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LABORATORI Gerencial O Ventajas de

¿Como evitar la crisis gerencial?

Derechos Reservados UFT Lab. Gerencia II

1ra. Edición Año MMXIV Carlos Cedres Producción Prohibida su Venta y Reproducción

la inteligencia emocional en el trabajo

Programación neurolingüística: cómo aplicarla a tu empresa para lograr el cambio


Laboratorio Gerencial Carlos Cedres Producciones Edición José Ángel Salcedo Redacción Caros Cedres Fotografía Carlos Cedres Publicidad Carlos Cedres


Programación neurolingüística: cómo aplicarla a tu empresa para lograr el cambio Era la primavera del 96 y era México. Acababa de fundar una nueva empresa de consultoría y me encontraba trabajando en el dossier de la recién creada compañía. En la cuarta página del dossier se podía leer en letras resaltadas “Expertos en Programación Neurolingüística y cambio organizacional”, expresado como una gran ventaja competitiva. Lo que yo consideraba como algo extraordinariamente atractivo no atrajo a nadie o no entendían qué significaba. Hoy en día es posible encontrar muchas personas que han estudiado Programación Neurolingüística y, 18 años después, me sorprendo de saber que existen cursos abiertos para esta extraordinaria disciplina decómo aplicarla a las empresas. Pero comencemos por lo básico… ¿Qué es la Programación Neurolingüística (PNL)? La Programación Neurolingüística nace en 1974, en un trabajo conjunto realizado entre Richard Bandler, un genio programador de ordenadores y Psicólogo, y John Grinder, otro genio de la lingüística. Buscaban entender y duplicar los procesos de cambio de los más grandes terapeutas conocidos en ese momento, quienes utilizaban técnicas que permitían un cambio drástico, rápido y efectivo en los pacientes. Estudiaron dichas herramientas, las codificaron y las adaptaron para ser duplicadas por cualquier otra persona y las llamaron PNL. Descubrieron que los humanos funcionamos basados en programas o comportamientos automatizados, y que estos programas estaban creados por nuestros patrones lingüísticos y nuestra neurología, es decir, lo que nuestro cerebro representa en base a nuestras percepciones neurológicas. En pocas palabras, percibimos la vida a través de nuestros cinco sentidos y le damos interpretación a través del lenguaje. Entre ambas cosas, percepción e interpretación lingüística, creamos un programa, que es responsable de nuestras acciones y estas, a su vez, de las decisiones que tomamos.


PNL como motor de cambio en la empresa Digamos que no estamos contentos con los resultados que estamos obteniendo, que nuestros deseos están lejos de nuestra realidad y queremos cambiar la realidad que experimentamos. Iniciamos acciones para éste cambio, pero el verdadero problema es que nuestras interpretaciones acerca de lo que las cosas significan no ha cambiado. Es decir, no han cambiado nuestros programas. Por lo mismo, nuestros resultados seguirán siendo los mismos de siempre, es decir, inadecuados. ¿La solución? Parece que la única solución eficaz es cambiar nuestros programas y para esto es para lo que es especialmente útil la Programación Neurolingüística. En las empresas es exactamente lo mismo. El cambio es cuestión de técnicas y no de capacidad. Todas las empresas son capaces de cambiar, si saben cómo y están suficientemente motivados. La PNL dice el cómo, aunque la motivación corre por cuenta propia. Con Programación Neurolingüística las personas (y las organizaciones, las empresas) pueden dominar sus conductas y diseñar sus programas. Con PNL las empresas puedenconstruir mensajes de comercialización más eficaces y asertivos, dirigir mejor los procesos internos de cambio, superar o solucionar mucho más eficazmente los problemas recurrentes con los que se enfrentan. El CEREBRO es la más extraordinaria herramienta de la creación y está a nuestra disposición desde que nacemos. Si somos capaces de imitar su función en cualquier organización empresarial (esta es la esencia del movimiento organizacional “Neuromanagemen”), entonces esta organización pasaría de la etapa de competición a la etapa de creación, siendo capaz de aportar soluciones extraordinarias a un mundo en el que parece que ya todo está inventado.


m a r g o r ? p a a c l st i e í v r ü i s lin g é u ro q a neu r a P

n ó i ac

Cada vez más, las personas tienen más herramientas para crecer a nivel personal y profesional. Justamente eso es lo que se propone la programación neurolingüística, que estudia lo que percibimos a través de los cinco sentidos y cómo se organiza el mundo tal como el individuo lo percibe. #JuntaMédica entrevistó a la Lic. Paula Sudacov, consultora terapéutica y entrenadora en esta disciplina. "La programación neurolinguística tiene su origen en Estados Unidos con el avance de la cibernética y la computación. Su nombre tiene que ver con el lenguaje del mundo de lo cibernético: se cree que los seres humanos organizamos -a través de nuestro sistema nervioso y neurológico- todos los componentes que vamos recibiendo como información por medio de nuestros sentidos. Lo organizamos en secuencias y eso determina internamente cómo nos sentimos en algún momento, cómo nos predisponemos a una determinada situación y, de acuerdo a este estado interno, luego actuamos", explicó la entrevistada. Esta programación tiene sus orígenes en los años 70. Sus creadores, Bandler y Grinder, observaron en sus maestros Fritz Perls, Virginia Satir y Milton Ericksson, habilidades comunicativas especiales que les permitían obtener excelentes resultados en la interacción con sus pacientes. Estudiando estos modos, fueron generando el conjunto de herramientas que más tarde dieron en llamar programación neurolinguistica. "Lo relevante es que sus herramientas nos permiten conocer las representaciones que operan en cada uno de nosotros y en nuestros interlocutores. Es a través del calibrado de lenguaje verbal, paraverbal y no verbal o gestual, que podemos darnos cuenta de cuál es el procesamiento de un momento determinado. Podemos adecuar lo que decimos a lo que se corresponda con el modo de procesamiento de nuestro interlocutor, logrando así mayor efectividad en la comunicación", aseguró Sudacov. "Por otro lado, podemos aprender a "manejar" nuestros estados internos al momento de actuar. Simplemente, interviniendo sobre la representación interna que tenemos sobre nosotros mismos o cambiando nuestra corporalidad, cambiamos nuestra predisposición anímica", agregó. En los últimos años las herramientas de esta programación han tenido gran desarrollo en el marco de las relaciones interpersonales, en las empresas, para mejorar la comunicación en equipos de trabajo y, a la vez el desempeño de sus líderes, en la salud, para cambiar hábitos disfuncionales, o tratar adicciones, y en el marco de las psicoterapias, esencialmente, tratando fobias. "Es un modelo de comprensión de cómo procesamos la información de nuestro entorno, cómo la organizamos y cómo obtenemos resultados. Si estos no son buenos, hay que utilizar las herramientas de la programación para poder revertirlos y que sean exitosos. Hay que favorecer el cambio en aquellas áreas donde tenemos dificultades", indicó Sudacov. La especialista consultada explicó que uno de los ámbitos en los que más se ha difundido la programación neurolingüística es en la comunicación y en las relaciones interpersonales. "A través de herramientas muy sencillas que se adquieren por la observación del interlocutor –cómo está sentado, parado o cómo respira- podemos conocer cuál es su modo de procesar la información. Hay personas que tienen una mayor preferencia a procesar y guardar lo que perciben por el sentido de la vista; otras privilegian el sentido del oído y otras lo que perciben por el conjunto de los otros tres sentidos. De esta manera, podemos calibrar a nuestro interlocutor, flexibilizarlo y enviarle en esos códigos mentales la información que queremos que le llegue para ser más efectivos en la comunicación", sostuvo. Finalmente, la entrevistada aseguró que la programación neurolingüística brinda más recursos internos, como por ejemplo en el ámbito empresario, donde una persona puede plantarse con más seguridad frente a un auditorio o en una conferencia. "La programación mejora los recursos internos, las capacidades de liderazgo en el ámbito empresarial y la comunicación entre equipos porque se limpian los canales de comunicación entre las personas", expresó.


¿Como evitar la crisis gerencial?

Si se encuentra constantemente “apagando fuegos” gerenciales, significa que hay problemas en la planeación de sus actividades o en el sistema de trabajo. Cuando se presenta un problema inesperado casi siempre son producto de debilidades en el proceso laboral, usted deberá enfocarse a elaborar un sistema provisorio, para ello tome en cuenta los siguientes consejos gerenciales. 1.- Sólo tome compromisos realizables, valorando su capacidad productiva para evitar los “Focos Rojos” A la hora de producir es importante saber decir “NO” cuando realmente no se dispone de tiempo o recursos para hacer el trabajo. 2.- Manténgase pendiente de los avances de su actividad laboral para prevenir y corregir problemas antes de que se presenten. Una buena IDEA es desglosar en partes cada proyecto y lo mismo para las actividades de cada persona que participe en ella, así podrá detectar oportunamente dónde se genera el “cuello de botella” o “El foco rojo” que detiene el flujo del trabajo. 3.- Redescubra sus habilidades y las de sus colaboradores, con un pequeño ejercicio para descubrir las fortalezas de cada uno. Auxíliese de un asesor externo para este ejercicio de redescubrir los talentos. Cuando las personas hacen lo que más les gusta y tiene facultades para ello, tiene mejor actitud y más posibilidades de salir adelante con mejores resultados. La empresa se convierte en “Una orquesta” de especialistas tocando una melodía magistral de productividad y éxito. 4.- Cuando no sepa cómo hacer algo, pida ayuda, es mejor pagar una buena asesoría que pagar el precio de trabajos mal elaborados. 5.- Aprenda a escuchar, es el principal requisito para saber mandar. Pregunte a sus colaboradores, ellos son los que están en contacto directo con la actividad laboral y sus ideas pueden ser la respuesta a muchas de las necesidades de la empresa. Salga de su área de comodidad (oficina) y recorra toda el área de la empresa, donde usted tiene responsabilidad, para que perciba el ambiente laboral. No suponga ni dé por hecho. Pregunte y comprométase con las respuestas, tome en cuenta las opiniones de todos, hágalo con seriedad y encontrará muchas respuestas a sus inquietudes de productividad. Siempre es mejor prevenir con humildad que lamentarse con autoridad. La responsabilidad está en la cabeza de la organización, no en el cuerpo pero es muy importante saber interpretar los mensajes del cuerpo, para mejorar y prevenir. Cuando algo suceda no busque problemas, (al principio) encuentre soluciones. Cuando algo falla primero revise el proceso y corríjalo, si el problema persiste corrija a la persona. Las crisis siempre son producto de fallas en el sistema, ya sea en la supervisión o en el desarrollo del proceso productivo. Deseo que la productividad y el éxito sean su sello personal. .Ramón Salop


Competencias de la Inteligencia Emocional en el trabajo

Hay personas con más y otras con menos agilidad emocional. El término Inteligencia Emocional según definido por algunos de los que lo acuñaron es: “La habilidad para percibir con precisión, valorar y expresar emoción; la habilidad de acceder y/o generar sentimientos cuando facilitan pensamientos; la habilidad de comprender la emoción y el conocimiento emocional; y la habilidad para regular las emociones para promover crecimiento emocional e intelectual”. A mi me gusta decir que la inteligencia emocional en el trabajo. “es nuestra capacidad de comprender, aceptar y gestionar los propios estados emocionales generados a partir de nuestro contexto profesional así como la capacidad de entender y comprender a los demás de forma que podamos mejorar nuestra relación con ellos, a través de la comunicación, el trabajo en equipo, el liderazgo o cualquier otra competencia relacionada con el trabajo en grupo“. Para entender mejor los conceptos a los que se refiere la inteligencia emocional en el trabajo, haremos referencia al marco competencial de la inteligencia emocional, definido por Goleman en Working with emotional intelligence (1999): Competencias personales:

Autoconciencia Conciencia emocional: Reconocer las emociones propias y sus efectos. Autoevaluación emocional: Saber las fortalezas y limitaciones propias. Autoconfianza: Un fuerte sentido de la propia valía y las capacidades. Autorregulación Autocontrol: Mantener el control en situaciones críticas. Confiabilidad: Mantener los principios de honestidad e integridad. Adaptabilidad: Flexibilidad para asumir el cambio. Innovación: Sentirse cómodos con las nuevas ideas y enfoques. Motivación Orientación al logro: esforzarse por conseguir nuestro estándar de excelencia. Compromiso: Alinearse con los objetivos de un grupo u organización. Iniciativa: Capacidad de actuar con premura y anticipación. Optimismo: Persistencia en perseguir nuestros objetivos pese a las dificultades y obstáculos. Competencias sociales Empatía Comprender a los demás: Capacidad de comprender los sentimientos y puntos de vista de los demás, prestando el interés necesario. Desarrollando a los demás: Ser sensibles a las necesidades de desarrollo de los demás y potenciar sus capacidades. Orientación al servicio: Anticiparse, reconocer y satisfacer las necesidades de los clientes. Gestión de la diversidad: Fomentar las oportunidades que ofrece la diversidad cultural, étnica, y diferentes tipos de personas. Conciencia política: Ser capaces de leer las tendencias de poder y emocionales entre los miembros de un grupo. Habilidades sociales Influencia: Utilizar tácticas efectivas para ganar el consenso y persuadir a otros. Comunicación: Escuchar abiertamente y ser capaces de lanzar mensajes convincentes. Gestión del conflicto: La capacidad de aceptar, sostener y resolver conflictos. Liderazgo: Inspirar y guiar a otros. Construir lazos: Ser capaces de generar relaciones de confianza con otras personas o grupos. Colaboración y cooperación: Trabajar con otros para conseguir un objetivo común. Habilidades de trabajo en equipo: Crear y aprovechar las sinergias en la persecución de objetivos colectivos. Como ves, la inteligencia emocional en el trabajo no es sólo un término, detrás de ella hay un amplio mapa competencial.


¿La inteligencia emocional tiene un lado oscuro?

¿Alguno de mis lectores se acuerda de la publicación hace casi veinte años del libroInteligencia emocional, de Daniel Goleman? Fue un éxito insospechado y todo el mundo estaba de acuerdo con sus contenidos. Yo mismo conocí al autor en aquellos primeros días y ni se me ocurrió que alguien podría no estar de acuerdo con todo lo que allí él explicaba. Como tantos otros profesores, me pareció tan evidente que desde lo más recóndito del pensamiento emocional se pudieran arrasar los prejuicios racionales que a muy pocos les faltaron ganas para combatirlos. Hace unos años, nos dimos cuenta de que algunos políticos energúmenos, como Hitler, intentaban romper corazones recurriendo también para convencer a las emociones. Y justo ahora, veinte años después de aquella tan gran e ignorada demostración académica, el mundo científico admite sin negar la necesidad de seguir gestionando la inteligencia emocional los peligros que entraña despreciar todo el daño que puede infligirse con su aplicación desmedida. Distintos experimentos efectuados en el curso del año recién terminado tienden a demostrar que, cuando se afilan las técnicas emocionales, se está preparando el terreno no solo para hacer el bien a los demás, sino las posibilidades de manipularlos con fines no aprobados o consentidos por la documentación. Cuando uno puede controlar sus propias emociones, puede mentir con mayor facilidad. Se puede disfrazar el dolor con una sonrisa; o la sensación de un placer enorme, al que ya se ha transformado en pena. Los científicos sociales han iniciado ya la exposición de ese lado oscuro de la inteligencia emocional. Resulta que, efectivamente, la inteligencia emocional que puede rezumar una clase dada por un experto alerta a los alumnos no únicamente sobre la necesidad de saber evadirla, sino de la posibilidad de infligir a los demás sus efectos particularmente perversos. Lo importante es que tanto la emotividad aprendida como su aplicación para bien o para mal son imbatibles. En la Universidad de Toronto, los expertos recurrieron al maquiavelismo e idearon un método para medir las estrategias de gestión emocional. El resultado fue que los profesores más experimentados para engañar o causar daño eran, justamente, los que más elevadas notas habían sacado en gestión emocional. Los alumnos que habían dado pruebas de mayor maquiavelismo, así como de sus malas intenciones, mostraban índices muy elevados también de conocimientos emocionales: estaban utilizando su conocimiento emocional para buscar recompensas en beneficio propio. Ahora bien, no todo está perdido en el larguísimo esfuerzo por aumentar la atención emocional con buenos propósitos. Otros experimentos han demostrado, sin lugar a dudas, que no en todos aquellos trabajos en los que se requería atención redoblada la mejor manera de conseguir un buen resultado era, necesariamente, una buena formación emocional. En algunas profesiones, ese conocimiento puede distraer del objetivo esencial, en lugar de mejorar el manejo del propio trabajo. Para la mayor parte de los contables, mecánicos o científicos de inteligencia emocional, en lugar de representar una ventaja era todo lo contrario. Aunque falta completar los análisis, es evidente que los empleados estaban fijándose más en la inteligencia emocional que en las variedades del trabajo analizado. Si nuestra labor consiste en analizar datos o en reparar los coches, puede constituir un error analizar los rasgos faciales, los tonos vocales o el lenguaje corporal de la gente.


Ventajas de la inteligencia emocional en el trabajo

Parece lógico pensar que una persona ducha en controlar sus emociones y, cuidado, las de los demás, tendrá más posibilidades de progresar en la vida, en todos los ámbitos, tanto en el profesional como en el privado. Como casi todo en la vida, la adquisición y potenciación de la inteligencia emocional se puede aprender, y eso conllevará una sería de ventajas: Como todos sabemos, las emociones escapan de nuestro control. Da igual que queramos sentirnos las personas más felices de la Tierra porque el día a día está repleto de situaciones que nos harán flaquear y poner nuestra capacidad de aguante a prueba. Sin embargo, aquellos emocionalmente inteligentes, serán capaces de poner freno a esos sentimientos para que no interfieran, al menos no demasiado, en su bienestar. Por otro lado, la inteligencia emocional es un factor determinante en el rendimiento laboral ya que, ser capaces de mantener la mente fría nos reportará resultados más satisfactorios. También, permite tolerar las presiones y frustraciones que nos abordan, acentúan nuestra habilidad de trabajar en equipo y de mantener una actitud empática y social, lo que nos ofrecerá mayores posibilidades de desarrollo personal. Los expertos insisten en que ser emocionalmente inteligente no es sinónimo de carecer de sentimientos. Las personas capaces de llegar a gestionar su manera de sentir, bloqueando los efectos nocivos que puedan tener las emociones en el día a día, son más proclives a ocupar posiciones de éxito.



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