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¡LA CUARESMA! Marzo 20 de 2014

Estamos en tiempo sagrado de cuaresma, tiempo en que escuchamos insistentemente la voz de Dios que llama a la conversión: “Conviértete y cree en el evangelio, cree en la buena noticia de Jesús” (Mateo 6,1 – 6, 16-18).

Es una gracia especial darnos cuenta de la necesidad de convertirnos a Dios, a la vida nueva que se nos ofrece por medio de Jesucristo con su victoria sobre el pecado y la muerte. La oración, dirigir nuestra vida a Dios, el ayuno, reconocer la necesidad de los demás, de contar con nuestra ayuda espiritual y material; la limosna, la disponibilidad para ofrecer nuestro tiempo, tesoros y talentos en bien de los demás, todo esto, vivido cada día, marca grados de conversión, conversión que es necesaria para todos, tanto, que Jesús nos dice: “Si no os convertís…todos pereceréis”. Conversión, seguir a Jesucristo, contiene sufrimientos; amor y servir contiene sufrimiento. ¿Nos vemos alejados de Dios? Busquémoslo, Él nos llama, nos dice: “Conviértete”… Él es lleno de misericordia con nosotros los pecadores (Lucas 5, 27). El quiere que nos arrepintamos de nuestros malos caminos y aceptemos su nueva vida, vivida por Él en su pascua, su paso a la victoria sobre el pecado y la muerte, su resurrección gloriosa entre los muertos.

Convertirnos es sentir la necesidades de los otros, “los otros yo”: “Comparte tu pan con el hambriento, visita al enfermo, escucha a quien necesita ser escuchado, orienta al que busca orientación” (Mateo 25, 31-46), libra del mal a quien está contigo o cerca de ti;


como discípulo de Jesús, ama, perdona, sé bueno con todos, aún con aquellos que te hacen lo malo (Mateo 5, 20-26).

Esto no es nada fácil; amar a quien nos ama dice Jesús, eso también lo hacen los gentiles (mateo 5, 43-48)

¿Estamos en el camino de la conversión? Entonces imitemos y sigamos sólo lo bueno (Mateo 23, 1-12)

Padre Jairo Gómez Ángel Capellán Fundación Moce


Capellan Marzo 20 2014