Issuu on Google+

EL AUXILIAR PSIQUIÁTRICO EN LA REFORMA DE LA ASISTENCIA PSIQUIÁTRICA

La evolución del colectivo de auxiliar psiquiátricos ha sido muy ligado en el últimos años a la misma evolución de la reforma de la asistencia psiquiátrica. Nos organizamos como colectivo en 1976, el mismo año en que por primera vez en muchos años se hacía un Plan de Asistencia Psiquiátrica en Cataluña por las cuatro Diputaciones. Ha sido un largo camino el que hemos recorrido, ahora al pensar que ya estamos a un paso de que las cosas vuelvan donde tenían que haber sido siempre, si miramos atrás *lo vemos todo con un poco de tristeza, ha compensado tanto esfuerzo? Como colectivo estamos satisfechos de la tarea que hemos realizado, pero no tanto de cómo se ha traído todo el proceso de reforma. El Plan de 1975 empezó a ponerse en funcionamiento en dos fases, la primera inmediatamente pero sólo por el que hacía referencia a las distribuciones geográficas, pero todo el aspecto conceptual y en especial de creación de recursos quedó en el papel, a excepción de tres ambulatorios que se abrieron en 1980.


Le siguió el Plan de Asistencia Psiquiátrica de la Diputación de Barcelona de julio de 1981, este vendía a romper los esquemas anteriores para avanzar verso la psiquiatría comunitaria. En este Plan, la figura del auxiliar psiquiátrico era tenida en cuenta, hasta el punto de defender la existencia de un espacio de formación, la Escuela Emili Mira y López. En el despliegue de la asistencia, el auxiliar psiquiátrico era tenido en cuenta en todos los niveles asistenciales. la practica se tuvo en cuenta en muy pocos Centro de Asistencia Primaria en Salud Mental de la provincia de Barcelona. La segunda fase de este plan se vio en la necesidad de echar atrás el programa de formación por auxiliares psiquiátricos bajando el nivel de los estudios a la vegada que vemos como nuestros compañeros iban desapareciendo poco a poco de la asistencia primaria, ya ni siquiera era tenido en cuenta en las practicas de los estudiantes. Pero esto sólo ha afectado al desarrollo de la reforma que ha llevado a cabo la Diputación de Barcelona. En Tarragona y en Girona los auxiliares psiquiátricos participan en todos los niveles asistenciales. La Diputación de Barcelona cuenta con la Escuela Emili Mira y López por auxiliares psiquiátricos con un buen nivel docente, pero estos profesionales no fueron tenidos en cuenta en ningún proyecto asistencial, la escuela ni tanto sólo ha servido para formar a los propios auxiliares psiquiátricos de la misma Diputación. Se a decir que como auxiliares psiquiátricos habíamos dado todo nuestro esfuerzo por que la reforma de la asistencia psiquiátrica llegas a buen puerto y a medio camino se nos tiraba del barco y sin salvavidas. La Diputación de Barcelona organizó unas Jornadas para la Organización de la Asistencia Psiquiátrica en noviembre de 1985, sin que el nuestro colectivo fuera *invitado a tomar parte en la preparación de las mesas de ponencias. Y no sabemos si por el centralismo que juega Barcelona, pero también‚*á tenemos que decir que la Consejería de Sanidad creó un Consejo Asesor en octubre de 1983 y horas de ahora todavía no hay ningún auxiliar psiquiátrico en él, a pesar de que en numerosas ocasiones nos hemos dirigido al Consejero para que corregir esta anomalía. Según los datos de la Oficina Técnica de la Comisión Mixta de Planificación de la Asistencia Psiquiátrica Generalitat- Diputaciones, los auxiliares psiquiátricos somos el 65 % del personal que trabaja en asistencia psiquiátrica, en cambio cuánto se habla de reforma se nos margina.


Cuánto se procedió al desahuciando del Instituto Mental a los auxiliares psiquiátricos se nos confía la tarea de la reinversión, pero era tanto sólo porque no sabían que hacer con los auxiliares psiquiátricos del Instituto Mental, pues integrarlos al Hospital de Santo Pau podía traer muchos problemas. Con el *entregamiento de la asistencia psiquiátrica a la red sanitaria general, querrá decir que los agudos psiquiátricos tendrán que ingresar en los hospitales generales, ya conocemos la experiencia por los compañeros de Andalucía, se a decir que también se nos marginará de la asistencia a agudos. Si examinamos los diferentes proyectos de la Diputación de Barcelona por el futuro de la asistencia psiquiátrica veremos que en ellos tampoco salimos mucho muy parados. Se tiene que *tecnifica la asistencia, y así estamos de acuerdo pero no se el mismo hinchar las plantillas de los hospitales por arriba con gran cantidad de titulados universitarios que los dotar de herramientas técnicas a los actuales auxiliares psiquiátricos. Mientras elegimos la primera medida veremos que la reforma de la asistencia se encarece, mientras que con la segunda opción se cuenta el coste. En este momentos los C.A.P. en S.M. del cinturón industrial de Barcelona están saturados, cuánto un usuario pide hora esta puede tarde hasta dos meses, no se hacen visitas domiciliarías, cuánto en los proyectos originales estas tareas de *filtraje y las visitas domiciliarías entraban dentro del perfil del auxiliar psiquiátrico.

7º CONGRESO NACIONAL DE AUXILIARES PSIQUIATRICOS CORDOBA FEBRERO 85


EL AUXILIAR PSIQUIATRICO Y LA REFORMA DE LA ASISTENCIA PSIQUIATRICA COORDINADORA DE AUXILIARES PSIQUIATRICOS DE CATALUÑA EL AUXILIAR PSIQUIATRICO Y LA REFORMA DE LA ASISTENCIAPSIQUIATRICA I.- SITUACION GLOBAL DEL AUXILIAR PSIQUIATRICO A NIVEL DEL ESTADO ESPAÑOL. De todos son conocidas las reivindicaciones que desde hace más de diez años venimos realizando los Auxiliares Psiquiátricos, en cada uno de los encuentros realizados. Una reivindicación básica desde un principio es la NECESIDAD DE UNA FORMACION RECONOCIDA, acompañada de una calificación del nivel profesional. Hasta el momento presente mucho se ha trabajado, aunque a decir verdad pocos son los resultados obtenidos. En bastantes centros existen Comisiones de Docencia, donde se imparten cursos de formación permanente, ello ha contribuido a elevar el nivel de este colectivo profesional. Esta formación, sin embargo, no ha obtenido ningún tipo de reconocimiento oficial. Al mismo tiempo es cierto que el nivel cultural no es demasiado elevado. En algunos centros es debido a la política de contratación hecha por los responsables. Pero a pesar de esta situación, este personal, sin titulación, desde épocas remotas, ha venido desempeñando tareas asistenciales calificadas, tanto en los hospitales como en la comunidad. Con solo volver la vista atrás, veremos quién llevaba el peso de la asistencia hasta hace muy poco. Y aún en determinados centros la situación no ha cambiado. El origen de la Coordinadora de Auxiliares Psiquiátricos, coincide con los primeros movimientos por intentar cambiar la asistencia psiquiátrica en nuestro país. El largo proceso de los distintos movimientos que han existido han creado la necesidad a la Administración de reformar la asistencia psiquiátrica. Estos proyectos de reforma, aunque no son homogéneos, todos coinciden en un punto: la necesidad de un personal auxiliar calificado. Esta necesidad plantea varios tipos de problemas: 1º.-) Nada se podrá reformar, si primero no se forma el personal necesario. 2º.-) Si no se facilita el acceso a la calificación a los actuales auxiliares psiquiátricos, pueden peligrar numerosos puestos de trabajo. 3º.-) El papel del Auxiliar Psiquiátrico apenas se contempla en los distintos planes de reforma de la asistencia.


4º.-) La filosofía de la mayoría de estos Planes tiende a reducir el número de camas en los hospitales psiquiátricos, dedicando mayor énfasis a la asistencia extra hospitalaria. ¿Esta reducción de camas conllevara una reducción de personal? Tenemos conocimiento de que en bastantes centros no se cubren las plazas vacantes como consecuencia de esta filosofía. Si no se nos contempla en la asistencia extra hospitalaria, por no estar calificados. ¿Qué pasara con nosotros?. II.- SITUACIÓN EN CATALUÑA. La Coordinadora ha mantenido las reivindicaciones que contribuyeron a su nacimiento. Tras arduo trabajo estas han cristalizado últimamente en: 1º.-) La inclusión de estudios de asistencia psiquiátrica dentro de la formación profesional de segundo grado. Por medio de una Orden de la Consejería de Enseñanza de la Generalidad de Cataluña, publicada el día 5 de junio de 1983, se incluía con el título de Técnico Especialista en Asistencia Psiquiátrica los estudios de Formación Profesional de segundo grado, rama sanitaria, con carácter experimental en régimen de enseñanza especializada. 2º.-) En virtud de esta orden se creo en septiembre de 1983 la Escuela de Técnicos Especialistas en Asistencia Psiquiátrica "Emilio Mira", por parte de la Diputación de Barcelona, después de tres años de negociación con la Coordinadora. 3º.-) Desde el mes de mayo de 1984, aprovechando el marco de la Escuela T.E.A.P. "Emilio Mira", se reúnen las distintas Comisiones de Docencia de los centros. En este contexto y suscrita por las Comisiones de Docencia, se dirigió en el mes de junio de 1984, una carta al Secretario de la Comisión Ministerial para la Reforma de la Asistencia Psiquiátrica, dependiente del Ministerio de Sanidad y Consumo. En dicha carta se Solicitaba se estudiara la forma de facilitar el acceso a la formación profesional de segundo grado, para lo que se consideraba imprescindible la experiencia laboral de los auxiliares psiquiátricos, como un nivel de formación profesional de Primer Grado. Su contestación fue el silencio administrativo , aunque tenemos constancia de que las altas esferas discutieron el tema. Prueba de ello es el documento, (que figura como anexo) de la Secretaria de dicha Comisión bajo el Titulo: “Notas al proyecto de reordenación de toda la rama sanitaria de formación profesional de segundo grado propuesto por la Generalidad de Cataluña”. En él se dice:


“La profesión de Auxiliar de Enfermería Psiquiátrico podría contemplarse a nivel general como Formación profesional de primer grado, diferente del Auxiliar de Enfermería, con un tiempo de formación de dos años, pudiendo ser el primer año con material similar al del Auxiliar de Enfermería y el segundo especifico para el trabajo psiquiátrico, o incluso con un Plan de Estudios propio, pudiendo utilizarse como base el de Técnico Auxiliar Psiquiátrico para su definitiva elaboración a partir de dichos programas. En este caso, el auxiliar psiquiátrico no podría trabajar como Auxiliar de Clínica”. El proyecto del Ministerio se refiere a la Orden 907 de 27 de noviembre de 1982, que fue publicada en el B.O.E. el 11 de enero de 1983. En dicha Orden se contempla la especialidad de Técnico Auxiliar Psiquiátrico, dentro de los estudios de Formación Profesional de primer grado. Estos estudios surgieron a petición de los compañeros del Hospital Psiquiátrico de Miraflores de Sevilla, planteándose en plan experimental. El carácter experimental en formación profesional, significa que el temario de estos estudios puede modificarse, en un período de tiempo de cinco años, en que pierde su carácter experimental. Así mediante este procedimiento se daba un carácter amplio al programa. Con los nuevos planes de educación, la formación profesional de primer grado desaparece en un plazo de tres años. Con lo cual los estudios regulados en la anterior Orden desaparecerán. En discursos recientes, el Ministro de Sanidad ha declarado que la asistencia psiquiátrica será en breve plazo incluida dentro de las prestaciones de la Seguridad Social. Como contrapunto a las declaraciones del Ministro ha aparecido recientemente en el B.O.E. una Orden de su Ministerio, con fecha de 11 de diciembre de 1984, por la que se modifica el Estatuto de Personal Auxiliar Sanitario titulado y Auxiliar de Clínica de la Seguridad Social, incluyendo a los Técnicos Especialistas de Formación Profesional de segundo grado de la rama sanitaria no citando a los Técnicos Especialistas en Asistencia Psiquiátrica. Con esta Orden no solo nos quedamos sin la Formación Profesional de primer grado sino que todo induce a pensar que también sin la de segundo grado. Si la asistencia psiquiátrica va a ser incluida en la Seguridad Social un gesto de buena voluntad, hubiera sido el no marginar a los Auxiliares Psiquiátricos. Las distintas especialidades de la formación profesional de segundo grado autorizadas por la Generalidad de Cataluña han sido homologadas por el Gobierno de la Nación con la excepción de la asistencia psiquiátrica.


Así pues, nuestro gozo en un pozo, después del ir y venir por los despachos de la Administración, volvemos a estar como al principio. ¿Cuál va a ser nuestro futuro?. III.- ALTERNATIVAS 1º.- Que los planes de reforma contemplen el papel del auxiliar psiquiátrico tanto en el ámbito hospitalario como comunitario. 2º.- Negociar el nivel de acceso de los actuales auxiliares psiquiátricos al nivel de formación que estos planes de reforma marquen. 3º.- Como base para una negociación, creemos que el marco apropiado podría ser la parte tecnológica expuesta en la orden de 27 de noviembre de 1982. 4º.- Hasta el presente, las negociaciones nos han servido para bien poco, nada nos induce a pensar, que esta vez va a ser distinta. por ello, es necesario cambiar nuestra postura, es preciso romper con nuestra pasividad. Toda negociación debemos acompañarla con medidas de presión. 5º.- La creación de comisiones en cada unos de los centros que se coordinen entre si para garantizar las actuaciones de presión que en cada momento sean necesarias y ante quien competa. Febrero, 1985


El Aux psq en la Reforma de la Asistencia Psiquiátrica 1981