La Tabacalera de Alicante -uno de los principales motores económicos de la ciudad- fue deslocalizada en 2008, cuando se inició un proceso para transformarse en un centro de cultura contemporánea. Tras recibir fondos europeos en 2016, ha emergido un interés ciudadano por imaginar unos futuros compartidos. Este proyecto propone una experiencia de mediación inédita en la que experimentar con la construcción colectiva de un centro cultural ofreciendo respuestas a emergencias sociales y climáticas.