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El Sueño Americano en las Novelas: Lucas Guevara, Trópico de Manhattan y La Patria Perdida. Por Cardenio Bedoya.

Introducción

El aporte de la literatura hispana no ha sido reconocida por los cánones de los Estados Unidos ya sea por desconocimiento de su existencia, el concepto de considerarla despectivamente literatura inmigrante de segunda clase o por el poco desarrollo investigativo que se ha logrado en este campo. La historia de los Estados Unidos es la historia de los flujos de inmigración desde la conquista española. El español aparece en América como producto de la conquista española. Pero el español ha sido categorizado por los cánones como idioma de segunda clase, no es el idioma del poder y de la ciencia.

Miguel Angel Rama explica todo este proceso en su libro “La ciudad letrada” en el que describe el desenvolvimiento de la ideologización en América a través del desarrollo urbanístico de las ciudades. El idioma, el español y el inglés, como instrumento de dominación. La imposición del español era una necesidad imperial para que América entendiera claramente las nuevas leyes y demandas del sistema virreinal. Como una analogía, el desarrollo de las ciudades en los Estados Unidos nos permite observar el desarrollo del español y el inglés, y por ende el de la literatura hispana enclavada dentro de este proceso cultural. Pero era un desarrollo desigual porque la lengua del poder en Norteamérica era el inglés.


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La relación escrita durante ocho años por Alvar Núñez Cabeza de Vaca, acerca de sus experiencias con los indígenas en Norteamérica, ha sido considerada como la primera obra escrita en este pais en una lengua europea (Kanellos 2002). Muchos de los miembros de la diáspora sefardita judía expulsada de España paralelamente a la conquista de América arribaron al norte de USA. La historia de la literatura hispana en los Estados Unidos esta completamente ligada a los flujos de inmigración hispana a los Estados Unidos. El incremento de la población hispana en USA empezó a generar por si misma manifestaciones culturales que en términos generales trataban de transferir y conservar los valores y tradiciones culturales locales a la nueva tierra de asentamiento migratorio. Fue allí donde el periódico empezó a jugar un papel importante como instrumento que daba respuesta a las necesidades de comunicación entre las diferentes comunidades inmigrantes asentadas en diferentes ciudades de los Estados Unidos. Así se creó el Mississippi (1808) y El Mensajero Luisianés (1809), hecho que se repite en Texas, California, Florida y Nueva York (Kanellos 2002). En concordancia con lo anterior podemos observar en la actualidad en las principales ciudades de los Estados Unidos, que paradójicamente albergan a la gran mayoría de la población latina, la edición de numerosos e importantes periódicos en español. Los periódicos han tenido desde su creación el papel de preservar el idioma, defender la herencia cultural y denunciar los atropellos e injusticias a que son sometidas las minorías a lo largo de la historia de los Estados Unidos.


Bedoya 3 Actualmente Estados Unidos es el quinto pais de habla hispana a nivel mundial, situación que le da una caracterización especial al desarrollo de la literatura hispana en el futuro de los Estados Unidos y a nivel global por el papel de liderazgo que ejerce este pais. Este concepto permite darle presencia a la literatura hispana de los Estados Unidos a nivel internacional como portadora de un transnacionalismo cultural que representa el mosaico de heterogeneidad de la América Latina y de los Estados Unidos.

La Literatura de Inmigración Este tipo de literatura nace en los periódicos de la mitad del siglo XIX en California y Nueva York, pero recibe su mayor influjo durante la revolución mexicana de l910, período en el que emigran a los Estados Unidos cerca de un millón de mexicanos quienes en su mayoría se instalan en San Antonio, Los Angeles y Nueva York. Esta literatura esta caracterizada fundamentalmente por la idea del inmigrante como un puente en proceso de acomodación a su nueva tierra anfitriona, con un mensaje bipolar de regresar a la patria y al mismo tiempo informarle a sus coterráneos que no se vengan para acá porque aquí se viene solo a sufrir. Dentro de este marco se expresa una actitud muy clara de preservar la cultura local o nacional transfiriéndola a la realidad en los Estados Unidos; asi podemos observar el surgimiento de la Pequeña Habana, el Harlem Español, el Trópico de Manhattan, el México de Afuera. Dentro de esta literatura es pintoresco el nacimiento de personajes como el típico pícaro, el explotador, el verde y las Evas que representan la realidad cultural del hispano en medio de su nostalgia y dolor por la conservación de sus arraigados valores culturales. Tal como lo define el profesor Kanellos: “La literatura hispana de inmigración muestra una doble perspectiva: compara


Bedoya 4 el pasado con el presente, la tierra natal con el pais nuevo, su propia cultura con la del anglo-americano, y equipara la resolución de estos conflictos con el regreso a la patria del narrador, los personajes, el lector o la comunidad de inmigrantes” (Kanellos 2002).

Parece ser que la teoría del “crisol de las razas” o el “sueño americano” entendida como la absorción completa por parte de la cultura anglo-sajona de la cultura de los inmigrantes que vienen en búsqueda de una vida mejor, no tiene mucha validez con respecto a la inmigración hispana. Ya John Beverley en su reciente visita a la Universidad de Houston en Abril 22, señaló que los hispanos no se integraban totalmente a la vida americana y que el conflicto cultural prevalecía entre el choque de las dos culturas. De esta manera Beverley justifica la posición del profesor Samuel Huntington quien sostiene que con la comunidad mexicana se va a dar un choque cultural de incalculables consecuencias negativas para los Estados Unidos. Aboga entonces Huntington por la expulsión de los inmigrantes latinos que no se asimilen a la sociedad norteamericana. Obviamente que Beverley no defiende esta posición sino que la toma como bastión para demostrar su teoría de la heterogeneidad cultural como paso para una posición anticolonial por parte del inmigrante.

El regreso a la patria es una premisa implícita en la literatura de inmigración, es la nostalgia del regreso, es como la regresión Freudiana a la niñez expresada en un romanticismo de frustración. Para justificar esta nostalgia de regreso la literatura de inmigración ha creado unos personajes típicos como la pelona inmoral (la mujer blanca norteamericana liberada) y el nuevo Adán hispano desviado hacia la perdición. Entre


Bedoya 5 muchos de los autores que podríamos enumerar, tenemos a Alirio Diaz Guerra, Guillermo Cotto-Thoner, Teodoro Torres, Alberto O‟Farrol, Mario Bencastro, JulioG. Arce, Jesús Colón, Virgil Suárez, Julia Alvarez, Gustavo Perez Firmat, etc.

El presente trabajo esta concentrado en los tres primeros autores nombrados arriba a través de lo que representa el “sueño americano” en sus respectivas obras: Lucas Guevara, Trópico de Manhattan y La Patria Perdida.

El “sueño americano”. ¿Qué es el “sueño americano‟? Es realmente una pregunta de grandes dimensiones, porque implica una vasta investigación acerca de la caracterización de la nación norteamericana, y su evolución conceptual hasta llegar al momento actual. He enfocado el concepto del “sueño americano” en las ideas expresadas por los fundadores de esta nación, quienes sentaron las bases ideológicas en la constitución de la nación, como producto de un sueño social, político y económico de inmigrantes que unificaron toda su heterogeneidad de razas, religiones, costumbres, lenguas y demás legados culturales traidos por tales inmigrantes a la nueva tierra prometida.

Thomas Jefferson se erige como una figura delineadora de las metas de la sociedad norteamericana al establecer en la declaración de independencia un modelo de sociedad que ha prevalecido por varios siglos con un éxito arrollador sobre otros modelos sociales, como por ejemplo el éxito que ha tenido el capitalismo sobre el socialismo a nivel


Bedoya 6 mundial. Jefferson le dio gran significado a la independencia, la libertad y la igualdad como metaconceptos filosóficos para enmarcar su sociedad ideal. (Tocqueville 1946).

La independencia basada en el concepto de no dependencia de fuerzas o monarquías extranjeras, la libertad como desarrollo del individuo con base a sus diferencias y la igualdad como una definición de igualdad de oportunidades de acuerdo a las capacidades de cada individuo. La democracia sería el vehículo perfecto para movilizar este modelo hacia el desarrollo individual dentro de los principios de igualdad y libertad. Es necesario a esta altura diferenciar la influencia religiosa en este concepto:” Los hombres son iguales ante Dios pero no ante la sociedad, la vida es una oportunidad” (Levine 1968: 17). Iguales como oportunidad para ir al cielo e iguales en oportunidades para vivir en la tierra. El sueño de tener una sociedad democrática que permita el desarrollo de las cualidades individuales para vivir en libertad. Y estos principios han determinado los parámetros de lo que es actualmente la sociedad norteamericana: El pais capitalista mas desarrollado del mundo. Este liderazgo mundial en el campo económico, científicotecnológico y militar causa admiración en amplios sectores de la población de los paises hispanos fabricando sueños en las mentes de quienes no viven aquí. Parece existir un idealismo alrededor del progreso, progreso entendido como mejores condiciones de vida, lo que ha impulsado la dependencia por el confort. Es uno de los efectos de la modernidad. Es el sabor materialista que encontramos en cada acción y meta del desarrollo norteamericano. El materialismo como respuesta tecnológica a las necesidades del hombre, la tecnología al servicio del confort. Para el hombre común y corriente de América Latina el nivel de vida de la sociedad norteamericana le causa deslumbramiento,


Bedoya 7 admiración, envidia. Asi empieza a forjarse el “sueño americano” en los inmigrantes potenciales. La creencia que el gran pais del norte ofrece mejores oportunidades de trabajo, de condición económica y de acceso a derechos elementales forja este tipo de sueño en la población latina. Mientras el sueño para los estadounidenses con respecto al inmigrante es el de pensar que ellos se asimilarán rápidamente a los cánones de la sociedad norteamericana olvidándose muy pronto de su propio legado cultural, el sueño en el contexto latino esta mas en relación con las condiciones en que se vive alli. En América Latina no hay ofertas de trabajo para la gran mayoría de la población, hay una fuerte discriminación en todos los estratos sociales, existe corrupción en casi todos los niveles gubernamentales y no hay acceso a oportunidades de educación, crédito y consumo. Esta realidad vivida en América Latina frente a la imposibilidad de su pueblo de realizar su propio sueño en su propia tierra, lanza a la gente hasta el límite de ofrendar su propia vida por lograr pasar la frontera y llegar al gran pais del norte a realizar su sueño.

La situación con el sueño americano es que el concepto del sueño cambia paralelamente con el desarrollo histórico. Hace 50 años se pensaba que cualquiera podría hacerse rico en los Estados Unidos. Los sueños cambian porque son una promesa de realización y en la medida que se van cumpliendo o desvaneciendo vienen otros sueños. Es la deconstrucción del sueño por el propio sueño. Hoy en dia los sueños son más realísticos, la gente quiere una mejoría en sus condiciones de vida, un trabajo permanente. Si aplicáramos la jerarquía de necesidades de Maslow, podríamos continuar la escala desde lo fisiológico, seguridad, aceptación y reconocimiento y los sueños nunca


Bedoya 8 acabarían. Al inmigrante involucrarse en la realidad de la sociedad norteamericana los sueños empiezan a cambiar. Ese choque con la realidad le hace cambiar y reaccionar. Ahora recuerdo una frase anónima que aprendí en mi bachillerato, y que hace referencia a este tema. “Creo en la realidad de los sueños cuando hago los sueños realidad” Cuando un sueño ya es realidad ya no es un sueño y hay que buscarle un sustituto; el sustituto entonces es el nuevo sueño. Alberto Moreiras en su libro sobre estudios culturales en América Latina, “The Exhaustion of Difference” en su parte preliminar tiene esta frase: “Of such dreams and of the rituals of them there can also be no end, The thing that is sought is altogether other.....” (McCarthy 1998). La insatisfacción de los sueños y el sin fin de los sueños dentro de un proceso de aculturación e hibridación. Lo que buscamos resulta ser otra cosa. De otra parte el imaginario latino, plagado de realismo mágico, usa la exageración cuando de describir la realidad norteamericana del latino se trata. Nadie escribe a su familia contándole que esta aguantando hambre, porque esto es parte del orgullo latino “ä mi no me puede ir mal”. Cuando se envían las fotos a la familia no se muestran las afugias o necesidades sino que se usan trasfondos que generan deslumbramiento y envidia. Y el comentario de sus amigos y familiares no es acerca de su dolor o necesidades sino de su progreso material y económico: Acaba de irse y ya se compró un carro, miren y ya tiene apartamento. Todo este imaginario latino impulsado por el efecto de demostración del latino incide en multiplicar ilusoriamente la influencia del “sueño americano” como carnada para emigrar. El choque con la realidad es el asesinamiento de un sueño pero al mismo tiempo el nacimiento de una nueva esperanza. Es el desmoronamiento del deslumbramiento del inmigrante quien aún asi continuará su búsqueda por mejores condiciones de vida como un derecho inalienable del ser humano.


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Metodología

En el análisis de cada novela se buscará darle respuesta al concepto del „sueño americano”. Se logra dar una identidad con el pais anfitrión o con su tierra natal. ¿Se compara el sueño con los dos paises. ¿Se dan cambios en el sueño? ¿Es el sueño de quedarse o reintegrarse? Para quien escribe este autor? ¿Qué posición ideológica tiene la novela? ¿Cual es la pretensión del libro? ¿Existen contradicciones con la teoría del “crisol de las razas”? ¿Cuál es el fin del libro?

Al final haré un analisis horizontal de la tres obras en conjunto para observar las diferencias y concordancias en el tratamiento del “sueño americano”. Se expresa el narrador acerca del sueño? Contraste. Conclusión.

Lucas Guevara de Alirio Diaz Guerra.

Esta es la primera novela de inmigración hispana en los Estados Unidos, por lo que es un libro que prácticamente abre el camino y establece los grandes rasgos característicos de la literatura de inmigración. Lucas es el verde, ingenuo muchacho de provincia quien es lanzado a Sodoma y Gomorra, N.Y.. Los padres de Lucas, quienes viven en un pequeño pueblo de un pais latinoamericano, han logrado obtener un nivel económico


Bedoya 10 como para poder enviar a su hijo a estudiar a los Estados Unidos. Este es un gran sueño que solo familias adineradas de los paises latinos pueden realizar. El sueño de estudiar en Norteamérica!! Y es asi como ahora tenemos a nuestro protagonista viviendo en la urbe de Nueva York. Es el cambio de la apacible Santa Catalina a la última expresión del progreso humano. La evolución del personaje de Lucas se da en la medida en que las contradicciones entre los principios morales abrazados por Lucas empiezan a ser erosionados por la inmoralidad metropolitana. La caída lenta de Lucas en un abismo de falta de principios le hace un antihéroe, una figura trágica. El puede servir como un ejemplo para la comunidad latina para que no hagan eso. El representa a Adán, al hombre latino criado con camándula y corrompido por una ciudad infernal, por la tentación de la mujer rubia de ojos azules, que si bien nos representa la Eva pecadora es el símbolo a la vez de la maldad. La mujer es una mujer materialista, interesada, muy diferente a la mujer de Santa catalina. Las mujeres de Santa Catalina no fingen amar, temen al que dirán, temen a Dios, temen a sus padres.

Lucas encuentra al otro personaje de la literatura de inmigración: el pícaro. Jacinto Peñuela es el encargado de mostrarle a Lucas todos los secretos de la ciudad que él conoce al dedillo, al mismo tiempo que es objeto de la manipulación y abuso de otros hispanos que estan tomando ventaja de su desconocimiento de los ajetreos de la gran manzana. Poco a poco Lucas empieza a identificar la podredumbre que le rodea, y que no existe en Santa Catalina, y a entender que la gente miente y esta con él solo por interés del dinero. Todas estas enseñanzas empiezan a transformar a Lucas, pero no en sentido positivo, sino en la deconstrucción de un mito opuesto al “sueño americano” de estudiar e


Bedoya 11 incorporarse a la nueva sociedad que le ha acogido. La trama de la novela es la evolución del personaje en cuanto al “sueño americano” deconstruyéndolo al no ser capaz de adaptarse a un nuevo sistema de vida que le es ajeno y contrario. Para poder vivir acá tiene que renunciar a todos los principios morales y sociales de la tierra natal y asumir los nuevos valores de una sociedad corrupta alimentada solo por el materialismo. Realmente el narrador destruye el concepto del “sueño americano” al poner el materialismo como un símbolo de perdición para el inmigrante, mientras para Estados Unidos es la presea del confort y el desarrollo tecnológico. El contraste de sueños en la obra son muy claros. Los sueños espirituales, la religión, la hombría, la familia, los valores, las tradiciones están en Santa Catalina. Los sueños materiales y endemoniados, el sexo, la pornografía, la familia desintegrada, la falta de valores morales, la liberación femenina están en Nueva York.

Desde el punto de vista ideológico la novela hace críticas políticas a la corrupción de los gobiernos latinoamericanos presentándolos como ejemplos de abuso de poder sobre los gobernados construyendo una protesta generalizada hacia un mal endémico en los paises latinos. Es el deseo de una nación sin corrupción política, como imaginario que corresponde a los valores morales de Lucas en Santa Catalina. Pero cómo puede existir corrupción en Santa Catalina, si cuando de contrastar y satirizar entre la tierra natal (el allá) y el pais anfitrión (el acá) todo en Santa Catalina es perfecto o al menos mejor?

Lucas es un jóven ingenuo, sin educación y experiencia sexual, enviado por sus padres como un fardo a Nueva York:


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Lucas, como él, desvalidos, cándidos, ignorantes de las condiciones en que venían a girar, víctimas de las circunstancias y de indisculpables imprevisiones, a quienes se les despacha de la parroquia natal, como fardos, sin marca ni contraseña,.....(245)

El narrador omnisciente explica las razones que llevan a muchos Lucas a actuar de la manera como lo hace el personaje de esta novela. La parroquia natal se refiere a la localidad, a la región, finca o pequeño pueblo de donde es originario cualquier Lucas.Y estos Lucas son expuestos a experiencias que les paraliza el corazón. Cuando Lucas es llevado por primera vez por el pícaro a una casa de prostitución, él “permanecía absorto, con los labios entreabiertos y los ojos amenazando salirse de las órbitas...Era el desideratum de la dicha”(75). Ahora Lucas podía entender el significado bíblico del paraíso terrenal, de Adán y de la serpiente. La dicotomía de dos mundos diferentes, el enfrentamiento de dos sueños diferentes. Estudiar inglés, ir a la Universidad, adaptarse a la vida en Nueva York o conocer de las centenares de señoras Hendricks “que hacían ofrenda de sus excentricidades y sus carnes....a dar en alquiler lo único que en ellos puede ser codiciado por tales hembras: el sexo” (245). El sueño de sus padres permanecía intacto, pero para Lucas sus sueños habían cambiado. Estaba iniciando el cambio que le llevaría la degradación, a su propia destrucción, a la destrucción del sueño americano.

Ya Lucas no es el inocente niño de Santa Catalina. Peñuela fue un gran maestro. Le enseño como destruir sus sueños, sustituyéndolos por el materialismo del infierno de Nueva York. Ahora es un mentiroso, vividor, casanova de segunda clase, incapaz de redireccionar su propia muerte:


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Al llegar a la mitad del puente, Lucas sin que nadie pudiera advertir su intención ni nadie fuera capaz de impedirlo, se lanzó del carro a la vía lateral; con pasmosa agilidad saltó por sobre la baranda apoyándose en los cables y desde la vertiginosa altura se arrojó al río. (310)

Un suicidio más. Posiblemente los diarios nunca podrán registrar su nombre. Las estadísticas dicen que el suicida era un inmigrante. Ese es el registro doloroso de un sueño. Un sueño que se forjó en América Latina y que en su lucha por la realización lo único que puede mostrar como resultado es una partida de defunción. Es la destrucción de una vida en aras de un sueño inexistente. Es un suicidio que es un grito desgarrador de protesta de la tragedia del inmigrante, es un graffiti escrito en el acero del puente de Brooklyn con nombres anónimos que se lanzan al vacío en medio del desespero y el dolor.

La Patria Perdida de Teodoro Torres.

Esta es una novela autobiográfica de inmigración contemporánea a la novela de Alirio Diaz Guerra: Lucas Guevara. Se estima que fue escrita en l913 o l914, pero publicada en México solo en 1935. En esta novela el autor plantea toda una ideología del México de afuera como macrotexto que describe la experiencia colectiva de los mexicanos viviendo en Estados Unidos. El narrador compara las dos naciones, las dos culturas y hace una descripción histórica del proceso de modernización de México. Luis Alfaro compara la cultura mexicana con la nativa para convencer y convencerse a sí mismo que la mejor solución es retornar a su pais de origen. Ese es el sueño de la patria perdida. La oposición o antítesis entre dos culturas o mundos diferentes que luchan por apropiarse de Luis, su


Bedoya 14 familia, los peones de Bellavista, y ya generalizando es el llamado angustioso a todos los mexicanos para que preparen su retorno como única alternativa de cumplir con el sueño del regreso. Esta lucha bipolar es característica de la literatura de inmigración que como lo expresa William Boelhower, es una oposición creadora y generadora de un nuevo hombre síntesis del choque de las dos culturas. En esta novela esa lucha es incesante e implacable donde se hace un esfuerzo por mantener la cultura nacional mexicana en un enclave rural amurallado con las ideas del México de afuera. Es una novela rica en simbolización inmigrante con un toque histórico de los hechos sucedidos después de la revolución mexicana de principios del siglo XX. La deconstrucción del sueño americano es un paralelo simbiótico durante toda la evolución de la novela, Si bien en la primera parte se visualiza el acá con el allá, haciendo más patético el dolor de encontrar fuerzas extrañas que violan los valores de la patria añorada, en la segunda parte de la novela se da otra antítesis literaria al comparar el allá con el acá. Es una estrategia literaria que le da un gran valor intelectual a la justificación del final de la obra. Es la síntesis del hombre en la mitad del conflicto de una patria errante manteniendo su nacionalidad y sus valores. Bellavista representa a ese México imaginario antes de la revolución conservando el idioma, la religión, las costumbres y tradiciones. Pero a pesar de ese amurallamiento que hace mirar a Bellavista como un fuerte en las otroras guerras de la conquista, la transculturación e hibridación han logrado penetrar en el corazón de Bellavista a través del pequeño Luis, su hijo adoptado, que es vástago de la cultura y sangre norteamericana, y que como tal tiene el papel de invadir el espacio de la cultura mexicana en Bellavista. Ana María, su esposa, con una tuberculosis terminal emula la patria enferma y débil. Enferma y débil porque la revolución destruyó el sueño de los mexicanos de tener una


Bedoya 15 patria como la de antes. Por eso Ana María decide que después de su muerte su cuerpo sea llevado a su patria para finalmente poder reposar en paz. El sueño del regreso sublimizado después de la muerte.

Los inmigrantes europeos, vecinos de Luis, han llevado a cabo su sueño americano. Están plenamente identificados con los patrones culturales de Estados Unidos; la hibridación es una síntesis fundida en “el crisol de las razas”. Ellos son familias viviendo el sueño americano, mientras Bellavista aún sostiene esa lucha inclemente por regresar a la patria añorada. Es este un capítulo de ésta novela que presenta magistralmente el contraste de lo que piensa el europeo como inmigrante que procede a seguir los cánones de la asimilación cultural, en contraposición del mexicano que vive con la nostalgia del regreso a su patria.

El narrador omnisciente expresa una ideología clasista que deja entrever admiración por las tradiciones y valores del pasado. Particularmente por el México de antes de la revolución. El grado mayor de su nostalgia se expresa cuando Luis viaja a México y puede ver con sus propios ojos los cambios y efectos de la modernidad. Se invierte el pensamiento de Luis al chocar con el México de ahora. Es la dolorosa transición para el cambio de su sueño. No podemos hablar de una pretensión de este libro, porque de acuerdo al desarrollo del mismo se dan diferentes pretensiones. Una sería la de mostrar a los gobernantes y líderes de México cómo se esta forjando en Estados Unidos una patria mexicana que trascendió los límites geográficos. Una segunda sería la de mostrar la manera como viven los mexicanos esa patria errante, en medio del sufrimiento y la


Bedoya 16 pobreza. Y una tercera sería la de llegar a los lectores interesados en el proceso de hibridación y sintetización en nuevo hombre producto de una amalgama de contrastes y sueños.

El sueño del peón, es el mismo sueño de los de abajo, engolosinados por las historias fabulosas de trabajar por mucho dinero que contaban quienes ya habían estado en los Estados Unidos. Cruzar la frontera y ganar mucho dinero era la meta de los campesinos, obreros, aprendices y desempleados desplazados por la revolución:

Ofrecían jornales diarios mayores que la paga de una semana en las haciendas en moneda que valía el doble que la de México y cuyo poder adquisitivo era tremendo porque las cosas costaban diez veces menos que en las tiendas de raya que siempre los habían provisto. (22)

¿Que más podía pedir un peón? La posibilidad de ganar esa cantidad de dinero semanal justificaba por si sola el viaje al gran pais del norte.

Y los europeos también han logrado un sueño, que es el del “crisol de las razas”:

Después de todo los muchachos tienen razón. Debe de ser, en efecto, un gran pais el que nos dio la fortuna que gozamos y nos moldeó en su recio patrón a estos hijos.

El pais que nos dio la fortuna que gozamos, es una afirmación conformista del sueño americano cumplido, y que rematan con la entrega sin regateos de la segunda generación a las normas y cánones de los Estados Unidos. He ahí una profunda diferencia entre el


Bedoya 17 sueño americano del europeo y el sueño americano del mexicano. El europeo vino a ganar dinero para quedarse. El mexicano vino a ganar dinero para regresarse.

Como una oda al paradigma de la ausencia y la soledad que se vive en una patria anclada en un lugar extraño (Bellavista) Luis se refiere a la alegoría de Jules Lemaitre:

...en el mundo de las sombras y en calidad de sombras recobraron un día la memoria y la facultad humana de pensar y de vivir y por sentirse tan débiles y tan tristes pidieron nuevamente la muerte.(61)

Luis esta elucubrando acerca de su conflicto diario, se siente ausente allá y aquí también parece ausente. Una contradicción que no le permite una identificación categórica porque vive entre dos mundos en tensión. Son las sombras que luchan por ser corpóreas, y cuando lo logran no encuentran sosiego y piden regresar a su estado sombrío. Es el mito de Sísifo en su trasegar existencial. Luis quiere regresar a su patria y al no encontrar sosiego regresa a su nueva patria la Patria Perdida.

La ingenuidad del verde aparece en esta novela, mostrando la candidez de quien cree todo lo que se dice de los Estados Unidos: ...nos dijeron que aquí se barría el dinero con escobas. Las escobas si las hallé pero el dinero no. Yo barro las calles en Arley.

Este hombre creyó la historia fantástica y macondiana de que en los Estados Unidos se barre el dinero con escobas. Y es paradójico que si logró encontrar la escoba pero no el dinero. Ese choque con la realidad le hace cambiar sus sueños, rehacerlos, ajustarlos a las nuevas expectativas.


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El fenómeno de la emigración es el paso de la pobreza a la pobreza, con el espíritu lleno de ilusiones y sueños:

El enganchador se echó sobre él, le arrancó la última moneda a cambio de la promesa de buscarle ocupación y un dia salió en el tren atestado de compañeros...(168) Ya no hay Jauja, de que las cosas han cambiado y también les aguardan aquí las privaciones , la miseria....(169)

La historia de siempre. El timador, el vivo, el pícaro sacando ventaja del recién llegado prometiéndole un paraíso imaginario que es un infierno real. Aquí se trata de explicar el proceso que vive el inmigrante huyendo de la pobreza para que después de miles de sacrificios llegue y continúe en la pobreza. Y aún así sigue soñando. Como Calderón de la Barca “los sueños sueños son”.

La deconstrucción del sueño americano logra una penosa definición cuando el inmigrante tiene que acudir al consulado mexicano por ayuda monetaria para pagar su viaje de regreso a la frontera mexicana:

Tenemos cuatro dias de tren y se nos acabó el dinero. Queremos que el gobierno nos ayude para llegar siquiera a la frontera, a ver si allí conseguimos que manden algo de nuestras casas para introducirnos al pais.(201)

Esto fue lo que escuchó Luis en el consulado de México en San Antonio, de boca de unos mexicanos que venían de Detroit y buscaban regresar a su pais. Y lo triste del caso es que las personas solicitando dinero de ayuda para regresarse tenían formada una larga fila.....Qué manera descarnada y patética de acabar con el sueño americano! No


Bedoya 19 entiendo por qué no lo hicieron, pero la solución para el consulado hubiera sido darle una escoba a cada familia para que fueran a recoger dinero!!

Alfaro quien fuera el fiero defensor del regreso, ahora viaja a México después de la muerte de su esposa, y empieza un duro contraste intelectual al comparar a México con Estados Unidos:

Experimentaba Alfaro, el primer síntoma de un mal que había de darle muchas amarguras en su viaje: el mal de la comparación, inevitable, que busca paralelos y pretende ajustar a los mismos cartabones vidas tan distintas como las de estos dos pueblos, México y Estados Unidos.(253)

Luis ya conocía a los Estados Unidos, por lo tanto tenía a la mano elementos para hacer el contraste objetivamente puesto que ahora viajaba de regreso a México, y le era más fácil diseccionar las similitudes y diferencias. Era como un ejercicio intelectual durante el viaje. Y esta comparación inquietaba cada vez más y más a Luis, pues su actitud iba cambiando más y más con respecto a México. Ahora su nostalgia se encaminaba hacia Bellavista, hacia la utopía, hacia los Estados Unidos. “Era cierto que también se extrañaba la celda de una cárcel, al cabo de vivir muchos años en ella‟.(324) Luis experimentaba nostalgia por su hijo, por Bellavista, por los Estados Unidos hasta caer en cuenta que él realmente era otro Luis, él había cambiado muchísimo y solo la comparación le hizo caer en cuenta de cuan profundamente había cambiado. “No el que es otro soy yo”(376) Y ese otro tiene raices en Estados Unidos. Era año nuevo, y Luis empezaba una vida nueva, dejando a su Patria Perdida con el otro Luis. Luis el nuevo hombre había perdido a su propia patria!


Bedoya 20 Trópico de Manhattan de Guillermo Cotto-Thorner La cultura puertorriqueña y el pueblo puertorriqueño tienen unas características especiales debido al estatutos migratorio de que gozan. Ellos son ciudadanos norteamericanos, situación que los categoriza como si fueran de acá cuando en realidad son de allá. Esta lucha por la identidad nacional ha acompañado a Puerto Rico desde la época de la conquista española. No tenía que ser Cotto-Thorner quien fuera a salirse de los parámetros de la literatura de inmigración, que en este caso proyecta en Nueva York pedazos de terreno que tienden a reproducir el encanto de la isla. Es la creación de la isla de Puerto Rico en el corazón de Manhattan, en el mismísimo East Harlem, es el enclave del orgullo boricua donde se habla español y donde la gente se siente como en Puerto Rico. El juego de la dualidad produce una fricción entre la isla de Puerto Rico y la isla de Manhattan, donde se repite el código que cobija la justificación del retorno basado en la oposición binaria de lo bueno de la tierra natal y lo malo del pais anfitrión. Igualmente se repite el ciclo de salir de la pobreza en Puerto Rico para continuar en la pobreza en los Estados Unidos. La transferencia de la nación, la transnacionalización de la cultura a un lugar extraño para sentirse como en su casa. Antonio y Fini hacen una pareja ejemplar, y su amigo Juan Marcos tiene una interesante capacidad de liderazgo y organización de la comunidad puertorriqueña. En esta novela se pueden observar diferentes sueños de acuerdo a la evolución de los personajes, pero lo que si se entrevé es que el sueño americano logra una síntesis en el conflicto de la patria ausente y la patria anfitriona. El narrador omnisciente establece los parámetros de esa simbiosis cuando dice que “el secreto de la vida feliz consiste en poseer el don espiritual que nos capacita para afrontar serenamente , con mucha fe y esperanza, lo adverso e inesperado” (62) Lo adverso e


Bedoya 21 inesperado es el conflicto de las dos culturas por ganarse el espacio del pueblo puertorriqueño a través de una adaptación feliz a las nuevas circunstancias en que viven. En esta novela se dan discusiones de la problemática puertorriqueña, pretendiendo que la novela llegue a tantos lectores interesados en el devenir político, social y cultural de Puerto Rico en los Estados Unidos. Cuando Fini se queja de la falta de unión de la gente puertorriqueña, establece el sueño de la organización política de su comunidad. “Hay como medio millón de hispanos en esta ciudad y sin embargo no tenemos quien nos represente”(67). Las discusiones políticas tienen un mensaje didáctico en esta novela, explicando los diferentes sueños políticos de la comunidad puertorriqueña. La búsqueda de la identidad puertorriqueña es una tarea difícil debido a la ingerencia foránea a que siempre ha estado sometido Puerto Rico. Los independentistas abogan por una nación independiente y soberana, sin ataduras a potencias extranjeras; otros propenden por un Estado Libre Asociado a las políticas de los Estados Unidos; y otros grupos tienen la idea que Puerto Rico sea un estado más de la Unión Americana. Si bien en la novela no se esboza una particular toma de posición con respecto al carácter del Estado puertorriqueño, si se dan las discusiones de los diferentes sueños políticos como proyectos utópicos del pueblo. Esta hibridez política se manifiesta a través de Marco Antonio cuando dice ”Por ser políticamente americanos, y de sangre y tradición hispana, no somos ni gringos ni jíbaros, sino una mezcla indefinida de características a veces opuestas”(68). Hay entonces una aceptación de la simbiosis cultural y política del puertorriqueño como consecuencia del conflicto y forcejeo entre las dos culturas. De esta manera se saca a flote el problema de la identidad. No es una identidad nacional porque no hay nación, es una identidad supranacional dada fuera de los límites geográficos de


Bedoya 22 Puerto Rico. Es la síntesis del nuevo hombre puertorriqueño que ni es gringo ni es jíbaro en el corazón de Manhattan.

La esperanzas de salir de la pobreza es una constante en el inmigrante latino:

Sin embargo habían dos cosas en la cocina que él (y más que él, Fini) había deseado por mucho tiempo: una estufa de gas para cocinar, y una refrigeradora eléctrica, que aunque vieja y quejumbrosa, llenaba su cometido con fidelidad. (10)

Esto no permite deducir las condiciones de vida que Antonio y Fini tenían en Puerto Rico. Allí no tenían acceso ni siquiera a una refrigeradora o a una simple estufa de gas. Aquí no se puede hablar de materialismo, porque estos son aparatos básicos en una cocina. El hecho es que están saliendo de la pobreza para continuar en la pobreza. En la pobreza de los Estados Unidos con cosas materiales.

El choque de los sueños con la realidad:

El puertorriqueño pobre e ignorante sufre interminables humillaciones en Nueva York. Lo curioso del caso es que el recién llegado, habiendo oído todas las historias que sus paisanos le cuentan , viene tan lleno de ideales y esperanzas que no le resta tiempo en su constante soñar, para aquilatar con sobriedad la realidad existente.(98)

El narrador prácticamente estereotipa al puertorriqueño medio como pobre e ignorante olvidándose que Marco Antonio es un hombre con formación universitaria en Puerto Rico. Tal vez Marco Antonio sea la excepción del tipo de inmigrante que viaja a los Estados Unidos. No se necesita ser pobre e ignorante para sufrir humillaciones en los Estados Unidos. La idealización del sueño no permite tener un espíritu crítico de las causas reales de la pobreza.


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El narratario nos permite leer una carta que recibe Juan Marcos de su padre:

“Juanito aquí todo el mundo se quiere ir para Nueva York yo no se por qué tanta gente se va. Prudencio el de la mueblería de la esquina ha liquidado todito y sus dos casitas y se va la semana que viene con Luz y los tres nenes y yo creo que no esta bien hecho porque según lo que tu me dices las cosas no están buenas en Nueva York y Prudo se va a ver apurado cuando llegue y yo que creía que él no era tan eschavetao...”(132)

Parece ser que Prudencio esta cometiendo una imprudencia al vender todo lo que había conseguido durante su vida para cambiarlo por el “sueño americano”. En esta misiva podemos leer la influencia tan grande que tiene el “sueño americano”en la comunidad latina. Vender todas las propiedades, liquidar los ahorros de toda una vida para lograr ser parte de ese sueño no suena como buen negocio, pero es la realidad. Es muy común en la comunidad latina endeudarse para lograr el sueño de vivir en los Estados Unidos. Y el padre de Juan Marcos esta preocupado porque sabe que las cosas no están buenas en Nueva York. Es el mensaje de no se vengan a sufrir pero yo tampoco me regreso porque ya estoy aquí, y sigo cambiando y renovando mis sueños.

La identidad no es única, es una heterogeneidad de expresiones culturales mezcladas:

Y así como en un azulejo hay diversidad de colores y diseños y matices, así somos nosotros; divididos, pero también unidos.....Somos un azulejo de esperanza....El ruido de un tren expreso, casi ahogó las últimas palabras del joven soñador.


Bedoya 24 Como sostiene Homi Baba, la ambigüedad, la ambivalencia, el contraste de dos polos es la contradicción que alimenta este tipo de literatura. El escritor es un doble que juega en dos mundos diferentes, divididos pero unidos, como un azulejo de esperanza que permite renovar los sueños....

Análisis de las tres obras.

Al contrastar las tres novelas en su conjunto, el primer impacto que tengo es el de la increíble capacidad inspirativa que el tema de la inmigración tiene en el desarrollo de la literatura hispana en los Estados Unidos, con una fuente inacabable de historias, imaginarios y personajes nacidos en la realidad objetiva e imaginaria de un pais formado por inmigrantes. Las tres obras tienen en común el manejo del regreso como ansiedad y deseo frustrado del inmigrante, pero al mismo tiempo muestra tensiones y fuerzas violentas internas que las hacen completamente diferentes. Esta amalgama de diferencias es el fiel reflejo de lo que es Latinoamérica, diversidad en toda clase de expresiones culturales. Diversidad religiosa, diversidad étnica, diversidad de costumbres, diversidad lingüística (dialéctica), diversidad geográfica, diversidad social y política, diversidad literaria y artística. Esa es la diversidad y riqueza de personajes y temas expuestos en las tres obras que nos ocuparemos en adelante.

Reflexionar sobre estos aspectos es una tarea que nos lleva a un plano de conocimiento de la realidad latina y la realidad norteamericana a partir de experiencias


Bedoya 25 literarias. Es lo que Altieri denomina “The need to capture self-reflective aspects of literary experience” para formar una actitud:

Even when persons are represented as defeated by these conditions, most of our best literary texts make us understand that defeat from within a character‟s attitude so that we can fully sympathize with it or at least understand it as a significant state of mind...The focus here will be on understanding the forms of identification made possible by considering how we can connect texts to one another and define our own powers in relation to those texts (Altieri 1981:309)

La tragi-comedia de Lucas, como el antihéroe nos lleva a simpatizar con su personaje si entendemos su suicidio mas como una protesta social que como una acción individual de desubicación. De igual manera el regreso de Luis de su viaje de retorno, podría entenderse como un viaje del derrotado, pero realmente simpatizamos con su actitud, con su decisión de vivir el México de su mente. O cuando Juan Marcos con el deseo profundo de abrazar con gratitud a Antonio le dice: “Créeme, somos parte de un azulejo incrustado en la roca de Manhattan” porque cae en cuenta que su vida esta allí, sus ideales y sueños, su dolor y su angustia, sus desengaños y luchas, su futuro. Son tres libros que tratando la situación del inmigrante en particularidades muy definidas terminan de manera tan disímiles. Es la conexión textual de la diferencia, es la similitud de la diferencia, es la conexión textual de la similitud. Es la diversidad latina en conflicto permanente formando el azulejo incrustado en la roca del corazón de la cultura norteamericana.

Luis Alfaro viene de una estratificación social alta, más o menos parecida a la situación económica de Lucas en su pais. Juan Marcos logró terminar estudios Universitarios en Puerto Rico, por lo que suponemos pertenece a la clase media. Luis es el único personaje que tiene capacidad y dominio económico como para redefinir su


Bedoya 26 destino en cualquier momento. Lucas, quien vino a estudiar, depende de sus padres. Juan Marcos es el luchador incansable por superarse e ir siempre hacia adelante. Es la descripción de muchos, de millones de Lucas, Luises y Juan Marcos, que encarnan toda una experiencia colectiva, la experiencia del inmigrante latino destruyendo el mito del sueño americano. Esa es la gran similitud de los tres libros en sus finales tan contradictorios.

Como género autobiográfico los tres narradores cuentan la historia de manera casi episódica, casi cronológica, ciclo común en este tipo de literatura, dándole una evolución permanente a sus personajes. Lucas es sometido de joven e ingenuo a un cambio hacia la degradación moral y social que hace difícil encontrar similitudes entre el Lucas al llegar a los Estados Unidos y el Lucas al final. Luis crece en su disquisición intelectual comparando a Estados Unidos con México y al final del libro viceversa, y el personaje mantiene vivo su sueño durante toda la trama y llega a cambiarlo como producto del discernimiento intelectual. Antonio y Juan Marcos evolucionan positivamente a pesar de las tentaciones y contratiempos a que son sometidos. Mantienen su sueño y lo cambian en la medida que logran construir su propio trópico. Triunfa en este caso el bien. Es muy clara la evolución de pensamiento en las tres obras. Bellavista y el East Harlem son los pedazos de la patria incrustados aquí, es la Pequeña Italia, la Pequeña Habana, el Barrio Chino, el Queens Colombiano. Es la manera radical de mostrar desacuerdo con el crisol de la razas. Es la expresión permanente de la fuerza de una cultura transformando una sociedad en conflicto con otras culturas.


Bedoya 27 Las tres obras presentan un personaje malo que de alguna manera tiene incidencia en el desarrollo de la trama.”Lucas Guevara” tiene a Jacinto Peñuela quien es el maestro que le muestra el camino de la perdición al veinteañero e inocente Lucas:

Y Jacinto completó todas estas precisas informaciones con la narración sucinta de los robos, asesinatos, escándalos y crímenes monstruosos de que son teatro frecuente esos que calificaba de antros de inmoralidad y lujuria. (Alirio Diaz 2001:77)

Y en “Trópico de Manhattan” el narrador nos presenta al cínico y mentiroso Lencho:

Sus labios seguían apretados y pálidos como filo de machete. Los conceptos amorfos en su cerebro febril revoloteaban, chocaban y se esparcían sin órbita fija en su mundo interior ayuno de claridades....(Cotto 1951:138)

Para Lencho todo era envidia y resentimiento. Su conciencia no podía tener tranquilidad sin la presencia de la revancha y la venganza. Quería hacer daño a toda costa a Antonio, soñando que si lograba su separación de Fini, podría conseguir su amor algún día.

Y en “La Patria Perdida” tenemos un personaje, que si bien no es una personificación malévola, si es la pelona hispana liberada y moderna intentando reconquistar a Luis:

Era Magdalena una espléndida morena de más de treinta años, en la plenitud de la vida. Alta, bien formada, de rostro apiñonado, boca pequeña y ojos negros, representaba admirablemente el tipo de la mexicana fuerte y alegre capaz de vivir muchas juventudes. (Torres 1935:56)


Bedoya 28 Esta parece ser la mas opcionada sustituta de la ahora desaparecida Ana María. Si bien que ella no fue categórica, Magdalena fue la primera persona en tratar de persuadir a Luis de los profundos cambios sucedidos en México, especialmente cuando le dijo que ya allí no había amigos, que todo era diferente. Que todo había cambiado. Pero la identificación que intentamos hacer de Magdalena en esta parte del análisis es que ella es una pelona, una mujer fácil. ¿Qué cuáles son los sueños de estos personajes dentro de la trama novelística? Obviamente son los villanos que introducen el mal y quieren lograr su cometido a través de sus distorsiones y perversidad. El sueño de Jacinto Peñuela es ser un buena vida, vividor y casanova latino, que obviamente no esta en la agenda del cánon norteamericano. El sueño de Lencho es obtener el amor de Fini mediante acciones reprobables. El sueño de Magdalena es vivir tranquilamente en los Estados Unidos. Sueños que por demás tampoco están en el plan del crisol de las razas.

El cambio de sueños, la sustitución y renovación de sueños, es una resultante de la contínua tensión que se da en el encuentro de dos culturas. Lo llamo encuentro para referirme a la confrontación o conflicto entre dos culturas que luchan por su propio espacio teniendo de por medio al inmigrante como sujeto y objeto transformador de esa dualidad, oposición bipolar que hibridiza el sujeto-objeto en nuevo hombre. El nacimiemto del nuevo hombre producto de la migración terráquea que trasciende el concepto tradicional de la ciudadanía política por una identidad transnacional y desterritorializada.


Bedoya 29 Para ejemplificar lo expuesto anteriormente, tomemos el caso de Lucas Guevara, el muchacho joven lleno de esperanzas y sueños, transformado por el infierno de la metrópoli de la libertad, la igualdad y la independencia en una piltrafa humana incapaz de vivir aquí e incapaz de vivir allá. Tomemos a Juan Marcos, el bibliotecario puertorriqueño que lucha a diario por mantener viva su identidad con su cultura convirtiéndose en un ejemplo de la desmitificación del sueño americano. Y por último, el caso sui generis de Luis Alfaro, quien crea un enclave mexicano en territorio norteamericano con la idea de regresar a su patria perdida, y cual no es la sorpresa del mismo Alfaro cuando inicia su retorno y se da cuenta que el México que él añoraba solo existe en Bellavista.

La religión ha jugado un papel muy importante en la configuración del sueño americano como portaestandarte de la idea que la responsabilidad ante el trabajo es parte del cumplimiento de los principios religiosos. En América Latina hemos tenido la influencia religiosa católica que no enfatiza o liga el trabajo con los deberes religiosos; lo que ha determinado una brecha entre las dos tendencias con respecto a la actitud ante el trabajo en los paises latinos y en Norteamérica. Además de su madre empacarle camándulas en su maleta para que pudiera rezar el rosario, Lucas Guevara:

Creía sentir la voz atiplada del cura de la parroquia, a cuyas misas ayudaba con frecuencia, a quien había confesado sus primeras culpas y contra cuya cristiana virtud no habían lanzado dardos demasiado agudos las siempre alevosas lenguas de los filigreses (Diaz 2001:54).

Y cuando Juan Marcos estaba en la búsqueda de líderes puertorriqueños, se habló de José Juan Quiñónez, pastor evangélico que:


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Además participaba en actividades y movimientos de redención social. Y todo esto naturalmente no le gustaba a los pastores en propiedad. Fueron muchas las veces que el joven pastor se vio atacado injustamente a causa de celos, envidias y cosas muy humanas que nada tienen que ver con el Reino de los Cielos (Cotto 1951:175).

Ana María estaba muy enferma y los peones esperaban afuera por noticias acerca de su estado de salud:

Sobre la puerta de salida , una imagen del Redentor del mundo abría sus brazos en una suprema expresión de dolor. Las mujeres se arrodillaron ante ella y se signaron devotamente. Una de ellas propuso: -un Ave María por la salud de la señora (Torres 1935:28).

El trasfondo religioso ha estado siempre presente en la vida latinoamericana como secuela de la conquista y la independencia. La literatura es una expresión cultural que disecciona las costumbres y tradiciones religiosas de un pueblo. Lucas fue acólito en la iglesia de Santa Catalina mientras el pastor Quiñónez es un candidato ideal como lider de la comunidad puertorriqueña en Nueva Yoriko, y como es común en nuestras comunidades en “La Patria Perdida” se implora a Dios por el mejoramiento de la salud de un ser querido. La ideología religiosa de Lucas entra en conflicto con la Sodoma y Gomorra de Nueva York, dicotomía que se manifiesta hasta las últimas páginas del libro. En Puerto Rico la iglesia ha jugado un papel muy importante en el trípode político en que esta dividido el pueblo con respecto a la identidad puertorriqueña. Y ni que decir de la influencia que ha tenido la religión en la vida política de México desde la conquista hasta nuestros dias. La literatura como tejedora de una identidad en este caso llamésmola de inmigración, tiene que puntear en sus incursiones las creencias religiosas del pueblo. La religión como forjadora de sueños y compañera del hombre en sus


Bedoya 31 momentos de angustia y dolor. La iglesia ha jugado un papel muy importante en la inmigración a este pais, ofreciendo además un espacio físico que es una representación de la patria para sus filigreses. La iglesia es una Bellavista con todos los sabores latinos. La iglesia le permite a los inmigrantes sentirse de nuevo en su tierra.

Conclusión

La comunidad latina no muestra un proceso de asimilación de la cultura norteamericana tan rápido como para poder afirmar que se cumple el “sueño americano‟. Por el contrario nuestra literatura esta plagada de personajes y representaciones con una fuerza inconfundible por preservar, transferir y mantener el legado y herencia cultural de nuestros pueblos. La creación de mas Bellavistas , Trópicos de Manhattan, Pequeñas Habanas, Pequeños Queens, y demás enclaves latinos en territorio norteamericano será una constante creciente en el desarrollo urbanístico-migratorio de este pais. La transnacionalización migratoria, entendida ésta como la prolongación de la nación fuera de su propio territorio será también la tendencia de los flujos migratorios de la globalización. Esta desterritorialización como nuevo concepto migratorio estará ligado al alto grado de desarrollo de las comunicaciones que van haciendo los límites fronterizos cada dia más endebles. Europa actual es un ejemplo de la transnacionalización migratoria, Estados Unidos en sus cimientos y profunda lucha ideológica tendrá que ir aceptando las realidades en el flujo poblacional terráqueo.


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Bibliografía: Altieri, Charles. Act and Quality.Anherst: University of Massachussets, 1981. Bhabha, Homi, K. Introduction: Narrating the Nation. Photocopies. Boelhower, William, Q. Brave New World of Inmigrant Autobiography. MELUS, 1982. Cotto-Thorner, Guillermo. Trópico en Manhattan. Sanjuán, Puerto Rico: Occidente,1951. Diaz, Alirio. Lucas Guevara. Houston: Arte Público Press, 2001. Kanellos, Nicolás. En Otra Voz. Houston: Arte Público Press, 2002. Lawrence, Levine, W. The National Temper. New York: Hardcourt, Brace&World., 1968. Moreiras, Alberto. The Exhaustion of Difference, The Politics of Latin American Cultural Studies. Durham: Duke University Press. 2001. Rama, Angel. La Ciudad Letrada. Bogotá: Siglo XXI, 1984. Tocqueville, Alexis, de. Democracy in America. New York: Phillips Bradley, 1946. Torres, Teodoro. La Patria Perdida. México: Ediciones Botas, 1935.


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El sueño americano, por Cardenio Bedoya