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Publicación de la Rama Familiar de Schoenstatt en Monterrey, N.L., México / Año X No. 44 Enero 2012

JUVENTUD = ESPERANZA

DARSE A LOS DEMÁS, UNA EXPERIENCIA DE VIDA

FIELES EN LA LUCHA POR ALCANZAR NUESTROS SUEÑOS JÓVENES AGENTES DE CAMBIO


MOVIMIENTO APOSTÓLICO DE SCHOENSTATT

EDITORIAL MENSAJE DE LOS JEFES DE RAMA DE FAMILIAS En nuestra experiencia como padres de tres jóvenes nos hemos dado cuenta que responden con entusiasmo y con fuerza cuando hay alguna causa noble que los interpela. Su corazón, su mente y todo su ser se entregan por completo a los más altos ideales y son capaces de mover cielo, mar y tierra para lograr lo que se proponen. Así lo demuestran muchísimos ejemplos a nuestro alrededor. Vemos grandes proyectos de evangelización y de asistencia social liderados por jóvenes y para jóvenes, que demuestran responsabilidad y madurez cuando creen en lo que hacen. La juventud tiene un papel destacado en la sociedad actual, su poder e influencia es mucho mayor hoy que hace algunos años, y pareciera que todo gira en torno a ellos. Imponen su manera de hablar, de vestir, sus gustos y aficiones. Por otro lado, toda su capacidad creadora, su rapidez de reflejos, su imaginación y alegría topan contra un mundo rígido y lleno de normas llevado por los mayores. Ellos piden a los adultos, apoyo no solo afectivo, sino efectivo. A través del diálogo mutuo podemos unir la experiencia que nos da la vida misma, con el entusiasmo y la energía propia de la juventud. Como adultos debemos ayudar a los hombres y mujeres del futuro a ser responsables y activos dentro de toda la estructura social, cultural y política, de manera que impregnen la civilización del Amor en las soluciones que generen y que hagan de nuestra sociedad una sociedad más justa y humana. Los jóvenes son los protagonistas de nuestro mundo, movidos por el amor a lo que hacen y su meta deberá apuntar a ser la fuerza y esperanza renovadora de la Iglesia. El futuro tiene nombre: JUVENTUD. Guillermo y Gaby Rubio

José Benítez No. 2625 Col. Obispado C.P. 64060 Monterrey, N. L. México CONTACTO Revista ALIANZA revista.alianza@schoenstatt-mty.org Guillermo y Gabriela Rubio

Rama de Familias CONSEJO EDITORIAL Sara Esthela T. de Treviño Iliana Ch. de Chapa Gabriela de la G. de Rubio Ligie F. de Barragán Mónica G. de Morales Nora P. de Villarreal Ma. Esther A. de Velázquez

Asesor Padre Gonzalo Castro EDICIÓN Y REDACCIÓN Mireya E. de Treviño ASESORÍA EN FORMATO Olga Lomelín FOTOGRAFÍA Laura S. de Velázquez Fotografía Portada Alejandra Manzo DISEÑO E IMPRESIÓN Vox Promocionales e Imprenta dalvarez@voxpi.com VENTAS Y PUBLICIDAD revista.alianza@schoenstatt-mty.org Distribución Gratuita Revista cuatrimestral. Editada y publicada por Vox Promocionales e Imprenta S.A. de C.V. Calle Mirador #203 Sur, Colonia Mirador, Monterrey, Nuevo León, C.P. 64070. Prohibida su reproducción total o parcial por cualquier medio o método conocido o por conocer sin el consentimiento por escrito de los editores. Los editores se reservan el derecho de publicar cualquier anuncio o artículo. Impreso en México por mil ejemplares.

, con un tiraje de


PALABRAS DEL ASESOR Aún resuenan los ecos del encuentro internacional de jóvenes en Madrid. Fue una experiencia que continúa al escuchar sus cantos, percibir su alegría, comprender el anhelo que tienen por ser parte del futuro, de la construcción de un mundo más diáfano, mas sencillo, mas de Dios. Ver a aquel viejo tan joven; Benedicto, que les hablaba con convicción, con verdad, con retos y con fe: fe en el Dios creador que nos ama y también con fe en ellos, los jóvenes, como constructores de la sociedad; hoy y mañana. Porque mañana, hoy. Son pocas las veces en las que, hojeando los periódicos, se puedan ver noticias donde ellos sean los protagonistas. A no ser que aparezcan como víctimas. Me pregunto si eso obedece a algún preconcepto que intenta reducirlos a ser un objeto que se prepara, y debe hacerlo diligentemente, para entrar al mercado. Se transan a la baja esas acciones.

sacrificio. Quien les muestra a los jóvenes un mundo sin valores, verdades y desafíos, les quita lo que es esencial para ellos, y también para nosotros: la esperanza. Los jóvenes necesitan que se les quiera, que se les valore, que se crea en ellos y, que esa fe en ellos se traduzca en retos a los que con libertad puedan aspirar y desde hoy engendrar. Denme un punto de apoyo, dice Arquímedes, y moveré el mundo. Denme un joven convencido por sus ideales, un joven que crea en el bien, en el hombre, en un mundo nuevo, y el mundo se orientará hacia la paz, la esperanza, hacia el bien. Hay quienes encarnan esa esperanza: Juan Pablo II, Madre Teresa de Calcuta, Padre Kentenich: que sigan viviendo en nosotros.

Quien tiene un corazón bien puesto y una mente lúcida, quien mira mas allá de sus narices, debe poder ver en ellos el poder de la vida, el sentido de la historia, la convicción de la esperanza, de una esperanza por un mundo mejor. Ese mundo se construye con tesón, con dedicación y

06 EL JOVEN BIEN CONDUCIDO VA A PRODUCIR CAMBIOS REALES

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DARSE A LOS DEMÁS, UNA EXPERIENCIA DE VIDA

08 REFLEXIÓN PADRE JOSÉ Kentenich

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FIELES EN LA LUCHA POR ALCANZAR NUESTROS SUEÑOS


EDITORIAL Diariamente convivimos con algún joven que tal vez sea parte de nuestra familia, compañero, empleado o simplemente cruzamos palabras con ellos en nuestras actividades cotidianas, y…¿lo tratamos correcta y dignamente? Es fácil olvidarnos que nosotros tuvimos su edad y asumimos que nos entienden, siendo que nos corresponde a nosotros comprenderlos, pues ya pasamos esa etapa. Los jóvenes viven de la esperanza y los viejos del recuerdo, y aún así sus iniciativas son tan valiosas como la experiencia de los ancianos. La juventud está hecha para el heroísmo, a ellos nada se les dificulta, saben lo que no quieren antes de saber lo que sí quieren. La juventud no es tener pocos años ni un tiempo de la vida, sino todo lo contrario es un estado del espíritu, es conservar viva la ilusión en el alma y despierta la capacidad para soñar; es vivir con intensidad cada día. Es en la adolescencia cuando quieren conquistar el mundo, pertenecer a algún grupo, seguir ideologías, líderes, etc. y los muchachos deben estar bien orientados. Es necesario que los adolescentes se den cuenta que los respetamos y amamos, están todavía en proceso de formación, experimentando el potencial de su cuerpo, de su mente, empiezan a descubrir el mundo que les rodea interactuando

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con el sexo opuesto y tratan de encontrar su razón de ser. Nos toca a nosotros dirigirlos para que salgan siempre victoriosos de la batalla que libran con el medio que los rodea, de que sean capaces y estén dispuestos a tomar las riendas de su propia vida con autonomía e independencia, ayudándolos a descubrir los talentos que Dios puso en ellos; lo que se aprende en la juventud, es para toda la vida, que aprendan lo que desconocen, lo que es nuevo para ellos, para que lleguen a ser “personas auténticas” y encaminémoslos a que se responsabilicen de sus actos y también con la sociedad.

Sara Esthela T. de Treviño

Nos dice San Juan Bosco: “No hay jóvenes malos, sino jóvenes mal orientados” con esto surge la inquietud de estar muy cerca de ellos en esta etapa en la que están sometidos a cambios físicos, químicos y psíquicos acompañados de un gran sentimiento de soledad. Queriendo acercarnos a nuestros jóvenes, en esta edición de ALIANZA les presentamos algunas vivencias, testimonios y cómo han logrado alcanzar sus metas jóvenes de nuestra comunidad. Termino con una frase de SS Juan Pablo II “Un joven sin alegría y sin esperanza no es un joven auténtico, sino un hombre envejecido antes de tiempo”.

JUVENTUD = ESPERANZA

BENEDICTO XVI JORNADA MUNDIAL DE LA JUVENTUD JÓVENES AGENTES DE CAMBIO ORACIÓN POR LOS JÓVENES 5


El joven bien conducido y guiado a encontrar y vivir sus ideales, va a producir cambios reales Reseña de la Entrevista al Padre Stéfano Daneri, Asesor Juvenil. útiles para los demás e instrumentos del Señor en la construcción de su Reino. Es interesante todo lo que el joven hace por ir de misiones y lo que les ha afectado el hecho de no poder ir por la inseguridad. Como el Padre Kentenich que con la ayuda de María supo orientar la rebeldía de los primeros congregantes, los mismos que después fundaron el Movimiento de Schoenstatt. ¡Hay que impulsarlos a que se den a la tarea de descubrir todas sus potencialidades! ¿Cuáles deben ser sus conquistas? ¿Qué México quieren construir y regalar a las próximas generaciones? En su formación, irlos haciendo poco a poco responsables de sus propias decisiones les forja el carácter y esto hará que los jóvenes sean más responsables, más comprometidos y se la jueguen hasta el final por aquello que decidieron seguir. Padre Stéfano Daneri

Antiguamente tener una buena familia salvaba la situación del chavo, actualmente una buena familia no es suficiente, ahora necesitan rodearse de buenos amigos.

Yo definiría a la juventud, especialmente en la adolescencia, como el triduo pascual permanente. Es decir, con viernes de muerte y domingo de resurrección; y lo más maravilloso de los jóvenes es que ellos se quedan con el domingo de resurrección, con aquello que les da vida. Y ¿qué pasa con nosotros los adultos?, de repente nos quedamos pegados a la dificultad y nos es difícil comprender que en la vida siempre hay cruz pero también hay resurrección y que la muerte o los momentos de dificultad también traen vida. Los jóvenes actualmente tienen muchos más desafíos, más retos, y el problema en el joven no es precisamente todo lo que tiene que ver con su rebeldía, si no que nosotros muchas veces no sabemos encausar esa fuerza vital y de cambio que los llena. Si uno es capaz de ayudarlos a que descubran sus valores, sus sueños, a que descubran un amor personal a Cristo y María los jóvenes se entregan por completo, aun y cuando se caigan, aún y cuando muchas veces sean incoherentes y les falte compromiso; que son las debilidades más grandes que ellos mismos observan en la juventud actual, aun y cuando sean inconstantes en su proceso de búsqueda, lo importante es que sigan buscando sus sueños, persiguiendo sus ideales y viviendo experiencias que los ayuden a descubrirse

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El chavo se alimenta de otros chavos. Antiguamente tener una buena familia salvaba la situación del chavo, actualmente una buena familia no es suficiente, ahora necesitan rodearse de buenos amigos ya que las realidades familiares y los ambientes son más heterogéneos. Para ellos es muy importante ser aceptados por los demás, pero por otra parte quieren ser ellos mismos; esto es una lucha interna constante. Por este motivo son tan importantes los grupos de iglesia, por que conviven con gente que tiene valores parecidos y búsquedas parecidas, lo que les proporciona una cierta defensa natural frente a un medio que muchas veces vive otros valores y que además es muy fuerte. Aunque como papás, quizás nos gustaría que pertenecieran a estas comunidades, es importante que los propios chavos se decidan por ella, así lo harán parte de su vida y se comprometerán y buscarán que otros vivan la misma experiencia, las mismas vivencias que a ellos los ha hecho cambiar, entonces ahí se trasforman en referentes para otros. Nuestra juventud habla de ser una interrogante irresistible, en otras palabras, es ser aquel chavo que con su alegría, disposición, coherencia, compromiso, entrega y sobretodo un gran amor a Cristo y María cuestione con su ejemplo a otros chavos. Es hermoso ver los anhelos de nuestra juventud por un México distinto, es hermoso ver la respuesta rápida frente a las necesidades de muchos, es hermoso ver que muchos de ellos están dispuestos a grandes sacrificios; es por eso que es un privilegio trabajar con jóvenes.


Darse a los demás, una experiencia de vida

Por Melissa Guerra, Estudiante Universitaria

prestamos atención, pero que es muy necesario. El simple hecho de escuchar al otro, de mostrar interés en su aprendizaje y su desarrollo, de compartir ideas y experiencias hace la diferencia, hace que te conectes con la otra persona, que la conozcas y la entiendas. A través del acompañamiento y la convivencia pude encontrar mejores formas para dar las clases a mis alumnos y pude desarrollar más la sensibilidad y la empatía.

Melissa Guerra con niños Masai en Kenia

“He aprendido que las misiones ayudan a unir familias, a estrechar lazos de amistad y a crear una sociedad más atenta a las necesidades de los otros”. Mi nombre es Melissa Guerra soy estudiante universitaria, tengo veinte años y este verano tuve la oportunidad de formar parte del proyecto de Misiones África 2011. La misión no empieza estando en Kenia en las comunidades, empieza desde antes, en Monterrey. Junto con las otras 19 personas que formaban par te del grupo de África 2011, me preparé aproximadamente por nueve meses para ver los frutos de este proyecto que comenzó como un sueño. Durante el tiempo de preparación fuimos conociéndonos, integrándonos y acercándonos a la realidad de las comunidades a las que iríamos. Nos dividimos en equipos de trabajo y cada quien se encargaba de preparar alguno de los talleres, los cuales eran sobre salud, higiene y prevención de enfermedades, sexualidad, derechos humanos y derechos de la mujer.

Desde que tuve la idea de aplicar hasta el momento en el que regresé a Monterrey, mi familia estuvo acompañándome. Mis papás se alegraban de que buscara tener esta experiencia, mis hermanos me ayudaban en la recaudación de fondos y me escuchaban cuando les platicaba sobre lo que aprendía en las juntas de preparación. Aprendí sobre la importancia y el valor de la unión y el apoyo familiar, no sólo en el tiempo que estuve de misiones, sino desde que comenzó el proceso de preparación, mi familia vivió estas misiones conmigo, vivió mi emoción, mi preocupación, mi alegría, mi tristeza... todo lo que englobó esta experiencia nos unió emocionalmente y nos mantuvo conectados aunque estuviera a miles de kilómetros de distancia y con pocas posibilidades de comunicación. Son tantos los aprendizajes, las experiencias y los sentimientos, que no los puedo describir en tan pocas palabras. Lo que si puedo decir es que parte de mi corazón se quedó con los Masai, se quedó con mi familia, mis amigos, mis alumnos y mi comunidad. La misión no se acaba al finalizar los dos meses, y no se limita a las 20 personas que estuvimos viviendo allá. La misión continúa porque se vuelve parte de nuestras vidas, y las experiencias y aprendizajes que tuvimos las compartimos con nuestras familias, amigos y con la gente que nos apoyó. He aprendido que las misiones no sólo ayudan a las comunidades a las que se van a misionar o servir, sino que también ayudan a unir familias, a estrechar lazos de amistad y a crear una sociedad más atenta a las necesidades de los otros.

Además de dar talleres, también tuve la oportunidad de estar apoyando en la escuela de mi comunidad. Este apoyo no consistía simplemente en dar clases a los alumnos, o en compartir material didáctico con los maestros. El apoyo también incluía el acompañamiento, algo a lo que a veces no le

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Reflexión del Padre José Kentenich Extracto del libro “Pedagogía Schoenstattiana para la juventud” Editorial Patris, 1991

Padre José Kentenich (1885-1968)

Para lograr ser buenos educadores necesitamos guiar a nuestros jóvenes desde adentro. Es necesario ser hombres de una sola pieza, estar afirmados sobre roca, arraigados en el mundo sobrenatural; ofrecerles el cobijamiento permanente necesario para que por sí mismos logren desprenderse hacia su libertad permanente.

En todo hombre existe la necesidad de experimentar el cobijamiento. En el caso de un desarrollo normal, al llegar la crisis de la adolescencia, dicha necesidad ya no puede satisfacerse adecuadamente mediante los padres. Esto es lo normal en el muchacho. En la joven la incidencia de la crisis del desarrollo no es tan fuerte en este punto. El verdadero educador católico debe sentirse en su casa en el mundo sobrenatural. Todas las fibras de su corazón deberían estar ligadas a ese mundo. De allí sacará las fuerzas para permanecer como una roca en medio del mar. ¡Ser hombre de una sola pieza! esa es ciertamente una de las cualidades esenciales del verdadero educador. Estar afirmado sobre roca, arraigado en el mundo sobrenatural. “Si queremos ser verdaderos educadores, debemos estar bien afirmados y ser personalidades fuertes.”

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Si queremos ser verdaderos educadores, debemos estar bien af irmados y ser personalidades fuertes. De otro modo la necesidad de cobijamiento del educando no encontrará un asidero en nosotros. Si yo mismo soy una marioneta, entonces, aunque exteriormente haga marchar a los educandos al compás del látigo, no lograré educar verdaderamente su interior. No basta con ser un ejemplo de profunda seguridad y cobijamiento en Dios. Al mismo tiempo debe darse en un caso lo maternal y en el otro lo paternal. ¡Pero también la fuerza! Porque donde sólo haya bondad y esa bondad se convierta en flojedad, allí ya no habrá más fortaleza. Y hagan lo que hagan, jamás lograrán calmar la necesidad de cobijamiento del ser humano ni habrá lugar para que con el tiempo opere la ley de la transferencia. Naturalmente, hay

que conocer la vida real. Quizás ustedes digan: “¡Qué difícil es ser educador!” Sí, es difícil. Ser educador significa mantenerse disciplinado; y trabajar continuamente sobre sí mismo. Si no lo hago fracasaré, nunca veré con claridad cuál es mi tarea ni la podré cumplir con seguridad y constancia. He aquí pues la ley de la transferencia. ¿Qué es lo que se transfiere? La conciencia, la tendencia, la necesidad de cobijamiento se transfiere de los padres carnales a los padres espirituales. A la ley de la transferencia hay que adjuntar la del desprendimiento. ¿Que significa ley del desprendimiento? En el desarrollo normal del educando, la ley del desprendimiento opera espontáneamente. Va desprendiendo las más finas fibras del alma del educando que hasta el momento estaban ligadas a la personalidad del educador. Esta ley debe operar lenta y orgánicamente en favor de un tercero, en nuestro caso, en favor de Dios, del ideal personal. Hay que admitir que en la actualidad existe una cantidad de jóvenes que jamás han satisfecho su necesidad de cobijamiento, que nunca pudieron satisfacerlo en el marco de una vida familiar normal. Solemos decirlo con otras palabras: “Actualmente hay una multitud de jóvenes que nunca fueron niños en el sentido más profundo y verdadero de la palabra. Esto significa en la práctica que su necesidad de cobijamiento no se ha satisfecho plenamente. El ser humano tiende instintivamente hacia un objeto firme, hacia otra persona que sea fuerte como la roca y al mismo tiempo bondadoso y flexible. Sólo a un hombre tal puede asirse la necesidad

“Ser educador significa mantenerse disciplinado; y trabajar continuamente sobre sí mismo.”


de cobijamiento del ser humano y establecer sus lazos y vínculos; sólo en la persona arraigada en el mundo sobrenatural y en el esfuerzo por ser al mismo tiempo paternal y maternal.

“No es posible realizar una educación que cale en lo profundo cuando no existe esa vinculación interior, cuando ella es sólo exterior.”

Nuestra necesidad de cobijamiento se desprende de nuestros padres carnales y se transfiere a los padres espirituales, al padre o a la madre espiritual. No es posible realizar una educación que cale en lo profundo cuando no existe esa vinculación interior, cuando ella es sólo exterior. Si no logramos esa vinculación no podemos pensar en una educación verdadera. Donde no exista esa vinculación interior no debemos esperar éxito pedagógico alguno. Lograremos que el educando realice ciertos gestos, cierta mímica, pero no realizaremos una verdadera educación. Porque sólo se consigue una verdadera educación en la medida en que se haya logrado esa vinculación interior. ¡No subestimen esta realidad! Les aseguro que si ustedes como educadores se han convertido realmente en las madres o padres espirituales de sus educandos, los preservarán de todo un sinnúmero de problemas con la fe y otras crisis morales. Pues todos esos problemas se solucionan en el joven a través de nuestra personalidad. Es el único elemento que puede sanar la naturaleza del joven. De esto pueden inferir que cuanto menos se experimente en la vida esa relación filial tanto menos naturalezas sanas habrá. Naturalmente no hay que olvidar que cuando la persona está finamente vinculada como Dios quiere, esa relación filial trae aparejado consigo una gran cuota de dolor. En efecto, esa relación entraña un gran dolor, especialmente cuando se trata de naturalezas religiosas. Cuando surge el temor de que la relación se haya empañado, entonces se piensa: “El Padre Dios ya no me quiere más”. Se trata de realidades tan sutiles que quien no las ha estudiado y vivido no se puede imaginar cuan profundas son. En la educación debemos procurar que alguna vez se produzca esa vinculación espiritual tan fina e íntima. La crisis interior estalla con frecuencia cuando se advierte que en esa relación hay

algo que no está en orden, cuando hay lazos que no están aún correctamente anudados. Entonces el joven se siente tremendamente infeliz. Esa es señal de una psicología sana. Naturalmente, luego surge el temor: “¡Cuidado!, ahora llega la etapa del desprendimiento”. En este punto les digo que por favor jamás apliquen ustedes mismos la ley del desprendimiento. Cobijamiento permanente. El educando se siente siempre cobijado en la persona del educador. Más aún, si me permiten apuntar a lo esencial, el discípulo se sentirá cobijado en su maestro durante toda su vida. Para él se han aclarado todos los enigmas, aún frente a la muerte. El educando se siente cobijado en el educador también más allá de la muerte del mismo. Actualmente, en el campo de la educación del joven se piensa que hay que comenzar enseguida con la ley del desprendimiento. Craso error. Les advierto seriamente que no procedan así cuando no saben qué es exactamente lo que hay que hacer. Jamás traten estas cosas con rudeza. Permítanme aclararles que yo les pinto las cosas tal como ellas deberían ser. Lamentablemente sólo raras veces ocurren así. Y por eso hay tantos problemas psicológicos entre los laicos y también entre los religiosos. Por eso en relación con este proceso de desprendimiento les adv ier to seriamente que quien no conozca ni sepa estas cosas hasta en sus mínimos detalles no debe inmiscuirse en dicho proceso. La relación del educando con sus padres “espirituales” puede ser definida por último como una relación filial (en un sentido espiritual). Pues bien, esta relación filial extraordinariamente sutil tiene una gran ventaja que no puede ser reemplazada por nada. El joven que alguna vez ha experimentado realmente el principio parental, ve todo el mundo a través de la persona del educador. Mediante la personalidad del educador aprehende una cosmovisión total. Un aspecto tomado del liderazgo masculino: Servir desinteresadamente al otro respetando su idiosincrasia. Quiero destacar un segundo rasgo que va hilvanándose como un hilo rojo a lo largo de toda esta problemática. Se trata de un

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cambio generacional. ¿Saben a qué me refiero? Nuestra juventud de hoy vuelve a inclinarse hacia las vinculaciones y no tanto hacia la movilidad. ¿Qué significa esto? Si no fijamos de manera muy clara y clásica nuestra propia posición, si no destacamos el sentido verdadero y primordial de la paternidad y la maternidad espiritual, entonces estaremos educando hombres masa. Y esto es lo peor que podemos hacer. Estoy subrayando los aspectos que muestran cuan profunda es la transformación que ha sufrido la juventud actual.

“Cuanto más sea yo un verdadero educador, una verdadera educadora, tanto más me haré prescindible.”

Cuanto más sea yo un verdadero educador, una verdadera educadora, t anto más me haré prescindible. Naturalmente no debo efectuar el desprendimiento con rudeza, violencia o bien masivamente. No deben hacerlo ustedes mismos porque si no tienen una gran habilidad se equivocarán. Para ello hace falta un tacto muy delicado. Si no tenemos claridad en esta área, ¡cuántas cosas arruinaremos! Es un gran error pensar que la filialidad y la paternidad espirituales exigen haber pasado mucho tiempo juntos. Es una idea equivocada. Por cierto, hay épocas en las que es necesario estar juntos. En primer lugar para que puedan anudarse esos finísimos y muy íntimos lazos espirituales. Pero a todos les llega el momento en que esa necesidad de la compañía física desaparece. Entonces nos sentimos cobijados como niños en la convicción: “Yo he experimentado alguna vez en mi persona el principio parental”. Puede ser que una persona no cultive durante años ningún contacto con su madre o su padre y sin embargo

Foto: Ana Cristy Barragán Fougerat

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perciba y experimente el cobijamiento y la filialidad espiritual hasta que más adelante en su vida restablezca los lazos rotos con sus padres carnales o de alguna manera vuelva a tener la experiencia del padre y de la madre. ¡Cuántos hay que sólo raras veces estuvieron vinculados con sus padres! Y sin embargo se han sentido muy cobijados en sus padres carnales y a través de ellos han aprehendido una imagen del mundo clara y depurada. Es tamos frente a una juventud dis t i n t a . Fr e n t e a e s t a r e a l i d a d nosotros, educadores modernos, debemos educar más conscientemente hacia la independencia, servir con mayor desinterés y no apuntar tanto a la autoridad exterior. Autoridad es quien desarrolla la vida de otro ser independiente. En este punto confundimos muy fácilmente autoridad exterior con autoridad interior. Una autoridad exterior jamás puede educar sin la correspondiente autor idad interior. A lo sumo podrá introducir en la comunidad una disciplina de cuartel, pero nunca podrá formar una comunidad. Cuanto más busque la juventud vincularse, tanto más deberemos formarnos como educadores que trabajen con abnegación para que sus educandos lleguen a ser grandes y fuertes. No deben insistir tanto en que el o la joven permanezca ligado a ustedes. De otro modo les cobrará aversión y se irán. Para nosotros la educación no fue ni es otra cosa que ayuda para desarrollar la independencia.

“Autoridad es quien desarrolla la vida de otro ser independiente.”


Fieles en la lucha por alcanzar nuestros sueños Por Beto Mendoza, Cantautor Regiomontano

Le pido al Espíritu Santo que me acompañe en las siguientes palabras… pensando un poco sobre el idealismo de los jóvenes, llegan a mi muchas imágenes significativas, de pósters de películas épicas, como “Conan el bárbaro”, “Troya”, pero sobre todo “Corazón Valiente”. Imágenes triunfantes cargadas de fuerza y gloria, que dan también una sensación de lucha y desafío. Recuerdo a figuras históricas, como el “Che” Guevara, Gandhi, Emiliano Zapata, etc., figuras que llevaron a cabo un discurso forjado en hechos, un discurso propositivo e innovador para su época y sus circunstancias, dando así (seguidos por muchos) un giro tremendo al curso de la historia de países y generaciones enteras. Hoy tengo treinta años, pero recuerdo que cuando tenía 15, 17 y 21, llegué a conocer adultos de más de treinta o cuarenta años que eran más jóvenes que yo en el corazón, y esas personas son las que me fueron ayudando a llenar el mío de ideales. Para mí, un “IDEALISTA” es una persona que tiene algo dentro del corazón que le arde; si, le arde y le provoca sentimientos, emociones y pensamientos dirigidos a alguna conquista. Una capacidad de esperanza fuera de lo “normal” y una fe que se enciende en sí misma al recordar lo que más ama, lo que quiere conquistar por saberse y sentirse conquistado. Para bien y para mal, justo ahora, corren tiempos en los cuales es “orden de ser” tomar partido de la realidad que nos encara. ¿De qué lado estamos? Es aquí en donde el tema del idealismo en la juventud se sale de sus limitantes y se convierte en el idealismo como parte de un estilo de vida a cualquier edad (y a cualquier costo). He visto jóvenes enamorarse de una mujer y ser fieles durante años de noviazgo, hasta llegar al matrimonio y permanecer fieles. He visto jóvenes probar drogas por buscar llenar ese espacio que solo llenan los ideales más altos y perderse para siempre. He conocido jóvenes que al no encontrar

o haber sido compartidos de un ideal verdadero, acabaron por darse un tiro o colgarse. He convivido con jóvenes que han puesto todas sus fuerzas en hacer lo que aman (vocación) y generar frutos abundantes. Crecí en este país, viajé un poco también. Ahora sigo cantando, trabajando, haciendo música; sigo conviviendo con todo tipo de jóvenes, y sí aquéllos que ponen su libertad y su voluntad en un ideal que tenga que ver con el amor traducido en familia, vocación, y sociedad, llevan una plenitud de alma. Lo mismo sucede con los jóvenes que se han permitido ser instrumentos de Dios sin importar qué puedan llegar a padecer por defender sus ideales. Y aunque de idealistas los panteones se han llenado, el alma alcanza la paz. Las personas que han abandonado las aspiraciones de su juventud, son ahora las personas más patéticas del mundo y no les escribo esto con ningún respeto, sé que sueno a desfachatez, pero, dígame usted lector(a): ¿Conoce a alguna persona sin anhelos que sea realmente profunda o interesante? ¿Siente usted el amor apasionado y firme de una persona que cambió sus aspiraciones por fundamentos totalmente económicos y materiales? ¿Habrá valido la pena ir renunciando a los ideales que encendieron alguna vez nuestro corazón, sólo por el peso de la realidad, sin haber pensado que quizás esos ideales eran merecedores de un peso mayor? ¿Conoce usted las creencias del corazón de sus gobernantes?, o ¿de los servidores públicos?, o ¿de sus maestros?, o ¿de sus compañeros de trabajo?, ¿conoce usted los ideales de sus hijos? Muchas veces los idealistas tienen más preguntas que respuestas... pero tienen más fe que dudas. Ahí, en el fondo, detrás de esos ojos, de esos pensamientos abrumadores , de t ant as preocupaciones y ocupaciones, detrás de esas dudas, de esos errores, de ese cansancio... ahí en el fondo, sigue latiendo ese corazón. Que no lo haga en vano.

Es natural en la juventud tener las más puras aspiraciones, debemos conservar la fortaleza que nos proporciona la juventud para no perder de vista aquello a lo que aspiramos desde lo más profundo de nuestro corazón.

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Juventud = Esperanza En la realidad actual que vivimos, queremos aportar una visión alentadora de la juventud y una reflexión de la responsabilidad que tenemos como adultos de guiarlos para que crezcan sanos y contribuyan con valores positivos a una nueva sociedad. Debemos creer en nuestros jóvenes, Dios confía en ellos, cómo no hacerlo nosotros. ¡Los jóvenes son el presente, son la esperanza! El tema de los jóvenes es dif ícil de tratar. Hoy en día se encuentran tan desorientados por la cantidad de opciones que se les presentan que la verdad se les dificulta decidir a ciencia cierta, qué es lo que quieren, tienen todo al alcance de sus manos y muchas veces sin hacer ningún esfuerzo obtienen cosas que ni siquiera son adecuadas para su edad. No pretendemos abrir juicios paternales en donde se establezca la verdad absoluta sobre el por qué tenemos a la juventud catalogada como “los terribles adolescentes”, sino hacer una simple reflexión individual de adónde pretendemos guiar a nuestros jóvenes.

Esas personas llenas de ideales, a l g unas ve ces e x t remis t as y que buscan siempre cubrir su necesidad de pertenencia, lo único que necesitan es una buena orientación acerca de cuáles son las opciones más positivas para desarrollarse y así llegar sanamente a su edad adulta. La juventud en este tiempo, ha sido testigo de situaciones caóticas, violentas, que les ha mostrado lo vulnerable que es la vida humana a edades tempranas. Ante el desencanto de una gran parte de los jóvenes por la situación que vive nuestro país, es importante que como sociedad actuemos y proyectemos una visión alentadora sobre el futuro, que podremos transmitir a través de la formación en el hogar y posteriormente en la escuela, para que los jóvenes adquieran valores morales y espirituales, que se planteen su misión y se sientan corresponsables y partícipes de los cambios sociales que lleven a este mundo a ser un lugar cada vez mejor para vivir. ¿Qué observamos en el alma juvenil? Un terrible sentimiento de soledad que despierta el anhelo. Ese anhelo obra en el joven, desde un punto de vista puramente humano, como un potente elemento creador, esto, comprende un aspecto negativo y uno positivo. El aspecto negativo es la fuerte insatisfacción que el joven experimenta frente a sí mismo, le cuesta trabajo reconocerse por lo que es interiormente; el aspecto positivo es que este despertar de sus anhelos los motiva a levantar el vuelo hacia las más elevadas cumbres.

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“Es importante que como sociedad actuemos y proyectemos una visión alentadora sobre el futuro.”

“El anhelo, desde un punto de vista humano, obra en el joven como un potente elemento creador.”


Foto de Gerardo Ruiz Eichelmann, Ganador Concurso de Fotografía

Entonces, si queremos encender ese idealismo que los caracteriza, tenemos que intensificar la insatisfacción del joven frente a sí mismo y frente a aquello que los rodea, y una vez realizado este paso, debemos presentarle valores que los motiven y motiven a volar a las alturas, desde sus inquietudes y sus realidades, situaciones que los formen y los lleven por un buen camino.

“Ellos mismos pueden ser un motor de cambio incalculable.”

Y si además asumimos que la fuente de este modo extremo de enfocar las cosas, es el descontento con una situación actual y el anhelo por cambiarla, sabemos que ellos mismos pueden ser un motor de cambio incalculable y un ámbito de influencia positiva frente a otros jóvenes. Sabiendo todo esto, sólo nos queda concientizarlos sobre la situación para que ésto, los mueva a crecer como personas; a responsabilizarse con la comunidad; y a ser aportadores activos de una nueva sociedad.

Cuanto más estrechos sean los lazos familiares y más confianza y comunicación haya entre padres e hijos, menor es el riesgo de que caigan en el mundo de las drogas, del alcohol, tabaco, depresión y/o de las relaciones sexuales prematuras. Aunque es importante que los hijos encuentren a alguien en casa al volver de sus actividades, la cercanía emocional es más importante que la física. Ellos deben saber que los padres estarán ahí cuando necesiten hablar y ser escuchados más no juzgados. Como padres de familia, tenemos el desafío de saber cómo hablar a los jóvenes para lograr el vínculo a través del cual puedan reconocer y aceptar la autoridad, los límites y responsabilidades así como nuestros consejos. Todo con el fin de acompañarlos en su proceso de formación.

“Cuanto más estrechos sean los lazos familiares, menor es el riesgo de que caigan.”

“La cercanía emocional es más importante que la física.”

La formación que los jóvenes reciben en su casa, se complementa con la

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“La formación que los jóvenes reciben en su casa, se complementa con la educación formal que reciben a través de sus profesores.”

“Motivar a los jóvenes a estudiar, es una manera de ayudarles a dar un paso más que los ayude a trascender y transformar la sociedad.”

educación formal que reciben a través de sus profesores, quienes tienen el reto de motivarlos y a traerlos hacia la educación; pues el joven estudiante de hoy llega a la universidad inmaduro en su decisión y poco comprometido con el estudio, se estresa ante la responsabilidad y el esfuerzo por cumplir con altas expectativas; atraído por la tecnología, la moda y la necesidad de estar comunicado con sus compañeros y amigos, pierde rápidamente el interés y la perseverancia. El chico mide el esfuerzo en base al resultado, utilidad y satisfacción que obtiene; tiene una visión a corto plazo de las cosas. Es frágil frente a la presión académica, de sus padres, de obtener o mantener becas de apoyo económico; como consecuencia, se quiebra, hace el mínimo esfuerzo en sus tareas; cayendo en la apatía, la mediocridad, la deserción y en algunos casos en las drogas. Motivar a nuestros jóvenes a estudiar, es una manera de ayudarles a dar un paso más que los ayude a transformar la sociedad y trascender. Los amigos son v itales para los jóvenes pues les ayudan a satisfacer su necesidad de pertenencia y a su vez influyen fuertemente en la definición de su identidad.

Es por ello que hay que invitarlos a rodearse de amigos que les ayuden a construirse y nosotros como padres ayudarles a alejarse de amistades nocivas. Hay “amigos” que lastiman, otros que los orillan a hacer cosas que no harían por sí mismos, hay otros que solo los utilizan. Afortunadamente, hay otro tipo de amigos que los acompañan a disfrutar de la vida, con quienes son confidentes. Amigos sinceros a quienes estiman. Por su compañia los jóvenes pueden sentir ánimo para seguir adelante con una sensación de bienestar duradera y profunda. Algunas veces los amigos se asemejan a la comida chatarra, los satisfacen en ese momento, pero la relación no profundiza, ni nutre e incluso enferma a la larga, la amistad se queda sólo en la superficialidad de un trato basado en otros fines que no aportan nada y a partir de ello se siente un vacío y soledad. Debemos enseñarles que es bueno tener amigos, pero también que no con todos se profundiza, que deben intentar buscar y mantener a aquellos que saben que no los llevarán a algo que los lastime o los dañe. Qué gran regalo nos ha dado Dios con los jóvenes: con su fuerza, entusiasmo, energía, con ese espíritu de conquista, con esa alegría que contagia, con esos sueños y esos grandes ideales. Cuántas veces nosotros como adultos y padres somos precisamente los primeros en desmotivar a nuestros hijos, en no confiar en ellos, en hundirlos y desvalorizarlos. Nuestros jóvenes están llenos de talentos, tienen grandes capacidades, pu e d en a lc a n z a r g r a n d es m e t as , pero qué impor tante es que ellos sientan esa confianza de sus padres y educadores para llegar a ellas. Creamos en nuestros jóvenes, confiemos en ellos, brindémosles todo nuestro amor, apoyo y confianza que serán un gran impulso para alcanzar sus sueños. Creamos en ellos porque Dios cree en ellos, Dios confía en ellos… los jóvenes son el presente, ¡los jóvenes son la esperanza! Equipo Editorial

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“Hay que invitarlos a rodearse de amigos que los ayuden a construirse.”

“Nuestros jóvenes están llenos de talentos, tienen grandes capacidades, pueden alcanzar grandes metas.”


Mensaje de S.S. Benedicto XVI Jornada Mundial de la Juventud, Vigilia en “Cuatro Vientos”, Madrid 20-08-2011 “Sí, queridos amigos, Dios nos ama. Ésta es la gran verdad de nuestra vida y que da sentido a todo lo demás. No somos fruto de la casualidad o la irracionalidad, sino que en el origen de nuestra existencia hay un proyecto de amor de Dios. Permanecer en su amor significa entonces vivir arraigados en la fe, porque la fe no es la simple aceptación de unas verdades abstractas, sino una relación íntima con Cristo que nos lleva a abrir nuestro corazón a este misterio de amor y a vivir como personas que se saben amadas por Dios. Si permanecéis en el amor de Cristo, arraigados en la fe, encontraréis, aun en medio de contrariedades y sufrimientos, la raíz del gozo y la alegría. La fe no se opone a vuestros ideales más altos, al contrario, los exalta y perfecciona. Queridos jóvenes, no os conforméis con menos que la Verdad y el Amor, no os conforméis con menos que Cristo. Precisamente ahora, en que la cultura relativista dominante renuncia y desprecia la búsqueda de la

verdad, que es la aspiración más alta del espíritu humano, debemos proponer con coraje y humildad el valor universal de Cristo, como salvador de todos los hombres y fuente de esperanza para nuestra vida. Él, que tomó sobre sí nuestras aflicciones, conoce bien el misterio del dolor humano y muestra su presencia amorosa en todos los que sufren. Estos, a su vez, unidos a la pasión de Cristo, participan muy de cerca en su obra de redención. Además, nuestra atención desinteresada a los enfermos y postergados, siempre será un testimonio humilde y callado del rostro compasivo de Dios. Queridos amigos, que ninguna adversidad os paralice. No tengáis miedo al mundo, ni al futuro, ni a vuestra debilidad. El Señor os ha otorgado vivir en este momento de la historia, para que gracias a vuestra fe siga resonando su Nombre en toda la tierra.”

Fotografía: Daniela Soto Zenizo

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JÓVENES AGENT

José Carlos compartiendo un Eje con sus alumnos

¿Contribuímos a que las cosas buenas sucedan? Por: José Carlos Sánchez Machuca San Pablo mencionaba en una de sus cartas que para él, “vivir por Cristo y morir, una ganancia”. Ésta frase despierta un ya conocido grito de guerra por quien lee esto e identifica un idealismo juvenil propio de los adolescentes. Jóvenes que indudablemente anhelan y buscan incansablemente un sentido de pertenencia muchas veces mal enfocado o disminuido en su intensidad por las palabras de un adulto que le dice que entregar su vida al cien por ciento a algo no vale la pena, que ese no es “el mundo real”, que despierten. Habiendo vivido esto hace pocos años en carne propia, y con el anhelo de compartir un poco de la experiencia que María ha podido entregar a mi vida con relación a la formación de jóvenes, con gusto les comparto algunas líneas de lo que ha sido esta etapa tan increíble. Lo primero que tenemos que tomar en cuenta es que el mundo está lleno de buenas intenciones, lo que falta es gente con los suficientes pantalones para llevarlas a cabo. Todos anhelamos un cambio positivo; sin embargo, todos caemos en el “pero si no lo hago... no pasa nada” y es muy cierto, no pasa nada. Pero cuando pase algo malo, no puedes quejarte, ya que fuiste tú quien eligió que no pasara nada y es por eso que nada bueno pasó. En cambio, hubo alguien que eligió hacer algo malo y eso sí pasó en tu vida, y te afectó. ¿Cuántas veces hemos sido factor para que las cosas buenas sucedan?

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Actualmente trabajo como maestro en una preparatoria en Monterrey, y después de más de 3 años de trabajar allí, puedo decir que he aprendido que un joven, por naturaleza, vive día a día ideales de cambio. Un joven anhela sentir pertenencia en un grupo o un equipo que lo ayude a sentirse bien consigo mismo, y cuando lo consigue, es capaz de entregarse tan radicalmente como lo mencionaba San Pablo en su relación con Cristo. Entonces, ¿qué nos esta fallando como educadores de jóvenes? Ante esta problemática, nuestro fundador, el Padre Kentenich, llegó a una conclusión que parece evidente, sin embargo no siempre aplicable. Él nos invita a ser “una interrogante irresistible” para los demás; es decir, un adulto ejemplar que viva sus anhelos de juventud radicalmente, lograr crear en los jóvenes una necesidad y un deseo de radicalismo por Cristo y María en su vida diaria. Tenemos que hacer que esa interrogante irresistible sea, precisamente, irresistible. Más irresistible que el iPhone que acaba de salir al mercado. Cristo es mucho más que eso, y podemos demostrárselo a los jóvenes. Podemos hacer que quieran ser también ellos quienes se atrevan a ir al extremo y a desvelarse en una Hora Santa y no solo viendo la pantalla de su laptop. No es difícil, pero claramente requiere dar más del mínimo requerido. Si lo haces, si aprendes a vivir al extremo de una manera positiva y a cultivar ideales, estarás inmediatamente siendo coherente con la etapa de tu vida en que estabas seguro que podías lograr lo que sea, y ¿es que acaso no puedes?


TES DE CAMBIO Trabajando en equipo, mensajeras de esperanza y alegría Por: Ale Manzo y Andrea Treviño, estudiantes de preparatoria. No creemos en las casualidades… Dios ha querido que nos encontremos en esta etapa tan importante de la vida y que enfoquemos nuestra energía, y los talentos que Él nos ha regalado, en apoyar causas nobles. Nos corresponde ser mensajeras de paz y transmitir la Buena Nueva en un mundo al que le urge vivir los valores del evangelio; tratamos de mantener una actitud positiva, alegre y confiamos plenamente en que Él siempre está con nosotras.

de jóvenes; la alegría de estar cerca del Papa y dimensionar la fuerza que tiene en el mundo el Movimiento Apostólico al que pertenecemos, hizo que creciera nuestro amor por la Virgen María y apasionarnos aún más con nuestra misión.

Además de nuestra amistad, nos impulsa un liderazgo que compartimos desde hace más de dos años; trabajamos juntas en la creación de la planilla para representar a la prepa en la que cursamos nuestro bachillerato, lo cual nos llevó a ser parte de la mesa directiva; hemos participado en los diferentes grupos de Pastoral Juvenil de la prepa como Misión Urbana Capullos del DIF, los retiros, los campamentos, el coro, las misiones y en la campaña de “Yo rezo el Rosario”.

Creemos que trabajar en la construcción del Reino de Dios a través del servicio, es la mejor manera de invertir nuestro tiempo, ya que nos sobra energía y ganas de hacer cosas nuevas. Aunque somos de personalidades muy diferentes nos complementamos, nuestra amistad ha sido un gran apoyo para fortalecer las áreas débiles y crecer juntas.

Nuestra misión se fortaleció muchísimo en la Jornada Mundial de la Juventud en Madrid, en la que pudimos compartir esa vivencia con millones

Le pedimos a Dios que mantenga nuestra amistad toda la vida, y nos ayude a estar siempre cerca de Él sembrando esperanza y alegría en los corazones de los que nos rodean. ¡Somos muy felices de ser Schoenstattianas!

Para Reflexionar No basta amar a los jóvenes, es necesario que se den cuenta que se los ama. S. Juan Bosco Debemos ver a los jóvenes, no como botellas vacías que hay que llenar, sino como velas que hay que encender. Roberto Chafar Los viejos desconfían de la juventud porque han sido jóvenes. William Shakespeare La juventud es solo un momento, pero encierra una chispa que se lleva en el corazón para siempre. Rafael Barreti La humanidad entera tiene una necesidad imperiosa del testimonio de jóvenes libres y valientes, que se atrevan a andar a contracorriente y a proclamar con fuerza y entusiasmo su propia fe en Dios, Señor y Salvador. Juan Pablo II De la sana educación de la juventud, depende la felicidad de las naciones. S. Juan Bosco La juventud anuncia al hombre como la mañana al día. John Milton

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Jóvenes rezando en la tumba de San Pablo, tomada por: Leonardo Martínez Albarran

Oración por Los Jóvenes Rezada por Juan Pablo II Dios te salve María, llena de Gracia, esta noche te pido por los jóvenes del mundo, jóvenes llenos de sueños y esperanzas. Ellos son los centinelas del mañana, el pueblo de las bienaventuranzas, son la esperanza viva de la Iglesia y del Papa. Santa María, Madre de la juventud, intercede para que sean testigos de Cristo Resucitado, apóstoles humildes y valientes del tercer milenio, heraldos generosos del Evangelio. Santa María, Virgen Inmaculada. Ruega por nosotros. Amén.

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¡para disfrutar en familia! Recomendamos los siguientes títulos de películas y libros que nos ayudarán a descubrir el gran regalo que tenemos en nuestros jóvenes como fuente de Esperanza.

PELÍCULAS SOUL SURFER Estados Unidos, 2011. Director: Sean McNamara. Reparto: Anna Sophia Robb, Dennis Quaid, Helen Hunt.

EL ESTUDIANTE México, 2009. Director: Roberto Girault. Reparto: Jorge Lavat, Norma Lazareno y otros.

Basada en l a his tor ia verídica de Bethany Hamilton, quien surfeando pi erd e un b r a zo a l s er atacada por un tiburón. Es una película conmovedora que muestra cómo una joven de 13 años supera todas las adversidades, y cómo le da un verdadero sentido a su vida apoyada en Dios y en el amor incondicional de su familia.

Es la historia de Chano (Jorge Lavat), un hombre d e l a t e r ce r a e d a d q u e busca cumplir un sueño al inscribirse en la universidad para cursar la licenciatura. Relata cómo nace y crece la amistad entre él y un grupo de estudiantes cuando se rompe l a brecha generac ional . Adultos y jóvenes comparten experiencias, aprenden unos de los otros, revaloran las costumbres y tradiciones y se apoyan en situaciones difíciles.

LiBROS Comunicación: Construyendo puentes Varios Autores Editorial Patris

En este número de la Colección “Para que tengan vida”, descubriremos cómo la verdadera comunicación, el diálogo cot idiano, el compartir las actividades de cada día, así como las e x presiones de car iño, pueden convertirse en la llave para la solución de muchos conflictos y en un camino de vida familiar más pleno.

ELEGÍ VIVIR Daniela García P. Editorial Grijalbo Chile

En un segundo, todo cambió para Daniela, una joven de 22 años que tras caer del vagón de tren en que viajaba, perdía sus manos y piernas. ¿Podría recuperarse alguna vez? Da ni el a n os rel a t a su proceso de recuperación, cómo retomó su vida, sus planes y metas, con la ayuda de su familia y amig os . Una hermosa historia de superación, esperanza y amistad.

Los libros de la colección “Para que tengan vida” se pueden adquirir en José Benítez 2625, Col. Obispado, Monterrey, N.L. Tel. (81) 8347-1990.

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BOTANAS... ¡PARA LAS REUNIONES DE LOS CHAVOS! Ingredientes

Dip de surimi

Ingredientes 1 kilo de salchicha coctelera 1 queso crema grande ¼ litro de crema líquida 1 chile chipotle de lata perejil seco caldo de pollo en polvo mantequilla (la necesaria)

10 a 12 barras de surimi 1 taza de mayonesa jugo de 8 limones 1 cuharadita de caldo de pollo en polvo chile chipotle de lata ¼ cebolla

Ingredientes 2 quesos crema grandes 1 lata de atún 1 cucharadita de cebollita 15 aceitunas rellenas de chile morrón 1 cucharadita apio salsa inglesa salsa Tabasco polvo de ajo caldo de pollo en polvo jugo de chiles jalapeños nuez o perejil para decorar

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Se desmenuza el surimi. Se licua la mayonesa, el jugo de los limones, el caldo de pollo en polvo y chile chipotle al gusto. Se le agrega a la mezcla la cebolla finamente picada y se revuelven todos los ingredientes. Se acompaña con galletas, papas o pan.

Preparación En un sartén se ponen a freír las salchichas con la mantequilla. Se licúan el resto de los ingredientes y se agregan al sartén a que se incorpore bien la mezcla. Se dejan reposar unos minutos.

Ingredientes

Papas de Galeana al cilantro

Preparación

1 kilo de papas de Galeana cilantro sal y pimienta al gusto salsa tipo inglesa salsa Maggi salsa de soya jugo de limón caldo de pollo en polvo

Salchichas cremosas con chipotle Preparación Cocer las papas en agua, sacarlas cuando estén casi cocidas. Freír en un sartén las papas hasta que se doren. Separadamente licuar los demás ingredientes en cantidades al gusto. Agregar la mezcla a las papas y freír por 10 minutos más. Se sirven calientes.

Preparación Se acrema el queso. Aparte se pica finamente la cebolla, aceitunas y apio. Se desmenuza el atún y se incorpora con los demás ingredientes en cantidades al gusto. Se forma una bola con la mezcla en plástico adherente y se refrigera. Cuando esté firme, se decora con nuez o perejil. Se acompaña con galletas saladas.

Bola de queso y atún


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Revista Alianza Ed.4