebelarse a los primeros seres humanos (“Adán y Eva”) alejándolos de la comunión primitiva con los Elohim (expresión hebrea utilizada en la narración de la creación del Hombre en el Génesis, que significa los Señores), sus Creadores. Posteriormente infiltró y degradó a las culturas antediluvianas y postdiluvianas de la Antigüedad, a los dirigentes religiosos de la nación judía formada especialmente por los Elohim para recibir al Mesías e iluminar al mundo sobre el Plan de Contingencia para derrotarla, a la iglesia cristiana primitiva a partir del Siglo IV d.C. hasta lograr el Oscurantismo de la Alta Edad Media, y al movimiento protestante surgido de ésta, hasta conseguir la confusión de credos que se observa en nuestros días, enquistando sutilmente su ideología en las actuales iglesias autodenominadas cristianas. También es de suma importancia no dejar de mencionar la manipulación ideológica que se puede observar en otras importantes corrientes religiosas fuera del cristianismo, en las que dentro de los grandes y valiosos conceptos morales que se profesan, se han infiltrado y solidificado significativos dogmas, rituales y procedimientos dignos de analizar detenidamente, sobre todo en el contexto de lo que expondremos a continuación. Detectando su cuartel general a) Pistas Bíblicas: Si existe en la Tierra esta fuerza obscura de origen extraterrestre, y sus integrantes como insinúa la Biblia son millones, ¿dónde están y por qué no los vemos por todas partes ...a no ser cuando ellos deciden mostrarse? ¿cómo se ocultan para que no los descubramos? Es posible que los seres que constituyen esta fuerza opositora, en posesión de una tecnología muy avanzada, o incluso producto de una cualidad física y/o psíquica superior a la nuestra puedan, en forma natural, ocultarse mediante la invisibilidad ...aunque también es posible que dispongan de otros medios más permanentes y abarcantes para mantenerse fuera de nuestro alcance visual en el planeta, como lo evidenciaremos a continuación67. Para seguir la pista al posible emplazamiento físico de su centro principal de operaciones en la Tierra desde el cual coordinarían todo su accionar, recurramos en primer lugar a nuestra base argumental y de análisis: La Biblia. En efecto, en ella se narra un acontecimiento singular que permite vislumbrar hacia dónde apuntar nuestra investigación: Se encuentra en el Nuevo Testamento, en los Evangelios de San Mateo y San Lucas, en los que se narran los hechos inmediatamente posteriores a los cuarenta días en que Jesús habría permanecido en el desierto ayunando como preparación para su trascendental misión. Según Mateo: “Entonces Jesús fue llevado por el Espíritu al desierto, para ser tentado por el diablo... Se le acercó el tentador y le dijo:...” (Mateo Cap.4, vers.1 y 3). Sabemos por los Evangelios que fueron tres las tentaciones que Satanás le presentó a Jesús en un momento de suma debilidad física. La que aquí nos interesa es la siguiente (la negrita en cursiva es nuestra): “... lo llevó el diablo a un monte muy alto y le mostró todos los reinos del mundo y la gloria de ellos, y le dijo: -Todo esto te daré, si postrado me adoras.” (Mateo Cap.4, vers. 1, 3 y 8). “-A ti te daré todo el poder de estos reinos y la gloria de ellos, porque a mí me ha sido entregada y a quien quiero la doy.” complementa Lucas (Cap.4, vers.6). Finalmente, tengamos en cuenta este pasaje del Antiguo Testamento que

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se refiere a Satanás y a sus pretensiones una vez que se le hubo arrojado a la Tierra: "¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré, en los extremos del norte; sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo’”. (Isaías, cap.14 vers.12-14). Estos pasajes vemos por una parte cómo Satanás se autoproclama implícitamente “el rey de este mundo”, porque según él todos los reinos de la Tierra y su gloria le han sido entregados, y por otra vemos cómo lleva a Jesús a un lugar estratégico desde donde mostrárselos: Un “monte muy alto”, que perfectamente podría ser aquel “monte del testimonio” en “los extremos del norte”, seguramente el lugar que se le permitió ocupar como la sede de su reino en nuestro mundo (“levantaré mi trono”), para que ejerciera adecuadamente su influencia ideológica sobre la Humanidad. Si estamos hablando de seres reales, obviamente ese “alto monte” debe tratarse de un lugar geográfico-físico “en los extremos del norte” de Palestina (en algún lugar hacia el norte de Asia) en el cual el tentador tuviera a disposición los medios físicos y tecnológicos que permitieran mostrarle a Jesús –además de la magnificiencia de su poder como respaldo a su magno ofrecimiento- todos los reinos del mundo en un momento. Aunque es posible desde un punto de vista místico que se los haya mostrado mediante “visiones”, en el contexto de nuestra época actual y considerando que se trata de seres venidos del espacio exterior, y por lo tanto poseedores de alta tecnología, es menos descabellado pensar que lo hiciera mediante videograbaciones o transmisiones en tiempo real proyectadas ya fuera en grandes pantallas de plasma, o mediante hologramas producidos por avanzados computadores. Obviamente las pretensiones de ser “el rey del mundo” de esta entidad no estaban muy alejadas de la realidad, puesto que el mismo Jesús se refiere a él como “el príncipe de este mundo” (San Juan Cap.12, vers.31; Cap.14, vers.30; Cap.16, vers.11). Si la Biblia no lo reconoce como “rey” es porque el verdadero dueño del mundo según ella es el Creador, hecho que Satanás desconoce deliberadamente en su rebeldía. b) Pistas seculares: Ahora bien, ¿hay referencias míticas, históricas, religiosas, geográficas, o literarias, ajenas a la Biblia, o investigaciones comprobables, que mencionen la existencia de un posible “rey del mundo” que gobierne desde un “monte muy alto” en “los extremos del norte” de Asia, y desde el cual ejerza una poderosa influencia ideológica hacia todos los reinos de la Tierra? Precisamente, y aunque nos sorprenda son muchas. Para acceder a ellas podemos y debemos recurrir a los postulados en los que se basan las principales religiones orientales, a las leyendas locales de todas las regiones del Asia Central, a las crónicas antiguas de expedicionarios griegos y de misioneros cristianos y, en nuestra época, a los postulados y acciones de los grandes movimientos ocultistas, como también a expediciones de connotados personajes, incluyendo las llevadas a cabo por los nazis poco antes y durante la Segunda Guerra Mundial. Al respecto, la investigadora Victoria LePage aporta numerosas evidencias en las cuales nos podemos apoyar para fundamentar nuestra hipótesis. En efecto, de acuerdo a sus investigaciones, las grandes religiones de ese inmenso continente y las leyendas de sus pueblos mencionan que en un inaccesible lugar del Asia Central se encuentra un reino maravilloso cuyo nombre en sánscrito es Shambhala (“lugar de paz”), desde el cual gobierna un mítico personaje llamado el Rey del Mundo, a quien se le profesa gran veneración. El Hinduismo, el Shamanismo y el Budismo, todos ellos conservan tradiciones que postulan a Shambhala como la fuente misma de su religión. Por miles de años se han

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escuchado relatos acerca de algún lugar más allá del Tibet, entre los majestuosos picos y apartados valles del Asia central, que persiste como un paraíso inaccesible, un oasis de sabiduría universal y paz. H. P. Blavatsky fue la primera ocultista occidental que escribió sobre la existencia de aquel santuario del Asia Central, al que llamó mítica Shambhala. Dijo que era una ciudad etérica en el Desierto de Gobi que servía de cuartel invisible a los Mahatmas, la Gran Fraternidad de Maestros Espirituales que trabajan detrás de la escena, guiando y protegiendo a la humanidad. Shambhala es conocida en el Tibet como una comunidad donde seres perfectos y semiperfectos viven y estan guiando la evolución del ser humano. Shambhala es considerada la fuente del Kalachakra, que es la mayor y más esotérica rama del misticismo Tibetano. Las religiones de la India y el Tibet representan la ubicación geográfica de Shambhala bajo el principio del mandala68, y la grafican por ello como el “centro” de una Flor de Loto de Ocho Pétalos, simbolizando así los ocho grandes reinos que la rodearían. Según ellas, Shambhala se ocultaría a los seres humanos mediante poderosos medios psíquicos y físicos, y estaría emplazada en el monte más alto del Asia ubicado dentro de dos cadenas concéntricas de altísimas montañas. Dicho monte, denominado Merú, sería el Axis Mundi o Eje del Mundo (el lugar geográfico donde originalmente, antes del Diluvio, habrían coincidido los ejes magnético, geográfico y energético de la Tierra), que conectaría a través de su eje vertical las energías internas del planeta con las energías del Cosmos (haciendo un paralelo entre la Tierra como organismo vivo, con el flujo energético interno del cuerpo humano según lo define el kundalini yoga derivado de las enseñanzas del Kalachakra69, doctrina enseñada por los lamas del Tíbet que se dice tiene su origen en Shambhala), y sería por ello el lugar geográfico apropiado desde el cual el Rey del Mundo ejercería su influencia psico-espiritual sobre todos los seres humanos. Si bien Victoria LePage aborda el tema desde un punto de vista diferente al nuestro, de gran admiración a la figura del Rey del Mundo y hacia lo que piensa es el centro religioso más antiguo, abarcante y valioso del planeta, origen de todas las religiones, su investigación seria nos permite acceder con base a información referente tanto al posible emplazamiento físico de Shambhala, como también a lo que dice relación con las diversas corrientes ideológicas provenientes de ella. Además, es posible que su visión filosófico-argumental distinta le de una mayor credibilidad a nuestra indagación. LePage, convencida de la existencia física real de Shambhala y del Rey del Mundo, destaca el hecho notable de que en Asia Central exista una extensa cadena casi elíptica conformada por las montañas más altas e inaccesibles del planeta, que junto con sus grandes ríos delimitan ocho grandes áreas étnico-culturales (a la manera del mandala de forma de Loto de Ocho Pétalos, representativo de Shambhala): Siberia, Mongolia, China, el Tibet, Kashmir/India, Afghanistán, Turquestán y Kazakjstán, en cuyo centro debería estar la ubicación física de Shambhala. “Asia Central ha sido llamada el ombligo del mundo... Siguen existiendo amplias áreas inexploradas... A vista de pájaro, esa tierra tiene una curiosa formación geográfica que se asemeja a un puño cerrado debido al efecto de la placa tectónica del subcontinente indio al impactar en la del norte del Asia, mientras que más allá de los Transhimalayas y de la meseta tibetana existe un amplio desierto y más cadenas montañosas, las más altas del mundo, que se dirigen hacia el norte, hacia los grandes bosques siberianos, formando groseramente una especie de elipse. A lo largo de la frontera norte del Tíbet, detrás de las montañas Kunlún y más allá de ellas, las curvas del Altyn Tagh se dirigen hacia el norte en su flanco este, hacia las montañas de Nan Shan en el desierto de Gobi. Otra vez más al norte, se halla la cordillera de Altai en el sur de Siberia, y al oeste del Altai están las montañas de Tien Shan en el Turquestán, mientras que yendo hacia el sur de nuevo, el nudo del Pamir está sobre Afghanistán y se encuentra con el

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Hindu Kush, la cordillera de Karakorum al norte del Kashmir [Cachemira] y el extremo oeste de las Kunlún... Rodeada por los brazos de estos grandes macizos montañosos están otras cordilleras atravesadas por ríos, todo lo cual encierra la cuenca de Tarim y el Takla Makan, el desierto prohibido de la provincia de Xinjiang en el oeste de China. También la depresión de Dzungaria, la de Turfán y parte del desierto de Gobi. Según la mayoría de fuentes de confianza sobre Shambhala, si ésta existe, está dentro de estas fronteras.” (Victoria LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo III: Una Gran Abundancia de Religiones, págs. 52-53. Ediciones Abraxas.1998). “La han llamado la Tierra Prohibida, La Tierra de las Aguas Blancas, (...) la Tierra de los Espíritus Radiantes, la Tierra del Fuego Viviente, La Tierra de los Dioses y la Tierra de las Maravillas. Los hindúes la conocen como Aryavarsha, la tierra de la que provienen los Vedas, los chinos la llaman Hsi Tien, el Paraíso Occidental de Hsi Wang Mu, la Gran Madre del Oeste. Los Antiguos Creyentes Rusos, una secta cristiana del siglo XIX, la denominaban Belovodye, y el pueblo kirguiz como Janaidar. Pero, en toda Asia es más conocida por su nombre sánscrito, Shambhala, que significa ‘el lugar de la paz, de la tranquilidad’ o también como Chang Shambhala, o Shambhala del Norte, para diferenciarla de la ciudad del mismo nombre.” (...) Los budistas tibetanos tomaron la mayor parte de su información acerca de Shambhala de los textos kalachákricos. (...) En el siglo XI fueron traducidos del sánscrito al tibetano, y se les añadieron numerosos comentarios. En las pasadas décadas se han traducido y publicado en Occidente muchos de estos textos, y también otros escritos lamaístas sobre el tema como son el Vaidurya Blanco, los Anales Azules, la Ruta hacia Sambhala y la Esfera de Sambhala.” ... De todos modos, los rumores acerca de la existencia de un paraíso terrenal en el corazón de Asia han llegado a Occidente desde los tiempos de Grecia y Roma. Así tenemos el relato del griego Filóstrato, que nos cuenta su viaje junto al Gran Mago de los Misterios, Apolonio de Tiana, a los desiertos transhimálicos del Tíbet, donde se sabía que se hallaba la Tierra Prohibida de los Dioses. Los intrépidos misioneros cristianos que viajaron más allá del Himalaya añadieron más tarde su aportación a la información que poseemos sobre ese lugar. (...) Shangri-Lá, el santuario paradisíaco de los sabios en la novela Horizontes Perdidos, de James Hilton, y famosa en todo el mundo gracias a la película del mismo nombre, tuvo como modelo a Shambhala. Hilton tomó la información acerca de su situación geográfica, que no es en el Himalaya como podríamos esperar, sino en un lugar más al norte, en lo que parece ser la poco conocida cordillera de Kunlún, de las memorias del abad Huc y de otros misioneros católicos que exploraron el Tíbet y su cultura lamaísta en el siglo XIX. (...) En el siglo XVII, dos misioneros jesuitas, Esteban Cacella y Juan Cabral, se quedaron un tiempo en Shigatse, donde se encuentra el monasterio del Panchen Lama. Aparentemente, fueron los primeros europeos de la historia moderna que trajeron relatos de la misteriosa tierra de Shambhala, donde reinaba el Rey del Mundo. Este reino fue incluido en un mapa de Asia publicado por las autoridades católicas en Antwerp. (...) Y, cien años más tarde, un filólogo húngaro llamado Csoma de Körös, que estuvo cuatro años viviendo en un monasterio tibetano entre 1827 y 1830, situó geográficamente Shambhala entre los cuarenta y cinco y los cincuenta grados de longitud norte, más allá del río Syr Darya.” (Ibid, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, págs. 13-16). 70 René Guénon, uno de los estudiosos más importantes del sufismo del siglo XX y un gran conocedor de la Cábala, el antiguo sistema místico judío, quien publicó en 1927 su obra El Rey del Mundo, es citado también por LePage: “Guénon indicó que Shambhala existe tanto por encima como por debajo del suelo. Su descripción del lugar comprende la vasta red subterránea de cavernas y túneles que perforan el suelo cientos de kilómetros, atribuyendo a estas catacumbas, como lo había hecho ya Saint-Yves d’Alveydre antes que él, en 1910, la función de ser un centro de iniciación más secreto y avanzado todavía

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que la misma Shambhala llamado Agharta71. Agharta dice, es el auténtico centro de gobierno del mundo. Es el almacén de la sabiduría mundial, sobrevivió y sobrevivirá a los flujos y reflujos de las civilizaciones, a las catástrofes de la Tierra. Pronto, profetizó, hará sentir su energía para crear una nueva cultura planetaria.” (Ibid, págs. 21-22)

Fig.2: Mapa de Asia Central. Se pueden observar las cadenas montañosas dentro de las cuales hipotéticamente se encontraría Shambhala.

Ahora bien, a pesar de las muchas referencias de que podría existir tal lugar, ¿por qué no ha sido avistado hasta ahora ni por aviones ni por satélites? ¿por qué las expediciones no han dado con ella fehaciente y oficialmente? ¿Qué la oculta a nuestros ojos? ¿Cómo lo logra? Victoria LePage se hace las mismas preguntas y otras más e intenta responderlas: “Por qué su naturaleza es tan enigmática, tan elusiva, tan llena de connotaciones irreales? ¿Por qué sus gentes realizan ese esfuerzo tan grande por ocultarse? Sus argumentos al respecto podrían estar dando la razón a nuestra hipótesis: “Ninguna de las respuestas propuestas para contestar a estas acertadas preguntas ha sido realmente satisfactoria. Ciertamente las grandes cordilleras montañosas y los vastos desiertos del Asia ofrecen oportunidades óptimas para ocultarse, y que en cualquier caso hay algo inherentemente misterioso en una concentración de actividades mágicomísticas como es el caso de Shambhala. Pero la pregunta central sigue planteándose: ¿por qué se han tomado tales medidas extremas para ocultar su existencia al mundo exterior? No hay duda de que es así: los viajeros persistentemente hablan de zonas prohibidas en las que sus guías nativos no quieren entrar; o que de repente, como viniendo de ninguna parte, entre las heladas cumbres, aparecen unos guardianes de elevada estatura, ligeramente vestidos. También, en ciertas zonas geográficas, se perciben unas vibraciones psíquicas que desaniman el avance. Algunos autores incluso

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llegan a sugerir que el escepticismo y la indiferencia que frecuentemente se expresa hacia la existencia de Shambhala por parte de los occidentales es algo provocado deliberadamente para evitar el interés hacia ella. (...) Hoy en día, muchos tibetanos jóvenes no creen que Shambhala exista. ¿Cómo puede existir, se preguntan, si los chinos han levantado miles de pozos de petróleo en las áreas donde es más probable que estuviera?” (...) Las dificultades aparecen especialmente en las guías tibetanas. (...) Realizadas por eruditos yoguis budistas del pasado, algunas de ellas utilizan nombres de lugares antiguos o desconocidos, lo que hace imposible seguir la ruta. En general su naturaleza esotérica es más que perceptible. Aunque suelen empezar de forma creíble, en un lugar geográfico real y verificable, con descripciones de las diversas etapas del itinerario en términos de montañas, ríos y regiones pobladas que pueden normalmente identificarse, invariablemente se tornan más y más vagas y abstractas a medida que se acercan a su objetivo. Lo onírico se superpone a lo real; se describen paisajes fantásticos y seres mitológicos, se deben superar a las fuerzas demoníacas, y la saga conduce al lector hacia el Polo Norte y más allá de él, adquiriendo las cualidades arquetípicas de un viaje interno del alma, de una búsqueda mística del Santo Grial o del Viaje del Peregrino hacia un lugar de destino paradisíaco en vez de terrenal, confundiendo así todos los esfuerzos realizados para poder hallarlo físicamente.” (Ibid, págs. 25-26). Sin embargo, señales extrañas en el área geográfica de su posible emplazamiento, aportan evidencias de su existencia. A principios de los años 1900, un artículo en un periodico hindú, el Statesman, habló de un comandante británico que acampando en el Himalaya vio un hombre muy alto, vestido de claro, con pelo largo. Aparentemente, sintiéndose observado, el hombre saltó en la ladera vertical y desapareció. Para asombro del comandante, los tibetanos con quienes estaba acampado no mostraron sorpresa ante lo acontecido y le dijeron que había visto uno de los hombres que cuidan de la tierra sagrada. Un relato mas detallado de estos guardianes fue dado por Alexandra David-Néel, escritora y exploradora francesa, gran conocedora de la religión budista, quien a principios del siglo XX logró llegar a las lamaserías después de recorrer escarpados caminos, enfrentar adversas condiciones climáticas y la hostilidad de tibetanos, chinos e ingleses, permaneciendo catorce años en el Tíbet. Mientras viajaba a traves del Himalaya vio a un hombre moviéndose con una extraordinaria velocidad y lo describió así: ”Pude ver claramente su cara impasiva perfectamente en calma y grandes ojos abiertos con su mirada fija en un objeto distante invisible, situado en algun lugar en el espacio, el hombre no corrió,(…) procedia a saltos. Parecia como si hubiese sido dotado de la elasticidad de una pelota y rebotaba cada vez que sus pies tocaban el suelo: Sus pasos tenian la regularidad de un péndulo”. Los escritos de esta exploradora contribuyeron a difundir en Occidente la capacidad de los monjes tibetanos para entrar en profundos trances, levitar y dominar las sensaciones corporales, entre otros sorprendentes poderes psíquicos. c) El Rey del Mundo y su influencia ideológica: “A través de los siglos, los viajeros que se han adentrado al interior del Asia han comentado el espíritu del lugar que impregna todo el territorio. Desde los desolados vientos de las zonas altas y la dureza de los llanos inacabables cubiertos por la nieve, a cientos de kilómetros de algún lugar habitado, siempre están presentes las fuerzas ocultas. Un viajero chino del siglo XIX dijo: ‘Siempre oyes silbidos y gritos; y cuando intentas ver de dónde provienen, sientes pánico al no encontrar su origen’ [Hedio, Sven, My Life as an Explorer, traduc. de A. Huesbsch, Garden City Publishing Co., Nueva York, 1925, p.188]. En las montañas, declara Roerich, se escucha la trompeta de concha aunque no haya

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ningún monasterio cerca. Más allá de los campamentos, por la noche, se sienten cientos de presencias oscuras. Algunas personas han sentido con terror o con respeto una misteriosa presencia que han atribuido a la invisible influencia de Shambhala. “Ferdynand Ossendowski, que escribió durante la primera parte de este siglo [siglo XX], dice que cuando viajaba a través de Mongolia se dio cuenta que, a veces, los hombres y las bestias se detenían en silencio, inmóviles, como si estuviesen escuchando. Las manadas de caballos, las ovejas y el ganado, permanecían atentas o se acurrucaban en el suelo. Los pájaros dejaban de volar, las marmotas de correr y los perros no ladraban. ‘La tierra y el cielo dejaban de respirar. El viento no soplaba y el sol no se movía... todos lo seres vivos sentían el miedo e involuntariamente rezaban y esperaban su destino.’ [Ossendowski, Ferdynand, Beast, Men and Gods (Bestias, Hombres y Dioses), Edward Arnold, Londres, 1924, p.300]. “’-Así ha sido siempre -explicaba un viejo pastor y cazador mongol- cada vez que el Rey del Mundo en su palacio reza y observa el destino de todas las personas que viven en el mundo’. Porque en Shambhala, dice, ‘viven los regentes invisibles de toda la gente piadosa, el Rey del Mundo o Brahatma, que puede hablar con Dios igual que yo hablo con usted, y tiene dos ayudantes: Mahatma, que conoce el propósito de los acontecimientos futuros, y Mahinga, el que rige las causas de estos acontecimientos... Conoce todas las fuerzas del mundo y lee en las almas de toda la humanidad y también en el gran libro de su destino. De forma invisible rige sobre ochocientos millones de seres humanos que viven sobre la superficie de la Tierra y ellos cumplen todas sus órdenes’ [Ibid, p.302]. “No sólo en Mongolia, en todas partes de Asia Central, Shambhala, incluso aún hoy en día en la era del poscomunismo, ejerce una influencia muy real que trasciende todas las diferencias de lugar, raza o religión. Especialmente en las más desoladas regiones montañosas de Asia, que apenas han alcanzado la edad moderna, las historias y las canciones sobre Shambhala y los relatos del Rey del mundo, sus profecías y sus ejércitos, sus ayudantes divinos y sus ceremonias sagradas que tienen lugar en las cavernas subterráneas que, según se dice, atraviesan toda Asia Central, se cantan y se relatan sin tregua por todos los pueblos y se mezclan con las leyendas sobre Maitreya y el sabio guerrero Gesar-Khan, el rey heroico de los mongoles. Los mitos de un gran cambio a nivel mundial han nacido en ese entorno y permanecen a través del tiempo”. (Ibid, Capítulo III: Una Gran Abundancia de Religiones, págs. 49 y 50) Respecto del Rey del Mundo, LePage también aporta algunas descripciones interesantes, tomadas de textos kalachákricos del hindobudismo. Leamos: “... El Rey del Mundo. Está rodeado por una corte de dioses encarnados que le ayudan en su trabajo, conoce los secretos de la vida en otras estrellas y sistemas solares, y tiene a su disposición un aparato volador ‘hecho de piedra’ y toda clase de vehículos autopropulsados. Su palacio está hecho de magia, brilla durante el día y por la noche con un resplandor de diamantes y está adornado con gemas; de esta ciudadela, situada en el monte Merú, el rey, entronizado por su sabiduría y poder, nunca sale, porque el bienestar del reino entero depende de su continua dedicación.” (Ibid, Capítulo II: El Espejo Mandálico, pág. 33) 72. Confundiendo quizás el origen de los grandes adelantos tecnológicos logrados por la civilización humana antediluviana, Victoria LePage intenta demostrar que existe un “Círculo Interno” de la Humanidad dirigido por el Rey del Mundo, compuesto por iluminados, grandes sabios e iniciados, que desde Shambhala estarían rigiendo los destinos de los seres humanos desde tiempos inmemoriales, influenciándolos directa e indirectamente. Al respecto, después de mostrar la relevancia de los trabajos de Hapgood con los planos portolanos (ver nota 52 del capítulo anterior) como evidencia de grandes conocimientos tecnológicos provenientes de la Antigüedad, cita a los siguientes autores: “[John G. Bennet, filósofo y matemático inglés, autor de The Dramatic Universe]

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Cree que existió un pueblo de grandes hechiceros prehistóricos que eran, tanto intelectualmente como por sus hazañas de magia natural, insuperables maestros del reino espiritual, pero también maestros de la tecnología del mundo material, convirtiéndose en granjeros y pastores, astrónomos y constructores de puentes, miles de años antes de la Era Neolítica. Así, una clase dirigente, separada por el tabú del resto de la humanidad de la Edad de Piedra (como afirma el ocultismo) y que poseían técnicas espirituales especializadas y controles genéticos, así como también las primeras ciencias naturales, formaron un gobierno centralizado, ‘un Círculo Interno’ que ha persistido desde la época más distante al presente”. (...) En 1969, Bennet tradujo y publicó un ensayo del escritor sufí turco Hasan L. Shushud, que resume las propias conclusiones de Bennet destiladas a lo largo de toda su vida. El ensayo afirma: ‘La tradición afirma que durante miles de años ha existido un “Círculo Interno de la Humanidad” capaz de pensar desde el punto de vista de milenios y que posee conocimientos y facultades del más alto orden. Sus miembros intervienen de vez en cuando en los asuntos humanos. Hacen esto, no como líderes o profesores de la humanidad, sino de forma no directiva introduciendo ciertas técnicas e ideas. Esta intervención se realiza para rectificar desviaciones del curso predestinado de la historia humana. Este círculo interno, sostiene, concentra sus actividades en ciertas áreas y épocas cuando la situación es crítica para la humanidad.’ “Y Walter Owen, otro escritor inglés, dice sobre el mismo tema: ‘Los miembros de la Fraternidad no son ni omnipotentes ni arbitrarios. El libre albedrío, el núcleo de la voluntad del individuo, es inviolable. Ellos no hacen más que influenciar, puntualizar, persuadir o impedir. Sus métodos son la ley natural, y los materiales sobre los que trabajan son los deseos, las esperanzas, los temores, las pasiones, los apetitos, las antipatías, y los odios, los móviles egocéntricos de la humanidad que en masa todavía reverencia a los ídolos de la vivienda, el mercado, y la tribu...;’” (Ibid, Capítulo VIII: El Directorio Oculto, pág. 162). “Muchas tradiciones esotéricas la consideran [a Shambhala] el auténtico centro del planeta, la central energética espiritual del mundo y la tierra natal de una hermandad de adeptos de todas las razas y creencias que han influido en todas las religiones, en todos los avances científicos y en todos los movimientos sociales que ha conocido la historia. “Ernest Scott, miembro sufí de un grupo de investigación formado por cinco personas que han profundizado en los orígenes de los cultos religiosos más importantes de la actualidad, dice que sus investigaciones demuestran que se puede establecer un parentesco común entre todas las ramas de la tradiciones esotéricas, y que ese parentesco los lleva hasta Asia Central. La brujería, las distintas sociedades secretas occidentales, las creencias esotéricas budistas, la francmasonería, el sufismo, la teosofía, la alquimia y el vedanta; todas, dice, parecen haberse originado en Shambhala. ( Scott, Ernest. The People of the Secret, Octagon Press, Londres 985, pp. 173-74). Los sufís, que pueden rastrear sus orígenes en Asia Central hasta llegar a los tiempos prehistóricos, creen que las más alta cúspide de su jerarquía recibe instrucciones de Shambhala; es en Shambhala donde se supone que el Buda recibió el Kalachacra, la gran doctrina budista de la Rueda del Tiempo; al final de su vida, el maestro taoísta chino Lao Tzu (o Lao Tsé) volvió a Shambhala, aunque él la llamaba la Tierra de Tebu. Desde Shambhala vendrá Sri Kalki Avatara, el futuro salvador de los hindúes y el último rey de Shambhala durante esta era.” (Ibid, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, págs. 15-16). Desde un punto de vista opuesto a Le Page, y más concordante con lo que planteamos en este capítulo, Trevor Rasencroft en su libro Hitler, la Conspiración de las Tinieblas (título original en inglés: The Spear of Destiny [La Lanza del Destino], Capítulo XX: Agharta y Shambhala. Biblioteca Fundamental Año Cero, edición 1994), denuncia cómo por iniciativa de altos miembros de la secta ocultista Sociedad Vril de Berlín y de Munich, y

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pertenecientes a la jerarquía nazi, fueron enviadas dos expediciones al Tíbet entre 1926 y 1942, con el propósito de establecer contacto con grupos de iniciados denominados “Comunidades de las Cavernas”, y convencerlos de que consiguieran la ayuda de los poderes luciféricos de Agharta para la causa nazi: “Tres años después del primer contacto con los adeptos de Agharta y Shambhala, una comunidad tibetana se estableció en Alemania, con sucursales en Berlín, Munich y Nuremberg. (...) Los adeptos de Agharta eran conocidos en Alemania como la ‘Sociedad de los Hombres Verdes’, y se tomaron fuertes medidas para guardar silencio sobre su verdadero significado. (...) Las enseñanzas de este grupo tibetano (...) atrajeron la atención del Reichsführer SS Heinrich Himmler. Himmler creó una escuela de ocultismo en la sucursal de Berlín, y se impuso a muchos de los miembros de las capas altas de las Totenkopf SS, el Sicherheitsdienst y la Gestapo, la asistencia a cursos de meditación, trancendentalismo y magia. Himmler fue persuadido para fundar el Ahnenerbe, la Oficina de Ocultismo nazi. El Ahnenerbe incorporó a los miembros de la Orden Templaria de Crowley, del Vril y la Thule Gesellschaft en la Orden Negra de las SS. Sus objetivos eran llevar a cabo las investigaciones sobre la localización, las características generales, los logros y la herencia de la raza indogermánica. (...) Muchos de los cerebros académicos de Alemania fueron presionados a engrosar las filas del Ahnenerbe, que tenía cuarenta y nueve ramales. Tal era la influencia de Agharta en la Alemania nazi. 73 d) Conclusiones: Si confrontamos las pistas que la Biblia nos entrega acerca del posible centro de operaciones de las fuerzas ocultas, con toda la información anterior acerca del “Rey del Mundo” y su séquito de “dioses”, su misterioso reino “Shambhala” ubicado en “un alto monte en los extremos del norte” del Asia Central, con su sub-mundo “Agharta” del cual saldrían kilométricas galerías subterráneas hacia todas las regiones del planeta cuyo dominio “le fuera dado”, con su extensa y milenaria influencia ideológica a partir de un “círculo interno” de seres humanos “iniciados” que conforma la base de las religiones orientales y de los grandes movimientos ocultistas de Occidente, con su influencia dirigida en el devenir histórico y religioso de los pueblos, con sus conceptos aparentemente antibíblicos, en su origen, de la reencarnación, la brujería, la magia, los oráculos, la astrología, etc., con sus manifestaciones sobrenaturales y con su poderoso camuflaje físico-psíquico, podríamos tener perfectamente ante nuestra vista ¿por qué no? lo que hemos estado buscando a través de nuestra indagación: A las fuerzas oscuras extraterrestres y su cuartel general. A su líder, hábilmente oculto en un inaccesible lugar geográfico de la Tierra, desde donde estaría ocultando también su naturaleza e intenciones para que lo veneren los pueblos, las religiones y las ideologias ocultistas como el artífice de la tolerancia, la paz, el amor y las iniciaciones espirituales al más alto nivel, utilizando para ello el profundo conocimiento que posee de los principios psicoenergéticos del planeta y de los seres humanos, así como la interacción que existiría entre ellos. Y si una conclusión tal nos puede parecer del todo contradictoria y sorprendente, sobre todo por lo que implicaría para las religiones orientales y las sectas ocultistas de todo tipo, tengamos al menos en cuenta lo que la misma Biblia dice respecto de esta poderosa entidad: “Y esto no es sorprendente, porque el mismo Satanás se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia;” (2°Corintios, cap.11 vers.14-15). Si estuviéramos en lo correcto, ya que en este delicado tema que involucra a tantas religiones orientales también podría ser posible argumentar lo contrario, las fuerzas oscuras tendrían en la mítica Shambhala un centro de comando geográfico, real, excepcionalmente oculto, protegido mediante avanzada tecnología y por el secreto de

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sus innumerables seguidores, desde el cual dirigirían en forma coordinada las operaciones destinadas a manipular ideológicamente a la raza humana a través de la Historia, con el propósito de apartarla de los requisitos exigidos por el Plan de Contingencia para rescatarla de su condición caída, y lograr con ello sus propósitos de dominación y permanencia en el Universo. Sus enclaves de apoyo secundario, que necesariamente deberían tener por motivos estratégicos, podrían estar perfectamente camuflados tanto en el fondo de los oceános, mares y grandes lagos como profundamente bajo la superficie de la Tierra, todos ellos conectados entre sí por ese intrincado sistema de galerías subterráneas que como vimos partirían de Shambhala/Agharta y circundarían el globo. Desde dichos lugares se desplazarían por los centros poblados de la Tierra como acertadamente lo grafica el apóstol: "...como león rugiente,… buscando a quien devorar.” (1ª Pedro, cap.5 vers.8). El lector podrá comprobar que, a pesar de las claras evidencias que aportamos para llegar a estas conclusiones, las que incluso complementaremos en los capítulos que siguen, éste no es un planteamiento fácil de defender, porque aceptarlo significaría demoler de raíz los fundamentos de todas las religiones del Oriente que en conjunto suman más adeptos que el Cristianismo -y que evidencian una marcada superioridad espiritual en su práctica respecto de las religiones occidentales- y los de movimientos ocultistas y esotéricos que cuentan con miles de seguidores y simpatizantes por todo el mundo occidental. No obstante nos atrevemos a ser audaces en nuestra exposición y considerar al menos la posibilidad que si el “príncipe de este mundo” requiriera de condiciones ideales para poder ejercer hacia todo el planeta la influencia ideológica que según la Biblia se le habría permitido realizar, entonces nuestro punto de vista sería el que más se acerca a ello, permitiéndo incluso que su abarcante y expansivo accionar se pueda basar en sutiles e indirectos métodos de influencia, utilizando a los mismos seres humanos para que su intervención no sea descubierta. Como ya dijimos, el proceso llevado a cabo por las fuerzas oscuras es de suma complejidad por lo que no es fácil desenmascararlo. El poderoso ser que intentó engañar al Mesías y no lo logró, y que ahora lo estaría haciendo con sus potenciales seguidores -los seres humanos que podrían llegar a conocerlo-, actuaría siempre en diferentes niveles según corresponda a sus planes de dominación, y con una energía, organización, y voluntad de propósito inquebrantables, por lo que sólo los que estén atentos a sus múltiples efectos podrían llegar a darse cuenta de dónde proviene la verdadera causa ... y éstos, los de mentalidad más despierta, preocupantemente, son los menos. LA CONSPIRACIÓN EN LAS SOMBRAS Veamos a continuación cómo incluso es posible descubrir (en el plano secular por ahora, ya que en el próximo capítulo lo veremos en el contexto religioso) su solapado accionar en Occidente a través del surgimiento y consolidación en los últimos siglos de influyentes sociedades secretas, sectas esotéricas y castas familiares, cuyos miembros tejiendo intrincados lazos a partir de la fundación de la sociedad secreta Los Illuminati en Baviera el año 1776- se habrían infiltrado en las altas cúpulas del poder político, económico, religioso y militar de las naciones, conformando con su accionar coordinado una especie de gobierno oculto transnacional que estaría manipulando los hilos del mundo de acuerdo a los propósitos que ellos considerarían válidos como para justificar todos los medios posibles para llevarlos a cabo, a fin de establecer para su provecho un nuevo orden mundial. 74 “...un supuesto imperio invisible por encima de nacionalismos, bloques, amigos y enemigos, fronteras e ideologías, integrado por influyentes miembros de las agencias del

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contraespionaje, de la cúspide del ranking militar, de potentados de la banca intercontinental y de las grandes multinacionales, de la elite de científicos, del Vaticano, del cosmopolita estamento judío y de las sociedades secretas (sectas, escuelas esotéricas, masonería, etc.)75 y que incluso integran –como lo denuncia detalladamente en su revelador libro Las Cloacas del Imperio – Lo que Estados Unidos oculta al mundo, el periodista español Santiago Camacho (Editorial El Ateneo, 1°Edición 2004) influyentes ONGs (Organizaciones No Gubernamentales) en los EE.UU., que asesoran en términos económicos y geopolíticos a los personajes más influyentes del poder norteamericano. Al parecer, esta élite de seres humanos sedientos de poder no se habría dado cuenta de la manipulación que ella misma estaría sufriendo a su vez por parte de la obscura fuerza extraterrestre que la Biblia denuncia. En efecto, estaría siendo ingeniosamente utilizada por ésta para llevar adelante estrategias definidas de acción, destinadas a la obtención del siniestro objetivo que en este libro, entre otros trascendentales temas, pretenderemos desenmascarar. Un ejemplo de ello serían las grandes guerras fraticidas y genocidios del último siglo provocadas por el accionar oculto de esta manipulada cúpula por motivos económico-geopolíticos, que han llevado a millones de personas a una trágica muerte prematura, y que habrían servido para posicionarla ventajosamente en la cúspide del poder mundial, dejándola en condiciones ideales para los siguientes pasos del proceso ya aludido. Por otra parte, en un accionar paralelo elaborado también por la fuerza obscura y destinado a fortalecerla como brazo armado y visible de su solapado accionar, esta élite, en una decidida conspiración de silencio a partir del avistamiento OVNI de Kenneth Arnold y posteriormente del suceso ocurrido pocas semanas después en Roswell, Nuevo México, EE.UU., estaría pretendiendo monopolizar la información de lo que las naciones poderosas ingenuamente considerarían como evidencia real de un accionar extraterrestre en el planeta, cuyo hipotético prematuro contacto masivo los podría hacer perder el poder económico-geopolítico que han logrado obtener.76 En efecto, se ha especulado que un contacto extraterrestre, abierto y a nivel masivo, destruiría prácticamente los cimientos de nuestra civilización, la credibilidad de los fundamentos religiosos, políticos, económicos, tecnológicos y científicos en la cual se basa, y por lo tanto la Humanidad ya no daría crédito a sus líderes terrestres, perdiendo éstos sus considerables cuotas de poder. Ingeniosamente manipulada por las fuerzas obscuras, esta élite haría creer a los gobernantes de las naciones hegemónicas que están logrando dirigir ventajosamente a su favor tal hipotético contacto, impidiendo por todos los medios que la masa se pueda dar cuenta prematuramente de que los supuestos “hermanos del cosmos” están ahí afuera dispuestos a darse a conocer. Habrían logrado en este proceso –con los anzuelos que la fuerza obscura habría lanzado77- “atrapar” parte de su avanzada tecnología para la fabricación de increíbles ingenios aéreos, y pactado ciertos acuerdos con estas supuestas “entidades alienígenas” para “experimentar con seres humanos y animales”, etc., a la vez que prepararía en el más absoluto secreto un siniestro plan conducente a preservar su amenazada cuota de poder: simular una “invasión extraterrestre” para que – en una unión basada en el miedo - la Humanidad se ponga a su lado como un solo bloque contra los invasores (como lo dejara entrever el ex presidente norteamericano Ronald Reagan en un discurso que diera ante las Naciones Unidas durante su mandato, cuando dijo que la única forma en que la Humanidad se podría unir ...sería ante una invasión proveniente del espacio) 78. El objetivo perseguido con tal acción por esta ambiciosa cúpula, sería hacer creer a los gobiernos poderosos que evitando a toda costa tal contacto masivo con la Humanidad por parte de otras inteligencias sin un control de su parte, consolidarían su amenazado poder, por lo que una vez desatada esta audaz e irresponsable acción

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bélica sin precedentes asegurarían negociar a tiempo con los “sorprendidos invasores” antes que vayan a reaccionar a un eventual ataque, y convertirse así en los interlocutores válidos ante ellos en representación de la Humanidad, preservando así sus enclaves de poder. En realidad habrían logrado con ello las condiciones finales para el nuevo orden mundial que buscaban: La Humanidad alineada y las fuerzas extraterrestres oscuras gobernando con ellos. Como podemos ver, se trata de un acto tremendamente arriesgado desde el punto de vista bélico, a tal punto que si no fuera esta misma cúpula humana la que manipula el proceso engañando a esta coalición internacional hegemónica de gobiernos, bastaría a sólo un pequeño error de cálculo y los “extraterrestres” acusados injustamente de invasores y además agredidos por las fuerzas armadas de la Tierra podrían barrer literalmente con la civilización humana. De ser cierto todo lo que hemos planteado, y este inédito acto bélico no lograra ser descubierto a tiempo ocurriendo como tal como estaría siendo planeado, podemos al menos estar seguros que la Humanidad no sería aniquilada en esta irresponsable y egoísta escaramuza, ya que la fuerza obscura misma la estaría permitiendo en una especie de gambito ajedrecístico para consolidar el poder geopolítico de este gobierno en las sombras y utilizarlo luego para sus propios fines. No obstante, no tendríamos por qué ser todos engañados y participar de este acto de manipulación mutua entre las fuerzas humanas y extraterrestres del lado obscuro. Tan sólo debemos estar alertas y expectantes a lo que pudiera venir y prepararnos para ello. Lo lamentable es que para que dicho acto pueda ocurrir de manera justificada, las escaladas bélicas que debería provocar el gobierno en las sombras, especialmente en el Medio Oriente –con excusas de uno u otro tipo, manipulando a la opinión públicadeberían ser cada vez mayores, hasta provocar quizás el caos de la tan temida tercera guerra mundial, en la que las armas de destrucción masiva que entrasen en juego en esta inestable zona geopolítica –y quién sabe en qué otras naciones del globo por causa de acciones de represalia- la tornasen imparable, con miles o quizás millones de muertes, para así entonces poner en acción el siniestro plan en pos de su objetivo, que más que el del gobierno en las sombras, ...será el de la oscura fuerza extraterrestre que lo manipula: La simulada invasión alienígena, el supuesto ataque a las fuerzas “extraterrestres” que ellos han detectado, la negociación a tiempo y la tan ansiada síntesis: ...el Nuevo Orden Mundial. EL PROPÓSITO DE TAN EXTRAÑA PERMISIVIDAD Si todo lo planteado hasta aquí fuera cierto, es posible entrever entonces una extraña permisividad de parte de los Creadores Originales y sus fuerzas extraterrestres leales, ... un casi irritante “dejar hacer”. ¿Por qué? Tal vez como ya se vislumbra con más claridad, con el objeto de permitir al lado obscuro demostrar algo, tomando a la Humanidad y sus individuos como agentes o medios de prueba: Al parecer habrían sido encerrados deliberadamente en este planeta, a fin de poder probar fehacientemente que con su accionar a través de los seres humanos su rebelión no es justificable ni su influencia aconsejable para el Universo. El caso del patriarca Job de la Biblia revela en parte el propósito de esta permisividad. Es el más característico por cierto,79 pero también es posible apreciar cómo la humanidad se ha visto sometida a esta dura prueba a lo largo de su historia, al punto que muchos han llegado a dudar de la existencia de Dios ante el drama de la guerra, de las enfermedades, de las catástrofes geológicas, de la muerte de un niño, de injustas segregaciones raciales y sociales, etc.

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No obstante esta dolorosa permisividad estaría, como veremos, acotada por los colonizadores leales: Se habla en la Biblia de un Juicio Final, en el que después del veredicto volvería el Mesías a la Tierra “en gloria y majestad" a rescatar a los seres humanos que le fueron fieles y retomaron el camino y a destruir a los que con sus obras siguieron la senda ancha de la rebelión. El Libro revela que después de este trascendental acontecimiento se le permitiría a las entidades rebeldes extraterrestres contemplar los estériles resultados de su equivocada ideología durante un periodo de tiempo, para finalmente ser destruidos a fin de que lleguen a ser “...como si no hubieran existido" (Abdías, cap.16). Se prepararía por lo tanto, de acuerdo a las evidencias bíblicas, la purga final de los colonizadores rebeldes y sus seguidores, la que no sería menos drástica que las anteriores. Al contrario, debería ser la más abarcante, severa y definitiva, ya que no sólo se debería seleccionar a una nueva humanidad, sino que en este nuevo escenario, el del amor al Mesías y sus principios, las fuerzas leales quedarían ahora facultadas moralmente para destruir definitivamente a sus milenarios adversarios, a esa fuerza negativa que se ha opuesto hasta ahora a sus planes. En el próximo capítulo se desarrolla en forma amplia una hipótesis que engloba todo lo anteriormente dicho, la cual se plantea como un marco teórico-conceptual que pretende explicar la ocurrencia de los fenómalos en todas sus manifestaciones. Dicha teoría es complementada con novedosos y hasta revolucionarios planteamientos en los capítulos posteriores, escritos como unidades temáticas a manera de breves ensayos, que desde ya se espera puedan ser desarrollados en forma más completa por investigadores competentes. No siendo fácil explicar en forma convincente o creíble una teoría como la que se presentará a continuación, y teniendo presente aquél acertado refrán: “Es más fácil desintegrar un átomo que un preconcepto” (Einstein), se consideró necesario abrir paso a paso la percepción del lector hasta este punto, a partir del cual se lo invita a leerla con una base documentada que le permitirá digerir mejor su seguramente polémico contenido.

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Capítulo 7

COSMOGONÍA UNIVERSAL No es el hombre encerrado en su instrumento el que realiza los grandes descubrimientos, sino el que levanta la vista, observa y asocia conocimientos que parecían no tener relación entre sí. Juan Arentsen Sauer

Como acertadamente justifica sus notables aportes este reconocido médico oftalmólogo chileno recientemente fallecido, premiado en el año 1963 con la Medalla de Honor Harry Gradle, otorgada a quién más ha contribuido al avance de esta rama de la medicina, y autor de una novedosa teoría acerca de la naturaleza y comportamiento de la luz: “...toda investigación, como decía Einstein, es un rompecabezas que se va armando pieza por pieza con mucha paciencia, hasta que de repente brota la o las soluciones... Cuando alguien arma un rompecabezas complicado sin conocer previamente su solución, va armando grupos de piezas que parecen no tener relación entre ellos, hasta que aparecen piezas claves que reúnen los grupos que aparentemente no tenían relación entre sí, llegando al final a una visión de conjunto” 80. En efecto, haciendo eco de su prestigiada opinión, y habiéndose expuesto en los anteriores capítulos la notable relación que existe entre las múltiples manifestaciones de los fenómalos, es posible ya formular una teoría que, en una visión de conjunto, permita explicar su posible origen, su naturaleza, su contexto y sus propósitos. Si bien se hará referencia a varios escritos antiguos, nos referiremos mayormente a la Biblia81 para ilustrar muchas de las afirmaciones aquí expuestas. Lo anterior como ya dijimos, por las razones que se fundamentan en los capítulos 2 y 11. Se desea reiterar eso sí que esta teoría es tan sólo una especulación de carácter intelectual, cuyo principal objetivo es señalar una ruta -hasta ahora no explorada en forma integral- para la investigación de los fenómalos. Como ya se advirtió, en ningún caso vaya el lector a tomar esta teoría como una especie de religión sustituta, nueva ideología o algo parecido, puesto que no es ése su objetivo. Incluso no pretende ser la absoluta verdad acerca del espinoso asunto de los fenómalos, ya que incluso durante su posterior discusión o investigación podría experimentar correcciones y diferentes enfoques, quizás incluso un replanteamiento de todo o parte importante de ella, pero en principio es la conclusión a la que el autor ha podido llegar intuitivamente después de años de observaciones, comparaciones y cavilaciones acerca de todo lo relacionado con estos fenómenos, por lo que se considera un buen punto de partida para empezar a conversar en forma amplia de este importante y como veremos trascendental tema y que es el momento preciso para plantearla y darla a conocer, con sus méritos y con sus defectos. Antes de comenzar la lectura en este punto, se aconseja haber leído previamente los capítulos anteriores, y luego no dejar de ir consultando los capítulos que siguen cuando éstos vayan siendo citados, así como –en lo posible- ir leyendo todas las notas aclaratorias que se indican con un número correlativo y que se encuentran desarrolladas al final de este libro. Esto, por cuanto son muchas las implicancias y fundamentos que hay que ir tomando en cuenta para comprobar la veracidad o la congruencia de lo aquí afirmado, y el autor no es un escritor versado en prosa y redacción literaria cuyo estilo facilite la exposición fácil y amena de un tema de por sí complicado y polémico.

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Como último antecedente se quiere mencionar que, salvo la experiencia personal del autor, toda la información que ha sido el fundamento de la presente teoría está al alcance de cualquier persona común y corriente a quién le inquiete este tema y que tenga la intuición necesaria para atar cabos sueltos. No se requiere ser un investigador especializado para tener acceso a ella, sino sólo tener cierta inquietud intelectual y espiritual, la mente abierta y el criterio amplio. En otras palabras, no hay razón que justifique el que andemos a ciegas respecto de estos fenómenos, dejándonos manipular ingenuamente por intereses ocultos como posiblemente pueda haber estado ocurriendo hasta hoy. Esta reprensión fraternal va especialmente dirigida a los que lideran de algún modo estos temas en el mundo y que por su dedicación especializada pueden llegar con mayor facilidad a fuentes de información de más difícil acceso para el hombre común. LA HIPÓTESIS Los fenómalos corresponderían, en su conjunto, a una manifestación manipulada por entidades extraterrestres provenientes de una civilización superior, las que por razones que apenas vislumbramos, se encuentran divididas en dos bandos irreconciliables desde que uno de ellos se rebeló contra el orden establecido para el Universo habitado. En una época remota, el bando rebelde en expansión habría influenciado a las fuerzas colonizadoras de este sistema solar, las que por lo mismo habrían alterado el modelo de vida que se encontraban replicando, formando en los planetas interiores habitables ecosistemas que reflejaban su estado de rebeldía. En la Tierra fue el brutal ecosistema reptiliano de los Dinosaurios, que contemplaba la depredación y la muerte por parte de feroces especies carnívoras, al contrario que en el resto del Universo en el que todas las especies vivas se alimentan de vegetales. Cuando la situación se hizo insostenible al bando rebelde y sus seguidores se les declaró la guerra, librándose una batalla estelar en nuestro sistema solar que tuvo como resultados la aniquilación de los ecosistemas implantados así como la captura y encierro de estas fuerzas en el tercer planeta, nuestra Tierra, la que producto de la catástrofe quedó cual una lúgubre prisión, trastornada geológicamente, vacía de vida y envuelta en la oscuridad. Dada la naturaleza de la rebelión no fue posible enjuiciarlos y destruirlos de inmediato, puesto que a falta de pruebas más contundentes y definitivas, los seres inteligentes del Universo habitado habrían puesto en duda la justicia de tal veredicto. Debido a ello fue preciso -dentro de un estado de cuarentena que impidiera la propagación de la ideología contraria- poner en marcha un Plan de Contingencia que tenía como premisa darles la oportunidad a los rebeldes de poner en práctica su ideología, dentro de un modelo acotado de Universo, a fin de reunir las pruebas necesarias para su enjuiciamiento y sentencia. Para ello se escogió el mismo planeta de reclusión, la Tierra, el que se ambientó creando condiciones ideales de vida y seres inteligentes inocentes que a la manera de conejillos de indias pudieran ser influenciados por ambos bandos y decidir libremente a cual adherirse. Para ello, el mismo Creador, con la participación de las fuerzas leales, re-colonizó la Tierra, creando al Hombre a su imagen y semejanza. Como era de esperarse, y así estaba previsto en el Plan de Contingencia, la raza humana –que gozaba de libre albedrío- fue seducida por las entidades contrarias cayendo también en rebelión. No obstante este Plan tenía también prevista una sorprendente solución, la que estaba insinuada en el hecho de que la raza humana había sido creada a imagen y semejanza del Creador: La batalla ideológica la daría Él mismo encarnándose como ser humano, demostrando ante todo el Universo que en el ambiente

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del enemigo era posible elevar a la raza caída y de paso dejarlo en completa evidencia para justificar su total aniquilación. Producto de esa rebelión la vida en la Tierra, a diferencia de la del resto del Universo, se encuentra caída, degradada y sujeta a la muerte. No obstante, mediante la operación de dicho Plan, sería rescatada finalmente de tal condición. En este planeta se libra actualmente la batalla ideológica, con el Hombre como protagonista, durante un periodo acotado, al fin del cual, de obtenerse los resultados esperados por el Creador, el bando rebelde debería ser definitivamente aniquilado junto con los seres humanos que hayan decidido seguirlos. Elevada a un plano espiritual superior, una gran porción de la Humanidad lograría ser redimida de su condición caída y heredaría este planeta, purificado de su condición actual, reestableciéndose la armonía original del Universo creado. La última carta –desesperada– de los extraterrestres rebeldes, sería tratar de evitar el triunfo de este Plan de Contingencia y por ende su inminente aniquilación, desplegando todo su poderío para poner a la Humanidad, consciente o inconscientemente, de su parte. De ahí la actual proliferación in crescendo de múltiples e impactantes fenómenos de carácter anómalo, en todas partes del mundo, los cuales debieran abonar el terreno para la ocurrencia de especiales condiciones sociopolíticas, culturales y religiosas en la Tierra, a partir de las cuales, puedan desplegar su principal, decisivo y total esfuerzo para librarse de tal destrucción. LA TESIS 1. El Universo habría sido creado hace miles de millones de años por Entidades Inteligentes de un plano superior, quiénes utilizaron para ello energía condensada en un átomo primigenio, conteniendo en sí misma un avanzadísimo programa de desarrollo, a la manera de los modernos softwares o programas computacionales, para que dicha energía -mediante un comportamiento previamente codificado- se transformara en materia, campos energéticos y espacio-tiempo regidos por leyes preestablecidas. Al estallar y expandirse este átomo primordial se habría puesto en marcha dicho programa originando el Universo actual, con sus miles de millones de galaxias, quásares, estrellas, “hoyos negros”, “agujeros de gusano”, planetas, satélites, cometas, asteroides, polvo cósmico, nubes de gases, etc., incluido el tiempo, sometidos todos a leyes inmutables. (Ver Capítulo 8). El programa de desarrollo sería de tipo abierto, es decir, permitiría la posterior intervención directa de sus Autores, para incorporar la Vida como un proceso de equilibrio frente al comportamiento entrópico de la materia inanimada (como se sabe la materia inanimada responde a la Ley de la Entropía, que es la tendencia de la materia a desorganizarse, a perder energía, a descomponerse en sus constituyentes fundamentales, precisamente lo contrario de los organismos vivos que incorporan energía exterior a sus sistemas para ir organizándose en formas cada vez más complejas). El propósito perseguido por estas Entidades sería, como bien dice Von Daniken en su obra El Oro de Los Dioses, “adquirir experiencia viva”; es decir, enriquecer su existencia a través de la experiencia vivencial que les aportara su propia creación. 2. Para esta experiencia vivencial era preciso que el Universo creado pudiera ser habitado, como un sistema, por entidades inteligentes que pudieran coexistir en plena armonía y formaran una gran sociedad o familia galáctica en constante crecimiento y desarrollo, subordinada voluntariamente a sus Creadores Iniciales.

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3. Para ello los Creadores Originales habrían puesto en marcha un proceso que va de mayor a menor escala, de mayor a menor jerarquía, consistente en ir colonizando paulatinamente el Universo sembrando vida inmortal, principalmente vida consciente de sí misma, siguiendo un modelo semejante al comportamiento de una familia; es decir, habrían procedido de la siguiente manera: Crean directamente a los seres de más alta jerarquía y naturaleza, los cuales después de un proceso de desarrollo social, moral, espiritual y tecnológico (quizás de miles de años cada vez), guiado directamente por las Entidades Superiores, proceden a expandirse y a colonizar su entorno, replicando su cultura, sus principios morales y espirituales a la manera de sus Creadores Iniciales. Para ello adaptan los mundos que encuentran a su paso, dejándolos aptos para sembrar la vida (que no crean, sino que portan consigo mismos), en distintas formas y manifestaciones, diseñando variados ecosistemas, con su flora y fauna acordes con las características de cada planeta (tamaño, composición, gravedad, distancia a su respectivo sol, etc.), y los van incorporando a la familia galáctica mediante la formación o “creación” de entidades inteligentes inmortales semejantes a ellos, pero adaptados genéticamente al nuevo ecosistema. Este proceso de colonización no sería una creación en el propio sentido de la palabra, sino una conformación de vida inteligente distinta a partir de la original que ellos portan.82 4. Después de un período guiado de proliferación y desarrollo por parte de esta Confederación, los nuevos seres inteligentes, habiendo tomado plena conciencia de su pertenencia cósmica y de su subordinación jerárquica a las entidades superiores, más sabias y antiguas (propiamente sus padres o hermanos mayores) se expanderían a su vez incorporándose a esta cruzada de colonización con su propia capacidad creadora, ahora dentro de su propio ámbito de acción. 5. Cada vez que estos seres “creados” colonizaran a su vez nuevos mundos o nuevas realidades (por ejemplo reproduciéndose, o bien formando nuevas entidades a través de la manipulación de sus propios genes para adaptarlas a nuevos escenarios o bien, por qué no, incluso “vida virtual” al interior de avanzados computadores, etc...), serían los padres y por ende los guías espirituales y morales de su creación, exigiendo completa sumisión y lealtad a sus principios, plenamente coherentes con los de las civilizaciones más antiguas del Universo y con los de los Creadores Originales, asegurando así la Unidad dentro de la Diversidad. De esta manera el modelo original iría replicándose continuamente hasta abarcar con el tiempo todo el Universo creado. Ahora bien, esta hipótesis es válida sólo si las inteligencias creadas o replicadas pueden ir incorporándose y coexistiendo entre sí en perfecta armonía y dando todo el crédito y la honra a los Creadores Originales, de lo contrario tarde o temprano entrarían en pugna, desestabilizando y poniendo en riesgo la supervivencia de todo el sistema. Tomando como ejemplo la imperfecta sociedad humana podemos observar, por aplicación o por omisión, que es básico para vivir en armonía la existencia de dos principios fundamentales: el amor y respeto hacia los padres, “creadores” de sus hijos, y el amor y respeto entre los hermanos, formados iguales y con los mismos derechos por sus padres. Todos los hijos son hermanos provenientes de sus padres y todos los padres son a su vez hermanos provenientes de otros padres y así sucesivamente, hasta llegar a la más alta jerarquía, que son los Creadores o Padres originales. Si se ama y respeta a los padres se ama y respeta a las autoridades, si se aman y respetan los hermanos se aman y respetan los vecinos, las instituciones, los pueblos. En la Biblia podemos encontrar la siguiente cita: “’Amarás al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma y con toda tu mente’. Este es el primero y grande mandamiento. Y el segundo es semejante: ‘Amarás a tu prójimo como a ti mismo’. De

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estos dos mandamientos dependen toda la Ley y los Profetas” (Mateo, cap.22 vers.37-40). En estos dos mandamientos bíblicos estarían resumidos los principios básicos del amor y el respeto a los padres y el amor y el respeto entre los hermanos, claves para que padres e hijos sean Uno en propósito y acción. También, para reforzar lo anterior, encontramos en la misma Biblia estas citas de Jesucristo: “El Padre y yo Uno somos” (Juan, cap.10 vers.30), “Para que todos sean uno; como tú, oh Padre, en mí y yo en ti, que también ellos sean uno en nosotros... Yo les he dado la gloria que me diste, para que sean uno, así como nosotros somos uno... Yo en ellos y tú en mí, para que sean perfectos en unidad,...” (Juan, cap.17 vers.21-23). De estas reflexiones previas podemos derivar el sexto punto de esta tésis: 6. En algún punto de este proceso, previo a la creación humana, por alguna razón ajena a nuestra lógica y por lo tanto difícilmente explicable, se rompió la armonía original al trasgredirse la Ley Universal del Amor y Respeto a los Padres y a los Hermanos: La Ley Moral. Las entidades extraterrestres colonizadoras entraron en pugna. En la Biblia se nos brinda alguna información al respecto: “Has puesto tu corazón como corazón de Dios... Perfecto eras en todos tus caminos desde el día en que fuiste creado hasta que la iniquidad fue hallada en ti... Se ha engreído tu corazón a causa de tu hermosura; has corrompido tu sabiduría con motivo de tu esplendor” (Ezequiel, cap.28 vers. 6, 12-15 y 17). "¡Cómo caíste del cielo, Lucero, hijo de la mañana! Derribado fuiste a tierra, tú que debilitabas a las naciones. Tú que decías en tu corazón: ‘Subiré al cielo. En lo alto, junto a las estrellas de Dios levantaré mi trono y en el monte del testimonio me sentaré... sobre las alturas de las nubes subiré y seré semejante al Altísimo’.” (Isaías, cap.14 vers.12-14). En efecto, según revela la Biblia, uno de los seres creados al principio, de la más alta jerarquía, se habría rebelado contra los Creadores Originales, primero sutilmente y más tarde en forma abierta. ¿La causa? Hasta donde sabemos por el Libro fue la envidia y la soberbia, aunque tuvo que haber sido por cierto mucho más compleja, al punto que esta entidad posiblemente no se dio cuenta al principio de la magnitud del fenómeno que ocurría en su mente y con toda seguridad, en la medida que el proceso avanzaba y se hacia evidente, se le hizo notar en numerosos concilios con las jerarquías estelares, instándolo a que retomara el camino de la armonía. En este proceso, lento e irreversible, que pudo haber tomado cientos o quizá miles de años, esta entidad habría seducido, engañado y arrastrado consigo a una gran parte de los seres de esta zona del Universo, incluyendo a los que se encontraban colonizando nuestro Sistema Solar. Cuando la rebelión se hizo patente y fue preciso sofocarla, ya habría habido en los planetas interiores varios ecosistemas formados por aquellos colonizadores, que posiblemente albergaban vida inteligente. 7. Al estar divididos los propósitos, el enfoque del proceso creador de las entidades rebeldes fue obviamente cada vez más opuesto al original. Estos seres habrían colonizado al menos cuatro planetas de nuestro sistema solar en los que era entonces posible la vida inteligente, estableciendo en ellos condiciones de vida que se contraponían a la armonía del Universo, como una manifestación visible de su rebeldía. El primero de ellos, donde habrían establecido su centro de avanzada, habría sido el planeta que existió donde actualmente se encuentra la zona de los asteroides, conocido por la comunidad astronómica como Faetón.83 El segundo era Marte, el tercero la Tierra y el cuarto Venus. No podemos saber exactamente las condiciones de vida que implantaron originalmente en Marte, lo único cierto según los últimos descubrimientos científicos, es que hace “millones de años” existió agua y vida microscópica en él y además se ha revelado extraoficialmente que en su superficie se han detectado numerosas formaciones

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semejantes a pirámides y también una esfinge. En la Tierra por “millones de años” reinó un ecosistema reptiliano brutal y agresivo84. En Venus no ha sido posible investigar hasta la fecha si hay vestigios de vida pasada, dado las condiciones de su atmósfera tórrida y corrosiva. Tal vez estas condiciones le fueron implantadas, haciendo imposible la vida como la conocemos, o bien son una consecuencia de un suceso posterior. 8. En una primera fase de un plan magistral para extirpar la rebelión, les fue declarada la guerra y hubo una gran batalla en el cielo (léase “en el espacio”). Al respecto esta pista bíblica: “Entonces hubo una batalla en el cielo. Miguel 85 y sus ángeles luchaban contra el dragón.. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Y fue lanzado fuera el gran dragón, la serpiente antigua, que se llama Diablo y Satanás, el cual engaña al mundo entero. Fue arrojado a la tierra y sus ángeles fueron arrojados con él”. (Apocalipsis, cap.12 vers.7-9). ¿Cuántos cayeron con él? “Su cola arrastró la tercera parte de las estrellas del cielo y las arrojó sobre la tierra” (Apocalipsis, cap.12 vers.4). Producto de esta batalla, el quinto planeta, Faetón, habría sido totalmente destruido, estallando en miles de fragmentos de todos los tamaños. Como consecuencia de ello el planeta Marte, debido a su cercanía, habría sido arrasado por meteoros gigantescos que al chocar con su superficie evaporaron su agua y su atmósfera y lo desgarraron, destruyendo al parecer todo vestigio de civilización o de vida (mayor información en el Capítulo 9). La Tierra fue impactada también, aunque en menor grado producto de la mayor distancia al centro de la explosión, produciendo junto con la extinción total de los Dinosaurios y de su terrible ecosistema, el desmembramiento del súpercontinente llamado Pangea desplazando bruscamente las placas tectónicas resultantes hacia una ubicación similar a la actual, dejándola “desordenada y vacía” y en la cual “todo era un mar profundo cubierto de oscuridad y un gran viento iba y venía sobre las aguas” (Génesis, cap.1 vers.1-2). Respecto de Venus, es posible que la lluvia de meteoros haya provocado su condición actual, destruyendo la vida que posiblemente le haya podido ser sido implantada por aquellos colonizadores rebeldes. 9. Los colonizadores rebeldes fueron derrotados, minimizados en su poderío bélico y encerrados en la desolada Tierra, en el fondo de las aguas que lo cubrían todo (protegidos en gigantescas infraestructuras submarinas artificiales, o en ciudadelas construidas bajo la superficie de los continentes anegados, conectadas entre sí por kilométricas galerías) con una especie de “libertad vigilada”. En este escenario adquieren sentido las inmensas ruedas luminosas que se han visto desplazándose bajo los mares y las galerías subterráneas que se han descubierto en todo el mundo, producto de una alta tecnología, anterior a la actual Humanidad, que miden cientos de kilómetros de largo y cuyo origen se desconoce oficialmente (mayor información en el Capítulo 10). 10. Los rebeldes fueron derrotados físicamente, impidiéndoseles continuar su nefasta tarea colonizadora y en la Tierra –producto del cataclismo mencionado- habría sido borrado y sepultado su anterior ecosistema (el que a partir de los últimos siglos de nuestra Era comenzó a ser desentrañado al descubrirse los restos fosilizados de los grandes saurios en todos los continentes). Pero ahora hacía falta derrotarlos ideológicamente, para convencer al resto del Universo colonizado que era justificable su completa aniquilación sin transgredir la Ley Universal del Amor y el Respeto a los Creadores y al Prójimo.

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11. Los Creadores Iniciales, en total armonía con las altas jerarquías colonizadoras, pusieron en marcha con la colaboración de éstos, una segunda etapa de su Plan de Contingencia destinado a extirpar el “tumor canceroso” de la rebelión. Para esto, procedieron ellos mismos a la directa creación del Hombre “a su imagen y semejanza”, ordenando y adaptando la Tierra –ahora en cuarentena- a nuevas condiciones de vida que hicieran posible esta tarea. El propósito de esta creación sería demostrar en el mismo terreno de los rebeldes cuál ideología era la más conveniente para el Universo. Se utilizaría para esto al Hombre, la raza humana, como medio de prueba, como una especie de “conejillo de Indias”. El Hombre estaría expuesto a ambas influencias y dotado de libre discernimiento para decidir por sí mismo a cual adherirse. A este suceso se referiría la Biblia en su primer capítulo donde se relata el proceso de la creación de la raza humana, inmediatamente después de ordenar el planeta de su caótica situación geológica: “Hagamos al hombre a nuestra imagen, conforme a nuestra semejanza”, etc. (Ver Génesis, cap.1 vers.2 y 26, nótese el plural que ha sido resaltado en negrita en el texto bíblico). 12. Al inicio de este periodo y poco antes del proceso de reordenamiento geológico del planeta, los colonizadores leales, mediante un despliegue tecnológico y económico de inmensas proporciones que habla por sí sólo de la importancia de los sucesos que ocurrirían en la Tierra, colocan en el escenario en el que se desarrollaría la gran lucha ideológica -con el propósito de transmitirla fielmente al resto del Universo habitado-, una enorme estación espacial de monitoreo de avanzadísima tecnología: La Luna, la cual es instalada en una órbita de tal forma sincronizada que su cara visible apuntaría permanentemente hacia la Tierra para permitir así las labores de monitoreo, pero de tal manera camuflada que pareciera a simple vista un satélite natural, a fin de no influenciar el devenir “normal” de los futuros y cruciales sucesos que debían ocurrir en la Tierra a partir de entonces (mayor información en el Capítulo 10). 13. Al Adversario y sus huestes, a fin de asegurar la amplitud y eficacia de su futura influencia de manera que no quedara sombra de duda de los resultados de su perniciosa ideología, se les permitió asentarse en punto físico neurálgico del planeta, donde se cree que antes del Diluvio, por la posición coincidente de los ejes magnético y geográfico en aquel entonces, convergían las energías internas y externas de la Tierra: El Axis Mundi, ubicado en el Asia Central, lugar donde se establecieron fundando el misterioso e inaccesible reino conocido en las mitologías del Oriente como Shambhala, y su contraparte subterránea llamado Agharta. Asombrosamente, es posible comprobar que es de Shambhala de donde derivan las grandes religiones orientales como el lamaísmo, el hindu-budismo, el budismo zen, etc., y los conocimientos asombrosos de los grandes iniciados de la Antigüedad, principalmente los llamados chamanes, como también la brujería, la magia y los fundamentos esotéricos de todas las sectas ocultistas que han existido a través de la Historia, que revelan -cual más cual menos- los profundos conocimientos de los procesos naturales y psico-energéticos de la Tierra y del ser humano por parte de las entidades que habitarían Shambhala. En Agharta se dice, confluyen las grandes galerías subterráneas que estos seres habrían construido para acceder desde allí a diversos emplazamientos que habrían establecido en otros lugares del planeta, logrando así el medio preciso para permanecer ocultos y para ejercer una sutil y abarcante influencia sobre la Humanidad a través de todos los periodos históricos, desde aquél entonces hasta el final de los tiempos, cuando se deberían evaluar los resultados de ella.

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14. Creado el Hombre, se lo habría puesto en un escenario propicio para desencadenar el proceso de lucha ideológico en el que iba a ser protagonista involuntario; como ya se dijo, el “conejillo de Indias” en esta gran lucha ideológica de carácter cósmico. ¿De qué otra manera se explicaría entonces que el Hombre haya estado en contacto desde el principio con entidades puras y con entidades caídas? ¿Por qué se permitió este juego desde el comienzo? Como bien conocemos a través de la Biblia, el Hombre fracasó en su primera prueba de lealtad a sus creadores. Se le habría privado por lo tanto de la inmortalidad con la que había sido creado, para minimizar las consecuencias de su caída, dado que su carácter sería de difícil gobernabilidad de ahí en adelante (tal como lo ha demostrado ampliamente la Historia, la cual en gran parte no es más que la narración de conquistas violentas y hechos sangrientos). 15. Como se esparciría por toda la Tierra, era necesario desde una posición estratégica iniciar un proceso de evolución espiritual guiada que se opusiera al designio oculto de los colonizadores rebeldes y su líder, que hacía que los hombres se degradaran paulatinamente yendo hacia una auto-aniquilación segura. Es entonces que con la directa intervención de los colonizadores leales, a través del linaje de Set, tercer hijo de Adán, se forma una casta sacerdotal cuya misión fue iluminar a los seres humanos con la verdad acerca de la Creación, acerca de la gran lucha ideológica entre los Creadores Originales y las fuerzas del lado oscuro, acerca del Plan de Contingencia para liberar a la Humanidad de su estado de degradación y derrotar a los rebeldes a través de la intervención directa de la Divinidad en la persona del Mesías, y acerca de la absoluta necesidad de vivir en armonía con la Ley Moral que consideraba, además del amor al Creador y al prójimo, el respeto a las leyes de la salud física y mental. La revelación del Plan de Contingencia, que los Creadores Originales tenían previsto incluía la instrucción de la Humanidad en el sistema ritual que prefiguraba sus principales hitos: El sacrificio del Mesías para expiar la culpa de cada ser humano arrepentido, su intercesión ante el Padre por aquellos ante el juicio que investigaría sus vidas y la destrucción final del enemigo. 16. El linaje de Set, mientras cumplió fielmente este cometido a lo largo de las generaciones, permitió un freno importante de la degradación moral de la Humanidad y sirvió de contraparte a las ideologías luciféricas que comenzaron a surgir del Asia Central, región inserta en la entonces llamada Hiperbórea, provenientes de iniciados humanos asentados en ella denominados chamanes, los que habrían sido preparados en el reino oculto de los annunaki: Shamballá/Agharta. De estas ideologías contrapuestas en acción, ambas de alto nivel, surgieron avanzados conocimientos en todos los campos del saber, que culminaron con la aparición de grandes civilizaciones en la Tierra: Los grandes imperios de Occidente y Oriente, mejor conocidos como la Atlántida y Mu, situadas principalmente en grandes extensiones de tierras entonces emergidas (islas-continente y archipiélagos) que habrían estado en el Oceáno Atlántico y Pacífico respectivamente (podríamos incluir aquí también a la mítica Lemuria, una gran isla que habría estado ubicada en el Oceáno Indico, parte posiblemente de la civilización de Mu), acorde con el estado geológico de la Tierra en aquél entonces, cuando la inclinación de su eje habría sido distinta a la actual (repasar detalles en el Capítulo 5). 17. Por muchos siglos los habitantes de la Atlántida y de Mu, gracias a la influencia del linaje sacerdotal conformado por los descendientes de Set, fueron regidos por sabias leyes y principios, con lo que habrían sido un vivo ejemplo de virtud, pureza, alta cultura y tecnología para el mundo de la Antigüedad. En aquel entonces sus habitantes debían

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tomar a los representantes de este linaje como ejemplo de vida e imitarlos en conciencia, a fin de preparar a la Humanidad para las próximas etapas del Plan de Contingencia contra la rebelión. Por intermedio de ellos habrían tenido estrecho contacto con los colonizadores leales provenientes de otros planetas y por lo tanto directo acceso a sus elevados conocimientos y tecnología. 18. Dichas civilizaciones lograron levantar el vuelo mediante extraordinarias naves aéreas “... que podían volar incluso hasta las estrellas”. No es extraño entonces que hayan podido incluso explorar los planetas del Sistema Solar más cercanos a la Tierra, es decir Marte y Venus, como lo evidenciarían el famoso Calendario Venusiano de los Mayas y la Puerta del Sol de los Incas, así como las réplicas a escala menor de las más antiguas y ya para entonces destruidas pirámides marcianas (mayor información en el Capítulo 9), réplicas que se encuentran en Egipto86, en Centroamérica (Península de Yucatán), América del Sur (Perú y Bolivia), en China Continental87, bajo las aguas del Caribe y del Atlántico (con seguridad también bajo las arenas del Sahara), y las últimas -alrededor de dieciocho- que se han logrado descubrir por satélite, ocultas por la espesura del Amazonas colombiano. 19. Cuando “los hijos de Dios”, es decir, el linaje sacerdotal descendiente de Set, se mezclaron con “las hijas de los hombres”, comenzaron poco a poco a adoptar las costumbres de ellas y sus familias, lo que los terminó apartando de la senda que les había sido trazada como representantes de la luz que iluminaba al mundo. Debido a ello y a las influencias seductoras y sutiles de los colonizadores rebeldes caídos -que en libertad vigilada sólo podían actuar en forma solapada para producir la degradación humanacon el correr de los siglos la casta sacerdotal se corrompió, su luz se fue apagando y las formidables civilizaciones del mundo antediluviano terminaron degradándose. Sus sacerdotes y gobernantes pretendieron someter por la fuerza a los demás pueblos y dado que sus conocimientos tecnológicos se habían esparcido por todo el mundo antiguo, comenzaron a producirse enfrentamientos bélicos cada vez más peligrosos y de mayor alcance, en los que se hacía despliegue de una tremenda capacidad tecnológica. 20. "La Tierra se llenó de violencia..." (Génesis Cap.1). Ante esto, los Creadores Originales “viendo que la maldad de los hombres era mucha sobre la tierra” y que su extrema belicosidad ponía en peligro la integridad del planeta y con ello el éxito del Plan de Contingencia, decretaron el exterminio del mundo corrompido: Debido a una acción directa de parte de los colonizadores leales, fue desviado un asteroide de un tamaño y velocidad adecuados para que impactara en el lugar preciso y con la fuerza necesaria que provocara el hundimiento de las principales islas del arhipiélago atlante y que el eje de la tierra cambiara bruscamente su posición original, ocasionando el por todos nosotros conocido Diluvio Universal. Este suceso provocó la destrucción total de todo el mundo antiguo y su civilización, reduciendo al Hombre a un estado de barbarie. Tanto la Biblia como los diferentes textos religiosos de diversos lugares del mundo relatan este trascendental suceso 88 y de cómo hubo sobrevivientes especialmente escogidos por las entidades superiores para continuar la lucha ideológica iniciada en el Mundo Antiguo. 21. Terminado el Diluvio y bajo nuevas condiciones geológicas, geográficas y climáticas, los escasos sobrevivientes se expanden por el nuevo mundo, se multiplican y son guiados a un nuevo proceso civilizador con la directa ayuda de aquellos que lograron rescatar parte de los conocimientos y de los artefactos del pasado, principalmente los

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soberanos del Imperio de Occidente que lograron llegar a las costas de Marruecos en África con muchos sobrevivientes transformados en bibliotecas vivientes y los escogidos del Imperio de Oriente que se refugiaron en grandes cavernas en las montañas del Himalaya cuando tuvieron noticias de la inminencia del cataclismo anunciado un siglo antes (“Entonces dijo Jehová: ‘No contenderá mi espíritu con el hombre para siempre, porque ciertamente él es carne; pero vivirá ciento veinte años’” [Génesis cap.6, vers.3]). Gracias a ello, surgen en poco tiempo grandes civilizaciones regionales en diversas partes del mundo, como la de Egipto y la del Valle del Indo y posteriormente las de Sumerios, Chinos, Toltecas, Mayas, Incas, etc. Tal proceso fue guiado de alguna manera por los Colonizadores Leales, con el propósito de establecer una base de civilización -por sobre el estado de barbarie en que quedó la Humanidad después del Diluvio- desde la cual reiniciar la batalla ideológica. 22. Clave fue en esta lucha el surgimiento de los Sumerios, pues fue en la zona de Mesopotamia donde se establecieron los descendientes de Noé, pertenecientes al linaje de Set. El elevado estado de civilización que les fuera transmitido por los sobrevivientes que se asentaron en el Valle del Indo –Vallindos y Arios, quienes lamentablemente se terminaron autodestruyendo en una horrible pesadilla nuclear- permitió a Sumeria una gran influencia en el mundo antiguo, lo que facilitó a los descendientes leales de Noé difundir los principales conceptos del Plan de Contingencia, y abonó el camino para que uno de ellos iniciara un largo peregrinar que culminaría con la formación de un nuevo linaje para iluminar al mundo y preparar la llegada del Mesías en su seno: el pueblo de Israel. 23. En esta nueva situación, había que poner en marcha una nueva fase del Plan de Contingencia. En una relación cada vez más confrontacional, se puede decir que incluso más religiosa, era necesario formar un nuevo pueblo que fuera depositario de la ideología y los conceptos morales de los colonizadores leales, a fin de difundirlos por el mundo sin distorsión y oponerse a los de los rebeldes. En este punto de la historia humana se debía ser cada vez más específico, ya que correspondía ahora abonar el camino para la aparición del Hito Fundamental en la estrategia para vencer en la lucha ideológica al enemigo: el Cordero Expiatorio de la transgresión de la humanidad y el Modelo Definitivo de conducta de ésta, es decir, el Mesías. Aquí es donde se escoge a Abram, posteriormente bautizado por los Colonizadores como Abrahám (que significa “padre de muchedumbre de gentes”), oriundo de Ur de los Caldeos, descendiente del linaje de Set y además perteneciente al grupo de seres humanos leales de la civilización sumeria, quién como dijimos llegaría a ser el padre del pueblo israelita, el pueblo escogido por los Creadores Originales para iluminar al resto de la Humanidad acerca de los importantes aspectos del Plan de Contingencia destinado a la redención de la raza humana y a la extirpación de la rebelión: “... el misterio que había estado oculto desde los siglos y edades” (Colosenses, cap.2 vers.26), y de cuyo seno nacería el Mesías: “Jehová había dicho a Abram: ‘Vete de tu tierra, de tu parentela y de la casa de tu padre, a la tierra que te mostraré. Haré de ti una nación grande, te bendeciré, engrandeceré tu nombre y serás bendición. Bendeciré a los que te bendigan, y a los que te maldigan maldeciré; y serán benditas en ti todas las familias de la tierra’” (Génesis, cap.12 vers.1 al 3. La cursiva en negrita es nuestra). 24. El pueblo israelita se formó como tal en Egipto, de la descendencia de Jacob, nieto de Abrahám, por intermedio de José el hijo menor de Jacob, que según narra la Biblia se ganó el favor del Faraón, quién le permitió llevar a toda su familia a Egipto durante una

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época de gran hambruna. Con el correr del tiempo, ya desaparecido José y su familia, la numerosa descendencia de ellos, el pueblo israelita, fue convertida en esclava por los egipcios. Es aquí donde aparece Moisés, el "rescatado de las aguas". Este gran líder israelita, que por "extrañas circunstancias" llegó a formar parte de la corte del faraón Ramsés II (1304-1237 a.C.) como príncipe de Egipto, habría sido seleccionado y guiado desde el principio por los Colonizadores, para que rescatara a su pueblo de la esclavitud de Egipto y lo trasladara a la Tierra Prometida, a fin de asentarlo allí89 y convertirlo en la nueva luz del mundo, haciéndolo depositario y administrador de avanzadas leyes de salud, de una copia de la Ley Moral que rige al Universo entero: los Diez Mandamientos, y de un extenso conjunto de leyes y ritos cuya finalidad principal era prefigurar la futura misión del Mesías por la Humanidad. Es de todos conocida la historia de este pueblo, que a pesar de sus muchas viscisitudes logró mantener viva en el mundo la llama del conocimiento del Plan de Contingencia: Su largo peregrinar por el desierto antes de ocupar la tierra de Canaán dirigidos por Josué el sucesor de Moisés, sus jueces, reyes y profetas, sus continuas rebeliones y arrepentimientos, su amarga deportación a Babilonia durante el reinado de Nabucodonosor, su posterior y feliz regreso durante los reinados de Ciro y Artajerjes Longímano del Imperio Medo-Persa, de la abnegada reconstrucción del Templo de Jerusalén, etc., etc., hasta llegar a la época del Imperio Romano, ante el cual estaba sometido en el tiempo en que debía nacer el Mesías profetizado en sus escrituras sagradas (mayor información en el Capítulo 12). 25. De acuerdo a lo que narran los Evangelios Canónicos, el anunciado Mesías nació en Belén, un pequeño poblado de Judea, no como erróneamente lo esperaba su pueblo: el Mesías en Gloria y Majestad para liberarlo del yugo romano, sino en condición humilde, para cumplir la más importante y peligrosa misión que alguna vez halla sido encomendada a alguien: Uno de los Creadores Originales, Rey del Universo, mediante un elaborado y avanzadísimo proceso de inseminación artificial, sin perder su naturaleza original, fue engendrado como ser humano e implantado en la matriz de una joven virgen judía “desposada con un varón que se llamaba José, de la casa de David” (San Lucas, cap.1 vers.27), (es decir del linaje de Set), de la cual nacería en un mundo caído, en un territorio dominado por un cruel monarca judío (Herodes El Grande) y sometido al yugo del poderoso Imperio Romano bajo el cetro de Augusto César. Viviría en medio de la tentación al mal (con el consiguiente riesgo de caer y también degradarse), y hacerlo en tal estado de pureza que pudiera ser plenamente apto para ofrecerse a sí mismo como el Cordero Expiatorio de la transgresión de la Humanidad a la inmutable Ley Moral del Universo, abriendo así el único camino posible para el rescate de la raza caída, a la vez que su vida ejemplar pudiera proporcionar la fuerza moral y espiritual necesaria a los seres humanos que creyeran en Él, permitiéndole encabezar una nueva humanidad que demostraría con su vida y ejemplo la vigencia de la Ley Moral, el poder de sus altos principios y la necesidad de poner término definitivo a la rebelión de los colonizadores caídos y su líder. 26. El Mesías debía ser forzosamente uno de los Creadores Originales; es decir, uno de los que la moderna teología cristiana denomina Trinidad: El Padre, el Hijo y el Espíritu Santo, ya que al ser esta “Familia” la Autora de la Ley Moral, sólo uno de sus integrantes podía pagar el elevado precio de su transgresión por toda la raza humana. El sacrificio mesiánico no lo podría haber hecho un ser creado, por no tener en sí mismo la eternidad que abarcaba tal transgresión. Corroborando aquello uno de los evangelistas declara: “En el principio era el Verbo, el Verbo estaba con Dios y el Verbo era

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Dios. Este estaba en el principio con Dios.” (Juan, cap.1 vers.1 al 2). Este hecho vendría también a aclarar la necesidad de que el Hombre fuera hecho “a imagen y semejanza de Dios” (Génesis, cap.1, vers.26-27), ya que el mismo Creador se encarnaría como representante de esta raza, para vencer al adversario en su propio terreno sin más armas que la que el mismo Hombre disponía para ello: Los principios de la Ley Moral, que se resumen en estos dos preceptos: Amar a Dios por sobre todas las cosas y al prójimo como a sí mismo, el poder de la oración, el escudo de la fe, y la espada del espíritu que es la Palabra de Dios. 27. La muerte expiatoria del Mesías en la cruz y su vuelta triunfante a la vida habrían sellado la suerte de las entidades rebeldes, impidiéndosele de entonces en adelante a su líder la salida temporal de la Tierra hacia el Universo, ya que quedó totalmente desenmascarado en sus propósitos ante los seres no caídos. También habría abierto la puerta del rescate hacia la inmortalidad a los seres humanos que permanecerían fieles a los Creadores Originales. Lo primero porque el Mesías logró con su vida demostrar que era posible para el ser humano vivir en armonía con la Ley Moral, aún en un mundo caído, y porque el Universo entero pudo comparar la diferencia abismal entre la vida pura de Jesús y el actuar de los adversarios humanos y extraterrestres. Lo segundo, porque con la muerte expiatoria del Mesías los seres humanos (como individuos, no como raza) quedaban libres de la obligación, hasta ese entonces ineludible, de pagar con la muerte total y eterna la transgresión de la Ley Moral, a condición que aceptaran el sacrificio mesiánico y retomaran el camino de la armonía según las condiciones establecidas y divulgadas a la Humanidad por los Creadores Originales, con lo que quedaba establecida la condición y el procedimiento para recuperar la inmortalidad con la cual fueron creados al principio. Pero era necesario aún difundir esta “buena noticia” a toda la Humanidad presente y futura y permitir que se presentara en forma clara y contundente al expectante Universo, mediante el ejemplo de vida de los seres humanos leales al Mesías, las nefastas consecuencias del accionar de los rebeldes, dando lugar así a un examen o juicio definitivo de todas las acciones humanas y las de las entidades rebeldes, a fin de dictar y ejecutar con plena justicia las sentencias correspondientes, unas para la vida sin fin y otras para la completa aniquilación. 28. Con la proclamación y divulgación por todo el mundo del evangelio cristiano, se comienza entonces a preparar la última etapa de la lucha ideológica en la que, quiéralo o no, estaría involucrada toda la Humanidad. En este periodo se distinguen varias etapas, bien conocidas por la historia secular y religiosa, en que las fuerzas rebeldes suprahumanas pretendieron por todos los medios aniquilar la poderosa fuerza moral del cristianismo. Y he aquí una revelación fuerte: Para conseguir sus objetivos logran incluso infiltrar exitosamente a la misma iglesia cristiana primitiva, como el mismo apóstol Pablo lo denunció en su tiempo: “Porque el misterio de iniquidad ya está obrando, sólo espera que sea quitado de en medio el que ahora lo detiene.” (2 Tesalonicenses, cap.2 vers.7) . Como bien lo revela la Historia, el ya decadente Imperio Romano y el poder religioso-temporal que le siguió, persiguieron por varios siglos y encarnizadamente a los auténticos discípulos del Mesías. En efecto, en el periodo que va del año 64 hasta el 310 d.C. el cristianismo fue cruel y tenazmente perseguido por los emperadores romanos que veían en él una fuerza poderosa y sobrehumana que podía hacer tambalear los cimientos paganos del Imperio. Conocidos por todos son los aberrantes episodios en que Nerón alumbraba sus jardines con cristianos moribundos clavados a maderos y encendidos como antorchas, cuando

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fueron culpados del incendio de la ciudad de Roma (causado intencionalmente por Nerón mismo) iniciando la primera (64 – 68 d.C.) de las diez grandes persecuciones del Imperio al cristianismo, en la que sus fieles murieron por miles, incluyendo en ellos a los apóstoles Pedro y Pablo, quienes fueron ajusticiados en esa ciudad el año 67 (Ver Historia Eclesiástica, de Eusebio de Cesárea90, Libro Segundo, capítulo 25). Cuando, especialmente en los periodos de los emperadores Domiciano, Septimio Severo, Diocleciano y Galerio, los cristianos sufrieron las mayores persecuciones y eran -entre otras crueldades- motivo de entretención para los ciudadanos romanos mientras los devoraban las fieras en las arenas del Coliseo. Posteriormente, en el período que va del Siglo IV al Siglo XV, la iglesia cristiana como institución, vio corrompida totalmente su pureza doctrinal original, producto de lo cual sumió a la mayoría de sus fieles en la más absoluta oscuridad espiritual por más de mil años. Dicho proceso comenzó cuando el emperador romano Constantino -por motivos políticos más que por convicción espiritual- después de firmar el Edicto de Tolerancia de Milán el año 313 d.C. que terminó con las persecuciones, declaró al cristianismo religión oficial del Imperio, utilizándolo como instrumento de poder y dando lugar a la paulatina pero irreversible contaminación de la iglesia primitiva con las creencias paganas 91, desviándola de la senda trazada por Jesús. Como resultado, surgiría a partir del siglo VI la poderosa organización religiosa por todos conocida como la Iglesia Católica Apostólica y Romana, con la osada supremacía del poder papal por sobre los reinos europeos de la Edad Media y gran parte del Renacimiento, poder que, para asegurar su dominio espiritual y temporal, monopolizó el cristianismo y ocultó deliberadamente la verdad pura de éste al mundo de entonces, llenando su cuerpo doctrinal de fábulas preparadas ex profeso para dominar las conciencias por el temor y la ignorancia, incluso la de príncipes y reyes. De ahí surgiría posteriormente la prohibición expresa para los fieles –bajo pena de muerte– de leer la Biblia (durante la aparición de los primeros movimientos de la Reforma, puesto que hasta entonces ella se hallaba “oculta” en hebreo, en griego y en latín, idiomas que sólo entendían los más cultos representantes del clero). El papado consolidó su extenso dominio con las bárbaras Cruzadas, las Bulas, las Indulgencias, y el Tribunal de la Inquisición con sus crueles persecuciones, torturas y quemas en la hoguera, en las que la sangre de los mártires de Jesús corrió como un río.92 Todos estos excesos ordenados y/o sancionados por el Papa, a tal punto que el “Vicario de Cristo” lejos de actuar como el sucesor de Pedro, llegó a parecer en aquel entonces como dramáticamente lo expresaría Martín Lutero: “...el apóstol de Satanás.”93. 29. Producto de los mismos excesos y desmedidas atribuciones de la iglesia oficial, surgen a partir del siglo XV, del mismo seno de ella, es decir de algunos sacerdotes no corrompidos del clero, los primeros reformadores: John Wiclef en Inglaterra, Juan Hus y Jerónimo en Bohemia, etc., los cuales comenzaron a difundir el contenido de los escritos bíblicos entre sus contemporáneos, dejando con ello en evidencia los excesos del clero (en la difusión de los textos bíblicos, la mayoría manuscritos, contribuyeron en forma destacada los Valdenses y los Albigenses, pueblos montañeses de los Alpes que por su aislamiento habían podido mantener la pureza original de sus creencias cristianas), hasta la aparición en escena del gran reformador alemán Martín Lutero (1483-1546), sacerdote católico de mente abierta y gran temperamento, con su famoso petitorio de 95 argumentos clavado en las puertas de su abadía de Wittemberg, Alemania, en el año 1517, para protestar contra la venta de indulgencias y pedir que la Iglesia se “reformara” de sus excesos, con lo que daría un definitivo y gran impulso a la Reforma, la cual no fue otra cosa que la necesidad nacida dentro de los mismos representantes del clero, de volver a la religión pura de la iglesia cristiana primitiva, que postulaba “que el hombre

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podía ser salvo no por las obras o por la práctica de ritos religiosos sino por la gracia de Dios, manifestada en la fe o creencia profunda de que las trasgresiones humanas a la Ley Moral habían sido expiadas de una sola vez y para siempre con la muerte de Jesucristo en la cruz, y que la Biblia y sólo la Biblia es la única norma de fe y conducta para el creyente”. Este fenómeno se produjo gracias al estudio de las lenguas antiguas (hebreo, griego, latín) en las universidades adonde iban a estudiar los futuros sacerdotes católicos, estudio que los condujo directamente a los textos bíblicos que el papado mantenía oculto al vulgo en idiomas que no podía comprender. Posteriormente estos reformadores traducirían la Biblia al idioma de sus propios países. Conocidas son las traducciones al inglés de John Wiclef, al alemán de Martín Lutero, al francés de Juan Calvino, etc., que tuvieron como importante beneficio histórico colateral el haber contribuido a configurar el desarrollo idiomático de aquellos países. En este histórico proceso se aprecia claramente cómo una vez más los Creadores Originales, siguiendo el mismo procedimiento de depuración de sus representantes anteriores (el linaje antediluviano de Set en la Atlántida y Mu, las culturas y civilizaciones inmediatamente posteriores al diluvio, el pueblo judío), seleccionan cada vez hombres especialmente dotados por ellos, para darle nuevos bríos a la ya milenaria lucha ideológica, derrotando cada vez a los rebeldes en su empeño por manipular e intoxicar la conciencia humana, a la vez que dejando en completa evidencia sus obscuros propósitos y nefastos resultados. 30. La Reforma significó todo un fenómeno social y religioso en su tiempo, a tal punto que –pese a brotes de encarnizado fanatismo por parte de muchos que la adoptaron como alternativa religiosa al papado- el mensaje puro del Evangelio a los hombres volvió a brillar claramente durante un buen tiempo, en especial dentro de las llamadas naciones protestantes por excelencia como lo fueron Alemania, Inglaterra y posteriormente los Estados Unidos. También provocó un profundo cambio en la misma Iglesia Católica Romana, que se vio impulsada por estos importantes hechos a un proceso interno que buscaba terminar por una parte con los excesos y abusos de los miembros de la cúpula eclesiástica y por otra clarificar los puntos doctrinales puestos en duda por la Reforma. Tal proceso se denominó Contrarreforma y tomó cuerpo definitivo con ocasión del Concilio de Trento (1545-1563), terminando definitivamente con la época del Oscurantismo que marcó a la Edad Media y fijando el cuerpo doctrinal y la acción de la Iglesia Católica durante cuatrocientos años, hasta la celebración del Concilio Vaticano II el año 1964. 94 Actualmente, aunque ya casi velada su fuerza original por los nuevos ataques sutiles de los rebeldes que han conseguido nuevamente infiltrar las filas leales de las iglesias cristianas y difundir el error en su forma más eficaz (mezclado con la verdad), aún se palpan en parte sus beneficiosos efectos. 31. Dentro de este marco histórico-religioso tendría lugar el anuncio de la última y gran etapa del Plan de Contingencia para rescatar a la Humanidad de la aniquilación: La segunda venida del Mesías a la Tierra “en gloria y majestad”. En efecto, a partir del siglo XVIII, en diversas partes del mundo se despierta un inusitado interés por estudiar las profecías bíblicas que dicen relación con la segunda venida de Jesucristo. Se pueden mencionar entre los sucesos más destacables, el libro escrito en Chile por el sacerdote jesuita Manuel Lacunza 95, titulado La Venida del Mesías en Gloria y Majestad, que fuera publicado y difundido extensamente a partir de su muerte en 1801; la extensa labor realizada por el que fuera llamado “misionero universal”, el converso judío-alemán Joseph Wolf96, quién a partir de 1821 recorrió EE.UU., el Cercano Oriente, Asia y África difundiendo este mensaje; la primera conferencia europea que dio

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estudio a las profecías relativas al segundo advenimiento del Mesías en Albury Park, Inglaterra, en 1826; y el movimiento iniciado en los EE.UU. en el siglo XIX por William Miller 97, quien, interpretando las profecías bíblicas de los libros de Daniel y Apocalipsis, anunció la segunda venida del Mesías para una fecha determinada del año 1844. En este periodo ocurren importantes fenómenos sociales, geológicos, atmosféricos y astronómicos que muchos estudiosos de la Biblia relacionan con los anunciados por ésta para el tiempo del fin (mayor información en el Capítulo 13). Nacen además muchas sectas cristianas a lo largo y ancho del planeta cuyo contenido doctrinal base lo constituye este magno acontecimiento de consecuencias definitivas para la Humanidad. Mensaje que incluso, por las evidencias que resaltan de los escritos proféticos de la Biblia al compararlos con la época actual, ha comenzado poco a poco a difundir -aunque veladamente- la misma Iglesia Católica. 32. En el último tiempo, previo a la profetizada y como veremos necesaria segunda venida del Mesías, aparte de una casi descarada manipulación de los hilos del mundo por las entidades rebeldes, que lo han llevado a dos grandes conflagraciones mundiales, a múltiples enfrentamientos bélicos menores, a grandes represiones sociales, etc., comienzan a proliferar por todas partes y en forma creciente múltiples manifestaciones de lo que hemos llamado fenómalos: Los colonizadores rebeldes comienzan a manifestarse casi abiertamente a la Humanidad, aprovechando por un lado la apertura mental de ésta producto de los adelantos tecnológicos y de la conquista espacial, y por otro lado de los múltiples conceptos filosóficos y teológicos astutamente sembrados por ellos a lo largo de los siglos anteriores. Lo hacen en forma intencionada y planificada a todo nivel: Los gobiernos de las grandes potencias son absolutamente engañados por el “fenómeno OVNI”, despertándoles la codicia de llegar a poseer una tecnología que les podría dar la tan anhelada superioridad militar. Por otro lado engañan a los movimientos religiosos, esotéricos, espiritistas, etc., haciéndoles creer que se trata de manifestaciones de elevadas entidades espirituales con un mensaje contingente para la Humanidad. Han conseguido intoxicar en gran parte el verdadero mensaje para estos tiempos decisivos y aún no habrían terminado, pues estarían trabajando sin descanso para lograr su principal propósito: Imitar la segunda venida a nuestro planeta del Mesías, dentro de un contexto social y religioso tal que oculte totalmente sus verdaderos propósitos y así intentar lograr el fracaso definitivo del Plan de Contingencia, al apartar a la Humanidad del camino que le fue trazado en él. Esta es su última carta y están dispuestos a jugarla a fondo, ya que saben que se les acaba el tiempo. El engaño y la intoxicación será al parecer a todo nivel, por lo que es y será muy difícil dilucidar entre la verdad y el error. La misma Biblia dice al respecto de este gran engaño: “... y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aún a los escogidos” (Mateo, cap.24 vers.24). NOTA: Hasta aquí lo que se ha enumerado corresponde a hechos históricos verificables. En adelante lo que se expone corresponde a especulación basada principalmente en los estudios bíblicos del autor. Si bien ésta puede ser objetada con todo derecho por quienes interpreten en forma diferente las revelaciones bíblicas, se les anima a considerarla, más que desde el punto de vista religioso, como una especulación con fundamento bíblico dentro de la línea histórica del tema que estamos tratando, pues como se verá permite una posible y lógica explicación acerca de cómo podría concluir la gran batalla ideológica entre las fuerzas leales y las rebeldes. Hecha esta salvedad se invita al lector a seguir adelante.

33. En este momento, se estaría llevando a cabo en un lugar más allá del Universo, un trascendental proceso: un primer Juicio Investigador. Su propósito sería determinar el

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grado de responsabilidad en esta lucha ideológica de cada ser humano que haya vivido en la Tierra, y que haya sido inscrito alguna vez en el registro del Cielo que la Biblia denomina el Libro de la Vida, en especial del que ha sido profeso cristiano, y decidir si reúne o no los méritos para ser reincorporado a la Gran Familia Universal: “Porque Dios traerá toda obra a juicio, juntamente con toda cosa oculta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés, cap-12 vers.14). Este Juicio habría ya comenzado, primero con los que ya han muerto, y seguiría luego con los que estén aún vivos antes del fin. Todo ello estaría prefigurado magistralmente en el Antiguo Testamento de la Biblia, en los ritos simbólicos del Santuario Judío, cuyo principal oficiador, el Sumo Sacerdote, representaba al Mesías que intercede por la Humanidad. Su comienzo real estaría profetizado en el Libro de Daniel (Daniel, cap.8 vers.14; cap.9 vers.24-27), y su anuncio al mundo en el Libro del Apocalipsis (Apocalipsis, cap.14 vers.7). Cuando terminó el simbolismo del antiguo santuario y comenzó el proceso real habría sido al momento de la muerte de Jesucristo en la cruz. Al respecto de esto último, en los evangelios se menciona que en el preciso momento en que fallece Jesús la cortina del Templo de Jerusalén -que separaba el Lugar Santo del Lugar Santísimo- se parte de manera misteriosa de arriba hacia abajo, indicando dramáticamente que se ponía término a los ritos simbólicos y se daba paso a la realidad (Lucas, cap.23 vers.45). (Ver detalles del Santuario en la primera parte del capítulo 13). 34. Durante este periodo, las fuerzas ocultas comenzarían a disponer el escenario definitivo para la falsa venida del Mesías, escenario que se desarrollaría rápidamente en tres frentes: el religioso-filosófico, el científico-técnológico y el geopolítico-económico. (Ver detalles en el Capítulo 14). Todos ellos confluirían finalmente, como vimos en el Capítulo 6, en un suceso mundial de proporciones dramáticas, que otorgaría plena credibilidad a un repentino y masivo contacto de los “extraterrestres” con los principales gobernantes del planeta: Una escalada bélica a nivel global, en el que el uso de armas atómicas, químicas y biológicas amenaza con acabar con toda la civilización. Tal escalada sería imparable y cuando volver atrás parezca imposible, mediante una temeraria y arriesgada escaramuza organizada por el gobierno en las sombras para unir a las fuerzas antagónicas contra un enemigo común, se provocaría finalmente –tras delicadas negociaciones y aclaraciones- el descenso de los “hermanos del cosmos”, deteniéndose así la conflagración. Serían recibidos con los brazos abiertos por las autoridades políticas y religiosas del mundo y la civilización comenzaría a vivir una sorprendente etapa de “paz y prosperidad” a nivel global, producto de los avanzados conocimientos y normas morales que traerían los “recién llegados”, estableciéndose un Gobierno Mundial. 35. No obstante éstos, que se habrían ganado la plena credibilidad de las autoridades religiosas y políticas en todo el mundo civilizado, señalarían a un remanente de seres humanos que habrían descubierto el magno engaño a través de la Biblia y que no se han plegado a él, los cuales se obstinan en un comportamiento social y religioso diferente. Se les culparía de que la Tierra haya estado a punto de ser destruida “por desobedecer los designios del Creador”, y comenzaría con ello un proceso paulatino de presión social para ponerlos de su parte al principio y de abierta persecución después al no lograrlo. A todo aquél que disienta del nuevo orden se le impediría “comprar y vender” y en muchos países se les perseguiría a muerte. 36. Los Estados Unidos de Norteamérica, potencia dominante, lideraría este proceso traicionando los principios fundamentales de su Constitución que consagra el respeto a las libertades básicas del ser humano garantizadas por la separación de los poderes políticos y religiosos98. Es en este país y en sus principales aliados económicos y militares

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donde se utilizarían todos los medios tecnológicos de presión social y religiosa para convencer a los disidentes: Al principio se usarían las tarjetas magnéticas para bloquear sus créditos y compras y posteriormente sofisticados sistemas de radioescucha satelital para controlar sus transmisiones de telefonía e internet. Posteriormente se decretaría la implantación de poderosos microchips bajo la piel de la frente o de la mano que contendrían todos los datos de las personas, los que permitirían tener un control total de sus preferencias políticas y religiosas y además determinar rápidamente su posición física mediante la emisión de pulsos que serían captados por satélites conectados a sistemas computacionales y de posicionamiento global (GPS). Estos microchips subcutáneos comenzarían a reemplazar a las tarjetas magnéticas y al dinero líquido para las operaciones comerciales y financieras, logrando así que todo el que no lo tenga implantado no pueda “comprar ni vender”, apoyando de manera efectiva y letal la persecución de los disidentes99. 37. En este periodo se terminaría de anunciar el mensaje del evangelio en toda la Tierra. Los disidentes habrían dejado claro con su mensaje y ejemplo las condiciones del rescate y conseguirían que muchas personas se den cuenta del engaño y se preparen para la venida real de Jesucristo. Con ello terminaría el Juicio Investigador en el verdadero Santuario, morada del Uno, y decretado el destino final de la Humanidad comenzarían a manifestarse las plagas descritas en el libro del Apocalipsis capítulos 15 y 16, las que se sucederían rápidamente y a gran escala en diferentes lugares de la Tierra. El remanente que no se rindió sería a partir de entonces, completamente protegido por las fuerzas de los Colonizadores leales. 38. Terminado el primer juicio investigador y pasadas las plagas, el Mesías vendría por segunda vez a la Tierra para aplicar las sentencias, dando paso así a un primer juicio ejecutor y por ende recoger lo que la Biblia denomina la cosecha final. 39. Producto de las plagas y de la protección de los disidentes por fuerzas superiores, la humanidad condenada se daría cuenta entonces del engaño en que ha caído por su propia indolencia y cobardía. Se volvería furiosamente en contra de sus líderes humanos y extraterrestres, lo que provocaría la profetizada caída de la Gran Babilonia, la confusión religiosa que hasta entonces había imperado (Apocalipsis, cap.18). Entonces los habitantes del mundo se darían cuenta que -a medida que gira la Tierra- se agranda y brilla cada vez más lo que al principio era una pequeña “nube“ en el firmamento, hacia el oriente: El Mesías verdadero vuelve a la Tierra. 40. En este acontecimiento de características cósmicas, mientras los seres humanos rebeldes se esconden despavoridos, los fieles a Jesucristo que se encuentran muertos serían llamados a la vida, resucitando completamente transformados en su naturaleza física, inmortales y libres de las señales de la decadencia. Los justos que se encuentran vivos, al igual que los resucitados, serían transformados instantáneamente a la misma condición. Cuando la inmensa nave es completamente visible desde todos los ángulos del planeta y su imponente brillo enceguece a los que la observan, comienza el Gran Rescate: Innumerables naves más pequeñas descenderían con la velocidad del rayo recogiendo al remanente y a los resucitados dispersos por todo el planeta, ya que todos recibirían a Jesucristo en el aire, siendo llevados a la gran nave espacial en la que Él viene, el cual en esta oportunidad no se posaría en la Tierra. (mayor información en el Capítulo 14). Entonces un inmenso terremoto sacudiría simultáneamente toda la Tierra y la atmósfera se replegaría “...como un pergamino que se enrolla” (Apocalipsis, cap.6,

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vers.14) provocando torbellinos de más de quinientos kilómetros por hora con lluvias de granizos de gran tamaño (de más de 30 kilos según la Biblia), haciendo realidad la profecía del mismo libro, (Ibíd. vers.15-17; y cap.16, vers.17-21). Las ciudades caerían destruidas, las islas se hundirían y majestuosas marejadas inundarían las costas tierra adentro. Los que sobrevivan serían exterminados por las lluvias de granizo. La Tierra quedaría transformada en un abismo de desolación, oscuridad y muerte, sólo sobrevivirían los rebeldes extraterrestres, los que por un periodo de mil años quedarían prisioneros en un planeta en el cual no tendrían a quién engañar ni influenciar. El Apocalipsis representa este suceso con la figura de un ángel “que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Prendió al dragón... y lo ató por mil años” (Apocalipsis, cap.20 vers.1 y 2). 41. Los seres humanos rescatados serían llevados más allá del espacio, más allá del Universo físico: serían trasladados al lugar que la Biblia denomina el tercer cielo (Efesios, cap.4 vers.10, y 2°Corintios, cap.12, vers. 2 - 4), donde permanecerían con Jesús por mil años, mientras el Adversario y sus seguidores extraterrestres, con todo el resto de la Humanidad muerta y el planeta Tierra desolado, convertido nuevamente en el abismo del Génesis (cap.1, vers.1), quedarían durante el mismo periodo “encadenados” al no tener a quién engañar. Una vez en el Tercer Cielo, los redimidos serían puestos al día en los grandes adelantos de las civilizaciones no caídas, que por miles de años fueron progresando en conocimiento y sabiduría mientras el Hombre participaba en la batalla ideológica que se libraba contra las fuerzas opositoras. 42. En aquél lugar se daría inicio a un segundo Juicio Investigador, en el cual serían juzgados todos los seres humanos rebeldes que existieron alguna vez, desde el comienzo de la raza humana. También serían juzgados los alienígenas caídos y su líder “...el gran dragón, la serpiente antigua...” Este proceso duraría gran parte de los mil años. Los redimidos serían jueces en este trascendental proceso, a fin de certificar la plena justicia de las sentencias que en él se dicten: “Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar.” (Apocalipsis, cap.20, vers.4). 43. Terminado el periodo de los mil años, el Mesías volvería por tercera vez a la Tierra. Esta vez traería a todos los justos consigo. Vendría con la Ciudad de los Creadores Originales, que la Biblia denomina la Nueva Jerusalén, la que descendería majestuosamente y se posaría en la tierra de Palestina (Zacarías, cap.14 vers.3-5). Jesús llamaría a la vida a los miles de millones de seres humanos que murieron en estado de rebeldía a lo largo de la Historia, incluyendo a aquellos que perecieron con ocasión de su segunda venida. Todos se levantarían con la misma condición física, mental y espiritual que tenían al momento de fallecer: es decir, en decadencia y rebeldía. Con esto, el adversario sería soltado “... por un poco de tiempo” (Apocalipsis, cap.20, vers.3), “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar.” (Ibíd. vers. 7-8). 44. En una última y desesperada acción, los alienígenas rebeldes engañarían una vez más a los seres humanos caídos, haciéndoles creer que fueron ellos quienes los levantaron a la vida con su poder tecnológico, y que es preciso y urgente destruir a los invasores que han descendido con la Gran Ciudad, que son los culpables de la aniquilación y la desolación que se observa en la Tierra.

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Obviamente entre los resucitados en esta ocasión, se encontrarían mezclados con los hombres y mujeres condenados los más poderosos y fuertes guerreros, los más despiadados asesinos, los gobernantes más crueles, los combatientes más valientes, capaces y seguros de sí mismos, los grandes genios militares, los mayores cerebros en la fabricación de armamentos, etc. de la historia del mundo. Una vez preparados para la batalla se sentirían muy confiados en la victoria, porque además no combatirían solos: las fuerzas alienígenas están con ellos, con todo su poderío tecnológico. Este gigantesco ejército, el más grande, poderoso y desafiante que alguna vez se haya organizado en la Tierra, liderado por el autor del engaño y la maldad, marcharía contra la Gran Ciudad para destruirla: “Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento y la ciudad amada” (Ibíd. Vers. 9). 45. En el momento en que la Nueva Jerusalén esté siendo rodeada por las fuerzas rebeldes, se encendería el fuego eterno del que habla la Biblia y comenzaría la aplicación de las sentencias: “.. pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió” (Ibíd. Vers.9). La Ciudad cerraría sus accesos con los redimidos protegidos dentro, quiénes contemplarían la terrible escena, mientras la Tierra entera comenzaría a transformarse en un inmenso lago de fuego, en la que “... los elementos ardiendo serán deshechos y las obras que en ella hay serán quemadas.” (2°Pedro, cap.3, vers.10). Los Creadores Originales procederían con esto a aniquilar justificadamente a los milenarios adversarios y a sus seguidores o cómplices humanos: “Pero los impíos perecerán, y los enemigos del Eterno se desvanecerán; como la belleza de los campos serán consumidos; se disiparán como humo.” (Salmo 37, vers.20, versión Nueva ReinaValera 1990). “En esto consiste la segunda muerte: el lago de fuego. Todos los que no se hallaron inscritos en el Libro de la Vida fueron arrojados al lago de fuego.” (Apocalipsis, cap.20 vers.15, La Biblia Latinoamérica, Edición Pastoral). “Porque ya llega el día, ardiente como un horno. Todos los orgullosos y los que hacen el mal serán quemados como paja por el fuego de ese día. No quedará de ellos ni ramas ni raíces.” (Malaquías, cap.4 vers.1, La Biblia Latinoamérica, Edición Pastoral). El castigo sería justo a la vista de todo el Universo, y completamente proporcional a las faltas. Quién más haya transgredido más demoraría en ser finalmente destruido: “Y el diablo, que los engañaba, fue lanzado en el lago de fuego y azufre donde estaban la bestia y el falso profeta; y serán atormentados día y noche por los siglos de los siglos.” (Apocalipsis, cap.20 vers.10); “’... yo, pues, saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y te puse en ceniza sobre la tierra ante los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se quedarán atónitos por causa tuya; serás objeto de espanto, y para siempre dejarás de ser’.” (Ezequiel, cap.28 vers. 18,19). (complementar con lo expuesto en la última parte del Capítulo 13). 46. Finalmente, ya purificada la Tierra y sus habitantes, se recrearía ésta y se entregaría en herencia a los ya inmortales rescatados: “Después tuve la visión del Cielo Nuevo y de la Tierra Nueva. Pues el primer cielo y la primera tierra ya pasaron...” (Apocalipsis, cap.21 vers.1, La Biblia Latinoamérica, Edición Pastoral). Los Gobernantes de la Creación tomarían posesión del planeta Tierra renovado, instalando en él su Ciudad desde la cual gobernarían tanto éste como el Universo: “Entonces ví la Ciudad Santa, la Nueva Jerusalén, que bajaba del cielo, del lado de Dios... Oí una voz que clamaba desde el trono: ‘Esta es la morada de Dios entre los hombres: fijará desde ahora su morada en medio de ellos y ellos serán su pueblo y él mismo será Dios-con-ellos. Enjugará toda lágrima de sus ojos y ya no existirá ni muerte, ni duelo, ni gemidos, ni penas porque todo lo anterior ha pasado’.” (Ibíd. vers.2-4). “Los justos heredarán la tierra y vivirán para siempre en ella.” (Salmo 37, vers.29)

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Se restituiría con ello la armonía original y la continuación de la tarea creadora interrumpida, ocupando la humanidad redimida un sitial de honor entre los mundos creados, por dos razones fundamentales: 1) Haber sido el "conejillo de indias" en la lucha ideológica de la que dependía el destino del Universo entero, y 2) tener por líder y vencedor a uno de los Creadores Originales, habitando con ellos, encarnado para siempre como Ser Humano.100 COROLARIOS 

La única manera de distinguir dónde está y estará el engaño, evolucionar a un estado espiritual elevado y lograr salvarse de la destrucción inminente que espera a los seres que se han rebelado, consistiría en conocer y hacer exactamente lo indicado por los Creadores Originales, lo que habría sido revelado en los escritos especiales que ellos habrían legado como guía a la Humanidad: los textos bíblicos (remítase el lector al Capítulo 11). Este Plan de Contingencia para rescatar al ser humano y extirpar el cáncer de la rebelión ha experimentado aparentemente sucesivos fracasos a través de la Historia, debido a que el bando rebelde se ha opuesto tenazmente a su éxito desde el principio. Como el Plan de Contingencia preveía todas las alternativas que podrían llegar a materializarse, cada vez se ha debido seleccionar hombres o pueblos para difundir la luz a través de situaciones dramáticas por sus alcances y resultados, los que con el transcurso del tiempo terminaban siempre por ser nuevamente infiltrados, haciendo necesaria otra vez una nueva selección. Nada indica que esto no pueda seguir ocurriendo hasta el fin de los tiempos. Al parecer siempre será necesario un reavivamiento y con ello la consiguiente purga y selección de nuevos baluartes en esta milenaria lucha ideológica. Ambos bandos en pugna, originarios de la misma civilización estelar, poseerían un elevadísimo desarrollo mental y nivel de conocimientos intelectuales, tecnológicos y científicos. Podrían viajar a través de las distancias estelares sin dificultad alguna, contarían con poderosas y maravillosas máquinas para sus desplazamientos y conocerían y aplicarían a voluntad entre otros, los secretos de la invisibilidad y de la antigravedad101. Esto sería especialmente cierto en el caso de los vencedores, ya que como hemos visto los vencidos se encuentran con sus libertades de acción restringidas sólo a la Tierra. De acuerdo a la Biblia, la muerte debería ser una situación de insconciencia total, dado que el estado de aniquilación de la conciencia sería la consecuencia de la rebelión a la Ley Moral que rige el gobierno del Universo: “El pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado la muerte, y la muerte así pasó a todos los hombres, pues que todos pecaron.” (Romanos, cap.5 vers.12); “Todo lo que te viniere a la mano a hacer, hazlo según tus fuerzas, porque al sepulcro adonde vas no hay obra, ni trabajo ni ciencia, ni sabiduría” (Eclesiastés, cap.9 vers.10); “Porque los que viven saben que han de morir; pero los muertos nada saben, ni tienen más paga; porque su memoria es puesta en olvido“ (Eclesiastés, cap.9 vers.5-6); “Sale su aliento, y él vuelve a la tierra; en ese mismo día perecen sus pensamientos” (Salmo 146, vers.4). De acuerdo con esto último, la vida de ultratumba (es decir, de vida consciente después de la muerte) no existiría, lo que, por supuesto, se contrapone abiertamente con dos dogmas muy arraigados en la actualidad, ante los cuales consideramos necesario contraponer algunos argumentos:

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1) La difundida creencia dentro del cristianismo, que el alma de los muertos se va ya sea al cielo, al purgatorio o al infierno, dependiendo de cuáles hayan sido sus acciones en vida, y 2) la teoría de la reencarnación, tan en boga en los círculos intelectuales y filosóficos de hoy. Respecto del primero, existen fundados argumentos para afirmar que esta creencia no es bíblica, sino que se deriva principalmente de la filosofía egipcia y caldea, que influenciaron a la griega como herencia de las conquistas de Alejandro Magno, en especial al neoplatonismo al que adhirieron influyentes Padres de la Iglesia. Como ejemplo, citamos respecto del purgatorio: “La idea de castigar faltas veniales en penitenciarios o purgatorios es antigua. Los egipcios tenían el ‘kerneter’, donde se purificaban los pecadores. Los iranios y los etruscos han tenido también sus purgatorios. Platón instituye uno (Fedón y Georgias). Virgilio describe otro (Eneida, VI, 735-744). El cristianismo adoptó ese temperamento, tan útil para sus intereses, a partir de Gregorio el Grande. Pero los espíritus sostuvieron y han permanecido largo tiempo divididos sobre esa creencia. La existencia del purgatorio, negada por los nestorianos en el siglo V, después por los cátaros, valdenses, wiclefitas y husitas, sólo fue erigida en dogma por los concilios de Lyon en el siglo XIII, de Florencia en el XV y de Trento en el XVI.” (Luis Bourdeau, El Problema de la Muerte) 102. En los únicos cinco pasajes de toda la Biblia en que se habla de inmortalidad (1°Timoteo, cap.1 vers.17; Romanos, cap.2 vers.7; 1°Timoteo, cap.6 vers.16; 1° Corintios, cap.15 vers. 53 y 54; 2°Timoteo, cap.1 vers.10) ninguno relaciona este concepto con la idea de alma o espíritu consciente e independiente del cuerpo. De hecho, dicen explícitamente que Dios es el único que posee inmortalidad inherente, y que la de los seres humanos está condicionada al cumplimiento de la voluntad de Dios y que la encontrarán a través del Evangelio. La palabras néfesh del vocablo hebreo (que aparece más de 740 veces en el AT) y psijé del griego (que aparece 102 veces en el NT) que se traducen como alma siempre tienen el significado de ser viviente o alma viviente, alma, persona, personas, individuo, vida, vidas, familia, gente, etc., o se refiere a los apetitos naturales, a la mente o al corazón. La palabra hebrea ruáj (que aparece 378 veces en el AT) y la griega pnéuma (que ocurre 379 veces en el NT) que se han traducido como espíritu, significan aliento, viento, espíritu, ánimo, enojo, el principio vitalizador de hombres y animales, el asiento de las emociones, mente, el Espíritu de Dios, aire en movimiento, disposición mental, influencia o actitudes que gobiernan al hombre, seres incorpóreos tales como ángeles, demonios o espíritus malignos; el Espíritu Santo. El estudio de los más de 1.600 textos bíblicos en que se utilizan las palabras ‘alma’ o ‘espíritu’ da por resultado estas dos conclusiones básicas: 1) En ninguna parte se asocian al concepto de inmortal o inmortalidad, b) En ninguna parte se indica que pueda existir una entidad inmaterial fuera del cuerpo, o que se desprenda de éste al momento de morir y siga actuando de forma consciente. 103 Respecto del segundo, la explicación a grandes rasgos desde el punto de vista bíblico, sería la siguiente: Si bien podría ser perfectamente posible para los Creadores Originales implantar la memoria de un ser fallecido en un cuerpo por nacer (prácticamente un proceso de resurrección aunque con un cuerpo diferente), sería sólo para situaciones puntuales y plenamente justificables en el marco de esta gran controversia ideológica. Por lo que tal situación debería ser la

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excepción y no la regla. Como dice la Biblia: “Y de la manera que está establecido para los hombres que mueran una sola vez, y después de esto el juicio” (Hebreos, cap. 9 vers. 27). Lo anterior es concordante en dos puntos fundamentales, según los postulados bíblicos, con el Plan de Contingencia para el rescate de la raza humana: a. Que la muerte fue, es y será la consecuencia de la transgresión de los seres creados a la Ley Moral que rige la convivencia del Universo: “Cualquiera que hace pecado, traspasa también la ley; pues el pecado es transgresión de la ley.” (1ªJuan, cap.3, vers.4); “La paga del pecado es muerte.” (Romanos, cap.6, vers.23); “El alma que pecare, esa morirá” (Ezequiel, cap.18, vers.4); “Cuando brotan los impíos como la hierba, y florecen todos los que hacen iniquidad, es para ser destruidos eternamente.” (Salmo 92, vers.7). b. Segundo, que la inmolación o sacrificio del Cordero, es decir el Mesías, tendría por objetivo expiar con su muerte la culpa de la Humanidad y recuperar para la raza caída su condición original de inmortalidad: “Por cuanto los hijos participaron de carne y sangre, él también participó de lo mismo, para destruir por la muerte al que tenía el imperio de la muerte, es a saber, al diablo.” (Hebreos, cap.2, vers.14); “...siendo en forma de Dios, no tuvo por usurpación ser igual a Dios; sin embargo, se anonadó a sí mismo, tomando forma de siervo, hecho semejante a los hombres; y hallado en la condición como hombre, hecho obediente hasta la muerte, y muerte de cruz.” (Filipenses, cap.2, vers.58); “El herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados; el castigo de nuestra paz sobre él; y por su llaga fuimos nosotros curados.” (Isaías, cap.53, vers.5); “He aquí, os digo un misterio: Todos ciertamente no dormiremos, mas todos seremos transformados, en un momento, en un abrir de ojo, a la final trompeta, y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos transformados. Porque es menester que esto corruptible sea vestido de incorrupción, y esto mortal sea vestido de inmortalidad” (1°Corintios, cap.15, vers.51-53). De ser cierta la teoría de la reencarnación, el sacrificio mesiánico no tendría por supuesto, ningún sentido. Pero con justa razón algunos objetarán: ¿Cómo, pues, se podrían explicar entonces los numerosos casos de regresiones a vidas pasadas de un individuo, comprobadas clínicamente a través de la hipnosis? Como una posible explicación se aconseja investigar y profundizar en la hasta ahora desechada “teoría de la memoria filogenética”. No es posible una comprobación de ella todavía, pero los grandes avances en biología molecular, en los estudios de las “áreas silenciosas” del cerebro –que constituyen cerca del noventa por ciento de éste y cuyo funcionamiento es aún un misterio-, y la decodificación del genoma humano que está siendo llevada a cabo por connotados científicos a nivel mundial, podrían conducir a fascinantes descubrimientos en tal sentido. De acuerdo con dicha teoría, todas las experiencias humanas -en especial las más impactantesquedarían indeleblemente grabadas en el subconsciente del individuo, codificadas no tan sólo a nivel neuronal y molecular, sino que también a nivel genético. Tal información, producto de determinadas combinaciones de sinapsis o conexiones de impulsos nerviosos (memoria a corto plazo), sería transmitida posteriormente y en forma codificada por las neuronas104, hacia las innumerables moléculas bioquímicas que se distribuyen e interactúan de manera uniforme por todo el cerebro (más de diez trillones) y que conforman largos racimos de nucleótidos o de aminoácidos (memoria a largo plazo), y finalmente de ahí a los genes105 del ADN106 contenido en

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los cromosomas107 de sus respectivos núcleos celulares (memoria filogenética). Los descendientes por lo tanto recibirían de sus padres a través de los cromosomas heredados -además de la información de su futuro desarrollo físico- la memoria subconsciente de sus experiencias” 108. Ante una regresión hipnótica, se despertaría el subconsciente profundo del individuo, grabado en sus genes, aflorando a su estado consciente en estado hipnótico y éste vivenciaría por lo tanto las experiencias de sus antepasados como si fueran las propias, es decir, como si las hubiera vivido él mismo. Por supuesto aflorarían en primer grado las experiencias más dramáticas, las que hayan impresionado fuertemente al que las vivió. En consecuencia, si tal teoría resulta ser cierta existe la posibilidad que las personas no hayan experimentado vidas pasadas, sino que lo que “recuerdan” en estado hipnótico son las experiencias de sus antepasados, pero moldeadas o matizadas inconscientemente según las propias vivencias, carácter, temores, expectativas, etc. del sujeto, como si fueran las propias. Por último, a la luz de los fenómalos ya descritos con anterioridad, es posible incluso que entidades invisibles aprovechándose de esta memoria genética influencien en tiempo real a las personas sometidas a regresión hipnótica, engañando tanto al paciente como al especialista. El lector habrá notado cómo a partir del enunciado número 6 de la presente teoría, la mayoría de sus postulados están basados en lo que se conoce generalmente de los cuerpos doctrinales de las religiones hebreas y cristianas. Lo anterior tiene dos posibles explicaciones: la primera, que darán seguramente los detractores a esta teoría, es que el autor se estaría “colgando” de la aparente consistencia de los dogmas de fe de dichas religiones y que de alguna manera pretendería con ello postular una nueva corriente religiosa o bien difundir los principios de alguna ya establecida. La otra, que es la que se plantea a continuación y con la esperanza de que ojalá se entienda claramente, es la siguiente: Que las religiones, principalmente las judeo-cristianas, sobretodo en lo que finalmente desembocaron, son una deformación producto del limitado entendimiento humano, de revelaciones que fueron dadas alguna vez a nuestros antecesores acerca de un hecho que no es otra cosa que el real devenir histórico del Universo y de la raza humana. Son precisamente esas revelaciones, patrimonio de todos y no de una religión o secta determinada, las que se utilizan aquí en la forma más imparcial y objetiva que es posible en un planteamiento como éste, que tiene mucho de metafísico y especulativo, y que fácilmente podría interpretarse como religioso por personas con paradigmas fuertemente arraigados en este tema. Desde este punto de vista, las religiones no serían sino un conceptualmente equivocado conjunto de dogmas y rituales, mezclados muchas veces con temores supersticiosos, producto de un nebuloso y limitado entendimiento del intelecto y del espíritu humanos de una realidad mayor, cuyos resultados equívocos han servido muchas veces para que algunos de sus líderes obtengan influencias, poder político, social o económico en desmedro de la necesidad espiritual de los fieles. Respecto al éxito que siempre han tenido, a juicio del autor, éste podría radicar en tres factores principales que caracterizan a sus postulados religiosos: 1) Pretender con el cumplimiento de fabulosos y bien elaborados dogmas y floridos ritos, acallar las conciencias atormentadas por la tremenda incerteza de la vida, 2) pretender con la acción de buenas obras, ganar la aprobación o evadir la ira del ser superior al cual se invoca, y por último,

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3) pretender que la obtención de las promesas y los beneficios que ofrecen en sus cuerpos doctrinales, no necesariamente pasa por el requisito de renunciar a las transgresiones a la Ley Moral. Motivos y pretensiones por cierto muy humanas, pero que en nada influirían en este devenir histórico a no ser en perjuicio propio, si no es entendido correctamente como parte de un todo indivisible, en el que la experiencia religiosa no debería ser otra cosa que la relación personal que se logre con las entidades superiores, al comprender plenamente -y no tan sólo en el plano intelectual- este proceso histórico trascendental y abarcante, y que se debe evidenciar en un comportamiento acorde con dicha relación, sin tener que confinarla necesariamente a la pertenencia a una determinada corriente ideológico-religiosa sino por el contrario, a compartirla espontáneamente con otros que la hayan logrado, y a mostrar con el ejemplo propio a los que no lo hubieran, sus reales beneficios espirituales, a fin de ayudarlos a comprender y a actuar en plena conciencia y con total consecuencia, porque una revelación como ésta debería ser necesariamente para todas las personas que pueblan el planeta ... aunque no todas decidan aceptarla. Se invita al lector a investigar concienzudamente este novedoso punto de vista respecto al origen y consecuencias de los fenómalos, a cuestionarlo con fundamentos y a extraer de ello sus propias conclusiones. Los capítulos que siguen -todos complementarios a lo aquí expuesto- le ayudarán a formarse una idea más cabal y fundamentada, por lo que se aconseja su detenida lectura y meditación antes de formular los necesarios juicios de valor, que esperamos pueda compartir con el autor de este libro y con otros lectores.

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Capitulo 8

LA ENERGÍA... ¿CODIFICADA? Nada está inmóvil; todo se mueve; todo vibra.

El Kybalión

Un poco de ciencia aleja de Dios, pero mucha lo acerca. Louis Pasteur ... en la ciencia del siglo XX hay una tendencia a olvidar que un día habrá una ciencia del siglo XXI y aún del siglo XXX. Contemplado desde la distancia de los siglos futuros, nuestro actual conocimiento es totalmente insuficiente. Sufrimos pues, de un provincianismo de orden temporal, de una arrogancia que siempre indignó a las generaciones posteriores a los hechos históricos. Joseph Allen Hyneck 109

La comunidad científica ha tratado hasta ahora de explicar el origen y la existencia del Universo y de la Vida a través de diversas teorías. El requisito inherente que les exigen a éstas para que puedan ser consideradas plausibles es que involucren procesos que sean completamente naturales, sin la intervención de un Creador. Lo anterior está fuertemente influenciado por la aceptación universal de la teoría - aún no demostrada - de la evolución, sin mencionar los prejuicios propios del pensamiento intelectual actual en esas esferas, que en general se caracteriza por su falta de humildad y de espíritu abierto frente a lo que aún no se conoce. ¿Un Creador? Vamos, una creencia tal queda para la religión y sus adeptos, pero de ninguna manera para algo tan “serio”, tan “académico” como lo es la Ciencia, que exige de sus cultores la máxima rigurosidad del método científico para estudiar y explicar los fenómenos del entorno. Como si los órganos sensoriales de los investigadores y los instrumentos de medición que utilizan fueran equivalentes al método mismo, sin tomar en cuenta que aquéllos podrían ser limitados y éstos imprecisos. Tal dogmatismo, unido a la impopularidad o el descrédito que supone el atreverse a investigar en tal sentido, hace que se pasen por alto las numerosas evidencias que, por otros caminos, la misma Ciencia da de tal posibilidad. ¿Es posible un acto creador del Universo? Paradójicamente sin embargo, la teoría más aceptada en la actualidad para la formación del Universo, incluso considerando sus variantes y sus consecuencias, es la que precisamente podría dar la razón y el lugar a la intervención de una Entidad Inteligente que podría haber desencadenado el proceso original y su posterior y constante desarrollo y mantenimiento: La teoría del Big-Bang o la Gran Explosión110. Por otro lado, el mismo avance de la Tecnología permitiría explicar, aunque por ahora en forma incipiente y quizá en forma muy primitiva, la posibilidad cierta de tal intervención creadora. En efecto, con el asombroso avance de la informática y de la computación en los albores del siglo XXI, estamos en posición de atisbar la posibilidad de crear en el mediano plazo “realidades artificiales” a un nivel menor que el de nuestra propia realidad y del todo controlables por el diseñador de ellas. Universos cerrados (como lo es el nuestro), tan grandes como queramos o podamos diseñarlos. Nos estamos refiriendo a la Realidad Virtual111, tecnología informática que permite el diseño y funcionamiento de mundos que existen bajo leyes establecidas por el programador.

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Tal tecnología está aún en sus inicios pero ya se vislumbra su tremendo potencial y alcance, a tal punto que se estima que en corto tiempo se podrán realizar viajes a lugares ideales o actualmente inalcanzables, adoptando como propio un determinado cuerpo virtual e interactuar con otros cuerpos y elementos también virtuales, con tan sólo echar a correr un programa y conectarse a los elementos necesarios 112 que permitan que nuestro cerebro interprete como imágenes y sensaciones reales los impulsos eléctrico-magnéticos convenientemente codificados que el programa le envíe. Lo anterior, unido al notable progreso en el campo de la I.A. (Inteligencia Artificial) que permite extrapolar que en un futuro no muy lejano pueda llegar a ser posible la toma de conciencia propia de determinados programas computacionales, es decir, que se vuelvan inteligentes, lo que unido a lo anterior podría dar lugar a la “creación” de mundos virtuales con “seres vivos” e “inteligentes” que por supuesto, jamás podrían salir fuera de sus realidades o espacios virtuales por no estar en su naturaleza “física” el hacerlo, aunque sí el programador podría, asumiendo la forma que quisiera o con simplemente su voz o tal vez sólo con su pensamiento, interactuar y comunicarse con ellos, al mismo tiempo que tendría la posibilidad, dependiendo de la complejidad y perfección de su programa y de su equipo, de tener un total control de los actos de su “creación”. En este sentido, la “materia” y su comportamiento energético que formarían parte de tal universo virtual no sería otra cosa que la energía electro-magnética del equipo que respondería a las leyes e instrucciones establecidas de antemano por el programador en su software computacional. ¿Comenzamos ya a vislumbrar algo respecto a la posibilidad cierta de un Acto Creador? Sigamos acumulando todavía más evidencias tecnológicas y/o científicas que nos permitan especular en tal sentido. ¿Qué es realmente la materia? Los hallazgos de la física moderna, específicamente la relativista y la cuántica, así como los de la química moderna, están provocando una total revisión del concepto de la materia que nos rodea y de la cual estamos formados, al menos tal y cómo la conocemos, palpamos y concebimos cotidianamente. Ya Albert Einstein (1879–1955) demostró la estrecha relación existente entre la materia y la energía, elegante y poéticamente expresada en su famosa fórmula, considerada por muchos como la tan buscada piedra filosofal de los antiguos alquimistas: e = m.c² Donde e = energía, m = masa, c² = velocidad de la luz elevada al cuadrado.

Que es del todo cierto que la masa de un cuerpo es nada más y nada menos que energía muy concentrada, quedó dramática y dolorosamente demostrado en las ciudades japonesas de Hiroshima y Nagasaki a fines de la Segunda Guerra Mundial, cuando en fracciones de segundo una pequeña cantidad de materia se transformó en tal cantidad de energía que las borró prácticamente del mapa junto a sus miles de habitantes113. La física moderna, específicamente la física cuántica, ha podido demostrar que los átomos, a diferencia de cómo pensaba el filósofo griego Demócrito (460-370 AC), no son cuerpos duros, indestructibles e impenetrables, sino sistemas compuestos que constan de muchas partículas. La estructura tradicionalmente conocida del átomo es la que propuso el físico neozelandés Ernest Rutherford (1871–1937), que consiste en un núcleo rodeado de uno o más electrones (dependiendo del tipo de elemento) a semejanza de un minúsculo sistema planetario. Pero respecto a este modelo se ha podido demostrar dos

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cosas sorprendentes: primero que en el interior del átomo hay casi sólo espacio vacío 114 y segundo que los componentes de éste no son sólidos. En el caso de los electrones, sus órbitas no pueden ser definidas con precisión, sino que tales partículas parecen estar difuminadas y repartidas como una nube por todo el átomo (Principio de Indeterminación de Werner Heisenberg)(1901–1976). A su vez como todos sabemos, el núcleo de un átomo está compuesto por otras partículas más pequeñas: los neutrones y los protones, pero como quedó demostrado en los años sesenta cuando los físicos bombardearon un núcleo atómico utilizando el gigantesco acelerador de partículas SLAC de la Universidad de Stanford, California, EE.UU., los protones y neutrones no son cuerpos sólidos, sino que están constituidos por partículas aún más pequeñas las cuales revolotean a su vez en círculos en el territorio del núcleo. Tales partículas internas se conocen como quarks. Se estima que un quark sería por lo menos cien billones de veces menor que un protón. Así resta y sigue, los componentes del átomo serían cada vez más pequeños hasta llegar a la conclusión actual que los más diminutos tendrían un volumen cero, lo que permite teorizar que, o serían puntos sin dimensión; es decir, que tendrían concentrada su carga y su masa en un punto de dimensión y volumen cero, lo que de acuerdo a la teoría de la relatividad sería un absurdo puesto que entonces deberían tener masa infinita115, o bien, de acuerdo a lo que postula la moderna “Teoría de las Cuerdas” de la mecánica cuántica, las más minúsculas partículas elementales no serían puntos sin dimensión, sino hilos o cuerdas elásticas representadas en una sola dimensión, la longitudinal. Simples filamentos capaces de ser estirados como una goma, los cuales serían capaces de vibrar en todas direcciones y por lo tanto a pesar de tener un volumen cero, al girar y oscilar ocuparían una diminuta región tridimensional, comportándose por lo tanto como masa116. Pero en este caso ya no estamos hablando estrictamente de masa, puesto que las cuerdas serían unidimensionales, sino de vibraciones de “algo” que, si se comporta como masa, de acuerdo a la fórmula de Einstein (E = m.c²) debería ser nada menos que energía comprimida que vibra, que al girar y oscilar ocupando con sus movimientos un espacio tridimensional, formaría unidades básicas de masa, las partículas elementales más pequeñas del átomo, sus componentes fundamentales. De acuerdo con esto, las distintas partículas elementales no serían otra cosa que cuerdas con diferentes frecuencias de vibración y oscilación, y tal vez las distintas agrupaciones de ellas y de los átomos que constituyen, que formarían a su vez los tipos de elementos conocidos, se deberían a las diferentes longitudes de onda de la energía vibrante base. La materia estaría entonces constituida por cuerdas o hilos de energía “encogida” a una determinada longitud de onda y sus diversos comportamientos dependerían en cada caso de los respectivos valores tanto de las frecuencias de vibración y de oscilación, como de las longitudes de ondas involucradas (siendo el caso más característico el de los corpúsculos o cuantos de luz, que no son otra cosa que “paquetes de energía” con longitud de onda “comprimida” a un valor menor). No sería extraño llegar entonces a descubrir que las diferentes combinaciones de estos factores – incluyendo posiblemente otros- estuvieran convenientemente codificadas para lograr la materia que conocemos así como sus efectos físicos y químicos (e incluso dimensionales ya que, según postula el afamado Stephen Hawking, dentro de estas cuerdas -a nivel de “distancia de Plank”- podrían estar “trenzadas” dimensiones adicionales a las tres conocidas, a semejanza con las fibras al interior de un cabello, el cual a distancia parece una línea unidimensional). De ser correcto este concepto es entonces revolucionario, puesto que nos permite entender que los átomos y por lo tanto la materia que conocemos y que compone el Universo físico, tanto visible como invisible, no sería otra cosa que espacio vacío117,

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dominado por fuerzas y campos118 producidos por energía vibrante codificada, comportándose de acuerdo a leyes preestablecidas119. Pero, ¿preestablecidas por quién? ¿Ya podemos vislumbrar más claramente que es posible la existencia de un Programador, de una Mente, de un Entidad Inteligente responsable de la creación de este Universo? ¿Y que nosotros no podríamos por nuestra propia cuenta tener acceso a Su realidad, pero sí Ella a la nuestra y que las leyes del espacio-tiempo que nos rigen no necesariamente deberían ser válidas en la Suya? De ser así, ¿no sería también posible que nuestra realidad espacio-temporal no sea tal, sino que la percibamos así debido a que nuestros cerebros y por ende nuestros sentidos están también sujetos a las mismas leyes y además adaptados intencionalmente para captarla dentro de un cierto rango preestablecido?

Fig.4: En este esquema puede apreciarse como una onda va comprimiéndose hasta convertirse en partícula.

“Qué es real? ¿De qué modo definirías lo real? Si te refieres a lo que puedes sentir, a lo que puedes oler, a lo que puedes saborear y ver, lo real podrían ser señales eléctricas interpretadas por tu cerebro” (Morfeos a Neo, The Matrix). Cabe recordar aquí la intuitiva afirmación hecha en el siglo XVIII por George Berkeley, obispo de Cloyne, en Irlanda: “¡La materia no existe! Lo que percibimos como sustancias sólidas, por ejemplo la madera o el hierro, no son otra cosa que una impresión que Dios hace que se produzca en nuestro cerebro”. A pesar de haber sido contradicho desaforadamente por su crítico el doctor Samuel Johnson quien, pateando una gran piedra con rabia, exclamaba al mismo tiempo: “¡Esta es mi refutación!”, parece que la Ciencia y la Tecnología, a pesar de la reticencia de la misma comunidad científica, le estaría dando la razón. Si la materia no nos parece una ilusión -y para ello valga la contundente refutación de Johnson- seguramente se debe a que la multitud de seres que poblamos tanto la Tierra como el Universo, estamos formados por la misma clase de energía vibrante sometida a leyes preestablecidas, y como ya dijimos, adaptados nuestros sentidos para percibirla según los rangos que se nos hayan dado dentro del espectro electromagnético, de tal

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manera de hacer posible nuestra experiencia de vida. Por lo tanto, el hecho que los objetos que nos rodean presenten diferentes formas y estados y podamos modificarlos, transformarlos, tocarlos y sentirlos, no se debería a la materia misma sino a esas leyes preestablecidas que rigen el comportamiento de la energía que provino de la Gran Explosión original, comportamiento inteligentemente programado por la posible Entidad que provocó tal suceso y que sería a su vez la fuente de dicha energía. ¿Qué es realmente la vida? A partir del descubrimiento por Watson y Crick de la doble hélice del ADN el año 1952 120, la Biología tradicional incluyendo en ella a la Genética de Mendel, experimentó toda una revolución que dio lugar a la actual Biología Molecular, a través de la cual los bioquímicos - entre otros importantes estudios y descubrimientos - han estado intentando descifrar el misterio de los orígenes de la vida. Al hacer objeto principal de su investigación a las bacterias, sobre todo las unicelulares, estos dedicados y entusiastas científicos han podido comprobar que lejos de tener con esta elección - como era su propósito - un objeto simplificado de estudio, cada una de éstas era “en sí misma un universo completo”. Si bien se ha logrado identificar el comportamiento de muchos de los componentes tanto de los ácidos nucleicos como de las células mismas, las dos fronteras del conocimiento biológico: el origen del código del ADN, (de carácter universal en todo ser vivo) y el funcionamiento del sistema nervioso central del ser humano, constituyen verdaderos enigmas para la Ciencia, que ha debido reconocer que inherentes a ellos se evidencian mecanismos de codificación y de interpretación de dichos códigos, de carácter netamente inteligente cuyo origen, ubicación, estructura y funcionamiento en los organismos es aún un misterio insondable. Por ejemplo, respecto al ADN, “La fibra cromosómica contiene, cifrada en una especie de código miniatura, todo el porvenir del organismo, de su desarrollo, de su funcionamiento” Y como el código no tiene sentido a menos que pueda ser traducido: “Las estructuras cromosómicas cuentan también con los medios para poner este programa en ejecución. Son a la vez la ley y el poder ejecutivo, el plan del arquitecto y la técnica del constructor”121. Los medios para la ejecución de tal programa son las enzimas, cuyo comportamiento provoca que los genes del ADN se activen o se inhiban individualmente o por sectores, en el tiempo y en el espacio, para provocar la formación de los distintos tejidos celulares y los órganos necesarios para el desarrollo y funcionamiento fisiológico de un organismo multicelular. Pero no se ha logrado identificar el mecanismo que provoca tal comportamiento programado de las enzimas, el cual en sí mismo constituye un programa inteligente que indica cuándo y cómo deben actuar los agentes decodificadores122. Respecto del sistema nervioso central del ser humano, podemos decir al igual que Monod, que intentar comprender su funcionamiento completo no es posible “puesto que ningún sistema lógico sabría describir integralmente su propia estructura” 123, por lo que este sólo hecho constituye una frontera absoluta del conocimiento humano. En todo caso, aunque se intenta abordar de todas maneras su estudio, entre los problemas más difíciles e importantes que se plantean en este campo está el del “desarrollo epigenético de su compleja estructura, que en el caso del hombre comprende de 10 12 a 1013 neuronas interconectadas por mediación de entre 1014 a 1015 sinapsis, de las que algunos asocian células nerviosas alejadas unas de otras”. Es notable lo mencionado por Monod, que “entre las funciones primordiales que desempeña el cerebro en la serie animal” -que comprende el hombre- está el de

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“contener, en forma de circuitos genéticamente determinados, programas de acción más o menos complejos y ponerlos en marcha en función de estímulos particulares”. Pero más allá incluso del ADN y del sistema nervioso central, lo que escapa casi totalmente a la investigación bioquímica actual es el mecanismo que logra “la continuación de las etapas que van desde la asociación de los neutrones y de los protones en el núcleo atómico, hasta conducir sucesivamente a la formación de moléculas, macromoléculas y orgánulos (como las mitocondrias), terminando con la formación de la célula misma”124. Se evidencian los softwares primordiales ¿Dónde están materializados éste y los otros mecanismos antes mencionados? ¿En qué parte del ADN, o de los cromosomas, o del citoplasma se encuentran codificados? ¿O es que la Vida como ya se sospecha -al igual que la materia- es un software intangible, pura energía codificada, que imparte las órdenes a su debido tiempo y a distintos niveles a los diversos componentes químicos que intervienen en la formación y funcionamiento de las células y tejidos, mediante programas a manera de rutinas y subrutinas del programa maestro? Detrás de un programa de tan increíble complejidad, ¿no estará necesariamente aquella Mente ignorada hasta ahora por la soberbia humana? Un modelo plausible para el Universo ¿Cómo es realmente el Universo? ¿Es infinito o finito? ¿Cuáles son realmente sus límites? ¿Tiene fronteras o es cerrado en sí mismo y por lo tanto ilimitado aunque finito?¿Es recto o curvo?¿Cómo es realmente su movimiento? ¿Es estático? ¿O es estacionario? ¿O es periódico? Intentaremos proponer un modelo del Universo que sea coherente con el tema tratado en este capítulo, el de los softwares primordiales, pero antes se cree necesario algunas consideraciones iniciales respecto a los modelos existentes, con el fin de sentar una base clara de discusión: Einstein postulaba un Universo estático, esférico y en equilibrio. Por otro lado, consideraba que para que resultara explicable el principio de inercia, necesariamente el Universo debería cumplir la condición que él denominó el ”principio de Mach”, en el cual no puede haber inercia relativa al espacio, sino sólo inercia de masas unas respecto de otras, para así tener un Universo en el cual su inercia total se anulase. Para que esto ocurriera, consideraba que en el Universo debería haber una masa a una distancia suficiente de todas las otras masas, para lo que la relatividad de la inercia exigía que el campo gravitatorio tuviera un comportamiento límite particular en el infinito espacial. Después que no logró tener éxito en agregar a sus ecuaciones de campo las necesarias “condiciones de frontera” a objeto de seleccionar aquellas soluciones que satisfacieran el principio de Mach, llegó a la conclusión que el Universo debería ser además continuo finito (cerrado) respecto a sus dimensiones espaciales, ya que en un Universo tal no existen fronteras. Por último, para justificar un Universo en equilibrio, dado que las fuerzas gravitatorias son siempre atractivas e inevitablemente producirían su colapso, introdujo en sus ecuaciones la que llamó “constante cosmológica” (), ”cuya presencia involucra una fuerza repulsiva que equilibra exactamente el efecto atractivo de la gravitación usual”125 Sabemos a partir de las observaciones astronómicas de Hubble y Humason, que el Universo no es estacionario, sino que se encuentra en expansión, evidenciado por el corrimiento hacia el rojo de las líneas espectrales que emiten las galaxias lejanas, por lo que el Universo estacionario que postulara Einstein en sus ecuaciones de campo debiera ser sólo un caso particular de su comportamiento general.

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La teoría más convincente del origen del Universo, basada en las observaciones anteriores y en la teoría del átomo primordial de Lemaître, es la que postuló el físico ruso residente en los EE.UU. George Gamow, por todos conocida como el Big Bang, y que ha sido validada plenamente con el descubrimiento en 1965 por Penzias y Wilson de la radiación electromagnética de fondo que predecía su teoría (como consecuencia de la expansión del Universo que produjo la disminución de las altísimas temperaturas que reinaban en los primeros minutos del Gran Estallido, similar a un gas que disminuye su temperatura a medida que aumenta su volumen) y que actualmente debía llenar todo el espacio y ser de unos pocos grados absolutos de temperatura (posteriores mediciones determinaron que era de 2,7 ºK, casi exactamente el valor predicho por el modelo de Gamow). Este descubrimiento echó por tierra la teoría del Universo Estacionario postulada en aquella misma época por los ingleses de la Universidad de Cambridge, Bondi y Gold. Las ecuaciones relativistas permiten por otro lado que la curvatura del Universo sea positiva, negativa o nula. En el caso que sea positiva se postula que algún día se detendrá su expansión y comenzará a contraerse hasta colapsar nuevamente en el átomo primitivo original, (considerado una singularidad puesto que allí no se cumplirían las leyes de la física tal como las conocemos, sino que imperaría lo que se ha denominado “el caos cuántico”), para en algún momento volver a estallar y expandirse otra vez. Si su curvatura es negativa o nula, entonces continuará expandiéndose indefinidamente hasta que las galaxias estén tan alejadas unas de otras que ya no sea posible ver su luz, lo que provocaría un aislamiento total entre ellas. El cumplimiento de cualquiera de los casos anteriores dependería de la masa real del Universo respecto de la masa crítica necesaria. En cualquiera de ambos casos iríamos camino sin remedio a un caos absoluto de destrucción, a altísimas temperaturas en el caso del colapso o a bajísimas temperaturas y aislamiento permanente en el caso de la expansión indefinida. Sin embargo, existe la posibilidad a la luz de lo que hemos venido analizando en contexto, que de ser cierta la existencia de una Inteligencia Superior, autora de aquel hipotético software primordial que habría dado origen al Universo con la Gran Explosión y que lo mantendría funcionando desde entonces, tenga prevista de antemano su permanencia y estabilidad, mediante un comportamiento de tipo pulsante y circulatorio (posiblemente siguiendo la línea de una espiral continua como el movimiento real de los planetas, el crecimiento y desarrollo de las ramas de una planta, etc.), en torno a un campo gravitatorio que lo equilibraría para que su inercia total sea nula (¿cual se le ocurre al estimado lector que podría ser?) 126 Su naturaleza, por lo tanto, sería en gran parte concordante con la del Universo de Einstein, esférico a partir de la Gran Explosión y en actual expansión, en constante movimiento pero en equilibrio inercial total, continuo cerrado en sí mismo y por ende sin fronteras, finito aunque ilimitado, con la salvedad de no ser estático (como bien lo demostró en 1927 el físico y matemático de Bruselas Georges Lemaître, el que fuera estático era sólo una situación particular del Universo postulado por aquél, ya que necesariamente iba a entrar en expansión o en contracción, como de hecho lo está). Este modelo valida también la introducción de la constante cosmológica de Einstein, que permite el equilibrio de las fuerzas gravitatorias para impedir el caos de la contracción total. Recordemos que el genio de Einstein era verdaderamente intuitivo y puede haber tenido razón desde un principio, aunque se haya visto influenciado inicialmente por los conocimientos astronómicos de su época y posteriormente por las observaciones astronómicas que demostraron la actual expansión, predicha por el astrónomo de Sitter en 1917 y confirmada diez años más tarde por Hubble y Humason, y que lo llevaron -apresuradamente a juicio del autor- a retractarse de su constante cosmológica, ya que posteriormente físicos y astrónomos como Eddington y Lemaître

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afirmaron que “la constante cosmológica es absolutamente necesaria para definir la escala de longitudes en cosmología”. Seguramente de haber podido concluir satisfactoriamente su Teoría del Campo Unificado antes que lo sorprendiera la muerte, Einstein la habría vuelto a validar. Un Universo de tales características no conocería el caos, mantendría un comportamiento periódico permanente y sería perfectamente compatible con los propósitos para los cuales aquella Inteligencia Superior lo habría diseñado y “materializado”. A la luz de las últimas observaciones astronómicas, el hecho que se haya comprobado que está en expansión, no quiere decir en absoluto que no tenga ahora o a futuro otros posibles movimientos como los que se han mencionado o más incluso, que permitan su continuo fluir y su permanencia. Recordemos que podemos estar aún en las primeras fases de la expansión después del Big- Bang y que aún es muy poco lo que conocemos del Universo. Conclusiones En resumen y por todo lo anteriormente expuesto, es perfectamente posible e incluso más razonable, que la Ciencia pudiera considerar factible -dada la evidente existencia de estos “softwares primordiales”- una intervención inteligente en la creación del Universo y de la Vida, en vez de que éstos se hayan formado por azar o por mero accidente. Incluso, hasta es perfectamente posible para una Inteligencia tal, que sus softwares primordiales estuviesen diseñados para responder a la orden de su voz, como ocurre hoy en día con algunos equipos y programas informáticos incipientes, que poseen dispositivos de reconocimiento del habla127. Entonces no parecería ya tan absurdo y fantástico lo que la Biblia afirma: “Por la palabra de Dios fueron hechos los cielos; y todo el ejército de ellos, por el aliento de su boca... porque él dijo y fue hecho, él mandó y existió.” (Salmo 33, vers.6 y 9). Por lo tanto, la comunidad científica o algún investigador osado dentro o fuera de ella, debería atreverse desde ya por lo menos a especular, y ojalá a investigar, en torno a esta nueva visión cosmológica en la que hasta el aparente azar estaría regido por leyes inteligentemente programadas128. Si hay alguna factibilidad de un acto creador y un total control posterior sobre él, va probablemente por este camino. En concordancia con las conclusiones aquí vertidas, el autor considera que la actual investigación científica para averiguar los orígenes del Universo y de la Vida va por caminos errados. Ya lo dijo el gran Einstein: “La ciencia sin religión está coja y la religión sin ciencia está ciega”. La teoría de la evolución puede servir para analizar o explicar algunas partes desconectadas del todo, pero falla precisamente cuando se intenta explicar este todo en contexto. De seguir aferrados a ella, los representantes de la Ciencia nunca podrán dar con las respuestas correctas. Incluso sus propias palabras nos estarían dando en cierta forma la razón: “Hoy, diciéndolo crudamente, el problema del ‘secreto’ de la vida no parece estar más cerca apenas de ser resuelto que el de la constitución última de la materia.” (Presentación al libro Biología Molecular, Selecciones de la Recherche, pág. 9. Biblioteca de Divulgación Científica Muy Interesante. Ediciones Orbis, S.A., 1985).

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Capítulo 9

ECOS DE GUERRA Entonces hubo una batalla en el cielo. Miguel y sus ángeles luchaban contra el dragón. Luchaban el dragón y sus ángeles, pero no prevalecieron ni se halló ya lugar para ellos en el cielo. Apocalipsis, capítulo 12 versículos 7-8

Faetón, el quinto planeta La comunidad astronómica sospecha que en la posición donde actualmente se encuentran orbitando miles de asteroides, de todos los tamaños y formas, debió haber existido originalmente un planeta el cual por razones desconocidas habría estallado 129. La suposición de su existencia pretérita se apoya principalmente en la regla aritmética del astrónomo Titius establecida en el año 1766, que llegó a ser conocida como la Regla de Titius-Bode debido a que, hace más de doscientos años, el director del Observatorio de Berlín, Johan Bode, se apoyó en ella para fundamentar una teoría en la cual sugería que la inmensa cantidad de asteroides que circunda el Sol entre Marte y Júpiter serían los restos de un planeta que habría estallado. Tal regla sería al parecer “la anticipación de una ley cósmica aún no formulada que se cumple como se verá con bastante aproximación.” (Arturo Aldunate Phillips, A Horcajadas en la Luz. Editorial Universitaria de Valparaíso, Chile. Sexta Edición, 1976). Esta regla permite predecir a priori la posición respecto al Sol, medida en Unidades Astronómicas 130, de casi todos los planetas de nuestro Sistema Solar. En la serie aritmética, con excepción de los dos primeros números, los siguientes son el doble del anterior. La serie se escribe como sigue: 0, 3, 6, 12, 24, 48, 96, 192, 384, ... Cómo se modificó la serie y después se le asignó el valor 1 a la distancia que ocupa la Tierra respecto del Sol, se indica en el siguiente cuadro: Posición planetas respecto al Sol

1

2

3

4

5

6

7

8

9

10

Serie aritmética

0

3

6

12

24

48

96

192

384

768

+4 :10 = Serie de TITIUS-BODE

4 0.40

7 10 0.70 1.00

16 1.60

28 2.80

52 100 196 388 772 5.20 10.00 19.60 38.80 77.20

Posición teórica de cada planeta en U.A. Posición real de cada planeta en U.A.

0.40

0.70 1.00

1.60

2.80

5.20 10.00 19.60 38.80 77.20

0.39

0.70 1 (*)

1.52

(**)

5.20 9.55 19.20 30.10 39.60

(*) : 1 Unidad Astronómica (U.A.) (**): En esta ubicación sólo se encuentra la zona de asteroides, con Ceres a la cabeza, a 2.78 U.A.

En la posición correspondiente a un quinto planeta; es decir a 2,80 U.A., no existe tal sino que sólo encontramos la por todos conocida zona de asteroides, en la que el mayor de ellos Ceres ocupa la posición de 2,78 UA. Por la posición de sus órbitas, la suma de sus componentes (actualmente se han catalogado más de dos mil quinientos asteroides y se siguen descubriendo más), así como la forma fragmentada de la mayoría de ellos, la zona de asteroides es la evidencia de que efectivamente habría existido tal

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quinto planeta, el cual por razones desconocidas y hasta ahora no demostrables, habría estallado y lo que vemos actualmente son sólo sus restos. Obviamente un cataclismo de estas proporciones habría provocado un esparcimiento caótico de millones de fragmentos de todos los tamaños hacia todas direcciones, afectando directamente a los planetas más cercanos como son Júpiter y Marte y en menor proporción -pero no menos dramática y peligrosa- a los restantes planetas interiores, incluyendo a la Tierra. También es posible que los numerosos satélites que orbitan en torno a Júpiter, Saturno, Urano y Neptuno sean cuerpos capturados por la gravedad de estos gigantescos planetas provenientes del estallido del quinto planeta. Por otro lado, el grupo Troyano y el planeta Plutón con su luna Caronte podrían ser también restos de tal estallido, capturados en órbita solar. Este hecho pudo haber producido perfectamente la repentina desaparición de los dinosaurios y su ecosistema, al caer sobre la Tierra uno o más asteroides de considerable tamaño y a gran velocidad, como al parecer ocurrió, según vimos en el Capítulo 4. El drama marciano Si Marte, como las evidencias actuales lo demuestran tuvo vida y quizás civilización, el resultado en él fue mucho más devastador, ya que la colisión casi simultánea de asteroides de todos los tamaños habría destruido su atmósfera, rasgado y quebrantado su superficie y acabado con todo el ecosistema imperante. Las fotografías tomadas por las numerosas sondas enviadas a Marte muestran de hecho una superficie desértica, totalmente erosionada, cubierta por miles de cráteres de todos los tamaños, una gran hendidura conocida como el Gran Cañón Marciano (Valles Marineris) de dimensiones colosales (4.000 km de longitud -equivalente a una cuarta parte de la circunferencia del planeta-, 200 km de ancho y 7 km de profundidad, frente a la cual el Gran Cañón del Colorado, Arizona, EE.UU., es insignificante), y una marcada línea de dicotomía entre ambos hemisferios que sólo tiene explicación por el impacto de inmensos asteroides, hipótesis que han estado planteando diversos científicos e investigadores con creciente preocupación131: En el hemisferio norte del planeta, la corteza se encuentra deprimida en aproximadamente 3 km de espesor, cuenca marcada abruptamente por los bordes con las tierras altas del otro hemisferio. Esto ha llevado a especular fundamentadamente a los investigadores que la caída en el hemisferio sur de al menos tres grandes cuerpos celestes132 que habrían liberado con sus masas e impulsos combinados, tremendas ondas de presión las que –atravesando el núcleo del planeta– prácticamente lanzaron la capa exterior de la corteza del hemisferio norte al espacio, a la vez que el magma expulsado por dichas ondas provocó luego las erupciones que habrían formado las extensas planicies de emisiones solidificadas Tharsis y Elysium (cada una con enormes volcanes cuyos picos superan en algunos casos los 20 km de altura), además del Olympus Mons, gigantesco “volcán de escudo”, digno de la imaginación de Tolkien, que consiste en un cráter de 80 km de diámetro rodeado de una costra circular de lava de 700 km de diámetro, que conforma por su borde exterior una circunferencia de casi 5.000 km de acantilados verticales de 6 km de altura sobre las llanuras circundantes. Es difícil imaginar semejante cataclismo sobre un planeta, magno suceso que explicaría, además de la hendidura de Valles Marineris, de la depresión en la corteza del hemisferio norte, y de las elevaciones en él de la Tharsis Planitia, Elysium Planitia y el Olympus Mons, los siguientes y no menos importantes fenómenos geológicos y astronómicos:

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    

La denominada “zona caótica” compuesta por un extraordinario desorden geológico al oriente de la impresionante rajadura marciana, cerca del ecuador de Marte “tortuoso paisaje formado por restos de bloques, valles y fracturas que semeja uno de los círculos inferiores del Infierno dantesco”; la órbita sumamente excéntrica y elíptica del planeta; su velocidad de rotación alterada respecto de su “cifra de equilibrio rotacional” (emplea casi 25 horas en completar una revolución siendo que las leyes de la mecánica celeste dictan que debería hacerlo cada 8 horas); las violentas fluctuaciones de la inclinación de su eje (varía de 14,9 hasta 35,3 grados en ciclos de sólo algunos millones de años); la casi inexistencia de su campo magnético; las evidencias geológicas de una repentina inundación catastrófica provocada por un inmenso volumen de agua en rápido movimiento -equivalente a caudales de millones de metros cúbicos por segundo- como lo son el sistema de canales en la Chryse Planitia de 25 km de ancho y más de 2.000 km de longitud que modeló entre otros fenómenos, islas hidrodinámicas en forma de lágrima “que miden 100 km de un extremo a otro”; un posiblemente rápido y violento deslizamiento de toda su corteza como una sola pieza sobre las capas más internas.

Todo ello evidencia un catastrófico suceso con características más que suficientes para haber transformado a nuestro vecino en lo que hoy es: un desierto global, un planeta muerto. Júpiter con seguridad habría absorbido sin mayores consecuencias los impactos meteóricos del estallido del quinto planeta debido a su gran volumen y naturaleza gaseosa, como quedó demostrado el 16 de julio de 1994 cuando colisionaron contra él veintiún restos del cometa Shoemaker-Levy, fragmentado en varias partes, en las que el impacto de sólo uno de ellos provocó una llamarada de dimensiones mayores a las de nuestro planeta. Marte presenta una tremenda incógnita para los investigadores actuales, pues por otro lado son numerosas y aplastantes las evidencias que se han podido obtener respecto de que alguna vez tuvo vida y posiblemente una desarrollada civilización en el pasado y que restos de ella podría subsistir aún en el presente. Específicamente han trascendido tres descubrimientos que avalan esta afirmación, los cuales, de ser finalmente comprobados o corroborados podrían hacer tambalear los cimientos filosóficos, religiosos y culturales de nuestra civilización: 1) El anuncio oficial de la NASA, el 7 de agosto de 1995, del descubrimiento de microorganismos fosilizados en un meteorito encontrado en la Antártica, el que se comprobó procedía del planeta Marte133 (dicho sea de paso, para que una cosa tal ocurra, es decir para que un fragmento marciano llegase a la Tierra, sólo podría explicarse bajo la óptica del referido cataclismo que asoló a Marte). 2) Las fotografías obtenidas en el año 1976 por la sonda de exploración Viking 1 de la NASA, de la región marciana de Cydonia, que a 1.300 km de altura muestran en medio de una planicie una especie de montaña de más de un kilómetro y medio de largo, que tiene la forma de un rostro vagamente humano mirando hacia el cielo, además de un conjunto de pirámides situadas aproximadamente a 13 km de dicha cara (algunas de más de un kilómetro de lado y ochocientos metros de altura), construcciones colosales que se asemejan notoriamente a las pirámides de Gizéh que se encuentran en El Cairo, Egipto. 3) La afirmación de un destacado científico soviético, hecha en el año 1959, que los dos satélites marcianos Fobos y Deimos serían ingenios artificiales.

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El comunicado de la NASA del descubrimiento de microorganismos fosilizados en el meteorito clasificado como AH84001, procedente de Marte, significa ni más ni menos el reconocimiento oficial del gobierno y de la ciencia estadounidense de la existencia de vida en otros lugares del cosmos, pero también la certeza de que la hubo alguna vez en nuestro vecino planeta. Las imágenes de Cydonia tomadas por la Vicking 1 (fotografías catalogadas como 35A72 y 70A13) analizadas por el experto informático de la NASA Vincent DiPietro, y Mark Carlotto, experto en procesamiento de imágenes, descubriéndose en la Cara la simetría del rostro en la zona oscura respecto de la iluminada, una especie de tocado egipcio alrededor del cráneo, una fina hilera de dientes en su boca y una formación semejante a una lágrima en su mejilla derecha. No obstante que la NASA se ha empeñado en descalificar las imágenes obtenidas de la Cara, a nuestro juicio sin argumentos de peso, salvo la difusión por internet de una imagen tomada por la sonda Mars Global Surveyor en abril de 1998, que muestra de cerca un cerro muy erosionado que según ellos forma un juego de luz y sombra que desde la altura engaña a la vista produciendo una ilusión óptica, no ha podido dar una explicación satisfactoria respecto de las construcciones piramidales, cuya artificialidad es muy notoria a la vista, además que se descubrió que los ángulos de estas colosales construcciones ocultan varias constantes matemáticas similares a las encerradas en las célebres pirámides de Gizéh. Respecto de esto último, interesante es destacar el curioso paralelismo que existe al respecto entre Marte y El Cairo; como que, por ejemplo, mientras en la pirámide principal del conjunto de Cydonia el arco tangente de una de sus funciones (e/pi) arroja un valor de 40,8, que corresponde a la latitud marciana donde se encuentra la pirámide analizada, en Gizéh el coseno de la misma función arroja un valor de 30, que corresponde a la latitud terrestre de las tres grandes pirámides en Egipto. Lo anterior, sin perjuicio que los ángulos resultantes de las alineaciones geométricas trazadas entre las diferentes construcciones monumentales de Cydonia, arrojan repetidamente el valor 19,5 también presente en las pirámides de Egipto y de Yucatán. Por otro lado, como afirman Graham Hancock y Roger Bauval 134, el que existan dos regiones, en dos planetas diferentes, en las que se encuentren - aunque a diferentes escalas - un conjunto de pirámides acompañadas de sendas esfinges, “es un misterio que plantea muchas interrogantes, pero que en ningún caso podría dejarnos indiferentes”. Lo más relevante es que así como las pirámides terrestres son evidencia de una alta civilización en el antiguo Egipto (o quizá como ya hemos visto, previa a él), las construcciones de Cydonia son la evidencia palpable de una antigua civilización y por ende de vida inteligente en el planeta Marte. ¿Qué ocurrió con ella? ¿Desapareció abruptamente con el inmenso cataclismo provocado por la explosión de Faetón? Las construcciones de Cydonia evidencian una gran erosión producto de innumerables impactos de meteoritos. ¿Quedan sobrevivientes de dicha civilización? En estrecha relación con el tema anterior, que podría responder la última de las interrogantes planteadas, está la extraordinaria y audaz afirmación del profesor Yosif Shklovskii del Instituto Stenberg de Moscú hecha en el año 1959: que Fobos y Deimos no serían satélites naturales de Marte, sino ingenios artificiales, restos de una antigua civilización marciana. Los satélites de Marte fueron descubiertos sólo en el último cuarto del siglo XIX por el astrónomo norteamericano Asaph Hall. No es extraño lo tardío de su hallazgo si se tienen en cuenta sus reducidos tamaños y lo ajustado de sus órbitas. Deimos, el más pequeño, tiene un diámetro de 8 kilómetros y Fobos casi exactamente el doble, tamaños despreciables si se tiene en cuenta que la Luna mide

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3.480 kilómetros de diámetro. Ambos satélites prácticamente vuelan sobre la superficie marciana, ya que giran a 23.500 kilómetros (tres y media veces su diámetro) y a 9.300 kilómetros (una vez y media su diámetro) respectivamente, a diferencia de la Luna que orbita a 384.000 kilómetros de la Tierra, o sea, a una distancia de 30 veces al diámetro del planeta. En las palabras del científico soviético: “Deimos gira alrededor de Marte en 30 horas, 18 minutos y Fobos en 7 horas 39 minutos. Recordemos que Marte da vueltas alrededor de su eje en 24 horas, 37 minutos, 23 segundos. Esta anotación es importante. En efecto, los únicos cuerpos celestes en el sistema solar que giran alrededor de un planeta más rápidamente de los que éste gira en torno a su eje, son Fobos y los satélites artificiales de la Tierra. El cálculo señala que el diámetro de Fobos es de 16 kilómetros y el de Deimos de 8 kilómetros. Son, pues, objetos muy pequeños para un sistema planetario... Por otra parte, Fobos y Deimos no tienen el color rojo característico de Marte. En 1941, el astrónomo norteamericano Sharples describía una aceleración de la rotación de Fobos alrededor de Marte. La existencia de esta aceleración ha sido largamente discutida, pero en 1964 puede considerarse como definitivamente comprobada. “Es de 2 grados por cada 50 años, lo cual resulta imposible dentro de los términos de la mecánica clásica celeste”. “Enfrentado a estos problemas, yo propuse en 1959 una hipótesis totalmente nueva y cuyo carácter poco ortodoxo no disimulo. Todos los fenómenos desconcertantes observados se explican si la densidad de Fobos es de 130 gramos por centímetro cúbico, pero una sustancia tan porosa como ésta no puede ser suficientemente sólida para inscribirse dentro de la mecánica celeste. Las fuerzas que actúan sobre ella desintegrarían el satélite, a menos que sea hueco. Como un cuerpo celeste no puede ser hueco, fui llevado a pensar que Fobos y probablemente Deimos son satélites artificiales de Marte. ¡Satélites artificiales cuya masa es de varias centenas de millones de toneladas! Esta idea, aparentemente fantástica, debe ser, a mi entender, tomada perfectamente en serio. Antes de pocos años la tierra estará dotada de satélites artificiales de varios kilómetros de diámetro. Satélites gigantes podrán girar durante centenas de millones de años y serán los únicos monumentos que sobrevivirán a la humanidad. Los continentes se hundirán o desaparecerán, pero los satélites seguirán dando vueltas.” (Voskhod II, 18 de marzo de 1965) 135.

Fig.5. Fobos

Respecto a lo anterior, podrán los investigadores preguntarse seriamente por qué las grandes oleadas OVNI han coincidido de manera sorprendente con el momento en que el planeta Marte se encuentra más cercano a la Tierra: ¿Serían los supervivientes marcianos de alguna forma aliados de los rebeldes, o bien, como protagonistas obligados del gran drama que afectó a su planeta y civilización, les estaría permitido acercarse para monitorear el desenlace de la gran lucha ideológica? ¿O por otro lado ellos permanecen

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donde están hasta el desenlace final y serían otros los que simularían tales acercamientos, conscientes que la humanidad ya está en posición de descubrir que hubo una civilización marciana cuyos supervivientes se encontrarían orbitando el planeta Marte, alimentando así las expectativas actuales de hacer contacto con nuestros hermanos del Cosmos? ¿Con qué objetivo? ¿Acaso simular prontamente tal contacto? 136

Fig.6: Marte: Región de Cydonia. Se observan formaciones piramidales y pequeños promontorios o cúpulas en la zona denominada “la Ciudadela”, así como la gran pirámide D&M y la Cara. Todas estas estructuras aparentemente artificiales se encuentran alineadas y en ellas se observan constantes matemáticas universales (como se muestra con la pirámide D&M). (Fuente: Daniel T. Fox. Tenerife, España. Artículo “Marte, La Clave”).

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Capítulo 10

LA VERDAD ESTÁ ALLÁ AFUERA De lo alto de los cielos ve el Señor, mira a todos los hijos de los hombres; del lugar donde vive está observando a todos los que habitan en la tierra. Salmo 33, vers.13-14 Tú has conocido mi sentarme y mi levantarme; has entendido desde lejos mis pensamientos. Has escudriñado mi andar y mi reposo, y todos mis caminos te son conocidos. Salmo 139, vers.2-3

Ambas fuerzas opositoras estarían monitoreando, vigilando e influyendo a la Tierra y a sus habitantes, a su manera y para el estricto cumplimiento de los propósitos que las impelen. Los que crearon al Hombre, para con él poder probar la importancia, permanencia e inmutabilidad de sus principios y leyes, y justificar la extirpación definitiva de la rebelión. Los rebeldes por su parte, para utilizar a la raza humana como el medio preciso que pueda probar la validez de los propósitos de su alzamiento contra la autoridad de los Creadores Originales y su Sistema y así poder sobrevivir, expandir su ideología y tomar el control. Las fuerzas de los colonizadores leales a los Creadores Originales estarían vigilando desde arriba. Sólo permitirían un acceso controlado a la Tierra de otras entidades inteligentes del Universo, ya sea para fines de estudio del escenario del conflicto y sus protagonistas, o de colaboración en el proceso de toma de conciencia de la Humanidad. A su vez controlarían a las fuerzas rebeldes, en el sentido de permitirles revelar sus propósitos, pero evitando que abandonen el planeta y que acaben directa o indirectamente con los seres humanos. Los enclaves o bases principales de vigilancia y monitoreo de los colonizadores leales se encontrarían -según analizaremos a continuación- en nuestro satélite "natural" la Luna, la que estaría siendo utilizada como base principal de operaciones y como una inmensa antena receptora y transmisora de señales. Complementariamente, orbitando la Tierra podrían haber naves de proporciones gigantescas, invisibles al ojo humano, emplazadas con la misión principal de servir como estaciones de enlace intermedias para el proceso de monitoreo, en especial para señales de telecomunicaciones finamente moduladas. De ambos lugares se desprenderían continuamente naves de menor tamaño para fines más específicos. Sin perjuicio de lo anterior, periódicamente se estarían enviando misiones a terreno con el objeto de mezclarse con la humanidad e intervenir en forma directa donde sea necesario. Los enclaves de las fuerzas rebeldes, como vimos en el Capítulo 6, se encontrarían abajo, en la Tierra, principalmente en la mítica Shambhala/Agharta, ubicada en algún lugar del Asia Central, oculta a nuestra civilización mediante poderosos medios tecnológicos y psíquicos y por las cadenas montañosas más altas e inaccesibles del mundo, además del temible Desierto de Gobi, con sus enclaves de apoyo ubicados tanto en el fondo de los oceános, mares y grandes lagos como profundamente bajo la superficie de la Tierra, todos ellos conectados entre sí por un intrincado sistema de galerías subterráneas que partiendo de Agharta circundarían el globo. De ellos saldrían a influir a

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la Humanidad, ya sea individual o colectivamente, bajo distintas manifestaciones y formas. Ambos bandos trabajarían intensamente para justificar su ideología ante un Universo que observa expectante el desenlace, del cual dependería el derrotero futuro de toda la Creación. Los habitantes inteligentes y evolucionados del Universo entero se mantendrían permanentemente informados de este trascendental proceso, a través de la transmisión de señales desde emisores de altísima tecnología instalados en la Luna. A pesar de lo fantástico que parezca, las afirmaciones anteriores tienen fundamentos bastante documentados. Veamos algunos más de ellos: Respecto de la Luna: 137 La idea que la Luna es una especie de estación o nave espacial no es nueva. Ya lo habían postulado dos experimentados científicos de la Academia Soviética de Ciencias: Mijail Vasin y Alexander Sherbakov. Su teoría – publicada en la revista soviética Sputnik en los años 60 - declara que la Luna no es un satélite natural de la Tierra, “... sino un inmenso planetoide hueco, realizado por alguna civilización avanzada y técnicamente preparada, y colocada en órbita sincronizada alrededor de la tierra hace muchos siglos”. Según estos científicos, “probablemente tenía una capa doble: la base, un denso armazón blindado de un espesor de unos 30 km, y sobre él una cubierta menos compacta, una capa más fina, de unos 4,5 km”. (Don Wilson. "La Luna, una misteriosa nave espacial". Editorial Pomaire). Proponen que la proporción mayor de masa lunar está concentrada en la parte central de la esfera, en su núcleo, que tiene un diámetro de unos 3.100 kilómetros, y que entre éste y la armazón blindada queda un espacio de unos 100 km para efectos de almacenamiento de los gases necesarios para la respiración y para otros fines tecnológicos Al respecto, es interesante notar la característica principal del movimiento combinado de rotación y traslación de la Luna en torno a la Tierra: Nuestro satélite muestra siempre la misma cara dirigida hacia la Tierra. Este fenómeno se debe a que en dar una vuelta completa sobre su propio eje (rotación) la Luna tarda 27 días, 7 horas, 43 minutos, 11,47 segundos, que es exactamente el mismo tiempo que demora en dar una vuelta completa a la Tierra (revolución sideral). La causa podría haber sido la misma que la del planeta Mercurio, el cual tiene una “rotación capturada” debido a su cercanía a la gran masa del Sol, pero en el caso de la Luna la diferencia de masa con la Tierra no es tan significativa como para producir este “frenaje rotatorio”. Otra coincidencia, prácticamente imposible de explicar a partir de causas naturales, es que las dimensiones angulares de la Luna sean iguales a las del Sol cuando la observación se efectúa desde la Tierra, lo que podemos evidenciar claramente durante los eclipses de sol. Cabe también esta pregunta: ¿Cómo es posible que esté girando alrededor de la Tierra un cuerpo celeste tan grande y tan pesado en relación a ella? Ya el afamado escritor y científico Isaac Asimov había señalado que la Luna es un capricho de la naturaleza celeste porque, según todas las leyes cósmicas, la Luna no debería estar girando en torno a la Tierra debido a que ningún otro planeta del Sistema Solar tiene un satélite girando alrededor tan grande y tan pesado con relación al mundo que circunda. En efecto, la Luna tiene una cuarta parte del tamaño de la Tierra. El satélite más grande que gira alrededor de otro planeta es uno de los de Júpiter, que sólo tiene una decimoctava parte del tamaño de éste. La Luna es un caso único en el sistema solar, pues, si nos atenemos a las leyes que lo rigen, nuestro satélite debería tener a lo más unos 45 kilómetros de diámetro y tiene... ¡más de 3.200!

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Cuando se comprobó después de los viajes a la Luna que su naturaleza era marcadamente diferente a la de la Tierra en composición y antigüedad 138, se desecharon las antiguas teorías de que se trataba de un mundo hermano de la Tierra que pudiera haber comenzado a existir paralelamente a ésta, ya sea escindiéndose en una de las primeras fases de formación del planeta, o tal como lo postulara Charles Darwin -hijo del autor de la teoría de la evolución- pudiera haberse separado posteriormente de la Tierra luego de una colisión del planeta con otro objeto cósmico. La teoría más reciente plantea que la Luna se habría formado en otro lugar y que habría sido captada posteriormente por la gravedad terrestre. Esta teoría tampoco tiene asidero firme, ya que no es fácil comprender cómo la Luna pudo acercarse a la Tierra justo en el ángulo exacto y a la velocidad precisa para quedar atrapada en una órbita casi circular y sincronizada a nuestro alrededor. Si así hubiera sido, la órbita de la Luna debería ser alargada y elíptica en vez de la casi circular que sigue en torno a la Tierra. Además, casi todos los satélites del sistema solar giran alrededor de sus respectivos planetas en el plano de su ecuador orbital pero la Luna no. Otro dato digno de tener además en cuenta es que la Luna se aleja un metro y medio cada 100 años. En la edición del 16 de agosto de 1969 de la publicación científica Science News se afirmó que la superficie exterior de la Luna contenía titanio, zirconio e itrio en cantidades mayores que las estimadas en la actualidad para las rocas terrestres o en general, para el Universo (algunas de las rocas lunares recogidas por los astronautas del Apollo contenían 10 veces más titanio que la roca terrestre más rica en ese elemento. Las lunares contenían oxido de titanio en un 12 %, mientras que en las rocas terrestres la cantidad de este oxido es de 4,3 %). Cabe tener presente que el titanio es utilizado entre otras cosas en la industria aeroespacial, principalmente por su alto punto de fusión. También en las rocas traídas desde la Luna se han encontrado minerales desconocidos, tal como una especie de silicato de titanio-hierro-circonio conteniendo cantidades menores de otros 8 elementos (entre ellos aluminio y sodio), y latón, que como aleación no existe en la naturaleza, siendo un producto -al menos en nuestro planeta- de la actividad de seres inteligentes. También debemos considerar la ligereza y baja densidad de la Luna: Esta tiene solamente el 60% de la densidad de la Tierra. Debido a lo anterior, el Dr. Gordon McDonald, científico de la NASA, publicó en la edición de junio de 1962 de la revista Astronautics, un informe en el que afirmaba que, de acuerdo con los análisis del movimiento de la Luna, ésta parecía estar hueca y, aunque los datos astronómicos eran reducidos, exigían que el interior de la Luna fuera menos denso que las partes exteriores. El informe terminaba diciendo que la Luna se asemejaba más a una esfera hueca que a una homogénea, lo que viene a corroborar la teoría de Vasin y Sherbakov que postula que está, no natural, sino artificialmente hueca (se debe mencionar no obstante, que el Dr. McDonald no creía que la Luna fuera hueca y consideraba que existían incongruencias en el desarrollo numérico de la teoría lunar; es decir, no aceptaba los resultados del estudio y consideraba que las conclusiones a que había llegado se debían a errores). En lo que respecta a los cráteres lunares, la anomalía mayor que se detecta es la de que, a pesar de su enorme tamaño sean sorprendentemente poco profundos. Cráteres de 70 o incluso 150 km de diámetro no tienen más que 3 ó 4 km de profundidad, como si debajo de la primera capa de la superficie lunar hubiera algo denso y duro que impidiera la formación de agujeros más profundos. El cráter Clavius, por ejemplo, tiene un diámetro de 220 km y sin embargo en su punto más profundo mide menos de 4 kilómetros y medio. Esto contradice los cálculos de impacto de meteoros tan grandes como los de billones de toneladas que han caído sobre la Luna y que han dejado sólo cráteres anchos y poco profundos (se ha estimado que tan sólo un meteoro de un millón de toneladas

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produciría en su superficie una fuerza explosiva de un millón de toneladas). Incluso los cálculos más conservadores indican que un meteoro de 15 km de diámetro habría penetrado en su superficie hasta una profundidad de 4 ó 5 veces el diámetro. Sin embargo, el más profundo de los cráteres conocidos, el Gagarin, tiene 280 km de diámetro y sólo 6 km de profundidad. Los análisis llevados a cabo tras el impacto de un meteorito ocurrido el 13 de mayo de 1972 sobre la superficie lunar, determinaron que el espesor de la corteza es de alrededor de 60 km, ¡el doble del espesor medio de la corteza de cualquiera de los continentes de la Tierra! Sería imposible para la Luna haber producido tal cantidad de lava sin deshacerse por completo. ¿Qué hay entonces en su interior? Según la teoría Vasin-Sherbakov, “Cuando el meteorito choca contra la cubierta exterior de la Luna, ésta actúa como una capa amortiguadora de los golpes y el cuerpo extraño tropieza con una impenetrable barrera esférica. De este modo, sólo queda ligeramente ‘abollada’ la capa de 30 km de planchas blindadas y la explosión se limita a lanzar trozos de la cubierta por el espacio, que recordemos, tendría unos 4,5 km y que es la profundidad media de los cráteres” (ibid.) Al parecer, una misteriosa capa bajo la corteza y los mares conteniendo alto nivel de hierro estaría dando la razón a la teoría de estos científicos rusos. Según los informes de los estudios sísmicos sobre la Luna, se afirma que allí existen una serie de cinturones de "actividad" de al menos 1.000 Km de largo y otros 1.000 Km de profundidad. Unas de las posibilidades consideradas es que estos cinturones estén conformados por bloques encajados de hierro, pero, ¿cómo explicar una formación "natural" de 1.000 kilómetros de bloques perfectamente alineados? Por otro lado, las misiones de exploración lunar demostraron que en ciertas zonas la fuerza de gravedad es más fuerte que en otras debido a una mayor concentración o densidad de masa (cuando sobrevolaban los mares lunares las tripulaciones del programa Apolo notaban que sus naves aceleraban y daban un tirón hacia abajo). Los científicos explicaron que se trataba de zonas de mayor densidad o concentración de masa y las denominaron mascones. Lo curioso es que los mascones están únicamente situados en mares de forma circular y en algunos de los cráteres circulares de fondo oscuro. ¿Extraña coincidencia? Es curioso además que las cuatro quintas partes de los mares se encuentren en el lado de la Luna que da hacia la Tierra y que dentro de los mares -la mayoría de ellos extrañamente circulares- casi no halla cráteres. Por último podemos mencionar que la Luna es asimétrica y presenta una extraña combadura -dieciséis veces mayor de lo normal que se podría explicar por la fuerza de gravedad de la Tierra- y que se ubica, paradójicamente, en su cara oculta. Dicha combadura supone que esta cara de la Luna tiene una altura de 6 a 9 km más que la otra, lo que nos lleva a preguntarnos acerca de la fuerza que debe poseer la Luna para poder soportarla. A continuación se mencionan otros ejemplos, esta vez de extraordinarios sucesos, que podrían servir como base complementaria para respaldar la validez de nuestra aparentemente descabellada suposición:  

Entre los años 1787 y 1784, varios astrónomos, incluyendo el célebre Sir John Herschel, afirmaron haber observado extrañas luces brillantes en la superficie lunar. En el año 1956, la Universidad de Ohio, EE.UU., informó, al mismo tiempo que otros escuchas de todo el mundo, de "un chirrido en la radio, con aparencia de estar en clave y que venía desde la Luna". Dos años más tarde, astrónomos soviéticos, británicos y norteamericanos detectaron "algo" que se dirigía hacia la Luna a más

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de 37.000 kilómetros por hora. Y no sólo lo vieron, sino que también lo oyeron emitir señales radiales. La NASA recibió entre los años 1960 y 1965 más de noventa reportes de aumento de las luminosidades del cráter Aristarco, resplandores momentáneos que fueron reportados desde Brasil, Irlanda y del Instituto Espacial de Bochum, Alemania. En los años 60 y 70, cuando las misiones norteamericanas del programa Apolo circunvalaron la Luna y posteriormente cuando se posaron en ella, reportaron extraños avistamientos. Estos reportes se habían mantenido ocultos a la opinión pública, pero poco a poco han ido saliendo a la luz, siendo algunos de los más relevantes los siguientes:   

La misión del Apolo II habrían observado extraños resplandores cerca del cráter Aristarco. Solicitaron a la Tierra instrucciones. Durante el vuelo orbital a la Luna del Apolo VIII, los astronautas James Lovell y William Andeas habrían fotografiado altísimas torres en su superficie. El alterado mensaje que los tripulantes del Apolo XI transmitieron a su base en Houston, Texas, que estaban siendo acompañados por naves espaciales desconocidas durante su viaje hacia la Luna y posteriormente Neil Amrstrong habría informado a la Tierra que objetos grandes y misteriosos estaban observándolos luego de posarse cerca del módulo lunar. Ambos mensajes fueron censurados por la NASA139. Durante la expedición del Apolo XII, que dichos sea de paso también fue escoltada por fenómenos luminosos, se colocaron varios sismógrafos de alta sensibilidad sobre la superficie lunar. Cuando el módulo de alunizaje despegó y colocó en órbita a la tripulación en el módulo de comando, se lo desechó y estrelló contra la superficie de la Luna, produciéndose un impacto similar al de 11 toneladas de TNT. Los sismógrafos registraron una vibración de 3 horas y 20 minutos que llegaba a una profundidad de 35 a 40 km. Los científicos quedaron perplejos por este singular fenómeno. (Si los rusos Vasin y Sherbakov no se equivocaban respecto a la existencia del un casco metálico bajo la superficie, estas eran las vibraciones que por lógica debían esperarse). Dos físicos de la Universidad de Rice, el Dr. John Freeman Jr. Y el Dr. H. Ken Hills informaron que los instrumentos instalados sobre la Luna por las misiones Apolo empezaron a detectar grandes erupciones de vapor de agua que cubrían una zona de más de 150 km² de superficie lunar. La polémica continuó cuando se detectó que rocas traídas por la expedición del Apolo XVI parecían estar herrumbrosas y se descubrió que contenían hierro oxidado, lo que requería forzosamente hierro y agua además de oxígeno e hidrógeno. Las áreas huecas que la Luna tendría entre el núcleo y la capa blindada contendrían según Vasin y Sherbakov gases que al escapar por grietas (o al hacerlos aflorar intencionalmente) podrían formar tales nubes de vapor. La revista soviética Interavai informa que las fotografías tomadas por el Lunar Orbiter 2 a una distancia de 35 Km muestran una serie de extrañas piedras en el extremo oeste del Mar de la Tranquilidad. Algunas tienen unos 100 metros de altura y otras el doble (213 metros) y proyectan impresionantes sombras alargadas y terminadas en punta. Son de un color mucho más ligero que el de los mares o campos de lava que las rodean. Son muchos los observadores que creen que estas piedras no son simples formaciones naturales, sino menhires colocados en la Luna por seres inteligentes. El Dr. William Blair, del Instituto Boeing de Biotecnología y experto en Antropología, Física y Arqueología, afirma que estas rocas están geométricamente colocadas y añade que: “si se

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encontrara una cosa similar en la Tierra, el primer objetivo de la Arqueología habría sido inspeccionar el lugar y efectuar excavaciones de sondeo para confirmar el alcance del descubrimiento”.   

En el año 1953, el científico John O'neill descubre un enorme puente de 18 km de largo en la zona del Mar de las Crisis. Lo más inédito es que después desapareció. ¿Fue una nave de proporciones gigantescas? En el año 1958 un astrónomo ve desde el telescopio del Monte Palomar, EE.UU., cruces luminosas y puntos de color rojo intenso que se desplazaban uno tras otro. Existe en la Luna una muralla recta de más de 100 kilómetros de largo y 500 metros de alto. Los astrónomos actuales explican esta estructura de apariencia tan artificial como una extraña falla. Alrededor de la extraña estructura se encuentran unas amplias cúpulas blanquecinas que según parece, han estado surgiendo en mayor número en los últimos años140. Por otra parte, en el lado posterior de la Luna, casi exactamente opuesto al lugar en que se levanta la gran muralla recta, hay una extraña grieta de casi 200 kilómetros de largo y 8 de ancho en algunos puntos.

Toda esta información y mucha más que existe al respecto, en su conjunto podrían significar que la Luna sea realmente una gigantesca y milenaria estación espacial de monitoreo puesta allí por las fuerzas extraterrestres leales. Bajo los mares lunares podrían estar instaladas gigantescas antenas receptoras que apuntarían fijamente hacia la Tierra (de hecho si se observa la Luna llena a simple vista los mares semejan gigantescas antenas circulares dirigidas hacia nosotros) captando y registrando todas las escenas diarias del dramático y milenario conflicto. A su vez, el lado oculto de la Luna podría conformar el corredor preciso para emisiones radiales y televisivas finamente moduladas y/o codificadas, las que captadas en estaciones repetidoras ubicadas a gran distancia dentro de este “cono de sombra electromagnética” podrían ser retransmitidas mediante sofisticados medios tecnológicos a través de una posible red de agujeros de gusano (corredores de discontinuidad del espacio-tiempo) hasta el último mundo habitado del Universo. También permitiría la llegada y salida de naves espaciales con relevos, repuestos y víveres, las que serían indetectables desde la Tierra. Todo ello haría posible tanto la transmisión hacia el Universo habitado de las noticias captadas en la línea de batalla como el tránsito libre de los colonizadores y de otros seres del cosmos que estarían interviniendo en el proceso, sin que pudieran ser captados por nosotros. En el interior de la Luna, estarían instaladas por lo tanto las bases de operación y los aparatos de alta tecnología necesarios para el proceso de monitoreo de la Tierra y de transmisión al resto del Universo. No olvidemos que de ser cierta la afirmación expuesta más arriba, estamos hablando del uso de una tecnología milenaria, por decir lo menos, cuyo funcionamiento y alcance sería para nosotros prácticamente mágico por lo abarcante y efectivo, a tal punto que podrían desde la Luna estar monitoreando incluso hasta los pensamientos y acciones de cada ser humano y llevar un completo registro de ello. Al respecto, es interesante y significativo el hecho que la Biblia haga mención de registros tales al referirse a las escenas del Juicio Final: “Estuve mirando hasta que fueron puestos unos tronos, y se sentó un Anciano de días... su vestido era blanco como la nieve; el pelo de su cabeza como lana limpia; su trono llama de fuego, y fuego ardiente las ruedas del mismo. Un río de fuego procedía y salía de él: miles de miles le servían, y millones de millones estaban delante de él. El Juez se sentó y los libros fueron abiertos.” (Daniel, cap.7 vers.9-10) “Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. Los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras... El que no se

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halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego.” (Apocalipsis, cap.20 vers.12, 15). Respecto de ingenios gigantes orbitando la Tierra: En los últimos años se habrían obtenido varias fotografías tomadas en infrarrojo por satélites meteorológicos, las que casualmente estarían evidenciando la presencia de extraños y gigantescos objetos orbitando la Tierra. Al respecto, la revista chilena de ufología Ovnivisión, en su edición año 2 número 3 de Julio de 1999, publicó un revelador artículo titulado: "Los Ovnis Gigantes. ¿Somos Vigilados?". En él se mencionan impresionantes casos de cuatro fotografías tomadas en infrarrojo por satélites que orbitan sincrónicamente en torno a la Tierra a alturas establecidas entre 35.000 y 38.000 kilómetros. Según el artículo, fueron captadas por diferentes satélites entre los años 1992 y 1997. En tres de ellas se observa la extraña e increíble similitud de los objetos, con forma ovoidal, tipo disco, con un centro de color diferente. Habrían sido captadas por los satélites GOES 8 (sobre el Pacífico frente a las costas de Chile, el 17 de junio de 1992), METEOSAT-3 (sobre el Pacífico frente a la provincia de Alberta, Canadá, el 3 de septiembre de 1993) y GOES-8 (sobre el Atlántico, frente a las costas de Brasil, el 7 de abril de 1996). La cuarta fotografía habría sido tomada por el satélite GOES-9 (el 16 de abril de 1999) y revela un objeto netamente cuadrado sobre la costa poniente de los EE.UU, que incluso habría originado según dicho artículo la alerta de defensa DEFCON-4 (Defense Condition 4) de la NORAD (Centro de Comando de la Defensa), altísima considerando que la última condición de defensa de los EE.UU. es la DEFCON-5. Todos los objetos emitirían temperaturas que oscilan entre los 40 y 50 grados centígrados y tendrían tamaños que van de los 400 a 500 kilómetros, tanto diámetro como longitud. Serían invisibles al ojo humano por lo que sólo pueden ser detectados mediante el infrarrojo (nuevamente debemos recordar que de ser cierto el contenido del artículo, estamos frente a una tecnología miles de años más avanzada que la nuestra, que podría explicar la invisibilidad y el hecho que por su considerable tamaño no afecten gravitacionalmente al planeta). En cuanto al increíble tamaño observado, si bien no existen puntos de referencia para estimarlo con certeza, según el artículo los expertos opinan que debe ser válido como para que los objetos puedan aparecer en los barridos de detección de estos satélites. Estos hechos fueron también transmitidos por algunos noticieros de estaciones televisivas durante el año 1999. Respecto de posibles misiones de avanzada: La certeza de esto se puede inferir, dentro del contexto de lo que hemos estado analizando, de la lógica necesidad de infiltrar a la sociedad humana para propósitos definidos que requieran un contacto cercano. Esto queda avalado –como hemos visto en los capítulos anteriores- por las numerosas crónicas de la Antigüedad, como por ejemplo las de la Biblia, principalmente en los eventos acaecidos en Sodoma y Gomorra, en las visiones y experiencias de Moisés, de los profetas Elías, Daniel y Ezequiel y en el ministerio de Jesucristo y sus apóstoles.

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También las mencionadas en antiguos escritos sánscritos como el Mahabharata, los Rig Vedas y el Ramayana hindú, además de las que mencionan los textos sagrados de las civilizaciones precolombinas Maya, Azteca e Inca. Todos ellos cuentan de emisarios celestiales que tomaban directo contacto con los hombres para asuntos muy específicos, que tenían directa relación con su desarrollo social, moral, cultural y espiritual. Esta afirmación estaría respaldada por eminentes ufólogos de la actualidad, entre ellos el prestigioso periodista y escritor español Juan José Benítez, quien afirmó en una entrevista televisiva en Santiago de Chile, que en nuestros días podrían haber "infiltrados extraterrestres" entre nosotros quienes, utilizando una avanzada tecnología, casi mágica, podrían aparentar la forma humana sin que nos demos cuenta. Respecto de galerías subterráneas que circundarían el globo: “Se trata – en mi opinión – de la historia más increíble, la más inverosímil del siglo. Me parecería una historia de ciencia ficción si no lo hubiese visto y fotografiado yo mismo... Lo que he visto y fotografiado no es ni sueño ni fantasía, es realidad. Bajo el continente sudamericano existe un gigantesco sistema de túneles, hondamente enclavado, de varios miles de kilómetros de extensión. ¿Quién lo construyó y cuándo? He aquí la incógnita. En Perú y Ecuador se consiguió recorrer cientos de kilómetros de estos túneles, pero esto no es más que el comienzo: el mundo lo ignora todo sobre ellos.” Con estas palabras Erich Von Daniken da comienzo al primer capítulo de su libro El Oro de los Dioses, donde relata con lujo de detalles y anexando fotografías y un plano que indica la zona de ubicación, su visita a un sistema de galerías subterráneas –que parte de la “Caverna de los Tayos”, protegida por los indios jíbaros- descubierto en junio de 1965 en la selva del Ecuador, provincia de Morona-Santiago, por el argentino-húngaro Juan Moricz, y que habría sido descrito por la máxima autoridad europea en historia americana antigua, el profesor Miloslav Stingl, como “el hallazgo arqueológico más importante después del descubrimiento de Troya”. Una expedición alemana descubrió otra de estas galerías en los Andes peruanos, cerca de la localidad de Otuzco, a 6.768 metros de altura “Está perfectamente conservada, provista de escalones excavados en la roca y cerrada por enormes puertas que giran sobre esferas de piedra. Miden más de cien kilómetros y desembocan a 25 metros por encima del nivel del Pacífico”. (J. Pasenkiewicz). Se dice que la parte más importante del tesoro de los incas, después del asesinato de Atahualpa, quedó oculto en una galería subterránea que comunicaba El Cuzco con Lima. El túnel no pudo ser jamás encontrado ya que nadie conocía sus accesos, con excepción de un inca de cada generación...Después, ya en nuestros días se han descubierto vestigios y se ha obtenido información suficiente para poder afirmar que en el subsuelo de gran parte de la Cordillera de los Andes se guarda una red de galerías que comunican Lima con Cuzco, la frontera de Bolivia y las selvas amazónicas. Todos estos túneles tienen sus entradas taponadas por miles de toneladas de piedras y camufladas de tal manera que solamente basándose en referencias muy antiguas se han podido encontrar. En la Isla de Pascua se encontraron también unos túneles que desde el interior de la isla llegaban al mar. Muchas culturas encierran en su acervo más primitivo creencias y leyendas de galerías que comunicaban por debajo de los mares y las tierras, países y continentes. También existen túneles de este tipo en Asia, y muchos: Cerca del Himalaya, en las inmediaciones del valle de Cachemira y hasta en las proximidades del Tibet. “Pequeñas aberturas en las laderas de las montañas dan lugar a breves galerías que después

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confluyen formando una principal más espaciosa que se pierde en las entrañas de la tierra”. En Grecia, y en tiempos de florecimiento de su gran cultura, ya existía la creencia de que habrían sido unos pobladores primitivos, los pelasgos, quienes habrían construido unos túneles que comunicaban las islas del Egeo entre sí y con otros países y que ya entonces estaban taponadas. En las Islas Baleares, en Menorca, e Ibiza sobretodo, siempre pervivió la tradición de que había túneles que comunicaban a las islas entre sí y, desde Ibiza, con Malta. También en Rusia, en California, en Hawai, en Suecia, en España (comunicando la península con Marruecos), etc. Parece ser que la existencia real de esos inmensos túneles (inmensos en cuanto a longitud) corresponde “a una determinada cultura envuelta en el misterio y de la que, si descartamos las galerías y las vagas referencias guardadas en otras culturas posteriores, no queda nada”.141 Si bien estas inmensas galerías pudieron ser obra de la civilización antediluviana, a las que obviamente tuvo acceso como lo evidencian los antiguos escritos que narran cómo muchos de sus habitantes se refugiaron en ellas durante el Diluvio, dada su gran extensión por toda la Tierra es posible que su origen y propósito sea aún mucho más antiguo y que sirvieran, como hemos postulado, de rutas hacia los enclaves interiores de refugio de los colonizadores rebeldes, ya que según las leyendas de Asia a estas galerías está asociada la mítica ciudad subterránea de Agharta, la que sería el punto de origen de todas ellas. Respecto de bases alienígenas bajo los mares: La certeza de ésto la dan innumerables testimonios a lo largo de la Historia acerca de objetos que han sido observados descendiendo o emergiendo del mar, o bien desplazándose bajo sus aguas. Los testigos, tripulantes sorprendidos de embarcaciones, han reportado casos de bólidos, esferas, ruedas luminosas, etc., que se desplazaban a voluntad cerca de ellos. Si consideramos que las tres cuartas partes de nuestro planeta están compuestos de agua y que la profundidad media de éstos alcanza a los cuatro mil metros, habiendo en muchos lugares fosas abisales que alcanzan incluso a los once mil metros de profundidad, aún inexploradas, es fácil imaginar que una raza de avanzadísima tecnología que requiera pasar inadvertida a los habitantes de la Tierra, encontraría en el mar inmejorables condiciones para ocultarse. Prueba de ello, la dan los submarinos nucleares de las grandes potencias, los cuales se ocultan bajo el oceáno por años, esperando una orden, que ojalá nunca llegue, para disparar sus misiles nucleares hacia sus objetivos. Permanecen inmóviles en el fondo del mar, totalmente indetectables. A modo de ilustración, se pueden mencionar algunos interesantes casos de avistamientos: 

En el año 1887, el 12 de octubre, se reporta la observación de un vapor inglés, el “Siberian”, en un lugar cercano al cabo Race. Los marineros vieron como una bola surgió del mar y se elevó hasta 15 metros por sobre la superficie, la cual se movió primero hacia el barco y después alejándose de él. Permaneció visible por más de cinco minutos. El 15 de mayo de 1897, otro barco inglés fue testigo de ruedas luminosas que giraban bajo el agua. Esto ocurrió en el Golfo Pérsico, siendo testigo el comandante J. E. Ringle del buque de guerra Vulcano. El comandante Ringle reportó unas ruedas luminosas bajo el agua, que se desplazaban con mucha rapidez bajo el navío. Se trataba de una especie de ruedas giratorias, gigantescas, de radios luminosos.

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También, el 19 de abril de 1957, en el borde de la fosa submarina que bordea por el oriente la costa del Japón (de 8.500 m de profundidad), se reportó un avistamiento del barco japonés “Kitsukawa Maru” el que navegaba hacia Japón. Sus tripulantes observaron cómo dos objetos discoidales de cerca de 10 m de diámetro cada uno, descendieron y se sumergieron muy cerca del barco. También en los años sesenta se reportaron muchos avistamientos en el golfo de Tailandia, incluso algunos en los cuales se mencionaban dobles ruedas de casi una milla de diámetro con brazos radiales o en espiral. En las islas Canarias, existe la leyenda acerca de una isla misteriosa, la isla de San Borondón, que periódicamente emerge del mar y luego de un tiempo se sumerge nuevamente. Sería de apariencia metálica y de ella surgirían extraños resplandores. Algo semejante a la isla de San Borondón se ha divisado en varias ocasiones cerca de la costa norte de la isla de Mallorca en el mar Mediterráneo. Coincidiendo con oleadas de avistamientos OVNI, muchas de las cuales se vieron emerger y/o sumergirse en el mar. Habitantes de la localidad de Sóller, observaron a veces, de noche, cómo se desplazaba una gran plataforma plagada de luces, a una gran velocidad, superando a la de cualquiera embarcación conocida.142 Por último, en el Atlántico Sur fuerzas militares han reportado desde los años setenta la presencia de una extraña isla de color oscuro y de consistencia metálica que se desplaza y luego desaparece misteriosamente.

Todos los relatos anteriores, nos hacen pensar en la posibilidad cierta que existan desde muy antiguo bases submarinas en todos los mares del mundo, que permitan a seres alienígenas esconderse y almacenar sus ingenios con los cuales espían y probablemente se desplazan hacia lugares considerados por ellos estratégicos para interferir de algún modo en el devenir de la especie humana.

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Capítulo 11

LOS DOS TESTIGOS Estos testigos son los dos olivos y los dos candelabros que están de pie delante del Dios de la tierra. Apocalipsis, capítulo 11 versículo 4

Al final del Capítulo 2 mencionamos las posibles evidencias que la Biblia aporta respecto de la existencia de seres superiores que influyen sobre nosotros, para bien o para mal, desde los inicios de la Humanidad. Habiendo ya interesado al lector sobre la posible veracidad de los fenómalos dentro de un contexto coherente, de su íntima interrelación, de su origen, manifestaciones y consecuencias, así como del papel que le correspondería al ser humano en todo esto, queda ahora fundamentar debidamente por qué se han tomado como base principal de argumentación y análisis los escritos sagrados judeocristianos compilados en este milenario libro y se les ha atribuido tanta importancia y credibilidad. Qué es la Biblia: La palabra Biblia deriva del griego biblyos que significa libritos o colección de libros. En efecto, la Biblia está compuesta de 66 libros, siendo 39 de ellos los que conforman el Antiguo Testamento y 27 los que conforman el Nuevo Testamento. Como creen judíos y cristianos, la Biblia es el libro a través del cual Dios (el Uno, la Trinidad, Padre, Hijo y Espíritu Santo, los Creadores Originales) ha revelado su propósito para con la Humanidad. También constituye uno de los textos clásicos de la literatura universal. “Nadie medianamente informado podría negar la evidencia del gran tesoro cultural encerrado en esta colección de antiguos escritos judeo-cristianos, que alternan la narrativa histórica con los códigos legales, las normas de conducta con la delicada belleza de la lírica hebrea, los discursos didácticos o morales con la interpretación de sueños y visiones” 143 El judaísmo y el cristianismo tienen como base común el Antiguo Testamento. Los cristianos le añaden el Nuevo Testamento, el que quedó definitivamente conformado a lo largo del siglo II d.C. Ambos conforman la Biblia Canónica, cuya inspiración es considerada de origen celestial, oficializada por el Concilio de Nicea el año 325 d.C. 144 ¿Qué pruebas podemos tener de su inspiración sobrenatural? Por supuesto, para un no creyente no basta que sea la misma Biblia la que lo afirme, como de hecho lo hace: “Toda la escritura es inspirada por Dios.” (2°Timoteo, cap.3 vers.16). La Biblia es un gran misterio. Se podría afirmar que es una de las principales manifestaciones de los que hemos llamado fenómalos. A pesar de haberse escrito a lo largo de trece siglos, presenta una unidad de contenido y una coherencia del todo sorprendentes que ya habla de por sí de su inspiración sobrenatural: “Las páginas de lo que hoy llamamos el Antiguo Testamento fueron escritas a través de unos once siglos: desde los días de Moisés hasta Malaquías, último de sus autores. Ahora bien, entre los que fueron redactando los diversos libros que forman el Antiguo Testamento hubo toda suerte de personas: desde encumbrados y eruditos personajes como Moisés, célebre legislador y Daniel, sabio estadista que participó en la conducción de dos naciones tan importantes en sus días, como Babilonia y Medo-Persia, hasta sencillos mensajeros tales como Amós. Sin embargo, resaltan la unidad y concordancia de las afirmaciones de autores tan diversos. Si no hubiese habido algún elemento desconocido para el hombre, que guiara a esos escritores separados por diferencias de cultura, circunstancias, lugar y

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época, existiría únicamente una cantidad discordante de aseveraciones que no podrían constituir un todo homogéneo como es en realidad” ... “Lo mismo puede afirmarse del Nuevo Testamento, aunque en este caso se trate de diversos escritos que son fruto de autores que estuvieron más cerca entre sí que los del Antiguo Testamento”145. También es admirable su vitalidad, que la ha llevado a sobrevivir a lo largo de los siglos al punto que actualmente es el best-seller mundial, el libro más difundido del mundo, traducido a todos los idiomas y dialectos conocidos y es la base de las religiones judaicas y cristianas. Muchos y enconados fueron los esfuerzos para limitar o prohibir el uso de la Biblia a lo largo de los siglos de la Era Cristiana: “Ya el decreto de Tolosa (Francia) de 1229, instituía el tribunal espantoso de la Inquisición contra todos los lectores de la Biblia en lengua vulgar. Era un decreto de fuego, de sangre y de asolamiento. En sus Capítulos III, IV, V y VI disponía que se destruyeran por completo hasta las casas y los más humildes escondrijos y aún los retiros subterráneos de los que fueran convictos de poseer las Escrituras, y que ellos mismos fueran perseguidos hasta en los montes y en los antros de la tierra, y que se castigara con severidad aún a sus encubridores”. Como resultado la Biblia “fue pues prohibida en todas partes; desapareció en cierto modo de sobre la tierra, bajó al sepulcro”. (L. Gaussen, Le Canon des Saintes Escritures, parte 2, lib.2, cap.7; y cap.13 (Ed. De Lausana, 1860) 146 Respecto a los esfuerzos especiales hechos para destruir la Biblia durante el Reinado del Terror que siguió a la Revolución Francesa a fines de 1793, el Dr. Lorimer dice: “Dondequiera que se encontrase una Biblia puede decirse que había persecución a muerte; a tal punto que varios comentadores respetables interpretan la muerte de los dos testigos, en el Capítulo 11 del Apocalipsis, como refiriéndose a la supresión general, más aún, a la destrucción del Antiguo y Nuevo Testamento en Francia durante aquella época"147 . Pero la vitalidad de la Biblia fue tan sorprendente, que literalmente “se levantó de su sepulcro” y se esparció por toda la tierra. En 1804, según Sir William Canton, de la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera, “todas las Biblias que existían en el mundo, impresas o en manuscrito, contando todas las traducciones en todos los países, se calculaban en no mucho más de cuatro millones,... Los diversos idiomas en que estaban escritos esos cuatro millones de Biblias alcanzaban a unos cincuenta” 148. Cien años después, al cumplir su primer centenario, la Sociedad Bíblica Británica y Extranjera pudo informar que ella sola había distribuido, entre Biblias, Testamentos y porciones de las Escrituras, la cantidad de 186.680.101 ejemplares –total que, en 1910, subió a más de 220.000.000 de ejemplares, en cerca de cuatrocientos distintos idiomas. A estos totales hay que añadir los millones de ejemplares de las Sagradas Escrituras y porciones de ellas, en muchos idiomas, distribuidos por otras sociedades bíblicas y diversas agencias comerciales. La Sociedad Bíblica Americana, -la mayor de las hijas de la mencionada Sociedad Bíblica Británica.- anunció haber distribuido en los noventa y cuatro primeros años de su obra un total de 87.296.182 ejemplares 149. Actualmente las Sociedades Bíblicas Unidas, como dice en cada ejemplar que distribuyen: “constituyen una fraternidad mundial de Sociedades Bíblicas nacionales que sirven a más de 180 países. Su propósito es poner al alcance de cada persona la Biblia completa o parte de ella, en el idioma que pueda leer y entender y a un precio que pueda pagar. Distribuye más de 500 millones de ejemplares cada año”. Pero, como dice el Dr. Víctor Enrique Ampuero Matta: “la prueba más concluyente es el cumplimiento de las numerosas profecías que fueron describiendo, con siglos de anticipación en algunos casos, los sucesos que acontecerían en diversos pueblos y la forma en que se sucederían las principales naciones en el dominio de otros estados. La comprobación histórica del cumplimiento de las profecías bíblicas ha sido objeto de

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muchas obras, escritas en los principales idiomas, que describen paso a paso la forma en que la historia ha respondido a los asertos de las predicciones bíblicas”. “Mientras Babilonia esté en escombros; mientras Nínive se halle asolada, abandonada y yerma; mientras Egipto sea el más humilde de los reinos; mientras Tiro sea un tendedero de redes en medio del mar; mientras Israel esté esparcido entre todas las naciones; mientras Jerusalén sea hollada bajo los pies de los gentiles; mientras los grandes imperios del mundo sigan su curso predicho; mientras todo esto suceda, tendremos la prueba de que una Mente omnisciente dictó las predicciones de aquel Libro,...” 150.

UNA ASOMBROSA PROFECÍA Como son muchas las personas que tienen un vago conocimiento de las profecías bíblicas como para entender su importancia y les den el crédito que realmente merecen, se ha considerado conveniente exponer aquí una de las más impactantes, cuyo cumplimiento ha sido plenamente corroborado por la Historia y que de paso anuncia para esta época la segunda venida (o segundo advenimiento) del Mesías. Se trata de la profecía narrada en el Antiguo Testamento, libro de Daniel, Capítulo 2. Resumiendo, consiste en que Nabucodonosor, rey del imperio babilónico (606-538 a.C.), en el segundo año de su reinado, tuvo un inquietante sueño que lo perturbó mucho, pero que después le fue imposible recordar y ordenó a sus “magos, astrólogos, adivinos y caldeos” del imperio, bajo pena de muerte, que le adivinaran el sueño y su interpretación. Ninguno de ellos pudo hacerlo y se dictó la sentencia de muerte. Pero Daniel, un joven israelita cautivo junto con su pueblo en Babilonia, se presentó ante el rey y le pidió “que le concediera tiempo, que él daría al rey su interpretación”. Según relata la Biblia, “El secreto le fue revelado a Daniel en visión de noche, por lo cual bendijo Daniel al Dios del cielo”. Se presentó nuevamente ante el rey y le dijo: “-El misterio que el rey demanda, ni sabios, ni astrólogos, ni magos ni adivinos lo pueden revelar al rey. Pero hay un Dios en los cielos que revela los misterios, y él ha hecho saber al rey Nabucodonosor lo que ha de acontecer en los últimos días. Estos son tu sueño y las visiones que has tenido en tu cama: Estando tu, rey, en la cama, te vinieron pensamientos por saber lo que había de suceder en lo por venir; y el que revela los misterios te mostró lo que ha de ser... “Tú, rey, veías en tu sueño una gran imagen. Esta imagen era muy grande y su gloria, muy sublime. Estaba en pie delante de ti y su aspecto era terrible. La cabeza de esta imagen era de oro fino; su pecho y sus brazos, de plata; su vientre y sus muslos, de bronce; sus piernas, de hierro; sus pies, en parte de hierro y en parte de barro cocido. Estabas mirando, hasta que una piedra se desprendió sin que la cortara mano alguna, e hirió a la imagen en sus pies de hierro y de barro cocido, y los desmenuzó. Entonces fueron desmenuzados también el hierro, el barro cocido, el bronce, la plata y el oro, y fueron como tamo de las eras del verano, y se los llevó el viento sin que de ellos quedara rastro alguno. Pero la piedra que hirió a la imagen se hizo un gran monte que llenó toda la tierra”. “Este es el sueño. También la interpretación de él diremos en presencia del rey. Tú, rey, eres rey de reyes; porque el Dios del cielo te ha dado reino, poder, fuerza y majestad. Dondequiera que habitan hijos de hombres, bestias del campo y aves del cielo, él los ha entregado en tus manos, y te ha dado el dominio sobre todo. Tú eres aquella cabeza de oro. “Después de ti se levantará otro reino, inferior al tuyo; y luego un tercer reino de bronce, el cual dominará sobre toda la tierra. Y el cuarto reino será fuerte como el hierro; y como el hierro desmenuza y rompe todas las cosas, así él lo desmenuzará y lo quebrantará todo”.

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“Lo que viste de los pies y de los dedos, en parte de barro cocido de alfarero y de hierro, será un reino dividido, pero habrá en él algo de la fuerza del hierro, así como viste el hierro mezclado con barro cocido. Y por ser los dedos de los pies en parte de hierro y en parte de barro cocido, este reino será en parte fuerte y en parte frágil. Así como viste el hierro mezclado con barro, así se mezclarán por medio de alianzas humanas; pero no se unirán el uno con el otro, como el hierro no se mezcla con el barro. En los días de estos reyes, el Dios del cielo levantará un reino que no será jamás destruido, ni será el reino dejado a otro pueblo; desmenuzará y consumirá a todos estos reinos, pero él permanecerá para siempre, de la manera que viste que del monte se desprendió una piedra sin que la cortara mano alguna, la cual desmenuzó el hierro, el bronce, el barro, la plata y el oro. El gran Dios ha mostrado al rey lo que ha de acontecer en lo por venir; y el sueño es verdadero y fiel su interpretación”. Demás está decir el asombro y la satisfacción del rey Nabucodonosor, que aparte de otorgar a Daniel “muchos honores y grandes dones”, lo “hizo gobernador de toda la provincia de Babilonia y jefe supremo de todos los sabios de Babilonia”, perdonándoles la vida a petición expresa del profeta151. La Historia nos comprueba el sorprendente cumplimiento de esta profecía. Primero surgió Babilonia, la cabeza de oro, que alcanzó su máximo esplendor con Nabucodonosor, pero que pocos años después cayó vergonzosamente ante los medopersas. (véase Daniel, capítulo 5). Estos, representados por el pecho y los brazos de plata, fueron derrotados a su vez por Alejandro Magno en las batallas de Gránico, Iso y Arbelas, la última de las cuales se libró en el año 331 a.C. El Imperio Helenístico fundado por Alejandro, simbolizado por el vientre y los muslos de bronce, sucumbió ante las legiones romanas en el año 168 a.C.152. Y este último imperio, el Imperio Romano, el hierro de las piernas de la estatua, desapareció a su vez frente al empuje de las tribus germánicas del norte de Europa. En efecto, el Imperio Romano de Occidente sucumbió al embate de los germanos, quienes una vez asentados en el territorio del Imperio, dieron nacimiento a las actuales naciones de la Europa Occidental: Los alemanes (Alemania), los francos (Francia), los burgundios (Suiza), los anglosajones (Inglaterra), los visigodos (España), los lombardos (Italia), los vándalos (España y norte de Africa), los hérulos (Italia), los ostrogodos (Italia), y los suevos (Portugal). Ellos representan la mezcla de hierro y barro cocido de los pies de la estatua, que intentaría unirse en un solo reino mezclándose por medio de alianzas humanas, pero no lo lograría. A través de la historia europea hubo varios intentos, fracasados por supuesto, de reunir los restos dispersos del Imperio Romano. Mencionaremos en forma sucinta algunos de ellos: Justiniano, emperador romano de Oriente, en el siglo VI; Carlomagno en el siglo VII; Carlos V y Felipe II, en el siglo XVI; Luis XIV en los siglos XVII y XVIII; Napoleón en los siglos XVIII y XIX; el káiser Guillermo II y Adolfo Hitler en el siglo XX; los casamientos entre los miembros de las casas reinantes europeas; el intento de creación de la Federación Europea, que persiste hasta nuestros días, siendo su expresión más reciente el Mercado Común Europeo con su moneda única: el Euro. Hasta aquí el cumplimiento es indiscutiblemente exacto. Pero la profecía habla además de la piedra cortada no con mano, que hiere a la imagen en la parte que representa a la Europa de la época actual “...En los días de estos reyes...”, y dice explícitamente que este reino, el quinto reino universal a partir de Babilonia, no será humano. ¿Es que estamos a las puertas de la segunda venida del Mesías en gloria y majestad? ...la profecía hasta ahora no se ha equivocado. El tema del segundo advenimiento del Mesías se trata ampliamente en el Capítulo 13 de este libro. Por ahora valga la exposición de esta profecía como una impactante prueba acerca de la autenticidad de la Biblia como documento inspirado “desde arriba”

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por una Entidad no humana153, lo que viene a justificar el que se la halla utilizado como base autorizada para fundamentar la teoría expuesta en el Capítulo 7. Por último, a manera de corolario del presente capítulo y de lo expuesto en el capítulo 8 respecto de los softwares primordiales, estudiaremos a continuación dos impactantes descubrimientos matemáticos que -en conjunto- significarían un definitivo respaldo secular, tanto a la inspiración sobrenatural de la Biblia como a la existencia de una Inteligencia Suprahumana, superior a todo lo que conocemos. PATRONES MATEMÁTICOS EN LA BIBLIA154 La estructura numérica de la Biblia ha sido estudiada atentamente por muchos investigadores, siendo el tema de numerosos volúmenes. No obstante, la mayor y más provocadora cantidad está en las obras del matemático ruso Dr. Iván Panin (1855– 1942)155. La estructura heptádica, o los asombrosos patrones de sietes en la Biblia El número siete se extiende por la totalidad de la Escritura evidenciando la perfección de su Autor y su orden perfecto. El número “siete” como tal aparece 287 veces en el Antiguo Testamento (7 x 41 = 287) mientras la palabra "séptimo" ocurre 98 veces (7 x 14 = 98). La palabra "siete veces” aparece en 7 oportunidades. Además, la palabra "setenta" es usada 56 veces (7 x 8 = 56). La repetición del número siete -o un múltiplo exacto de siete- se encuentra en la Biblia desde el principio hasta el fin, lo que es extensamente reconocido. Los siete días de la Creación, el Sábado en el séptimo día, los siete años de abundancia, los siete años de hambruna en Egipto, los siete sacerdotes y las siete trompetas que marchan sobre Jericó, el año de Sabbath de la región, los siete años que demoró Salomón en construir el Templo de Jerusalén, son conocidos ejemplos. También las siete iglesias, los siete ángeles, las siete trompetas, las siete plagas, etc., en el libro del Apocalipsis. Todos ellos indican el uso consecuente de los números siete. Pero mucho más abajo de la superficie, Ivan Panin descubrió las propiedades numéricas asombrosas del texto bíblico, tanto en el griego del Nuevo Testamento como en el hebreo del Antiguo Testamento. No sólo se trataba de un descubrimiento intrigante, sino que también demostraba un intrincado diseño que hablaba de un origen sobrenatural. El Dr. Panin descubrió literalmente miles de tales patrones matemáticos que subyacían en todos los libros del Antiguo Testamento, antes de su muerte en 1942. El lector interesado en profundizar en este tema puede consultar el libro de Panin, La Inspiración de las Escrituras Científicamente Demostradas, que habla exhaustivamente de estos fenómenos. Panin y otros investigadores después de él han intentado incluso descubrir tales patrones matemáticos en otra literatura hebrea, pero no los han encontrado en ningún otro lugar fuera de la Biblia. En total, Panin acumuló más de cuarenta mil páginas de cálculos detallados cubriendo la mayor parte del texto de la Biblia. Los increíbles patrones matemáticos encontrados por él no se limitaban al número siete. Hay otros numerosos patrones, especialmente el relacionado con el número 11 156. Estos asombrosos patrones aparecen en el vocabulario, en las formas gramaticales, en las partes de la oración, y en las formas especiales de las palabras.

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Ocurren en todo el texto de la Biblia, el que contiene 31.173 versículos. Cuando consideramos los detalles asombrosos de este fenómeno matemático es posible damos cuenta que el cambio de una sola letra o palabra en las lenguas originales del hebreo o griego destruiría el patrón numérico, con lo que podemos comprender también una de las razones por las cuales Jesucristo declaró enfáticamente: “Porque de cierto os digo que antes que pasen el cielo y la tierra, ni una jota ni una tilde pasará de la Ley, hasta que todo se haya cumplido.” (Mateo, cap.5 vers.18). Veremos a continuación algunos sorprendentes ejemplos de la fantástica estructura de patrones matemáticos encerrada en las escrituras judeo-cristianas. Al inicio del Antiguo Testamento El primer pasaje o versículo de la Biblia comienza con la siguiente declaración: “En el principio creó Dios los cielos y la tierra.” (Génesis, cap.1 vers.1). El texto en hebreo original se escribe así:

(Nota: En hebreo se lee de derecha a izquierda)

El matemático Ivan Panin revisó cuidadosamente este texto y descubrió un increíble fenómeno sobre múltiplos de siete que no podía ser explicado por la casualidad: Estaba compuesto de siete palabras hebreas que contenían un total de 28 letras, las que en total encerraban 30 claves distintas que involucran el número 7. En este estudio, que se considera histórico en la numerología de la Biblia, el connotado matemático ruso usó el valor de las letras al mismo tiempo que los "valores de lugar" de ellas. Veamos algunas de las 30 características excepcionales de sietes que Panin encontró en el primer versículo del Génesis.           

El número de palabras hebreas del versículo son 7 El número de letras es igual a 28 (7 x 4) Las primeras tres palabras palabras hebreas traducidas "En el principío creó Dios", que conforman el sujeto de la oración, contienen 14 letras (7 x 2) Las restantes cuatro palabras hebreas "los cielos y la tierra", que conforman el complemento de la oración, contienen 14 letras (7 x 2) Las palabras cuarta y quinta contienen 7 letras Las palabras sexta y séptima contienen 7 letras Las tres palabras claves Dios, cielos y tierra suman 14 letras (7 x 2) El número de letras en las cuatro palabras restantes es también 14 (7 x 2) La palabra más breve en el versículo es la del centro, con 7 letras El valor numérico hebreo de la primera, del centro y la última letras es 133 (7 x 19) El valor numérico hebreo de la primera y la última letra de las siete palabras del texto es 1.393 (7 x 199)

Cuando los catedráticos del cuerpo docente de matemáticas de la Universidad de Harvard fueron confrontados con este fenómeno bíblico, intentaron –naturalmenterefutar su significado como una prueba de la autoría divina. Sin embargo, después de denodados esfuerzos fueron incapaces de repetirlo. Los científicos de Harvard utilizaron el idioma inglés, y artificialmente le atribuyeron valores numéricos a su alfabeto. Disponían de un vocabulario potencial de más de

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400,000 palabras inglesas disponibles entre las que elegir para formular una oración sobre cualquier tema que escogieran. Compárese esto con las limitaciones de las elecciones de palabra en la lengua hebrea bíblica que tiene solamente 145 elecciones de palabras disponibles que podían usar los autores del Antiguo Testamento. A pesar de sus avanzadas habilidades matemáticas y su acceso a computadoras, los matemáticos fueron incapaces de llegar ni siquiera cerca de los 30 múltiplos matemáticos de 7 como los encontrados por Ivan Panin en las palabras hebreas del primer versículo del Génesis. Al inicio del Nuevo Testamento Si analizamos los primeros 17 versículos del Nuevo Testamento en el griego original (el Evangelio de San Mateo) que trata sobre la genealogía de Jesucristo, vemos que éstos contienen 72 palabras griegas. En todos ellos encontramos la siguiente estructura heptádica (es decir, basada en múltiplos de 7) 157:                        

El número de las palabras correspondientes a sustantivos es exactamente 56 (7 x 8). La palabra griega "el" ocurre exactamente 56 veces (7 x 8). También, el número de diferentes formas en cuál aparece el artículo "el" ocurre exactamente 7 veces. Hay dos secciones principales en el pasaje: versículos 1-11 y versículos 12-17. En la primera sección principal, el número de palabras de vocabulario griegas usadas es 49 (7 x 7). De estas 49 palabras, el número de las que comienza con una vocal es 28 (7 x 4). El número de palabras que comienzan con una consonante es 21 (7 x 3). El número total de letras en estas 49 palabras es exactamente 266 (7 x 38). Los números de las vocales entre estas 266 letras son 140 (7 x 20). El número de los consonantes es exactamente 126 (7 x 18). De estas 49 palabras, el número de las palabras que ocurren más de una vez es 35 (7 x 5). El número de palabras que aparece solamente una vez es 14 (7 x2). El número de palabras que ocurren en solamente una forma es exactamente 42 (7 x 6). El número de palabras que salen en más de una forma es también 7. El número de las 49 palabras griegas de la primera sección principal que corresponden a sustantivos es 42 (7 x 6). El número de las palabras que no son sustantivos es 7. De los sustantivos, 35 son nombres propios (7 x 5). Estos 35 sustantivos se usan 63 veces (7 x 9). El número de los nombres masculinos es 28 (7 x 4). Estos nombres masculinos aparecen 56 veces (7 x 8). El número que no son nombres masculinos es 7. Se mencionan tres mujeres: Tamar, Rahab, y Rut. El número de letras griegas en estos tres nombres es 14 (7 x 2). El número de los sustantivos compuestos es 7. El número de letras griegas en estos 7 sustantivos es 49 (7 x 7). Solamente una ciudad es nombrada en este pasaje, Babilonia, que en griego contiene exactamente 7 letras.

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Hay aún más características en la estructura numérica de las palabras mismas. Como es sabido, tanto el hebreo como griego usan las letras del alfabeto para valores numéricos. Por lo tanto, cualquier palabra específica -en hebreo o griego- tiene un valor numérico propio sumando los valores de las letras en esa palabra especial. El estudio de los valores numéricos de las palabras se denomina Gematría158. Las 72 palabras griegas de estos 17 versículos de Mateo ascienden a un valor gametrical de 42.364, o 7 x 6.052, exactamente. Si una letra griega fuera cambiada, esto no ocurriría. Las 72 palabras aparecen en 90 formas –algunas aparecen en más de una forma. El valor numérico de las 90 formas es exactamente 54.075, o 7 x 7.725. Hay palabras en el pasaje que no aparecen en ningún otro lugar del Nuevo Testamento. Ocurren 42 veces (7 x 6) y tienen 126 letras (7 x 18). A través de toda la Biblia A continuación, mostraremos algunas de las muchas instancias de organización bíblica en múltiplos de 7: 

La Biblia se clasifica en 7 grandes divisiones: 1. Leyes: Génesis [1] a Deuteronomio [5] 2. Profetas: Josué [6] a Malaquías [26] 3. Escritos: Salmos [27] a 2 Crónicas [39] 4. Evangelios: Mateo [40] a Juan [43] 5. Hechos de los apóstoles: Hechos [44] 6. Epístolas: Santiago [45] a Filemón [65] 7. Revelación: Apocalipsis [66]

También podemos observar que al sumar el número de orden de estos libros (1, 5, 6, 26, 27, 39, 40, 43, 44, 45, 65, 66) se obtiene 407, que es 37 x 11. 

Los Profetas y las Epístolas contienen 21 libros cada uno (3 x 7)

Las Epístolas se dividen así: 1. Epístolas paulinas total 14 (2 x 7) 2. Escritos no paulinos total 7 3. Siete (7) epístolas están dirigidas a, o relacionadas con, iglesias. 4. Catorce (14) epístolas no están dirigidas a, o relacionadas con, iglesias (2 x 7) 5. Las epístolas de Pablo que están dirigidas específicamente, son como siguen: a. A individuos: Timoteo, Tito, Filemón

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b. A organizaciones cristianas: Romanos, Corintios, Gálatas, Efesios, Filipenses, Colosenses, Tesalonicenses (7 organizaciones eclesiásticas).    

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Pablo menciona a tres asociados en las dedicatorias a sus Epístolas: Silas, Sóstenes, Timoteo. Sus nombres aparecen en el Nuevo Testamento, respectivamente, 16, 2, 24 veces, por un total de 42 veces (6 x 7). Del total de los 66 libros de la Biblia, cada onceavo número es: 11, 22, 33, 44, 55, 66. Ellos suman 231, or 33 x 7. También se expresa como 21 x 11. Los escritores del Antiguo Testamento mencionados en la Biblia como autores de libros especiales son: Moisés, Isaías, Jeremías, Ezequiel, los 12 Profetas Menores, David, Salomón, Daniel, Esdras, Nehemías -- 21 total, lo cual es 3 x 7. Los libros del Antiguo Testamento pertenecientes expresamente a escritores de más de un libro son: Éxodo, Levítico, Números, Deuteronomio, Proverbios, El Cantar de Salomón, Eclesiastés: 7 en número. La suma de sus números de orden es 105 (15 x 7). De dichos números, Moisés tiene 14 (2 x 7); Salomón tiene 91 (13 x 7). Con los escritores del Nuevo Testamento ocurre así: Santiago (Jacobo en griego) se encuentra en 11 libros, Pedro se encuentra en 8, Judas en 8, Pablo en 15, Juan en 7; en total 49 (7 x 7). Los números de orden de sus libros son 45-47, 51-65, con su suma 1.008 (144 x 7). Los valores númericos con los cuales el Antiguo Testamento comienza y termina (B'RAYSHITH y V'YAAL ) son 913 y 116, respectivamente. Su suma es 9+1+3+1+1+6=21 (3 x 7). La suma total de los números de orden de los libros del Antiguo Testamento es 77 (11 x 7). Cada séptimo libro del Nuevo Testamento es: 1 Pedro, 1 Corintios, 1 Tesalonicenses. Los valores numéricos de sus autores son 755, 781, 781. La suma de esas cifras es 49 (7 x 7). El primer versículo de la Biblia tiene siete (7) palabras hebreas y 28 (4 x 7) letras. La historia del nacimiento de Jesús en Mateo cap.1 vers.18-25, tiene 77 palabras (11 x 7). La historia de Juan el Bautista en Marcos cap.1 vers.1-8 tiene 77 palabras (11 x 7). La historia de los diáconos de la primera iglesia en Hechos cap.6 vers.1-7 tiene 77 palabras (11 x 7).

Esta misma estructura numérica puede ser útil para corregir errores de ortografía encontrados en algunos manuscritos, ya que si la palabra es escrita mal en una copia en griego o hebreo original, el patrón numérico es destruido 159. ¿Cómo pudo ser organizada esta estructura tan increíble y precisa? Es claramente evidente que el asombroso diseño oculto bajo la superficie no puede ser fortuito o sólo coincidencia. Como no hay una explicación humana para ello, tal vez nos vayamos acercando al misterio de su autoría a partir de lo que veremos a continuación. UN CÓDIGO DE SALTO OCULTO EN LA TORÁH “Es regla que todo lo que fue, es y será hasta el fin de los tiempos está incluido en la Toráh, desde la primera letra hasta la última palabra. Y no tan sólo en un sentido general, sino hasta el menor detalle de cada especie y cada uno de sus individuos, y hasta el detalle de cada detalle de cuanto le ocurra a éste desde que nace hasta que deja de existir”. El Genio de Vilna, Siglo XVIII.

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El año 1999, apareció publicado en las principales librerías del mundo un revelador libro escrito por el periodista e investigador norteamericano Michael Drosnin160, titulado “El Código Secreto de la Biblia”. En dicha obra, el reportero informa los hallazgos de un matemático israelí que habría descubierto y descifrado un código secreto en la Toráh (o Pentateuco, como se denomina al conjunto de los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, escritos por Moisés). Según Drosnin, durante tres mil años había permanecido oculto un código en el texto de la Biblia. Argumenta que cuando Dios dictó a Moisés los primeros cinco libros del Antiguo Testamento, adjuntó profecías en un “código de salto” (por ejemplo, cada quinta letra en una frase forma una palabra). Este código sería tan complejo de descifrar, que para lograrlo se requería necesariamente de una computadora, previamente programada en base a avanzados modelos matemáticos. Cuenta que Sir Isaac Newton -que además de genial físico y matemático fue considerado un eminente teólogo-, habría invertido muchos años de su vida tratando de descifrar este código, del cual sospechaba su existencia. Así lo afirma su biógrafo John Maynard Keynes, quien al asumir la rectoría de Cambridge pudo descubrir que entre los manuscritos dejados por el científico la mayor parte de ellos versaba sobre teología esotérica. Pese a sus constantes esfuerzos Newton no logró descifrar el código bíblico -a pesar de su increíble genio matemático que lo llevó a aplicar variados modelos, sin resultado- sencillamente porque no disponía de la herramienta precisa: el computador. En nuestra época, aunque ya hace más de cinco décadas, el primero en intuir la presencia de este código en la Toráh habría sido un rabino de la ciudad de Praga, llamado H.M.D. Weissmandel, quién descubrió que podía leer la palabra Toráh saltándose cada cincuenta letras, tanto en el Génesis como en Éxodo, Levítico, Números y Deuteronomio, es decir en los cinco primeros libros bíblicos denominados precisamente Toráh. Lamentablemente tampoco disponía de un computador, por lo que no llegó más allá. Los escritos de Weissmandel llegaron por casualidad al Dr. Eliyahu Rips, matemático israelí de prestigio mundial, profesor asociado de Matemáticas de la Universidad Hebrea de Jerusalén, quién basándose en ellos se dedicó -ya con la ayuda de un computador- a descifrar el código de salto oculto en la Biblia, logrando como él mismo dijera: “traspasar el umbral”. En una investigación que le tomó cinco años, Michael Drosnin entrevistó a expertos en los Estados Unidos y en Israel, pasando muchas semanas con el Dr. Rips, experimentando con su software decodificador y charlando con el científico respecto del contenido, significado e implicancias del asombroso descubrimiento. La prueba de la existencia del código fue presentada en 1994 por Eliyahu Rips en un artículo preparado en conjunto con el físico israelí Doron Witztum y su colega Yoav Rosemberg, denominado “Secuencias Equidistantes de Letras en el Libro del Génesis”, enviado a la revista Statistical Science, destacada publicación norteamericana de ciencia mayor, la que después de tres revisiones independientes realizadas por expertos, decidió publicarla161. Dice Drosnin: “... Nadie ha enviado una refutación en regla a la revista matemática donde el artículo Rips-Wiztum-Rosemberg apareció.” 162 En su libro, Drosnin recoge la opinión de famosos expertos: David Kazhdan, uno de los principales matemáticos de Harvard, afirma: “Todo parece indicar que hace tres mil años la Biblia fue codificada con información sobre acontecimientos futuros. He estudiado los resultados. Son científicamente inobjetables. Creo que el código existe.” PiatetskiShapiro, destacado mátemático de Yale, acota: “Creo que sí, que el código existe. Conozco los resultados y admito que son sorprendentes. Predicciones del futuro, de Hitler,

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del holocausto... Mi instinto matemático me dice que aquí hay algo verdadero... Yo creo que estamos ante un inteligencia que trasciende a nuestro alcance... Sólo veo una respuesta: Dios existe”. Robert J. Aumann, el más célebre matemático de Israel, uno de los expertos mundiales en teoría de juegos, y miembro de las academias estadounidense e israelí, concluye categóricamente: “El código de la Biblia es un hecho. El planteamiento científico es impecable y los resultados de Rips son altamente significativos, de una manera inusual en el mundo de la ciencia. He leído sus trabajos con atención; los resultados son claros y están perfectamente desarrollados. Es más de cuanto se puede pedir en términos estadísticos. El rendimiento más exigente no suele pasar de una probabilidad en un millar. Los resultados de Rips son significativos como mínimo a un nivel de una en cien mil. No es nada frecuente ver resultados así en la experimentación científica... Por lo que a mí respecta, el código de la Biblia no ofrece dudas... No ha habido nada igual en siglos y siglos de ciencia moderna.”. Según Drosnin, “Aumann habló con destacados matemáticos de Israel, de Estados Unidos, de Europa, del mundo entero. Ninguno pudo señalar el más mínimo fallo en el procedimiento de Rips. Aumann siguió durante años los trabajos de Rips y dedicó varios meses a revisarlos en detalle. Finalmente, el 19 de marzo de 1996, el más famoso de los matemáticos israelí comunicó a la Academia de Ciencias de Israel sus conclusiones: ‘el código de la Biblia es un hecho demostrado.’” 163 Incluso relata que un experimentado descifrador de códigos de la Central de Inteligencia Americana (C.I.A.), Harold Gans, enterado de este fenómeno y con un software diseñado en forma independiente al de Rips, habría confirmado que efectivamente hay en la Biblia un código que revela el futuro: “El trabajo que realicé con el código de la Biblia –diría Gans luego- no se diferenciaba mucho de mi práctica habitual en el Departamento de Defensa. Al principio, mi escepticismo era del ciento por ciento. El código me parecía una soberana tontería. Me propuse desmantelarlo y acabé demostrando que era un hecho.” 164 . El código fue descrito por "The Angeles Times" como "un fenómeno certificable... (que) abunda en predicciones asombrosas”. "Un verdadero tesoro de secretos... El impacto de semejante hallazgo parece cósmico". (“La Constitución de Atlanta". LG & Doubleday Alternates). Este asombroso código tres veces milenario predeciría eventos que ocurrieron miles de años después que se escribiera el Pentateuco. Según Drosnin –y así lo muestra en su libro- previó los asesinatos de ambos Kennedy, el bombardeo de la Ciudad de Hiroshima, la elección de Bill Clinton, todo de la Segunda Guerra Mundial a Watergate, del Holocausto a Hiroshima, del Alunizaje a la colisión de un cometa con Júpiter. En unos casos dramáticos se encontraron predicciones detalladas de antemano... y los eventos pasaron entonces exactamente como estaba predicho: La fecha del comienzo de la Guerra del Golfo se habría encontrado semanas antes de comenzada ésta; la fecha de la colisión de los restos del cometa Shoemaker-Levy sobre Júpiter meses antes de la explosión. El autor del libro habría encontrado predicho en la Biblia -más de un año antes de que ocurriera- el asesinato del primer ministro israelí Yitzhak Rabin. Se lo habría advertido personalmente, a lo que Rabin no habría hecho caso. Después de que el asesinato ocurrió, cómo y cuándo lo predecía el código, le habrían pedido a Drosnin informar al nuevo primer ministro de Israel y al jefe de su afamada agencia de inteligencia, El Mossad. Desde entonces y con la ayuda de matemáticos, Drosnin ha estado escudriñando el futuro en el Toráh. Algunas de sus impresionantes conclusiones son: un terremoto en Los Angeles (2010), un meteoro que impacta a la Tierra (2006, 2010, 2012, o todos éstos) y un supuesto Armagedón nuclear (2006).

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Al parecer existiría una Biblia dentro de la Biblia, en la forma de un complejo software computacional interactivo escrito en hebreo antiguo (con los caracteres sin separaciones entre sí), cuyas combinaciones -en varios niveles de profundidad- se elevarían según el matemático Eliyahu Rips, al infinito, conteniendo todas las posibilidades futuras de la humanidad, desde el momento en que fue escrito y entregado por Dios a Moisés en el monte Sinaí, hasta el fin de los tiempos. “Seguramente consta de varios niveles más de profundidad –aventura Rips-, pero por el momento carecemos de un modelo matemático lo suficientemente potente como para acceder a ellos. Sin duda ha de parecerse más a un holograma que a un crucigrama. Estamos hurgando en matrices bidimensionales y probablemente deberíamos buscar en tres dimensiones como mínimo, sólo que ignoramos cómo hacerlo.” 165 Este sorprendente hallazgo encajaría perfectamente como señala Drosnin, en la descripción que hace –sin aludir al código de la Biblia- el físico australiano Paul Davies en su libro ganador del premio Templeton de ciencia y religión “La Mente de Dios” (Paul Davies, The Mind of God, Editorial Touchstone, 1993, pág. 96), respecto de un supuesto contacto alternativo con una inteligencia alienígena sumamente avanzada, mediante el descubrimiento de un artefacto extraterrestre que “... podría estar programado para manifestarse sólo cuando la civilización terrícola atravesase determinado umbral de conocimiento... El artefacto podría ser interrogado directamente, al igual que una terminal interactiva moderna, estableciéndose así un modo de diálogo. Tal artefacto podría almacenar una enorme cantidad de información de suma importancia para nosotros.” 166 En efecto, la Biblia vendría a ser -en todos los aspectos-, tal misterioso artefacto, el que asombrosamente ha estado durante siglos entre nosotros, pero que ha manifestado su código oculto de consulta interactivo sólo cuando hemos atravesado el umbral del conocimiento que nos ha permitido el desarrollo tanto de elevados modelos matemáticos como la construcción de poderosos computadores. Ello, porque es posible que este código sea, entre otras cosas, una advertencia de peligros sin precedentes al mundo de este tiempo, incluyendo el de una guerra nuclear a nivel mundial, a fin de preservar a la humanidad para que se logren desarrollar los acontecimientos finales tal como está previsto en el Plan de Contingencia de Dios. En ese sentido el código de la Biblia nos revelaría una serie de posibles futuros cuyo último resultado todavía podemos decidir. Según Drosnin lo descrito no tiene necesariamente que ocurrir, porque como lo pudo comprobar en algunos casos, el código no predice el futuro, meramente revela un posible futuro167. Esto concordaría perfectamente con las evidencias de un Universo creado a la manera de un inmenso programa computacional interactivo en el que están diseñadas todas las realidades posibles, coexistiendo en forma virtual hasta que la acción del observador materialice una de ellas. El Código de la Biblia podría ser entonces una revelación de dicho programa en lo que concierne a la vida humana. El lector podrá asociar los asombrosos patrones matemáticos de la Biblia así como el misterioso código informático oculto en la Toráh, con lo revelado en el Capítulo 8 relativo a los softwares primordiales, y obtendrá una visión cada vez más cierta de la existencia de la Mente que estaría detrás de ellos. El autor personalmente leyó el libro de Michael Drosnin y fiel a su política de no cerrarse a posibles descubrimientos lo ha incorporado en esta investigación, pues las evidencias de su autenticidad son contundentes. Así lo han corroborado, además de la publicación de Statistical Science y la opinión de connotados expertos matemáticos, libros posteriores de otros autores y un documental que ha sido transmitido en la televisión por cable. Aunque hecha de menos la polémica que debió haber producido necesariamente un acontecimiento de esta índole (también es cierto que una de las

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tantas formas de acallar un hecho de incómodas consecuencias, es restarle absoluta importancia). Dado lo anterior, será tarea de investigadores serios y entusiastas el comprobar fehacientemente la veracidad de lo expuesto por Drosnin y otros investigadores168 y de ser así, dada su gran relevancia, darlo a conocer a un nivel mayor. Al revés de lo que ocurre con científicos convencionales como el principal detractor a este descubrimiento, el experto australiano en estadística Avraham Hasofer, quien opina que “el uso de pruebas estadísticas en cuestiones que atañen a la fe plantea serios problemas”, y con expresiones religiosas fundamentalistas que lo califican sin argumentos científicos de “código engañoso” (mostrando con ello una temerosa y dogmática actitud frente a evidencias de que la Biblia pudiera alejarse de la cotidiana familiaridad a la que están acostumbrados, desconociendo que el Libro muestra en sus mismas páginas una naturaleza dinámica y progresiva en la revelación superior hacia el Hombre en el transcurso de la Historia), no deberíamos temer mezclar la ciencia con la religión, pues como hemos estado mostrando a lo largo de nuestra investigación, el camino hacia los verdaderos descubrimientos estriba precisamente en esta simbiosis. 169. Conclusiones “Libro prodigioso aquél, señores, en que el género humano comenzó a leer treinta y tres siglos ha; y con leer en él todos los días, todas las noches y todas las horas, aún no ha acabado su lectura. Libro prodigioso aquél, en que se calcula todo, antes de haberse inventado la ciencia de los cálculos; en que sin estudios lingüísticos se da noticia del origen de las lenguas; en que sin estudios astronómicos, se computan las revoluciones de los astros; en que sin documentos históricos se cuenta la historia; en que sin estudios físicos se revelan las leyes del mundo. Libro prodigioso aquél, que lo ve todo, y que lo sabe todo; que sabe los pensamientos que se levantan en el corazón del hombre, y los que están presentes en la mente de Dios; que ve lo que pasa en los abismos del mar, y lo que sucede en los abismos de la tierra; que cuenta o que predice todas las catástrofes de las gentes, y en donde se encierran y atesoran todos los tesoros de la misericordia, todos los tesoros de la justicia y todos los tesoros de la venganza. Libro, en fin, señores, que cuando los cielos se replieguen en sí mismos como un abanico gigantesco, y cuando la tierra padezca desmayos, y el sol recoja su luz y se apaguen las estrellas, permanecerá él solo con Dios, porque es su eterna palabra, resonando eternamente en las alturas”. 170 La Biblia, con sus relatos, sus avanzadísimas leyes morales y de salud, sus símbolos, figuras y metáforas, su mensaje de redención física y espiritual dirigido abiertamente a todos los habitantes de este planeta, sus revelaciones y advertencias, sus sorprendentes profecías –incluidas las del código oculto en ella- y sus consejos e invitaciones a seguir la senda por ella trazada, constituye un verdadero faro y manual de instrucciones para salir airosos de la milenaria lucha ideológica que se evidencia por todas partes, entre las fuerzas del bien y del mal, los leales y los rebeldes. Quienes crearon al Hombre y desean restaurarlo a su condición inicial de inmortalidad y armonía con el Universo no caído, no lo habrían dejado en oscuridad frente a su inminente destino y a través de esta sobrenatural guía, sabiamente adaptada al intelecto humano, le estaría enseñando cómo vencer tanto a los enemigos suprahumanos como a las propias inclinaciones decadentes, transmitidas genéticamente a través de siglos y aumentadas por el cultivo y la práctica en cada generación que ha poblado el planeta: “Toda la escritura es inspirada por Dios y útil para enseñar, para convencer, para corregir, para instruir en justicia.” (2°Timoteo, cap.3 vers.16). El mismo Libro lo dice también a través del salmista: “Lámpara es a mis pies tu palabra, y lumbrera a mi camino” (Salmo 119, vers.105).

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Una cosa importante, frente a la cual el autor de este libro no ha podido quedar indiferente: Si es cierto que la Biblia fue inspirada por los Creadores Iniciales (o por el Creador, ya que la perfecta unidad de ellos permite hablar con toda propiedad de Uno), entonces es también cierto el contenido de su mensaje y su poder transformador, por lo que sería bueno desde ya reflexionar sobre ésto, a fin de poder lograr un resultado más amplio y provechoso que el mero conocimiento y certeza intelectual de un hecho que respaldan ya múltiples y variadas evidencias. En consecuencia con lo expuesto en el presente capítulo, el lector podrá apreciar que los textos proféticos de la Biblia se analizan en este libro desde una óptica diferente a como comúnmente lo hacen teólogos, investigadores e incluso historiadores, que ven en ellos mitos, leyendas, alegorías, o simbolismos. Para la interpretación de los libros proféticos, en especial los apocalípticos, se han desechado tres de las cuatro corrientes o criterios actualmente utilizados por los teólogos: la corriente preterista, que afirma que la totalidad de las profecías se cumplieron antes del término de los tres primeros siglos de la era cristiana sin quedar nada para el futuro; la futurista, que enfoca el cumplimiento de ellas exclusivamente para el periodo cercano al segundo advenimiento de Jesucristo; y la filosófico-idealista, que las interpreta como alegorías idealistas que encierran mensajes para el individuo y que no anuncian necesariamente hechos que se vayan a cumplir en el tiempo. La corriente de interpretación de las profecías bíblicas que hemos utilizado por lo tanto es una cuarta, la histórico-profética, en el sentido de aceptar que las revelaciones que contienen abarcan todo el periodo de la raza humana, desde sus inicios, pasando por las civilizaciones ante y post diluvianas, el pueblo de Israel, y la iglesia cristiana, hasta culminar con el segundo advenimiento del Mesías al fin de los tiempos. Por lo tanto se entiende que hay profecías que se cumplieron en el pasado, que se estarían cumpliendo en el presente y que se cumplirán en el futuro, para cuya interpretación –sobre todo lo referente a los tiempos proféticos involucrados- se utiliza como fundamento autorizado la misma Biblia, ya que según hemos analizado ésta contendría todos los elementos necesarios para interpretarse a sí misma, a la manera de un registro interactivo. Por último, y a manera de proporcionar un espectro mucho más abarcante respecto al tema de las profecías, diremos que éstas no son sólo un patrimonio de los tiempos bíblicos, sino que como bien lo manifiesta el mismo Libro, en los últimos días el espíritu de profecía se volvería a manifestar en los seres humanos: “Después de esto derramaré mi espíritu sobre todo ser humano, y profetizarán vuestros hijos y vuestras hijas; vuestros ancianos soñarán sueños y vuestros jóvenes verán visiones. También sobre los siervos y las siervas derramaré mi espíritu en aquellos días” (Joel, cap.4 vers.28-29). No obstante y a la luz de lo que hemos venido describiendo, qué entidades podrían inspirar en cada caso la manifestación profética es responsabilidad de cada uno de nosotros averiguarlo, tomando como guía autorizada para ello la misma Biblia según en ella se establece: “A la ley y al testimonio, si no dijeren conforme a esto, es porque no les ha amanecido!”. (Isaías, cap.8 vers.20). Esta señala que no se debe despreciar el don de profecía, que se debe examinar todo y retener lo bueno, y nos enseña también que nada debemos aceptar, esté escrito donde lo esté o lo diga quien lo diga, sin antes analizarlo a través del Libro Inspirado y entonces decidir si es válido o no. Dentro de este contexto, estaremos en condiciones de investigar, analizar e interpretar las profecías de muchos videntes de tiempos posteriores e inclusos contemporáneos, muchas de las cuales son verdaderamente sorprendentes por su alto grado de cumplimiento. Entre los videntes más famosos a nivel mundial, cuyas vidas y profecías todo investigador de los temas ocultos no debería dejar de analizar por lo destacado de la fenomenología anómala envuelta en sus experiencias, están Nostradamus171 de la época renacentista y Edgar Cayce172 de nuestra época contemporánea. También aconsejamos

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no dejar de buscar y analizar esta manifestaci贸n y su contenido dentro de las iglesias cristianas -cat贸licas o protestantes- para lo cual no daremos nombres con el fin de no parcializar la investigaci贸n del lector.

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Capítulo 12

ESCALERA AL CIELO Y tuvo un sueño: Vio una escalera que estaba apoyada en tierra, y su extremo tocaba en el cielo. Ángeles de Dios subían y descendían por ella. Génesis, capítulo 28 versículo 12 De cierto de cierto os digo: Desde ahora veréis el cielo abierto y a los ángeles de Dios subiendo y bajando sobre el Hijo del hombre. Juan, capítulo 1 versiculo 51 ... porque al Padre agradó que en él habitara toda la plenitud, y por medio de él reconciliar consigo todas las cosas, así las que están en la tierra como las que están en los cielos, haciendo la paz mediante la sangre de su cruz. Colocenses, capitulo 1 versículos 19 y 20

En el Capítulo 7 vimos que la presencia del Mesías bíblico en el devenir de la historia humana es absolutamente relevante y necesaria para entender el contexto del inquietante misterio de los fenómalos, por lo que en el presente capítulo se expondrán los argumentos necesarios que permitan fundamentar con propiedad la realidad de su existencia como personaje histórico y del cumplimiento en él de las profecías que lo prefiguraban como tal. 173 El mundo cristiano174 identifica al Mesías con la persona de Jesús de Nazaret. Los primeros cristianos al referirse a Jesús empleaban Cristo por considerarle el libertador prometido de Israel. El título de Cristo deriva de la palabra griega Jristós, a su vez una traducción del hebreo Mashíaj (Mesías). Significan el Ungido, el Hijo del Dios Viviente, el Salvador. Más adelante, la Iglesia175 lo incorporó a su nombre, quedando como Jesucristo (“Jesús el Mesías”), para designarle como redentor de toda la humanidad. Con la proclamación del Evangelio176, Jesús llegó a ser con el tiempo el personaje más gravitante de la historia secular y religiosa del mundo occidental, al punto que, aparte de constituir el fundamento de todas las variantes del cristianismo y que el calendario actualmente vigente en casi todo el mundo civilizado divida la historia humana en dos grandes periodos: a.C. (antes de Cristo) y d.C. (después de Cristo), su influencia se ha dejado sentir y con gran peso en las artes (arquitectura, música, pintura, literatura, teatro, cine, etc.), en los acontecimientos históricos, en las constituciones políticas de importantes naciones occidentales y en la vida de millones de personas, miles de las cuales estuvieron incluso dispuestas a morir por él. Pero, ¿existió realmente Jesús de Nazaret? Y si así fue, ¿era el Mesías prefigurado por el ritual judío y anunciado en las profecías de sus libros sagrados? En la primera parte de este capítulo intentaremos mostrar cómo actualmente la existencia histórica de Jesús -y de los evangelios que narran su ministerio- se encuentra apoyada en valiosos documentos de historiadores –creyentes y no creyentes- tanto de su época como de los siglos posteriores, de los cuales citaremos varios, complementando nuestra exposición con los argumentos y conclusiones de eruditos actuales y algunos descubrimientos recientes en el plano arquelógico. En conjunto, sus diferentes enfoques permitirán demostrar con solidez la autenticidad histórica buscada. En la segunda parte

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presentaremos una visión sinóptica del ministerio de Jesús, así como los argumentos que fundamentan su segunda venida a la Tierra, para que el lector tenga una reseña de su obra que permita establecer una base de entendimiento respecto de lo expuesto en la tercera parte del presente capítulo, en la que se presentarán argumentos sólidos para intentar demostrar que Jesús de Nazaret fue efectivamente el Mesías que profetizaron los escritos sagrados del pueblo de Israel, tema que como dijimos es clave para fundamentar con propiedad lo expuesto en la tesis del Capítulo 7. PRIMERA PARTE: REALIDAD HISTÓRICA DE JESÚS DE NAZARET Jesús de Nazaret (6 - 7 a.C. - 30 d.C.). El nombre de Jesús se deriva de la palabra hebrea Joshua, que completa es Yehoshuah (es decir “Yahvé es salvación”). Durante el Siglo XIX, algunos exégetas bíblicos dudaban de la existencia histórica de Jesús debido a la escasez de material adicional de otras fuentes que no fueran los Evangelios, y por la naturaleza teológica de los relatos bíblicos. En efecto, la tendencia del Nuevo Testamento a proclamar el significado de los acontecimientos sin presentar la versión del narrador sobre los propios hechos, siempre ha dado lugar a la disensión entre quienes se dedican a la investigación histórica. A pesar de ello, los que han negado la existencia histórica de Jesús han sido muy pocos: Dupuis, Bauer, Couchoud, Drews, a los que se les puede añadir como epílogo tardío la historiografía soviética. Pero el problema hoy a nivel científico es implanteable. A este propósito dice Bultmann, la personalidad más prestigiosa (aunque no ciertamente la más optimista) en la cuestión del Jesús histórico: “La impugnación de la existencia de Jesús carece de fundamento y no se merece una palabra de refutación. Es completamente evidente que él está al origen del movimiento histórico, cuyo primer estadio tangible está representado por la comunidad cristiana primitiva palestinense.” Lo corrobora un discípulo suyo (Bornkamm) con estas palabras: “En la antigüedad, ningún adversario del cristianismo, por obstinado que fuera, tuvo la idea de poner en duda la historicidad de Jesús”. Por lo anterior, basándose, además del Nuevo Testamento, en las obras de los escritores cristianos posteriores, en la de varios historiadores romanos y judíos, así como en importantes descubrimientos arqueológicos, los eruditos actuales consideran auténtica la existencia histórica de Jesús de Nazaret. Existen como veremos a continuación, numerosos documentos y estudios de valor excepcional para probarla: Fuentes romanas Publio Cornelio Tácito, considerado el mayor historiador de Roma y discípulo de Plinio El Viejo, dedicó a Jesús una página en sus Annales (año 115 d.C.), obra que cuenta la historia de Roma desde los siglos 14 al 68 d.C. En uno de los volúmenes que se han conservado (15,44), Tácito describe cómo el emperador Nerón culpa a los cristianos del incendio de Roma ocurrido el año 64 d.C., en momentos que se rumoreaba que el pueblo lo indicaba a él como el autor del siniestro: “Para acallar el rumor, Nerón creó chivos expiatorios y sometió a las torturas más refinadas a aquellos que el vulgo llamaba cristianos, odiados por sus abominables crímenes. Su nombre proviene de Cristo, quien bajo el reinado de Tiberio, fue ejecutado por el procurador Poncio Pilato. Sofocada momentáneamente, la nociva superstición se extendió de nuevo no sólo en Judea, la tierra que originó este mal, sino también en la ciudad de Roma, donde convergen y se

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cultivan fervorosamente prácticas horrendas y vergonzozas de todas clases y de todas partes del mundo” (Annales, libro XV, 44). Cayo Suetonio, historiador de los césares desde Augusto hasta Domiciano, en su obra compuesta entre los años 110 y 120 d.C. alude dos veces a los cristianos. Una en la Vida de Nerón (n .16) y otra en la Vida de Claudio (n .225). En esta última (25,4) dice que este emperador "expulsó de Roma a los judíos en continua agitación a causa de Cretos [Cristo]” Hacia el 112 d.C., Plinio el Joven, gobernador de Bitinia (Asia Menor), en una carta al emperador Trajano (Epístola 10,96) escribe que los cristianos "tienen por costumbre reunirse un día determinado, al amanecer, para alabar a Cristo a quien consideran su Dios." Fuentes judías Son escasas, debido a la conjura de silencio y de desprestigio que levantaron los judíos hacia a la figura de Jesús, aunque nunca ponen en duda su realidad histórica. El único autor judío que presenta a Jesús es Flavio Josefo177, historiador que escribió hacia el año 93 ó 94, lo que sigue: "Apareció en este tiempo Jesús, un hombre sabio. Fue autor de hechos sorprendentes; maestro de personas que reciben la verdad con placer. Muchos, tanto judíos como griegos, le siguieron. Algunos de nuestros hombres más eminentes le acusaron ante Pilato. Este lo condenó a la cruz. Sin embargo, quienes antes le habían amado, no dejaron de quererlo. Y hasta hoy, la tribu de los cristianos, que le debe este nombre, no ha desaparecido.” (Antigüedades de los Judíos, XVIII, iii, 3). Aunque algunos expertos han opinado que todo o parte de este texto puede ser un añadido posterior al historiador judío178, la mayor parte considera auténtico el texto que sigue a continuación, que dataría la muerte de Jacobo, el “hermano” de Jesús, en el año 62 d.C.: “Ananías era un saduceo sin alma. Convocó astutamente al Sanedrín en el momento propicio. El procurador Festo había fallecido. El sucesor, Albino, todavía no había tomado posesión. Hizo que el Sanedrín juzgase al hermano de Jesús, Jacobo y a algunos otros. Los acusó de haber trasgredido la ley y los entregó para que fueran apedreados.” (Antigüedades de los Judíos, XX, ix, 1). 179 Fuentes cristianas Al multiplicarse las comunidades cristianas se hizo necesario escribir lo que los apóstoles enseñaban en forma oral, a fin de alimentar espiritualmente a los cada vez más numerosos fieles expandidos a lo largo del Imperio Romano. Las principales fuentes de información sobre la vida de Jesús se encuentran en los Evangelios, escritos en la segunda mitad del siglo I para facilitar la difusión del cristianismo por todo el mundo antiguo. Las epístolas de Pablo y el Libro de los Hechos de los Apóstoles180 también aportan datos interesantes. No obstante, la reconstrucción histórica del periodo basada en las fuentes del Nuevo Testamento presenta una serie de dificultades:  Los documentos están organizados según un criterio teológico, y no desde una perspectiva cronológica. Los evangelios están situados en primer lugar porque relatan la historia de Jesús, aunque fueron escritos entre el 70 y el 90 d.C., hasta unos 60 años después de su muerte. Hechos de los Apóstoles data también de esta época. Sin embargo, las epístolas de Pablo son anteriores y han sido situadas en la década entre el 50 y el 60 d.C., ya que fueron compuestas en el transcurso de la obra misionera de Pablo. Los demás libros, que pueden datarse entre el 90 y el 150 d.C., reflejan la situación de la Iglesia en el periodo post-apostólico.

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  

Los documentos no demuestran demasiado interés en la historia como proceso cronológico, en parte porque sus autores creían en la inminencia del final de los tiempos. El Nuevo Testamento no es un solo libro, sino un compendio eclesiástico, conservado con el propósito específico de emplearse para el culto, la predicación, la enseñanza y la polémica. Todos los documentos fueron escritos por defensores de la fe cristiana con el objeto de proclamar e instruir en la fe; en consecuencia, aunque contienen referencias históricas, no constituyen informes históricos.

Por lo tanto, no se puede confiar en la fiabilidad histórica de los escritos del Nuevo Testamento de por sí, sino que es preciso investigarlos a fondo, que es lo que han venido haciendo los eruditos con gran dedicación por más de dos siglos. En los últimos sesenta años, con la puesta a punto de un nuevo método, denominado método de la historia de las formas, la investigación del contenido de los evangelios ha ido adquiriendo dimensiones impresionantes, como veremos a continuación. a) El material preevangélico: Los evangelios sinópticos fueron escritos cuarenta años después de la muerte de Jesús. El examen interno de los Evangelios nos da como fecha de composición de los Sinópticos el año 70 d.C. aproximadamente; y Juan hacia finales del siglo I, y el lugar de composición de los cuatro como sigue: Mateo: Palestina; Marcos: Roma; Lucas: Roma; Juan: Efeso.  Mateo: discípulo de Jesús, su fuente principal es su experiencia personal, el contacto directo con él.  Marcos: discípulo de Pedro, transmite los hechos y dichos de Pedro con particular vivacidad y precisión, aunque también se apoya en la tradición de la iglesia primitiva.  Lucas: compañero de Pablo, investiga con cuidado las fuentes preexistentes a su narración, especialmente lo que se refiere a la infancia de Jesús.  Juan: discípulo de Jesús, elabora un evangelio muy espiritual basado en la meditación profunda de sus experiencias al lado del Maestro. Pero los evangelistas no escribieron su relato reconstruyendo directamente con la ayuda de su memoria y de eventuales fuentes, como se pensaba antes. La crítica literaria ha podido esclarecer ya con certeza que los evangelistas utilizaron un material preexistente. Este material está formado por multitud de pequeñas unidades (formas), de naturaleza y amplitud variada, que eran transmitidas oralmente por las iglesias de los primeros decenios. Así la Iglesia de los orígenes cumple el cometido de transmitir en la predicación y en la catequésis los hechos y dichos de Jesús. La transmisión oral era el sistema común de aquel tiempo para la difusión de la cultura y respondía a la necesidad de memorizar que tenía la gente y las escuelas. El contenido de pensamiento no se transmitía libremente ni se repetía según el sentido, sino que era esculpido en fórmulas fijas, estables e inalterables. Según las últimas investigaciones, durante la primera mitad del Siglo I a.C., utilizando estas fuentes orales, se habrían compilado por escrito los dichos de Jesús, circulando entre las comunidades cristianas de la época. A esta fuente habrían tenido acceso los evangelistas Mateo y Lucas, incorporándola a sus propias versiones del Evangelio. Prueba de ello es el descubrimiento de la biblioteca copto-gnóstica de Nag Hammadi, en Egipto en 1945, manuscritos entre los cuales se hallaba una colección de los dichos de Jesús llamada El Evangelio Según Tomás, considerado apócrifo, pero que al compararlo con los evangelios de Mateo y Lucas, ha permitido establecer la evidencia (Burton L. Mack, en su libro El Evangelio Perdido: El Documento Q. Ediciones Martínez Roca, 1994, Barcelona,

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España, expone el proceso llevado a cabo para el descubrimiento de este “Evangelio de Dichos” y lo da a conocer, junto con su interpretación particular acerca de las implicancias religiosas y sociales de tal descubrimiento). Con todo, los estudiosos han concluido que la tradición oral y escrita cristiana no tuvo un interés historiográfico, sino kerigmático (kergima significa proclamación): La Iglesia apostólica se pone en movimiento para anunciar su fe en el Mesías, no para lograr un archivo histórico de Jesús. Propaga la fe e invita al seguimiento. Por eso, los hechos y palabras ofrecen mayor seguridad histórica, aunque los datos cronológicos y topográficos no ofrecen gran fiabilidad. b) Los evangelios: Si la tradición oral proporciona material para la compilación de los evangelios, es claro que las características de aquella pasarán a éstos. Y los evangelios serán, por ello, anuncio kerigmático de la fe pascual en Jesús, creído como Señor, Mesías e Hijo de Dios. Los evangelios no miran con los ojos distantes del historiador, sino con los ojos de la fe que se abrieron inesperadamente en la comunidad apostólica bajo la experiencia de la resurrección y de pentecostés. Esta luz que los ha alcanzado es tan clara, que la reconstrucción del período prepascual corre el riesgo de ser excesivamente magnificada: los rasgos del Jesús terreno, por ejemplo. Pero es preciso reconocer honestamente que el riesgo ha sido contenido y que la luz de la pascua no ha ahogado en su claridad la vida del profeta de Nazaret, ni ha forzado o roto los límites de su existencia terrena, transformándola en una antesala de la gloria pascual. El género literario evangelio es único y típico en su equilibrada combinación de historia y de fe, de narración y de mensaje, de Jesús histórico y de Cristo kerigmático. c) Criterios de autenticidad histórica: Existe un cierto número de ellos, de diversa fuerza probativa. Mientras que algunos no llegan más que a crear una confianza global en el conjunto del material evangélico, otros son capaces de proporcionar una verdadera certeza histórica. Cuando, aplicados varios criterios a la vez, llegan a resultados convergentes, la seguridad de encontrarse frente un dato histórico sólido se potencia proporcionalmente.  Criterio del testimonio múltiple. Debe considerarse auténtico el dato que nos es atestiguado por todas las fuentes, sobre todo si éstas son literariamente independientes. Ej.: El comportamiento de Jesús con los pecadores.  Criterio de la diferencia (o la discontinuidad). Se puede considerar auténticamente de Jesús un dato que no puede derivarse ni del ambiente judaico ni de la comunidad primitiva. Ej.: La designación de Dios como Abbá.  Criterio de la coherencia (de la continuidad). Se puede considerar auténtico aquel dato que es coherente, conforma al cuadro ambiental de la época en que vivió Jesús tal como nos lo describen las fuentes profanas (geografía, arqueología, historiografía). La situación social, religiosa y política de aquel preciso período es reconstruible, con notable precisión de particulares, mediante las fuentes históricas corrientes. Es claro que si los datos evangélicos corresponden a ella, no pueden menos de ser considerados auténticos.  Criterios derivados: a) Criterio de explicación necesaria. Dado que Jesús ha muerto en la cruz, algún problema tuvo que tener con las autoridades. b) El estilo de Jesús. Ya adquirido, se aplica a nuevos datos. Ej.: si tenemos 15 textos de Jesús sobre el tema del perdón y descubrimos otro sobre este tema, y vemos que tiene el mismo estilo, podemos concluir que es de Jesús.  Los criterios mixtos: a) Inteligibilidad interna del relato: Ej.: En los relatos de la condena de Jesús los cuatro evangelios narran el proceso religioso y cómo, para condenarlo, los jefes lo llevan a Pilato, cambiando el proceso religioso por

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el político. b) Interpretación diversa, acuerdo en el fondo. Por supuesto que los Evangelios presentan variantes entre ellos, pero éstas nunca tocan la parte esencial, además que permiten una complementariedad debido a diferentes enfoques de los narradores o a situaciones distintas que dan mayor luz al mensaje de fondo. Por lo tanto, después de un verdadero despliegue de erudición en el estudio del material evangélico, sin precedentes ni paralelos en otros campos, podemos llegar a una conclusión general que recibe confirmaciones cada vez más sólidas: el material recogido en los evangelios goza de la confianza global del historiador. Pero aún queda la pregunta: ¿Qué prueba adicional a los escritos del Nuevo Testamento nos pueden atestiguar su autenticidad histórica como documentos de la Iglesia primitiva? Sabemos que los autores de los Evangelios son Mateo, Marcos, Lucas y Juan porque existen cerca de 4.000 códices griegos y traducciones latinas, coptas y siríacas de los siglos IV al IX que atestiguan esto. Además están los testimonios de algunos escritores y de los llamados Padres de la Iglesia, que durante el siglo II pudieron informarse de los autores de los Evangelios. Entre ellos están:  Papías, obispo de Hierápolis de Frigia, quien hacia el 125 d.C. nos atestigua a través de "Juan el Presbítero", discípulo de Juan Evangelista, que Marcos era intérprete de Pedro; y que Mateo, discípulo del Señor, escribió en arameo sobre las cosas hechas y dichas por Jesús. Este testimonio lo recogió más tarde el historiador Eusebio de Cesárea.  San Ireneo (170 d.C.), obispo de Lión (Galias), discípulo de Policarpo, a su vez, discípulo de Juan el Evangelista, quien nos dice que Mateo escribe cuando Pedro y Pablo evangelizaban Roma, hacia el 50, en lengua hebrea; Marcos transmite la predicación de Pedro, hacia el 65; Lucas, colaborador de Pablo, escribe el evangelio enseñado por éste a los gentiles entre los años 67 y 70; Juan escribe en Éfeso hacia fines del siglo primero.  Clemente Alejandrino, hacia el 200 d.C., quien habla de los cuatro evangelios y conoce una tradición sobre ellos.  Orígenes (185-255 d.C.), en Egipto, nombra a los cuatro evangelistas y el orden en que escribieron.  Tertuliano, en Africa, afirma que los cuatro evangelistas tienen la misma autoridad (160- 223 d.C.). Por otro lado, el enorme número de códices y el breve período que separa la composición de los evangelios de las primeras referencias a sus autores, coloca la autenticidad evangélica en una situación privilegiada respecto a la historiografía antigua. Ejemplos:  Evangelios Sinópticos, Papías: 55 años después  Herodoto Aristóteles: 100 años después  Cicerón: 800 años después  Tucídides Cicerón: 300 años después  "Comentarios" de Julio César Plutarco: 159 años después  "Anales" de Tácito Suetonio: 200 años después. Con todo lo anterior, la integridad de los Evangelios se puede considerar firmemente probada y también está en ventaja respecto a la de algunos autores de la antigüedad clásica. En efecto, los códices completos antiguos, el Vaticano y el Sinaítico (s. IV), distan del texto original sólo 300 años. Existen además otros 4.000 códices de los

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siglos IV y IX, sin contar descubrimientos recientes como los rollos del Mar Muerto181. Por el contrario, entre la redacción de Sófocles, Esquilo, Aristófanes, Tucídides y el primer códice que existe de ellos transcurren 1.400 años. Esto nos dice que de ningún texto de la antigüedad clásica estamos tan seguros de poseer una copia conforme al original como de los Evangelios. Por último, la respuesta definitiva al problema de la historicidad de los Evangelios – y por ende de Jesús- depende de la posibilidad de demostrar que los evangelistas conocían los hechos que narran y que los refieren con fidelidad, sin alteraciones. Pues bien, lo anterior se demuestra por la circunstancia de que los evangelistas conocían bien los hechos que escribieron, sobre todo los milagros y discursos de Jesús, tan sorprendentes e insólitos que era fácil retenerlos en la memoria. La veracidad de los evangelistas también está garantizada porque no tenían motivos para mentir y lo único que consiguieron fue la deshonra, la persecución y el martirio. Sellaron el valor y autenticidad de sus escritos con su propia sangre. Además, escribieron cuando todavía vivían muchos testigos oculares que habían visto y oído a Jesús y que los hubieran desmentido en caso de que ellos hubieran cambiado los hechos. El argumento de la sinceridad de los evangelistas permite algunas interesantes precisiones, como el pasaje de Arnobio en el siglo IV, poco antes de terminar las persecusiones de la iglesia, quien expone la credibilidad de los apóstoles y evangelistas: en los siguientes términos: “no creéis los milagros vosotros. Pero los que los transmiten los vieron y son ciertísimos testigos. ¿Acaso vamos a pensar que los hombres de entonces eran vanos, mentirosos, estúpidos, de modo que afirmasen haber visto lo que nunca vieron y que lo que no había sucedido fueran capaces de afirmarlo con infantil desenvoltura, y esto para recibir odio y condenación pudiendo vivir tranquilos y en paz?” Respecto de los milagros evangélicos –moderno escollo de los desmitologizadores- dice Eusebio de Cesárea en su Demostración evangélica: ‘Si eran mentira los milagros de Cristo, y los discípulos mintiendo se hubiesen puesto de acuerdo para narrarlos, resulta admirable ver cuán gran número de ellos guardaron su pacto hasta la muerte en cosas que suponen fingidas, y ni uno solo de ellos por el temor de lo sucedido a los demás se decidió a revelar su conspiración de falsedad.” (Tomados de Juan Manuel Igartua, Los Evangelios ante la Historia, Capìtulo II: La Garantía Histórica de los Testimonios, págs. 115 y 116. Ediciones Acervo, 1981, Barcelona, España). Los evangelistas narraron la vida y doctrina de Jesús buscando proporcionar a los fieles materia de devoción, alimentar su piedad e inducirlos a amar a su Maestro. A diferencia del hagiógrafo182 ordinario que encontrándose con hombres imperfectos busca contribuir a su edificación ocultando los defectos y exagerando las cualidades, los evangelistas tratan de un hombre en el que ven al Hijo de Dios. Esta convicción hace que Jesús sea para ellos el hombre perfecto y tratan de describirlo lo más exactamente posible. Esto explica por qué no tuvieron escrúpulos en señalar en la vida de Jesús algunos episodios que eran comprometedores para la dignidad de su persona, pero ellos estaban convencidos que en la vida de Jesús todo tenía significado. Jesús no es una figura idealizada, se le describe tal como fue, con sus debilidades, las ignominias que padeció. Su encarnación, nacimiento, pasión, resurrección y ascensión están narrados con sobriedad y fidelidad. Podemos así concluir que los evangelios serían los libros más históricos de la antigüedad, por lo que Jesús de Nazaret de quién hablan, también.

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El aspecto físico de Jesús La imagen que seguramente todos tenemos de Jesús es aquella heredada de la época renacentista y reforzada por el cine: Un hombre alto (más o menos un metro ochenta), delgado, de rostro dulce y alargado, de rasgos suaves, nariz un tanto angulosa pero delgada, ojos grandes de color pardo claro o definitivamente azules y de mirada profunda, tez clara, cabellos rubios o trigueños, largos hasta los hombros y un tanto ondulados. Sin embargo, a principios de 2001, se dio a conocer a través de los medios informativos una reconstrucción computacional del posible rostro de Jesús, obtenida por un grupo de médicos forenses en Inglaterra después de dos años de mediciones a partir de un cráneo perteneciente a un judío de aquella época. La imagen lograda muestra a un Jesús moreno, de cara ancha y nariz gruesa. La imagen ha causado polémica y tal vez choca con nuestros patrones, pero como opina el Doctor en Teología Arturo Bravo, profesor de la Universidad Cardenal Raúl Silva Henríquez en Chile, quien durante veinte años se ha dedicado al estudio de la Sábana Santa de Turín183, “más allá de lo físico, es decir, por una razón teológica, Dios, al encarnarse, debió hacerlo con el fenotipo del pueblo que escogió para ello... Haya sido así o no el rostro de Jesús, esto nos acerca históricamente a lo que pudo haber sido, con lo que no estoy diciendo necesariamente que ese sea su verdadero rostro. Esa cara podría ser la de cualquiera que tenga las características que tenían los judíos palestinos de esa época.” 184 Bravo precisa que el Nuevo Testamento no aporta pistas específicas y claras que permitan reconstruir fielmente su fisonomía. Tampoco es posible según él reconstruir el rostro de Jesús a partir de la cara impresa en la sábana santa, ya que el estiramiento de la tela pudo terminar deformando el rostro impreso en él, que podría ser muy similar a la imagen computacional obtenida por los forenses británicos. “El rostro de la sábana es prácticamente imposible de reconstruir, porque está deformado a raíz de los pliegues del amortajamiento sobre el cráneo del occiso. La distancia entre la barbilla y la línea de las tetillas es muy corta, debido a que el hombre de la sábana fue amortajado con la cabeza inclinada sobre el pecho”. Respecto a su estatura, Bravo comenta que sólo hay datos indirectos que permiten deducir vagas características físicas, como el relato de un cobrador de impuestos judío que trabajaba para los romanos: “se dice que este personaje era de baja estatura y que para poder ver a Jesús se tuvo que subir a un árbol. La estatura media de los judíos palestinos hace dos mil años era de un metro sesenta y ocho centímetros aproximadamente. Si Jesús hubiese medido un metro ochenta, el cobrador no habría tenido que subirse a un árbol para verlo”, asevera. Otro antecedente revelador, según él, se puede deducir del relato cuando Judas entrega a Jesús en el huerto: “Va y lo besa, pero ¿por qué hace eso?, uno se pregunta. Hay que ser extremadamente perverso para entregar a alguien con un beso. El beso es una señal de identificación, porque Jesús estaba con sus discípulos y parecía uno más de ellos.” Por otro lado, el escritor chileno Jesús Capo, autor del exitoso libro “El Hijo del Carpintero” señala, refiriéndose a la imagen del Jesús personificado por el actor Robert Powell en la excelente versión cinematográfica del director Franco Zeffirelli, que “Jesús era judío, de raza semita. Entonces no era rubio ni tenía ojos azules. Era moreno, con un cierto tono cobrizo por el calor del desierto, igual que todos los árabes. Tenía el pelo crespo, la nariz grande y seguramente no era tan alto”. Otro detalle a considerar es que al ser nazareno usaba barba y pelo largo hasta la espalda. Según la costumbre de la época debió habérselo peinado con partidura al medio, lo mismo que su barba. Esta última debió haber sido espesa y no muy larga. Por cierto que debió haber sido delgado y haber

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tenido piernas fuertes, dado los muchos kilómetros que caminaba por las tierras de Palestina185. Finalmente, podríamos agregar que una de las razones plausibles para que la Biblia no diera señales claras acerca de la descripción física de Jesús, es que al ser su misión de carácter universal, cada persona creyente pudiera visualizarlo de acuerdo a sus propios patrones raciales y culturales, a fin de sentirlo cercano; es decir, debía resaltar la persona por sobre la apariencia física. Como acertadamente dice el doctor Arturo Bravo “... lo importante no es saber cómo era Jesús, sino quién era”. SEGUNDA PARTE: VISIÓN SINÓPTICA DE SU MINISTERIO Expuestos los antecedentes mínimos necesarios para sentar una base autorizada respecto de la existencia histórica de Jesús, podemos ya abordar una visión sinóptica de su obra con cierto grado de credibilidad (será responsabilidad del investigador interesado el profundizar más en ella, para lo cual le aconsejamos la lectura directa de los textos del Nuevo Testamento). Respecto al ministerio de Jesús, los especialistas coinciden en cuanto al contexto cronológico general. Los principales puntos de apoyo se encuentran en Lucas y Hechos de los Apóstoles, que sitúan la narración de la vida de Jesús y los comienzos de la Iglesia dentro del contexto de la historia judía y romana. Nacimiento e infancia Jesús de Nazaret habría nacido entre los años 6 y 7 antes de nuestra era. Los argumentos históricos son los siguientes: (Fuente: www.encuentra.com /Jesucristo. Para mayor abundamiento, aconsejamos la lectura del libro ya citado de Juan Manuel Igartua, Los Evangelios ante la Historia, Capítulo I: La Cronología del Nuevo Testamento, Nota Especial b): La fecha del nacimiento de Jesús, pàgs. 73 y 74, en el que se detallan con precisión los argumentos históricos que fundamentan el año de nacimiento de Jesús): 1) El monje benedictino Dionisio El Exiguo “...que en el año 533 empezó por vez primera a contar los años a partir del nacimiento del Señor, sustituyendo la antigua numeración que partía de la fundación de Roma, se equivocó en 6 años.” (Vittorio Messori: Hipótesis sobre Jesús, IV, 11. Ed. Mensajero. Bilbao, 1978). Dionisio hizo coincidir el 1 de enero del año uno, con el 1 de enero del año 754 de la fundación de Roma, en vez de escoger el 748 que hoy se considera como exacto. 2) Los historiadores fijan la muerte de Herodes el Grande el año 4 antes de nuestra Era. Como él mandó matar los niños de Belén menores de dos años, podemos suponer que Jesús nació dos años antes, es decir, entre el 6 y el 7 antes de nuestra Era. Antes de su vida pública, poco se sabe de Jesús. Era originario de Nazaret de Galilea, aunque tanto Lucas como Mateo sitúan su lugar de nacimiento en Belén de Judea, cuna ancestral del rey David. Sólo los libros de Lucas y Mateo contienen relatos de su nacimiento e infancia, que divergen en numerosos detalles. Lucas (cap.1 vers.5, cap.2 vers.52) narra estos relatos entretejiendo en ellos poemas y canciones prestados del Antiguo Testamento que expresan la preocupación de Dios por los pobres y desheredados. Mateo (cap.1 vers.18 y cap.2 vers.23) moldea su relato sobre el modelo de la narración que sobre Moisés recoge el Antiguo Testamento: Así como Moisés pasó su infancia entre los ricos y sabios de Egipto, también Jesús fue visitado y reverenciado por magos ricos y sabios. Así como Moisés huyó y vivió oculto de un malvado rey que

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pretendía exterminar a los varones hebreos recién nacidos, también Jesús fue salvado de la masacre de Herodes. Ambos evangelistas recogen datos sobre el nacimiento e infancia de Jesús, e incluyen su genealogía que se remonta hasta David y Abraham (Mateo cap.1 vers.1-17; Lucas cap.3 vers.23-38). Se supone que la descripción de su genealogía se hizo para probar el mesianismo de Jesús, pues la ascendencia de Abrahám se remonta hasta Set, y de éste hasta Adán. Según Mateo (cap.1, vers.18-25) y Lucas (cap.1 vers.1-2 y 20), Jesús fue concebido por su madre, que "aunque desposada con José, se encontró encinta por obra del Espíritu Santo" (Mateo cap.1 vers.18). Nació en Belén, Judea, donde José y María habían acudido para cumplir con el edicto romano que obligaba a inscribirse en el censo. Mateo es el único que describe (cap.2 vers.13-23) el viaje a Egipto, cuando José y María se llevaron al niño lejos del alcance del rey judío Herodes el Grande. Sólo Lucas relata el cumplimiento de José y María con la ley judía que requiere la circuncisión y presentación en el templo de todos los recién nacidos de Jerusalén (cap.2 vers.21-24); el mismo evangelista también describe su siguiente viaje (cap.2 vers.41-51) con el joven Jesús al templo para la fiesta de la Pascua. Los Evangelios omiten la vida de Jesús desde que tuvo 12 años hasta que empezó su ministerio público, unos 18 años después. Comienzos de su vida pública El Evangelio de Lucas afirma que Jesús comenzó su ministerio en el 15º año del reinado de Tiberio (Lucas, cap.3 vers.1). Entonces su vida pública tuvo lugar entre el 27 y el 31 d.C. según la teoría de que se prolongó entre tres y cuatro años. Los tres primeros Evangelios, llamados sinópticos (porque, en general, presentan una visión similar de la vida de Jesús) relatan que el ministerio público de éste comienza tras el encarcelamiento de Juan Bautista. El evangelio de Juan describe su labor, que comienza con la elección de sus primeros discípulos (cap.1 vers.40-51). El relato del ministerio público y los acontecimientos que le precedieron es similar en los Evangelios sinópticos. Los tres describen el bautismo de Jesús en el río Jordán por Juan Bautista y su retiro durante 40 días de ayuno y meditación al borde del desierto, que algunos exégetas consideran como un tiempo de preparación ritual186, donde el diablo (o Satanás) trató de tentarle. Mateo (cap.4 vers.3-9) y Lucas (cap.4 vers.3-12) añaden la descripción de las tentaciones. Después del bautismo y el retiro en el desierto, Jesús volvió a Galilea y visitó su hogar en Nazaret (Lucas cap.4 vers.16-30). Se trasladó a Cafarnaum y comenzó a predicar. Según los sinópticos, fue entonces cuando nombró a sus primeros discípulos, "Simón, que se llama Pedro, y su hermano Andrés" (Mateo, cap.4 vers.21) y "Santiago el hijo de Zebedeo y Juan, su hermano" (Mateo, cap.4 vers.21). Más adelante, cuando el número de sus seguidores creció, escogió a doce discípulos para que le ayudaran. Aumento de sus seguidores En compañía de sus discípulos, Jesús estableció su base en Cafarnaum y viajó a los pueblos y aldeas cercanas para proclamar la llegada del reino de Dios, como hicieron muchos profetas hebreos antes que él. Cuando los enfermos de cuerpo o espíritu se acercaron a él en busca de ayuda, los curó con la fuerza de la fe. Insistió en el amor infinito de Dios por los más débiles y desvalidos, y prometió el perdón y la vida eterna en el cielo a los pecadores siempre que su arrepentimiento fuera sincero. La esencia de estas enseñanzas se encuentra en el sermón de la montaña (Mateo, cap.5 vers.1-7), que

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contiene las bienaventuranzas (cap.5 vers.3-12) y la oración del padrenuestro (cap.6 vers.9-13). El énfasis de Jesús en la sinceridad moral más que en la observancia estricta del ritual judío provocó la enemistad de los fariseos, que temían que sus enseñanzas pudieran incitar a los judíos a rechazar la autoridad de la Ley, o Toráh. Otros judíos se mostraron recelosos ante las actividades de Jesús y sus seguidores porque podrían predisponer a las autoridades romanas contra una eventual restauración de la monarquía. A pesar de esta creciente oposición, la fama de Jesús se extendió sobre todo entre los marginados y los oprimidos, y el entusiasmo de sus seguidores les llevó a tratar de "arrebatarle y hacerle rey" (Juan, cap.6 vers.15), pero Jesús lo impidió cuando escapó con sus discípulos por el mar de Galilea (lago Tiberíades) a Cafarnaúm (Juan, cap.6 vers.1521), donde pronunció un sermón en el que se proclamó "pan de la vida" (Juan, cap.6 vers.35). Este sermón, que hace hincapié en la comunión espiritual con Dios, desconcertó a muchos de los que le escucharon, pensando que se trataba de "duras palabras" (Juan, cap.6 vers.60), y desde entonces "muchos se retiraban y ya no le seguían" (Juan, cap.6 vers.66). Posteriormente, Jesús repartió su tiempo entre viajar a las ciudades dentro y fuera de la provincia de Galilea, enseñar a sus discípulos y retirarse en Betania (Marcos, cap.11 vers.11-12) y Efrem (Juan, cap.11 vers.54), dos ciudades próximas a Jerusalén. Según los Evangelios sinópticos pasó la mayor parte del tiempo en Galilea, pero Juan centra el ministerio público de Jesús en la provincia de Judea y relata sus numerosas visitas a Jerusalén. Los sermones que pronunció y los milagros que realizó en esta época, en particular la resurrección de Lázaro en Betania (Juan, cap.11 vers.1-44), hicieron que muchos creyeran en él (Juan, cap.11 vers.45); pero el momento más importante de su vida pública ocurre en Cesárea de Filipo cuando Simón (después Pedro) declaró que Jesús era el Cristo (Mateo, cap.16 vers.16; Marcos, cap.8 vers.29; Lucas, cap.9 vers.20), a pesar de que Jesús nunca se lo había revelado (según los evangelios sinópticos), ni a él ni a los demás discípulos. Últimos días Cerca de la Pascua, Jesús viajó a Jerusalén por última vez (Juan menciona numerosos viajes a Jerusalén y más de una Pascua, mientras que los sinópticos dividen el ministerio público en las provincias de Galilea y Judea, y mencionan sólo una Pascua después de que Jesús abandonara Galilea para ir a Judea y Jerusalén) y el domingo de víspera entró triunfante en la ciudad donde le recibió una gran muchedumbre que le aclamó. Allí (el lunes y el martes, según los sinópticos), expulsó del templo a los mercaderes y cambistas que, según una vieja costumbre estaban autorizados a realizar sus transacciones en el patio exterior (Marcos, cap.11 vers.15-19) y discutió con los sacerdotes, los escribas, los fariseos y los saduceos, que le hicieron preguntas sobre su autoridad, tributos del César, y la resurrección. El martes, Jesús reveló a sus discípulos los signos que acompañarían a la parusía, es decir, a su segunda venida a la Tierra. El miércoles Jesús fue ungido en Betania por María, que anticipaba la unción de la sepultura (Mateo, cap.26 vers.6-13; Marcos, cap.14 vers.3-9). Mientras tanto, en Jerusalén, los sacerdotes y los escribas, preocupados porque las actividades de Jesús iban a poner a los romanos en su contra (Juan, cap.11 vers.48), conspiraron con uno de sus discípulos, Judas Iscariote, para arrestar a Jesús de manera furtiva, "porque temían al pueblo" (Lucas, cap.22 vers.2). Juan, (cap.11 vers.47-53) sitúa la conspiración antes de la entrada triunfal de Jesús en Jerusalén. El jueves, Jesús celebró la cena de Pascua con sus discípulos y les habló de su inminente traición y muerte como sacrificio por los pecados de la humanidad. Durante la cena bendijo el pan ácimo y el vino, llamó al pan su cuerpo y al vino su "sangre

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de la alianza, que será derramada por muchos para remisión de los pecados" (Mateo, cap.26 vers.27), y pidió que lo repartieran entre todos. Desde entonces, los cristianos recuerdan este ritual. Después de la cena, Jesús y sus discípulos fueron al monte de los Olivos, donde según Mateo (cap.26 vers.30-32) y Marcos (cap.14 vers.26-28), les aseguró que resucitaría. Al presentir que la hora de su muerte estaba cerca, se retiró al huerto de Getsemaní, donde, "lleno de angustia" (Lucas, cap.22 vers.44), meditó y oró. Una muchedumbre enviada por los sacerdotes y los ancianos judíos, conducida por Judas Iscariote, le arrestó en Getsemaní. Juicio y crucifixión Los cuatro Evangelios coinciden en que Jesús fue crucificado cuando Poncio Pilatos era gobernador de Judea (26-36 d.C.). El acuerdo más predominante entre los exégetas es que su muerte tuvo lugar el año 30 d.C., en la víspera del día de pascua judío que caía el 15 de Nisán (8 de abril). Según Juan (cap.18 vers.13-24), primero le condujeron ante Anás, suegro del máximo sacerdote Caifás, para un interrogatorio preliminar. Los sinópticos no mencionan este incidente, sólo relatan que Jesús fue conducido al consejo supremo de los judíos, el Sanedrín, donde Caifás pidió a Jesús que declarase si era "el Cristo, el Hijo de Dios" (Mateo, cap.26 vers.63). Por esta afirmación: “Yo soy. Y veréis al Hijo del Hombre sentado a la diestra del poder de Dios y viniendo en las nubes del cielo” (Marcos, cap.14 vers.62), el consejo le condenó a muerte por blasfemia, pero como sólo el procurador romano tenía poder para imponer la pena capital, el viernes por la mañana condujeron a Jesús ante Poncio Pilatos para sentenciarlo. Antes del juicio, Pilatos le preguntó si era el rey de los judíos, Jesús contestó, "Tú lo dices" (Marcos, cap.15 vers.2). Pilatos intentó varios recursos para salvarle antes de dejar la decisión final en manos de la muchedumbre (motivado entre otras cosas por los sueños que su mujer, Claudia, había tenido respecto a Jesús). Cuando se insiste en su muerte, Pilatos ordenó su ejecución (Mateo, cap.27 vers.24). Jesús fue llevado al Gólgota y crucificado, que era la pena romana capital para los criminales y los delincuentes políticos. Dos ladrones fueron también crucificados con él, uno a cada lado. En la cruz, sobre la cabeza de Jesús escribieron su acusación: "este es Jesús, el rey de los judíos” (Mateo, cap.27 vers.37). Al caer el día, su cadáver fue descendido, y como estaba cerca el sabbath (sábado), tiempo durante el cual no estaba permitido el enterramiento, fue rápidamente depositado en una tumba cercana por José de Arimatea, hombre acaudalado, miembro del Sanedrín. Juan (cap.19 vers.3942) relata que Nicodemo, también miembro del Sanedrín, ayudó a José. La resurrección El día siguiente al amanecer, "María Magdalena, y María la madre de Santiago” (Marcos, cap.16 vers.1) fueron al sepulcro para ungir el cuerpo de Jesús antes de enterrarlo, y lo encontraron vacío. En Mateo (cap.28 vers.2) se recoge que después de un terremoto apareció un ángel y apartó la piedra de la entrada. En el interior de la tumba, "un joven” (Marcos, cap.16 vers.5) vestido de blanco les anunció que Jesús había resucitado. Esta noticia es anunciada por el ángel en Mateo (cap.28 vers.5-6) y por dos hombres "con vestiduras deslumbrantes” en Lucas (cap.24 vers.4). Según Juan (cap.21 vers.11-18), María Magdalena vio dos ángeles y después a Cristo resucitado. Más tarde, el mismo día (según Lucas, Juan y Marcos) Jesús se apareció a las mujeres y a otros discípulos en varios lugares en Jerusalén y sus proximidades. La mayoría de los discípulos no dudaron en que habían visto y escuchado de nuevo al Maestro que conocían y

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habían seguido durante el tiempo de su predicación en Galilea y Judea. Pero hubo discípulos que dudaron en un primer momento (Mateo, cap.28 vers.17), como Tomás, que no presenció las primeras apariciones (Juan, cap.20 vers.24-29). Todos los evangelios señalan que después de su resurrección Jesús siguió enseñando a sus discípulos sobre asuntos relativos al reino de Dios. También les encomendó una misión: "Id, pues… haced discípulos de todas las naciones, bautizándoles en el nombre del Padre, y del Hijo y del Espíritu Santo" (Mateo, cap.28 vers.19). La ascensión Lucas (cap.24 vers.50-51), relata que en Betania, Jesús fue visto ascender a los cielos por sus discípulos. Los Hechos de los Apóstoles (cap.1 vers.2-12) recogen que la ascensión ocurrió cuarenta días después de la resurrección. TERCERA PARTE: ¿FUE JESÚS EL MESÍAS PROMETIDO? En esta parte intentaremos probar en contexto que Jesús, el hombre histórico, sería verdaderamente el Hijo de Dios, el Mesías prometido a los judíos en las Escrituras. MESÍAS: Era el nombre hebreo para el liberador prometido a la Humanidad, papel asumido por Jesús y otorgado a él por los cristianos. El término se deriva del hebreo Mashíaj, que significa ungido. En la versión griega de la Biblia hebrea, la Versión de los Setenta o Septuaginta, este término se traduce por la palabra Jristos, de la cual se deriva Cristo. De ahí que el nombre de Jesucristo identifica a Jesús como el Mesías, ... aunque el judaísmo afirma que el Mesías todavía no ha venido. El concepto de Mesías combina el ideal hebreo de un rey davídico con la tradición sacerdotal ejemplificada por Moisés. Los cristianos también han visto en ciertos pasajes de Isaías una tercera característica del Mesías, la del sirviente que sufre (Isaías cap.53). En la teología cristiana, Jesús es contemplado como la realización de los tres conceptos. En el tiempo en que vivió Jesús, más que nunca, se esperaba la venida del Mesías, pero se había falseado el concepto que de él habían dado los profetas. En su gran mayoría, los judíos contemporáneos de Jesús, esperaban un Mesías que les traería prosperidad, un gran jefe político que levantaría a la nación. Las tres concepciones erróneas sobre el Mesías eran: 1) El reino mesiánico sería un período de prosperidad material obtenida sin cansancio ni molestias y en la liberación del dominio extranjero. Los mismos apóstoles no concebían que Jesús hablara de muerte en la cruz para atraer a sí todas las cosas. 2) Los rabinos concebían el Mesías futuro como un jefe político, el restaurador de la dinastía davídica. 3) La tercera corriente hacía coincidir la venida del Mesías con el fin del mundo. El reino mesiánico se realizaría en la otra vida (visión escatológica). A pesar de estas concepciones falsas, había un "pequeño resto" de personas que tenían una idea exacta del Mesías: El Mesías, sacerdote y víctima al mismo tiempo, sacrificaría su vida para liberarnos del pecado y para restaurar la amistad entre Dios y los hombres. En este grupo encontramos con María a su prima Isabel (Lucas, cap.1 vers.41-

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46), al viejo Simeón (Lucas, cap.2 vers. 30-32), a la profetisa Ana (cap.2 vers. 38), a Juan el Bautista (Mateo, cap.3 vers.2-12) y a la secta de los esenios. A causa de estas deformaciones Jesús usó una táctica prudente para no despertar demasiado escándalo para demostrar su mesianidad. Toma el título de "Hijo del Hombre" (Daniel, cap.7 vers.13-14). Acepta en primer lugar el testimonio de Juan Bautista (Juan, cap.1 vers.29-30). Declara abiertamente su mesianidad ante la samaritana (Juan, cap.4 vers.25-26), ante Nicodemo (Juan, cap.3 vers.13-18) y de una manera contundente ante Caifás, durante su propio juicio (Mateo, cap.26 vers.63-64). Al mismo tiempo, también se presenta ante el mundo como el Hijo de Dios: "Nadie conoce al Padre sino el Hijo" (Mateo, cap.11 vers.27), revelando su íntima unión con el Padre con el cual se identifica. Su mesianidad la apreciamos también en la profesión de fe de Pedro (Mateo, cap.16 vers.18). La manifestación más clara de la divinidad de Jesús que tenemos en los sinópticos está en la respuesta que él dio ante el sumo sacerdote Caifás en el Sanedrín: "Te conjuro por el Dios vivo que nos digas si tú eres el Cristo, el Hijo de Dios" (Mateo, cap.26 vers.63). Jesús respondió: "Tú lo has dicho. Y os declaro que desde ahora veréis al Hijo del hombre sentado a la diestra del Padre, y venir sobre las nubes del cielo" (Mateo, cap.26 vers.64). Aún es más clara la divinidad de Jesús en el evangelio de San Juan, según muestran los siguientes textos:   

"Y el Verbo era Dios" (cap.1 vers.1) "Yo y el Padre somos una sola cosa" (cap.10 vers.30) "Os lo dije y no creéis. Las obras que yo hago en nombre de mi Padre testifican de mí. Pero vosotros no creéis porque no sois ovejas mías" (cap.10 vers.25-26).

Nos queda además como testimonio la misma actuación de Jesús durante su vida pública. En primer lugar habla de perfeccionar la Ley que Dios le dio al pueblo judío (Yavéh [Jehová] a Moisés en el monte Sinaí) dando a entender que sólo el Mesías puede tener dominio sobre las cosas de Dios (Mateo, cap.24 vers.34-36). También se proclama el fin mismo de la Ley Moral, cosa que únicamente Dios puede pretender. Por otro lado se proclama más digno de amor que todos los seres queridos, más aún que de nuestra propia vida (Mateo, cap.10 vers.37; y cap.16 vers.25). Por consiguiente Jesús se presenta como Dios. El lenguaje de algunas expresiones evangélicas sólo se comprende si se tiene esta perspectiva de la divinidad de Jesús:    

"Yo soy la resurrección y la vida" (Juan, cap.11 vers.25). "Yo soy la luz del mundo" (Juan, cap.8 vers.12). "Yo soy el camino y la verdad y la vida" (Juan, cap.14 vers.6). "El que no recoge conmigo, desparrama" (Mateo, cap.12 vers.30).

Cuando cura a los enfermos, etc., obra directamente por propia virtud: "Quiero, queda limpio" (Mateo, cap.8 vers.3). Asume también el derecho a perdonar los pecados que es algo que solamente compete a Dios: "Confía, hijo, tus pecados te son perdonados" (Mateo, cap.9 vers.2). Actúa como Dios cuando la tempestad sacude la barca y amenaza con hundirla y Jesús despierta ordenando al mar: "¡Calla! ¡Cálmate!" (Marcos, cap.4 vers.39). Por último, durante toda su vida Jesús nunca tiene una duda, ni titubea. Pronuncia los juicios más decisivos y comprometidos sobre los problemas humanos más graves sin

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que nunca su inteligencia acuse el mínimo esfuerzo, sin verse obligado a reflexionar antes de responder, ya que lo que sabe no es en virtud del estudio o del razonamiento. La personalidad de Jesús Para poder probar si Jesús es o no un impostor o un iluso se puede recurrir en primer lugar a la historia. El juicio de la historia es plenamente positivo para Jesús. En primer lugar es la única figura histórica que ha hecho que ésta se centre en él, ya que la historia se divide en a.C. o d.C. (inclusive los historiadores que prefieren separar el tema religioso de sus investigaciones no pueden evitar hacer alusión a este acontecimiento al clasificar las eras antes o después de Cristo como a.e.c. = antes de la era común, y e.c. = era común). En segundo lugar, es su doctrina la que ha influenciado definitivamente la conciencia humana a través de los siglos, por defenderla han sido infinidad los mártires, por su amor millones han dejado todo. Dejando aparte la historia, podemos analizar la personalidad de Jesús como nos la describen los evangelios. Es impostor el que busca su propio interés, el que engaña al prójimo para alcanzar un fin. Jesús, por el contrario, jamás utilizó su prestigio para obtener ventajas de ninguna clase, su comportamiento siempre se evidencia sincero y leal. La santidad de Jesús es un hecho único en la historia; sólo él pudo decir: "¿Quién de vosotros me acusará de pecado con razón?" (Juan, cap.8 vers.46). Tampoco Jesús es un iluso, lo prueban su perfecto equilibrio mental y su constitución física, de naturaleza atlética. Jamás sufrió enfermedad alguna, ni crisis nerviosa. Durante su vida pública y su pasión demostró su fortaleza física, nunca perdió el equilibrio ni la serenidad y siempre fue dueño de sus sentidos. Jesús siempre fue consciente de tener un fin en la vida, del deber de realizar la misión encomendada por el Padre: salvar al mundo mediante su pasión y muerte. Jesús no lo olvida ni un momento. Varias veces el Evangelio nos narra tentativos para hacerle desistir de su empresa, y cada vez Jesús supera el obstáculo con una afirmación férrea de su voluntad. El último asalto lo recibió Jesús de su misma naturaleza durante el episodio de Getsemaní: "...y comenzó a sentir terror y abatimiento.” (Marcos, cap.14 vers.33) 187 Pasado el momento de decaimiento recobra plenamente el dominio de sí mismo. Si en la vida de Jesús no hubiese existido este episodio, quizá hubiésemos creído que era un insensible. Sus sentimientos ante la muerte revelan, por el contrario, la inmensa carga emotiva de su naturaleza humana. Jesús une al heroísmo de la voluntad, una extraordinaria lucidez de ideas; siempre ve lo esencial, lo importante. Ante todo su inteligencia va unida a un perfecto equilibrio que demuestra tener especialmente en los momentos de prueba y de triunfo, y en su compasión ante las miserias ajenas. A través de la pasión, Jesús demuestra su dignidad y su entereza; desde el momento de su prendimiento hasta el último suspiro, ni una palabra, ni un gesto revela en él debilidad ni decaimiento, con excepción de aquel momento cúlmine en la cruz, cuando el peso de los pecados del mundo sobre sí lo hicieron sentirse apartado de Dios, ocasión en que exclamó angustiado: “Elí, Elí, ¿lama sabactani? (que significa: ‘Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?’” (Mateo cap.27 vers.46) 188. Tenemos que concluir diciendo que un impostor o un iluso no actúa como Jesús, y que por lo tanto debe ser lo que él afirma.

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Los milagros de Jesús "Las obras que yo hago en nombre de mi Padre, ellas dan testimonio de mí" (Juan, cap.10 vers.25). Aunque Jesús, al presentarse al mundo como el Mesías, se sirvió de la excelencia de su doctrina y de la santidad de su vida (Juan, cap.8, vers.45), también tuvo que valerse de los milagros189: "Aunque no me creáis a mí, creed en las obras" (Juan, cap.10, vers.38). Los milagros que nos narran los evangelios debieron ser en primer lugar hechos reales desde el momento que aceptamos la historicidad y la autenticidad de los mismos. La vida de Jesús, sus discursos, la fe de los apóstoles, el entusiasmo de las muchedumbres, la resistencia de los enemigos, las discusiones con los fariseos, no se explican sin los milagros. La historicidad de los milagros la confirma el estilo sobrio y simple con que están escritos. Ninguna ostentación o exhibición, ningún indicio de la tendencia oriental a la exageración. Las enfermedades que cura son las comunes entre los hombres: la lepra, tan frecuente entonces en Palestina, la ceguera, la parálisis, la hidropesía. Es evidente que los evangelistas no inventaron casos extraordinarios para resaltar los poderes de su Maestro. Por todo esto la hipótesis racionalista que rechaza la historia de los milagros ha sido paulatinamente desmentida. Por último, solamente con los milagros podía Jesús probar su divinidad. Los milagros son señales al alcance de todos. Es tan grande su fuerza que no admiten excusas en quienes no crean en él. De esta manera habría probado Jesús ampliamente su afirmación de ser Hijo de Dios. El dominio absoluto que poseía de las fuerzas de la naturaleza solamente le podía venir de Dios. Pero el Altísimo no concede su dominio sobre la naturaleza a un impostor. Si lo concedió a un hombre que se proclamó su Hijo, fue porque era verdaderamente lo que decía. En este contexto, el milagro que supera a todos y que tiene un valor particular, el de probar que Jesús es el Hijo de Dios, el Mesías, sería la resurrección. El mismo Jesús la puso como demostración oficial de su divinidad: "Destruid este Templo, y en tres días lo levantaré" (Juan, cap.2 vers.19). "Esta generación mala y adúltera pide un signo, y no le será dado otro que el signo del profeta Jonás. De la misma manera que Jonás estuvo tres días en el vientre del cetáceo, así estará el Hijo del hombre tres días y tres noches en el corazón de la tierra." (Mateo, cap.12 vers.39-40). La predicción fue muy clara especialmente para los fariseos que sabían que ésta sería una de las pruebas para reconocer al Mesías. Los discípulos también tomaron la resurrección de su Maestro como argumento principal de su predicación. El día de Pentecostés del año 30, a sólo cincuenta días de la muerte de Jesús, proclaman: "Varones israelitas, escuchad estas palabras: A Jesús el Nazareno, acreditado por Dios ante vosotros con los milagros, prodigios y señales que Dios obró por medio de El entre vosotros, como sabéis; a éste, entregado conforme al consejo y previsión divina, lo matasteis, crucificándolo por manos de los inicuos; pero Dios lo ha resucitado, rompiendo las ligaduras de la muerte, porque era imposible que ésta dominara sobre El." (Hechos, cap.2 vers.22-24). Más adelante, Pablo dirá que si Cristo no resucitó, la fe de los cristianos es vana y son los más infelices de los hombres, por poner todas las esperanzas en las promesas de Jesús que resultarían ilusorias si verdaderamente no resucitó de entre los muertos (1Corintios, cap.15 vers.12-19). Los evangelios nos dan testimonio de la resurrección de Jesús con la narración unánime de los hechos: El tercer día después de la muerte el sepulcro de Jesús estaba vacío y él, vivo, se apareció a María Magdalena, a varias mujeres piadosas, a Pedro, a los discípulos que se

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dirigían a Emaús y, finalmente, a todos los apóstoles reunidos en el cenáculo. De nuevo le vieron días más tarde, en el mismo lugar, estando también el apóstol Tomás que no había asistido a la primera aparición; después lo vieron en Galilea y la última vez en Jerusalén el día de la Ascensión. Si los apóstoles no vieron a Jesucristo resucitado, predicando su resurrección mintieron por uno de estos tres motivos: o por interés material, o por gloria, o por amor. Si podemos excluir estas tres posibilidades nos será lícito concluir, lógicamente, que su fe en la resurrección de Jesús solamente se pudo fundar en la realidad de los hechos. La primera es muy fácil de excluir, porque esa fe, como ya hemos dicho, no les trajo más que odios, martirio y persecuciones. La segunda también porque al reconocer a Jesús como al Mesías, renunciaban a un ideal político que todo el pueblo judío esperaba. La tercera, que es la única que hoy en día toman en cuenta los investigadores, no tiene fundamento en el plano histórico. La sencillez misma con que está descrita en los evangelios, es prueba de la ausencia de la fantasía. Si la resurrección de Jesús y sus apariciones fueran producto de la fantasía, éstas no serían tan contadas (sólo seis), su número tendría que ser mucho mayor. Tampoco se puede afirmar que la resurrección y las apariciones posteriores se deban a alucinaciones de los apóstoles. A nivel psicológico, es casi imposible que una persona en el estado de depresión, de desaliento y de pesimismo en que estaban los discípulos después de la muerte de Jesús, pueda sufrir alucinaciones. Para esto es necesario que el sujeto se encuentre en estado de exaltación y sólo prescindiendo del valor histórico de los evangelios se podría afirmar que éste era el estado de los apóstoles. Si, además, se prescindiera del tiempo que siguieron predicando los apóstoles, éstas se habrían esfumado fácilmente con las primeras dificultades y persecuciones. Dentro de las narraciones de la resurrección de Jesús existen algunas contradicciones, pero si éstas se analizan, se llega a la conclusión que las hay sólo en lo accidental, pero no en lo fundamental, que es que Cristo resucitó al tercer día. Lo que varía es la hora, quienes estaban presentes, al descubrimiento, etc. Aún mayor valor que el testimonio de los evangelios, está el del apóstol Pablo, que hacia el año 55, apenas veinte años después de la muerte de Jesús, escribe a los Corintios para aclararles algunos errores, entre ellos el de no creer en la resurrección de los cuerpos. Les hace ver que o se cree en la resurrección de Cristo, y entonces hay que admitir la de los cuerpos, o se niega ésta y entonces hay que rechazar también la de Cristo, y acaba por afirmar que "si Cristo no resucitó, vana es nuestra fe" (1Corintios, cap.15, vers.1-20). Pablo es un testigo bien informado, instruido por testigos oculares, no había sido discípulo sino enemigo de los seguidores de Cristo y, por consiguiente, un testigo crítico, sereno y reflexivo. Podemos confiar en un hombre que sufrió tanto por su fe, pensando también que si Jesús no resucitó sus sufrimientos habrían sido inútiles. La confirmación sobre la realidad de la Resurrección se encuentra en la imposibilidad experimentada por los racionalistas de darnos una explicación admisible de la fe de los apóstoles, en el supuesto de admitir el milagro escueto y simple. Las teorías inventadas hoy carecen de valor. Se trató de explicar la Resurrección como una impostura (Reimarus), como un caso de muerte aparente (Paulus), como un producto mitológico (Strauss), como una alucinación (Renán), como un sincretismo (Harnack), etc. Con su mismo sucederse estas teorías han demostrado su inconsistencia. Un racionalista ha destruido y refutado la obra de los otros. Todas las teorías inventadas hasta ahora son hipótesis parciales fuera del contexto mesiánico. La única explicación posible es que Jesús resucitó verdaderamente como había predicho. Jesús resucitó; mantuvo su promesa. Había dado como prueba de su divinidad este hecho, un milagro de primer orden de cuya trascendencia no se puede dudar. Por

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tanto, si resucitó, es el Hijo de Dios, constituyendo con ello -como afirma Pablo- el fundamento sólido de la fe cristiana. Señor de la Historia Si la resurrección es considerada la prueba suprema y oficial de la divinidad de Jesús, existen otras de no menor valor; entre éstas ocupan el primer lugar las profecías del Antiguo Testamento. Para la Iglesia primitiva éstas tuvieron un enorme valor, pues era la mejor manera de probar a los judíos que Jesús era el Mesías. El mismo Jesús usó este método en sus discusiones con los fariseos: "Escudriñad las Escrituras ya que en ellas esperáis tener la vida eterna; ellas testifican de mí" (Juan, cap.5 vers.39. El subrayado es nuestro). Como vimos en el capítulo anterior, el pueblo hebreo tenía, y aún conserva, la Biblia Hebrea, colección de libros escritos en tiempos y lugares diversos, completa ya en el siglo tercero antes de Jesucristo, cuando fue traducida al griego por un grupo de sabios alejandrinos (La Versión de los Setenta o Septuaginta). Aunque cada libro estaba escrito por un autor determinado, los hebreos atribuían su origen a Dios y los citaban sin distinción con la expresión general: “dice la Escritura”. Para ellos la Escritura era un libro inspirado, es decir, escrito por autores humanos bajo el influjo inmediato de Dios que se servía de ellos para comunicar a los hombres su palabra. Junto a este valor sagrado, la Biblia era la fuente principal de la historia hebrea, donde estaban registrados los privilegios excepcionales concedidos por Dios al pueblo elegido; la historia de los patriarcas, de los reyes, de los profetas que en el curso de los siglos habían guiado a Israel al cumplimiento de la misión confiada por Dios. La Biblia destaca claramente entre otros textos religiosos de la antigüedad por la pureza de su monoteísmo y la exquisitez de su moral. Otro aspecto único del Antiguo Testamento es el mesianismo, la expectativa de un enviado del cielo que vendría a iniciar una nueva época en las relaciones de Dios con la Humanidad. A través de la Escritura la personalidad del Mesías se va delineando cada vez más claramente para permitir que el pueblo elegido lo pueda reconocer en el momento en que aparezca en el mundo. Los profetas describen al Mesías así: FAMILIA: Será un hijo de Adán y vendrá a reparar el pecado de desobediencia que ellos cometieron en el paraíso terrenal (Génesis, cap.3 vers.15); será descendiente también de Abraham (cap.22 vers.16), de Isaac (cap.26 vers.4), de Jacob (cap.28 vers.14), de Judá (cap.49 vers.8-10), de David (2ªSamuel, cap.7 vers.11-13). TIEMPO EN QUE NACERÁ: Vendrá antes que el cetro de Judá pase a otros pueblos (Génesis, cap.49 vers.8-10), antes de la destrucción del templo (Ageo, cap.2 vers.78). El profeta Daniel lo determina con precisión, ya que su profecía coincidió con la época de Jesús cuando la expectativa del Mesías era general (Daniel, cap.9 vers.24-27)190. Esto también lo afirman Flavio Josefo (Guerra Judía, V,13), Suetonio (Vespasiano 4), Tácito (Historia, V, 13). LA MADRE: Nacerá de una virgen (Isaías, cap.7 vers.14). LUGAR DE NACIMIENTO: En Belén de Judá (Miqueas, cap.5 vers.2).

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EL PRECURSOR: Juan el Bautista. El Mesías tendrá un precursor (Malaquías, cap.3 vers.1); que predicará a lo largo de la ribera del Jordán, en la región de Galilea (Isaías, cap.40 vers.3). SU VIDA:       

Maestro y profeta (Deuteronomio, cap.18 vers.15). Legislador y portador de una nueva alianza entre Dios y los hombres (Isaías, cap.55 vers.3-4). Sacerdote y víctima (Isaías, cap.52 vers.15; cap.53). Manso y humilde (Isaías, cap.11 vers.1-5). Salvador de la humanidad y piedra de escándalo (Isaías, cap.8 vers.14). Sobre él reposará el espíritu del Señor (Isaías, cap.11 vers.2). Poderoso en milagros (Isaías, cap.35 vers.4-6). Entrará triunfante en Jerusalén (Zacarías, cap.9 vers.9).

PASIÓN Y MUERTE: Vendido por treinta monedas (Zacarías, cap.11 vers.12); flagelado y escupido en el rostro (Isaías, cap.50 vers.6); taladradas las manos y el costado (Salmo 21, vers.17-18); le darán hiel como bebida (Salmo 68, vers.22); burlado (Salmo 21, vers.8-9); sortearán sus vestidos (Salmo 21, vers.19); su muerte (Daniel, cap.9); lo crucificarán (Zacarías, cap.12 vers.10); su cuerpo no estará sujeto a la corrupción (Salmo 15, vers.9-11); tendrá un sepulcro glorioso (Isaías, cap.53 vers.9). PROFECÍAS DEL REINO: Preanuncian el principio de una nueva alianza entre Dios y el hombre, suplantando la antigua entre Dios e Israel (Daniel, cap.9 vers.24-27); comenzará en Jerusalén (Miqueas, cap.4 vers.2); representará la victoria del monoteísmo (Zacarías, cap.13 vers.2; Isaías, cap.2 vers.2-4; Miqueas, cap.4 vers.15); no se limitará sólo al pueblo hebreo, sino que será universal (Isaías, cap.11 vers.10; cap.49 vers.6; Malaquías, cap.1 vers.11); será un reino espiritual (Salmo 71, vers.7; Isaías, cap.4 vers.2-6; Daniel, cap.7 vers.27); con sacerdotes y maestros por todo el mundo (Isaías, cap.66 vers.21; Jeremías, cap.3 vers.15); con un sacrificio universal (Malaquías, cap.1 vers.11); y, por último, aniquilará las potencias adversas (Salmo 2, vers.1-4; Isaías, cap.54 vers.17; Daniel, cap.2 vers.44). Todas estas profecías se encuentran en los libros escritos tres siglos antes de Cristo. Basta con abrir los evangelios para saber que todas las profecías se cumplieron en Jesús: Es de la familia de David (Mateo, cap.1 vers.18-23), nació de una virgen (Lucas, cap.1 vers.27), en Belén de Judá (cap.2 vers.4-7), tuvo un precursor que fue Juan el Bautista (Juan, cap.1 vers.15), realizó milagros de todo género (Mateo, cap.11 vers.5). Todas las profecías de su pasión se cumplieron a la letra, y lo mismo sucedió con las profecías de su Reino. Durante su vida Jesús es perfectamente consciente de ser el objeto y realizar las profecías del Antiguo Testamento. Al leer algunos versículos de Isaías en la sinagoga de Nazaret, afirma: "Hoy se está cumpliendo ante vosotros esta escritura" (Lucas, cap.4 vers.21). A los fariseos que rehúsan creer en El, les dice: "Escudriñad las Escrituras ya que en ellas esperáis tener la vida eterna; ellas testifican de mí" (Juan, cap.5 vers.39). El evangelista Mateo se propone en su evangelio demostrar la mesianidad de Jesús basándose en las profecías del Antiguo Testamento. Algunos racionalistas tratan de probar que Jesús se trató de acomodar a las profecías, pero esto es imposible en cuanto que el cumplimiento de muchas de ellas no podía depender de ningún modo de su

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voluntad, como la concepción virginal, el nacimiento en Belén, la traición por treinta monedas, la crucifixión, la resurrección, la incredulidad de los judíos y la conversión de los paganos. Sobre todo, ¿cómo podría un simple hombre obrar milagros para adaptarse a las profecías? Jesús no solamente fue objeto de profecías, sino también sujeto, él mismo es un profeta. Predijo su propia pasión y muerte (Mateo, cap.6 vers.21-23), la traición de Judas (Mateo, cap.26 vers.21-25), la triple negación de Pedro (cap.26 vers.30-35) y su martirio (Juan, cap.21 vers.18-19), la gloria de la Magdalena (Mateo, cap.26 vers.13), la huida de los discípulos durante la Pasión (cap.26 vers.31), las persecuciones que padecerían después de su muerte (cap.10 vers.17-23; Marcos, cap.13 vers.9-13), los milagros que harían en su nombre (cap.16 vers.17). Predijo además la conversión de los gentiles o paganos (Mateo, cap.8 vers.11), la predicación del evangelio en todo el mundo (cap.24 vers.14), la permanencia de su iglesia hasta el fin de los siglos (cap.28 vers.20), la destrucción de Jerusalén (cap.24 vers.1). Todas estas profecías se cumplieron y se están cumpliendo con exactitud. Jesús no domina solamente el futuro, también el presente. Lee lo que está en la mente y en el corazón de los que le rodean. Conoce toda la vida de la samaritana en los detalles más íntimos (Juan, cap.4 vers.18); sin conocer a Natanael sabe que es un israelita sincero (Juan, cap.1 vers.47-51); penetra el pensamiento de escribas y fariseos (Mateo, cap.9 vers.4-7; cap.12 vers.25-27; Lucas, cap.6 vers.7-8); intuye los pensamientos de Simón el fariseo que murmura en su corazón contra la pecadora (Lucas, cap.7 vers.39). Así, llegamos de nuevo a la misma conclusión: Jesús es el Mesías, el Hijo de Dios. A los milagros físicos obrados en la naturaleza, y a la resurrección de su cuerpo, viene a unirse el milagro intelectual de las profecías. Con la exposición anterior, tomada de documentados investigadores bíblicos, esperamos haya quedado clara, dentro del contexto histórico y religioso, la autenticidad del primer advenimiento del Mesías en la persona de Jesús de Nazaret, de su origen sobrenatural y del cabal cumplimiento de su trascendental misión profetizada en el Antiguo Testamento. En esto, las iglesias cristianas estarían por lo tanto sólidamente fundamentadas, por lo que los judíos de hoy deberían reconsiderar -aunque fuera en un plano netamente personal- su interpretación histórico-religiosa de la vida y obra de Jesús de Nazaret, quien como él mismo dijera, no vino para abolir las Escrituras confiadas por el Creador a sus padres... sino para cumplirlas. Tan sólo hay un paso para que puedan ser sus seguidores: Reconocerlo como el Mesías que tanto han esperado. En esto tienen más responsabilidad que sus antepasados que lo rechazaron, debido a la perspectiva histórica que facilita en gran medida una correcta interpretación de las Escrituras, sobre todo lo expuesto en el Capítulo 53 de Libro de Isaías y en la profecía de las setenta semanas del Capítulo 9 del Libro de Daniel, que mencionan de manera explícita los padecimientos y la muerte del Mesías, respectivamente, las que se cumplieron con exactitud en Jesús de Nazaret, como lo demuestra la Historia. Estimado lector, en este capítulo nos hemos adentrado necesaria e inevitablemente en el plano religioso, pero en todo caso ha sido de manera positiva en el contexto de la investigación de los fenómalos, descubriendo y reafirmando una vez más la estrecha relación que tienen éstos con la historia secular y religiosa de la Humanidad. Queda ahora fundamentar -también bíblicamente para ser consecuentes con nuestra base de argumentación y análisis- la posible realidad de la etapa culminante de esta lucha ideológica milenaria: cuando los rebeldes serán definitivamente anulados con ocasión de la segunda venida a la Tierra de aquel Mesías resucitado que partió hace ya

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casi dos mil años a “...la casa de su Padre a preparar moradas...” (Juan, cap.14 vers.2) para los seres humanos que le fueran fieles. Tal suceso tiene varias aristas, de las cuales se fundamentarán las más relevantes para los propósitos de este libro: La investigación o juicio que se habría iniciado en el Cielo, la labor intercesora del Mesías por los seres humanos ante el Juez, y la segunda venida de Jesús a la Tierra y sus consecuencias. Tal es la materia del capítulo siguiente.

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Capítulo 13

EN LOS UMBRALES DEL FIN DEL TIEMPO En medio del cielo vi volar otro ángel que tenía el evangelio eterno para predicarlo a toda nación, tribu, lengua y pueblo. Decía a gran voz: ”¡Temed a Dios y dadle gloria, porque la hora de su juicio ha llegado. Adorad a aquél que hizo el cielo y la tierra, el mar y las fuentes de las aguas!”. Apocalipsis, cap.14 vers.6 En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo. Será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen inscritos en el libro. Daniel, cap.12 vers.1

Antes de comenzar este capítulo se desea aclarar, al igual que en los precedentes, que lo que se expondrá a continuación no tiene de ningún modo un propósito proselitista de índole religioso, sino sólo el de poder mostrar que es posible investigar, en forma objetiva y obtener resultados valederos, a través de algo asombroso y fascinante, patrimonio de todos nosotros: las profecías bíblicas. Como ya fue fundamentada en el Capítulo 11 la autenticidad y autoridad de los escritos bíblicos, como guía entregada a la Humanidad por los Creadores Originales para que ésta pudiera salir airosa del milenario conflicto ideológico, valga para comenzar el análisis siguiente esta afirmación del Libro inspirado: “Tenemos también la palabra profética más segura, a la cual hacéis bien en estar atentos como a una antorcha que alumbra en lugar oscuro, hasta que el día esclarezca y el lucero de la mañana salga en en vuestros corazones”.(2ª Pedro, cap 1 vers. 19). Las profecías que se explicarán a continuación son plenamente comprobables y concordantes con el contexto bíblico y con la Historia, por lo que -al igual que la expuesta en el Capítulo 11- son de carácter universal, independientemente del credo que un investigador pudiera profesar, aunque los paradigmas religiosos que moldean nuestra percepción de la realidad pudieran contribuir fuertemente a cegar nuestro entendimiento al respecto. Por lo tanto, si el lector no está aferrado a sus prejuicios o hace el esfuerzo consciente de liberar su mente de ellos, podrá comprobar que las profecías que analizaremos en este capítulo, aparte de verídicas en su cumplimiento histórico, son lógicas, coherentes y esenciales para el propósito de lo que hemos venido investigando, sacando a luz y comentando en este libro. Primera parte: El día del juicio final En la nota 190 al final del capítulo anterior, se expuso parte de una sorprendente profecía que se encuentra escrita en el libro de Daniel capítulos 8 y 9, la cual, de acuerdo a la cronología profética clave que indica la misma Biblia: un día profético igual a un año real191, estaría completamente cumplida en lo que se refiere a las fechas en que se dio comienzo a los sucesos anunciados en ella. Tal profecía, complementada con las revelaciones del capítulo 9 versículos 24 al 27 del mismo libro, predecía con una exactitud pasmosa el año del ungimiento de Jesús como Mesías con ocasión de su bautismo en el

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río Jordán, así como el año de su muerte en la cruz, fechas que coinciden perfectamente con los acontecimientos históricos reales, autentificando por lo tanto su contenido y lo que a continuación se expone: En efecto, la misma profecía revela también el año exacto en que se habría iniciado en algún lugar del Universo el transcendental suceso que todos conocemos como El Juicio Final, cuyo término marca según la Biblia, el momento en que el Mesías vendría por segunda vez a la Tierra. Tal profecía es la siguiente: “Hasta dos mil trescientas tardes y mañanas, luego el santuario será purificado” (Daniel, cap.8 vers.14). Considerando que tardes y mañanas se pueden traducir también como días, y que de acuerdo a lo expresado en los libros de Amós y de Ezequiel, un día profético es igual a un año real, la profecía puede leerse perfectamente: “Hasta dos mil y trescientos años, luego el Santuario será purificado”. Pero, ¿A partir de cuándo se deberían comenzar a contabilizar los dos mil trescientos años? La respuesta la encontramos en la misma Biblia: “...desde la salida de la palabra para restaurar y edificar a Jerusalén” (Daniel, cap.7 vers.24). Como ya lo vimos en la nota 190 del capítulo anterior, este hecho ocurrió en la primavera del año 457 a.C., fecha cuando Artajerjes Longímano, rey de Persia, promulga el decreto que permite a los israelitas cautivos en Babilonia retornar a Jerusalén y reconstruirla. Por lo tanto, si contabilizamos dos mil trescientos años desde aquella fecha, llegamos hasta a la primavera del año 1844 (ver diagrama de la nota 190). Esta profecía pudo ser conocida por el mundo contemporáneo, gracias a que fue descifrada a fines del siglo XIX en los Estados Unidos por William Miller 192 quién, como ha quedado registrado en las anales religiosos de aquella época, llevó a cabo un gran movimiento dentro del mundo protestante basando su predicación en los resultados de estos estudios proféticos, puesto que a través de ellos había llegado a la conclusión que Jesús volvería por segunda vez a la Tierra en algún momento del año 1844, hecho que por supuesto no aconteció y que le valió a él y a sus muchos seguidores la burla de sus contemporáneos. Lo sorprendente es que en realidad Miller no se había equivocado en los cómputos de la profecía, lo que fue reconocido expresamente incluso por sus opositores, sino en el acontecimiento que se señalaba al final de ella, que él interpretó erróneamente como la segunda venida de Jesucristo193. No obstante, la profecía estaba correctamente interpretada en todos sus puntos anteriores, y después de hacer a un lado los prejuicios y creencias equivocadas de su época y dejando que la Biblia se interpretara a sí misma en el punto de conflicto, sus seguidores lograron obtener la interpretación exégetica correcta e indesmentible desde la perspectiva bíblica y por lo tanto mesiánica e histórica: No se trataba de la segunda venida de Cristo sino, como veremos a continuación, de un acontecimiento previo, trascendental e ineludible: El Juicio Final. Dicho en otros términos: la investigación de la vida de todos los seres humanos que se habían declarado - con sus hechos u opción de vida - de alguna forma partidarios de los Creadores Originales; es decir, que habrían manifestado su fe en el sacrificio mesiánico por la humanidad, o bien para los que no tuvieron la oportunidad de conocer este hecho, manifestaron su fe en una realidad mejor con sus pensamientos y sus acciones en la vida, su moral elevada, su sed de justicia, su respeto a la vida, etc., evidenciando que de haber recibido mayor luz la habrían aceptado gustosos y se habrían puesto del lado de Jesús.

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En otras palabras, en este Juicio se investigaría hasta qué punto se habrían hecho merecedores del rescate y de la inmortalidad todos aquellos seres humanos que alguna vez habrían quedado inscritos en lo que la Biblia llama el Libro de la Vida. ¿Qué era realmente el santuario a purificar? En los tiempos de Miller se creía que la Tierra era el santuario, por lo que éste llegó a la conclusión - lógica para su época - que “purificar el santuario” significaba ni más ni menos que “purificar la tierra con la venida del Mesías”. No obstante, veremos que la Biblia nos habla explícitamente de un santuario, aquél que constituía el centro ceremonial del pueblo judío y que, según el mismo Libro, quedó posteriormente obsoleto con el sacrificio del Cordero en la cruz, y que constituía una copia del verdadero santuario que estaba en los cielos, en el cual se encontraría oficiando Jesucristo como Sumo Sacerdote desde su ascención a la “casa de su Padre”. Esto está plenamente respaldado por los escritos del Nuevo Testamento, especialmente en la epístola a los Hebreos: “No entró Cristo en el santuario hecho de mano (el judío), figura del verdadero, sino en el mismo cielo para presentarse ahora por nosotros en la presencia de Dios” (Hebreos, cap.9 vers.24. El subrayado es nuestro). Ahora bien, habiendo quedado establecido que el santuario al que se refiere la profecía es el del Cielo ¿Qué significaba entonces purificarlo? Aquí lo importante es no salirse del contexto. El santuario judío era una representación de lo que ocurre arriba y todo su ceremonial prefiguraba la lucha ideológica milenaria en la que estamos envueltos: “de bosquejo y sombra de las cosas celestiales” (Hebreos, cap.8 vers.5), por lo que para entender los conceptos y procesos del verdadero Santuario y entre éstos qué significa “purificarlo”, debemos estudiar entonces los del santuario simbólico “...figura del verdadero”. Sin entrar en mayores detalles dado que no es ése el propósito de este libro194, diremos a grandes rasgos que los israelitas levantaron un tabernáculo en el desierto, de acuerdo a instrucciones precisas de las entidades superiores que los iban guiando en su peregrinar: “Conforme a todo lo que yo te mostrare, el diseño del tabernáculo, y el diseño de todos sus vasos, así lo haréis... Mira, y hazlos conforme a su modelo, que te ha sido mostrado en el monte.”(Exodo, cap 25 vers. 9,40). Su objetivo era tener una representación simbólica del Plan de Contingencia para el rescate del Hombre (conocido por la cristiandad como el Gran Plan de Redención), de tal manera que a través de los israelitas la Humanidad entera pudiera llegar a tener luz sobre los conceptos y los mecanismos de este trascendental proceso. El santuario fue construido en forma modular y desarmable, con madera de cedro recubierta en oro y cortinajes finamente decorados. Se dividía en dos partes principales: El patio o atrio, al aire libre, delimitado por cortinajes que eran sostenidos por columnas a lo largo de todo el perímetro, el cual representaba al Universo creado, y el tabernáculo propiamente tal, que se recubría completamente con géneros y pieles, quedando oculto a la vista del pueblo. Este último se dividía a su vez en dos secciones interiores, separadas por un velo magníficamente decorado: el Lugar Santo y el Lugar Santísimo. Ambos lugares representaban el Cielo (el “tercer cielo” según la Biblia, donde habitarían los Creadores Originales o la Divinidad), siendo el Lugar Santísimo la representación del lugar desde donde gobierna el Padre, Juez Supremo en el Gran Juicio. Las afueras del atrio; es decir el exterior del santuario, representaba a la Tierra que albergaba a la raza humana caída. Entre la entrada al atrio y el tabernáculo se encontraba el altar del sacrificio, el cual representaba simbólicamente a la nación judía, el pueblo escogido en cuyo seno iba a ser inmolado “el Cordero de Dios”.

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Se oficiaban en dicho santuario dos clases de servicios: Uno diario, que consistía en que un sacerdote rociaba la sangre del sacrificio en el interior del primer compartimiento del santuario (el Lugar Santo) en favor de los pecadores arrepentidos diariamente de sus faltas, y uno anual, conocido como “el día de la expiación” en que el Sumo Sacerdote llevaba a cabo el servicio de “purificación del santuario” entrando en el segundo compartimiento (el Lugar Santísimo). Durante este momento todo el pueblo debía reunirse cerca del santuario y constreñirse profundamente, a fin de recibir el perdón definitivo de sus pecados y no ser separados de la congregación. Este era día de ayuno y de oración. Era por lo tanto un momento de investigación o juicio. En esta ocasión era el Sumo Sacerdote el que hacía la expiación, es decir, el que retiraba simbólicamente del santuario los pecados que el pueblo arrepentido había confesado a lo largo del año. Lo hacía rociando con la sangre de un becerro, diferentes lugares del Lugar Santísimo del santuario establecidos en el ceremonial, y luego los traspasaba simbólicamente a un macho cabrío, poniendo las manos sobre él. Este macho cabrío era conducido al desierto donde finalmente moría, representando la situación del líder de los rebeldes al final de los tiempos. Consecuentemente podemos deducir entonces, que cuando la profecía dice que “... el santuario será purificado” (Daniel, cap.8 vers.14) se refiere concretamente al comienzo del “día de la expiación” o “día del juicio” en el “tercer cielo”, en el que la vida de todos los creyentes a lo largo de la historia humana, vivos o muertos, sería examinada de acuerdo a los detallados registros que llevaría la Divinidad, a fin de decidir en él y a la vista del Universo no caído, si los juzgados son o no dignos de pertenecer a la congregación de los hijos del Altísimo. “... El Juez se sentó y los libros fueron abiertos” (Daniel, cap.7 vers.10). “Y vi los muertos, grandes y pequeños, de pie ante Dios. los libros fueron abiertos, y otro libro fue abierto, el cual es el libro de la vida. Y fueron juzgados los muertos por las cosas que están escritas en los libros, según sus obras.” (Apocalipsis, cap.20 vers.12). El Sumo Sacerdote que oficiaba cada año en el día de la expiación simbolizaba a Jesús que intercede por la Humanidad en el Juicio Investigador: “Ahora bien, el punto principal de lo que venimos diciendo es que tenemos tal sumo sacerdote, el cual se sentó a la diestra del trono de la Majestad en los cielos. Él es ministro del santuario y de aquél verdadero tabernáculo que levantó el Señor y no el hombre”.... “Pero estando ya presente Cristo, sumo sacerdote de los bienes venideros, por el más amplio y más perfecto tabernáculo, no hecho de manos, es decir, no de esta creación, y no por sangre de machos cabríos ni de becerros, sino por su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna redención.” (Hebreos, cap.9 vers.11 y 12). Esto es lo que realmente habría acontecido el año 1844, según lo indicaba la profecía del libro de Daniel erróneamente interpretada por William Miller y sus seguidores como la segunda venida de Jesucristo a la Tierra. De acuerdo a los propósitos de este gran Juicio, todo ser humano que no quede finalmente inscrito en el Libro de la Vida, será considerado cómplice de los rebeldes y deberá enfrentar junto con ellos la destrucción final que les aguarda al final de los tiempos: “El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego” (Apocalipsis, cap.20 vers.15). Segunda parte: La segunda venida del Mesías Concluido el Juicio Investigador vendría entonces Jesús a la Tierra a ejecutar sus sentencias. Dice la Biblia que Enoc, quién vivió en la lejana época antes del Diluvio y que se contó entre la séptima generación de los descendientes de Adán, pudo contemplar en

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visión este gran acontecimiento y profetizó: “He aquí que viene el Señor, con las huestes innumerables de sus santos ángeles, para ejecutar juicio sobre todos” (Epístola de Judas, vers.15). Lo corrobora el profeta Daniel muchos siglos después, también en visión profética: “En aquel tiempo se levantará Miguel, el gran príncipe que está de parte de los hijos de tu pueblo. Será tiempo de angustia, cual nunca fue desde que hubo gente hasta entonces; pero en aquel tiempo será libertado tu pueblo, todos los que se hallen inscritos en el libro” (Daniel, cap.12 vers.1). El Juicio Final, de ser realmente cierto (y así lo pareciera, si nos atenemos a que el resto de la profecía que lo señala está totalmente cumplida) obviamente aún no ha concluido, puesto que Jesús todavía no ha regresado. Aunque nos tengamos que quedar por ahora en el terreno de la especulación respecto del desarrollo del Juicio Final, de todas formas esta demora es justificable si tenemos en cuenta que son miles de millones los seres humanos que vivieron sobre la tierra y que ya fallecieron, y que de los vivos actualmente la cantidad supera los cinco mil millones de personas. La trascendencia de un juicio tal hace que cada caso deba ser fallado minuciosamente, a fin de que el resto de los seres creados –no caídos- que habitan el Universo, no tengan ninguna duda de la justicia de su veredicto, sobre todo del fallo del que resulte condenado a la destrucción final. Lo dramático de este gran juicio vendría cuando empiece la investigación de aquellos que ahora están vivos, pues cuando haya sido fallado el caso de cualquiera de ellos que esté siendo examinado, éste ni nadie cercano a él lo sabrá, cumpliéndose al pie de la letra aquella profecía de Jesús que dice: “Entonces estarán dos en el campo: uno será tomado y el otro será dejado. Dos mujeres estarán moliendo en un molino: una será tomada y la otra será dejada” (Mateo, cap.24. vers.40-41). Profecía que muchas denominaciones protestantes han interpretado, fuera de contexto si tenemos en cuenta el Gran Juicio, como el “arrebato secreto” de la iglesia, siendo que en la Biblia se enseña con claridad que la segunda venida del Mesías y el rescate de su iglesia195 serán completamente visibles196. Ya en la era cristiana, Juan el Evangelista recibe en la isla de Patmos la visión de los definitivos resultados al término del Gran Juicio y la registra en el libro de la Revelación: “Y me dijo: ‘No selles las palabras de la profecía de este libro, porque el tiempo está cerca. El que es injusto, sea injusto todavía; el que es impuro, sea impuro todavía, el que es justo practique la justicia todavía, y el que es santo, santifíquese todavía. Vengo pronto y mi galardón conmigo, para recompensar a cada uno según sea su obra. Yo soy el Alfa y la Omega, el principio y el fin, el primero y el último.”(Apocalipsis, cap.22 vers.1013) Las señales que anunciarían la Parusía En la Biblia las señales que marcan la época del segundo advenimiento son muy numerosas, tanto las anunciadas por los antiguos profetas, como las señaladas por el mismo Jesús y posteriormente sus apóstoles. A continuación mencionaremos las más relevantes, especialmente aquéllas que pueden ser perfectamente corroboradas por la historia contemporánea. Se vuelve a insistir que el objetivo de esta presentación es fundamentar la viabilidad de la teoría del Capítulo 7, dentro de la cual está la probable realidad del segundo advenimiento, por lo tanto no tiene un propósito religioso, aunque los puntos a tratar y sus implicancias inevitablemente lo tengan.

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Profecías de carácter específico Jesús, refiriéndoles a sus discípulos las condiciones imperantes en la tierra antes del fin les da, entre otras, las siguientes señales: “Entonces habrá señales en el sol, en la luna y en las estrellas” (Lucas, cap.21 vers.25); “En aquellos días, después de aquella tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor. Las estrellas caerán del cielo y las potencias que están en los cielos serán conmovidas. Entonces verán al Hijo del Hombre, que vendrá en las nubes con gran poder y gloria” (Marcos, cap.13 vers.24-26). Ya había predicho lo mismo el profeta Joel quinientos años antes que Jesús: “El sol se convertirá en tinieblas y la luna en sangre, antes que venga el día, grande y espantoso, de Jehová” (Joel, cap.2 vers.31). Complementariamente, el apóstol Juan describe de esta manera las señales que precederían a la segunda venida del Mesías: “Miré cuando abrió el sexto sello, y hubo un gran terremoto. El sol se puso negro como tela de silicio, la luna entera se volvió toda como sangre y las estrellas del cielo cayeron sobre la tierra, como la higuera deja caer sus higos cuando es sacudida por un fuerte viento. El cielo se replegó como un pergamino que se enrolla y todo monte y toda isla fueron removidos de sus lugares. Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo esclavo y todo libre, se escondieron en las cuevas y en las peñas de los montes, y decían a los montes y a las peñas: “caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, porque el gran día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie?” (Apocalipsis, cap.6 vers.12-17). Cumplimiento histórico Estas profecías son todas complementarias y en conjunto dan la visión completa de las señales y de su orden de aparición. En todo caso, podemos detectar aquí tres sucesos diferentes y encadenados secuencialmente: la “tribulación”, las señales previas, y la segunda venida. Para efectos de este análisis son válidos los dos primeros sucesos, dado que el tercero es el que se espera y lógicamente aún no ha ocurrido. El segundo suceso avala al primero y viceversa. En efecto, veamos primero si se han cumplido las señales mencionadas y si así ha sido podremos identificar claramente “aquella tribulación” a la que se refiere la profecía (un detalle: Según el evangelista Marcos la segunda de las señales: el oscurecimiento del sol y de la luna, ocurre “...después de aquella tribulación,”). Si logramos identificarla podremos dar fuerza por retroalimentación al cumplimiento veraz de las señales dadas por Jesús, en el sentido de que son verdaderamente las anunciadas antes del fin. Los sucesos y las señales presentan el siguiente orden: 1) 2)

La tribulación “de aquellos días”. Las señales previas:

  

3)

El gran terremoto. (... e inmediatamente después de la tribulación de aquellos días:) El oscurecimiento del sol (negro como tela de silicio). La luna no da su resplandor y se vuelve toda como sangre. Las estrellas caen del cielo sobre la tierra.

El segundo advenimiento del Mesías.

Las potencias que están en los cielos serán conmovidas

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Primera señal: El gran terremoto. El cumplimiento de la primera de las señales ocurrió en el año 1755, y tuvo lugar como veremos, precisamente en el contexto histórico-geográfico-religioso de la profecía. Fue el primero de los más grandes terremotos que se hayan registrado en la época contemporánea: Aunque generalmente se lo llama el terremoto de Lisboa, se extendió por la mayor parte de Europa, Africa y América. Se sintió en Groenlandia, en las Antillas, en la isla de Madeira, en Noruega, en Suecia, en Gran Bretaña e Irlanda. Abarcó por lo menos diez millones de kilómetros cuadrados. La conmoción fue casi tan violenta en Africa como en Europa. Gran parte de Argel fue destruida y a corta distancia de Marruecos, un pueblo de ocho a diez mil habitantes desapareció en el abismo. Una ola formidable barrió las costas de España y Africa, sumergiendo ciudades y causando inmensa desolación. Fue en España y Portugal donde la sacudida alcanzó su máxima violencia. Se dice que en Cádiz, la oleada llegó a veinte metros de altura. Algunas de las montañas “más altas de Portugal fueron sacudidas hasta sus cimientos y algunas de ellas se abrieron en sus cumbres, que quedaron partidas de un modo asombroso, en tanto que trozos enormes se desprendieron sobre los valles adyacentes. Se dice que de esas montañas salieron llamaradas de fuego” (Sir Charles Lyell, Principles of Geology, pág. 405). En Lisboa “se oyó bajo la tierra un ruido de trueno, e inmediatamente después una violenta sacudida derribó la mayor parte de la ciudad. En unos seis minutos murieron sesenta mil personas. El mar se retiró primero y dejó seca la barra; luego volvió en una ola que se elevaba hasta diecisiete metros sobre su nivel ordinario”. “Entre los sucesos extraordinarios ocurridos en Lisboa durante la catástrofe, se cuenta la sumersión del nuevo malecón, construido completamente de mármol y con ingente gasto. Un gran gentío se había reunido allí en busca de un sitio fuera del alcance del derrumbe general; pero de pronto el muelle se hundió con todo el gentío que lo llenaba, y ni uno de los cadáveres salió jamás a la superficie” (ibid.). La sacudida” del terremoto “fue seguida instantáneamente del hundimiento de todas las iglesias y conventos, de casi todos los edificios públicos y más de la cuarta parte de las casas. Unas horas después estallaron en diferentes barrios incendios que se propagaron con tal violencia durante casi tres días que la ciudad quedó completamente destruida. El terremoto sobrevino en un día de fiesta en que las iglesias y conventos estaban llenos de gente, y escaparon muy pocas personas” (Enciclopedia Americana, Art. Lisboa, nota, de.1831). El terror del pueblo era indescriptible. Nadie lloraba. Todos corrían de un lado a otro, delirantes de horror y espanto, golpeándose la cara y el pecho, gritando: ¡misericordia! ¡Llegó el fin del mundo!” Las madres se olvidaban de sus hijos y corrían de un lado a otro llevando crucifijos. Desgraciadamente, muchos corrieron a refugiarse en las iglesias; pero en vano se expuso el sacramento; en vano aquella pobre gente abrazaba los altares; imágenes, sacerdotes y feligreses fueron envueltos en la misma ruina”. Se calcula que noventa mil personas perdieron la vida en aquel aciago día. 197 Segunda señal: El oscurecimiento del sol. La luna no da su resplandor, y se vuelve toda como sangre. Veinticinco años después apareció la segunda señal mencionada en la profecía: el oscurecimiento del sol y de la luna. Lo que hacía esto aún más sorprendente, era la circunstancia de que el tiempo de su cumplimiento había sido indicado de un modo preciso”, ya que Jesús había dicho a sus discípulos que “En aquellos días, después de

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aquella tribulación, el sol se oscurecerá y la luna no dará su resplandor.” (Marcos, cap.13. vers.24). En efecto, según las evidencias históricas, avaladas por el cumplimiento de la segunda señal, la tribulación a la que hacía referencia Jesús era la persecución de los mártires durante la roma imperial y de los disidentes a la Iglesia de Roma durante el oscuro periodo de la supremacía del papado sobre la cristiandad (el lector puede repasar la nota 92 del Capítulo 7, la que da pié fundamentado para una investigación personal mucho más acabada; lo importante por ahora es ubicarla cronológicamente ya que la segunda señal debía venir “después de aquella tribulación”). Según las palabras de Jesús, después de aquella tribulación el sol debía oscurecerse. Efectivamente, la tribulación había concluido casi por completo desde hacía más o menos un cuarto de siglo, cuando esta profecía se cumplió. Ocurrió el 19 de mayo de 1780: “Unico o casi único en su especie, por lo misterioso del hasta ahora inexplicable oscurecimiento de todo el cielo visible y atmósfera de Nueva Inglaterra” (R.M. Devens, Our First Century, pág.89). “Por la mañana salió el sol despejado, pero pronto se nubló. Las nubes fueron espesándose y del seno de la oscuridad que ostentaban brillaron relámpagos, se oyeron truenos y descargóse leve aguacero. A eso de las nueve, las nubes se atenuaron y, revistiendo un tinte cobrizo, demudaron el aspecto del suelo, peñas y árboles al punto que no parecían ser de nuestra tierra. A los pocos minutos, un denso nubarrón negro se extendió por todo el firmamento dejando tan sólo un estrecho borde en el horizonte, y haciendo tan oscuro el día como suele serlo en verano a las nueve de la noche... “Temor, sozobra y terror se apoderaron gradualmente de los ánimos... Los niños fueron despedidos de las escuelas y huyeron a sus casas llenos de miedo... ¿Qué va a pasar? preguntaban todos. No parecía sino que un huracán fuera a desatarse por toda la región, o que el día del juicio estuviera inminente. “Hubo que encender velas, y la lumbre del hogar brillaba como en noche de otoño sin luna... El Dr. N. Whittaker, pastor de la iglesia del Tabernáculo, en Salem, dirigió cultos en la sala de reuniones, y predicó un sermòn en el cual sostuvo que la oscuridad era sobrenatural. Otras congregaciones también se reunieron en otros puntos, En todos los casos, los textos de los sermones improvisados fueron los que parecían indicar que la oscuridad concordaba con la profecía bíblica... La oscuridad alcanzó su mayor densidad poco después de las once” (The Essex Antiquarian, abril de 1899, tomo 3, Nº 4, págs. 53, 54). “En la mayor parte del país fue tanta la oscuridad durante el día, que la gente no podía decir qué hora era ni por reloj de bolsillo ni por reloj de pared. Tampoco pudo comer, ni atender a los quehaceres de casa sin vela prendida... La extensión de esta oscuridad fué también muy notable. se la observó al este hasta Falmouth, y al oeste, hasta la parte más lejana del estado de Conneticut y en la ciudad de Albany; hacia el sur fue observada a lo largo de toda la costa, y por el norte lo fue hasta donde se extendían las colonias americanas.”...“La oscuridad de la noche no fue menos extraordinaria y terrorífica que la del día, pues no obstante ser casi tiempo de luna llena, ningún objeto se distinguía sin la ayuda de luz artificial, la cual, vista de las casas vecinas u otros lugares distantes parecía pasar por una oscuridad como la de Egipto, casi impenetrable para sus rayos” (Guillermo Gordon, History of the Rise, Progress, and Establishment of the Independence of the USA, tomo 3, pág.57). “Después de medianoche desapareció la oscuridad, y cuando la luna volvió a verse, parecía de sangre... El 19 de mayo figura en la historia como ‘el día oscuro’. Desde el tiempo de Moisés, no se ha registrado jamás periodo alguno de oscuridad tan densa y de igual extensión y duración.” 198 Tres años después; es decir, en 1783, se produjo otra oscuridad que tampoco ha podido ser explicada y que abarcó desde las zonas más nórdicas de Noruega, Suecia y

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Finlandia hasta el Africa, y desde los bordes de las costas atlánticas europeas hasta el interior del corazón del continente asiático. Es decir, esta oscuridad abarcó prácticamente todo el continente europeo y varios millones de kilómetros cuadrados del Asia y Africa. Los documentos de esos días consignan que “ni las tempestades ni las lluvias lograban disipar esas tinieblas que daban a la luna el color de la sangre” (Daniel Hammerly Dupuy, El Mundo del Futuro, pág.214)199. Tercera señal: Las estrellas caen del cielo sobre la Tierra. Finalmente el 13 de noviembre de 1833, apareció la última de las señales anunciadas por las profecías como precursoras del segundo advenimiento del Mesías. En un pasmoso y exacto cumplimiento de lo profetizado por Jesús, el profeta Joel y el apóstol Juan, ocurrió una notable lluvia de meteoritos.que cubrió todo el firmamento de los Estados Unidos. “No ha ocurrido jamás en este país, desde el tiempo de los primeros colonos, un fenómeno celeste que despertara tan grande admiración entre unos, ni tanto terror y alarma entre otros.”. “Su sublimidad y terrible belleza quedan aún grabadas en el recuerdo de muchos... Jamás cayó lluvia tan tupida que ésa en que cayeron los meteoros hacia la tierra; al este, al oeste, al norte y al sur era lo mismo. En una palabra, todo el cielo parecía en conmoción. ... El espectáculo, tal como está descripto en el diario del profesor Silliman, fue visto por toda la América del Norte....Desde las dos de la madrugada hasta la plena claridad del dia, en un firmamento perfectamente sereno y sin nubes, todo el cielo estuvo constantemente surcado por una lluvia incesante de cuerpos que brillaban de modo deslumbrador” . (R. M. Devens, American Progress; or, The Great Events of the Greatest Century, cap. 28, párrs. 1-5). “En verdad, ninguna lengua podría describir el esplendor de tan hermoso espectáculo; ... nadie que no lo haya presenciado puede formarse exacta idea de su esplendor. Parecía que todas las estrellas del cielo se hubiesen reunido en un punto cerca del cénit, y que fuesen lanzadas desde allí, con la velocidad del rayo, en todas las direcciones del horizonte; y sin embargo no se agotaban: con toda rapidez seguíanse por miles unas tras otras, como si hubiesen sido creadas para el caso”. (R. M. Devens, American Progress; or, The Great Events of the Greatest Century, cap. 28, párrs. 1-5). “Es imposible contemplar una imagen más exacta de la higuera que deja caer sus higos cuando es sacudida por un gran viento.”. (The Old Countryman, en el Evening Advertiser de Portland, 26 de noviembre de 1833). “Supongo que ningún filósofo ni erudito ha referido o registrado jamás un suceso como el de ayer por la mañana. Hace mil ochocientos años un profeta lo predijo con toda exactitud, si entendemos que las estrellas que cayeron eran estrellas errantes o fugaces... que es el único sentido verdadero y literal”. (Journal of Commerce de Nueva York del 14 de noviembre de 1833). La señal que seguiría ahora era la que profetizó el apóstol Juan: Que el cielo desaparecía “como un libro cuando es arrollado”, mientras que la tierra era sacudida, las montañas y las islas eran removidas de sus lugares y los seres humanos rebeldes trataban por todos los medios de esconderse de la presencia de Jesús que es visible sobre las nubes del cielo viniendo con gran poder y gloria. Profecías de carácter general Jesús, predijo además las condiciones que imperarían en el mundo en los últimos tiempos previos a su venida. La verdad es que esa profecía no requiere de mayores

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comentarios, pues para verificar su notable y cabal cumplimiento basta tan sólo con estar medianamente al tanto de los sucesos internacionales acaecidos durante el siglo XX y el siglo actual, leer o escuchar las noticias que ocurren diariamente u observar con atención a nuestro alrededor. Por lo tanto nos limitaremos sólo con transcribirla textualmente: “Respondiendo Jesús les dijo: Mirad que nadie os engañe. Porque vendrán muchos en mi nombre, diciendo: Yo soy el Cristo; y a muchos engañarán. Y oiréis de guerras y rumores de guerras; mirad que no os turbéis, porque es necesario que todo esto acontezca; pero aún no es el fin. Porque se levantará nación contra nación y reino contra reino; y habrá pestes y hambres, y terremotos en diferentes lugares. Y todo esto será principio de dolores. Entonces os entregarán a tribulación, y os matarán, y seréis aborrecidos de todas las gentes por causa de mi nombre. Muchos tropezarán entonces, y se entregarán unos a otros, y unos a otros se aborrecerán. Y muchos falsos profetas se levantarán, y engañarán a muchos; y por haberse multiplicado la maldad, el amor de muchos se enfriará. Mas el que persevere hasta el fin, éste será salvo. Y será predicado este evangelio del reino en todo el mundo, para testimonio a todas las naciones; y entonces vendrá el fin.” (Mateo, cap.24 vers.4-14). El apóstol Pablo la complementa también con el siguiente pasaje profético: “También debes saber que en los postreros días vendrán tiempos peligrosos. Porque habrá hombres amadores de sí mismos, avaros, vanagloriosos, soberbios, blasfemos, desobedientes a los padres, ingratos, impíos, sin afecto natural, implacables, calumniadores, intemperantes, crueles, aborrecedores de lo bueno, traidores, impetuosos, infatuados, amadores de los deleites más que de Dios, que tendrán apariencia de piedad, pero negarán la eficacia de ella;...” (2°Timoteo, cap.3 vers.1-5). El profeta Daniel predijo además que la ciencia aumentaría, lo que seguramente, dado el contexto religioso de las revelaciones por él recibidas, aparte del avance científico y tecnológico incluía también el mayor conocimiento de las Escrituras en aquellos días: “Muchos correrán de aquí para allá, y la ciencia aumentará” (Daniel, cap.12 vers.4). “Como fue en los días de Noé, así también será en los días del hijo del Hombre. Comían, bebían, se casaban y daban en casamiento, hasta el día en que Noé entró en el arca, y vino el diluvio y los destruyó a todos. Asimismo como sucedió en los días de Lot; comían, bebían, compraban, vendían, plantaban, edificaban; más el día en que Lot salió de Sodoma, llovió del cielo fuego y azufre, y los destruyó a todos. Así será el día en que el hijo del hombre se manifieste”. (Lucas, cap.17 vers.26-30). “Entonces verán al Hijo del Hombre viniendo en una nube, con poder y gran gloria” (Lucas, cap.21 vers.17). De todo lo anterior, podemos concluir que existen argumentos de sobra para pensar que son perfectamente posibles tanto el gran juicio investigador en los cielos, como la segunda venida del Mesías a la Tierra para aplicar las sentencias y otorgar las recompensas prometidas a quienes corresponda, terminando con la gran controversia ideológica. Lo que sí hay que tener en cuenta, es que como hemos argumentado, los rebeldes intentarán imitar este magno acontecimiento. Previendo tal engaño, los Creadores Originales nos habrían dado los elementos para que podamos discernir, como ya lo hemos visto más atrás: La segunda venida del Mesías debería ser personal y visible; vendría desde el Oriente -directamente del espacio sideral- y toda la Tierra lo vería cuando se fuera acercando, producto de la rotación del planeta; vendría con todo su poder y todas sus fuerzas leales, en una gigantesca “nube” (léase nave); no tocaría la Tierra, sino que los escogidos –los todavía vivos y los resucitados200- serían recogidos (“abducidos”) desde todos los puntos de la tierra habitada y lo recibirían en el aire para ir a las moradas que Él fue a preparar. En esa ocasión toda la Tierra quedaría trastornada, la

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civilización destruida y los seres humanos rebeldes aniquilados “...por el resplandor de su venida” (2° Tesalonicenses, cap.2 vers.8). Pero, ¿Qué pasaría con la Tierra? ¿A dónde y a qué irían los rescatados? ¿Por cuánto tiempo? ¿Qué sucedería con los muertos condenados de todas las épocas? ¿Y con los ángeles rebeldes? El Juicio se llevó a cabo para investigar la vida de los que profesaban ser leales, por lo tanto ¿Hay algún juicio similar contra los rebeldes humanos y alienígenas, con el fin de determinar los diferentes grados de culpabilidad y por lo tanto de castigo? Lo anterior, por cuanto la Biblia menciona expresamente que los redimidos heredarían finalmente la Tierra purificada, lo que implica por supuesto que para entonces no tendría que quedar rastro alguno de los seres rebeldes. Como necesariamente deberían haber diferentes grados de culpabilidad, para que hubiera plena justicia los castigos deberían ser debidamente proporcionales. ¿Qué dice la Biblia al respecto? Se invita al lector a leer detenidamente los siguientes pasajes de la Biblia, en el siguiente orden secuencial: 

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“No os asombréis de esto, porque vendrá la hora cuando todos los que están en los sepulcros oirán su voz y saldrán, los que hicieron el bien para la resurrección de vida, pero los que practicaron el mal para la resurrección de condenación” (Juan, cap.5 vers.28-29). “El Señor mismo, con voz de mando, con voz de arcángel y con trompeta de Dios, descenderá del cielo. Entonces los muertos en Cristo resucitarán primero. Luego nosotros, los que vivimos, los que hayamos quedado, seremos arrebatados juntamente con ellos en las nubes para recibir al Señor en el aire, y así estaremos siempre con el Señor.” (1°Tesalonicenses, cap.4 vers.16-17). “Entonces hubo relámpagos, voces, truenos y un gran temblor de tierra, un terremoto tan grande cual no lo hubo jamás desde que los hombres existen sobre la tierra...Toda isla huyó y los montes ya no fueron hallados. Del cielo cayó sobre los hombres un enorme granizo, como del peso de un talento.” 201 (Apocalipsis, cap.16 vers.18-21). “El cielo se replegó como un pergamino que se enrolla, y todo monte y toda isla fueron removidos de sus lugares. Los reyes de la tierra, los grandes, los ricos, los capitanes, los poderosos, todo esclavo y todo libre, se escondieron en las cuevas y en las peñas de los montes, y decían a los montes y a las peñas: ‘Caed sobre nosotros y escondednos del rostro de aquél que está sentado sobre el trono, y de la ira del Cordero, porque el gran día de su ira ha llegado y ¿quién podrá sostenerse en pie?’” (Apocalipsis, cap.6 vers.14-17) “Vi un ángel que descendía del cielo con la llave del abismo y una gran cadena en la mano. Prendió al dragón, la serpiente antigua, que es el Diablo y Satanás, y lo ató por mil años. Lo arrojó al abismo, lo encerró y puso un sello sobre él, para que no engañara más a las naciones hasta que fueran cumplidos mil años. Después de esto debe ser desatado por un poco de tiempo. Vi tronos, y se sentaron sobre ellos los que recibieron facultad de juzgar.” (Apocalipsis, cap.20 vers.1-4). “Así que no juzguéis nada antes de tiempo, hasta que venga el Señor, el cual aclarará también lo oculto de las tinieblas y manifestará las intenciones de los corazones.” (1°Corintios, cap.4 vers.5). “¿No sabéis que hemos de juzgar al mundo?...¿No sabéis que hemos de juzgar a los ángeles?” (1°Corintios, cap.6 vers.2 y 3). “Y fueron juzgados los muertos por las cosas que estaban escritas en los libros, según sus obras.“(Apocalipsis, cap.20. vers.12).

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“...y vivieron y reinaron con Cristo mil años. Pero los otros muertos no volvieron a vivir hasta que se cumplieron mil años. ... Bienaventurado y santo el que tiene parte en la primera resurrección...la muerte segunda no tiene poder sobre estos, sino que serán sacerdotes de Dios y de Cristo y reinarán con él mil años.” (Apocalipsis, cap.20 vers.5 y 6). “Después saldrá Jehová y peleará contra aquellas naciones, como peleó en el día de la batalla. En aquél día se afirmarán sus pies sobre el monte de los Olivos, que está enfrente de Jerusalén, al oriente. El monte de los Olivos se partirá por la mitad, de este a oeste, formando un valle muy grande; la mitad del monte se apartará hacia el norte, y la otra mitad hacia el sur... Y vendrá Jehová mi Dios, y con él todos los santos”. (Zacarías, cap.14 vers.3-5) “Y yo, Juan, vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén, descender del cielo, de parte de Dios, ataviada como una esposa hermoseada para su esposo” (Apocalipsis, cap.21 vers.2) “Cuando los mil años se cumplan, Satanás será suelto de su prisión y saldrá a engañar a las naciones que están en los cuatro ángulos de la tierra, a Gog y a Magog, a fin de reunirlos para la batalla. Su número es como la arena del mar. Subieron por la anchura de la tierra y rodearon el campamento de los santos y la ciudad amada, pero de Dios descendió fuego del cielo y los consumió.” (Ibid. cap. 20 vers.7-9). “Y los reunió en el lugar que en hebreo se llama Armagedón.” 202 (Apocalipsis, cap.16 vers.16) “Entonces... los elementos ardiendo serán deshechos y la tierra y las obras que en ella hay serán quemadas” (2°Pedro, cap.3, vers.10). “Ciertamente viene el día, ardiente como un horno, y todos los soberbios y todos los que hacen maldad serán estopa. Aquel día que vendrá los abrasará, dice Jehová de los ejércitos, y no les dejará ni ráiz ni rama.” (Malaquías, cap.4 vers.1). “El que no se halló inscrito en el libro de la vida, fue lanzado al lago de fuego”(Apocalipsis, cap.20 vers.15). “Pero los cobardes y los incrédulos, los abominables y homicidas, los fornicarios y los hechiceros, los idólatras y todos los mentirosos tendrán su parte en el lago que arde con fuego y azufre, que es la muerte segunda” (Ibid. cap.21 vers.8). “Con la multitud de tus maldades, y con la iniquidad de tu contratación ensuciaste tu santuario; yo pues saqué fuego de en medio de ti, el cual te consumió, y púsete en ceniza sobre la tierra a los ojos de todos los que te miran. Todos los que te conocieron de entre los pueblos, se maravillarán sobre ti; en espanto serás, y para siempre dejarás de ser” (Ezequiel, cap.28 vers. 18,19). “Entonces vi un cielo nuevo y una tierra nueva, ... Y oí una gran voz del cielo que decía: ‘El tabernáculo de Dios está ahora con los hombres. Él morará con ellos, ellos serán su pueblo y Dios mismo estará con ellos como su Dios. Enjugará Dios toda lágrima de los ojos de ellos; y ya no habrá más muerte, ni habrá más llanto ni clamor ni dolor, porque las primeras cosas ya pasaron’.” (Apocalipsis, cap.21 vers.1-4).

Según se desprende del Apocalipsis y de otros pasajes de la Biblia, algunos de los cuales se entregan aquí a modo de resumen a objeto de que sólo sirvan de guía para una exhaustiva investigación del interesado, podemos mencionar que -con ocasión de la segunda venida de Jesucristo- la actual civilización sería totalmente destruida, y los rescatados serían llevados por Jesús al tercer cielo203 en una gran nave espacial.

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Permanecerían allá durante mil años, mientras la Tierra quedaría durante este largo periodo totalmente desolada, sin habitantes, y el líder de la rebelión -al no permitírsele abandonar el planeta- quedaría por así decirlo “encadenado” en el abismo, pues a nadie podría engañar. Durante este periodo de mil años se realizaría un nuevo juicio: El juicio de los rebeldes para determinar su grado de culpabilidad. Los rescatados participarían en él como jueces. Aunque el periodo es bastante extenso debemos tener en cuenta que, de acuerdo a la Biblia, aproximadamente dos tercios de la humanidad se habrán perdido204. Esto suma incontables millones de seres humanos rebeldes a lo largo de su historia. A lo anterior hay que añadir las innumerables legiones de los alienígenas rebeldes: “la tercera parte de las estrellas del cielo” (Apocalipsis, cap.12 vers.4). Terminado este nuevo juicio volvería Jesús a la Tierra por tercera vez, aunque ahora con los seres humanos rescatados y con una gigantesca y deslumbrante nave espacial, el Tabernáculo de Dios, la Nueva Jerusalén205, la ciudad santa a la que se refiere el Apocalipsis, la cual descendería en un inmenso valle que se abriría cuando Jesús se pose sobre el Monte de los Olivos en la, para entonces, destruida Palestina. Entonces los seres humanos condenados -los fallecidos a lo largo de la historia y los que perecieron al principio del milenio-, serían llamados a la vida por Jesús. Los alienígenas rebeldes con su líder –desatados con este acto “por un poco de tiempo” de su larga prisión de mil añosaprovecharían la oportunidad de engañarlos una vez más para congregarlos a la batalla desesperada que quieren dar a fin de destruirla. Se tomarían todos sólo el tiempo necesario para organizarse, armarse y marchar desde todos los puntos de la Tierra hacia la bella e inmaculada ciudad. Es en el momento en que ésta estaría siendo rodeada por miles de millones congregados en el valle de Armagedón, que –probablemente mediante altavoces, hologramas en el cielo y mensajes telepáticos a cada individuo- se notificarían las sentencias, y entonces se procedería a ejecutar el juicio definitivo que terminaría con la destrucción por fuego de todos los condenados. El lago de fuego sería como insinúa el apóstol Pedro la Tierra entera con todos sus elementos ardiendo, proceso que comenzaría gradualmente en diferentes puntos de la tierra –en que comenzaría a aflorar, a través de los volcanes, de las fallas tectónicas, u otros medios, el material ígneo del manto bajo la delgada corteza terrestre 206- hasta dejar todo el planeta convertido en un oceáno de magma incandescente. Del grado de cada condena dependería la duración del tormento de fuego antes de la destrucción total y definitiva. Finalmente la corteza de la Tierra purificada se enfriaría, sería reconstruida geológica y biológicamente por los Creadores Iniciales y sería entregada como morada para los millones y ya inmortales seres humanos rescatados, quienes saldrían de la Nueva Jerusalén a tomar posesión de ella. Su gobernante para siempre sería el Mesías glorificado, Jesucristo. Sería la colonización final de la Tierra, la cual pasaría entonces a formar parte integrante de la gran familia del Universo, elevada ahora al privilegio de ser la morada del Uno. Hasta aquí podemos llegar con estos argumentos bíblicos, de alto contenido escatológico, pero necesarios para ir completando el cuadro. Lo que sigue es investigación personal del que se interese por averiguar aún más allá, de lo contrario corremos el riesgo de adentrarnos profundamente en temas de carácter religiosoespiritual, e incluso en contenidos dogmáticos susceptibles por supuesto de diversas interpretaciones, con lo que perdería claridad la exposición del tema que hemos querido argumentar en este libro. Aunque con la exposición anterior corra el gran riesgo de ser tachado peyorativamente de “evangélico”, de “fundamentalista”, de “fanático religioso” o de difusor de determinadas ideologías, el autor se ha atrevido a incursionar en estos temas

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porque están a libre disposición de todas las mentes abiertas e inquisitivas, por lo trascendentes y fascinantes que son, porque la Biblia pertenece a toda la Humanidad y sus revelaciones no tienen por qué ser patrimonio de alguna ideología o corriente religiosa en particular, porque vienen a respaldar contundentemente la teoría presentada en el Capítulo 7, y porque ningún investigador se había atrevido hasta ahora a relacionarlos con los fenómalos. Por otra parte, el que pueda ser verídico o no que Jesús vuelva por segunda vez a la Tierra no dependerá finalmente de buenos o malos argumentos, sino de hechos que incluso escapan a que se los pueda o no presentar, y que de ser ciertos ocurrirán de igual modo. Por lo tanto será responsabilidad del lector el verificarlo por sí mismo, según sea su personal interés en este tema. Lo esencial por ahora es poder demostrar cómo estos hipotéticos hechos encajan coherentemente en la teoría que se ha expuesto respecto de las manifestaciones de carácter anómalo que de hecho están ocurriendo por todas partes y a un ritmo creciente.

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Capítulo 14

EL ESTERTOR DE LA SERPIENTE ANTIGUA Se puede engañar a una parte del pueblo todo el tiempo y a todo el pueblo una parte del tiempo, pero no se puede engañar a todo el pueblo todo el tiempo. Abraham Lincon Esta es tu última oportunidad, después ya no puedes echarte atrás: Si tomas la [píldora] azul, la historia acaba, despiertas en tu cama y crees lo que quieras creer. Si te tomas la roja, te quedas en el País de las Maravillas ... y te enseño qué tan profundo es el hoyo. Morfeus a Neo. La Matrix

En el capítulo anterior mencionamos cómo la Biblia profetiza el que las fuerzas extraterrestres rebeldes intentarían imitar la segunda venida a la Tierra del Mesías. ¿Por qué lo harían? Porque esta podría ser su última posibilidad de revertir los resultados de la lucha ideológica que se encuentran librando, y que saben dolorosamente la están perdiendo desde la muerte y resurrección del Mesías. Del resultado que obtengan de este nuevo y magno fraude podrían conseguir la victoria final y por ende su permanencia y dominio sobre el Universo, o de lo contrario su definitiva derrota con la consiguiente humillación y destrucción total. Como ya vimos, no tendrían otra oportunidad factible que ésta de poder provocar el fracaso del Plan de Contingencia para el rescate de la Humanidad. Este sería pues, su última posibilidad de tomar la delantera, esperanzados seguramente en el significado profético de aquella melancólica pregunta formulada por Jesús refiriéndose a los últimos tiempos: “Pero cuando venga el Hijo del Hombre, ¿hallará fe en la tierra?” (Lucas, cap.18 vers.8). En efecto, en los últimos tiempos de la Historia, la cantidad de seres humanos aún vivos será aproximadamente igual en número a la de todos los que hallan fallecido hasta entonces (matemáticamente, en la actualidad ya casi lo es). Por lo tanto, en ese momento estaría en forma simbólica toda la raza humana viva. Si los rebeldes lograran demostrar entonces que ésta se ha apartado del camino de liberación trazado por los Creadores Originales, podrían debilitar ante el Universo la imagen de justicia de su propia e inminente aniquilación y sembrar la duda y el desconcierto entre los seres no caídos, provocando tal vez el fracaso del Plan de Contingencia que hemos venido mencionando. He aquí la lógica de imitar el segundo advenimiento del Mesías. Pero para poder realmente debilitar el sacrificio mesiánico y su poder transformador, los rebeldes deberían ser capaces de ofrecer como contraparte una alternativa válida, creíble y plausible ante las mentes racionalistas y escépticas del siglo XXI. Este falso advenimiento -para no ser advertido como tal por la Humanidad- vendría con seguridad en medio de las condiciones ideales para su manifestación y con todo un ofrecimiento atrayente y contingente a la vista de mentes previamente intoxicadas y manipuladas, que sin darse cuenta estarán pisando terreno encantado. Pero, ¿cómo se las ingeniarían los rebeldes para que tal manifestación pueda ser creíble y el engaño logre ser exitoso? Estamos hablando de engañar a la Humanidad entera: Políticos, militares, científicos, eruditos, intelectuales, ateos, agnósticos, escépticos, cristianos, musulmanes, hinduistas, budistas, taoístas, sintoístas, espiritistas, hermandades herméticas, profesionales, técnicos, dueñas de casa, estudiantes, países alineados y no alineados, desarrollados y tercermundistas, ricos, pobres, sabios e ignorantes, etc., etc.

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Especialmente los cristianos de todas las denominaciones religiosas -católicas, ortodoxas y protestantes- lo último que querrían y a lo que estarían dispuestos es a dejarse engañar por el enemigo de su fe, al que identifican claramente en los textos bíblicos, sobre todos los miembros de las múltiples denominaciones protestantes que existen en la actualidad, que fieles a los postulados de sus antecesores hacen de la Biblia la regla moral por excelencia y la estudian con ahínco y fe. Por otro lado, dentro de los miembros de todas las denominaciones cristianas hay verdaderos eruditos en la Biblia, que por supuesto no son nada fáciles de engañar. A primera vista tal tarea es imposible, sobre todo si consideramos la diversidad de posiciones políticas y de credos religiosos que se observa actualmente en el mundo, como para que llegue a haber una alineación en torno a un acontecimiento tal, por muy portentoso que sea... Pero, ¿y a segunda vista? ¿Existen acaso temas en torno a los cuales la Humanidad pudiera ponerse de acuerdo y acciones tendientes a lograrlo? ¿Es posible que, especialmente los credos religiosos de toda índole, tengan puntos comunes de fe frente a los cuales concordar, que pudieran aprovechar los rebeldes para alinearlos en torno a su propósito? ¿Están los círculos políticos, militares, científicos, académicos, universitarios e intelectuales preparados o en proceso de preparación, para supeditarse a una manifestación contundente y portentosa de tipo extraterrestre? ¿Pudieran sucederse ciertas condicionantes geopolíticas frente a las cuales una intervención extraterrestre se vería como la solución para lograr la paz mundial? Los acontecimientos que divulga diariamente la prensa y que muchas veces leemos livianamente sin verlos en contexto, nos pueden entregar muchas pistas como para poder extrapolar con fundamentos que en un futuro cercano se podrían llegar a producir perfectamente las condiciones que los alienígenas rebeldes requieren para desplegar su última carta, y en esto juegan como veremos, un papel preponderante las múltiples manifestaciones de los fenómalos que hemos analizado en el Capítulo 3. Desvelando lo imposible Antes de intentar descorrer el velo, lo primero que deberemos establecer son dos premisas básicas a tener en cuenta: La primera es tener claro que el gran conflicto se centra en el cuestionamiento de la autoridad de los Creadores Iniciales. La inmutable Ley Moral mediante la cual Ellos rigen el Universo ha sido trasgredida tanto en el espíritu como en la letra. Por lo tanto, quienes estén alineados con los rebeldes al fin de los tiempos, deberían estar viviendo en contraposición a todos o algunos de sus preceptos, aunque estén creyendo que con eso hacen la voluntad de Dios. La segunda es que los hechos que investigaremos ahora no han ocurrido por sí solos, producto del azar. Habrían estado siendo condicionados desde hace siglos por las entidades rebeldes y han estado decantando con mucha fuerza durante las últimas décadas. Por lo tanto, la falsa manifestación del Mesías debería ser un acontecimiento preparado de antemano con una planificación, organización, alcance, despliegue, empuje, dedicación y astucia que harían palidecer a las más grandes empresas llevadas a cabo por el Hombre a lo largo de su historia. No debemos por lo tanto menospreciar por ningún motivo el esfuerzo desplegado y sus posibilidades de éxito, ya que el mismo Jesús previno que con esto intentarían engañar si era posible “aún a los escogidos”. Veremos a continuación cómo a la Humanidad la habrían estado preparando y condicionando a todo nivel durante largo tiempo y que por lo tanto no debería ser nada fácil percibir el engaño, siendo muy posible que estemos todos en un real peligro de terminar con nuestras mentes y brazos abiertos para recibirlos. Comencemos entonces -

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con el riesgo que significa por todas sus implicancias y consecuencias- a incursionar en este delicado tema. Un movimiento ecuménico mundial La posibilidad futura de que los diferentes credos religiosos lleguen a terminar unidos en puntos comunes de fe, se viene dando con el inicio y el desarrollo cada vez mayor del ecumenismo207, movimiento iniciado y liderado por la Iglesia Católica para la unión en primer lugar de las iglesias cristianas y en segundo lugar para el acercamiento y comunión con los credos no cristianos. Proclamado por el Papa Juan XXIII, a partir de 1958208, continuado con convicción profunda por el Papa Paulo VI 209 durante su ministerio y madurado en el Concilio Vaticano II210, este movimiento tuvo uno de sus principales impulsores en el Papa Juan Pablo II211, hombre excepcional, que con sus cualidades sobresalientes, su carisma, su exitoso papel mediador en la política internacional y sus decididas acciones en pos de la unión de los credos religiosos dio plena credibilidad a este proceso, a la vez que contribuyó como ningún otro Papa al espectacular resurgimiento del liderazgo religioso y político de la Iglesia Católica en el mundo. En efecto, podemos decir que lo que caracterizó el ministerio de Juan Pablo II fueron sus viajes de peregrinación de carácter universal 212, y no tan sólo hacia naciones predominantemente católicas, sino que hemos visto en los últimos años cómo el Papa fue recibido triunfalmente en los Estados Unidos, la principal nación protestante, también en Cuba, país socialista de líderes ateos pero con un pueblo profundamente creyente que mezcla ingeniosamente los conceptos católicos con los heredados de la magia vudú. Acontecimientos históricos fueron su recibimiento en Grecia por los líderes de la Iglesia Ortodoxa y en el Medio Oriente por los líderes religiosos musulmanes. En todos los casos el Papa apeló inteligentemente a los puntos comunes de fe. Tuvo un éxito rotundo, alineando al mundo con admiración en torno a la Iglesia Católica. Tanto es así, que en la actualidad cuando un gobernante es recibido en el Vaticano por el Papa, significa todo un triunfo político y social para la nación beneficiada. Qué decir cuando el Papa nombra Cardenal a un representante del clero en un país determinado, como sucede en Latinoamérica. A lo anterior hay que añadir por su importancia en los futuros acontecimientos, la arrolladora atracción que produjo su ministerio entre los jóvenes. El papel de Juan Pablo II en su liderazgo ecuménico fue exitoso desde el comienzo de su pontificado, como lo demuestran los resultados de la primera reunión que sostuvo en el año 1987 con importantes representantes de otras denominaciones cristianas: “Dirigentes de la América protestante y de las iglesias ortodoxas orientales que se reunieron con el Papa Juan Pablo II el viernes declararon que su primera reunión, la cual contó con una amplia representación, era un indicador en el progreso hacia una mayor unidad...El reverendo Donald Jones, de la Iglesia Metodista Unida y presidente del Departamento de Estudios Religiosos de la Universidad de Carolina del Sur, la calificó como ‘la reunión ecuménica más importante del siglo’... El reverendo Paul A Crown Jr., de Indianápolis, dirigente ecuménico de la Iglesia Cristiana (Discípulos de Cristo), la llamó ‘un nuevo amanecer en el ecumenismo’ abriendo un futuro en el cual Dios ‘nos está atrayendo hacia la unidad’.” (The Montgomery Advertiser, 12 de septiembre de 1987). “La enseñanza carismática protestante y católica acerca de la vida cristiana, es prácticamente idéntica. ¿No es ésto significativo para el futuro cristianismo? (J.I. Parker. Christianity Today, 22 de junio de 1992). Sin duda existen muchas razones loables y de peso para que las iglesias cristianas deseen unirse: La convicción de que la Iglesia debe ser un lugar que reúna a todos los hermanos en Jesucristo, para cumplir su mandato de que “todos sean Uno”; la necesidad

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de presentar una fuerza moral unida frente al avance del materialismo, la inmoralidad y la corrupción; el reconocimiento (ya era hora) del hecho que una cristiandad desunida desprestigia el mensaje del Evangelio; la urgencia de atraer al resto del mundo hacia la fe cristiana, etc., todas ellas muy respetables. No obstante, si esta unión producto del proceso ecuménico no se basa en el verdadero objetivo del Evangelio, el cual es regenerar a la raza humana de su transgresión a la Ley Moral -razón de ser del sacrificio mesiánico- haciéndola plenamente respetuosa en el espíritu de todos sus preceptos, sólo conseguirá reflejar los propósitos de la rebelión que la puso en duda en el principio de los tiempos. Ningún resultado valedero ante los Creadores Originales obtendrán si la moral de la conducta cristiana no es del todo consecuente con esta Ley, base del gobierno Universal del Uno, “Si en verdad cumplís la Ley suprema, conforme a las Escrituras, bien hacéis;...porque cualquiera que guarde toda la Ley, pero ofenda en un punto, se hace culpable de todos, pues el que dijo: ‘No cometerás adulterio’, también ha dicho: ‘no matarás’. Ahora bien, si no cometes adulterio, pero matas, ya te has hecho transgresor de la Ley”. (Santiago, cap.2 vers.10-11). Ahora, es extremadamente difícil que instituciones universales con dogmas tan arraigados estén dispuestas a repensar sus doctrinas fundamentales. Es sabido que los poderes siempre trascienden a las personas que los conforman, escapando al control de éstas. El poder con el tiempo toma vida por sí mismo, tal como reza el conocido refrán: “Los hombres pasan, las instituciones quedan”. En este sentido, es preocupante constatar que hay dos dogmas de fe de carácter fundamental en los cuales católicos y protestantes no difieren, a pesar de sus profundas diferencias doctrinales: La creencia en que el alma de los difuntos no muere, sino que pasa a otro estado (cielo o infierno) dependiendo de sus actos en la vida, y la observancia del domingo como día sagrado. Incluso en el primer punto coinciden con la mayoría de las religiones orientales, el espiritismo y las filosofías heredadas de la antigua Grecia. El auge cada vez mayor del liderazgo religioso-político del catolicismo seguramente irá alineando a los diferentes credos en torno al segundo punto: el sagrado día del sol (en inglés Sunday: sun = sol, day = día). Si estas instituciones cristianas se unieran sin claudicar en estos dogmas antibíblicos, a pesar de todas sus nobles intenciones su resultado sería sólo una fuerza mayor -quizás de alcance mundial- que se estaría oponiendo al plan de contingencia de los Creadores Originales para el rescate de la Humanidad. Lo anterior, por cuanto ambos puntos están en abierta contraposición con la Ley Moral: El primero porque de esta convicción nace el culto por los “santos difuntos”, con la consiguiente veneración de imágenes y de reliquias que llevó a la Iglesia Católica a suprimir el segundo mandamiento de su Catecismo 213, y el segundo porque se opone abiertamente al cuarto mandamiento, que ordena la observancia del día Sábado214 como día sagrado (séptimo y último día de la semana). Respecto de esto último, debemos recordar que la observancia del domingo es una institución netamente católica, como sus mismos representantes lo reconocen: “La Iglesia está por encima de la Biblia, y esta transferencia de la observancia del sábado es la prueba de este hecho” (The Catholic Record, London, Ontario, 1 de septiembre de 1923). “La observancia del domingo por parte de los protestantes es un homenaje que ellos rinden, a pesar de sí mismos, a la autoridad de la iglesia (católica).” (Monseñor Segur, Plain Talk About The Protestantism of Today, pág. 213)215. Por lo tanto si el movimiento ecuménico, tal y como está planteado actualmente, tiene éxito, alineará a las religiones y a los movimientos filosóficos humanos -incluyendo al espiritismo- bajo el liderazgo de la Iglesia Católica y de la bandera de la rebelión contra la Ley Moral, preparando con ello el escenario religioso ideal para la falsa manifestación del Mesías.

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El convencimiento de los círculos del poder Desde hace tiempo la Humanidad trabaja activamente en pos del contacto con otras inteligencias del Cosmos. Ya no se trata del extendido fervor popular frente a los “platillos voladores”, sino del convencimiento intelectual, político, científico y técnico de la posibilidad cierta, avalada por cálculos y extrapolaciones científicas, de la posible existencia de altas civilizaciones sólo en nuestra galaxia, la Vía Láctea, sin contar con los millones y millones de otras galaxias que bajo el mismo punto de vista también las albergarían. Como prueba de ello mencionaremos cómo en la actualidad el gobierno norteamericano se encuentra financiando con un presupuesto millonario, el programa S.E.T.I. (Searching for Extra-Terrestrial Intelligences), que se derivó a partir del famoso proyecto OZMA ideado por el radioastrónomo Frank Drake (llamado así por éste en homenaje a la princesa Ozma de Oz del cuento infantil de Frank Baum El Mago de Oz, lo que revela el espíritu abierto y soñador de Drake), quien tuvo como colaborador directo al gran astrofísico lamentablemente ya fallecido Carl Sagan216. Se utilizan para ello gigantescos radiotelescopios y sensibles equipos de rastreo, incluyendo a partir de los años noventa la creación de un costoso y muy avanzado sistema de Verificación Extraterrestre Megacanal (VETM), como el instalado en el radiotelescopio B.E.T.A. (Billion-channel Extraterrestrial Assay), detector de señales extraterrestres de 250 millones de canales, capaz de captar hasta ocho millones de señales al mismo tiempo217. Todo este complejo sistema de rastreo y detección permite escuchar a grandes distancias y en frecuencias de mínima interferencia, que por lógica se estima serían las elegidas por cualquier civilización avanzada que quisiera comunicarse. Sus objetivos inmediatos son los sistemas planetarios de las estrellas Tau Ceti y Epsilon Eridani. Existe tal optimismo frente a este proyecto, que Frank Drake y sus colaboradores estiman que el contacto es inminente. Por otro lado está el reconocimiento oficial del gobierno estadounidense de que es posible la vida en otros lugares del Universo, avalado por el descubrimiento de microorganismos fósiles en el meteorito marciano encontrado en la Antártida, como vimos en el Capítulo 9. Todo esto, aumentado y reforzado por las futuras manifestaciones del fenómeno OVNI que con seguridad serán cada vez más abiertas y audaces, provocará con seguridad la caída de las barreras del escepticismo y preparará mentalmente a los gobernantes para la aceptación de la manifestación final y sus condicionantes. La situación geopolítica y los vientos de guerra Es por todos sabido que estamos sentados sobre un polvorín. Si bien es cierto que fue superada la amenaza de la guerra fría entre las grandes potencias, que hacía que la humanidad viviera constantemente bajo el “paraguas nuclear”, no es menos cierto que el desmembramiento de la ex- Unión Soviética volvió mucho más vulnerable la seguridad mundial respecto de la posibilidad de una amenaza nuclear, esta vez de parte del terrorismo y de las mafias organizadas, que con mucha facilidad se podrían apoderar de ojivas nucleares, sobre todo considerando que muchos militares y científicos soviéticos -en precaria situación económica- estarían dispuestos a comercializarlas por unos cuantos miles de dólares218. Esto es especialmente inquietante si consideramos la creciente tensión entre Israel y los países árabes, que a no dudarlo a estas alturas podrían poseen el poder nuclear necesario para atacar a mansalva a su molesto enemigo común ya sea mediante un ataque directo o a través de un grupo terrorista, a no ser que éste -que posee el servicio secreto más eficiente del mundo: El Mossad- detecte antes la amenaza y

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decida atacar primero, incluso con su propia capacidad nuclear, lo que costaría cientos de miles de vidas y provocaría un horror de proporciones apocalípticas a escala mundial. El caso de la crisis en el Golfo Pérsico es similar. Como se pudo tristemente comprobar, no ha disminuido en absoluto la tensión y ante un “descuido” de los EE.UU, terroristas islámicos de la organización Al Qaeda asentada en Afganistán atentaron contra los íconos del poder norteamericano, dando pie con ello a justificar las primeras contiendas bélicas del milenio, contiendas que en todo caso –y como irónicamente lo denuncia el productor y director Michael Moore en su polémico documental Farenheit 9/11- amparadas bajo el amplio y ambiguo slogan “Guerra contra el Terrorismo” huelen fuertemente a petróleo: EE.UU. contra Afganistán y Irak, y potencialmente contra Irán, donde están las mayores reservas mundiales de crudo. Todo ello con un costo de miles de vidas inocentes y el riesgo de prender sorpresivamente la mecha del polvorín nuclear en la región, sobre todo considerando la reciente alianza de cooperación entre Irán y Siria y el conflicto latente entre los vecinos Pakistán e India, poseedores estos tres últimos de armas de destrucción masiva. Tenemos también el caso de las dos Coreas. La prensa ha dado a conocer en las últimas décadas cómo estas dos naciones hermanas, divididas por ideologías políticas antagónicas, se han amenazado mutuamente con la posibilidad de un bombardeo atómico. Finalmente está la constante amenaza que representa la República Popular China sobre Taiwán, con su sostenida pretensión de anexarla definitivamente, aún bajo la amenaza del uso de la fuerza a costa incluso de una guerra total contra los EE.UU. Esta última nación consciente de tal amenaza no cesa de espiar a China. Incluso durante principios de 2001 se produjo una gran tensión entre ambos países cuando fue derribado dentro del espacio aéreo chino un avión norteamericano espía, tensión que por fortuna se logró disipar a nivel diplomático con la devolución del piloto derribado. Como si todo lo anterior fuera poco, se suma la tensión latente entre los EE.UU. y la actual Rusia, iniciada debido a un bombardeo aéreo por parte de las fuerzas de la OTAN sobre territorio serbio en los Balcanes el año 2001 y al plan anunciado por el entonces recientemente electo presidente de los Estados Unidos George W. Bush, de poner en marcha un nuevo y ultra avanzado sistema defensivo espacial antimisiles (al estilo de aquel denominado Guerra de las Galaxias de la administración Reagan), que según Rusia podría desatar una nueva carrera armamentista entre ambas naciones. Lo anterior, justo cuando se venía trabajando exitosamente un plan de reducción de los arsenales nucleares norteamericanos y rusos, irónicamente liderado por los altos mandos militares de ambas naciones. Como podemos ver, es altamente probable que en cualquier momento se pudiera desatar una conflagración nuclear en alguno de estos delicados escenarios geopolíticos, cuyos alcances y consecuencias para el resto del mundo son difíciles de predecir. En este sentido es interesante y significativo notar cómo en el libro del Apocalipsis se mencionan simbólicamente “cuatro ángeles de pie sobre los cuatro ángulos de la tierra, deteniendo los cuatro vientos de la tierra para que no soplara viento alguno sobre la tierra ni sobre el mar ni sobre árbol alguno” mientras son sellados los hijos de Dios (Apocalipsis, cap.7 vers.13), es decir, mientras dura el Gran Juicio Investigador y el Evangelio es difundido a todos los rincones del planeta “para testimonio a todas las naciones”.(Mateo, cap.24 vers.14). En el lenguaje simbólico del Apocalipsis se reconoce que los vientos representan guerras. Si durante el siglo XX ocurrieron dos grandes guerras mundiales y se detonaron varias bombas nucleares, dos de ellas sobre centros poblados, ¿qué se podría esperar si estos vientos fueran soltados? Las escaladas bélicas y sus terribles resultados serían a un nivel nunca conocido hasta entonces, a tal punto que se escaparían de las manos de los gobiernos... a menos que se provoque que una fuerza externa y poderosa aparezca justo

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a tiempo para detener la devastación total, logrando con esto que toda la Humanidad, en especial los gobernantes, la reconozca como la solución final, iniciándose así una era de paz y seguridad liderada por los “hermanos extraterrestres”. Ya analizamos en el Capítulo 6 las evidencias que muestran la posibilidad que nos encaminemos hacia un escenario tal. Imaginémoslo una vez más: Los poderosos y evolucionados hermanos del Cosmos toman contacto con los terrestres en el momento preciso en que las escaladas bélicas adquieren su mayor proporción y amenazan con destruir toda la civilización, trayéndoles paz, sabiduría, moral, conocimientos, cultura y tecnología milenarias. Sus naves son inmensas, portentosas y maravillosas. Y he aquí: como si fuera poco viene además el “Mesías” con ellos como su gran líder, dispuesto a establecer un Gobierno Mundial de “paz y tranquilidad”. Es el escenario perfecto para su manifestación y propósito: La cristiandad unida, los credos religiosos del mundo alineados, las mentes analíticas preparadas para la manifestación extraterrestre, las guerras por fin detenidas. El engañador les promete paz y prosperidad,... pero señala a aquellos que no se han alineado... ¿No son acaso ellos quienes lo ofenden con su desobediencia a la Iglesia- los causantes “de la ira de Dios” que casi lleva al mundo a su destrucción? ¿Se desatará la persecusión? Como hemos analizado, es perfectamente posible que si ocurriera la manifestación de la falsa venida de Jesucristo, la Humanidad se encuentre totalmente alineada tanto en temas religiosos comunes, como en la certeza de la existencia de civilizaciones fuera de la Tierra y en la expectativa política que despertaría una oportuna llegada de los “extraterrestres”. Pero si se trata, como la Biblia profetiza, de un magno engaño ¿cómo poder refutarlo cuando ocurra tal contundente manifestación? Los seres humanos somos ante los alienígenas rebeldes como niños de pecho. Son miles de años más experimentados que nosotros. Son además inmortales con gigantesco intelecto. Sus conocimientos científicos y adelantos técnicos no tienen parangón. Son físicamente poderosos y bellos. Son fríos, incansables, astutos y fogueados en el engaño sutil y en la maldad. No tendríamos cómo desenmascarar el engaño y escapar a sus cantos de sirena,... a no ser que seamos socorridos por quienes saben cómo vencerlos y tienen el poder para ello: Los Creadores Originales y las fuerzas leales que estarían vigilando la Tierra. Precisamente ellos no habrían dejado a la Humanidad en penumbras al respecto. Ya hemos mencionado la importancia de estudiar diligentemente los textos bíblicos -en especial los pasajes concernientes a la segunda venida del Mesías- y producto de una profunda transformación interior -guiada por las entidades que luchan por nuestro rescate-, los que estén alertas puedan poner por obra sus principios morales y sus enseñanzas en todos los aspectos de la vida, para estar en condiciones de seguir los consejos de Jesús: “Entonces, si alguno os dice: ‘Mirad, aquí está el Cristo’, o ‘Mirad, allí está’, no lo creáis, porque se levantarán falsos cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios, de tal manera que engañarán, si es posible, aún a los escogidos. Ya os lo he dicho antes. Así que, si os dicen: ‘Mirad, está en el desierto’, no salgáis; o ‘Mirad, está en los aposentos’, no lo creáis, porque como el relámpago sale del oriente y se muestra hasta el occidente, así será también la venida del Hijo del hombre.” (Mateo, cap.24 vers.23-27). Esto con seguridad ocurrirá con millones de personas que habiendo investigado con sinceridad, tesón y confianza las Escrituras estarán en condiciones de refutar el engaño y plantear con firmeza como los profetas de antaño: “¡A la ley y al testimonio! Si

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no dicen conforme a esto, es porque no les ha amanecido!” (Isaías, cap.8 vers.20). Es decir, ¡Conforme a las Escrituras y su Ley Moral (los diez mandamientos) y al Testimonio del Mesías (su vida, sus enseñanzas, sus profecías, su Evangelio)!, porque como está escrito en los Salmos: “La ley219 de Jehová es perfecta: convierte el alma; el testimonio de Jehová es fiel: hace sabio al sencillo.” (Salmo, cap.19, vers.7). Si contradicen todo o parte de ello, se trata indudablemente de un engaño. Además habrán puesto en práctica este otro importante filtro, directamente relacionado con el anterior: “Guardáos de los falsos profetas, que vienen a vosotros vestidos de ovejas, pero por dentro son lobos rapaces. Por sus frutos los conoceréis. ¿Acaso se recogen uvas de los espinos o higos de los abrojos? Así, todo buen árbol da buenos frutos, pero el árbol malo da frutos malos. No puede al buen árbol dar malos frutos, ni el árbol malo dar frutos buenos... Así que por sus frutos los conoceréis.” (Mateo, Cap.7, vers.15-20). Pero atención a lo siguiente: Aunque las profecías bíblicas señalan que a pesar de todo habrían seres humanos que no se dejarían engañar, los alienígenas rebeldes -por sus avanzados conocimientos científicos- están plenamente conscientes que ésta contingencia es sólo una de las múltiples variables en que se puede materializar el futuro, ya que como hemos analizado en una de las notas al final del Capítulo 11, éste presentaría innumerables posibilidades distintas de ocurrencia a partir de cada instante (en este sentido las profecías serían sólo la indicación, o tal vez la invitación, a que los seres humanos apunten precisamente hacia ese futuro y no a otro). Por lo tanto, los rebeldes tratarían de engañar “aún a los escogidos” para ponerlos de su lado y así materializar el futuro a su favor. Pero para lograrlo deberán luchar enconadamente, porque estos últimos sabrían perfectamente cómo poder vencer y contarían además con una ayuda superior que pugnará también por manipular el futuro a su propio favor. Esto significa ni más ni menos que a los que no logren finalmente engañar los combatirán para eliminarlos a toda costa, para que su presencia no atestigüe en su contra. Lo anterior implica entonces. que el esfuerzo por engañar, anular o destruir a los disidentes antes del término del Juicio debería ser total. Sin embargo y muy a pesar de esas entidades –como hemos analizado en contexto-, lo anterior podrían hacerlo sólo dentro de las restricciones que les serían impuestas por las fuerzas leales: Podrán provocar la destrucción de los disidentes, pero sólo mediante instrumentos humanos, ya sea a través de la persecución física o psicológica, u otro medio de presión social, o bien a través de fenómenos climáticos o geológicos, y sólo en contadas ocasiones podrían hacerlo en forma directa. Esto sería permitido por los colonizadores leales por una sola razón: Mientras cada inmolación de un escogido pueda servir para provocar el despertar espiritual de otro ser humano intoxicado. A esto se refería el apóstol Juan cuando le fue revelada tal situación de los últimos tiempos: “Y oí una voz que me decía desde el cielo: ‘Escribe: Bienaventurados de aquí en adelante los muertos que mueren en el Señor’. Sí, dice el Espíritu, descansarán de sus trabajos, porque sus obras con ellos siguen.” (Apocalipsis, cap.14 vers.13). Aunque terminado el Juicio, los seres humanos triunfadores deberían ser totalmente protegidos por las fuerzas leales, ya que de ahí en adelante sus muertes no tendrían ningún efecto positivo sobre los hombres y mujeres condenados ya a la destrucción. Pero, ¿cómo podría ser posible una persecución religiosa a gran escala en la época actual o futura? ¿Es posible que se restaure el poder perseguidor del cual hizo gala la Iglesia de Roma durante la Edad Media y el Renacimiento? ¿Podría tal persecución ser iniciada producto de una nueva unión de la Iglesia con el Estado? Pero ¿en qué país debiera ocurrir un hecho tal para que todo el mundo siguiera su ejemplo? Los Estados Unidos de Norteamérica son la nación más influyente del orbe y con un poder creciente después de la caída de la ex-Unión Soviética. Por ende, pudiera ser la

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más indicada para influir al resto de las naciones en este sentido. Pero ¿podría ocurrir una unión tal en un país cuya constitución política consagra por sobre todo la independencia del Estado respecto de la Iglesia y por ende la plena libertad de culto? Además de las medidas que dicho país ha comenzado a tomar para suprimir las libertades individuales con el fin de combatir el terrorismo, entendemos que si el ecumenismo logra sus objetivos podrían llegar a darse finalmente las condiciones para que ocurra en los Estados Unidos un hecho tan improbable. La Biblia habla que el poder perseguidor impediría a los disidentes ”comprar o vender” (Apocalipsis, cap.13 vers.17). Sólo este país cuenta actualmente con los medios tecnológicos y la influencia económico-política necesaria para llegar a impedir comprar o vender en un futuro cercano, ejemplo que podría seguir rápidamente el resto de las naciones, partiendo por sus aliados, seguramente a instancias de los para entonces “recién llegados” alienígenas. Los disidentes A propósito, ¿quiénes serían los disidentes? Aunque parezca una presentación de carácter religioso, nos atreveremos a mostrar a continuación lo que la Biblia dice al respecto, en el libro del Apocalipsis -la revelación de lo que habría de suceder al fin de los tiempos-, ya que es necesario llegar hasta el último rincón de esta investigación para tener todas las variables que permitan llegar a la plena explicación de los fenómalos. La Biblia los identifica como sigue: “Entonces el dragón se llenó de ira contra la mujer (la Iglesia); y se fue a hacer guerra contra el resto de la descendencia de ella, los que guardan los mandamientos de Dios y tienen el testimonio de Jesucristo” (Apocalipsis, cap.12 vers.17); “Aquí está la perseverancia de los santos, los que guardan los mandamientos de Dios y la fe de Jesús” (Apocalipsis, cap.14 vers.12); “(el testimonio de Jesús es el espíritu de la profecía)” (Apocalipsis, cap.19 vers.10). Por lo tanto, podemos detallar claramente sus características: 1) Son el resto de la descendencia de la iglesia primitiva, por lo tanto deberán tener y observar toda su pureza doctrinal. 2) Guardarán los mandamientos de Dios. Estos son los Diez Mandamientos, la Ley Moral que rige la convivencia de todo el Universo y que son por lo tanto el fundamento o la base del gobierno de los Creadores Iniciales220. 3) Tendrán la fe de Jesús. Es decir, habrán creído en él como el Mesías prometido y habrán aceptado por fe el sacrificio expiatorio en su favor, para el perdón de todas sus transgresiones a la Ley Moral y para la esperanza de la vida sin fin en la Tierra purificada. 4) Tendrán el espíritu de la profecía. Profetizarán a todas las naciones a la manera de los antiguos profetas bíblicos, anunciando el evangelio y reprendiendo las transgresiones a la Ley de Dios. Se preocuparán sobre todo por estudiar, comprender y difundir las profecías bíblicas concernientes a la segunda venida de Jesús. Estos serían según el Apocalipsis los que en un futuro no muy lejano deberían enfrentar el oprobio, la persecución y la ira tanto de una humanidad engañada como de los ya entonces desesperados extraterrestres rebeldes. Terminado el presente análisis, es necesario por su importancia hacer el siguiente alcance: Dado que el mensaje del Evangelio es universal, con seguridad los textos apocalípticos referentes a los disidentes de los últimos tiempos no se refieren a alguna

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organización religiosa en particular en detrimento de las demás, sino a la ekklesia pura de Jesucristo, cuyos miembros surgirán de todas las naciones y de todas las organizaciones religiosas y/o filosóficas existentes y también de aquellos grupos de personas que no profesan religión o filosofía alguna, pero cuyos espíritus estarán a la altura de las circunstancias en aquél entonces imperantes, sensibles al llamado bíblico “...Salid de ella, pueblo mío, para que no seáis participantes de sus pecados, ni recibáis parte de sus plagas;...” (Apocalipsis, cap.18 vers.4). Seguramente, en la actualidad hay algunas instituciones mucho más cerca que otras en lo que se refiere a pureza doctrinal bíblica, e incluso algunas de ellas cuya doctrina fundamental es la observancia de todos los mandamientos de la Ley Moral, pero a juicio del autor ninguna de ellas -ni sus miembros- debiera arrogarse la posesión de la Verdad, pues esta es de revelación progresiva, sino meditar seria y profundamente en las agudas palabras de Aquél que el libro del Apocalipsis describe paseándose entre los siete candelabros de oro, cuando se dirige con un fuerte mensaje a la iglesia de Laodicea, que según todos los comentaristas serios de la Biblia representa la situación espiritual de la iglesia cristiana hacia el fin de los tiempos:221 “Yo conozco tus obras, que ni eres frío ni caliente. ¡Ojalá fueras frío o caliente! Pero por cuanto eres tibio y no frío ni caliente, te vomitaré de mi boca. Tú dices: Yo soy rico, me he enriquecido y de nada tengo necesidad. Pero no sabes que eres desventurado, miserable, pobre, ciego y desnudo. Por tanto, yo te aconsejo que de mí compres oro refinado en fuego para que seas rico, y vestiduras blancas para vestirte, para que no se descubra la vergüenza de tu desnudez. Y unge tus ojos con colirio para que veas. Yo reprendo y castigo a todos los que amo; sé pues, celoso y arrepiéntete. Yo estoy a la puerta y llamo; si alguno oye mi voz y abre la puerta, entraré a él y cenaré con él y él conmigo. Al vencedor le concederé que se siente conmigo en mi trono, así como yo he vencido y me he sentado con mi Padre en su trono. El que tiene oído, oiga lo que el Espíritu dice a las iglesias.” (Apocalipsis, cap.3 vers.14-23). Bien, terminada esta argumentación que tiene necesariamente mucho de teológica, intentaremos a continuación fundamentar, con algunos hechos comprobados de amplia divulgación, el papel que cumplirían los fenómalos en este drama. El rol de los fenómalos: Especulaciones fundamentadas Cuando analizábamos los diferentes tipos de fenómalos en el Capítulo 3 de este libro, vimos que en todos los casos éstos coincidían sorprendentemente en avalar con su ocurrencia la existencia de entidades espirituales (milagros, ángeles, demonios, fantasmas, duendes, elfos, hadas, glosolalia, etc.), la vida de ultratumba y con ello la inmortalidad del alma (fantasmas, espiritismo), la autoridad del catolicismo (apariciones marianas), así como la existencia de una vida extraterrestre superior a la nuestra desarrollada de acuerdo a los parámetros postulados por la teoría de la evolución (ovnis, avistamientos, encuentros cercanos, abducciones, M.I.B., etc.). Todos estos conceptos vienen a reunirse magistralmente en el último acto que provocarían las fuerzas rebeldes, consistente en imitar la segunda venida del Mesías a la Tierra en un contexto tal que la Humanidad no se de cuenta que con su aceptación se estaría contraponiendo a la Ley Moral. ¿Por qué? Porque el escenario que promueven con sus manifestaciones sería el siguiente: Si el alma es inmortal, la consecuencia de la transgresión a la Ley no sería la muerte física y espiritual ya que la vida continúa después de la tumba. Si la Ley puede ser cambiada por la autoridad de la Iglesia, entonces no es

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inmutable. Si la Iglesia Católica es la máxima autoridad espiritual, entonces debe ser obedecida. En este contexto, la observancia del día Sábado cambiada por la del Domingo por la autoridad de la Iglesia contaría “con la aprobación de Dios” y los disidentes a este precepto se estarían oponiendo a su voluntad y debieran ser por lo tanto perseguidos como lo fueron los disidentes de antaño. Analizaremos en este apartado con mayor profundidad el fenómeno OVNI, puesto que, en el escenario propuesto, para nuestra tecnológica mentalidad actual y para la situación geopolítica imperante en el mundo y sus proyecciones, sería el más adecuado para la materialización de la manifestación de la cual hemos venido hablando. Actualmente es de notar la universalidad y persistencia de este casi increíble fenómeno, considerado en este libro por sus implicancias y magnificencia como el más relevante de los fenómalos y en torno al cual prácticamente se supeditan todos los otros. Este fenómeno se manifiesta en múltiples formas y situaciones y en escala cada vez mayor, a tal punto que ya casi no es posible establecer como al principio una clasificación lógica de las formas observadas: Escapan a todo intento razonable de clasificación, dado que pareciera que los objetos observados cambiaran su aspecto a cualquier forma, incluso a las más caprichosas y a voluntad “como si estuvieran vivos”, pero en términos globales, siempre de acuerdo a cómo la sociedad -en sus diferentes contextos culturales- percibe su propia realidad contemporánea, como si conociera perfectamente su comportamiento.222. "Un fenómeno invisible está acechándonos constantemente y manipulando nuestras creencias. Sólo vemos lo que ellos eligen que veamos, y usualmente nosotros reaccionamos." (John A. Keel, autor de Disneyland of the Gods y Our Haunted Planet) 223 “El fenómeno está globalmente conectado con nuestras estructuras mentales. Una fuente desconocida adopta los patrones de sus manifestaciones de nuestras estructuras mentales. Ello no significa que los aterrizajes OVNI sean fantasías. El fenómeno tiene dos lados: de una parte, formas mentales, y de otra, las interacciones físicas con el entorno. La fuente “X” trasciende nuestra mente y, considerado en su conjunto, el fenómeno OVNI muestra su lado no humano por el hecho de que esta rica imaginería se usa totalmente fuera de contexto” (Bertrand Meheust, Sciencie-fiction et Soucoupes Volantes). 224. Los investigadores se dan cuenta que dicho fenómeno toma nuestro patrones mentales y los utiliza, pero aún creen que lo hacen fuera de contexto, lo cual sostenemos aquí que no es tal, pues aunque su comportamiento a simple vista parezca desconcertante las evidencias apuntan a constatar que dicho fenómeno, además de desenvolverse dentro del medio ambiente humano con más familiaridad de lo que se piensa, parece responder a un plan bien delineado, orientado a llamar nuestra atención y dirigirla hacia donde a ellos les es necesario. Lo casi meridianamente claro es que intentan prepararnos para el contacto, pero haciéndonos creer que se trata de seres que tripulan naves provenientes de avanzadas civilizaciones, que en un principio habrían sido semejantes a nosotros, pero que debido a la evolución y las costumbres cada vez más cómodas de la cada vez más confortable civilización que habrían ido desarrollando, fueron transformándose (evolucionando fisiológicamente) hasta llegar a las características físicas y mentales que ahora al parecer poseen: desarrollada masa encefálica, grandes ojos, capacidad de comunicación telepática, etc., en cuerpos pequeños y frágiles, con bocas y orejas casi imperceptibles, brazos y piernas con musculatura casi atrofiada, muy lampiños, etc. Es notable cómo han utilizado para ello nuestros arraigados paradigmas respecto de la evolución, ya que hay algunos estudios que revelan que la raza humana llegaría por este proceso a una condición mental y física similar en un futuro distante, a partir de una civilización como la actual.

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Los seres de estas características, comúnmente conocidos en el ambiente ufológico como “los grises”, aparecen como los principales responsables de las “visitas de dormitorio nocturnas” y de las “abducciones”. Son los que experimentan con animales y humanos, los que nos raptan contra nuestra voluntad, los que manifiestan un casi total desprecio por nuestra individualidad. Parecieran ser algo así como “niños traviesos”, aunque fríos y perversos. Son asimismo, los que al parecer –como ha trascendido en algunos círculos- estarían manteniendo un secreto contacto con los gobiernos de las grandes potencias, revelándoles adelantos “de gran tecnología” a cambio de cierta permisividad para experimentar en nuestro mundo 225. Sería esta realidad la que dichos gobiernos ocultarían aún a costa de sacrificar las vidas de los que acceden sin su autorización a la evidencia. A esos tipos de seres pertenecerían los cuerpos accidentados del caso Roswell, que analizaremos un poco más adelante en este capítulo. Pero conscientes también de nuestra arraigada creencia en seres celestes semejantes a dioses o ángeles se muestran, aunque en contadas ocasiones, con desarrolladas características físicas de tipo nórdico, de gran estatura, rubios, de ojos azules, etc. En todo caso los más predominantes en los contactos cercanos, quizás por su aspecto casi inofensivo aunque enigmático, casi siniestro, han sido los primeros, los llamados “grises”. Los segundos se mantienen más lejanos, casi como en una jerarquía superior. Ambos tipos son los predominantes en las apariciones de encuentros cercanos. En todo caso, para completar el complicado cuadro hay muchos otros avistamientos en que habrían descendido seres de características físicas casi fantásticas -aunque siempre antropomorfas- incluso acompañados de pequeños “robots”, como para hacer notorio que estamos siendo visitados por diferentes civilizaciones del Cosmos. Por supuesto que en la actualidad los círculos científicos ya no piensan como antes, que el contacto con civilizaciones extraterrenas sea algo imposible, sobre todo después de la extensa y valiosa labor desarrollada por los científicos Carl Sagan y Frank Drake. Este último es el principal impulsor de la búsqueda de inteligencia extraterrestre y el autor de la famosa “Ecuación Drake”226, según la cual -y teniendo en cuenta una vez más los postulados de la tan arraigada teoría de la evolución- existirían una inmensa cantidad de civilizaciones avanzadas, sólo en nuestra galaxia, en condiciones de visitar la Tierra y establecer contacto con nosotros. A raíz de estos resultados ha sido posible que EE.UU. esté financiando desde hace varias décadas y cada vez con mayor presupuesto, programas de búsqueda extraterrestre a través de potentes radiotelescopios, como el BETA en los EE.UU., el de Arecibo en Puerto Rico y el de Nançay en Francia, conectados en red con otros de similares características repartidos por el mundo. Incluso se ha puesto en operación un revolucionario proyecto: El SETI@home, que utiliza la potencia de cuatro millones de computadores personales conectados a internet en todo el mundo, para analizar los datos de estos radiotelescopios que escudriñan el Universo en busca de señales inteligentes. Su objetivo es llegar a detectar señales radiales inteligentes emitidas por tales civilizaciones 227. Lo que sí afirman porfiadamente los círculos científicos relacionados con este proyecto, es la imposibilidad que entidades extraterrestres ya estén aquí. Esto seguramente debido a su dogmática formación académica, que los lleva a tener un doble estándar de pensamiento al respecto (sin dejar de hacer notar por otra parte los elevados presupuestos que financian a sus programas). No obstante, no olvidemos que tales entidades conocerían perfectamente nuestros moldes mentales y estarían poco a poco derribando las barreras en las mentes de los científicos influyentes. Y como siempre habrían estado mezclando la verdad con el error, sería cierto –según las evidencias- que ya estamos siendo visitados, aunque no por las innumerables civilizaciones del Cosmos como pretenden hacernos creer, que también

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es verdad existirían y serían muchísimas más de lo que la Ecuación Drake pudiera estimar, sino por aquello que hemos intentado identificar a través de las líneas de este libro. Todo este llamado fenómeno OVNI por lo tanto, junto con todas las otras múltiples manifestaciones de fenómalos, son a juicio del autor parte del plan maestro de los seres alienígenas rebeldes para desplegar su último y gran engaño. Se intentará en este capítulo entregar más pautas que permitan desenmascarar tal engaño, si ello es posible, dada su gran complejidad producto de una maquinación elaborada por mentes no humanas y de experiencia milenaria. Intentando también con ello derribar el duro escepticismo de los círculos académicos, se dirá e intentará fundamentar en algún grado, lo siguiente: Todos aquellos seres de características antropomorfas observados y/o capturados son, o transformaciones físicas transitorias de “los identificados” producto de su avanzada tecnología, o bien androides biológicos creados por ellos, especies de máquinas vivas que responderían a los estímulos para los cuales han sido previamente programadas. Su apariencia es totalmente biológica, lo que hace casi imposible detectar el engaño 228. Aunque la afirmación anterior parezca fantástica o descabellada, no lo es tanto si tomamos debidamente en cuenta al menos tres factores: Primero, que se trataría de seres miles de años más avanzados que nosotros. No olvidemos que la actual tecnología humana parecería mágica a la vista de nuestros antepasados de hace sólo doscientos años atrás229. Segundo, que según la teoría del Capítulo 7, se encontraban formando vida inteligente en los planetas de este sector del Universo cuando cayeron en abierta rebelión, por lo que contarían con los medios tecnológicos para la creación de entidades biológicas. Tercero, que en pocos siglos más, nosotros mismos estaríamos en condiciones de lograr adelantos parecidos230. Tan sólo recordemos que los robots son ya una realidad cotidiana en nuestras vidas y cada vez son perfeccionados aún más. ¿Cómo serán dentro de veinte, treinta o cien años? En aquellos años aún futuros los robots antropomorfos o androides podrían ser una plena realidad, incluso la posibilidad de formarlos a partir de tejidos biológicos genéticamente manipulados, para que se asemejen lo más posible a los seres humanos, aunque sigan siendo máquinas. Respecto de la muchas veces denunciada conspiración de silencio de los gobiernos de las grandes potencias, sobre todo de los EE.UU., a estas alturas se ha filtrado suficiente información para tener la casi certeza de la plena autenticidad de sucesos tales como el famoso caso Roswell, respecto del cual se especula que el ejército de ese país habría recogido los cuerpos de humanoides entre los restos de dos OVNIS, que posiblemente habrían colisionado y caído en dos localidades bastante distanciadas entre sí en el estado de Nevada el año 1945: San Agustín y Corona 231. Pues bien, aquellos humanoides podrían ser como se ha afirmado más arriba, organismos cibernéticos biológicos, diseñados ad-hoc para encajar con los patrones mentales de fines del siglo XX, a fin que sus posteriores autopsias hicieran pensar a los científicos involucrados que se trataba de organismos exobiológicos232. Al tratarse de seres cibernéticos, máquinas, no habría problema para sus autores “sacrificarlos” con el propósito de conseguir tal objetivo. No serían los grises por lo tanto, o alguna otra manifestación antropomorfa de las que se han visto y/o capturado, los tan buscados extraterrestres. Estos son algo que está detrás de aquéllos, que por ahora no se muestra, pero de lo cual ya hemos podido detectar en algún grado su solapado accionar. El fenómeno OVNI como ya se vislumbra, es provocado por algo que se oculta detrás de múltiples manifestaciones de tipo anómalo, y con un propósito bien definido. En este libro hemos pretendido demostrarlo en la forma más completa que nos permiten los recursos disponibles. En estos razonamientos hay mucha especulación por cierto, pero apoyada en datos bastante concretos obtenidos de las investigaciones de connotados

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ufólogos y en la numerosa bibliografía disponible que tiene alguna relación con este tema. Estas entidades exobiológicas, como ya ha sido expuesto, habrían estado desde antes que nosotros aquí en la Tierra; desde que fueran hechas prisioneras en este planeta hace muchos milenios atrás, antes de la reordenación geológica previa a la aparición de la raza humana. Cuando ésta fue creada ya estaban aquí y su naturaleza es inmortal, como lo fue la del Hombre al comienzo. Su naturaleza física y mental, así como su experiencia y tecnología, serían muy superiores a la nuestra, por lo que sus manifestaciones son para nosotros casi mágicas, al punto que nos confunden deliberadamente entre lo real y lo onírico. Incluso hay algunas que desafían nuestra “civilizada” lógica en una forma abierta, casi insolente, como lo son las extrañas formas geométricas –cada vez más complejas- encontradas en los campos de cultivo de muchos países, entre los cuales se cuentan Inglaterra, Canadá, Australia, EE.UU. y Japón 233. Independientemente que estas enigmáticas figuras pudieran contener o no un mensaje cifrado que ponga de cabeza a los investigadores, el objetivo de su presencia en los campos de cultivo -esto es llamar la atención hacia una tecnología superior y misteriosa, que burla la lógica humana- está plenamente cumplido. Con la afirmación anterior no se quiere decir que toda manifestación de carácter anómalo venga de parte de los rebeldes alienígenas, ya que también los colonizadores leales pueden en algún momento intervenir directamente en la medida que se justifique, pero el discernir correctamente obedece sin duda -ahora como en el futuro- a las reglas de la completa coherencia, dadas por los Creadores Originales: “¡A la ley y al testimonio! Si no dicen conforme a esto, es porque no les ha amanecido!”. (Isaías, cap.8 vers.20), y “...por sus frutos los conoceréis.” (Mateo, Cap.7, vers.20), algo por lo demás nada fácil si el ser humano no está familiarizado debidamente con su mapa de ruta, la Biblia, que le permita cruzar sin peligro por el campo minado, ya que el mismo enemigo“...se disfraza como ángel de luz. Así que no es extraño si también sus ministros se disfrazan como ministros de justicia;” (2°Corintios, cap.11 vers.14-15). Por último, el que puedan ser entidades inmortales no es algo tan descabellado de afirmar, ya que nosotros mismos somos una prueba fehaciente de ello. En efecto, el hombre de hace pocos siglos atrás, debido a su retraso tecnológico, no tenía los medios que hoy posee para combatir las enfermedades ni las condiciones agresivas del entorno, por lo que su esperanza de vida no superaba los cuarenta años. Actualmente la media en los países desarrollados supera los setenta años y se espera poder prolongarla dentro de poco por sobre los cien años de vida. En este aspecto, los grandes avances en geriatría y los descubrimientos recientes respecto del genoma humano son fundamentales. En la medida que se le dan las debidas condiciones al organismo humano, éste se hace más y más longevo. ¿Pero hasta qué límite? El desarrollo de la ingeniería genética tiene la última palabra: Si se logra modificar el mecanismo por el cual las células comienzan a envejecer, se habrá logrado alcanzar la tan ansiada inmortalidad. ¿Qué significa eso? Para los enclaustrados intelectos modernos, esto significa ni más ni menos que es totalmente posible que el ser humano haya sido y pueda llegar a ser inmortal. Tal habría sido su condición natural inicial, alterada posteriormente por sus creadores como ya vimos, a fin de no perpetuar el sufrimiento y la maldad entre los seres humanos mientras se lleva a cabo el plan para su rescate. Como corolario, tales entidades superiores incluyendo a las que están en rebelión, serían entonces inmortales 234. ¿Estamos ya cayendo en la cuenta estimados y pacientes lectores, que lo que se ha estado afirmando a lo largo de este libro podría ser perfectamente posible… e incluso dramáticamente real?

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Con todo, pudiera ser que este gran engaño final, profetizado por Jesús cuando afirmó: “Porque se levantarán falsos Cristos y falsos profetas, y harán grandes señales y prodigios...” (Mateo, cap. 24 vers. 24) tomara finalmente otros derroteros y fuera diferente al aquí expuesto, pero los cabos sueltos atados hasta este momento permiten vislumbrar que el posible engaño va por este camino. Sea como fuere, es obvio que de ser verídico todo este tremendo y milenario conflicto, la “serpiente antigua” no se entregará sin dar antes un golpe final de gran efecto y envergadura... y deberíamos estar preparados.

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EPÍLOGO En el fondo, es un único coraje el que se nos pide: enfrentar lo más extraño, lo más singular y más inexplicable que podamos encontrar. El hecho de que la Humanidad se haya portado cobardemente en ese sentido le ha hecho un gran daño a la vida: las experiencias que denominamos ‘visiones’, el conjunto del llamado ‘mundo espiritual’, la muerte y todas esas cosas tan estrechamente ligadas a nosotros, han sido apartadas de la vida hasta tal punto por nuestras defensas cotidianas, que los sentidos con los cuales podríamos atraparlas se nos han atrofiado. Rainer Maria Rilke

Seguramente la información entregada hasta aquí es bastante exigua, pero al menos suficiente para sensibilizar la conciencia y abrir una línea de investigación coherente y bien encaminada, cuyo requisito para ser coronada con éxito es dejar de lado los prejuicios y preguntarse ante todo: ¿Por qué no? El autor de la cita anterior tiene mucha razón: nuestra visión cotidiana de la vida, nuestros prejuicios y nuestros temores, nos han atrofiado cada vez más la capacidad de ver las cosas en su real dimensión. De hecho, ¿cuánto de lo que usted leyó en las páginas anteriores le pareció demasiado fantástico, o de pleno absurdo y aún totalmente chocante y por lo tanto las rechazó de plano, a pesar de lo claro y bien fundamentado que se haya podido ser? ¿habrá sido realmente por el contenido mismo de lo expuesto? ¿no podría haber sido porque esta exposición no concuerda con su propia visión de la realidad, ésa que le fue amoldada en su mente desde que era muy pequeño y a lo largo de su vida, por personas que tampoco se cuestionaron nunca la suya propia? ... Se deja el beneficio de la duda al lector a fin de incentivar una profunda reflexión y una posterior investigación personal. Como se habrá podido apreciar, todo lo presentado en este libro tiene una visión teocéntrica. Es más, gracias a esta visión que pone al Uno -a esa familia que nosotros llamamos divina porque trasciende a nuestro Universo- en el corazón de la experiencia cotidiana, es que fue posible hilvanar las hebras de tal modo que el tejido resultara en una prenda coherente, no tan sólo en su propio contexto, sino que también con los grandes descubrimientos de la Ciencia, la verdadera Ciencia, la cual a medida que avanza no puede menos que poner en evidencia lo cansador, árido e inconsistente que resulta formular teorías desvinculadas del Creador, que intentando ser “racionales” presentan una visión sesgada y poco convincente -por no decir absurda- de la realidad, incluso negando las numerosas evidencias que les salen al paso. A pesar de ello, son muchos los que aún tratan de mantener en pie y con argumentos cada vez más fantásticos e increíbles, un edificio construido con premisas erradas que nunca se han podido demostrar como se pretende, y haciendo uso de su gran influencia y prestigio en la sociedad, intentan con mucho celo inculcarlas a través de los medios de enseñanza y de comunicación en las mentes fértiles de millones de personas dispuestas a retenerlas y no a cuestionar lo que se les enseña como cierto y verdadero. Por supuesto que quién se atreva a criticar la validez de dichas teorías será tachado rápidamente de inconsistente y poco serio, incluso de ignorante o fanático. En esto la situación actual se asemeja bastante a la ya sufrida por la Humanidad en la época del Renacimiento, cuando el pleno dominio intelectual, político y religioso de una Iglesia intolerante -cuya extensa influencia y poder le daba gran autoridad para impedir a los individuos pensar por su propia cuenta- condenaba a la hoguera, al martirio o al

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descrédito a los que llegaban a intuir, o a demostrar, que la realidad era diferente a sus postulados “científicos”. Giordano Bruno, en el año 1600 d.C., pagó con la hoguera el haber compartido su íntima e intuitiva convicción de un Universo habitado por seres semejantes a nosotros. Galileo, para librarse de tal suerte, tuvo que retractarse públicamente de sus afirmaciones respecto a que la Tierra se movía en el espacio (sin embargo estaba tan seguro de sus descubrimientos que, según la leyenda, se atrevió a murmurar “… eppur si muove”). A medida que la Ciencia ha progresado en el conocimiento del macro y microcosmos se han sentado las bases para pensar que el Universo es más amplio y a la vez más cercano de lo que nuestros limitados sentidos humanos nos permiten percibir. Los hoyos negros y los agujeros de gusano podrían ser por ejemplo algunas de las puertas dimensionales que nos permitirían desplazarnos fácilmente de un lugar a otro del Cosmos y haciendo posible que estemos siendo visitados e influenciados por entidades del espacio exterior. La mecánica cuántica y la relativista, así como el desarrollo de la informática, de la astronomía, de la química y la biología, nos permiten vislumbrar en parte la increíble realidad de que todo lo que nos rodea es sólo espacio vacío y que funciona como lo conocemos gracias a una avanzadísima codificación primordial inteligente que produce que la energía se transforme en fuerzas y campos que interactúan de acuerdo a leyes preestablecidas, conformando el Universo que perciben nuestros sentidos. Quizás este libro pueda contribuir en parte para darnos cuenta que la vida pasada, presente y futura de la Humanidad, según vimos en él, no es un asunto de meras creencias o religiones sino la realidad misma de los habitantes de la Tierra. Por lo pronto debemos continuar investigando al respecto. Los medios para hacerlo están a nuestro alcance hoy más que nunca antes, así que adelante. Los resultados de ello nos harán ser más humildes para aceptar una realidad distinta a la que estábamos aconstumbrados cediendo ante el peso propio de las innumerables y contundentes evidencias- y librarnos así de tener que ser manipulados, engañados o intoxicados por fuerzas oscuras con aún más negros intereses. Si esta línea de investigación prosperase, el mundo científico dejaría de estudiar la realidad en la forma parcelada y dogmática con que lo ha venido haciendo, se atrevería a verla como un todo integral y llegaría a describir en forma diáfana sus descubrimientos que serían verdades y no fábulas- los cuales irían encajando naturalmente en el contexto. Lo mismo sería válido para los que escriben e interpretan la Historia ocultando deliberadamente las evidencias de hechos antiguos que no calzan con sus conceptos y paradigmas religiosos, filosóficos o científicos, clasificándolas como muchas veces ocurre bajo el rótulo “objetos de culto” y guardándolas en lo más profundo de los sótanos de sus museos. Conocer, comprender, relacionar y asimilar las causas y efectos de los sucesos que tuvieron lugar en la Tierra antes del suceso K/T, y posteriormente con las grandes civilizaciones humanas antes y después del Diluvio, de cuya herencia surgieron principalmente egipcios y sumerios -base de nuestra civilización actual- es esencial para lograr entender realmente el contexto dentro del cual nos desenvolvemos. Para ello, la Historia debería ser valientemente re-escrita como resultado de una racional visión teocéntrica y de decididas investigaciones de ruinas arqueológicas hasta ahora inexplicables para la Ciencia Oficial, aunque se corriera el riesgo de perder las suculentas subvenciones con que gobiernos, universidades y fundaciones financian el mantenimiento del actual montaje, que se basa en la cada vez más inconsistente teoría de la evolución de las especies, la que les impide conceptuar que el Hombre venga a través del tiempo de más a menos, como lo explica la Biblia. Los individuos sedientos de éxito y de logros materiales vislumbrarían que la vida tal como la conocen tiene un propósito bastante más alejado que el de atesorar bienes,

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títulos, poder, etc. y, sin descuidar sus obligaciones cotidianas, comenzarían a dar prioridad a lo verdaderamente esencial y a asumir activamente su papel en el escenario de esta lucha milenaria que al parecer podría concluir más pronto de lo que se piensa. Los gobernantes podrían llegar a darse cuenta por este medio, de la responsabilidad tremenda que les cabe como administradores temporales de la sociedad y de lo absurdo que es pretender el dominio por la fuerza, el engaño o el temor para imponer ideologías o para detentar un poder del todo efímero y limitado en el espaciotiempo. Las fuerzas armadas ya no pretenderían apoderarse codiciosamente de tecnologías total y absolutamente fuera de su alcance y se darían cuenta que han estado siendo astutamente manipuladas al creer que pueden hacerlo. Por otra parte, los que ocultan a toda costa la evidencia llegarían a entender que -por proteger mezquinos intereses- no pueden continuar mintiéndose a sí mismos y a todos nosotros respecto a lo que quieren creer que es, frente a lo que en realidad es, y que nada podrían hacer en contra de inteligencias tan avanzadas y siniestras -salvo ponernos en riesgo de una represalia a gran escala- si lo que pretenden es utilizarlas como trampolín para lograr la supremacía mundial. Los líderes religiosos se cuidarían de investigar por sí mismos la veracidad de los dogmas que han estado enseñando, si son realmente consecuentes en su ministerio. Deberían también preguntarse seriamente en algún momento, que si al alterar dogmáticamente las fuentes originales reveladas por los Colonizadores de la Tierra no se estarán oponiendo con su soberbia a fuerzas inmensamente superiores, frente a las que tendrán que rendir cuenta más temprano que tarde. Los movimientos espiritistas y esotéricos en general tendrían cuidado de no creer confiadamente, como lo han hecho hasta ahora, en los mensajes y doctrinas que – telepáticamente o a través de médiums- les transmiten “ángeles de luz” o “hermanos mayores” que presentan atractivas doctrinas ocultistas para según ellos elevar las vibraciones positivas del planeta tendientes a lograr la paz y la hermandad mundial, junto a bellas concepciones de elevación espiritual progresiva a través de sucesivas reencarnaciones de las almas iluminadas, respaldándolas con impactantes manifestaciones visibles para atrapar a las personas impresionables, relativizando la presencia del mal y contradiciendo lo revelado en la Biblia en el sentido que la única solución para la paz del mundo es el sacrificio expiatorio del Mesías y los acontecimientos que siguen a su segunda venida. A su vez, el mundo en general se daría cuenta de un hecho trascendental por sus implicancias: Que lo revelado en las escrituras judeo-cristianas no tenía por propósito fundar religiones, sino un único movimiento de alcance mundial cuya misión era difundir un mensaje de optimismo a la Humanidad y demostrar su veracidad con la consecuencia de una conducta acorde con la Ley Moral, la Ley del Amor. En resumen, la buena noticia o evangelio referente a que los seres humanos tienen la esperanza cierta de recuperar la perdida inmortalidad con la que cuentan las razas que habitan el Cosmos, la esperanza de volver a estar en contacto estrecho con altas civilizaciones todas las cuales están en armonía con el Creador, esperanza que existe porque el precio de la rebelión contra la Ley Moral del Universo en que incurrió la raza humana al principio de los tiempos -que es la destrucción total y eterna del ser creado- ha sido pagado con la muerte expiatoria del Mesías, anunciada en las Escrituras muchos siglos antes de que tuviera exacto cumplimiento en la Palestina del siglo I, en la persona de Jesús de Nazaret. Que la del Mesías no fue una muerte cualquiera. Que ese Ser que dijo venir de lo alto tenía sumamente claro el propósito de su misión: no tan sólo debía aclarar las verdades enlodadas por las tradiciones humanas, no tan sólo debía revelar el verdadero

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carácter del Padre, no tan sólo debía enseñarnos cómo debíamos vivir, ... sino que además y principalmente debía morir para saldar nuestra deuda con la Ley Moral y abrirnos el camino hacia la inmortalidad, dando su vida inmaculada como precio por el rescate. Como escribió el profeta: “... él herido fue por nuestras rebeliones, molido por nuestros pecados. Por darnos la paz, cayó sobre él el castigo, y por sus llagas fuimos nosotros curados.” (Isaías cap.53, vers.5), “Este es el Cordero de Dios, que quita el pecado del mundo.” precisó el apóstol refiriéndose a la misión de Jesús (Juan, cap.1, vers.29). Que de acuerdo al Libro, deberíamos tener fe en ello, confesar nuestras faltas a Dios, vivir una vida de amor y hermandad consecuente con el espíritu de la Ley Moral, combatir las acechanzas del adversario con las armas espirituales: El poder de la oración, la espada de dos filos que es la Biblia, la coraza de la justicia, la fe y el amor, y el casco de la esperanza de la salvación (Efesios, cap.6, vers.13-17; 1°Tesalonicenses, cap.5, vers.8; Hebreos, cap.4, vers.12), vestidos “con toda la armadura de Dios” (Efesios, cap.6, vers.11) esperando el rescate que tendrá lugar con ocasión de la segunda venida del Mesías al final de los tiempos, cuando el adversario y sus seguidores serán encarcelados, enjuiciados, ... y destruidos. Ese y no otro era el mensaje que debía ser transmitido a la caída Humanidad. En ese sentido los discípulos del Mesías no debían conformar una religión porque dicho acto le restaría universalidad a esta "buena noticia" o "evangelio”. Debían conformar una ekklesia (reunión de personas), un movimiento creciente, una nueva humanidad, que al pregonar dicho mensaje a todo el mundo “para testimonio a todas las naciones” (Mateo, cap.24 vers.14) lo hiciera no tan sólo con palabras sino que también con actos que demostraran su poder transformador: “En esto conocerán todos que sois mis discípulos: si tenéis amor los unos por los otros”, dijo el Maestro (Juan, cap.13, vers.35). Cada persona que fuera informada y tuviera la humildad para reconocer su culpabilidad ante esa Ley al comparar su vida con la vida pura del Mesías, aceptaría el tremendo sacrificio que se hizo por salvarla y pasaría a formar parte de la Nueva Humanidad que éste rescataría al final de los tiempos: Humanidad cuya sola presencia justificaría la destrucción plena y definitiva de los alienígenas rebeldes y de sus seguidores humanos, Humanidad que los enjuiciaría y colaboraría para dictar las sentencias respectivas, y que finalmente heredaría el planeta Tierra para vivir una existencia pura e inmortal, en armonía con el resto del Universo. Los fenómalos no son un tema superfluo en esta exposición sino, a juicio del autor, trascendental, puesto que nos estarían revelando la realidad palpable de esta milenaria lucha ideológica por el dominio del Universo. Estos fenómenos son la manifestación visible y audible de la acción de las entidades extraterrestres en pugna que tratan de influenciarnos, puesto que somos su medio de prueba ante un Universo expectante que nos observa a través de sofisticados medios tecnológicos. Son la mejor prueba de que algo está pasando allá afuera, por lo tanto analicémoslos y tengámoslos debidamente en cuenta, ya que con seguridad habrán cada vez más de sus manifestaciones en el tiempo que viene y deberemos preparar diligentemente nuestro intelecto y nuestro espíritu para no ser manipulados por las entidades rebeldes. Toda la historia de la Humanidad, desde sus inicios cuando fue creada, pasando por las antiguas civilizaciones antediluvianas desaparecidas bajo las aguas, por las culturas y civilizaciones posteriores hasta nuestros días, no sería otra cosa que la historia de este milenario conflicto entre las fuerzas leales a los Creadores Originales y las fuerzas de las poderosas entidades cósmicas que se le rebelaron al principio de los tiempos, conflicto que como vimos se encuentra decantando hacia sus etapas finales y en el que nadie puede permanecer neutral.

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Los OVNIS y todo lo relacionado con ellos (avistamientos, señales en los campos de trigo, contactos físicos y telepáticos, seres antropomorfos, chupacabras, implantes, abducciones, etc.), los duendes, los fantasmas, las comunicaciones con el más allá, las posesiones demoníacas, la glosolalia misteriosa, las apariciones marianas, etc., etc,, son manifestaciones físico-psíquicas, de cuyo origen, naturaleza y posibles mensajes debemos desconfiar, pues no son gratuitos sino que responden a un propósito frente al cual debemos estar alertas. El mundo está engañado por ellos a todo nivel, principalmente porque no está haciendo uso de la herramienta que le fuera dada desde afuera para discernir correctamente al respecto: la Guía escrita y recopilada a través de los siglos que narra los pormenores de esta lucha para extirpar el germen de la rebelión, germen que amenaza la estabilidad de todo el Sistema Universal. La presencia de ese Libro no es casual ni es el fruto de maestros iluminados por su propia experiencia mística, ni tampoco pretendió ser la base para formar religiones como la judía, la cristiana o la musulmana, que sólo han logrado dividir seriamente al mundo. Su propósito es iluminar a las personas inmersas en esta batalla ideológica en la que están en juego sus vidas y el destino del Universo. Los judíos debieron revelar su contenido al mundo al igual que los cristianos, para que nadie estuviera ajeno a lo que sucede y tuviera a su alcance los medios para darse cuenta de cómo proceder. Lamentablemente el enemigo, que siempre ha estado infiltrando a las fuerzas humanas leales, ganó terreno en este punto al enclaustrar este vital mensaje dentro de sinagogas, catedrales, templos e instituciones. No obstante las fuerzas superiores extraterrestres han logrado influenciar a las personas de conciencia sensible para que este Libro se haya transformado finalmente en el best-seller mundial. Ahora sólo falta que ellas se animen a sacarlo de sus escaparates -y con la debida humildad frente a la inmensidad de lo allí revelado- lo abran, consulten, e investiguen por su cuenta. El autor con su ejemplo ha abierto el debate. Otros deberán tomar lo expuesto, discutirlo, ampliarlo, o corregirlo donde sea necesario, pero ya no será posible percibir a los fenómalos en la forma parcializada -y podríamos decir hasta ingenua- con que se lo ha hecho hasta ahora. Los puntos aún oscuros de las teorías aquí expuestas, más que lagunas, se espera puedan ser considerados como invitaciones a investigar con entusiasmo y con visión de conjunto. Si con todo ello se llegara a demostrar finalmente la coherencia de esta exposición, entonces nos cabría a todos la responsabilidad -que no podríamos eludir- de escoger sólo entre dos alternativas: la lealtad o la rebelión, a todo nivel. Si así fuera, ojalá podamos estar a la altura de las circunstancias y escoger la lealtad, porque no tan sólo estariamos asegurando nuestro propio rescate y el de otro ser humano, sino que también contribuyendo a preservar la integridad y la permanencia del Universo y de todos sus habitantes, ya que si el adversario tiene éxito al Uno no le quedarían más alternativas que, o permitir que las fuerzas rebeldes se apoderen del Universo e impongan su destructiva ideología, ...o “bajar el switch” y deshacer su obra. Como es mucho lo que está en juego no podemos ni debemos confiarnos, sino investigar, cuestionar, contrastar, buscar con ahínco lo que la misma Biblia dice: La perla de gran precio (Mateo, cap.13 vers.45-46). Es nuestro deber hacerlo por nosotros mismos, pero ojo, con la guía correcta que viene de lo Alto, no sólo la de guías humanos que podrían ser manipulados por los acechantes e incansables enemigos. De dichos guías tenemos mucho que aprender por cierto, pero también mucho que cuestionar si realmente queremos evitar ser manipulados. Por último, el que existen entidades superiores al ser humano y que están expresamente preocupadas de nosotros, creemos haberlo demostrado en los capítulos precedentes. Son por supuesto y como ya se mencionó evidencias incipientes, que pueden y deben ser investigadas más a fondo por lo especialistas, por los que dedican

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gran parte de su vida a este tipo de tareas y cuentan con los medios para ello. Y por favor, el proponer y creer que existan seres superiores que guían el Universo e influyen en nuestras propias existencias, no puede ser de ningún modo señal de enanismo intelectual, como algunos podrán aseverar. Muy por el contrario, como bien escribiera Arturo Aldunate Phillips en su interesante y revelador libro A Horcajadas en la Luz, todos los grandes pensadores y los más eminentes científicos dan por sentadas las siguientes afirmaciones:  

“La existencia de vida inteligente en el Universo, solamente en cálculos basados en premisas de carácter evolutivo”. “La necesidad de una Quinta Esencia, ordenadora, sistematizadora, eterna e inmutable, inteligente, que produce que energía, materia, tiempo y espacio se comporten de manera ordenada, sometidos a leyes inmutables, conformando el Universo tal como lo conocemos, con la manifestación de la vida, con su cualidad antientrópica. Es decir, el Universo no está conformado sólo por los cuatro elementos básicos que son Espacio, Tiempo, Materia y Energía, sino que existe otro elemento básico que los contiene y les da las bases de comportamiento coherente y no caótico: Esto es, el Universo tiene una ‘huella digital matemática’ propia de su Autor”.

Como habrá podido comprobar el lector a lo largo de este libro, los fenómalos pueden ser de una lógica del todo incomprensible, a menos que se estudien en su conjunto a partir de una visión cosmogónica de la historia humana que los enmarque debidamente. La que se ha entregado aquí es un ejemplo a considerar, sin pretender por cierto que sea la única válida. Para ello sólo los hechos futuros tendrán la última palabra. Por ahora su mérito estriba en haber atado exitosamente numerosos cabos sueltos por aquí y por allá, permitiendo explicar por un lado el devenir de la historia humana y por otro encontrar en ese contexto una explicación lógica a las numerosas manifestaciones anómalas. En ese sentido la principal apuesta del autor ha sido: "El texto sin contexto es un pretexto", un pretexto para difundir o reafirmar creencias propias o intereses creados. El contexto coherente que enmarque un tema, cualquiera sea, es esencial y se ha respetado eso. Si con ello se hubiera logrado aclarar que significan estas manifestaciones y adónde nos conducen, y de paso -por la intrínseca necesidad de explicarlo todo dentro de un contexto– se hubiera podido dar con una explicación coherente de la historia del Universo y de la Humanidad en un momento histórico en que se requiere más que nunca de claridad al respecto, entonces el mérito no sería del autor sino totalmente de aquella Entidad: La Conciencia Universal, que tiene especial interés por seguir interactuando con su Creación para lograr restablecer prontamente el equilibrio perdido en la noche de los tiempos. Con todo, la expuesta es una visión cosmogónica difícil de presentar ya que, aunque pueda ser bastante coherente, presenta crudos ribetes religiosos que con seguridad activarán los inevitables anticuerpos en los espíritus fuertemente prejuiciados,... aunque a tales personas se les invita fraternalmente a meditar en lo siguiente: ¿Por qué hemos de tener prejuicio frente a lo que no concuerde con lo que pensamos es nuestra religión? ¿Qué es religión realmente, si no sólo re-ligar, es decir re-establecer la perdida unión original del Hombre con su Creador según el camino que Él mismo estableció para ello? Si no fuera ése su objetivo la religión como tal perdería su razón de ser y sus líderes terminarían siendo como acertadamente acotó Jesús: “... ciegos guías de ciegos; y si el ciego guía a otro ciego, ambos caerán en el hoyo”. (Mateo, cap.15 vers.14). Por otra parte, es entendible y valedero rechazar algo en que fundamentadamente no estamos

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de acuerdo, pero no lo es si sólo nos basamos en prejuicios, pues como bien lo expresara la escritora norteamericana Maya Angelou: “El prejuicio es una carga que confunde el pasado, amenaza el futuro y hace inaccesible el presente”. A quiénes detentan el poder en las sombras, si consideraran que los intereses por los cuales están dispuestos a todo han sido tocados con esta obra, se les invita fraternalmente a despertar para no dejarse manipular por las fuerzas del lado oscuro y a reflexionar en las palabras del fariseo Gamaliel, venerado doctor de la Ley Judaica en tiempos de Jesús, cuando habló delante del Concilio que pretendía perseguir a los Apóstoles: “… Apartaos de estos hombres y dejadlos, porque si este consejo o esta obra es de los hombres, se desvanecerá; pero si es de Dios, no la podréis destruir; no seáis tal vez hallados luchando contra Dios.” (Hechos, cap.5 vers. 38 y 39). Se invita también a los investigadores a tener en cuenta este aporte en sus futuros trabajos. Tal vez les sirva como una referencia útil para lograr encontrar una explicación satisfactoria a los fenómalos -que pueda ser dada a conocer a una Humanidad confundida que la anhela con impaciencia- más que dedicarse a buscar y clasificar obstinadamente testimonio tras testimonio, tendientes a aumentar cada vez más la casuística como un respaldo que de credibilidad a su quehacer en este campo. El autor no es un émulo de Fort235, salvo en lo que respecta a su mentalidad abierta frente a la existencia de fenómenos anómalos y sus posibles interrelaciones, ya que considera que la gran cantidad recopilada a la fecha es más que suficiente para fundamentar la realidad de esta fenomenología. Lo importante ahora es conseguir averiguar de qué se trata. Finalmente, el lector de mentalidad escéptica y de estricta formación académica habrá podido darse cuenta que en la teoría planteada en este trabajo de investigación está implícita la aplicación del método científico: Fruto de una atenta observación del entorno histórico-social con amplio criterio y mentalidad abierta, y del análisis crítico, objetivo e intuitivo del material recopilado, se buscaron interrelaciones, se contrastaron hechos, se consultaron los trabajos de otros investigadores, se plantearon interrogantes, se buscó una base seria de argumentación, se formuló una hipótesis, se desarrolló una tesis para fundamentarla, y finalmente se proporcionaron fundamentadas evidencias religiosas y seculares- de tipo histórico, geológico, paleontológico, arqueológico, astronómico, físico, biológico, químico, tecnológico y sociológico, que –a manera de experimentación científica- proporcionan debida validez a la teoría planteada. Su permanencia como tal la darán por supuesto futuros hechos y experiencias, como en todas las teorías. Si a pesar de todo el lector no estuviese de acuerdo con lo expuesto, se espera al menos haberle interesado y a la vez indicado un enfoque novedoso para buscar una explicación integral y satisfactoria al enigmático mundo que nos rodea, deseando sinceramente que su búsqueda personal sea coronada por el éxito, por todo lo que ello pudiera implicar... pues como bien lo expresara Voltaire tras observar consternado los dramáticos efectos del gran terremoto de Lisboa el año 1755: “Un día todo estará bien, he aquí la esperanza. Hoy todo está bien,... he aquí la ilusión”.

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Notas El conocimiento es de dos tipos: O sabemos una cosa por nosotros mismos, o bien sabemos dónde encontrar información acerca de ella. Samuel Johnson

CAPÍTULO 1 El autor de este libro no es el único que vislumbra que el problema OVNI no es asunto de posibles naves provenientes del espacio exterior, sino de algo de mucho mayor complejidad, que presenta muchos ribetes físicos, psíquicos, y sociales: “El debate al respecto me parece que se encuentra bloqueado por la absurda idea de que los OVNIs son naves extraterrestres... El problema se revela mucho más profundo de lo que habíamos imaginado en los años 60 ó 70... Muchos han criticado mi trabajo diciendo: ‘Un momento, hablas mucho de los OVNIs como si fueran objetos reales, físicos, materiales. Y de pronto hablas como si se tratara de efectos psíquicos, que producen fenómenos paranormales dentro y alrededor del testigo’. Esta es una crítica muy justa de mi trabajo. Puedo responder que esta ambigüedad es genuina, que está implícita en los datos y que es tan obvia como en el campo de la investigación sobre ‘abducciones alienígenas’ tan de moda hoy en día... Al encarcelar la experiencia OVNI en el mosaico de la teoría extraterrestre, hemos perdido de vista otras vías de investigación... Hemos perdido preciosas oportunidades de abrir nuestra mente a un nuevo modelo de realidad.” (palabras del eminente investigador ovniólogo francés Jacques Vallèe, tomadas en contexto del artículo La Ufología y la Ciencia, revista Contacto OVNI, Nº14 edición Junio de 1996, págs. 26-29). Por otra parte, en la ciudad de Rosario, Argentina, el psicólogo santafesino Juan Acevedo planteaba en 1996 la significativa hipótesis “That” (“Aquello”) con la que pretendía, según sus propias palabras: “encuadrar este fenómeno dentro de un paradigma totalizador, que no sólo permitirá explicar las observaciones de OVNIs sino las apariciones marianas, duendes, fantasmas, poltergeist y otros fenómenos anómalos, pues creo que entre todos estos hechos inexplicables hay factores comunes”... ”Yo planteo la posibilidad de que existe un fenómeno diferente, en el que nunca habíamos pensado, pero que no es ni preternatural, ni supranatural ni de otra dimensión. Es una singularidad total y absolutamente natural que, por la fuerza de lo obvio, nunca le habíamos prestado atención”...”A veces yo quiero creer que el fenómeno tiene una intencionalidad”... “En el supuesto que se trate de una inteligencia, no se parece en nada a lo que nosotros concebimos como situaciones inteligentes, volitivas o intencionales” apunta Acevedo. Se trataría de un fenómeno mimético (porque funciona con el entorno), simbiótico (porque se mezcla con las creencias populares), poliformo (porque asume distintas formas) y transhistórico (porque es mencionado por todas las culturas, en diferentes épocas de la humanidad). No siendo simpatizante de las ciencias ocultas, Acevedo intuía que los ovninautas, los duendes y otros seres invisibles estarían metidos en un juego parecido a las escondidas. Los OVNIs se moverían por un estrecho pasadizo que borra las fronteras de la realidad. Acevedo pertenecía en aquella época a un grupo vanguardista en la investigación ufológica en Argentina, multidisciplinario, autodenominado C.I.F.O. (Círculo de Investigadores del Fenómeno OVNI), asociación civil integrada por profesionales y estudiantes universitarios de medicina, psicología, astronomía, informática y química. Este grupo, influenciado por la tesis de Acevedo se propuso redefinir el problema de la casuística OVNI: “Decidimos reemplazar a la sigla OVNI por la de Estímulos Visuales Indeterminados (EVIs), porque éstos no son lo que los testigos dicen que son, sino en realidad, lo que creen que son”...“La etapa del platillo de tuercas y tornillos ha cedido paso a experiencias que dimos en llamar onírico-cuánticas”...“Detrás del fenómeno OVNI se está generando algo que no tiene nada que ver con lo que han pensado quienes investigan el tema desde hace 45 años y no llegaron a ninguna conclusión”... dicen algunos de sus miembros. (Extractado del Artículo Los Ufólogos del Siglo XXI, revista Contacto OVNI, Nº 14 edición Junio de 1996, págs. 6 - 9). El autor de este libro hace eco de este punto de vista, pues está convencido que el fenómeno presenta incluso muchas más aristas de las que se comienzan a sospechar hoy en día, como se verá en los capítulos que siguen. 1

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Tristes y dramáticas han sido las consecuencias de dicha actitud en múltiples oportunidades a lo largo de la Historia: - Las innumerables muertes que ocasionaron las Cruzadas en pos de la defensa de los dogmas de fe de la Iglesia y de la recuperación de lugares considerados sagrados por sus líderes religiosos. Como ejemplo citamos: “En vísperas del segundo milenio de la era cristiana los cruzados exterminaron a unos treinta mil judíos y musulmanes en Jerusalén, convirtiendo la floreciente ciudad santa islámica en un osario maloliente. Durante al menos cinco meses las zanjas y fosos que rodeaban la ciudad se llenaron de cadáveres putrefactos, demasiado numerosos para que el pequeño número de cruzados pudiera recogerlos, y el hedor se apoderó de Jerusalén, donde las tres religiones de Abrahám habían podido coexistir en relativa armonía bajo el gobierno islámico durante cerca de quinientos años” (Karen Armstrong, El Islam, Barcelona, Mondadori, 2001). Lo anterior, sin perjuicio del exterminio en Europa de millares de judíos porque eran catalogados como “los asesinos de Dios” por líderes religiosos, tanto católicos como protestantes. - El tristemente célebre Tribunal del Santo Oficio -más conocido como La Inquisición- creado por la Iglesia de Roma para perseguir a los Cátaros o Albigenses del sur de Francia, y que impulsó con sus intrigas que el Papa Inocencio III organizara el año 1208 una Cruzada especial para exterminarlos. Este fue reorganizado e institucionalizado por la cúpula política y eclesiástica española en 1480 -el que junto con un decreto de expulsión de judíos y musulmanes que no quisieran adoptar la fe cristiana- tuvo por objeto perseguir las disensiones religiosas después del matrimonio de los Reyes Católicos Isabel de Castilla y Fernando de Aragón, quienes consideraron imprescindible mantener la unidad religiosa del Estado a través del catolicismo -base de la unidad política lograda por ellos-, hecho que llevó a tantos “herejes” a la tortura y a la hoguera a partir de entonces en los extensos dominios de los reyes de España durante toda “la dorada época cultural” del Renacimiento. - En pleno siglo XX el suicidio de comunidades religiosas enteras como lo fueron el caso de Guyana en 1977 (en el que el líder religioso de inspiración metodista Jim Jones indujo el suicidio colectivo de 900 fieles), el caso de los suicidios colectivos de 69 seguidores de la secta “Templo Solar” (en Canadá y Suiza el año 1994), y el caso de los suicidios en masa de los miembros de la secta cristiano-ufológica “La Puerta del Cielo” en 1997 (que lo hicieron creyendo ciegamente la afiebrada tesis de su líder que postulaba que librándose de sus “envoltorios terrestres” lograrían unirse a una gran nave espacial que según él venía detrás del entonces recién avistado cometa Hale-Bopp). En todos estos lamentables sucesos intervinieron personas creyentes, devotas y sinceras, que seguían fielmente a sus líderes religiosos sin cuestionar para nada sus creencias ni investigar por su cuenta la fuente de ellas. 2

Una forma resumida de su teoría es la que aparece en la contraportada de su libro El Oro de los Dioses, Ediciones El Caballito S.R.L, 1976: “En una época desconocida, y en una lejana galaxia, inteligencias semejantes a las humanas habrían librado una gran batalla. Los vencidos en aquella batalla huyeron en una nave espacial. Para despistar a sus enemigos, no aterrizaron en un planeta de condiciones óptimas, sino en otro menos adecuado donde, como demuestran los dibujos rupestres aducidos por Daniken, hubieron de llevar casco y aparatos de oxígeno durante algún tiempo. Para protegerse, excavaron los grandes laberintos subterráneos, y además colocaron en otro planeta, el quinto del sistema solar, falsas instalaciones y emisoras. Los enemigos cayeron en la trampa y destruyeron brutalmente todo el planeta, cuyos restos son los asteroides que ahora vemos. Creyendo aniquilados a los vencidos, los vencedores regresaron a su galaxia. Los vencidos habitaron en la tierra y dejaron aquí los restos de sus gigantescas obras”. (La teoría completa la encuentra el lector en las páginas 201 a 204 del capítulo VI Curiosidades y Especulaciones, del mismo libro). 3

Dado que para muchos lectores esta persona puede ser prácticamente desconocida, y que en el presente libro se harán continuas referencias a algunas de sus obras, se presenta a continuación una breve reseña biográfica de ella: Ellen G. White (1827-1915) (Ellen G. Harmon. Tomó el apellido White al contraer matrimonio con el pastor protestante James White en 1846). Prolífica escritora religiosa. Especial personaje de la historia del protestantismo norteamericano, que participó en el gran movimiento espiritual iniciado por William Miller en los Estados Unidos a fines del siglo XIX, cuyos seguidores salieron de numerosas iglesias protestantes de la época y que esperaban -plenamente convencidos- el segundo 4

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advenimiento de Jesucristo para el año 1844 (producto de la interpretación que erróneamente había dado Miller a una sorprendente profecía bíblica escrita en el capítulo 8 versículo 14 de Daniel, libro del Antiguo Testamento de alto contenido escatológico). Fue por lo tanto una de las personas que sufrió en carne propia el conocido “gran chasco adventista de 1844”. No obstante, las crónicas de la época cuentan que dos meses después de este suceso, cuando acababa de cumplir los diecisiete años y se encontraba en una delicada situación de salud -pesando apenas 37 kilos– habría comenzado a recibir lo que ella llamó “revelaciones de Dios”. Su experiencia es digna de un serio análisis y reflexión dado el fuerte contraste que presenta su preparación intelectual previa con su extensa obra literaria posterior, ya que su educación fue muy precaria, debido a una herida que recibió a los nueve años de edad que casi le cuesta la vida y que le impidió volver a asistir a la escuela. Se cuenta que poco antes de las revelaciones recibidas apenas podía expresarse en voz muy baja debido, según su médico, a un caso de tisis hidrópica que le había comprometido seriamente ambos pulmones al punto que, estando recostada la respiración se le hacía muy difícil y de noche sólo podía descansar estando casi sentada en su cama, apoyada en almohadas. Agravaba el cuadro una afección cardiaca. Los frecuentes ataques de tos y la hemorragia pulmonar habían reducido su vitalidad a un mínimo, por lo que su médico opinaba que le quedaba poco tiempo de vida. Es fácil imaginar el tremendo golpe a su ya disminuida salud que le significó sufrir aquél “gran chasco de 1844”. No obstante, se dice que mientras oraba fervientemente con otras mujeres pidiendo luz acerca del significado de aquella desilusión, fue “arrebatada” en su primera visión. Semanas más tarde le habrían venido sucesivas visiones, en la que según ella Dios le pedía que fuera su mensajera. Fuera lo anterior verídico o no, lo sorprendente es que a partir de entonces la salud de Ellen G. White mejoró a tal punto que vivió y trabajó activamente hasta los 87 años de edad, y durante ese periodo concretó una extensa e inspirada obra literaria de carácter religioso, a la par que aquel naciente movimiento cristiano consideró que sus escritos y sus mensajes eran la manifestación palpable del “espíritu de profecía” que habría de producirse según la Biblia en los últimos días (Joel cap.4, vers.28-29). La inspiración recibida la fue plasmando en numerosos escritos, los que dado su escasa preparación intelectual presentaban notorios errores de redacción y ortografía, que obligó a sus seguidores a conseguir un equipo de redactores que la asesorara en su tarea. No obstante, se han recopilado suficientes evidencias que demuestran que quizás por un exceso de celo religioso u otra razón -que entendemos por la naturaleza de su obra que difícilmente podría haber sido malintencionada- habría utilizado en muchos de sus escritos citas y partes de textos de otros autores de su época sin mencionar para nada las fuentes, vulnerando con ello los respectivos derechos de propiedad intelectual. A pesar de que un hecho tal podría empañar perfectamente su obra al estar asentada en actos aparentemente deshonrosos, en su defensa podría argumentarse que probablemente el objetivo habría sido dar forma -bajo un punto de vista que consideraba de inspiración divina y por ende impelida a revelar- a las verdades tanto por ella recibidas en visión como las encontradas en los escritos de otras personas, escritos a los cuales habría podido acceder en sus investigaciones quizás también convencida que por inspiración superior, por lo que se habría sentido autorizada a incluirlas en sus libros sin mayores explicaciones. Sin perjuicio de lo anterior, el autor considera que libros suyos tales como Patriarcas y Profetas, Profetas y Reyes, El Deseado de Todas las Gentes, Los Hechos de los Apóstoles, Seguridad y Paz en el Conflicto de los Siglos, y El Camino a Cristo, contribuyen, desde el Génesis hasta el Apocalipsis, a un entendimiento desprejuiciado, veraz y objetivo de los escritos bíblicos y de sus importantes enseñanzas, aportando información considerable respecto de los fenómenos de carácter anómalo y su contexto, sin aquella exagerada espiritualización que comúnmente se puede observar en escritos de muchos autores religiosos que con ello tienden a conformar patrones mentales con un alto grado de desvinculación respecto de lo real y cotidiano y sus posibles connotaciones futuras, haciéndolos poco aconsejables para ser considerados en una obra como la presente, que pretende sentar bases razonables y creíbles de investigación.

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CAPÍTULO 2 Para mantener la objetividad del presente estudio, se debe tener debidamente en cuenta la posibilidad que existan actualmente ingenios aéreos de tecnología terrestre que podrían superar ampliamente las posibilidades de velocidad y maniobra de los aviones civiles y militares convencionales, pudiendo ser perfectamente confundidos y clasificados como OVNIS. Tal es el caso de los artefactos denominados Stealth o Furtivos, pertenecientes a la sorprendente tecnología de los Black Programs de la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Las primeras “aves negras” de la USAF en operación oficial fueron el SR-71 Blackbird y el Northtrop TR-1, utilizados como aviones espías dada la gran altitud y velocidad que eran capaces de desarrollar. Los de última generación dados a conocer oficialmente son los bombarderos estratégicos Lockheed F-117 Black Jet (el famoso Stealth utilizado en la Guerra del Golfo) y el ala volante con forma de boomerang, el Northtrop YB-2A, ambos capaces de burlar el radar del enemigo. Pero quizás el más impresionante de los aviones de este tipo sea el perteneciente al programa hasta ahora ultra secreto- del Pentágono: El Proyecto Aurora. Se trata del Northtrop TR-3A Black Mantha. Este mítico avión estaría aún en su fase de experimentación operacional, por lo que -entre otras vitales consideraciones de índole estratégica– no ha sido dado a conocer oficialmente. Para los especialistas, uno de los objetivos básicos del Proyecto Aurora sería el combinar exitosamente velocidades hipersónicas con versatilidad de maniobra. Según el periodista aeronáutico italiano Nico Sgarlato, este sorprendente aparato tiene características “ufológicas”. Por otra parte, Bernard Thouanel, quizás el mayor experto europeo en este tema, ha declarado que el Black Mantha presenta características tales como: Estar tan bien equipado como los F-117A y por lo tanto ser también indetectable al radar; sus propulsores (turborreactores General Electric 404) habrían sido modificados para obtener niveles inferiores en decibeles al del ahora conocido Stealth, con lo que el ruido emitido sería casi un murmullo; podría sobrevolar el suelo a velocidades bajísimas para luego trepar vertiginosamente pudiendo llegar a Match 5 (más de 6.000 km/h) y alcanzar alturas extraordinarias (33.500 metros). Los primeros indicios que hicieron sospechar la existencia de este increíble avión datan de mayo de 1989, cuando fue visto por los llamados “spotters”, observadores aficionados apostados en las cercanías de la base aérea Edwards, ubicada no muy lejos de Mojave en el estado de Nevada, EE.UU., lugar de emplazamiento del famoso y también mítico lugar conocido en los círculos ufológicos como Area 51 (también como Dreamland). Ha trascendido desde entonces que cerca de 25 ejemplares del TR-3A Black Mantha estarían registrados en las bases aéreas de Holloman (Nuevo México) y de Tonopah (Nevada) junto con los Lockheed F-117A Black Jet. Dado el riguroso manto de silencio que los rodea no ha sido posible obtener fotografías de estos artefactos. Los Black Mantha habrían sido probados también en bases aéreas norteamericanas en otras latitudes como Okinawa (Japón), Alaska, Panamá e Inglaterra. En este último país habrían sido confundidos con OVNIS. Es posible también que hayan sido probados en algunos países del continente europeo pertenecientes a la OTAN, como Bélgica, con lo que podría quizás explicarse la impresionante oleada de OVNIS triangulares observadas en dicho país los años 1989 y 1990. Sin embargo, con todas sus extraordinarias características el Black Mantha corresponde a una tecnología de vanguardia de reciente data, que aunque podría explicar un sinnúmero de avistamientos OVNI, dejaría sin explicación alguna el origen de las avanzadas manifestaciones tecnológicas aéreas observadas desde mediados del Siglo XX hacia el más remoto pasado, según se muestra en la interesante recopilación que el lector encontrará en el Capítulo 3. Ahora bien, en este sentido es ilustrativo considerar la advertencia que en una evaluación interna fechada en agosto de 1952 hiciera el capitán de la USAF Edward J. Ruppelt -quien participó activamente en el proyecto “Libro Azul”– acerca de la extraordinaria versatilidad de maniobra observada en los OVNIS: “Es posible que alguno de los objetos no identificados puedan ser naves espaciales de otros planetas. La idea de un viaje espacial ya no es tan fantástica como lo pudo ser antes de la Segunda Guerra Mundial. En el estudio de los objetos no identificados que ha hecho la USAF, las naves espaciales han recibido una seria consideración... Si los objetos no identificados son naves espaciales del exterior de la órbita terrestre, la extraña conducta de algunos de ellos (suspensión, vuelo con repentinos arranques de velocidad, cambios de dirección a alta velocidad, giro y aceleración repentina a alta velocidad) podría explicarse sólo por: 1) una fuente de energía 5

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desconocida en la Tierra; 2) materiales de mayor fuerza y capacidad de resistencia al calor que los conocidos en la Tierra; 3) seres físicamente superiores o robots capaces de soportar enormes fuerzas G; 4) medios nuevos y radicales de superar la gravedad.”, lo que escapa totalmente a las incluso avanzadas posibilidades técnicas del Northtrop TR-3A Black Mantha. (Parte de la presente información ha sido extractada de las monografías OVNIS La Historia más Apasionante del Siglo y El Libro Secreto de los OVNIS, de la Revista Conozca Más, ediciones año 1990). CAPÍTULO 3 Posteriormente Miguel Ángel resultó ser una muchacha, lo que, dada su forzada situación de aparentar ser hombre desde niña, le provocó sin duda fuertes alteraciones de conciencia, despertando manifestaciones de histerismo agudo y por qué no, también facultades psíquicas dormidas. 6

Ejemplos de otras apariciones marianas son: Guadalupe, México (1531), Lourdes, Francia (1845), La Salette, Francia (1846), Esquioga, España (1931), Kerizinen, Bretaña (1936), Heede, Alemania (1940), Bilbao, España (1941), Bonata, Italia (1944), La Codosera, España (1945), Marienfried, Alemania (1946), Heroldsbach, Baviera, Alemania (1949), Garabandal, España (1961), Lituania (1962), Friburgo, Suiza (1964), Porto San Stefano, Italia (1966), San Damiano, Italia (1967), Bayside, Estados Unidos (1968), Palmar de Troya, España (1968), Turczouca, Eslovaquia (1974), Purvarán. México (1975). En los últimos años se han presentado otras apariciones en Yugoslavia y Japón. Para algunos este fenómeno es tan sólo histeria y superchería, para otros es un hecho real con patrones comunes para todas las apariciones. Muchos opinan que es la Virgen María quien se manifiesta y otros señalan que se trata de la acción del fenómeno OVNI. Los mensajes recibidos por los videntes tienen todos relación con el “Fin del Tiempo” que estaríamos viviendo. El vidente cae en un especial estado de trance, sufre una transfiguración, ve a la Señora y conversa con ella. Durante el trance en el vidente ocurren fenómenos paranormales y en el entorno de la Aparición suelen suceder hechos físicos y fotográficos inexplicables. (Información extractada y adaptada del sitio web: http://www.isp2002.co.cl/, perteneciente al Dr. Iván Seperiza Pasquali, Quilpué, Chile. Inscripción ISBN N°55.377. Copyright©1982-2002 by IVÁN SEPERIZA P.). 7

Este es un especial caso de manifestación mariana, al que los historiadores restaban crédito argumentando que se trataba de una especie de fábula piadosa inventada por la Iglesia para impulsar la difícil evangelización de México en la época de la conquista española. La leyenda narra que la Virgen María se le apareció a un humilde indiecillo llamado Juan Diego, que servía a los sacerdotes de la Iglesia en Guadalupe, dándole un importante mensaje para ellos. La imagen de la Virgen habría quedado grabada en la tela de la humilde vestimenta que éste portaba. Lo asombroso es que, aparte de haber cumplido totalmente el objetivo de hacer de México una piadosa nación católica, la tela ha resistido extrañamente el paso del tiempo, la pintura no ha perdido sus colores y su brillo, y se ha podido constatar con la ayuda de la informática que en las pupilas de la imagen se reflejan las figuras de varias personas de la época, algunas de ellas, como el indio Juan Diego y el cura del pueblo, reconocidos por las descripciones de las crónicas locales de entonces. 8

Según el Diccionario de la Biblia Versión Reina – Valera 1995, Edición de Estudio, los ángeles son seres celestiales que rodean a Dios (Apocalipsis, cap.5, vers.11) y constituyen su ejército (Salmo 148, vers.2). Su número es incalculable (Daniel, cap.7 vers.10). 9

Para que el lector pueda contrastar las citas con la misma Biblia, se indica entre paréntesis en primer lugar el nombre del libro citado: (Ej. Génesis); en segundo lugar el capítulo (Ej. cap.19) y en tercer lugar el o los versículos (Ej: vers.24 al 28). Resumido: (Génesis, cap.19 vers.24 - 28). La página en donde se encuentra el libro, ya sea del Antiguo Testamento o del Nuevo Testamento, la encontrará el lector en el Indice General ubicado al principio de la Biblia, cualquiera sea su versión. 10

Respecto de nuevas religiones o sectas basadas en las escrituras judeo-cristianas, como las recientemente mencionadas, y sin perjuicio de que estos hechos hayan podido ser totalmente 11

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verídicos, pero ante la posibilidad –bajo el prisma de los fenómalos- que las personas puedan ser manipuladas por entidades no humanas con doctrinas aparentemente basadas en la Biblia, se quiere insistir que éstas no actúen con ingenuidad, sino que se den el tiempo de investigar por sí mismas la veracidad de dichas revelaciones recurriendo a la fuente misma; es decir a la Biblia, para ver si realmente concuerdan con ésta en todo sentido, y sobre eso tomar recién sus propias decisiones en conciencia. Esto, aunque sea un ángel quien les anuncie una nueva doctrina. Por algo la misma Biblia, en palabras del apóstol Pablo, es quien lanza la advertencia: “Estoy asombrado de que tan pronto os hayáis alejado del que os llamó por la gracia de Cristo, para seguir un evangelio diferente. No que haya otro, sino que hay algunos que os perturban y quieren alterar el evangelio de Cristo. Pero si aun nosotros, o un ángel del cielo, os anuncia un evangelio diferente del que os hemos anunciado, sea anatema. Como antes hemos dicho, también ahora lo repito: Si alguien os predica un evangelio diferente del que habéis recibido, sea anatema.” (Gálatas, cap.1 vers.6 al 9). Espiritismo es un término creado por Allan Kardec, seudónimo adoptado por Hipólito León Denizar Rivail, pedagogo francés del siglo XIX, para designar su nueva doctrina y diferenciarla de otras corrientes espiritualistas de la época. Etimológicamente proviene de dos acepciones: Espirit: espíritu, e Ismo: sistema, significando “Sistema para el estudio del espíritu”. A partir de las manifestaciones de Hidesville, estos extraños sucesos se propagaron por toda América, al punto que en 1852 se realiza el primer Congreso Espírita en Cleveland, Estados Unidos, con el nombre de Moderno Espiritualismo. En 1854, la corriente espiritista tenían más de tres millones de adeptos en América y otro tanto en Europa. En ese mismo año, Kardec toma contacto con esos fenómenos, librándolos, según él, de convertirse en un simple entretenimiento de salón para transformarlos en una doctrina de bases universales, la que plasmó con la aparición el 18 de abril de 1857 de su obra "El Libro de los Espíritus".. Tal libro surgió de una lista minuciosamente elaborada de preguntas que Kardec formuló “al mundo espiritual” a través de diferentes mediums. El mismo manifestó que hubo interrogantes que los corroboró hasta con diez mediums diferentes, sobre temas puntuales, sometiendo las respuestas obtenidas al más estricto análisis racional antes de proceder a su aceptación, lo que avala la certeza de tales manifestaciones. Kardec definió así su doctrina: "El espiritismo es la ciencia que trata la naturaleza, origen y destino de los espíritus y de sus relaciones con el mundo corporal". 12

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Dr. Fernando Chaij. La Glosolalia ¿Un Nuevo Pentecostés? Ediciones Interamericanas, 1970.

Muchos son los estudiosos de la Biblia a lo largo de los siglos (como Tomás de Aquino, Teresa de Ávila, Blaise Pascal y Carl Gustav Jung, entre muchos otros) que han cuestionado la calidad de Pablo como apóstol de Jesucristo o han puesto en duda la autoridad de sus epístolas –no obstante formar éstas parte importante del Nuevo Testamento y tener un papel protagónico en la formación de la iglesia primitiva- debido a aparentes contradicciones lógicas con los evangelios, a doctrinas muy duras consideradas a simple vista machistas, fundamentalistas o judaizantes, o porque casi no cita en sus epístolas las palabras de su Maestro (ver los sitios web www.metalog.org/p_pablo1.html. y www.metalog.org/p_pablo2.html La Paradoja de Pablo). Habiendo analizado concienzudamente dichos sitios y comprobado que los argumentos expuestos por sus muchos detractores no tomaban debidamente en cuenta el contexto global de los escritos bíblicos (como lo comprobará el lector en esta investigación), al hecho misterioso de la conservación intacta de éstos hasta hoy durante siglos difíciles a partir de su conformación definitiva el siglo II d.C. (actualmente es el best seller mundial), y fiel a su tesis de tomarla como base de investigación válida -incluyendo las epístolas de Pablo-, el autor responde con la misma Biblia, contraponiendo a dicho desprestigio las palabras de otro apóstol, Pedro, cuya autoridad como tal y la de sus escritos no han sido puestos en duda: “Y tened entendido que la paciencia de nuestro Señor es para salvación, como también nuestro amado hermano Pablo, según la sabiduría que le ha sido dada, os ha escrito en casi todas sus epístolas, hablando en ellas de estas cosas; entre las cuales hay algunas difíciles de entender, los cuales los indoctos e inconstantes tuercen (como también las otras Escrituras) para su propia perdición. Así que vosotros, amados, sabiéndolo de antemano, guardaos, no sea que arrastrados por el error de los inicuos caigáis de vuestra firmeza.” (2° Pedro, cap.2 vers.15 al 17). Nótese cómo Pedro coloca en un mismo plano las epístolas de Pablo 14

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y las escrituras del Antiguo Testamento (“las otras Escrituras”), inspirado tal vez por la Sabiduría Superior que preveía una interpretación confusa de sus escritos en el futuro. Tomando además en cuenta los importantes aportes de Pablo en el contexto de lo que exponemos en el presente libro, saque el lector al final sus propias conclusiones. Los interesantes casos de avistamientos referidos a partir de este punto han sido extractados en su mayoría de las obras: Ufología. Todo sobre los Ovnis, Capítulo El Fenómeno Ovni, los Datos de un Enigma, de la Biblioteca Básica de las Ciencias Ocultas, Ediciones UVE S.A., Madrid, y de la Gran Enciclopedia Gráfica Lo Desconocido, título Ovnis en el Pasado, Ediciones I. Quorum S.A., Madrid. Ambas dirigidas por el Dr. Fernando Jiménez del Oso, así como del Album Invasión Alien, de Ediciones SALO S.A., Santiago de Chile, Mayo de 1999, que se basó en una extensa bibliografía del tema OVNI. mencionada en la primera página de la obra. 15

En los textos sánscritos, el término Vimana se refiere a cualquier medio autopropulsado capaz de desplazarse sobre la tierra, el aire, el agua y el espacio, aunque generalmente se lo utiliza para referirse a aeronaves. 16

Dr. Jiménez del Oso. Ufología. Todo sobre los Ovnis. Pág.11. Biblioteca Básica de las Ciencias Ocultas. 17

Joseph F. Blumrich, austriaco de nacimiento, trabajó por mucho años en la NASA como ingeniero aeronáutico, siendo jefe de la sección Proyectos de Construcción, donde se proyectaban las futuras estaciones orbitales. Trabajó también en las últimas etapas de la construcción del cohete Saturno V y posteriormente dirigió los trabajos de proyección de estaciones orbitales. En Julio de 1972, Blumrich fue condecorado con la “Exceptional Service Medal” de la NASA por sus trabajos en los proyectos Saturno y Apolo. (Fuente: Erich Von Daniken, El Oro de los Dioses, Cap.VI Ed. El Caballito, 1976). 18

Brandon Adamson. Extraterrestres, Revelando un Enigma. Edición COPESA (Consorcio Periodístico de Chile), Inscripción Nº64.687, para Biblioteca Popular La Cuarta, publicada en 1986 en Santiago de Chile. 19

La información correspondiente a los puntos 12 y 14 y sus notas al final del capítulo ha sido extractada y adaptada del sitio web: http://www.isp2002.co.cl/, perteneciente al Dr. Iván Seperiza Pasquali, Quilpué, Chile. (Inscripción ISBN N°55.377. Copyright©1982-2002 by IVÁN SEPERIZA P.) 20

¿Qué fue lo que detonó sobre Siberia? Las hipótesis que se barajan son: a) Una colisión de antimateria con materia. b) El encuentro de la Tierra con un agujero negro muy pequeño. c) El efecto del choque de un meteorito. d) Consecuencia del impacto de la cola de un cometa. e) Nave espacial que estalló en la altura, generando una explosión nuclear. En plena guerra civil, durante 1921, Lenin ordena se investigue el meteorito de Siberia. Estuvo a cargo de la investigación el prestigioso físico Leonid Alekseyevitch Kulik. Tres meses demoró en llegar al lugar y con asombro descubrió que en el epicentro de la explosión, en un área de cinco kilómetros todos los árboles permanecían parados, eran troncos erectos sin ramas y en un área de 20 a 25 kilómetros alrededor del epicentro los árboles habían caído en forma radial. Millones de árboles fueron destruidos y no había cráter alguno. La explosión fue escuchada hasta 1.200 kilómetros de distancia del lugar y los vidrios se destrozaron hasta más de 300 kilómetros. Se alteró el campo magnético terrestre y hasta en Londres, en una distancia superior a los 6.000 kilómetros hubo una brillante y extraña luz que aclaró la noche de Inglaterra, Bélgica, Holanda, Suiza, Francia, Austria, Hungría y Servia. Los relatos de los testigos señalan que vieron un cuerpo celeste que irradiaba un resplandor blanco azuloso que descendía en forma gradual hacia la tierra. "Parecía una chimenea acostada de lado, volando por el aire en forma horizontal. Luego de la gran explosión se formo una gran nube negra en forma de hongo." Un testigo señala: "Vi un cuerpo extraño volando en el aire, era largo y más ancho de la parte delantera que de atrás. El frente parecía estar más claro y el resto era oscuro e indefinido. Volaba en forma horizontal hacia el noroeste y después parecía caer hacia el nordeste." Otros agregan: "Venía del sur un cuerpo flameante, más grande que el Sol dejando un rastro detrás 21

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de él. Después vino la serie de ruidos fuertes." "Escuché a mi derecha un fuerte disparo de cañón y vi un objeto volador muy largo, el frente más ancho que la cola. En la parte de adelante brillaba una luz blanca y en el cuerpo aparecían pulsaciones primero rojas después negras. Era muchas veces mayor que el Sol, con una luz no tan brillante. Detrás de la cola había lo que parecía ser una nube de polvo girando en el aire. El objeto volaba muy rápido y en forma horizontal dejando detrás de sí rayas de luz azules." Murió el investigador Kulik en la guerra durante 1942 sin terminar su trabajo. El año 1958 la Sociedad Rusa de Astronomía y Geodesia declaró que no había caído ningún meteorito en la Tunga y que allí había sucedido una gran explosión en el aire. Ese mismo año 1958 se designa para continuar la investigación al científico Aleksei Zolotov. Cuatro viajes pudo realizar a la zona de la explosión y en cada viaje logró obtener pruebas que lo allí sucedido fue una explosión nuclear, señala: "Estoy seguro que la nave la enviaron los habitantes del espacio exterior para atraer nuestra atención." Calculó que el objeto era un cilindro de 50 a 60 metros de ancho. Su teoría es que: "Se trató de un aparato de investigación no tripulado, una nave espacial automática enviada deliberadamente para explotar en un área deshabitada". El estudioso de los efectos de la bomba atómica sobre Hiroshima, Lucien Barnier, acepta la hipótesis de la desintegración de una nave espacial. Destacó que lo sucedido sobre Tunguska fue: "Un hongo de fuego de 80 kilómetros de altura, con tres días sin noche en Londres y Tokio, y que en ese lugar después de cincuenta años la hierba no ha vuelto a crecer. Numerosos testigos han descrito el extraño ingenio en forma de un tubo. ¿Acaso se han visto meteoritos cilíndricos?" A pesar de todos los informes la "ciencia oficial" continúa hablando de la caída de un meteorito. El destacado profesor Félix Ziegel especialista en astronomía y cosmonáutica al ser consultado sobre si el meteorito de Tunguska era un OVNI, respondió: " Mi respuesta sin lugar a dudas es sí. Tenemos datos científicos que el cuerpo de Tunguska, después de cruzar varios cientos de kilómetros a través de nuestra atmósfera, el día 30 de Junio de 1908, explotó e el aire a una altura de 5 a 7 kilómetros con la fuerza de una bomba atómica de 40 megatones. La explosión mostró en todos sus elementos los aspectos típicos de un estallido termonuclear. Provocó un efecto geomagnético, la iluminación de la atmósfera, un aumento en el crecimiento de la vegetación, cambios de mutación en la flora y otros efectos más, incluyendo un aumento de radioactividad dentro de los cortes anulares de los árboles de Tunguska correspondientes al año de 1908. Los análisis de las observaciones de testigos han demostrado, sin lugar a dudas, que poco antes de la explosión el cuerpo de Tunguska realizó algunas maniobras de vuelo dentro de la atmósfera de la Tierra, en forma de zigzag y con una longitud de 800 kilómetros. El resumen de toda la evidencia nos conduce a la conclusión de que ese cuerpo era un objeto de investigación venido del espacio exterior que estalló dentro de la atmósfera de la Tierra por razones que aún no se han determinado". Hay fotos de 1908 que demuestran que se trató de una explosión nuclear, y ello mostrado varios años antes que la misma fuera descubierta y detonada en la Tierra. Explosión con efectos mil veces más devastadores que la primera bomba sobre Japón. Todo el fenómeno es similar a lo encontrado en Hiroshima. En la zona abundan ahora las especies mutantes de insectos y se alteró el patrón genético en los pinos con un gran campo radioactivo. Los pilotos norteamericanos de la 415 Cuadrilla de Cazas Nocturna, con base en Dijon, Francia, fueron quienes los bautizaron como foo-fighter, palabra compuesta por la transcripción equivocada de la palabra francesa feu (fuego) y la expresión inglesa fighter (avión caza), después de sus experiencias mientras realizaban misiones de reconocimiento y combate al oeste del Rin, en un área comprendida entre Hegenau y Neustadt. A su vez, los pilotos alemanes las bautizaron como krauts fireballs (esferas de fuego de los krauts), indicando con ello su impresión de que eran un invento de su propia nación. No obstante, también fueron vistas en el Pacífico por los pilotos norteamericanos de los B-29, cuando incursionaban sobre el archipiélago nipón. (Fuente; Gran Enciclopedia Gráfica Lo Desconocido, título Ovnis una Realidad Indiscutible, Ediciones I. Quorum S.A., Madrid. Dirigida por el Dr. Fernando Jiménez del Oso). 22

El empresario y piloto Kenneth Arnold, quien se encontraba sobrevolando en su avioneta las cercanías del monte Rainier, de casi 4.400 m de altura, en busca de un avión militar extraviado, pudo observar de pronto un brillante resplandor a lo lejos y al concentrar en él su atención observó una formación de nueve objetos redondos volando en línea sobre los picos montañosos y a una 23

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velocidad sorprendente. Según pudo calcular Arnold al tomar el tiempo (1 minuto, cuarenta y dos segundos) que les tomó cubrir la distancia de 77 km que separan al Monte Rainier del Monte Adams, se desplazaban a 2.700 km por hora, velocidad imposible para dicha época ya que la máxima que se había logrado como récord mundial era de 1.000 km por hora y la observada por Arnold se conseguiría recién quince años después. Describió su movimiento como “semejante al de platillos saltando en la superficie del agua”, por lo que la prensa de entonces los bautizó como “platillos voladores”, término que aún utiliza en nuestros días, aunque dicha expresión ha sido casi abandonada por los investigadores serios del tema. En efecto, el reconocimiento oficial en Bélgica surgió a partir de la gran oleada de OVNIS con forma triangular ocurrida durante los años 1989 y 1990, de repercusión nacional y mundial, que llevó a que por primera vez se montara una operación de investigación conjunta entre el Ministerio de Defensa, La Fuerza Aérea y Gendarmería Belgas y una organización civil dedicada al estudio de la fenomenología OVNI, la Sociedad Belga para el Estudio de los Fenómenos Espaciales (SOBEPS). Por su parte en Chile, a través de la Fuerza Aérea, se creó el 3 de octubre de 1997 por Decreto Presidencial el Comité de Estudios de Fenómenos Aéreos Anómalos (CEFAA), dependiente de la Dirección General de Aeronáutica Civil, siendo su principal objetivo el estudiar e investigar todos los hechos de carácter anómalo que ocurrieran en el espacio aéreo chileno, recogiendo para ello no sólo los testimonios de observadores aficionados sino prioritariamente toda la información que al respecto pudieran entregar los pilotos de la Fuerza Aérea de Chile, ya que según las palabras del general Ricardo Bermúdez, entonces autoridad máxima de dicho comité y ex-piloto de combate de la Fuerza Aérea, el nacimiento de la CEFAA “...se debe principalmente a que el fenómeno anómalo verdaderamente existe. Nuestra idea es poder registrar, investigar y analizar en profundidad todos aquellos fenómenos extraños que puedan tener injerencia en las operaciones de vuelo o en la seguridad aérea.” (Colección Conozca Más, Especial OVNIS, Octubre de 1998, artículo Atentos al Cielo, página 46). 24

El gran pensador y médico psiquiatra contemporáneo Carl Gustav Jung, en su libro Ein Moderner Mythus se refirió en los siguientes términos a estos fenómenos: ”Se ve algo, pero no se sabe que cosa sea. Y es difícil, por no decir imposible formarse una idea precisa de estos objetos, puesto que no se comportan como cuerpos sino como entes sin peso, como pensamientos. Se trata de cosas de naturaleza tan extraordinaria que someten a dura prueba el entendimiento y la capacidad de creer. Si estas cosas son reales -y no parece que al entendimiento humano le sea ya lícito abrigar ninguna duda sobre tal punto- luego no nos queda sino elegir entre las hipótesis de la falta de peso por un lado y la hipótesis de la naturaleza psíquica por otro lado. Existe una tercera posibilidad, los OVNIs son apariciones materiales reales, entidades de naturaleza desconocida que probablemente provienen del espacio cósmico y que quizás eran ya visibles desde mucho tiempo atrás a los habitantes de la Tierra, pero que no tienen ninguna relación reconocible con la Tierra o sus habitantes”. (Extractado del sitio web: http://www.isp2002.co.cl/, perteneciente al Dr. Iván Seperiza Pasquali, Quilpué, Chile. Inscripción ISBN N°55.377. Copyright©1982-2002 by IVÁN SEPERIZA P.). 25

Más allá de las conjeturas respecto a los Hombres de Negro, lo cierto es que muchos investigadores del tema OVNI han muerto o desaparecido en circunstancias misteriosas en los últimos cincuenta años. El más famoso caso es, seguramente, el del astrónomo Morris K. Jessup, quien investigaba la desaparición de un número de cráteres lunares y cuyo interés en el fenómeno OVNI lo puso en contacto con un misterioso personaje llamado Carlos Allende. Jessup fue encontrado con el tubo de escape conectado al interior de su coche y sin los papeles referentes a los OVNIs que se disponía a entregar al críptico personaje antes aludido. Allende desapareció como si nunca hubiese existido. ¿Era un hombre de negro? Recientemente, la muerte, en circunstancias todavía no aclaradas, del joven investigador amateur Kyle Blue, ha disparado todas las alarmas de los investigadores norteamericanos. Al parecer Blue investigaba, junto a un amigo que ha preferido esconderse, un caso de mutilaciones de ganado en Canadá. También es conocida la extraña muerte de Ron Rummell en Portland, Oregon, editor de un boletín ufológico llamado "Alien Digest". Rummell fue hallado cadáver en su residencia el 3 de agosto de 1993. Todo indicaba que se trataba de un suicidio pero ninguna de sus huellas se encontraba sobre el arma y la nota de despedida había sido escrita por una persona zurda, mientras que el desafortunado ufólogo era diestro. 26

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Los hombres de negro no sólo han actuado en los Estados Unidos sino prácticamente en todo el mundo: Alexander Rempel un investigador de Vladivostok desapareció en 1994 tras interesarse demasiado sobre el presunto estrellamiento de un OVNI en la región soviética de Tungunska. También tenemos la extraña desaparición del ufólogo Jacobo Grimberg en México. Por último, en España corrió el rumor de que la muerte de dos hombres interesados por los OVNI en Terrassa, en 1972, fue obra de estos siniestros personajes. José Felix Rodríguez y Joan Turu se "suicidaron" tras aproximarse demasiado a Tivisa, una zona próxima a Mora de Ebro donde las apariciones de OVNIS eran frecuentes. (Extractado del sitio web http://www.relatos.cl/ovnis/avistamientos/roavi6.htm, artículo ¿Vuelven los Hombres de Negro? de Josep Guijarro). Al respecto, una de las más importantes compañías norteamericanas de opinión pública, la organización Ropper, dio a conocer en la primera plana del Wall Street Journal el resultado de un costoso estudio estadístico donde -entre otros aspectos- se pretendía saber el número potencial de ciudadanos abducidos en los Estados Unidos. De acuerdo a los resultados de dicha encuesta, se estimó en 3.700.000 la cantidad de norteamericanos estadísticamente abducidos a esa fecha por entidades alienígenas. (Fuente: Erich Von Daniken, El Oro de los Dioses, Cap.VI Ed. El Caballito, 1976). “El informe final de la encuesta –el cual contenía una introducción de John Mack, un análisis hecho por Budd Hopkins, David Jacobs y el sociólogo Ron Westrum, una explicación técnica y un comentario final del psicólogo John Carpenter- fue distribuido gratuitamente a más de 100 expertos en psiquiatría, psicología y servicios sociales en los Estados Unidos”. (Revista Contacto OVNI Edición N°4, febrero de 1996). 27

A instancias del investigador Virgilio Sánchez Ocejo del Miami UFO Center (ufomiami@prodigy.net), se ha venido reemplazando el término “chupacabras” por HP o "Hemo Predator" dada su especial característica de succionar la sangre de sus víctimas. También otros investigadores de este fenómeno lo han definido como Entidad Biológica Anómala. En algunos congresos internacionales sobre ufología y ciencias se ha intentado una explicación seria y específica acerca de esta entidad, ya que muchos investigadores han podido recabar antecedentes sobre el terreno mismo, siguiéndole de cerca la pista. He aquí algunas de sus características: 28

       

Los ataques tienen un mismo patrón en común. Se emplean técnicas muy avanzadas para extraer los órganos del animal. Las víctimas al parecer son sedadas o hipnotizadas antes del ataque, lo que permite al agresor actuar de forma fácil y aparentemente de noche y en completa oscuridad. Lo que sea, puede desangrar hasta cien ovejas en un solo ataque. No desgarra las carnes ni come de sus víctimas, tan sólo succiona y drena toda la sangre por medio de pequeños orificios en algunas zonas del cuerpo, principalmente en el cuello. Elige preferentemente aves, ovejas, cabras, conejos, cerdos, caballos y vacunos. Se han detectado índices de radioactividad en algunos lugares donde se produjeron los ataques. Esta entidad biológica anómala sería un bípedo de 1,20 m aproximadamente, de grandes ojos y muy veloz, puede dar grandes brincos. Se le han visto alas, posee garras en sus manos y patas, similares a las de cánidos, pero con dedos más largos, de cuerpo cartilaginoso y pelaje rojizo corto.

Un grupo de investigadores chilenos que han preferido por ahora el anonimato para facilitar sus diligencias, añaden otras asombrosas características, así como algunos consejos para protegerse de un posible ataque directo:  

La primera impresión al verlo, es la de un pseudo mono, de un poco más de un metro de estatura (los adultos) y de aproximadamente 50 a 60 kilogramos de peso. Su cabeza es más del doble en proporción a su cuerpo y con forma de pera invertida (tipo alienígena), sus ojos son cuatro veces más grandes de lo habitual en relación a su rostro y cuando se siente atacado (y posiblemente al atacar) los abre o activa de una manera muy

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singular, comenzando desde el centro, genera una fuerte luminosidad amarillo-rojiza (similar a una ampolleta de 25 watt).  Por nariz tiene dos pequeños orificios, algunos testigos dicen haber visto una trompa similar al cerdo, los colmillos de aproximadamente cinco centímetros de largo, que usaría en sus ataques, están dispuestos en su mandíbula inferior y no superior (tipo vampiro), como inicialmente se pensaba.  Sus manos sólo poseen tres dedos terminados en fuertes y largas garras. Sus delgados brazos no guardan relación con la fuerza que ha demostrado tener.  Sus patas son medianamente similares a un felino y también con fuertes garras.  Su forma de correr es muy singular, lo hace de lado y dando grandes saltos, de más de 10 metros. Sus huellas se caracterizan por estar alineadas una frente a la otra, desaparecen y vuelven a aparecer diez o más metros adelante.  Puede desplazarse en tierra, a una velocidad superior a los 200 kilómetros por hora y puede mantenerla por mucho rato, esto hace que humanamente sea imposible su captura. Esta velocidad fue controlada desde un helicóptero.  Varios testigos aseguran haberlo visto detenerse en el aire, es decir tendría la capacidad de levitar, lo que podría confundirse con volar, o bien y es muy posible que realice ambas cosas, pues se han visto grandes aves con forma de pato y unas pequeñas alas que aerodinámicamente resultan insuficientes para sustentar en el aire un volumen corporal de ese tamaño. Además, las puntas de esas pequeñas alas, extrañamente flamean como cueros sueltos. Esto fue observado en María Elena, a las dos de la madrugada.  Pero sin duda, lo más impactante es su técnica de defensa y presumiblemente también de ataque, que consiste en que además de irradiar luz por sus grandes ojos, emite un poderoso ronquido, bramido o fuerte exhalación que puede escucharse a más de dos kilómetros en el silencio de la noche, y como si esto fuera poco, emana un aliento de tipo amoniacal, ácido clorhídrico o gas de azufre (según la percepción de cada testigo) y que es capaz de cortar violentamente la respiración de quien lo inhala.  Durante el ataque a animales, siempre deja una viscosa baba de color verdoso, que se cree utiliza para crear un sello de hermeticidad sobre la piel o cuero de sus víctimas, antes de proceder con su poderosa succión. También se sabe de animales que han logrado sobrevivir a sus ataques con profundas heridas, que no han presentado inflamación ni infección, recuperándose satisfactoriamente, esto nos ha llevado a pensar en la posibilidad de que estos seres podrían ser verdaderos depósitos esterilizados, aptos para conservar por cierto período de tiempo la sangre extraída de sus víctimas, para posteriormente ser trasvasijado y procesado en óptimas condiciones.  Posee una poderosa capacidad de succión, que se calcula sería 50 veces la generada por una aspiradora de uso doméstico y ha demostrado una habilidad asombrosa al realizar una verdadera biopsia inteligente sobre sus víctimas. Llama poderosamente la atención el hecho de que la perforación realizada por esta criatura resulta ser un verdadero conducto hacia el interior de sus víctimas, la herida no se contrae y los pocos restos de sangre tampoco se coagulan, esto es algo que ningún animal depredador conocido puede hacer.  De acuerdo a lo investigado, por ahora nuestra única defensa, rápida y efectiva, es una buena linterna, de preferencia que use cuatro pilas y que apunte el haz de luz directamente al rostro de este SER, ha demostrado que lo espanta, corriendo con grandes saltos, o bien, saltando a la primera parte alta que encuentre y lo hace de una manera que impresiona por su rapidez. ¡Sin duda es un ser de hábitos nocturnos y la luz es su enemigo!.  Si desgraciadamente debe enfrentarlo, como ya ha ocurrido, no intente por ningún motivo atacarlo, es muy agresivo cuando se siente acorralado, sólo retroceda lentamente en busca de un lugar más iluminado e intente no mirarlo a los ojos, evitando su asfixiante aliento, intente no dejarse amedrentar, se ha comprobado que este ser al enfrentarse al ser humano usa la "técnica del terror", lo que puede confundirse con poderes síquicos o paralizantes, pero en realidad va a depender del carácter o reacción de cada persona, y para eso es bueno estar sicológicamente preparado. (Fuente: Artículo aparecido en internet, titulado Especial: Chupacabras en Chile, preparado por Liliana Núñez (Santiago, llanyhan@ctcinternet.cl) y Jaime Ferrer (Director de Calama UFO Center, calamaufocenter@hotmail.com).

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CAPÍTULO 4 Estos científicos postulan que los virus y las bacterias habrían evolucionado espontáneamente al interior del cometa, en un charco interior originalmente cálido aislado del espacio exterior por una gruesa costra de hielo que acabó congelándolo y conservando los virus y bacterias en estado latente, hasta que un impacto directo con la Tierra o mediante el polvo meteórico de su cola, fueron sembradas casualmente en la atmósfera cayendo en la superficie del planeta donde encontraron, gracias a los choques de anteriores cometas, “suministro de alimentos químicos a que estaban acostumbradas”. Para justificar la existencia de un código genético universal, Hoyle y Wrickramasinghe sostienen que habría bastado un único cometa para armarlo, el que habría infectado a miles de otros cometas, siendo uno de ellos el que sembró la vida en la Tierra. Posteriormente, estos científicos realizaron experimentos en pensionados de colegios ingleses, con alumnos que contraían la gripe, cuyos resultados comprobaban según ellos que las enfermedades al igual que la vida- provenían del espacio. Producto de estas experiencias escribieron el primer libro de astromicrobiología titulado Diseases From Space (Enfermedades procedentes del espacio, 1979). No obstante, hay que tener presente que si bien algunas enfermedades pueden perfectamente transmitirse por vía aérea, no necesariamente pueden provenir de los cometas, sino de otras zonas de la misma Tierra traidas por corrientes de aire y turbulencias ocasionadas por edificios, dependencias de éstos, árboles, cerros, etc., que las pueden transportar aleatoriamente de un lugar a otro. Por otro lado que la Vida se originara espontáneamente producto de combinaciones químicas aleatorias al interior del charco de un determinado cometa y que posteriormente haya evolucionado al estado de virus y bacterias, es algo tan difícil de probar como el que ésta surgió espontáneamente y evolucionó en los mares arcaicos de la Tierra. En pocas palabras, sólo cambia el escenario de un improbable hipotético suceso. (Fuente de la presente información: Reportaje al Cometa Halley, fascículo 8, artículo Las Fábricas de Gripe. Colección Científica La Nación. Editada e impresa por Empresa Periodística La Nación S.A., Santiago de Chile, año 1986). 29

Francis Crick, ganador del Premio Nobel de Química año 1952 por el descubrimiento, en conjunto con el bioquímico James Watson, de la estructura del ADN, volvió a revolucionar al mundo científico con las afirmaciones vertidas en su libro “La Vida Misma” (Life Itself, Simon & Schuster, 1982): “Las semillas de vida terrestre no surgieron de un azar bioquímico en el ‘caldo’ primigenio de los mares arcaicos, sino que esas semillas fueron enviadas a la Tierra en una nave espacial”. En una entrevista a un conocido medio de comunicación planteó que su idea de la panspermia dirigida surgió de una conferencia organizada por las academias de ciencias soviética y norteamericana, en al año 1971. “Se discutía el tema de la posible comunicación con inteligencias extraterrestres cuando alguien planteó que el código genético tiene la misma estructura en todos los seres vivos, como si todas las formas de vida surgieran de un patrón único, predeterminado. Al mismo tiempo, yo me di cuenta de que el universo es muy antiguo, que ha transcurrido el tiempo suficiente como para que la vida haya evolucionado dos veces. Es decir, puede haber una civilización que fue capaz de mandar cohetes y manipular genes cuando la Tierra recién estaba en formación. A partir de eso, en colaboración con la bioquímico Leslie Orgel concebí la panspermia dirigida”. Al consultársele si eso le parecía probable, contestó: “Una buena manera de ver la panspermia dirigida es pensar que nosotros mismos estaremos sembrando vida en otros planetas, en mil o dos mil años más”. Como un ejemplo de la posibilidad de tal afirmación, podemos mencionar que el renombrado astrofísico y divulgador científico Carl Sagan (†), propuso hacer habitable el planeta Venus dejando caer sobre su tórrida atmósfera una cierta cantidad de algas, las Cyano Phyceae o algas azuladas, las cuales son aptas para resistir las altas temperaturas del planeta. Se reproducen a una velocidad fantástica y en grandes cantidades, generando, además, oxígeno en proporciones considerables. Sagan consideraba que el oxígeno enriquecería la atmósfera de Venus y enfriaría su superficie de modo que tormenta y lluvia harían fructificar el suelo. En Transvaal, Sudáfrica, se han descubierto en rocas de sedimentación de “unos 3.500 millones de años” de antigüedad restos de seres vivientes semejantes a nuestras actuales algas azuladas. (Fuente del ejemplo: Erich Von Daniken, El Oro de los Dioses, Cap.VI Ed. El Caballito, 1976). 30

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A pesar que los fósiles se conocían desde la época de Leonardo Da Vinci (1452-1519) y que el

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primer estudioso de ellos fue el anatomista francés Georges Cuvier (1769-1832), experto en anatomía animal en el Museo de Historia Natural de París y considerado el padre de la Paleontología, los primeros fósiles atribuidos inicialmente a reptiles desconocidos fueron encontrados en varias localidades del sur de Gran Bretaña en la década de 1820 y el término dinosaurio, que significa “lagarto monstruoso”, fue utilizado por primera vez en 1841 por el paleontólogo británico Richard Owen. Charles Robert Darwin (1809-1882), científico británico que, influenciado por las ideas del geólogo Adam Sedgwick y el naturalista John Henslow, fue quien elaboró una teoría en la que planteaba el concepto de que todas las formas de vida se han desarrollado a través de un lento proceso de selección natural. Tras la lectura del libro Ensayo sobre el principio de la población (1798) del economista británico Thomas Robert Malthus, que explicaba como se mantenía el equilibrio en las poblaciones humanas, le surgiría la explicación de la evolución de los organismos a través de la selección natural, la que culminó en su famosa Teoría de la Evolución, que tuvo una influencia decisiva sobre las diferentes disciplinas científicas, y sobre el pensamiento moderno en general. Según la teoría de Darwin, el mayor o menor éxito reproductor de individuos y grupos de organismos lo determina el medio. La selección natural fomenta la adaptación de los organismos cuando ello es necesario para la supervivencia. La teoría completa de Darwin fue publicada en 1859 como El Origen de las Especies por Medio de la Selección Natural. (Fuente: Enciclopedia Microsoft ® Encarta ® 98 © 1993-1997 Microsoft Corporation). 32

Una síntesis bastante ilustrativa de la posición de la Iglesia Católica al respecto, que recoge lo postulado por Teilhard de Chardin, se encuentra en La Biblia Latinoamérica, Edición Pastoral Nueva Evangelización, Introducciones: ¿Qué hubo en el mundo antes de la Biblia?, págs. 6 – 8 (LXXXV Edición, San Pablo y Editorial Verbo Divino, Madrid, España. © B. Hurault y R. Ricciardi, 1972. Sociedad Bíblica Católica Internacional – Roma). 33

Véase Dios y la Ciencia, de Jean Guitton, Igor y Grichka Bogdanov. Emecé Editores S.A., segunda edición, septiembre 2003. 34

Para tener una visión amplia y documentada respecto de la pugna entre ambas teorías, se recomienda examinar al menos estas dos obras: Proceso a Darwin de Phillip E. Johnson. Editorial Portavoz. Segunda edición, año 1995, y La Vida. ¿Cómo se presentó aquí? ¿Por evolución, o por creación?, publicada en 1985 por Watchtower Bible and Track Society of New York, Inc. International Bible Students Association. Brooklyn, New York. USA. Si el lector desea profundizar en esta polémica con mayores argumentos, le recomendamos además los siguientes libros de la Editorial CLIE, Terrassa (Barcelona) ESPAÑA, todos los cuales se pueden leer en línea gratuitamente desde la página web www.sedin.org/libroscc.html: Creación, Evolución y el Registro Fósil por Duane T. Gish, Ph. D., y otros; Geología: ¿Actualismo o Diluvialismo? Por Henry M. Morris, Ph.D., y George Grinnell, M. A.¸ Creación, Evolución y Termodinámica, por R.G. Elmendorf y otros. 35

En este frenético afán por demostrar la validez de la teoría de la evolución, en el que no ha estado ajeno un desmedido afán de reconocimiento e incluso de lucro ilícito, se han hecho importantes falsificaciones de fósiles, las que se tuvieron por ciertas por el mundo científico y por lo tanto fueron ampliamente divulgadas como tales en los círculos académicos y en los textos de estudio oficiales, hasta que se descubrió el fraude. Como ejemplo de ello tenemos los siguientes casos: 1) “El Hombre de Piltdown”, un cráneo presentado a la comunidad científica en 1912, aclamado por décadas como la comprobación de la teoría evolucionista de Charles Darwin, En 1953 un examen más acucioso demostró que el famoso eslabón perdido entre el hombre el mono era el montaje de un cráneo humano envejecido y la mandíbula de un orangután. 2) El descubierto por el Museo Nacional de Gales en diciembre del año 2000: Durante 116 años se exhibió ahí un fósil de ictiosaurio, pero sospechosamente, la milenaria pieza fue perdiendo su cubierta hasta revelar una penosa estructura de varios huesos, yeso y pintura. La institución decidió mantenerlo en exhibición, pero como monumento a los engaños científicos. 3) Los supuestos restos fósiles encontrados en la 36

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provincia china de Liaoning del Arqueoraptor, supuesto dinosaurio alado que habría existido hace unos 120 millones de años, y que en un artículo de portada publicado en noviembre de 1999 por la prestigiosa revista National Geographic, que lo calificó como un descubrimiento trascendental para entender la evolución de las especies, los científicos Xing Zsu del Instituto de Paleontología de Beijing y Philip Currie, del Museo de Paleontología de Alberta, Canadá, señalaron que su importancia fundamental era nada menos que ser “el eslabón perdido entre los dinosaurios y las aves”. Apoyados por numerosos colegas, estos expertos afirmaron incluso que el descubrimiento llevaría a replantear algunas teorías sobre la evolución de los dinosaurios, ya que era posible que el mismo Tiranosaurio Rex tuviera plumaje. El fraude fue denunciado por la revista Nature en su edición de marzo del año 2001. Un equipo del Laboratorio de Paleontología de la Universidad de Texas sometió al supuesto fósil a una tomografía computacional de rayos X de alta resolución, que reveló que estaba montado con 88 piezas de al menos dos especies. “Posiblemente una era un primitivo pájaro no volador y la otra un dromaeosaurio (veloz dinosaurio carnívoro)”, señaló Timothy Rowe, paleontólogo a cargo del estudio que reveló el fraude, el cual informó “fue realizado por sujetos entrenados en paleontología y habría científicos chinos de alto nivel involucrados”. (Información extractada de un artículo del Diario La Tercera, Chile, del 15 de abril de 2001). A comienzos del siglo XIX, el notable explorador alemán Alexander Von Humboldt (1769-1859) observó notorias semejanzas entre las rocas de Brasil y las del Congo, lo que los geólogos corroboraron posteriormente al comprobar que los estratos de las rocas del borde continental de Brasil encajan exactamente en los de Africa. No obstante, la sospecha de que ambos continentes habrían estado alguna vez unidos venía de la época de las grandes exploraciones del siglo XVI, cuando se trazaron los primeros mapas del Atlántico y los cartógrafos de entonces pudieron darse cuenta de la sorprendente correspondencia entre las costas de Africa y América del Sur. Por otro lado estaba la teoría propuesta alrededor de 1920 por el meteorólogo alemán Alfred Wegener (1880-1930) sobre la antigua existencia de un supercontinente original, que denominó Pangea (con un único océano que lo rodeaba: Panthalassa), el que habría terminado separándose en los continentes actuales por razones desconocidas. “Weneger mostró que estratos rocosos de un continente encajaban con los de otro aunque estuvieran ambos separados por el océano, y lo mismo ocurría con determinados vestigios del clima del pasado”. Estas y otras posteriores y contundentes evidencias geológicas, como las exploraciones de los océanos hacia 1950 que llevaron a descubrir que las rocas del fondo de éstos eran mucho más jóvenes que las continentales y que el suelo se expande hacia los costados a partir de las dorsales (formaciones características del fondo que forman parte de una cadena montañosa submarina de 60.000 km de longitud que se extiende a través de todos los océanos del mundo, a manera de costura, por donde fluye el magma que iría formando el suelo joven), así como el descubrimiento de rocas magnéticas de diferentes eras que apuntaban en direcciones distintas del polo norte magnético, terminaron convenciendo a la comunidad científica acerca de la deriva de los continentes, lo que vendría a demostrar la validez de la teoría propuesta por Wegener, tan rechazada en un comienzo por la geología oficial. Este convencimiento llevó al desarrollo en los años 70 y 80 de la moderna teoría denominada “tectónica de placas”, que explica la correspondencia entre rocas y fósiles y por qué los continentes variaron de clima en el pasado, y que propone “que la litosfera se encuentra dividida en nueve placas grandes y una docena de más pequeñas, sobre las cuales se trasladan los continentes”, y que se están renovando constantemente a lo largo de las dorsales oceánicas y simultáneamente destruyendo a medida que la corteza se hunde en el manto en las fosas profundas en los bordes de los oceános (proceso denominado subducción). No obstante, hasta la fecha nadie está seguro sobre qué es lo que mueve las placas, se especula que podría deberse al calor proveniente del centro de la tierra que provoca movimientos de convección en el manto viscoso bajo la corteza, o bien a la renovación de las placas en las dorsales oceánicas (La información anterior fue extractada de la Enciclopedia Visual La Tercera, La Tierra y Tú, publicada por el Diario La Tercera. Chile). 37

También podría ser que las placas que soportan los continentes se hubieran movido en la antigüedad drásticamente en un periodo perceptiblemente corto, desmembrando a Pangea,... por causa de un cataclismo de impacto.

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“Gracias a los recientes descubrimientos geológicos se ha reforzado la teoría de que la extinción de los dinosaurios hace 65 millones de años se debió al choque contra la Tierra de un enorme asteroide que hizo su colosal impacto en la península de Yucatán (México), provocando un desastre de tal magnitud que el planeta quedó sumergido en tinieblas por un largo lapso... Estiman los geólogos que en su momento de impacto (el asteroide) proyectó a la atmósfera una mezcla de vapores, gases liberados, polvo, residuos rocosos y metálicos cuyas sustancias más volátiles, suspendidas en el aire y mezcladas con el humo provocado por la frotación del asteroide con la atmósfera, envolvieron al planeta en una gigantesca nube de oscuridad por muchos años... Los restos incandescentes caídos sobre los bosques y pastizales provocaron pavorosos incendios que abarcaron más del 70% de los continentes, interrumpieron la fotosíntesis y redujeron prácticamente a cero el índice de oxígeno, lo que hizo imposible toda posibilidad de vida tal como estaba dada en la Tierra.” (Juan Carlos Arbuco, Revista Muy Interesante, N°80 Junio 1992). Ya en el año 1973 el Premio Nobel Harold Urey planteaba la posibilidad de que la colisión de un cometa con la Tierra destruyera a los dinosaurios e iniciara la división terciaria de las eras geológicas. Posteriormente, desde el año 1980 los eminentes geólogos, padre e hijo respectivamente, Luis y Walter Alvarez (el primero de ellos Premio Nobel de Física año 1968), de la Universidad de Berkeley, California, en EE.UU., sostienen que la extinción en masa fue causada por un enorme asteroide o cometa que cayó en la Tierra. Según ellos, la clave para sostener esta tésis es el Iridio, un elemento químico frecuente en los asteroides y muy extraño de encontrar en la corteza terrestre. Una anormal concentración de dicho elemento (hasta 500 partes por mil millones frente a las 0,03 que presenta la corteza terrestre como promedio) se encuentra en las rocas sedimentarias correspondiente al límite entre el Cretáceo y el Terciario –el límite K/T- en diferentes partes del planeta. Estos estratos coinciden sorprendentemente con la extinción de los dinosaurios, lo que llevó a estos científicos y sus colaboradores a inferir que habría una relación directa entre ese hecho y la colisión del supuesto asteroide. Walter Alvarez intenta reconstruir este acontecimiento ocurrido hace 65 millones de años: “Aproximadamente el 95 % de la atmósfera se haya por debajo de los 30 km de altitud; por tanto, según el ángulo con que el objeto se acercara a la superficie pudo haber necesitado únicamente uno o dos segundos para penetrar. El aire situado frente al cometa, al no poder ser desplazado, fue violentamente comprimido, generando uno de los estallidos sónicos más colosales jamás escuchado en este planeta. La compresión calentó el aire de una manera casi instantánea, haciendo que alcalzara una temperatura cuatro o cinco veces la del sol, y generando un destello de luz abrasadora durante el viaje del objeto, de un segundo, a través de la atmósfera. (Walter Alvarez, T. Rex and the Crater of Doom, (Tyrannosaurus Rex y el Cráter de la Muerte) Princeton University Press, 1997, p.15. Citado por Graham Hancock en su libro El Misterio de Marte, p.260, Editorial Grijalbo, serie Revelaciones, año 1999). Verschuur continúa: “Una hora después del impacto, el estruendo se oye en todo el mundo y los terremotos lo lanzan todo por los aires. Con una magnitud de 12 a 13 en la escala de Richter, el terremoto destroza la sólida roca mientras el suelo se retuerce. En todo el planeta retumba la sacudida sísmica. A medida que avanza, su energía empieza a concentrarse; al llegar a las antípodas, ésta se acumula, y la superficie del planeta se comba y se levanta 20 metros... A ochocientos kilómetros del impacto, un tsunami de más de un kilómetro de altura inunda toda Norteamérica, dando lugar a una serie de ondulaciones en la tierra que quedarán grabadas en los estratos geológicos durante los próximos 65 millones de años... Cien metros de depósitos arrastrados del fondo del mar cubren las islas y las regiones costeras del continente, y enormes cantos rodados, del tamaño de automóviles, aterrizan a 500 kilómetros del impacto, en un lugar que más tarde se conocerá como Bélice.” (Gerrit L. Verschuur, Impact: The Threat of Comets and Asteroids, Oxford University Press, 1996, p.10. Citado también por Graham Hancock en su libro El Misterio de Marte, p.261). “... Posteriormente, estudios de los sedimentos geológicos que marcan el final del cretácico apuntan a una enorme cantidad de partículas de hollín generada casi simultáneamente con el impacto gigante a consecuencia del incendio posterior a nivel mundial de la vegetación, mustia a consecuencia del calor generado por la colisión. Cálculos realizados por Carl Sagan (ver El Invierno Nuclear por Carl Sagan y Richard Turco) sugieren que un único incendio global desencadenado por el impacto, comenzó antes de que los elementos proyectados se sedimentaran al cabo de algunos años y se concluye que la radiación, debido a que las partículas de impacto arderían al precipitarse 38

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de nuevo sobre la Tierra, fue 100 veces más brillante que el Sol. El hollín resultante es mucho más que suficiente para sumergir a la Tierra en la más profunda oscuridad y bajar la temperatura más allá del punto de congelación.” (La Prensa On the Web, 23 de julio de 1998. La Prensa Honduras S.A. 1998 Derechos Reservados). También Jack Wolfe, de la Oficina Geológica Norteamericana, señaló en la revista científica Nature que fue en realidad un “invierno de impacto” lo que provocó la extinción de los dinosaurios al impedir el crecimiento de plantas, su principal fuente de alimentación. Estudiando hojas fosilizadas de Wyoming, Wolfe dijo que encontró que todas las plantas de tierra y mar murieron aproximadamente al mismo tiempo. Su estructura celular indica que perecieron por congelamiento y la etapa de desarrollo hace pensar que la fecha fue en junio. Formuló la hipótesis de que un enorme meteorito cayó en la península de Yucatán en lo que ahora es México y provocó gigantescas nubes de polvo y restos que impidieron el paso de la luz solar, como sucedería después de una explosión nuclear. La desaparición de la luz solar hizo que las temperaturas en todo el mundo cayeran desde un promedio de 19 grados centígrados a 10 grados bajo cero. Los lagos se congelaron y miles de especies de plantas perecieron. “...El invierno de impacto fue seguido por un periodo de calentamiento global al desintegrarse las nubes de residuos y propagarse por toda la atmósfera, reteniendo el calor solar como lo hacen el anhídrido carbónico y otros gases de invernadero en la actualidad. De tal modo es muy probable que las plantas que lograron sobrevivir a ese periodo glacial fueron eliminadas durante la posterior etapa de calentamiento, y con ellas habrían perecido los dinosaurios, dijo.” (El Diario Austral, Agosto 2 de 1991). Se ha acumulado información suficiente como para sospechar que el impacto principal se habría producido entre la península de Yucatán y el Golfo de México: En efecto, complementando las afirmaciones anteriores, investigadores de la NASA y de Geo Eco Arc Research en La Canada, California, identificaron una cadena semicircular “casi perfecta” de agujeros que parecen corresponder con el piso de un cráter gigantesco, de 306 km de diámetro y 10 km de profundidad, donde la mitad de dicho diámetro parece yacer en la península de Yucatán y la otra mitad en el Golfo de México. Kevin Pope de Geo Eco y sus colegas dijeron que los agujeros encontrados constituyen la “primera prueba de superficie” de un cráter, que denominaron Chicxulub. Pope manifestó que: “la edad aparente, localización y tamaño del presunto impacto en Yucatán lo hace como uno de los mejores candidatos del acontecimiento catastrófico global, aunque impactos múltiples permanecen como una posibilidad. Sin embargo, sólo el impacto de Yucatán podría haber tenido una consecuencia devastadora en el clima, los animales y la flora en la Tierra.” (El Diario Austral, Mayo de 1991). Por último, la agencia Ansa difundió el 18 de febrero de 2005 una publicación del diario Monitor de México, acerca del hallazgo en el cráter Chicxulub por parte de especialistas del Instituto de Geofísica de la Universidad Nacional Autónoma de México, de dos fragmentos de cinco y siete centímetros de longitud respectivamente, compuestos de un material extraterrestre consistente en iridio, ridio, paladio y rutenio: “No tenemos duda de que estos son los fragmentos del meteorito que provocó la evolución de nuestro planeta hace 65 millones de años y los análisis lo confirman”, afirmó la especialista Ofelia Morton. Este importante descubrimiento logró que a partir de entonces la Ciencia oficial cambiase su discurso en los medios de divulgación respecto de la causa de extinción de los Dinosaurios. “Las últimas investigaciones sugieren que el impacto habría provocado en norteamérica una tormenta de fuego que acabó de inmediato con la vida de este continente y que la posterior nube de polvo y humo que oscureció el planeta provocó la extinción total de los dinosaurios” (Michael Drosnin, El Código de la Biblia, pág. 203. Editorial Planeta, novena edición argentina, enero de 2000). Tenemos también otra versión religiosa, que dada la seriedad con que ha sido planteada es digna de ser analizada imparcialmente: La perteneciente a los Adventistas del Séptimo Día. Ellos creen que arquetipos de dinosaurios fueron creados por Dios al sexto día de la Creación y que éstos y sus posteriores variaciones genéticas –naturales y provocadas- convivieron con el hombre antediluviano, y que posteriormente al no ser incluidos por Dios dentro de las especies escogidas para protegerse en el Arca, perecieron con ocasión del Diluvio. Se basan en que la palabra hebrea remes utilizada en Génesis, cap.1 vers 24 y 25 para uno de los tres grandes grupos de animales que se mencionan allí se traduce comúnmente como reptil, y que tanto las versiones griegas y latinas de la Biblia -a pesar de algunas traducciones de este vocablo 39

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como serpiente- la traducen mayoritariamente como reptil. Por otro lado, argumentan que tal designación abarcaba a todo tipo de reptiles incluyendo a los dinosaurios, puesto que por su brevedad el relato del Génesis sólo puede referirse a categorías muy generales de animales, siendo prueba de ello que remes aparezca junto a “animales de la tierra” y a “ganado”. Por otro lado, argumentan que Dios no fue el autor de todos los dinosaurios, especialmente de los terribles depredadores. Basan su afirmación en un concepto por cierto muy bíblico y plausible: A que la palabra hebrea min utilizada en el génesis tiene un significado general al referirse a las especies de animales, a que Adán habría dispuesto de muy poco tiempo para nombrar a todos los animales creados y a que, con ocasión del Diluvio, es prácticamante imposible que cupieran en el Arca todos los representantes de la gran variedad de animales terrestres y aves hoy conocidas. De acuerdo con ello, Dios habría creado a los animales en un nivel taxonómico muy general, tal vez a nivel de familia, es decir, habría creado solamente los arquetipos de los animales actuales, pero dotados de la posibilidad de producir variaciones al reproducirse, dentro de ciertos límites. “El Creador proveyó a los seres vivos de una información genética superior a la indispensable, tal vez lo hizo previendo la posibilidad de la alteración de la naturaleza como consecuencia del pecado. La información genética que no se utiliza está disponible para la sucesivas adaptaciones y para producir la gran variedad de formas que podemos observar hoy en día en la naturaleza”.(Carlos F. Steger, Los Dinosaurios y la Inspiración. Revista Adventista. Edición de Enero de 2004). ¿Cómo surgieron entonces los dinosurios depredadores? En la Creación, Dios produjo animales herbívoros, no carnívoros. (Génesis, cap.1 vers.30). Pues bien, los adventistas postulan que con ocasión de la desobediencia de Adán y de Eva, la Tierra quedó bajo la maldición del pecado y comenzó paulatinamente a producir variaciones y/o alteraciones genéticas tales como que de entonces en adelante la serpiente se arrastraría sobre su pecho, la mujer daría a luz con dolor, la tierra produciría “espinas y cardos”, etc. Que el Hombre perdió su dominio sobre la Naturaleza y que ésta pasó al dominio del Adversario, transformado así en “el dios de este siglo” (2 Corintios, cap.4 vers.4) o en “el príncipe de este mundo” (Juan, cap.12, vers.31), quien, por su cuenta o utilizando la gran capacidad intelectual del hombre antediluviano degradado, comenzó a manipular genéticamente a las especies vivas para producir las variaciones perniciosas entre las cuales estuvieron los dinosaurios depredadores. Entonces, postulan que aquellos perecieron con ocasión del Diluvio, puesto que fueron “amalgamas” o alteraciones genéticas de las cuales Dios no habría sido el autor, y que por lo mismo no permitió su ingreso al Arca de Noé. Pues bien, suponiendo que el hombre antediluviano hubiese tenido la capacidad física e intelectual para producir cruzamientos tales y para mantenerlos a raya, esto no explica cómo con el gran número de estos grandes y peligrosos animales –repartidos por toda la Tierra- hubieran podido sobrevivir las especies mamíferas incluyendo a la humana, pues se ha demostrado que los dinosaurios constituyeron la especie animal dominante y que el entorno ecológico en el que vivieron fue totalmente diferente al de éstas. También está la evidencia palenteológica de la gran antigüedad de sus restos fósiles en relación a la de los mamíferos, tanto ya desaparecidos como los actuales. Aunque la teoría adventista da pie a considerar que el hombre antediluviano pudo haber estado en condiciones de producir alteraciones genéticas en los animales de entonces, de ningún modo explica cómo un mundo anterior con especies dominantes en poderío y en número, totalmente diferente, pudo haber cohabitado con la raza humana y con las especies de animales introducidos al Arca. Dios por cierto pudo haber creado reptiles de todo tipo, y es posible que muchos se hayan vuelto feroces después de la rebelión del Hombre, como ocurrió con los otros animales, pero a la escala humana de entonces (el hombre antediluviano pudo haber tenido una estatura muy superior a la del hombre actual, pues las condiciones geológicas y climáticas debieron haber sido entonces mucho más benignas y aquella raza debió haber poseído durante mucho tiempo gran parte de las características originales que describe la Biblia). Los Dinosaurios como especie estaban más allá de la escala humana (el Tiranosaurio Rex por ejemplo, medía más de 18 metros de altura) y por lo mismo habrían acabado en poco tiempo con ella y con los animales, mamíferos, aves, peces y reptiles creados por Dios. Debido a ello, los adventistas deberían considerar la posibilidad de que los animales que no entraron al Arca no fueran los Dinosaurios, sino las mutaciones o las alteraciones genéticas de

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animales del ecosistema del hombre antediluviano, y aquellas especies (como los osos de cuatro metros de altura de Norteamérica, los tigres dientes de sable, los mamuts, mastodontes, etc.) que por su gran tamaño ya no podrían ser controladas por una raza humana cada vez más débil y de menor estatura que poblaría la Tierra después del Diluvio. Los Dinosaurios, por sus características, no pudieron haber sido producto de la creación de animales que menciona el Génesis. Finalmente, los adventistas olvidan en su razonamiento un hecho importante: Según la Biblia, el pecado había penetrado en el Universo mucho antes de la creación del Hombre. El enemigo de Dios mencionado en el Libro se había rebelado en un tiempo sideral anterior a ella, quizás miles de años antes. La Creación del Hombre en la Tierra tiene lugar después de un juicio divino que tuvo como resultado el encierro del Adversario y sus seguidores en este planeta. Por ese sólo hecho ya la creación podría haber estado produciendo “espinas y cardos” en un ecosistema anterior, y por lo mismo tal ecosistema pudo haber sido destruido y sepultado por Dios antes de la creación del Hombre, como lo evidencia el estado de la Tierra antes de ese suceso: “desordenada y vacía” (Génesis, cap.1 vers.2). Según cita Von Daniken en su obra El Oro de los Dioses, (Ed. El Caballito, 1976) pág. 198) ”...en un congreso de químicos en Los Angeles, California, el doctor John Lynde Anderson, de Chattanooga, Tennessee, comunicó que sus experimentos con el isótopo radiactivo C-14 del Carbono habían sido discrepantes con mediciones efectuadas anteriormente, las fechas hasta ahora admitidas para distintos objetos y calculadas por este método no coincidirían con las obtenidas por él en sus experiencias.” También el método inventado por E. H. Willis, H. Hauber y K.O. Munich, consistente en la comparación de los anillos concéntricos de las grandes secoyas californianas con relevamientos obtenidos con el Carbono 14, revela disparidades considerables con este último cuando se trata de épocas muy remotas. Se ha concluido que desde el año 1500 a.C. hacia atrás en el tiempo, las diferencias comienzan a manifestarse de manera cada vez más notoria: “Por ejemplo, el año 3250 según la prueba del C14, corresponde en realidad al año 4000; el 3750 al 4625; el 4000 al 4825; el año 4250, fijado por el C14, al año 5250”. (Fuente: Jadwiga Pasenkiewicz, Los Soberanos de los Mundos Perdidos, pág.264, nota al pie citando a Mandel, G., autor de La Civiltá della Valle dell’Indo, Sugarco, Milán, 1975. Págs. 42-46). Lo mismo podría ser válido para las mediciones del tiempo geológico realizadas utilizando el método del Uranio 235 (transmutación del Uranio al Plomo) que ha venido a reemplazar al del C14, ya que este último tiene un tope de 65.000 años, periodo en el cual termina su proceso de descomposición radiactiva. Para una mayor fundamentación, recomendamos al estimado lector consultar el libro Cronometría – Consideraciones Críticas por varios autores, (Editorial Clie, Terrassa . Barcelona, España, 1987) el cual puede consultarse gratuitamente en línea a través del sitio web www.sedin.org.libroscc.html. 40

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respecto, es útil tener en cuenta una reflexión, que el autor de esta obra comparte en cierta forma: Damien Royce y Jason Zolot, autores de un panfleto titulado Did God Destroy the Dinosaurs? (¿Destruyó Dios a los Dinosaurios?), argumentaron que el mundo que ocuparon los grandes saurios fue, en efecto, el que existió antes de la creación bíblica: “un mundo de pesadilla, horrendo e infernal, empapado en la sangre de la violencia, la muerte y la destrucción, habitado por criaturas grotescas y monstruosas”. Royce y Zolot apuntan que basta con visitar cualquier museo o parque de ciencias para comprobar su teoría de que "algo andaba mal" con el mundo de los dinosaurios y los reptiles alados y marinos. “Es como si no fuesen criaturas de este mundo”, escriben, “sino fenómenos de la Naturaleza, caricaturas monstruosas de otras creaciones y de la vida en sí... el resultado de un chiste obsceno practicado por un bromista perverso”. Los dos autores de Did God Destroy the Dinosaurs? insisten en que la versión hebrea original del Libro de Génesis dice que “la tierra se encontraba en un estado caótico y confuso” antes de la creación divina, y puesto que Dios no puede ser autor del caos, dicho desorden fue causado por una fuerza ajena a la voluntad divina. El Génesis, según Royce y Zolot, no describe la creación del mundo, sino muy al contrario, su reparación. (Extractado de: CONTACTO, Boletín Mensual de Fenómenos Extraños, N°57, mayo 2003, Editado en internet por Jessica Vanesa Parmigiano y Carlos Alberto Lurchuk. http://dragoninvisible.com.ar/contacto)

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Estos argumentos concuerdan además con una idea muy difundida entre los pueblos del antiguo Oriente: Que antes de la creación había sólo un caos de tinieblas que lo cubrían todo como aguas amenazantes (nota basada en los comentarios al margen de la versión bíblica Reina-Valera 1995, Edición de Estudio, de las Sociedades Bíblicas Unidas). 42

Es posible también que el proceso creador narrado por Moisés haya sido relativamente reciente, puesto que esto no contradice la antigüedad de las rocas de la Tierra si consideramos que ésta pudo en realidad ser creada -según la Biblia- muchísimo tiempo antes. Tomando debidamente en cuenta las alteraciones que pudieran presentar los actuales métodos radiactivos de datación para la interpretación de restos arqueológicos, y que la Biblia podría encerrar todavía algunas claves para interpretar correctamente los periodos de tiempo en ella mencionados, podríamos estar hablando –por qué no- incluso de unos pocos milenios antes de la era cristiana. En realidad, si se sigue literalmente la cronología de los descendientes de Adán a través de su tercer hijo Set, hasta Noé antes del Diluvio (Génesis, cap.5), después la descendencia de Noé a través de su hijo Sem hasta Abram (Génesis, cap.11, vers.10-23), luego la huella del linaje de Abram (Génesis, cap.12) y de ahí en adelante a través del Antiguo Testamento la cronología de la descendencia de éste hasta llegar a Jesucristo, más las consideraciones históricas respecto de los calendarios hebreo, romano, Juliano y el Gregoriano actualmente en uso, podríamos llegar a conclusiones semejantes a la del arzobispo irlandés James Ussher (1581-1656), quien después de un largo y acucioso estudio bíblico llegó en 1650 a la conclusión de que el mundo actual fue creado el domingo 23 de octubre del año 4004 a.C., y que el Diluvio ocurrió el año 2349 a.C. De acuerdo con su interpretación, la historia humana tendría a la fecha aproximadamente 6.000 años. Sin querer parecer fundamentalistas, no deja de ser interesante considerar –al menos en su aspecto simbólico y dentro de la fenomenología de carácter anómalo que tratamos en este libro-, las conclusiones de Ussher si se tienen en cuenta algunas profecías bíblicas que hablan de un milenio de paz posterior a la segunda venida de Jesucristo a la Tierra (Ver Apocalipsis, cap.20). ¿No tendrán alguna relación los siete días de la semana de la Creación, cuyo séptimo día fue consagrado al descanso, con posibles siete milenios de trabajosa historia humana, cuyo séptimo milenio significaría el ansiado descanso de la Humanidad, sobre todo si consideramos el pasaje bíblico que directamente en relación con tiempo del fin- dice a través del apóstol Pedro: “Pero, amados, no ignoréis que, para el Señor, un día es como mil años y mil años como un día.” (2°Pedro, cap.3, vers.8)? ¿Es que podríamos estar a las puertas del comienzo del séptimo y último milenio de la actual historia humana? 43

Cabe aquí mencionar que producto de esta caída, el ser humano -además de la inmortalidadhabría perdido también gran parte de sus cualidades físicas y mentales intrínsecas. Ya hemos visto en este capítulo que la raza humana no sería el resultado de un largo proceso de evolución, sino que habría sido conformada desde el momento de su creación como un todo orgánico y psíquico muchísimo más elevado de lo que es actualmente y que con el correr de los milenios se habría ido degradando hasta el punto que algunas de sus manifestaciones actuales son del todo inexplicables, no encajando en el concepto evolucionista, el cual no puede explicar cómo un organismo puede manifestar y/o desarrollar capacidades que no ha llegado todavía a utilizar. La ciencia ha comprobado por ejemplo, que en general el 90% de nuestra capacidad cerebral está disminuida, capacidad que en determinadas personas se encuentra un poco menos atrofiada y se manifiesta ocasionalmente en fenómenos tales como capacidad de hacer cálculos matemáticos con rapidez asombrosa, memoria excepcional, intuición superdesarrollada, etc., o en otros considerados paranormales como precognición, levitación, telepatía, transmigración de la conciencia, y más. Incluso el conocido fenómeno del “áura” o luminiscencia que se puede detectar alrededor de los cuerpos vivos mediante la famosa “Cámara Kirlian” (o por personas de elevada sensibilidad psíquica) podría ser el remanente de una capacidad física perdida, propia de los cuerpos inmortales: un manto luminoso original mucho más potente que cubría al ser humano en su totalidad en sus inicios, como una vestimenta de luz. Encaminando esta última especulación hacia lo que sugieren los antiguos escritos judeo-cristianos, valgan las siguientes preguntas: ¿Por qué, según narra la Biblia, Adán y Eva al caer en rebelión y perder por ello su codición de inmortalidad, se dan cuenta recién entonces que estaban 44

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físicamente desnudos y tuvieron que cubrirse con los vestidos de pieles que el Creador les proporciona? (Génesis, cap.2 vers.25 y cap.3 vers.7 y 21, pieles que dicho sea de paso las obtiene Dios de un animal inocente que tuvo que sacrificar por causa de ellos, simbolizando con este acto el futuro sacrificio del Cordero para cubrir la desnudez espiritual de toda la Humanidad por causa de la rebelión) ¿Por qué Moisés tenía el rostro brillante cuando descendió del monte Sinaí? (Exodo, cap.34 vers.29-35) ¿Por qué Jesús se transfiguró en el monte delante de sus discípulos más directos, cubriéndose de luz, como también estaban vestidos de luz Moisés y Elías que descendieron a conversar con él desde la nube luminosa que descendió sobre ellos en aquella oportunidad? (Mateo, cap.17. vers.1-6). Es esclarecedor constatar en la Biblia que Moisés falleció en el monte Nebo a la entrada de Canaán, “Allí murió Moisés,... Y lo enterró en el valle, en la tierra de Moab,... y ninguno conoce el lugar de su sepultura hasta hoy.” (Deuteronomio, Cap.34 vers.1-6) y que después Dios lo resucitó, lo que es corroborado por el Nuevo Testamento en palabras del apóstol: “... cuando el arcángel Miguel luchaba con el diablo disputándole el cuerpo de Moisés” (Judas 9), y que a Elías se lo llevó “... al cielo en un torbellino.” (2 Reyes, cap.2 vers. 11) sin haber fallecido, por lo que ambos al momento de descender ante Jesús sobre el monte de la transfiguración, siglos después, ya eran seres inmortales, lo que explicaría sus vestimentas de luz. CAPÍTULO 5 Es importante destacar que cientos de años antes que se formara la nación judía, este linaje sabía ya del sistema ritual de los sacrificios a Dios de animales sin defecto que prefiguraban el sacrificio del Mesías, como lo ejemplifican el que realizó Noé después del Diluvio (Génesis, cap.8 vers.18-20) y Abrahám luego de la experiencia traumática que le significó el casi tener que sacrificar a su hijo Isaac a Dios (Génesis, cap.22, vers.1-14) para que a través de él pudieran las generaciones siguientes comprender el gran sacrificio que haría el Creador con el propio: “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo Unigénito, para que todo aquél que en él crea no se pierda, sino que tenga vida eterna.” (Juan, cap.3, vers.16). También conocían la ley moral, los diez mandamientos, como lo demuestran las experiencias de Abrahám en Egipto y en Gerar cuando hizo pasar a Sara su esposa como hermana para evitar que lo mataran para arrebatársela debido a su hermosura. Tanto el Faraón como posteriormente Abimelec rey de Gerar -quienes la habían tomado para sí sin saber que era su mujer-, al enterarse de ello se la devolvieron de inmediato. En palabras de Abimelec a Abrahám (aludiendo al adulterio que pudo haber cometido): “¿En qué pequé yo contra ti, que has atraído sobre mí y sobre mi reino tan gran pecado?” (Génesis, cap.20, vers.9). Ver el caso del faraón en Génesis, cap.12, vers 10-20. Comparar estos ejemplos con Génesis, cap.26, vers. 6-11, en que se relata una experiencia similar ocurrida entre Isaac, hijo de Abrahán, y el mismo Abimelec rey de Gerar, debido a Rebeca su mujer. 45

Antes de continuar con este razonamiento, y a fin de no confundirnos respecto de lo que sigue, es de suma importancia analizar otros significados de este pasaje bíblico. Para ello nos valdremos de algunos alcances sugeridos por una gentil lectora -que para mantener su privacidad sólo denominaremos Lina, y a quien el autor manifiesta su profundo agradecimiento- en un interesante comentario suyo al borrador de este libro. Ellos están basados en las investigaciones de un famoso astroarqueólogo, el académico israelí Zecharia Sitchin, autor de The Earth Chronicles (Las Crónicas de la Tierra), obra traducida a 14 idiomas en una serie de siete volúmenes (ver www.sitchin.com), en los que este erudito cubre una variedad de temas de la mitología sumeria, tejidos alrededor de una supuesta raza avanzada de extraterrestres conocidos como “Anunnaki” (“los que vinieron del cielo a la tierra”), y cuyas teorías se contrastarán en el contexto de nuestra exposición en una nota al final de este capítulo. Respecto del pasaje bíblico en cuestión, hay diferentes traducciones, en las que, dependiendo de cual sea, el texto toma distinta conformación. Por ejemplo, en otra versión bíblica se lee “Los gigantes aparecieron en la tierra cuando los hijos de Dios se unieron con las hijas de los hombres para tener hijos con ellas, y también después. Ellos fueron los famosos héroes de los tiempos antiguos”, y en otra más se lee “existían entonces los gigantes en la tierra, y también después, cuando los hijos de Dios se unieron a las hijas de los hombres y les engendraron hijos. Esos son los héroes famosos muy de antiguo”. Según las acabadas investigaciones de Sitchin, la versión original de este relato es como sigue: (Fuente: Zecharia Sitchin, “El 12vo Planeta”) “Los nefilim estaban sobre 46

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la Tierra, en aquellos días y también después, cuando los hijos de los dioses cohabitaban con las hijas de los Adán, y ellas les daban hijos. Ellos fueron los poderosos de la Eternidad - El Pueblo del shem.” Sólo recientemente se ha permitido el término original hebreo nefilim en las ediciones bíblicas, y esto es debido a que, por mucho tiempo, la expresión “Los nefilim estaban sobre la Tierra” se tradujo como “Había gigantes sobre la tierra”, siendo ésto un error según Sitchin, dado que “Nefilim” resulta ser un derivado de la raíz semita NFL (“Ser lanzado abajo”), así que el verdadero significado del versículo sería “Aquellos que fueron arrojados a la Tierra”. Por otro lado, el pasaje “el pueblo (gente) del shem”, como sería de esperar, se tradujo como “la gente que tenía un nombre”, y, de ahí, “los hombres famosos”, dado que “Shem” significa “nombre”. Pero resulta que el término “shem” posee otro significado aún más determinante a la hora de darle un sentido lógico a la frase: “Shem = nave”. Así que el relato se lee: “Los caídos estaban sobre la Tierra, en aquellos días y también después, cuando los hijos de los dioses cohabitaban con las hijas de los Adán, y ellas les daban hijos. Ellos fueron los poderosos de la Eternidad - El Pueblo de la(s) ‘nave(s)’”. A pesar, y en su contexto pareciera lógico, que los teólogos contemporáneos y los eruditos bíblicos hayan preferido evitar estos molestos versículos, justificándolos alegóricamente o, simplemente, ignorándolos por completo, los escritos judíos de la época del Segundo Templo reconocieron en estos versículos los ecos de antiguas tradiciones sobre los “ángeles caídos”. Algunos de los más antiguos trabajos eruditos llegaron a mencionar los nombres de estos seres divinos “que cayeron del Cielo y estaban en la Tierra en aquellos días”: Sham-Hazzai (“centinela del shem”), Uzza (“poderoso”) y Uzi-El (“poder de Dios”). De ser así, el versículo en cuestión, y en concordancia con el contexto de lo que exponemos en nuestro libro, debería poder leerse perfectamente de la siguiente manera: “Los ángeles caídos estaban sobre la tierra, en aquellos días y también después, cuando los hijos de Dios [o de Elohim = Los Señores] cohabitaban con las hijas de los hombres, y ellas les daban hijos. Ellos [los ángeles caídos] fueron los poderosos de la Eternidad, el pueblo de las naves”. Es decir, de esta traduccción se pueden inferir tres cosas, perfectamente concordantes con lo que exponemos en este libro: a) Que los ángeles caídos –o fuerza contraria que hemos venido comentando- estaban en la tierra en aquella lejana época y eran el pueblo poderoso de la eternidad, el de las naves, que habían sido “arrojados a la Tierra” b) que se hacían ya notar influenciando a los “hijos de Dios” (es decir, al linaje de Set) para que se contaminaran espiritualmente mezclándose en nupcias con las hijas de los hombres cuya conducta de vida se apartaba de la Ley Moral que ellos obedecían, y c) que no debemos descartar que los hombres y mujeres del linaje de Set, al guardar fielmente las leyes morales y de salud, tendrían que haber sido por lógica aún de elevada estatura y fortaleza física (verdaderos gigantes respecto de los demás hombres), y que muchos de sus representantes podrían haber sido en la antigüedad personajes de renombre, dada sus sobresalientes cualidades físicas, mentales y espirituales. Por lo tanto, podemos asumir que –a pesar de posibles errores de traducción, influenciados por los preconceptos de sus autores- ambas versiones, las tradicionales y la de Sitchin, no se contradicen, sino más bien se complementan. Este hecho hay que tenerlo muy en cuenta, pues como veremos más adelante, las diferentes traducciones de la Biblia a las que hoy tenemos acceso no habrían sido fruto de la casualidad. Jadwiga Pasenkiewicz, Los Soberanos de los Mundos Perdidos, página 11. Editorial Kier. Edición de 1992. 47

La Atlántida según recoge Platón en sus Diálogos, habría desaparecido bajo las aguas “del verdadero óceano” (el Atlántico) junto con todos sus habitantes, en un aciago día de grandes lluvias y terremotos. ¿Pero qué evidencias –mitológicas, históricas, geológicas y geográficas- hay acerca de su existencia y de su real emplazamiento? Para comenzar, son de sumo interesantes las observaciones que hace Charpentier (ver Louis Charpentier, Los Gigantes y su Origen, Colección Enigmas del Universo, de Editorial Bruguera S.A. Segunda edición, noviembre 1972. Argentina), respecto de las extraordinarias coincidencias entre: a) la mitología griega sobre los nombres y los lugares geográficos en la expedición de Herakles (Hércules) para robar las manzanas de oro del Jardín de las Hespérides en las cercanías del lago 48

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Tritón, b) el relato que hace el sacerdote egipcio de Sais a Solón respecto de la batalla entre griegos y atlantes y de los lugares geográficos de emplazamiento de la Atlántida y sus colonias, y c) la geografía y los nombres del supuesto lugar de los hechos narrados en los puntos anteriores, la actual región de Marruecos, situada en el Africa nor-occidental: a) El mítico héroe, hijo de Zeus, para llegar a su destino pasa por Iberia (donde enfrenta previamente a los ligures, que de hecho fueron los habitantes de todo el occidente europeo desde el Neolítico hasta la invasión de los celtas, y cuyos descendientes fueron mencionados por Juliano en su Historia de las Galias) hacia Africa, a través del itsmo que existía entonces y que actualmente constituye la zona marítima del Estrecho de Gibraltar, donde debe enfrentarse con el gigante Anteo, hijo de Atlas, quien a su vez era hijo del dios del mar Poseidón. Este gigante colgaba en el templo de Poseidón -que Atlas había levantado a orillas del Tritón (lago cuyo extremo occidental habría estado constituido por este istmo que unía Iberia con Africa)- las cabezas de los extranjeros que se atrevían a penetrar en su reino. Cuenta la mitología que tras vencer a Anteo, ahogándolo, Hércules rompe el itsmo con la fuerza de sus poderosos brazos, separando Iberia de Africa (cataclismo que seguramente coincidió con el hundimiento de la Atlántida, pues de ahí Hércules desciende según la mitología a los infiernos, donde desaparece). b) A su vez, el sacerdote egipcio de Sais relata a Solón la guerra entre los hijos de Poseidón (los atlantes) y los hijos de Zeus (los griegos), siendo los primeros originarios de la isla Atlántida situada en el centro del “mar Atlántico”, más allá de las “columnas de Hércules” (observemos que en la época de Platón se denominaba así a los montes Calpe, del lado de Iberia, y Abyla, del lado de Africa, límites del estrecho de Gibraltar). Relata Platón que “... los viajeros de aquellos tiempos podían pasar desde aquella isla [la Atlántida] a otras islas y desde éstas podían alcanzar el continente en la orilla opuesta de aquél mar”. Como bien acota Charpentier, “...Platón, que lo habría revelado en alguno de sus demás escritos, no conocía ni América ni las Antillas, y Critias tampoco, sin que Platón lo hubiese sabido. Y Solón tampoco debía saberlo. Están hablando como sacerdote de Sais, que, a su vez, se basa en los archivos de su templo. Pero si estos archivos son exactos, geográficamente, respecto a las Antillas y a América, ¿por qué tenían que ser falsos respecto de la Atlántida? Además, el sacerdote recalca claramente que los atlantes habían creado colonias tanto en tierras de Europa como en las de América... ¿No son reveladores los nombres? Atlantes y Anteo, cerca del Atlas; las islas del Oeste también son las Antillas... El Atlántico es el mar de los atlantes... Todo esto no podía surgir de la imaginación de Platón.” (ibid. Pág. 28). Por otro lado, dice Charpentier “... deberíamos recordar que Neth, el dios egipcio al que estaba dedicado el templo de Sais, era asimilado por los griegos a su Diosa Atenea... Y la leyenda dice que Atenea nació a orillas del lago Tritonis.” (ibid. Pág. 34). c) Por último podemos observar admirados, que de un modo u otro la mitología griega y la supuesta leyenda egipcia de la Atlántida, están de acuerdo con el terreno, y a miles de kilómetros de distancia. Por ejemplo, como dice el mismo autor “Las Hespérides, como su nombre indica, son las Hijas de Poniente, las hijas del extremo oeste. Son las hijas del Atlas, que es a la vez una montaña y un dios (atlante). No es forzar mucho la leyenda ver en ella los epónimos [lugares geográficos] de unas tribus del Atlas. Después de todo, aún en nuestros días, a los bereberes se les llama “hijos del Atlas”... Como mínimo sería asombroso, aunque se tratase de una sencilla fábula griega que, los autóctonos (en este caso los bereberes de la Tingitania) hubiesen conservado, hasta transmitido a los conquistadores romanos, el recuerdo de los lugares en los que Hércules estableció su campamento, donde Anteo sucumbió y fue sepultado, y en el que se encontraba el Jardín de las Hespérides. Todo ello, leído sobre el terreno, coincide en forma precisa, con los datos de un cuento creado en todas sus piezas por gentes que lo ignoraban todo sobre la región... ¿Es posible que este Marruecos, cuyas altas montañas tienen el nombre de uno de los reyes de la mítica Atlántida y de uno de sus hijos, Anteo, ... ese Marruecos cuyos habitantes se llamaban atlantes cinco siglos antes de Cristo, no hubiese sido una posición de repliegue o la última colonia de esos atlantes cuya isla existía aún en tiempos de Hércules?” (ibid. Pág. 19, 22 y 23). Por otro lado, las actuales investigaciones geológicas, históricas y linguísticas han venido a corroborar el relato de Platón respecto a la civilización atlante y a la ubicación del archipiélago y su isla principal la Atlántida en el oceáno, “más allá de las columnas de Hércules”. Si en las islas Azores, prácticamente al centro del Atlántico, se desciende a una profundidad de 300 a 600 metros en el entorno submarino que las rodea, se obtiene en su altiplanicie sumergida las dimensiones de una inmensa isla-continente, cuya topografía es completamente distinta de la

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llanura abisal del oceáno. Ya a los 150 metros aparecen accidentes geográficos similares a las zonas emergidas; es decir, montañas, valles, bahías, itmos, penínsulas, etc., en una extensión superior a la de Portugal. Incluso a profundidades mayores (1.500 metros) se encuentran playas de arena, las que sólo pueden formarse geológicamente a la orilla del mar. Al respecto, atendamos a las siguientes informaciones extractadas y compendiadas del portal internet MSN durante 2001: a) Según las Actas de la Academia Francesa de Ciencias, el geólogo francés Jacques CollinaGirard acaba de localizar la isla hundida de la Atlántida al oeste del estrecho de Gibraltar, en el lugar exacto en que Platón la situó, en el siglo IV a.C. "Curiosamente, nadie había tomado en serio la localización más evidente que sugieren los textos de Platón", precisamente los diálogos "Timeo" y "Critias", en los que se encuentran las primeras descripciones de la Atlántida y de su desaparición en base a relatos recogidos en Egipto”, declaró a la AFP Jacques Collina-Girard, autor de la investigación publicada en la revista de la Academia Francesa. Los trabajos de Collina-Girard, especialista de morfología marina de la Universidad de Aix-Marsella (sur de Francia) que estudia en particular los últimos 20.000 años, tenían en principio como objeto los movimientos de población entre Europa y el norte de Africa en la última era glacial. Para comprender si los pueblos del paleolítico pudieron atravesar el estrecho, el científico hizo un mapa de lo que debía ser la costa de Europa en la época, cuando el nivel del mar era 130 metros inferior al actual. Su reconstitución reveló la existencia de un antiguo archipiélago, con una isla situada precisamente donde señalan los textos de Platón sobre la Atlántida. (Fuente: AFP. La cursiva es nuestra). b) Estos hallazgos podrían confirmar las investigaciones y descubrimientos del destacado y polémico investigador hispano nacido en Cuba, Georgeos Díaz Sánchez, Fundador y Director de las célebres revistas "Arqueología y Enigmas de la Historia", “Arqueología Sin Fronteras", "ArqueoHistoria", "La Esfinge: Revista de Egiptología", "Canaán: Revista de Arqueología Clásica", "Atlantis: Enigmas y Misterios del Pasado", "Enigmas de las Antiguas Civilizaciones" y "Revista de Egiptología: Osiris", quién viene defendiendo en sus publicaciones y otras muy populares, desde 1996, que la Civilización Atlante de Platón no sólo era tan real como la Troya de Homero, sino que ésta debió estar en algún punto frente a las Columnas de Hércules o Estrecho de Gibraltar, tal y como afirmaba Platón. La revisión de las traducciones convencionales de los diálogos de Platón que ha emprendido el polémico investigador hispano-cubano están deparando muchísimas sorpresas, anacronismos y grandes contradicciones con aspectos de la Historia que hasta hoy se tenían como incuestionables. Al respecto, Díaz Sánchez ha detectado en los diálogos de Platón la clara mención de elementos arqueológicos que siempre se habían tenido como invenciones de los romanos en épocas muy posteriores a los tiempos de Platón. Muchos de esos monumentos descritos por Platón se encuentran en la península ibérica aún hoy en día, la mayoría de ellos considerados o confundidos como de fabricación romana. Georgeos Díaz ha descubierto también una clave bilingüe en los textos de Platón, que le ha permitido reconocer la posible filiación de la lengua de los atlantes dentro del grupo de las antiguas lenguas indoeuropeas, anteriores a la propia lengua griega y que hasta la fecha había pasado inadvertida por los especialistas anteriores. Como extensión de sus investigaciones está preparando una expedición que tendrá como objetivo la exploración de algunos puntos concretos de las aguas que van desde el Estrecho de Gibraltar, pasando por Cádiz y Huelva hasta las costas Atlánticas del Africa Noroccidental y la Islas de Madeira; área donde ya están apareciendo restos de ciudades sumergidas a unas profundidades coincidentes con los antiguos niveles de la costa de hace más de 7000 años. La teoría de la Atlántida entre Iberia y África, la más antigua de todas ya fue postulada desde la Edad Media y fundamentada científicamente por primera vez por el genial y lamentablemente olvidado historiador español Juan Fernández Amador de los Ríos en el año 1925 con su magnífica y erudita obra "Atlántida: Estudio arqueológico, histórico y geográfico". Sin duda alguna debería ser considerado y reivindicado como el auténtico padre de la tesis. Varios años después, en 1928, la arqueóloga Elena María Whitshaw realizó un interesante trabajo en el Suroeste de Andalucía que dio como resultado el libro "Atlantis en Andalucía". Ahora, esta vieja tesis podría resurgir del olvido gracias a la ingente labor de investigadores como el filólogo castellano Jorge María Ribero-Meneses, la arqueóloga norteamericana Maxine K. Asher, el geólogo francés Collina-Girard de la Academia Francesa de la Historia y el escriptólogo Georgeos Díaz de The Epigraphic Society International. (Fuente: María Fdz-Valmayor). Las noticias del portal MSN son reveladoras. No obstante, hay que considerar que Georgeos Díaz

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Sánchez postula que la Atlántida, tal y como la describe Platón, habría sido una civilización de la edad del bronce con características propias de la época magdaleniense, y no una supercivilización tecnológica como se plantea en el presente libro. Basa sus conclusiones en el análisis del libro Diálogos de Timeo a Critias de Platón, específicamente en una palabra egipcia utilizada por Timeo al referirse a la antigüedad de la Atlántida, tal como la escuchó Solón de los sacerdotes egipcios de Sais, y que por lo tanto su antigüedad aproximada sería de 2.000 años a.C. y no 9.000 años a.C. Si bien sus investigaciones al respecto son muy acuciosas y coherentes, a juicio del autor tienen el defecto de que se basan sólo en este parámetro y en la detallada descripción que da Platón de la Atlántida en su libro, que la refleja como del tipo cretense o minoica. La debilidad de su teoría se puede plantear en tres aspectos: a) Que también es posible que Solón haya escuchado el vocablo egipcio que expresaba precisamente la antigüedad de 7.000 años antes de esa época (tengamos en cuenta que Solón añade que según el sacerdote egipcio, en tiempos de la Atlántida existía la verdadera Grecia, mucho más adelantada que la de su época), b) Que Solón, Timeo o el mismo Platón hubiesen adaptado la descripción de la Atlántida a los parámetros culturales que se manejaban entonces, para hacerla acorde con los conceptos y paradigmas de su época, lo que le permitía mostrarla en términos comprensibles a sus contemporáneos sin arriesgar además un probable desprestigio al intentar describir lo que se desconocía y frente a lo cual no se poseía un lenguaje descriptivo como el de nuestros días, y c) las contundentes evidencias arqueológicas que muestran por toda el área geográfica influenciada por aquella civilización, restos antiquísimos que implican el uso de tecnologías incluso aún hoy no descubiertas. En todo caso, las investigaciones de Georgeos Díaz Sánchez tienen el gran mérito de usar un planteamiento que no choca con el fuerte dogmatismo de los pontífices de la ciencia actual y puede por lo tanto interesarlos en investigar seriamente la existencia de la mítica Atlántida. Si lo logra y se destinan recursos para su definitivo descubrimiento, lo demás vendrá por sí solo, y él tendrá ganado meritoriamente un destacado lugar en la Historia. Un coronel británico retirado, James Churchward, durante su estadía en la India, conoció a un monje hindú que poseía unas misteriosas tablillas que según él estaban escritas en Nacaal, la antigua lengua de la civilización de Mu. 49

Dr. Fernando Jiménez del Oso. La Atlántida y otros Continentes Perdidos, cap. 5, vol.14, de la Biblioteca Básica de las Ciencias Ocultas. Ediciones UVE S.A., Madrid. Respecto de la posible existencia en el pasado de grandes porciones de tierra en el Pacífico, hoy sumergidas bajo sus aguas, que permitieran las necesarias conexiones para la navegación y contacto entre ellas hace más de once mil años atrás, constituyendo así las hipotéticas zonas de asentamiento o de irradiación de la mítica civilización de Mu, es interesante tomar nota de lo que divulga el investigador Charles Berlitz: “Las cadenas de montañas submarinas, algunas de las cuales se extienden de este a oeste, se elevan ocasionalmente por encima de la superficie bajo la forma de islas, tales como las Carolinas, Marianas, Marshall, Gilbert, Hawai, Aleutianas y el grupo de Melanesia. Sin embargo, si consideramos que el nivel de las aguas durante el periodo glacial era de 183 metros más bajo, algunas de estas islas, como las de Hawai, tenían que estar unidas a tierra firme. Más aún, Australia debió estar unida al sudeste asiático, y grandes extensiones del fondo del mar en Indonesia y Malasia debieron ser tierra firme por encima del nivel del mar.” (Charles Berlitz, Mensajes Enigmáticos del Pasado, pág.124. Editorial Bruguera, Colección Naranja, edición 1980. Barcelona, España). Según su investigación, son muchas las evidencias arqueológicas y las leyendas acerca de tal imperio en el Pacífico: Ciudades de piedra, ruinas, estatuas ciclópeas, rocas esculpidas y escritos grabados, etc., en la Isla de Pascua, las islas Carolinas (Ponape y Nan Madol), Hawaii, Pitcairn, Yap, Malden, Line Islands e Islas Marquesas, etc. (ibid, pág.124 y 125). 50

Tablillas de madera grabadas con jeroglíficos de la isla de Pascua, cuyo sentido permanece en el misterio. No existen más que veinticinco especímenes conocidos de estas inestimables tablillas (...) Sus jeroglíficos se asemejan extraordinariamente a los de Mojenjo Daro, en el valle del Indo. (Jimmy Guieu, Las Esferas de Rapa Nui. Ediciones Toray, S.A., Barcelona, 1963). 51

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Un ejemplo más de la alta tecnología antediluviana lo constituyen los mapas o cartas marinas de

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Piri Reis, almirante turco del siglo XVI, quien las copió utilizando originales antiguos que llegaron a sus manos según él, de Alejandría (cuya biblioteca fue saqueada mil años antes por los conquistadores musulmanes, quienes habrían quemado un millón y medio de textos manuscritos para calentar los baños de la ciudad). Fue en el año 1929, durante el inventario del Museo de TopKopi de Estambul después de la huida del último sultán turco, cuando aparecieron estas misteriosas cartas marinas, trazadas sobre piel de gamuza que dataría del año 1513. Correspondió al ingeniero investigador Arlington Mallery descubrir la trascendencia de estas cartas hechas en clave y que sólo pueden ser interpretadas con papel perforado. Con la colaboración del Departamento de Hidrografía de la Armada de los Estados Unidos, Mallery logró reconstruir el papel perforado e interpretar correctamente los mapas, los que corresponden a un exacto levantamiento de la totalidad de las costas del Atlántico con sus costas americanas, europeas, africanas, árticas y antárticas. Muestran en forma precisa la Antártida antes de la glaciación, es decir, antes del año 4.000 a.C. Sondeos sísmicos efectuados en el continente helado durante el Año Geofísico Internacional en el año 1958, demostraron la exactitud de este mapa. Se ven además la topografía interior con las montañas, valles y mesetas tal como era esa zona hace más de 10.000 años atrás, es decir la época antes del Diluvio. Se ignora qué tecnología se utilizó para confeccionar estas cartas, aunque es evidente que tuvieron que haber sido levantadas desde gran altura, o que debieron utilizarse avanzados conocimientos matemáticos de trigonometría esférica así como instrumentales muy precisos de medición. Todo esto muchísimo tiempo antes de los sumerios, cuando de acuerdo a la Historia Oficial no existía ninguna civilización. (Información extractada del sitio web: http://www.isp2002.co.cl/ perteneciente al Dr. Iván Seperiza Pasquali, Quilpué, Chile. Inscripción ISBN N°55.377. Copyright©1982-2002 by IVÁN SEPERIZA P.). “Esos mapas, comúnmente llamados cartas portolano, se mantuvieron en buena medida secretos en lo posible, entre los navegantes de la Antigüedad y la Edad Media, antes que los viajes de la era de los descubrimientos produjeran nuevos mapas, al principio basados en copias de las antiguas cartas. Los originales, que eran más correctos que las copias, se quemaron en la destrucción de las grandes bibliotecas del mundo antiguo, en Alejandría, Cártago y otras ciudades de Grecia y el Imperio Romano. Pero algunas copias rescatadas de la quema pasaron de mano en mano a través de un grupo relativamente compacto de capitanes, navegantes y mercaderes, guardándose celosamente durante algún tiempo y finalmente volviéndose a dibujar bajo el nombre del copista o el propietario más reciente. (…) Se dice que Colón poseyó y usó como fuente una copia del famoso mapa de Piri Reis. (…) Siguiendo los estudios de Mallery sobre este mapa, el profesor Charles Hapgood dedicó la mayor parte de su vida al examen comparativo del mapa de Piri Reis y otros mapas de tipo portolano, para establecer la correlación de las coordenadas antiguas y modernas. Pudo comprobar que esas cartas marinas demostraban un conocimiento científico muy superior al de la Edad Media y comparable al de nuestros saberes modernos, relativamente recientes, sobre cartografía, iniciados sólo al lograr calcular con éxito la longitud a comienzos del siglo XIX. (…) Cuando algunas veces los litorales y otros rasgos no están de acuerdo con los datos presentes, sabemos ahora que eran correctos en el momento que se hicieron, hace miles de años.” (Charles Berlitz, Fin del Mundo, Año 1999, Capítulo 8: ¿Ha terminado el mundo ya otra vez?, págs. 138 – 141. Editorial Planeta. Edición 1981). Para mayor información sobre estos y otros extraordinarios mapas portolano, ver también Las Huellas de Los Dioses de Graham Hancock, Parte I: Introducción. El Misterio de los Mapas (capítulos 1 al 4). Biblioteca de Bolsillo, primera edición 1999. Ediciones B, S.A., Barcelona (España). La confirmación más dramática y espectacular de la exactitud de los mapas portolano, la dará en un futuro cercano el descubrimiento de ruinas arqueológicas debajo de los hielos de la Antártida, específicamente en las regiones que estos mapas –en especial el de Piri Reis y el del cartógrafo francés Orontius Finaeus dado a conocer el año 1531- muestran libre de hielos hace unos once mil años atrás, y que en la actualidad se hayan cubiertas por una capa de aproximadamente 4.000 km de hielo. Es altamente probable que en ellas se hayan podido establecer importantes colonias marítimas de las civilizaciones existentes antes del Cataclismo y que se encuentren muy bien conservadas bajo los hielos, donde –no obstante el aplastamiento debido al gran peso- no habrían sufrido los efectos de la erosión ni de los saqueos. Como primicia de ello, mencionaremos dos recientes sucesos: 1) El descubrimiento oficializado el año 1999, de un inmenso lago sumergido bajo los hielos -de 50 millas de ancho por 300 millas de largo- bautizado con el nombre de la estación experimental rusa emplazada sobre él: Vostok,

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acerca del cual la NASA manifestó al principio sumo interés puesto que el lago simula muy bien las condiciones que tendrían las aguas de los lagos del satélite Europa de Júpiter, al que pretende enviar una misión a fines del 2015. (No obstante, la NASA se desvinculó misteriosamente del proyecto de investigación del lago Vostok por motivos que aún no están claros, que han dado pie a comentarios tales como riesgo ecológico y seguridad nacional). El lago presenta dos peculiaridades muy importantes: Una extraña fuente de calor (de hasta 50° Farenheit) y una importante anomalía magnética en el extremo norte de la costa del lago, cuya extensión es de 75 por 105 km. Ambas son objeto de todo tipo de especulaciones, pero es posible que la anomalía magnética se deba a afloramiento de magma bajo la corteza del lago (lo que explicaría la presencia de las grandes cantidades de gas metano detectadas) y la fuente de calor a posibles sustancias radiactivas bajo él o en sus cercanías (ambas posibilidades podrían constituir un serio peligro para los investigadores en su afán de perforar los hielos para llegar al lago), y 2) El rumor que circula por internet acerca de un video encontrado por rescatadores de la marina de guerra norteamericana en un suministro abandonado a cien millas al oeste de la estación Vostok y que supuestamente muestra una masiva excavación arqueológica que está tomando lugar a cuatro kilómetros de profundidad bajo el hielo. El responsable de tal filmación sería un equipo de una empresa ubicada en Beverly Hills, California, Estados Unidos, llamada Atlantis TV. Dos oficiales de la marina estadounidense que supuestamente vieron la grabación habrían descrito su contenido a investigadores civiles del National Science Foundation (NSF) al regresar a la base Amundson-Scott en el Polo Sur, según fuentes en la base McMurdo, la principal instalación estadounidense en la Antártida. "Dijeron que pueden apreciarse ruinas espectaculares y otras cosas que no podían comentar” dijo un cientifico de la NSF. "Pensamos que se trataba de una alucinación producida por el frio hasta que un helicóptero lleno de SEALS de la marina de guerra aterrizaron para rescatar a los reporteros y se los llevaron. Ahora nos estamos rascando la cabeza”. No obstante, los funcionarios del U.S. Naval Support Task Force - Antarctica han negado que esta historia sea cierta y que tengan en su poder algún rodaje filmado por el equipo de Atlantis TV. En relación a estos dos sucesos, se ha estado rumoreando por Internet que los investigadores de la base noruega Amundsen (a 150 millas al este de la estación Vostok) habrían presenciado la llegada de una gran cantidad de equipo y personal al lugar de estudios. Fuentes australianas comentaron que dos mujeres que se habían propuesto cruzar la Antártida esquiando de un extremo al otro habían sido evacuadas del continente blanco muy en contra de sus voluntades. Ambas esquiadoras fueron transferidas a la base polar australiana Casey y luego llevadas hasta la isla de Samoa por un comando de las fuerzas especiales de la marina estadounidense, muy por encima de las quejas de los australianos. La noticia agregaba el detalle de que las esquiadoras querían dar parte sobre algo que habían presenciado durante su aventura polar. Otro rumor que se difundió fue los científicos rusos habían sido desalojados de la base Vostok por los SEALS de la marina estadounidense, a la vez que se producía un éxodo de personal de las bases norteamericanas. Quizás todos estos rumores tengan una base real, puesto que los gases -entre ellos el metanoacumulados en gran cantidad bajo el hielo en la zona del lago Vostok, así como el calor que podría proceder de un yacimiento radiactivo en sus cercanías, podrían poner en serio riesgo la vida de los científicos –incluso la ecología de la región- al momento de encontrarse perforando los hielos, y también es muy posible que bajo ellos se puedan encontrar como dijimos, ruinas arqueológicas que por lo revolucionario de sus características hagan necesario un gran hermetismo por parte de las autoridades. Habrá que esperar información más fidedigna, aunque podemos casi asegurar que no vendrá de los organismos oficiales. Hay estudiosos que afirman que la civilización de Mu habría sido muchísimo más antigua que la civilización Atlante, es decir, no habrían sido contemporáneas. Sin embargo, el autor no comparte dicha opinión, sino que sostiene fehacientemente que ambas civilizaciones habrían sido contemporáneas y que de ello derivaron enfrentamientos a gran escala entre sus naciones, que llevó a que la tierra “estuviera llena de violencia”, a tal punto y con tal tecnología, que provocó que fueran aniquiladas por los Colonizadores a causa de su gran peligrosidad y degradación. 53

Sólo así podría tener explicación lógica la existencia de una civilización de alcance mundial - y no local (como plantean algunos científicos que intentan probar la existencia histórica de la Atlántida 54

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como una civilización anterior a la cretense, surgida en el Mediterráneo, y cuyo trágico final lo relacionan con la descomunal explosión que sufrió la isla de Tera en el mar Egeo mil quinientos años a.C.) desaparecida repentinamente, permitiendo encajar las piezas de un rompecabezas que, teniendo a estas alturas casi todos sus componentes, necesita sólo el enfoque correcto para replantear oficialmente la prehistoria humana y por ende la Historia Universal. Citando al investigador Charles Berlitz, haremos una introducción válida para resaltar la importancia científica de inquietantes descubrimientos que debieran hacer reflexionar seriamente a la ciencia oficial: “Por supuesto que puede ser satisfactorio, lógica e intelectualmente, aceptar el relato de Platón como una placentera fábula, como han hecho muchos estudiosos a lo largo de los siglos y como las autoridades científicas lo hacen hoy. Pero sería más difícil hacerlo así si se hallaran restos de ciudades bajo el océano Atlántico, cuyo mismo nombre está en relación con la Atlántida”. Si tomamos en cuenta el relato de Platón respecto a que además de la isla principal de la Atlántida, habían numerosas islas que permitían al navegante llegar al “continente de enfrente” (América) que rodeaba al “verdadero océano” (el Atlántico, y por extensión el mar Caribe) entonces, si tal relato es verídico, deberían poder hallarse numerosos restos de construcciones prehistóricas sumergidas en torno y entre las islas que emergen actualmente entre el Estrecho de Gibraltar y Centroamérica: Las Canarias, las Azores, Madeira, las Islas Británicas, las Antillas, incluyendo Cuba, Haití y Jamaica, las Bermudas, las Bahamas (entre las que se encuentran las islas Bimini y Andros), los Cayos de la Florida, etc., además del fondo marino cercano a las costas atlánticas de la península ibérica, del norte de Africa, de Venezuela, Costa Rica, México y los Estados Unidos. Siguiendo el método científico, los investigadores de la Historia deberían plantearse lo anterior como una hipótesis a demostrar mediante la experiencia, es decir mediante expediciones científicas serias y metódicas, para así confirmarla o no como una teoría válida. Recordemos que Troya se descubrió sólo en base a la narración de Homero, lo que los facultaría académicamente a tomar como base de investigación la narración de Platón. Pues bien, para que vean que sus investigaciones podrían tener un espectacular éxito los invitamos a tomar en cuenta algunos antecedentes comprobables: En el año 2001 la agencia noticiosa Reuters emitió un comunicado de prensa en el que señalaba que los expertos de una compañía de exploración oceánica canadiense, la Advanced Digital Communications (ADC), habían filmado durante el año 2000 las ruinas de una posible ciudad sumergida en las afueras de la península de Guanahacabibes, en el extremo occidental de la isla de Cuba. “Ha sido realmente una estructura maravillosa que, al parecer, podría haber sido una gran centro urbano” señaló Paulina Zelitsky, ingeniera oceanográfica de ADC. Posteriormente con un equipo de sonar identificaron a una profundidad de 650 metros, una gran plataforma que evidenciaba claramente estructuras líticas dispuestas en forma simétrica, que daban el especto de una construcción urbana cubierta de arena. Los investigadores señalaron que dichas estructuras semejaban pirámides, carreteras y edificios. Finalmente, en julio del año 2001, la compañía ADC con un socio cubano y expertos de la Academia de Ciencias de Cuba trasladaron a la zona un robot submarino a control remoto que pudo filmar partes de un área de 20 kilómetros cuadrados, y que habría confirmado al presencia de grandes bloques de granito en formaciones circulares y perpendiculares, de un tamaño que variaba entre los 2 y los 5 metros. Los investigadores estimaron que se trataba de ruinas construidas en tierra firme por lo menos hace unos seis mil años, y que podrían haberse hundido por la actividad volcánica de la zona. Efectivamente, como dice Berlitz, “Hay ruinas en el fondo del océano, especialmente en el Atlántico, que parecen establecer que tales estructuras habrían existido antes de la última vez que se elevó el mar, como resultado de la última repentina glaciación.” El mismo investigador menciona muchas otras ruinas descubiertas con anterioridad: Una larga “muralla” de unos 160 kilómetros a lo largo de Venezuela (la que se considera una formación natural porque es “demasiado larga” para haber sido hecha por manos humanas); calzadas que se han desvanecido en el océano, visibles todavía en su entrada al mar a lo largo de las costas de Bélice y Yucatán; ruinas en el fondo del mar al norte de Cuba que se extienden varias hectáreas y que parecen hechas de mármol; un enorme objeto en forma de pirámide de cuatro lados a unos sesenta y cuatro kilómetros al sur de La Florida, a centenares de metros de profundidad, cuyas características han sido perfiladas por sonar y por televisión en circuito cerrado; el camino o muralla de Bimini, descubierta en 1968 por el arqueólogo Manson Valentine [y el explorador submarino Dimitri Rebikoff], construcción sumergida de unos mil

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metros de largo, cuyos gigantescos bloques de piedra se asemejan a las construcciones megalíticas de Sudamérica y Europa y que ofrece indicios de haber sido mucho más extensa ya que reaparece en otros sitios en torno a la isla de Bimini, “como si en otro tiempo rodeara toda la isla formando una ciudadela o acrópolis” [cuya antigüedad ha sido datada por científicos de la Universidad de Miami entre 7.000 y 10.000 años a.C.]; en torno a la isla de Andros se han podido fotografiar desde el aire una serie de tres grandes círculos concéntricos formados por piedras erguidas, unas líneas rectas que asemejan restos de antiguos caminos a lo largo de la línea costera, y lo que parece ser una ancha calzada de piedra incrustada en la escarpada plataforma continental de la isla a más de 300 metros de profundidad y que fuera observada por la tripulación del submarino francés Archimede en 1964; a lo largo de la costa atlántica de los EE.UU. se han podido observar en el fondo del mar: ante Georgia un aparente camino de longitud indeterminada, ante Delaware una muralla de dieciséis kilómetros de largo, y ante Rhode Island restos de murallas todavía en pie a más de doce metros de profundidad; al sur de las islas Azores, ubicadas al centro del Atlántico -el lugar más indicado para probar la existencia del continente sumergido- pilotos de transporte durante la segunda guerra mundial informaron haber divisado lo que parecía ser ciudades sumergidas a una profundidad de treinta a cuarenta metros; además en la zona de las Azores se han encontrado antiguas playas de arena a unos 1.600 metros bajo el océano y que prueban que una vez esas tierras estuvieron en la superficie; hacia el otro lado del Atlántico encontramos informes de ruinas sumergidas y de inscripciones en torno a las islas Canarias y kilómetros de ciclópeas murallas sumergidas ante las costas de Marruecos; también restos de murallas de mampostería y una escalera gigantesca a unos 200 metros bajo el mar en torno a la isla de Madeira, observadas e incluso fotografiadas en el fondo plano de la montaña marina Ampère por el barco Académico Petrovsky, durante una expedición del Instituto Soviético de Oceanografía; murallas gigantescas todavía en pie así como pirámides escalonadas en la fosa Nazca del Perú a más de dos kilómetros de profundidad; ruinas sumergidas todavía sin identificar junto a las islas al sur del Japón y en el sur de la India, que evidenciarían de manera incipiente los restos de los míticos continentes de Mu y de Lemuria. (Fuente: Charles Berlitz, Fin del Mundo, Año 1999, Capítulo 8: ¿Ha terminado el mundo ya otra vez?, págs. 128 – 134. Editorial Planeta. Edición 1981). Si a todas esas pruebas le añadimos los innumerables restos megalíticos esparcidos por todas partes del mundo como Tiahuanaco, Sacsahuamán, Isla de Pascua, Stonehenge, etc., además de la presencia de construcciones piramidales a ambos lados del Atlántico y en otras partes del mundo, sólo podemos decirles a los historiadores, antropólogos, arqueólogos y científicos en general, ¿qué más pruebas necesitan para iniciar desde ya una investigación seria y profunda de esta etapa de la prehistoria humana, para que de una vez por todas se conozcan los hechos que lleven a destronar definitivamente arraigadas visiones históricas incapaces de pronunciarse con claridad frente a restos arqueológicos y documentos antiguos que no encajan con ellas? Para quienes argumenten que una civilización tal debió haber dejado rastros arqueológicos de sus grandes adelantos tecnológicos, tales como carreteras, aeropuertos, industrias, maquinarias, etc., tal vez deberían tener en cuenta que no necesariamente utilizaron los mismos medios o siguieron un proceso de desarrollo similar al de nosotros (un ejemplo de ello lo constituye la presencia constante de construcciones megalíticas en todo el mundo, que evidencia que gran parte de su desarrollo tecnológico lo basaron en el uso y dominio de las técnicas para trabajar la piedra). Incluso puede que el dominio de tecnologías aún desconocidas en la actualidad –como por ejemplo la antigravedad- permitiera prescindir de tales elementos. Por otro lado, mientras más avanzada la tecnología, más miniaturizados, potentes e intangibles se vuelven los aparatos y los equipos, dejando obsoletos e inservibles las grandes infraestructuras, las maquinarias y los equipos de los estadios intermedios, los que seguramente fueron unos demolidos y otros fueron a parar a las fundiciones o a depósitos de deshechos. También es interesante tener en cuenta lo acotado al respecto por Jadwiga Pasenkiewicz: “Las maquinarias que quedaron enterradas durante todos esos milenios, seguramente han sido destruidas por un normal proceso de sustitución, devastadas por los terremotos, desintegradas por la herrumbre, quemadas por el fuego y la lava de los volcanes, sumergidas bajo las aguas tumultuosas de los diluvios o cubiertas por las arenas de los desiertos de reciente formación. No obstante todo, en Asia y en América, se han hallado partes de extraños mecanismos de uso incomprensible, que confirma la existencia de tales industrias, pero que son sepultados en los sótanos de los grandes museos, sin que se saquen las debidas conclusiones. Obviamente, no pudieron ser concebidos en el ámbito de las civilizaciones primitivas.” (Jadwiga

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Pasenkiewicz, Los Soberanos de los Mundos Perdidos, capítulo XVIII “Regreso al Oriente”, página 365) La primera estimación ampliamente divulgada al respecto, la constituye la hecha por Manuel Lacunza, sacerdote jesuita, en su obra “La Venida del Mesías en Gloria y Majestad”, publicada en el siglo XIX en Europa (ver nota 95 al final del Capítulo 7). La transcribiremos a manera de ilustración, que de paso nos permitirá interiorizarnos de los interesantes conceptos teóricos que al respecto se manejaban en los círculos intelectuales de aquella época: “A mí me parece (en la opinión que sigo) que no fue algún encuentro casual de nuestro globo con algún cometa (como han imaginado posible y aún fácil muchos sabios calculadores de nuestro siglo, como si ya supiesen todos los resortes de la máquina admirable del Universo) sino la misma mano omnipotente y sapientísima, aunque invisible, del Creador y Gobernador de toda la máquina: el cual, indignado con toda la Tierra, extremadamente corrompida y henchida de iniquidad, la hizo mover repentinamente de un polo a otro: quiero decir, inclinó el eje de la Tierra 23 grados y medio, haciéndolo mirar por una de sus extremidades hacia la estrella que ahora llamamos Polar, o hacia la extremidad de la cola de la Ursa Menor.” “Con esta repentina inclinación del eje de la Tierra se debieron seguir al punto dos consecuencias necesarias. Primera: que todo cuanto había en la superficie del globo, así líquido como sólido, perdiese su equilibrio; el cual perdido, todo quedase en sumo desorden y confusión, no menos horrible que universal: que todo se desordenase, todo se trastornase, todo se confundiese, cayendo todas las cosas unas sobre otras, y mezclándose todas entre si: rompiéndose, como dice la historia sagrada (Gen.VII,II) las fuentes del gran abismo: rompiendo también el mar todos sus límites, y derramando sus aguas sobre lo que entonces era árida tierra...” “La segunda consecuencia que debió seguirse necesariamente de la inclinación del eje de la Tierra (sobre cuyo supuesto vamos hablando) fue que el círculo o línea equinoccial, que hasta entonces había sido una misma con la eclíptica, se dividiese en dos, y que esta última cortase a la primera en dos puntos diametralmente opuestos, que llamamos nodos: esto es, en el primer grado de Aries, y en el primero de Libra. De lo cual resultó que nuestro globo no mirase ya directamente al sol por su Ecuador, sino solamente dos días cada año, el 21 de marzo y el 22 de septiembre; presentando siempre en todos los demás días del año, nuevos puntos de su superficie al rayo directo del sol. ¿Y de aquí qué resultó? Resultaron necesariamente las cuatro estaciones, que llamamos primavera, verano, otoño e invierno: las cuales, desde los días de Noé, hasta el del Señor, , han sido, son y serán la ruina de la salud del hombre, y como un castigo, o pestilencia universal, que ha acortado nuestros días, y los ha hecho penosísimos, y aún casi insufribles”. “...Yo soy de parecer, que antes del diluvio universal de Noé, no había estas cuatro estaciones del año, que en lo presente son nuestra turbación y nuestra ruina; sino que nuestro globo gozaba siempre de un perpetuo equinoccio.” (Tomado de: Reportaje al Cometa Halley, fascículo 5, artículo Un Profeta en Chile: Manuel Lacunza y Los Cometas. Colección Científica La Nación. Editada e impresa por Empresa Periodística La Nación S.A., Santiago de Chile, año 1986). Ya en el siglo XX, el notable investigador Inmanuel Velikovski, médico y sicoanalista, que trabajó junto con Albert Einstein en Princeton, New Jersey, EE. UU., autor del polémico “Mundos en Colisión”, libro que a partir de su publicación el año 1950 generó toda clase de resistencias en el mundo científico, pero cuyas teorías y afirmaciones han sido una tras otra confirmadas mediante posteriores descubrimientos de los viajes espaciales, propuso en su siguiente libro –escrito para fundamentar las teorías expuestas en el anterior- una hipótesis de trabajo que reflejara lo que ocurriría con el planeta en caso de una brusca inclinación del eje terrestre provocada por un agente externo, como ser el impacto de un asteroide (o un tren de ellos) o la influencia de un astro errante. Trascribiremos a continuación un extracto para ilustrar con mayor propiedad los efectos geológicos y climáticos que pudieron haber ocurrido con ocasión del Diluvio (y por supuesto en muchísimo mayor grado con el impacto del cuerpo celeste que acabó con los dinosaurios miles de años antes): “En ese momento un terremoto haría estremecerse el globo. El aire y el agua continuarìan moviéndose por inercia; huracanes barrerían la tierra y los mares se precipitarían sobre los continentes, acarreando cascajo, arena y animales marinos vaciándolos sobre la tierra. Se desarrollaría un gran calor, se derretirían las rocas, los volcanes entrarían en erupción, fluiría la lava desde las fisuras en el suelo abierto y cubriría vastas áreas. Las montañas se desprenderían de las llanuras y viajarían trepándose sobre los hombros de otras, produciendo fallas y grietas. Los lagos se inclinarían y vaciarían, y los ríos cambiarían su curso; enormes extensiones de tierra con todos sus 55

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habitantes se deslizarían bajo el mar. Los bosques arderían y los huracanes, y un furioso oleaje de mar, arrancarían los árboles del suelo en que crecieron y apilarían ramas y raíces en enormes montones. Los oceános se convertirían en desiertos al desaparecer sus aguas. Y si hubiese un cambio en la velocidad de rotación diurna, junto con la inclinación del eje, haciéndola más lenta, el agua confinada a los oceános ecuatoriales, por la fuerza centrífuga se retiraría a los polos y enormes mareas y huracanes recorrerían de un polo a otro llevando renos y focas a los trópicos, y leones del desierto al Artico; trasladándose desde el Ecuador a las cumbres del Himalaya y bajando hacia las junglas; y rocas despedazadas, arrancadas a las montañas fisuradas se desparramarían por largas distancias, y manadas de animales serían barridas de los llanos de Siberia. La desviación del eje también cambiaría el clima de todos los lugares, dejando corales en Terranova y elefantes en Alaska, higueras en los montes de Groenlandia y espesos bosques en la Antártida. Al ocurrir esta rápida inclinación del eje, muchas especies y géneros de animales de la tierra y el mar serían destruidos, y las civilizaciones, si las hubiera, quedarían reducidas a ruinas. El agua evaporada de los oceános se elevaría en nubes para caer después en lluvias torrenciales y nevazones. Nubes de polvo expulsadas por numerosos volcanes y barridas, a ras del suelo, por huracanes, y también nubes de polvo de origen externo (si fuera un tren de meteoritos el cuerpo extraño causante de esta catástrofe) impedirían que los rayos del sol penetraran a la Tierra. La temperatura bajo las nubes se reduciría, pero cerca del suelo sería más alta que lo normal, a causa del recalentamiento de la Tierra. Enormes corrientes de agua se formarían con el hielo derretido de las regiones polares, llevado fuera del círculo polar y calentado por el suelo. Los glaciares se derretirían, inundando los valles. En latitudes con temperatura mayor, la nieve al caer se transformaría en agua, o aun en vapor, antes de tocar el suelo; y esto durante muchos meses, y probablemente años, produciendo nuevas vías fluviales y portando grandes masas de escombros. Cayendo una y otra vez en un mundo sin Sol, la nieve, oculta de los rayos del Sol por espesas nubes que envuelven a la Tierra, finalmente enfriarían el suelo hasta convertirlo en hielo. La Tierra continuaría estremeciéndose por siglos.” (Del libro “Earth in Upheaval”, de Inmanuel Velikovsky. Extractado por A. Ortega. Tomado de: Reportaje al Cometa Halley, fascículo 7, artículo Inclinación del Eje de la Tierra. Colección Científica La Nación. Editada e impresa por Empresa Periodística La Nación S.A., Santiago de Chile, año 1986). Al respecto, la investigadora Jadwiga Pasenkiewicz, en su obra Los Soberanos de los Mundos Perdidos, (capítulo XIV, Los Primeros Aviones Levantan Vuelo, págs. 259 – 261), escribe: “Según las crónicas tibetanas, indias, escandinavas, arias, las de los Mayas y tribus establecidas en la Patagonia, el Gran Cataclismo [el Diluvio] fue precedido por uno menor, aunque igualmente terrible, provocado por el hombre, veinticinco años antes. La explosión de artefactos nucleares es narrada en estos mensajes, con el lenguaje adoptado por los ‘intérpretes de las sagradas escrituras’, pero para nosotros es perfectamente comprensible, ya que vivimos construyendo una civilización muy parecida y las previsiones para nuestro futuro no son menos catastróficas. (…) De acuerdo con las crónicas de la India, Garuda (el avión transformado, con el tiempo, en ‘dios del viento y de la tempestad’) ‘perdiendo un gran huevo hizo quemar medio mundo’. (…) Las fuentes iraníes enriquecen aquella información con otros dramáticos detalles: ‘la mayoría de los seres vivientes encontró la muerte a causa del frío insoportable y fue sepultada por la nieve’. Se trataba del mismo pavoroso invierno, ‘finbulvetr’, vivido por los escandinavos y narrado en sus sagas, que enterró en la ‘blanca tumba’ a los pueblos de la Antártica, una tierra antes pujante. Los Yamas de Sudamérica hablan de Iblis –ya conocemos a ese ‘pájaro’ a través de las crónicas protoiraníes- que, ‘sintiéndose ofendido por los hombres, como venganza hizo caer muchísima nieve, hasta que la tierra estuvo cubierta por una inmensa capa de hielo’. Los Mayas, al describir la existencia de sus antepasados en ese periodo, dicen que entonces ‘el agua cayó durante cincuenta años’. (¿A causa de las explosiones atómicas?) ‘el cielo se encapotó y sobre la Tierra no existía más el día, sólo la noche. De aquel firmamento invisible se desprendió un tizón encendido (el planetoide que chocó con nuestro globo, aumentando las trágicas consecuencias del cataclismo). Se hizo el fuego, mientras que por veinticinco años habíamos vivido en la oscuridad’. Inmediatamente después, ‘el cielo se volvió a 56

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cubrir con el humo’ y esta vez, como resultado de la suma de los dos desastres, algunas generaciones de los pueblos de América vivieron sin haber visto jamás el Sol, ni la Luna, ni las estrellas y sufriendo un frío inimaginable”. Pasenkiewicz cita a Noorbergen, autor de la obra I Segreti delle antiche razze, (SIAD, Milán, 1979), al decir que “se han encontrado zonas atacadas por esa terrible arma en todos los continentes, en el curso de los últimos decenios, es decir, desde que nosotros conocemos su fuerza destructiva y estamos en condiciones de identificar los lugares de las antiguas explosiones. Entre las áreas de estallido de las bombas que han sido estudiadas mejor, con relevamientos y observaciones apropiadas, se pueden citar las de Babilonia, bajo los estratos de las culturas babilónica, sumeria y neolítica; Israel; la parte meridional del desierto de Arabia occidental (en una extensión de 7.000 km²); la zona más desolada del desierto de Gobi; el sur del desierto del Sahara. También se han reconocido vestigios en el Dekkán y en la región septentrional entre el Ganges, los montes Rajamahal y Lanka (India); en Mongolia; en la China, territorio de Lop Nor; en las Islas Británicas; en las Lofoten; a lo largo de la costa de Noruega, en el Valle de la Muerte, en el desierto norteamericano de Mojave y en la comarca comprendida por los ríos Gila y San Juan, en algunos puntos de la California meridional, de Arizona y de Colorado; en el Perú, en los alrededores de la fortaleza de Sacsahuamán (cerca del Cuzco), en una superficie de aproximadamente 15 kilómetros; en Brasil, al sur de Teresina (Estado de Piauí), entre Piripirí y Río Longe”. [los restos de las sietes ciudades descriptas por Von Däniken en su obra El Oro de los Dioses, capítulo V.]. Pero según ella existen muchos territorios más. “El suelo donde se han producido explosiones nucleares presenta en todas partes la misma apariencia: los restos de las ciudades quemadas, fundidas y vitrificadas por un espantoso calor que no pudo ocasionar ningún incendio o erupción volcánica, sometidas a una intensísima radiación, con el aspecto de las rocas tan similar al de las zonas de nuestros polígonos atómicos, que a veces es difícil diferenciarlos.” (ibid. págs. 259 – 261). También es ilustrativo para reforzar este punto, señalar dos leyendas de los Incas mencionadas por Graham Handcock en su obra Las Huellas de los Dioses, capítulo 7: ¿Existían Gigantes en Aquellos Días?, pág.83 (Biblioteca de Bolsillo, primera edición 1999. Ediciones B,S.A., Barcelona, España): 1):“Debido a un crimen que ignoramos, los pueblos que existían en épocas remotas fueron destruidos por el creador... a través de un diluvio. Después del diluvio, el creador surgió del lago Titicaca con forma humana. Luego creó el sol y la luna y las estrellas, y a continuación renovó la población humana en la Tierra.” (José de Acosta. The Natural and Moral History of the Indies, Libro I, capítulo cuatro, en South American Mythology, pág.82) y 2): “...Al principio todo fue bien, , pero al cabo de un tiempo los gigantes comenzaron a pelearse y se negaron a trabajar. Entonces Viracocha decidió destruirlos. A algunos gigantes los convirtió de nuevo en piedra... y al resto lo aniquiló mediante un gran diluvio.” (D. Gifford y J. Sibbick,: Warriors, Gods and Spirits from South American Mythology, Eurobook Limited, 1983, p.54). 57

Este rescate ha sido narrado por diferentes culturas, siendo los más famosos los relatos del Génesis en la Biblia y el de la Epopeya de Gilgamés de los Sumerios. Ambos relatos coinciden sorprendentemente. Debido a ello, muchos investigadores consideran que el relato de la Biblia es un mito tomado de las culturas circundantes y adaptado a los propósitos religiosos del pueblo hebreo. No obstante, en este libro se plantea lo contrario: Que el suceso del Diluvio y el rescate de Noé, su familia y las especies animales, habría sido un hecho real y dramático cuyos detalles se fueron perdiendo o tergiversando en el tiempo debido a la transmisión oral a través de las sucesivas generaciones de los supervivientes que se repartieron a lo largo y ancho del nuevo mundo, hasta la reinvención de la escritura (en tablillas con caracteres cuneiformes u otros sistemas) cuando quedó finalmente registrado, ya tergiversado y con características de mito. Incluso el nombre de Noé es posible rastrearlo en diferentes zonas geográficas del mundo, tal como el hawiano Nu-u, el chino Nu Wah, el amazónico Noa (ver mayor información respecto a la relación existente entre el Diluvio, Noé y la Atlántida en el interesante libro Astronaves en la Prehistoria de Peter Kolosimo, capítulo 10 Gilgamesh, sección La Atlántida vive todavía, páginas 304 – 312, 2°Edición 1977, colección Realismo Fantástico de la Editorial PLAZA & YANES S.A., Barcelona, España). Debido a ésto, y a fin de sentar una base histórico-religiosa fidedigna sobre la cual revelar al mundo la condición del Hombre a través del naciente pueblo de Israel, tal relato habría sido transmitido a Moisés en el monte Sinaí directamente por quienes habrían intervenido y/o presenciado tal suceso: 58

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los colonizadores extraterrestres. La prueba arqueológica definitiva de la realidad del Diluvio podría estar en el monte de Ararat, de 5.156 metros de altura, ubicado en la actual Turquía oriental. En efecto, la Biblia relata que terminado el diluvio y cuando finalmente descendió el nivel de las aguas, el Arca se posó “en los montes de Ararat”. Durante el siglo XX y a comienzos del presente milenio se han estado recopilando datos, fotografías e informaciones cada vez más fidedignas, provenientes tanto de los naturales de la zona como de pilotos, expedicionarios e incluso satélites (año 1976), acerca de una extraña anomalía que superaría los 183 metros de largo observada en el monte de Ararat, y que se encuentra aproximadamente a 4.572 metros de altura, cerca del borde de la Placa Oeste. La posición, tamaño y características de tal anomalía están haciendo pensar seriamente a los investigadores y arqueólogos que podría tratarse de aquella mítica nave, a tal punto que se están destinando y organizando con decisión creciente recursos humanos, económicos y tecnológicos para poder averiguarlo en forma fehaciente. Hasta ahora los estudios se han visto entorpecidos por la incómoda ubicación del monte Ararat, que se encuentra en la frontera en que Turquía colinda con Georgia, Armenia e Irán, es decir, en medio de un verdadero polvorín político-religioso, a tal punto que los militares turcos prohibieron el acceso al monte a partir del año 1991. Debido a esta restricción uno de los investigadores actuales, Porcher Taylor, experto en temas de defensa de la Universidad de Richmond (EE.UU.), quién lleva recopilando múltiples evidencias acerca del Arca desde el año 1993, ha impulsado un proyecto de investigación a través de un avanzado satélite de observación estadounidense, el Quickbird2, capaz de detectar y registrar objetivos de 1,5 metros. El ingenio, lanzado al espacio en Octubre de 2001, comenzaría a rastrear la zona recopilando información altamente fidedigna que será analizada por arqueólogos y geólogos, quienes se pronunciarán acerca de la naturaleza de la anomalía. Estamos a la espera de los resultados. De lograrse finalmente tal descubrimiento arqueológico, podría ser el más importante y trascendental de la Historia Oficial, superando con mucho al de la ciudad de Troya que Heinrich Schliemann desenterró en 1871 siguiendo los textos al pie de la letra, demostrando que los mitos tienen un valor histórico y que no deben ser tomados como meras fantasías. Llegar a comprobar que la historia del Diluvio Universal, de Noé y del Arca es cierta, traería consecuencias impactantes que llevaría entre otras cosas a replantear completamente la historia de los inicios de la humanidad y a poner seriamente en tela de juicio la teoría de la evolución, a la par que daría un vuelco a la actual interpretación mitológica del libro del Génesis y de los otros libros de la Biblia, demostrando de paso la posible intervención directa de entidades extraterrestres en la historia humana. El hombre moderno (homo sapiens)tiene, según los antropólogos, dos variantes principales: El Hombre de Neanderthal (homo sapiens neanderthalensis) y el homo sapiens sapiens, del que desciende el hombre actual, destacando entre este último el Cro-Magnon de Europa occidental. La existencia del Hombre de Neardenthal se descubrió en una cueva del Valle Neander, cercana a Düsseldorf, Alemania, en el año 1856. Fuerte y muy musculoso, habitaba en cuevas y cobijos exteriores para guarecerse del frío y del duro ambiente. Vivió en el periodo glaciar de Würm en Europa y el oeste de Asia contemporáneamente con el Hombre de Cro-Magnon. Su forma de vida pudo haber sido muy similar a la de éste, aunque mucho más primitiva. Cuidaba a sus enfermos y enterraba a sus muertos y es posible que utilizara algún tipo de lenguaje con efectividad. Era muy grande, tenía la frente estrecha y caída hacia atrás, un arco ciliar prominente, los pómulos sobresalientes y una mandíbula protuberante. A pesar de sus características físicas, si apareciera vestido en la actualidad pasaría prácticamente desapercibido… hasta que quedara en evidencia su escaso intelecto, a pesar que su capacidad craneana, al igual que la del Cro-Magnon, superaba los 1.600 cm³. Se extinguió gradualmente a medida que los humanos modernos ocuparon Asia y Europa. (Fuentes: Gran Historia Universal Larousse, y Enciclopedia Visual La Tercera, Historia Ilustrada del Mundo). 59

Las piedras de Ica toman su nombre de la localidad peruana del mismo nombre, situada al sur de Lima, Perú, donde tuvo noticia por primera vez de ellas su médico titular Javier Cabrera Darquea, en mayo de 1966. No obstante, el mismo comprobó que ya existía una publicación fechada en 1965 del investigador Herman Buse, en la que daba cuenta del hallazgo de dichas piedras en un yacimiento descubierto en forma casual en 1961 en el desierto de Ocucaje, a raíz del desbordamiento del río Ica, al cual le atribuyó una antigüedad prehispánica. 60

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Se trata de una colección de más de 40.000 piedras grabadas que han sido encontradas principalmente esparcidas sobre la superficie del desierto de Ocucaje en el valle de Ica. Su tamaño varía desde unos 10 ó 12 centímetros hasta casi un metro. Constituyen un verdadero enigma para los arqueólogos y paleontólogos, ya que la técnica del grabado, su contenido y la manera de representarlo revela conocimientos de una tecnología y una sabiduría avanzada. Por ejemplo, las piedras se interpretan correctamente cuando se las agrupa por temas, los que van de lo general a lo específico, dando así una visión integral y completa del tema tratado. La forma de representación constituye un lenguaje simbólico, con dibujos muy esquemáticos y con líneas claras y precisas, en el que los objetos no cuentan como tales, sino por la función que representan, lo que los hace fácilmente entendibles por las culturas posteriores a las cuales fueron dirigidas. Para qué hablar de su contenido. En ellas se muestran escenas tales como hombres conviviendo con algunas especies de dinosaurios de la era mesozoica, trasplantes de corazón y de cerebro, vehículos aéreos, continentes desaparecidos como la Atlántida, Lemuria y Mu, todo lo cual evidencia un avanzado dominio de diferentes ciencias y tecnologías como medicina, genética, aviación, geografía, etc. Evidentemente constituyen una verdadera biblioteca lítica hecha por una cultura antediluviana, ya que el dominio y el uso de la piedra es la característica que identifica a las civilizaciones de aquella época, de acuerdo a sus restos líticos esparcidos por todo el mundo. Aunque su autenticidad fue en principio puesta en duda por los medios oficiales argumentando que fueron confeccionadas por dos campesinos de Ocucaje deseosos de venderlas a los turistas: Irma Gutiérrez de Aparcama y Basilio Uchuya, se ha demostrado que ello no pudo haber sido cierto por las siguientes razones: 1) Que ambos campesinos eran analfabetos y por lo tanto no pudieron haber tenido acceso a los conocimientos técnicos y científicos revelados en las piedras, 2) Que la venta de objetos arqueológicos antiguos estaba penada por la ley peruana, por lo que cuando fueron interrogados por su procedencia se habrían cubierto de la penalidad diciendo que los habían confeccionado ellos mismos, 3) Que cuando un exportador le exigió a Irma que firmara las piedras confeccionadas por ella, se demostró fácilmente que las firmas se hicieron con diferente instrumento y en una fecha diferente a la de los grabados. Además confeccionar más de 40.000 piedras es una labor que –dada la técnica evidenciada y el contenido de los grabados- requeriría además de un gran conocimiento, de muchos años de trabajo intensivo que dos campesinos analfabetos no podrían jamás haber realizado. (Fuente: Dr. Fernando Jiménez del Oso. Gran Enciclopedia Gráfica Lo Desconocido. Página 301, Las Piedras de Ica. Ediciones I. Quórum S.A. 1990.). No obstante, y a pesar que la ciencia actual postula su total extinción en aquella lejana época, al parecer algo escapó a sus razonamientos e investigaciones antropológicas, puesto que hay numerosas evidencias que llevan a concluir que los llamados Hombres de Neanderthal existirían... ¡en nuestro tiempo! En efecto, en los faldeos de los montes Cáucasos, en las laderas de las montañas del Pamir y del Himalaya, en Mongolia, y en las casi inaccesibles regiones montañosas y boscosas del noroeste de Norteamérica (Columbia Británica, Vancouver, Alberta, y Calgary en Canadá, Estado de Washington y Montañas Rocosas en los EE.UU., principalmente), se han recogido numerosas narraciones -antiguas y contemporáneas- de avistamientos y encuentros, así como fotografías y algunas filmaciones, acerca de extraños especímenes antropomorfos que las habitarían. Se trataría de seres con características que encajan perfectamente con las del Hombre de Neanderthal: Comportamiento humanoide primitivo, elevada estatura y gran fortaleza física, cuerpo velludo, adaptado al frío y a la altura, inteligencia entre la del hombre y la del simio, etc., y que rehuyen absolutamente el contacto con los “humanos” permaneciendo ocultos en macizos montañosos inaccesibles, seguramente todavía conscientes del gran peligro que éstos últimos representan para su supervivencia. Se les conoce por diversos nombres según sea la región donde han sido avistados: Yeti (de Yeh = animal desconocido, Teh = región rocosa) y Metch Kangmi (el abominable hombre de las nieves) en los Himalayas de Nepal y el Tibet respectivamente, Almasty (alma) en el Cáucaso, y Sasquatch (también bigfoot = pie grande) en Norteamérica. Al respecto, algunos testimonios a considerar: 1) En el Himalaya: A fines del siglo XIX, el coronel Waddell del ejército anglo-indio, y el explorador británico Sir Douglas Freshfield, declararon haber visto huellas dejadas en la nieve por pies de tamaño gigantesco, tanto en Sikkim como en el 61

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Kanchenjunga. En 1921 el famoso alpinista y explorador inglés, coronel Howard Bury descubrió también huellas de unos pies gigantes en la nieve a más de 7.000 metros de altura. Un sabio austriaco, el doctor Tichy, asegura haber visto al yeti en el año 1925 cuando instalaba su campamento y lo describió como un bípedo de piel negra y apariencia vagamente humana. Eric Shipton en 1951, experto en el Himalaya, logró fotografías de huellas a 4.800 m de altura. Edmund Hillary, nombrado caballero por su conquista del Everest en 1953, ocasión en que junto con el expedicionario inglés Robert Hunt divisara huellas del Yeti, organizó una nueva expedición al Himalaya con el único y exclusivo propósito de capturar un ejemplar (no lo logró). El montañista Don Whillans quien en junio de 1970 se encontro con un yeti en el Anapurna, un valle del Himalaya rodeado de montañas y logró fotografiarlo a la distancia. 2) En el Cáucaso: La doctora francosoviética Marie-Jeanne Koffman, (en esa época cirujano en Moscú y miembro de la Academia de Ciencias de la URSS) quien, producto de la recopilación e investigación de una importante bibliografía, organizó y dirigió entre los años 1965 y 1967 catorce expediciones en las regiones del Cáucaso en busca del almasty, las que pese a no haber logrado ninguna prueba concreta de su existencia consiguieron reunir más de trescientos testimonios y declaraciones de los habitantes de la región, de todas las edades y clases sociales, acerca de él. Todos estos relatos corresponden según la doctora Koffman a la descripción de un prehomínido que estaría situado a medio camino entre el Pitecántropo y el hombre de Neanderthal. 3) En Norteamérica: Se cuenta entre otros testimonios, con el impactante relato –que mantuvo en secreto por más de 30 años- del ya fallecido maderero de origen sueco Albert Ostman, quien en 1957, durante unas vacaciones solitarias en la región del Toba Inlet en la Columbia Británica, habría sido raptado por una familia de sasquatchs permaneciendo prisionero por ellos durante toda una semana. Los describió como gigantes peludos, de comportamiento primitivo, y de estatura superior a los dos metros. Pero la prueba quizás más concluyente de la existencia del sasquatch la constituye una filmación de 6 m de película de 16 mm tomada el 20 de octubre de 1967 por Roger Patterson en Bluff Creek, lugar situado en las Montañas Costeras de la California Septentrional. En ella se puede ver a una hembra humanoide peluda, que corre en retirada, desde unos 15 m de Patterson y su acompañante. La película se considera auténtica, puesto que en dicho lugar se pudieron encontrar las pisadas de la hembra. Corroborando las características homínidas de este ser, el gran zóologo e investigador belga Bernard Heuvelmans sugiere que podría tratarse de un pariente del hombre prehistórico, superviviente del Pitecántropo, al que incluso bautizó como Dnipithecus Nivalis. (Fuente: El Yeti y otros abominables hombres. Colección Grandes Enigmas, en fascículos). Si se trata efectivamente de descendientes del Hombre de Neanderthal, en el contexto de nuestra teoría se explica entonces la elevada estatura que se les atribuye, que correspondería con la del hombre antediluviano: tres o más metros de altura, ya que a diferencia de nosotros, al vivir en un ambiente totalmente natural sin la contaminación, el stress y los malos hábitos de los asentamientos densamente poblados de los humanos “más inteligentes” que habitan las regiones más bajas y templadas, les ha sido posible conservar casi intacta la estatura original de sus antepasados. Es probable también que por lo mismo sean todavía extraordinariamente longevos. Llegar a comprobar fehacientemente su existencia, así como los análisis bioquímicos de rigor que demostrarían se estrecha relación genética con el homo sapiens sapiens, plantearía junto con una revisión profunda de la Antropología y de la Historia, serios cuestionamientos religiosos, morales, éticos y sociológicos, ya que al tratarse de seres humanos y no animales deberían ser respetados sus derechos universales, incorporados a la jurisprudencia político-legal, social y económica de las regiones donde habitan, seguramente censados (si se puede), y debidamente protegidos junto con su hábitat. Por supuesto que no faltarían quiénes desearían y tratarían, con mucho celo, de incorporarlos a la sociedad, “educarlos, evangelizarlos y civilizarlos” como ocurrió ya con los aborígenes americanos y de otras latitudes, o también utilizarlos para oscuros propósitos (milicias, mafias, explotación laboral, comercio sexual, espectáculos circenses, etc.). Esperemos que esto último nunca llegue a ocurrir, les dejemos vivir en paz... y no les hagamos más daño del que ya una vez les fuera hecho. Ver las dos conocidas y bien documentadas obras de Oscar Fonck Sieveking: Rapa Nui, el último refugio (Editorial Zig-Zag. Santiago, Chile, 1974) y Construyamos Arcas (Editorial Cruz del Sur. Buenos Aires, Argentina, 1976). 62

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Antes de la Catástrofe habrían florecido en el sudeste asiático grandes civilizaciones tecnológicas las que, entre otros grandes adelantos, lograron remontar el vuelo mediante la construcción de naves aéreas de diversas características, como lo evidencias crónicas antiguas iranias, árabes, persas e hindúes, que describen la historia de los pueblos desaparecidos de esa zona. En ellas se narra entre otras la historia del soberano Jim que poseía una nave voladora con la cual se desplazaba a cualquier parte: “El rey se elevó en el cielo con su nuevo avión, objeto de orgullo nacional, en el mes de Favardin, el día de equinoccio de primavera, mientras una alegre multitud llenaba las calles y las plazas” (Mutahhar ibn Tahir el Magdisi, traducido por G. Huart, vol III, citado por Pasenkiewicz en Los Soberanos de los Mundos Perdidos, capítulo XIV Los Primeros Aviones Levantan Vuelo, pág.252). Otro soberano Jim, que habría sido el último de su dinastía antes del Diluvio, alabado en la India y el Tibet, donde lo llamaron Jima, es mencionado en el Rig Veda, el más antiguo texto sánscrito de la India, como quien “llegó a ser similar a los dioses” a causa de su gran erudición, descrito también en la parte más arcaica del Avesta, libro sagrado de los Parsis (una fracción no musulmana de la población iraní) y en el Ta’rikh ar Rusul wa al Muluk, recopilación de escritos realizados durante cuarenta años de trabajo por el persa Abu Gia far Muhamad ibn Giarir at Kabari (838-923 d.C.). Jim fue “advertido por los astrónomos, de que el tiempo del Diluvio se acercaba. Por lo tanto, era necesario encontrar un sitio donde pudieran asentarse la corte, los comandos civiles y militares, los dignatarios con sus familias, los estudiosos y la población que estuviera dispuesta a abandonar sus casas, tierra, actividades y bienes. También debían ser trasladados a un lugar más seguro los depósitos de armas, los hangares de los aviones, las industrias, las materias primas y los alimentos. La situación de emergencia fue descripta en un lenguaje ’sagrado’, en la parte más antigua de la ‘Biblia’ de los Persas [Gadas, Jasna 9.3-5.3]. El Creador convocó entonces a Jim ante sí y le dijo: ‘Bello Jim, sobre el avieso mundo serán disueltas las nieves de muchos inviernos, que antes caerán abundantes desde las montañas más altas hasta los bajos del río Adrevi (…) El agua se precipitará con inmensas olas hasta cubrir las zonas donde hoy ves las huellas dejadas por el pastoreo de las ovejas, (…) Construye, por lo tanto, a Var. (…) Se salvarán sólo aquellos acogidos en Var, porque el resto del mundo se convertirá en improductivo. De ellos nacerán las nuevas razas de hombres, animales y plantas’ (…) Jim abandonó las tierras bajas de Irán y se encaminó hacia los altos montes, donde edificó una ciudad subterránea (similar a otras construidas en diversas partes del mundo). En las profundas vísceras de la tierra hizo aprontar ambientes destinados a los estudiosos, con bibliotecas, laboratorios, depósitos del material de más valor y las máquinas voladoras.(…)”(Ibíd. Pág. 252-257). Producto de estas providencias, después del Gran Cataclismo fue posible para los sobrevivientes del Imperio de Oriente rescatar parte de su avanzada civilización, la que se reflejó principalmente en el repentino renacimiento experimentado en la región del Valle del Indo –aproximadamente un milenio antes que los Sumerios-, región que abarcaba una superficie aproximada de 800.000 kilómetros cuadrados donde, después de cruentas guerras convivieron muchos siglos Arios y Vallindos, dos razas de fisonomía muy distinta pero poseedoras ambas de increíbles adelantos tecnológicos y culturales, quienes intentaron civilizar a los sobrevientes de diversas partes del mundo, llegando hasta ellos en sus naves voladoras (Mesopotamia, China, América, islas del Pacífico, etc,). Producto de ello florecieron pocos siglos más tarde las grandes civilizaciones Mayas, Aztecas, Incas, Sumerias y Chinas. Todas ellas mencionan en sus crónicas la llegada en tiempos posteriores al Diluvio, de dioses blancos en máquinas voladoras, trayéndoles la civilización: “En las tradiciones orales de los Navajos se transmite el recuerdo de los ‘Hombres llegados del cielo, que se quedaron con ellos mucho tiempo’ y regresaron a donde habían partido. Viracocha en el Perú, llegado después del Cataclismo, “‘ordenó a los hombres salir del vientre de la tierra (…) en el que se habían refugiado’. ‘Era un barbudo hombre blanco’ a quien se vió primero ‘en las costas del Titicaca’. El dios blanco de los Mayas, Kukulkán, ‘vino a enseñar las leyes y las ciencias’ (…) Los dioses ‘aparecieron en toda América, desde las nieves de Canadá hasta el Perú y Chile. En el Chilám Balám, la recopilación de los documentos de los Mayas de Yucatán, se dice de ellos: ‘Seres descendidos del cielo, en naves voladoras… dioses blancos que vuelan sobre los anillos y tocan las estrellas’ (…) En Amazonia se presentó cierto Elipas, traido por una serpiente, de las nubes’. Curó a la gente, aplicando además ‘extrañas magias de fuego y agua’”. Después que los locales desataran una conspiración en su contra para intentar matarlo mediante “‘los malvados hombres de los bosques’ (…) la ‘serpiente’ se movió en defensa de Elipas ‘comenzó a escupir llamas incendiando el 63

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bosque, calcinando el terreno y haciendo hervir las aguas del río’. Después de esta batalla, Elipas ‘regresó al cielo en un tobernillo de fuego’. Por su parte, en Canadá surgió el ‘dios blanco’ Glooscap, que explicó a los indios avanzadas técnicas de cultivo y construcción, los ayudó a derrotar a sus peligrosos enemigos, ‘obró milagrosas curaciones y partió prometiendo regresar, pero nunca más lo hizo’ (…) En una crónica oral india se ha conservado memoria de una extraña visita: ‘Los dioses blancos llegaron en tiempos inmemoriales desde Oriente … gigantescos barcos extranjeros con alas de cisne [atracaron] en la costa… y era como si enormes serpientes se deslizaran en el agua, tan luminosos eran los costados de estas naves. Cuando las embarcaciones tocaron la orilla, descendieron hombres rubios, con piel blanca y ojos azules. Usaban vestidos de tela negra, abiertos adelante, con escote redondo, mangas anchas y cortas. Sobre la frente, los forasteros llevaban una diadema en forma de víbora’. Esta narración agrega tres nuevos elementos, dignos de tener en cuenta, La serpiente fue el símbolo de la gente vallinda, los arios eran rubios con ojos azules y sus aviones son descriptos siempre como de un gran colorido” (Ibíd. Págs. 333 a 338). En tablas sumerias “a menudo se hace referencia a la aparición ‘de los dioses’ que ‘navegan con sus barcas en el cielo’ y a la ‘superioridad celeste, que descendió después del diluvio entre los hombres, trayendo sus dones’. Los egipcios han incorporado los recuerdos de máquinas voladoras en el Libro de los Muertos, una recopilación de textos mágicos atribuida al ‘dios’ Toth. También ellos, como los pueblos amerindios, llamaban a los transportes aéreos ‘serpientes’, quizás a causa de su forma, aspecto o significado simbólico. ‘Extendida a lo largo de la ladera de la montaña, duerme la gran serpiente de treinta anas de largo y ocho de ancho (aproximadamente 54 metros por 15). Su vientre está ornamentado de silicio y de vidrios centelleantes. Yo conozco el nombre de la serpiente de la montaña, éste es: ‘Aquél que vive en las llamas, después de haber navegado en silencio’”. (Ibíd. Pág.357). Respecto de las islas artificiales de Ponape, aún existentes en el Pacífico, la leyenda de su creación dice: “‘Tiempo atrás llegaron a Ponape, en extrañas barcas brillantes, varios extranjeros blancos. Ellos no hablaban nuestra lengua pero traían consigo gente de nuestra raza, con quienes nos podíamos entender, a pesar de que su idioma era bastante distinto y desde hacía mucho habían adoptado las costumbres de los forasteros. Ellos narraban bellísimas fábulas de una tierra que se habría extendido allá donde [ahora] está el mar, de edificios maravillosos y de hombres y mujeres felices. Los recien llegados nos enseñaron extrañas obras de magia y así surgieron en el océano nuevas islas, las naves volaban sobra las olas y ningún enemigo, por fuerte que fuera, pudo abatir nuestras fortalezas…”. (Ibid. Pág. 343-344, citando una leyenda recogida por Peter Kolosimo). Aunque, como bien acota Pasenkiewicz, “las relaciones que parecen haber existido entre los pueblos amerindios y los del Valle del Indo no autoriza a sacar conclusiones apresuradas”, ya que es posible que en ese mismo periodo hayan intervenido otras civilizaciones avanzadas renacidas del Diluvio, incluso en la misma América, cuyos vestigios aún no hemos podido descubrir, el hecho de que de todas maneras hayan sobrevivido restos de la civilización antediluviana que, en un loable gesto de solidaridad humana, acudiera en ayuda de sus hermanos caídos en la barbarie llevándoles parte de los conocimientos rescatados, para elevar su precario nivel de vida y retomar el camino del progreso, habla de la continuidad que de alguna manera se estableció entre el mundo antiguo y el actual, producto de la inspiración superior atenta a preparar el escenario para las siguientes etapas del Plan de Contingencia para el rescate de la raza humana. Respecto de las máquinas voladoras mencionadas, es significativo el hecho que no tan sólo se encuentran descriptas en las antiguas crónicas, sino que también se evidencian en enigmáticos restos arqueológicos como las maquetas de aeromodelismo de los faraones (como quedó en evidencia cuando el Ministro de Educación egipcio Mohamed Gamal ordenó la formación de un equipo multidisciplinario para estudiarlas, y que culminó con la inauguración de la primera exposición de aeromodelismo del Antiguo Egipto en el Museo Egipcio del Cairo el 12 de enero de 1972, con 14 piezas, de las que llamaba particularmente la atención el “pájaro de Sakkara” en madera, en la actualidad desaparecido misteriosamente de la vitrina del museo); el modelo en miniatura, en oro, de un avión caza -reconocido como tal por el Instituto Espacial de Nueva Yorkconservado actualmente en el Banco de Bogotá, Colombia; los bajorrelieves en las ruinas precolombinas, como Tula -en que se representan hombres con trajes y utensilios de vuelo- y la famosa losa de la tumba de Palenque -que representa en relieve a un hombre piloteando una nave aérea-, etc.

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Las teorías de Sitchin se basan en investigaciones directas de fuentes sumerias, babilónicas, mitología del Cercano Oriente, de la arqueología y de la Biblia, así como de los nuevos descubrimientos en astronomía, geología, lingüística, bioingeniería y tecnología espacial. En 1976, Sitchin publicó su primer libro, The 12th Planet (El Doceavo Planeta), donde presentó su hipótesis. Los Anunnaki, dice, son seres altamente desarrollados de un planeta distante que tiene una órbita elíptica retrógrada de 3.600 años alrededor del Sol. Sitchin dice que este planeta, donde se originaron los llamados dioses de la antigüedad, era conocido como Nibiru por los sumerios, Marduk por los babilonios, y Olam por los hebreos. Se conoce hoy como Planeta X, y su órbita lo haría el décimo del Sistema Solar (el doceavo planeta según los sumerios, que incluian al Sol y a la Luna como tales). Sitchin continuó desarrollando sus teorías en volúmenes posteriores, incluyendo The Stairway to Heaven, The Lost Realms, Genesis Revisited, y el más reciente Divine Encounters. En 1993, la compañía suiza Paradox Media Ltd. produjo un video documental, "Are We Alone?" (Estamos Solos?), acerca del trabajo de Sitchin. (Fuente: Norwegian Center for Cosmic Awareness) “Según los sumerios, nuestro sistema solar tiene 12 miembros: el Sol, la Luna, y diez, no nueve, planetas. Este sistema solar, con el sol en el centro, está delineado en un sello cilíndrico datado hace 4.500 años, encontrado por un arqueólogo y que está en un museo de Berlín. El planeta que es el 12º miembro del sistema, se llamó NIBIRU, ’El planeta de tránsito’. Su símbolo es la cruz. Tiene una gran órbita elíptica, como un cometa, y se acerca a nuestra vecindad, entre Marte y Júpiter, cada 3.600 años (más o menos).” (Palabras de Zecharia Sitchin, en una entrevista publicada en el sitio web Mundo Misterioso, http://www.mundomisterioso.com/article.php?sid=1345). La intervenciòn a nivel genético de los Annunaki en los homínidos estaría justificada según Sitchin, en el reciente descubrimiento por parte de los científicos de 223 genes que son exclusivos del ser humano, lo que según ellos no fueron producto de la evolución, sino de una intervención mucho màs reciente en este proceso, producida quizás por bacterias. Sitchin postula que fue obra de los dioses sumerios: “Como está detallado en mis libros, comenzando con 'El 12avo Planeta' (1976) e incluso más en 'El Génesis Revisado' y 'El Código Cósmico', los Anunnaki vinieron a la Tierra hace unos 450.000 años del planeta Nibiru, un miembro de nuestro propio sistema solar cuya gran órbita lo trae a nuestro sector de los cielos cada 3.600 años. Ellos entraron aquí por la necesidad de oro, con el que protegerían su atmósfera disminuida. Agotados y en la necesidad de ayuda para extraer el oro, Enki, su jefe científico, sugirió que usaran su conocimiento genético para crear a los Obreros Primitivos que necesitaban. Cuándo los otros líderes de los Anunnaki preguntaron: ¿Cómo puedes crear a un nuevo ser? Él contestó: 'El ser que necesitamos ya existe; todo lo que tenemos que hacer es poner nuestra marca en él'. Esto fue hace unos 300.000 años. Lo que tenía en mente era modificar genéticamente a los homínidos existentes, que ya se encontraban en la Tierra a través de la Evolución, agregando algunos de los genes de los Anunnaki, más avanzados. El hecho de que los Anunnaki, que ya podían viajar en el espacio hace 450.000 años, poseyeran la ciencia genómica (cuyo umbral apenas hemos alcanzado nosotros ahora) no sólo está claro en los textos actuales, sino también en numerosos registros pictográficos en los que la doble hélice del ADN es interpretada como dos Serpientes Enroscadas (un símbolo todavía usado por la medicina y la sanación). Cuando los líderes de los Anunnaki aprobaron el proyecto (reflejado en el bíblico 'Creemos a Adán'), Enki con la ayuda de Ninharsag, el Oficial Médico en Jefe de los Anunnaki, se embarcaron en un proceso de ingeniería genética, agregando y combinando genes de los Anunnaki con aquellos de los homínidos ya existentes. Cuando, después de mucho ensayo y error, sorprendentemente descrito y registrado en la antigüedad, se logró un 'modelo perfecto', Ninharsag lo sostuvo y gritó: ¡Mis manos te han hecho!'. Un artista antiguo pintó la escena en un sello cilíndrico (ver láminas en la web de Sitchin). Y es así que, yo sugiero, llegamos a poseer esos singulares genes extra. Era a la imagen de los Anunnaki, no de bacterias, que Adán y Eva fueron diseñados. Una cuestión de extrema importancia. A menos que investigación científica adicional pueda establecer, más allá de cualquier duda, que la única posible fuente de los genes adicionales son realmente las bacterias, y a menos que entonces se determine también que la infección ('la transferencia horizontal') fue de las bacterias al ser humano y no del ser humano a las bacterias, la única solución alternativa disponible es la ofrecida por los milenarios textos sumerios. Hasta entonces, los enigmáticos 223 genes extraños permanecerán como una alternativa y como una corroboración por la ciencia moderna de los Anunnaki y sus proezas genéticas en la Tierra.” (Zecharias Sitchin, sitio web: http://www.sitchin.com/adam.htm). Lo que Sitchin no está quizás en posición de explicar, es que los seres humanos antediluvianos sí 64

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podrían perfectamente haber alcanzado avanzados conocimientos astronómicos y genéticos (pruebas hay de ello, como ya vimos), y que los descendientes de los que sobrevivieron del Imperio de Oriente, establecidos en el Valle del Indo -y también los descendientes de los salvados del Imperio de Occidente que se establecieron finalmente en Egipto-, que pudieron heredar de manera directa sus conocimientos y tecnología (al preverse los medios para rescatar al menos parte de ellos), haciéndose pasar por “dioses” ante los pueblos más atrasados intentaron transmitirles el registro de lo que para ellos fue sin duda una toda una proeza científica, a través de una fantasía histórica (que a lo mejor ellos mismos creían cierta) y que tenía por objeto principal el sometimiento religioso hacia sus dioses. La presencia de un décimo planeta en el sistema solar es un dato astronómicamente correcto, pero no necesariamente tiene que tratarse de Nibiru con su extremadamente elíptica órbita (que por lo demás –pese al calor interno del planeta que postula Sitchin- lo haría un mundo congelado por miles de años mientras no llegase a las cercanías de la órbita marciana, con condiciones por lo tanto casi imposibles para el surgimiento de vida, y mucho menos de vida inteligente que hubiera podido evolucionar al nivel de los Annunaki). Por otra parte, la presencia de estos 223 genes exclusivos de la raza humana ofrece una tercera alternativa a las presentadas por Sitchin: La prueba que el ser humano podría ser producto de creación directa y no de evolución, pues aunque formado con los mismos elementos que los de los otros seres vivos –también creados- y con las mismas características fisiológicas más generales de los mamíferos, poseía una pequeña inserción de genes diferentes que marcaba la distancia con los otros animales y que lo hacía “a imagen y semejanza” de sus Creadores. En 1989, la hipótesis radical de Zecharia Sitchin avanzó a otro nivel con la publicación del libro The Gods of Eden (Los Dioses del Edén), subtitulado: The chilling truth about extraterrestrial infiltration and the conspiracy to keep humankind in chains (La escalofriante verdad acerca de la infiltración extraterrestre - y la conspiración para mantener a la humanidad encadenada). El autor, un abogado californiano con el seudónimo William Bramley, recopiló las principales investigaciones anteriores sobre el tema de los "astronautas ancestrales" y las reunió con una particular visión conspiratoria de la Historia. Su hipótesis es la siguiente: "Los seres humanos parecen ser una raza esclavizada reproduciéndose en un planeta aislado de una pequeña galaxia. La raza humana fue una vez fuente de mano de obra para una civilización extraterrestre, para la cual seguimos siendo su posesión. Para mantener el control sobre su posesión y mantener a la Tierra como una especie de prisión, esa otra civilización ha alimentado un interminable conflicto entre los seres humanos, ha promovido la decadencia espiritual y ha creado en la Tierra condiciones irreversibles de penuria física. Esta situación ha existido por miles de años, y aún continúa hasta nuestros días." (The Gods of Eden). La hipótesis de Bramley, que la Humanidad es el producto de ingeniería genética conducida por extraterrestres para obtener mano de obra esclavizada, aparte de ser escalofriante, desafía tanto a la evolución darwiniana como al creacionismo. Si se complementa con las teorìas de Sitchin, obviamente no vulnera la teoría de la evolución, sino sólo en lo relativo a una intervención extraterrestre posterior, posiblemente en el homo erectus, para lograr la aparición del homo sapiens sapiens, el que ellos habrían utilizado como mano de obra esclavizada. Sin pretender de ninguna manera descalificar los trabajos de Sitchin y de Bramley, que de seguro han sido exhaustivos y de mucha erudición, sólo pedimos al lector atender a algunos puntos cruciales que se derivan de sus teorías y los pueda luego contrastar con lo que postulamos en este libro: 1) Seríamos una raza producida con fines netamente materialistas: Mano de obra – posiblemente a nivel de esclavos- para una raza extraterrestre. 2) En conjunto presentan una visión pesimista y descontinuada de la Historia, en que la Humanidad fue, es y será por siempre una raza desesperanzada, mortal, sometida a los designios de “dioses” que buscan su propio beneficio a costa nuestra, 3) Nunca hubo una Creación, sino que la Vida en la Tierra es producto de la evolución y la de los seres humanos una intervención tardía sobre los homínidos, 4) La Biblia sería un instrumento de manipulación psíquica para mantenernos atados a ellos, y toda su”Verdad” no sería otra cosa que “una mentira bien contada” por un supuesto impostor de la Divinidad: “Jehová”, extraterrestre cruel, caprichoso, celoso, capaz de las máximas atrocidades (al que los gnósticos identifican con Satanael el Demiurgo, razón por la cual –según ellos- Jesús jamás habría dicho “Jehová” cuando se refería a su Padre). 5) Se derrumba estrepitosamente cualquier ideología relativa a un Ser Superior en el contexto bíblico –no hablamos de religiones- que busca nuestra

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felicidad, a la presencia de fuerzas oscuras que conspiran solapadamente contra la Humanidad para imponer su ideología y lograr sobrevivir a su rebelión, al rescate de los seres humanos por medio del sacrificio mesiánico, al ejemplo de vida del Mesías y a su retorno a la Tierra, a la vida eterna, y otros etcéteras que el mismo lector podrá deducir al examinar la Biblia por su propia cuenta. Sugerimos al lector por lo tanto, que al terminar de recorrer nuestro libro y meditar acerca de lo que planteamos, vuelva a analizar esta nota y saque entonces sus propias conclusiones. Tal vez tenga una mejor base para comprender, entre los otros conceptos enumerados arriba, el profundo significado de la palabra Jehová o Yahwéh, derivada del término hebreo de cuatro letras YWVH, sin vocales, denominado Tetragrámatron, que aparece 6.823 veces en el Antiguo Testamento, y que fue el término con el cual el pueblo de Israel debía denominar a Dios, a fin de distinguirlo de los falsos dioses (Exodo, cap.3 vers.13-15). Para los judíos el nombre de Dios era sagrado, y para evitar profanar el 2° Mandamiento del Decálogo o Ley Moral, poco a poco evitaron pronunciarlo, proceso que ocurrió durante el periodo intertestamentario, y que fue una de las razones por las que Jesús se habría referido a Él solamente como Padre (también es un hecho que deseaba resaltar esta faceta de su carácter) o Señor. Que esta costumbre estaba bien establecida en la nación judia del Siglo I d.C. lo demuestra el hecho de que Jesús y los apóstoles usaron la palabra Señor en forma regular cuando los escritores del Antiguo Testamento hubieran usado el nombre Jehová o Yahweh. En realidad, el término Señor los había reemplazado tan completamente, que no aparecen en ningún pasaje del Nuevo Testamento. Sin embargo, Jesús lo citó varias veces con palabras de la Escritura: Por ejemplo, cuando recuerda los dos grandes mandamientos que resumen la Ley Moral, Jesús cita Deuteronomio, cap.6 vers.4 y 5, que comienza con las palabras: “Oye Israel, Jehová nuestro Dios, Jehová uno es”, traducido en el Evangelio según San Marcos como: “Oye, Israel: El Señor nuestro Dios, el Señor uno es” (Marcos, cap.12 vers.29). Jehová no sería entonces el Demiurgo de los gnósticos, sino lo que significa su nombre: Yo Soy el que Soy, es decir, el Eterno, el que existe por sí mismo, quién, al ser además el Autor de la Vida tendría pleno derecho a tomarla (sean mujeres, niños, ancianos o adultos) si así lo exigen sus altos propósitos hacia la Humanidad -la mayoría de las veces no comprendidos por nosotros, pero que en la medida que abrimos las páginas del misterio podemos comenzar a vislumbrar- pudiendo encontrar entonces una justificación válida a los supuestos “genocidios” en su accionar con el naciente pueblo hebreo después del éxodo de Egipto: exterminio de los primogénitos de Egipto y de todo su ejército, de los hebreos rebeldes al pie del Sinaí, de los pueblos de Canaán durante la toma de posesión bajo el mando de Josué (amorreos, filisteos y muchos otros), sucesos marcados todos con un gran simbolismo respecto de la lucha ideológica entre el bien y el mal, sin mencionar por supuesto la aniquilación de Sodoma y Gomorra en tiempos de Abrahám y su sobrino Lot, la exterminación masiva de la Humanidad con el Diluvio, y muchas otras “atrocidades” que sus detractores se encargan de resaltar sin tomar debidamente en cuenta el contexto histórico, tanto local como cósmico, en que se desenvuelve todo este gran drama. En Sumeria habría ocurrido el episodio que narra la Biblia sobre la famosa Torre de Babel, en que los Colonizadores, viendo la soberbia de los hombres y su ya desarrollado temperamento belicoso, deciden confundir sus lenguas para que no les resultara fácil organizarse contra ellos: “Y dijo Jehová: ‘El pueblo es uno, y todos éstos tienen un solo lenguaje; han comenzado la obra y nada los hará desistir ahora de lo que han pensado hacer. Ahora, pues, descendamos y confundamos allí su lengua, para que ninguno entienda el habla de su compañero’ Así los esparció Jehová desde allí sobre la faz de toda la tierra, y dejaron de edificar la ciudad” (Génesis cap.2 vers.6 al 8. Nótese el plural que hemos resaltado con negrita). Ahora, el que todas las lenguas conocidas tengan una raíz común es un hecho que ha sido comprobado por numerosos investigadores linguísticos. Tenemos por ejemplo los estudios realizados por el profesor chileno Eduardo Hanisch, quién postula que las lenguas actuales tienen raíces comunes con una lengua primitiva “que fue la madre de todos los idiomas que se hablan en nuestro planeta” y que él denomina “Griego Arcaico”, y que habría sido “el idioma de los constructores de la Tierra” (aunque no tiene claro el propósito de su acto constructor). También están los interesantes y bien documentados estudios realizados por el filólogo Oscar Fonck Sieveking (cuyas obras ya fueron mencionadas en notas anteriores de este mismo capítulo). 65

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CAPÍTULO 6 66

La Biblia Latinoamérica, edición pastoral Nueva Evangelización.

El hecho que no podamos ver o percibir algo con nuestros sentidos, no significa en absoluto que tal cosa no exista. La mejor prueba de ello es analizar lo limitado de nuestros sentidos para captar la realidad circundante respecto de los de muchos animales. Por ejemplo, los perros pueden escuchar ultrasonidos que nosotros no podemos captar, a no ser con la ayuda de aparatos especiales. Otro ejemplo de ello lo constituye el espectro electromagnético, del cual sólo podemos percibir las ondas luminosas, las cuales ocupan una parte muy pequeña de éste. Incluso los límites de la radiación visible por el ser humano están dentro de un restringido rango, que llamamos “espectro visible”, y que va de entre los 380 y 400 nanómetros en el extremo inferior, y entre los 760 y 780 nanómetros en el superior (ver Figura) . A pesar que mediante instrumentos muy sensibles podemos ampliar dicho rango, aún así no es posible poder captar todo el espectro. ¿qué hay por ejemplo respecto a las ondas mentales, de las cuales sólo percibimos sus efectos (telepatía, telequinesis, levitación, etc.) pero que no podemos detectarlas ni incluso con instrumentos modernos? “Todo lo que se encuentra dentro de lo que percibimos está en el espectro de luz visible, y esto es sólo una pequeña parte de lo que se conoce como espectro electromagnético total. Arriba de lo que vemos están los rayos infrarrojos y las ondas de radio; por debajo de lo que percibimos están los rayos ultravioletas, los rayos X y los rayos gamma (espectro invisible). Si usted pudiera captar arriba o debajo de su espectro de luz el mundo que lo rodea sería distinto. Esto nos proporciona una pregunta obligada: ¿Qué pasa en esa área no percibida por nosotros?” (Víctor Quezada Gómez, Director de Informática del Centro Universitario Grupo Sol, México. Tomado de Revista Contacto OVNI Nº14, Junio 1996, pág.32, artículo Ovnis, Luz y Visión.). 67

Fig. El Espectro Electromagnético. Se observa el reducido rango dentro del cual los seres humanos pueden percibir visualmente lo que los rodea. (Fuente: Philips Chilena S.A. Curso de Luminotecnia. Tomo 1). Mandala: Significa círculo en sánscrito. Esta palabra es conocida también como rueda y totalidad. Más allá de su definición como palabra, desde el punto de vista espiritual es un centro energético de equilibrio y purificación que ayuda a transformar el entorno y la mente. También se le define como un sistema ideográfico contenedor de un espacio sagrado. Consiste en una serie de formas geométricas concéntricas organizadas en diversos niveles visuales. Las formas básicas más utilizadas son: círculos, triángulos, cuadrados y rectángulos. Los diseños son muy variados, pero 68

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mantienen características similares: un centro y puntos cardinales contenidos en círculos y dispuestos con cierta simetría. “Simbólicamente, el mandala es la representación por excelencia del principio centrador, un instrumento que sirve para enfocar la conciencia y tiene un gran poder transformador en ella. Es la representación esquemática del equilibrio y la simetría perfecta, un círculo místico que encierra dentro de sí los perfiles de otras varias formas y valores, y que atrae nuestra atención hacia su interior, hasta llegar al punto de reposo que se halla en su centro.” (Victoria. LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, pág.10, Ediciones Abraxas.1998). Kalachacra: La rueda (chakra) de 16 radios (kala), símbolo del universo y del tiempo soberano. La palabra Kalachakra significa "la Rueda de Tiempo" y se refiere a la representación de los ciclos de tiempo y la Tantra, el "río de continuidad". El Kalachakra Tantra contiene una cosmología comprensiva y representa un sistema budista de ejercicios para el desarrollo de la conciencia. Kundalini Yoga: Sistema de yoga tántrico que consiste en despertar el kundalini o serpiente enroscada que habita en la base de la energía sutil del cuerpo humano, mediante la estimulación desde el nivel inferior hacia el superior, vía meditación, utilizando el principio centrador del mandala, de los chakras o centros energéticos. El kundalini es el símbolo de la energía cósmica o shakti presente en todo ser vivo. 69

LePage cita también la experiencia del ruso Nikolai Roerich, (“poeta, artista y eminente hombre culto que había emigrado a París proveniente de la Rusia Blanca. Se le consideraba uno de los miembros más distinguidos de la élite teosófica de la época”. Ibid, pág. 17) cuando entre 1923 y 1926 atravesó el desierto de Gobi hasta la cordillera de Altai en una expedición que tenía directa relación con la búsqueda de Shambhala: “En el verano de 1926, Roerich relata un extraño incidente en su diario de viaje, Altai-Himalaya, que fue publicado poco tiempo después. Estaba acampando con su hijo, el doctor Georges Roerich, y un grupo de guías mongoles en el valle de Shara-gol, cerca de la cordillera de Humbolt que separa Mongolia del Tíbet. En el momento del incidente en cuestión, Roerich volvía de un viaje al Altai donde construyó una ‘firme estructura blanca’, dedicada a Sambhala. “En agosto, en el templo del valle del Shara-gol se celebraba una ceremonia solemne a la que asistían un gran número de importantes lamas invitados especialmente para la ocasión, y tras la ceremonia, escribe Roerich, los guías buriatos anunciaron que se produciría un acontecimiento afortunado. Uno o dos días después, se vio volar sobre el festival a un gran pájaro. Detrás de él, volando muy alto en el cielo despejado, apareció de repente y durante un instante un gran objeto dorado de forma esférica. Gracias a sus binoculares, los viajeros vieron que éste se dirigió rápidamente hacia el norte, en dirección al Altai, y luego cambió súbitamente de dirección y desapareció por el sudoeste, tras las montañas de Humbolt. Los miembros de la caravana señalaban al objeto y gritaban excitados. Uno de los lamas le dijo a Roerich que lo que habían visto era ‘la señal de Shambhala’. Lo que significaba que su misión había sido aprobada y bendecida por los Grandes de Altai, los señores de Shambhala. “Roerich era un hombre de credenciales impecables: fue un colaborador de Stravinsky en la Consagración de la Primavera, socio del empresario Diaghilev y miembro respetado de la Liga de las Naciones. Su relato de ese extraño avistamiento –uno de los primeros avistamientos registrados de un ovni- levantó gran interés en Europa y, puesto que también fue corroborado por Georges Roerich, fue presentado en Occidente como la primera evidencia concreta de que podía existir algo en Asia Central que desafiaba todo lo que se conocía hasta entonces. Su descripción vívida, colorista, irrefutable y extraña, de un objeto volador desconocido y de color dorado que se comportaba como ningún avión podía hacer, fue la primera evidencia creíble de que el reino de Chang Shambhala era algo más que una curiosidad intelectual, era algo cognocible.” (Victoria LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo I: La Búsqueda de Shambhala, págs. 17-19, Ediciones Abraxas.1998). 70

Sobre la increíble realidad de este vasto sistema de galerías subterráneas, que han sido descubiertas en todo el planeta, remitirse al Capítulo 10 de nuestro libro: La Verdad Está Allá Afuera, sección Respecto de galerías subterráneas que circundarían el globo. 71

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Escribe LePage, “Nikolai Roerich dice que la mitología hindubudista habla sobre los Dioses o

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Bendecidos que vinieron de la Constelación de Orión e hicieron su descenso en el Altai, probablamente sobre el monte Belukha, el pico más alto de la cordillera de Altai, cuyo nombre significa ‘Orión, la residencia de los dioses’. Los lamas, añade Roerich, asocian este complejo de ideas legendario con Gesar-Kan, con Shambhala, y específicamente con el Merú, la montaña del mundo. Herodoto también supo, gracias a los antiguos registros egipcios, que en el XVIII milenio a.C., las almas de una raza de seres divinos descendieron a la tierra desde Orión y continúan haciéndolo, ‘tomando forma mortal’ aquí por unos seis mil años, para el beneficio de la humanidad nacida en la Tierra”. (Victoria LePage, El Enigma de Shambhala, Capítulo VIII: El Directorio Oculto, pág. 162. Ediciones Abraxas.1998). Según Ravenscroft: “Durante los últimos meses de la guerra, los lamas del Tíbet fueron descuidados completamente por los nazis. Habían fracasado en su misión de utilizar los poderes de Lucifer para la causa nazi. A fin de expresarles su repulsa personal, Hitler ordenó que se les dieran las mismas reducidas raciones que recibían los prisioneros de los campos de concentración. Cuando los rusos llegaron a su cuartel general, situado en las afueras de Berlín, descubrieron sus cuerpos desnudos dispuestos en filas, y cada uno de ellos tenía un puñal ceremonial clavado en el abdomen.’ (Ibid., pág. 303). Con el objeto que el lector pueda visualizar el siniestro transfondo ocultista del régimen nazi y la posesión demoníaca de la que fue objeto Adolf Hitler, recomendamos la lectura del libro de Ravenscroft, quien acertadamente acota: “La primera asociación de los nazis con los Oráculos Tibetanos de las Cavernas no pasó inadvertida a ciertos hombres perspicaces y observadores del mundo occidental. Hombres de la talla de Lord Tweedsmuir, más conocido como John Buchan, el novelista, advirtieron a los políticos de la época de la llegada de una religión satánica a Alemania, así como del tipo de civilización que podría desarrollarse a partir de la fusión entre la tecnología alemana y el misticismo y la magia orientales. Huelga decir que no se prestó ninguna atención a estas advertencias. Incluso en el proceso de Nuremberg, celebrado al final de una guerra mundial que había costado veinticinco millones de vidas y había creado los horrores de los campos de concentración, sólo se escucharon algunas risas avergonzadas cuando antiguos miembros del Ahnenerbe declaraban desde el banquillo e incluían menciones sobre Agharta y Shambhala. Los representantes de Occidente se negaban simplemente a reconocer la verdadera naturaleza de sus enemigos derrotados. Sus extrañas creencias, sus prácticas inhumanas y sus horribles crímenes, sólo podían explicarse en términos psicoanalíticos como aberración mental. La ciencia occidental, que había creado la bomba atómica, negaba la existencia del mal y hablaba en términos de behaviorismo y relatividad de la moral. La religión de occidente, que había reducido a su Dios a un simple carpintero de Nazaret, no comprendía el concepto de hombres que adorasen al Anticristo cósmico, y que hubiesen adquirido la iniciación en los mundos suprasensibles a través de rituales de sacrificio.” (Ibid., pág. 304). En realidad, como veremos más adelante en este capítulo, los poderes de Lucifer no estaban dispuestos a apoyar la causa nazi, sino que a utilizarla en su propio favor; es decir, usar a Hitler y a su Alemania nazi como un instrumento decisivo de un siniestro y complejo plan final a través de la manipulación de las altas esferas del poder humano. 73

Según cuenta el historiador de religiones Serge Hutin, la "Orden de Los Iluminados" (primeramente llamados "Perfectabilistas") fue fundada en Ingolstadt (Baviera, por lo que también se les conoce como "Los Iluminados de Baviera"), el 1 de mayo de 1776 por el alemán Adam Weishaupt, joven de veintiocho años de edad que enseñaba derecho canónico en la Universidad de dicha ciudad. Weishaupt tenía ideas de reforma social sumamente "avanzadas" y fundó dicha Orden con el fin de hacerlas triunfar. Consiguió que entraran en la Sociedad numerosos francmasones que habían roto con la regla que prohibía las discusiones religiosas o políticas en las Logias; en su apogeo, la Orden contaba, en 1783, con seiscientos miembros sólo en Baviera y cierto número de afiliados en toda Europa. El fin último de los Iluminados era nada menos, al fin y al cabo, que la Anarquía, en el sentido filosófico del término: "He propuesto —decía Weishaupt— una explicación de la Francmasonería, ventajosa desde todos los puntos de vista, por cuanto se dirige a los Cristianos de todas las confesiones, los libra gradualmente de todos los prejuicios religiosos, cultiva y reanima las virtudes de sociedad por una perspectiva de felicidad universal, completa y rápidamente realizable, en un 74

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Estado donde florecerán la libertad y la igualdad, un Estado libre de los obstáculos que la jerarquía, la clase, la riqueza, arrojan continuamente a nuestro paso... No tardará en llegar el momento en que los hombres serán dichosos y libres". Ciertos historiadores han atribuido a la Francmasonería propiamente dicha los propósitos de los Iluminados que, al contrario, trataban de confiscar la institución en provecho propio; así, B. Fabre escribe en "Un iniciado de las sociedades secretas superiores" (París, 1913), para caracterizar la finalidad de los Masones: "Nada de autoridad, así pues, nada de gobierno; nada de leyes, de modo que nada de legislador; nada de familia; nada de sociedad; no más nacionalidades; no más fronteras, no más patrias". A pesar que en 1785 fue oficialmente disuelta por el Elector de Baviera -y su fundador expulsado de la ciudad- debido a las denuncias de cuatro ex miembros respecto a que "la Orden abjuraba del cristianismo, que se entregaba a placeres epicúreos, justificaba el suicidio, repudiaba el patriotismo y la lealtad como prejuicios de espíritus estrechos, condenaba la propiedad privada, permitía que se hiciera el mal cuando de él había de salir un bien, y en fin, colocaba los intereses de la Orden por encima de toda otra consideración", ésta continuó con su accionar secreto a través de los siglos. En efecto, Andreas Faber-Kaiser denunció el papel que en la política entonces europea y luego mundial, miembros inefables de esa orden como Giuseppe Mazzini [que había alcanzado el grado 33 de la masonería italiana en la Universidad de Génova, máximo dirigente de los Iluminatti en Italia el año 1834 y fundador de la Mafia el año 1860] tuvieron sobre la diagramación del mapa de las potencias. Veamos lo comentado por Faber-Kaiser, a fin de tener una perspectiva general acerca del accionar de esta oscura conspiración oculta: "Es marcada la influencia de los preceptos de los Iluminados en la inminente Revolución Francesa; se dice que Mirabeau y el duque de Orleáns (el futuro "Felipe-Igualdad") habían estado afiliados a la misma. "Así, en carta dirigida a Mazzini con fecha del 15 de agosto de 1871 —hace más de un siglo— Albert S. Pike [abogado, general sudista de la guerra de secesión y cabeza máxima de los Iluminatti en Norteamérica a partirde 1859] le comunica que la Primera Guerra Mundial se debía generar para permitir a los Iluminados derrocar el poder de los zares en Rusia, y transformar este país en la fortaleza del comunismo ateo. Las divergencias provocadas por los agentes de los Iluminados entre los imperios británico y alemán —y también la lucha entre el pangermanismo y el paneslavismo— se debían aprovechar para fomentar esta guerra. Una vez concluida, se debía edificar el comunismo y utilizarlo para destruir otros gobiernos y debilitar a las religiones. "La Segunda Guerra Mundial debía fomentarse aprovechando las diferencias entre fascistas y sionistas políticos. La lucha debía iniciarse para destruir el nazismo e incrementar el sionismo político, con tal de permitir el establecimiento del Estado soberano de Israel en Palestina. Durante la Segunda Guerra Mundial se debía edificar una Internacional Comunista lo suficientemente robusta como para equipararse a todo el conjunto cristiano. En este punto se la debía de contener y mantener, para el día en que se la necesitase para el cataclismo social final. "La Tercera Guerra Mundial se debe de fomentar aprovechando las diferencias promovidas por los agentes de los Iluminados entre el sionismo político y los dirigentes del mundo musulmán. La guerra debe de orientarse de forma tal que el Islam y el sionismo político se destruyan mutuamente, mientras que otras naciones se verán obligadas a entrar en la lucha, hasta el punto de agotarse física, mental, espiritual y económicamente. "Desandemos este sendero. La Comisión Trilateral es una agrupación de personas privadas de las altas finanzas, del mundo de los negocios y de la política, procedentes de Norteamérica, Europa Occidental y Japón, que brinda a la élite procedente de la masonería de las distintas orientaciones unas posibilidades de encuentro, con vistas a una colaboración secreta que abarca todo el mundo. El objetivo ideológico de la Comisión Trilateral es el mismo que el del Council for Foreign Relations (Consejo para Relaciones Exteriores), fundado en 1921 por el banquero norteamericano Morgan, y conocido también como ‘el gobierno invisible’. El sector político entronca con los Iluminados, que son altos grados de la masonería. Hay escasamente unas cien organizaciones que pertenecen al mundo de la masonería. "La idea del alemán Adam Weishaupt, que fundó la cúpula de los Iluminados el 1 de mayo de 1776, era el camino a través de la anarquía. El que su fundación tuviese lugar el día siguiente de la noche de Walpurgis, y el hecho de que este día fuera consagrado mundialmente festivo —el 'Día del Trabajo'— aclara todavía más la estrecha relación que existe. El hecho que además el sello de los

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Iluminados aparezca con la fecha de 1776 en el dólar americano, asombra a aquéllos que no saben que Washington fue tan masón como su rival Jefferson. "Si hablamos del poder efectivo, debemos mencionar a los Rockefeller y —más importantes aún— a los Rothschild. En sucesión ascendente siguen los Bilderberger, un club formado en mayo de 1954 e integrado por los 500 hombres y organizaciones más ricas e influyentes del mundo, que se propone la instauración del ‘Nuevo Orden Mundial’ [la última conferencia de este selecto club, uno de cuyos más influyentes miembros es el conocido Henry Kissinger, tuvo lugar en junio de 2004 en Stresa, Italia, curiosamente pocas semanas antes de una grave crisis del petróleo que afectó a toda la economía mundial y que, según los propios expertos de la OPEP “no tiene ningún sentido ni base racional”]. (...) Curiosamente, el siglo XX va a acabar casi como empezó, si se mira atentamente el mapa. Muy pocas de las grandes familias oligárquicas que dirigían el mundo entonces deja de hacerlo hoy. Disponen de más poder y más sofisticado. Lo que está en juego son decenas y decenas de países cuyo destino creen construir en libertad, sin advertir quizás que se hallan en las mismas manos que consideran inacabada la obra iniciada por sus perversos antepasados hace doscientos años.” En términos dialécticos, el Plan de los Illuminati, promovido por las fuerzas oscuras, se planteó en tres fases: Tesis, antítesis y síntesis. Se trataba de provocar la aparición de las dos primeras para enfrentarlas hasta el desgaste, de manera que surgiera de ellas la última, la que finalmente necesitaban para su nuevo orden mundial. La Tesis se venía materializando desde la Revolución Francesa a fines del siglo XVIII, con lo que lograron implantar en Europa un sistema de gobierno republicano alternativo a las monarquías, y la segunda fase (La Antítesis), con la Revolución Bolchevique y la Primera Guerra Mundial a principios del siglo XX, que provocó la aparición de un sistema antagónico materialista y ateo que reemplazó a la Rusia zarista, y un polvorín que necesitaba sólo la mecha precisa para estallar: La Alemania derrotada, pero resentida y poderosa que siguiendo a un manipulado y carismático líder lograría desestabilizar a Europa y al mundo con una Segunda Guerra Mundial, dividiéndolo en dos poderosos bloques ideológicos antagónicos que surgirían del conflicto: EE.UU y sus aliados, materializados militarmente mediante la conformación de la OTAN (Organización del Tratado del Atlántico Norte) y la Unión Soviética y sus aliados, materializados militarmente mediante el Pacto de Varsovia, para enfrentarlos (Tesis versus Antítesis) hasta el desgaste, materializando de paso un arsenal bélico sin precedentes en la Historia que pusiera en riesgo real la estabilidad física del planeta y pavimentar así el camino para lograr la tercera fase: La alineación ideológica de los dos bloques (ejemplificado simbólicamente con la caída del muro de Berlín), que condujera a la aparente globalización actual y a una nación de gran poder y voluntad hegemónicos: EE.UU., además de un tercer bloque emergente de la Gran Guerra, de gran peso geopolítico en el futuro: la nación de Israel en Palestina, con la consiguiente desestabilización del Medio Oriente, en el cual se desencadenara el uso sin control del arsenal bélico acumulado por las grandes potencias a través de enfrentamientos directos o de acciones terroristas, todos ellos escenarios propicios que el gobierno en las sombras de los Illuminati necesita para desencadenar un increíble y dramático proceso que lo llevaría finalmente a concretar la tercera fase de su plan (la Síntesis), Un nuevo orden mundial absolutamente globalizado que les permitiría acceder completamente al dominio ideológico sobre los seres humanos, objetivo final de las fuerzas oscuras, como veremos. Aunque actualmente se conoce con el nombre de Illuminati a la élite de privilegiados del fantástico mundo de las finanzas internacionales -que hacen fabulosos negocios a través del mundo en los momentos de mayor crisis, anticipándose a ellas- es evidente la continuidad y vinculación esotérico-histórica de sociedades ocultistas de élite a partir de los Illuminati de Baviera (masonería, templarios, rosacruces y sus subsidiarias y, anecdóticamente, la logia Calaveras y Huesos a la que pertenece la familia Bush), todas ellas organizadas y confabuladas secretamente, tejiendo lazos y contactos en todas las esferas del poder mundial para el pretendido establecimiento de su Nuevo Orden. (Extractado del artículo Los Illuminati, el Poder Secreto detrás de la Historia, de Gustavo Fernández, publicado en la revista electrónica argentina “Al Filo de la Realidad”, revista electrónica Al Filo de la Realidad. www.alfilodelarealidad.com, de la cual es Director. Paraná, Entre Ríos, Argentina). Para que el quizás sorprendido lector pueda conocer mayores e interesantes detalles respecto de este supuesto “gobierno en las sombras”, le aconsejamos leer el artículo completo, así como las obras Los Illuminati, La Trama y el Complot (Luis Miguel Martínez Otero. 4° Edición noviembre 2004, Editorial Obelisco, Barcelona, España), y Illuminati (Paul H. Koch. 3ª Edición argentina, mayo 2005. Editorial Planeta, Grupo Planeta).

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Este último autor revela en su libro, sin proponérselo exactamente, la posible conexión entre este “gobierno en las sombras” y el poder oculto extraterrestre, que hace que el primero le sea un útil instrumento humano para sus oscuros propósitos de dominio. Menciona tres hechos que en conjunto nos permiten reflexionar seriamente sobre la veracidad de esta conexión, la que se estaría dando en las más altas cúpulas de la Masonería Mundial y de la banca internacional infiltrada por los Iluminatti: - En primer lugar cita en la página 13 de su obra, al canadiense Wiliam Guy Carr, autor de libro La Niebla Roja sobre América. “[Carr] resume así los planes de los Illuminati: La destrucción del mundo tal y como hoy lo entendemos, aniquilando la cultura occidental y el cristianismo, así como las naciones clásicas. A cambio, apoyarían la fundación de un gobierno planetario que instauraría un culto mundial a Lucifer y reinaría sobre una masa homogénea de seres humanos desprovistos de cualquier diferencia de raza, cultura, nacionalidad o religión, y cuya única finalidad sería trabajar esclavizados al servicio de sus amos. Para forzar el éxito definitivo, los Illuminati se habrían infiltrado en sociedades internacionales, partidos políticos, logias masónicas, bancos y grandes empresas, religiones organizadas... impulsando desde estas instancias todo tipo de movimientos subversivos, crisis financieras y políticas, guerras y conflictos hasta crear una inestabilidad mundial insoportable. En ese momento, ‘cuando las masas, desesperadas por el caos que la rodea, busquen a alguien que las saque del estupor, los Illuminati presentarán a su rey, que será aclamado por todos en todas partes y se hará así con el poder’”. El propio Carr, según Koch, “reconoce que cualquiera que oiga semejante argumento por primera vez puede pensar que su fantasía no tiene límites. En una sociedad cada vez más materialista y escéptica, como la occidental, donde para muchas personas palabras tales como ángeles, demonios, Dios o Lucifer suenan a ajadas supersticiones propias de la Edad media, es un error habitual pensar que lo que no concebimos o que nos parece irracional será también inconcebible e irracional para otros.” - Luego, en la página 53 menciona la entrevista publicada por la revista norteamericana Progreso para Todos en enero de 1991, al miembro del Concejo Masónico de los Trece, John Todd, en la cual éste afirmaba que el famoso ícono de la pirámide y el ojo resplandeciente con el que se representa por lo general a Dios (que se encuentra como podrá comprobar el lector en el billete de un dólar, y que a su vez es el reconocido símbolo de la Orden de los Illuminati) representaba en realidad algo muy distinto: La mirada vigilante de Lucifer. Esta imagen habría sido creada según él por los banqueros Rothschild en Europa y llevada posteriormente a los Estados Unidos por los padres fundadores de la nación, Benjamín Franklin y Alexander Hamilton, ambos masones, antes de la revolución y de la guerra de independencia de Inglaterra. “La familia Rothschild [sus descendientes] es la cabeza de la organización en la que yo entré en Colorado, y todas las hermandades ocultas forman parte de ellas”, aseguraba, “porque en realidad todas pertenecen al mismo grupo dirigido por Lucifer para instaurar su gobierno a nivel mundial”. Añadía también: “Dicen que los Rothschild tienen trato personal con el demonio. Yo estuve en su villa y lo he vivido. Sé que es cierto.” - Finalmente, en la página 88 y 89 de su libro, Koch menciona expresamente el nivel de la Masonería en el cual se produciría esta conexión, cuando relata cómo “En otras de las cartas que Mazzini y Pike se escribieron, el europeo proponía al norteamericano la creación de otro círculo dentro de los círculos, en el que se desarrollase ‘un rito que sea desconocido y practicado sólo por masones de altos grados’, que ‘deben ser sometidos al más terminante de los secretos’. Gracias a este nuevo grupo ‘cuya presidencia será desconocida’ para los masones de grados inferiores, ‘gobernaremos la francmasonería entera’. El control absoluto de todos los masones del planeta era el mismo objetivo que Adam Weishaupt había intentado sin éxito en el convento de Wihelmsbad, pero en este caso parece que Pike triunfó donde el bávaro había fracasado. Fundó el Nuevo y Reformado Rito del Paladín, creando tres consejos, uno en Charleston, Carolina del Sur; otro en Roma, y el tercero en Berlín. Un documento de junio de 1889 y titulado Asociación del Demonio y Los Iluminados, en el que Pike dirigía unas instrucciones secretas a los veintitrés consejos supremos de la masonería mundial, aporta algunos detalles de este nuevo rito, partiendo de la advertencia primera a sus miembros: ‘A vosotros, Instructores Soberanos del Grado 33, os decimos: Tenéis que repetir a los hermanos de grados inferiores que veneramos a un solo Dios, al que oramos sin superstición. Sólo nosotros, los iniciados del Grado Supremo, debemos conservar la verdadera religión masónica, preservando pura la doctrina de Lucifer.’ En el mismo documento, Pike hablaba como un sacerdote: ‘Él, sí, Lucifer, es Dios. Desgraciadamente Adonai [en referencia al Dios judeocristiano] también es Dios, porque, según la ley eterna, no hay luz sin oscuridad, belleza sin fealdad, blanco sin

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negro. El Absoluto sólo puede existir en la forma de dos divinidades diferentes, ya que la oscuridad sirve a la luz como fondo, la estatua requiere una base y la locomotora necesita el freno’ Y añadía: ‘La religión filosófica verdadera y pura es la fe en Lucifer, que está en pie de igualdad con Adonai. Pero Lucifer es el Dios de la luz, es bueno, él lucha a favor de la humanidad contra Adonai, el oscuro y el perverso.’ Ignacio Darnaude Rojas-Marcos. Los Motivos del No-contacto Extraterrestre. Consecuencias socioeconómicas y geopolíticas de un eventual contacto abierto (Sexta parte). Artículo publicado en el sitio web El Dragón Invisible, boletin mensual de ovnilogía Nº 50 – Octubre de 2002, editado por Carlos Alberto Iurchuk. La Plata – Argentina. http://dragoninvisible.com.ar 75

“... los poderes fácticos de Norteamérica, en base a sólidas razones sólo por ellos conocidas, elaboraron una decisión trascendental: ocultar los hechos comprobados y negar públicamente la existencia del fenómeno extraterrestre... La campaña de desinformación sistemática puesta en juego ha sido un colosal esfuerzo concertado para encubrir las actuaciones de la inteligencia exterior en nuestro planeta. En esta formidable operación de descrédito han intervenido bajo cuerda el Pentágono, la Air Force, la CIA, el FBI, la National Security Agency, la Defense Intelligence Agency, el Comité Condon de la Universidad de Colorado, la NASA y el fantasmal cenáculo Majestic-12 (comisión encargada de bregar con el problema ovni), amén de fuerzas policiales y servicios secretos de Europa, Rusia y otros países, que colaboran con rara unanimidad en la perpetuación de un mutismo sin la menor fisura, y en un masivo lavado de cerebros con respecto a los discos volantes. ... Detrás de tales corporaciones meramente ejecutoras se parapetan por supuesto la Casa Blanca, el Kremlin y otras cúpulas del poder político en el globo. No obstante, por encima incluso de las cabezas visibles de las superpotencias, los conspiranoicos (epíteto puesto de moda por Enrique de Vicente) denuncian el montaje de alguna suerte de trama oculta a la que bautizaríamos como "Oposición al Cosmos", cierto hipotético pangobierno críptico que imparte las órdenes cruciales en los cinco continentes, el grupo dominante que ostenta el poder real desde Nueva York a Vladivostok, y al que el advenimiento de un contacto normalizado despojaría de su pretendido control del planeta. (ibid) 76

“Hemos hecho más de una referencia a los ovnis estrellados, y nos va a ser útil cierta aclaración al respecto. Es de lo más significativo que muchos de los aparatos siniestrados se hayan depositado en tierra siempre en parajes desérticos (al abrigo de testigos); en el suroeste de los EE.UU. (donde se fabricaron las pioneras, superdestructivas y contaminantes bombas atómicas poco antes de 1947, ¿otra simbólica casualidad?); y chocados contra el terreno con inverosímil suavidad, a tal punto que sus carlingas y aviadores han sido recobrados casi intactos. Esta rara conjunción de circunstancias a todas luces manipuladas, que han facilitado el mantenimiento del secreto de cara al gran público, y al mismo tiempo propiciaron la aportación de restos fehacientes en buen estado a la cúpula del poder, hace sospechar que no se trata de cacharros averiados ni de verdaderos percances aleatorios, sino más bien de un hábil montaje de falsos accidentes simulados, cuidadosamente orquestados a propósito con el fin de proporcionar de forma selectiva a los escépticos ‘cabezaduras’ del gobierno las tan ansiadas pruebas físicas irrebatibles sobre los viajeros de otros mundos.” (ibid, Séptima parte, boletìn mensual Nº51, noviembre de 2002) 77

Al respecto existen contundentes evidencias recopiladas en los EE.UU. por el ex médico de urgencias Dr. Steven Greer, divulgador y director del denominado Proyecto Revelación o Disclosure Project (ver el sitio web http://www.disclosureproject.org/), quien ha entrevistado a numerosos hombres clave que van desde coroneles a generales de brigada, a funcionarios ejecutivos de la FAA (Administración Federal de Aviación) norteamericana, etc. que le han denunciado los preparativos bélicos del gobierno en las sombras en pos de este objetivo. Esto ha motivado que el Dr. Greer se haya estado entrevistando con miembros del Senado y la Cámara de Representantes de los EE.UU. y el Comité de Desarme de las Naciones Unidas, así como con las embajadas de varias naciones desarrolladas, exponiéndoles las evidencias recopiladas y ha sido tomado bastante en serio por ellos. “El objetivo principal del Dr. Greer y sus esfuerzos destinados a que el gobierno de EUA celebre vistas 78

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sobre el fenómeno OVNI tiene que ver con la militarización del espacio y los proyectados sistemas antimísiles. ‘Se nos ha informado’, declara Greer en su ponencia, ‘que el susodicho programa "Guerra de las Galaxias" (Star Wars) realmente tiene por mira encubrir el desarrollo de un sistema bélico diseñado para rastrear y destruir aparatos de procedencia extraterrestre mientras que éstos se acercan a la Tierra o penetran nuestra atmósfera’. “Citando al padre de la astronáutica como la voz más estridente contra el militarismo espacial, Greer añade: ‘Nadie menos que Wernher Von Braun advirtió, en su lecho de muerte, sobre la locura de tal proyecto, sin que sus palabras hayan surtido ningún efecto aparente’. “Parece ser que en 1974, el doctor Von Braun advirtió a su ayudante, la Dra. Carol Rosin, sobre el gran peligro que se cernía sobre la humanidad si la carrera armamentista se extendía al espacio. Curiosamente, Von Braun señaló que el gobierno estadounidense utilizaría varios pretextos –la URSS, el peligro de asteroides chocando contra la Tierra, etc.– para popularizar la iniciativa de defensa espacial entre el público estadounidense. “Pero estos sistemas defensivos que tanto temía el doctor Von Braun siguen su desarrollo a un ritmo acelerado, sobre todo después de que el gobierno de los EE.UU. anunciara en diciembre de 2001 que se desvinculaba de tratado de mísiles antibalisticos (ABM, por sus siglas en inglés) firmado por los presidentes Richard Nixon y Leonid Brezhnev en la década de los '70. “Quince años antes, en 1985, la U.S. Department of Energy pregonaba el éxito de su experimento de energía dirigida denominado MIRACL (Laser Quimico Avanzado de Medio Rango Infrarrojo), que destruyó exitosamente un lanzador de proyectiles balísticos. Después de este sistema, los EE.UU. implementaron el primer haz de partículas, experimento que involucró la irradiación de una ojiva nuclear simulada con un haz de protones de alta intensidad, resultando en la detonación del explosivo dentro de la ojiva. En la primavera de 1989, el Láser Químico Alfa resultó exitoso durante sus pruebas iniciales como candidato para un posible arma de rayos de uso espacial. “Pero la investigación no se ha circunscrito a los mortales rayos de energía dirigida: el Lanzador Electromagnético Thunderbolt, uno de los conceptos para un ‘cañón electromagnético’ producidos bajo SDI, tiene el potencial para disparar proyectiles a una velocidad en exceso de 8.6 millas por segundo. Estos pequeños pasos hacia un mundo hasta ahora desconocido de armamentos ofensivos comprueban que estamos desarrollando la capacidad de defendernos contra una amenaza mucho mayor que las armas nucleares de países enemigos. Esta es la posibilidad que tanto temor ha ocasionado entre Greer y sus correligionarios. “El Proyecto Disclosure pide, por último, que ‘se haga cumplir la veda sobre las armas en el espacio, y prohibir el rastreo de cualquier objeto extraterrestre, puesto que dichas acciones son injustificadas y pueden poner la especie humana en peligro’. En vista del afán militar del régimen de Bush, y su falta de miramientos en cuanto al desarrollo de sistemas bélicos avanzados, las esperanzas son pocas.” (Fuente: OVNIS derribados, ¿Presagio de una próxima guerra?, artículo de Scott Corrales, Bradford, EE.UU. Editado en internet por Carlos Alberto Lurchuk en El Fuego del Dragón, http://dragoninvisible.com.ar/ Revista mensual de ovnilogía, N°51, noviembre de 2002). En la experiencia del patriarca bíblico Job se observa claramente esa permisividad otorgada a las fuerzas obscuras: “Dijo Jehová a Satanás:-¿De dónde vienes? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: - De rodear la tierra y andar por ella. Jehová dijo a Satanás: -¿No te has fijado en mi siervo Job, que no hay otro como él en la tierra, varón perfecto y recto, temeroso de Dios y apartado del mal? Respondiendo Satanás a Jehová, dijo: - ¿Acaso teme Job a Jehová de balde? ¿No le has rodeado de tu protección, a él y a su casa y a todo lo que tiene? El trabajo de sus manos has bendecido, por eso sus bienes han aumentado sobre la tierra. Pero extiende ahora tu mano y toca todo lo que posee, y verás si no blasfema contra tí en tu propia presencia. Dijo Jehová a Satanás: - Todo lo que tiene está en tu mano; solamente no pongas tu mano sobre él. Y salió Satanás de delante de Jehová.” (Job, cap.1 vers.7-12). Dios permite que el maligno destruya todo lo que Job poseía incluyendo a su familia, y posteriormente su salud, pero le prohíbe tocar su vida. El propósito de Dios era demostrar a Satanás la fidelidad de Job, y lo logró porque éste jamás blasfemó en contra de su Creador. Esto permite en parte explicar el misterio de la permisividad dentro de ciertos límites a las fuerzas del mal: Llegar a demostrar a través del hombre que el enemigo está equivocado en sus planteamientos rebeldes. 79

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CAPÍTULO 7 Dr. Juan Arentsen Sauer, Universos de Luz. Página 15: Introducción a la Primera Edición. Editorial Cuatro Vientos. Santiago de Chile. Edición 1996. 80

En este libro se ha utilizado la versión Reina-Valera 1995 Edición de Estudio, excepto cuando cuando expresamente se indica lo contrario, pero es aconsejable para una mayor claridad que el lector compare las referencias dadas con las de otras traducciones reconocidas de la Biblia, tales como las versiones Dios llega al Hombre, La Biblia de Jerusalén, La Biblia de Boeninger, etc., aunque se considera necesario hacer la siguiente acotación: En general, en las diferentes versiones de la Biblia son bienvenidas las introducciones -necesarias para posicionarse en el contexto histórico y/o literario en que se escribieron los diferentes libros que la componen-, las referencias temáticas que permiten conectar los versículos por temas afines, los mapas temáticos, los cuadros ilustrativos y comparativos, glosarios y diccionarios, etc., pero hay que desconfiar de los comentarios al margen o al pie de la página y de las añadiduras doctrinarias, porque muchas veces tienden a reflejan los dogmas de las corrientes religiosas que han patrocinado la respectiva traducción y/o publicación, restándole imparcialidad a la lectura bíblica a la vez que condicionan la libre interpretación de ella. Si bien los comentarios al margen son altamente útiles para los prosélitos de la iglesia patrocinante cuyas doctrinas profesan, son inconvenientes para las personas de pensamiento independiente que recién se inician en el estudio de la Biblia. Las versiones La Biblia Latinoamérica, Edición Pastoral Nueva Evangelización, de la Sociedad Bíblica Católica Internacional (Editoriales San Pablo y Verbo Divino. España), y las versiones adventistas Clear Word Bible (La Biblia de la Palabra Clara) de Jack Blanko publicada por Review and Herald, 1993 (en que se han escrito directamente dentro del texto bíblico, como si fueran los escritos de un profeta más, muchas citas de Ellen G. White), y la versión Reina Valera, Edición año 1977 con los comentarios al margen y el agregado de Harold E. Metcalf, titulado El Maravilloso Plan de Dios, son algunas de ellas, las que –sin pretender descalificarlas, porque la intención de sus patrocinadores es adoctrinar al lector respecto a lo que ellos sinceramente creen verdadero- se dan a manera de ejemplo de lo expuesto, pero indudablemente que existen otras que el lector podrá identificar debidamente cuando lleguen a sus manos. No obstante, si éste es capaz de mantener su propio criterio, comparar debidamente texto con texto e investigar concienzudamente lo expuesto en los referidos comentarios, incluso contrastándolos con otras fuentes, ellos les podrían ser de gran utilidad para profundizar en sus investigaciones y sacar sus propias conclusiones, a la par que conocer hasta qué punto los principios y dogmas de determinadas corrientes religiosas están realmente basados en la Biblia. Con la única que se recomienda eso sí tener especial cuidado, y comparar cada cita en su contexto y ojalá con otras traducciones bíblicas, es con la versión arriana difundida por la secta Los Testigos de Jehová, denominada La Traducción del Nuevo Mundo de las Sagradas Escrituras (cualquiera sea su versión), en la cual se han modificado intencionalmente los pasajes que señalan la divinidad de Jesucristo, puesto que ellos no la reconocen. La doctrina de los Testigos –aunque con esto no estamos criticando sus nobles principios y su ejemplar estilo de vida- se basa en las doctrinas promulgadas por Arrio, párroco de la antigua e influyente iglesia de Alejandría en el siglo III d.C., que fue separado de la Iglesia Cristiana de entonces y desterrado a Iliria, después que el Concilio General de Nicea convocado por el emperador Constantino el año 325 d.C., considerara que sus doctrinas eran contrarias a la Iglesia. A grandes rasgos sus doctrinas eran: 1) Que el Hijo era total y esencialmente distinto del Padre; 2) que el Hijo era el más noble de aquellos seres a quiénes el Padre creó de la nada y; 3) que el Hijo era inferior al Padre, tanto en su naturaleza, como en su dignidad). 81

Tal y como lo haríamos nosotros si quisiéramos poblar permanentemente el planeta Marte con vida procedente de nuestro planeta: Utilizando como modelo nuestro ecosistema, lo adaptaríamos paulatinamente para la vida de acuerdo a las condiciones del planeta rojo, comenzando por las especies vegetales para la producción de oxígeno, adaptando luego genéticamente especies animales para las nuevas condiciones de temperatura, gravedad, etc., para finalmente establecer una colonia humana experimental también genéticamente adaptada a estas condiciones. Lo más 82

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probable es que después de muchos años los descendientes de dicha colonia inicial se autoproclamarían marcianos y no terrestres. Además su continua y necesaria dependencia tecnológica, cultural y espiritual de la Tierra seguramente nos otorgaría la calidad de hermanos mayores o padres de la nueva raza. De Phaetón (El Resplandesciente), quien obtuvo una vez de su padre Helios (el Sol) permiso para conducir el Carro del Sol. Phaetón no fue capaz de guiar el carro y se arrojó afuera prendiendo, al caer, fuego a la Tierra (de la Metamorfosis, del poeta romano Ovidio. 43 AC al 17 DC). Como curiosidad, se puede mencionar aquí que en antiquísimas inscripciones encontradas en una caverna en Australia, se encontró un dibujo en que al sistema solar se lo representa con diez planetas, siendo el quinto planeta de un color verdoso. 83

Como dato sorprendente en relación a este punto, podemos mencionar que los astrofísicos Carl Sagan y Frank Drake, al explicar la sorprendente inteligencia de ciertas especies animales, mencionan la existencia en la Tierra de “cierto saurio antediluviano de tamaño y cerebro similar al humano, bípedo y con dedo pulgar incluso, que no se desarrolló más porque fue barrido por un cataclismo.” (Caso Roswell, ET El Informe Final, página 152. Biblioteca Conozca Más, edición 1992). 84

Miguel, una transliteración del nombre Mikaél, que significa “¿Quién es semejante a Dios?”. Miguel es mencionado como el gran Príncipe (Daniel, cap.12 vers.1) y también como Arcángel (Judas 9); también se le llama el Angel de Jehová (Exodo, cap.23 vers.20-21). (Seminario de Apocalipsis. Registro de Propiedad Intelectual NF 95.759, año 1996. Porvenir 72, Santiago, Chile). 85

Durante el año 1991, dos científicos, luego de arduos estudios e investigaciones, derribarían por completo los principios de la cronología egipcia y los orígenes de la civilización, al concluir que la edad de la Esfinge, enigmático monumento que se emplaza en las cercanías de las pirámides de Gizéh, era superior a los 10.000 años. El Dr. Robert Schoch (profesor de Geología de la Universidad de Boston, EE.UU.) y el egiptólogo John West concluyeron que las profundas fisuras que en ella se pueden observar hoy en día no son producto de la erosión de arena y viento, sino de agua y lluvia y remontan a una edad de 10.500 a.C. Gran revuelo causó la difusión de la noticia de que la Esfinge era anterior a la era dinástica, sin embargo la profundidad de las grietas y fisuras producidas por el fluir del agua nos remontan - en base a evidencias climáticas y geológicas aportadas por rigurosos estudios científicos – a dicha fecha, que más tarde se repetiría también para la Gran Pirámide. Por otra parte, el escritor y egiptólogo Ing. Robert Bauval informaba en 1983 sobre la Teoría de la Correlación de Orión y la Pirámide de Keops. Ya los doctores Virginia Trimle y Alexander Adawi habían demostrado que el Canal Sur de la Cámara del Rey había sido orientado hacia el Cinturón de Orión, el “alma” de Osiris. En 1986 Bauval descubre que el Canal Sur de la Cámara de la Reina estaba orientado hacia la estrella Sirio, identificada como la hermana y esposa de Osiris, la diosa Isis, quien hizo su aparición en los cielos de este lugar hacia el 10.500 a.C., según los estudios astronómicos. Bauval encontró además características similares entre las tres estrellas del Cinturón de Orión: Zeta, Epsilon y Delta Orionis y las tres pirámides de Gizeh: Keops, Kefrén y Micerinos, en las que era evidente una conexión astronómica y estelar en lo que se refiere a emplazamiento, orientación, equidistancia y tamaño relativo, características que indicaban una correlación directa entre la imagen del cielo y la imagen de la Tierra en Gizeh para la época del 10.500 a.C., (fecha dada a través del software especialmente diseñado para el movimiento estelar denominado SkyGlobe). También la posición de estas estrellas con los canales de la Gran Pirámide apuntan directamente al año 10.500 a.C., la misma fecha estimada para la edad de la Esfinge. Incluso la sinuosidad del río Nilo describe perfectamente los movimientos de la Vía Láctea con respecto a la Tierra. Más aún, la alineación sudoeste de las tres estrellas relativa al eje de la Vía Láctea cuadra con el alineamiento sudoeste de las tres pirámides relativo al eje del Nilo. Estas y otras importantes consideraciones astronómicas le indicaban al escritor y egiptólogo Robert Bauval que eran demasiados los factores que se interrelacionaban entre sí como para que fueran atribuidos a la “casualidad”. “Existe y sigo convencido de que los antiguos que diseñaron Gizeh intentaron fijar una fecha para conmemorar el ‘tiempo primigenio’ o la ‘Edad de Osiris’ y que esta 86

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fecha fue alrededor del 10.500 a.C.” Hoy se sabe por lo tanto que todo lo que existe en la meseta de Gizeh, pirámides y Esfinge nos describe el Universo tal y como lo vieron sus constructores allá por el año 10.500 a.C., fecha que coincide sorprendentemente con la del mundo antediluviano. (Extractado del artículo publicado en internet El Misterio de Gizeh, de Guillermo Daniel Jiménez (Necochea, Argentina) gdgneco@yahoo.com, en base a investigaciones propias realizadas en Egipto durante el año 2001, y del libro La Cámara Secreta, de Robert Bauval. Oberon – Grupo Anaya, Madrid, España, 2001). Antiguas pirámides de Qin Chuan, China Continental. La mayor de ellas, llamada la pirámide blanca tiene 300 m de altura, más de doble del tamaño de la de Keops en Gizeh, Egipto. 87

Ver una interesante recopilación comparativa de narraciones de diversas culturas acerca del Diluvio, en el libro Fin del Mundo año 1999, capítulo 9 “La Inmersión de un Mundo”, de Charles Berlitz, Editorial La Oveja Negra Ltda. y R.B.A. Proyectos Editoriales, S.A., 1985). También hay una ilustrativa comparación entre la versión bíblica del diluvio y la Epopeya de Gilgamés (relato babilónico del siglo VIII a.C.) en un cuadro presentado en la página 34 de la Biblia versión Reina-Valera 1995, Edición de Estudio, de las Sociedades Bíblicas Unidas. 88

La tierra de Canaán, actual Palestina, lugar escogido ex-profeso por sus estratégicas características geopolíticas, al ser una ruta obligada entre tres continentes: Asia, Africa y Europa.. 89

Eusebio de Cesárea (267–340 d.C.). Considerado el padre de la historia del cristianismo. Su célebre obra Historia Eclesiástica es considerada la más autorizada recopilación de los sucesos ocurridos en los primeros siglos de la iglesia cristiana, principalmente porque hizo el mayor esfuerzo por reunir todos los datos que estuvieron a su alcance y por su cercanía a las fuentes históricas, aunque la autenticidad de algunos de los hechos narrados por él pudiera ponerse en duda debido a que en su época no se manejaba el concepto de “documento auténtico” que aplican los historiadores de hoy, que han elevado su disciplina a la característica de Ciencia. 90

91“[Constantino]

comprendió que necesitaba el apoyo de las tenaces comunidades cristianas para edificar el nuevo imperio. Así pues, desde que fue proclamado emperador por el ejército en 306, tomó bajo su protección a los cristianos e ingresó entre los que podían escuchar la lectura de los Evangelios en los templos. Pero su pensamiento era político y no religioso. Quería organizar las comunidades episcopales autónomas [es decir, gobernadas por un “epískopos” u obispo, equivalente a “presbíteros” o anciano. En aquella época varios obispos o ancianos gobernaban cada iglesia] en una Iglesia universal [católica, pues ése es el significado literal de esta palabra], jerarquizada [con dignatarios eclesiásticos que representaran a diferentes jerarquías] y doctrinariamente homogénea, que correspondiera al Imperio como el alma al cuerpo.” (Luis Aznar, autor católico, en “Eusebio y el Nacimiento de la Historia Religiosa”, prólogo de la Historia Eclesiástica, de Eusebio de Cesárea, pág. X, Editorial Nova, Buenos Aires, 1950). Citado por Víctor E. Ampuero Matta en su libro La Iglesia y sus Fundamentos, págs. 56 y 57 (Asociación Casa Editora Sudamericana, Buenos Aires, 1964). Esta infiltración de las fuerzas obscuras en las filas de la iglesia primitiva fue profetizada por el apóstol Pablo en su segunda epístola (o carta) a la iglesia de Tesalónica, cuando les aclaraba que la segunda venida de Jesucristo no ocurriría “... sin que antes viniera la apostasía y se manifestara el hombre de pecado, el hijo de perdición; el cual se opone y se levanta contra todo lo que se llama Dios o es objeto de culto; tanto, que se sienta en el templo de Dios [la Iglesia] como Dios, haciéndose pasar por Dios“ (2ª Tesalonicences cap.2 vers 3-4. El subrayado es nuestro). Llama poderosamente la atención hacia esta profecía el título “Dominum Deum Nostrum Papam” (“Nuestro Señor Dios el Papa”) según se lee en una edición de las Extravagantes del Papa Juan XXII, impresa en Amberes en 1584, columna 153 (en una edición de París, del año 1612, se halla en la columna 140). También en el The Catholic Herald, de Junio de 1895, se lee “El papa no es sólo el representante de Jesucristo, sino que él es Jesucristo mismo, oculto bajo un manto de carne”. El Papa León XIII escribió: “Sostenemos sobre esta tierra el lugar del Todopoderoso Dios.” (Encíclica de Junio 20 de 1894, en The Great Encyclical Letters of Pope Leo XIII, pág. 304).“Esta autoridad judicial 92

260


incluirá hasta el poder de perdonar el pecado.” (The Catholic Encyclopedia, tomo 12, art.“Papa,”pág. 265). “El papa es de tan grande dignidad y excelencia, que no es meramente hombre, sino como si fuese Dios, y es el vicario de Dios (non sit simplex homo, sed quasi Deus, et Dei vicarius)..., de tan grande dignidad y poder que se constituye uno en el tribunal con Cristo, de tal manera, que todo lo que el papa hace parece proceder de la boca de Dios” (Pope, “Ferraris”, Ecclesiastical Dictionary). “El papa no es un poder entre los hombres que debe ser venerado como cualquier otro, sino que es un poder completamente divino. ... Los tesoros de la revelación, los tesoros de la verdad, los tesoros de la justicia, los tesoros de las gracias sobrenaturales, han sido depositados por Dios en las manos de un hombre, que es el único dispensador y poseedor de ellos” (Civilitá Cattolica, Serie VII, tomo 3, pág. 259). Para que el lector interesado pueda encauzar una investigación más acabada al respecto, se mencionará que, históricamente, sólo hay un poder que se asentó no con la fuerza, sino con la herencia de otro: Ocurrió con la Roma Papal que recibió la sede y la autoridad de la Roma Imperial. “En virtud del colapso del Imperio Romano y del establecimiento de los estados bárbaros (año 476 d.C.) sobre las antiguas ruinas, la Iglesia (católica) se tornó más y más poderosa, hasta tornarse en el elemento dominante de la vida de aquellos días. La Iglesia tomó el lugar del Imperio y el Papa llegó a ser el sucesor de César.” (E.R. Thiele, Daniel, pág.67). En efecto, a medida que el Imperio Romano Occidental se desintegraba, el obispo de Roma fue ocupando su lugar asumiendo cada vez un mayor poder. Con la conversión nominal del emperador Constantino, el cristianismo penetró en las cortes y en los palacios, dejando a un lado la humilde sencillez de Jesús y sus apóstoles por la pompa y el orgullo de los sacerdotes paganos. El paganismo vencido terminó por ser vencedor. Ya en el siglo VI, con el traslado de la capital imperial a la ciudad de Constantinopla, el papado concluyó por afirmarse. El asiento de su poder quedó definitivamente fijado en la ciudad imperial de Roma, dejando el paganismo su lugar al papado. El predominio político-religioso papal data del año 538 d.C. cuando entró en vigencia el edicto de Justiniano El Grande emperador romano de Oriente, (quién, deseando poner de su parte la influencia del papa y del partido católico promulgó aquél decreto memorable en el año 533 d.C.) al ser finalmente subyugados por el general de su ejército, Belisario, los tres reinos arrianos que se le oponían: los Hérulos, los Vándalos y los Ostrogodos. Entonces el obispo de Roma fue proclamado cabeza de toda la iglesia, y tal como lo habían indicado las profecías bíblicas, el papado empezó su hegemonía permaneciendo con un poder supremo hasta el año 1798; es decir, durante 1.260 años exactos (538 d.C + 1.260 años = 1798 d.C.). Efectivamente. El 15 de febrero de 1798 “su poder fue quebrantado”: Producto de la Revolución Francesa y el reinado del terror que le siguió, el catolicismo fue rechazado en ese país y el Gran Mariscal Louis Alexandre Berthier, al mando de las tropas francesas enviadas por Napoleón, entró en Roma y le dio una herida mortal al papado: A través de su lugarteniente el general Haller tomó preso a Pío VI, anuló el Código de Justiniano, le expropió al papado los cinco estados que éste tenía en el centro de Italia y le quitó sus poderes temporales, convirtiendo a Roma en una república. El Papa fue condenado al exilio falleciendo al año siguiente en Valencia, Francia. Durante dos años no hubo Papa, y aunque en 1800 se eligió a otro, perdió su poder civil y hasta hoy no se le ha restaurado su poder perseguidor. (ver Apocalipsis, cap.13 vers.3). ”La herida fue tan profunda que parecía que el papado no se repondría más de ella. El papa Pío VI fue llevado a la cautividad (Apocalipsis, cap.13 vers.10) y sus sucesores se autorrecluyeron en cautiverio, negándose a aparecer en público hasta que se les restituyese su poder temporal”. (Seminario de Apocalipsis. Registro de Propiedad Intelectual Nº 95.759, año 1996. Porvenir 72, Santiago, Chile). Durante este extenso periodo de 1.260 años, la Iglesia de Roma ejerció una despiadada y aberrante persecución religiosa sobre los que llamaba “herejes”, la que fue declinando hasta casi desaparecer los últimos 40 años antes de la pérdida de su poder político-religioso acaecida en 1798. “Por profesar una fe contraria a las enseñanzas de Roma, la Historia registra el martirio de más de cien millones de personas. Un millón de valdenses y albigenses (protestantes suizos y franceses) murieron durante una cruzada proclamada por el Papa Inocente III en 1208. Este arengaba así a sus tropas: ‘Combatid contra las bestias del desierto, que semejantes a langostas han cubierto la superficie de la tierra’. Simón de Monfort cumplió fielmente su mandato y dijo: ‘No hemos perdonado sexo, edad, rango, sino que hemos pasado a todos a filo de espada’” (Hahn, Historia de los Herejes, 1.5). “Comenzando por el establecimiento de los jesuitas en el 1540 a 1580, novecientas mil personas fueron destruidas. Ciento cincuenta mil perecieron durante la Inquisición, en treinta

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años. Durante el lapso de treinta y ocho años después del edicto de Carlos V en contra de los protestantes, cincuenta mil personas fueron colgadas, decapitadas o quemadas vivas por herejía. Dieciocho mil más perecieron durante la administración del Duque de Alba en cinco años y medio.” (Brief Bible Readings, página 16). A partir de “El día 24 de agosto del año 1572, los católicos romanos de Francia, siguiendo un plan premeditado, bajo influencia jesuita, asesinaron 70.000 protestantes durante el espacio de dos meses. El papa se regocijó cuando escuchó las noticias de los exitosos resultados.” (Western Watchman, 21 de noviembre de 1921. Fuente católica). La Historia identifica esa fecha terrible como la masacre de San Bartolomé. Con la aprobación de Catalina de Médicis, madre de Carlos IX, unos 20.000 hombres, mujeres y niños hugonotes (o calvinistas) fueron asesinados durante la noche mientras dormían confiados en la promesa de protección hecha por el rey de Francia. La matanza continuó en París por espacio de siete días y se extendió luego por decreto del rey a las provincias francesas, donde se prolongó por espacio de dos meses. “Se calcula ... un promedio de 40.000 homicidios religiosos por cada año de existencia papal.” (John Dowling. The History of Romanism, págs. 541-542). Como se ve, son abundantes las pruebas que demuestran que, antes y después de la Reforma, las guerras, las cruzadas, las matanzas, las inquisiciones y persecusiones de todas clases fueron los métodos adoptados para obligar al mundo de entonces a someterse a la autoridad papal. Esto es corroborado con las propias palabras de sus representantes de antaño: “La iglesia ha perseguido. Sólo podría negarlo un novicio en la historia de la iglesia. ... Los donatistas fueron perseguidos ciento cincuenta años después de Constantino, y a veces fueron condenados a muerte. ... Los protestantes fueron perseguidos en Francia y en España con la aprobación plena de las autoridades eclesiásticas. Siempre hemos defendido las persecuciones de los hugonotes y la Inquisición española. Dondequiera y cuando quiera haya un catolicismo honrado, habrá una clara distinción entre la verdad y el error, y el catolicismo y todas las formas del error. Cuando la iglesia piense que es conveniente usar la fuerza física, la empleará.” (The Western Watchman, períodico católico de Saint Louis, Missouri, Estados Unidos, edición del 24 de Diciembre de 1908). Estos y muchos otros excesos del papado, plenamente corroborados por la Historia, son los que reconoce incluso la Iglesia Católica de hoy, y por los que ha estado pidiendo perdón públicamente en más de una oportunidad, consciente que tal horror mancilla indefectiblemente su pasado y pesa en su presente. Como ejemplo valga la siguiente cita: “El papa Juan Pablo II pidió perdón por las guerras (religiosas) en Europa entre católicos y protestantes durante la Contrarreforma.” (U.S. News and World Report, 3 de julio de 1995). También la Iglesia ha reconocido y a pedido perdón por su posición antisemita: “En 1992, una resolución del Concilio Vaticano II borró las palabras ‘pérfidos judíos’ de la oración del Viernes Santo (hasta entonces repetida por millones de católicos) y en 1995 se anuló la acusación de que los judíos habían ‘asesinado a Dios’ del documento ‘Nostra Aestate’ … En 1997, hablando frente a los representantes de la comunidad judía, el obispo de San Denis pidió perdón por la actitud de la Iglesia Católica francesa. Además, el 30 de septiembre de ese año los obispos franceses hicieron una declaración de arrepentimiento público y reconocieron que los siglos de ‘tradición antijudía’ habían marcado la doctrina, enseñanzas y liturgias de la Iglesia creando un campo fértil donde la ‘venenosa planta del odio hacia los judíos’ había crecido.” (Thomas Ralber, MSc. El Cristianismo al Desnudo, Cap. VI El Holocausto Judío, pág.215: La Penitencia Cristiana. Editado por I.A. Greenfield S.A. Enero 2001). El lector avezado podrá comprobar maravillado cómo su surgimiento -continuación directa del Imperio Romano- así como la absoluta supremacía de su poder religioso y político sobre la Europa medieval y renacentista durante exactamente 1.260 años, están profetizados en forma clara y contundente en los libros más potentes de la revelación bíblica: Daniel y Apocalipsis (capítulos 7 y 13, respectivamente). Las referencias a los 1.260 años de su supremacía suman -considerando ambos libros- un total de siete (número de gran simbolismo en la Biblia, como veremos en el Capítulo 11), en diferentes formas que vienen a significar lo mismo: “mil doscientos sesenta días” (Apocalipsis, cap.11 vers.3; cap.12 vers.6); “tiempo, tiempos y medio tiempo”(Daniel, cap.7 vers.25; cap.12 vers.7; Apocalipsis, cap.12 vers.14); “cuarenta y dos meses” (Apocalipsis, cap.11 vers.2; cap.13 vers.5). De ese poder la profecía dice: “Hablará palabras contra el Altísimo, y a los santos del Altísimo quebrantará, y pensará en cambiar los tiempos y la Ley; y serán entregados en su mano hasta tiempo, tiempos, y medio tiempo.”(Daniel, cap.7 vers.25). Además de hablar palabras de arrogancia contra el Altísimo pretendiendo tomar el lugar de Dios y

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jactarse de ello públicamente, quebrantar como lo hizo por 1.260 años “a los santos del Altísimo” (periodo en que, como dice la profecía, fueron entregados en su mano), también pensó en cambiar los tiempos y la Ley de Dios. Efectivamente, si el lector compara la Ley de Dios; es decir, los Diez Mandamientos, tal como se mencionan en la Biblia (Exodo, cap.20 vers.3-17) con los que figuran en el catecismo oficial de la Iglesia Católica, veremos que también la profecía se cumple exactamente en este punto: En cuanto a cambiar la Ley de Dios, se puede observar cómo el segundo mandamiento -que prohibe la adoración de imágenes- ha sido completamente suprimido, y el cuarto mandamiento -que ordena el sábado como día de reposo y que a manera de un sello del legislador (ya que da cuenta explícitamente de su nombre, cargo y jurisdicción) menciona a Dios como el Creador de todo lo que existe- ha sido reemplazado lisa y llanamente por el que dice: “Santificarás las fiestas”. Además para completar el número de diez, el último mandamiento aparece dividido en dos. Complementariamente, se puede observar cómo con el cuarto mandamiento cambió no sólo la Ley sino que también -como dice la profecía- los tiempos (el sábado por el domingo, cambio oficializado en el Concilio de Laodicea en el siglo IV d.C.). Respecto de esto último, valga la siguiente cita de sus propios representantes: “El domingo es una institución católica, y la demanda para su observancia solamente puede ser defendida bajo principios católicos... Desde el principio hasta el final de las Escrituras no hay un sólo pasaje que autorice la transferencia del culto semanal público del último día de la semana al primero.” (Catholic Press, Sidney, Australia, año 1900). Para que el sorprendido o quizás perplejo lector pueda comprobar por sí mismo los cambios introducidos en la Ley Moral por el poder papal en su época de mayor apogeo, se muestra a continuación una tabla comparativa entre los 10 Mandamientos de la versión bíblica (Éxodo, cap.20 vers. 3-17) y los de la versión oficial del Catecismo de la Iglesia Católica: LOS DIEZ MANDAMIENTOS LEY

SEGÚN LA BIBLIA

SEGÚN EL CATECISMO CATÓLICO

Versión Católica de las Sagradas Escrituras de Mons. Dr. Juan Straubinger

Catecismo de la Doctrina Cristiana (edición oficial)

1

No tendrás otros dioses delante de mí.

2

No te harás escultura ni imagen alguna de lo que hay arriba en el cielo, ni lo que hay abajo en la tierra, ni de lo que hay en las aguas debajo de la tierra. No te postrarás ante ellas ni les darás culto, porque yo soy Yahvé tu Dios, un Dios celoso, que castigo la iniquidad de los padres en los hijos hasta la tercera y cuarta generación de los que me odian, y que uso de misericordia hasta mil generaciones con los que me aman y guardan mis mandamientos.

3

(1)

Amar a Dios sobre todas las cosas.

No tomarás en vano el nombre de Yahvé, tu Dios; porque Yahvé no dejará sin castigo a quien tomare en vano su nombre.

(2)

No tomar su santo nombre en vano.

4

Acuérdate del día de sábado para santificarlo. Seis días trabajarás y harás todo tu trabajo, pero el día séptimo es día de descanso, consagrado a Yahvé, tu Dios. No hagas ningún trabajo, ni tú, ni tu hijo, ni tu hija, ni tu siervo, ni tu sierva, ni tu ganado, ni el extranjero que habita dentro de tus puertas. Pues en seis días hizo Yahvé el cielo y la tierra, el mar y todo cuanto ellos contienen, y el séptimo descansó; por eso bendijo Yahvé el día de sábado y lo santificó.

(3)

Santificar las fiestas.

5

Honra a tu padre y a tu madre, para que se prolongue tu vida sobre la tierra que Yahvé, tu Dios, te va a dar.

(4)

Honrar padre y madre.

263


6

No matarás.

(5)

No matar.

7

No cometerás adulterio.

(6)

No fornicar.

8

No hurtarás.

(7)

No hurtar.

9

No levantarás prójimo.

tu

(8)

No levantar falso testimonio ni mentir.

10

No codiciarás la casa de tu prójimo, tampoco codiciarás la mujer de tu prójimo,ni su siervo, ni su sierva, ni su buey, ni su asno, ni cosa alguna de las que pertenecen a tu prójimo.

(9)

No desear la mujer de tu prójimo.

falso

testimonio

contra

(10: No codiciar los bienes ajenos.

Para una correcta interpretación de las profecías de los párrafos anteriores, téngase presente lo expuesto en el presente libro respecto a la cronología profética de la Biblia, tanto en la nota 190 (del Capítulo 12) como en la nota 191 (del Capítulo 13). En ellas se fundamenta debidamente cómo un día profético equivale bíblicamente a un año literal. Otro detalle muy importante a tener en cuenta: En arameo, idioma original en que fue escrito el Libro de Daniel, la palabra “iddan” traducida “tiempo,” significa “un año.” Así lo interpretan la mayoría de los exégetas antiguos y modernos. Incluso en la Septuaginta (primera traducción al griego del Antiguo Testamento) se lee literalmente “siete años” con respecto a Daniel cap.4 vers.23 que refiere la profecía de los “siete tiempos” que el rey babilonio Nabucodonosor estaría trastornado comportándose como animal. Esa palabra en plural significa “dos años,” y “medio tiempo” quiere decir “medio año”. Como se trata de una profecía, tiempo equivale entonces a un año profético, o lo que es lo mismo, a 360 días proféticos. Por lo tanto, “tiempo, tiempos y medio tiempo” equivalen en total a 1.260 días proféticos o a 1.260 años literales. Si el lector tiene en cuenta estos datos proporcionados por la misma Biblia, podrá entender correctamente estos importantes acontecimientos históricos y proféticos. También es de suma importancia que una vez que se haya entendido y asimilado en contexto todo lo anterior, se pueda atender a lo que dice la profecía bíblica respecto de lo que ocurriría con este poder después de la herida mortal que se le inflingió el año 1798: “pero su herida mortal fue sanada. Toda la tierra se maravilló en pos de la bestia”. (Apocalipsis, cap.13 vers.3). En efecto, en 1929, Benito Mussolini firma un Concordato con el Cardenal Gaspari que le devuelve al papado las 44 hectáreas que hoy constituyen el Estado del Vaticano, con lo que recupera en forma parcial sus antiguos poderes temporales. Pero estos comienzan a ir poco a poco en aumento, al punto que el año 1980 el Vaticano es reconocido por más de cien países como un Estado legítimo, con excepción de las dos superpotencias de entonces, los EE.UU. y la Unión Soviética. No obstante el primero establece relaciones diplomáticas con el Vaticano en 1983 bajo el gobierno de Ronald Reagan. Rusia lo hace en 1989, cuando Mikail Gorbachev y Juan Pablo II anuncian el restablecimiento de las relaciones diplomáticas entre el Vaticano y el Kremlin. A partir de entonces la popularidad de la Iglesia Católica -de la mano del carismático Papa Juan Pablo II- es cada vez más creciente, al punto que toda la Tierra se maravilla en pos de ella, dando fiel cumplimiento a la palabra profética. Finalmente -y esto por favor, es muy importante- el lector deberá tener debidamente en cuenta lo siguiente: Que en este descarnado análisis hablamos de un poder religioso y no de las personas que lo constituyen. Su objetivo es enmarcar –con los hechos en toda su crudeza a fin de despertar la conciencia frente a lo que nos han enseñado- el contexto histórico-religioso de los fenómalos. No se trata de ningún modo de atacar a personas creyentes, ya que dentro de él hay millones que –como muchos otros católicos a la fecha ya fallecidos- profesan una fe cristiana sincera y que seguramente andan en toda la luz que han recibido, sin que hayan podido darse cuenta que sus guías espirituales se fueron alejando de la verdad pura de la Biblia. A todas estas personas el autor respeta profundamente, por su consecuencia y sinceridad de propósito, y a ellas apela para su apertura y comprensión frente a este agudo tema. El título “Vicario de Cristo” es otro de los tantos títulos altisonantes que le fueran dados al Papa en este oscuro periodo de la iglesia cristiana. Significa “Representante o Vicario del Hijo de Dios”. En latín, la lengua oficial del catolicismo de entonces, heredada de los romanos, se escribía: “VICARIVS FILII DEI”. Este título está escrito en la mitra del Papa. 93

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Se invita al lector a extractar de este título los números romanos inscritos en él y a efectuar con ellos la operación numérica universal, es decir, la suma: V I C A R I V S F I L I I D E I : (V+I+C+I+V) + (I+L+I+I) + (D+I) = (5+1+100+1+5)+(1+50+1+1)+(500+1) = 112+53+501 = 666. ¿Qué dice la Biblia respecto de este número? Veamos: “Aquí hay sabiduría. El que tiene entendimiento cuente el número de la bestia, pues es número de hombre. Y su número es seiscientos sesenta y seis.” (Apocalipsis, cap.13, vers.18). Tal vez, al comparar el lector el resultado obtenido con lo denunciado por el apóstol Juan en el Libro del Apocalipsis es posible que piense que Lutero haya tenido razón en su terrible afirmación. No obstante, se debe tener en cuenta que -a pesar que se halla popularizado durante la Reforma esta interpretación del texto apocalíptico a la luz de los hechos que se denunciaban- la interpretación moderna de este pasaje del Apocalipsis tiene que ser necesariamente mucho más amplia: Todo poder que se opone a Cristo es el anticristo y el 666 es por lo tanto “el número de su nombre” (Ibíd. Cap.13, vers,17). No obstante, al experimentar una nueva atmósfera de confianza y seguridad con los resultados del Concilio de Trento, la Iglesia Católica asumió una actitud equivocada que terminó por traicionar nuevamente su misión pastoral: “Analizado todo aquello a distancia, se ve que el “triunfalismo” es y será siempre una actitud inmadura de la Iglesia. Después de Trento, a ella no le cabía otra postura que la de una profunda humildad. Había pecado mucho y por mucho tiempo. Ahora, gracias a la misericordia del Señor que la purificaba, iniciaba un nuevo camino y debía dar testimonio de simplicidad evangélica cuidándose de no caer en sus pasadas culpas. Es una pena que el Concilio de Trento marcó a la Iglesia con un carácter triunfalista y beligerante. A los que abandonaron la Iglesia los consideró apóstatas y herejes, enemigos de la verdadera Fe, y de cuyo contagio había que liberarse.” (Carlos Decker G., “La Iglesia, Una Mirada a su Historia. Tomo I: De Pentecostés a Trento”. Primera Edición, enero de 1984, Instituto Catequésis, Arzobispado de Santiago). 94

El jesuita Manuel Lacunza nació en Santiago de Chile, en 1731. Se ordenó sacerdote en la Compañía de Jesús en 1766, un año antes que un decreto real expulsara a todos los jesuitas de las tierras de América española. Luego vivió más de treinta años en Imola, en el estado papal, donde “concentró toda su vida en el estudio de las Sagradas Escrituras y en la composición de su obra única: La Venida del Mesías en Gloria y Majestad”, libro que escribió bajo el seudónimo de Josafat Ben Ezra (dándose por judío convertido para librarse de la censura de Roma) y que fue profusamente editado en Europa durante el siglo XIX, incluso con una traducción al inglés en Londres hacia 1825, y que dejó en Chile toda una secuela intelectual. En 1801, en las memorias cotidianas del archipreste de San Lorenzo de Imola, puede leerse: “Esta mañana se ha encontrado muerto cerca del río, en el límite superior del jardín del hospital, a don Emmanuel Lacunza, jesuita español. Se piensa que había ido allí para lavarse las manos y resbaló”. Respecto de “La Venida del Mesías en Gloria y Majestad”, escribe el profesor Mario Góngora: “La obra del jesuita chileno se inserta en una larga tradición intelectual, forma parte de un género literario con un repertorio determinado de temas, configurados desde siglos atrás. Es un eslabón muy importante, pero sus temas están seleccionados ya por una tradición anterior”. (Reportaje al Cometa Halley, Colección Científica La Nación, Fascículo N°5, Artículo “Un Profeta en Chile, Manuel Lacunza y Los Cometas”.Editada e impresa por Empresa Periodística La Nación S.A., Santiago de Chile, año 1986). Góngora se refiere al Milenarismo, género al cual Lacunza fue adepto en su obra. (Se llama Milenarismo o en griego Kiliasmo [de kilo=mil], a la creencia de un reino glorioso que Cristo vendría a formar en la Tierra y que duraría mil años o una kiliada) (Ibid.). Se deja ver entonces la fuerte influencia del pensamiento intelectual de aquella época en la interpretación escatológica de Lacunza. No obstante, este hecho particular no altera para nada el original e importante trasfondo de su obra, que es el anuncio en el tiempo preciso y de acuerdo a la evidencia bíblica, de la segunda venida del Mesías a la Tierra. 95

Nacido en el seno de una familia israelita, Wolf tuvo desde niño inquietudes respecto a la persona y obra Jesús de Nazaret. A los siete años se convenció de la mesianidad de Jesús al ser instado a leer el capítulo 53 de Isaías por un anciano vecino suyo que era cristiano. Al interrogar a sus familiares sólo obtuvo un cerrado silencio. Ya adolescente, se alejó de su hogar para educarse por sí 96

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mismo y para escoger su religión y su profesión. Debido a la influencia de un maestro abrazó el catolicismo, yendo a Roma pocos años después a proseguir sus estudios en el Colegio de la Propaganda. Allí su costumbre de pensar con toda libertad y hablar con toda franqueza hizo que lo tacharan de hereje, por atacar los abusos de la iglesia e insistir en la necesidad de una reforma. Mirado inicialmente con simpatía fue finalmente declarado incorregible y alejado de Roma. Se dirigió a Inglaterra, donde se unió a la Iglesia Anglicana abrazando la fe protestante. Sus estudios de la Biblia lo convencieron de la inminencia del segundo advenimiento de Jesucristo a la Tierra. Vivamente impresionado, dedicó el resto de su vida a difundir este mensaje por todo el mundo, ganándose el apodo de “el misionero universal”. En el año 1837, fue invitado a dar una conferencia en el salón del Congreso de los EE.UU., siendo honrado con la presencia de todos sus miembros, del obispo de Virginia, del clero y de los vecinos de Washington. El mismo honor le fue concedido por los miembros del gobierno de Nueva Jersey y de Pensilvania. (Extractado de E.G. de White, El Conflicto de los Siglos, Tomo II, Capítulo 21: Un Gran Movimiento Mundial. Casa Editora Sudamericana, 1963). 97

Para mayor información respecto de William Miller, ver nota 167 (del Capítulo 13).

Es interesante destacar cómo el capítulo 13 del Apocalipsis apuntaría directamente a los Estados Unidos de Norteamérica como el nuevo poder perseguidor para los últimos tiempos, de manera similar a cómo lo ejerció el poder papal en el pasado durante los cuarenta y dos meses proféticos -o 1260 años literales: 538-1798 d.C.- en que mantuvo su supremacía. En efecto, el Apocalipsis dice que después de la primera bestia que surge del mar (mar que en el lenguaje simbólico del Apocalipsis representa a las naciones en conflicto), bestia que hablaba arrogancias y blasfemias, a la que se le dio autoridad para actuar por cuarenta y dos meses, cuyo número es seiscientos sesenta y seis, y una de cuyas cabezas fue herida de muerte pero que después fue sanada, etc., el apóstol Juan ve “…otra bestia que subía de la tierra. Tenía dos cuernos semejantes a los de un cordero, pero hablaba como un dragón. Ejerce toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella, y hace que la tierra y sus habitantes adoren a la primera bestia, cuya herida mortal fue sanada. También hace grandes señales, de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres. Engaña a los habitantes de la tierra con las señales que se le ha permitido hacer en presencia de la bestia, diciendo a los habitantes de la tierra que le hagan una imagen a la bestia que fue herida de espada y revivió. Se le permitió infundir aliento a la imagen de la bestia, para que la imagen hablara e hiciera matar a todo el que no la adorara. Y hacía que a todos, pequeños y grandes, ricos y pobres, libres y esclavos, se les pusiera una marca en la mano derecha o en la frente, y que ninguno pudiera comprar ni vender, sino el que tuviera la marca o el nombre de la bestia o el número de su nombre” (Apocalipsis, cap.13. vers.11-17). Esta nueva bestia tiene las siguientes características: 1) Sube ya no del mar sino de la tierra, es decir lejos del concierto de los reinos mundiales en pugna. Por otro lado la palabra griega utilizada para subía corresponde a anabaíno, que significa “crecer como crecen los vegetales”, es decir, en forma silenciosa e imperceptible, 2) tiene dos cuernos semejantes a los de un cordero. Que sea semejante a un cordero simboliza inocencia y juventud. Sus dos cuernos representan la fuente de su poder: la libertad política y la libertad religiosa, es decir, exactamente lo opuesto a las características de la bestia anterior: antigüedad, tiranía e intolerancia religiosa. A fines del siglo XVIII, después del poder papal, sólo una nación aparece silenciosamente en el concierto mundial, que proclama su independiencia de Inglaterra en el año 1776, que redacta su Constitución en 1787, y que gracias a las libertades personales que esta consagra: libertad política o republicanismo y libertad religiosa o protestantismo, crece imperceptible e inexorablemente hasta transformarse en poco más de dos siglos en la potencia mundial que es hoy en día: Los Estados Unidos de Norteamérica. Sin embargo, la profecía señala otras características, que muestran su transformación paulatina en un futuro poder intolerante y perseguidor: 1) Hablaría como dragón. Es decir, como el dragón escarlata mencionado en el capítulo 12 del Apocalipsis, que al igual que la primera bestia del capítulo 13 tiene también siete cabezas y diez cuernos. Es decir, hablaría como el enemigo de los Creadores Originales, con engaños. Justificaría su accionar con argumentos convincentes ante la comunidad mundial, pero que esconderían sus verdaderos propósitos de dominación (¿No ha sido así en la medida que ha ido 98

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tomando conciencia como nación de su creciente poderío, por ejemplo, con los loables argumentos que justifican sus contínuas intervenciones y guerras: La libertad y la democracia, la lucha contra la droga y el terrorismo, etc., que a la postre se sospecha sólo esconden intenciones de apoderarse de las reservas energéticas mundiales, vender armas o probar nuevas y extender su influencia geopolítica?). Hace grandes señales. “…de tal manera que incluso hace descender fuego del cielo a la tierra delante de los hombres”. ¿Qué hay de las dos explosiones atómicas sobre Hiroshima y Nagasaki, Japón, fuego que literalmente descendió del cielo a la tierra delante de los hombres? Y eso que faltan todavía las señales que en el último tiempo y relacionadas con los fenómalos hará para lograr que la manifestación OVNI se sujete a su jurisprudencia geopolítica. Ejerce “toda la autoridad de la primera bestia en presencia de ella”. Posiblemente su cada vez más creciente poder político, económico y militar, que la está convirtiendo en la mayor potencia mundial de la Historia, su acercamiento cada vez más abierto al Catolicismo, las medidas de represión a las libertades individuales que ha adoptado para combatir la delincuencia como la famosa “Tolerancia Cero” en Nueva York y, desde el atentado a las Torres Gemelas, la promulgación de la controvertida “Ley Patriota” (“USAPATRIOT” Act, ley antiterrorista que el senado norteamericano aprobó por unanimidad el 26 de octubre de 2001, seis semanas después de los ataques al Pentágono y las Torres Gemelas, y cuya sigla significa: "United and Strengthening America by Providing Appropriate Tools Required to Intercept and Obstruct Terrorism"), etc., están contribuyendo a que, poco a poco, se vayan dando las condiciones para que finalmente se produzca la unión de los poderes políticos y religiosos que permitiría que la Iglesia controle al Estado, con el consiguiente resultado de intolerancia religiosa y persecución. Lo anterior, en presencia del poder que fue restaurado cuando finalmente el Vaticano fue reconocido como un estado soberano por las naciones del mundo a partir de la segunda mitad del siglo XX.

No se trata de afirmaciones utópicas. El actual sistema económico-financiero, iniciado y liderado por los EE.UU. y de amplia aplicación en todo el mundo, consiste en que supermercados, grandes tiendas comerciales, hoteles, instituciones financieras, líneas aéreas, etc. están conectados a gigantescos bancos de datos que cuentan con sistemas computacionales en línea y con conexión satelital para el otorgamiento de créditos, tarjetas magnéticas, etc., para el consumo y las inversiones, haciendo cada vez menos necesario el dinero en efectivo. A través de estas mismas bases de datos, es posible llegar a registrar y controlar -como seguramente hacen los servicios de inteligencia- además del comportamiento financiero, las preferencias políticas y religiosas de las personas. A lo anterior, hay que añadir el gigantesco sistema de escucha satelital que manejan los EE.UU. con sus aliados de la OTAN, conocido como La Gran Oreja, diseñado originalmente para el control de las comunicaciones del bloque soviético, y que después de la guerra fría se está utilizando como se ha descubierto recientemente, para controlar las transmisiones telefónicas y de Internet en todo el mundo, sobre todo en el ámbito de la lucha contra el terrorismo. Cuenta con el almacenamiento de m