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Vol. 123

ร“rgano de diรกlogo y difusiรณn

Bogotรก, Octubre de 2015

Orden de Hermanos Menores Capuchinos


Vol. 123

ร“rgano de diรกlogo y difusiรณn

Fraternidad Bogotรก, Octubre de 2015

Orden de Hermanos Menores Capuchinos


Contenido

Nuestra Portada

La Revista FRATERNIDAD difunde las noticias de la comunidad de Hermanos Menores Capuchinos y divulga artículos de espiritualidad, mensajes y enseñanzas de San Francisco de Asís DIRECCIÓN Curía Provincial ADMINISTRACIÓN Y EDICIÓN Hermanos Menores Capuchinos Provincia de la Virgen María, Madre del Buen Pastor Cra. 9 Nº 10-19 Tel.: 284 60 84 - 243 32 04 Bogotá, Colombia COLABORARON EN ESTE NUMERO Fr. Rafael Gutiérrez

DISEÑO, DIAGRAMACIÓN, IMPRESIÓN

Órgano Informativo y de Divulgación de la Comunidad de los Hermanos Menores capuchinos Año XVII No. 123 Octubre de 2015

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Editorial

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ermanos, esta edición número 123 de nuestra revista, está enfocada en el marco del VIII C . P. O. “ L A G R A C I A D E TRABAJAR” que tuvo como lugar de encuentro en la “nca tranquilandia” que coincidió en los retiros de medio año, de nuestra provincia. Lo que se ha tratado de plasmar y efectuar en este encuentro sobre el trabajo es no olvidar el valor del compromiso, tanto como reto, disponibilidad y donación, con miras a un crecimiento interno de la persona, fraterno y provincial. Así Una de las invitaciones principales es “volver la mirada al maestro; Jesús de Nazaret” hombre que trabaja con sus manos. Con lo anterior, cabe recordar sobre las labores diarias de cada hermano que se siente el corazón que le ponen a ellas,

pero bien, a tener en cuenta que con ello no conduzca a la tentación de caer en el activismo e individualismo; evitando la fraternidad, más bien que sea un motivo de llevar a la unidad entre hermanos. Cuando se habla de trabajo se tiene que tener en cuenta la fraternidad, no se quiere un trabajo individual sino fraterno, que no quiere decir que todos sean encargados, sino que cada uno pueda desar rollar su función y colaboración. Un agradecimiento grande a los hermanos que acompañaron con toda disposición con los aportes a la revista que fueron encomendados. De mismo modo, invitamos a que nos sigan colaborando con aportes e indicaciones para las ediciones venideras.

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 1

A manera de aporte desde la Curia Provincial

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n su Testamento Francisco de Asís arma: «yo trabajaba con mis manos, y quiero trabajar; y quiero rmemente que todos los otros hermanos trabajen en trabajo que conviene al decoro» (Test 20). Y es una bendición, al constatar que después de varios siglos de vida del carisma franciscano, hoy siga siendo actual la exhortación de Francisco y más aún una bendición cuando tantos hombres y mujeres en el mundo y espiritualidad franciscana, trabajan incansablemente, como buenos siervos y administradores de los dones recibidos. Como no alabar a Dios y a la vez, enaltecer la voz profética de nuestros superiores hoy, al hacer nuevamente un llamado a toda la Orden para pensar, reexionar, discernir y trabajar en un nuevo consejo plenario. Es la voz de nuestro Ministro general Mauro que al igual que Francisco de Asís, en este siglo nos llama la atención y nos sugiere otra vez: “…y quiero que todos mis hermanos trabajen…”. De ahí toda la labor previa y la convocación para llevar a cabo el VIII CPO “La gracia de trabajar”.

C u a n d o n u e s t r o Pa d r e S a n Francisco de Asís enuncia en sus escritos el concepto o la idea de trabajo, son muchos los vocablos que emplea. Y uno de los más importantes es el verbo servir, que según los estudiosos aparece 21 v e c e s . Ta m b i é n p o d e m o s encontrar los verbos administrar que es utilizado 19 veces y que en siete ocasiones tiene el signicado de servir a los demás, y en el resto de los casos, aparece unido a las funciones propias del sacramento del Orden. Esto para recordarnos que la mirada de Francisco está siempre puesta en el Maestro de Nazareth: “no he venido a ser servido, sino a servir”. De igual manera se podría decir que una de las tantas intenciones de nuestros superiores mayores al hablarnos de la gracia de trabajar, es que podamos volver no solamente a la expresión técnica “trabajo – servicio”, sino a la experiencia real de vivir lo que signican. Y para Francisco de Asís trabajar-servir era ante todo “una actitud ante Dios”. Y si quisiéramos seguir ahondando en el verbo servir, puedo repetir lo que escuchábamos hace unos pocos días en la celebración de la Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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XII ALAC, cuando el conferencista nos decía que el servicio es una tarea prioritaria de todos los hermanos, de la cual ninguno debe eximirse. Lo podemos constatar cuando en la Regla no Bulada se dice: “Y ningún hermano haga mal o hable mal de otro; sino, más bien, por la caridad del espíritu, voluntariamente sír vanse y obedézcanse unos a otros” (Rnb 5,13). Es decir, que el serviciotrabajo es libertad y no imposición. Que según nuestra espiritualidad franciscana, el servir al hermano es el acto libre de una persona que sabe amar y que hace que el hermano no esté siempre a la

expectativa de ser ser vido, alegando derechos o privilegios, sino que es un acto propio de la gratuidad conferido por la gracia del Espíritu. Y ahora, tratando de ser obediente a lo que me han pedido los responsables de la revista, procuraré plasmar algún p e n s a m i e n t o, s o b r e n u e s t r a relación como capuchinos en Colombia y el tema del trabajo. Trabajo concebido como valor, como disponibilidad, como reto, y sin perder el espíritu de nuestro carisma, lógicamente como gracia. “…quiero que todos los hermanos trabajen…y los que no saben, que aprendan…”. Sostiene mi respuesta vocacional y mi opción como capuchino, el hecho de leer la historia nuestra y comprobar que tuvimos hermanos aguer ridos, luchadores y entregados al servicio; basta leer nuestro Necrologio para constatar la vida, las actividades y obras realizadas por quienes nos han precedido. Basta con escuchar a nuestros hermanos mayores y oír sus narraciones de los grandes sacricios, luchas, decepciones, alegrías, construcciones y tantos caminos abiertos en la Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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implantación de la Orden en nuestro país. Historias de trabajo, entrega y ser vicio, que se convierten en un referente y en pilar para no permitir que los sueños se acaben. También leemos la historia y la construcción de fraternidad junto a los valores evangélicos. No desconocemos que junto al trabajo-servicio, se tejieron otros e l e m e n t o s y dimensiones propios de nuestro carisma que hacen que sea más que un dato nostálgico, un tiempo de gracia vivido por nuestros hermanos. H o y, v e o a m u c h o s hermanos, casi todos, que trabajan, unos más, otros menos en los diferentes frentes o encargos que se nos ha conado, pero no veo a una provincia, o a una fraternidad que trabaja en comunión. La tentación del activismo unido al individualismo hace parte de nuestro ser de capuchino colombiano y latinoamericano. Nuestro Ministro general nos invita, nos motiva a que la gracia de trabajar hay que mirarla desde el corazón de nuestro carisma, desde la centralidad de la vida fraterna. El

trabajo de cada hermano debe ser expresión de toda la fraternidad, los talentos de cada hermano al servicio de y para la fraternidad. La realidad, en muchos aspectos del trabajo-servicio, ha tomado quizá otro rumbo, no representando en mi trabajo a mi fraternidad, sino a mí mismo. Qué bueno, trabajar para la fraternidad y estar a gusto y contentos de hacerlo y además, algo que se nos olvida, entregar el fruto del trabajo. Cuando francisco y los primeros frailes optaron por ser trabajadores (1209), no fue por autoreferencialidad, sino para solidarizarse con los pobres de la sociedad, compartiendo con ellos, su real condición de dos maneras: uno, viviendo del propio trabajo y dos, asociándose a aquellos de baja condición “viles et despectas personas”. Necesitamos en la provincia, parafraseando nuevamente a nuestro Ministro general, “una urgente formación especial para convertirnos”, para rescatar nuestra historia, para asociarnos a la comunidad excluida, para representar y presentar a nuestra provincia, para Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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ser signos-sacramentos de servicio y de fraternidad. Unido a esta exhortación, recordemos también la voz del Papa Francisco que nos habla de la necesidad de salir de la auto-referencialidad, que es necesario ir a las periferias tanto físicas como existenciales de nuestro tiempo. El trabajo-servicio que desarrollamos en nuestra provincia no está mal hecho, pero tampoco estamos en los primeros lugares de calidad. La comodidad que muchos de nosotros hemos asumido en nuestros que-haceres diarios, hace que no tengamos una gran representatividad en el medio y pasamos como seres del montón. Y será el Espíritu Divino el que nuevamente tendrá que enseñarnos todo, enseñarnos a redimensionar nuestro ser de capuchinos, a escuchar la voz del Padre, a entender el cambio de época, a las nuevas estructuras de cultura. Veo urgente con relación a nuestro servicio, una renovada formación, interiorización y puesta en práctica de lo que debe signicar un evangelio del trabajo y una espiritualidad del mismo.

Orden, una nueva reexión para nuestro itinerario provincial, una realidad que puede y debe inspirar nuevamente nuestra opción de consagrados, de capuchinos en Colombia. Soy optimista en pensar que la Gracia de Dios, la historia e intercesión de los santos, los referentes que tenemos de capuchinos que sirven y trabajan y la voz de nuestro pueblo, nos ayuden a aproximarnos al rostro de capuchinos: pobres, menores y trabajadores. Fray Alirio, Ofmcap.

Hermanos, una nueva oportunidad nos concede el Señor al prepararnos para celebrar el VIII Consejo plenario de la Orden. Es un momento de gracia para toda la Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 2

Entrevistas Entrevista 1

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evista Fraternidad: ¿Qué impresión te ha quedado a lo largo de la visitas, en la labor de animación que se te ha encomendado? Hermano Alfredo: Yo creo que podemos dividirla en dos partes: Y la primera impresión que me queda es ver que la orden busca la santidad a través de cosas muy especícas; y es bueno porque los CPO van a ser eso, cosas especicas por donde sople el espíritu santo, pero que no se circunscriben en un determinado tiempo sino que son válidos a lo largo de la historia que sin embargo se quieren resaltar, y en este caso para el próximo CPO sobre el trabajo que en denitiva esta en relación con los dos CPO anteriores. L o que me queda es ver la diversidad de la orden incluso en la misma conferencia, somos distintos como provincias pero eso no quita que en la diversidad busquemos la unidad, en esta diversidad es que todos aspiramos a ser capuchinos, cada uno a su estilo, cada uno buscando lo esencial del ser capuchino. Y uno

sale enriquecido porque te das cuenta que la orden va más allá de tus propias narices, la orden es grande y no es solo la conferencia la orden es el mundo entero, son todos los capuchinos, todas las presencias. El segundo momento es como esta nuestra conferencia: En este tema, yo creo que todos, incluido yo, debemos cambiar, debemos dar este paso de mentalidad, que no es solamente cambio de actitud sino cambio de mente, como capuchinos estamos llamados a trabajar en cualquier ámbito, en cualquier tarea, san Francisco de Asís lo decía “según regiones tiempos y lugares”, sin perder cosas esenciales como: la oración, la minoridad y la fraternidad, estos tres elementos deben acompañar el trabajo que yo realizo, sin esos tres elementos podre ser muy trabajador, podre realizar milagros, pero sin estos elementos de discernimiento que acompañan es imposible. Que tenemos que cambiar muchas cosas, si!, que la tentación del individualismo está presente…. está presente en el ser humano, en las sociedades, aquí en la conferencia es notorio, no Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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podemos tapar el sol con un dedo. No obstante el aburguesamiento es un tema que también nos toca a nosotros, nos estamos aburguesando, nos hemos aburguesado, pero yo creo que este CPO es un tsunami del espíritu, para tomar conciencia, y veo con mucho optimismo porque la conferencia se ha preparado con buena anticipación en las diversas temáticas, y creo que va a dar resultado si lo acogemos con entusiasmo, con gratitud a Dios y con la esperanza de que el CPO va a traer grades cosas para todos nosotros.

veces las separamos del evangelio, cuando todos estos puntos están separados del evangelio son ideologías, entonces debemos de volver a las fuentes y tomar opciones pequeñas pero radicales, no se trata de hacer grandes cosas, se trata solo de ponernos de acuerdo para simplemente en lugar de tener cuatro empleados reducirlos a dos, es tan sencillo como eso, es empezar a tomar decisiones pequeñas y eso debería empezar desde la formación y es desde hay que hay que trabajar.

RF: Y un punto álgido que de repente hayas podido notar en la conferencia. Hermano Alfredo: Que n o s h e m o s aburguesado y más que aburguesarnos incluso es el hecho que podemos dar más, nos hemos limitado a dar lo que tenemos, nos hemos conformado, corremos el riesgo de convertir el trabajo, corremos el riesgo de convertir la misión, corremos el riesgo de convertir la pastoral e incluso la fraternidad, en ideologías porque a Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Entrevista 2

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ermano José Luis: En toda la orden creo que somos la única conferencia que hicimos todo este trabajo, no he tenido referencia de que se haya hecho en otro lado y fue riquísimo; es la primera vez que puedo r e c o r r e r t o d a s l a s circunscripciones de la conferencia, comenzamos por Perú seguimos por Argentina y Paraguay, después Ecuador y Chile y ahora Venezuela y Colombia. Y fue riquísima la experiencia de ver los hermanos reunidos y a los hermanos orando y ver cómo fue desarrollándose en las diferentes circunscripciones con las mismas características. uno llega a cada una de las casas y se siente en casa y uno sabe que es la casa de uno y sabe cómo comportarse, como estar y los hermanos te quieren no te juzgan están pendiente te reciben bien pero además la diferencia de cada lugar, como en un lugar se reza solemnemente en otro lugar se reza más caóticamente, en otro lugar mecánicamente, en otro lugar no se reza, en otro lugar se reza más creativamente, en otro lugar muy marcado por la inuencia de la teología latinoamericana, en otro lugar con más inuencia Europea y tradicional……. Me pareció que todo fue Una enorme riqueza para

mí. y suelo tener esa mirada contemplativa de la realidad ver que Dios está en todo lugar y se maniesta de muchos modos diversos, he sido en esta experiencia como una especie de esponja que a mí mismo me permita ir haciendo esa síntesis del capuchino. Revista Fraternidad: ¿Actualmente es posible realizar una especie de diagnóstico, de la parte del trabajo en los países de la CCA que has estado acompañando? ¿Cómo vez ese panorama?; además debe haber algún motivo particular que impulsara en la CCA la preparación de este CPO. E s t a m o s t o d a s l a s circunscripciones;y en el noventa por ciento estamos metidos en una misma pastoral, muchas veces ello se identica solamente con un trabajo clerical, un labor trabajo más concerniente y propia del clero Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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secular; si bien los hacemos a nuestra manera, si bien lo hacemos como capuchinos, no creo que sean iguales nuestras parroquias a las mismas del clero secular, pero sin embargo hemos perdido la variante que puede presentar nuestra for ma de vida, puede ser mucho más rica, por otro lado el tema del trabajo manual, en algunas circunscripciones no hay trabajo manual, y el trabajo dentro de la casa es importante. En las demás a mi modo de ver tienen mucho personal doméstico, a mí personalmente no me entra que haya personal doméstico en las casa de formación eh!!!! Es imposible, si hasta los estudiantes comunes tienen que estudiar y trabajar y nosotros ni si quiera podemos hacer las cosas de la casa; que la gente nos vea haciendo el mercado, comprando las cosas, hablando de los precios, con la vecina con la otra vecina, nos vea como personas normales y poder hablar de cómo hacer tal comida eso también es importante, es parte de nuestra identidad.

daremos cuenta que no necesitamos de personal, que nos podemos arreglar que tenemos que salir de ciertas comodidades. Porque siempre ha sido así y nunca lo cuestionamos.

Y después también abrir el aspecto de la vocación de los hermanos no clérigos, poder valorarla mucho más, teniendo en cuenta la especialización y muchos más ámbitos; en Paraguay hay dos hermanos psicólogos tienen un consultorio. Y así, salen un montón de ocios, que son compatibles con nuestra forma de vida y que nos pueden ayudar a abrir la perspectiva vocacional y ser signos de hermanos menores.

Creo que no tenemos que tardar en r e c u p é r a l o, p a r t i e n d o d e l a formación y después con los años los procesos son largos, llegara en el futuro a las demás casas nos Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 3

Jesús y el trabajo Cómo trabajar sin activismo ni pereza Alexander Cabrera Méndez, OFMCap

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eexionar sobre el trabajo, tal como lo está haciendo n u e s t r a O r d e n preparándose para el VIII CPO, nos exige indudablemente volver la mirada a Jesús de Nazaret sobre este aspecto. Esto porque, como es bien sabido por todos, ser frailes capuchinos implica ser seguidores de Jesús, lo cual no se reere a una aceptación teórica de los planteamientos abstractos de Jesús, sino una adhesión práctica de su estilo de vida y propuesta existencial que se tiene que ver reejada en maneras de ser con los otros y de estar en el mundo. En ese sentido, reexionar sobre “la gracia de trabajar” nos debe obligar necesariamente a dirigir nuestra mirada al Dios hecho hombre. Siguiendo el texto presentado por la Comisión Preparatoria del Consejo Plenario, trabajado por la CCA y reexionado en los pasados Retiros Anuales de la Provincia, me detendré en algunos puntos e intentaré hacer las respectivas aplicaciones a nuestra vida provincial. Como lo señala el documento (pag. 39), Jesús vivió en el seno de una familia cuya subsistencia dependía del trabajo, motivo por el cual José,

su cabeza o “pater familias”, ejerció el trabajo manual (Mt 13,55). De hecho, según lo cuentan los evangelios, el mismo Jesús ejerció el ocio de carpintero durante la mayor parte de su vida hasta que inició su ministerio público, tanto así que fue llamado por sus conocidos como “el carpintero” (Mc 6,3). Esto representaba una nueva visión del trabajo, e incluso algo totalmente contrario al pensamiento dominante de la época. En efecto, en la cultura greco-romana que era la preponderante en ese momento del mundo antiguo, trabajar manualmente era denigrante y signicaba pertenecer a las clases bajas, pues los miembros de la nobleza y los de posición acomodada tenían esclavos que hicieran el trabajo manual por ellos, para poderse dedicar al ocio en tanto a la reexión losóca o al descanso. Evidentemente este no era el caso de Jesús, que no perteneció a las élites de Israel, por lo que él mismo trabajó con sus manos siendo carpintero y por lo que en su vida pública presentó una visión distinta del trabajo, sin que elaborara una doctrina estructurada al respecto. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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En los pocos pasajes que aluden al trabajo de manera directa o indirecta, podemos sacar algunas posturas de Jesús al respecto y desde allí conseguiremos extraer algunas aplicaciones a nuestra vida provincial. En primer lugar, Jesús propone una sana relación con el trabajo, pues si bien no lo concibe como una carga denigrante al estilo de la cultura greco-romana, tampoco lo exalta proponiéndolo como el último n de la vida humana. En esa medida, lo muestra como un medio de subsistencia frente al cual no debemos esclavizarnos, por lo que arma: “no se angustien por su vida, qué van a comer; ni por su cuerpo, qué van a vestir. Porque la vida es más que el alimento, y el cuerpo más que el vestido. Miren las aves del cielo… ¿y no valen ustedes más que ellas?” (Mt 6, 25ss). Así las cosas, Jesús nos libra de la preocupación agobiante frente al trabajo, sabiendo que a pesar de que a nivel material nuestra subsistencia depende de él, nuestra existencia depende en última instancia del Padre que cuida de nosotros. Por tal motivo, todo seguidor suyo que caiga en cualquier forma de activismo en el modo de trabajar, así sea ésta en una loable labor apostólica, estará incurriendo con ello en una ruptura en la relación

con Dios, pues está creyendo que su vida depende de sí mismo y de sus propios esfuerzos, con lo que se está considerando “dios de sí mismo” y está negando al Dios vivo y verdadero que sustenta la existencia de todo ser humano. Pienso a partir de esto, en todas las ocasiones en las que, como hermanos menores, nos desbordamos en la labor apostólica o en las responsabilidades que tenemos en las distintas obras, destinándoles casi todo nuestro tiempo y dejándole durante el día muy pocos espacios a la vida espiritual o fraterna. Nuestro modo de trabajar como capuchinos debería caracterizarse por ser eciente, responsable y entregado, sin que ello implique descuidar ni la oración personal y fraterna ni debilitar las relaciones con los hermanos. ¿Qué calidad va a tener nuestra vida espiritual si al día solo le dedicamos pocos minutos a la oración mientras que le consagramos toda la jornada al trabajo?, ¿qué fraternidad estaremos cultivando cuando se vuelve imposible programar una simple reunión de hermanos por nuestras múltiples ocupaciones? Frente al activismo, Jesús presenta la otra cara de la moneda: la pereza. En el mismo evangelio de Mateo, nos presenta la conocida como parábola de los talentos (25, 14Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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30). En ella claramente se hace énfasis en el último siervo, que en lugar de poner a producir los talentos recibidos de su señor como hicieron los dos primeros, se llena de miedo y los esconde en tierra. A ese tal el amo lo llama “malvado y perezoso” (vv. 26) y le hace una fuerte invectiva ordenando que se le quite lo poco que tiene porque, según arma: “al que tiene se le dará, pero al que no tiene se le quitará hasta lo que tiene” (vv. 29), siendo nalmente echado las tinieblas donde será el llanto y el rechinar de dientes. Sin pretender hacer aquí una exégesis del texto, sí podemos fácilmente determinar una postura existencial propuesta por Jesús mediante la parábola. De hecho, del texto evangélico se deduce con claridad que, según el Maestro, quien no pone al servicio del Reino sus capacidades, dones y aptitudes, será mal visto por Dios y tratado con severidad por la vida. Esto alude a nuestro modo de trabajar, especialmente porque nuestro trabajo debe estar al servicio del Reino sí de verdad queremos ser seguidores del Señor. Así pues, nuestra manera de trabajar determinará si pertenecemos al grupo de siervos buenos y eles, que por ser eles en lo poco se nos confía mucho (Mt 25, 21.23), o al de los malvados y holgazanes que se nos quita hasta

lo poco que tenemos (Mt 25,29). No obstante, cabe aclarar que este no es un asunto de ser buenos o malos, o de recibir castigos y recompensas, cuestiones que hace tiempo vienen siendo replanteadas en pensamiento teológico del catolicismo. Lo que se determina aquí es la pertenencia o no al Señor, pues mientras que a los dos primeros que son trabajadores y decididos se les invita a “entrar en el gozo del señor” (vv. 21b.23b), al último que es miedoso y holgazán se le echa a las tinieblas (vv.30). Por consiguiente, en el ser trabajador o perezoso se dene no solo un asunto de ser bueno o malo, o de recibir premio o castigo, sino de estar en presencia del Señor o alejado de Él. Pero vayamos más allá hasta las últimas consecuencias: quién de nosotros dé lo mejor de sí, ponga sus talentos al servicio de los otros y en cada labor encomendada intente hacer lo mejor que pueda, ése estará en presencia de Dios y podrá ser llamado seguidor de Jesús. Por el contrario, quien por miedo viva desde la pereza, y ante cada tarea que le encomienda la Provincia actúa mediocremente, hace lo mínimo necesario y se esfuerza poco, dejando con ello caer la obra asignada y debilitando a su paso las presencias de la Orden, por su actuar facilista y Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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acomodado poco se le conará, no estará en presencia de Dios y no podrá será seguidor del Señor. Aquí no importa ser párroco, rector, guardián o formando. Cualquiera que sea mi papel en la Provincia, el servicio que esté prestando o la función que esté desempeñando, puede convertirse en una oportunidad o para colocar mis talentos al servicio del Reino, es decir, de mis hermanos y de la gente, o para esconderlos por miedo y pereza. Desde estos dos textos evangélicos y su sencilla aplicación a nuestro modo de trabajar como hermanos menores, se desprende una consideración muy simple pero a la vez muy seria: el adecuado modo de trabajar, según Jesús de Nazaret, es aquél que se libra del activismo y de la pereza. Como veíamos en el primer texto (Mt 6,25ss), trabajar según la perspectiva evangélica es ser eciente, responsable y entregado pero sin creer que sin mí la obra, parroquia o colegio se va a acabar. No es así. Si nosotros por ser eles al carisma dejamos de dedicar tanto tiempo al trabajo y lo dedicamos a la oración y al encuentro con los hermanos, la obra podrá esperar y, más aun, cuando volvamos a ella tendremos nuevas fuerzas para trabajar con más dirección y nuevas motivaciones para hacerlo con más

compromiso. En el segundo texto (Mt 25, 14-30), veíamos que, según lo propone Jesús, trabajar implica librarnos del miedo o la pereza que nos lleva a hacer lo mínimo necesario. Trabajar como lo quiere el Señor implica poner alma, vida y corazón a lo que hacemos, dar lo mejor de nosotros mismos y hacer lo que esté a nuestro alcance para que todo salga bien. Esto no hace referencia a ser los mejores, los más ecaces o los de mayor auencia de gente. Tampoco implica buscar los servicios más notables, pues eso sería como buscar los primeros puestos (Mc 10,35-45). Lo que conlleva es intentar que lo que hagamos sea lo mejor posible dando lo mejor que tenemos para dar, entregando todo de nosotros en bien de los hermanos y de los que se benecian por lo que hacemos, pues solo así estaremos al servicio del Reino, entraremos en la presencia del Señor y podremos ser seguidores auténticos de Jesús de Nazaret.

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 4

Retiros Espirituales

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uestros Retiros anuales se centraron en “la gracia de trabajar”, tema del próximo VIII CPO. Los Hermanos capuchinos José Luis Cereijo, argentino que trabaja en M o n t e v i d e o, T x a r l i A z c o n a , español que trabaja en Ecuador, y Alfredo Miranda, peruano, expusieron los temas. El primer día ubicamos El trabajo en un contexto de “cambios radicales que nos exigen hacer una seria evaluación acerca de nuestra forma de sostenernos” (Mauro Johri, La gracia de trabajar 2). Se trata de transformaciones sociales, económicas, antropológicas y culturales con serias consecuencias en nuestro estilo de vida. Ante la globalización, invitan a ser sus protagonistas, no sus víctimas, “procediendo razonablemente, guiados por la caridad y la verdad”. Ante la ley de la selva que impone el mercado idolatrado, se nos invita a que la política humanice la sociedad, “orientando la actividad económica y promoviendo el acceso al trabajo en condiciones dignas. Una política basada en los valores del bien común y de la justicia social”.

Junio 15-19 de 2015

Se nos propone el magisterio de Benedicto XVI en la encíclica Caritas in veritate 34-55 y de Francisco en la exhortación apostólica Evangelii Gaudium 5560 para no absolutizar el dinero y la inequidad que lleva a la iniquidad. El aporte franciscano es el principio de fraternidad. Abogando por la búsqueda de salarios justos, éticos, nos invitan a reexionar sobre nuevas formas de trabajo, concluyendo con Benedicto XVI que “la fuerza más poderosa al servicio del desarrollo es un humanismo cristiano, que vivique la caridad y que se deje guiar por la verdad, acogiendo una y otra como un don permanente de Dios. La disponibilidad para con Dios provoca la disponibilidad para con los hermanos y una vida entendida como una tarea solidaria y gozosa……Dios nos da la fuerza para luchar y sufrir por amor al bien común, porque Él es nuestro Todo, nuestra esperanza más grande” (Cv78). El segundo día tuvimos Apuntes sobre nuestro trabajo en el contexto de una Iglesia “en salida”. Es necesaria la re-conversión de nuestro trabajo eclesial, en sintonía con el llamado del papa Francisco a Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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una impostergable renovación eclesial (cf. EG 27), renovación misionera o “conversión pastoral” (Aparecida 365 y 370), promoviendo una espiritualidad de comunión y participación, “proponiéndola como principio educativo en todos los lugares donde se forma el hombre y el cristiano, donde se educan los ministros del altar, las personas consagradas y los agentes pastorales, donde se construyen las familias y las comunidades”. La conversión pastoral requiere que las comunidades eclesiales sean comunidades de discípulos misioneros en torno a Jesucristo Maestro y Pastor. De allí nace la actitud de apertura, de diálogo y disponibilidad para promover la corresponsabilidad y participación efectiva de todos los eles en la vida de las comunidades cristianas. Hoy más que nunca el testimonio de comunión eclesial y la santidad son una urgencia pastoral” (Idem 368). Tomar en serio la conversión pastoral nos lleva a una cierta reconversión laboral. Es decir que la reforma de la Iglesia implica una r e f o r m a e n n u e s t ro t r a b a j o evangelizador tanto en lo estrictamente pastoral como en la promoción humana. Una Iglesia que cambia en apertura y diálogo, reclama de nosotros el discernimiento y la lucidez para

volcar nuestra actividad, con las muchas o pocas fuerzas que nuestras fraternidades tengan, en esta dirección de la reforma. Esto nos exige fuertemente sobreponernos a la tentación de la preservación autorreferencial y defensiva. Nos pide salir de la lógica “mundana”, superar el pesimismo y la acedia, proyectando juntos con fuertes motivaciones espirituales. Se nos invita a superar el individualismo (“es pésimo un párroco que no cuenta con la Fraternidad”), el clericalismo y el activismo (o martismo) que lleva al cansancio tenso, pesado, insatisfecho (acedia pastoral). Recordamos la propuesta de Evangelii Gaudium, que marca la dirección de nuestro trabajo eclesial: -

El desafío de una espiritualidad misionera (78-80) La tentación de la acedia egoísta (81-83) La tentación del pesimismo estéril (84-86) El desafío de relaciones nuevas que genera Jesucristo (87-92) La tentación de la mundanidad espiritual (93-97) La tentación de la guerra entre nosotros (98-101)

Se nos propone una tarea con fuertes motivaciones espirituales, Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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que tienen el don y la gracia en Cristo como punto de partida, y se concreta con implicancias en el tipo de tarea, en el estilo de llevarla adelante, y en las actitudes cotidianas para afrontarla. El papa Francisco vuelve a hablar de tentaciones, en el contexto del diálogo con el mundo contemporáneo menciona tres: 1. La ideologización del mensaje evangélico. 2. El funcionalismo. 3. El clericalismo. Una de las características imprescindibles para nuestra reconversión laboral en este contexto eclesial es la de favorecer y cultivar en forma comunitaria la creatividad: “Jesucristo puede romper los esquemas aburridos en los cuales pretendemos encerrarlo y nos sorprende con su constante creatividad divina…… nuevos caminos, métodos creativos, otras formas de expresión, signos más elocuentes, palabras cargadas de renovado signicado para el mundo actual. En realidad, toda auténtica acción evangelizadora es siempre « nueva »” (EG 11). “La pastoral en clave de misión pretende abandonar el cómodo criterio pastoral del «siempre se ha hecho así». Invito a todos a ser audaces y creativos en esta tarea de

repensar los objetivos, las estructuras, el estilo y los métodos evangelizadores de las propias comunidades” (EG 33). Para la signicatividad de nuestra vida religiosa, se nos recuerda el plan global trienal de la CLAR: Betania, casa de encuentro, comunidad de amor y corazón de humanidad (Jn 11-12; Lc 10), y se nos insiste en volver a pensar de nuevo nuestras presencias desde lo que nos propone el Papa para este año de la Vida consagrada al proponer tres objetivos: 1. El primer objetivo es mirar al pasado con gratitud. 2. El segundo, vivir el presente con pasión. 3. Y el tercero, abrazar el futuro con esperanza. Hoy, cuando el cambio es la constante, “Nuestra reconversión laboral en este contexto eclesial nos exige decisiones sabias, apostando por subrayar las estructuras simples, fraternas y evangelizadoras más que las institucionales y edilicias”. El tercer día se nos ofreció Un acercamiento bíblico al tema del trabajo, en 4 secciones: I. El trabajo como creatividad II. El trabajo como obligación III. El trabajo como adoración IV. El Trabajo en equipo. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Arman: “una persona sola trabajando nunca podrá tener un gran desarrollo en lo que hace, pues el “trabajo en equipo es muy superior al del individualismo”. Así la Biblia ya lo dice “el cordel triple no se rompe fácilmente” (Ecle 4,12b). Alguien dijo que: “Si yo tengo una buena idea, y tú tienes una buena idea, ¿cuántas ideas tiene cada uno de nosotros? Una. Pero si yo comparto mi idea contigo y tú compartes tu idea conmigo, ¿cuántas ideas tiene cada uno?... ¡Dos! ….….Es mucho más enriquecedor trabajar en equipo. A d e m á s n u n c a n o s empobreceremos por compartir... “Nunca disminuyes la luz de tu vela por encender la del otro”. San Pablo hace una exhortación a trabajar y a no ser holgazán (Rom 12,11). El trabajo no resulta una opción para los que tenemos las facultades físicas y mentales para realizarlo. No estemos buscando maneras para no trabajar. “Si tiendes a la holgazanería y a la vida fácil, debes recordar que el trabajo es una obligación. Dios nos quiere activos, diligentes y productivos………..No hay lugar para la holgazanería en la vida de un capuchino”. El cuarto día meditamos El trabajo en la vida franciscana. “Tan pronto como Francisco y sus amigos dieron un nuevo signicado

a sus actividades diarias, se complicaron sus relaciones con los asistieses”. “El trabajo y el servicio son fundamentos de la Fraternidad, sirviendo a todos humilde y devotamente”. Francisco no toleraba “hermanos moscas, holgazanes, parásitos”, dejó abierto a sus hermanos cualquier tipo de actividad, con tal que fuera conforme a su estilo de vida evangélica, en espíritu de minoridad, servicio y fraternidad. Finalizamos nuestra preparación al VIII CPO (LA GRACIA DE T R A B A JA R ) , E N D e s a f í o s y compromisos: “Este es un tiempo de gracia y creatividad. El VIII CPO nos coloca en un estado de conversión, de búsqueda. Nos invita a vivir la alegría de nuestra vocación con un aire fresco, con un aire de libertad, de volver con decisión al tesoro de nuestra vocación de hermanos menores. Volvamos a nuestra vocación. No nos dejemos robar la vocación capuchina. El VIII CPO es una gracia. Es un tsunami de renovación, de creatividad de tomarnos en serio lo que la Orden nos pide”. L a Orden nos alienta a una apertura a la conversión, a generar una libertad, una creatividad porque la gracia de Dios se hace presente, la fuerza salvadora se Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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acerca, nace del interior. El Espíritu empuja, ilumina, quema. Es mayor que nuestras debilidades, no se puede acallar, ni domesticar, impulsa a salir a la vida nueva. Debemos insistir a Dios en la oración que nos regale la conversión, la transformación. Lo que nos pide la Orden solo es posible con la fe puesta en Dios. Se llevará a cabo con la fuerza del Espíritu Santo, llevados y sostenidos por Dios. L a novedad de los hermanos menores es que los hermanos trabajan, como todo el mundo, en medio de los hombres. Desarrollan un trabajo responsable, con el que la fraternidad satisface las necesidades básicas. Los hermanos viven en fraternidades de orantes, de misioneros y

trabajadores con creatividad: trabajo como los pobres, trabajo manual, trabajo doméstico, en cercanía a los pobres, en servicio de los excluidos, en pastoral carcelaria y derechos humanos, en cuidado de la creación, en la Red Eclesial Pan-Amazónica (REPAM), en la animación del Evangelio, trabajo pastoral en salida, en la misión, con niños y jóvenes, en Fraternidad, en la solidaridad, en el servicio de escucha, en n, iluminados por el Espíritu del Señor, con la libertad y creatividad de los hijos de Dios. Resumió: fray Evaristo Acosta, Ofm cap.

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 5

Encuentro Nacional Formativo Jufra 2015 San Jerónimo, Antioquia 26 Al 29 de Junio Hno. Franky Yoany Cacua Vera. OFMcap Asistente nacional para Jufra

el estilo de vida del joven Francisco de Asís el cual un día dejándolo TODO se consagrado plena y totalmente a SEGUIR la huellas de aquel que lo cautivo, por este y otros aspectos se escogió este lema.

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omo es de costumbre la juventud franciscana de Colombia realizo su encuentro nacional de carácter formativo el cual tuvo como lema central “ Bienaventurados los jóvenes consagrados en Cristo que anuncian la paz” y se escogió este lema para el encuentro, porque este año dentro de Iglesia se esta reexión sobre el papel y la importancia de la vida consagrada para el mundo como un estilo de vida profético, y precisamente TODO bautizado y de manera especial los jóvenes que comparten y viven nuestra espiritualidad lo cuales son CONSAGR ADOS, porque de manera libre y consciente SIGUEN a Jesús desde

También podría resumirse el encuentro con la siguiente frase que se encuentra consignada en la portada de los estatutos de la JUFRA “ la alegría de amar, vivir y servir al estilo de Francisco de Asís”. Y este lema resume de alguna forma el encuentro que se llevó a cabo, en el cual participamos 130 personas entre los que se encontraban en su mayoría jóvenes jufristas de igual manera estaban presentes los asistente OFS para jufra de cada una de las regionales, los asistentes nacionales para la jufra por parte de la tres obediencias de los hermanos menores, por otro lado algunas de las temáticas que se trabajaron a nivel grupal y personal fueron las siguientes: · El riesgo de ser jufrista. Ser franciscano hoy. · Aprende a Defender tu FE. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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· Y después de la jufra que. · Estatutos y espiritualidad. · Formación de la JPIC( Justicia, paz e integración de la creación) De igual for ma dentro del encuentro se vivenciaron muchos momentos de oración como lo fueron las eucaristías fraternas que se realizaron en los días del encuentro, los cambios de etapas de algunos jóvenes que se llevaron a cabo dentro un ambiente de oración y acogida, de igual manera el sábado 27 de Junio en la noche se realizó un momento de alabanza y adoración al Santísimo el cual fue dirigido por la regionales de la zona centro y la junta nacional de la jufra, y que estuvo animado por el ministerio de música y alabanza ruah.

Para terminar queda solo darle gracias a Dios porque aun sigue llamando a muchos jóvenes seglares a SEGUIR a Jesús por medio del estilo de vida de San Francisco de Asís, también darle gracias los hermanos que estuvieron al frente de la organización del encuentro y a todos aquellos que directa e indirectamente siguen apoyando a la juventud franciscana para que sigan mostrándole al mundo que es posible VIVIR el evangelio desde la alegría y la simplicidad de ser jóvenes.

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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“Hoy la juventud franciscana de Colombia está llena de gozo y alegría en el Espíritu de Dios y Francisco de Asís por el emotivo y magnico encuentro en el que 130 hermanos aceptamos el llamado a vivir en fraternidad y oración. Agradecemos a la regional Eje Cafetero y a sus fraternidades por toda la dedicación, amor y servicio que tuvieron para que todos viviéramos esa hermosa experiencia. Agradecemos a nuestros asistentes espirituales por sus oraciones y apoyo en todo

momento para que la jufra se fortalezca y se renueve, a la Orden Franciscana Seglar O.F. S por demostrarnos que somos parte de ellos y que somos una familia y que para allá vamos. A cada Jufrista que participo y a los que no pudieron asistir en nombre de la juventud franciscana “Mil Gracias y bendiciones para sus fraternidades y familias fraternalmente: Michael Zúñiga Mejía Presidente Nacional de la JUFRA”

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 6

La Fraternidad recibida como un Don Por. Héctor Charris C.

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n breves y sencillas palabras como diría nuestro padre S. Francisco; quiero contar mi corta experiencia a lo largo del postulantado, como una aventura en el seguimiento de Jesús al estilo de Francisco. Mi vocación surge en el año 2010, en aquel entonces viví la experiencia de un retiro vocacional que cambio mi vida y mis pensamiento, en ese preciso instante niego ese llamado a la vida religiosa, primero porque no estaba en mi proyecto de vida y no iba con mis ideales, pero como dice un salmo “los caminos del Señor no son mis caminos”. Así pase tres años, años en los que decidí colaborar en la pastoral de mi parroquia, buscando una respuesta a mi vocación: primero como catequista, luego como sacristán y por último, coordinador de los monaguillos. Luego de ese tiempo y después de hacer un buen discernimiento y acompañamiento con mi párroco, y de ir dando respuesta al llamado hecho por Dios, decido investigar un poco más sobre la vida de los franciscanos, carisma que había

conocido durante mis estudios de educación media, y que de una u otra forma su estilo de vida me decía algo. Durante la búsqueda encontré las tres ramas y vida de los franciscanos, observe con detenimiento cada uno de sus apostolados y fue así que la misión de los capuchinos, llamó mi atención. En aquel tiempo estaba en la universidad y cursaba el sexto semestre de Ingeniería de Sistemas, luego de esta experiencia y terminando el semestre decido hacer caso al llamado que sentía mi corazón, me dirijo a la Iglesia del Carmen en Barranquilla, a seguir mis metas, y luchar por mis ideales, que para ese entonces ya era el del seguimiento a Jesús. Llegue con miedo, nervios y muy emocionado, pero quería vivir la experiencia; me recibe el Padre Fr a n c i s c o C i f u e n t e s , q u i e n después del diálogo me remite al Padre José Gustavo, encargado de la pastoral vocacional quien me da la oportunidad de comenzar el proceso como aspirante. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Luego de hacer un camino, conocer más de cerca a los hermanos y después de soñar el estar en la misión, se me da la oportunidad de ir al postulantado el 3 de febrero de 2014 en Leticia Amazonas. Y así comienza una nueva etapa en mi vida; ya que el salir de mi tierra y conocer otra realidad y cultura han abierto en mi vida una nueva perspectiva de encontrar un paraíso en todas sus dimensiones. Fueron varias las experiencia vividas durante esta etapa, una de las que más me ayudó en m i discernimiento y fortaleció mi vocación, fue compartir la misión junto a los Ticunas, Uitotos y los ancianos del lugar, también algo que motivo el seguimiento a Jesús fue la riqueza de compartir con los hermanos capuchinos de Benjamín Constan (Brasil), la que me hizo entender que no nos separa una lengua o cultura, si no que más allá nos une la fraternidad. Al postulantado ingresaron junto a mí, seis hermanos más, vale resaltar que durante este camino

no todo fue arcoíris, ni nubes rosas, ya que uno a uno fue saliendo, y esto causó una fuerte crisis cuando se fueron mis últimos dos hermanos del postulantado y llego la soledad, que me abarcó en esos momentos de dicultad. En un principio no sabía cómo salir de ella, no sabía qué hacer, fue allí donde me percaté, que una fraternidad me acompañaba y que son una gran familia, mis formadores e s t a b a n conmigo: Juan David, José Gustavo y R o d o l f o . Después de la tormenta vino la calma, y en un momento especial, reconrmo mi vocación y me di cuenta que no estaba solo y que tenía hermanos que me acogen. Vino la oportunidad de conocer otro lugar de misión; junto a Fray miguel compartimos la misión de navidad en La Guajira, y nos esperaba la hermana chikunguya. Una experiencia fuerte pero muy e n r i q u e c e d o r a , m i s agradecimientos a la comunidad del Pájaro. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Dentro del espacio formativo he comprendido, que la formación es la vida misma compartida con los hermanos; han habido muchos momentos de gozo, soledad, alegría y tristeza donde también nos acompañan nuestras luchas, sueños, miedos e ideales, he contado con la presencia de valiosos hermanos, los cuales han compartido con nosotros no solo sus conocimientos adquiridos sino desde su propia experiencia y testimonio.

por este carisma, donde hablar de esta forma de vida, de nuestra espiritualidad, de Francisco de Asís, es algo enriquecedor pero sobretodo el sentirnos cercanos y fraternos. Cada una de sus enseñanzas será siempre un estímulo para conocer y enamorarnos más de nuestra vocación como Hermanos Menores Capuchinos. Paz y Bien.

Hay en todo esto una mayor satisfacción al lanzarnos a la aventura; a eso que es innito, que nos regala la riqueza del paisaje y del hermano, reconociendo que no hay fronteras para la fraternidad y que solo existen, cuando tenemos miedo a lo innito. Quisiera así describir mi experiencia que hoy comparto con una frase de San Félix de Cantalicio, “O capuchino o nada”. Nada más quiero, pues es una experiencia única, donde disfrutas de la compañía del hermano, alegre, orante, servicial, del que se desgasta y se apasiona por la misión, también del hermano que te interpela y te hace reexionar; solo quiero dar gracias a todos ustedes, hermanos Capuchinos, por su entrega y testimonio que hace que nos apasionemos cada día Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 7

Profesión Temporal “Miguel Fernando López” “En verdad, en verdad te digo: el que no nazca de nuevo no puede ver el Reino de Dios” Jn 3, 3

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on gran alegría les participo lo que ha signicado este camino de Noviciado al estilo Franciscano Capuchino. Las experiencias y sentimientos vivenciados los encuentro condensados en el fragmento del hermoso diálogo de Jesús con Nicodemo, con el que encabezo este compartir. Este momento formativo ha signicado un nacer de nuevo, muriendo a esos elementos que desde mi historia y realidad no permitían que germine y actúe en mí el Reinado de Dios y no me permiten dar una respuesta auténtica y profunda al llamado del Señor, como lo hizo nuestro Padre San Francisco. El elemento que más resalto, es esa gran necesidad de interiorizar mi vida, historia y llamado, descubriendo en mi realidad esa historia de salvación, que Dios ha realizado, y por esta razón he dedicado gran parte de esta etapa a ese encuentro consigo mismo, y hoy puedo decir, ha sido el fundamento para avanzar con rmeza y cambios signicativos en

mi proceso de crecimiento integral. Crecimiento que lo he logrado gracias a cada una de las herramientas brindadas; entre ellas resalto: Ÿ Meditación cotidiana: con ella

m e h e e j e rc i t a d o e n c r e c e r progresivamente en el silencio interior, para comenzar a canalizar mis pensamientos, sentimientos o experiencias, y llegar paso a paso a ese estado de quietud y vacío, en el cual se hace cercano y presente Dios en mi vida. Ÿ Oración personal: en la cual

puedo simplemente estar con Dios, Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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que día a día me acompaña y quiere que comparta todo cuanto soy, siento, pienso y vivo, recibiendo todo como gracia y entregado todo con espíritu de gratuidad.

comenzado a puricar mi imagen de Dios, y he experimentado a Dios, como me lo maniesta Jesús, ese Pa d r e d e i n  n i t a b o n d a d y misericordia, que vive y actúa en mí. Ÿ El acompañamiento

personal: gracias al diálogo con mis formadores he podido tomar mi vida y respuesta vocacional en mis manos, identicado aspectos a trabajar y he realizado un plan de trabajo serio y evaluable, que me ha permitido aprovechar las herramientas ofrecidas en el noviciado. Ÿ D a n z a Te r a p é u t i c a :

Ÿ Vivencia de los sacramentos:

digo vivencia, porque cada Eucaristía se ha convertido en ese compartir cotidiano con Jesús Palabra y Pan de vida, superando la rutinización o ritualismos. Con mi confesión permanente he podido revisar constantemente el camino realizado, viendo en cada desacierto o tropiezo una gran oportunidad para acudir a esa misericordia innita de Dios, que quiere levantarme. Ÿ Experiencia de Dios: por medio

d e l a f o r m a c i ó n , e l acompañamiento y la vivencia he

llamada para nosotros Danza Ruha, ya que reconocemos esa acción del Espíritu de Dios en nuestro cuerpo. De esta forma he descubierto como muy necesario el relacionarme, conocer y escuchar mi cuerpo, con sus sensaciones, permitiéndome identicar y trabajar esos elementos que con su memoria me expresa y en algunos casos clama una respuesta y trabajo concreto. Además, me ha permitido vivenciar y asumir con mayor responsabilidad y alegría mi opción por el celibato y la vida fraterna, capacitándome a vivir mi afectividad y sexualidad con apertura y libertad. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Ÿ Autoformación: la metodología

Ÿ Y como eje central, la vida

formativa me he permitido crecer en ese dinamismo muy necesario de buscar mi formación no solo intelectual sino integral, concientizarme en buscar crecer en sabiduría, es decir adquirir elementos concretos y fundamentales que enriquecen mi vida, mi vocación y la fraternidad.

fraterna: compartida con formadores y hermanos novicios, que me ha hecho identicar y optar con gran alegría y certeza por nuestro carisma franciscano capuchino, compartiendo experiencias profundas y anécdotas inolvidables.

Ÿ Apostolado: con las visitas al hospital para acompañar a los niños del área de pediatría y la visita a las familias más necesitadas de Ta b i o , m e h a p e r m i t i d o comprender el verdadero apostolado franciscano, que se fundamenta en compartir con los demás lo que Dios está haciendo en mi vida.

Deseo seguir avanzado en este hermoso proyecto de vida, y lo hago con la luz del Espíritu del Resucitado y animándome cada día con estas palabras parafraseadas de nuestra Madre Santa Clara, y que han sido mi bitácora en este noviciado y espero lo sean en mi camino como Hermano Menor Capuchino: “Seguro, gozoso y dispuesto recorras la senda de la bienaventuranza” 2CtaCl 13

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 8

El trabajo en la experiencia de san Pablo Miguel Ángel Hernández López

P

ara iniciar esta reexión t o m o n u e s t r a s constituciones en el capítulo V en el numeral 78: “Dios Padre, que todo lo ha hecho con sabiduría y amor, llama a todos a participar en la obra de la creación mediante el trabajo, a través del cual el hombre corresponde al designio primigenio de Dios, alcanza la propia madurez, ayuda al prójimo y coopera en el mejoramiento de la sociedad. Jesucristo, Verbo hecho carne, asumiendo la condición humana experimentó también la fatiga del trabajo, al que conrió una nueva dignidad y lo elevó a instrumento de salvación para todos, tanto trabajando manualmente y aliviando la miseria humana como proclamando el Reino de Dios. El Espíritu, creador y santicador, anima a la Iglesia a anunciar el Evangelio del trabajo y a unir la luz de la Revelación al compromiso de cuantos colaboran en armar el valor auténtico del trabajo y la tutela de la dignidad de la persona. S a n Fr a n c i s c o, s i g u i e n d o a Jesucristo, trabajó con las propias

manos. Declaró su propia voluntad de trabajar, considerando de modo singular el trabajo como una gracia que se ha de acoger y vivir con g r a t i t u d . Po r e l l o e x h o r t ó rmemente a sus hermanos a huir de la ociosidad, que es enemigo del alma, y a trabajar el y devotamente” (Const. 78, 1-4). Por esta razón desde nuestra experiencia como Orden de Hermanos Menores Capuchinos siguiendo el ejemplo de nuestro Señor Jesucristo y de San Francisco, vamos en camino al VIII CPO “la Gracia de Trabajar”, me hace recordar que el Apóstol San Pablo también en muchos pasajes Neo-testamentarios, nos narra su actividad en función al trabajo y a su actividad evangelizadora. (Hch 18, 3; 20, 34; 1Co 4, 12; 1Co 9, 6; Ef 4, 28; 1Ts 4, 11; 2Ts 3, 10.12). Adentrándome en algunos textos puedo decir, que el libro de los Hechos de los Apóstoles (18, 1-3) nos habla del trabajo manual donde Pablo dice: "Que cuando llegó a Corinto enseguida entró como artesano en el taller de Áquila y Priscila" hacia o confeccionaba tiendas, en ultimas todo esto para Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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decir que san Pablo trabajaba con el cuero, seguramente arte que aprendió de su padre, como el Señor Jesús de su padre José el arte de la carpintería. Para san Pablo el trabajo era un medio estupendo para entrar en contacto con la gente sencilla del pueblo y hacerles llegar su mensaje. La Misión de Pablo la hizo desde abajo, no desde el poder y con el amparo de los ricos. Criticó mucho a otros evangelizadores cristianos que se valían de los ricos y vivían a expensas de ellos. Cuando san Pablo escribe a la C o m u n i d a d d e Te s a l ó n i c a y evocando su reciente misión evangélica en la capital de la provincia romana de Macedonia, puede armar que: “no fue una carga para nadie, ya que trabajaba “noche y día”, es decir, desde el amanecer hasta ponerse el sol” (1Ts 2, 9). Realmente realizaba un trabajo duro, como dice el mismo pasaje: “Recuerden, hermanos, nuestro arduo trabajo y nuestro cansancio”. El motivo de la dureza de su trabajo aparece también en (1Co 4, 12): “Nos cansamos trabajando con nuestras manos” y en (2Co 11, 27): “trabajos y fatigas; noches sin dormir, muchas veces; hambre y sed; muchos días sin comer; frío y

desnudez”. San Pablo no eludió el trabajo, escogiendo combinar la acción misionera con el trabajo manual. En la carta a los Corintios aparecen las motivaciones, ya que renunció a que lo mantuvieran para facilitar la aceptación del anuncio del Evangelio, ofrecido gratuitamente y de forma desinteresada. Con orgullo les dice a los Corintios: “Mi norma fue y seguirá siendo no serles gravoso en nada, y tan es verdad que como cristiano, nadie en toda Grecia le quitará esta honra” (2Co 11, 9b-10). El trabajo le sirve a san Pablo para ganarse honradamente la vida, evitando que tengan que mantenerle los demás y liberando así el mensaje de sospechas demasiado fáciles de interés privado. El ideal en que se inspira es el de la autosuciencia, como conesa a los lipenses: “He aprendido a ser autosuciente en toda circunstancia: sé vivir en estrechez y en abundancia; ninguna situación tiene secretos para mí, ni estar harto, ni pasar hambre, ni tener de sobra ni que me falte nada” (Flp 4, 11b-12). En determinadas circunstancias el Apóstol san Pablo aceptó las ayudas económicas con el n de dedicarse a tiempo completo a la Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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evangelización. Varias veces aceptó regalos de la comunidad de los lipenses (Flp 4, 14-16). Pero nunca quiso ser una carga a los destinatarios del mensaje durante la primera predicación y la fundación de la comunidad. San Pablo es tan contundente que llega a decir a los de Tesalónica: “Quien no trabaje, que no coma”. Aplicando el sentido común y teniendo en cuenta el contexto en que lo dice Pablo no es u n a armación universal pues hay m u c h a s personas que no pueden trabajar por razones de salud, edad, circunstancia s... Pablo de Tarso había recibido quejas de la Comunidad de Tesalónica sobre la ociosidad o pereza de algunos de sus miembros que pretendían vivir a costa de las limosnas de otros. Como también dirá san Francisco “hermano Mosca” (Esp. Perf. 24). San Pablo nuca quiso que la ayuda recibida en ciertas ocasiones, se interpretase como una relación de patronazgo y clientela entre las

diferentes Comunidades y él mismo. Por ello se empeña en realzar su independencia y autosuciencia. Siempre quiso ganarse el sustento con su propio trabajo. Y otro tanto hizo en Tesalónica (1Tes 2, 9) y en Corinto (2Co 11, 7; 12, 13); y lo mismo en Filipos, en Éfeso y en Galacia. En n todo este recorrido para decir que la gracia de trabajar no es algo que san Francisco se haya inventado como capricho propio, sino como dejo en el testamento: “ Y y o trabajaba con mis manos, y q u i e r o trabajar; y q u i e r o rmemente que todos los o t r o s hermanos trabajen en trabajo que conviene al decoro. Los que no saben, que aprendan, no por la codicia de recibir el precio del trabajo, sino por el ejemplo y para rechazar la ociosidad. Y cuando no se nos dé el precio del trabajo, recurramos a la mesa del Señor, pidiendo limosna de puerta en puerta”.(Test.20-22). Para nalizar este escrito como conclusión escribo lo que rezan Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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nuestras Constituciones: “El trabajo es el medio fundamental de nuestra subsistencia y de la práctica de la caridad. Por eso cada her mano haga fructicar los talentos recibidos por Dios y, según la condición de la edad y la salud, gaste sin reservas y gozosamente sus energías, teniendo en cuenta las necesidades de la fraternidad y la solidaridad con los pobres, con los cuales debemos compartir gustosos el fruto de nuestro trabajo. El trabajo de cada uno de los hermanos sea expresión de toda la fraternidad y manieste el apoyo mutuo. Por tanto, los hermanos

asuman y desarrollen las actividades después de un adecuado discernimiento comunitario y con la bendición de la obediencia, a n de que el trabajo se realice siempre como mandato de la fraternidad. Los hermanos no se apropien de su trabajo, sino que dedíquense a él abiertos a las necesidades de la fraternidad local, de la circunscripción y de la Orden, y estén siempre dispuestos a la itinerancia”. (Const. 79, 1-4).

Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 9

Pastoral Vocacional

D

urante el transcurso del año, la pastoral juvenil y vocacional ha desarrollado actividades como convivencias, charlas en colegios, semana vacacional en conjunto con la CRC Antioquia, participación en el tau tour con las hermanas franciscanas misioneras de María Auxiliadora etc... Además de los e n c u e n t ro s c o n l o s j ó v e n e s aspirantes en la fraternidad. De antemano agradecemos a todos los hermanos que nos acogieron en las diferentes fraternidades donde estuvimos durante este periodo de trabajo en la pastoral vocacional, la fraternidad de la Divina Pastora en Riohacha, la fraternidad de las tres a v e m a r í a s e n Va l l e d u p a r, l a fraternidad de la Concepción en Bogotá y la fraternidad de la Virgen del Carmen en Barranquilla. CONVIVENCIA DE MAYORES TRANQUILANDIA-TABIO Durante los días 20-25 de junio se realizó una convivencia enfocada en personas que ya tenían estudios profesionales o que estaban cerca a culminarlos con el n de ayudarles en su discernimiento vocacional, participaron personas de Bogotá, santo Tomas (atlántico), y Bello

(Antioquia). Fue un momento fraterno lleno de experiencia franciscana capuchina ya que se tuvo la oportunidad de mostrar lo cotidiano de nuestro estilo de vida, fue un espacio provechoso para los aspirantes que participaron y para

quienes acompañábamos esta experiencia. L a fraternidad encargada de la etapa de la integración nos acogió fraternalmente en cabeza del hermano Juan David Rendón y posteriormente la fraternidad del noviciado donde concluyo el encuentro vocacional. VISITA A FAMILIAS TRABAJO PASTORAL. Uno de los aspectos de mayor importancia dentro del proceso de pastoral vocacional es la visita a las familias de los aspirantes. Este es un elemento que ayuda mucho a Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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acompañar el discernimiento de los procesos, tuvimos la oportunidad de visitar varias familias donde fuimos acogidos cálidamente y se desarrollaron encuentros muy amenos contando con la participación de los padres de familia dando respuesta a todas las inquietudes que naturalmente surgen en el seno de la familia del aspirante. Aprovechando la ocasión También tuvimos la oportunidad de acompañar al hermano Ricardo Cubillos en un día de trabajo pastoral con las rancherías en la guajira, mientras visitábamos a uno de los aspirantes en Barrancas nos topamos algunas fotos de monseñor Libio Fischione.

Bogotá que transcurrieron sin ningún percance, la convivencia tuvo lugar los días 26-29 de junio. El encuentro contó con la participación de jóvenes de Nariño y cauca: la Unión, Pasto, Ipiales y G u a p i , P i e n d a m ó respectivamente. Una experiencia llena de trabajo y vida de oración. CONVIVENCIA ZONA NORTE La convivencia se realizó los días 17-20 de julio en la fraternidad de las tres ave marías en la ciudad de

CON VI VEN CI A ZON A SUR, PASTO Habiendo terminado la experiencia vocacional de los mayores, el equipo de pastoral vocacional viajo a tierras sureñas hacia la ciudad de pasto, fueron 20 horas de viaje desde la ciudad de

Valledupar, los hermanos de la fraternidad nos acogieron con gran espíritu fraterno prestando todos los servicios necesarios para que se diera de la mejor manera la actividad, contamos con la participación de cinco jóvenes, damos gracias Dios por las vocaciones que envía a nuestra orden. CONVIVENCIA ZONA CENTRO Tuvo lugar los días 14-16 de agosto, esta vez las actividades se dieron en Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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l a  n c a Tr a n q u i l a n d i a , n o s acompañó el hermano Guillermo Valencia del pos noviciado, fue una experiencia de acompañamiento y aprendizaje que nos ayuda a seguir acompañando a estos jóvenes que aspiran vivir nuestra vida de Hermanos Menores Capuchinos.

llevar el evangelio a diversas poblaciones. Y que si además se realiza en frater nidad como corresponde a nuestro estado de hermanos, resulta como un método efectivo para buscar llevar lo auténtico de la propuesta fraterna de Jesús y Francisco. Pues siempre hay hermanos y hermanas que se alegran al tener la oportunidad de poder acercarse a la Eucaristía, al sacramento de la reconciliación, jóvenes que se

MISION VOCACIONAL HUILA La experiencia de misión realizada en campo alegre con la comunidad del barrio conocido como “la invasión”, adscrito a la parroquia d e l D i v i n o a m o r, f u e u n a experiencia muy grata que, a mi parecer, nos permitió a los siete hermanos que participamos del acompañamiento a dicho sector, mediante el trabajo de sensibilización para con el sentido de pertenencia a la parroquia, darnos cuenta lo enriquecedor que resulta el tener la disposición para retomar el sentido de “las misiones populares”, modo en que muchos de nuestros hermanos que ya nos han precedido, se disponían a

inquietan ante lo novedoso de los frailes que nunca antes habían visto. Y con apremio, en todos ellos, situaciones y vivencias que esperan a la manera de Jesús alguien pueda escuchar con respeto y el sentido de la fe. Y nalmente una vez más constatar que siempre y en todo lugar hay algo por hacer si nos disponemos para ello. Hno. Juan Manuel Mera Duque Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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¡SALGAN A LAS CALLES…! Salí a las calles de Medellín con guitarra en mano, me esperaban dos compañeros de clase que pertenecen a los eudistas, nos preparamos para hacer pastoral vocacional con la música en medo del bullicio de las calles, allí solo con el sonido de los instrumentos que dejaban sus melodías navegar por el aire dejamos pasar las horas interpretando algunas canciones, las personas se acercaba a preguntar y allí aprovechaba para presentarnos y presentar a la Iglesia y la Orden a la que pertenecemos. Para muchos ver un fraile es algo nuevo y verlo con guitarra en mano por las calles aún más, gracias al Señor Jesús pudimos hacer este estilo de propaganda vocacional en la ciudad de Medellín. SEMANA VOCACIONAL En conjunto con la CRC seccional Medellín en su comité de pastoral vocacional al que pertenecemos los capuchinos, nació la propuesta de hacer una semana vocacional por algunos colegios de Medellín, se

manejaron temas como testimonios vocacionales, preguntas de parte de los estudiantes y una exposición muy juvenil sobre el seguir a Jesús, sembramos la semilla vocacional de la vida consagrada en estos jóvenes. L os hermanos de la fraternidad Juan Duns Escoto a

quienes el equipo de pastoral vocacional agradecemos profundamente, colaboraron fuertemente en la participación de la semana, turnándonos en binas para abarcar todos los colegios en donde se desarrolló la actividad. VISITAS A LOS PUEBLOS DE ANTIOQUIA Esta es una actividad en la que participamos comunidades franciscanas de varias ramas, algunas religiosas y los frailes de los conventuales, viajamos a los pueblos de Antioquia participando en las eucaristías y ofreciendo al nal de ellas un stand vocacional presentando las distintas Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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comunidades y hablando con las personas que se acerquen. Es una experiencia fraterna muy enriquecedora a l p o d e r compartir con o t r a s comunidades franciscanas en su mayoría, el c a r i s m a capuchino dentro de la iglesia y su quehacer.

hermanas en diferentes ciudades de Colombia. Actividad que contenía espacios de alabanza rodeado de una profunda experiencia franciscana con la Tau que representaba la cruz de Cristo, pasando luego por un momento intenso de adoración eucarística en donde el sacerdote que acompañaba la actividad el padre Janers Díaz de la diócesis de Girardot, pasaba con el santísimo llevándolo a cada estudiante, esperamos que esta actividad haya despertado la inquietud vocacional en muchos jóvenes apara que se hagan participes esta experiencia de vida al estilo de francisco de Asís. El Tau tour se vivió durante los días mayo 21,22 y 29 donde el Hermano Roberto Carlos Delgado participo en Cundinamarca. Los días 8 y 9 de mayo en la Guajira participando el equipo de pastoral vocacional y del 11 al 19 de agosto en el departamento de Bolívar contando con la participación de los hermanos Hernán Darío Maldonado y Emanuel Cubides.

TAU TOUR Equipo de pastoral vocacional Esta es una experiencia propuesta por las Hermanas Franciscanas Misioneras de María Auxiliadora quienes nos invitaron a hacer parte de esta experiencia vocacional. La actividad se realizó en los colegios de las Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Articulo 10

Continuación…

El Perfil del Hermano Menor Capuchino Análisis Hermenéutico - Crítico de los CPO's Dissertatio ad Licentiam Hno. Ricardo Fernando Insuasty Torres

1.1.1. MATEO DE BASCIO Muchos estudiosos están de acuerdo en no considerar a Mateo de Bascio (+1556) como padre de la reforma capuchina. Giuseppe Abate habla de inspiración y fundación. La reforma capuchina habría sido inspirada por Dios y por san Francisco. Ahora el problema sería saber quién recibió y puso por obra tal inspiración. Ciertamente no fue Mateo de 1 Bascio , que no tuvo nunca el propósito de fundar la congregación capuchina. Al abandonar la familia observante no intentó crear una reforma franciscana. Sólo quería vivir más de cerca y auténticamente la regla y el testamento legados por Francisco de Asís. Los cronistas del tiempo hablan de su constante aspiración por conformarse con san Francisco, de una insistente búsqueda de la identidad del verdadero hermano menor. En 1525 tuvo una visión en la que el mismo Francisco le conrmó en su actitud, y enterado de que el hábito del Seráco Padre era áspero y con capucho puntiagudo, lo adoptó sin más. Es así como Mateo de Bascio será el iniciador ocasional de la reforma capuchina. Este fraile, aparece ante la gente con “hábito estrecho y capucho agudo, 2 descalzo, con una cruz en la mano” . Su idealismo franciscano, tan radicalmente concreto, queda como un signo y como un don, no sólo para los capuchinos, sino para todos los religiosos que tratan de vivir radicalmente el evangelio de Cristo. Su popularidad es fruto de una personalidad carismática. Los hermanos Tenaglia se vieron impactados sin duda por su radicalismo cautivador. La reforma capuchina es en parte fruto de aquella personalidad carismática3. 1 Según Bernardino de Colpetrazzo, el padre de la pobre congregación de los capuchinos no es, ni Bernardino Ochino, ni Ludovico de Fossombrone, sino fray Mateo por el hecho de haber retomado el hábito que llevó san Francisco y vivir predicando el Evangelio en la verdadera observancia de la Regla. Cfr. BERNARDINUS A COLPETRAZZO, Historia Ordinis Fratrum Minorum Capuccinorum (1525-1593), I: Praecipui nascentis Ordinis eventus, in lucem editus a Melchiore a Pobladura (Monumenta Historica Ordinis Minorum Capuccinorum, 2), Romae 1941, p. 14. 2 BERNARDINUS A COLPETRAZZO, Historia Ordinis Fratrum Minorum Capuccinorum, I, p. 26. 3 Cfr. J. RODRÍGUEZ, La identidad capuchina, en Estudios Franciscanos, 406 (1993) p. 204. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Dotado como estaba de un temperamento tal que no existía para él obstáculo que no se pudiese o debiese superar, no se contentó con la propuesta de los pontíces, que, aliviando la observancia franciscana, proponían una vía media, es decir, aquella vía que busca mantener lejos el integralismo de los espirituales franciscanos y el progresismo de los conventuales. Como podemos imaginarnos, para una personalidad como la de Mateo, inamovible en sus aspiraciones y animado de la constante aspiración de conformarse con Francisco, no podía contentarse con observar sólo la regla de los frailes menores y menos aún con los alivios introducidos por los pontíces4. Además podemos decir, según los testimonios de Victoria Colonna, marquesa de Pescara, y según las relaciones de Mario Fabiani, de Mercato Saraceno y Bernardino de Colpetrazzo, de que Mateo era un hombre bueno, un verdadero siervo de Cristo, una persona santa, que fue ciertamente apreciado como santo. La característica más mencionada por los cronistas e historiadores es su pasión por la predicación independiente e itinerante. Éste fue probablemente el motivo por el cual Mateo dejó la 5 orden para poder predicar en libertad . Se sabe que su labor de predicador fue vasta y fecunda, abarcando un gran número de ciudades donde difundió la Palabra de Dios. Con tono amenazante y haciéndoles ver la posibilidad del inerno, provocaba terror en los que trasgrediendo los diez mandamientos ofendían a Dios. Así se ganó el título de “vengador de las penas infernales”. Su predicación insistía sobre todo en la observancia de los diez mandamientos, la práctica de las virtudes cristianas y la fuga de los vicios opuestos. Su acción apostólica no se basaba sólo en el anuncio de la Palabra de Dios, sino que también se interesaba por dar una ayuda concreta y efectiva a las clases más pobres y más necesitadas y, con particular preferencia, a los enfermos. Caterina Cybo admiró mucho la caridad con que sirvió a los enfermos durante la peste de 1523. Por otra parte, participó en la guerra antiprotestante en Alemania en los años 1546-1547 mediante obras de caridad según su posibilidad, confesando y confortando y 6 sirviendo a los heridos, animando y pacicando a los sanos . 4 Cfr. C. URBANELLI, Matteo da Bascio e l'Ordine dei frati cappuccini, Ancona, 1982, p. 11-27. 5 Cfr. G. ABATE, Fra Matteo da Bascio e gli inizi dell'ordine cappuccino, en Collectanea franciscana, 30 (1960) p. 31-54. 6 Cfr. URBANELLI, Matteo da Bascio e l'Ordine dei frati cappuccini, p. 21-25. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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1.1.2. LUDOVICO Y RAFAEL DE FOSOMBRONE, PERFIL PERSONAL Y ESPIRITUAL Los hermanos Ludovico y Rafael pertenecían a la familia de los condes Tenaglia, una de las primeras de la ciudad de Fossombrone, oriunda del castillo de Primicilio, pero que desde el inicio se había establecido en la ciudad7. Ludovico habría soportado la guerra desatada por la conquista del estado de Urbino en junio de 1516. Es de suponer que las tragedias, dilapidaciones y abusos de toda clase inuyeran en el ánimo del joven Ludovico, que contaba ya con 20 años, y le provocara una profunda crisis. La misma vida de corte con sus fatuidades, intrigas y rivalidades dejó de serle atractiva. Lenta y silenciosamente se hizo camino en su ánimo un vivo deseo de pasar – a semejanza otrora de Francisco de Asís - al servicio de un Patrón que no lo habría de engañar ni desilusionar. Temperamento dinámico y capaz de resoluciones heroicas, no debió interponer demoras entre el propósito de entrar en una orden religiosa y su actuación. Es de suponer, en base a los eventos posteriores, que su conducta en el claustro se caracterizara por el constante deseo de llevar una vida austera y retirada, en plena conformidad con el seráco Padre. Pero la Observancia de aquel tiempo le mostró un aspecto diverso de lo por él anhelado: en tal situación, era fácil que las primeras desilusiones se hicieran presentes en su ánimo. Es más, con un espíritu rigurosamente racional, creía que su deber era tender a la observancia del ideal franciscano sin compromisos ni acomodamientos sugeridos por la prudencia humana8. Seguramente que dentro de la observancia, en los tiempos del noviciado, había recibido alguna inuencia especial en su formaron espiritual, especialmente del padre Giovanni Righi, futuro beato y con tendencias rigoristas. El abandono de la orden se habría desatado al encontrar que el programa de vida perseguido por la observancia, no era conforme con las expectativas que él llevaba. No encontró en la vida de la fraternidad aquel tono de vida espiritual que se había formado. Veía cómo la pureza de los ideales originarios del franciscanismo y el peso del fervor inicial se habían debilitado. 7 C. URBANELLI, Storia dei cappuccini delle Marche, I, Origini della riforma cappuccina, Ancona, 1978, p. 187. 8 Cfr. URBANELLI, Storia dei cappuccini delle Marche, I, p. 190-194. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Otro evento importante que pudo inuir sobre su formación a la vida franciscana fueron los movimientos contestatarios que surgieron en los años siguientes a la promulgación de la Ite vos. Según cuanto han narrado los cronistas capuchinos, él habría pedido muchas veces el permiso para poder vivir en un pequeño convento solitario en Catania con algunos frailes animados de los mismos deseos de llevar una vida según el programa propuesto por san Francisco de Asís en su forma integral. Por falta de documentación no se puede asegurar que Ludovico haya decidido por iniciativa propia dar vida a una nueva reforma franciscana. Sin embargo, Calisto Urbanelli dice que probablemente en el paso por el eremitorio de las Grutas, un eremita camaldulense, Girolamo de Sessa, le habría hecho la sugerencia de erigir una nueva familia llamándola 'Frailes Menores de la Vida Eremítica', bajo la regla de los hermanos menores. Empujado después por sus compañeros, que anhelaban vivir una vida conforme a la de Francisco y de la primera fraternidad, decide dar vida a una nueva reforma. Ahora debía sortear varias dicultades para llevar a cabo su propósito. La Ite vos disponía que para iniciar una nueva reforma se debía obtener el permiso del Ministro general, en este caso Juan de Fano, el cual era contrario a estas iniciativas. Esto llevó a Ludovico a pedir al ministro provincial observante de las Marcas el permiso para pasar a los conventuales, convencido que éste le daría cuanto deseaba. Paolo de san 9 Severino , menos drástico que Juan de Fano, dejó a los hermanos Tenaglia seguir en sus propósitos. Una vez con los conventuales, pudo pedir a la Curia romana el permiso de erigir una nueva reforma franciscana. A este propósito se le une la duquesa de Camerino, Caterina Cybo, dada la dicultad de conseguir del Papa lo que se deseaba. Ludovico se dirige a Viterbo en compañía de la duquesa llevando el así llamado Libellus supplex, en el cual formulaba el deseo de poder dedicarse a la contemplación en lugares solitarios, lejanos del tumulto de la ciudad; de llevar el hábito que había asumido y la barba, y de poder recibir a aquellos que desearan seguir los ideales franciscanos de la primera fraternidad, fueran clérigos o laicos, y de poder elegir el propio superior. Sería necesaria, sin embargo, una segunda redacción del 9 Paolo de san Severino fue provincial de los observantes de las Marcas después de Juan de Fano. Cfr. C. URBANELLI, Storia dei cappuccini delle Marche, I, p. 232. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Libellus supplex por falta de la aprobación del cardenal protector de los menores. Esto le da la oportunidad de hacer algunos cambios: en vez de pedir el permiso de recibir religiosos de cualquier orden, pide le sean concedidos los mismos privilegios de los frailes menores y camaldulenses que gozaban de este derecho. Después de la aprobación de la nueva congregación, el padre Ludovico, ayudado de sus seguidores, se dedicó a la redacción de las ordenaciones capitulares, como las conocemos hoy: un 'modus vivendi' modelado sobre la vida que llevaba la primera fraternidad franciscana. Después de la renuncia de Mateo de Bascio como vicario general, Ludovico gobernaría la orden hasta el capítulo de santa Eufemia en 1536, en el cual fue elegido vicario general de la orden Bernardino de Asti. El padre Ludovico se había opuesto a la realización de este capítulo. En este momento se estaba delineando en la joven congregación una divergencia sobre el modo práctico de vivir el ideal franciscano. El padre Tenaglia quería que el capuchino siguiera el programa de vida propuesto y vivido por Francisco y sus primeros seguidores. Se repetía la divergencia entre Francisco y los doctos de aquel momento. Sin embargo, las divergencias no eran insuperables. El padre Ludovico sólo quería mantener el primado de 10 la contemplación sin dejar el apostolado . Las cosas no iban a resultar bien para el Padre Tenaglia, quien, desprovisto de todo cargo, abandonó santa Eufemia seguido de varios de 11 sus hermanos más eles , presintiendo la desaprobación de su obra. Por tanto rechazó la validez del capítulo y, en consecuencia, la obligación de prestar obediencia a los nuevos superiores12. Los verdaderos motivos de la partida de Ludovico se confunden entre la soberbia, la ambición personal, según la opinión de Mercato Saraceno, y el deseo de mantener el mando con el propósito de guiar a la congregación por la verdadera y perfecta observancia de la Regla y por miedo a que los nuevos superiores, por su incapacidad de defender la congregación, dañen los planes que lo habían llevado a la creación de la reforma, según Bernardino de Colpetrazzo13. 10 Para todas estas consideraciones se vea C. URBANELLI, Ludovico Tenaglia da Fossombrone, en Ludovico da Fossombone e l'Ordine dei Cappuccini, Roma, 1994, p. 113-135. 11 Cfr. BERNARDINUS A COLPETRAZZO, Historia Ordinis Fratrum Minorum Capuccinorum, I, 395-396. 12 URBANELLI, Storia dei cappuccini delle Marche, I, p. 339. 13 Cfr. M. D'ALATRI, Ludovico Tenaglia nel capitolo 1535/1536 en Ludovico da Fossombrone e l'Ordine dei cappuccini, p. 227236. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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1.1.3. RAFAEL TENAGLIA: IMAGEN DEL HERMANO LAICO Entre los hermanos Tenaglia es Ludovico el que se lleva gran parte de los reconocimientos dentro de los inicios de la Orden. No obstante, Rafael tiene y desarrolla un papel muy importante en los comienzos de la reforma capuchina. Lejos de ser un fraile ingenuo e inocuo, Rafael estaba revestido de iniciativa y de autonomía, pues era él quien más deseaba reformarse en comparación con Ludovico. Por otra parte, después de la fuga de éste, era él quien procuraba el sostenimiento de la fraternidad pidiendo la ayuda a los parientes. Rafael es ciertamente la gura sumisa y discreta del fraile laico, pero consciente y plenamente partícipe en la vida común. Ha elegido autónomamente la vida franciscana renovada, su nombre aparece siempre en los documentas ponticios asociado al de su hermano Ludovico. Aunque muchos autores niegan a fray Rafael la 14 cultura y la iniciativa, se le reconoce la santidad de vida. Colpetrazzo lo llama “Siervo de Dios” y añade: “No vivió mucho después que se amplió la 15 congregación, pero murió lleno de méritos y con mucha santidad .” Tres serían los elementos que individualizan y entregan a la historia la gura de Fray Rafael: haber compartido con Ludovico los acontecimientos dolorosos y felices. Según Estanislao Santachiara, Ludovico fue sostenido en su lucha por la solidaridad humilde y generosa del hermano Rafael16. El haber sido, junto con su hermano, el único destinatario de la bula Religionis Zelus, lo convierte, en el plano jurídico, promotor y responsable del movimiento. Haber personicado el carisma del hermano laico en los inicios de la reforma con especícas connotaciones, ésta será, según Giuseppe Santarelli, la nota más signicativa. El hecho de que la bula Religionis Zelus haya sido dirigida a sólo dos frailes, contrario a lo acostumbrado, representados, además con igual medida siendo Ludovico sacerdote y Rafael Laico, marcará una de las características propias de la reforma capuchina: la igualdad entre frailes sacerdotes y frailes laicos, con los mismos derechos de acceder a los ocios.

14 Urbanelli es de la misma opinión de Londei, cuando escribe, que Rafael, no diferente de Luvico “recibió una cuidadosa instrucción” como convenía al rango social de su familia. G. SANTARELLI, Rafaele Tenaglia da Fossombrone, en Ludovico da Fossombone e l'Ordine dei cappuccini. p. 261. 15 Cfr. BERNARDINUS A COLPETRAZZO, Historia Ordinis Fratrum Minorum Capuccinorum, I, 153-155. 16 Cfr. S. SANTACHIARA, La bolla “Religionis zelus”, Ancona, 1979, p. 268. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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La gura de Rafael asume el más especíco signicado en este contexto del carisma laical capuchino. Él fue el primer fraile laico de la reforma, de la cual encarnó también algunas características, como el empeño contemplativo, la humildad, el espíritu de sacricio, el servicio de la caridad en la asistencia a los apestados. Recordemos que la peste invadió a Camerino en 1527, donde se lo vio sirviendo y atendiendo generosamente a los enfermos, hasta el punto de asombrar a la Duquesa Cybo17.

17 Cfr. G. SANTARELLI, Raffaele Tenaglia da Fossombrone, primo frate laico cappuccino, en Ludovico da Fossombrone e l'Ordine dei Cappuccini, a cura di V. Criscuolo, Roma, 1994, p. 237-270. Orden de Hermanos Menores Capuchinos

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Orden de Hermanos Menores Capuchinos Provincia Virgen MarĂ­a Madre del Buen Pastor, Colombia.

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