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Viernes

Sábado

El ayuno

Domingo Conversión y reconciliación

La abstinencia de alimentos por un tiempo determinado es importante para el cuerpo y para el espíritu. En algunas circunstancias es beneficioso para la salud. Pero el ayuno que nos enseña Nuestro Señor Jesucristo es más que abstinencia y el ahorro de alimentos. Significa preparar tu espíritu, fortalecer tu ministerio en su Iglesia, es crecimiento, fortalecimiento y maduración espiritual. Lleva a la comunión profunda con nuestro Señor. Por eso debe estar acompañado con la oración y el recogimiento y requiere el auxilio del Espíritu Santo. Como lo hizo el Señor Jesús (Mt 4, 2-4) para poder soportar las tentaciones.

El sacramento de la Reconciliación es uno de los aspectos más singulares y bellos de nuestra Iglesia. Jesucristo, en Su abundante amor y misericordia, estableció el Sacramento de la Confesión, para que nosotros como pecadores tuviéramos la posibilidad de obtener el perdón de nuestros pecados y reconciliarnos con Dios y la Iglesia. El sacramento “nos lava y limpia”, y nos renueva en Cristo. Abre nuestro corazón para la conversión y para recibir al Señor que está permanentemente tocando a nuestra puerta (Apoc 3,20). “Jesús les dijo nuevamente, ‘La paz sea con vosotros. Como el Padre me envió, también yo os envío.’ Dicho esto, sopló sobre ellos y les dijo: ‘Recibid el Espíritu Santo, a quienes perdonéis los pecados, les quedan perdonados; a quienes se los retengáis, les quedan retenidos.’” (Juan 20:21-23).

Reflexión: La Palabra de Dios nos dice: “No sólo de pan vivirá el hombre, sino también de toda palabra que salga de los labios de Dios.” (Mateo 4, 4)

Reflexión: El Señor está tocando a tu puerta, ¿Lo dejas entrar? quiere transformar tu vida, renovarte, habitando en tu casa que es tu corazón, su presencia te hace plenamente humano y solidario con su pueblo.

Propuesta de acción: Hoy, Viernes de Cuaresma, ayuna si tienes condiciones para hacerlo. Comparte tus alimentos con otra persona que los necesite. Y, dedica un tiempo a la oración y recogimiento.

Propuesta de acción: Acércate al sacramento de la Reconciliación, abre la puerta y deja entrar al Señor. Encuéntrate con él en el silencio y la oración. Háblale desde tu corazón y desde allí, escucha su respuesta amorosa.

Juntos, haciendo el huerto familiar El cultivo familiar o huerto casero es una excelente manera de producir en casa varios de los alimentos que consumimos diariamente, como por ejemplo, hortalizas, legumbres, hierbas, plantas medicinales y frutas. Este tipo de cultivo tiene importantes consecuencias, tanto para nuestra salud como para el medio ambiente. Puede ser un actividad muy atractiva que además nos enseña a relacionarnos mejor con la naturaleza, convirtiéndose en un muy buen pasatiempo. Lo único que debemos tener para iniciar es una porción de tierra, en donde los rayos del sol lleguen, por lo menos, unas 4 horas al día, preferentemente durante la mañana.  Si no contamos con un espacio en donde haya tierra, pero sí llega el sol, como por ejemplo una terraza o el balcón del edificio, también se puede realizar un cultivo orgánico, ya que se puede plantar perfectamente en maceteros o porrones, jardineras, en botellas plásticas cortadas a la mitad horizontalmente, ¡todo puede ser un buen recipiente para cultivar nuestros alimentos!

Reflexión: Las circunstancias actuales del país y del mundo, reclaman un cambio de actitud con relación a la alimentación. Una interesante y posible propuesta es la de cultivar algunos alimentos para nuestro sustento, que además ayudará en la economía familiar. Propuesta de acción: De manera sencilla, comienza a crear tu huerto familiar, anima a otros miembros de tu familia incluso vecinos. Así se fortalecerán lazos.

XXXIV Campaña Compartir ¡Siembra la alimentación!

Cáritas, caricia de la Iglesia a su pueblo Comenzamos este itinerario cuaresmal, teniendo presente las palabras del Papa Francisco, invitándonos a la caridad, en el reconocimiento de la excelente labor de las Cáritas como expresión del amor, la ternura, la cercanía, el calor y la urgencia que debe tener la Iglesia con los más necesitados, «Cáritas es la gran solicitud que debe tener la Iglesia en casos de necesidad. La caricia de la Madre Iglesia a sus hijos, la ternura, la cercanía (…). (…) Hay momentos en los cuales “simplemente es necesario neutralizar el mal”. Y si hay hambre hay que dar de comer, y si hay heridos hay que curarlos. Y curar “es la caricia de la Madre Iglesia». Reflexión: Yo, Iglesia de Cristo, soy expresión concreta del amor, la ternura, la sonrisa y la solidaridad de Dios para su pueblo. Propuesta de acción: Reconoce en ti la bondad y la ternura de Dios, dale gracias por haberte elegido como su instrumento. Contagia a los demás desde la alegría, el servicio, el testimonio y la caridad.


Lunes Una familia humana y solidaria

Martes

La alimentación , una necesidad primordial de la humanidad y un Derecho Constitucional

¡Saludos fraternos, bienvenidos a recorrer la cuaresma, camino de conversión y reconciliación! En la tónica de la ternura, la caridad y la cercanía propias de la acción social de la Iglesia, llega este itinerario semanal, complemento de la Cartilla de trabajo de la Campaña Compartir. Es una herramienta para la reflexión, el encuentro, la reconciliación, el ejercicio solidario y la conversión. Está compuesto por siete tareas, una para cada día de la semana, con reflexiones, acciones, propuestas e invitación al cambio y al compromiso, partiendo de la interiorización de su contenido. Te invitamos a escoger, dentro del tiempo de cuaresma, siete días para tu reflexión con este material, como camino de conversión personal y social. «Tuve hambre y me dieron de comer, tuve sed y me dieron de beber. Señor, ¿cuándo te vimos hambriento, y te dimos de comer, o sediento, y te dimos de beber?»

Miércoles Sembrar la alimentación

Jueves Sembrar la alimentación en familia

Es alivianar el déficit inmediato a la población, ayudar al desarrollo de sus habilidades y capacidades y procrear un futuro físico, mental y productivamente “sano”, con desarrollo rural, incentivo laboral urbano y tratamiento en la conservación del medio ambiente. Lo cual requiere la participación conjunta de todos los actores: Estado, empresarios, Sociedad, ONG y comunidades. Hay que sembrar la alimentación en nuestros hábitos y costumbres. La cultura que tenemos sobre los alimentos, personal y familiarmente, es muy importante. Esta cultura se expresa en lo que comemos, cómo y cuándo lo comemos, en qué horarios comemos y cómo lo hacemos, el respeto y valor que le damos a los momentos para comer en familia y la educación que la damos al núcleo familiar, particularmente a los niños, sobre la importancia de alimentarse sanamente y compartir al menos una comida diaria en familia, además el qué hacer con los alimentos que no consumimos y cómo elegir comprar los alimentos, entre otras conductas.

La alimentación, al igual que el resto de las necesidades humanas básicas, requiere por un lado, que el individuo, de modo personal y responsable, la atienda y la cuide; por el otro, que el Estado y sus instituciones la proteja y la garantice, esto es que asegure la alimentación futura adecuada para todos y todas. La Constitución así lo establece en varios artículos, particularmente en el artículo 305. relativo a la “agricultura sustentable como garantía de la seguridad alimentaria de la población”. Además como derecho fundamental integral la alimentación es interdependiente con otros derechos, por ejemplo el derecho a la salud y la vida, ya que al protegerla se protegen también estos derechos.

Reflexión: Cada vez que servimos a los hermanos, es al Señor mismo a quien servimos. Hay que salir al encuentro del necesitado con alegría y generosidad. Es el momento.

Reflexión: Revisa tus hábitos alimenticos ¿Cómo has estado cuidando tu alimentación y la de tu familia?

Propuesta de acción: Dona de tu tiempo, tus carismas, tu generosidad que son de gran valor, y ayuda a fortalecer las obras de la Iglesia con tu aporte en la recolecta de la Campaña Compartir.

Propuesta de acción: Haz una lista de cinco hábitos alimenticios personales y familiares, revisa en la Cartilla si estos son adecuados, discútelos con tu familia, subraya los que debas mejorar y enfócate en el cambio.

Reflexión: ¿Sientes que el Estado ha venido cumpliendo con su obligación de protección alimentaria? ¿Conoces los esfuerzos hechos en este sentido? ¿Percibes las debilidades? Propuesta de acción: Conversa con tu familia y tus vecinos sobre los huertos familiares, sin sesgos ni prejuicios.

Reflexión: El momento de comer es especialmente familiar, como lo hacía el Señor con sus discípulos, lo que hace al banquete no es lo que se come, sino el amor y la alegría con que se comparte ese momento. Propuesta de acción: Conversa con tu familia sobre «sembrar la alimentación» en los hábitos y costumbres que como comunidad familiar tienen. Anímalos a compartir una comida diaria, sentados juntos, con el televisor apagado, escuchándose mutuamente.


Desplegable Campaña Compartir 2014