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Sue単os de Papel


Introducción: “A veces el amor lo puede cambiar todo, junto con la pasión son dos sentimientos que no elegimos pero que naturalmente nos arrastran y no podemos evitar. Cuando se está enamorado...todo se llena de magia, de mariposas que revolotean por tu estomago, todo cambia... ese deseo de querer darlo todo y sin embargo... no recibir nada a cambio...” Todo eso me ha pasado a mí, me enamoré, lo acepto. Y eso fue lo peor que me pudo pasar en la vida. Por culpa de ese amor, estoy como estoy, al recordarlo... los ojos se me llenan de lágrimas y me dan ganas de acabar con mi vida, intentarlo una vez más y conseguir que sea la última.


Uno Me encuentro como todas las mañanas en mi habitación, a oscuras como es habitual en mi, en las mismas cuatro paredes que llevo encerrada desde hace exactamente 3 años y 11 meses. Desde aquel día, desde aquel dichoso día, nada ha vuelto a ser igual... mi contacto con el mundo exterior desapareció, lo único que me mantiene informada es la TV y los periódicos. Me fijo en la hora, son las 10.30, debe de estar a llegar mi querida amiga Thayssa. -Pum Pum- suena la puerta -Adelante- suelto al escuchar sonar la puerta -Hola Señorita Abi, buenos días, ¿como ha amanecido hoy?- me dice Thayssa -Muy bien, gracias Thayssa lleva la bandeja con mi almuerzo, me lo deja a duras penas en la cama ya que no consigue ver mucho por culpa de la oscuridad pero aún así puedo ver que está tan guapa como todas las mañanas, lleva su uniforme de criada que mi madre ordena a todas las empleadas, debe de tener unos 45 como mucho y es colombiana, la pobre no debe de tener papeles por eso mi madre la trata como la trata... -Bueno señorita, le voy a abrir las cortinas para que entre un poco de luz en esta habitación -No, por favor, no la abra, si la abre tendré que ver a esa cosa -Pero señorita, ya lleva 3 largos años con ella, debe de estar acostumbrada a verla -Lo sé, pero cada vez que la veo... me traen recuerdos, Malos Recuerdos -Pero su madre me ha ordenado que aire un poco el cuarto... -Por favor Thayssa no abra las cortinas, prefiero estar en la oscuridad sola Thayssa al escuchar mi voz triste, se da por vencida y abandona la habitación: -Adiós señorita -Adiós Thayssa Se fue, cerró la puerta y me volvió a dejar sola en mi mundo, en mi habitación. Presiono el botón de la lámpara de la mesilla que es muy poco luminosa pero gracias a eso consigo ver el almuerzo, lo único que quiero ver de mi habitación. Empiezo por el croissant y al terminarlo me dispongo a beber mi café cuando me doy de cuenta de que Thayssa se ha vuelto a olvidar el azúcar!! Estiro la mano y pulso un botón que se encuentra encima de mi cama y que sirve para avisar a mis “criados” de que necesito algo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Pobre señorita, tan joven y lleva casi 4 años encerrada en su habitación, no se lo merece. Me acerco a uno de los cuadros que se encuentra en la mesita del pasillo, lo cojo y veo a la señorita Abi y a su padre. Ella tan guapa como siempre, ahora tiene 21 años, en la foto tendría unos 13, al lado suya esta su padre, el difunto de Alejandro que Dios lo tenga en su gloria. Aparecen abrazados como padre e hija que son. Yo siempre he dicho que la señorita Abi es hermosa, su melena de color negro, su piel siempre morena, su sonrisa que alegraba a todo el mundo y esos ojos verdes que tanta vida dieron a esta casa... -Thayssa, ven aquí es urgentemente- escucho gritar a la señora -Ahora voy señora La señora siempre alzando la voz, siempre tratando a los demás como si fuéramos una mierda, pero no puedo hacer nada, ella es quien me da el pan para sobrevivir. Me dirijo hasta el salón principal en donde se encuentra la señora: -Teisi, le ha dado el desayuno ha mi hija? -Si señora- como siempre ni mi nombre sabe- se lo acabo de llevar -Y ha abierto las cortinas? -No señora, me dijo que no quería abrirlas


-Pero bueno, Tisa, que te tengo dicho? Que abras las putas cortinas, que quiero que la habitación se ilumine -Señora, ya sabe que la señorita odia ver eso allí, quizás si lo ponemos en otro lugar -En otro lugar? Estas tonta? Si ella la necesita! Donde quieres que la metamos? En el sótano?, anda no digas tonterías, creo que te tengo que despedir y contratar a una criada que sea mas dura y acapte mis ordenes -No señora, por favor no me despida, llevo 20 años trabajando a su servicio -Lo sé Tesina, y le tengo mucho aprecio -Suena el timbre de la señorita-Señora, su hija me necesita, debo ir a atenderla -No Tisa, voy yo, así de paso hablo con ella- finaliza la conversación La señora se levanta del salón, acomoda su falda y abandona la habitación por la puerta principal. Yo como siempre, llena de rabia, llevo 20 años trabajando a su servicio y ni mi nombre se sabe, cada vez se inventa uno distinto, yo ya no la corrijo, es inútil, a los dos minutos se le volvería a olvidar. Recojo la taza de café que dejó la señora en la mesa del salón, me pongo la mano en el bolsillo del uniforme y encuentro el azucarillo de la señorita, mierda! Siempre lo olvido! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Cuanto tarda Thayssa! Ya he terminado las tostadas y ella aún no ha aparecido, debe de estar ocupada o algo con mi madre, pobre, que paciencia tiene que tener si esta con mi madre, cada día le pone 1000 nombres- me sale una leve sonrisa al pensarlo. La puerta de mi habitación se abre, la claridad entra en mi cuarto, alguien entra, no es Thayssa, es... mi madre: -Buenos días Hija -Buenos días mama -Has terminado de almorzar? -No, estaba esperando por el azúcar que se olvido Thayssa -Thayssa? Quien es esa? -La sirvienta mama -Ah sí, bueno, da igual, ya veo que como todos los días has conseguido tu propósito -Mi propósito? -Si las cortinas -Ah... no me gusta que las abran, y lo sabes mamá -Si cariño, yo te comprendo, te dije que te dejaría este ultimo mes para dejarlas a oscuras, ahora es momento de abrirlas, de enfrentarte a la realidad hija -Mamá llevo 3 años y 11 meses intentando enfrentarme a la realidad y no lo consigo -Pues es hora de hacerlo -No mamá no lo hagas Veo como mi madre se acerca cada vez mas a la ventana, yo desde mi cama no puedo evitarlo, me siento débil, estamos tan cerca y yo no puedo hacer nada, las lagrimas empiezan a caer por mis ojos, mis gritos para evitar que esas cortinas no se abran se hacen cada vez mas fuertes. Mi madre, demostrando su maldad, su poco amor hacía a mi... lo hace, tira por la cortina y da paso a una claridad que alumbra toda la habitación. Se puede ver cada esquina, cada color, cada mueble... todo se ve todo, yo cierro los ojos y me pongo la almohada en la cara, por lo menos así no la veo... pero de nada me sirve, mi madre la acerca a mi y con malicia me quita la almohada de la cara y entre gritos me intenta abrir los ojos con sus propias manos: -Mira aquí la tienes, enfréntate a tus putos miedos -No quiero, para me haces daño -Abre los ojos, ábrelos -Noo, no El daño de los dedos de mi madre en mis ojos, hacen que los abra, la veo, esta al lado mía, mi madre la arrastro hacía mi. Sigue tal y como estaba hace un tiempo, sus dos ruedas, su cojín... todo esta en su sitio. -Hija no ves que la silla de ruedas no es un problema, es un bien para ti -Es un puto problema, cada vez que la veo me recuerda que no puedo caminar, me recuerda aquella noche -Algún día te olvidaras de todo aquello y subirás a esta silla -Jamás subiré a esa silla, te lo juro -No lo jures, no creo en tus juramentos… te lo dije aquel día -Eso tu sígueme recordando aquella noche -Si no fueras tonta y me hicieras caso, nada de esto pasaría- me toca una pierna para señalar lo que no pasaría -Mamá, vete- señalo con el dedo la puerta Mi madre me hace caso, no sé como, pero me lo hace, se levanta y sale de mi habitación dejándome por fin sola. En la cama,


tirada y cerca de la silla de ruedas, hago un esfuerzo con mi mano y consigo tirarla: -Dichosa silla de ruedas


Dos: -Matricula de honor??- dice Hugo todo sorprendido -Si matricula de honor, con una media de 9,98- le respondo todo orgulloso por ser el mejor de mi promoción -Y que dices que has estudiado? -Otra vez? Te lo he dicho ciento de veces! He terminado la carrera de Quiroterapia -Ahh, entiendo- su voz suena muy sarcástica, así es mi amigo Hugo, lo quitas de los porros y ya no entiende el mundo -Soy profesional de músculos y huesos- le dije para que entendiese mejor -Ahora entiendo! Eres masajista -No! Soy médico -No eras un profesional?- me saca de mis casillas, le doy la razón para dejar el tema- Si soy masajista -Y yo sorprendido por una matrícula de honor... y solo era por hacer un masaje! Seguro que a una chica... eh pillín Nada, Hugo es así de especial, pero es mi mejor amigo, llevamos conociéndonos desde la infancia, yo era el típico empollón que aprobaba todas y él era el pasota que repetía y repetía hasta que lo pusieron a trabajar. Desde que me fui a estudiar a la universidad nuestra relación se deterioro un poco, pero por suerte termine la carrera y ahora pienso recuperar el tiempo perdido hasta que encuentre un trabajo. Los dos estamos sentados en el campo, como cuando éramos pequeños, todo esta en silencio, que tranquilidad, echaba de menos la vida en el campo, es muy distinta a la vida en la ciudad, allí es todo ruido y estrés, nada que ver con esto. -Oye Ian, allá en la ciudad había tías buenas?- me suelta Hugo, rompiendo el silencio y la tranquilidad que hasta entonces había. -Como me preguntas eso? Sabes que tengo novia -Y por tener novia no existen las otras chicas? -Si que existen pero... están prohibidas -Prohibidas? Tu estas amariconado, la ciudad te ha amariconado- me toca el pelo con la mano y empieza a movérmelo fuertemente -No Hugo! Yo estoy enamorado! Llevo 5 años saliendo con ella -Lo que digo yo, estas amariconado jajaja -Que gracioso ¬¬ Si asentaras la cabeza de una vez -Ya la asiento... cuando duermo, ser un sex symbol me impide tener pareja -Un Sex Symbol? Jajajaja no has cambiado nada -Ahora que lo pienso, donde esta Ana? -Hoy tenia que ir a visitar a su abuelo al hospital, hasta las 8 no vuelve- miro el reloj, aún son las 6 de la tarde. -Su abuelo?? Ui... eso me suena a butanero- insinuando que tiene un amante -Oye! Que es mi chica y me es muy fiel- me abalanzo sobre el y empezamos a pelear de mentira como cuando éramos pequeños. Un empujón por aquí, un tirón de pelos por allá, unos cuantos puñetazos de mentira, revoloteamos por todo el campo, risas y risas, recuerdos, mi mejor amigo, como extrañaba esto en la ciudad. -Ian!!!!- una voz a lo lejos nos detiene -Quien me ha llamado?


-Creo que viene de allí la voz- señala con el dedo el camino de vuelta a casa Me levanto para intentar ver a la persona que me ha llamado, consigo verla, es mi madre, esta gritando, parece preocupada, mi corazón empieza a latir, un extraño sentimiento difícil de explicar recorre todo mi cuerpo, corro hacía mi madre. -Mamá que pasa? -Hijo...-no es capaz de pronunciar palabras, esta cogiendo aire, tiene los ojos llorosos -Mamá, tranquilízate -Señora Carmen que le pasa?- contesta Hugo todo preocupado -Es... tu padre... lo he encontrado en el suelo del salón... -Papá?? Que?? Al escucharlo, salgo corriendo, salto una vaya, corro por el camino, tropiezo con una piedra, casi me caigo pero consigo mantener el equilibro y sigo corriendo... una rama en el suelo hace que tropiece y caiga, me desgarro el pantalón por la rodilla, empiezo a sangrar, me duele, pero me levanto y sigo corriendo hasta llegar a mi casa, abro la puerta de un portazo y me dirijo al salón, entonces lo veo... Mi padre, en el suelo, tiro un mueble que se encuentra en el medio de nosotros dos y me acerco a él, me siento y miro si aún respira, si lo hace, su respiración es débil pero aún esta vivo. Estoy nervioso no se que hacer, le desabotono la camisa, pongo mis manos en su corazón y empiezo a moverla para hacerle el boca a boca. Por la puerta entra mi madre y Hugo. Al ver la escena, Hugo coge su móvil y llama a la ambulancia, le da la dirección de nuestra casa, dice que tardará en llegar 20 minutos, mi madre al escuchar el tiempo empieza a llorar, es demasiado, sabe que su marido va a morir. -Papá aguanta-sigo moviendo las manos y dándole aire. Los ojos se me llenan de lagrimas que caen una por una a su pecho, me falta aire, noto como el mundo se me desmorona, estoy viendo al señor que me dio la vida, que me aprendió a andar en bici, que pagó mis estudios, que me ayudó con las chicas... estoy viendo a mi Padre morir entre mis brazos. De pronto me detengo, mi padre esta abriendo los ojos, si esta vivo. -Papá- suelto un grito de alegría -H-i-j-o...-apenas puede pronunciar -Si, papá, no hables, necesitas fuerzas Mi madre se acerca a nosotros, se agarra a mi padre, se pone a besarlo. -Cariño ya veras como todo va bien, la ambulancia llegará en 20 minutos- le dice mi madre para tranquilizarlo -En 16 minutos- Suelta Hugo desde la puerta de la casa La broma de Hugo no es oportuna en este momento, pero todos hacemos como que no la oímos. -Necesito d-e-c-i-ros... u-na co-sa -Papá no hables -Bernardo no seas testarudo, cállate, reúne fuerzas -Carmen tenemos que decir-selo -Cariño, calla no es el momento, te lo ruego calla -Papá decirme qué?- digo todo sorprendido que no estoy entendiendo nada de lo que está pasando -En mi despa-cho, en el caj-on tie-nes los pa-peles de...- su voz se detiene -Papa, que papeles, que dices? -Carmen, te quiero- Mi madre besa a mi padre, debe de ser un sexto sentido, sabe que su hora ha llegado -Hijo eres lo mejor que me ha pasado en la vida- me acerco a mi padre que me besa en la frente, sus ojos se cierran para no volverse a abrir. Todo queda en silencio, sobran las palabras, el me vio nacer, yo por desgracia lo veo morir. Miro a la puerta, Hugo no está, nos dejo en familia. Yo y mi madre nos abrazamos al cuerpo sin vida de mi padre.


▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Oh, um, sigue, fiera- me encanta que me llame fiera. Cada vez que me lo llama me excito un poco mas, estoy encima de el moviéndome cada vez con mas fuerza, arrastro mis manos por todo su torso, me acerco y lo beso en la boca, mientras los dos llegamos juntos al disfrute total. Terminamos, me tiro a su lado en la cama, pongo su brazo en mi nuca y me abrazo a el. -Cada día me encantas mas- me dice -Gracias- le doy un beso en la boca -No comprendo como no quieres salir conmigo -Ya te lo dije, yo no soy de relaciones -No eres de relaciones? O no quieres salir conmigo? -Que mas da, total tu ya tienes tu polvo semanal no? Que mas te da salir conmigo o no -Porque yo te quiero solo para mí -Ves por eso no me gustan las relaciones Suena la música de mi móvil, me giro a cogerlo, veo el nombre: -Mierda es Ian -Ian? Quien es ese- pone una voz de celoso, su rostro se pone serio -Es mi novio -Tienes novio?? -Si desde hace 5 años -Como? Pero no era que no te gustaban las relaciones? -Quieres que te lo explique mejor? Solo eres un polvo para mí -Pues para ser un polvo ya es la 3 vez que follamos -No te ilusiones, eres un polvo de tres noches, además tengo mas chicos -Tu novio lo sabe?- su voz es de incredulidad -No, y no lo va a saber -Por que no le coges la llamada? El móvil deja de sonar, lo desbloqueo y miro que tengo 2 llamadas perdidas de el. Jim me coge el móvil y mira la foto que tengo de fondo, una mía mas de Ian. -Asique este es Ian, mi rival... muy guapo... rubio... ojos azules, cuerpo atlético... -Ahora entiendes porque no lo quiero dejar? -Claro no te puedes conformar con un moreno, ojos marrones como yo -Por eso- le pico un poco, me pongo encima de el y lo empiezo a besar por el cuello -Sabes que te digo? -Que? -Que el puede estar saliendo contigo, pero ahora mismo estas en mi cama y lo vamos a volver a hacer Se abalanza sobre mi, empieza a besarme poco a poco el cuello, estoy empezando a excitarme nuevamente... Mierda... vuelve a sonar el móvil... yo dejo que suene pero Jim lo apaga. -Ala, ya está, ahora nadie nos molestará. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Mierda, la tercera llamada y aún no coge, normal debe de estar con su abuelo Dejo de llamar, la ambulancia ha llegado y se lleva a mi padre, mi madre insiste en acompañarlo, me convence para que quede en casa, descanse un poco y prepare todo para el velatorio. Hugo llega, lo primero que hace al verme es abrazarme, las palabras en estos momentos sobran. -Gracias amigo por estar aquí- le digo, mientras mis lagrimas vuelven a caer -Shh, venga vete arriba, descansa un poco, yo me quedo aquí esperando por la funeraria -Vale, voy a dormir una hora, a las ocho despiértame que quiero hablar con Ana


-De acuerdo, si llama o viene aquí te despierto. Hugo cierra la puerta y yo subo las escaleras con dirección a mi cuarto, paso por el pasillo y me acuerdo de las palabras de mi padre. Cambio de dirección, ahora me dirijo a su despacho, abro la puerta, todo sigue como siempre, las persianas medio bajadas, las fotos familiares colgadas en la pared, fotos enmarcadas en su escritorio... hacía años que no iba a su despacho, desde que le dio un ataque al corazón, empezó a ejercer de abogado en casa. Me acerco al escritorio, intento abrir los cajones pero están cerrados, necesito una llave y no la tengo, ya mirare cuando regrese mi madre. Salgo del despacho, pero antes cojo una foto que esta encima del escritorio, una mía y de mi padre jugando al fútbol, me la llevo a mi cuarto, me tiro en la cama y me abrazo a la foto hasta quedar dormido... -Papá te echare de menos


Tres: -Pásame el balón- grito al ver la portería libre -No puedo, me están atacando 3 -Intenta despegarte de ellos!!!! Un giro de mi padre ala izquierda deja desconcentrados a los jugadores, da un salto con el balón, se pone por el medio de ellos y consigue pasarme el balón. -Toma ahí lo tienes, no falles!- me dice cuando recibo el balón en mis pies Toco el balón, me muevo hacia adelante, miro hacia atrás y veo a 4 jugadores acercándose, esquivo al portero, este cae al suelo, la portería queda libre, tiro y... el balón entra en la portería!! -Goool!!- el público se levanta de sus asientos, todos aclaman mi gol, empiezan a tararear una canción como símbolo de victoria, lo conseguí, marque el gol que hizo ganar el partido. El árbitro hace sonar el silbato, el partido ha terminado, la victoria cae sobre El equipo de padres e hijos A en el cual estoy yo, los perdedores se van al banquillo, no aceptan la derrota, algunos de ellos suelta un: “Arbitro comprado!! Partido ganado!!” Mis compañeros me agarran, me suben y me lanzan al aire, me cogen y me vuelven a lanzar, mientras gritan mi nombre, veo como mi padre se acerca, en su mirada hay un brillo de alegría, esta orgulloso de mí, de su hijo. Cuando mis compañeros me bajan, corro hacía él, me tiro encima suya, siento como sus brazos me rodean y me aprietan, desearía que ese abrazo no terminase nunca: -Papá lo hemos conseguido- le digo al oído -No, lo has conseguido tu hijo- intenta no quitarme méritos -No papá, somos un equipo, si yo marco, marcamos todos -Me alegra escuchar esto, me alegra lo buena persona que eres- me besa en la frente Mi madre, que estaba en las gradas animándonos, se acerca a darnos la enhorabuena por el partido: -Habéis jugado estupendamente, que orgullosa estoy de vosotros -Gracias mamá -Haber poneos, os voy a sacar una foto para recordar este momento durante muchos años Entonces mi padre se acerca a una pelota tirada en el campo, la coge y vuelve hasta nosotros, pone la pelota en el suelo, se pone detrás de ella arrodillado y me dice que me ponga a su lado, hago lo que me dice, me pone una mano por el hombro y le hace una señal a mi madre para que saque la foto.-Venga mirar al pajarito, 1...2...y ...3- pulsa el botón de la cámara y salta el flash, la imagen ha quedado capturada para la eternidad. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Me despierto, miro a mi alrededor, estoy en mi habitación, sigo abrazado al cuadro, me pongo a mirarlo: -Aquel partido, el mejor de mi vida, 2-1, ganamos gracias a ti papá, por ese pase que hizo que marcase el gol de la victoria. Me levanto de mi cama, pongo el cuadro en la mesita de noche, miro por la ventana, el cielo esta nublado, no puedo evitar pensar en lo bien que se esta durmiendo, puedes soñar todo lo que quieras, con personas que no están, puedes volver a recordar


momentos pasados... ¡Que bueno sería vivir en el mundo de los sueños! Pero la realidad es distinta, no puedes volver a hacer lo que hiciste hace 10 años y mucho menos ver a personas que ya no se encuentran en este mundo. Abro la puerta de la habitación, bajo las escaleras con la esperanza de encontrarme con mi padre, sentado en el sofá del salón, viendo algún partido o tal vez las noticias... pero nada, el sofá esta vació y la televisión apagada. -Ian, ya te has levantado?- la voz de Hugo me coge de improvisto -Que susto me has dado, no te había visto- le pego un golpe en el hombro -Estaba haciéndome un bocata en la cocina, pero...como es que estas levantado, aún son las 19.30, ni media hora has dormido -Solo han pasado 30 minutos? -Sí, échate nuevamente que lo vas a necesitar- intenta arrastrarme hacía las escaleras -No, no quiero dormir más, ha venido la funeraria? Ana me ha llamado? -No la funeraria no ha dado señales de vida y no, Ana no te ha llamado ni ha aparecido -Normal, la pobre debe de estar pasándolo mal, su abuelo esta grave, entiendo por lo que esta pasando -No te creas, a ese viejo le quedan muchos años de vida, el otro día, yo y unos amigos fuimos a hacer botellón en el patio trasero de su casa, eran las 3 de la mañana o así, y te puedes creer que el viejo nos soltó a los perros!! -Enserio? Jajaja -Como te lo cuento, y para mas, nosotros estábamos... como “felices” y empezamos a correr, algunos corrían en la dirección de los perros, otros ni se levantaban, yo tuve un poco de suerte -Subiste a una pared? -No, puse al Richard de escudo, como estaba en estado de embriaguez no sentiría los mordiscos, es como la anestesia pensé -Que morro tienes, pobre Richard jajaja Por un momento olvidé mi pena, la anécdota de Hugo me hizo olvidar por lo que estaba pasando, pero solo fue un momento, la cruda realidad volvió. El móvil empezó a vibrar, lo saco del bolsillo y descubro con alegría que es Ana, pulso la tecla verde: -Hola cariño, perdona, en el hospital nos obligaron a poner los móviles en silencio para no molestar a los pacientes- me dice intentando disculparse -No pasa nada, es normal, que tal está tu abuelo? -Bien, creo que le van a dar el alta -Me alegro, puedes venir ahora a mi casa? -Ahora? No sé si podré -Por favor...-me quedé sin voz, no sé por que, las lagrimas volvieron a mis ojos, reúno fuerzas y consigo decirlo- mi padre ha muerto. Silencio al otro lado del móvil -Que ha muerto? Cariño, lo siento, voy ahora mismo -Gracias, no sé que haría sin ti, te quiero- me despido con un beso -Yo también te quiero Cuelgo la llamada y vuelvo a poner el móvil en el bolsillo, me seco las lagrimas con el pañuelo que me ofrece Hugo: -Ian, me voy un momento a mi casa a decirle a mi madre que nos venga a ayudar -No es necesario, me puedo ocupar yo solo -Te puedes ocupar tu solo de recoger el salón, colocar las cortinas, las flores, avisar a la familia...? -Vale necesito un poco de ayuda -Vuelvo en un par de minutos Acto seguido Hugo abandona la casa, dejándome solo en este silencio tan incomodo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -La Señora Carmen? -Si soy yo- le hago señas a la enfermera para indicarle donde estoy La enfermera se acerca a mí: -Aquí tiene los informes en el que indica que su marido ha muerto de un ataque al corazón -Vale, me puede decir cuando puedo llevármelo -Ahora mismo se lo esta llevando la funeraria para preparar el cuerpo de su marido -Gracias- cojo los informes y me alejo Las piernas me empiezan a temblar, no soy capaz de caminar, intento agarrarme a una silla, la vista se me nubla, la silla cae y yo con ella, todo se queda negro.


-Señora señora!! Esta usted bien??- escucho una voz de un señor, no soy capaz de abrir los ojos -Que alguien traiga una camilla- la voz de la enfermera Las voces tienen un tono cada vez mas bajo, hasta que todo se queda en silencio. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Entro por la puerta de mi casa: -Mamá?? Estas en casa? -Si hijo, un momento, me estoy duchando -Termina rápido, tengo que hablar contigo -Por que? Que ha pasado? -Te lo cuento cuando termines Me dirijo a la cocina, cojo una manzana del frutero, la muerdo, pienso en mi amigo de toda la vida, en Ian, pobre... como lo estará pasando, su padre ha muerto en sus brazos... necesita todo mi apoyo, en momentos como estos me arrepiento de ser un hijo de puta, de haberle hecho esa putada, dios!! Cojo un vaso del fregadero y lo tiro al suelo. -Que ha sido ese ruido?- Grita mi madre alarmada desde el baño -Nada, se me ha caído un vaso- mi mentira pasa desapercibida -Ten mas cuidado que me quedo sin vajilla! Mi madre aparece con la bata de casa puesta, tiene una toalla en el pelo: -Hugo que ha pasado? -El señor Bernardo ha muerto -Que? El padre de Ian?, no puede ser, si esta mañana estaba como un roble, pobre Ian, lo estará pasando fatal, y la señora Carmen... no gana para disgustos -Necesitamos que vengas para ayudarnos a montar todo el velatorio -Claro claro, ahora mismo sin falta, me visto rápido y voy, tengo que llevar galletas -Para que quieres galletas? -Para Ian, tiene que comer algo -Mamá, con las galletas no creo que coma mucho -Tienes razón, le voy a hacer una tarta- mi madre y su manía con hacer de comer, su solución para todo: Hacer tartas, si estas triste, toma tarta, si estas enfermo: toma tarta... -Déjalo, no te pongas ahora, la haces mas tarde, Ian está solo en casa -Vete tú, yo me visto y voy -No tardes Cojo la chaqueta del perchero y me voy de la casa, cierro la puerta y me dirijo a la casa de Ian. Cojo una manzana del árbol del vecino, siempre lo hago, al tenerla, vuelvo a ponerme en camino: -Hola Hugo- esa voz... Me doy la vuelta, ahí esta Ana con su pelo rubio y ojos verdosos que la caracterizan: -Hola Ana- la saludo con dos besos -Vas a casa de Ian?- me dice -Si, tu también no? -Por supuesto, vamos juntos -Que tal está tu abuelo?- le pregunto aún sabiendo la respuesta -Ya está en casa, lo bajaron hace unos minutos... Pero eso no es lo importante, como ha muerto Bernardo? Que ha pasado? -Creemos que un ataque al corazón -Joder, pobre Ian, vamos, acelera el paso, tenemos que llegar pronto La cojo del brazo y la detengo, se da la vuelta y me mira a la cara: -Antes bésame- le digo Los labios de Ana se acercan a los míos, siguen tan tiernos como siempre, tan calientes... nuestras lenguas se juntan y juguetean, pero pronto se separa: -No es el momento, debemos de ir con Ian, nos necesita- me suelta -Tienes razón- aunque me joda... se que la tiene Los dos caminamos mas rápido hasta la casa de Ian, mi mejor amigo, mi amigo de la infancia, el único en el que confió... y al único que le he fallado... soy un hijo de puta, ¿porque me he tenido que enamorar de su novia?, ¿porque su novia me tuvo que corresponder? No sé porque Ana juega con Ian con lo buena persona que es... no se merece esto... pero yo no soy quien de juzgar, yo soy peor


que ella... finjo ser su amigo y le clavo pu単ales... Sigo el camino en silencio, miro a Ana que no dice nada y entre murmullos susurro: -Viva la amistad


Cuatro: -Sientes algo?- me dice tocándome la pierna -No -Y en esta parte?- baja su mano a los dedos del pie -No -Nada, de la cintura para abajo no tienes movilidad -De verdad?, por eso necesito una silla de ruedas... ahora lo entiendo- le suelto en un tono irónico El Fisioterapeuta deja de tocarme las piernas. Sigue sentado en su silla, al lado de mi cama, rellenando unos papeles. Yo aprovecho para tapar mis piernas con la sabana. Mi habitación esta iluminadísima. Desde que mi madre casi me arrancase los ojos el otro día, la habitación no volvió a ser la misma, todas las mañanas viene acompañando a Thayssa, mientras me sirven el almuerzo, ella se encarga personalmente de abrir las cortinas y dar paso al sol. En mi cuarto estoy acompañada por el fisioterapeuta y por mi madre que se encuentra de pie en la puerta mirando para nosotros: -Quiere algo de beber doctor?- le dice mi madre al fisioterapeuta -Si me hace el favor de traer un poco de agua se lo agradecería -Voy a avisar al servicio para que le traigan su vaso de agua y algo para picar- al terminar la frase, sale de la habitación cerrando la puerta. Yo me acomodo en la cama, el fisioterapeuta sigue escribiendo en sus hojas, parece que está escribiendo la biblia. Estiro la mano hasta la mesita de noche y cojo mi vaso de agua, pego un trago y vuelvo a poner el vaso en la mesita. -Y cuántos años tienes?- me dice el fisioterapeuta -21- le contesto a la pregunta que me dejó algo desorientada Tras la respuesta, el fisioterapeuta siguió apuntando en sus hojas, supongo que estará rellenando algo sobre mí y necesita saber mi edad. -Tienes unos ojos preciosos- ahora sí que estoy perdida -Esto también lo vas a apuntar en las hojas?- intento bromear No contesta a mi pregunta, se pone a escribir nuevamente en sus hojas, me pregunto qué coño hace en mi cuarto, su trabajo ya está hecho. -Porque te has tapado las piernas? Si son preciosas como tus ojos -Oye para de hablar así que me estás dando miedo- decido cortarle el rollo antes de que me diga que mis pechos también son preciosos o a saber qué cosa -Miedo? Por decirte que eres la mujer más guapa que he visto en mi vida Ahora sí que tengo miedo, lo miro de arriba abajo, debe de tener unos 60 años, podría ser su nieta y además es feo: lleva gafas, tiene la cara llena de arrugas, está casi sin pelo, el poco que tiene es blanco. Lleva puesto una bata blanca que lo tapa hasta las piernas, tiene una chapa con su nombre: Germán -Por que te las tapas con la sabana?- me quita la sabana de las piernas- Tienes que mostrarlas, no tienes nada que envidiarle a las modelos -Lo sé, pero soy muy tímida, me gusta taparlas- intento acercarme a la sabana con la mano para taparme, pero el fisioterapeuta


la alejo bastante para que no pudiera cogerla. Pone sus manos en mis piernas, empieza tocándome los dedos de los pies y poco a poco sube. Cada poco que sube, me pongo más nerviosa, me siento indefensa, no puedo hacer nada. El viejo empieza a babear, debe de estar gozando, con la emoción se levanta y se sienta en la cama, en mi cama, sigue con su mano subiendo, ha llegado al camisón, pero no se detiene, sigue mas para arriba, intenta tocar algo sagrado para mí. De mis ojos empiezan caer lagrimas, me siendo débil... algo tengo que hacer, se me viene una idea a la cabeza, cojo el vaso de cristal de mi mesita de noche y lo rompo en su cabeza, los cristales le hacen un corte y el fisioterapeuta empieza a sangrar, sus manos de separan de mis piernas para situarse en su cabeza, en la herida. Al verme libre, toco el botón para avisar al servicio. Alguien abre la puerta, aparece mi madre y detrás de ella Thayssa con la bandeja. Mi madre al ver la escena, no da crédito a lo que ve: -Estás loca? Que has hecho- se acerca a mí y me abofetea, sin pedirme explicaciones Pongo la mano en mi cara como un acto reflejo, tengo la cara caliente, me duele. Mi madre le pide a Thayssa que traiga unas gasas. -Está usted bien? -Si- contesta -Ha intentada tocarme mamá -Hija es su profesión, es FISIOTERAPEUTA- la voz de mi madre va elevándose cada vez mas -Me intento tocar otra cosa que no eran las piernas En ese momento mi madre queda callada, me mira con los ojos abiertos como platos, acto seguido mira al fisioterapeuta que está arrodillado en el suelo tocándose la cabeza y manchando de sangre las manos y las sabanas. -Que intentaba hacer depravado?- mi madre empieza a pegarle finas patadas en la espalda -Tranquila mamá, no consiguió tocarme, su cabeza estaba demasiado ensangrentada -Váyase inmediatamente de mi casa y da gracias que no lo vamos a denunciar que en estos momentos no queremos escándalos en nuestra mansión- señala con el dedo la puerta de salida de mi cuarto El fisioterapeuta se levanta como puede, creo que esta mareado, choca contra la silla de ruedas al levantarse, pone sus cosas en el maletín y se larga. Quedamos a solas en mi habitación, mi madre no sabe lo que hacer, ni que decir, un escándalo mas es lo “ultimo” que necesita en este momento. -Eres de lo que no hay- esa frase se refiere a mi? -Quien yo? -Si tú, acaso ves a alguien más aquí? -Por que soy de lo que no hay? -Por insinuarte a Señor Germán, eres una … una...-no le sale la palabra- una zorra -Pero mamá? Que dices? Que...- no sé qué decir, me ha pillado por sorpresa, su actitud, su estupidez, sus ganas de ponerme la culpa por todo lo que pasa- No ves que intentó aprovecharse de mí, que culpa tengo yo? -Tú nunca tienes la culpa, ese camisón es indecente, ahora mismo lo vas a quitar, te voy a dar yo uno, y ahora mismo voy a llamar a Claudio y a Tomás para que te ayuden a subir a la silla y así cambiar las sabanas de tu cama que están llenas de sangre -No pienso sentarme en la silla -Oh claro que lo vas a hacer Su última frase me dejó con miedo, ella se ríe y sale de mi habitación. Yo me agarro a la cama, sé que va a volver... y con ayuda. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Cuanto tiempo!- Es lo primero que me sale de la boca al salir del aeropuerto No me puedo creer que después de 4 años estudiando fuera, todo siga casi igual, normal es un aeropuerto, pocos cambios van a hacer. Cojo mi maleta y sigo caminando, nadie ha venido a mi llegada, por un lado es comprensible, nadie sabia que regresaba hoy, ni yo mismo sabia que regresaba hoy, esperaba tener que repetir los exámenes pero por suerte aprobé. Ahora vuelvo a


casa, con mi familia. Continuo caminando por el aeropuerto, por fin llegué a la salida, ahora tengo que encontrar un taxi. Miro hacía mi derecha y veo a un grupo de chinos en fila india y sacando fotos a todo lo que ven, yo siempre me he preguntado: Cuantos carretes tienen que comprar para tantas fotos? O en caso de las cámaras digitales, de cuanta memoria será su tarjeta? Son preguntas tontas pero que siempre me hago, levanto la mano para hacer señal a algún taxi, pero nada, ninguno para, veo que se acerca uno: -Taxi!!- grito El taxi se detiene justo delante mía, el taxista baja y me coloca la maleta en el maletero, me subo al coche y le digo la dirección de mi casa. El camino es largo, estoy sentado en el asiento del copiloto, el taxista tiene a todo volumen los 40 principales: -Que tal el viaje- intenta ser amable -Bien, algo cansado -De donde ha venido? -Estuve estudiando en Oxford -Una de las mejores universidades del mundo -Por no decir la mejor- intento chulearme un poquillo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Mi madre entra por la puerta, seguidamente entran Claudio, Tomas y Thayssa. -Claudio, Tomas, ayudad a mi hija a subir en la silla- les ordena mi madre -Como usted diga- le dice Claudio, el hombre mas arrogante del mundo, es gordo, pelo castaño, ojos marrones, con barba, divorciado..., a mí siempre me calló mejor Tomas, algo mas delgadito, rubio y ojos marrones, muy simpático. -No os acerquéis- les digo Claudio se acerca a mi cama mientras Tomas acerca la silla de ruedas, Claudio intenta levantarme, pero le clave las uñas, este suelta un grito de dolor -Os digo que de aquí no me movéis Pero de nada sirve mis esfuerzos, Claudio ayudado por Tomas me levantan, uno agarrándome los brazos y otro las piernas, me colocan en la silla y me dejan allí mientras Thayssa cambia las sabanas de mi cama. Yo no hablo, estoy presa del pánico, a mi mente vienen un montón de momentos del pasado, justo del día que me quedé así, esta vez no lloro, no soy capaz, agarro con las manos la silla y clavo mis uñas en ella, empiezo a mover con los brazos la silla de ruedas para conseguir tambalearme y caer... pongo todo mi peso al lado derecho y consigo que la silla vuelque... caigo al suelo, llevo un fuerte golpe en la cabeza, pero no me duele, tengo demasiada rabia como para notar un simple golpecito. Tomas se da la vuelta, al verme en el suelo le doy pena, intenta acercarse a mí para levantarme, pero mi madre se lo impide: -Déjala en el suelo, es donde se merece estar- dice mi madre -Os odio, ojalá os muráis- grito con toda la rabia posible, quiero que toda la casa me escuche, cada vez alzo más la voz para repetir una y otra vez lo mismo: os odio, os odio... Thayssa termina de hacer la cama, Claudio me levanta esta vez solo, yo me dejo llevar ya no tengo demasiadas fuerzas, y me deja en la cama, al dejarme Claudio susurra: -Ves, si no opones resistencia es mejor para los dos preciosa- ese preciosa me recordó al viejo de mi fisioterapéutico. No contesté, cogí fuerzas y le lance un escupitajo en toda la cara. El sacó un pañuelo y se levanto, la habitación quedó en silencio, Thayssa y Tomas quedaron sorprendidos, mi madre se acercó a mí para propinarme otra bofetada. -Malcriada Con un gesto indica a Tomas y a Claudio que salgan de la habitación. Thayssa se queda con nosotras: -Tina, ayuda a mi hija a cambiarse el camisón- le ordena mi madre -No es Tina, es Thayssa, ya es hora de que te aprendas su nombre Otro bofetón, esta vez en el otro lado de la cara. -Piensas callarme con bofetones? -Si es eso lo que necesitas lo tendré que hacer Thayssa se acerca con el camisón que mi madre le ordenó, es un camisón de que va desde el cuello hasta los pies, de color negro


muy oscuro y de lana: -Estás loca? No pienso ponerme eso, voy a pasar mucho calor- le digo a mi madre -Te lo vas a poner quieras o no -No lo voy a hacer -Teisa pónselo- le ordena mi madre Thayssa está asustada, no sabe lo que hacer, no quiere hacerme daño: -Señora...-le corto la palabra para ayudarla -Madre si tienes ovarios, pónmelo tú Mi madre se acerca, pero no para ponerme el camisón, si no para darme otro bofetón. -No tienes ovarios??- le digo para picarla -Thayssa lárgate de la habitación- por fin dijo su nombre Thayssa abandona la habitación, mi madre va a su cuarto y coge un látigo, vuelve a la habitación y se acerca a mí: -Vas a aprender lo que es bueno, yo no te he educado así Mis ojos no se pueden creer lo que están viendo, lo que está a punto de pasarme, me va a azotar como si fuera una delincuente, un cualquiera, soy su hija, estos castigos físicos están prohibidos, no me lo puedo creer. Mi madre saca la funda del látigo y lo prepara... ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Aquí es, son 140 euros- me dice el taxista -Tomé, quédese con la vuelta- le doy un billete de 200 euros Bajo del taxi y cojo la maleta, aquí está mi casa, timbro para que me abran el portal desde dentro, me piden mi nombre, se lo doy, no se pueden creer que esté aquí, el portal se abro, yo entro, miro a mi alrededor, todo sigue igual, el amplio jardín, la piscina, los coches, la casa, tan grande como siempre, la mansión de mi familia. Entro por la puerta y ya vienen las sirvientas a ayudarme con la maleta, veo a Thayssa: -Donde esta mi madre, quiero darle una sorpresa -Señorito, ha regresado, sin avisar, propio en usted -Lo sé, termine la carrera y quiero trabajar aquí, estaba harto de tanto ingles jaja Mientras hablaba con Thayssa, escucho unos gritos, unos gritos de dolor de angustia... provienen del piso de arriba, yo sé muy bien a quien pertenecen esos gritos... miro hacía Thayssa y veo como ella baja la cabeza con un rostro triste. No me despido de ella, salto las escaleras de dos en dos, voy a la habitación en donde se escuchan esos gritos, la veo, mi madre, con un látigo, no doy fe a lo que veo: -Basta ya, estás loca?-me acerco a mi madre y detengo un latigazo que me da de lleno en la mano Mi madre suelta el látigo, me queda mirando y me suelta un: -Hijo que sorpresa... -Lárgate de la habitación -Como? No puedes echarme -Madre lárgate de la habitación por las buenas... o... -O qué?- le contesta ella con un tono de superioridad -O te echo yo- le respondo Mi madre sale de la habitación. Yo me acerco a mi hermana, está llorando, con el camisón roto, con sangre, las palabras sobran, me quito la chaqueta y los zapatos, me subo a la cama y me abrazo a ella, miro su espalda, está llena de marcas, igual que sus brazos y sus piernas, la beso en la frente y le digo: -Tranquila ya estoy aquí


Cinco: Siempre creí que la vida era como un cuento de hadas, desde pequeños la frase “y fueron felices y comieron perdices” nos transmitía todo lo que queríamos; hallar el amor y formar una familia sin ninguna preocupación ya que los “malos” fueron vencidos. La realidad es bien distinta, ni somos tan felices, ni comemos perdices que, por otro lado no sé a que precio estarán tal y como esta la economía... A mí, el paso del tiempo, me demostró que la vida es dura, que si quieres salir adelante tienes que hacerlo por ti misma, no te va a aparecer un hada madrina que te va a solucionar todo. Los golpes duros y secos de la vida me demostraron que echarle cara es lo mejor que se puede hacer. -Mamá, Alex me ha quitado la barbie- grito -Alex, devuélvele la Barbie a tu hermana- dice mi madre, casi sin hacerme caso, como es costumbre en ella. Nos encontramos en la parte trasera de la mansión, todos los domingos hacemos la comida en el jardín, al terminar de comer mi padre siempre se pone a leer el periódico a la sombra de la sombrilla, mi madre se pone a calcetar o a hablar por teléfono con alguna amiga y yo y mi hermano nos ponemos a jugar. Por lo general yo estoy con las barbies y mi hermano con el balón, pero los días en los que se aburre juega conmigo: me quema las barbies, les corta el pelo... como lo odio, tiene 10 años y aún no ha madurado o como se diga lo que tienen que hacer los hombres. -Alex, dale la muñeca a tu hermana- dice mi padre Alex le hace caso, sabe que mi padre siempre me defiende, soy como la hija preferida. Desde que tengo uso de razón, mi madre siempre ha preferido a Alex, nunca me ha dado una muestra de cariño, ni siquiera un beso cuando iba para el cole, ni un achuchón cuando caía, ni un abrazo cuando estaba enferma... Me críe prácticamente con la única figura materna de Thayssa. Alex me devuelve la muñeca, se acerca a mi padre y se sienta en su rodillas: -Papá- le dice en un tono demasiado cariñoso para ser el -Dime Alex,¿que quieres?- mi padre ya ve sus intenciones -Es que... ha salido a la venta.... un nuevo juego para la Game Boy... -No, no te lo vamos a comprar -Porque?? -Por quitarle la Barbie a tu hermana, por meterte siempre con ella, solo tiene 5 años -Pero yo quiero el nuevo juego Mi madre se mete en la conversación: -Tranquilo Alex, te lo compraré yo -Ni hablar, Gloria, si digo que no es que no- mi padre le grita a mi madre -No le compraste el otro día la nueva casita de muñecas para Abi?- le reprocha a mi padre -Y tu no le compraste el nuevo actio man y mas de 20 juegos?- le contesta a mi madre Mi madre se queda callada, no sabe lo que contestar: -Asique Alex, te quedas sin el juego- le dice mi padre a mi hermano -No me importa, lo dibujaré y jugaré con el- mi hermano se enfada y baja de las rodillas de papá


Esta todo cabreado, se acerca a mí y me susurra en el oído: -Olvídate de la casa de muñecas de Pinypon Así éramos yo y mi hermano, siempre haciéndonos putadas. Si el cortaba el pelo a la Barbi, poniendo como escusa un nuevo cambio de look, yo le liquidaba su action man. Si por accidente su pie caía en mi casa de muñecas, a mí por accidente se me caían sus juegos de la Game Boy en el cubo de fregar... Menos mal que ahora todo ha cambiado... ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Me despierto, esos recuerdos de la infancia me traen una sensación inexplicable, noto como tengo un brazo sobre mi, sé de quien es, suelto una leve sonrisa, me doy un poco la vuelta como puedo, veo su cara, esta dormido, se paso la noche agarrado a mí, recordándome a mi padre. Lo quiero mucho, por fin ha vuelto, cuanto lo he extrañado estos años, la ultima vez que lo vi, fue el día en el que me quedé invalida. Desde entonces no lo volví a ver, me acerco y le doy un beso en la mejilla: mi hermano, mi dulce hermano, está nuevamente en casa. Miro un rato a mi hermano, moreno, ojos azules como los de mi padre, cuerpo atlético... sigue igual que antes, bueno, algo mas guapo y con 26 años. Noto como mi hermano hace signos en la cara de estar despertando. -Buenos días- le digo -Buenos días- me responde -Que tal has dormido? He dado muchas vueltas?- intento bromear -Si, eres incomoda hasta en la cama- suelta una sonrisa -Debe de ser porque estas acostumbrado a chicas demasiado sosas- le saco la lengua para hacerle un poco de burla Alex se levanta, se estira y mira a su alrededor, se dirige a la ventana y la abre un poco para que ventile la habitación. -Hermana no entiendo como no quieres salir de aquí -Por que es el único lugar en el que estoy segura -Segura? Con mama no estas segura -Y que quieres que haga? Que le diga: Mamá vísteme que hoy me voy de casa Mi hermano se empieza a reír -No eso no, pero puedes empezar por poner un pestillo en la puerta -Claro y voy volando para abrir y cerrarlo -No, yo me encargaré de abrir y cerrarlo -Gracias- le hago un gesto para que se acerque y me abrace -Bueno hermanita, me voy a duchar y a cambiarme de ropa, vuelvo dentro de un rato. Mi hermano coge su chaqueta y sus zapatos y se larga por la puerta. Yo vuelvo a quedarme sola en mi habitación, pero no tardo en tener compañía, alguien hace tocar la puerta: -Adelante- le digo -Hola, buenos días señorita- suelta una voz que no es la de Thayssa -Buenos días La persona entra, veo que se trata de Tomas: -Le traigo un ramo de rosas arrancado del jardín- me enseña un ramo con doce rosas rojas -Oh que bonitas- se acerca a mí y me da el ramo, lo huelo- Um que bien huele -Normal que huelan bien, huele a ti, las he cogido en el jardín para disculparme por lo de ayer -No tienes porque disculparte, la culpa es de mi madre no tuya- paso desapercibido el “piropo” -De todos modos me siento culpable -No seas tonto, si nos conocemos desde que éramos pequeños -Lo bueno de ser hijo de una de tus sirvientas


Tomas es el hijo de Clara, una de nuestras sirvientas, desde que nació vive en la mansión, en el cuarto del servicio. Ahora mismo debe de tener 23 años, sigue tan rubio como cuando era pequeño y sus ojos marrones e inocentes llenaron de alegría nuestras travesuras. -Bueno me tengo que ir al jardín, a trabajar, si me pilla aquí Gloria... me mata -Gracias por venir a visitarme -De nada- se acerca y me da un beso en la mejilla, como cuando éramos pequeños Cierra la puerta al irse, me vuelvo a quedar sola, pero esta vez con un ramo de rosas recién cortados del jardín que huelen a mí. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Siento el agua en mi piel; -Que caliente- giro la rueda para ponerla un poco mas fría Cojo el champú, lo pongo en el pelo y empiezo a frotar. -Mi hermana, cuantas ganas tenía de volver a verla. Cierro el agua, cojo una toalla y me seco. Cierro la puerta de mi baño, cojo la ropa que tengo en la cama y empiezo a vestirme, no soy capaz de sacarla de la cabeza, es inevitable, desde que llegué, pienso en ella, en una chica, no es mi hermana, es otra, una que me robo el corazón y que todavía no me lo ha devuelto. -Que será de ella?- me pregunto en alto- Tengo que buscarla ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -En que estas pensando?- me dice mi compañero -En nada, ¿en que voy a estar pensando?- le contesto de una manera muy poco convincente -Nosé, pero acabas de cortar la manguera... Miro la manguera y veo el agua derramándose, mierda, tenia que cortar el arbusto -Un fallo técnico- le digo -Pues evita los fallos técnicos Sigo con mi trabajo, cortando hierba, regando flores, limpiando la piscina... pero esta vez con una sonrisa, con la sonrisa típica de un adolescente cuando está enamorado, pero ya pase de la adolescencia, tengo 23 años... y me he enamorado. Bueno hace tiempo que estoy enamorado, pero volver a verla ha reabierto mi corazón, desde que se encerró no la volví a ver. ¿Le gustaría el ramo? Espero que sí... ¿y si se lo tomo a mal? No... ella no es como su madre. Si Gloria supiera que le he dado un ramo de rosas a su hija me mataría, soy un inferior, ¿como me puedo atrever a entrar en su cuarto? Maldigo la persona que invento las clases sociales. Sigo en el jardín, me alejo un poco hasta el bosque que se encuentra en la parte mas trasera de la casa. Me acerco al árbol y lo veo, la marca sigue ahí ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Estarás contenta?- grita mi madre al entrar en la habitación -Si madre, estoy contentísima -Y aún lo dices- se acerca a mí, ya sé lo que va a hacer -Ni se te ocurra madre- aparece Alex por la puerta- Es tu hija -Por eso cariño, la tengo que educar -Así es como la educas? Tiene 21 años, no es tu juguete -No se como eres capaz de defenderla después de todo lo que hizo- recordando el pasado -La defiendo por que es mi hermana, sangre de mi sangre -Me voy, tengo muchas cosas que hacer, pero tranquila volveré- lo dice dirigiéndose a mí Sus ojos están llenos de rabia, de rencor, de odio, sabe que ahora mi hermano me prefiere a mí -Lo ves, me odia- le digo a mi hermano nada mas irse mi madre -No te odia... es así ella


-No, siempre me ha odiado, jamás me dejara en paz -Ya te dije que ahora estoy yo para defenderte -Pero tu no estarás siempre, por las noches vendrá, o por la mañana temprano... cojera cualquier momento en el que no estés. -Tengo una idea...- la cara de Alex se ilumina de alegría -Que idea?- le pregunto -Tu tranquila, te he dicho que estoy aquí para defenderte y eso es lo que haré Mi hermano sale por la puerta todo contento, ¿que estará planeando? Al paso de unos minutos entra con Tomas: -Tienes que ayudarme- le dice mi hermano -Eso esta hecho-le contesta Tomas -Oye de que habláis?- les digo -Nada... es una sorpresa- me dice Tomas Mi hermano se acerca a mí y me tapa los ojos con un pañuelo: -Que haces? -Es una sorpresa hermanita, Tomas llama a Thayssa y a alguien mas, necesitamos ayuda. Mi hermano me coge de los brazos y me sienta en una silla cómoda, que no era la silla de ruedas. No sé donde me encuentro, pero en alguna esquina de la habitación estoy. Escucho entrar y salir gente, escucho muebles arrastrándose, sillas cayendo, ruido y mas ruido... ¿que estarán haciendo? -Falta mucho?- les digo cansada de esperar -Si un poco- suelta mi hermano desde algún lugar de la habitación El tiempo pasa y pasa, ya no se los minutos que llevo esperando... hasta que por fin escucho la voz de satisfacción de mi hermano: -Podéis salir, gracias por todo- les dice a los sirvientes Se acerca a mi, me coge en sus brazos y me lleva a mi cama, me sienta y me quita la venda... -Sorpresa!!!! Miro la habitación, no me lo puedo creer... que hermano mas bueno tengo. La habitación esta totalmente cambiada, parece que no es la mía, hay cortinas nuevas de un color blanco, hay una televisión enorme de pantalla plana, me encuentro con dos escritorios y en uno de ellos hay un ordenador, hay dos armarios y lo mas importante... al lado de mi cama de matrimonio hay otra cama, igualita ala mía, están casi juntas como si fueran gemelas, lo único que las separa es una mesita de noche. -Hermano...- los ojos se me iluminan- es lo mejor que han hecho por mi -Ahora sí que no estarás sola -Pero hay un problema- le digo -Cual? -Que tendremos que compartir baño Mi hermano se empieza a reír y me tira un cojín: -Estas lista para ver lo mejor de todo? -Aún hay mas?- le digo toda feliz -Si- se acerca a mi y me coge nuevamente en sus brazos, me acerca a la puerta... no puedo creer lo que estoy viendo... La puerta tiene pestillo- Ahora mamá no nos va a molestar -Te quiero hermanito- lo beso y lo abrazo con mas cariño que nunca -Venga no seas tonta, prepárate que ahora voy a llamar a Thayssa para que te ayude a ducharte, tienes que cambiar ese camisón lleno de sangre y tenemos que ponerte alcohol en las heridas Al cabo de unos minutos llega Thayssa y mi hermano sale de la habitación cerrando la puerta con llave, para evitar que mi madre pueda entrar. Thayssa me ayuda a quitar el camisón, esta roto y con sangre, la maldad de mi madre no tiene limites. Thayssa coge el algodón y le pone alcohol, lo pasa por todas las marcas de los látigos que tengo en mi cuerpo, me escuece siente dolor y rabia, me vengaré, todo lo que me esta haciendo mi madre... tiene que tener un castigo, y juro que algún día recibirá su propio


castigo. Thayssa me ayuda a ducharme y a vestirme con un camisón de seda, me da por las rodillas, es mas fresco y de color azul cielo, mejor que el otro negro de lana. Thayssa llama a mi hermano y este me lleva a la cama, en sus brazos puedo notar ese perfume que me recuerda a cuando éramos mas jóvenes... ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Papá!!! Alex me ha cogido el juego de la barbie -Grita grita, que papá hoy no está- me dice mi hermano haciéndome muecas -Te vas a enterar Alex empieza a correr por toda la mansión y yo lo persigo, salimos al jardín, mi hermano no ha cambiado nada, tiene 13 años y todavía me sigue tratando como su juguete de diversión. Llegamos al final del jardín, principio del bosque. Yo me detengo porque tengo miedo entrar en el bosque, además nuestros padres nos dicen que no nos metamos, bueno mayormente me lo dice mi padre, mi madre estaría contenta si entrara y me perdiese. -Vuelve aquí!!!- le digo a mi hermano -Jamás me pillaras!! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄

En ese momento, alguien que se encuentra dentro del bosque: -Terminado- recojo el cuchillo y miro mi obra de arte Me da pena el árbol, le he clavado el cuchillo en la corteza, pero ha merecido la pena, me ha quedado bien el corazón y los nombres, si ella lo supiera... pero no lo sabe, una relación entre el criado y su ama estaría mal visto... Me alejo del bosque, dejando mi obra de arte atrás en aquel árbol: Tomas y Abi, los nombres rodeados con un corazón... A medida que me aproximo a la salida la veo, tan guapa como siempre, su melena morena, sus ojos verdes... -Que salgas del bosque!!- Le grita a su hermano Que guapa esta cuando se enfada... quizás algún día nos casemos... quizás


Seis: -Buenas noches, llamo de la funeraria “Azucena”- me dice una voz femenina -Buenas noches- le contesto -Le llamamos para darle el pésame y para decirle que dentro de una hora el cuerpo de Don Bernardo Rodríguez llegará a su domicilio -De acuerdo, aquí lo esperare- cuelgo el teléfono No tengo humor, no tengo ganas de nada, coloco el teléfono en su sitio y me dirijo a la cocina, allí está la tarta de la madre de Hugo, aún no la he probado. -¿No quieres probar un trozo? Es de chocolate- me dice la madre de Hugo que se encuentra a mis espaldas -No gracias, no tengo mucho apetito -Tienes que comer algo, vas a quedar en los huesos -Bueno... corta un trocito Los ojos de la madre de Hugo se iluminan de felicidad, supongo que en su casa estarán hartos de sus tartas... me corta un trozo grande de chocolate y me lo sirve en un plato, cojo el tenedor y llevo un trozo a la boca: -Um, que rico esta señora Laura -¿De verdad te gusta? -Esta riquísima -Timbran en la puerta-Voy a abrir yo- me dice la Señora Laura -No, voy yo, tiene que ser Hugo -Este hijo mío... salió como 20 minutos antes y aún no ha llegado -No le gustará verme en esta situación -Es posible, el te quiere mucho, desde que erais pequeños habéis estado siempre juntos, si tu sufres el también sufre Me levanto de la mesa y me dirijo a la puerta principal, la abro: -¡Por fin! ¿Dónde te habías metido?- le digo a Hugo -Estaba tranquilizando a Ana... no sabes lo nerviosa que está, no sabía cómo enfrentarse a esta situación... no quería verte triste -¿Ana? Dios, ¿dónde está?- le digo todo preocupado -Está en el patío trasero de tu casa No le dejo terminar la frase, me dirijo al patio trasero de mi casa mientras veo como Hugo entra por la puerta. Llego y no veo a Ana, solo está la vieja canasta con la que jugábamos al baloncesto cuando éramos pequeños... de pronto escucho un ruido, miro en la esquina de la casa y veo a Ana, arrodillada en el suelo, llorando. Me acerco a ella, le acaricio el pelo, no me salen las palabras, la persona con la que llevo 5 años de mi vida sufre por que sufro yo, la amo. Me arrodillo justo al lado de ella, la abrazo, ella abre sus manos y me abraza, estamos un rato callados, llorando, hasta que ella rompe el silencio: -Era como un padre para mí- siento un fuerte pinchazo en el corazón -¿Un padre para ti? -Sí, te acuerdas cuando en verano jugábamos a la canasta tu, yo, él y Hugo? -Si me acuerdo... que viejos tiempos...


-¿Que tendríamos? ¿7 años? -Si...- miro a la canasta, ahora esta oxidada, casi sin red... al verla me traen viejos recuerdos, parece que lo estoy viendo ahora mismo: Yo, Ana, mi padre y Hugo, los cuatro pasándonos el balón e intentando encestar... ¡Qué viejos tiempos! -¿Por qué Dios es tan cabrón? ¿Por qué se lleva a los mejores?- me pregunta Ana -No lo sé, supongo que para el esto es un juego -Pues que se compre un Scalextric! Su pequeña broma me suelta una sonrisa, la sigo abrazando, la beso en los labios... me encanta su sabor de labios, es difícil de describir: -Gracias por estar aquí- le digo a Ana -No tienes que dármelas, tu padre se merece que esté todo el pueblo aquí ayudándolo, el nos ayudo mucho a todos, ejercía de Abogado solidario del pueblo, si no teníamos dinero dejaba que le pagásemos mas tarde... -Ese era mi padre- esbozo una sonrisa de felicidad Ana se levanta y me coge del brazo: -Vamos a la casa, tenemos mucho que preparar- se limpia las lagrimas ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Debe de tomar reposo- me dice el medico -Si estoy bien, usted mismo me ha dicho que ha sido una bajada de tensión -Pero debe de tomar reposo- me vuelve a decir el medico -¿Como pretende usted que tome reposo si mi marido acaba de morir? El médico se queda callado, sabe que tengo la razón. -Con su permiso me voy a ver a mi marido- le aparto para poder bajar de la camilla Me pongo de pie, ya estoy mejor, no siento mareos ni nada, mis piernas vuelven a funcionar con normalidad. Me dirijo a la puerta principal del hospital y me encuentra con mi primo: -Cuanto tiempo- dos besos -¿Como estas?- me dice el -Bien... ¿cómo te has enterado? -Me lo dijo la señora Laura... he venido al hospital para llevarte en coche a casa -Ahora no voy a casa... voy a ver a mi marido -Entonces te llevo -Gracias, no me apetecía mucho caminar -¿A qué esperas para subir al coche?- esboza una sonrisa Mi primo me agarra del brazo y vamos caminando al coche, me abre la puerta amablemente y entro en el asiento de copiloto, mi primo se sienta y arranca el coche, unos minutos después llegamos a la funeraria. Odio dar el visto bueno a los cadáveres. Bajamos del coche y entramos, todo está lleno de ataúdes, las paredes pintadas con colores apagados, los empleados vestidos de negro... -Buenos días, ¿en qué podemos ayudarles?- nos dice una recepcionista -Buenos días, me han llamado para ver el cuerpo de mi marido -¿Es usted la señora de Bernardo Rodríguez? -Si soy yo -Ahora mismo hemos llamado a su casa para comunicarle que en una hora le llevamos el cadáver, pero gracias por venir, así podemos enseñárselo aquí como lo hemos dejado, porque nuestra funeraria es una de las mejores...-le corto la palabra -¿Me lo puedes enseñar? La recepcionista está algo mosqueada por haberle cortado la palabra, pero me da igual, me lleva a una habitación en la que solo puedo entrar yo, mi primo quedó en la entrada. Al abrir la puerta veo un ataúd, dentro se encuentra mi marido: -Os dejo solos- la recepcionista cierra la puerta Me acerco al ataúd, dentro esta el hombre con el que me case, el hombre que más he amado en mi vida, el hombre que me dio un hijo... el hombre que me hizo sentir mujer. -Cariño...-empiezo a derramar lágrimas como una tonta


Me acerco al cadáver, veo a Bernardo todo elegante; Lleva el traje de la boda, lo han maquillado perfectamente, tiene una rosa en el bolsillo de la chaqueta... Me inclino y lo beso en los labios, nuestro último beso... mi último beso. Sus labios están fríos, pero no mucho, saco de mi bolsillo un pañuelo, el pañuelo de seda de nuestra boda, se lo pongo en su bolsillo: -Como lo hemos prometido- le digo, sé que no me escucha, pero no me doy sin hablarle. Sigo mirando el cuerpo, con los ojos llenos de lágrimas, el ataúd es de madera de primera calidad, me gusta esta funeraria. Aparto la vista un momento para mirar la hora, ya estarán a punto de llevárselo para la casa, vuelvo a mirar el cadáver y me parece ver que está moviendo un dedo, ¿cómo puede ser? Me abalanzo sobre el cadáver: -Bernardo ¡cariño! ¡Estás vivo! Ya lo sabía- empiezo a tocar el cadáver, moviéndolo para que se despierte. Mis gritos no pasan desapercibidos, la recepcionista entra y se queda alucinando: -¿Qué haces señora? -Está vivo, he visto como ha movido un dedo- le digo gritando, parezco una loca -Voy a llamar a seguridad Yo sigo intentando reanimar a mi marido, dos tíos fuertes entran, me cogen, me apartan de mi marido: -¿Que hacéis? ¡Que está vivo! Lo vais a enterrar vivo Me llevan a la entrada, allí empiezo a gritar como una loca, mi primo se acerca a mí y me abraza, intenta tranquilizarme: -Tranquila Carmen -Que está vivo... te lo juro -Shh- intenta hacerme callar- ya sabes que eso es imposible, fue objeto de tu imaginación, eso ocurre -Pero...-creo que tiene razón, me callo, me pongo a llorar como una idiota por hacer el mayor escándalo de mi vida. La recepcionista se acerca a nosotros, tiene en su mano una bandeja con una tila: -Toma señora, esto nos ocurre muy a menudo -Gracias, perdone por lo ocurrido- le hago un gesto a mi primo para irnos ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Mama... te dije que no hicieras tartas -Cariño, tú sabes que tengo que hacerlas, además le ha gustado, me ha dicho que fue la mejor tarta de chocolate que ha probado en la vida -Qué remedio... si no te lo dices eres capaz de tirársela a la cara -No exageres -¿Recuerdas lo que le hiciste al Tío Tom? -Eso... no tiene que ver -¡Como que no! Le tiraste la tarta a la cara en su cumpleaños y solo por decirte que cumplía 46 no 64 -¿Sabes lo que me costó escribir los números con la nata? Un pequeño fallo lo tiene cualquiera... -Pequeño fallo... ya... Entran por la puerta Ian y Ana. Veo que los dos tienen los ojos llorosos, me acerco a ellos: -¿Que tal estáis? -Bien- me dice Ana -Yo me voy al salón a recoger unas cosas- me dice Ian -Yo te acompaño cariño- le dice Ana Ana se acerca a Ian, lo coge y empiezan a enrollarse. Al verlo me siento inmune, no puedo hacer nada, son novios... pero yo quería ese beso, quería estar en su situación... rabia, rabia y más rabia, siento unas ganas enormes de pegarle una paliza. Aprieto los puños con la rabia. -Hijo, vente un momento-me dice mi madre colocándome la mano en el hombro Me voy con ella a la cocina: -¿Que quieres madre? -Que cojones te pasa- dice mi madre alzando la voz -¿Por qué dices eso?- le pregunto confuso -Soy tu madre, te conozco de toda la vida, tú no me engañas hijo -No sé de que hablas madre


-Estas enamorado de Ana- me suelta esta frase, no sé que responder, no soy capaz de mentirle a mi madre, me empiezan a temblar las piernas, los labios... no soy capaz de hablar... si mi madre lo sabe… Ian quizás también. -Que dices, estás loca- digo finalmente de una forma muy poco convincente -Te he visto en el pasillo lleno de celos, de rabia, menos mal que Ian no se fijo... -Madre yo no...- no sé como terminar la frase -Tú no te metas hijo, Ian está pasando un mal momento, no le jodas más la vida -Lo sé...- me voy al baño y me encierro llorando como un tonto. Mi madre tiene razón, no le debo de joder mas la vida a Ian, el me ayudó en muchas ocasiones. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Ya está todo recogido- le digo con satisfacción a Ana -Si cariño, ya está todo listo- me besa en los labios -Ahora solo queda esperar a que lleguen Timbran en la puerta, me acerco a abrirla, es mi madre que está llorando, entra con su primo. -Mamá- me abrazo a ella -Hijo-me dice Nos abrazamos. -Vuelven a timbrar en la puerta- Mi madre abre, son los de la funeraria, traen el cadáver de mi padre. Lo colocan en el salón, todo está preparado para el velatorio. Las horas siguientes las paso sentando al lado del cuerpo de mi padre, yo y mi madre, agarrados de la mano, mirándolo. Todo el pueblo ya se ha enterado de la noticia, cada vez entra más gente en casa para darnos el pésame. Los ramos de flores empiezan a llegar... Cuando me doy de cuenta ya es la hora de enterrar el cadáver, el tiempo ha pasado volando, ¿quién me iba a decir a mí, que el último día con mi padre iba a ser así? La gente sale de la casa para dejar paso a la funeraria que se lleva el cadáver en el coche. Nosotros vamos detrás del coche a un paso lento, la gente de pueblo va detrás de nosotros con ramos de flores, Ana está al lado mía, agarrándome como nunca. Llegamos a la iglesia, el cura empieza a dar la misa, el momento de la unión eterna entre dios y mi padre está llegando. El último paso es el cementerio, allí ya es todo distinto. Solo unas pocas personas estamos en el cementerio, los más allegados. El enterrador ha abierto el nicho, el cura dice sus últimas palabras, mi madre se arrodilla y besa el ataúd, yo la agarro para que no se caiga, Hugo me ayuda a agarrarla. Mi madre se levanta y se agarra a mí, mientras el enterrador pone el ataúd en el nicho. Todas las personas allí presentes están mirando nuestra reacción. Mis ojos no paran de llorar, los de mi madre tampoco. El nicho se está cerrando: -Adiós papá Todo se terminó, mi madre me abraza, la señora Laura viene a darnos el pésame, acto seguido la gente cercana como mis tíos, primos... vienen a abrazarnos, a llorar con nosotros, a compartir nuestro dolor: -Era una buena persona, tienes que estar orgulloso de él- me dice una señora. Miro a todas las personas que se encuentran con nosotros y a lo lejos veo a una muy sospechosa, no le veo la cara, está lejos, va toda vestida de negro y ocultando su rostro con un velo, por su silueta es una mujer ¿quien será? Me acerco a ella pero está huye. -Detente- le grito Pero es demasiado tarde, cuando me doy cuenta ya le había perdido de vista. -Vamos para casa hijo- me dice mi madre dejándome con la duda de quien era esa mujer. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Me despierto, me encuentro algo aturdido, con dolor de cabeza, los ojos aún no los he abierto de todo, no soy capaz, ¿qué me está pasando? Llevo mis manos a la cabeza para intentar parar el dolor, no me he fijado en que estoy muy cómodo. Intento levantarme pero algo me lo impide, estoy encerrado en algún sitio, pongo mis manos al aire y veo que hay una especie de tabla o algo, empiezo a tocar todo... estoy encerrado en algo: -Si esto es una broma de mal gusto, que termine ya- grito No obtengo respuesta, ¿qué demonios está pasando? Me estoy preocupando, todo está oscuro, mis peores temores se están confirmando, creo que sé donde estoy pero es imposible. La única solución para saberlo es mirar en mi bolsillo, llevo mi mano al


bolsillo con la esperanza de no encontrar nada... pero mis peores temores se confirman. Saco de mi bolsillo el pañuelo que le di a mi esposa, le pedí que me enterraran con él como símbolo de nuestro amor. Empiezo a llorar, a patalear, quiero que me saquen de aquí. Quizás alguien me escuche. Grito y grito, no obtengo respuesta, me empieza a faltar el aire...

Mi corazón se acelera, estoy sudando... empiezo a temblar... y sin poder evitarlo... mis ojos se cierran para siempre.


Siete: -Terminé- dije satisfecha Cierro el grifo, cojo una toalla y me seco la cara, por fin terminé de desmaquillarme. Hoy ha sido un día muy ajetreado, el entierro de Bernardo me ocupo todo el día, dichoso viejo, ¿no podría morir otro día? -¿Que tal el entierro?- aparece mi madre por la puerta del baño -Bien, lo típico: flores, gente llorando y el muerto -Los entierros me aburren, cuando murió tu padre solo asistí por culpa de mi suegra, que si fuera por mí, estaba enterrado en el jardín Me quedé callada, sabía que mi madre era así, no podía decirle nada porque si no tendría consecuencias. La miro, esta maquillada y lleva ropa de salir: -¿A dónde vas?- le pregunto toda intrigada -Voy a visitar a Enrique, el pobre me llamo llorando diciendo que no podía vivir sin mi -¿A Enrique?- le digo sorprendida-¿No estabas saliendo con Fernando? -Si, estamos saliendo, pero de vez en cuando me apetece una canita al aire -Pero si Fernando puso su casa a tu nombre, ¿cómo le haces esto? -Ana- dice mi madre con un tono de voz firme- ¿yo te digo algo cuando te follas al mejor amigo de tu novio? ¿Te dije algo cuando te pagué el aborto para que Ian no se enterase? No abrí la boca, mi madre tenía razón. -No, no dijiste nada -Entonces no me restriegues nada- sale del baño y se acerca a la puerta de salida- Aunque te pese yo soy tu madre y eres igualita que yo. Su última frase me dejo pensativa, me mire al espejo, vi mi rostro, el rostro de una chica que se desvió de su camino, el rostro de una chica marcada por el dolor, por la humillación y por la venganza. Salí del baño, no quería verme en el espejo. Me dirigí al cuarto de mi madre, en la mesita de noche había una foto, la cogí. En la foto aparecía una niña pequeña vestida de hada encima de un pony, la niña tiene una hermosa melena rubia, unos ojos verdes esmeralda… pero lo que más destaca de la foto es la sonrisa de esa niña, esa niña que no tenía preocupaciones, que lo único que le importaba eran sus padres y sus juguetes… Pongo la foto en la mesita, me doy la vuelta y me miro en el espejo del armario. La niña ha crecido, ya no juega con juguetes, ya no sube en ponys, no se viste de hada, su padre ya no está… ¿Qué queda de la niña de la foto? ¿Sus ojos color esmeralda? ¿Su melena rubia? ¿Su sonrisa?... No, su sonrisa no… es lo único que echo de menos de aquella niña pequeña que lamentablemente ha crecido. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Tenemos que recoger todo- dice mi madre nada más entrar por la puerta -Ya lo haremos mañana, ahora tenemos que dormir- le digo -No tengo sueño, me apetece recoger ahora, así mantengo mi cabeza despejada, si estoy en la cama no haré más que dar vueltas -Si quieres duermo hoy contigo- mi madre me mira fijamente -Desde que tenias 3 años no volviste a dormir conmigo


-Algún día tendré que volver no?- esbozo una sonrisa -Vale, pero solo hoy- dice mi madre intentando esconder su alegría Sube las escaleras dejándome en el pasillo, sin saber qué hacer. Todo está en silencio, miro un momento al salón y en el suelo hay pétalos de las coronas del velatorio de mi padre. -Va a ser muy doloroso para mi madre limpiar todo esto- susurro en voz baja- Alguien tendrá que hacerlo por ella. Cojo la escoba y el polvero, me paso medianoche en vela, pero merece la pena, tengo que evitar cualquier tipo de sufrimiento para mi madre. Arrastro los sofás para su sitio, la mesa, la televisión. El salón vuelve a ser el mismo. Tiro a la basura el polvo recogido, vuelvo al salón y abro la ventana para airear todo un poco. Son las 2 de la maña, al abrir la ventana puedo ver a Hugo sentado a unos metros mirando al cielo. ¿Qué hace Hugo a estas horas ahí? Tengo que saberlo… Cierro silenciosamente la puerta de salida para no despertar a mi madre. Llego al lado de Hugo: -Buenas- lo asusto -No te había oído llegar- dice mientras intenta recuperarse del susto -¿Qué haces aquí? -Mirando las estrellas -Las estas contando como hacíamos de pequeños? -No, solo las estoy mirando- gira su cabeza y me fijo en que tiene los ojos llorosos -¿Llevas mucho tiempo aquí? -Unas cuantas horas, quería ir a la colina como cuando éramos niños, pero estaba muy oscuro -La próxima vez me llamas y te acompaño -No quería molestar -Eres un amigo, los amigos nunca molestan- noto una extraña reacción en su cara, un extraño silencio perdura durante unos minutos hasta que el dice: -¿Me consideras importante en tu vida? -¿Cómo? Claro que sí, ¿a qué viene esta pregunta? -¿Si te hiciera algo malo, que pasaría? -¿Algo malo? Tu nunca me harías algo malo, somos amigos desde la infancia, crecimos juntos, para mí eres un hermano -Ya… yo también lo creía -¿Qué creías? ¿Qué ha pasado? Me estas preocupando… ¿estas bien? -Si- su voz se pone temblorosa- el asunto del entierro me ha hecho pensar en cosas, has estado muy mal y no mereces sufrir más -Tranquilo no volveré a sufrir -Lo sé y yo haré que no vuelvas a sufrir- se levanta y se va sin decir nada. Regreso a mi casa, tengo la conversación de Hugo grabada en mi mente, no entiendo nada de lo que ha pasado, quizás se ha enamorado de alguna chica y quiera consejos, o tiene un amor no correspondido… Pero que digo, si Hugo no se enamora, es inmune a las flechas de Cupido. Subo las escaleras, voy a la habitación de mis padres, abro la puerta silenciosamente, mi madre está durmiendo o quizás hace que duerme… no lo sé. Me acerco a la cama, quito los zapatos y me abrazo a mi madre. Su olor de pelo me trae recuerdos de mi infancia. Mi madre me abraza fuertemente, no digo nada para no estropear el momento, cierro los ojos mientras Orfeo me lleva al mundo de los sueños. A la mañana siguiente me despierto, miro el reloj, son las 12 de la mañana, mi madre no está en la cama. Bajo las escaleras. -No hacía falta que recogieses todo- dice mi madre en la puerta del salón -Lo sabía, pero no tenía que hacer -Te lo agradezco -No ha sido nada, solo tarde una hora -No me refiero a eso -¿A qué te refieres? -A que has intentado evitarme el sufrimiento de barrer los últimos rastros de tu padre


-Sabes que por ti haría eso y mucho más- nos fundimos en un abrazo -Por cierto- dice mi madre mientras saca algo del bolsillo- he encontrado esto para ti, la han dejado en la puerta- me enseña un sobre con mi nombre. -Que extraño- cojo el sobre, lo abro, dentro hay una carta, la desdoblo y empiezo a leerla ante la mirada de mi madre. -¿Qué pone?-me pregunta Termino la carta, no puedo creer lo que pone en ella, no puedo creer lo que está pasando. Sin decir nada abro la puerta y salgo, corro velozmente por el campo, con la cabeza llena de preguntas sin respuestas. Por fin llego a la colina, no hay rastro de Hugo, miro para todas las direcciones y no lo encuentro ¿Dónde se habrá metido? Sigo caminando y no hay nadie, encuentro en el suelo la pulsera que le regale a Hugo cuando éramos pequeños. No me puedo creer lo que está pasando, tengo que ir a su casa. Sigo corriendo. Llego a su casa, timbro en la puerta y la señora Laura me abre: -Hola Ian -Señora Laura, ¿Dónde está Hugo? -Se fue… -¿Cómo que se fue? ¿A dónde? ¿Por qué? -Se fue a otra ciudad, le ha salido un trabajo con su tío -¿Solo por el trabajo? Esto es muy raro señora…-me interrumpe para que no haga mas preguntas -Quiere empezar de cero, no se sentía bien en ese pueblo, es mejor que pase un tiempo, tiene que reflexionar, intenta olvidarte de el -¿Qué me olvide de mi único hermano? No voy a ser capaz, tienes que darme su número, su dirección… lo que sea -No puedo, perdóname- cierra la puerta en mis narices. ¿Qué hago? Nuevamente no se qué hacer, me doy la vuelta y vuelvo para mi casa, solo. No entiendo el mundo, todo está cambiando de una manera muy rápida. Hace un día lo tenía todo: matrícula de honor, familia y amigos… ahora… me encuentro sin padre y sin mi mejor amigo… Solo me queda mi madre y Ana. Dejo caer la nota de despedida de Hugo, la lleve todo el tiempo en la mano, incrédulo, intentando obtener respuestas, pero nada. La carta se queda en el suelo, una brisa de aire la hace desaparecer. Pero eso no impide que en mi cabeza me acuerde de sus palabras:

“Te estarás preguntando qué coño hago yo escribiéndote una carta, y créeme yo también me lo estoy preguntando, pero como dicen en las películas: La mejor manera de expresar tus sentimientos es en un papel. Ian, me alegro de haberte conocido, de haberte encontrado en mi camino, de jugar contigo, de compartir momentos inolvidables… pero sobre todo de que me consideres tu hermano… Para mí también eres un hermano. Pero no te has dado de cuenta de la persona que soy… Al principio del camino nos conocíamos perfectamente pero poco a poco te fuiste quedando ciego sin saber la clase de persona que iba contigo. No quiero traerte más dolor, te dije que te iba evitar sufrimientos y lo estoy haciendo. Me voy del pueblo. Suerte amigo, te lo mereces”


Ocho: Me despierto, un ruido no me deja seguir durmiendo. Me levanto silenciosamente para no despertar a mi madre, miro por la ventana, está granizando. El granizo golpea el cristal de la ventana haciendo un ruido muy molesto. Que mal día hace hoy. Vuelvo a la cama. Mi madre sigue durmiendo, me abraza y suelta un: -Bernardo Me quedo callado, no sé qué decir. Mi madre está soñando con mi padre, piensa que yo soy el. Estiro el brazo y rodeo su cuello, la acerco a mí y la abrazo fuertemente, no quiero que tenga miedo, quiero que sienta cariño. El cariño que mi padre le daría si estuviera vivo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Siento su abrazo, me está agarrando fuertemente. Parece mentira que finalmente estemos juntos: -Ya puedes soltarme- le digo -No, quiero tenerte cerca unos minutos mas -Bernardo no seas tonto, tenemos que hacer muchas cosas, los preparativos de la boda no se hacen solos -Carmen, Carmen, Carmen… ¡cuántas veces te tengo que decir que los preparativos los hago yo! -Creo que si te los dejo a ti terminaríamos casándonos en un circo- le saco una sonrisa. -Te suelto si me das un beso Me acerco a él y lo beso en los labios: -¿Contento? -Si- me suelta y deja que vaya organizar las cosas. Mientras me levanto suena el teléfono: -Coge tú- le digo a Bernardo -Vale- coge el teléfono- Si ¿dígame? Bernardo sigue hablando por el teléfono, su cara parece más seria, me preocupa, empieza a hablar en voz baja. Salgo de la habitación, dejo la puerta un poco abierta y me escondo para escuchar lo que dice. Al ver que no estoy, Bernardo empieza a hablar un poco más alto, pero apenas puedo oírlo, solo escucho algunas palabras sueltas: -He vuelto… me voy a casar… no quiero…ya hablaremos ¿Con quién estará hablando? Me pregunto a mí misma, Bernardo cuelga el teléfono, yo me levanto y voy a la cocina a preparar las cosas. Cojo los papeles, empiezo a hacer cálculos: -¿Qué tal llevas las cuentas?- dice Bernardo acercándose a mí -Mal, creo que el dinero no nos llega -¿No nos llega? Tengo que pedírselo a mis padres -No, se lo pediré yo a los míos, tus padres ya te están pagando las practicas de Abogado -Pero las practicas ya las estoy terminando, ahora tengo que encontrar un trabajo… -Poco a poco, termina las practicas, después buscas un trabajo, ganamos dinero y ya veremos lo que hacemos después -Comprarnos una casa en el campo -¿En el campo? Con lo bien que se está en la ciudad… -Eso tenemos que hablarlo- me lanza una mirada de pícaro y sale de la habitación. Regreso al mundo de las cuentas, las cosas empiezan a cuadrar un poco, pero aún nos sigue faltando dinero para la boda. Tengo que llamar a mis padres para que me dejen dinero. Cojo el teléfono y escucho una voz femenina. ¿Bernardo está llamando por teléfono? Decido colgar, pero la curiosidad es mayor, vuelvo a coger el teléfono y escucho:


-Empiezas la semana que viene, estas contratado. Que alivio, por un momento pensé que era una amante o algo por el estilo. Este Bernardo tan cabezota como siempre, ve que nos falta dinero y ya busca trabajo, cuando lo quiero… ¿pero quién lo contrato? Me despierto, miro a mi lado con la esperanza de verlo… pero no, el abrazo no era de Bernardo sino de mi hijo que sigue a mi lado. Me agarro mas a él, me da tranquilidad. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Que mal día hace hoy- suelto nada mas mirar por la ventana Cierro la cortina, miro el reloj, son las doce y cuarto. Escucho un ruido en la entrada, salgo de mi habitación y me acerco. Vuelvo a escuchar otro ruido, pero más fuerte… y a continuación una risa… la risa de mi madre. Camino por el pasillo y la veo, la puerta está abierta y ella tirada en la entrada: -Hola Ana- no es capaz de hablar- ¿ya estas despierta?- se empieza a reír sola -Mama… ¿estás borracha?- me acerco a ella para levantarla -No… no estoy borracha- me escupe en la cara mientras habla -¿Como llegas tan tarde?- no soy capaz de levantarla, cierro la puerta. -¿Tan tarde? Si aún son las 12 de la noche, prácticamente aún no salí Por fin la levanto, la agarro para que no se caiga y la llevo al sofá. -¿Qué tal la cita con Enrique? -Mal… me pidió que le devolviese el anillo que me regalo -¿El anillo de rubís?- le digo sorprendida -Si… resulta que se va a casar y no quiere saber nada mas de mi -¿Por eso te emborrachaste? ¿Por qué te deja por otra? -¿Qué dices? Me emborraché porque me quede sin el anillo Mi teléfono móvil empieza a sonar, lo saco del bolsillo, miro sorprendida que se trata de Jim, le cuelgo. Miro nuevamente a mi madre y la veo vomitando en el sofá: -Podrías vomitar en el suelo- le digo Mí madre sigue vomitando, cuando termina la cojo y la llevo a la cama. Cojo una fregona y limpio el vomito. Mi móvil vuelve a sonar, pero esta vez es el tono de un mensaje. Lo leo, es de Jim:

“Reúnete conmigo en la cafetería de Lope, tengo que hablar algo importante contigo, si no vienes, atente a las consecuencias” ¿Qué cojones quiere ahora? Cojo el bolso y salgo de la casa. Por el camino no paro de pensar, no quiero volver a follar con Jim, tengo que buscar otro, ese ya me aburre. Camino durante unos minutos más, ya estoy llegando a la cafetería, Jim está en la esquina que da a un callejón, me está esperando. Sigo caminando hasta llegar ajunto el: -Has tardado- me dice en un tono enfadado -He llegado lo más pronto posible -No vuelvas a tardar- me agarra del codo- vámonos -¿A dónde? -A mi casa -No- me suelto y me hecho hacía atrás -¿Como que no?- me vuelve a agarrar mas fuerte- ¿Por qué no coges mis llamadas? -¿No te has dado cuenta que no quiero saber nada mas de ti? -Ni se te ocurra dejarme- pone un tono de voz amenazador, cada vez más serio -Me has aburrido, déjame- intento soltarme, pero no soy capaz, me lleva hasta el callejón, no hay salida, esta algo oscuro, no hay nadie que me pueda ayudar- ¿Qué haces? -Coger lo que me pertenece- empieza a besarme por el cuello, con sus manos agarra las mías -Suéltame- grito, pero nadie me escucha- ¿estás loco? Sigue besándome, con una mano empieza a tocar mis intimidades, me deja una mano libre, le clavo las uñas e intento escapar, pero me agarra, me arrastra hacía la pared y me da un puñetazo en toda la cara. El puñetazo hace que mi cuerpo impacte con el suelo. Allí tirada lo miro a la cara, no puedo creer que me haya golpeado, toco mi cara, la noto caliente. Mis ojos se llenan de lágrimas: -Hijo de puta- le grito


El se agacha, desabrocha sus pantalones y se tira encima de mí, intenta bajarme los míos pero no es capaz, yo pataleo… pero él sigue intentando aprovecharse de mí. No sé como lo hago, pero consigo darle una patada en los huevos, cae a un lado y me levanto, intento llegar a la salida del callejón pero me agarra del pie. Me intento sujetar a un cubo de basura para mantener el equilibrio… pero no soy capaz y lo tiro al mismo tiempo que caigo. Veo que de la basura cae un cuchillo. Jim se acerca a mí nuevamente y me pega en el mismo lado de la cara. Me vuelve a besar, esta vez no opongo fuerza, dejo que me desabroche los pantalones, mientras con la mano cojo el cuchillo y se lo clavo en el hombro. Empieza a sangrar, a gritar de dolor, se tira a un lado, empieza a insultarme, a decirme de todo. Me abrocho los pantalones, cojo mi bolso y escapo del callejón sin ser vista: -Te voy a matar a ti y a tu novio- grita mientras agoniza de dolor. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Decido levantare de la cama, dejo a mi madre durmiendo un poco más. Bajo a la cocina a hacer la comida. Miro el reloj, ya son las dos de la tarde. ¿Qué haré de comer? -Suena el timbre de la puertaMe acerco a abrirla, es Ana: -Hola, ¿Qué haces tan pronto aquí? -He venido a hacerte compañía- me besa en los labios, la noto algo fatigada -Que tienes en la cara?- le digo al verle un moratón enorme -Me he golpeado contra la ducha, soy una torpe -Tienes que tener más cuidado- la abrazo. Los dos entramos, Ana se ofrece a ayudarme a hacer de comer. Intento ayudarla pero soy un desastre. Cojo una silla y me siento al lado para ver como cocina, es la chica perfecta: Es trabajadora, fiel, simpática… la amo. Me levanto y la agarro por detrás, ella se gira y me besa en los labios. -Ejm ejm ¿os interrumpo?- dice mi madre que acaba de despertar -Buenos días señora Carmen- le dice Ana -Buenos días Ana -Mamá ¿no quieres dormir un poco más? -Tengo hambre hijo, aunque duerma necesito comer… -Ana nos está haciendo la comida- le digo -Ya veo, gracias Ana, no tenias por qué molestarte -Para mí no es una molestia Ana termina de hacer la comida, yo empiezo a colocar la mesa. Los tres comemos, empezamos a hablar de nuestras cosas. Recogemos, mi madre sube a ver un poco la tele a su cuarto. Yo y Ana quedamos en el sofá del salón, abrazados, mirando la tele. Estamos viendo un programa, en el aparece un hombre que quiere reformar su despacho. Al oír la palabra despacho me acuerdo de las últimas palabras de mi padre. -Ana ¿me ayudas un momento? -¿A qué?- me dice sorprendida -Quiero coger una cosa del despacho de mi padre -Vamos entonces Nos levantamos, subimos las escaleras, entramos en el despacho de mi padre. Ana se queda sorprendida al ver las estanterías con un montón de libros: -Se nota que a tu padre le gustaba leer -Era fan de las novelas históricas Mientras Ana seguía mirando las fotos colgadas en las paredes y algunos libros de las estanterías. Yo me acerco a la mesa deldespacho, intento abrir los cajones pero no soy capaz, están cerrados con llave: -¿Buscas esto?- me dice Ana agitando unas llaves -¿Cómo lo sabías? -Note que no se abrían los cajones y vi la llave… supuse que la querías -Gracias- intento cogerlas, pero ella se echa hacía atrás- ¿no me las vas dar? -¿Las quieres? -Claro que las quiero -Pues cógelas- pone las llaves en el sujetador, esbozo una sonrisa.


Me acerco a ella, juntamos nuestros labios, empezamos a besarnos, muevo la lengua, ella hace lo mismo. Sus manos me levantan la camiseta, la quito. La cojo y la siento en la mesa del despacho. Le quito su camiseta, se queda en sujetador. La miro un poco, esta preciosa. Me vuelve a besar, ella misma se quita el sujetador y lo tira, la llave cae al suelo pero me da igual. Bajo la cabeza, la beso por el cuello, poco a poco, despacito, paso la lengua por su piel. Llego a los senos, los acaricio un poco, pongo uno en mi boca, ella empieza a sentir placer, se pone un poco roja. Con sus manos me quita el pantalón, yo hago lo mismo con los suyos. Quedamos los dos en ropa interior. Se levanta y me tira al suelo, se pone encima de mí y empieza a moverse de una forma muy sensual. Con su mano me quita la ultima prenda que me queda en el cuerpo, empieza a besarme todo el cuello, baja poco a poco, besando cada centímetro de mi cuerpo. Se quita el tanga, acaricia mi miembro y me besa. Mientras noto como va entrando. Empezamos a movernos, a besarnos, acariciarnos, a gemir… Unos minutos después: Estamos los dos abrazados en el suelo, yo llevo puesto el calzoncillo y ella está en sujetador y con el tanga. -Me ha encantado- le digo -A mí también- me vuelve a besar en los labios -Es el mejor método para coger una llave- le lanzo una sonrisa -Pero solo puedes hacerlo conmigo- me dice -Por supuesto- le guiño un ojo Veo la llave en el suelo, la cojo y me acerco al escritorio. Ella viene detrás de mí, pongo la llave en el primer cajón y encuentro fotos y papeles de la oficina. Pongo la llave en el segundo cajón, empiezo a mirar los papeles y encuentro una carpeta con mi nombre. La abro, está llena de papeles, cojo el primero… no puedo creer lo que estoy leyendo. -¿Qué ocurre Ian?- dice Ana al ver mi rostro de sorpresa.


Nueve: Al abrir la ventana contemple el magnífico día que hace hoy. Después de semanas lloviendo ¿Quién iba a decir que hoy haría sol? Pero no me importa mucho, estoy demasiado ocupada con los preparativos de la boda. Timbran en la puerta, voy a abrir: -Buenos días hija- dice mi padre entrando por la puerta -Buenos días papa- lo abrazo -¿De qué querías hablar? Tu madre está preocupada, piensa que ha pasado algo malo -No, tranquilos no es nada malo, ben siéntate en el sofá- le señalo en donde se encuentra el sofá- yo voy a por unos refresco Mientras mi padre se dirigía al salón para acomodarse en el sofá, yo fui a la cocina a coger algo de picar y de beber. Lo puse todo en una bandeja y se lo lleve, me senté a su lado: -Papá tengo que pedirte un favor -Dime hija ¿es algo relacionado con Bernardo? -No, bueno si en cierto modo -¿Te ha hecho algo? -No, tranquilo papá, escucha, estamos algo mal de dinero y nos hace falta un poco para culminar los gastos de la boda -¿Qué te dije? Que yo me encargaba de todos los gastos -Pero andáis algo mal de dinero y no quiero molestar, solo con un poco ya llegamos -Ni hablar, yo me encargare de todos los gastos -No, ya están casi todos pagados, solo falta la decoración -¡Eso es lo más importante!- exclama mi padre- Ahora vienes conmigo al banco y sacamos el dinero. -Gracias papá- le beso en la mejilla- ahora mismo voy a por la chaqueta y te acompaño Cogí la chaqueta y salimos de la casa. Fuimos caminando porque el banco no estaba tan lejos. Mi padre se paraba a saludar a gente cada minuto, es muy sociable, tiene un don de gentes que le es muy útil para su trabajo: Vendedor de pisos. Unos minutos después llegamos a banco, mi padre se dirigió al cajero a sacar dinero, mientras yo me quede fuera mirando a la gente, cada uno iba a su bola, algunos iban corriendo, otros despacio… cada gente a lo suyo. Seguí mirando un poco mas cuando mi ojos se fijaron en un chico, lo conocía pero no podía ser el… En la otra calle estaba Bernardo, con traje, muy bien vestido… demasiado bien vestido. Iba acompañado por una chica, guapa, morena, elegante y bien vestida. Los dos caminaban despacio, iban sonriendo, no podía creer lo que estaba viendo. -¿Qué miras hija?- mi padre termino de coger el dinero -¿Qué?- apenas lo escuche -¿Te pasa algo? Estas en las nubes- mi padre intenta mirar a donde se dirige mi vista, pero lo aparto para que no vea nada -Nada, estaba pensando en un sitio para comer, tengo hambre -Te voy a llevar a un restaurante que te vas a chupar los dedos, tienen la mejor carne de la ciudad -Si tu lo dices será verdad- le guiño un ojo, lo cojo de ganchete y nos vamos al restaurante. Unas horas después: Estoy haciendo la cena, deje el dinero encima de la mesa con todo el papeleo de la boda. Escucho un ruido en la entrada de la casa, Bernardo ha llegado: -Buenas noches cariño- se acerca a mí para darme un beso, lo esquivo -Buenas noches- sigo cortando las patatas -¿Te pasa algo? -No ¿Qué me va a pasar?- sigo cortando las patatas cada vez con más fuerza


-Te noto distinta -Ya, hable con mi padre, nos dio el dinero -Que bien, por fin podremos terminar los gastos de la boda -Creo que se los devolveré -¿Por qué?- pone una cara de sorpresa -Porque no nos vamos a casar -¿Cómo? -Que no nos vamos a casar, te he visto hoy por la tarde -¿Cómo que me has visto? -Si- dejo de cortar las patatas, me doy la vuelta y lo miro a los ojos- te vi con esa morena, los dos juntos, caminando por la calle Bernardo empieza a reír: -¿Piensas que esa es mi amante? -Sí, las llamadas raras y ahora esto ¿Qué puede ser sino? -Es mi jefa -¿Tu jefa? -Si, la que me llamaba, quiere que trabaje de abogado para su familia, tienen mucho dinero, me van a pagar bastante cada mes y he aceptado -Cariño ¿no me estarás mintiendo? -Por supuesto que no Salto encima de él y lo abrazo fuertemente, me siento una tonta por desconfiar, lo beso en los labios: -Perdóname por desconfiar de ti Me despierto, la televisión sigue encendida, miro la mesita de noche y está la foto de la noche de bodas: Yo y Bernardo en el Caribe. Que recuerdos. Cojo el mando y apago la tv, vuelvo a tirarme en la cama, me tapo con la manta y vuelvo a caer en el mundo de los sueños: -Bernardo no corras- le grito a lo lejos -Cógeme si puedes Estamos los dos en un campo, nuestra luna de miel ha terminado, estamos dos días en una casa rural antes de volver a casa. Estos paisajes son maravillosos. Hay tranquilidad, colinas… la gente parece amable… -Algún día viviremos aquí- me susurra Bernardo en el oído -¿Tu no querías vivir en la ciudad? -Pero tú en el campo, y lugar más bonito que este no encontraremos -Algún día tendremos un niño, y construiremos aquí una casa -Cuando consiga un poco de dinero construiremos nuestra casa Estoy contenta con mi matrimonio, llevamos una semana casados, es el mejor marido del mundo. Aunque a veces dudo de él, pero bueno, son celos, tengo miedo a perderlo… pero sé que eso nunca ocurrirá. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ah tenido usted suerte- me dice el médico -¿Suerte? ¿A esto le llama suerte? -Podría haber muerto. Pero está viva Llega Bernardo -Cariño que te ha pasado- dice todo preocupado -Estaba cruzando la calle, no me fije y un coche me llevo por los aires, se dio a la fuga -¿Un coche? ¿Qué coche? ¿Cogiste la matricula? -Era un coche negro, lujoso, pero no sé nada más, creo que lo conducía una mujer Bernardo se queda callado, como intentando ocultar algo -Malditos cobardes que se dan a la fuga, tranquila cariño pondremos una denuncia -No va a servir de nada, nunca daremos con ella -Tiene alguna lesión grave?- se dirige mi marido al doctor


-No, tiene unos moratones, y llevó un golpe fuerte, pero no hay ninguna lesión interna, ahora me llegaran los últimos análisis para certifícalo -Menos mal- dice mi marido acariciándome el cabello Una enfermera llega con unos papeles que se los da al doctor, este los abre y se pone las gafas para leerlo, se queda con cara de sorpresa. -¿Qué pasa doctor?- le digo toda preocupada -Hay un problema- me dice -¿Qué problema, dígalo de una vez?- dice mi marido todo nervioso El Doctor se queda callado, no sabe como decir la noticia: -Por favor doctor, no me asuste más- empiezo a llorar, temo oír lo que me espera -El atropello ha causado un problema en su útero, creo que no va a poder tener hijos


Diez: Un fuerte sonido me despertó, alguien estaba golpeando fuertemente la puerta de mi habitación. Alcé la mano y accioné el interruptor de la luz, mi hermano al ver la luz encendida se despertó: -¿Qué sucede Abi?- me dice casi durmiendo -¿No escuchas eses ruidos? -¿Que ruidos?- me pregunta él mientras éstos cesan. -¡Alguien estaba golpeando la puerta! – le digo un poco alterada. -Yo no escucho nada, debió de ser una pesadilla- intenta consolarme -Puede ser… Me acomodo nuevamente en la cama, me tapo con la sábana hasta el cuello e intento quedarme dormida, pero no soy capaz, el ruido vuelve a aparecer y es aun más fuerte. -¡¡Álex despierta!! , ¿lo escuchas? -Sí lo estoy escuchando. Álex se levanta de la cama, pone sus zapatillas y se acerca a la puerta de la habitación. Alguien está intentando derribarla: -¿Qué hacéis?- grita Álex -¡Ábreme la puerta!- grita una voz femenina que sin duda es la de mi madre -¿Qué escándalo es éste?- le grita mi hermano Álex gira la llave y abre la puerta, se encuentra con nuestra madre y con Claudio que estaba intentando derribar la puerta. Mi madre le hace un gesto al criado para que se retire y empieza a gritar con mi hermano: -Álex ¿Quién ha ordenado poner un cerrojo en la puerta?- cada vez alza más la voz -Yo, madre- le responde mi hermano sin ningún miedo a las consecuencias -¿Seguro?- dice mi madre incrédula -Segurísimo, estoy harto de que maltrates a mi hermana – le responde todo furioso -¿Cómo te has vuelto tan insolente? En esta casa mando yo, aquí no se hace nada sin mi permiso -Esta casa es tan tuya como nuestra -No te equivoques, tu difunto padre me dejo todo en herencia a mí, no a vosotros recuérdalo Mi hermano se quedó callado, sabía que ella tenía razón. Desde la lectura del testamento, Álex y yo nos quedamos sin nada ya que los bienes de mi difunto padre quedaron todos a manos de esa malvada mujer. Mi madre entra en la habitación y se acerca a mí. Yo me intento esconder bajo las sábanas pero se detiene. Mira todo a su al redor y no daba crédito a lo que estaba viendo: -¿Qué es esto? - pregunta aun más furiosa -¿Lo que madre?- le responde mi hermano -¿Esto es una casa de putas o qué?, ¿quien ha autorizado que haya dos camas en esta habitación? ¡Ya estáis dejando todo en su sitio! -No, no vamos a hacer nada, esto va a quedar así -O ordenáis todo o os pongo fuera de casa- un silencio incomodo hace presencia Por fin me armo de valor y consigo decir: -Pues nos iremos- mi madre me mira fijamente y esboza una sonrisa -¿Si? Y a dónde vais a ir?... Si no quieres ni subir a una maldita silla… como piensas salir de la casa? -Me voy con mi hermano -Vale, iros, voy a ordenar que os hagan las maletas -No hace falta, nosotros mismos las haremos - entra mi hermano en la conversación -De acuerdo, que lo paséis bien merodeando por las calles- dice mi madre mientras se dirige hacia la puerta -Tranquila lo pasaremos bien, también esperamos que lo pases bien en las cenas y meriendas con tus amigas cuando cotilleen de ti y digan que la señora de Bernardo puso a sus hijos fuera de casa, sin tener en cuenta el estado de invalidez de Abi. ¿Qué


sentirás entonces madre? ¿Qué sentirás cuando seas la comidilla de las arpías de tus amigas? ¡¡Estarás sola!! Mis ojos se clavan en los suyos, veo como su cara se está volviendo roja de ira, tiene mucha rabia que se está acumulando, está a punto de explotar. Mi hermano se pone en el medio para evitar daños mayores. Mi madre golpea un jarrón que se encuentra a su lado y lo destroza: -No os iréis, pero esto no va a quedar así- amenaza mi madre mientras sale de la habitación dando un fuerte portazo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Quién cojones se creen esos dos? Sigo caminando por el pasillo, sigo incrédula por lo sucedido en la habitación. No sé qué hacer, tengo que vengarme, la malcriada de Abi no puede ganarme, soy su madre, tengo que estar por encima de ella. Al final del pasillo me encuentro con Claudio, le hago un gesto para que se acerque: -Dígame señora -Claudio, necesito tu ayuda -¿En qué puedo servirla? -Necesito un plan para que mi hijo se aleje un par de horas de su hermana -¿Cómo puedo hacer eso señora? -Tienes que inventar algo, ¿no se te ocurre nada? -No -Creo que ya se lo que puedo hacer- se me viene una idea a la cabeza- baja a hacer tus tareas, más tarde te llamo. Cambio de rumbo y subo las escaleras hacia la tercera planta. Busco la puerta de la habitación que tenía antes Álex. La encuentro, abro la puerta y enciendo la luz. Todo sigue en su sitio. ¿Dónde esconderá las fotos de cuando era joven? Me acerco al armario, empiezo a buscar y encuentro un álbum de fotos, lo cojo, me siento en una silla y me pongo a verlo. Paso las páginas pero no encuentro nada relevante. Me fijo en que aparece en muchas fotos una chica morena de ojos azules ¿Quién puede ser? Cierro el álbum y lo dejo en su sitio, quizás sea alguna amiga o amor de infancia. Vuelvo al pasillo cerrando la puerta de la habitación. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Se va a vengar- dice mi hermana entre lloros -Abi tranquila, aquí estoy yo para protegerte -Lo sé, pero tengo miedo Miro a mi hermana, sigue llorando. Intento calmarla pero no soy capaz, ya ha sufrido mucho en esta vida y no se merece estar en silla de ruedas, no se merece sufrir, no se merece nada de lo que le está pasando. -Tranquilízate, pronto se le olvidará- le seco las lágrimas con la mano -Gracias por estar aquí, si estuviera yo sola… no sabría qué hacer -Si estuvieras tu sola, le arrancarías los ojos- veo como esboza una sonrisa -No creo que hiciese eso… -¿No? ¿Qué harías entonces? Abi lanza una mirada para su muñeca, se ven una marcas, como unos cortes superficiales -Abi ¿Qué cojones es eso?- digo alarmado -Lo que ves -¿Te has intentado suicidar? Abi no responde a mi pregunta, me abraza y se pone a llorar, cada vez me abraza más fuerte: -No puedo seguir viviendo así -El suicidio no es la mejor forma de acabar con todo, el suicidio es de cobardes -¿Y yo que soy? -Tú no eres cobarde, tú eres valiente. La chica más valiente que conozco, que fue capaz de escupirle en la cara a Claudio, que fue capaz de llevarle la contraria a la todopoderosa Gloria, que dejó todo el lujo por amor… esa eres tú, mi hermana. La hermana que me destrozaba los juegos de la game boy, la hermana que me pintaba la cara de pequeños…-las lágrimas empiezan a caer por mis ojos, pero no puedo evitarlo- la hermana que si algún día muere… yo moriré con ella. Abi no responde, pero sus ojos iluminados y su sonrisa son suficientes para mí. Me fijo en la hora, son las 9 de la mañana. El teléfono móvil que está encima de la mesita empieza a vibrar ¿Quién me estará llamando? Cojo el móvil y veo un número oculto, le doy al botón verde:


-Si, ¿Quién es? -¿Estoy hablando con el señor Álex?- dice una voz masculina un poco rara -Sí, soy yo -Buenos días, le llamamos del hospital privado La Paz, ha quedado un puesto libre y queremos contar con su presencia -¿En serio? Queréis que vaya yo? -Desde luego, hemos mirado su currículum y tiene una buena nota en medicina, necesitamos que venga hoy a concedernos una entrevista -¿Hoy? -Sí, hoy mismo, dentro de 1 hora, necesitamos personal cuanto antes -Iré de inmediato- cuelgo el teléfono Mi hermana me mira con cara de preguntarme ¿Quién era? Antes de que pregunte le digo: -Estas delante del próximo médico privado de la ciudad -¿Te han dado un trabajo? -Si- exclamo con felicidad -Pues a que esperas, ve rápido a la entrevista -Me voy a duchar, y a preparar la ropa, quiero dar una buena impresión -Esperemos que no venga madre… -Tranquila, cerraré la puerta con llave, la única que la tiene es Thayssa y te traerá el almuerzo. -No tengo miedo, sé que voy a estar bien -Me voy a preparar- le doy un beso en la frente como despedida ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Has hecho un buen trabajo Claudio -Lo sé señora Álex sale por la puerta principal, me acerco a la ventana y veo como se aleja con su coche. Saco del bolsillo un billete de 100 euros y se lo doy a Claudio por sus servicios. Subo las escaleras para ir a visitar a Abi,pero me encuentro con Thysa que tiene la bandeja del almuerzo y esconde algo en el bolsillo al verme. -Tysa a dónde vas? -A ningún sitio señora -¿Le vas a dar el almuerzo a Abi?- la criada se queda callada, tiene miedo en la mirada- dame las llaves-le ordenó -¿Qué llaves señora?- empieza a tartamudear -Las llaves que te dio mi hijo para darle el almuerzo a Abi -Me ordeno no dárselas -¿Estas cuestionando mis órdenes?- me acerco a ella y la empujo, esta cae al suelo con la bandeja, destroza la taza y el plato del almuerzo Al verla en el suelo me agacho, le saco del bolsillo la llave: -Esto te lo voy a descontar de tu sueldo Me alejo viendo como Thysa empieza a llorar, está sangrando por el brazo, creo que se ha cortado con el cristal de la taza, se lo tiene merecido, aquí nadie cuestiona mis órdenes… y se lo voy a demostrar a Abi.


Once: Sigo caminando por el pasillo, me detengo delante de la puerta, intento abrirla pero está cerrada. Saco del bolsillo las llaves que le acabo de coger a Tysa, la pongo en el cerrojo y la giro. Consigo abrir la puerta: -Adelante Thayssa ya tenía hambre- dice Abi desde dentro de la habitación Entro en la habitación y cierro la puerta, Abi está en su cama, me mira horrorizada, tiene miedo. Intenta esconderse entre las sabanas pero de poco le va a servir: -Ahora estas sola- le digo nada más entrar -¿Cómo has conseguido las llaves? -Digamos que Thysa ha caído con tu desayuno, intenté levantarla y se le cayeron las llaves… un despiste de la pobre criada. -Fuera de mi habitación -¿Tu habitación? Tu aquí no tienes nada- me acerco poco a poco a su cama, dando pasos pequeños -¿Por qué me odias tanto?- me pregunta con una voz temblorosa -¿Aún lo preguntas? Has arruinado todo. -Yo no arruiné nada -¿Te recuerdo la discusión que tuve con tu padre? Esta muerto por tu culpa -No fue culpa mía -Le diste un disgusto que terminó con su débil corazón Los ojos verdosos de Abi se llenan de lagrimas. Me da rabia. No soy capaz de mirarla, todo en ella me recuerda a Antía; Su larga melena negra, sus ojos verdes, su rostro, su piel blanca... -No llores- le digo a Abi -¿Cómo que no llore?- dice dudando -Aún no te he hecho nada, cuando te lo haga puedes llorar… hasta entonces no -No pararás hasta verme muerta verdad -No digas estupideces, si mueres no podré divertirme contigo El móvil que se encuentra en mi bolsillo empieza a sonar, lo cojo, miro el numero, no me suena de nada ¿Quién será? -Tranquila vuelvo ahora, tengo que atender una llamada- le digo a Abi ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Tengo que escapar, ¿pero cómo? Saco las sabanas de mi cuerpo, tengo que buscar una solución antes de que mi madre vuelva. Apoyo los brazos en el suelo e intento bajar poco a poco, pero no controlo con mis manos el peso de mi cuerpo y caigo al suelo. Intento girarme como puedo, uso la fuerza de mis brazos para llegar hasta la puerta, pero me canso, aun no me he movido ni un centímetro. Soy una débil, no soy capaz de valerme por mi misma. Me rindo. Cierro los ojos e intento dormirme en el suelo, intentando que el tiempo pase lo más rápido posible. A mi cabeza vienen las palabras de mi hermano, no soy débil, soy valiente y se lo voy a demostrar. Sin saber cómo, me lleno de energía, consigo arrastrarme por el suelo un poco, cada vez queda menos. Por fin llego a la puerta, la cierro e intento llegar a la llave para girarla, pero tengo mala suerte, la bruja de mi madre se ha girado y ha visto cerrarse la puerta. Al ver que no soy capaz de llegar a las llaves, apoyo mi cuerpo contra la puerta intentando hacer peso para que no se abra. Gloria mueve el pomo de la puerta, empieza a empujarla con fuerza: -Puta, abre la puerta- grita con fuerza- No me enfades mas -Lárgate- le digo gritando


Gloria empuja cada vez con más fuerza, fuerza que yo no tengo para sujetar la puerta. El último empujón hace que la puerta se abra y que yo caiga al suelo. Me recupero del golpe y la miro a los ojos: -Prepárate- me dice ella entrando en la habitación y cerrando la puerta con llave ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀ -¿Dónde coño se encuentra el hospital La paz? Me estoy cansando, llevo más de media hora dando vueltas en círculos, seguí los pasos que el recepcionista me ha dado para llegar. He dado más de diez vueltas a la rotonda, cojo el móvil y miro el número del hospital, pero es un número privado, ¿Por qué un hospital llama en número privado? Giro a la izquierda e intento buscar un sitio para aparcar e estirar un poco las piernas. Por fin lo encuentro, aparco el coche y salgo. Camino y me encuentro con un anciano, lo detengo: -Disculpe señor, ¿sabe donde se encuentra El Hospital La paz? -¿Hospital La Paz?- me pregunta el anciano -Si, el hospital privado la paz -Lo siento, debe de estar equivocado, en esta zona solo hay un hospital y no es privado. -¿Esta usted seguro? -Segurísimo joven, llevo más de 50 años viviendo en esta zona -Gracias señor Me despido amablemente del anciano, ¿Cómo puede ser posible que no exista el hospital privado? Me siento en un banco que se encuentra cerca y me pongo a pensar, el móvil empieza a sonar, quizás sea del hospital. Cojo el móvil y miro el número, es Thayssa: -Dígame Thayssa que sucede -Señor tiene que venir inmediatamente, la señora me ha robado las llaves y se escuchan gritos en la habitación de Abi Ahora lo entiendo, todo ha sido una trampa planeada por mi madre. -Thayssa voy inmediatamente Cuelgo el teléfono, abro la puerta del coche y lo arranco. Giro el volante, miro a la derecha y a la izquierda para ver si vienen coches. No viene nadie. Acelero. Miro por el espejo retrovisor… no puedo creer lo que estoy viendo… ¿es ella?... Sí… es ella, sigue tan guapa como siempre, con sus inconfundibles ojos azules… la encontré…pero no tengo tiempo. Acelero con fuerza, tengo que salvar a mi hermana. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Por favor para- le suplico a mi madre -Cállate-dice mientras me sigue golpeando con el látigo -Me callo- ya no tengo fuerzas para luchar, dejo que me golpee De pronto ella se detiene, por la puerta aparece Claudio: -Señora ya está todo listo -¿Todo listo para qué?- me meto en la conversación -Ahora lo sabrás- me dice mi madre Claudio entra en la habitación, se acerca a mí y me coge en sus brazos, le pego puñetazos pero es inútil: -¿A dónde me lleváis?- grito desesperada Mi madre se pone delante nuestra, le hace un gesto con el dedo a Claudio para que la siga. Nos indica el camino. Claudio me sigue llevando en sus brazos. Subimos las escaleras hasta llegar al cuarto piso. Llegamos al final del pasillo, Gloria saca de su bolsillo las llaves de la puerta, la abre y entramos. No puedo creer lo que estoy viendo. Me han llevado a una habitación, tiene una cama pequeña, casi sin mantas, con un armario roto y un cuadro en la pared. No tiene bombillas, ni televisión, ni ventana. La habitación en la que me encuentro la usaban antes para poner las cosas viejas. -Bienvenida a tu nueva habitación -¿Estas loca? Aquí no puedo vivir es infrahumano -Tranquila, solo pasaras unos días, hasta que aprendas a comportarte. Claudio me deja en la cama y junto a Gloria salen de la habitación y la cierran con llave. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Doy un volantazo, aparco delante de la mansión. Me bajo del coche sin cerrar las puertas. Thayssa aparece: -Señor creo que se la han llevado al cuarto piso


-¿Al cuarto piso? ¿A qué? -La han acomodado en la habitación de los trastos viejos -¿Cómo? Si no tiene ventanas, no hay ventilación ni luz -Lo sé, pero su madre ha ordenado eso Dejo que Thayssa siga hablando, subo las escaleras lo más rápido posible. Tropiezo con un escalón y me caigo, me doy un fuerte golpe en la rodilla, pero sigo caminando. Al llegar al tercer piso me encuentro con mi madre y Claudio: -¿Qué habéis hecho? -¿Yo? Nada- dice la mujer con una estúpida sonrisa en su rostro -Como le hayas hecho algo… -No estás en condiciones para amenazarme- veo como Claudio sonríe a escuchar las palabras de mi madre -Tienes razón, no te voy a amenazar, pero a ti sí Claudio La sonrisa de Claudio se detiene. Continuo subiendo las escaleras dejando en el aire esa amenaza. Al final del pasillo esta la puerta, la intento abrir pero está cerrada: -¿Abi? Estás ahí? -Hermano- escucho una voz llorosa -Abi, ¿te han hecho algo? -Me han encerrado aquí -Tranquila te sacaré -No déjalo, deja que este aquí -¿Por qué dices eso? -Deja que se salga con la suya, dentro de unos días me sacara de aquí -No, te voy a sacar ahora -¡No!, no ves que si me sacas volverá a vengarse, y cada vez de una forma más dura, deja que se salga con la suya por esta vez. Quiero dejar de sufrir. -Vale no haré nada, pero hoy dormiré aquí en el pasillo -¿Eres tonto? Vete a dormir a la habitación -No, no quiero que te sientas sola, voy a coger unas sabanas y me acomodo en el pasillo. -Eres testarudo… te quiero mucho hermano -Yo también a ti hermana. Bajo las escaleras, entro en la habitación, cojo un par de mantas y una almohada, escucho un ruido del jardín. Salgo por la ventana y veo al estúpido de Claudio apoyado en el árbol fumándose un cigarrillo. No puedo dejar que esto se quede así. Dejo las sabanas en la cama, bajo a toda prisa las escaleras, salgo por la puerta principal. Doy la vuelta a la mansión para llegar al jardín. Lo localizo, se encuentra en el mismo sitio, fumándose el cigarrillo. Me acerco a él: -Hace un buen día verdad- le digo -Si, un precioso día- me responde -Claudio… tengo una pregunta… ¿te sientes mas hombre lambiéndole el culo a mi madre? O ¿te sientes mas hombre abusando de una chica en silla de ruedas? La sonrisa de Claudio desaparece de su rostro -Me siento más hombre tocándole el culo a tu hermana cada vez que la cojo en los brazos -¿Cómo dices? - Lo que escuchas, eres un niño de mamá, un malcriado, tanto tu como tu hermana. Necesitáis ser educados a mano dura, vuestra madre hace lo mejor para vosotros y no se lo sabéis agradecer. En mi pueblo no durarías ni un solo día- termina el cigarro y lo tira a mis pies Inclino la mirada al suelo, apago el cigarrillo con la suela del zapato. Levanto la mirada y lo veo, le esbozo una sonrisa, acto seguido me abalanzo sobre él. No le doy tiempo a que se mueva. Lo tiro al suelo, veo su cara de sorpresa, empiezo a pegarle patadas en las piernas, en la barriga. Me detengo, lo cojo de los pelos y lo golpeo contra el suelo, empieza a sangrar por la nariz, pero eso no impide que lo deje. Los demás criados me están mirando horrorizados, no saben si meterse o no. Dejo de golpearlo, cojo el cigarrillo que me tiro a los pies y se lo hago tragar: -Como vuelvas a tocar a mi hermana, te tragaras tu propio culo Le doy un último golpe en la cara y me alejo. Los demás criados se acercan a él para preguntarle si se encuentra bien. Mi madre hace presencia, ve a Claudio sangrando en el suelo y ve mis manos llenas de sangre: -¿Qué has hecho?- me pregunta horrorizada -Lo que no te pude hacer a ti


Doce: -Despierta Una voz seguida de unos golpes en la espalda me hacen despertar. Abro los ojos poco a poco, veo a mi madre con una bandeja: -¿Has dormido aquí?- dice sorprendida -Sí, no voy dejar sola a mi hermana -Hijo, cada día te conozco menos -Yo a ti igual madre -Primero juntas tu cama con la de tu hermana, después te matas a golpes con Claudio y ahora duermes en un pasillo -Si no la encerraras dormiría en la habitación -Si se comportara ya estaba -¿Qué es para ti comportarse? -Déjalo no quiero discutir tan pronto, queda un largo día -¿Qué llevas en la bandeja?- cambio de tema -El almuerzo para tu hermana -Dámelo que se lo doy yo -No -Tranquila, no la voy a sacar de la habitación -Mas te vale- mi madre me pasa la bandeja, me levanto y la cojo. La mujer se da la vuelta y se despide, se detiene al llegar a las escaleras y me pregunta: -¿Por qué le pegaste a Claudio? -Aún me preguntas por qué -No te ha hecho nada -Vosotros dos me tendisteis una trampa para alejarme de mi hermana Mi madre calla la boca, no dice ni una palabra. Baja las escaleras. Yo dejo la bandeja en el suelo, estoy alucinando, solo hay una tostada y un vaso de agua ¿Qué coño es esto? Cojo las llaves que se encuentran en la bandeja y abro la puerta: -Lárgate- dice Abi desde dentro -Tranquila hermana soy yo -¿Qué haces aquí? -Me dejaron traerte el almuerzo- me acerco a la cama y apoyo la bandeja en la mesita -¿Solo hay esto?- dice al ver la tostada y el vaso de agua -Si, mas tarde iré a la cocina a mangar un poco de comida -No hace falta, siempre quise empezar una dieta, es hora de hacerlo -Esto no es una dieta… esto no tiene nombre -Si que lo tiene, pero no lo voy a decir Abi agarra la tostada y se la lleva a la boca, pega un trago al vaso de agua. En unos segundos termina con su “almuerzo”. -Que rico- dice irónicamente- me ha dejado sin apetito -Eres de poco apetito por lo que veo -Lo tendrías que saber, ¿Qué tal la entrevista? ¿Te han cogido? -No, digamos que buscaban a otro tipo de medico -¿A otro tipo de medico? -Si, a un cardiólogo, yo soy pediatra -Ya conseguirás pronto un trabajo, lo presiento -Hoy por la tarde voy a repartir unos currículos ¿te apuntas? -No gracias, prefiero quedarme aquí Cojo la bandeja y me despido de mi hermana: -Mas tarde vengo a darte una visita, voy a prepararme


Me levanto y cierro la puerta de la habitación con llave. No quiero hacerlo, pero lo tengo que hacer. Bajo a la cocina y dejo la bandeja en la mesa. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Buenos días señora, le traigo el almuerzo?- dice una de mis criadas -Si, llévalo al comedor principal, no tardes mucho La criada sale de mi habitación, yo cojo el cepillo y empiezo a peinarme. Me siento a mirarme en el espejo. ¡Como han pasado los años! En mi juventud no tenía ni una sola arruga, era la envidia del pueblo, la más guapa, todo el mundo me deseaba. Mi melena morena y mis ojos marrones volvieron locos a más de uno. Pero yo solo deseaba a un hombre…¡Que hombre!... Pero eso ya es pasado… ¿o no? Lo único cierto es que a mis 45 años aún provoco atracción en los hombres. -Suena la puerta-Adelante -Buenos días -Buenos días Claudio, pase- entra en la habitación -Le traigo lo que me ha pedido -Perfecto, enséñamelo Claudio saca de su bolsillo una cajita de madera, la deja en mis manos. Yo la abro con cuidado, mis ojos se iluminan de felicidad, por fin lo tengo. -¿Cuánto te ha costado?- le pregunto -350 euros señora, fue muy difícil conseguirlo -¿350 euros los dos frascos? -Si Saco del cajón de la mesita un sobre con 500 euros, se los doy: -Toma, 150 euros de propina, no te quejes -Gracias señora- Claudio está a punto de irse -Un momento- lo detengo -Dígame señora -Recuérdame los efectos que provoca- cojo los dos frascos, que contienen un liquido verde, de la caja -Si una persona tiene contacto intravenoso con el liquido empieza a sentir picores por todo el cuerpo, mas tarde empezará a sentir ardores como si se estuviera quemando viva, deseará estar muerta. Sentirá como su cabeza le da vueltas, tendrá nauseas, pinchazos… pero no morirá, a no ser que le suministre los dos al mismo tiempo -Gracias por la información Claudio, puede retirarse -¿Necesita ayuda señora? -¿Para qué? -Para subministrárselo a su hija -No, lo hare yo sola, no quiero que mi hijo te deje sin dientes-Claudio sale de la habitación. Me levanto, sacudo algunas arrugas del jersey. Me aproximo al armario y cojo una jeringuilla del maletín de primeros auxilios. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Buenos días señor, ¿en qué puedo ayudarle? -Buenos días, le traigo un currículo -Eso lo tiene que dejar en la recepción- me dice la enfermera muy amable -Gracias ¿me puede indicar por donde es? -Si, siga usted todo recto y gire a la izquierda Sigo las indicaciones de la enfermera. Veo la recepción, me aproximo a la ventana y hablo nuevamente con una mujer, esta vez más guapa y más joven: -Buenos días le traigo un currículo -Muy bien, déjalo aquí- señala una esquina llena de papeles La conversación termina, la chica se pone a teclear en el ordenar, no me ha hecho ningún caso, mi currículo ha pasado desapercibido. Me doy la vuelta algo indignado, a este paso jamás conseguiré un trabajo. Mierda. E tropezado con alguien, le he derramado el café en su camiseta: -Perdona- le digo agarrándole la mano


De pronto, la chica levanta la cabeza, es ella, no me lo puedo creer. Sigue igual que siempre, un poco más gorda pero igual de guapa. Tiene el cabello moreno, más corto que antes, sus ojos son azules, su piel es blanca… -Dios mío, ¿Alex?- dice con sorpresa la chica -¿Iria? -La misma- me abraza -Estas guapísima- le digo -Bueno, si alguien no me hubiera tirado el café encima lo estaría más- me lanza una sonrisa de complicidad -Perdona, estaba mirando como la recepcionista dejaba mi currículo en una esquina sin hacerle caso -¿Buscas trabajo? -Si de pediatra -Ya sabía yo que llegarías muy lejos -¿Tu de que trabajas? -Ahora mismo estoy en el paro -Que mala suerte, te invito a tomar un café -¿Me vas a invitar porque te he dicho que estaba en el paro? -No, te voy a invitar porque te he tirado el café, pero si te lo quieres tomar de esa forma… -¿Sea como sea me vas a invitar no? -Si -Pues entonces ya veré de qué forma me lo tomo -Si no estás conforme… puedes invitar tu- le sonrió -¿No escuchaste que estoy en paro? Los dos nos miramos fijamente y empezamos a reír: -No has cambiado nada- le digo -Tu tampoco por lo que veo- me dice

Damos media vuelta y nos dirigimos a la cafetería. ¿Quién me iba a decir que buscando trabajo la encontraría? ¿Quizás sea el destino? Lo importante es que la he encontrado… y espero no perderla como hace años. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -23,24,25… ya me he cansado de contar las baldosas Intento girarme, estoy algo incomoda en la cama, casi no tiene colchón. ¿Cuánto tiempo voy a estar en esta habitación? ¿Cuándo se le pasará el cabreo a mi madre? Lo peor de todo es que estoy aburridísima, no tengo compañía, si alguien me viniera a visitar, ¿pero quién?, no tengo amigos… bueno si, está Tomas. Pero mi madre jamás dejara que me dé una visita. ¿Qué estará haciendo ahora? ¿Tendrá novia?, pero en que estoy pensando, en mi mente no puede haber mas hombres, se lo prometí a Elías. -Cállate Abi cuenta baldosas- me digo a mi misma El recuerdo de Elías debe perdurar más años, no es bueno que lo olvide. Aún no han pasado ni 4 años y yo ya estoy pensando en otro. Si Elías se enterase me mataría. La puerta de la habitación se abre: -Hola Abi -Hola madre -¿Qué tal te sientes en tu nueva habitación? -Como una princesa- le digo irónicamente -Me alegro Mi madre se acerca a mí, tiene las manos en su espalda ¿Qué ocultara? Mueve la mano y deja ver lo que escondía… no me lo puedo creer…¡tiene una jeringuilla! -¿Qué es eso?- le digo asustada -Es una medicina -¿Medicina? ¿Para qué? ¿Qué me quieres hacer? -Tranquila no te dolerá -Estas loca, déjame Mi madre saca la sabana de mis piernas, va a lo fácil, sabe que de la cintura para abajo no me puedo mover: -Cobarde


-¿Qué has dicho?- me pregunta -Cobarde, no eres capaz de inyectármela en el brazo porque sabes que no puedes, vas a lo fácil -No voy a lo fácil, voy a lo rápido, tengo mucho que hacer Se pone a buscarme una vena por mi pierna, da con ella e inyecta la jeringuilla. No siento nada. Inyecta el líquido y saca la jeringuilla: -Ya está Pone la jeringuilla en el bolsillo y se despide de mí, pero antes me da un beso en la frente. ¿Mi madre dándome un beso? Camina hacia la puerta y la cierra, no ha pasado la llave. Me deja en la habitación llena de dudas ¿Qué me ha inyectado? ¿Por qué me dio un beso? ¿Por qué no cerró con llave? De lo único que no tengo duda es que me dio más miedo el beso que la inyección. -Ya descubriré que me ha inyectado, ahora voy dormir un poco- digo en voz alta Intento dormir pero no soy capaz, empiezo a sentir un cosquilleo por los brazos, por la barriga, por el pecho… el cosquilleo va seguido de unos fuertes pinchazos. No lo puedo soportar, siento como si me estuvieran quemando, empiezo a gritar de dolor. Escucho como la puerta se cierra con llave, ya tengo respuesta a una de mis preguntas… la puta de Gloria estaba esperando a que el efecto del liquido surgiera para cerrar la puerta. ¿Hasta que limite puede llegar su maldad?


Trece: El despertador suena como todas las mañanas, lo apago. Me levanto y miro la hora, aún son las 8.30, mi marido lleva una hora trabajando. Abro las cortinas y dejo que los rayos del sol iluminen la habitación. Hace un buen día, si fuera por mi seguiría unas horas más durmiendo, pero tengo que llevar a la niña a la escuela. Cruzo el pasillo y abro la puerta de la habitación de mi hija: -Despierta -Um, un poco mas- dice apenas abriendo la boca -Levántate que vas a llegar tarde -Me duele la barriga -Todas las mañanas dices lo mismo, vístete Cierro la puerta y bajo a la cocina. Empiezo a preparar el almuerzo para mi hija pequeña. Unas tostadas con galletas y un cola cao caliente. Por las escaleras aparece ella, vestida de mala gana y con los pelos revueltos: -Hija, quieres ponerte el uniforme del colegio -Ya lo he puesto mamá -Ese no, el otro -¿Qué más dará?- dice la niña con su inocencia -El colegio es muy exigente, si vas así no te dejaran entrar -Eso es lo que quiero- esboza una sonrisa -Venga sube ahora mismo, y hazte una coleta La niña vuelve a subir las escaleras. Pongo la leche caliente en la taza, vierto dos cucharadas de cola cao y le doy vueltas. – Suenan dos golpes en la puerta- Me aproximo a la entrada y la abro: -Buenos días- dice el cartero -Buenos días -Traigo una carta para la señora Antía- dice mientras saca una carta del carrito -Soy yo -Aquí tienes- me dice amablemente el cartero. Cierro la puerta y vuelvo a la cocina, abro la carta, nada, recibos y mas recibos. -Ahora que tal estoy- dice mi hija bajando las escaleras -Perfecta, solo te falta un pequeño detalle -¿Cuál?- me acerco a ella y le pongo bien el lazo del pelo -Ahora estas perfecta, vete desayunar La pequeña se sienta en la silla, mira su taza de cola cao y se enfada: -¿Mama que te he dicho? -¿De qué hablas cariño? -Yo no quiero la taza de Mike mouse -Perdona, se me había olvidado que ya tienes 6 años y ya eres toda una mujercita -Que sea la última vez -No volverá a pasar, toma tu otra taza- cambio el cola cao de taza y dejo que almuerce tranquila Subo las escaleras y voy al baño, me miro al espejo: Dios mío que ojeras tengo, por lo menos 2 kilos de maquillaje para taparlas. Recojo mi melena morena con una coleta y me lavo la cara, cojo la toalla y me seco. Voy a mi cuarto y empiezo a vestirme. -Mamá ya he terminado- dice la pequeña


-Muy bien, bajo ahora Termino de vestirme, bajo las escaleras: -Te he dicho alguna vez que tienes unos ojos preciosos- me dice mi hija -Gracias -Yo también los quería tener tan verdes como tú -Tus ojos no son tan feos cariño -Los míos son marrones, yo quería tenerlos azul, o rosas, sí, yo quiero tener los ojos rosas -No existe ese color de ojos cariño -Pues… me los pinto con un rotulador -¿Estas loca? Venga para clase ahora mismo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Llega el atardecer, después de estar haciendo las tareas de la casa, voy a buscar a mi hija al colegio. Mientras espero a que salga, empiezo a hablar con algunas madres que están cerca. Suena el timbre del colegio. Las puertas se abren y aparecen unas monjas con las niñas del primer curso. Levanto la mano para que mi hija me vea, sale corriendo hacía mi: -Hoy hemos aprendido a sumar -¿Si? A ver, cuanto son 2+2 La niña empieza a levantar los dedos de su mano, sube tres, baja dos, vuelve a subir uno, baja otro. Hasta que se da por vencida: -Pregúntame cuanto son 1+1 -¿Cuánto son 1+1? -Dos- lanza una cara de felicidad -Sabes sumar, eres la niña mas lista del mundo- la abrazo Caminamos juntas hasta la casa, ella empieza a colorear en el salón mientras que yo termino de preparar la cena. Son las 9 de la noche, mi marido estará a punto de llegar. -Cariño prepara la mesa- le digo -Ahora mismo madre La pequeña me ayuda a colocar los platos y los cubiertos: -Gracias, te has ganado un buen postre -Se escucha un fuerte golpe en la entrada de la casa-¿Qué ha sido eso?- dice mi hija asustada -Tranquila cariño no pasa nada- cojo un cuchillo, escondo a la pequeña detrás mía y caminamos hasta la entrada Veo a mi marido tirado en el suelo: -Felipe ¿estás bien? -Si, levántame -Apestas a alcohol -Cállate -¿Papá estas bien? -Si estoy bien- le ayudo a ponerse en pie mientras la pequeña cierra la puerta con llave -Cariño vete a tu habitación- le digo en el oído a mi hija -Vale mami -¿A dónde vas?- dice mi marido a nuestra hija -A la habitación -No, tú te vienes a cenar con nosotros -Cariño, deja que se vaya -Cállate- su mano impacta con mi cara y caigo al suelo- que sea la última vez que me contradices La niña asustada empieza a subir las escaleras. Mi marido, que no es capaz de mantenerse en pie, empieza a subir las escaleras detrás de la niña. Al llegar al descanso, baja sus manos y se quita el cinturón: -¿Qué le vas a hacer?- le digo asustada -Lo que tú no me dejas


Catorce: “Cuando estás sola piensas en tu vida, en los buenos y malos momentos. Yo por desgracia tengo más momentos malos vividos que buenos. Desde lo de Elías, no he vuelto a sonreír. Ya ni sé lo que es eso. La vida me ha clavado puñales bien profundos que no soy capaz de quitar… y ahora que ya no me queda nada, que ya he llegado al límite de mis fuerzas… ya no puedo gritar, ya no quiero sufrir… solo quiero un cosa… terminar con esto de una vez” Siento dolor por todo mi cuerpo, bueno, por casi todo mi cuerpo. De la cintura para abajo no siento nada. Ojala no sintiera ninguna parte de mi cuerpo. Los brazos me arden, siento que me va a explotar la cabeza, estoy sangrando por la boca, por la nariz. Con las manos me agarro del pelo, arranco unos cuantos mechones, quiero que este dolor termine. ¿Qué me han inyectado? Mis gritos son cada vez más fuertes, el dolor aumenta. Toda la mansión debe de escucharme… pero nadie viene en mi ayuda. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Qué son esos gritos?- dice mi compañera -Es Abi- le digo -¿Por qué grita de esa forma? -Su madre le debe de haber hecho algo, la tratan como un juguete. Hacen con ella lo que quieren -Me da pena la señorita -A mi también, la he criado como si fuera mi hija. Cada vez que le hacen algo es como si me lo hicieran a mí. Pero yo no puedo hacer nada, la señora acabaría conmigo se intentase hacer algo- una gota cae por mi mejilla -Thayssa no llores, ¿ese golpe que tienes en el brazo te lo ha hecho ella? -No, me caí con la bandeja- le miento- Me dan ganas de subir las escaleras y ver que le sucede- cambio de tema. -Nosotras no podemos hacer nada, solo somos sirvientas -Si el difunto de Alejandro estuviese vivo no permitiría esto -¿Cómo era el señor Alejandro?- pregunta con un rostro de curiosidad -¿No lo conociste? -No, yo empecé a trabajar hace un par de meses- es verdad, se me había olvidado que mi compañera era una recién llegada. -El señor Alejandro era el hombre más bueno del mundo. Un gran empresario, el solo levantó un imperio de la nada. Trataba a sus dos hijos con cariño, nunca le ha levanto la mano a ninguno de ellos. Su mayor debilidad era Abi, siempre estaban juntos. Ella era la razón de su vida… hasta que llegó aquel fatídico día -¿Fatídico día? ¿De qué hablas? -La señorita Abi hizo una locura, una tontería que terminó con todo. Pero no quiero hablar de ello. No quiero recordar aquella noche, aquellas horas de angustia… los días siguientes, la muerte de Alejandro… -Al nombrar al difunto de Alejandro se te han iluminado los ojos- dice mirándome a los ojos fijamente -Se me iluminan los ojos porque él era mi señor, el me trajo aquí. Me salvo de los suburbios y me dio este puesto de trabajo. Siempre se lo agradeceré ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Tomas pásame las tijeras- grita Claudio desde el otro extremo del jardín -¿Por qué no vienes a buscarlas? Estas algo lejos -Soy tu jefe -Tú no eres mi jefe Claudio se acerca a una velocidad cada vez más rápida. Unos segundos después se encuentra delante mía:


-He dicho que me pases las tijeras Me agacho, cojo las tijeras y se las doy en la mano -Aquí las tienes -Bien, que sea la última vez que te tenga que repetir dos veces la misma cosa- me da dos golpes en la espalda y se da la vuelta No soporto los aires de grandeza que tiene el tío, me da mucha rabia, necesito descargarla de alguna manera. No puedo quedarme callado, tengo que decirle algo: -¿Qué tal el ojo morado? Claudio detiene el paso, tira las tijeras en el jardín. Se da la vuelta e intenta abalanzarse sobre mí, lo esquivo y termina cayendo en la hierba del jardín: -¿No has comido?- le digo mientras él se quita algunas hierbas de la boca -Prepárate- se levanta del suelo, remanga la camisa… Unos gritos impiden la pelea. Nos quedamos en silencio, mirando para los lados para saber de donde provienen esos gritos. Sus llantos me suenan, los llevo escuchando desde hace casi 4 años. ¿Por qué esta llorando? ¿Qué le ha pasado? Dejo la discusión con Claudio, él nota mi preocupación: -Ya no te voy a pegar, he descubierto otra forma de hacerte más daño -Ni se te ocurra tocarle un pelo, Gloria no te lo permitirá -¿Gloria? Que confianzas son esas, para ti es la señora. ¿Por qué piensas que está llorando? ¿Quién crees que le facilito el líquido a Gloria? -¿Liquido? ¿Qué liquido? El rostro de Claudio se vuelve pálido, ha metido la pata, se ha auto delatado. -Ninguno- lanza una sonrisa que me saca de mis casillas Intento deternerme, pero no lo consigo… Me acerco a Claudio y le golpeo en la mejilla derecha, un golpe rápido que hace que caiga al suelo nuevamente. Los gritos hacen que me detenga, no puedo perder el tiempo en Claudio, tengo que saber cómo está Abi. Me dirijo a la entrada, allí está Thayssa limpiando un florero como si no escuchase nada: -Thayssa ¿Qué ocurre? -La señora, le ha hecho algo a Abi, lleva más de media hora gritando -¿Qué le ha hecho? -No se Al escuchar la respuesta de Thayssa me doy la vuelta, tengo que saber que está pasando. Voy en dirección a las escaleras pero no puedo, Thayssa me está agarrando del brazo: -¿A dónde vas? -A su habitación -No está en su habitación, la trasladaron a la última planta -¿Cómo? ¿Por qué? -Cosas de la bruja, vete al jardín, termina tu trabajo -No puedo Thayssa, tengo que saber lo que ocurre -Tomas no puedes hacer nada, el amor en estos momentos no sirve. Tú piensas que en estos momentos no quiero subir las escaleras y abrazarla, decirle que pare de llorar, que nos tiene a su lado… pero no es posible… no somos nadie

Las palabras de Thayssa frenaron mis pasos, tiene razón. Un simple jardinero no puede atreverse a entrar en la habitación de la hija de su jefa. Si Gloria lo supiera… terminaría en la calle y seguramente mi madre también. Pero lo peor de todo seria no volver a ver a Abi. -Esta bien, hare oídos sordos como todos- le digo Doy un portazo al salir por la puerta. No soy capaz de seguir trabajando en estas condiciones, solo hay un lugar que me puede tranquilizar. Empiezo a correr, veo como un coche desconocido entra en el jardín de la mansión. Las lágrimas caen por mis ojos, me siento débil, no puedo hacer nada para que la persona que me hace feliz pare de llorar. Llego


al bosque, me siento a la sombra del árbol que tiene el corazón con nuestras iniciales. Es el único lugar que me tranquiliza, miro al cielo y veo pasar las nubes… -Algún día haré que dejes de sufrir ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Me quiere, no me quiere, me quiere, no me quiere…- termino la margarita -¿Qué haces?- tiro la margarita para que no la vea -Nada, estaba… mirando caracoles -¿Qué hacías con esa margarita?- la señala -Jugando a un juego- le digo tímidamente al verme descubierto -¿En qué consiste el juego? -Mira- cojo una margarita- Tu piensas en alguien y empiezas a quitar los pétalos de la margarita diciendo: Me quiere o No me quiere. En el ultimo pétalo sabrás si te quiere o no -¿Y en quien tengo que pensar? -En quien tú quieras -Vale, voy a hacer una prueba Coge la margarita de mi mano y empieza a quitarle los pétalos, uno por uno. Yo estoy nervioso, sentado a su lado, intentando averiguar en el chico que está pensando ¿Seré yo? En los últimos pétalos me da la espalda, no quiere que sepa la solución: -¿Qué haces?- le digo -Ya he terminado -¿Que te ha salido? -Que… me quiere- una sonrisa aparece en mi cara -Y… ¿en quién has pensado?- tengo la esperanza de que diga mi nombre -Eso no se puede decir… después no se cumple -Venga Abi dímelo... -Que no Tomas, no te lo voy a decir- mi cara se pone triste -Vale... -Pero si quieres te puedo dar una pista -¡Damela- le digo inmediatamente La joven Abi se acerca a mí, me da un tímido beso en la mejilla. Mi cara se pone toda roja, no sé cómo reaccionar. Me doy la vuelta para hablar con ella, es el momento de decirle algo... ¿Dónde está? Miro a mi izquierda y veo a Abi dando saltitos con dirección a su casa... ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¡Qué recuerdos! ¿Cuántos años tendríamos? ¿6,7,8? Aún éramos niños. Aquel fue el primer beso que me dio Abi… ¡Y único! Pero me da igual, tengo la esperanza de casarme algún día con ella. Miro el árbol y toco el dibujo del corazón con la mano: -Delante de este árbol me diste un inocente beso de niños, aquel día quería decirte que fueras mi novia… ¡Que joven e inocente era! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Los dolores más fuertes han cesado. Es hora de dejar de ser débil, voy a tomar la mejor decisión de mi vida. Apoyo mis manos en la cama, hago fuerza, pongo una mano en el suelo e intento bajar de la cama poco a poco sin llevar mucho golpe. Mi cuerpo termina en el suelo con un fuerte sonido, por suerte no siento dolor. Me arrastro hasta una vieja caja, la abro y busco algo que me pueda servir. Encuentro un espejo… puede valer. Tiro el espejo contra el suelo y lo rompo. Cojo un cristal con la mano y la acerco a mi muñeca: -Por fin terminará todo, Elías ahora estaremos juntos para siempre Alguien abre la puerta y entra en mi habitación: -¿Te vas a rendir tan pronto?- me dice


Quince: “Cuando me encuentro envuelto en neblina. Hay tantos caminos que es difícil elegir… Tengo en mi cabeza tantos consejos y palabras de aliento que son sinceras y distintas… No se qué hacer, si quedar o partir… lo único que tengo claro es que tengo que tomar una decisión y tu posiblemente no estarás en ella” -¿Cómo estás?- dice Ana mientras me agarra por el hombro -No lo sé -¿Algo tienes que sentir no crees?- me dice medio confusa -Todo es muy raro, hace un día no sabía lo que hacer y ahora me encuentro con un futuro planeado -Tu padre miró por tu futuro Las palabras de Ana pasaron desapercibidas, yo seguía sentado en el suelo con la carta de mi difunto padre en la mano. Miraba para todos los lados en busca de respuestas que nunca tendría ¿O quizás sí? Mi madre tiene que saber algo… ¿pero cómo se lo pregunto? No, no debo preguntarle. Debo dejar la carta en su sitio y hacer como que no he visto nada. Empiezo a doblar la carta y la meto en el sobre: -¿Qué haces?- dice Ana -Volver a dejar la carta en su sitio -¿Por qué? ¿No tienes que llamar a ese número? -No quiero, llamar a ese número implicaría dejar todo esto. Implicaría dejar a mi madre en estos duros momentos… pero sobre todo implicaría dejarte a ti -No tienes por qué dejarme, yo te esperaré -¿Otro año más? No, esto ya no parece una relación seria. De los 5 años que llevamos juntos… a penas nos hemos visto. Solo en las vacaciones de navidad, verano… cuando no tenía universidad. Ahora que ya he terminado todo lo único que deseo es estar contigo. Recuperar el tiempo perdido. -Ian cálmate, tu sabes que aquí en este pueblucho de mierda no encontraras un trabajo como fisioterapeuta. Tienes que irte a la ciudad, allí es donde están los trabajos de verdad -Lo sé, pero la ciudad está a 69 kilómetros de aquí, son demasiados kilómetros para que nuestro amor pueda sobrevivir -Sobrevivimos a mas kilómetros, los fines de semana te iré visitar -¡Que no! Mi madre quedaría sola ¿y si le pasa algo?

Ana se quedó callada, para eso no tenia respuesta. Me levanto y empiezo a recoger la ropa que tenia tirada. Empecé por ponerme los calcetines, el calzoncillo ya lo tenía puesto. Cogí el pantalón y la camiseta cuando Ana dijo: -Miedo -¿Qué?- le digo -Que tienes miedo -¿A qué? -A dependerte tu solo -No digas bobadas -Es la verdad, los dos motivos que me has dado para quedarte somos yo y tu madre. Ya tienes 25 años, es hora de que vueles, de que empieces tu vida lejos de aquí, tienes un gran futuro… y yo estaré contigo. Quizás ahora no pueda, pero trabajaré, conseguiré dinero para comprarme un piso en la ciudad y poder vivir los dos juntos. -Ana…-no sé como terminar la frase -Ana voy a coger la maleta, ¿es eso lo que vas a decir?


-Si Ana se acerca y me abraza: -Es hora de que se lo digas a tu madre -Pero antes me tendré que vestir ¿no crees? -¿Por qué? Así estas más sexi- me da una palmada en el trasero Los dos nos vestimos, al terminar nos damos un profundo beso: -Te quiero- le digo -Yo también Salimos del despacho de mi padre, lo miro todo por última vez y cierro la puerta. -Yo me voy a mi casa, llámame cuando hables con tu madre -De acuerdo te llamo más tarde Ana sale de mi casa. Yo bajo las escaleras y empiezo a pensar en qué hacer. No se me ocurre nada, no sé cómo decirle a mi madre que ya tengo trabajo. El teléfono de la casa suena. Me dirijo a cogerlo cuando la llamada finaliza, mi madre lo ha cogido desde su habitación. Unos minutos después me encuentro viendo una serie de dibujos animados en la televisión, miro el móvil y veo dos llamadas perdidas de Ana, quiere que la llame pero todavía no hablé con mi madre. -¿Qué estás viendo?-aparece mi madre -Unos dibujos -¿A tu edad?- mi madre mira fijamente la televisión, los dibujos la desconciertan- ¿Ahora se supone que tenemos que decir mochila? -Sí, son dibujos para niños- ella coge el mando y apaga la televisión -Hijo tenemos que hablar de una cosa -Dígame -Me ha llamado mi hermana Angélica -¿Y qué te ha dicho? -Que se siente muy sola, ya sabes que desde el divorcio vive sola -¿Y qué quiere? -Quiere venir a vivir con nosotros Quedamos un minuto en silencio, empieza a encajar las piezas del puzle: Si acepto el trabajo mi madre ya no estará sola. -Genial dile que venga -¿No te importaría? -En absoluto, ahora te tengo que decir yo una cosa -¿Qué cosa? -He leído la carta de papá- el rostro de mi madre es inexpresivo -¿Y qué opinas? -Que me quiero ir, voy a aceptar ese trabajo. En un principio tenía dudas porque estabas sola, pero ahora con la tía Angélica ya no lo estarás -¿Estas seguro? Es la decisión más importante de tu vida -Estoy seguro madre, es hora de independizarme -Yo te apoyo, pero déjame decirte que en esa casa nada es lo que parece. La gente que vive en ella está llena de maldad. Cuídate mucho hijo. Si algo malo te pasará…- los ojos de mi madre se iluminan -Madre no pienses en eso Nos abrazamos: -Te voy a echar de menos- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Llego a casa: -¿Ana eres tú?-dice mi madre -¿Quién voy a ser sino? Dejo la chaqueta en el perchero. Le he dado dos llamadas perdidas a Ian y aún no me ha llamado. Debe de estar hablando con su madre. Entro en el salón y veo a mi madre viendo la televisión: -La cena la tienes en el microondas, caliéntala- me dice -No tengo hambre


-¿Quieres ser modelo? -No lo dudes- le digo irónicamente Subo a mí cuarto. Pongo las zapatillas y abro un cajón del escritorio. Encuentro la primera foto que saqué con Ian, una foto en la que estamos los dos besándonos. ¡Qué romántico! Empiezo a recordar todos los momentos que hemos vivido. ¡No! Para, no piensas en él. No puede quedarse, tiene que ir a la ciudad. Si se queda quizás le ocurra algo… Jim puede hacerle cualquier cosa, tiene que marchar y no volver, es la única forma de que esté a salvo. Recibo un mensaje en el móvil. Cojo el móvil y lo leo: -Esta vez te has salido con la tuya. Ahora empieza tu pesadilla Elimino el mensaje de Jim. Empiezo a recordar el momento en el que intentó abusar de mí, intento olvidarlo, pero no soy capaz. Empiezo a llorar. ¿Qué he hecho con mi vida? La he jodido completamente. Jim está muy loco y puede hacer cualquier cosa. Me lo tengo merecido. ¿Llamaré a la policía? No, no puedo, el me puede acusar de asesinato, le apuñalé en el hombro. Cojo el móvil y empiezo a marcar el numero de Ian, comunica… ¿estará llamado a su nueva jefa? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Buenas noches- le digo educadamente -Buenas noches, ¿Quién me llama?- me dice la mujer -¿Es la señora Gloria Salvatierra? -Si soy yo, ¿Quién es usted? -Soy Ian, el hijo de Bernardo- la voz de la señora Salvatierra queda en silencio, puedo escuchar como entrecierra una puertaPerdone, ¿está ocupada? -No, estaba con mi hija en la habitación, decías que eres el hijo de Bernardo -Si, encontré una carta en la que usted me ofrecía trabajar en su mansión cuando cumpliera la mayoría de edad -Si, me acuerdo de ese contrato. ¿Tiene alguna carrera? -He terminado fisioterapia -Estupendo, mi hija necesita un fisioterapeuta. Hemos despedido al que teníamos- la voz de Gloria es extrañamente sospechosa, parece alegre -Entonces ¿Cuándo puedo trabajar? -Mañana mismo si lo deseas -Mañana no puedo, pasado sin falta -Te esperaré, ahora tengo que colgar que mi hija está cerrando la puerta de la habitación- cuelga el teléfono Dejo el móvil en el salón. Mi madre quiere saber la conversación: -¿Que te ha dicho? -Que empiezo pasado mañana -¿Te ayudo a preparar la maleta? -Eso no tienes que preguntarlo, lo tienes que afirmar Subimos los dos las escaleras con dirección a mi cuarto, no podemos perder más el tiempo. En dos días tengo que estar en la ciudad y me queda mucho por hacer. El móvil suena. Bajo rápidamente las escaleras y veo un mensaje de llamadas perdidas, es de Ana. Borro el mensaje. Ya la llamaré mas tarde. Dejo nuevamente el móvil en la mesita y llega otro mensaje. Lo abro, es nuevamente de Ana: -Cortamos


Dieciséis: En la vida de cada persona suceden dos tragedias muy grandes: El exceso de Amor y la falta de Amor. Y es que en el Amor como de la Vida siempre se espera más y nunca se está satisfecho. -Ian, ¿estás bien?- repetía mi madre continuamente al verme en estado de shock. Pasa su mano por mi cara para ver si reacciono, pero nada, yo sigo con el móvil en la mano mirando incrédulo el mensaje que me acababa de llegar. ¿Cómo puede ser posible? ¿Por qué ha cortado conmigo? ¿Ya no me quiere? ¿Hay otro hombre? Mi cabeza estaba llena de preguntas sin respuesta, tenía que encontrar una solución a todos mis interrogantes: -Mamá me voy- digo mientras me levanto a por una chaqueta -¿Cómo que te vas? ¿Y la maleta? Son las 10 de la noche ¿A dónde vas? -No tengo tiempo para explicártelo -Hijo ¿Qué te pasa? ¿Por qué lloras? -No estoy llorando -Estas llorando- afirma mi madre Toco con la mano mí ojo, lo noto húmedo, con lagrimas, no me había dado dé cuenta de que estaba llorando. Era todo tan extraño. -Se me ha metido algo en el ojo- lo toco un poco con el dedo -No sé qué te ocurre, pero no tardes, yo mientras te voy a hacer la maleta Afirmo con la cabeza y cierro la puerta de casa. No soy capaz de pensar en otra persona que no sea Ana, ¿qué puedo decirle cuando la tenga delante mía? Quizás un ¿por qué? O tal vez un ¿ya no me quieres? Cojo las llaves de mi coche del bolsillo, abro la puerta del garaje. Acciono el botón de la llave y enciendo el coche. Mi Audi A4 rojo. Entro en el coche y cierro la puerta. Doy la vuelta a la llave y lo arranco. Que recuerdos. Este olor… ¡aún me acuerdo del día que me regalaron el coche! Hace un par de semanas. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Carmen hemos llegado!- grita mi padre abriendo la puerta de la casa Entramos cargados con dos maletas cada uno. Cierro la puerta y aparece mi madre con el mandil de cocinar: -Ian cuanto tiempo- me abraza y empieza a besarme por toda la cara- Mira como estas, ¡Has adelgazado un montón! Venga vamos a la cocina inmediatamente que en la universidad no as comido nada. Normal, con la comida que preparan que es todo congelados y tonterías. Menos mal que ya estás en casa, te he preparado un potaje de garbanzos que está para chuparte los dedos. ¿Qué tienes ahí?- lleva su dedo índice a la boca, lo moja y me quita una mancha que tengo en la cara. -¡Mamá para ya! -Tenía tantas ganas de verte -Lo noto mama, pero tranquila, ahora estarás cansada de verme -Carmen descansa que me voy a poner celoso-dice mi padre entrando en la conversación Llevamos las maletas a mi habitación. Mis padres me siguen como si fuera el rey de España. Saco de una de las maletas una carpeta que contienen todas mis notas. Se las enseño a mis padres: -¡Matricula de honor!- exclaman los dos a la vez -¿No esperaríais menos de mí?


Los dos se miran mutuamente como diciendo: -¡Y nosotros que pensábamos que no sacaba la ESO! Esbozan una sonrisa, mi madre me ayuda a sacar las maletas y mi padre me da una caja envuelta en papel de regalo: -Toma tu regalo- me dice -No hacía falta que os molestarais -Es lo que te mereces por tu matrícula de honor. La voy enmarcar en un cuadro y colgarla en el salón- dice mi madre Miro el paquete, es del tamaño de una caja de reloj, envuelta con un papel de regalo de dibujitos. Abro poco a poco el envoltorio. De vez en cuando observo la mirada de mis padres que no me quitan ojo, están impacientes. Tiro el envoltorio y veo un ambientador. -Eh… ¿no estaréis insinuando que apesto?- les digo -No, pero te va a hacer falta- dice mi padre -¿Para qué?- le digo -Abre el ambientador- me dice Lo abro… no doy crédito a lo que veo. Una llave de un Audi. -¿Es lo que estoy pensando? -¡¡Te hemos comprado un laudi 4!!- grita emocionada mi madre, se nota que no entiende de coches -Auidi A4- le corrige mi padre -¡¡Te hemos comprado un coche!!- vuelve a gritar mi madre haciendo oídos sordos a la corrección de mi padre -Pero si vale un pastón, acaba de salir al mercado… -No rebusques… tu acéptalo- dice mi padre -¡Sois los mejores padres del mundo!- los abrazo a los dos ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Aparco el coche detrás de un seat león, enfrente de la casa de Ana. Salgo y veo el edificio. ¡Cuánto tiempo hace que no vengo por aquí! Entro por la puerta principal y subo hasta el tercer piso. Timbro en la puerta. Aparece la madre de Ana: -Ian ¡cuánto tiempo! Pasa, Ana está en su habitación -Muchas gracias Toco en la puerta de la habitación de Ana, la abro. Veo a Ana tirada en su cama, no se ha inmutado con mi presencia, está de espaldas, debe de pensar que soy su madre. Me acerco a su cama: -Vete, te dije que quería estar sola Me siento al lado suya y la abrazo, al ver mi mano se da la vuelta sorprendida, tiene sus hermosos ojos verdes llorosos: -¿Tu? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Qué haces aquí?- le digo -Tengo que hablar contigo -No quiero habar contigo -Pero yo contigo sí Lo miro a los ojos, los tiene llorosos. Mi corazón está empezando a latir cada vez más rápido. Siento su olor… su respiración… ¡me está volviendo loca! Pero ¡no! Me tengo que controlar, ya he tomado una decisión: -Lárgate, estás en mi casa y aquí mando yo -¿Por qué me haces esto?- sus lágrimas empiezan a caer por sus ojos -Ian, no lo hagas más difícil -¿Me quieres? Me quedo callada, no le quiero contestar a esa pregunta. -Ian, lárgate- le vuelvo a decir -Me voy si me respondes a la pregunta -No te quiero- le digo finalmente -Mientes- me dice mirándome fijamente a los ojos -Ian, comprenderlo, debes de continuar con tu vida. Eres joven, tienes toda la vida por delante, tu corazón tiene que latir por otra chica. - Mi corazón no muere al dejar de latir, muere si mis latidos por ti dejan de tener sentido- me agarra las manos -No me digas eso- empiezo a llorar yo también- ¡Te odio!


-¿Me odias? -Si, por hacerme llorar- me seca las lagrimas con su mano -Ana por favor explícame por qué quieres cortar conmigo, solo te pido eso -Quiero que te vayas a la ciudad, no quiero que tengas ataduras, que sufras allí. Yo te quiero muchísimo, pero quiero que seas feliz y a mi lado no lo vas a ser. -A tu lado soy el hombre más feliz del mundo. Tu eres la razón de mi existencia, desde hace 5 años no hago nada más que pensar en ti. Eres mi droga Sus palabras se clavan cada vez más profundo en mi corazón. Tal vez he cometido un error al cortar con él. Si está en la ciudad, Jim no le hará nada. Podemos seguir saliendo. -Perdóname, soy una idiota -Tú no eres una idiota, solo tenias miedo- me abraza, acerco mi boca a la suya. Lo beso -¿Me quieres?- me vuelve a preguntar -Claro que te quiero- le sonrió -Sabía que me mentías -Eres muy listo -¿Sabes que a tu lado soy el hombre más feliz del mundo? -No esperaba menos- le hago una mueca -¿Y sabías que eres algo creída?- me hace una mueca Le tiro un cojín a la cara. Empezamos a jugar como dos niños pequeños, aparece mi madre por la puerta: -¿Quedas a cenar Ian? -No, gracias señora -Claro que queda a cenar- le digo -Pero mi madre ya ha hecho la comida-dice Ian -Un día es un día, levantaos y venid al comedor- dice mi madre Nos levantamos de la cama: -Una carrera haber quien llega antes- dice Ian mientras sale por la puerta adelantándome Quedo sola en la habitación, cojo el móvil y tecleo un mensaje para Jim: “Dentro de tres días nos vemos, tendrás lo que quieres, pero a cambio no le puedes hacer nada Ian”- envió el sms Pongo el móvil en el bolsillo y corro detrás de Ian para alcanzarlo. Nos sentamos en la mesa, suena mi móvil. Lo cojo y leo el mensaje: “¿Tendré lo que quiero? ¿Eso es que quieres salir conmigo?” Le contesto el mensaje: “Si, seré tu novia”- envió el mensaje Ian me mira y me dice: -¿Quién te envía los mensajes? -La puta compañía de teléfono- le miento


Diecisiete: -Camisetas, pantalones, calcetines… Me encuentro en mi habitación mirando la maleta, revisando que ha mi madre no se le haya olvidado nada. Tras unos minutos comprobando la maleta, observo que me falta algo, lo más importante. Me acerco a la mesita de noche y miro el cuadro de la foto de mi padre y mía. Le doy un beso y la pongo en la maleta. Ya está todo: -Ian ¿podemos hablar de lo de ayer?- dice mi madre entrando en mi habitación -¿De qué quieres hablar?- le digo mientras cierro la maleta -¿Por qué te fuiste así? -Tenía que hablar con Ana -Esa chica no te trae más que problemas -Mamá no empieces -Hace tiempo que te digo que esa chica no me da buena espina, pero nunca me hiciste caso -¡Y mira lo bien que nos ha ido! -Os ha ido bien porque vuestra relación se basa en la lejanía, siempre estáis separados -Mamá, si vamos a discutir mejor cállate, es mi último día en esta casa y no quiero pasar discutiéndolo -Tienes razón hijo, perdóname, ¿te hago algo de comer para el viaje? -No, ya parare en algún bar -¿A qué hora te vas? -A las 7 de la madrugada- miro el reloj, aún son las 4 de la tarde -Acuérdate que dentro de dos horas tenemos que buscar a tu tía al aeropuerto -Ya lo sé mamá, voy a terminar de recoger las cosas, luego buscaré a Ana e iremos a por la tía -¿Te vas a llevar a Ana al aeropuerto?- dice sorprendida -Pues claro, es mi novia -Vale, no digo nada, tu sé puntual- finaliza mi madre saliendo de la habitación. Cojo la maleta y la coloco al lado de la puerta de mi habitación. Miro mi cuarto por última vez, a saber cuándo volveré a dormir en mi cama. Paso la mano pos las sabanas. Coloco por última vez la almohada. Miro por la ventana… ¡qué bonitos paisajes! Todo es verde, en la ciudad no tendré estas vistas… ¡con lo que me gusta la naturaleza! Me acerco al corcho de fotos de la pared y veo una foto mía y de Hugo ¿Qué será de él? Lo extraño mucho, es mi mejor amigo. Abro la mesita de noche y cojo la pulsera de la amistad que Hugo dejo en la colina. ¡Casi se me olvidaba! La coloco en la maleta con la intención de devolvérsela algún día. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ana, recoge la mesa- grita mi madre -No tengo tiempo Retoco por última vez el color de mis labios. Me miro al espejo, estoy estupenda: Llevo una camiseta azul que deja mi hombro derecho al descubierto, unos shorts vaqueros y unas converse azules. El pelo suelto y ondulado. Entra mi madre: -Mucho te has preparado hoy- dice -Tengo una cita -Ya, te vas con Ian al aeropuerto -¡Ostias! Se me olvidaba -¿Cómo? ¿Con quién tenias la cita entonces?


-Con Jim -¿Con ese impresentable? -Si, tenemos que hablar de unas cosas -Hija, cada día te entiendo menos -Da igual, si viene Ian le dices que deje el móvil en casa y que voy a visitar al abuelo que se ha puesto malo -Siempre protegiéndote Cojo el bolso y salgo de mi casa. ¿Hago bien acudiendo a la cita de Jim? Tendría que ir con Ian porque no lo volveré a ver más durante unos cuantos meses… bueno me da igual. Después de unos minutos caminando llego a la casa de Jim. Estoy dudando si timbrar o no, finalmente lo hago. -Si ¿Quién es?- dice Jim por el telefonillo -Soy yo- le contesto -Ana, por fin has llegado, pasa- empujo la puerta y la abro Entro en la casa, Jim está observándome desde el pasillo. No lleva camiseta, está en calzoncillos dejando a la vista su musculoso cuerpo: -Me acabas de pillar haciendo unas flexiones -Si quieres vengo más tarde- digo mientras coloco el bolso en el perchero -No… si me encanta tu presencia- se acerca a mí Cada paso que da me pone más nerviosa. Se coloca delante de mí. Acerca su cara a mi cuello, lo huele. Sube sus manos por mis hombros y acaricia poco a poco mi cuello… hasta apretar cada vez más fuerte: -¿Qué haces?- le digo mientras noto que me falta respiración -Nada- grita mientras aprieta cada vez más fuerte sus manos Intento quitar sus manos de mi cuello, pero no soy capaz. Noto como cada vez me cuesta más y mas respirar. Todo finaliza, me tira al suelo y llevo un golpe fuerte en la cabeza. Intento levantarme y él me agarra por los pelos: -Mira lo que me has hecho- se da la vuelta y puedo ver una cicatriz en su hombro -Solo me defendí -Ahora vas a hacer lo que yo quiero, te arrepentirás de clavarme ese cuchillo. Me lleva al sofá. Me deja allí y empieza a besarme todo el cuello: -Ahora eres mía, solo mía. Quisiste jugar conmigo pero te has cruzado con el hombre equivocado ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Llamo a la puerta; -Hola Ian, Ana no está en casa -¿Cómo que no está?- le digo sorprendido -Se fue a visitar a su abuelo que ha empeorado -Joder… pero ¿volverá antes de las 6? -No creo… el móvil lo dejo en casa si no la llamaba -Dile que de noche vengo a visitarla, que a las 7 de la madrugada me voy -Se lo diré Me despido de la madre de mi novia. Subo a mi coche y regreso a mi casa. Pobre Ana, no gana para disgustos. Llego a mi casa y veo a mi madre toda preparada: -Que elegante te has puesto -Tengo que causarle buena impresión a mi hermana -Sube al coche, nos vamos- le digo -¿Y Ana?- me pregunta -No ha podido venir, está con su abuelo Mi madre sube en mi coche y arrancamos. Una hora después llegamos al aeropuerto, buscamos la puerta de desembarque del vuelo para encontrarnos con mi tía. -Que nerviosa estoy- dice mi madre -¿Por qué?- le pregunto -Hace tiempo que no veo a Angélica


La gente del vuelo empieza a salir por la puerta, miramos a ver si vemos a Angélica. La multitud se va haciendo cada vez menor y por fin la encontramos. Levanto la mano haciéndole señas. Está muy cambiada, a sus 43 años se conserva estupendamente, parece una jovencita: -¡Familia!- exclama abrazándonos -Tía cuanto tiempo, estas hermosa -Carmen no has cambiado nada- le dice a mi madre -Por lo que veo tú te conservas jovencita- le dice mi madre que está sorprendida al ver el cambio que ha pegado mi tía -Dime donde tienes a tu novia- dice mi tía -No ha podido venir, tuvo que visitar a su abuelo que está enfermo -Me la tienes que presentar, venga sobrino sé un caballero y coge mis maletas. Angélica agarra de la mano a mi madre y se ponen delante mía a hablar de cosas y más cosas; Recuerdos de viejos tiempos que jamás volverán y por supuesto, de los momentos que les toca vivir ahora que vuelven a estar juntas. Y yo, sin embargo, me quedo detrás llevando dos maletas y un bolso de mano. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ian ha estado aquí -¿Y qué le has dicho? -Que ibas a visitar a tu abuelo

Preparo las cosas para darme un baño. Me siento sucia. Es la primera vez que me repugna estar con alguien. Lleno la bañera de agua, necesito un baño relajante. Me desnudo y me tapo con una toalla. Voy a la cocina a coger algo de picar, mi madre me ve y me dice: -¿Qué tienes en el cuello? -Nada- me pongo nerviosa -Es como un moratón… ¿te han hecho algo? -No madre, es un chupetón -¡Eres tonta! Ian me dijo que de noche venia a despedirse de ti -¿Cómo? ¿Y ahora qué hago? -Tranquila, pones un pareo y listo Vuelvo al baño y me miro al espejo, tengo un moratón y no lo había visto. Cierro la puerta. El agua esta calentita como a mí me gusta. Empiezo a jugar con las burbujas y poco a poco me quedo dormida. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Llegamos a casa- ¡exclamo felizmente! Mi tía y mi madre salen del coche: -Díos mío que rápido conduce este hombre- exclama mi tía al salir del coche -¿Rápido? Aun no lo has visto conducir de verdad- le dice mi madre Bajo del coche y quito las maletas del maletero: -Ahora os toca a vosotras llevarlas -Qué poco caballeroso eres- dice irónicamente me tía -Voy a visitar a mi novia- le digo -Llévame contigo- dice -¿Estás loca?- le dice mi madre- Tu te vienes conmigo a preparar tu habitación -Sigues igual de mandona que siempre- exclama mi tía Mientras ellas llevan las maletas a la casa, yo arranco el coche. Es hora de ver a mi novia. Unos minutos después llego a la casa de Ana, la llamo al móvil: -Si, dígame- contesta ella -Baja, te estoy esperando en el coche -Ahora bajo


Estoy algo nervioso, ¿saldrá bien el plan de esta noche? Ana llega y abre la puerta, esta preciosa: -¿A dónde me vas llevar?- dice -Secreto, ponte esto- le saco un pañuelo para que se lo ponga en los ojos -Que nerviosa me estas poniendo- coloca el pañuelo -Ahora prepárate para la sorpresa de tu vida-piso el acelerador ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -No veo nada- dice mientras tropieza con una rama -Tranquila, yo te guio -Como me caiga… -No te vas a caer, sigue recto… ya esta, siéntate- le quito el pañuelo de los ojos- ¡Sorpresa! El rostro de Ana se llena de alegría. No se puede creer lo que está viendo: -Aquí… este lugar… ¡que recuerdos! -Es el lugar donde te pedí que fueras mi novia… y donde hicimos el amor por primera vez. Este lugar significa mucho para mí -Y para mí también, lo has preparado todo; Una manta, unas velas, un hermoso paisaje… -Y falta lo más importante -¿Hay algo más? -Si- le enseño una cajita pequeña, se la doy La abre y mira el anillo: -Es precioso -Esto es una promesa -¿Qué promesa? -La promesa de que siempre estaremos juntos -Que bonito- me besa en los labios - Y… que cuando regrese me casaré contigo -¿Bromeas? -No -Me haces la mujer más feliz del mundo Empezamos a besarnos, la luz de la luna ilumina nuestros cuerpos mientras poco a poco nos dejamos rendir por el amor. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄

A la mañana siguiente, mi madre y mi tía me despiertan, son las 6.30. Es hora de prepararme para el viaje que cambiará por completo mi vida


Dieciocho: Miro el reloj, son las 9 de la mañana. Llevo una hora y media conduciendo. Necesito descansar un poco. Aparco el coche enfrente de un bar. Lo cierro con llave y entro en el bar. -Buenos días le digo a la camarera -Buenos días- me responde de una forma muy coqueta -Un café con leche y un croissant para aquella mesa- le señalo la mesa en la que me voy a sentar. -Ahora se lo llevo Mientras la camarera prepara el café, yo me siento en la silla y miro por la ventana pasar los coches. Se me hace inevitable recordar la despedida y la hermosa noche que pasé con Ana. -Aquí tiene, que aproveche- dice la camarera dejando el café y el croissant en la mesa. Bebo un sorbo de café y muerdo un trozo de croissant. Aún me quedan unas 3 horas de camino. Yo pensaba que la casa estaba a 69 km pero me equivoque, miré el mapa y descubrí que estaba más lejos, fuera de la ciudad, en la zona de los millonarios. A unos 200 kilómetros de mi casa. No me apetecía nada volver a conducir… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Tienes todo listo?- dice mi madre -Si, lo tengo -¿No te olvidas nada?- dice mi tía -Como se nota que sois hermanas, igual de pesaditas. Por decimoquinta vez, no se me olvida nada Cojo las dos maletas, las coloco en el maletero del coche. -Es hora de la despedida- le digo a mi madre -Cuídate, no hagas tonterías, ten sentido. Acuérdate que en aquella casa nada es lo que parece, no te dejes manipular por ninguno de ellos. Haz bien tu trabajo- me coloca bien la chaqueta- Espero que vuelvas muy pronto- me besa en la mejilla, empieza a llorar -Mamá no llores, algún día tendría que ir a trabajar- le limpio algunas lagrimas de sus ojos -Tranquila Carmen, ahora me tienes a mí. Para que no lo extrañes te dejo que me cuides como si fuera tu hijo, ¡puedes traerme el almuerzo a la cama y todo! Mi madre le lanza una mirada amenazante a mi tía, acto seguido los tres estallamos a carcajadas. -¿De mi no te despides?- dice mi tía -Claro- la abrazo fuertemente y la beso- Cuida mucho de mi madre -Tenlo por seguro Subo al coche y me despido con la mano de ellas. Arranco el coche, unos minutos después ya no las veo. ¡Mierda! Freno y regreso a mi casa, mi tía y mi madre siguen en la puerta como si esperasen mi regreso: -¿Pasa algo Ian?- dice mi Tía -Que me he olvidado la cartera- les digo Bajo del coche y entro en la casa, mi tía me agarra de la mano. Me doy la vuelta y mi madre me enseña la cartera: -¡Que harías sin nosotras!- dicen las dos al mismo tiempo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Mojo un trozo de croissant en el café y me lo llevo a la boca. Sé que mi madre estará bien con mi tía. Miro el reloj, las 9:15. Salí a


las 7.30 de mi casa. Conducir cansa. El móvil empieza a vibrar, lo miro, un mensaje de Ana: “Te echo de menos, la ultima noche ha sido I-N-O-L-V-I-D-A-B-L-E” ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ha sido el mejor de todos- dice Ana mientras nos tapamos con la manta -El ultimo tiene que ser el mejor- le digo -¿Sabes que te voy a extrañar? -Yo a ti mas, ¿porque no te quitas el pareo? -Tengo dolor de garganta y no quiero empeorar Nos abrazamos, empezamos a contar estrellas: -Cada vez que mires al cielo quiero que pienses en mi- le digo -Y tu cada vez que mires a una chica… ¡acuérdate de que tienes novia!- empieza a reírse -¿Novia? ¿Qué novia?- le hago un poco de burla -Enserio, cuando veas una estrella acuérdate de esta noche. Ana coge el bolso y saca un colgante: -Toma- me lo da- Ábrelo El colgante es como si fuera un medallón, lo abro y en el interior hay una foto mía y de ella, la foto de nuestro primer beso. En este mismo lugar, hace 5 años. -Me has dejado sin palabras- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Término el almuerzo, me levanto y le pago a la camarera. Salgo por la puerta del bar y me subo al coche. Miro el reloj: las 9.30. Me quedan 3 horas para llegar a la Villa Salvatierra. El viaje se hace largo, bastante largo. La música de los 40 principales me acompaña en todo momento. Tarareo alguna de las canciones, otras las canto… Unas horas después llego a la ciudad, el tráfico es mayor. Los semáforos terminan con mi paciencia. Decido aparcar unos minutos para llamar a mi madre. Veo un sitio libre, aparco. Saco el móvil y marco el número: -¿Estas bien? ¿Ha pasado algo?- dice mi madre nada mas aceptar la llamada -Si, estoy bien no ha pasado nada. Estoy llegando. Solo me queda una hora de camino -¿Cómo ha ido el viaje? ¿Has comido? -Aparqué en un bar para almorzar algo, al principio estaba cansado pero ahora ya estoy mejor -Me alegro, por aquí todo sigue igual. Yo y tu tía estamos haciendo un pastel de chocolate -Y tuvisteis que esperar a que me fuera para hacerlo… -Cuando regreses haremos otro para ti -Bueno madre te tengo que dejar. Adiós -Chao hijo, cuídate. Cuelgo el móvil. Vuelvo a la carretera. Solo me queda 1 hora de camino. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Desde lejos puedo ver la inmensa mansión de los Salvatierra. Llego al portal de la entrada. Salgo del coche y miro por el portal, veo un inmenso jardín y al final una enorme mansión. Acciono el botón del telefonillo, me contesta una mujer: -Mansión Salvatierra, ¿en qué podemos ayudarle? -Soy Ian, el nuevo fisioterapeuta -Un momento, ahora le abriremos la puerta Vuelvo al coche, el portal empieza a abrirse solo. Entro con el coche en el jardín. Sigo el camino, veo una fuente que hace de rotonda y que se encuentra delante de la puerta de entrada de la mansión. Doy la vuelta a la fuente y veo a un home corriendo, parece que está llorando ¿Quién será? Otro hombre aparece, algo mas mayor y con uniforme: -Buenos días, soy el aparcacoches de la familia -Buenos días- salgo del coche y le doy la llave- Trátelo bien que es nuevo


Una mujer vestida de sirvienta me dice que pase: -Me llamo Thayssa, por favor entre, la señora Gloria la atenderá e breves momentos -Un gusto conocerla Thayssa, yo me llamo Ian -Acompáñeme a la sala de espera Acompaño a Thayssa hasta una enorme habitación con sofás, televisión, una mesa, ventanas, una puerta de cristal que lleva hasta el jardín trasero de la casa. -Ahora mismo llega Gloria- Thayssa sale de la habitación y me deja solo No puedo evitar cotillear la sala. Empiezo a mirar los muebles, las fotos que hay en los armarios, los sofás, todo es de primera calidad. Miro por la puerta de cristal y veo a los jardineros trabajando. Hay una enorme piscina. ¡Quiero una casa como esta! Empiezo a escuchar unos gritos. ¿De quién serán? Parece que alguien necesita ayuda, me dirijo a salir por la habitación cuando entra una mujer: -Buenos días, me llamo Gloria- la mujer me mira de arriba abajo -Buenos días señora, yo soy Ian -Por favor no me llame señora, trátame de tú- me dice amablemente la mujer -Como usted quiera señora, aquí le traigo mis papeles de trabajo -No hace falta que me los enseñe, le creo. Hoy mismo empieza a trabajar, ¿Dónde están sus maletas? -En mi coche ¿Por qué? -Para llevarlas a tu habitación -¿A mi habitación? -Si, vas a vivir en esta mansión -No, no puedo aceptar eso. Seria aprovecharme de usted, con el trabajo ya es suficiente -Ni hablar, necesito que esté al cuidado de mi hija las 24 horas del día. -Muchas gracias, ahora mismo voy por las maletas -No, ya aviso a algún criado, ahora le enseñaré su habitación Los dos salimos de la sala de espera, me lleva por un pasillo. Vuelvo a escuchar los grito de una chica: -Si no es una impertinencia… ¿me puede decir de quien son esos gritos? -De mi hija -¿De su hija? -Si, ya hablaremos de ella, ahora sígueme Entra en una habitación, me hace pasar: -Esta será tu habitación. Está en la planta de los sirvientes, espero que no le moleste, es la mejor habitación de todas -No me molesta, al fin y al cabo es lo que soy -Tu eres más que un sirviente, eres un fisioterapeuta. Y esta será como tú casa Miro la habitación, es grande, más grande que la que tenía en mi casa. Hay una cama de matrimonio, dos ventanas con vistas al jardín. Un armario para dejar mis cosas y un baño. -¿Cómo está tu padre?- me dice Gloria -Mi padre… ha muerto -¿Cómo? No lo sabía- intenta disculparse- Era un buen hombre, el mejor abogado que llegó a esta casa -¿Trabajó para usted?- le digo -Si, hace muchos años, hasta que se fue a vivir al campo -Ahora que estamos hablando de esto… tengo algo de curiosidad… ¿Por qué firmó un contrato para darme trabajo si no me conocías? La mujer se pone nerviosa, parece que no sabe lo que contestar, hasta que finalmente dice: -Tu padre al irse de esta casa, pensaba que no tenía futuro como abogado en aquel pueblo. Tenía miedo de quedar sin dinero. Cuando se enteró de que su esposa estaba embarazada me dijo que si le podía hacer un gran favor, el favor de darle un trabajo en esta mansión a su futuro hijo. Yo le tenía mucho aprecio a tu padre y acepte ese trato. Yo y mi difunto marido Alejandro firmamos ese documento de trabajo. -Hay algo que no entiendo… ¿por qué mi padre nunca me hablo de esto? -No lo sé - me dice seriamente la señora -¿Cuándo empiezo el trabajo?-cambio de tema al ver que incomodé a Gloria -Ahora mismo, usted tiene que ayudar a mi hija que hace 4 años se quedó en silla de ruedas. Necesita hacer ejercicios y usted le ayudará. Se encuentra en la última planta, toma las llaves- me las da- Está un poco loca, se lesiona y siempre está gritando. Haga como que no le ve los golpes, no le gusta hablar de eso


-Pobre, conmigo estará en buenas manos -No lo dudo, Ian, no lo dudo- me pone la mano en el hombro Subo las escaleras hasta el último piso, la casa es inmensa. Veo la puerta de donde provienen los gritos, saco las llaves, la coloco en la cerradura y entro. No doy crédito a lo que veo. Tirada en el suelo, está una joven de cabello negro, piel blanca, ojos llorosos. En sus manos tiene un cristal, pretende cortarse las venas. Al notar mi presencia me mira fijamente. No sabe quién soy. -¿Te vas a rendir tan pronto?- le digo cerrando la puerta y acercándome a ella.


Diecinueve: “Cuando por fin se encuentran dos almas, Que durante tanto tiempo se han buscado una a otra entre el gentío, Cuando advierten que son pareja, Que se comprenden y corresponden, En una palabra, que son semejantes, Surge entonces para siempre una unión vehemente y pura como ellas mismas. Una unión que comienza en la tierra y perdura en el cielo. Esa unión es amor, amor auténtico”

Su mirada es extraña, sus ojos verdes están llenos de miedo. Se siente perdida, sola… ¿porqué? Tiene esta pedazo mansión, dinero… ¿Por qué se quiere suicidar? Yo no lo entiendo, a veces cuando alguien tiene todo en realidad no tiene nada: -Ya llevo bastante tiempo luchando, es hora de rendirme- dice -¿Mucho tiempo?- me acerco cada vez más a ella a un paso lento -¡Aléjate!- me grita, se acerca el cristal a la muñeca -Esta bien, no me acerco, pero aleja ese cristal de tu mano La chica no sabe lo que hacer, sigue con el cristal a un centímetro de su muñeca: -¿Por qué te importa tanto mi vida? -Por que a partir de ahora estas a mi cargo -¿A tu cargo? ¿Quién eres? -Me llamo Ian- me acerco para darle dos besos -Detente- vuelve a acercar el cristal a su muñeca -Ya veo que no quieres dos besos -No soy de presentaciones, y menos con desconocidos -No somos desconocidos, te he dicho que me llamaba Ian La joven lleva un camisón que deja al descubierto algunos golpes en su pierna. Como si se diera latigazos. Es verdad lo que la señora Gloria decía, la pobre se autolesiona. Me siento en el suelo a unos metros de ella. -Está bien, me siento aquí delante de ti -¿Para qué?- la muchacha está confundida -Para salvarte cuando te cortes -¿Cómo? -Alguien te tendrá que llevar en los brazos, y ese voy a ser yo -¿Qué te crees mi ángel de la guardia? -No me lo creo, lo soy- le guiño un ojo -¿A sí? ¿Eres mi Ángel de la guardia? Entonces, si me corto aquí- señala su pelo, pero intentaba señalar su cuello- ¿Qué harías? -Llevarte a la peluquería La joven mira la colocación del cristal y descubre que en vez de aproximarlo a su cuello lo aproximó al pelo. -¿Te parece gracioso que una chica indefensa se intente suicidar delante de ti? -Lo que me parece gracioso es que se intente suicidar cortando el cabello La miro fijamente, veo que tiene ganas de reír pero no se atreve. Esta demasiado ocupada intentando aparentar que se va a suicidar. -No creo que te vayas a suicidar- le digo


-Si que lo voy a hacer -Si quisieras cortarte las venas, lo harías nada más verme- me levanto -Siéntate- me dice -No, me voy, te dejo a solas con tu cristal Me aproximo a la puerta, agarro el manillar y escucho: -Ian… no te vayas- sonrío -Ya veo que has entrado en razón- le digo -Eres la primera persona que se ha preocupado por mí desde hace 3 años Suelto el pomo, me acerco a ella, veo sus ganas de llorar. Su voz tiembla. Le cae el cristal de mano. Me coloco al lado suyo y la abrazo. La chica explota, empieza a llorar como una niña pequeña. -¿Sabes lo que he extrañado que alguien se preocupase por mi? -Ahora ya no lo vas a extrañar, soy tu nuevo fisioterapeuta, me vas a tener hasta en la sopa Me abraza cada vez más fuerte. Le acaricio el cabello. -¿Cómo te llamas?- le pregunto -Me llamo Abi- sigue llorando -¿Por qué lloras Abi? -Porque soy tonta -No eres tonta, eres mas lista de lo que piensas -¿Mas lista de lo que pienso? -Al verme sabias que si te matabas no volverías a ver a un hombre tan guapo como yo… y claro… ¡eso no podía pasar! Abi empieza a reírse: -Que tonto eres -Hace unos segundos decías que eras tú la tonta…¿me contagiaste? -¿Eres siempre así de gracioso? -Ya veo que nos vamos conociendo Me levanto, cojo a Abi en los brazos y la llevo a la cama: -¿Esta es tu habitación? -No, esta es mi sala de castigo

La joven se tapa con las mantas, es tan joven… veo marcas en su muñeca que indican que anteriormente también ha intentado acabar con su vida. Debe de estar más sola…, la pobre lo único que quiere es llamar la atención, que alguien le haga caso. Tranquila ahora ya estoy yo aquí. -¿Ya os conocéis?- dice Gloria entrando en la habitación -Si, estábamos hablando sobre mi futuro trabajo- le digo -Muy bien, ¿Abi te gusta el nuevo fisioterapeuta? Es más joven que aquel viejo verde -Que viejo verde?- no puedo evitar preguntarle -Mi anterior fisioterapeuta, un viejo que intentó aprovecharse de mi -Yo no soy así, mi objetivo es ayudarte con los ejercicios -Se que harás muy bien tu trabajo- dice Gloria -Lo haré- le afirmo -Ian, acompáñame, ya hemos dejado tus maletas en tu habitación. -¿En su habitación?- dice Abi -Si en su habitación, Ian va a dormir en la planta baja -Eres el primer fisioterapeuta que duerme en nuestra casa- dice Abi -Así es, y esperemos que por mucho tiempo- dice Gloria mientras me señala la puerta para irnos Gloria y yo salimos de la habitación, cerramos la puerta. Allí en esa habitación queda una pobre mujer incomprendida, marcada por el destino. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¿Ian? ¿Ian? ¿Ian? No soy capaz de olvidarme del recién llegado. Es rubio, ojos azules, joven y simpático. Se preocupó por mí, se sentó a escuchar mis penas, el es distinto a mis fisioterapeutas anteriores. ¿Es distinto? O ¿lo veo yo de una forma distinta? Lo


que importa es que el si que me comprende. Mi madre vuelve a entrar por la puerta: -Hola Abi ¿Qué tal la inyección? -Muy bien, me ha rejuvenecido- le digo irónicamente -Vengo para decirte que no se te ocurra contarle nada de lo que te he hecho a Ian. -¿Por qué te importa tanto que se lo cuente? -Por que no quiero que piense mal de mí.

Acabo de quedar aturdida, ¿he escuchado bien?: -¿Por qué te importa tanto lo que piense Ian de ti? -Deja de hacer preguntas y haz lo que te digo, vuelves a tu habitación, ahora llamo a Claudio… -No, Claudio no… llama a Tomás -¿A Tomás? Como quieras…- sale de la habitación Las cosas empiezan a ir a mejor. Mi madre parece que está más amable, va a dejar que Tomas venga a llevarme a mi habitación. Tomas… ¡que ganas tengo de verte! Eres el único amigo que me queda Unos minutos después aparece por la habitación Tomas: -Hola Abi, ¿Qué tal estas? ¿Por qué gritabas antes? -Hola Tomas, siéntate, estoy bien -¿Me han dicho que querías hablar conmigo, es verdad?- parece contento. -Sí, quiero que me lleves a mi habitación -¿Yo?- pregunta confundido -Si tú. -Lo haré encantado, pero ¿Por qué gritabas antes? -Me dolía la tripa. -No te creo. -Por que es mentira, pero no puedo contártelo -¿Algún día me lo contaras?- me pregunta -Si algún día. Tomas se agacha y me coge en sus brazos, me agarro fuerte a su cuello. Me siento protegida. Salimos de la habitación y bajamos las escaleras. Unos minutos después llegamos a mi antiguo cuarto, me deja en la cama. -Ya hemos llegado -¡Gracias! -¿Extrañaste tu habitación? -Mucho- le digo Tomas se sienta enfrente mía, en la cama de Alex ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Cuando me dijeron que querías verme, me hicieron feliz- le digo después de mucho pensarlo -¿Qué dices?- me pregunta Abi -Cuando escuché tus gritos intenté venir a por ti, a ayudarte, a saber por que gritabas… pero no me dejaron. Salí de la mansión cabreado, lleno de ira. Golpeé a Claudio… -¿Golpeaste a Claudio? -Si -La próxima vez golpéalo dos veces, una de mi parte- me sonríe -Abi… si te pasará algo malo… yo… me moriría- le digo Abi se queda callada, me mira a los ojos, no sabe lo que decir: -¿Qué sientes por mí?- me pregunta -Amor- le digo sin rodeos -¿Amor? Tomas… -No digas nada, ya se que lo nuestro es imposible- le corto la palabra Me levanto de la cama y llego a la puerta. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄


-Detente- le digo. -Ahora mismo necesito estar solo- dice Tomas. -Por favor, acércate un momento. Tomas vuelve a sentarse en la cama de Alex: -Siéntate al lado mía- le señalo con la mano un sitio en mi cama. Vuelve a levantarse y se sienta cerca de mí: -No quiero que estés mal por mí- le acaricio la cara. -¿Cómo quieres que no esté mal por ti si vivo un amor no correspondido desde hace años? -¿Desde hace años?- le pregunto -Si… desde pequeños. -Tomas no digas nada mas… -¿Mis palabras te lastiman?- me pregunta -No, me hacen sentir culpable -¿Culpable? ¿Por qué?- me pregunta incrédulo. -Por no corresponder a ese amor- empiezo a llorar Tomas se acerca a mí, me seca las lágrimas y me mira a los ojos. Acerca su cara a la mía y me besa, es la primera vez que siento unos labios desde aquella fatídica noche.


Veinte: ¿Por qué no puedo olvidarlo? ¿Por qué después de tanto tiempo sigue en mi cabeza? Fácil, el primer amor jamás se olvida. ¿Es buena o mala noticia? No sé, pero así funciona. El amor es un sentimiento que hace vibrar nuestras entrañas, no es algo que pueda pasar desapercibido, y como todas las cosas fuertes: la primera vez es una marca para toda la vida.

¡Qué mierda de día! Cada vez que me acuerdo de que la profesora de química nos ha puesto 10 hojas de formulaciones para mañana… ¡Yo que quería pasar la tarde con mi chico…! Pero por desgracia tengo que incar los codos más que nunca. El chofer aparca justo delante de la casa como todas las mañanas, miro el reloj, son las tres de la tarde. Salgo de la limusina, cojo la mochila y entro en la casa. Nada más entrar aparece Thayssa: -Buenos días señorita, ¿Qué tal le ha ido la escuela?me ayuda con la mochila -Mal, me han puesto muchísimos deberes -Normal, estas en un curso muy difícil -Pero podrían poner menos deberes, los profesores tienen que saber que tenemos vida más allá de la escuela -Yo lo entiendo, pero a tu edad lo principal es la escuela -Thayssa… ya tengo 17 años, estoy en la edad de salir… ¡no de estudiar! -¡Pamplinas! Vete al comedor y pasa a estudiar- intenta ponerse dura pero su carácter no es así, no le pega. -Que poco convincente…- le digo -Pues te quedas sin flan de queso -Vale, vale me has convencido… donde esté un flan de queso que se quiten los hombres- empezamos a reír las dos

Thayssa lleva la mochila a mi habitación. Mientras, yo me voy al comedor, al llegar veo que mi padre no está. Todos los días le doy dos besos antes de comer. Empiezo a buscarlo por la casa. ¿Estará en su despacho? Subo las escaleras tarareando una canción, camino hasta el despacho, empiezo a escuchar unos gritos. Me acerco a la puerta que está un poco abierta, miro y veo a mi padre sentado en la silla. Delante de él está mi madre caminando por toda la habitación gritando como una loca. No entiendo porque están gritando, nunca los he visto discutir de esa manera. La curiosidad se apodera de mí, me quedo a escuchar lo que dicen: -¿Como puedes pensar eso?- le dice mi madre a mi padre Mi padre le contesta algo que no soy capaz de escuchar, a diferencia de mi madre, mi padre habla en voz baja, de un modo tranquilo, como es normal en el. Acerco más el oído a la puerta para escuchar: -Si no tienes nada que ocultar no tienes por qué tener miedo- le dice mi padre Sin querer hago un ruido, mis padres miran la puerta. Al verme descubierta entro como si nada: -Papi, he llegado -¡Abi! ¿Qué tal el colegio? -Con muchos deberes… Mi madre al verme se da la vuelta y sale del despacho sin dirigirme la palabra. -¿Ha pasado algo?- le digo a mi padre -No cariño, ben siéntate, cuéntame que has hecho -No puedo, tengo que comer que tengo hambre


-Vale, pero después sube a contarme lo que has hecho en la escuela- me acerco y le doy dos besos Salgo del despacho y bajo al comedor. Durante el trayecto no hago más que pensar en las palabras de mi padre: “Si no tienes nada que ocultar no tienes por qué tener miedo”. ¿A qué se puede referir? ¿Qué puede haber pasado? Al llegar al comedor me siento en la misma silla de siempre mientras Thayssa se pone a servirme la comida. El móvil suena, lo cojo, un mensaje: “Nos vemos hoy?” Mi querido Elías enviándome un mensaje, tengo ganas de verlo… ¡pero tengo que hacer tantas cosas! ¿Qué puedo hacer? Bueno por una hora que este con él no pasa nada, le voy a decir que si: “Ok, a las 6 en el bosque de mi casa” ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Abi tienes que ayudarme- dice mi madre desde el pasillo, acercándose a mi habitación -¿A qué?- le digo mientras miro el reloj, las cinco y media -Tienes que probarte unos vestidos, mueve tus piernas y ven -¿Ahora? No puedo… estoy con los deberes -Déjalos para más tarde- me ordena -Ahora no puedo- entra en mi habitación -¿Por qué te estás maquillando? Mierda, ¿Por qué coño no tiene cerrojo la puerta? ¿Ahora qué escusa le digo? -Voy a salir con unas amigas- le miento -¿No tenías deberes? -Si, pero me dijiste que los dejara para más tarde… -¿Me estas tomando el pelo?- empieza a levantar la voz -No…- le digo con un poco de miedo -Tu lo que quieres es ver a ese muerto de hambre -No es un muerto de hambre- estoy harta de que le llame muerto de hambre -¿Y que es entonces? No tiene ni padres, es una vergüenza, un ladrón -Te estás pasando- le advierto -Vergüenza que una hija mía le haga caso a un cualquiera, te impido que salgas de casa. Hace unos días Elías vino a visitarme a mi casa, mi madre pensaba que estaba saliendo con un chico adinerado… pero al verlo se dio de cuenta de que estaba engañada. Me impidió verlo, empezó a buscar información sobre él… y al enterarse de que era huérfano y pobre me dijo que no quería que lo volviera a ver. Obviamente no le hice caso y a partir de entonces lo empecé a ver a escondidas, cada tarde quedamos en el bosque de mi casa, lo bueno de todo es que mi padre acepta nuestra relación… pero mi madre no. -Ya estoy harta de que siempre tengas que tener la razón- le digo -Soy tu madre, eres menor de edad, aún tienes que obedecer mis órdenes -Tus ordenes sí, pero en mi corazón mando yo -¿En tu corazón? ¿No estarás enamorada de esa cosa?- dice horrorizada -Lo estoy, y quieras o no lo voy a ver hoy- salgo por la puerta de mi cuarto -Abi ¡vuelve aquí!- grita mi madre Yo continuo caminando haciendo oídos sordos. -Una Salvatierra jamás se casará con un muerto de hambre- vuelve a gritar Malditos apellidos, ¿Por qué tienen tanta importancia en el mundo de los ricos? En el mundo normal que te apellides Pérez, Canosa o Antelo… importa una mierda. Pero en el mundo de los ricos todo cambia. Un rico solo puede casarse con un rico… ¡si no lo haces pasaras a ser la comidilla del barrio! Camino por el jardín hasta el bosque, sigo caminando hasta la baya del final. Elías pega un salto y aparece: -Buenas tardes mi lady- saca una rosa del bolsillo y me la da -Gracias- le doy un beso en los labios -¿Qué tal estas hoy? -Mal, acabo de discutir con mi madre -¿Por qué? -Por nuestra relación, dice que no quiere verme mas contigo -Tu madre no acepta lo nuestro, piensa que soy un ladrón o a saber que


-No, es por otra cosa, pero da igual lo que opine, yo sé lo que quiero -¿Por qué es entonces? -Por nada Nos sentamos en la hierba, me agarra de la mano y me mira a los ojos. Sus ojos marrones y su pelo castaño me traen loca. Es el chico más guapo que he visto. ¡Dios bendiga la excursión que hicimos al museo! Cada vez que me acuerdo de cómo nos conocimos… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Tenéis dos horas para comer y descansar, después cogemos las cosas y volvemos al autobús- dice la profesora a todos los alumnos Después de la charla, cada uno va con su grupo de amigos a comer. Natalia, Imma, Almudena y yo empezamos a hablar de donde comer: -Osea, yo prefiero un chino- dice Imma con su tono pijo -¿Un chino? Tú estás loca, yo quiero una mariscada- dice Almudena -Es que el marisco ya me aburre tía, yo prefiero un pato a la naranja- comenta Natalia Las tres empiezan a discutir: -Tengo una idea, que elija Abi- dice Imma mirándome -Si, Abi, eliges tu, y todas sabemos que vas a elegir bien- me dice Natalia para que diga su opción -¿Una pizza?- les digo sintiéndome algo intimidada y fuera de grupo -¿Una pizza? Estás loca tía- dice Imma Finalmente, nos decantamos por una pizza. Empezamos a buscar una pizzería, la encontramos. Unos minutos después estamos atendidas y sentadas en una buena mesa: -Mira el camarero, que guapo- me dice Natalia -¡Si es un pobretón! Mira cómo va vestido, esa camiseta es de hace tres veranos- Almudena se chulea de sus conocimientos sobre la moda -Es el uniforme- le digo -Pero le queda horrible, vamos a reírnos un poco de él- dice Almudena con maldad levantando la mano y llamando al camarero, el joven se acerca: -Buenos días, ¿en qué puedo servirles?-dice educadamente -Me traes 4 Coca-Colas light- le dice amablemente al camarero Me fijo en el, que guapo, ojos marrones, pelo castaño. Cuerpo atlético. No soy capaz de parar de mirarlo: -¿Te gusta?- me dice Natalia -Un poco…- le digo El camarero llega con las coca colas light, las pone en la mesa con sus respectivos vasos. Almudena agita su coca cola y la abre mojando al camarero: -Ui… perdona- se disculpa de una forma muy poco creíble -No pasa nada- el camarero saca un trapo y se seca Almudena tira el vaso al suelo sin que el camarero le mire: -Que patosa soy- le dice al camarero Mientras él va a coger una escoba, nosotras le decimos que pare, que lo deje en paz, pero no nos hace caso. Unos minutos después llegan las pizzas, y un poco más tarde el camarero con la escoba que se pone a recoger los cristales rotos. -Como te llamas?- le pregunta Natalia -Elías- le dice educadamente -¿Cómo te atreves a hablar con nosotras?- le dice Almudena -Solo contesté a una pregunta- le dice Elías -Que descarado- Almudena se levanta y le tira un trozo de pizza en la cara- vayámonos a un chino chicas, en esta pizzería no saben tratar a la gente Todas se levantan y se van, yo no puedo dejar así las cosas: -Disculpa a mis amigas- le digo a Elías


-No pasa nada, estoy acostumbrado a las típicas barbies de la ciudad -Me siento avergonzada polo que ha sucedido -No tienes por qué estarlo- me sonríe -¿Te ayudo a recoger? -No, es mi trabajo, ¿Qué haces con esa panda? Tu no me cuadras con ellas -Son mis amigas, algo malas, pero tiene buen corazón -¿Sería muy descarado que te pidiese tu numero de móvil?- me dice… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Por qué no quiere que esté contigo?- me dice Elías -Por que dice que eres un pobretón sin padres -¿Y qué culpa tengo yo de ser pobre? ¿Qué culpa tengo yo de ser un huérfano? -Tu nada, pero es mi madre que es tonta -Me dan ganas de matarla como si fuera un ogro- noto como Elías se pone serio -No te pases, que ese ogro es mi madre -Lo sé, menos mal que no eres como ella- me besa Empezamos a liarnos hasta que él se detiene, está como triste: -¿Qué te pasa?- le digo -He descubierto que no soy nadie -¿Por qué dices eso? -Soy un huérfano, no tengo dinero, si muero ahora… nadie lo notaria -Yo sí -Tu… pero nadie mas -Es suficiente- le digo -Tu sabes lo que extraño un beso de buenas noches, una caricia… extraño tener una familia… pero lo que más me duele es que si muero nadie va a llevar flores a mi tumba… -¿Tus padres están muertos?- Le digo -No lo sé, me dejaron en un convento, pero la monja me dijo que habían muerto

Lo abrazo, intento hacer que no se sienta mal. Lo quiero demasiado, lo veo llorando, me siento débil, desearía ayudarlo, quitarle todo el dolor que tiene. -Si algún día mueres, que va a ser dentro de mucho, yo me encargaré de llevarte flores- le digo para tranquilizarlo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -No me lo puedo creer- sigo mirando la escena, incrédulo por lo que está sucediendo- La señorita Gloria tiene que saberlo. Salgo del bosque y me dirijo a la mansión, veo a la señora Gloria caminando por el jardín: -Señora Gloria- la detengo -¿Qué quieres Claudio? -Tengo que hablar de una cosa muy importante con usted -Dímelo -En privado señora, aquí están los jardineros y pueden escucharme -Vayamos a la sala de espera Gloria camina delante de mí, dirigiendo el camino. Yo la sigo detrás. Deseando contarle la nueva noticia. ¿Me subirá el sueldo? ¿Me dará una paga extra? Llegamos a la sala de espera: -Venga cuéntame- dice ansiosa -He visto a la señorita Abi con el chico del otro día -¿Qué chico? -El que vino a buscarla, el muerto de hambre -¿Dónde?- empieza a gritar -En el bosque, creo que allí se ven a escondidas -No me lo puedo creer, esa mal nacida me desobedece- la señora Gloria busca una silla para sentare y recuperarse de la noticia -¿Quieres que lo eche de la casa?- le digo -No, tengo un plan mejor. Abi se piensa que soy tonta, que puede traer a ese muerto de hambre a mi propiedad, pues está muy equivocada, acaba de firmar su sentencia de guerra


-¿Quiere que le ayude en algo señora? -Si Claudio, tu ayuda me va a hacer mucha falta. Ese pobretón lo único que quiere es apoderarse de mi fortuna, está con Abi por mi dinero, pero no lo voy a permitir. -Así se dice señora - Ese don nadie, hijo de cualquier ladrón o asesino tiene que ser eliminado. Y tú me ayudaras a hacerlo- exclama finalmente Gloria

En ese momento ellos dos no sabían que su conversación estaba siendo escuchada por una tercera persona. Una persona que intentará por todos los medios que ese plan no se lleve a cabo.


Veintiuno: -No hacía falta todo esto- exclama Iria -¿Cómo que no? Si son casi las dos de la tarde, un café a estas horas no serviría de mucho- le digo -Pero invitarme a comer a un restaurante… creo que es excesivo -¿Excesivo? ¿Cuánto tiempo hace que no nos vemos? ¡Tenemos que ponernos al día de todo! Además déjame recordarte que estás en paro… -Ala… ya salió el tema… ¿lo publicamos en internet? -Tenía pensado crear una página del facebook…- la joven me lanza una mirada amenazante- “Tengo que invitar a comer a Iria, que está en paro” -La pagina tendría muchos admiradores- dice -No lo dudo, si tu estas en ella… ya vale la pena unirse a la pagina El camarero interrumpe nuestra conversación: -¿Qué desean pedir? ¿Menú del día o le traigo la carta? Los dos contestamos al mismo tiempo: -Menú del día- dice ella -La carta- digo yo Nos miramos y empezamos a reírnos: -Lo que tú quieras- decimos al mismo tiempo -Está claro que pensamos lo mismo- dice Iria -Pues entonces deja que pida la carta -Pero es más barato el menú del día -Yo no estoy en paro- le guiño un ojo -Pero tampoco tienes trabajo- me saca la lengua -Pero paga mamá. Camarero traiga la carta El camarero se aleja y se acerca en apenas unos segundos, nos da una carta a cada uno. Mientras coge unos platos con cubiertos y los pone en la mesa. Nos ponemos a mirar la carta, paso paginas aver si encuentro algo que me gusta, le hecho un vistaso a Iria. Veo que esta indecisa: -Alex… -Dime -¿Por qué tienen nombres tan raros los platos? Es que es leerlos y se me pasa el hambre- empiezo a reírme -Pido yo por los dos antes de que te quedes sin apetito Le hago una señal al camarero para que nos atienda, el joven educadamente se acerca: -¿Ya ha elegido la pareja?- al escuchar la frase del camarero me pongo rojo… -No… no somos pareja- le digo al camarero -Disculpen por mi torpeza- se disculpa -Traiga dos platos de camarones a la diabla -Ahora mismo Nos recoge las cartas y se va. -¿Camarones a la diabla?- me pregunta Iria -Si, están riquísimos -¿Qué lleva? - Camarones (langostinos, gambas), tomates y chile, una mezcla rica y explosiva. -Que miedo


Mientras esperamos por la comida, los dos empezamos a hablar. Sus ojos azules me tienen totalmente cautivado, a cada palabra que suelta no puedo evitar lanzar una sonrisa. -¿Y tú qué opinas?- me dice -¿Qué opino de qué?- le digo -¿No me estabas escuchando?- parece enfadada -Si, te estaba tomando el pelo. Me parece bien, estoy de acuerdo contigo- le digo sin saber lo que me preguntaba -Entonces… ¿estás de acuerdo en cambiarte de sexo?- su pregunta me deja sin contestación, empiezo a ponerme rojo -¿Cómo? -Te estaba tomando el pelo- empieza a reírse -Muy graciosa Iria pone la mano en la mesa, como si quisiera que se la cogiese. Pensando en esa indirecta, pongo la mano sobre la mesa y poco a poco me acerco a la suya mientras nos miramos fijamente a los ojos -Disculpa- aparece el camarero con los platos de comida, interrumpiéndonos- Les traigo la comida Los dos alejamos las manos, el camarero sirve los platos de comida. Iria queda mirando la comida con una cara rara: -No te preocupes esta riquísima- le digo Unos minutos después estamos ya en el postre, fresas con nata, elegido por Iria: -¿Por qué quisiste ser pediatra?- me pregunta -Porque me encantan los niños, algún día desearía ir a África y ayudar a muchos de ellos -A mí también me gustaría ayudarlos, me dan tanta pena, ¿Por qué no te fuiste? -Por que tenía que encontrar algo- le digo mirándola a los ojos -¿Y lo has encontrado? -Sí… pero me quedaré más tiempo -Espero que quedes más tiempo- me dice -No entiendo como no tienes novio, siendo tan guapa- le digo -¿Quién te dijo que no lo tenia?- sus palabras me impactaron -Perdona, lo supuse… -¿Tengo cara de solterona o qué? -No pero…. ¿tienes novio? -Si, desde hace 1 año, vivimos juntos -Que bonito, camarero la cuenta- me pongo nervioso, no me apetece seguir hablando, necesito respirar, llorar… -¿Ya? Si aún no he terminado el postre- dice -Perdona, me olvide de que tengo un compromiso, me das tu numero de móvil y te llamo para quedar otro día Iria no comprende nada, pero me apunta su número de móvil. Espero educadamente a que termine las fresas y nos vamos del restaurante: -¿Te acompaño a tu casa?- le digo -No, gracias, ya voy caminando Subo a mi coche y me alejo de ella… me alejo con el corazón roto en mil pedazos. Regresé para buscarla, para estar con ella… pero mi búsqueda no ha servido de nada… ella ya está ocupada, tiene otro hombre… no puedo meterme en una relación. Sigo conduciendo con las lágrimas en los ojos, incapaz de olvidar un amor del pasado, que sin quererlo, lo estoy viviendo en el presente. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¿Por qué se abra ido tan rápido? ¿Le molestaría que le dijese que tengo novio? No creo… hace tiempo que lo dejamos…, cuando salimos teníamos 16 años, nuestra relación duro 1 año y 2 meses… ¿Y si me estaba buscando a mí? Pero que digo, Iria, para de decir tonterías. Ya han pasado 10 años, no creo que siga enamorado de mí. Continúo caminando con la mente llena de dudas, a mi cabeza vienen un montón de recuerdos del pasado. Volver a verlo significó abrir un baúl ya olvidado… que al parecer no lo estaba tanto. El recuerdo de nuestro primer beso… viene a mi mente.


-¡Para!- me digo a mi misma Ahora tengo a Ángel, a nadie más. Llego a casa, voy al salón y veo a Ángel tirado en el sofá viendo la televisión: -¿Encontraste trabajo?- le pregunto -No, no tenía ganas -Ángel, ¡estamos en números rojos! Necesitamos que busques trabajo, yo sola no puedo con todo -Yo busco trabajo si me da la gana, ya trabaje, ahora quiero descansar, por unos meses que me mantengas no mueres -El caso es que no tengo con que mantenerte -Pues busca trabajo- me dice arrogantemente -¿Y qué es lo que estoy haciendo?- me pongo delante de él -Apártate que no puedo ver la tv- me dice -Estoy harta, me voy a mi habitación -Tráeme algo de comer -Cógelo tú Camino un poco, llena de rabia, con ganas de mandar todo a la mierda. De pronto todo empieza a darme vueltas, me agarro a una mesa para no caer, pongo la mano en la cabeza. -¿Qué te pasa, estas bien?- me dice Ángel, sigue sentado en el sofá, ni si quiera viene a junto de mí -Si, solo fue un mareo…- le miento -¿Fuiste al médico?- me pregunta -Si -¿Y qué te dijeron? -Que necesito descansar, que estoy estresada -Pues ya sabes, cuando encuentres un trabajo, después puedes descansar Sus últimas palabras me hacen daño en el corazón. Me voy a mi cuarto como si nada, cierro la puerta y me siento en la cama, ¿hago bien en mentirle a Ángel? … Sí supiera lo que me está pasando…. Me dejaría. No puedo decirle nada


Veintidós: -Hola Papi -Hola-apenas puede pronunciar -¿Por qué hablas tan raro? -No hablo raro- deja la puerta abierta de mi habitación y se acerca a mí -¿Quieres jugar conmigo? Yo soy Barbie, tu eres Nancy, yo soy tu mamá- le doy la muñeca -¿Qué es esto?- tira la muñeca al suelo -¡Así no se juega!- le grito -Vamos a jugar a otro juego- camina con dificultad, apenas puede mantenerse en pie -¡No! Ahora no quiero jugar contigo- cruzo los brazos Mi padre se tira en la cama y empieza a quitarse la ropa -¿Tienes sueño? Esa es mi cama, duerme en la tuya Subo a la cama y empiezo a darle golpes para que se levante, pero no me hace caso. De pronto me agarra por la muñeca haciéndome daño. -Me duele, suéltame- le digo -Cállate- me dice gritando Empieza a besarme por el cuello: -Me estás haciendo cosquillas Sus manos llegan a la cremallera de mi vestido, lo baja, intento hacer fuerza pero lo único que provoca es dolor en mis manos. Grito para que venga mi madre, pero no obtengo ninguna respuesta. Sin saber porque, mi padre se detiene. Empieza a hacer gestos raros con la boca y empieza a vomitar encima de las sabanas. Aprovecho para salir de mi habitación. Totalmente desnuda bajo las escaleras llamando por mi madre. No la encuentro. Empiezo a llorar, me siento sola, tengo frío. Subo las escaleras nuevamente para ver a mi padre. Llego a la puerta de mi habitación, miro por ella y no lo veo, ya no está en la cama. Escucho un ruido, me doy la vuelta y alguien empieza a tirarme por los pelos. -Condenada, no escapes- es mi padre -Me haces daño- grito de dolor Pero ese dolor se detiene, mi padre me suelta, caigo al suelo y conmigo también cae él. Veo a mi madre con una sartén, le pegó un golpe en toda la cabeza. Me abrazo a ella: -Tranquila hija, ya está- me acaricia el pelo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Mamá, papá tiene algo rojo en la cabeza Miro a mi marido tirado en el suelo, el golpe de la sartén le provocó una herida en la cabeza. -Tranquila hija, no le pasa nada, venga vamos a dormir Después de acostar a la pequeña en mi habitación. Vuelvo al pasillo. Cojo al borracho de mi marido y le miro la herida. Ha parado de sangrar, fue una herida pequeña. Traigo el botequín de emergencias y le tiro un poco de agua oxigenada por la cabeza. El dolor de la herida hace que despierte: -Me duele- dice -Te lo tienes merecido- le tiro un poco mas de agua oxigenada -Perdona- susurra -¿Qué has dicho? -Hoy ha sido un mal día, me despidieron del trabajo… cogí una borrachera y la pague con vosotras -No tienes perdón, lo que has intentado hacerle a nuestra hija… -No volverá a ocurrir- empieza a llorar


No sé si creerle, es la primera vez que me pega, que me grita… que se emborracha. Normalmente no es violento, nunca lo ha sido hasta hoy. Pero intentar abusar de nuestra hija… -Perdóname- vuelve a susurrar -Venga, cállate, está todo olvidado, sé que no va a volver a ocurrir Pero me equivoqué, aquella noche fue la primera de muchas borracheras. Cada noche llegaba borracho, discutíamos y terminaba durmiendo en el sofá. No volvió a pegarme. No volvió a tocar a nuestra hija. Los días pasaron y yo conseguí un trabajo como costurera. Mi marido quedaba en casa cuidando de la niña y yo trabajaba por él. El dinero no era mucho, pero conseguíamos salir adelante. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Por qué no puedo decírselo a mamá? -Por que es un secreto de padre e hija- le digo -Pero jugar a los médicos no es malo- me dice -Ya, pero mamá no lo entendería, ya te he dicho que no puedes decir nada -Vale… -Toma, te doy dinero para que compres unas chuches La joven se levanta de la cama, coge su ropa y empieza a vestirse. -Papá, ¿tú no te vistes? -No, yo quedaré un poco más -Mamá está a punto de llegar, si te ve así perderás el juego -Tienes razón, hija, pásame el calzoncillo-lo coge y me lo tira- gracias Me visto rápido y hago la cama. Mi mujer no puede enterarse de esto, si lo supiera… ¡Qué asco! Jamás lo entendería, Antía es poca mujer, nuestra hija la supera con creces, solo tiene 9 años y es mejor que ella en todo. ¿Pero qué digo? ¿Me estoy enamorando de mi hija? -Papá he cogido el dine…- no termina la frase -¿Qué dices hija?- me doy la vuelta para verla No puedo creerlo, está tirada en el suelo. Me acerco a ella, le toco la cabeza, está ardiendo. Miro para su vestido… está todo lleno de sangre. ¡Dios mío está sangrando por sus partes bajas! ¿Qué hago? Tengo que llamar a mi amigo el medico, el me ayudará. Bajo las escaleras corriendo, salgo de la casa y voy a la casa de mi vecino. Llamo a la puerta como un loco hasta que abre: -Gregorio, ayudame -¿Que sucede? -Mi hija… ven- lo cojo de la mano y lo llevo a mi casa Subimos las escaleras, Gregorio se acerca a mi hija. Le quita el vestido, le toma el pulso, le mira la fiebre. -¿Qué es esto?- exclama con horror -¿Que sucede?- le digo asustado -Su hija tiene moratones en las ingles, la han forzado Empiezo a estar nervioso, estoy descubierto no sé que hacer. Gregorio empieza a mirarme con cara de asco, creo que ya entiende todo. -Felipe, ¿usted no estará abusando de su hija?- me dice -Por favor no diga nada -¿Cómo que no diga nada? Lo voy a denunciar- se levanta -No- le detengo- escúchame, por favor tenemos que llevarlo en secreto -Su hija puede morir, no está preparada para tener relaciones sexuales -Le pagaré, he escuchado que anda mal de dinero…

El medico se queda callado durante unos segundos: -¿Cuánto? - dice finalmente -Lo que usted me pida, pero eso sí, no contará nada y me ayudará Él acepta el trato, me da la mano y mira para la niña, le da pena.


Una hora después llega Antía: -He llegado- cierra la puerta -Hola- voy al pasillo al recibirla- que tal el trabajo -Bien, ¿Dónde está la pequeña? -Está enferma -¿Qué le sucede? -Tiene fiebre -Voy a mirar como se encuntra ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Subo las escaleras y llego a la habitación. El suelo está recién fregado. Veo a mi hija en la cama, despierta, mirando la tele: -¿Qué tal pequeña?- le doy un beso en la frente -Me duele y la cabeza, pero no he llorado -Que valiente- le la tripa acaricio la tripa- Te voy a hacer algo para que deje de dolerte -¿Me vas a dar una piruleta? -No, algo mejor- le vuelvo a acariciar la tripa- Sana, sana, culito de rana, si no sanas hoy, te curarás mañana -¿Ya está? -Sí- le digo -Pues me sigue doliendo- me dice algo cabreada -Mañana estarás mejor Recojo la ropa sucia, no encuentro el vestido que ha llevado hoy la niña. Bajo a preguntarle a mi marido: -Felipe ¿dónde está el vestido de la pequeña? -¿Que vestido? -El rojo, su favorito -No tengo ni idea -¿Donde lo habrá puesto? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Una hora después, en la habitación: -Cariño- le acaricio la espalda- tengo ganas de… -Antía duerme, estoy cansado -¿Estas cansado de qué? -Hoy ha sido un día largo, la niña me dio un buen susto -Pero ahora ya está, soy una mujer necesito que me des cariño -Mañana -Pero hoy tengo ganas…- le vuelvo a insistir -¡Que no hostia! ¡Mañana! ¿No lo entiendes?- alza la voz -Tranquilo, lo entiendo…- me cabreo -Me voy al sofá- se levanta y coge una manta -No hace falta, venga vuelve a la cama -No, hoy no quiero dormir contigo- sale de la habitación dando un portazo ¿Qué le sucede? Hace días que no hacemos el amor… ¿ya no me encuentra atractiva? ¿Tendrá una amante? Esto no puede seguir así…


Veintitrés: Sus labios seguían tocando los míos. No sé porque, pero yo no me apartaba, necesitaba ese beso… ese símbolo de amor, de sentirme querida. Nuestro beso se hizo más largo, nuestras lenguas empezaron a juntarse. Un recuerdo apareció en mi mente. Me separé. -Perdona- se disculpó -No, perdóname tu Tomas- le dije -Me tengo que ir- se levanta y sale corriendo de la habitación -No te vayas- le digo, pero de nada sirve. ¿Qué ha pasado? ¿Lo he besado? ¿Pero por qué? ¿Por qué no fui capaz de separarme? Los remordimientos no tardaron en llegar, continuamente me hacía preguntas sobre aquel cálido beso. ¿Qué pensará ahora Tomas? ¿Se habrá hecho ilusiones? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Me ha besado! Una extraña sensación de alegría recorre todo mi cuerpo mientras bajo las escaleras. ¿Sentirá lo mismo que yo? ¿Querrá ser mi novia? ¿Se casará conmigo? Empiezo a bajar las escaleras de dos en dos, de tres en tres… llego al final. No soy capaz de quitar la sonrisa de mi cara. Empiezo a dar saltitos hasta la puerta principal, la abro. La señora Gloria esta delante de mí. Detengo los saltitos, la risa de mi rostro termina desapareciendo: -Buenas tardes señora- le digo -Tomas, explícame una cosa, ¿Qué haces saliendo por la puerta principal? -Yo…- no sé qué contestarle -Los criados tienen que salir y entrar por la puerta trasera, ¿Cuántas veces te lo tengo que repetir? -Ninguna mas señora- le digo -Que sea la última vez. Ahora quítate de mi camino que quiero entrar en mi casa Me aparto para dejar entrar a la señora, está entra en la casa y a continuación un chico. El mismo que había visto en la entrada de la casa unas horas antes cuando corría al bosque. ¿Quién será? -Ian sígame, ahora le enseñaré la parte trasera de la casa- le dice Gloria al joven -Buenas tardes- me saluda amablemente el chico -Buenas tardes, le digo El tal Ian continua a la señora Gloria en su “guía turística”. Cierro la puerta y doy media vuelta para salir por la puerta trasera de la casa. Ahora tengo claro que Abi jamás sentirá lo mismo que yo, que jamás querrá ser mi novia… y mucho menos casarse conmigo. Gloria hizo que aquel maravilloso beso que inundó de alegría mi corazón se convirtiera en una puñalada doliente que me llenó de ilusiones para nada. -Tomas, ven aquí un momento- me dice Thayssa -¿Qué quieres?- le digo bajando la cabeza, con pocas ganas de hablar -¿Qué te sucede?- me dice preocupada- ¿te ha hecho algo la señora? -No, no quiero hablar de ello. Dime ¿Qué querías?


-La señora ha ordenado que se planten unas nuevas rosas en la parte delantera de la casa, aquí tienes las semillas- me enseña un saco lleno de ellas -¡Cuánto trabajo!- exclamo al verlo -Las flores curan los males amores- me sorprende -¿Cómo has dicho? -He dicho que plantar semillas, regarlas, cuidarlas… tranquiliza a la gente, hace que se olviden de sus males -Mis males son difíciles de olvidar -No te creas, yo pensaba eso… ¡y mírame! Ahora estoy como si nada -¿Has tenido un mal de amor?- le digo -No- se retracta, empieza a hacer que limpia un cuadro -Thayssa… ¿era verdad los rumores que había entre los sirvientes? -No- grita- Por favor, ve a plantar las semillas Está claro que Thayssa no quiere hablar de ello, se ha puesto demasiado nerviosa. Le hago un gesto con la cabeza como indicándole que estoy de acuerdo con lo que dice. Pongo el saco en mi hombro y salgo por la puerta trasera de la casa, la puerta que por lo visto me corresponde. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Y… ¡ya hemos terminado! -Perfecto -¿Controlas más o menos todo? -Creo que sí -Pues no hay nada más que decir, puedes hacer lo que quieras, estas como en tu casa Esas son las últimas palabras de Gloria que se despide de mi para hacer otras cosas. Yo quedo en el jardín trasero, mirando el paisaje. Los jardineros están haciendo un buen trabajo. Todo está bien cuidado. ¿Cómo puede haber gente con tanto dinero? Sigo caminando por el jardín, veo llegar a un chico con un saco de semillas, el joven tropieza con una regadera y cae. Corro en su ayuda: -¿Estas bien?- le digo mientras le ayudo a sujetar el saco para que no se rompa -Si- se pone de pie -Casi se rompe todo- le digo -Casi- me responde- Gracias por ayudarme -De nada, entre nosotros tenemos que ayudarnos -¿Entre nosotros?- me pregunta -Si- le digo -¿Eres jardinero? -No, yo soy el nuevo fisioterapeuta de la señorita Abi -Entonces no eres como nosotros, tu no duermes aquí -Si que duermo aquí, yo soy un sirviente mas- le digo para que no me intente tratar de usted -¿De verdad? Eres el primero que duerme aquí -Ya he oído algo…- le sonrío -Que educación, me llamo Tomas- estira su mano -Yo soy Ian- un apretón de manos -Presiento que vamos a ser buenos amigos- dice -Yo también- le respondo -Con tu permiso, tengo que coger unas herramientas Me separo para que pueda ir a coger sus herramientas. Nos despedimos y yo entro en la casa. Por lo que veo todo está de forma jerarquizada. Aquí le dan demasiada importancia a ser un señor o un sirviente. ¿Qué hago ahora? No sé qué hacer, voy a mi cuarto y empiezo a quitar la ropa de la maleta. Lo primero que hago es colocar el cuadro de mi padre y mío en la mesita de noche, en la otra mesita coloco un cuadro de mi primera comunión con mis padres. Ordeno la ropa en el armario. Abro un poco la ventana para que ventile la habitación, coloco las toallas y el champú en el baño.


¡Ya está todo listo! -Voy a darle una visita a Abi- digo en alto Salgo de mi habitación cerrándola con llave. Subo a la de Abi, toco en la puerta: -¿Se puedo?- digo abriendo la puerta -Entra- dice -¿Cómo estás?- entro y cierro la puerta -Bien ¿Cómo voy a estar?- me dice -No sé… yo pensaba que estarías rajándote o algo -No, eso ahora no me apetece, yo voy por venadas, si me da una venada de suicidarme pues lo hago… -Menos mal, ¿ahora en que venada estas?- le pregunto -En la de matar a mi fisioterapeuta -Vuelvo más tarde… cuando estás en la venada de felicidad- hago como que me voy -Tranquilo, no tengo armas para hacerlo- me sonríe -Eso me tranquiliza- le guiño un ojo Me siento en la cama que tiene al lado: -¿Y qué haces aquí?- me pregunta -Conocerte -¿Conocerme? -Sí, antes de empezar tengo que conocer cómo eres, saber tu informe médico… -Si quieres preguntarme algo… -Si, por ejemplo: Nombre -Abi -¿Apellido principal? -Salvatierra -¿Estado civil? -Soltera -¿Color de ojos?- le hago una pregunta para bromear -El ultimo fisioterapeuta que me preguntó eso terminó desangrándose Me quedo callado, no puedo creer lo que está diciendo. ¿Estará bromeando? -Que graciosa- le digo -Es verdad- lo afirma de una manera que me hace dudar- Pero tranquilo, tú me caes bien- me guiña un ojo ¿Cómo puede ser que haya golpeado a su fisioterapeuta por esa pregunta? La señora Gloria tiene razón, la chica tiene problemas mentales. Cada vez me da un poco mas de pena, tengo que ayudarla. Conseguir que sea una chica normal: -Ahora cambiemos de preguntas, ¿Por qué estás en silla de ruedas? -No estoy en silla de ruedas, estoy en la cama ¿o no me ves? -Perdona, no sé hacer las preguntas- le digo irónicamente- ¿Eres invalida de nacimiento? -No- afirma -¿Qué te ha sucedido? -No quiero hablar de ello -Pero me lo tienes que decir para saber más o menos que métodos usar para ayudarte a caminar -¿A caminar?- empieza a reírJamás volveré a caminar -Nunca digas jamás -¿Qué piensas que la vida es como una película de Heidi? -¿Por que estás tan segura de que no vas a caminar? -Por que los médicos me lo dijeron -A veces se equivocan


La poca conversación que hemos tenido me ha servido para darme de cuenta de que la chica no quiere volver a caminar, se niega a intentarlo… a tener fe en ello. Algo malo le habrá pasado para que no tenga esas ilusiones. Quizás piensa que si vuelve a caminar estará haciendo daño a alguien. -No merezco volver a caminar- me dice -¿Cómo?- le pregunto sorprendido- ¿Por qué dices eso? -Por nada- su rostro empieza a estar triste -Vale, dejo las preguntas… ¿jugamos a algo? -¿Jugar a algo? -Al parchís, monopoli… -¿Lo dices enserio? -Por supuesto -Pues entonces una partida al ¿Qué tengo en el coco? -¿Que juego es ese?- le pregunto -Uno muy divertido -Pues entonces juguemos -Coge el juego del armario- señala donde se encuentra Me levanto y voy hasta el armario, lo abro: -Encima de todo- me da indicaciones Paso la mano y veo el juego. Lo saco, es una caja roja llena de polvo y tiene escrito el titulo del juego “¿Qué tengo en el coco?”. Intento cerrar la puerta y me cae la caja del juego: -¡Torpe!- dice Abi desde la cama Le hago una mueca y me abajo a coger la caja, mi vista se va al armario. ¿Qué es eso? Aparto la ropa y veo al final del todo una puerta pequeña de metal, como una caja fuerte: -Acabo de encontrar tu sitio secreto- le digo -¿De qué hablas? -Ahora sé donde guardas el dinero, cuando duermas te robaré- bromeo un poco -Repito: ¿de qué hablas? -De la caja fuerte que tienes aquí -¿Caja fuerte? ¡Ahí no hay ninguna caja fuerte! -¿Cómo que no? Me acerco a Abi, la cojo de los brazos: -¿Qué haces?- me pregunta -Enseñártela La llevo hasta el armario, la siento en el suelo. Ella aparta la ropa y contempla que efectivamente hay una caja fuerte en su armario: -No tengo ni idea de lo que es- dice -SI tu no lo sabes… Pasa la mano por la caja e intenta abrirla: -Hace falta una llave- dice -¿Y no la tienes? -Te he dicho que esta caja no es mía -¿Y por que la tienes en el armario? -No sé, alguien la habrá puesto -Da igual- la vuelvo a coger- Vamos a jugar un poco ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄


-¿Un perro? -Te he dicho que eres una profesión- le vuelvo a decir -¿Prostituta? -¿Prostituta? ¡Si el juego es una versión para Disney! ¿Cómo van a poner Prostituta? -Los niños tienen que saber de todo- dice -Se acabó el tiempo- doy la vuelta al reloj de arena Ian se quita la carta de la cabeza y contempla con sorpresa que la profesión que había dibujada es la de un pintor: -Podías decir pintura -Si te lo dijera acertarías- le hago una mueca -Asique jugamos con trampas… -Un poco- empiezo a reír La tarde pasa rápido, jugar con él me ha hecho olvidarme de todo… del beso… de Elías… pero sin embargo me ha traído otro pensamiento… ¡la caja fuerte! ¿Quién la puso ahí? ¿Qué habrá dentro? ¿Quién tendrá la llave? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Entro en mi habitación ¡Por fin ha terminado el día! Saco mi ropa y la dejo en el cesto de la ropa sucia. Hoy ha sido un día muy largo, necesito una ducha bien calentita. Mientras lleno la bañera de agua me fijo en que tengo el colgante en el cuello… ¡se me ha olvidado sacarlo! Subo las manos y quito el colgante…

El colgante más importante del mundo… el colgante que tiene una llave… ¡la llave que puede destruir a Gloria Salvatierra!


Veinticuatro: -¡Ganaste!- le digo -Ya sabía que era mejor que tú- responde -Sí estás contenta de saber jugar mejor que yo a un juego de niños… -¿Qué estás insinuando? -¡Que eres una niña! Durante la hora que hemos jugado, el tiempo ha pasado rápido. Tantas risas hicieron que los minutos fueran segundos. Al final va a resultar que la chica no está tan mal de la cabeza como parece. -Ya son las nueve- le digo -¿Te vas?- me pregunta -Sí -Quédate un poco más- me insiste -No puedo, tengo que llamar a mi madre para decirle que todo está bien -¿Pero mañana volverás? -Mañana, y el siguiente, y el siguiente del siguiente…- le sonrío -Entonces puedes irte Le guiño un ojo y salgo de la habitación. Bajo las escaleras, cruzo el pasillo y llego hasta la mía. Allí me descalzo, cojo el móvil del bolsillo y marco el número de mi madre. Espero tres pitidos hasta que contesta: -¿Qué tal?- me pregunta con alegría -Muy bien, ya me he alojado en la casa, he conocido a la hija de Gloria -¿Te has alojado en la mansión? -Sí, me pidió Gloria que quedase aquí -Pero…- mi madre parece nerviosa -Tranquila mamá, aquí se han portado bien conmigo -Hijo por favor cuídate mucho, no sabes de lo que son capaces de hacer esa gente -¡Que ya lo sé! Tranquila, me voy a cuidar mucho, ¿Qué tal está la tía? -Muy bien, se ha adaptado estupendamente. Me quiere convencer para renovar algunas cosas de la casa -Pues no estaría mal- la interrumpo -No sé… ¿no saldrá muy caro? -La tía entiende de rebajas- le digo -Hola Sobrino- contesta mi tía por sorpresa, seguro que le quitó el teléfono a mi madre -Hola tía, ¿Qué tal la nueva casa? -De nueva no tiene nada… ¡hay que reformarla! -Estoy de acuerdo contigo -Pero la gruñona de tu madre no quiere -¡Pues la convences! -¿Qué has dicho Ian? ¿Que nos gastemos el dinero en una nueva renovación?- grita para que mi madre la escuche -Yo no he dicho eso- le digo -¿Quiere que renovemos?- se escucha la voz de mi madre por detrás -¡Claro! Hasta dice que hagamos un jacuzzi- vuelve a gritar -No he dicho nada de jacuzzi -Si… venga besos sobrinito cuídate- cuelga el teléfono


¡Que tía tengo! Lleva un día en la casa y ya la quiere redecorar, ¿con que sorpresa me encontraré cuando vuelva? ¡No quiero ni pensarlo! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Dejo el coche en la entrada para que el aparcacoches lo aparque. Subo las escaleras y entro en la mansión: -Buenas noches Señorito, ¿ha conseguido trabajo?- Aparece Thayssa -No Thayssa, no he tenido esa suerte- le digo -Tranquilo, un buen pediatra como usted conseguirá rápido un trabajo -Eso espero, tengo ganas de sacar algo de dinero y viajar a África -¿África?- dice sorprendida -Sí, tengo ganas de abrir allí una clínica para ayudar a los niños -Que buen corazón tiene -No es tener buen corazón, es querer ayudar a los más desfavorecidos -Tiene usted razón -Bueno, voy a darle una visitar a mi hermana, avísame a la hora de cenar -A su hermana la han cambiado de habitación -¿Otra vez?- exclamo pensando en lo peor -Sí, pero tranquilo, la han regresado a su antigua habitación -¡Que alegría! Me despido de Thayssa y subo las escaleras de cuatro en cuatro. Entro en nuestra habitación… ¡Allí esta Abi! -¡¡Hermana!!- me tiro en su cama y la beso -¿Has conseguido trabajo?- me dice -No -¿Entonces porque estas tan contento? -Por volver a tenerte en la habitación -Tienes que buscarte una chica- me dice -¿Por qué? Si ya te tengo a ti -Por que creo que estas algo necesitado- empieza a reírse Sus risas hacen que le empiece a hacer cosquillas: -Para, para- sigue riendo -¡No! Primero retira lo que has dicho -Vale… lo retiro- sigue riendo Paro de hacerle cosquillas. -Hermana tengo que contarte algo- le digo -¿Qué quieres contarme? -He encontrado a Iria -¿Iria? ¿Tu ex? -Sí, la misma -¿Dónde? ¿Qué pasó? -Tu sabes porque lo dejamos… -Sí lo sé, pero no recordemos eso, cuéntame que ha pasado hoy -Cuando lo dejamos, me fui a estudiar al extranjero para intentar olvidarla… pero no he sido capaz. Terminé la carrera y ahora he venido para reconquistarla -¿Reconquistarla? ¡Que romántico eres! -La he visto en un hospital, tuvimos un tropiezo y terminé invitándola a comer. Después me dijo que tenía novio -¿Tiene novio?- dice sorprendida -Si, desde hace un año -¡Que fuerte! ¿Entonces no hay nada que hacer? -No creo, me ha olvidado, pero cuando estábamos en la comida juraría que he visto ese brillo en los ojos que tenía cuando


éramos novios -Creo que todavía siente algo por ti -¿Tu crees? -Lo creo, si has venido desde tan lejos solo para reconquistarla… ¡aprovecha! No seas tonto, ¡no dejes que se escape! -Pero creo que no quiere volver… la última vez que estuvimos… pensar que puede ocurrir otra vez -¡No va a ocurrir! - No estoy tan seguro- le digo -Antes erais más jóvenes, más tontos... ¡Ahora ya habéis madurado! -Gracias por lo de tonto -Reconquístala, ¿tienes su número? -Lo tengo -Pues mañana le envías un sms delante mía -Ok mi comandante- llevo la mano a la cabeza y le hago el signo de los militares ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Está feliz, se nota en su cara, el brillo que desprenden sus ojos… ¡Volver a ver a Iria le ha traído una felicidad…! -¡Se me olvidaba! Yo tengo que contarte algo -¿Qué me tienes que contar? -Tengo un fisioterapeuta nuevo -¿Tan pronto?- me pregunta -Sí -¿Y cómo es? -Es joven, ya lo conocerás en la cena -¿En la cena? -Si, vive en esta mansión, en la primera planta -Que raro… ¿es guapo?- me pregunta moviendo las cejas -No sabía que tenias esos gustos…- le digo -Yo lo decía por ti… -Sí, es guapo- termino afirmándolo -Uhh esto huele a amor- empieza a reírse -¡Y hay otra cosa más!- interrumpo sus risas -¿Qué cosa? -La caja fuerte -Un tema muy interesante…- me hace burla -¿Sabías que en el armario hay una caja fuerte? -¿Sí? ¿Qué hace ahí? -No sé, pero ve a mirarla Mi hermano se levanta y abre el armario, separa la ropa y encuentra la caja fuerte: -¡Ostias! ¿Cuál es la combinación? -No hay combinación, hace falta una llave -¿Y dónde está? Le tiro un cojín a la cabeza: -¡Te he dicho que no sé de quién es! ¿Cómo voy a tener la llave? -Yo que sé -Tenemos que saber de quién es, que tiene dentro…- le digo -¿Te crees Sherlok Holmes? -Me creo Abi Holmes- le sonrío Cierra el armario y regresa a la cama:


-Pues ya la abriremos, ¿te vienes a cenar a bajo? -No, yo ceno aquí como todos los días -¿Seguro? No quieres ver a tu fisioterapeuta… -¡QUE INSINUAS!- le grito -Nada… ¡Yo no insinúo nada! En ese momento aparece Thayssa con mi cena: -Señorito, a cenar- le dice a mi hermano -¡Yo también quiero que me traigan la cena!- intenta imitar a un niño pequeño Thayssa empieza a reírse mientras me ayuda a colocarme para cenar: -¡Que aproveche hermana! Yo voy a conocer al nuevo- se despide -¡No te enamores!- le digo -Lo intentaré ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ (Suena la puerta) -¿Se puede? -Adelante- le digo -Ian te estamos esperando- dice Gloria -¿Esperando?- le pregunto -Para cenar con nosotros -¿Voy a cenar con vosotros? -¡Por supuesto! Tú no eres como los demás sirvientes, eres especial -¿Especial? Gracias, voy ahora -No tardes- dice mientras cierra la puerta Yo sigo hablando por el móvil: -Bueno Ana tengo que dejarte -Adiós cariño, te extraño -¡Yo más! Cuelgo el móvil y voy al comedor. En la mesa están sentados la señorita Gloria y un chico joven. Me siento enfrente del chico que educadamente se levanta y estira la mano para presentarnos: -Yo soy Alex, el hermano de Abi e hijo de Gloria -Encantado, yo soy Ian el nuevo fisioterapeuta Nos sentamos mientras la sirvienta nos sirve la comida: -¿Con que nota finalizaste la carrera?- me pregunta Alex -Con un 9,9- responde Gloria Yo la miro desconcertado y ella dice: -Le eché un vistazo a tu currículo -Asique matrícula de honor- dice nuevamente Alex -Si- le respondo- ¿Tu que has estudiado? -Yo soy Pediatra, un 9,6 de media -No está mal- le digo -Nada mal- me responde Cojo un poco de patatas fritas y la sirvo en el plato: -¿Abi no va a bajar?- les pregunto -No, ella cena en su habitación, desde que quedó paralitica jamás ha bajado a cenar o a comer -¿Puedo preguntarles por que quedó paralitica? Un silencio incomodo hace presencia. Ninguno de los dos parece querer contestar: -Por una tontería que cometió, pero no solemos hablar de ello- dice finalmente Gloria


-¿Me podéis pasar los infórmenos médicos?, los necesito para saber cómo tratarla -Mañana los tendrás- dice Gloria La cena transcurre con total normalidad, Alex y Yo hablamos mientras la señora Gloria nos mira con una cara de dulzura que no se puede explicar: -¿Qué tal está tu madre?- pregunta ella -Bien, ¿la conociste?- le pregunto -Si, hace tiempo que no la veo, me gustaría quedar un día con ella -Un día la llevaré a mi casa- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Terminé de cenar, dejo la bandeja en el suelo. Me limpio la boca y las manos. Abro el cajón de la mesita y saco un álbum de fotos. Lo abro y me pongo a observar las fotos antiguas: Mi padre y yo, mi hermano… sigo pasando paginas hasta llegar hasta el final… las fotos mías y de Elías… una serie de flashback vienen a mi cabeza… Aquella noche…


Veinticinco: “Dicen que el primer amor y las experiencias acumuladas durante esa etapa son la puerta a los demás amores, incluso se puede tomar como la mejor referencia para las futuras relaciones. Y aún cuando esa relación haya sido muy perturbadora, muchas veces y sin darnos cuenta, buscamos parejas que se parezcan a ese primer amor.” Me despido de Elías con un tierno beso en la boca. Salgo del bosque y me dirijo a mi casa. Por el camino pienso en los besos de Elías… esos besos que me tienen atada a él. Estoy contenta de encontrar al amor de mi vida, jamás nos separaremos lo presiento. Llego a la casa y subo a mi habitación a terminar los deberes, mi madre no tarda en llegar: -¿Que tal la cita con tu amado?- me pregunta -Muy bien Se acerca a mí y me pega una bofetada: -¡No quiero que ese degenerado entre en mi casa! -¡Esta casa también me pertenece! Mi madre se echa a reír: -Esta casa es mía y de tu padre, si no estás contenta de vivir aquí te largas -No me voy a largar, y tampoco voy a dejar de verlo -Si tú no quieres dejar de verlo… será él quien deje de verte a ti -¿De que hablas? Mi madre hecha una sonrisa y sale de la habitación sin contestar a mi pregunta. ¿Qué estará planeando? Termino de hacer los deberes, recojo la libreta. El móvil empieza a sonar, lo miro, un mensaje de Elías: “Mañana a las 4 te voy a buscar, tengo una sorpresa” El mensaje me llena de alegría, ¿Qué tendrá planeado? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -No puedo más Alejandro -¿Qué te pasa Gloria? -Estoy harta de tener que mirar yo siempre por nuestros hijos -¿Por qué dices eso? Estamos en nuestra habitación, él en la cama y yo quitándome el maquillaje en el tocador. -¿Te has enterado de lo de Abi? -No, ¿Qué le sucede? -Que se ve a escondidas en el bosque con el muerto de hambre -¿Con Elías el camarero? -¿Cómo sabes su nombre? -Ella me lo dijo, me lo ha contado todo -¿Y tú no le has dicho nada?- le digo horrorizada -Le he dicho que si lo quiere estoy de acuerdo con la decisión que tome- no puedo creer sus palabras -¡Es un muerto de hambre! No tiene donde caer muerto, ¡trabaja de camarero! ¿Es ese el futuro que quieres darle a tu hija? -Yo estoy trabajando para darle el futuro a mi hija y a los hijos de mi hija, mi fortuna es suficiente para que no tenga que depender de ningún hombre -¡A eso me refiero! Seguro que Elías está detrás de su fortuna -No creo, Elías parece un buen tipo -¿Lo conoces? -Me lo presentó el otro día


-Calla, tú estarás de acuerdo en todo pero yo no, ¡mi hija jamás se casará con él! Esa relación tiene que terminar antes de que lo sepan los vecinos -¡Ya lo sabía! Siempre preocupándote por las apariencias, antepones eso a la felicidad de tu hija -Soy la única que me preocupo de mantener limpio el apellido Salvatierra ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Mañana… ¡ojala llegue pronto! Tengo ganas de que sean las cuatro para ir a coger a mi chica. Creo que esta noche no voy a pegar ojo pensando en ella. Estoy en mi piso haciendo la comida. El piso no es muy grande, tiene una habitación, un baño y un salón-cocina. Lo pago con el dinero de mi trabajo. ¡Mierda! Se ha quemado la hamburguesa. La cojo y la pongo en el plato, no puedo tirarla, es la única comida que tengo para hoy. Alguien llama a la puerta, la abro: -Quiero el dinero- aparece el señor Rodrigo, el casero. -Hoy no lo tengo… mañana se lo daré -¿Cómo? El señor Rodrigo entra en mi piso, es grande y bastante gordo. Me agarra por el cuello del jersey: -Te tengo dicho que quiero cobrar a principios de mes y tú no me haces caso -Pero la navidad está al caer… tiene que ser usted bondadoso -¡Como mañana no traigas el dinero te pongo de patitas en la calle! Me suelta y se va dando un portazo. Para mañana me es imposible darle el dinero. Lo gasté todo en la sorpresa de Abi. ¿Qué puedo hacer? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ El día ha pasado rapidísimo. Es la primera vez que estoy tan contenta de tener deberes, la verdad es que me da igual tenerlos… ¡por que a las 4 me van a dar una sorpresa! Miro el reloj por decimoquinta vez, son las tres y media, en media hora vienen a por mí. Estoy lista: Llevo una camiseta azul oscura que deja al aire mi hombro y unos pantalones vaqueros piratas, en los pies llevo puestas unas converse azules. ¡Espero que le guste a Elías! Cojo el bolso con el móvil y salgo de mi habitación, bajo las escaleras rápidamente para que mi madre no me vea. En vez de salir por la puerta principal salgo por la puerta trasera. Doy la vuelta a la casa, salto por una pared. Sigo caminando hasta alejarme un poco de la mansión… Tengo la sensación de que alguien me sigue, me doy la vuelta pero no veo a nadie. Cruzo la esquina y veo a Elías, le hago una señal con la mano. Delante de él tiene una moto. -No sabía que tenías una moto- le digo -No es mía, es de un amigo -¿Esta era la sorpresa? -No, tu sube y no preguntes Subimos en la moto y nos alejamos a toda velocidad ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¿Le gustará la sorpresa? ¡Espero que sí! Me paro en un semáforo. Ella me agarra más fuerte: -Tranquila, soy un buen conductor El semáforo se vuelve verde, acelero. Cruzo un par de calles, doy la vuelta en una rotonda. -¿Falta mucho?- me pregunta -Ya hemos llegado Bajamos de la moto. Cojo un pañuelo del bolsillo y le tapo los ojos: -Cada vez se pone más emocionante el asunto- dice La guio durante todo el camino: -¿Lo que estoy oyendo es un río?- me pregunta -Sí- le digo Caminamos un poco mas y nos detenemos, ¿estás preparada?: -Sí- me responde Le quito la venda y la miro a los ojos


▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Oh… esto es… ¡Maravilloso! Estamos encima de una pared, alrededor hay árboles y un rio. Pero lo más bonito ha sido lo que ha hecho por mí. Mirando al suelo hay un jardín en donde la hierba está cortada y se puede leer: ABI y el dibujo de un corazón: -Te quiero- le digo -Aún hay más Bajamos de la pared y me lleva por un camino del bosque, hay una caseta: -La he alquilado para nosotros, ¿entramos? -Claro- lo agarro y lo beso en los labios Abrimos la puerta de la casa y el suelo está lleno de pétalos blancos que llevan hasta una habitación. Seguimos el camino de los pétalos hasta una cama de matrimonio. En la cama hay un corazón de pétalos blancos con nuestros nombres: -¡Esto es…! ¡No tengo palabras!- los ojos se me iluminan de felicidad -Esto es para que sepas que pase lo que pase, siempre seremos uno -Siempre uno- le beso Empezamos a quitarnos la ropa, nos sentamos en la cama y nos seguimos besando. Nuestras manos juguetean por nuestros cuerpos. Poco a poco nos desnudamos hasta quedar sin nada. Yo estoy un poco nerviosa, siento una extraña sensación… -¿Te pasa algo?- me dice Elías al verme nerviosa -Soy Virgen…- le digo -No pasa nada, si quieres paramos -No, quiero que sigas- lo beso en la boca, cojo el preservativo -¿Estás segura?- me insiste -Segurísima Continuamos besándonos, le doy el preservativo, se lo coloca. Empieza a besarme por el cuello y poco a poco va bajando, siento placer. Lo mejor de todo es sentir el cuerpo de Elías… como nunca antes lo había sentido ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Dios mío! No puedo creer lo que estoy viendo, me alejo de la ventana y vuelvo al coche. -¿Los has visto?- me pregunta Gloria -Si señora, los he visto, están en una cabaña -¿En una cabaña? Llévame ahora mismo -No… es mejor que no -¡Te lo ordeno! Le abro la puerta a Gloria, esta baja. La llevo por el camino del bosque hasta la cabaña. Damos la vuelta y la llevo hasta la ventana del dormitorio. La señora Gloria se aproxima a la ventana sin ser vista, no puede creer lo que está viendo: su hija acostándose con un cualquiera. Gloria aparta la vista, vuelve al coche sin decir nada. -Claudio -Dígame señora -Aquí tienes el dinero- lo saca del bolsillo- Antes de que termine la semana… Elías tiene que morir -Vale- le digo.

Subimos al coche. La idea de matar a Elías no me hace mucha gracia… pero por la señora y por el dinero hago cualquier cosa.


Veintiséis: -No me convence- pulsa nuevamente la tecla de borrar -Alex es la tercera vez que pulsas la maldita tecla de borrar- le digo -¡No se que enviarle! -Envíale: Hola ¿Qué tal estas? ¿Te apetece dar una vuelta? -¡Claro! ¿Y si piensa que es una cita? -¡Como va a pensar que es una cita! -¿Y si le coge el móvil el novio?- busca escusas para no enviar el mensaje -Vale, no se lo envíes Alex sigue en su cama con el móvil en la mano. Yo estoy en la otra cama intentando darle consejos para enviarle un mensaje a Iria. Llevamos como dos horas intentando escribir un mensaje. Cuando pensamos que el mensaje está bien, va y lo borra porque nada le convence. -Me ha caído bien Ian -¿A qué viene eso? -No sé, podemos hablar de él -¿Y por qué quieres hablar de él? -Porque es guapo… Creo que haríais buena pareja- ¿he escuchado bien? -¿Buena pareja? Yo he cerrado las puertas al amor -¡Tonterías, eres joven! ¿Cómo vas cerrar las puertas al amor tan pronto? -Yo creo que Ian te gusta…- le insinúo -¿A mí? ¡Me tiene loco!- bromea Los dos empezamos a reírnos. -¿Quieres que le escriba yo el mensaje a Iria?- le intento ayudar -No, lo haré yo. Si ahora no se me ocurre nada, se lo enviaré más tarde ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Cuáles son sus flores favoritas?- me pregunto a mí mismo Estoy en el jardín intentando hacerle un nuevo ramo de flores. Después del beso… pienso que puedo tener una oportunidad con ella. Miro las flores del jardín, hay más de 30 tipos diferentes… ¿Cómo puedo combinarlos? ¡No se me ocurre nada! -¿Te puedo ayudar?- escucho una voz por detrás, me doy la vuelta -¡Hola Ian! ¿Qué haces tan pronto despierto?- le digo -Quería dar un paseo por el jardín, oler las flores hacen que me sienta como en casa -¿Vives en el campo?- le pregunto -Sí -¡Que suerte! Yo nunca he salido de la ciudad -¿No?- me pregunta incrédulo -No, yo siempre he estado en esta mansión. ¿Cómo es la vida en el campo? -Es bastante diferente a la ciudad, hay menos coches, menos ruido, todo está más tranquilo. Hay hierba y flores por todas las partes, los animales caminan libremente… ¡se respira paz! Pero hay una cosa que no extraño -¿Qué es?- le pregunto ansioso por saber la respuesta -¡Las cotillas! Los pueblos al ser tan pequeños, todo el mundo te conocen… ¡y hablan de ti! Y si no tienen de que hablar… ¡se lo inventan! -Eso sí que es algo chungo


-Pero terminas acostumbrándote… ¡a mí me dijeron que mi novia me ponía los cuernos! ¡Y eso que llevamos 5 años saliendo! -¿Tienes novia? -Tengo -¿Y no la extrañas? -Un poco, pero ya estamos acostumbrados a las distancias. ¿Tú tienes novia? No respondo a la pregunta, una sonrisa me delata: -¿Estas enamorado de alguien?- me pregunta -Puede- le digo -¿Y es de la casa? -Puede…- le vuelvo a decir -¿Y estas intentando hacerle un ramo de flores? -Sí… -¿Te ayudo? -No hace falta… El joven Ian me quita las tijeras de la mano. -¡Te voy a ayudar!- exclama Empieza a cortar flores de distintos colores: rojas, azules… Las reúne todas, coge un poco de hierba. Las junta de una forma un tanto peculiar. Las ata con un lazo rojo y me da el ramo. ¡No me lo puedo creer! El ramo está perfecto, las flores muy bien escogidas. -¿Eres jardinero?- le pregunto -No, mi padre de pequeño me enseñaba cosas de jardinería. ¡A él le encantaba! -Algún día me tienes que ayudar a mí- le pido Ian me guiña un ojo y se despide deseándome suerte con el ramo de flores. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¿Quién será la afortunada? La verdad es que en la mansión hay sirvientas muy guapas y muy jóvenes. ¡Qué buena acción he hecho al hacerle un ramo! Espero que así podamos ser amigos. Entro en la mansión, veo a una sirvienta joven limpiando la chimenea. ¿Será esa la elegida de Tomas? ¡Quién sabe! Miro el reloj, son las 11 de la mañana. ¿Qué puedo hacer? La vida en es mansión es algo aburrida, no sabes lo que hacer. ¿Iré a visitar a Abi? Aún es pronto…. ¡no la voy a molestar! Ya tendré toda la tarde para verla. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Si no escribes nada… ¡por lo menos deja de mirar el móvil!- le digo a mi hermano -¿Qué dices?- me pregunta al verse descubierto -¡Llevas 10 minutos mirando al móvil! ¿Piensas que el mensaje se va a escribir solo? -Oye… ¡tenemos que patentar esa idea!- dice una tontería para cambiar de tema -Hermano… ¿tú la quieres? -¡Claro que te quiero!- se levanta de la cama y viene a junto de mí para besarme en la frente -¡No seas tonto! Ya sabes a lo que me refiero -Claro que la quiero -Entonces… ¿Por qué no le envías un mensaje? Alex se pone serio, me suelta y se sienta en mi cama: -Abi… te lo voy a decir. Iria ahora tiene novio, no quiero estropearle la relación… ¿y si ella lo quiere? ¿Y si están predestinados? Yo no quiero estropear esa relación, no quiero que ella sufra… porque sé que va a sufrir Me quedo callada, tiene razón. Los ojos de Alex están a punto de llorar. Yo no lo había pensado de esa manera. Mi hermano es tan bueno… prefiere perderla a verla sufrir. ¡Hombres como el quedan pocos! -Podéis quedar como amigos, los amigos se envían mensajes- le digo -¿Amigos? Claro… ¿Cómo piensas que me voy a sentir cuando me hable de su novio? ¿De lo bien que están? ¿De lo bien que besa?... ¿Qué cara le voy a poner? -Alex yo… solo quiero verte feliz -Lo sé hermana… yo quiero ser feliz… ¡pero si no se puede, no se puede! Las lágrimas de los ojos de Alex terminan saliendo. Le toco la mano y él se apoya en mí.


-Tengo que irme lejos…- dice -¿Qué? ¡No! -Voy a comprar un billete para África… crear la clínica y empezar de cero -No, no y no… ¡si tú te vas… yo voy contigo! Alex no dice nada. Se seca las lágrimas, coge ropa y se va al baño a ducharse. ¿Qué puedo hacer para que no llore? ¿Qué puedo hacer para que esté feliz? Pienso durante unos minutos… ¡ya lo sé! Quito la sabana de encima de mí, apoyo los brazos en el suelo y poco a poco voy cayendo. Mi cuerpo hace un ruido que mi hermano escucha: -¿Estas bien?- pregunta alarmado desde la ducha -¡Sí! Estoy bien Me arrastro hasta su cama, apoyo las manos en ella, veo el móvil, está en el medio. Estiro el brazo… y logro cogerlo. Poco a poco vuelvo hasta mi cama. No soy capaz de subir, pero me quedo en el medio de las dos camas tecleando el mensaje. Lo releo y le doy a la tecla de enviar. Escucho un ruido procedente del baño, tiro el móvil a la cama como si no lo hubiera cogido. -¿Qué haces en el suelo?- grita mi hermano corriendo hacia mí -Soy un poco torpe- me coge en sus brazos y me sube a mi cama Le miro, solo lleva puesto una toalla. -Haz el favor de vestirte- le sonrío -Si tu no cayeras, ya estaría vestido Suena el móvil. Alex se acerca a su cama y lo coge. Es un mensaje… Me fijo en su reacción. Está confuso, al terminar de leer el sms me mira. -¿Qué te ha dicho?- le pregunto sonriente -Te voy a matar- me dice -¿No quiere probar el RomRollet? Me tira un cojín. -¿Y ahora que me pongo? Alex se levanta, enseña su perfecto cuerpo atlético tapado solo por una toalla en sus partes inferiores: -¡Voy ir así!- bromea -¿Así?- le pregunto -Seguro que se enamora- vuelve a bromear -O se vuelve lesbiana…- empiezo a reírme -Serás… ¡tonta! -¿Me insultas? ¿A mí? ¡Después de que te consiguiera la cita! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Has terminado de hacer la comida? -No- le respondo lo mismo que las cinco veces anteriores -¿Y a qué esperas? -Apenas tenemos algo para hacer de comer -¡Si encontraras un trabajo no tendríamos ese problema! Su última frase hace que me corte con el cuchillo. ¡Mierda! Cojo unas servilletas para limpiarme un poco la sangre del dedo. -¡Torpe! Estoy harta de tantos insultos. Apenas tenemos alimentos para hacer de comer, estoy reuniendo lo que queda y el por encima me insulta. Salgo de la cocina para ver lo que está haciendo. ¡Qué sorpresa! Sigue tirado en el sofá mirando la televisión. Me acerco y la desenchufo -¿Qué haces loca?- grita histérico -¡Estoy harta! No tenemos comida, estamos en número rojos y a ti eso no te preocupa -¿Cómo me va a preocupar? ¡Pídele dinero a tus padres! -¿Otra vez? ¡Tienes mucha cara! Salgo del salón y vuelvo a la cocina. Estoy a punto de llorar, mi vida es una puta mierda. El móvil suena. Lo saco del bolsillo. Un mensaje de Alex. Empiezo a sentir como un hormigueo en la barriga, estoy nerviosa ¿Qué querrá? “Me lo he pasado muy bien ayer en la comida, ¿ahora toca una merienda? Te invito a un RomRollet”


¡Yupi! Me está invitando a una merienda… ¿Qué hago? ¿Acepto? ¡Dios, no se lo que hacer! Si vuelvo a estar con él… voy a empezar a sentir cosas que están olvidadas… -¿Está la puta comida?- grita Ángel desde el saló -¡Si tienes tanto apuro abre la lata de comida para perros! Es hora de empezar a ser feliz. Voy a aceptar esa merienda: -“¿Un Romrollet? No sé lo que es, pero me apunto. A las cinco en el hospital del otro día” Después de enviar el mensaje, vuelve a intentar hacer de comer. Corto un poco de patatas y las pongo en la sartén. Ángel viene a la cocina: -¿Aún no has hecho las patatas? ¡Qué inútil eres! Me giro, quiero contestarle pero no soy capaz. Todo empieza a darme vueltas. Intento sostenerme en la mesa pero las fuerzas me fallan. Termino cayendo al suelo golpeando fuertemente mi cabeza contra la baldosa.


Veintisiete: -¿Entro o no entro? Es la continua y repetitiva pregunta que me hago. Me encuentro delante de la puerta de la habitación de Abi. Llevo un ramo de flores. ¿Por qué no soy capaz de entrar? Sigo un rato más pensando en que decir, en como entrar… Escucho unos pasos que se acercan a la puerta, ahora no es el momento. Me alejo de la habitación por el pasillo y puedo ver como Alex sale de la habitación. Ya le daré más tarde el ramo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ (Golpeo la puerta) -Adelante- dice la señora Gloria desde el despacho -Buenas días- entro en la habitación -Buenas días Ian, siéntate- señala una silla próxima a su mesa Me acomodo en esa silla: -¿Qué tal con mi hija?- me pregunta -De momento bien, aún no hemos empezado con los ejercicios. Le he hecho algunas preguntas para saber cómo esta psíquicamente -¿Le pasa algo? -No, tranquila. Creo que tiene un poco de depresión -¡Normal, está en silla de ruedas!- dice exageradamente Gloria -Pero esa depresión no está provocada por la silla de ruedas -¿Por qué dices eso? -Porque me dijo que no merecía volver a caminar, algo le habrá pasado para que diga eso El rostro de Gloria se vuelve serio. Se levanta y empieza a dar vueltas por el despacho: -¿Usted sabe porque dijo eso?- le vuelvo a insistir -No- dice bruscamente -Creo que si me pasaras el informe médico… -¡Deja el informe médico!- me interrumpe gritando -Lo siento- me disculpo -En esta casa no queremos volver a hablar de lo ocurrido aquella noche, ¿no lo entiendes? -Yo no quiero saber lo que ocurrió aquella noche, yo lo único que quiero saber es el informe médico de la señorita Abi para poder ayudarla a recuperarse de su lesión. -Discúlpame Ian, me he puesto nerviosa- la señora se vuelve a sentar en la silla, bebe un poco de agua. Me levanto para salir de la habitación cuando ella me detiene: -Mañana lo tendrás- me dice mirándome a los ojos -Gracias- le digo -Ian, esto jamás volverá a ocurrir -¿El qué?- le pregunto sin saber de qué habla -La falta de respeto que te he hecho al gritarte de esa manera -Yo no lo tomé como una falta de respeto, usted solo estaba nerviosa -Gracias por comprenderme Pobre señora, lo único que quiere es que su hija se recupere. Es normal que se ponga de esa manera. Salgo de la habitación


cerrando la puerta. Es inevitable que piense en la escena que me montó Gloria. ¿Qué pasó aquella noche? ¿Por qué es un misterio? ¿Por qué no quiere volver a hablar de aquella noche? Preguntas y más preguntas. Tiene razón mi madre que está casa oculta muchas cosas. Voy al salón. Allí encuentro a Thayssa limpiando los cuadros de los armarios: -Hola- le digo -Hola- me responde alegre -¿Mucho trabajo?- le pregunto -Lo mismo de todos los días- dice sin quitar la sonrisa de su cara -¿Y qué haces? -Limpiar los cuadros de este armario- me enseña el cuadro que está limpiando en ese momento Lo miro fijamente: -¿Quién es ese señor? -Este señor es el dueño de esta mansión -¿Y la que tiene al lado es la señorita Abi de pequeña?- le pregunto -Exacto -¿Cómo se llamaba? -Alejandro, como su hijo -¿El era el famoso dueño del imperio de joyas Salvatierra? -Sí, el señor Alejandro creó el imperio de joyas Salvatierra. La empresa ahora está a manos de Gloria -Y de sus hijos- le termino la frase -No, sus hijos no han heredado nada -¿Cómo?- le digo sorprendido -Lo que está escuchando, ninguno de sus hijos ha visto ni un euro de su fortuna. Todo se lo ha heredado la señora Gloria, incluso la casa -��Y cómo murió el señor Alejandro? -No me gusta hablar de ese tema, en esta casa lo tienen prohibido -¿Prohibido? Aquí se prohíbe todo, ¿Qué será lo próximo que prohíban? -¿Por qué dices eso?- Thayssa deja el cuadro en el armario -Por que la señora Gloria no quiere hablar del accidente de Abi Thayssa no dice nada, su rostro es el mismo que puso Gloria cuando le pregunté si sabia porque Abi no quería caminar. -Tranquila, no quiero que me lo cuentes- le digo a Thayssa -Entienda que eso es doloroso para todos -Lo entiendo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Que día más bonito!- digo al mirar por la ventana El sol ilumina toda la habitación. No es normal que en otoño haya este tiempo. Como siempre, estoy en mi cama, aburrida. Sin poder ir a ningún sitio. Saber que hace buen tiempo me pone triste, no paro de pensar que no puedo disfrutar del magnífico tiempo que hace. ¿Qué puede hacer una invalida fuera de su habitación? ¡Nada! Sería una molestia para todos. Tendrían que vigilar de mí como si fuera una niña pequeña. Es mejor estar en mi habitación, aquí por lo menos evito esas miradas de compasión. (Llaman a la puerta) -Adelante Por la puerta aparece Tomas, muy bien vestido. Me asombro al verlo tan guapo: -¿Tomas? Casi no te reconocía- le digo -¿Estoy guapo?- me pregunta -Muy guapo- recalco el muy-¿Por qué te has vestido así? -Hoy es mi día libre, tenía pensado dar una vuelta por la ciudad -¡Que suerte! Aprovéchalo- le digo -Pero no voy a ir -¿Por qué?- le digo sorprendida -Prefiero pasarlo aquí contigo


Sus palabras me dejan sin palabras: -Tomas, sal a divertirte -¿Para qué voy a salir si no me voy a divertir? -Puedes intentarlo- le digo -Ya lo estoy intentando Veo que tiene la mano por dentro de la chaqueta: -¿Qué escondes?- le pregunto -Esto- saca la mano del interior de la chaqueta y me enseña un ramo de flores muy bien escogido -¡Qué bonito! ¿Es para mí? -No, es para tu hermano- le saco la lengua -¿Tu también eres gay?- le digo -¿Por qué dices eso?- me pregunta -Nada, tonterías- cojo el ramo y lo huelo- ¡Me gusta su olor! -Yo no soy gay -Lo sé, era una broma Tomas coge la silla del escritorio y se sienta en ella: -¿Te apetece salir al jardín? -¿Al jardín? ¿Cómo? -Con la silla -No- le grito -¿Por qué? ¡Es hora de que la utilices! -Tomas, ¡no quiero! -Yo solo quería pasar el día contigo…- su rostro se entristece -Por favor… sal de mi habitación… no quiero hablar con nadie -¿Te he puesto triste? -Por favor sal de la habitación- le vuelvo a decir Tomas se levanta dejando la silla en su sitio: -Siento que no quieras pasar el día conmigo- dice antes de cerrar la puerta y dejarme sola en la habitación Cojo el ramo y lo pongo en el jarrón de la mesita de noche. ¿Por qué siempre termino quedandome sola? ¿Por qué no hago más que hacerle daño a la gente? ¿Quizás mi propio corazón me impida ser feliz? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Tú debes de ser el nuevo- dice uno de los empleados señalándome -Si- le digo -¿Qué tal llevas tu estancia? -De momento bien, ¿Cómo te llamas?- le pregunto -Soy Claudio, trabajo en el jardín y en el establo -Yo soy Ian el nuevo fisioterapeuta -Ya oí hablar de ti -¿Qué escuchaste?- le pregunto -Cosas- dice -¿Lo tienes prohibido decir?- bromeo. -No, aquí no se prohíbe nada- dice con una extraña sonrisa en la cara -¿Nada? Pues a mí me prohibieron hablar de dos cosas -¿Qué cosas? -Nada, es igual -Dime qué cosas- vuelve a insistir -Cosas relacionadas con la muerte de Alejandro y el accidente de Abi -Yo te lo puedo contar -¿De verdad? -Si no dices nada, yo te lo cuento todo El extraño empleado me contó todo lo que sucedió aquella noche. Apenas nos conocíamos y me demostró que podía confiar en él al contarme ese secreto. Sus palabras fueron rápidas, tenía miedo que lo pillasen hablando del tema. Estuvimos un rato hablando. No podía creer lo que estaba escuchando. Lo más fuerte vino al final: -¿De verdad?- le pregunto incrédulo.


-No te he mentido en nada- me promete el empleado. -Te creo- le digo. Claudio se aleja, no puedo creer lo que me acaba de contar: -驴Abi mat贸 a su padre?


Veintiocho: Miro el reloj, son las 17:30. Llevo media hora esperando por alguien que parece no llegar. ¡Qué iluso soy! Pensar que vendría merendar conmigo… Pensar que podría verla nuevamente… ¿Por qué me ha dado plantón? Cojo el móvil y marco su número, tengo la esperanza de que tenga una buena escusa. Primer pitido, segundo, tercero… -¿Si?- una voz masculina responde -¿Iria?- pregunto confuso -¿Quién eres? -¿Está Iria? -¿Quién eres?- la voz se vuelve más agresiva -Perdón me he equivocado- cuelgo el teléfono ¡Mierda! El novio ha cogido la llamada, ¿Qué pensaría? Por la voz parecía un tipo celoso, violento… ¡Que imaginación tengo! Iria sabe elegir bien los hombres, jamás estaría con un chico que no se la merece. Empiezo a dar vueltas por el jardín del hospital, Iria aún no ha llegado. ¿Y si me está esperando dentro? ¡No pensé en eso! Camino hasta la entrada, las puertas magnéticas se abren. Me dirijo hasta la cafetería, pero nada, allí sigue sin aparecer. Vuelvo a la entrada… entonces veo algo que me deja confuso. En la entrada del hospital aparecen 4 enfermeras llevando una camilla, encima hay una persona que me resulta familiar… pero no puede ser. Me acerco corriendo a la camilla y puedo ver que efectivamente se trata de Iria. El corazón empieza a latir fuertemente, me falta la respiración. Las piernas me fallan, no soy capaz de perseguir la camilla. Una enfermera ve mi situación y se acerca a mí: -¿Le pasa algo señor? La miro a los ojos y niego con la cabeza: -¿Está seguro?- vuelve a insistir la chica -A esa joven la conozco -¿A cuál? -La de la camilla La enfermera mira a sus compañeras que llevan la camilla. Están demasiado lejos y no es capaz de identificar a la paciente. -¿Qué le ha pasado?- le pregunto -No sé, siéntese aquí que le informo ahora mismo -Por favor, apure- le insisto La amable enfermera va detrás de sus compañeras. Mientras, yo me siento en la silla a esperas. Intento relajarme contando baldosas, pero no soy capaz. Mis manos están temblando de los nervios. ¿Y si le ha pasado algo grave? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Hola Blee- dice al entrar por la puerta de mi habitación -¿Blee? Qué significa eso? -Es el mote que te he puesto- se acerca hacía mi cama -¿Y qué significa ese mote? -Cuando iba al instituto, en mi clase había una chica muy bajita, fea y regordeta. Era la marginada de la clase y todos se burlaban de ella. Siempre colgaba fotos en internet diciendo que se iba a suicidar y cosas así. Nosotros cuando la veíamos le decíamos “Blee que asco” Por lo “dramática que era” -¿Me estas llamando suicida?


-No, te estoy llamando bajita, fea y regordeta- empieza a reírse mostrando su perfecta dentadura -¿Te crees gracioso?- le pregunto -Un poco -¿Y qué fue de la chica?- le pregunto por curiosidad -Creo que la atropelló un coche o algo así -Pobre… ¿y ahora me vas a llamar Blee? -Siempre que me acuerde Ian coge la silla del escrito y la acerca hacía delante de mi cama. Se sienta en ella y me mira fijamente: -¿Qué miras?- le pregunto -Estoy intentando descifrarte -¿Descifrarme? -Sí, quiero saber qué tipo de persona eres. No soy capaz de creer ciertas cosas -¿Qué cosas?- le pregunto -Por ejemplo: Que no quieras volver a caminar -Ya volvemos a lo mismo de siempre… -Tranquila no te voy a aburrir con mis discursos- me sonríe- ¿Te apetece dar una vuelta por el jardín? -¿Os habéis puesto todos de acuerdo? -¿Todos? ¿A quién más te refieres? La vista de Ian se dirige hacía el ramo de flores de mi mesita. Parece reconocerlo, su cara expresa una sonrisa que es difícil de explicar, como si supiera quién me lo ha dado. -Asique Tomas te ha pedido que vayas con él al jardín -¿Quién te dijo que era Tomas? -El ramo de flores, esta mañana lo he visto haciendo el ramo, me dijo que era para una chica guapa… pero veo que me ha engañado -Por qué tu me veas fea no significa que los demás chicos no sepan apreciar mi belleza -Olvidas lo de pequeña y regordeta -No soy pequeña y mucho menos regordeta- digo la última palabra recalcando sílaba por sílaba Ian vuelve a dirigir su vista hacía mi: -¿Por qué no has querido ir al jardín? -Por que no tengo con que ir… y no me gusta salir de esta habitación -¿No tienes ninguna silla de ruedas? -La tengo, pero no la uso -¿Por qué? -Haces muchas preguntas- le digo seriamente -Me gusta saber todo sobre mi paciente… es una manía que tengo Lo miro a los ojos fijamente, su color azul me encanta: -No quiero ser una carga para nadie- poco a poco bajo la mirada -Siento decírtelo… ¡ahora eres mi carga! -¿Tu carga? -Si, mi carga, y jamás dejare que mi carga se pierda la oportunidad de estar en el jardín con el buen tiempo que hace Después de esta última frase, Ian abandona la habitación. No tarda en volver, pero lo hace acompañado de una silla de ruedas. Mi impresión al verla es totalmente negativa, a mí cabeza vienen miles y miles de recuerdos, todos de aquella fatídica noche. Agarro con fuerza las sabanas, me falta la respiración… igual que aquella noche. Mis lágrimas no tardan en caer por mis mejillas. Ian cierra la puerta, coloca la silla delante del armario y se acerca a mí para abrazarme: -Tranquila, no llores, esto es algo a lo que te tienes que enfrentar -No quiero enfrentarme a ello- me acaricia el pelo Lo agarro fuertemente, siento un extraño sentimiento de protección. Con él me siento segura. -Por favor Ian, no me hagas esto -Abi, mírame, confía en mí Dudo en si confiar o no… finalmente decido no confiar: -Ian por favor lárgate, regresa más tarde


-Te dejo sola -Llévate la silla- le ordeno -No, la silla se queda aquí- sale de la habitación. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ La enfermera se acerca a mí: -La señorita Iria ya está estable, quiere verlo -¿Le ha dicho que esto aquí?- le pregunto -Me dijo que entrases- la enfermera me señala una habitación Después de una hora esperando tengo información de ella. Me dijeron que fue un simple desmayo pero yo no me lo creí. Esperé hasta que la llevaron a una habitación. La enfermera me dijo que si esperaba unos minutos la podía ver… y eso he hecho. Entro en la habitación y veo a Iria en una camilla. Me acerco a ella: -¿Qué tal estas?- le pregunto -Bien, siento no haber ido a la merienda… -Yo pensando que me habías dado plantón… -Eso nunca- lanza una sonrisa que a duras penas puede conservar -No te esfuerces- le digo mientras le acaricio el pelo -¿Cuándo quedamos nuevamente para comer el RomRollet? -Cuando estés mejor, ¿Qué te ha pasado? -He sufrido un pequeño desmayo -Cuando te vi en la camilla el mundo se vino abajo, pensé lo peor. Pero gracias a dios estas bien… si te pasara algo… no sabría lo que hacer Nuestros ojos se miran fijamente, nos acercamos poco a poco. Nuestros labios están casi rozándose… ¡después de tanto tiempo nos vamos a besar! El momento que estoy viviendo es el más feliz de mi vida: -¿Qué está pasando?- un hombre hace presencia en la habitación, nos separamos rápidamente -Hola Ángel- le dice Iria -¿Quién eres tú?- se dirige bruscamente hacia mi -Soy Alex, un viejo amigo de Iria -¿No serás el que la ha llamado? -Sí -¿Qué haces llamando a mi novia?- el hombre se acerca y me agarra por el cuello -¡Ángel para!- grita Iria desde la camilla -Suéltame- le ordeno -¡Que sea la última vez que llames a mi novia!- me golpea contra la pared El impacto me ha dolido, coloco bien mi camiseta y me acerco a él: -Tu no te mereces a esa chica- señalo a Iria Ángel intenta golpearme pero lo esquivo, le pego una patada en los huevos que hace que se incline y se tire en el suelo: -Alex por favor lárgate- grita Iria desesperada -No te alteres, te va a hacer mal- le digo mientras salgo de la habitación ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Unos minutos después llego a mi casa, abro la puerta y subo hasta mi habitación. Necesito tranquilizarme, estoy demasiado nervioso: -Hola hermano- dice Abi desde la cama -Hola Voy al baño y me lavo las manos, sigo estando nervioso. Me he puesto demasiado agresivo, ¿Cómo una mujer como Iria puede estar saliendo con un salvaje como ese hombre? Salgo del baño y tropiezo con la silla de ruedas: -¿Qué hace esto aquí?- le pregunto a Abi -Lo ha traído Ian, quiere que la use -Muy buena idea- le digo -¿Cómo que buena idea? ¡Tú sabes que odio esa silla!- me grita mi hermana -¿Y qué? Llevas casi 4 años tirada en una cama, ¿no crees que es hora de salir de aquí? -No, no merezco salir, no quiero ser una carga para nadie Las palabras de pesimismo de mi hermana empiezan a cabrearme un poco. Me quedo callado para evitar una discusión.


-¿Qué tal la cita?- me pregunta -No hemos tenido cita -Te has acobardado- me dice -No -Te has acobardado- vuelve a repetir -¡Que no! -Seguro… ¡cobarde!- su ultimo cobarde hace que salga la bestia que llevo dentro -¡He dicho que no ostia! Si te preocuparas en subir a la puta silla en vez de decir tonterías, todo el día con lo de que eres una carga, que no mereces vivir y no sé que más estupideces. Si eso es lo que piensas suicídate, acaba con todo, sé una cobarde. Dale gusto a Gloria, ¿es eso lo que quieres? ¿Quieres ser una cobarde el resto de tu vida? ¿Una don nadie? ¿Una gilipollas que le tiene miedo a una silla? ¡Me das pena hermana! Tú antes no eras así, no le tenías miedo a nada, la Abi de antes lo daba todo por salir adelante, es más, lo dio todo por amor. ¿Qué diría Elías si te viese así? Tirada en una cama, sin apenas vivir tu vida… ¡eres joven! ¡Aprende a disfrutar! Las frases salieron sin que yo pudiera evitar ni una. Golpeo con fuerza y rabia la silla de ruedas. Con una patada la tiro al suelo y salgo de la habitación. Sé que me he pasado con mi hermana, pero es hora de que se enfrente a la realidad. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Quién era ese? -Un viejo amigo -¿Por qué no te creo? -Ángel, es verdad, solo es un amigo La enfermera hace presencia en la habitación.: -Iria, te hemos hecho un análisis y estas perfectamente, tienes que tomar algo de reposo. Puedes volver a tu casa -Gracias- le digo a la enfermera Unos minutos después volvemos los dos caminando a nuestro piso. Después de un rato llegamos a nuestro hogar: -Cariño, échate un rato que debes d estar cansada, yo voy a hacer la comida -Gracias cariño Mi desmayo creo que ha preocupado a Ángel, lo noto más cambiado, más bueno conmigo. Voy a la habitación. Unas horas después me despierta el sonido del timbre de la puerta, llamo por Ángel pero nadie responde. Me levanto, voy a la puerta y veo una nota colgada: “Te dejo” No puedo creer lo que está pasando, voy al armario y veo que todas sus pertenencias no están, mi ropa tampoco esta, ni mis joyas… ¡me ha dejado sin nada! La puerta vuelve a sonar. La abro y aparecen dos tíos: -¿Señora Iria?- pregunta uno de ellos -Soy yo- le respondo -Venimos a embargarle el piso


Veintinueve: -¿Cómo te encuentras?- me pregunta mientras acaricia mi piel -Me encuentro en una nube de felicidad- le digo Los dos estamos acostados en la cama, en la misma cama que minutos antes deje de ser una niña. Aún seguimos desnudos, abrazados y tapados solo con una sábana blanca. No puedo explicar las miles de sensaciones que me vienen a la cabeza, lo único que sé es que son todas buenas. -¿Te ha gustado?- la típica pregunta que se hace después de hacerlo -Por supuesto… ¿Cómo no me iba a gustar?- le respondo lanzándole una sonrisa de complicidad -¿Me quieres?- sus ojos desprenden un hermoso brillo -Claro que te quiero- me acerco y lo beso Desde que era pequeña siempre soñé con encontrar mi príncipe azul, no sé si lo he encontrado, pero lo que sí sé es que me ha dado el mejor regalo de su vida… su amor. No me importa lo que pase mañana, ni el mes que viene… lo único que me importa en este momento es él. Disfrutar estos minutos de soledad, los dos juntos y nadie más. -Tenemos que ir vistiéndonos- dice Elías rompiendo todo el romanticismo -No… un poco mas- lo agarro para que no se levante -Si fuera por mí quedaba todo el día contigo… -Pues quedemos todo el día -Pero hay un problema… -¿Cuál?- le pregunto -Que solo pagué 3 horas, y dentro de media hora viene el dueño de la casa -Joo- le miro con ojos de cordero degollado -Bueno… diez minutos más…- dice al ver mi mirada -Gracias- le sonrío Lo vuelvo a abrazar, esta vez mas fuerte. -No quiero separarme nunca de ti- le digo -Nunca nos separaremos, te lo prometo El teléfono de Elías empieza a vibrar. Alguien le está llamando. -No lo cojas- le digo mientras le beso el cuello -Tengo que cogerlo- se levanta dejando a la vista su musculoso cuerpo Coge sus vaqueros y del bolsillo saca el móvil, vuelve a la cama mostrando un rostro de preocupación: -¿Quién es?- le pregunto por curiosidad -Mi casero- acepta la llamada y empieza a hablar con el Elías parece preocupado, los gritos del casero se escuchan. No sé lo que está pasando, parece que le debe dinero. Al terminar la llamada, Elías vuelve a dejar el móvil en su bolsillo. -¿Qué quería? -El dinero del mes -¿No se lo has dado? -No lo tengo


-¿Cómo? ¿Por qué? -Por qué lo gasté todo en esta sorpresa- sus ojos empiezan a soltar lágrimas -¿De cuánto dinero se trata? -Unos 350 euros -Yo te los dejo -No- se niega rotundamente -¿Por qué? Yo te los voy a dejar- le insisto -No quiero que me los dejes, ya buscaré yo una solución -¿Te niegas a aceptar mi dinero? -Me niego a aceptar tu dinero- me responde -Me parece mal, yo quiero ayudarte -No quiero que pienses que estoy contigo por tu dinero -Yo no soy como mi madre- le digo indignada -Lo sé, tu eres mucho mejor -¿Qué tiene de malo tener dinero? -Nada -Estoy harta de la importancia que le dais todos al dinero, si lo tengo es para usarlo y si yo quiero usarlo dándotelo a ti pues lo uso -¡Que no!- vuelve a negarse Elías se levanta y va a la ducha. Mientras, silenciosamente, cojo de mi bolso 400 euros y se los dejo en el bolsillo trasero de su pantalón. Al terminar, voy al baño y entro en la ducha con el… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Aún no ha pasado ni diez minutos que la dejé en su casa y ya la extraño. Subo las escaleras para llegar a mi piso. Pongo las llaves en la cerradura y entro. Dejo la chaqueta en el perchero y veo a alguien en mi casa: -¿Quién está ahí? Enciendo la luz, veo que el casero está delante de mí, me agarra por el cuello y levanta su puño: -¿El dinero? -No lo tengo- le digo con miedo -¿Cómo que no lo tienes? ¿Qué cojones te he dicho?- me empuja, caigo al suelo y me da dos patadas en el estomago- Parece que no entiendes mi idioma -Si que lo entiendo…- apenas puedo hablar, el golpe me ha cortado la respiración -Entonces… ¿Dónde están los 350 euros? -Mañana sin falta- vuelve a darme otra patada, esta vez con más fuerza -Mañana, mañana… estoy harto de la misma escusa- vuelve a golpearme El cuerpo me está doliendo, la espalda… el estomago. Consigo dar la vuelta para que deje de golpearme en el estomago. Sus patadas se detienen. Lo miro para saber lo que sucede y veo que se inclina y saca algo de mi bolsillo trasero: -¿Asique no tenias dinero?- me enseña 400 euros -¿De dónde han salido?- le pregunto -De tu bolsillo, eres un mentiroso- vuelve a golpearme- El mes que viene te quiero fuera de mi piso El casero sale dando un portazo. Yo me levanto y pienso en el dinero… ¿Abi? Limpio la sangre de mi boca, cierro la puerta con llave para evitar que regrese. Estoy harto, mañana mismo me mudo. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¡Que tarde más romántica he pasado! Subo las escaleras. ¿Cómo se puede querer tanto a una persona? Sigo en una nube de la que prefiero no bajar. Llego a la puerta de mi habitación, escucho unos pasos en su interior, ¿Quién estará dentro? Pongo la mano en la manilla, abro la puerta y veo a mi padre cerrando las puertas del armario: -Hola Papi -Hola cariño, ¿de dónde vienes? -De ver a Elías, ¿Qué haces en mi armario? -Estaba buscando el álbum de fotos de tu primera comunión- dice con un tono de voz nervioso -¿Pero el álbum no está en tu habitación? -Es verdad, lo había olvidado- pone la mano en la cabeza como lamentándose -Ya vas viejo papá- se acerca a mí y lo abrazo -¡Como has crecido!- me dice -Ya no soy una niña- le digo sonriente


-Ya veo… acuérdate de venir a cenar Me quedo sola en la habitación, cierro la puerta que dejó mi padre abierta. Me quito la chaqueta y la dejo encima de la cama. Abro la puerta del armario, como siempre lleno de ropa, no veo ningún cambio. Cojo el pijama y cierro el armario. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Casi me descubre Llego a mi despacho, aún estoy un poco nervioso. Mi hija Abi estuvo a punto de descubrirme. Saco la llave del bolsillo y la dejo encima del escritorio. Me siento en la silla e intento relajarme. Cojo un vaso de vino y lo bebo de un trago. Abro el cajón del escritorio y saco una carpeta llena de hojas. La pongo encima de la mesa, abro la carpeta y saco una hoja sobre la empresa Unión, cuyo logotipo era dos herraduras juntas, la empresa cerró por quiebra hace años. Sin llamar a la puerta, entra Gloria toda enfadada: -Tu hija es una puta- es lo primero que dice al entrar -¿Una puta?- le digo mientras disimuladamente intento ocultar las hojas para que no las vea -Si, una puta- empieza a dar vueltas por el despacho como es costumbre en ella- la he encontrado acostándose con el pobretón -¿Acostándose? -Sí, tu dulce hija ya no es tan dulce como creías -¿Los has espiado?- le pregunto incrédulo -Si, los he espiado- dejo la carpeta en el cajón y lo cierro con llave, no me fije en que una hoja ha quedado encima de la mesa. -Deja a nuestra hija que haga lo que quiera con su vida -¿Tu te consideras un buen padre? ¿Y si se queda embarazada? -Nuestra hija es bastante lista, sabe lo que tiene que hacer- la cojo del hombro y salimos del despacho -¿Por qué me echas del despacho?- me pregunta -Porque tenemos que ir a cenar ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ve tú primero, yo tengo que coger unas cosas de la habitación- le digo a mi marido para que no sospeche Alejandro desaparece por el pasillo. Al ver que no está, vuelvo a entrar en su despacho. ¿Qué me estará ocultando? Llego al escritorio y encuentro una hoja, la cojo con las manos… ¡no puedo creer lo que está pasando! La hoja tiene un logotipo que me suena, que me es familiar… las dos herraduras… las he visto antes… ¡Mierda! Descubro que ese logotipo era de la empresa Unión, mi marido está investigando… Dejo la hoja en su sitio y salgo del despacho… tengo que hacer algo. Salgo de la mansión y voy a los establos, allí está Claudio: -A que debo su visita señora- me dice al verme -Claudio necesito que mañana por la mañana mates a Elías -¿Por la mañana?- me pregunta sorprendido -Sí, por la mañana, he descubierto que vive en un piso de mala muerte, toma esta es la dirección- le doy el papel con la dirección y regreso a la mansión Por el camino veo un coche negro, nuevo, aparcado delante de mi casa. Entro y aparece Alejandro: -Cariño, ¿de quién es ese coche? -Es mío, lo compre hoy -¿Te compraste un coche nuevo? ¿Por qué? -Por que el antiguo me aburría -¡Que manera de malgastar el dinero!- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Después de la cena todos volvemos a nuestras habitaciones. Gloria se encuentra en el tocador desmaquillándose, Abi está durmiendo en su habitación. Yo vuelvo al despacho y veo que dejé una hoja encima de la mesa, la cojo y la guardo en la carpeta… Si Gloria descubre que voy detrás de ella… Cojo el teléfono y marco un numero: -Buenas noches- le digo- desearía un billete para París -¿Para cuándo?- me pregunta la chica -Para mañana, si puede ser- espero unos minutos a saber la respuesta -Si, hay un billete para mañana por la noche para París, ¿se lo encargo?


-Sí ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ A la mañana siguiente… -Que hambre tengo- me levanto de la cama en calzoncillos Llego hasta la cocina y me preparo un cola cao caliente, miro el reloj. Son las 11 de la mañana. Voy a llamar a Abi para darle las gracias. Cojo el móvil, marco su número: -Buenos días mi amor- le digo -Buenos días- dice con una voz acabada de despertar -¿Te he despertado? -Sí… -Perdona… Quería darte las gracias por el dinero -Al final lo has aceptado… -Te lo devolveré- le digo (Alguien timbra en la puerta de mi casa) -Cariño te tengo que colgar, alguien está llamando a la puerta -Vale, después te llamo yo, besos

Cuelgo el móvil y me acerco a la puerta de mi casa. La abro, un hombre está enfrente de mí, no puedo creer que sea él. En ese mismo momento supe que algo malo iba a suceder: -¿Qué haces aquí?- le pregunto


Treinta: -¿Qué haces aquí?- le pregunto -Quiero hablar contigo, ¿puedo pasar?- me dice amablemente -Puede pasar- le dejo entrar en mi casa El piso no está muy recogido pero supongo que no le importará. -Puede sentarse en aquella silla- le señalo una que se encuentra al lado de la televisión -Gracias, prefiero estar de pie -¿A qué se debe su visita?- le pregunto -Elías… tenemos que hablar seriamente -Ya sé… ¿de su hija? Quiere que la deje -No, yo quiero que sigáis juntos- dice el señor Alejandro -Entonces no entiendo su visita- empiezo a estar un poco desconcertado -E venido para salvarte la vida ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Aparco el coche delante de un edificio de pisos viejos. Veo un coche negro aparcado delante del mío… ese coche negro me suena… Me acerco para verlo mejor… no hay duda, es el coche nuevo del señor Alejandro… ¿pero que hace aquí? ¿Estará dándole una visita a Elías? Tengo que investigarlo Entro por la puerta y subo las escaleras, según he entendido el piso de Elías es el segundo. Sigo subiendo silenciosamente hasta llegar al segundo piso. Allí escucho unas voces. Acerco el oído a la puerta. Las voces me resultan familiares, hay dos personas hablando. Una, sin duda, es la voz del señor Alejandro, la otra es del joven Elías. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Yo quiero que estés con mi hija- le vuelvo a decir- pero lo primero es tu vida -¿A qué te refieres? ¿Me vas a matar?- dice el joven Elías con cara de miedo -No, yo no quiero matarte, pero otra persona sí -¿Su mujer? -Sí, hace poco escuche como ella mandó a un criado matarte. Yo no puedo permitir que eso suceda -¿Su mujer ha ordenado matarme?- dice incrédulo -Sí, por eso tienes que hacer lo que yo te diga -¡La voy a denunciar! -No puedes, ella tiene más contactos de lo que te imaginas. No servirá de nada tu denuncia, morirás antes de que te hagan caso -¿Y qué puedo hacer? -Compré un coche nuevo, es para ti- le doy las llaves- Tienes que usarlo para ir al aeropuerto, allí cogerás un vuelo a Francia que te he pagado. El vuelo sale a las once de la noche, estarás allí un tiempo hasta que las cosas se calmen -¿Yo solo? ¿Y Abi? -Tienes que dejarla aquí -No soy capaz -Elías tienes que hacerlo, Abi corre peligro a tu lado, puede resultar herida, ¿tu quieres que le suceda algo malo? -No… ¡pero tampoco quiero alejarme de ella! -Solo serán unas semanas, hasta que consiga unas pruebas que estoy esperando -¿Qué pruebas? -Eso es otro asunto, pero tú hazme caso. Esta tarde coge el coche y vete al aeropuerto. Si todo va bien dentro de unas semanas regresaras -¿Y dónde voy a vivir? ¿Quién me va a mantener? -Yo te pagaré todo lo que haga falta, eres muy importante para mi hija y no permitiré que te pase nada malo -Gracias Alejandro, te estás convirtiendo en un padre para mí -Yo solo quiero que seáis felices


▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Mierda, el señor Alejandro lo ha descubierto todo. Me alejo de la puerta y bajo corriendo las escaleras. Tengo que contárselo todo a la señora Gloria. Subo en el coche y acelero. Unos minutos después llego a la mansión, salgo del coche, entro en la casa en busca de la señora Gloria. -¿Has visto a Gloria?- le pregunto a Thayssa -Sí, está en el jardín- me dice Voy al jardín y allí la encuentro. -Señora, necesito hablar con usted, es urgente -¿Qué pasa Claudio? ¿Has hecho el trabajo? -Señora… hay un enorme problema -¿Te han visto?- dice alarmada -No es eso, el señor Alejandro… -¿Qué pasa? ¡Dímelo de una vez!- grita nerviosa -El señor Alejandro lo sabe todo, sabe que queremos matar a Elías -¿Qué? Gloria pone la mano en el corazón, empieza a perder el equilibrio. La sujeto para que no se caiga: -¿Está bien? -Necesito sentarme La llevo hasta el banco más cercano y la acomodo, agito un poco las manos para darle aire: -¿Qué vamos a hacer?- le digo -¿Qué sabe exactamente Alejandro? -Sabe que ordenaste la muerte de Elías y ahora está esperando por unas pruebas. Creo que es algo que puede incriminarla -¿A mí? La mujer queda pensativa y finalmente dice: -Ahora entiendo la hoja de la empresa Unión… ¡me está investigando! -Señora… vamos a ir a la cárcel- le digo asustado -¡Eso nunca! Tenemos que pensar en algo -Se me olvidaba; El señor Alejandro le dio el coche a Elías para que fuese al aeropuerto, tiene un viaje para Francia esta noche -¡Estupendo! Vamos a matar dos pájaros de un tiro… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ “Abi llámame, tenemos que hablar” Después de leer el mensaje de Elías, cojo el móvil y lo llamo, ¿Qué me querrá decir? -¿Abi?- me pregunta -Si, ¿Qué quieres Elías? -Tengo que hablar contigo -¿Y que estamos haciendo? -No estoy bromeando es algo importante -Me estas preocupando… ¿Qué sucede? -Tienes que hacer las maletas, nos vamos esta noche -¿Esta noche? ¡Estás loco!- le digo pensando que es una broma -No, te estoy hablando enserio, vamos a alejarnos de todo. Empezar juntos una nueva vida -¿Estas hablando enserio? -Muy enserio, he conseguido un coche nuevo. Vamos a alejarnos de tu madre, de todo. Iremos a algún pueblo en donde nadie nos conozca -¿Y de que viviremos? -Tranquila, tengo unos ahorrillos -Pero si hace unas horas no tenías para pagarle a tu casero -Tú no te preocupes, haz las maletas y a las seis vente a mi piso. Vamos a fugarnos ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Cuelgo el teléfono, sé que está mal mentir al señor Alejandro… pero tengo que hacerlo. No soy capaz de dejar Abi, la quiero muchísimo, es mi única familia…


Miro el sobre que me ha dado el señor Alejandro antes de irse, hay por lo menos 12.000 euros, suficientes para vivir durante unos meses los dos solos. Cojo el billete de avión para París y lo rompo. Ni loco voy a París. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Hola Alex -Hola Papá -¿Qué tal el viaje? ¿Has visto tu nueva escuela? -Sí, es bastante grande -¿Seguro que quieres ir estudiar tan lejos? ¿No prefieres estudiar en alguna universidad más cercana? -No, quiero alejarme de aquí -¿Por qué hijo? No te entiendo -Déjalo padre…- Alex sube a su habitación sin despedirse Mi hijo está bastante raro, desde que cortó con su novia no habla con nadie. Se fue hace unos días a visitar su universidad en Nueva York… ¡quiere alejarse de todo! El amor cuando no funciona es lo que tiene... Voy caminando por el pasillo y Thayssa me detiene para darme unas cartas. Las cojo y miro un paquete en especial. ¡Por fin ha llegado! Subo rápidamente las escaleras y me encierro en mi despacho… ¡Es hora de saber la verdad! Me siento en la silla y abro el sobre, cojo la hoja y leo atentamente cada palabra, sin saltarme ningún punto. Al terminar de leerlo una felicidad me invade. Tiro el sobre a la papelera, abro el cajón, cojo la carpeta y meto la hoja en ella. Cierro el cajón con llave. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Siempre tengo que hacer el trabajo sucio… Vuelvo a la misma calle de hace unas horas. Aparco mi coche en el mismo sitio que antes. Enfrente está el mismo coche negro que hace unas horas me resultaba familiar. Bajo del coche, miro que no haya nadie, saco un alicate de mi bolsillo y me acerco al coche negro de Alejandro. El plan acaba de empezar.


Treinta y uno: Son las cuatro de la tarde. No hago más que mirar el móvil, necesito recibir noticias de Claudio, quiero continuar la segunda fase del plan. Sigo mirando el móvil deseando tener noticias… ¡pero nada! ¿Le habrá pasado algo? ¿Lo pillarían cortando los frenos? No, no pienses en eso. El móvil empieza a sonar, lo cojo: -¿Claudio?- contesto desesperada -Sí, soy yo -¿Cómo ha ido el plan? -Perfecto, ahora te toca a ti -Estupendo- cuelgo el teléfono La primera parte ya está hecha, ahora toca empezar la segunda… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¿Dónde he puesto la camiseta amarilla? Miro por los cajones y no la veo, abro las puertas del armario y la encuentro colgada al lado de una chaqueta vaquera. Abro la maleta y meto toda la ropa que escogí para irme, cierro la maleta. Salgo de mi cuarto y bajo las escaleras para llegar a la cocina. Allí cojo un poco de fruta, chocolate, algunas latas de refresco y las meto todas en una mochila pequeña. Salgo de la cocina sin ser vista… y justo cuando voy a subir las escaleras me encuentro con Thayssa: -Hola señorita -Hola Thayssa -¿A dónde vas con tanta prisa? -A mi habitación Dejo de hablar con Thayssa y subo las escaleras. Sospecha algo pero no tiene ni idea de lo que voy a hacer. Por fin voy a alejarme de esta mansión. Por el pasillo me encuentro con mi hermano Alex, que sorpresa, no sabía que llegara de Nueva York: -¡Alex!- le digo -¡Abi!- nos abrazamos -¿Qué tal en Nueva York?- le pregunto -Todo muy estresante, aún no domino bien el ingles -Pues no te vayas- le digo -Quiero alejarme de todo, olvidar a… -¿Iria?- le pregunto -Si, a Iria -¿Tu piensas que poner tierra de por medio te va a servir de algo? -Eso espero -Yo creo que no te va a servir de nada, por que cuando estas enamorado no importa la distancia en la que os encontréis… ese amor va a seguir viviendo en ti -Abi no me digas eso… -Yo solo te digo lo que pienso- le vuelvo a dar otro abrazo -Tu tienes suerte… vives un amor correspondido- me dice


-Yo no tengo ninguna suerte, nuestra madre intenta impedir mi relación, para ser feliz tengo que irme de esta casa -Pero eso no puedes hacerlo hasta que seas mayor de edad -Claro...- doy por finalizada la conversación Lo dejo en el pasillo y entro en mi cuarto. Miro el reloj, son las cinco. Debo de preparar todo para irme. Saco el móvil del bolsillo y lo apago, cojo la maleta y la mochila, abro la puerta y miro que no hay nadie. Salgo y bajo por las escaleras sin ser vista, salgo por la puerta trasera, llego hasta el chofer: -Me tienes que llevar a un sitio- le digo -Lo siento, sin órdenes de tus padres no puedo ir a ningún sitio- dice al verme las maletas -¿Quieres que te despidan? O me llevas a donde te diga… o vas a terminar de patitas en la calle La amenaza hace reaccionar al chofer, sabe que mi padre lo despediría si yo quisiese. Subo al coche y le digo la dirección. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Lo que acabo de ver… ¿Abi con una maleta? Cierro las cortinas del despacho, ¿A dónde irá Abi con la maleta y el chofer? ¡Mierda! Elías me ha engañado. ¿Qué puedo hacer? Tengo que tranquilizarme, Abi no tiene billete para París… ¿y si van a otra parte? Lo mejor de todo es que Gloria y Claudio no sospechan que se fugan hoy… así que no pasará nada, dejo que se vayan, que disfruten juntos de su vida. Se lo merecen, hacen una pareja estupenda. Cojo el móvil para llamar a Elías: -Señor Alejandro, ya estoy preparando las cosas para París- dice nada mas aceptar la llamada -No me mientas Elías, sé que te vas a fugar con mi hija, la he visto con una maleta -Señor… yo no puedo dejar a Abi aquí, es mi familia, lo único que tengo… si me la quitan… -Tranquilo, no voy a oponerme, quiero que te mantengas en contacto conmigo, que me digas donde vais a vivir, quiero visitaros y daros dinero. -Te mantendré informado señor -Llámame Papá- le pido -Gracias por todo… papá -Cuida de mi hija -Daré mi vida por ella si hace falta- cuelgo el teléfono Ya no hay nada que temer, todo está perfecto. Salgo del despacho, ya nadie podrá impedir la felicidad de mi hija. Voy por el pasillo y paso por delante de mi habitación. La puerta está medio abierta, mi esposa Gloria está hablando por teléfono con alguien: -¿Los frenos están cortados? Perfecto, cuando arranque el coche e intente frenar… y vea que no puede… ¡Morirá! No puedo creer lo que estoy escuchando, mi esposa ha descubierto mi plan ¿pero cómo? Mierda seguro que Claudio me ha seguido. ¿Y ahora qué hago? Miro el reloj, son casi las seis de la tarde, Elías y Abi estarán apunto de fugarse, ¡mierda! Tengo que impedir que suban al coche. Bajo las escaleras de prisa, abro el llavero y cojo las llaves del coche. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ En la habitación entra Claudio: -¿Qué tal la segunda parte del plan señora?- me pregunta -Muy bien Claudio -¿Ha salido todo perfecto? -Sí, Alejandro ha caído en la trampa -¿Ha escuchado como hablabas sola por el teléfono?- me pregunta -Cuando supe que estaba detrás de la puerta escuchando, empecé a hablar sobre los frenos del coche de Elías. Sé perfectamente que ahora el va a ir detrás de ellos para avisarles. Lo que no sabe es que los frenos de su antiguo coche también están cortados -Esto merece un brindis


Cojo dos copas y las lleno de champan. -Chinchín- decimos los dos a la vez ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Más rápido… Miro el cuenta kilómetros, voy a 150. Quiero llegar lo más rápido posible, tengo que impedir que suban al coche. Empiezo a reducir la velocidad, los veo, están subiendo las maletas en el coche. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Mierda, mi madre -¿Qué dices Abi? -Allí, su coche se está acercando- con la mano señala la calle por donde aparece el coche de la madre de Abi -Rápido cierra el maletero- le digo Subimos los dos al coche. Pongo las llaves y arranco. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿A dónde van? Vuelvo a acelerar, ¿Por qué escapan de mí? ¡Mierda! Ya lo sé… con las prisas cogí el coche de mi mujer. Deben de pensar que soy ella. Empiezo a tocar el claxon para que se detengan, pero su coche acelera más. Bajo la ventanilla y saco la mano para hacerles señas. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Mi madre ha descubierto que me quiero ir de casa- dice Abi -No, lo que quiere es otra cosa -¿Qué quiere? -Matarme -No digas eso -Abi es la verdad Miro por el retrovisor y veo el coche siguiéndonos, no quito el pie del acelerador, miro el cuenta kilómetros, voy a 160 km/h. -Elías ve más despacio- me suplica -Abi ¿quieres que nos pille? -Mi madre no es capaz de matarte, te odia pero no llegará a esos extremos -Tu padre me lo ha dicho -¿Cómo?- dice incrédula -Ayer vino a visitarme, me dio este coche y dinero para que me alejase. Tu madre ha ordenado que me asesinen -No lo puedo creer- Abi empieza a ponerse nerviosa, sus ojos están llenos de lagrimas -No llores -¿Cómo quieres que no llore? Frena el coche -No- le digo -Frena- vuelve a ordenarme -¿Quieres que nos mate? -Si te quiere matar a ti, primero tendrá que matarme a mí Yo no le hago caso, sigo acelerando, giro a la izquierda y cojo un desvío. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Están locos? Estoy a punto de perderlos de vista, van demasiado rápido. Saco el móvil de mi bolsillo, intento llamar a mi hija pero tiene el número apagado. Hija, coge el teléfono por favor. Empiezo a llorar, todo está perdido. Elías ha cogido un desvío que lleva a un barranco.


Vuelvo a coger el móvil, esta vez llamo a Elías. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Me están llamando- cojo el móvil del bolsillo y se lo doy a Abi -¿Quién es?- me pregunta -Tu padre, cógele y dile que Gloria nos persigue Abi acepta la llamada: -¿Papá? No te escucho muy bien -Mira si hay cobertura- le digo Abi mira el móvil y ve que hay poca cobertura ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Soy yo el que os está siguiendo, el coche no tiene frenos tenéis que saltar- repito una y otra vez Pero nada, parece que no me escuchan. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Papá, mamá nos está siguiendo- grita Abi -Vuelve a decírselo- le digo -Es inútil, no me escucha- la llamada se cancela -Llámale tú- le grito Abi marca el móvil de su padre, ahora hay más cobertura. -¿Papá?- me hace un gesto con la cabeza indicándome que lo escucha- Tienes que ayudarnos… Sigo conduciendo y de repente mis ojos ven algo que parece imposible. Al final de la carretera hay un enorme barranco ¡mierda! Empiezo a pisar el freno pero no funciona: -¡Abi!- grito Abi mira al frente y ve el barranco, se pone nerviosa. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Es mi padre!- le digo a Elías -¿Qué dices?- no lo puede creer -No es mi madre, frena -Los frenos no van- me dice En ese momento el mundo se viene abajo. Sé que lo que va a suceder no se puede evitar. La carretera está llegando a su fin, me agarro a Elías lo más fuerte que puedo. La carretera ha terminado, el coche cae en picado durante unos segundos, más de 40 metros. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Nooo- grito al ver el coche caer por el barranco. Aparco y me acerco al barranco. Contra las piedras veo el coche negro. Mis ojos no hacen otra cosa que llorar, me acerco al coche de mi mujer y empiezo a darle patadas. Pego un puñetazo al cristal, me corto. ¡Hija de puta! Grito a los cuatro vientos, mi mujer me las va a pagar. De pronto el aire empieza a faltar en mi cuerpo, pongo la mano en el corazón, no soy capaz de respirar, mi corazón late muy de prisa. ¿Qué me está pasando? Intento respirar pero no soy capaz… Las piernas me fallan, no siento los brazos. Caigo al suelo y todo se vuelve negro ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Elías?- apenas soy capaz de hablar


El coche está el revés, tengo heridas por todo el cuerpo, los cristales están rotos. Las piernas no las siento. -Elías- vuelvo a decir Le toco la cara toda ensangrentada, no reacciona. -Elías- empiezo a llorar temiéndome lo peor Sus ojos empiezan a abrirse: -Abi…- apenas pronuncia -Elías, cariño, todo va a ir bien -Tenemos que salir antes de que explote el coche Elías presiona el botón de mi cinturón y lo quita, caigo. Intento ayudarle con su botón pero está atascado: -Elías esto no va Elías intenta quitar su cinturón pero no es capaz, vuelve a intentarlo una y otra vez. Le intento ayudar, entre lágrimas, con rabia, pero nada, todo es inútil. -Vete- me dice -No- le digo -Vete, sálvate -No me voy sin ti -Le prometí a tu padre que daría mi vida por ti, y eso es lo que voy a hacer -No intentes ser un héroe, eso déjaselo a las películas -Abi escúchame, tienes que salir por la ventanilla que tienes al lado tuya. Eres joven, tienes toda la vida por delante -Tu también eres joven- le interrumpo -Pero yo no tengo familia, nadie me va a echar en falta. Tú tienes un padre maravilloso y un hermano que daría lo que fuera por ti. Un pobretón como yo que no tiene donde caerse muerto no hace nada en esta vida -No voy a dejarte solo El coche empieza a hacer un ruido extraño, está a punto de explotar -Nuestro amor no termina con la muerte- me dice Su última frase hace que recapacite, Elías está dando su vida por mí, me quiere, me ama. Me acerco a él y lo beso en los labios, nuestro último beso que jamás olvidaré. Su sangre queda en mis labios. Entre lloros me arrastro por la ventanilla, no soy capaz de mover las piernas. Sigo arrastrándome unos metros…. Escucho un fuerte ruido…. El coche ha explotado…

Elías se ha ido llevándose con el todas las ganas que tenía de vivir.


Treinta y dos:

“Tal vez todo lo que hoy nos preocupa y nos parece difícil e incierto con el tiempo se minimiza y nos damos cuenta que nos ayudó a crecer y a ser mejores cada día… Momentos de prosperidad…otros de incertidumbre y preocupación… De pronto cuando creemos tener todo en la vida alguien o algo derrumba nuestro castillo, nuestro imperio… y allí estamos nosotros… A veces llenos de miedo, otras, a la espera de que todo sea una pesadilla y tarde o temprano despertemos… Pero nunca debemos perder la esperanza…” Soledad, soledad y más soledad Aquí estoy… en mi cama. Con las persianas bajadas, las cortinas cerradas… mas sola que en ningún otro momento de mi vida. Recordando momentos pasados, intentando olvidar lo penosa que soy… ¿Por qué no puedo seguir adelante? ¿Por qué no puedo vivir el día a día? He perdido a mi novio, a mi padre… y ahora a mi hermano. ¿Por qué no hago más que hacerles daño a las personas que me quieren y se preocupan por mí? ¿Estoy maldita? Cada vez tengo más ganas de llorar… ¿por esto dio su vida Elías? ¿Por esta penosa vida que tengo? Dejo de pensar, no vale la pena que me torture más. Cojo las sabanas de mi cama y me tapo, quiero alejarme de mis pensamientos durante unas horas… De esta manera poco a poco me quedo dormida ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Un inmenso sol ilumina con sus rayos. Hace años que no veo un día tan hermoso como hoy. Me encuentro sentada en la hierba de un campo. Estoy rodeada de flores y arboles… ¡nunca he estado en un lugar tan hermoso como este! Lo mejor de todo es que el cielo está más azul que nunca. La soledad pronto se ve interrumpida, escucho unos pasos detrás de mí. No me doy la vuelta, prefiero que sea una sorpresa. La persona se acerca cada vez más, hasta el punto de taparme los ojos con sus manos y susurrarme al oído: -¿Quién soy? -Eres….¿papá Noel?- le digo -No, has fallado -¿Elías? -Correcto- me quita la mano de los ojos y me besa Me doy la vuelta y lo veo, él estira su mano y me ayuda a levantarme. El campo en el que estamos empieza a cambiar tomando forma de habitación… la habitación en donde pasé el día más feliz de mi vida. -Aquí fue donde….- dice Elías -Donde fui tuya- le termino la frase Los dos nos sentamos en la cama, me toca la pierna, su rostro expresa seriedad, tristeza… -¿Qué te ocurre?- le digo -Estoy triste- responde -¿Por qué? -Porque siento que he dado mi vida por nada Sus palabras me hieren: -¿Cómo que por nada?


-Estás como yo, muerta. Solo que tu aún vives -Elías… -No Abi, déjame terminar. En el accidente te dije que tú merecías vivir más que yo, que tenías una familia y amigos… pero ahora… ¿Qué tienes? -Tengo…- intento responder a la pregunta pero me doy de cuenta de que no tengo nada -No tienes nada… estas sola como lo estuve yo -Yo no quiero estar sola…- empiezo a llorar y él me abraza -Tienes que cambiar, mi muerte no tiene que ser una maldición para ti… -No es una maldición para mí -¿Quedarte sola te parece poco? Mi muerte tiene que ser para ti la búsqueda de nuevos caminos. No te encierres en tu habitación, no dejes que tu madre gane la partida. Abre las puertas al amor… -No me pidas eso -No quiero que seas una cuarentona amargada, quiero que a esa edad tengas marido e hijos, ¿me lo prometes? -No…- los ojos de Elías están firmemente mirando a los míos -¿Me lo prometes?- vuelve a repetir -Sí -Me alegra saberlo…- Elías se levanta y se acerca a la puerta -¿Te vas?- le pregunto -Sí… pero recuerda que siempre estaré a tu lado Una luz blanca ilumina la habitación… -¡Elías! ¡Elías!- grito ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Me despierto envuelta en sudor, miro a mi derecha y acto seguido a la izquierda. Todo oscuridad… esto debe cambiar. Presiono el botón para llamar a Thayssa. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ La señorita Abi me está llamando… ¿Qué querrá? Subo las escaleras con el plumero en mano, abro la puerta de la habitación de Abi. Sigue como la deje, con las cortinas y las persianas bajadas. Apenas soy capaz de llegar a la cama sin chocar con algún objeto: -Señorita ¿me llamabas? -Thayssa abre inmediatamente las persianas y las cortinas- me ordena -¿Cómo?- le digo incrédula- hace nada me dijiste que las bajase -Lo sé, pero ahora estoy viendo el mundo de otra manera Antes de que cambie de opinión abro las cortinas y empiezo a subir las persianas. Los rayos del sol empiezan a iluminar la habitación. Todo se queda en silencio, la señorita Abi esta contemplando la silla de ruedas que le trajo Ian. -Ahora mismo quito la silla- le digo -No Thayssa, déjala -¿Estás segura señorita? -Sí, ve a llamar a Ian Salgo de la habitación con una satisfacción tremenda, parece que la señorita Abi ha recobrado las ganas de vivir. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ La puerta de mi habitación se abre: -Ian, la señorita Abi te llama- dice Thayssa -¿Me llama?- le pregunto extrañado -Sí -Pero si hace unas horas me hecho de su habitación -Creo que ha cambiado de idea, sube, vas a encontrarte con una sorpresa ¿Qué sorpresa? Salgo inmediatamente de mi habitación. Unos segundos después estoy frente de la puerta. Escucho un fuerte ruido, la abro y veo a Abi tirada en el suelo intentando acercarse a la silla de ruedas: -¿Qué haces loca?- le pregunto asustado- ¡Te vas a hacer daño! Me aproximo a ella, la cojo y la siento en la cama: -¿Querías suicídate otra vez?- le pregunto


-No soy una suicida -Todo lo que vi hasta el momento dice lo contrario -¿Vamos a empezar a discutir?- me pregunta -Espero que no, ¿Por qué me has llamado? -Quería hablar contigo -Empieza -Quiero que me ayudes a subir a la silla Sus palabras me dejan impactado. Thayssa tenía razón, me he encontrado con una gran sorpresa, la chica que parecía que había dado todo por perdido… ahora me sorprende diciendo esto. -¿Para qué quieres subir a la silla? -Para tomar el sol… ¿para qué va a ser? -Tenía entendido que no merecías vivir, que no querías saber nada de la silla -He cambiado de idea ¿te molesta? -No, al contrario, me alegra -Pues prepárate, hoy empiezo a ser tu carga -Estaré preparado- le guiño un ojo Cojo a Abi en mis brazos y la acerco a la silla de ruedas. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Los fuertes brazos de Ian me sujetan, poco a poco nos alejamos de la cama para acercarnos a la silla de ruedas. -No tengas miedo- me repito a mí misma una y otra vez El corto camino ha terminado, la temida silla de ruedas está delante de mí: -¿Estas nerviosa?- me pregunta Ian -No, ¿Por qué lo dices? -Porque me estas clavando las uñas- me sonríe Miro y veo que efectivamente mis uñas están clavadas en su musculoso brazo. Rápidamente separo la mano: -Perdona- le digo -Tranquila es normal Ian empieza a acomodarme en la silla. Cierro los ojos para que todo pase rápidamente. Ya no siento sus brazos, ahora estoy sola en la silla. Los ojos los tengo totalmente cerrados, mi respiración empieza a acelerarse. Agarro fuertemente el apoya brazos de la silla. A mi cabeza viene la imagen de Elías, parece que escucho su voz: -Tu puedes Abro los ojos y veo que esa voz no era de Elías: -Sabía que podías- Ian me lanza una sonrisa Después de casi cuatro años, ya estoy sentada en una silla: -¿Ahora que se supone que tengo que hacer?- le pregunto -Tienes que usar las manos para mover las ruedas y desplazarte -Pero como soy tu carga… serás tú el que me empuje- ahora soy yo quien le sonríe -Efectivamente- me da la razón- ¿A dónde quieres ir? -Quiero que me lleves junto a mi hermano -Ahora mismo Ian se sitúa detrás de la silla, pone sus manos en la empuñadora y empuja. -Abi, antes de salir de tu habitación. ¿Puedo hacerte una pregunta? -Sí -¿Por qué en todos estos años no quisiste subir en la silla? ¿Qué pasó para que no quisieses vivir?- la pregunta me pone un poco triste, pero ya estoy preparada para hablar de esto. -Mira, hace unos años conocí a un chico del cual me enamoré. Era pobre pero a mí no me importaba. Mi madre cuando lo supo quiso romper nuestra relación. Un día cansados de todo decidimos fugarnos, pero pensábamos que mi madre nos perseguía y nuestro coche termino cayendo por un barranco. Cuando queríamos salir su cinturón se bloqueo, me ayudo a salir, dio su vida por mí, el no tenia familia y decía que yo merecía vivir. Desde entonces siento que no debo traicionarlo, debo de ser fiel a su recuerdo.


-¿Pensabas que encerrándote y amargándote serías más feliz? -Sí- le respondo -No conozco a ese chico pero estoy seguro que el preferiría verte así -Yo también lo creo- le digo Terminada la conversación, Ian abre la puerta y empuja la silla. Estamos en el pasillo, se me hace raro ir en una silla. Me siento más baja que los demás… pero no se está tan mal. -¿Dónde está mi hermano?- le pregunto a Ian -Creo que estaba en su antigua habitación Ian me lleva hasta allí, al llegar le digo que se vaya. Llamo a la puerta y Alex me responde desde dentro: -No quiero ver a nadie, ¡fuera! No le hago caso, sé que está enfadado y que necesita hablar conmigo. Abro la puerta, muevo las ruedas con mi mano y entro en la habitación. Alex se encuentra en la silla de su escritorio, se da la vuelta y me mira. No puede creer lo que está viendo. Sus ojos están totalmente abiertos: -¿Abi?- me pregunta incrédulo -La misma -No lo puedo creer- se acerca corriendo a mí y me abraza -¿Te he sorprendido?- le pregunto -Mucho, ¿Por qué has cambiado de opinión? -Lo que me dijiste me ha hecho pensar, tienes razón, hay que vivir la vida -Me alegro, pero quiero disculparme, algunas palabras no debía decírtelas -No tienes porque disculparte, has tenido razón en todo Alex empieza a llorar, se arrodilla delante de mí y apoya su cabeza en mis piernas -¿Por qué lloras?- le pregunto -De felicidad- me dice -No te creo, hay algo que no me has dicho… ¿se trata de Iria? -Sí… me he peleado con su novio -¿Por qué?- le pregunto horrorizada -Porque es un cretino, resulta que Iria se desmayó y la ingresaron, quise saber lo que le pasaba y su novio se celo de mí y empezó a darme golpes. Yo solo me defendí -Hiciste bien -Lo peor es que Iria me hecho de su habitación -Tranquilo hermano, seguro que no está enfadada, ella sabe que solo te defendiste -Eso espero…

“…de pronto al mirar alrededor siempre tenemos algo que nos dice que podemos resurgir… De todo debemos aprender… Aún cuando nos encontremos mirando con temor nuestro futuro, llenemos nuestro corazón y nuestra vida con un fuerte deseo de seguir… Que nada ni nadie nos desaliente… Somos nosotros los únicos que podemos elegir: Bajar los brazos ó seguir peleando. La vida no es fácil a veces… Pasamos por pruebas difíciles, pero siempre debe existir en cada uno de nosotros la fuerza necesaria que nos permita levantarnos y seguir caminando…”


Treinta y tres: -¡Cumpleaños Feliz! ¡Te deseamos todos! ¡Cumpleaños feliz!- cantan todos antes de que mi hija sople las velas La pequeña se acerca a las velas de la tarta y sopla apagando las nueve de un solo soplo. -¡Felicidades!- volvemos a gritar todos Mi hija cumple hoy nueve años. A la fiesta de cumpleaños han venido casi todos los familiares: Están sus tíos, sus primos, sus abuelos… -Antía puedo hablar contigo un minuto- dice mi hermana acercándose a mí -Claro, ¿de qué quieres hablar?- le digo -Es sobre tu hija, pero me gustaría hablarlo a solas, en tu habitación si puede ser Corto la tarta y reparto los trozos a los invitados. Mi pequeña está jugando con la velas: -¿No quieres jugar con los primos?- le pregunto -No- me responde en un tono apagado -¿Seguro cariño? ¿No te diviertes? -Sí, me gusta mi fiesta- sigue jugueteando con las velas La dejo jugando en la mesa con las velas y me acerco a mí hermana. Las dos juntas salimos del comedor para entrar en mi habitación. Allí mi hermana se asegura de que nadie nos escucha y cierra la puerta: -¿Por qué tanto misterio?- le pregunto -Noto a mi sobrina extraña -¿A mi hija?- le pregunto -Sí, la noto como apagada, triste… -Yo también lo noto, hace meses que tiene este comportamiento… incluso la llevé al médico -¿Y qué le dijo? -Cree que es un comportamiento normal -¿A qué doctor has ido?- me preguntó - Al doctor Gregorio, nuestro vecino -Lo conozco, tiene fama de ser buen médico pero creo que últimamente tiene problemas de dinero -Algo he oído- le digo -¿Qué podemos hacer para animarla? -No lo sé, primero hay que saber lo que le sucede -¿Le pegaran las monjas?- me pregunta -¡Que dices! Eso solo sucede en las películas -En este mundo se ve de todo… -No busquemos cosas que no son, vayamos a la fiesta a celebrar el cumpleaños de mi hija Salimos de la habitación y volvemos al comedor. Mi hija sigue sola, apartada de sus primos pequeños, jugando con las velas. ¿Qué le pasará? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ¡Por fin terminé! Recojo los últimos infórmenos y los meto en una carpeta dentro de un maletín.


-Felipe ¿has terminado?- me pregunta mi jefe -Sí señor, finalice el balance del señor Uriarte -Muy bien, me alegro de contratarte, eres un buen contable -Gracias -¿Quieres venir de copas?- me pregunta -No puedo, hoy es el cumpleaños de mi hija- le digo -La familia es lo primero- me dice -Buenas noches Cojo el maletín y salgo por la puerta. Al llegar a la calle pienso en mi vida, en la suerte que tengo. Después de meses en el paro conseguí un trabajo como contable. Lo malo es que ahora no tengo tiempo para pasarlo con mi hija… La pequeña hoy cumple nueve años, está creciendo muy deprisa… dentro de poco voy a tener que dejar de … ¿pero cómo? La sociedad ve de mala manera la relación de un padre con su hija ¿Por qué no podemos estar juntos? ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Cariño ben abrir los regalos- le digo a mi hija para animarla La joven baja de la silla y se acerca a mí. Todos estamos rodeándola y enseñándole los regalos. Su rostro no muestra alegría. Cojo el paquete más grande y se lo doy: -Toma ábrelo- le digo -Te lo regalé yo- le dice la abuela La pequeña coge el enorme paquete y empieza a desempaquetarlo, lo hace sin ganas, de una forma muy lenta. Todos ven que efectivamente algo le pasa. Al terminar de abrir el regalo, la niña lo deja en el suelo: -¿Puedo irme a la cama?- me pregunta -¿Por qué? ¿No lo estás pasando bien? -Tengo sueño…- pone la mano en la boca haciendo un gesto de sueño -Ve subiendo, ahora te acompaño- le digo La niña se aleja de sus familiares. Camina poco a poco intentando llegar a las escaleras. Todos quedamos mirándola, intentando saber lo que le pasa. -¿Alguien quiere más tarta?- intento hacer que todos se olviden de la pequeña -Yo quiero un poco- dice mi sobrina Todos se dan la vuelta y vuelven a sus sitios. Cojo un trozo de tarta y se la doy: -Tía, ¿por qué tu hija duerme en el suelo? ¿No tenéis dinero para colchones?- me pregunta la pequeña -¿De qué hablas? Me doy la vuelta y veo a mi hija en el suelo, inconsciente. Me acerco a ella y la cojo: -Cariño, despierta Los invitados se acercan a ver lo que sucede. Sigo golpeando a mi hija para que despierte. Del interior de su falda empieza a salir sangre -¿Qué está pasando?- exclamo horrorizada Todos empiezan a preocuparse. Por la puerta aparece mi marido: -¡Ya he llegado! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Al entrar en la casa veo a todos reunidos frente las escaleras: -¿Qué pasa?- les pregunto Me acerco a la multitud haciéndome paso y veo a mi mujer agarrando a mi hija que está sangrando entre las piernas: -Antía… ¿Qué sucede?- le pregunto


-Llama al doctor Gregorio- dice gritando Salgo corriendo de la casa. Llego a la casa del docto y llamo a la puerta. Unos segundos después me abre: -¿Qué sucede Felipe?- me pregunta -Mi hija… está sangrando… -Lo sabía… tarde o temprano iba a suceder -Yo no he hecho nada- le digo alzando la voz -¿Cómo que no? ¡Estas abusando de tu hija! ¿Te parece poco? -Cállate no vuelvas a decirlo, esta vez no hice nada- agarro al médico por el cuello -Cálmate, no te conviene tenerme como enemigo- me dice con una extraña sonrisa Lo suelto y le digo amablemente: -Por favor, ven a mi casa, mi hija te necesita

Gregorio me acompaña hasta la casa. Allí todos empiezan a decirle que apure, la niña está muy mal. Gregorio abre paso entre los invitados. Se acerca hasta Antía que está totalmente desesperada: -¿Qué le ha pasado?- le pregunta a Antía -Se dirigía a su habitación y de pronto se desmayó El doctor coge a la pequeña y la lleva hasta el sofá, todos lo siguen: -Por favor, dejad de seguirme, la pequeña necesita aire La gente queda en el pasillo, Gregorio cierra la puerta del salón para estar a solas con mi hija. Unos minutos después abre la puerta del salón. Todos empiezan a preguntarle por la pequeña: -Felipe, necesito hablar contigo- se dirige a mí Entro en el salón con él y cerramos la puerta: -Tu abuso está teniendo consecuencias -¿Por qué?- le pregunto -Tu hija no está preparada para tener relaciones, le estás causando daños en su útero -¿Tiene algo grave?- empiezo a ponerme nervioso -Tranquilo, lo que tiene tu hija es normal, pero no para una niña de su edad -¿Qué tiene doctor? -La regla -¿Tan pronto? -Esa es una de las consecuencias, se le ha adelantado la regla… sí sigues con tus abusos se puede quedar embarazada… ¿y tú no querrás eso? -No… Antía entra en el salón: -¿Qué le sucede doctor? -El desmayo y la fiebre es algo normal, le ha venido la regla -¿Tan pronto?- Antía se asusta -Algunas mujeres se le adelantan bastante La pequeña despierta: -Mamá…- susurra -Si hija, estoy aquí- se acerca a la pequeña y la agarra de la mano -Dile a papá que hoy no quiero jugar… -Tranquila se lo diré- le sonríe -No quiero que se enfade… -¿Por qué se va a enfadar?- decido meterme en la conversación antes de que pase algo -No me voy a enfadar mi angelito -¿De verdad?- pregunta la niña con un gesto de incredulidad -De verdad- le digo


▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Unas horas después acompaño al doctor a su casa: -Gracias por todo- le digo al llegar a la puerta de su casa -Felipe… -¿Qué? -Voy a denunciarte -¿Cómo?- no puedo creer lo que está diciendo -Tu hija me da pena. Le estas robando la infancia, es una niña y ya tiene la regla… -Ni se te ocurra, es mi hija -¿Y qué? Te parecen buenas formas de educar a una pequeña ¿Qué será lo próximo? ¿Un embarazo? ¡Eres un degenerado! Empujo a medico dentro de su casa. Cierro la puerta y le pego un puñetazo. -No vas a denunciarme -Si que lo voy a hacer, voy a ayudar a tu hija Le propino otro puñetazo en la cara haciendo que caiga al suelo. A continuación lo levanto, lo agarro por el cuello y le vuelo a repetir: -No vas a denunciarme -Si que lo voy a hacer- vuelve a repetir Le pego otro puñetazo: -Te digo que no lo vas a hacer Gregorio empieza a escupir sangre por la boca. -¿Lo tienes claro?- le pregunto -No- me responde Lo agarro para propinarle otro puñetazo, Gregorio se separa, tropieza con la alfombra y cae al suelo golpeando su cabeza contra la esquina de la chimenea. Me quedo paralizado, no puedo creer lo que está pasando… ¿estará muerto? Me agacho para tomarle el pulso… no tiene… ¡lo he matado! Salgo de la casa todo asustado y regreso a la mía…¿qué voy hacer ahora?


Treinta y cuatro: Unos minutos después se levanta. Ya no está apoyado en mis piernas, se seca las lágrimas con la mano: -Le voy a pedir perdón- dice -Ve, no puedes perderla otra vez- le digo para animarlo -No sé donde vive- se lamenta -¿No tienes su número?- le pregunto -Sí, pero si la llamo no será una sorpresa… -Tengo una idea, dámelo a mí -¿Qué vas a hacer? Cojo el móvil de mi hermano, voy a opciones y acciono la tecla de llamada en oculto. Marco el número de Iria y espero a que conteste: -¿La vas a llamar?-me pregunta -Sí, pero calla que no escucho -¿Desde mi móvil? -He puesto el número en oculto Por fin contesta: -¿Si?- responde una voz llorosa -Buenas tardes, le llamo para informarle que tenemos un paquete para usted -¿Un paquete?- responde la voz incrédula de Iria -Sí, tenemos que enviárselo a casa pero se nos ha traspapelado la dirección, ¿sería tan amable de dármela? Apunto la dirección en un papel, el plan ha funcionado. Cuelgo el móvil. Y le enseño el papel a Alex con la dirección apuntada: -No sé como lo haces hermana, ¡eres la mejor!- me da un abrazo que me deja sin respiración -Por favor, no aprietes tanto- le digo mientras me separo un poco -¿Y ahora que ropa me pongo? ¿Qué le puedo comprar? -Unos bombones y un ramo de flores -Pero si el novio lo ve…- no termina la frase -Si el novio lo ve le das otra paliza- le digo guiñándole un ojo Alex se pone detrás mía y empuja la silla. Me lleva hasta el pasillo: -Déjame aquí- le digo -¿No quieres que te lleve junto a Ian?- me pregunta -No, tú tienes que prepararte y además, tengo que acostumbrarme a esta silla Alex se despide de mí y va a su habitación. Yo empujo las ruedas, aún no las domino muy bien, intento moverlas para delante pero la silla va para atrás. Tropiezo con una mesita y un jarrón cae al suelo: -¡Mierda! ¿Por qué no tendré una silla más moderna? Thayssa aparece alertada por el ruido del jarrón, al verme queda unos segundos mirándome: -¿Señorita Abi? -Hola Thayssa- le sonrío


Se acerca a mí, da una vuelta alrededor mía, mira la silla y me dice: -¿A qué se debe esté maravilloso milagro? -Digamos que me convencieron -¡Que maravilloso! ¡Dios bendiga a Ian! -¿Por qué a Ian?- le pregunto -Por que él ha tenido algo que ver ¿o no? -Si algo si… -Ese chico está trayendo muchas alegrías a esta mansión -Sí, pero no se lo digamos que no quiero que se le suban los humos- empezamos las dos a reírnos -¿Te llevo a algún sitio?- me pregunta -¿Puedes llevarme al despacho de mi padre? -Por supuesto- Thayssa se coloca detrás de mí y empuja la silla Al llegar, saca de su bolsillo las llaves maestras de la casa. Abre la puerta del despacho, entro en el. Todo está oscuro, Thayssa acciona el botón de la luz. El despacho sigue igual que lo recordaba, todo está en su sitio: Las fotos, los libros… -Hace tiempo que no viene nadie aquí- dice -Se nota, está todo lleno de polvo- cojo una foto del escritorio, limpio el cristal con la manga del jersey para quitarle el polvo -Esa foto era la favorita de tu padre -Lo sé Contemplo la foto, en ella estamos mi hermano, mi padre y yo, abrazados en el jardín -¿Por qué mi madre no ha vuelto al despacho? -Quería mantener vivo el recuerdo de tu padre, desde su muerte este despacho jamás se ha abierto -¿Pero los papeles de la empresa no están aquí? ¿No los necesitan? -No sé, supongo que los cogería Salimos del despacho cerrando la puerta con llave: -¿La llevo a algún sitio más?- me pregunta -Ahora quiero que me lleves junto a mi madre ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Termino de arreglarme. Llevo una camiseta de color azul, unos vaqueros y unos tenis azules. Cojo la gomina, levanto los pelos. Estoy perfecto, hacía tiempo que no usaba gomina. Por último cojo la colonia y me hecho cuatro gotas. Llego hasta el coche, lo arranco y salgo de la mansión. ¿Dónde puedo comprar un buen ramo de flores y unos bombones? Conduzco por la carretera principal, a mí izquierda veo una floristería, bajo del coche y entro en la tienda. Una dependienta está recortando unos lazos: -Buenas tardes- me dice sonriendo- ¿En qué puedo ayudarle? -Necesito un ramo de rosas para una chica -¿De qué color? -Las mejores que tenga La empleada me hace un gesto indicándome que vuelve en unos minutos. Entra en una puerta y un poco más tarde sale con un precioso ramo de rosas blancas y rojas adornadas con lazos: -¿Le gustan estás? -Me las llevo Le pago el ramo y regreso al coche, solo faltan los bombones. Encuentro una pastelería, entro y compro una caja roja de bombones, me han salido bastante caros pero va a merecer la pena. Necesito que me perdone por pelearme con su novio.


Cojo la nota con su dirección, la miro, por fin he llegado. Bajo del coche. Abro la puerta de la entrada del edificio y subo las escaleras, están viejas y hacen ruido. El piso es un poco antiguo, se nota Iria necesita dinero. Subo las escaleras y llego al primer piso, timbro en la puerta, escucho su voz: -Ya voy La puerta se abre, Iria queda impresionada al verme: -¿Qué haces aquí? -Vengo a pedirte perdón por el espectáculo del hospital- le enseño el ramo y los bombones -¿Son para mí?- dice incrédula La contemplo de arriba abajo, tiene el maquillaje corrido, parece que ha llorado. Hace un gesto para que entre en su piso. Al entrar veo que no tiene muchos muebles: -El paro te ha afectado- le digo sonriendo -Sí, mucho- dice mientras busca un jarrón para las flores, cuando lo encuentra intenta llenarlo de agua, pero del grifo no sale nada. -¿Te han cortado el agua?- le pregunto -Por lo que veo sí- deja las flores en la mesita y empieza a llorar -¿Por qué lloras? -Mi vida es una mierda- me abraza fuerte -No digas eso, si tienes una vida fantástica, tienes un novio… -Un novio que me ha abandonado- me interrumpe -¿Qué dices?- siento una extraña sensación de alegría -Cuando me desperté no lo vi, sus cosas no están, las mías tampoco, el poco dinero que teníamos se lo ha llevado… ¡y para colmo han venido dos hombres diciéndome que me embargaban el piso en dos horas! -No lo puedo creer- le acaricio la cara -Créetelo, ¡me quiero morir! -Jamás, nunca vuelvas a decir eso, eres la mejor persona del mundo. Tu novio es un cabrón con todas las letras, tú te mereces a alguien mejor -Me merezco a alguien como tú- sus palabras me dejan impactado -Sí… a alguien como yo Nuestros ojos se cruzan, nuestros labios se acercan… -No puedo- dice apartándose -¿Por qué?- le digo dolorido -Lo que hemos vivido fue maravilloso… pero hace tiempo que lo dejamos -Antes éramos jóvenes, no sabíamos lo que hacíamos… -No quiero volver a pasar por aquello, en aquella época me convertí en alguien que no quería por culpa tuya. Juré que jamás volvería contigo -¿Te hice mucho daño? -Sí, comprende que ahora solo quiero ser tu amiga… -Lo comprendo- tengo ganas de llorar Iria coge la caja de los bombones, la abre y se come uno: -¿Quieres? -No gracias, son para ti, por cierto ¿Dónde vas a dormir ahora? -No sé, haber si encuentro un motel gratis -¿Gratis? -O lo encuentro o duermo debajo de un puente -Te pago yo un hotel -No, ya has hecho mucho por mí…


-Por favor déjame recompensarte por los malos momentos que te hice vivir hacer años- la miro a los ojos, una lagrima resbala por mi mejilla -Gracias… La ayudo a recoger lo poco que tiene, salimos del piso y subimos a mí coche. -¿A qué hotel me vas a llevar?- me pregunta -A uno de cinco estrellas -¿De cinco?-pregunta incrédula -¿No te gusta? -Hombre, entre el hotel de cinco estrellas o dormir debajo de un puente… ¡prefiero el hotel! -Si quieres te llevo a un puente que está a las afueras de la ciudad que es bastante bonito, normalmente hay vagabundos pero seguro que son unos buenos vecinos -Gracias por la tentadora oferta… pero me quedo con el hotel Freno detrás de un paso de cebra, el semáforo se ha vuelto rojo. Por el paso de cebras aparece Ángel y una chica. Están abrazados, miro hacía Iria. Tiene un rostro inexpresable. Lleno de rabia: -El hijo de puta le ha dado mi colgante a esa chica- exclama llena de rabia Parecen felices, pasean como si nada. Quito el cinturón de seguridad y bajo del coche: -¿A dónde vas?- me pregunta Iria alarmada -A darle a ese cabrón lo que se merece -No, detente Me acerco a Ángel, le todo la espalda. Este se da la vuelta y me mira, acto seguido mira el coche y ve a Iria: -¿Quién eres tú?- me pregunta la chica que lo acompaña No contesto, le pego un puñetazo en toda la cara a Ángel. Los dos empezamos a pelear y nos tiramos al suelo, el semáforo se vuelve verde y los coches tocan el claxon para que mueva el coche. Yo sigo pegándole a Ángel, es lo que se merece. Iria baja del coche y se acerca a nosotros, no nos separa: -¡Haz algo!- le dice la acompañante de Ángel a Iria -Claro que lo voy a hacer- el puño de Iria termina en la cara de la joven acompañante, la tira al suelo y se sube encima de ella arrancándole el medallón- ¡Esto es mío zorra! La gente empieza a llamar a la policía


Treinta y cinco: -¡Que alguien los separe! ¡Se van a matar!grita una anciana El panorama parece de película: Ángel y yo peleando delante del semáforo, Iria y la otra chica peleando en la acera, mi coche es el principio de una fila que llega bastante lejos… La sirena de un coche de policía empieza a escucharse. La gente que pasea se detiene para mirar la pelea. La policía hace presencia. Uno de los policía se ocupa de separarnos a mí y Ángel. Otro separa a las chicas. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -¿No te alegra verme así?- le digo a mi madre -¿Por qué me va a alegrar? -Porque soy tu hija -¿Quieres que haga una fiesta por que hayas decidido subir a una silla de ruedas? -No, pero me esperaba otra reacción… una reacción típica de una madre -¿Y qué reacción sería esa? -Llorar de emoción -Eso solo sucede en las telenovelas Desde que Thayssa me dejó en el cuarto de mi madre, lo único que hemos hecho ha sido discutir. Esperaba que al verme se alegrase o que mostrara un solo símbolo de alegría… ¡pero nada! -Ya veo que es inútil hablar contigo- muevo las ruedas y salgo de la habitación Voy hasta la mía, creo que ya le he pillado el trancanillo a mover las ruedas. Entro en mi habitación, quito el jersey y miro en el espejo las marcas de los latigazos, están desapareciendo, por suerte no me han dejado cicatriz. ¿Qué ropa me pongo hoy? La puerta se abre, es Thayssa: -¿Su madre se ha alegrado?- me pregunta -No, creo que se enfadó -¿Cómo se va a enfadar? -Porque me quiere ver amargada, triste… -No digas eso, tu madre siempre ha sido de un carácter fuerte -Siempre ha tenido ese carácter conmigo, con Alex no… Thayssa se fija en que estoy mirando ropa y me pregunta: -¿Va a alguna parte señorita? -No, pero quiero ponerme guapa, hace tiempo que no me preparo -¿Le ayudo a vestirse? -Sí, yo sola no puedo


Escogemos la ropa y Thayssa me ayuda a vestirme: -Está guapísima, ¿Para quién se ha preparado tanto? -Para Tomas- le digo Mis palabras dejan a Thayssa preocupada: -¿A Tomas? ¿El jardinero? -Sí, ¿no puedo? -Puedes, yo pensaba que ibas a visitar al señorito Ian -Pues te equivocas, quiero ver a Tomas, él se preocupó mucho por mí, ese ramo de flores me lo dio el- le señalo el ramo de la mesita -Es muy bonito, estoy segura que le gustará verte en la silla -Quiero pasar la tarde con él, se lo debo, el otro día le contesté muy mal ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -¿En la cárcel? ¿Qué haces ahí? -Es una historia muy larga, necesito que vengas a pagarme la fianza -¿Qué has hecho Alex? -Mamá, ya te lo contaré Cuelgo el teléfono. No puedo creer que mi hijo esté en la cárcel ¿Qué habrá hecho? Cojo el bolso y salgo de la casa, subo en el coche y el chofer me lleva. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Jamás imaginé volver a la cárcel. Estamos los cuatro en la misma habitación: Ángel, la chica, Iria y yo. Sentados en el banco a la espera de que alguien nos venga a sacar: -¿Estas contenta?- dice Ángel -¿Me lo dices a mí?- le contesta Iria -Sí, te lo digo a ti- le dice -¿Y por qué voy a estar contenta? ¿Por qué mi novio me haya dejado en la ruina sin nada? Eres un cabrón -¿Es tu novia?- le pregunta la chica a Ángel -No le hagas caso Madalena- le dice a la chica -Si Madalena, soy su novia… bueno lo era. Me dejó en la ruina, y el colgante que te ha dado es mío. Madalena se levanta y abofetea a Ángel: -¡No quiero saber nada más de ti! Un policía abre la puerta y le dice a Madalena que ya le han pagado la fianza. Ella se va haciéndole un gesto con el dedo corazón a Ángel. -¿Cómo se puede ser tan cabrón?- le digo a Ángel -Tengo entendido que tu no eras un santo… Me levanto para propinarle otra paliza pero Iria me agarra. Me abraza y quedamos callados. -Otra vez…- le digo al oído a Iria -Sí otra vez…- me responde -¿Es la misma cárcel? -Sí, es la misma de la ultima vez- dice de una forma triste -Lo que en el pasado fue el fin de nuestra relación… ahora puede ser el principio -Por favor no vuelvas a insistir en eso… Un policía se acerca a nosotros y abre las rejas: -Estáis libres


Ángel se levanta y se dispone a salir: -No usted no, solo ellos- le dice el guardia -¿Cómo? ¿Y yo que hago?-le responde Ángel preocupado -Hasta que pagues la fianza quedarás en la cárcel Iria y yo salimos, el policía cierra la reja. -¿Iria me vas a dejar aquí?- le dice -Sí- le responde ella -Sí yo te quiero… ¿no vas a dejar aquí a tu novio? Iria se acerca a la reja, le acaricia la mano y le escupe en la cara: -Claro que te voy a dejar aquí Salimos y veo a mi madre: -¿Pero qué ha pasado? ¿Quién es ella? Le cuento la historia toda a mi madre, le presento a Iria: -¿Esta es la famosa chica de hace años?- me pregunta -Sí -Me alegra conocerte- le dice mi madre a Iria -El placer es mío- le responde Iria Nos dirigimos los tres a la puerta de salida cuando un policía nos detiene y nos dice que tenemos que firmar unos papeles ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Esa cara… ¿de qué me suena? El policía nos lleva a una mesa en la que hay tres hojas. Mi hijo, Iria y yo firmamos los papeles. Le miro la placa: Mauricio Peña… ¡¡No puede ser!! Me tapo un poco el rostro. -¿Nos podemos ir?- le pregunta Alex -Ya podéis iros- le responde el viejo policía Nos damos la vuelta y caminamos hasta la salida: -Señora… ¿la conozco de algo?- me dice Mauricio -¿A mí? No creo Salimos de la comisaria, estoy nerviosa… -Muchas gracias por pagarme la fianza- me dice Iria -No tienes por qué dármelas, estás viviendo un mal momento y aquí estoy yo para ayudarte -Gracias señora -¿Dónde vas a dormir?- le pregunto -No tengo donde dormir… -¿Quieres venir a mi casa? -¿Cómo? No, no quiero abusar de su generosidad -¿Abusar? ¡Tonterías! Una amiga de mi hijo no dormirá en cualquier lugar, pasarás unos días en mi mansión. ¿Dónde tienes las maletas? -No tengo, el cabrón de mi novio me ha dejado sin nada -Pues ahora mismo vamos de compras -Mamá no hace falta…- le dice Alex -Alex… deja a tu madre… ella sabe lo que nos conviene- me dice Iria sonriendo -¡Mujeres!- exclama Alex ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Thayssa le pide ayuda a Ian para ayudarme a bajar las escaleras. El me coge del brazo mientras Thayssa baja la silla. Al llegar abajo me acomoda en la silla de ruedas, le doy las gracias. Me desplazo hasta el jardín con la ayuda de Thayssa. A lo lejos Tomas me ve, corre hacía mí de la emoción: -Abi… ¡que sorpresa!


-Todo gracias a ti- le digo Empieza a llorar de la emoción: -¿Por qué lloras?- le pregunto -Me alegra verte en la silla, estoy feliz de que hayas decidido subir en la silla por mí -Te lo mereces, eres el único que se preocupó por mi- se acerca para besarme pero me separo- Aquí no, pueden vernos Tomas empuja la silla y me lleva a dar un paseo por el jardín: -¿Quieres ver una cosa? -¿Qué cosa?- le pregunto -Tu solo di sí o no -Sí, quiero verla Tomas no dice nada, me lleva por el bosque, se detiene frente a un árbol que tiene escrito nuestros nombre en un corazón: -¿Lo has hecho tú?- le pregunto -Hace más de diez años- me responde -Que bonito… -Quiero que sepas que para mí tu eres lo más importante de mi vida Le hago una señal para que se acerque y me abrace: -¿Quieres salir conmigo?- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -¿Le sucede algo señor inspector? -Estoy algo preocupado- le digo Estoy sentado en una silla de mi despacho, mi ayudante me ha traído un café: -¿Y qué es lo que le sucede?- me pregunta -¿Te acuerdas de la mujer que le ha pagado la fianza a aquellos jóvenes? -Sí -Pues a esa mujer me suena de haberla visto -Quizás la has visto en la calle, o en alguna fiesta -No, creo que a esa mujer la he detenido hace años


Treinta y seis: “Dicen que el único animal que tropieza dos o más veces con la misma piedra es el hombre, y lo creo. En realidad no sé porqué a muchas personas les cuesta tanto aprender de sus propias experiencias. Siempre nos vamos a equivocar, pero lo importante es aprender de esos errores para poder avanzar en todas las áreas de nuestra vida.” Cojo la mochila y bajo las escaleras: -Alex, ¿A dónde vas?- pregunta mi madre -Hola madre, no te había visto. Voy a casa de Víctor a preparar unos apuntes para el examen -No tardes, toma dinero para comprarte la ropa de la fiesta de fin de curso -Gracias, ¿no venías conmigo a comprarla? -No puedo, hoy tengo muchas cosas que hacer Me despido de mi madre. Me cruzo con Abi en la puerta de entrada, la empujo para pasar: -Idiota, ten cuidado- me dice Le hago un gesto con el dedo corazón y sigo caminando, subo en la limusina y el chofer me lleva hasta la casa de Víctor. Allí bajo. Espero a que el chofer me abra la puerta, salgo y subo hasta la casa de Víctor: -¡Por fin has llegado! ¿Por qué has tardado tanto? -He tenido que esperar a que mi padre se fuera de casa -¿Lo has traído?- me dice impaciente -Sí- abro la mochila y saco el papel de liar y demás substancias ilegales -Vaya tío, que fiestón nos vamos a pegar hoy -Hay que dejar algo para mañana- le digo -Si sobra algo- los dos nos miramos y empezamos a reírnos -Mañana compramos más -Claro… ¡cómo eres rico! -¿De alguna forma tengo que gastar el dinero? Víctor coge el papel de liar y empieza a preparar el porro: -¿No le habías dicho a tu novia que dejabas los porros?- me pregunta -Sí… y supuestamente lo he dejado- le guiño un ojo -Como se entere… -No se va a enterar, la tengo muy enamorada -¿Y cómo vas a hacer mañana para que no te vea emporrado? -Lo tengo todo planeado: Voy a buscarla a su casa, vamos al baile, la llevo de nuevo a su casa y regreso a la fiesta para divertirme con la compañía de mis amigos los porros -Eres el mejor- me dice ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ -¡Estas preciosa! -¿De verdad? ¿Estoy guapa? -Si Alex te ve así… ¡te come! Las dos empezamos a reírnos: -Que graciosa eres Natalia -Es verdad Iria, estas estupenda, mañana vas a ser la más guapa de la fiesta -Tu sí que vas a estar guapa- le digo


-Yo no sé si voy -¿Por qué no vas a ir?- le pregunto -Me encuentro algo mal -¿Problemas del corazón? -Puede… -Ya verás como todo se solucionará Natalia, mi amiga de toda la vida, se encuentra en mi habitación ayudándome a elegir la ropa para la fiesta de mañana. La pobre chica siempre ha sufrido por amor, ha tenido como tres relaciones y de ninguna ha salido bien parada. El móvil suena, lo cojo pero no es el mío. Natalia está a sms con alguien: -¿Con quién estás hablando…?- le pregunto -Con nadie- me saca la lengua -Me ocultas algo… ¡Tienes novio! -No, no tengo Me abalanzo sobre ella para cogerle el móvil, empezamos a jugar como niñas pequeñas. Ella intentando que no lo coja. Le hago cosquillas, el móvil cae al suelo y se apaga: -¡Mira lo que has hecho!- grita Natalia -Perdona… yo solo quería jugar Natalia está un poco nerviosa, le tiembla el pulso: -Me tengo que ir, mañana nos vemos en la fiesta -¿Te has enfadado? -No- dice en un tono demasiado agresivo Mi amiga coge sus cosas y se va de mi casa. Quedo sola, mirándome al espejo, el vestido me ha salido bastante caro pero es precioso. Perfecto para la fiesta de fin de curso. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ -¿Qué has hecho hoy cariño?- le digo mientras le beso en la boca Alex y yo estamos en la fuente del parque, nuestro lugar de encuentro, todas las noches quedamos para hablar de lo que hicimos por la tarde: -Estuve toda la tarde con Víctor y después fui a comprar el traje para mañana- me dice -Yo preparé la ropa para mañana, estoy deseando que llegue el día -Seguro que estarás preciosa -Lo estaré- le vuelvo a besar en los labios, huelo un extraño olor -¿Has fumado porros?- le pregunto -No, te juré que jamás lo volvería a hacer -Hueles a porro- le vuelvo a decir -Víctor ha fumado uno, por eso huelo -Menos mal… -¿No confías en mí?- le pregunto -Sí que confío, pero lo de la semana pasada fue horrible… -Jamás volverá a pasar… -Lo sé, pero no soy capaz de sacar la imagen de mi cabeza. Verte de aquella manera… me llevaste al parque y terminamos… ya lo sabes. Fue mi primera vez… y no me arrepiento de ello… pero al día siguiente no te acordabas de nada y eso me dolió Alex coloca su mano en la fuente, coge un poco de agua y me la tira: -¡Que haces!- le digo -Olvídate de eso, ya sé que no te ha gustado que tu primera vez fuera con un porrero que no podía ni levantarse… perdona, mañana por la noche voy a darte una nueva primera vez -¿Una nueva primera vez? -Sí, la que te mereces Volvemos a besarnos: -Ahora tengo más ganas de que sea mañana- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ El día pasa rápidamente, son las nueve de la tarde. Alex tiene que pasar a buscar a Iria a su casa.


Llamo a la puerta, los padres de Iria me hacen pasar diciendo que ella está a punto de bajar. Unos minutos después por las escaleras baja ella, preciosa, con un vestido rosa que le llega hasta los pies. Está perfectamente peinada: -Estas preciosa- le digo -Gracias, tu también estas guapo Le doy la mano y salimos de su casa, su madre nos detiene: -¿No os vais a ir sin sacar una foto?- dice sacando la cámara del bolsillo Iria y yo posamos para la foto, la madre de Iria presiona el botón: -¡Que guapa esta mi hija! -Bueno madre, nos tenemos que ir- le dice Iria con unas ganas tremendas de marchar -Espera, quiero una foto contigo Me da la cámara y se coloca frente a su hija, le da un fuerte achuchón y la besa en la mejilla: -¡Mama que haces! -Alex saca la foto- me ordena Saco la foto, Iria se separa y su madre toda contenta coge la cámara y se despide de nosotros. Los dos subimos en la limusina: -Tu madre es…- le digo a Iria pero ella me corta la palabra -Una aburrida, lo sé Llegamos a la fiesta. Los dos bajamos, Iria se encuentra con Natalia: -Cariño voy a buscar a Víctor, queda con Natalia un momento ¿vale? -No tardes- nos besamos Doy la vuelta entera a la fiesta, no lo encuentro. Sigo caminando y lo veo en una esquina: -¿Vamos a fumarle uno?- le digo -Pensaba que no me lo ibas a pedir Salimos al jardín, nos ponemos detrás de un árbol y fumamos un porro. Al terminarlo, nos fumamos otro. En ese momento aparece Natalia. Víctor y yo ya estamos bajo los efectos del porro. -¿Qué hacéis aquí? Iria te está buscando- me dice -¿Iria? ¿Quién es Iria?- empiezo a reírme -¿Estas colocado? -Yo no estoy colocado- vuelvo a reírme -Es una pena… como Iria te vea así... -Peor sería que me viera de otra forma -¿De qué forma?- me pregunta -Así Me acerco a ella, la agarro por la espalda y empezamos a besarnos. Víctor no puede creer lo que estaba viendo, el pobre lleva bastante tiempo a mensajes con ella, está enamorado. Víctor tira el porro y se aleja. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ -¿Dónde se habrán metido? No encuentro ni a Natalia ni a Alex. Vuelvo a la barra, pido mi tercer cubata. Empiezo a notar los efectos del alcohol. Aparece Víctor detrás de mí: -¡Por fin aparece alguien! ¿Sabes dónde está Alex? El joven no contesta, me agarra e intenta besarme. Yo me separo y le abofeteo en la cara: -¿Qué haces? Eres el mejor amigo de mi novio ¡Tenia que caerte la cara de vergüenza! -Eso se lo tendrías que decir a Natalia… Sus palabras me dejan a cuadros… ¿Por qué dirá eso? Víctor sale de la fiesta, yo lo sigo hasta el jardín. Allí empiezo a ver la silueta de dos personas liándose detrás de un árbol. A medida que me acerco el corazón empieza a acelerar, me falta aire. Las siluetas ya van cogiendo forma… una forma que jamás


desearía ver: Mi novio y mi mejor amiga liándose. -¡Que está pasando!- les grito a los dos Los dos se separan, Alex no es capaz de pronunciar una palabra, cae al suelo mientras Natalia intenta solucionar la situación: -No es lo que parece -¿No es lo que parece? Me abalanzo sobre ella, pero esta vez no son juegos de niñas. Está vez es una pelea. Le agarro por los pelos y la arrastro, ella me coge y me tira al suelo. Empezamos a dar vueltas por el jardín, los aspersores se activan y nos mojamos. Me rompe un trozo de tira del vestido, yo le rompo un trozo del escote dejándole a la vista uno de sus senos. La gente de la fiesta sale al jardín a mirar el espectáculo, nadie nos intenta separar, la gente nos anima a que sigamos peleando. Natalia corre hacía dentro de la casa en donde se organiza la fiesta. Yo voy detrás de ella, siento mucha rabia interior, el alcohol está haciendo efecto en mí de una forma que jamás pensaría. La encuentro escondida en una esquina, la agarro por los pelos y volvemos a pelear. Dos chicos intentan separarnos pero no son capaces, mi último puñetazo hace que Natalia caiga encima de una mesa. Un fuerte ruido inunda la sala. Su cara empieza a sangrar, se le ha clavado un trozo de madera en el ojo. Me detengo, he llegado demasiados lejos. Un chico llama a la ambulancia, Natalia empieza a insultarme. ¿Qué he hecho? Me separo, vuelvo al jardín, allí está Alex que me intenta agarrar. Le pego una bofetada. Encuentro a Víctor, me acerco a él y lo beso. Al vernos, Alex se acerca y nos separa. Empiezan a pelear. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ En la cárcel: En la habitación estamos: Iria, Víctor y yo. Natalia fue ingresada en un hospital. -Eres una… ¡cómo te atreves a liarte con mi amigo! -¿Tu me estás diciendo eso? Si fuiste el primero en liarte con mi amiga Víctor se mete en la conversación: -No tienes perdón Alex, me has fallado, sabías que Natalia me gustaba -Cállate muerto de hambre- le digo -Iria quiero que sepas que Alex te ha engañado, jamás dejó los porros Los ojos de Iria empiezan a llorar -Cállate- le grita Alex a Víctor -No me voy a callar, eres un niño malcriado, que solo tiene amigos gracias al dinero. Lo tienes todo y no tienes nada, tu vida es tan penosa te sumerges en el mundo de las drogas para llamar la atención porque tu padre prefiere a tu hermana. No te mereces a una chica como ella- señala a Iria Me acerco a Víctor y le pego otro puñetazo: -Pégame, si así estas mejor- dice -Alex, ¡detente! ¡Estoy harta!- grita Iria entre lloros -Cariño- me acerco a ella e intento abrazarla -No quiero que me toques, no quiero saber nada más de ti, me das asco, aquí acaba nuestra relación… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄ Unos días después: -Hermano, menuda has montado…- me dice Abi -Lo sé, no quiero recordarlo -Papá te ha castigo bastante días… -¿Qué parte de no quiero recordarlo no has entendido? -Yo solo quiero animarte Hace unos días mi padre me saco de aquella prisión. Me grito como nunca lo había hecho antes, me dijo de todo… pero lo que más me dolió es que dijera que no merecía ser un Salvatierra. Mi madre fue la única que me ayudó. Desde entonces no volví a fumar porros, no los necesito. Mi vida ya es bastante mierda. -¿Cómo llevas lo de Iria?- me vuelve a preguntar Abi -Mal, no quiere saber nada de mí


-Normal… le mentiste y te liaste con otra… -Soy un hijo de puta- empiezo a llorar, mi hermana me abraza -Tienes que buscarla- me dice -¿Qué dices? -Vete a su casa con unos mariachis, dile que la quieres, que has sido un tonto… y que vas a cambiar -¿Crees que funcionará? -Lo creo Las palabras de mi hermana me llenan de fuerza. Llamo a unos mariachis, los llevo conmigo. Llego a la casa de Iria. Los mariachis empiezan a cantar. Llamo a la puerta, los padres de Iria me abren y contemplan la escena: Yo de rodillas con un ramo de flores y detrás de mí unos mariachis tocando. -¿Está Iria?- le pregunto Antes de que ellos contesten, la ventana del piso de arriba se abre, Iria se asoma: -¿Qué es esto? -Iria, quiero que me des otra oportunidad -Lárgate, no quiero saber nada mas de ti, ya te di una oportunidad y mira como he terminado, dejando ciega de un ojo a mi amiga, no quiero volver a saber nada mas de ti. Tú sacas lo peor de mí Sus palabras me hieren, los mariachis siguen cantando. -Fui un idiota, soy un niño rico que lo tiene todo. Mis padres jamás se molestaron en cuidarme, fui criado por los sirvientes, para que no llorase todos me daban regalos. Jamás supe valorar una cosa -¿Y ahora que no me tienes sabes lo que has perdido?- me dice -Ahora que no te tengo soy el chico más tonto del mundo, no te he sabido valorar por eso te pido que vuelvas conmigo Detrás de la cortina aparece un chico que abraza a Iria y la besa en la boca; -Ya es demasiado tarde- Iria cierra la cortina Al cerrarla todo se me viene abajo… he perdido las ganas de vivir… -Juro que no volverá a haber otra chica en mi corazón

“Hay errores que definitivamente nos marcan la vida, que son difíciles de olvidar… Para qué repetir los errores antiguos, habiendo tantos errores nuevos que cometer”


Treinta y siete: -Mamá no te vayas- exclama el pequeño entre lágrimas -Lo siento, yo no quiero irme pero tengo que trabajar -¿Cuándo volverás? -Dentro de un mes…- le digo con tristeza -Pero estoy enfermo… ¡quiero que me cuides! -No puedo, tengo que trabajar para darte de comer -Y ¿Por qué no me llevas contigo? -Ya te lo dije, tú tienes que estar con Tamara, ella te está cuidando muy bien ¿o no? El pequeño continua llorando, empieza a toser: -Venga, dile adiós a mamá, ya verás cómo un mes pasa rápido- interviene Tamara en la conversación -Adiós mamá, ven pronto- me da un beso en la mejilla Le toco la cara, la tiene ardiendo: -Intentaré venir mañana, te traeré un regalito ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Hermana despierta -¿Qué hora es?- exclamo con fastidio -Son las diez de la mañana -¿Por qué me despiertas tan pronto? ¡Déjame dormir! -Quiero hablar contigo, venga despierta Al ver que Alex no se daba por vencido, decido hacerle un poco de caso. -¿Qué quieres? -Ayer estuve en la cárcel -¿En la cárcel?- exclamo alucinada -Sí, en la misma de la ultima vez -¿Y lo dices todo alegre? ¿Qué ha pasado? -Fui a buscar a Iria, me enteré de que su novio le había robado todo y le iban a embargar el piso. Me ofrecí a llevarla a un hotel y nos encontramos con su novio agarrado a una chica, salí del coche para propinarle una paliza. Iria también bajó para pegarle a la chica. La policía llegó y terminamos todos en la cárcel, mamá nos sacó y ahora… ¿adivina quien está viviendo en la casa? -¿El novio de Iria? -No- me lanza una mirada de asesino -¿Iria? -Sí, mamá la ha invitado, incluso se fueron de compras -¿De compras? Nosotras nunca fuimos de compras…- un extraño sentimiento de tristeza me inunda, ¿Por qué estoy triste? Si ya sé que mi madre nunca me ha querido como una hija. Alex se ha quedado mudo, cree que ha metido la pata. -Tranquilo ya lo tengo asimilado- le digo- ¿Dónde está durmiendo? -En la última habitación de esta planta -Le tendré que dar la bienvenida… ¡después de que haya dormido! -Te dejo dormir tranquila, ¡dormilona!


Alex sale de habitación. Yo me vuelvo a acomodar en la cámara para dormir un poco más. Cuando estoy casi quedando dormida alguien llama nuevamente a la puerta. -¡Quiero dormir!- le grito Tomas abre la puerta: -Perdona… si quieres me voy -Ahora que ya me has despertado, puedes entrar Tomas cierra la puerta y se acerca a mí: -¿Qué tal ha dormido la chica más guapa del mundo? -Ella no sé pero yo bien -Era por ti- me dice sacando la lengua -Lo suponía… ¿Quién iba a ser si no? -¡Cuánto te haces de rogar! Se acerca a mí y me besa en los labios: -Sabes que como te pille mi madre aquí… ¿te mata?- le digo -Pero ahora soy tu novio -Pero eso no impide que te quiera matar, además ella no lo sabe -Aún- me dice -¿Cómo que aún? ¡Ella no se puede enterar! -¿Por qué no puedo decírselo? -Porque no, se negará, te echará de la mansión… ¡además no quiero que lo sepa nadie!- le digo nerviosa -Abi… ¿tú me quieres? -Claro que sí, pero compréndeme, es mi primera relación desde hace años -Cuando estés preparada lo haremos publico- me abraza Le dejo sentarse en una esquina de mi cama, su dulce boca se acerca nuevamente a la mía. Le acaricio la cara. En ese momento nosotros no somos conscientes de que alguien está abriendo la puerta, ese alguien hace que nuestro secreto no sea tan secreto. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Llamo a la puerta. Iria no contesta, vuelvo a llamar a la puerta y es entonces cuando ella la abre. -¿Por qué no entras? -No me dijiste que pasase- le digo -No estoy acostumbrada a estos modales, en mi casa se abrían las puertas y listo -Aquí siempre llamamos a la puerta, y hasta que no nos contesten no entramos -Tomaré nota -Si no lo haces, Thayssa no podrá traerte el almuerzo -¿Me lo traen a la cama? -¡Por supuesto! -¡Esto es mejor que un hotel!- exclama Iria de alegría Entro en la habitación y cierro la puerta. Veo que Iria está organizando su armario. Está colocando toda la ropa nueva. -Ya veo que te estás acomodando- le digo -Sí, estoy intentando integrarme Me siento encima de la cama, Iria se pone a colocar algunas prendas que tiene en bolsas. -¿Puedo hacerte una pregunta?- le digo -Claro -Cuando me dijiste que no tenias donde vivir, ¿Por qué no fuiste a casa de tus padres? Iria no responde, sigue sacando la ropa de las bolsas. Yo no le digo nada para no molestar, pero ella me responde: -La relación con mis padres ha empeorado desde que yo deje ciega a… - se queda callada, unas lagrimas están saliendo de sus ojos Me acerco a ella para abrazarla: -No llores- le digo, me siento culpable -No tengo a nadie -Me tienes a mí


-¿Por cuánto tiempo?- me pregunta -He cambiado, ya no soy como antes, te lo puedo demostrar -No quiero que me lo demuestres, ya es demasiado tarde- se separa de mí -No tiene porque ser demasiado tarde Iria empieza a sacar la ropa del armario: -¿Qué haces?- le pregunto al no entender lo que está haciendo -Yo he venido aquí como una amiga, si no eres capaz de entenderlo me tendré que ir -No- le agarro la mano- lo entiendo, pero al tenerte tan cerca… los sentimientos me inundan -Solo somos amigos- sus duras y frías palabras se clavan en mi corazón -Lo entiendo, pero por favor quédate -Me quedo pero tienes que aceptar que solo somos amigos ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Abro la puerta: -Mierda, yo no quería- intento disculparme y vuelvo a cerrarla. Continuo recto por el pasillo. Lo que acabo de ver me ha dejado sin palabras… ¿Abi y Tomas? Yo ya sabía que Tomas estaba por ella, pero jamás imaginaría que se besasen. -Ian ¿A dónde vas?- me dice la voz de Alex -Hola Alex, voy a mi habitación -¿No tendrías que estar con mi hermana?- me pregunta -Estaba cansada… volveré más tarde- le digo -Entonces no voy a molestarla, ¿te apetece ir tomar unas copas?- me pregunta -Claro, ahora mismo si quieres -Bien, bajemos Llegamos junto al chofer, Alex le pide que nos lleve a un bar llamado “Molinas”. Noto como los ojos del joven están llorosos. -He escuchado que hay una nueva inquilina en la casa- le digo -Si, se llama Iria -¿Qué es una prima? -No, es mi ex novia Decido callar, no quiero meter la pata. El chofer aparca delante del bar. Nosotros dos bajamos, Alex le dice al chofer que vuelva dentro de dos horas. Nosotros entramos dentro del bar, es un sitio elegante, muy bien decorado y tiene bastante clientela. -Buenos días Alex, ¡buenos ojos te vean!- le dice un hombre que parece ser el dueño del bar -Buenos días Ramón, ¿hay alguien en la sala vip? -No, hace poco que hemos abierto, aún son las once de la mañana -Yo y mi amigo vamos a la sala vip -Toda tuya- le dice Ramón Alex me lleva por unas escaleras y entramos en una habitación mas grande, con dos barras al fondo. Lo que más me llama la atención es que hay muchas puertas: -¿Por qué hay tantas puertas?- le pregunto -Por que son habitaciones de juego, en cada puerta se juega a algo: al bingo, al billar, a los dardos… -¿Una partida al billar?- le digo -Antes voy a pedir dos birras, ¿te apetece? -¿Tan pronto?- le digo -Venga anímate, un día es un día -¡Que sean dos para cada uno!- le digo ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -¡Nos ha visto!- estoy nerviosa -Tranquila Abi, no dirá nada -¿Y si se lo dice a alguien? -Que no dirá nada, Ian es un buen hombre -No estoy segura- le digo -Mira, voy a buscarlo para hablar con él y decirle que no diga nada -Por favor apura, antes de que se le escape algo


Tomas sale de la habitación. ¿Qué habrá pensado Ian? ¿Nos habrá visto besarnos? ¡Claro que nos ha visto! Ian es un buen hombre, simpático… no creo que le diga a nadie lo que ha visto, pero aún así la duda es la duda. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -¡Cuantas cosas me quedan por hacer!- exclamo Sigo con la limpieza, necesito dejar todo listo para escaparme mañana unas horas a visitar a mi hijo. -Thayssa, desde que has llegado de hacer la compra no has parado de trabajar- me dice una compañera -Necesito adelantar algo del trabajo -¿Vas a ir a algún sitio?- me pregunta -Sí, mañana por la mañana volveré a la compra -Ah, pero eso no es tan importante, si no quieres voy yo -¡No!- le digo en un tono malhumorado Sigo limpiando, me doy de cuenta de que el tono no fue el adecuado y le pido disculpas. -Cuando vas a la compra… ¿vas a algún otro lugar más?- me pregunta -No, solo voy a la compra ¿Por qué lo dices? -No sé, me das que sospechar -Sigue con tu trabajo, no nos pagan por hablar- le digo Continuamos con nuestros trabajos. Mi hijo está enfermo, necesito estar cerca de él, ya que no puedo criarlo por lo menos estar con él en estos duros momentos.


Treinta y ocho: -No sé cómo pude dejarme convencer por ti -Porque soy irresistiblemente pesado Ian y yo nos encontramos en el parque. El está empujando mi silla, es la primera vez que salgo de mi casa desde hace años. El día es perfecto, no hay ningún rastro de nubes. La gente pasea por el parque con sus perros, otras personas están sentadas en los bancos leyendo el periódico. -¿A que hace un buen día? -Sí, hace tiempo que no veo un día tan bueno -¡Y tú querías pasártelo en tu habitación! -Quería, pero ya veo que tu presencia en la casa está cambiando bastantes cosas- sonrío -¡Y más que van a cambiar! Continuamos paseando por el parque. Ian me acerca a una fuente y se sienta en un banco, parece cansado. -¿De resaca?- le pregunto -No, yo no tengo de eso -Pues ayer… ¡menuda habéis montado tu y mi hermano! -Bueno… ¡no exageres! -¿Qué no exagere? ¿Tú no te acuerdas de nada verdad? -De algo sí que me acuerdo… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Mira, mira, las bolas se están moviendo!- exclama Alex entre risas -¡Quieren escapar!- le digo -¡Pues no lo conseguirán! Alex se sube encima del billar, intenta coger las bolas pero no es capaz, todo le da vueltas. -¿Te ayudo?- le pregunto -Sí, no soy capaz de cogerlas, son muy rápidas Me subo encima del billar, le pego una pata a una bola. -¡Para que aprendas!- le digo Ramón, el dueño del local, abre la puerta. Ve un montón de latas de cerveza tiradas en el suelo, pero lo que más le impacta es verme a mí y a Alex bailar encima del billar: -¿Qué está pasando?- grita horrorizado -Ramón cierra la puerta, las bolas quieren huir -¿Qué bolas? ¡Bajad del billar! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Que par de borrachos!- le digo a Ian -Por favor, no grites -¿Te duele la cabeza? -Mucho -¿Entonces porque me traes al parque? -Po que necesitaba respirar aire fresco, me encuentro muy mareado -Normal… ¿Cuántas cervezas habéis bebido? -Perdí la cuenta después de doce -¿Más de doce? -¿Tu nunca te has emborrachado?- me pregunta -Pero no estamos hablando de mi- le enseño una sonrisa falsa


-¿Dónde está tu hermano? -Mi madre lo llevó a la cama, últimamente no hace más que recibir disgustos por parte de él -¿Disgustos? -Sí, primero la cárcel y ahora la borrachera ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Ramón nos empuja fuera del local: -Lo siento Alex, no puedo permitir un escándalo en mi bar -¿Lo sientes?- intenta pronunciar, pero no es capaz El chofer llega en ese momento. Aparca delante de nosotros y Ramón se dirige a hablar con él. -¿Cómo que borrachos?- es lo único que escuché por parte del chofer Los dos se acercan a nosotros y nos ayudan a subir en la limusina. Cierran las puertas. -Alex… ¡nos están secuestrando! -¿Quién? -¿Quién qué? Callamos y empezamos a reírnos como locos. -¿Sabes que tengo una botella de champan escondida? -¿Dónde? Alex se levanta y se acerca a una mini puerta, la abre y saca una botella de champán -¡Magia!- exclamo -Sí-agita la botella y la abre, el corcho del champan cae al suelo. Los dos empezamos a beberla, Alex abre la ventana del techo de la limusina y saca la cabeza. Yo hago lo mismo. Hace un poco de frío. Vuelvo al asiento, el estomago me está doliendo, pongo las manos en la boca para evitar vomitar, pero de nada me sirve. Empiezo a vomitar por toda la limusina. Alex baja y resbala con el vomito cayendo al suelo. El chofer aparca. Abre la puerta y ve la escena: Alex y yo rodeador de vomito. -Lo que me va a costar limpiar esto- dice el chofer ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Ian se levanta y vuelve a empujar la silla: -¿Ya estas mejor?- le pregunto -Un poco, ¿vamos a tomar un agua fría? -¿No te apetece mejor una birra? -No me hables de birras… Llegamos a un bar, nos acomodamos en la terraza. El camarero nos atiende, Ian pide un agua fría y yo un refresco. Al rato nos lo sirve. -¡Que ojeras tienes!- le digo -Deja de repetir que estoy de resaca, hablemos de porque has aceptado venir conmigo al parque -Porque me apetecía… -Abi… ¡que ya nos vamos conociendo! -Vale, quería hablar contigo de lo que viste ayer… -¿El beso? -Sí… sobre eso -Tranquila no se lo he dicho a nadie ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ El chofer vuelve a conducir. Me levanto y me alejo del vomito, Alex está quedando dormido. -Despierta- le digo -Iria… -No soy Iria, ¡que borracho estás! -No estoy borracho -¿Si te digo una cosa te levantas? -¿Que cosa?


-Tu hermana esta liada con el jardinero Alex se echa a reír. -¿A que es gracioso?- le digo -Pero si es un viejo, tiene 40 años- sigue riéndose -No, Claudio no, el otro -¿Tomas? -Sí, ese -Yo ya intuía algo… el pobre lleva colado por ella desde hace años Alex intenta levantarse, coge la botella y se acerca a mí. ¿Quieres un trago? La botella está llena de vomito, se la quito de la mano y le digo que ya no podemos beber mas. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Ya sé que no se lo has dicho a nadie, confío en ti Ambos pegamos un trago a la bebida y continuamos hablando: -¿Estáis saliendo?- me pregunta -Sí, hace dos días le pedí salir -Me alegro por vosotros -¿Tu tienes novia?- le pregunto -Sí, desde hace cinco años -¿Cinco años?- le pregunto incrédula -Ya sé que es mucho… ¡pero la quiero! -Tengo ganas de conocerla, seguro que es simpática -Un día la traeré de visita y te la presentaré, seguro que os hacéis buenas amigas. Una madre con su hijo se sienta enfrente de nosotros. El niño no hace más que mirar para mí, me siento incomoda. -¿Qué te pasa?- me pregunta Ian -Nada, que aún no estoy acostumbrada a las miradas ajenas -¿Por qué dices eso? -Aquel niño, seguro que se está preguntando por mí silla -No creo En ese momento el niño le pregunta a su madre: -¿Por qué esa chica tiene una silla con ruedas? ¡Yo también quiero una! -Cariño, esa chica está enferma- le responde la madre Ian y yo escuchamos la conversación, estoy un poco triste: -¿Quieres que vayamos a otra parte? -No, tengo que acostumbrarme a esto ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ El coche se detiene, las puertas se abren: -¡Qué horror!- exclama Gloria -Se lo dije señora, los dos están borrachos- le dice el chofer -Dile a Claudio y a Tomas que vengan a ayudarme El chofer se aleja. Gloria entra en la limusina y se acerca a su hijo: -¿Cariño que te pasa? ¿Por qué te estás comportando de esta manera? Alex no le responde, se está quedando dormido. A continuación se acerca a mí. -Ian, no me esperaba esto de ti, pero bueno, sé que sois jóvenes, no te lo tendré en cuenta Claudio y Tomas llegan. Los dos nos ayudan a bajar de la limusina, a penas pueden con nosotros. -¿A dónde los llevamos?- le pregunta Claudio -A sus habitaciones- le dice Gloria


Entramos en la casa, Alex y Claudio caen al suelo. Tomas me deja sentado en las escaleras y los ayuda a levantarse. Thayssa y Abi hacen su aparición alarmadas por el ruido: -¿Qué está pasando?- pregunta Abi -Nada, vuelve a tu habitación- le dice Gloria gritando Tomas se acerca a mí, me levanta y le digo al oído: -¡Mira tu novia! Tomas se pone nervioso, tiene miedo que me escuchasen. Pero nadie lo hizo. Me lleva hasta mi habitación y me tira en la cama. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¿Te gusta el parque?- le pregunto a Ian -Sí, es el lugar más relajante del mundo El paseo continua, delante nuestra aparece un gato. Un pequeño gato de color blanco con negro y con unos preciosos ojos marrones, esos ojos marrones no son muy normales, tienen puntos negros pequeños alrededor de la cornea que me recuerda a alguien. -¡No puede ser!- exclamo en alto -¿Qué pasa Abi? -Ese gato… tiene los mismos ojos que Elías -¿Elías, quien es Elías? -Mi novio… el que se murió Ian se queda callado, intenta acercarse al gato para cogerlo pero este escapa. -Déjalo, seguro que son imaginaciones mías- le digo a Ian que estaba intentando darle caza al gato -No eres capaz de olvidarte de él…- me dice -Jamás me olvidaré de el Ian vuelve a empujar la silla, en unos árboles veo al gato subido. El gato me está mirando… le hago un gesto con la cabeza para decirle adiós y el animal levanta una patita… ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Que dolor de cabeza! Me levanto de la cama, me pego una ducha fría y miro el reloj… ¡no puede ser! E pasado todo el día de ayer durmiendo… ¡Que borrachera cogí! Me visto rápido y salgo en busca de Gloria para disculparme. La encuentro: -Señora…- le digo -Ian, ¿Qué tal estas?- me pregunta -Bien, quería disculparme por mi comportamiento de ayer -Tranquilo, sé que no va a volver pasar. Ve a junto mi hija, tienes que empezar los ejercicios -Ahora mismo señora -Por cierto, toma- me da los infórmenes médicos -¿Ya los tienes? -Sí, son todos tuyos Llevo los informenes a mi habitación. Los guardo en la mesita de noche y voy junto a Abi. -¿Preparada?- le pregunto -¿Para qué?- me dice -Hoy vamos a dar un paseo por el parque -¿Hoy? -Sí, ¿te apetece? -No mucho… -¡Con el maravilloso día que hace hoy! Abi queda pensativa un momento y dice: -Bueno vale, tengo ganas de salir de mi habitación


▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ Llegamos a casa, el paseo ha terminado. -¿Dónde te dejo?- me pregunta Ian -Déjame en el jardín, quiero darle una visita a Tomas -El amor…- exclama con un leve suspiro -¡Tonto! Me deja en el jardín y el entra en la casa ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -¡Que dolor!- me levanto de la cama Me miro al espejo, tengo una cara de resaca… Voy al baño y me ducho rápidamente. Al terminar salgo al pasillo y voy a la habitación de Iria. Llamo a la puerta -Adelante- dice ella Abro y entro: -¿Lo he hecho bien?- pregunta con un rostro de felicidad -Lo has hecho muy bien -Estuve todo el día buscando la palabra adecuada- empieza a reírse La habitación la tiene muy bien ordenada: -¿Qué tal la resaca? -La llevo mal, con un fuerte dolor de cabeza… -¡Solo a ti se te ocurre beber por la mañana! -Me he pasado casi un día entero durmiendo… y lo peor es que no me acuerdo de nada Alguien llama la puerta. Miro a Iria, que se le ha vuelvo a olvidar que tiene que decirle que entre. -¡Se me olvidaba! Adelante- dice finalmente Gloria entra en la habitación: -Hijo, ¿Cómo estás?- dice al verme -Bien, siento la borrachera de ayer -Tranquilo, espero que no vuelva a ocurrir, últimamente estas muy raro Me quedo callado, no quiero que Iria descubra que todo lo que hice es por ella. -¿A qué has venido madre?- le pregunto -A preguntarle a Iria si quiere venir conmigo de compras -¿Otra vez?- le pregunto -Sí, me lo pasé muy bien con ella el otro día ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ -Iria ¿te apetece venir?- le digo -Claro, ahora mismo me preparo -No tardes Salgo de la habitación. ¡Lo que tengo que hacer por mi hijo! ¿Quién me iba a decir que aceptaría que una pobretona viviese en esta mansión? Pero mejor así, de esta manera la tengo controlada, necesito que piense que soy su amiga, me será muy útil su ayuda. Alex está muy enamorada de esa joven, por su culpa fue a la cárcel y cogió esa borrachera… pero bueno, ahora no se lo tendré en cuenta… ya me las pagará todas juntas…


Treinta y nueve: El ruido de las sirenas de los coches de policía rompe el silencio de la noche. -Cariño, despierta- le digo a Felipe -¿Qué sucede?- dice con voz soñolienta -¿No escuchas todo ese ruido? -¿Qué ruido? -Nada, vuelve a dormir-le dejo que siga durmiendo Me levanto, cojo las zapatillas y me acerco a la ventana. Dos coches de policía aparcan delante de la casa del doctor Gregorio. ¿Qué habrá pasado? -Felipe, los policías están entrando en la casa de Gregorio -¿Cómo?- mi marido se levanta de un salto y se acerca a la ventana Los dos miramos fijamente la escena, algunos vecinos han salido a la calle para mirar lo que está sucediendo. Alguien abre la puerta de mi habitación: -Mamá, el ruido no me deja dormir- dice la pequeña agarrando su osito de peluche -¿Quieres que te cuente un cuento?- le dice mi marido -No, tú no. Quiero que me lo cuente mamá- se acerca corriendo a mí y me abraza Felipe la mira con un rostro de despecho, se vuelve a la cama. Mientras, yo llevo a mi hija a su habitación, ella se tira en la cama. La tapo con una manta y le empiezo a contar un cuento. -Mamá, ¿los príncipes existen? -Claro, ¿Por qué no van a existir? -¿Y cuando sea grande un príncipe azul vendrá a buscarme en un caballo? -Sí, y te llevara a un hermoso castillo -Pues… ¡yo no quiero que me venga a buscar un príncipe azul!- dice la niña con un rostro de enfado -¿Por qué?- le pregunto -Yo quiero que sea un príncipe verde, el azul está muy visto Empiezo a reírme por las ocurrencias de la pequeña. Le termino de contar el cuento. Le doy un beso en la frente y cierro lentamente la puerta para no despertarla. Regreso a mí habitación y vuelvo a mirar por la ventana, esta vez veo como la policía se lleva un cadáver cubierto por una manta. A la mañana siguiente, despierto a mí marido para que se prepare para ir a trabajar. Bajamos a la cocina y le hago el almuerzo. -Gregorio ha muerto- le digo mientras él se lleva a la boca un sorbo del café que termina escupiéndolo -¿Cómo que ha muerto?- me dice -Ayer vi como se llevaban un cadáver de su casa Felipe se levanta y enciende la televisión, justo en el momento que aparecen las noticias locales: “A la madrugada del día de hoy, se halló muerto en su casa el cadáver del doctor Gregorio. Se cree que alguien lo asesinó porque el cadáver presentaba símbolos de lucha…”


-Alguien lo mató, ¿y si el asesino es del barrio? ¿Y si los siguientes somos nosotros?- le digo asustada a mi marido -Antía, relájate. Bien se sabe que Gregorio andaba en asuntos turbios y que tenía problemas de dinero, seguro que lo mataron por deudas… -¿Tú crees? -Lo creo, además yo estoy aquí para defender a mí familia- me abraza dejándome un poco más tranquila. Felipe se despide de mí y se va al trabajo. Al salir, cierro la puerta y todas las ventanas, no quiero que ningún asesino aparezca en su ausencia. ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ -Despierta- escucho la voz de mi madre -Déjame cinco minutos más -¡Vas a llegar tarde y las monjas te van a castigar! -Pero… me duele la barriga -Eso no es escusa, el dolor ya te ha pasado. Venga vístete rápido Cojo el uniforme para vestirme y veo como mi madre pone algo en mi ropa interior -¿Para qué es eso?- le pregunto -Por si sangras pequeña- me dice dándome un beso en la frente Al terminar de almorzar, las dos salimos a la calle para ir a la escuela. -Mamá ¿Qué hace la policía en la casa de mi médico? -No sé cariño, venga corramos un poco más que vamos a llegar tarde- me aprieta fuertemente la mano y aceleramos el paso Llegamos al colegio. Las monjas hacen sus respectivas filas y subimos al aula, me despido de mi madre con un beso en la mejilla. Unas horas después llega el recreo. Salimos todas las niñas a divertirnos, yo estoy con mis dos amigas de siempre. Cada una lleva una muñeca distinta y nos intercambiamos la ropa. -Yo quiero el gorro verde- le digo a una de mis amigas -No, el verde es para mí- me contesta la otra -¡Me lo pedí yo primero!- le digo Terminamos enfadadas, le tiro el gorro verde a la cara y me voy a jugar sola a otra parte. Me acerco a la puerta de salida y veo a un niño llorando: -Hola- le digo El niño parece que no me escucha: -¿Por qué lloras?- le pregunto -Me he perdido- dice -¿No tenías que estar en el colegio?- le pregunto -No voy a la escuela, mis padres no tienen suficiente dinero -¡Que suerte! ¡Yo tengo que ir a la escuela! -Pero yo tengo que trabajar -¿Trabajas?- le pregunto incrédula -Sí -Espera que me acerco a ti Miro que las monjas no estén mirando y abro la puerta. Salgo y la vuelvo a cerrar, me acerco al chico, le limpio las lágrimas con mi pañuelo de seda. -¿Quieres ser mi amiga?- me pregunta -Claro, yo no tengo amigos hombres -Yo no tengo amigos…


-¿No tienes amigos? ¡Mejor! Así no peleas con ellos por un gorro verde… El joven empieza a reírse: -¿Cuántos años tienes?- le pregunto -Tengo nueve años, ¿y tú? -Yo también- le sonrío -¿Vamos a dar una vuelta? -¡Vamos!- le digo alegre ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄ Llego al colegio, es hora de recoger a mi hija. Al llegar allí veo la fila de su clase pero ella no está. Me acerco a una de las monjas y le pregunto por mi hija. La monja me responde que está castigada en la sala de la madre superiora. Entro en el colegio y me llevan hasta la madre superiora. Allí veo a mi pequeña con tres libros en cada mano. -Buenos días- me dice la madre superiora -Buenos días madre- le contesto -Su hija está castigada, ha incumplido las normas del colegio -¿Qué ha hecho?- le pregunto -Ha escapado del recinto escolar y la hemos encontrado dando vueltas con un niño vagabundo -¿Cómo?- le digo horrorizada -Estará castigada todos los recreos -La culpa no la tiene ella sola, si vosotras la vigilarais nada de esto hubiera pasado Cojo a la pequeña, le quito los libros: -Tendréis noticias mías, este error lo pagareis muy caro- le digo a la monja Salgo del colegio y regreso a la casa. Allí nos sentamos en el sofá y hablo con mi pequeña: -¿Qué has hecho?- le pregunto -He encontrado a mi príncipe verde- me dice sonriendo -¿Tu príncipe verde? ¿Cómo te has escapado? ¡Cuéntamelo todo!- le ordeno -Yo estaba jugando, y Manuela no quería darme el gorro verde, entonces me cabreé y me fui a jugar sola cerca de la puerta. Allí un niño estaba llorando y fui a preguntarle por qué lloraba. Los dos nos hicimos amigos y fuimos a dar una vuelta por el pueblo hasta que la madre superiora nos encontró -¿Y quién es ese joven? -No lo sé, pero es muy bueno, es mi primer amigo hombre- vuelve a sonreírme La abrazo, estoy un poco nerviosa, me he pasado amenazando a la madre superiora… pero… ¿y si le hubiera pasado algo a mi hija? ¡Se supone que tienen que vigilar a las niñas! ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄▀▄ ▄▀▄▀▄

(Llega la noche, Antía se fue a la casa de una vecina a hablar sobre la muerte de Gregorio, mientras, Felipe está solo en casa con su hija) He terminado de cenar, ahora me apetece hablar con poco con mi hija. Recojo los platos y subo a la habitación de la pequeña, la encuentro en la cama jugando con sus muñecas. -No quiero jugar a tu juego- dice nada mas verme -Hoy no he venido a jugar a mí juego- le digo -¿No? ¿Quieres jugar a las muñecas? -Vale- cojo una muñeca y empiezo a jugar con ella -Hoy he conocido a un niño- me dice sonriente -¿Si? ¿Y os habéis hecho amigos? -Sí, fuimos a dar un paseo, hablamos de muchas cosas -¿De qué cosas?- alzo la voz


-Le conté los juegos que tenemos tu y yo -¿Qué dices?- alzo mas la voz- ¡Te dije que eso era secreto!- levanto la mano para azotarla- ¿Qué le has dicho exactamente? La pequeña tiene los ojos a punto de llorar: -Le he dicho que jugábamos en mi cama, que quitábamos la ropa… -No sigas- la mando callar- ¿Dónde puedo encontrar a ese niño? -No lo sé, es pobre, no tiene casa Salgo de la habitación, cada vez me veo más descubierto. No sé lo que hacer. Mi destino es la cárcel pero… tengo que impedirlo sea como sea.

“Si ya maté a un hombre ¿Por qué no matar a un niño?”


Cuarenta: “Señora Gloria Salvatierra, le informamos de que este año tiene que organizar la fiesta de disfraces navideños con el fin de recaudar dinero para el teatro de navidad. Tiene que organizarlo todo para el sábado. Un saludo. La junta de vecinos” Leo la carta una y otra vez, estoy indignada. Hace años que no voy a la fiesta de disfraces, ¿Por qué me tiene que tocar a mí organizarla este año? Tiro la carta a la basura, no tengo más remedio que preparar la fiesta. Miro el calendario, estamos a lunes, quedan cinco días para el sábado, tengo que empezar de inmediato con los preparativos. ♠♠♠ Estoy en mi habitación echando un vistazo a los informes médicos de Abi. Los miro detenidamente. El día del accidente la joven perdió la sensibilidad en las piernas debido a un golpe en la columna vertebral. El golpe no fue muy fuerte pero con el paso del tiempo debería de volver a recuperar la sensibilidad en las piernas. Según estos informes Abi tendría que estar caminando, seguro que su antiguo fisioterapeuta no le hizo los ejercicios necesarios para que recuperase la sensibilidad en las piernas. Alguien me llama al móvil, acepto la llamada: -Hola mi amor- le digo a Ana -Hola Ian, ¿Qué tal te va todo? -Bien, te echo de menos -Y yo… ¿no habrás ligado con ninguna? -E ligado con muchas… pero no se lo puedes decir a mi novia -Que tonto eres, ¿Cuándo vendrás por aquí? -Dentro de unas semanas, en navidades -¿Tengo que esperar tanto tiempo? Alguien llama a la puerta, Gloria entra en mi habitación, le hago un gesto con la mano indicándole que estoy a punto de terminar la llamada. -Cariño tengo que colgar- le digo a Ana -¿Tan pronto? ¡Si no llevamos ni tres minutos hablando! -Lo sé pero tengo que atender unos asuntos, venga un beso más tarde te llamo Cuelgo la llamada. Gloria está sentada en una silla; -A que debo su visita- le digo a Gloria -Quería saber si has leído los informes de mi hija -Si los he leído, y quiero que sepa que debería de denunciar al antiguo fisioterapeuta de Abi -¿Denunciarlo? ¿Por qué? -Porque no hizo bien su trabajo, según estos documentos su hija tendría que estar caminando en estos momentos -¿Estás seguro? -Segurísimo, Abi sufrió un pequeño golpe en su columna vertebral que con unos ejercicios ya estaría curada -Esto es indignante, ahora mismo voy a llamar a Germán (el antiguo fisioterapeuta) -Me gustaría hablar con él y dejarle algunas cosas claras


-No, ya hablo yo con el -Como usted quiera -Por cierto, ¿estabas hablando con tu novia? -Si, me preguntaba cuando la volvería a ver -¿La hechas mucho de menos? -Bastante -Pues quiero informarte de que este sábado voy a organizar una fiesta y me gustaría que invitases a tu novia -¿De verdad?- le digo con una sonrisa en la cara -De verdad, tengo muchas ganas de conocerla, además esta casa es muy grande y hay camas de sobra -Gracias, la voy a llamar para decirle que haga las maletas y que venga este fin de semana -¿El fin de semana? Dile que venga el miércoles -¿El miércoles? ¿Tan pronto? -Cuanto más pronto mejor, estoy segura de que lo va a pasar muy bien Gloria sale de la habitación. Cojo el móvil y marco el número de Ana. Tengo que darle la gran noticia, este miércoles por fin la volveré a ver. ♠♠♠ -Mierda, mierda… ¿Y ahora qué hago? Ya sabía yo que no debía de darle los informes médicos a Ian… Como descubra que soborné a Germán para que no le hiciera los ejercicios a Abi… ¿Pero cómo lo va a descubrir? Tengo que quitar esas ideas de la cabeza. Además, tengo entendido que Germán se fue a vivir muy lejos después del escándalo… ¡Jamás me descubrirán! ♠♠♠ Miro el jardín, cada vez tiene peor aspecto. Desde que estoy saliendo con Abi e abandonado mis obligaciones. ¡Tengo que concentrarme más en el trabajo! Cojo las tijeras y empiezo a podar un árbol, sin querer corto mal una rama. Hoy no es mi día. -Tomas, ¿te pasa algo?- dice uno de mis compañeros -No, ¿Por qué lo dices? -Hace días que te noto extraño, como ausente -Son imaginaciones tuyas- le digo Dejo las tijeras de podar en el suelo. Cuando esté más concentrado volveré al trabajo. ♠♠♠ -Ya pensaba que hoy no vendrías- le digo al verlo entrar en la habitación -Lo siento, hoy no te libras de mí- me responde Ian se sienta al lado de mi cama: -¿Sabes que en estos momentos tu tendrías que estar caminando? -No, no lo sabía- le digo irónicamente -Te lo digo enserio, estuve mirando tu informe médico. ¿Tu antiguo fisioterapeuta te hacía ejercicios en las piernas? -Si, me las movía un minuto y paraba -Lo suponía, ese hombre no sabe hacer su trabajo -Lo único que quería era meterme mano- le sonrío -Hoy mismo vamos a empezar con los ejercicios de rehabilitación, ya verás como dentro de poco ya estarás corriendo por el jardín -Yo no soy un perro para correr por el jardín… Empieza a reírse. Ian se levanta y se acerca a mi cama, me quita la sabana de encima y coge mi pierna. -Ahora me vas a decir si te duele Empieza a mover una de mis piernas, para delante y para atrás -No siento nada- le digo


-Tranquila es normal Sigue moviendo las piernas, las toca cuidadosamente. -¿Ahora sientes algo? -No- le respondo -Estoy viendo que esto va a costar más de lo que creía- dice En ese momento alguien llama a la puerta, le digo que pase. Es Tomas. El joven abre la puerta y queda mirando como Ian me está tocando las piernas. Su rostro se vuelve serio, parece que está celoso. -¡Hola! ¿No tendrías que estar trabajando?- le digo a Tomas -Si, pero no soy capaz de concentrarme- dice mientras se acerca a mí sin quitarle ojo a Ian -Hoy hemos empezado con los ejercicios- le digo -Me alegro- lo dice en un toco poco convincente Tomas se vuelve a acercar a la puerta sin decir nada. -¿Te vas?- le pregunto -Sí, tengo mucho trabajo que hacer- cierra la puerta con un portazo Ian deja de tocarme las piernas: -¿Crees que se habrá celado?- me pregunta -No creo, tendría que ser muy tonto para celarse por esto… ♠♠♠ -¿Por qué cojones tiene que tocar a mi novia? Bajo las escaleras lleno de rabia, con ganas de pegarle una paliza a Ian. ¡Me tiene harto! Desde que ha llegado a esta casa no ha parado de tirarle los tejos a mi novia, estoy seguro que me la quiere quitar… Salgo al jardín, le pego una patada a una maceta. ¡Maldito Ian! Vuelvo a pegarle otra patada a la pobre maceta que no tiene la culpa de nada. Es la única forma que tengo de expresar mi rabia. ♠♠♠ Miro el salón, está perfectamente limpio. Me ha costado lo suyo pero por fin terminé de limpiarlo todo. Recojo los utensilios de limpieza y vuelvo a la cocina. Allí Clara (la madre de Tomas) me dice que mi teléfono móvil no hizo más que sonar. Me acerco a mi chaqueta y cojo el móvil, más de diez llamadas perdidas de Tamara. ¿Le habrá pasado algo a mi hijo? Marco el número de Tamara. Espero a que me coja la llamada: -¿Ha pasado algo?- le pregunto mientras me alejo de la cocina para que nadie me escuche -Thayssa ha pasado algo terrible -No me asustes, ¿Qué le ha pasado a mi hijo? -Lo han ingresado en el hospital, está muy grave, tienes que venir lo más pronto posible Al escuchar esas palabras el mundo se me viene encima…


Cuarenta y uno: Martes Ya empecé los preparativos para la fiesta. Miro el salón, es bastante grande, aquí es donde se va a organizar el baile de disfraces. Camino hasta la habitación de Alex, abro la puerta: -Alex ¿estás ocupado? -No, ¿necesitas algo madre? -Este año tengo que organizar la fiesta de disfraces de navidad -¿Te ha tocado a ti organizarla este año? -Si, y los preparativos me tienen harta y necesito comprar el disfraz, pero no tengo tiempo. ¿Puedes ir a comprármelo tú? -Claro y de paso compro el mío -Estupendo- cierro la puerta Bajo las escaleras, llego a junto al chofer y le pido que me lleve a un sitio. Subimos a la limusina y tras unos minutos llegamos a una empresa de contratación de camareros. Bajo de la limusina y entro en la empresa. Allí hablo con un joven que me atiende amablemente: -Buenos días, bienvenida a Trovit Empresas, la mejor empresa de contratación temporal de camareros -Buenos días- le respondo amablemente- Desearía contratar a unos camareros porque voy a organizar una fiesta en mi casa -Muy bien, déjame coger una hoja para apuntar los datos. ¿Cuántos camareros necesitas? ¿Para qué día? -Necesitaré a diez o doce camareros para el sábado -Firma en esta hoja, me apunta la dirección y el sábado se los enviaremos Cojo la hoja y la firmo -¿Desearía ver a alguno de los camareros?- me pregunta -Si- le respondo Me hace entrar en una puerta y veo a cuatro chicos vestidos con un uniforme de camarero. El joven que me atendió me presenta a los cuatro chicos: Este es Maikel, señala a un moreno gordo. Este es Eduardo, señala a un moreno delgado. Este es Fran, señala a un rubio alto y finalmente este es Ángel, señala a un moreno musculoso. ♠♠♠ Su cuerpo se mueve lentamente entre las sabanas, sus manos acarician cada parte de mi cuerpo. Nos fundimos en un apasionado beso. -¿Te gustan mis besos?- me pregunta Jim -Me gusta todo de ti- le respondo Me levanto de la cama, cojo el bolso y me encierro en el baño. Allí quito del bolso un test de embarazo. -Ana, ¿Por qué tardas tanto?- me pregunta Jim -Ya estoy terminando- le digo


Espero unos segundos a mirar el resultado. El test empieza a coger color, un color que jamás desearía ver en ese momento… Mis ojos empiezan a soltar lagrimas, cojo el test y lo tiro por la ventana. Me lavo la cara y regreso a la cama. -¿Te hiciste la prueba?- me pregunta Jim -Si la hice -¿Cuál es el resultado? -Negativo, no estoy embarazada Jim hace un gesto de alivio, me abraza: -Menos mal, si estuvieras embarazada no sabría lo que hacer -Ni yo- nos abrazamos -Lo más seguro es que abortases -Ya he abortado una vez Jim separa sus brazos, me mira con una extraña cara: -¿Has abortado? -Sí, hace unos años me quedé embarazada de Hugo, el mejor amigo de Ian. Mi madre me pago el aborto -Tu novio las pasa canutas contigo…- empieza a reírse -No quiero hablar de ese tema Empiezo a vestirme. -No te enfades, ¿mañana nos vemos? -Sí- le miento, mañana a estas horas estaré lejos de aquí, cerca de Ian. Termino de vestirme y bajo a la calle. Me siento la mujer más tonta del mundo, no merezco tener a Ian a mi lado, cuando se entere de todo me va a odiar… pero lo peor es este nuevo embarazo… Acaricio mi barriga. -Lo tengo claro, tengo que hacer creer a Ian que él es el padre de mi hijo. ♠♠♠ -Iria, ¿quieres venir conmigo de compras? -¿De compras? ¡Pero si tú odias las compras! -Las odio… pero necesito comprar unos disfraces para la fiesta -¿Qué fiesta? -Este año mi madre va a organizar una fiesta de disfraces en la que nos tenemos que disfrazar de algo relacionado con la navidad -¡Que emoción! Ya tenía ganas de fiesta -Entonces… ¿me acompañas? -Por supuesto, yo también tengo que comprar algo para la fiesta Iria coge el bolso y salimos de su habitación: -¿Por qué no le decimos a tu hermana que nos acompañe? -Buena idea, vamos a preguntárselo Llegamos a la habitación de Abi. Entramos, ella está en la silla: -Hola hermana, ¿quieres venir con nosotros de compras? -¿Con vosotros? No gracias, no quiero molestaros -No nos molestes- le dice Iria -Pero no me hace falta comprar nada -¿Ya tienes el disfraz?- le pregunta Iria -¿Qué disfraz?- le contesta Abi -Mamá va a organizar este año la fiesta de disfraces y nos ha pedido que le compremos su disfraz y de paso compramos el nuestro -Entonces sí que voy Empujo la silla de Abi y salimos de su habitación.


Unas horas después los tres estamos en el centro comercial. Miramos varias tiendas pero no encontramos ninguna con disfraces que nos gusten. Seguimos mirando tiendas, Iria entra en una y se enamora de un traje de elfa. Se lo prueba y finalmente se lo compra. -Te queda muy bien- le dice Abi Entramos en otra tienda, allí compramos un disfraz de elfo para mí. Abi elije un disfraz sexi de mama Noel y compramos otro disfraz pero menos sexi de mama Noel para Gloria. ♠♠♠ Salgo al jardín para ver a Tomas, espero que no se haya celado. No quiero perderle como amigo. Camino por el jardín y lo encuentro regando las flores. -Hola- le digo -Hola- me responde en un tono serio -¿Estas enfadado?- le pregunto -No, ¿Por qué tendría que estar enfadado? -No tienes ningún motivo para estarlo, pero te noto bastante serio Tomas no responde, continua con su trabajo ignorando mis palabras -No me gusta Abi- le digo -Lo supongo, tienes novia -Entonces, ¿Por qué te comportas así? -No lo puedo evitar- me mira fijamente a los ojos -No quiero perder tu amistad por una tontería así, yo soy el fisioterapeuta de Abi, nada más -Eres un buen hombre, perdona por desconfiar de ti Tomas se levanta y me da la mano. -Mañana te presentaré a mi novia- le digo -¿Va a venir?- me pregunta -Sí, viene mañana y cuando llegue te la presentaré ♠♠♠ -Tamara- la llamo cuando la veo en el pasillo -Thayssa por fin has llegado- me responde -¿Dónde está mi hijo? -Se lo han llevado, llevo una hora esperando a recibir noticias Empiezo a llorar, Tamara me abraza: -Tranquila no llores, todo se solucionará -Mi vida es una mierda, solo me queda mi hijo, no lo puedo perder Nos sentamos en las sillas, esperamos a recibir noticias de algún médico. Los minutos se vuelven horas, la espera se hace interminable. Una enfermera se acerca a Tamara: -Tenemos que darle una mala noticia- le dice la enfermera -¿Una mala noticia?- le responde Tamara -El pequeño necesita un trasplante de medula -Pero eso no es mala noticia, solo hay que buscar un donante- intervengo en la conversación -La mala noticia es que la medula tiene que ser de un familiar, es decir de su padre, de su madre o de algún hermano -Yo soy su madre, yo se la donaré- le digo a la enfermera -Por favor acompáñame Me lleva a una sala donde me quita un poco de sangre. La analiza con la sangre de mi hijo. Regreso junto a Tamara y unos minutos después la enfermera me da la mala noticia:


-Lo siento, usted no puede ser la donante. ÂżTiene otro hijo? -No no tengo -Entonces su marido tiene que donar la medula o en dos meses su hijo morirĂĄ


Cuarenta y dos: Miércoles Enciendo la radio para escuchar algo de música. A medida que el silencio va desapareciendo por una canción de algún cantante ingles, yo me quito la ropa para pegarme una ducha rápida. Estuve toda la noche en el hospital al lado de Dan, mi hijo. No me puedo creer que en dos meses mi pequeño se vaya a morir, todo lo que luché para intentar sacarlo a delante… todo lo que sufrí… ¡No me voy a rendir tan pronto! Aún tengo una última esperanza… Al terminar de ducharme vuelvo a poner el uniforme para empezar a trabajar, no pegué ojo en toda la noche. Cojo el móvil y llamo a Tamara: -Hola, ¿hay alguna noticia nueva?- le digo -No, aún no ha mejorado- me dice Tamara -Esta noche voy a verlo -Te esperaremos, por cierto Thayssa… ¿puedo preguntarte una cosa? -Dime ¿Qué quieres saber? -¿Por qué no le dices al padre de Dan que sea el donante? -No puedo, por favor Tamara quita esa idea de la cabeza es una historia muy larga -Creo que es más importante la vida de tu hijo que una simple discusión con un hombre- sus palabras me hacen pensar, tiene razón pero los tiros no van por ahí -Tamara tengo que colgar, por la noche nos vemos ♠♠♠ Abro la ventanilla del coche para tirar el chicle por la ventana. Estoy nervioso, por fin voy a ver a Ana. ¿Cortaría el pelo? ¿Se lo teñiría? ¡Quiero verla ya! Conduzco hasta la estación del tren, aparco el coche. Entro en la estación, me fijo en que hay poca gente, cojo unas pipas de una maquina. Me siento en una silla, miro el reloj, aún faltan veinte minutos para la llegada del tren. La espera se hace interminable, cada tren que se acerca pienso que es el de ella. Al terminar el paquete de pipas compro una botella de agua. Vuelvo a mirar el reloj, han pasado veinticinco minutos y el tren aún no ha llegado. -¡Que puntualidad!- digo irónicamente De pronto empiezo a escuchar el ruido de un tren que se aproxima, una voz femenina anuncia su llegada a través de unos altavoces. Me levanto, espero a que la gente salga. Miro a cada persona con la esperanza de ver a Ana, hasta el momento no la veo. Sigo buscando y la encuentro. Tan guapa como siempre. Me acerco corriendo a ella y la abrazo. Ana se asusta, no me ha visto llegar. -Ana, cuanto te he extrañado- la vuelvo a abrazar y la beso -¡Cuánto cariño!- me suelta ella La suelto y la contemplo de arriba abajo, sigue tan guapa como la deje hace unas semanas, lleva una maleta con la ropa. Se la cojo para que no coja peso: -Venga, vámonos a la mansión -¡Ya tengo ganas de verla!- dice mientras enseña su preciosa sonrisa ♠♠♠


-Te sienta muy bien el traje- me dice Iria -¿De verdad? A mí no me convence- le contesto -¿Y si no te convence porque lo has comprado? -Porque al maniquí le quedaba bien pero a mí… -Abi, tú dices eso por la silla, pero no piensas así, estas guapísima Me miro nuevamente al espejo, la minifalda de mama Noel deja a la vista mis piernas blancas, hace años que no toman el sol. -¡Mira mis piernas! ¡Me queda mejor el traje de muñeco de nieve! -Eso se soluciona con unas medias, tengo unas que hacen un moreno… -¿Me las prestas? -Por supuesto, ahora te las traigo Iria sale de mi habitación. Yo me sigo mirando al espejo, aún no estoy convencida. Lo único bueno del traje es que me resalta el escote, pongo el gorro y el antifaz. Ahora sí que me veo guapa. Iria entra nuevamente en la habitación, me enseña sus medias. -Con esto estarás perfecta- las deja sobre la cama -Pruébate tu disfraz- le digo La muchacha me hace caso, empieza a quitarse la ropa para probarse el traje de elfa. Al finalizar se mira el espejo: Una minifalda verde, unas votas verdes, una especie de jersey blanco y unas enormes orejas. -¿Qué tal me queda? -Te queda fenomenal- le digo El momento de chicas se ve estropeado cuando Tomas entra en la habitación: -Perdona, pensé que estabas sola- dice al ver a Iria -Tranquilo yo ya me iba- Iria recoge sus cosas y se va dejándonos solos en la habitación -¿Te lo pasaste bien ayer?-me pregunta -Sí, he comprado este disfraz Me echa un vistazo, parece que el disfraz le gusta, pero su mirada se fija mas en mi escote que en otro lugar. -Y bien… ¿Qué te parece? -Me gusta el disfraz, ¿Qué vas de mamá Noel? -Sí, es el único disfraz que me gustaba -Pero no es demasiado… ya me entiendes -Demasiado… ¿Qué? -Demasiado corto -¿Corto? ¡Es un disfraz! -Ya sé que es un disfraz, pero no quiero que la gente se confunda -¿Por qué se van a confundir? ¿Qué piensas? ¿Qué van a dudar de si voy disfrazada de una puta o de mamá Noel? -Yo no he dicho eso, solo que ese traje es demasiado corto -Perdona, es que el traje de reno ya estaba vendido…- le digo indignada -No te enfades- se acerca a mí y me besa en los labios -Tomas no quiero que me trates como una cualquiera, eres mi novio -Yo no te trato como una cualquiera, solo miro por tu bien -Mira dejemos el tema, no tengo ganas de discutir Me acerco a la cama y dejo el gorro y el antifaz, el viene detrás de mí y me vuelve a besar en los labios, esta vez no opongo resistencia. -¿Me perdonas?- lo dice de una forma muy cariñosa -No lo vuelvas a repetir- le saco la lengua El aprovecha para acercar sus dientes y mordérmela. Pego un grito de dolor mientras él empieza a reír: -¿Te parece gracioso? -Un poco… Lo agarro de la cabeza y lo acerco a mi boca, intento trincarle su lengua pero no soy capaz. En ese momento, Tomas y yo escuchamos un ruido, nos damos la vuelta y vemos en la puerta a mi hermano en la habitación. Se queda paralizado, no puede creer lo que está viendo.


Yo me quedo en estado de shock, no sé qué decirle: -Esto no es lo que parece- le suelto -¿Cómo que no es lo que parece?- dice Tomas -Estáis… ¿liados?- es lo único que dice Alex -No, es un error, estábamos jugando- le vuelvo a decir -¿Cómo que un error? Abi, dile la verdad, nos ha visto -¿Qué verdad?- le pregunto -De que estamos saliendo, tu eres mi novia y yo soy tu novio -¿Estáis saliendo?- pregunta nuevamente Tomas Finalmente acepto que nos han descubierto, he intentado llevarlo de una forma en la que nadie nos descubriese… pero he fallado. -Sí, estamos saliendo- le digo finalmente a mi hermano -¿Y por qué no me lo has dicho antes?- me dice mi hermano -Por que se avergüenza de mi, solo me utiliza para no sentirse sola- contesta Tomas con una mirada de rabia, con ganas de llorar -Tomas…- no sé como terminar la frase -Déjalo Abi- se va de la habitación Alex se acerca a mí: -¿Te avergüenzas de tu novio?- me pregunta -No, pero no quería que lo supiese nadie, no quiero que le suceda lo mismo que a Elías…- le digo entre lloros -Te comprendo, ¿quieres que vaya a hablar con él? -No, voy yo Salgo de la habitación y encuentro a Tomas sentado en el pasillo. Me acerco a él: -Tomas, perdóname- le digo -¿Qué haces aquí? No ves que soy una vergüenza -Yo no he dicho eso -Es lo que te faltaba- se levanta e intenta marchar -Espera, por favor escúchame un minuto -Vale, te escucho -La única razón por la que no quería decir nada es… ¡porque no quiero que mueras! Se de lo que es capaz mi madre si descubre que estamos saliendo, no quiero pasar por eso una segunda vez- las lagrimas vuelven a caer por mis ojos Tomas se acerca a mí y me besa en los labios. -Nunca va a suceder eso, ¿me entiendes? ¡Nunca! -¿Me perdonas?- le vuelvo a preguntar -Te perdono- me lanza una sonrisa ♠♠♠ -Carmen apura que va a empezar el programa de la Esteban- grita Angélica desde el salón -¡Espera, que estoy preparando las palomitas! -Yo te espero, pero el programa no Saco las palomitas del microondas, cojo unas latas de coca cola y voy al salón. Le doy una lata a Angélica, me siento al lado suya y empezamos a ver el programa. Al cabo de unos minutos el programa me empieza a aburrir: -¿Y si cambiamos de canal?- le digo a mi hermana -¿Tú estás loca? ¡Si está interesantísimo! -Como se nota que eres fan de la Esteban Me levanto y voy al baño, allí me miro al espejo y sufro un pequeño mareo. Me refresco un poco con agua y vuelvo al salón, me acomodo nuevamente en el sofá: -¿Te pasa algo?- me pregunta Angélica -No, estoy bien Todo transcurre con normalidad hasta que mi hermana lanza un grito: -¡Que pasa! ¿Por qué gritas?- le digo


-¡Estas sangrando por la nariz! Levanto la mano y me toco la nariz, efectivamente, estoy sangrando. Al ver la sangre viene a mi cabeza un recuerdo… ♠♠♠

Hace más de 25 años en la sala de un hospital… -¿Está usted segura?- me vuelve a repetir el doctor -Estoy segurísima- le digo -Le vuelvo a decir que aún está en fase de pruebas, a lo mejor no funciona -No me importa, quiero probarlo -Le recuerdo que puede tener efectos secundarios que aparecerán a lo largo de los años -Le repito que estoy segura -Entonces firme aquí- me enseña una hoja Cojo el bolígrafo y firmo el papel. El papel que me ha hecho sentir la mujer más feliz del mundo, que hizo que recobrara las ganas de vivir… ♠♠♠

En la actualidad, en otro lugar de la ciudad, un hombre está hablando por el móvil: -Sí, tenemos que organizarlo todo. Va a ser el robo del siglo, llevaré a unos cuantos amigos, nos disfrazaremos y nos infiltraremos en la mansión Salvatierra. Cuando de la orden atacaremos, vamos a robar hasta el último céntimo. Tiene que estar todo listo para el sábado, no podemos fallar…


Cuarenta y tres: Jueves -Asique tu eres la famosa Ana -¿Famosa?, no creo que sea para tanto- la chica sonríe -Bienvenida a mi mansión, ¿Cómo has dormido? -Bien, la cama un poco dura, pero bien -¿Quieres dormir en otra habitación?- le pregunto -No, en la habitación de Ian estoy bien La miro de arriba abajo, la chica es guapa, tiene una buena figura. Es rubia y de ojos verdes con una dentadura perfecta. -¿Me podría decir su nombre?- me dice Ana -¿No te lo he dicho? Yo soy Gloria, la dueña de esta mansión. Quiero que en estos días te sientas como en tu casa, te trataremos como una más de la familia. Espero que te lo pases bien. -Gracias por tanta amabilidad, tiene razón Ian de que es usted muy amable -Ahora si me disculpa, tengo que culminar unos preparativos- me despido de Ana, dejándola en la habitación de Ian. Regreso al salón, allí me encuentro con seis hombres que he contratado para que preparen la decoración de la fiesta. Los seis llevan un uniforme gris y están inspeccionando a fondo el salón. Tienen que decorar cada esquina. -¿Cómo va el trabajo?- me dirijo a uno de ellos -Bien, estamos tomando medidas- me contesta -Quiero que esté todo perfecto para el sábado -Lo estará- me responde con una extraña sonrisa ♠♠♠ La señora Gloria parece amable, me podría tratar mal pero sin embargo me ha tratado como una de la familia. Saco la ropa de la maleta y la pongo en el armario, no hay mucho sitio porque la ropa de Ian lo ocupa todo, pero por suerte he traído poca ropa. Al terminar, salgo de la habitación. ¡Quiero echarle un vistazo a la mansión! Miro la primera planta, es enorme, todo está perfectamente decorado. Subo las escaleras y continuo mirando la casa. Llego a una habitación y abro la puerta, está cerrada. En ese momento una mujer aparece: -¿Quién es usted?- me pregunta -Yo soy Ana, la novia de Ian- le respondo -Yo soy Thayssa, la sirvienta. Ian me ha hablado mucho de ti -No esperaba menos- le digo con aires de superioridad al saber que es la criada -Esa habitación está cerrada, era el despacho del señor Alejandro y usted no puede entrar- me dice -No lo sabía- le respondo -Lo supongo, acabas de llegar, pero ahora ya sabes que no puedes entrar en esa habitación- me sonríe La criada continua su camino por el pasillo hasta que la llamo: -Thayssa, acérquese un momento Ella da media vuelta y se acerca a mí -¿Qué quieres?- me pregunta -Para empezar me tratas de usted, la señora Gloria me ha dicho que esta es mi casa, quiero que me traigas a partir de ahora siempre el almuerzo a la cama, ¿entendido? -Si, señorita Ana- los ojos de Thayssa me miran con un cierto odio


♠♠♠ -¡Pero quien se cree esta! Llego a la cocina. Allí estoy sola, cojo un cuchillo y empiezo a cortar cebollas. La novia de Ian no tiene nada que ver con el joven, el es tan bueno y ella es tan egoísta. ¿Pero quien se cree? ¿Por qué viene con tantos aires de superioridad? ¡Como si no tuviese problemas suficientes! Dejo de cortar cebollas, Ana me ha puesto de malas para todo el día. Clara llega a la cocina: -¿Has visto a la novia de Ian? ¡Es guapísima!- dice al verme -Sí la he visto, pero no me apetece hablar de ella- le digo -¿Por qué? ¡Si es simpática! -¿Simpática? A mí me ha hablado con unos aires de grandeza… -Pues a mí me ha caído bien, hace muy buena pareja con Ian -Yo creo que no hacen buena pareja, esa chica no me inspira confianza Sigo cortando cebollas -Thayssa, hace días que no te veo bien -Claro, ¿otra vez? ¡Ya te he dicho que son imaginaciones tuyas! -¿Imaginaciones? ¡Si te conozco como la palma de mi mano! Hace años que estamos trabajando juntas -No me pasa nada- le vuelvo a decir mientras dejo las cebollas aún lado. Cuelgo el delantal y salgo de la cocina, intento evitar una discusión con Clara. ♠♠♠ He terminado de mirar la mansión, bajo hasta el segundo piso y camino por el pasillo. ¿Dónde estará Ian? Escucho unas risas procedentes de una habitación, esa risa es inconfundible… ¡es la de Ian! Me acerco a la puerta y escucho como habla con una chica, abro la puerta sin avisar y veo a Ian haciéndole un masaje en el pie a una joven. -¿A qué vienen tantas risas?- le pregunto -Hola Ana, entra, esta es Abi- señala a la chica del masaje -Hola Ana, un gusto conocerte- me dice la tal Abi -Hola- le respondo fríamente Me acerco a ellos, jamás imagine que la chica que tenía que cuidar Ian fuera tan guapa y tan joven. Me imaginaba a una más vieja. No le quito el ojo, ella es guapa, tiene unos ojos verdes preciosos iguales a los míos. A mi cabeza vienen imágenes de ellos dos besándose, ¿estarán liados? ¡Pero qué digo, si Ian me ama a mí, solo a mí! -¿Es tan divertido tu trabajo?- le pregunto a Ian -¿Por qué dices eso cariño?- me responde -No sé, estaba por el pasillo y he escuchado risas -¿No querrás que lloremos?- me pregunta Abi -No, pero tampoco veo a que vienen tantas risas- les repito Abi parece mosqueada con mi presencia, no le he caído bien. -Ana este es mi trabajo, por favor déjame continuar, hablaremos más tarde -Sí, será mejor- salgo de la habitación Esa chica invalida está enamorada de Ian, estoy segurísima… ¡pero no me lo va a quitar! ¡Antes muerta! ♠♠♠ Llamo a la puerta, nadie responde. Vuelvo a llamar una y otra vez, Iria sigue sin responder. Abro la puerta de su habitación y no veo a nadie, Iria no está. Entro en su cuarto y miro en el baño, tampoco esta. ¿Dónde se habrá metido? Cojo el móvil y marco su número, pero tampoco hay suerte, el móvil está apagado o fuera de cobertura.


Cierro la puerta de su habitación y bajo hasta la entrada principal. Allí veo a Iria: -Por fin te encuentro- le digo al verla -¿Me estabas buscando?- me pregunta -Sí, quería invitarte al cine -¿Al cine? Hoy no puedo- me dice -¿Por qué no puedes? ¿Tienes algo que hacer?- le pregunto con algo de curiosidad Ella sube las escaleras intentando esquivar mis preguntas, la veo nerviosa. -Iria,¿ me puedes hacer caso?- le digo mientras ella continua subiendo sin dirigirme la palabra Entra en su habitación e intenta cerrar la puerta, pongo el pie y evito que se cierre. -Te he dicho que no puedo ir al cine- me dice -Eso me ha quedado claro. Ahora quiero saber dónde has estado -¿A caso de tengo que dar explicaciones? -No, pero me preocupo por ti -Pues deja de preocuparte, no somos nada Quito el pie y ella cierra la puerta. ¿Por qué está tan rara? ♠♠♠ -¿Has terminado?- me pregunta mi compañero -Sí, ¿y tú que tal vas?- le pregunto -Yo estoy terminando Recojo mi maletín, miro por última vez mi obra de arte. Mi compañero se acerca a mí y mira lo que he hecho: -Estupendo- me dice Cojo el móvil y llamo al jefe. -¿Está todo hecho?- me pregunta -Si, he terminado de colocar la bomba, mis compañeros están terminando de colocar las suyas. Hemos puesto 6 por toda la casa -Perfecto, mañana iré a supervisar el trabajo. Mas os vale que esté todo listo, ocultad las bombas que no las vean -Tranquilo jefe, las bombas están bien escondidas, nadie las verá -Eso espero, tiene que estar todo listo para el sábado Cuelgo la llamada. En ese momento la señora Gloria pasa por delante de mí: -¿Qué tal la decoración?- me pregunta -Fantástica, no tendrá queja se lo aseguro…


Cuarenta y cuatro: Viernes ¿Por qué me estoy preocupando? No hago más que pensar en lo que le pasa a Iria, últimamente está muy rara. Hace escapadas y cuando regresa está de mal humor, ¿se estará viendo con su ex novio? ¿Tendrá otro novio? No puedo seguir así, tengo que averiguarlo… ¿pero cómo? La única forma de descubrirlo es siguiéndola… Son las doce de la mañana. En el pasillo escucho unos pasos, abro lentamente la puerta y miro de quien se trata. Es Iria, va bien vestida y se dirige a las escaleras. Cierro la puerta lentamente y me visto lo más rápido posible, no puedo perder un minuto. Subo en el coche y la sigo. Ella se dirige a la parada de taxis, allí coge uno. La sigo intentando no ser visto. El taxi coge por un camino que me resulta familiar… Al dar la esquina veo que efectivamente yo ya había estado antes en ese lugar… la última vez que estuve allí me encontré con Iria… El taxi aparca delante de la puerta del hospital. Yo aparco un poco más adelante para que no me vean. Me bajo del coche y entro en el hospital, allí miro por el pasillo a ver si veo a Iria, pero no tengo suerte. Una mano me toca el hombro y acto seguido escucho una voz: -¿Me estas siguiendo? Me doy la vuelta y veo que esa mano es la de Iria. Está enfrenta de mí, mirándome, llena de rabia por haberla espiado: -No te estaba siguiendo- le digo -¿Entonces qué haces aquí? -Buscar trabajo- le respondo -¿Buscar trabajo?- me pregunta incrédula -La gente normal suele hacerlo- le ironizo -Pues te deseo suerte-me responde mientras se dirige al ascensor Intento disimular acercándome a la cafetería. Iria se sube al ascensor y me pregunta: -¿Quieres subir? Así te ahorras coger otro para seguirme… -¡Que no te estoy siguiendo!- le repito En ese momento un grupo de gente se reúne a unos metros cerca de mí. Una mujer grita desesperada por un médico. Me acerco corriendo al grupo de gente, me hago un sitio y veo a una madre con su hijo, de aproximadamente seis años, en brazos. El pequeño está muy pálido. -Alejaos, dejad que el chico respire- digo mientras separo a las personas -¿Eres medico?- me pregunta la señora -Sí, lo soy Cojo al niño y le tomo el pulso, casi no lo siento, lo tiene muy débil. -Por favor sálvelo- me dice la madre desesperada Le quito el jersey al pequeño, me acerco para escuchar los latidos de su débil corazón. -¡Que alguien traiga una camilla!- grito, pero nadie me hace caso Algunas personas se alejan del grupo y van a llamar a las enfermeras. El pulso del niño es cada vez más débil. Lo estamos perdiendo… la única forma de salvarlo es haciéndole el boca a boca… Unos minutos después alguien se acerca, es un médico y una enfermera:


-¿Qué está pasando?- preguntan Yo dejo al niño en los brazos de su madre, por suerte, el pequeño se ha salvado. -¿De verdad quieres saber lo que está pasando?- le digo al doctor- Este niño estuvo a punto de morir en un hospital público, nadie ha venido a atenderle, ni siquiera una enfermera, ¿Qué clase de centro médico es este? ¡Esta mujer debería denunciarlos!señalo a la madre del pequeño -Toda la plantilla estaba ocupada, no podíamos atender al joven- intenta justificarse Un anciano con una bata blanca se acerca a mí, lo reconozco, es el director del hospital. -Quiero hablar con usted- me dice -Yo también quiero hablar con usted de la plantilla de este hospital- le digo Me despido del pequeño. La madre, que tiene los ojos llorosos, me dice: -Muchas gracias señor, se lo agradeceré toda la vida El director y yo nos alejamos por el pasillo. Enfrente al ascensor veo a Iria que me lanza una sonrisa, ha visto la escena y está orgullosa de mí. ♠♠♠ -Tío Joaquín, ¿estás seguro de que lo quieres hacer?- le digo -Claro sobrino, hace años que espero este momento -¿Por qué odias tanto a esa señora? ¿La conocías de antes? -Gloria Salvatierra me ha destruido la vida, pero ahora no quiero hablar de ello. Mi tío está al volante, gira a la izquierda. Nos dirigimos a la mansión Salvatierra. -¿Has colocado las bombas?- me pregunta -Sí, las he revisado, están las seis perfectamente colocadas en el interior de unos jarrones. Nadie sospechará de ellas- le informo -Muy bien, revisaré el trabajo. Si está todo como lo habíamos planeado recibirás una buena suma de dinero Llegamos a la mansión. Gloria nos atiende nada más llegar: -¿Usted es el jefe de Trovit?- le dice a mí tío -Sí soy yo, gracias por contratar nuestros servicios-le contesta mi tío intentando cambiar la voz -Me dijeron que su empresa es la mejor en organizar fiestas- le responde Gloria -Así es, somos los mejores- le sonríe Entramos en el salón. Gloria nos deja a solas. Joaquín revisa los jarrones. -Tío, colocate bien la barba postiza- le digo -Gracias, no me había fijado- se la coloca bien La puerta del salón se abre, una joven rubia aparece. Nosotros le damos la espalda. -Perdona, pensé que no había nadie- dice la chica -Nosotros estamos terminando- le responde mi tío La chica se acerca a un armario, otro joven aparece y se acerca a ella: -Ana, tenemos que hablar- le dice el chico a la chica -Ian déjame, no me apetece hablar en estos momentos Miro de reojo y los veo discutiendo. Mi tío me hace un gesto para abandonar el salón, ha terminado de comprobar los jarrones. Yo le hago una señal con la mirada indicándole que voy dentro de un poco. Mientras mi tío abandona el salón, yo me acerco a uno de los jarrones y escucho la discusión de la joven pareja. ♠♠♠ Abandono el salón dejando a mí sobrino dentro. La casa es enorme, llena de lujos. Gloria ha tenido muchísima suerte, pero por fin me vengaré de ella. Mañana por la noche me las pagará todas juntas. -¿Ha revisado el trabajo de sus empleados?- me dice la inconfundible voz de Gloria -Sí, lo he revisado. Como siempre, mis empleados han hecho un buen trabajo- le contesto


Gloria saca de su bolsillo un sobre con dinero. -Un placer trabajar con usted… señor…- no termina la frase porque no sabe mi nombre -Antonio- le miento -Un placer trabajar con usted señor Antonio- me da el sobre Cuando lo cojo nuestras manos se rozan. A mi mente viene el recuerdo de cuando era joven, inocente… El recuerdo que llevo tiempo intentando olvidar… la vez que me acosté con Gloria. -Mañana llegaran los camareros- le informo mientras intento disimular mi dolor Mi sobrino aparece, los dos salimos de la mansión. -Eres un estupendo actor- me dice -¿Por qué?- le pregunto intrigado -Por qué no te ha reconocido… -Han pasado muchos años, hemos cambiado bastante… ♠♠♠ -Ana, ¿quieres escucharme?- le digo -Ya te estoy escuchando -Deja de comportarte como una niña -No me estoy comportando como una niña -¿Cómo que no? Ana intenta escapar pero la agarro de la mano. -¿Por qué estas así?- le pregunto -¿Por qué estoy así? ¡Te parece poco lo que vi ayer! -¿Y qué has visto? ¡Llevas todo el día esquivándome! -¿Qué tienes con Abi?- su pregunta me deja desconcentrado -¿Qué tengo con Abi? Soy su fisioterapeuta -¡Vosotros dos tenéis algo! Vuestras risas… -Cariño, estas paranoica, nosotros no tenemos nada, solo es mi paciente -¿Y esas risas? -¿Qué risas? ¿Pero tú te escuchas? No pensaba que eras así de celosa… Ana mira al suelo, le toco la cara: -Yo solo te quiero a ti- le digo Ella se acerca y me besa: -Perdóname, llevo tanto tiempo sin ti… no quiero perderte -Jamás me perderás- nos abrazamos -Te voy a enseñar el traje que compré para mañana, es un disfraz sexi de mamá Noel… ♠♠♠ -Carmen, ¿Dónde están los vasos de porcelana?- le pregunto a mi hermana Espero unos segundos a que responda, pero no obtengo respuesta. -Carmen, ¿quieres hacerme caso?- vuelvo a insistir Mi hermana sigue sin contestar, abandono la cocina y entro en el salón. No hay rastro de ella. ¿Dónde se habrá metido? Me doy la vuelta y subo las escaleras para ver si está en su habitación. Al subir veo una silueta tirada en el pasillo… ¡no puede ser! Me acerco corriendo a ella, mi hermana está en el suelo, inconsciente. Le doy unas palmadas en la cara. -Carmen despierta- le digo Unas gotas de sangre empiezan a salir por su nariz. Cada vez estoy más asustada: -Yo no quería…- suelta ella


-¿Qué no querías? ¿Qué dices? -Yo no quería…- vuelve a decir -Carmen…- las lágrimas empiezan a caer por mis ojos al ver que mi hermana está desvariando Cojo el móvil del bolsillo y marco el número de la ambulancia, de pronto escucho: -La culpa fue de Gloria… ♠♠♠

Hace 25 años… Abro la puerta de la casa. La terapia de hoy ha sido dura. Cuelgo el bolso en el perchero. Necesito descansar toda la noche. Me acerco al salón y escucho a mi marido hablando por teléfono. El no sabe que estoy: -Has llegado muy lejos… lo que has hecho… ¿Con quién estará hablando? Intento no hacer ruido para seguir escuchando la conversación. -Eso no estaba en el plan, yo no quería que atropellases a mi mujer, Gloria estas llevando esto demasiado lejos ¿Gloria? ¿Su jefa? Una extraña sensación de miedo recorre mi interior. Me alejo, vuelvo a abrir la puerta y salgo de la casa. Estoy nerviosa, empiezo a recordar el día que me atropellaron: La mujer que estaba conduciendo era ella, no hay duda. Gloria fue quien me atropelló. En ese momento la puerta se abre: -Carmen, ¿Qué haces aquí fuera?- me pregunta Bernardo -Estaba tomando el aire- me seco las lagrimas -¿Has empezado el tratamiento? -Sí, estoy muy cansada -Ya verás como el tratamiento va a salir bien, dentro de nada un ser estará creciendo un tu interior- me toca la barriga Lo abrazo, intento guardar toda la rabia que tengo. Ahora no es el momento de discutir. Espero que todo esto salga bien y dentro de poco me quede embarazada, no me importan los efectos secundarios, yo quiero tener un hijo.


Cuarenta y cinco: Sábado -¿Lo habéis entendido?- dice mi tío por segunda vez -Yo aún no lo tengo claro- manifiesta uno -Yo tengo una duda- expone otro Joaquín empieza a perder los nervios, lleva explicando lo mismo desde hace una hora. El pobre coge aire y vuelve a explicarlo: -Mirad, es muy simple, los que estamos aquí reunidos llevareis una máscara para que no os reconozcan y una pistola. Cuando mi sobrino apague las luces empezáis a robar a la gente. Tenéis que tener en cuenta que algunos de los camareros no saben que vamos a robar. -¿Y porque no lo saben?- pregunta un hombre de mediana edad -Porque son simples marionetas, cuando acabemos de robar pondréis las pistolas en sus pertenencias y ellos serán culpados por la policía. Somos 18, nueve de los cuales estamos aquí y otros nueve son ex presidiarios que saqué de la cárcel para que fueran más fáciles de culpar. Cada uno de vosotros le pondrá la pistola a uno distinto. ¿Lo habéis entendido ahora? Los nueve allí presentes en la sala empiezan a mirarse, ninguno dice nada. Todo parece estar entendido. -Ya que no hay ninguna duda, preparaos, empieza la fiesta. Todos empezamos a prepararnos. Llevamos puesto los uniformes de camareros, una barba postiza blanca de papa Noel, una máscara negra y un gorro rojo. ¡Estamos listos para la acción! Terminada la reunión todos vuelven a sus puestos. Yo me acerco a Joaquín: -Tío… quería decirte una cosa…- le digo con cierto miedo en mi tono de voz -No- me suelta el -¿No?- le pregunto -Que no insistas, no vas a quedar aquí. Vas con ellos, eres el que tiene que apagar los plomos -Pero ese trabajo lo puede hacer otro -¿Qué manía te ha entrado? ¡Desde ayer estas insoportable! -Lo he pensado mejor, aún no estoy preparado para este trabajo -¿Cómo que no estás preparado? Eres el mejor de todos, te he entrenado estos meses personalmente, estás más que preparado para esta misión Mi tío abandona la sala dejándome en un mar de dudas. Volver a esa mansión será un grave error. Sé de sobra que estoy preparado para esta misión… pero también sé que aún no estoy preparado para enfrentarme a ella. Verla y hacer que no la conozco…no voy a ser capaz. ♠♠♠

La mansión Salvatierra, en estos momentos, es un verdadero caos. La continúa corriente de gente entrando y saliendo de la mansión. El ruido de los platos, de los decoradores culminando los últimos preparativos… Es imposible caminar por la planta baja sin tropezar con alguien. -Estoy estresada, es imposible caminar por esta planta, ¡odio las fiestas!- le digo a Clara -Tranquila Thayssa, recuerda que hoy termina todo- dice para consolarme -Menos mal, ya no soportaba más tiempo esta situación. Tanta gente entrando y saliendo… -Lo peor va a ser mañana cuando nosotras tengamos que limpiarlo todo -Gracias por animarme Clara- le digo irónicamente


Dejo la cocina y vuelvo al salón grande. Uno de los decoradores tropieza con un jarrón, consigo cogerlo antes de que caiga al suelo: -Ten más cuidado, estos jarrones son carísimos- le digo al chico que me hace un gesto de desprecio con la mano y continúa con su trabajo- ¡Que juventud! El móvil, que está en mi bolsillo, empieza a sonar. Desde la última vez que vi las llamadas perdidas lo llevo siempre conmigo. Acepto la llamada: -Dime Tamara -Thayssa tienes que venir, tu hijo ha empeorado- siento un escalofrío -¿Qué ha pasado?- alzo la voz -Vente por favor- cuelga el teléfono ¿Y ahora qué hago? No puedo desprenderme de mis obligaciones… pero la vida de mi hijo es mucho más importante. Vuelvo a la cocina, cuelgo el delantal y cojo mi bolso. -¿A dónde vas?- me pregunta Clara -Al hospital- le respondo ♠♠♠ Entro en la habitación de Abi. La encuentro en su silla mirando por la ventana: -Que sorpresa, ¿Qué haces tú aquí?-me pregunta -Vengo para dejarte unas cosa clara -Dímela- dice de forma arrogante -No quiero que coquetees con mi chico, es mío, como vuelva a notar un solo gesto de complicidad entre vosotros… te hago la vida imposible -Eres un poco… ¿loca es la palabra? Me acerco a ella para pegarle, me detengo justo delante de ella. La miro de arriba abajo: -Pobre, me da pena pegarte, no debo abusar de los más débiles En ese momento sale del baño Iria. -¿Tienes algún problema?- me dice -¿Nos estabas espiando?- le pregunto -Yo estaba aquí antes, no es mi culpa que no supieras que estaba en el baño -Me da igual, por lo menos ahora no tengo que fingir ser tu amiga. Escuchadme las dos, os tengo vigiladas Me doy la vuelta y cierro la puerta dando un portazo. Sé muy bien qué clase de personas son esas dos niñas de papá. Fueron criadas con lo mejor, siempre han tenido lo que han querido, solo caprichos. Pero jamás me robarán a Ian. Toco mi vientre con la mano. Ahora lo necesito más que nunca, él tiene que hacerse cargo de mi hijo. ♠♠♠ -Que gilipollas la tía, venir a tu habitación para amenazarte -Lo sé Iria, hay muchas personas en este mundo que no saben lo que es la educación- le digo -¿Pero con qué cara te viene a decir eso? -Es una chica del campo, sin educación… ¿Qué te esperabas? -¿Se lo dirás a Ian?- me pregunta -No, no quiero tener ningún problema con él -Tienes razón, sigamos preparándonos para la fiesta, vas a ser la más guapa de la noche, bueno, la segunda más guapa, antes estoy yo- saca lengua, haciendo un gesto de burla ♠♠♠ -¿Estás nerviosa?- me pregunta mi hijo -Un poco, tengo miedo de que salga algo mal -Tranquila madre, todo va a salir bien. Has contratado a los mejores organizadores, han dejado el salón perfecto ¿Qué puede fallar? -Nada… pero hay algo en mí… tengo una extraña sensación. Presiento que va a pasar algo malo -No va a pasar nada malo, sácate esa idea de la cabeza


-Bueno, tienes razón Alex. Enséñame el disfraz que me has comprado Alex saca de una bolsa mi disfraz. Es de Mamá Noel, lo miro, es de mi talla. -Abi ha cogido uno parecido, pero más corto- me dice Hago que no escucho nada y me pruebo el disfraz. -Estas perfecta -¿Tu crees? -Sí, vas a ser la reina de la mejor fiesta de la historia -Ojalá sea la mejor fiesta de disfraces, ojalá que mis vecinas se mueran de la envidia. ¡Esta fiesta tiene que ser inmemorable! -Y lo va a ser madre ♠♠♠

Son las nueve de la noche, los primeros invitados empiezan a llegar a la mansión. Todos muy bien disfrazados, desde el más joven hasta el más viejo. Algunos con caretas y otros con mascaras. Cada invitado, al entrar en la mansión, deja dinero en un bote. Toda la recaudación será destinada para el teatro de navidad. Gloria recibe a todos sus invitados en la entrada. Los hombres la besan en la mano educadamente, y las mujeres le dan dos besos en la cara. Los 18 camareros contratados están trabajando. No se nota la ausencia de Thayssa que se encuentra en el hospital, con su hijo. En la cocina Clara intenta sustituirla, haciendo ella sola el trabajo de las dos. Todos en la mansión están preparados. Alex está al lado de su madre, vestido de elfo, recibiendo a los invitados. Iria (vestida de elfa) está en la habitación con Abi, dándose los últimos retoques. Ian se ha disfrazado de papa Noel y espera impaciente la llegada de Ana, la cual está en su habitación terminando de prepararse. Algunos de los empleados se han unido secretamente a la fiesta, como es el caso de Tomas que se ha disfrazado de muñeco de nieve. ♠♠♠ -¡Cuánto tardan las mujeres en prepararse!- exclamo al ver que Ana aún no ha terminado Continúo esperándola delante de las escaleras principales. La canción Happy de Leona Lewis empieza a sonar desde el salón. En ese momento, en lo alto de la escalera, aparece una elegante Abi, más guapa que nunca. Vestida con un traje rojo corto, con el pelo escondido por un gorro de papá Noel. No se le ve ni el color. En la cara tiene un antifaz que deja ver sus preciosos ojos verdes. Empujando la silla está Iria, que me hace un gesto para que la ayude a bajar. Subo rápidamente las escaleras y cojo a Abi en los brazos: -Gracias mi Papa Noel- dice Abi -De nada, mi sexi mamá Noel- le contesto Bajamos las escaleras, Iria baja la silla de ruedas. Coloco a Abi en ella al llegar a la planta baja. -Estas irreconocible- le digo -¿Quieres decir que estoy guapa?- pregunta algo extrañada -Estás más que guapa- continuo alagándola -No me piropees tanto, tu novia se va a celar -Ana no es de esas chicas- le digo, noto una extraña reacción en la cara de ambas -¿Pasa algo les pregunto? -Pues mira, resulta que…- Iria estaba hablando cuando Abi le pega un codazo para impedir que hable Le iba a decir que continuase hablando cuando una voz femenina me llama. Me doy la vuelta y contemplo a Ana, estoy boquiabierto. Lleva el mismo traje que Abi, el mismo antifaz que deja a la vista sus ojos verdes, y el mismo gorro que impide ver su pelo. Las miro a las dos, parecen gemelas. Abi tiene un rostro de incredulidad, Ana al ver a Abi, también se queda boquiabierta. -Que… guapa- le dice Ana a Abi -Que pena que no pueda decir yo lo mismo- le suelta Abi Iria empuja la silla y ambas se van. -Que grosera- me dice Ana -Tranquila cariño, no busques malos rollos- la abrazo y la beso en los labios -¿Te gusta cómo voy?- me pregunta -Estas estupenda- le digo mirándola de arriba a bajo


♠♠♠ -Esa idiota te ha copiado el traje- me dice Iria -Lo sé, cada vez me cae peor -¡Normal! Me están dando unas ganas de pegarle… -Iria, ¿me haces un favor?- decido cambiar de tema -Pide por esa boquita- suelta ella -Me ayudas a sentarme en aquellas sillas de la pared, no quiero que me vean en la silla de ruedas -Vale- Iria me lleva hasta las sillas, me ayuda a sentarme en ellas y le hago un gesto para que esconda la silla de ruedas en otra parte ♠♠♠ -¿Dónde estará Abi? Llevo siete vasos de champagne y aún no la he visto. La mansión está cada vez mas llena. Tropiezo con uno de los camareros. Entro en el salón. No veo a nadie en silla de ruedas, ¿no habrá venido? Salgo al pasillo y veo la silla de ruedas cerca de las escaleras. Una voz femenina me pregunta si estoy solo: -Tengo novia le digo -¿Tienes novia? Es una pena… La chica se acerca a mí: -Estoy segura de que tu novia no se enfadará…- empieza a morderme el cuello del disfraz -Por favor detente- le digo La chica empieza a rozar mis partes íntimas con su mano. Nunca me han tocado de esa manera tan sexi. Empiezo a pensar en Abi, no puedo hacerle esto… ¿pero quién me asegura que ella no hace lo mismo? Esa amistad que tiene con Ian da que desconfiar -¿Vamos al jardín?- le pregunto a la chica disfrazada de una especie de mamá Noel sexi Ella no me contesta, me agarra de la mano y caminamos. ♠♠♠ -¿Dónde se habrá metido Ana? Hace un minuto estaba a mi lado y ahora… Continuo mirando por la fiesta, no la veo. Cada vez hay más gente en el salón. Todos bailando y pasándolo bien. Gloria supervisa todo desde una especie de palco pequeño. En unas sillas al fondo de la habitación veo a Ana, sentada, sola. Me acerco a ella y me siento a su lado: -¿Dónde te has metido? ¿Qué haces aquí sola? ¿Te aburres? Ella no contesta, parece que me está ignorando. -Ana, contesta Al escuchar su nombre, ella dirige su mirada hacía mi, va a decir algo pero en ese momento pongo mi dedo en su boca, indicándole que no diga nada. Acerco mis labios a los suyos y la beso. Ella, al principio, no me corresponde, pero ante mi insistencia termina por aceptarlo. Abre lentamente su boca y deja que nuestra saliva se una. El beso que nos estamos dando es extraño, muy distinto a los anteriores. Tiene otro sabor, un sabor que me gusta, que me atrae y al mismo tiempo me excita. ♠♠♠ El traje del muñeco de nieva está en suelo, alejado de mi. En una esquina, en la oscuridad, me encuentro besándome con la sexi mamá Noel. Ella me besa cada centímetro de mi cuello, yo aprovecho para tocarle el trasero. Tengo algo de frío porque estoy en pantalón y camiseta corta, pero la chica se ocupa de que tenga calor. -¿Cómo te llamas?- le susurro al oído -Ana- me dice Nuestros labios se unen, siento un extraño mareo provocado por el alcohol, su nombre hace eco en mi cabeza. Ana,Ana, Ana. ¿De qué me suena ese nombre? Seguimos besándonos, ella empieza a desabrochar mi pantalón. Estoy nervioso, nunca había llegado tan lejos con una chica. Ella se separa y deja a la vista su hermoso pecho y vuelve a besarme. Esta vez soy yo el que me separo: -¿Eres la novia de Ian?- le pregunto


-¿Y tú eres el novio de Abi?- me responde -Sí, ¿Cómo lo sabes? -Se lo pregunté a Ian, en un principio no me dijo nada pero usé mis armas de seducción para sacarle información y terminó diciéndome que tú eras el novio de Abi.

Abrocho el cinturón y me acerco al disfraz. Esto no puede seguir, el champagne se me ha subido demasiado a la cabeza: -¿Qué haces?- me pregunta ella -Tengo novia y tú también, esto no está bien -¿Y tú te piensas que nuestros novios no nos engañan? Su pregunta hace que me detenga, la verdad es que tiene razón. Siempre he pensado que esos dos tenían algo, pero nunca lo he querido aceptar. -¿Los has visto?- le pregunto -No, pero estoy segura de que tienen algo -Vengo ahora- le digo Cojo le disfraz, lo pongo. Entro rápidamente en la fiesta, cojo una botella de champagne y me la llevo conmigo. Le pego un trago, y otro… así hasta terminarla. Llego nuevamente hasta Ana. -Ahora podemos seguir- y la vuelvo a besar ♠♠♠ -¿Esos son Abi e Ian? Miro desde lejos, llevan más de cinco minutos besándose. ¡Esto no me lo esperaba para nada! Me doy la vuelta, me acerco a la barra, no quiero molestarlos. En la barra me encuentro con Alex: -Que Elfa más guapa veo por aquí- me dice -Que Elfo más mentiroso veo por aquí- suelta ella Alex hace un gesto de reverencia y me dice: -¿Me concedes este baile? -Depende…- le digo -Um… ¿de qué depende?- me pregunta -De si encuentro a otro elfo más guapo- le saco la lengua -No lo vas a encontrar- dice con toda seguridad -Pues entonces te concedo el baile… pero antes tengo que ir al servicio -Los elfos hacen sus necesidades en el bosque- me dice -No me cuentes tus guarradas- le digo entre risas mientras me alejo de él Salgo del salón y me acerco a los baños. En ese momento tropiezo con un camarero y hago que se le caigan las copas. -Perdón, perdón… no te había visto -No pasa nada preciosa- me dice el camarero en un tono de voz conocido Levanto la mirada y lo miro a los ojos, no lleva mascara, solo una barba postiza y un gorro. -¡Sorpresa!- dice con una sonrisa de oreja a oreja -¿Ángel?… ¿Qué haces aquí? ¿No estabas en la cárcel?- digo asustada intentando alejarme poco a poco de él -Estaba, pero me han pagado la fianza y ahora estoy trabajando honradamente de camarero -¿Tu trabajando? No me hagas reír… -Piensa lo que quieras preciosa, has perdido al chico de tu vida- se acerca a mí y me roba un beso. Lo abofeteo y vuelvo corriendo a la fiesta. Estoy nerviosa, el corazón me late a mil. Alguien me agarra por el hombro y pego un grito que gracias a la música no se escucha. -¿Has encontrado algún elfo guapo?- me pregunta Alex -No- le digo mientras me recupero del susto -Entonces bailemos ♠♠♠


Dios mío lo que estoy haciendo. ¿Por qué no me separo? ¿Por qué he aceptado su beso? ¿Se habrá dando cuenta de que no soy Ana? Sus labios son tiernos, suaves. Su lengua se mueve rápidamente en mi boca. Es uno de los mejores besos de mi vida. Siento una extraña sensación en el corazón, una sensación que hace años que no sentía, un sentimiento que creía muerto pero que ahora estoy reviviendo… ¿amor? No, amor no es. No me puedo enamorar de un chico que tiene novia, pero tampoco hago nada por cortar el beso… El beso se detiene, él se separa y me dice: -¿Bailamos? En ese momento tengo la respuesta a mi pregunta. Piensa que soy Ana, su novia, su estúpida y engreída novia. ¿Cómo nos ha confundido? Estamos vestidas de la misma forma… pero la manera de besar no es la misma… El se levanta como un galán y extiende su mano, indicando que me levante con él. Le doy la mano y entonces un camarero con antifaz pasa delante de nosotros. Las luces se apagan, la música se detiene. Todos empiezan a preguntarse qué está pasando. El camarero se acerca a mí, me coge por el cuello y me levanta. Al ver que no soy capaz de sostenerme, me suelta, caigo al suelo e Ian comprende en ese momento que no soy Ana. -¿Qué le haces?- le dice gritando al camarero Éste saca una pistola y apunta a Ian. En ese momento más camareros sacan sus pistolas y pegan tiros al techo. La gente empieza a chillar, las copas caen al suelo… y a lo lejos se escucha como alguien grita: -¡Ahora comienza la verdadera fiesta!


Cuarenta y seis: Sábado Noche Las luces se encienden. Se puede ver como el salón está cerrado y nadie puede salir. Las puertas están custodiadas por un camarero con pistola. Pero no es el único, hay más que llevan pistolas y obligan a las personas a darles dinero: -Tranquilidad o mato al primero que vea- dice uno apuntando con la pistola a un invitado -No me mates por favor, te daré dinero- le dice el invitado -Quiero que forméis una fila y dejéis vuestras joyas y dinero en la bolsa que mis compañeros tienen Se crea una fila, la gente llora, no quiere desprenderse de sus lujosas pertenencias. -¿Eres invalida?- me dice el camarero que me atacó -¿Crees que me gusta caer al suelo? ¡Pues claro que soy invalida imbécil!- le contesto -No me hables así- el camarero apunta con la pistola a Ian y le da una orden- ¡Súbela a la silla, la tomaré como una rehén! Ian me coge en sus brazos y me susurra al oído: -Tranquila, no te va a pasar nada- me deja en la misma silla de antes El camarero sigue apuntando con la pistola a Ian. Es bajito y gordo, tiene la cara tapada por la barba y el antifaz. -Siéntate al lado de ella y no hagas tonterías- le ordena a Ian ♠♠♠ -Tengo miedo- le digo a Alex El me agarra, siento protección a su lado: -Nunca dejaré que algo malo te pase – me susurra -¿Y si nos matan?- le pregunto asustada mientras le agarro cada vez más fuerte -No creo que nos maten, solo nos están robando, la policía no tardará en llegar- intenta calmarme -Gracias por estar aquí, agarrándome, sin ti no sabría lo que hacer en estos momentos -Sabrías perfectamente lo que hacer, eres una chica muy valiente -No te creas, no soy tan valiente, puedo aparentarlo pero no lo soy -Yo sé que lo eres- me besa en la frente -Por cierto, ya sé que no es el momento pero… ¿Qué te dijo el director del hospital? -Que me contrataba, soy el nuevo pediatra- me sonríe -¡Enhorabuena!- le abrazo para felicitarlo, siento su respiración en mi nuca. Me separó un poco y lo miro a los ojos, veo un brillo en ellos, el brillo de un enamorado. Siento un extraño sentimiento que me obliga a besarlo, no soy capaz de impedirlo. Quizás sea la situación de peligro, pensar que podemos morir… y yo sin poder besarlo. Me acerco a sus labios hasta rozarlos. Finalmente terminamos fundiéndonos en un beso Noto la misma sensación que cuando éramos jóvenes, inmediatamente comprendo que sigo enamorada. Siempre lo he amado, nunca he podido olvidarme de él. -Me acabas de hacer el hombre más feliz del mundo- me dice con una amplia sonrisa -Es lo menos que puedo hacer cuando tú me haces la mujer más feliz del mundo- le digo No nos importan los ladrones, no nos importa nada en este momento. Solo existimos nosotros dos. -¡Separaos!- nos ordena un camarero


Nosotros lo hacemos, el camarero continua recto con su pistola. -Creo que sé quién está detrás de todo esto- le digo a Alex -¿Quién?- me pregunta -Ángel, mi ex novio -¿Tu ex novio? ¡Pero si está en la cárcel!- me dice incrédulo -Cuando fui al baño lo vi, vestido de camarero, estoy segura que él es uno de los atracadores Alex echa un vistazo a todos los camareros. Observa que hay cinco en total: Uno con una bolsa recogiendo el dinero, otro encima del palco observándolo todo, uno en la puerta vigilando que nadie salga, otro apuntando a Ian y a Abi y finalmente uno paseando por el medio de los invitados. También observa que hay camareros escondidos debajo de la mesa y me lo hace saber: -¿Por qué están escondidos?- le pregunto -No lo sé, creo que esos están asustados -¿Logras diferenciar a Ángel? -No, creo que no está aquí. Debe de estar fuera vigilando o algo Yo miro uno por uno a los cinco atracadores, ninguno me parece ser Ángel. Todos son más bajos y gordos comparados con él. ♠♠♠ -Señora no puedes pasar- le digo a una empleada -¡Como que no puedo pasar! Tengo que llevar la comida -¡Que no puedes pasar! Me han ordenado que nadie entre -Estos ricos son cada vez más raros- la empleada se da la vuelta y se va Tengo la obligación de que nadie entre en salón. De momento no me hace falta sacar la pistola. Veo al sobrino de Joaquín acercarse: -¿Cómo va todo?- me pregunta -Todo va según lo planeamos: hay cinco dentro robando, yo estoy vigilando y otros dos están fuera de la mansión evitando que alguien entre o salga. -Yo ya terminé mi trabajo, me voy- me dice -No, tu tío dijo que quedases hasta el final -¿Y qué hago?- me pregunta -Entrar- abro la puerta y lo empujo dentro del salón. ♠♠♠ -¿Y ahora qué hago?- mi compañero me cierra la puerta. Veo como todos los ricos están completamente asustados, depositando sus joyas y dinero en nuestra bolsa. Uno de mis compañeros, el que está paseando, coge una botella de champagne y empieza a beberla. Al terminar la botella golpea en la cabeza a un pobre anciano, haciendo que este empiece a sangrar por la cabeza. -¡Que haces!- le digo acercándome a ellos Todos quedan mirándonos. -Dijimos que no habría heridos- le digo -Yo golpeo a quien me salga de los huevos- me contesta Me alejo intentando evitar una pelea ♠♠♠ -¿Ese que acaba de entrar te parece Ángel?- le digo a Iria -No sé, es alto como él pero no estoy segura- me dice Continuamos en la fila, llegamos junto al hombre. -Depositad vuestras pertenencias en la bolsa- nos dice a Iria, a mí y a una anciana


Iria no lleva joyas, saca de su bolso todo el dinero y lo pone en la bolsa. Yo hago lo mismo. La anciana que está completamente llena de joyas no se saca ni una: -Sáquese las joyas- le repite a la anciana -Señor, compadézcase de mí, todas estas joyas son de mi familia, las he heredado. Por favor tenga compasión -No se lo tome así, piensa que ha muerto y que me las ha dejado en herencia- le sonríe maliciosamente el camarero La anciana parece no estar a gusto con la contestación del camarero. -¿Quieres que se la quite yo?- le dice el camarero que golpeó con una botella al anciano -No- le contesta rotundamente la anciana mientras se quita las joyas y las deposita en la bolsa. ♠♠♠ Nos van a pillar estoy seguro, vamos a cometer un error y acabaremos todos en la cárcel. No tenía que hacerle caso a mi tío. Veo en una silla a una chica siendo apuntada por un compañero. A su lado está el chico del otro día, Ian. Me acerco a ellos. Mi compañero me dice que vigile un momento a estos dos, que van a ser los rehenes. -Oye, tú pareces bueno, ayúdanos a escapar- me dice la chica Yo no hablo, tengo miedo que me reconozcan la voz. -Ayúdanos- me dice Ian mirándome a los ojos Esquivo la mirada, ¿me habrá reconocido? Mi compañero regresa: -¿Tienes el dispositivo?- me pregunta -Sí, lo saco del bolsillo -Muy bien, cuando nos vallemos acciónalo para que todo salga por los aires. ♠♠♠ Miro fijamente a Ian. Ambos estamos extrañados por lo que hemos oído. Nuestra mirada indica que sabemos de lo que hablan pero no lo queremos aceptar. -Han puesto bombas- afirma finalmente La ira me invade, saber que voy a morir y no puedo hacer nada para evitarlo: -Tú, pedazo mierda, acércate- le digo -¿Cómo me has llamado?- dice apuntándome con una pistola -Pedazo mierda, ¿quieres que te lo deletreé? El atracador está a punto de dispararme, su compañero lo impide y el disparo termina en una pared. Los invitados al escuchar el tiro gritan. -No, asesinos, es mi hija- grita mi madre acercándose corriendo hacia mí La situación me deja a cuadros, nunca he visto esa preocupación por parte de mi madre -Deténgase señora- apunta a mi madre con una pistola -No le toques un pelo a mi hija, ¡sin vergüenza! Él se acerca a mi madre y la abofetea tirándola al suelo: -¡Madre!- grita Alex que intenta acercarse pero otro de los camareros lo apunta obligándolo a detenerse Mi corazón empieza a acelerarse, mi familia está en el punto de mira. Tengo que hacer algo o morirán. -Perdona por llamarte pedazo de mierda- le digo -No suena a disculpa- me contesta -Te pido perdón por qué la disculpa no suena a disculpa -¿Me estas tomando el pelo niña? Ahora que sé que eres la hija de la dueña de esta casa no voy a tener piedad de ti -¡No por favor no toque a mi hija!- dice mi madre mientras se levanta del suelo tocándose la cara -Te tomaré a ti como rehén, por lo menos caminas- se acerca a mi madre y la agarra por el cuello ♠♠♠


Me miró y me besó, un beso largo y muy apasionado, la aparte para preguntarle que estabamos haciendo mientras yo solo pensaba en Abi, pero ella me cerro la boca y los pensamientos con otro beso, un beso al que no me pude resistir. Quitó mi camiseta y empezó a besarme el cuello, era algo provocativo y muy excitante, le quito su sujetar y empiezo a acariciar sus senos, meto uno en mi boca y empiezo a lamerlo, es delicioso sentirla, su lindo cuerpo se mueve encima del mío, es una sensación placentera, ya estaba excitándome, cuando regresó a mi boca mientras con su mano me quitaba el pantalón en busca de algo... Me pone el perservativo y nos unimos. Nunca pensé que mi primera vez iba a ser así, borracho y en la parte trasera de la mansión, en medio de las flores, en una zona oscura. Siempre deseé que fuese Abi la primera, pero no lo fué. Al cabo de unos minutos empezamos a vestirnos: -¿No es la primera vez que lo haces verdad?- le pregunto a Ana -No cariño, llevo haciendolo desde los catorce... -Me refiero a engañar a Ian, estoy seguro que esos rumores que le contaban los vecinos eran ciertos -¿Quien te dijo eso? -Él, cuando nos conocimos me dijo que estaba profundamente enamorado de tí y que algunos vecinos le decian que le ponias los cuernos. Él no les creía, se fiaba completamente de tí... y ahora veo que el pobre vive engañado -¿Y a ti que más te da? Tu ahora no eres un santo... -Sé que no soy un santo, que me he convertido en algo parecido a tí, pero yo estoy empezando a arrepentirme cosa que tú no creo que lo estes. -¿Arrepentirse? ¿De que sirve arrepentirse? -No sirve para nada supongo...- le digo algo desanimado Me miro las manos, ya no sé lo que siento. Acabo de hacer algo que detesto, darle mi virginidad a una cualquiera, a una chica que no se lo merece. Me doy asco, me repugno... pero lo malo es que ya lo he hecho y no puedo hacer nada para solucionarlo. -No te comas la cabeza, regresa con Abi, ahora si te pone los cuernos dile que tu se lo pusiste antes -Yo no soy así -Pues empieza a serlo o te comerán, el mundo no esta hecho para débiles- dice mientras se sube la falda ♠♠♠ -Hemos terminado- dice mi compañero de la bolsa Nos reunimos para hablar: -Ahora tenemos que irnos, tú- se dirige a mí- cuando te de la señal acciona el botón y todo saldrá por los aires -Ok- le digo Abrimos la puerta. Uno de mis colegas se lleva a Gloria como rehén. Salimos corriendo. Los empleados nos quedan mirando asustados al ver que apuntamos con una pistola a Gloria. Al intentar salir vemos a un camarero que no estaba en la misión, este intenta bloquearnos la salida pero le disparan en la pierna y cae al suelo. Entramos en la furgoneta, ponemos a Gloria dentro y regresamos a la mansión, tenemos que esconder las pistolas en las pertenencias de nuestros compañeros. ♠♠♠ -¡Que me querrán hacer estos desalmados! Miro por la ventanilla de la furgoneta y veo que han regresado a mi mansión. No hay nadie fuera vigilándome, abro el pestillo del coche y salgo. Me dirijo a la parte trasera de la casa. Allí me encuentro con Tomas: -¡Que alegría verte, me tienes que ayudar!- le digo nerviosa -¿Qué pasa señora?- me pregunta Me fijo en que lleva pantalones cortos y una camiseta. -¿No tienes frio?- le pregunto El hace un gesto indicando que se ha olvidado algo. -Deje el disfraz en el jardín, pero dígame ¿Por qué está tan nerviosa? -Unos ladrones nos están robando, me tienes que ayudar a sacar a mi hijo -Y a su hija- completa mi frase


-Sí y a mi hija- le digo -Tenemos que entrar por la puerta trasera Me lleva hasta la entrada de los criados, en mi vida entré por ahí, siempre pensé que antes moriría que entrar por la puerta de los sirvientes ♠♠♠ -¡Se ha escapado!- dice mi compañero Todos estamos en la furgoneta, a punto de huir. -Déjala- le digo -No, esa puta rica no se burlará de mi- coge una pistola debajo del asiento y sale del coche -Acelera- me dice otro compañero -No voy a dejarlo solo- le digo, ya que soy yo el que está al volante -Acelera o nos pillará la policía- me vuelve a decir -Yo me quedo- bajo del coche y voy detrás del loco para evitar que mate a alguien Los otros arrancan la furgoneta y desaparecen. Entro en la mansión siguiendo al hombre. ♠♠♠ -Abi- me abrazo a ella al ver que está sana y salva en la silla- Gracias por protegerla- le digo a Ian -¿Has visto a mi novia?- me pregunta Ian -No tengo el placer de conocerla- le miento Gloria empieza a buscar a Alex y lo abraza: -Todo ha pasado- le dice para tranquilizarla. En ese momento, cuando todos pensábamos que los ladrones se había escapado. Aparece por la puerta uno, con una pistola y gritando: -¡Donde estas zorra! Gloria se esconde detrás de su hijo. Me fijo en que esta vestido de camarero y es bastante gordo. Se acerca con la pistola al ver a Gloria: -Te voy a matar Pega un tiro, pero falla. Al ver que no es capaz de matarla se pone nervioso, el puso le tiembla. En ese momento otro camarero, pero más delgado, aparece diciéndole que tienen que irse. Pero el gordo parece no hacerle caso. -Voy a matar a tu hija- le dice a Gloria Al escuchar esas palabras me pongo delante de Abi mientras el gordo pulso el gatillo y la bala atraviesa mi cuerpo. ♠♠♠ -¡Lo has matado!- le digo a mi compañero cogiéndolo de la mano. Ambos escapamos. -¡Eres un asesino!- le digo por el camino -Eso es lo que menos me importa en estos momentos- dice En la entrada de la casa aparecen los coches policiales. Nosotros nos damos la vuelta y salimos por la puerta de jardín. Me fijo en que alguien nos persigue… lo miro detenidamente y veo que es Ian. Acelero el paso, mi compañero ya se está adentrando en el bosque que se encuentra al final del jardín, pero yo no soy capaz de seguir su ritmo. El gordo corre más que yo, pienso. Tropiezo con una regadera y caigo al suelo. En ese momento siento como alguien se tira encima de mí ♠♠♠ -Iria quédate aquí, yo seguiré a Ian- me dice -No, yo voy contigo Los dos salimos del salón y nos disponemos a seguir a Ian para evitar que algo malo le pase. Pero nada más salir vemos a un


camarero herido. Me acerco a él y veo que le han disparado en la pierna: -¿Tus compañeros te han traicionado?- le digo a Ángel -¿Qué compañeros? Yo solo intentaba que no escapasen -Dile eso a la policía, a lo mejor te creen En ese momento la policía entra en la mansión. -Ahí tienes a uno- le digo al poli -¿A uno que? ¡Yo soy inocente!- grita Ángel ♠♠♠ -Hijo de puta- empiezo a golpearle en la cara- ¿Te crees valiente robándole a la gente?- le sigo golpeando Le doy la vuelta y me siento encima suya. Lo vuelvo a golpear pero esta vez en la cara, su nariz empieza a sangrar. El no dice nada -¿Ahora no hablas, no? Sin una pistola no eres tan valiente

El atracador hace fuerza para salir, pero en ningún momento intenta golpearme. -Veamos quien se esconde tras esa mascara- se la arranco con mi mano ¡No puede ser! Esos ojos… Mi corazón empieza a acelerarse, varios sentimientos surgen en mi interior. Le quito la barba postiza para asegurarme. Las lágrimas empiezan a caer por mis ojos. Estoy en estado de shock, no soy capaz de reaccionar. -Perdóname- me dice mientras me empuja hacia atrás y sale corriendo

Yo no me inmuto, sigo tirado en la hierba. Mirando como huye, intentando comprender lo que está pasando. ¿Será un sueño? ¿Cómo puede haberse convertido en un ladrón? Lo veo corriendo y no lo comprendo, nos criamos juntos… -Hugo, me has decepcionado ♠♠♠ Acelero lo más rápido posible: -El jefe nos matará, hemos dejado a su sobrino en tierra -Le diremos que ha escapado él solo, nosotros no tenemos la culpa. Continúo conduciendo, de pronto veo algo en suelo, me acerco para cogerlo, es el dispositivo de detonación de las bombas -¿Queréis ver fuegos artificiales?- les digo a mis compañeros mientras pulso el botón


Cuarenta y siete: “Todos tenemos un pasado oscuro, un pasado que no queremos que salga a la luz… Quizás sea de cobardes avergonzarse y renegar de él escudándote en tu momento presente, quizás sea de cobardes renegar de tu presente escudándote en tu pasado, sí, pensando que cualquier tiempo pasado fue mejor. No lo sé, sólo sé que no es el camino. Del pasado hay que enmendar los errores, del pasado hay que recoger todas las cosas buenas que añoramos e intentar igualarlas o superarlas en el presente, fijarse objetivos y metas para alcanzar, un constante afán de superación.” -Por fin has llegado- dice Tamara acercándose a mí -He venido lo más rápido posible, he dejado todas mis obligaciones en la mansión a manos de una amiga para poder venir -Tienes un motivo, tu hijo te necesita -Nadie en la mansión sabe que tengo un hijo Un hombre de mediana edad, vestido con una bata blanca, se acerca a Tamara: -Su hijo ha empeorado- le dice -No, yo no soy su madre, la madre es esta- y me señala -Perdona, como últimamente solo la veo a usteddice para justificarse -Tengo obligaciones que no me permiten cuidar a mi hijo- le digo -Yo no quería meterme en su vida- vuelve a justificarse el médico- Su hijo está peor, le hemos dicho que le quedan dos meses de vida pero tal como están las cosas dudo que llegue a ellos, necesita un donante lo más rápido posible -¿No hay nadie que le pueda donar?- le pregunto -Su hijo necesita que le done un familiar, si el donante es otra persona puede que el cuerpo del pequeño lo rechace Me siento en la silla. Intento pensar el nombre de alguien, de cualquier familiar… pero no hay suerte. Todos mis parientes están en Colombia. Aquí no tengo a nadie. -¿Quiere ver a su hijo?- me pregunta -Si por favor Me levanto y el médico me lleva a la sala donde se encuentra mi hijo. Al entrar lo veo en una cama, conectado a un montón de cables que permiten mantenerlo con vida. Aún recuerdo el día que nació, el día que salió de mi vientre. Aquel día fui la mujer más feliz del mundo… me sentía sola, cuando pensaba que no llegaría a tener a nadie que me diese cariño llegó él. Mi pequeño, mi niño, mi Leo. Y ahora… seis años después estoy a punto de perderlo. De perder al único hombre que me ha hecho feliz, el único que su existencia hizo que recobrara las ganas de vivir… no quiero perder a mi hijo. Es la viva imagen de su padre. Si él estuviera aquí, si el viera esto… -Mamá…-susurra el pequeño en voz baja Me acerco a él, le doy la mano. Tiene el rostro totalmente pálido, los ojos parece que los tiene amoratados. No parece el mismo Leo de siempre, le falta energía, alegría… la enfermedad se lo ha arrebatado todo y yo no puedo hacer nada por impedirlo. Le acaricio la cara, está completamente helada -¿Me voy a morir?- pregunta -No, claro que no vas morir, ¿Por qué dices eso?- una lagrima sale de mi ojo -Porque he escuchado a los médicos- empieza a toser -No hables, tienes que tomar reposo -Quiero decirte una cosa -No, tienes que tomar reposo- le vuelvo a decir -Sé que siempre estas ocupada trabajando y que por eso no me puedes cuidar. Por ello te quiero dar las gracias, me alegra que seas mi madre


Sus últimas palabras hacen que mi intento por mantener la calma se desmorone completamente. Me abrazo a él y empiezo a llorar como una niña pequeña. Intenté por todos los modos no derrumbarme pero no soy capaz, no soy fuerte, nunca lo he sido y nunca lo seré. -Te quiero hijo, te quiero, mientras esté yo viva, tu no morirás te lo prometo El doctor entra y me dice que el pequeño tiene que descansar, hay que dejarlo solo. -Mamá no te vayas- dice Leo desde su cama -Estoy fuera cariño, volveré Regreso nuevamente al pasillo, con los ánimos por los suelos. Tamara, al verme, me abraza. -Tamara, quiero contártelo todo -¿Qué me quieres contar? -Todo, quien es el padre de mi hijo, que ha pasado con él, porque no está aquí… ¡te lo voy a contar absolutamente todo! -Vamos a la cafetería Bajamos por las escaleras, nos sentamos en una mesa cerca de un gran ventanal. Está lloviendo y hace bastante frío. La camarera nos atiende, ambas pedimos un café con leche. Unos minutos después no los sirve con unas galletas. -¿Estas segura de que me lo quieres contar?- me dice Tamara -Sí, estoy segura, siempre te he dicho que no quería hablar de ese tema y tu lo has aceptado, nunca me has preguntado por nada, has sido una buena amiga… pero es hora de que sepas toda la verdad, quiero contárselo a alguien… no puedo más con este secreto. Le pego un sorbo a mi café, ella me toca la mano: -Adelante- me dice -Hace más de 30 años, cuando yo tenía 15 años… ♠♠♠ Era una época muy dura, yo vivía en Colombia, allí la vida no es como aquí. El hambre afectaba a toda la población, sobre todo a los más pobres. Mi padre trabajaba de barrendero y mi madre de costurera. Ambos no tenían contrato, sus jefes los explotaban cuanto querían, les obligaban a trabajar más horas de las contratadas y había meses que no cobraban. Esos meses teníamos que pasar hambre. Pero aún así íbamos saliendo adelante hasta que mi madre dio a luz a un niño. Mi hermano. El pequeño estaba muriéndose de hambre, el dinero no daba para todos y yo me vi obligada a trabajar. Nadie me quería contratar por ser tan joven e inexperta. Un mal día, o bueno según se mire, me encontré con una mujer. Yo no sabía que era una proxeneta. Se llamaba Antonia. Ella me dio la oportunidad de trabajar en su local. En un principio solo me ocupaba de servir copas y de dar las llaves de las habitaciones a los clientes. Todo iba bien, ganaba bastante dinero que se lo daba a mi madre para la manutención de mi hermano. Poco a poco fuimos saliendo a delante hasta que un viejo apareció en el club donde trabajaba, el viejo se enamoró de mí y le ofreció a Antonia una buena suma de dinero por ser él el primero en desvirgarme. Antonia al ver el dinero acepto, y pese a que yo me negaba, me obligaron a hacerlo. Terminé acostándome con ese señor de unos setenta años. Esa experiencia cambio por completo mi vida, a partir de entonces me sentía asqueada, no quería volver al trabajo, me sentía sucia. Mi padre cuando lo supo fue al local, allí se encontró con aquel señor que me arruinó la vida. Tuvieron una discusión, esa misma noche estaba yo trabajando de camarera. Intente que se fuera pero terminaron peleando, finalmente sin que yo lo pudiera evitar, mi padre lo mató. La policía no tardó en llegar y se lo llevó a la cárcel. A partir de entonces la vida de mi madre, de mi hermano y la mía fue a peor. Mi hermano enfermó y necesitaba medicamentos que mi madre no podía pagar, me sentí prácticamente obligada a sacar mi familia adelante. Me fui a junto Antonia y le dije que quería ser prostituta. Ella, en un principio, se negaba porque no quería tener más problemas… pero finalmente me contrató. Empecé a acostarme con viejos, con jóvenes… todo a cambio de dinero. Algunos de mis clientes se enamoraban de mí y decían que querían sacarme de ese mundo, pero ninguno tubo los huevos suficiente para hacerlo. Me enamoraba como una tonta de todos los que me decían eso, pero con el paso del tiempo fui aceptando la realidad. Un buen día entro en el prostíbulo un hombre de 29 años, me pasaba catorce años, pero sin saber cómo me enamoré de él. Contrató mis servicios y cuando supo que era menor se negaba a mantener relaciones conmigo, dijo que esperaría a que tuviese los 18. Semana tras semana venía a visitarme, el no era de Colombia, estaba allí por trabajo. El día menos esperado me confesó que quería sacarme de la prostitución, yo no le hice caso.


Un mes después volvió a su país y no supe más de él hasta que cumplí los 18. El día de mi cumple lo vi en el club, dijo que regresaba para acostarse conmigo. Tuvimos una noche de pasión que jamás olvidaré. Al terminar, el me confesó que sus padres le obligaban a casarse con una chica de mi edad, de la cual no estaba enamorado. Yo le pregunte quien era la dueña de su corazón y el dijo mi nombre. Le creí, al día siguiente se presentó delante mía con un pasaporte y un billete. Me daba la oportunidad de mi vida, alejarme de todo. Se lo conté a mi madre y esta aceptó, las cosas le iban mejor, se había casado con un hombre con dinero y podía mantener a mi hermano. Cogimos el avión y nos fuimos para España. Empecé a trabajar como sirvienta para su familia, jamás hable de la relación que manteníamos con nadie. En su mansión se trabajaba bien, dormía y comía allí. Por las noches teníamos sexo sin que nadie se enterase. Un año después de mi llegada, cuando tenía 19 años, apareció en la mansión la que iba a ser su futura esposa, una mujer de mi edad, una mujer soberbia que provenía de una familia estable, ni muy rica ni muy pobre. Poco a poco nuestras visitas nocturnas fueron a menos, cuando ella se quedó embarazada nuestra relación se deterioró por completo. Pasaron los años y me vi obligada a renunciar a ese amor por completo. No quería destrozar una familia. Todo iba bien, ya había conseguido olvidarlo con el paso de los años… Pero como es obvio, algo tuvo que pasar para que yo tuviese a mi hijo. Hace seis años, Alejandro vino a mi habitación, dijo que me extrañaba, que yo era la mujer de su vida… terminamos haciendo el amor. Me quedé embarazada y se lo hice saber, el me dijo que tenía que ocultar el embarazo y yo le hice caso. Me fui durante nueve meses de vacaciones a Madrid. El lugar donde te conocí. Nos hicimos amigas y tú te encargaste de cuidar de mi pequeño hasta hoy, cosa que te agradezco… ♠♠♠ Termino de contar la historia. Los ojos de Tamara están totalmente clavados en los míos: -¿El padre de tu hijo es el difunto Alejandro del que tanto me has hablado? ¿Nunca aceptó a tu hijo? Las dudas la invaden, tiene ganas de saber más ♠♠♠

Dos años después de dar a luz, el sufrió un ataque al corazón que le impedía levantarse de la cama… (Llamo a la puerta) -¿Se puede?- pregunto -Claro, adelante Thayssa -Te traigo el almuerzo, como todas las mañanas- le dejo la bandeja en la cama -Que buena pinta tiene todo- dice sonriendo Me doy la vuelta para salir y el me dice: -Thayssa, puedes quedarte unos minutos, quiero decirte algo -¿Qué tienes que decirme? -¿Te acuerdas del día que nos conocimos? ¿De cuándo te dije que hasta que fueras mayor de edad no me acostaría contigo? -Si me acuerdo- le digo -¿Y te acuerdas que años después regresé en tu cumpleaños? Esa noche fue la mejor de mi vida, tu siempre has sido la mujer de mis sueños, sacarte de aquel mundo fue lo mejor que hice -A veces pienso que no- le digo -¿Por qué piensas eso? -Preferiría que no regresases, preferiría que no me sacases de ese mundo. Cuando me llevaste a España pensé que íbamos a ser pareja, que ibas a dejar todo por mi… pero me equivoqué… solo me has traído para ser tu chacha y ver cómo te casabas y formabas una familia mientras yo, como una tonta, te esperaba- las lagrimas caen por mis ojos -Eso no es así- dice el -¿No es así? ¿Cómo piensas que me siento cuando le digo a nuestro hijo que su padre está fuera y que no lo puede ver? ¿Cómo piensas que me siento al saber que discriminas a mi hijo? -De eso quería hablarte, hoy mismo voy a reconocer a nuestro hijo, darle el apellido Salvatierra que es lo que se merece Sus palabras me dejan atónita, no me lo esperaba: -¿Lo dices enserio?- le pregunto -Lo he puesto en el testamento, por si me pasa algo quiero que tengas esto- me da una cosa- Quiero divorciarme de Gloria, irme contigo y ser felices


Me acerco a él y lo beso en los labios ♠♠♠ -¿Y qué más paso? Cuéntame- dice Tamara -Esa misma noche lo encontraron muerto, un ataque al corazón… -¿Un ataque al corazón? ¿Pero no se encontraba mejor? -Lo asesinaron, pero jamás se pudo demostrar… yo sé muy bien que fue Gloria -¿Su mujer?- dice incrédula -Sí, él la estaba investigando, decía que se enteró de muchas cosas acerca de su mujer que la llevarían a la cárcel -¿Y que fue esa cosa que te dio antes de morir? -Esto- desabrocho la chaqueta y le enseño mi colgante que contiene una llave -¿Una llave? ¿Qué abre? -Abre una caja fuerte que contiene todos los papeles que inculpan a Gloria, pero lo malo es que no sé dónde está esa caja fuerte -Ahora que lo pienso, ¿Por qué no recibiste nada de la herencia? -Alejandro cambio el testamento, hay una copia en la caja fuerte, pero alguien se encargó de que la renovación de ese testamento no saliera a la luz… Tamara está completamente alucinando, no se esperaba esta historia. -¿Alejandro no tiene dos hijos? -Sí -Entonces… ¡ellos pueden salvar a Leo!- dice feliz -Yo pensé lo mismo… pero Alejandro me dijo antes de morir que dudaba sobre la paternidad de sus hijos.


Cuarenta y ocho: “La amistad es una cajita de cristal. Pequeña, transparente, donde guardas allí dentro todos tus pensamientos, ideas, cariño y amor. Un cristal fino donde te reflejas. Material en el que están hechos tus sueños. Son porciones de tu corazón que intentas que no se rayen nunca. Un amigo es más que una persona. Algo que no es físico, algo que siempre llevas. Es eso que recoges por el camino y guardas en tu cajita de cristal, cuidadosamente acomodado en su interior de terciopelo. Todo eso en lo que crees, en lo que confías, en lo que sientes. Eso que más allá del mundo encuentras. Eso que te abraza cuando piensas que no puedes más. Algo que lamentas no ver. Porque el amigo no se ve, no se toca, no se huele. Simplemente lo sientes” Los rayos del sol iluminan todo el campo, hoy da la impresión de que la hierba está más verde, se nota la llegada de la primavera. Los pajaritos cantan más que nunca y me dan una sensación de alegría difícil de explicar. Abro la puerta de la caseta. La caseta que tanto sudor nos ha costado construir a mí y a mi amigo. Cada tarde veníamos a este campo a construirla, recogíamos la madera de la basura o de muebles rotos y la traíamos aquí para construir. Tardamos más de seis meses en ponerla en pie, lo peor de todo era ponerle las puntas. Recuerdo que él se hacía el hombre y decía que quería ponérselas, dos golpes en los dedos es lo que se llevó. La caseta no es muy grande y no está muy bien construida, pero para los dos nos llega. Aquí pasamos nuestras tardes, nos alejamos de nuestras familias y de nuestras penas, para divertirnos durante un rato. Sabiendo que al salir, volveremos a encontrarnos con la cruda realidad. -¡Por fin has llegado!- le digo al verlo entrar por la “puerta” -Hoy me ha costado mucho venir, no me dejaban -¿Por qué?- le digo asustada temiendo no volver a verlo -Porque mi madre es tonta, se piensa que ahora que somos ricos me van a secuestrar o algo- dice apenado -Es por tu seguridad, ¿puedo hacerte una pregunta?- le digo -Claro, pregúntame- me sonríe, dejando a la vista una hermosa dentadura blanca -¿Tu madre con quien se casó? ¿Y tu padre donde está? Llevo tiempo intentando hacerte las preguntas, pero no lo hacía porque no querías hablar del tema… La sonrisa de él cambio por completo. Su cara tiene un tono de seriedad, de tristeza. Su mirada se establece en un punto fijo del suelo y empieza a hablar: -Mi padre era un ladrón, lo detuvieron hace un par de años. Mi madre se tuvo que buscar la vida como pudo… y encontró a un hombre. Ese hombre es el dueño de uno de los bancos más importantes del país, se enamoraron y ahora están casados. Él nos da una buena vida, ahora no tenemos que pedir, no tenemos que pasar frio o hambre. Él me trata como si fuera su hijo y eso me alegra. Me da comida, juegos y sobre todo lo que más quería: Dejar de trabajar y empezar a estudiar -Ya veo que te han apuntado a una buena escuela, ese uniforme que llevas ¿es de la escuela Fernández? -Sí, es duro, pero la educación es buena -¡Normal que la educación sea buena, con lo caro que es el colegio! Su rostro de tristeza desaparece por completo, ahora su sonrisa regresa. -¿Te puedo hacer ahora una pregunta?- me dice -¿A qué esperas?- le contesto -¿Por qué aguantas lo que te hace tu padre…?


La pregunta no me la esperaba por completo, en estos momentos es de lo que menos me apetece hablar. -Porque me da vergüenza, cuando empezó con los abusos yo tenía 6 años, no sabía lo que hacía. Él lo llamaba “juegos”. A mí me dolía pero poco a poco me fui a acostumbrando. Cuando me vino la regla el detuvo sus violaciones. Pero en el momento que descubrí todo lo relacionado con el sexo, con la pederastia… saber que mi padre es uno de esos seres asquerosos…-empiezo a tener ganas de vomitar -No sigas, te hace daño -No, ahora quiero seguir. Mi padre para mí no es mi padre, lo dejó de ser hace 6 años con su primer abuso. Ahora que tengo 12 y tengo más uso de razón jamás volverá a tocarme. -Yo no lo permitiré- me abraza El abrazo dura unos segundos y nos separamos. Me levanto para secarme una lágrima y vuelvo a mirarlo. Mucho a cambiado este joven desde que lo conocí. Hace años era un muerto de hambre, con la ropa toda destrozada. Nos conocimos en la entrada de mi colegio, para ser realistas es mi primer amigo. El primero al que le conté lo que me estaba pasando y el único en el que confío. A lo largo de estos años ha cambiado de ropa, de estilo. Ahora está más guapo, más limpio y mejor vestido… pero para mí sigue siendo el mismo chico de antes. Nada ha cambiado entre nosotros. Sé que puedo confiar en él. Me siento a su lado y saco de mi mochila unas galletas: -¿Quieres?- le pregunto -¡Claro que quiero!- cojo una galleta y la muerdo -¿A qué sabe bien?- me pregunta -Son las mejores galletas que he comido

♠♠♠

Ella sonríe. Es la chica más guapa que conozco, no es que conozca muchas chicas, pero sin duda alguna ella es la más guapa. Su cabello negro y sus ojos marrones destacan por su rostro alegre. Me acuerdo cuando la conocí, ambos teníamos nueve años. Yo venía de trabajar y me sentaba a mirar con tristeza a las personas que estaban en el colegio, ella se fijó en mí y me acompañó. Me ayudó a olvidar mis penas, era su “príncipe verde”. Con el paso del tiempo nos fuimos conociendo mejor, todas las tardes jugábamos hasta que construimos esta caseta. En este lugar soy feliz, me olvido de todo lo malo para centrarme únicamente en nuestra amistad. Aunque ella tenga doce años y yo trece, soy unos meses mayor que ella, siempre estaremos juntos. -¿Te acuerdas el día que nos conocimos?- me pregunta -Claro que me acuerdo, fue el mejor día de mi vida- le digo -¿Tu qué crees que pasaría si no nos conociéramos? -Creo que me hubiera matado, no soportaría vivir sin ti, sin los ánimos que me has dado… Mi frase hace que esté pensativa durante unos segundos. De pronto suelta una sonrisa y me dice: -Me encanta ser el centro de tu vida -No eres el centro de mi vida- le digo -Claro que lo soy, no lo niegues- empieza a burlarse de mí -Pues que sepas que ahora no soy tu príncipe verde- le digo -¿No quieres ser mi príncipe verde? -No, no quiero -Pues me buscaré a uno rosa- me lanza otra burla -¿Un príncipe rosa? No creo que existan -Pues busco uno negro, o blanco… ¡será por colores! Ambos empezamos a reírnos al mismo tiempo. Ella se acerca poco a poco a mí. Le lanzo una mirada a sus labios. Nos acercamos cada vez más, puedo sentir su respiración. Finalmente nuestros labios se juntan. Mi primer beso… ♠♠♠

Fuera de la caseta, a unos metros, en la carretera…

-Este es el lugar donde se encuentran. Después de años buscando al amigo de mi hija, por fin lo he encontrado. Le voy a enseñar a no meterse en mi vida, en mi relación con mi hija. Deseará no haberla conocido…


Cuarenta nueve: La tarde más perfecta de mi vida. Lástima que se haya hecho de noche y tenga que volver a mi casa. Con la llegada de la noche las temperaturas bajan y empieza a hacer un poco de frío. Corro un poco para llegar lo más rápido posible a casa. Espero que mi madre haya regresado y no tenga que estar a solas con mi padre. Llego a mi casa, abro la puerta y cuelgo la chaqueta en el perchero: -¿Dónde estabas?- es lo primero que escucho -He ido dar una vuelta con unas amigas- le digo a mi padre -Y voy yo y me lo creo- se acerca a mí, empiezo a tener miedo -¿Dónde estabas?- me vuelve a preguntar -Te lo he dicho, he ido a dar una vuelta con unas amigas- me agarra de la mano y empieza a apretarla- Me haces daño -¿Has estado con tu amigo? ¿Verdad?- empieza a gritar -¡Estas loco!- me separo con fuerza e intento subir las escaleras Él me vuelve a agarrar, esta vez con más fuerza, me empuja hacía la pared. Allí sus manos empiezan a hacer fuerza en mi garganta. -Suéltame…- empiezo a notar la falta de respiración -Dime la verdad- dice entre gritos Consigo darle una patada en sus partes bajas, me suelta, le vuelvo a dar otra patada: -Ya no soy la niña de la que abusabas- le grito, con ganas de soltarlo todo Él cae al suelo y se toca sus partes, la patada le ha dolido bastante: -¿Te gusta abusar de las pequeñas? ¿De tu propia hija? Me das asco, ahora no soy la tonta de antes, como me hagas algo se lo contaré a todo el mundo. No me vas a volver a tocar, da gracias que hasta ahora no he dicho nada, ¿sabes por qué no lo hice?, porque me das vergüenza, me da vergüenza tenerte de padre…- las lagrimas empiezan a salir por mis ojos Él se levanta del suelo, intenta pegarme pero no lo consigue. En ese momento la puerta de la entrada se abre. Mi madre aparece y al ver la escena grita: -¿Qué está pasando? -Nada- le grita mi padre Yo aprovecho para subir las escaleras y encerrarme en mi habitación. Siento ira, ganas de acabar con todo. Me desahogo tirando los peluches, estoy harta de aguantar todo esto. ♠♠♠ -¿Qué le has hecho a la niña?- le pregunto a mi marido -Nada, no le he hecho nada- responde -¿Entonces porque lloraba? ¿Por qué le ibas a pegar? -Tu hija se está viendo con un chaval, no me parece bien que a su edad esté con chicos, a saber que le pueden hacer -Son amigos, ella me ha hablado de él, es un buen chico, no creo que le haga nada -Antía, no quiero que se vean, ¿lo entiendes? -No, no te entiendo… hace años que no eres el mismo, estas consiguiendo darme asco -Cállate, no me obligues a pegarte ♠♠♠ Llega un nuevo día, hoy es sábado. Me levanto de la cama y abro las persianas. Hace un buen día, igual que ayer. Alguien llama a la puerta de la habitación. -Entra mamá- le digo


La puerta se abre, pero no es mi madre. Felipe entra en la habitación: -¡Fuera!- le digo -Escúchame, he venido a hablar contigo -¿De qué quieres hablar? -Quiero pedirte perdón Su frase me deja sin respuesta. -¿Pedirme perdón? ¿Por arruinarme la infancia? -Sí, soy un completo idiota. Por favor perdóname, te invito a comer al restaurante que tanto te gusta En sus ojos veo arrepentimiento. Algo que nunca he visto en el. -Acepto tu petición, pero no te perdono- le digo firmemente -Sé que al final me perdonaras- dice mientras cierra la puerta Me visto rápidamente. Hace tiempo que no voy a ese restaurante, hace una carne deliciosa, la mejor del país. ♠♠♠ Seguimos caminando. Mi madre no ha podido venir con nosotros porque tiene que trabajar. Mi padre me agarra de la mano para cruzar la calle. Saludamos a la gente. El restaurante está un poco lejos de nuestra casa. -¿Por qué no hemos cogido el coche?- le pregunto -Porque es mejor caminar, así no contaminamos el medio ambiente- me dice

Todo trascurre con normalidad hasta que cogemos un cruce que no lleva al restaurante. El aprieta fuertemente su mano contra la mía para que no me escape. -Papa, por aquí no se va al restaurante -Es un atajo- dice de una forma muy poco convincente Volvemos a coger varios cruces hasta llegar a un callejón sin salida. En ese momento me empiezo a asustar. -¿Qué hacemos aquí?- le pregunto -Lo que ayer no nos dejo hacer tu madre Separo mi mano con fuerza de la suya. Empiezo a correr todo recto pero me encuentro con una pared. -No hay salida- dice mientras se acerca a mí -Aléjate- le digo mientras intento buscar algo para tirarle -No te resistas Finalmente está frente a mí. Me agarra con sus brazos y me acerca a él, impidiendo que pueda defenderme. Empieza a besarme por el cuello y a tocarme el trasero. -Hijo de puta- le digo Él se separa y me mira a los ojos, es la primera vez que le falto el respeto de esta manera. Su mano impacta con fuerza en mi cara. -Ahora no voy a tener compasión Intenta subirme la falda pero yo hago fuerza, en ese momento se escucha una voz: -¡Que le haces a esa niña! Ambos miramos fijamente a una esquina del callejón que está totalmente oscura. Un vagabundo se acerca a nosotros. -Suéltala- le dice a mi padre -¿Y tu quien eres? Mi padre me suelta y empiezo a correr. Me detengo unos metros más adelante y puedo ver como mi padre empieza a golpear al vagabundo. Está totalmente fuera de sí, agresivo. El vagabundo grita de dolor, por su boca empieza a salir sangre. -¡Déjalo!- le grito, pero no me hace caso


Vuelvo a correr, me alejo de todo. No quiero saber nada. Llego a mi casa y me encierro en mi habitación. Subo a mi cama y empiezo a llorar. Lo que ha pasado hoy ha sido la gota que colma el vaso. Cuando estaba entrando en un profundo sueño, la puerta de mi habitación se abre con agresividad. Aparece mi padre con las manos llenas de sangre. Horrorizada me levanto de la cama: -Mira lo que me has obligado a hacer- dice acercando sus manos a mi cara- ¡Eres una puta! Su mano vuelve a golpear mi cara haciendo que caiga en la cama. Felipe me quita la ropa con rabia, con fuerza, la destroza completamente. Entre gritos le digo que pare, le suplico que no lo haga. Grito y grito pero no me escucha, nadie me escucha, me siento impotente. Se baja los pantalones e introduce con fuerza sus dedos en mi vagina. Haciéndome daño, más daño de lo normal… ojala todo se terminara aquí… pero no. El ser que me dio la vida se introduce en mi interior, volviendo a abusar de mí, como lo hacía antes… Al terminar, me tapo con las sabanas, empiezo a llorar mientras el recoge todo y se limpia la sangre. Cierra la puerta de mi habitación. Mi mente solo tiene una idea, matarlo. Me levanto y empiezo a tirar todas las cosas de mi habitación, la destrozo completamente. ♠♠♠ Abro la puerta de la habitación de mi hija. Todo está desordenado, las fotografías destrozadas, las sabanas cortadas… ¿Qué ha pasado? Encuentro a mi hija en una esquina arrodillada y llorando. -Cariño que te pasa -Mamá… no puedo mas- dice entre lloros -¿Por qué?- le acaricio el pelo -No se distinguir el bien del mal -¿Cómo? ¿Por qué dices eso? -Porque tengo ganas de matar, las monjas me han dicho que eso no es bueno. Pero tengo ganas de hacerlo, tengo mucha rabia acumulada, quiero liberarla -¿Por qué dices eso? ¿Es ese chico? ¿Te ha hecho algo? -No, no ha sido el…- la pequeña vuelve a llorar Sé perfectamente que ha sido ese joven, le ha destrozado el corazón. Mi pequeña se ha enamorado… -Tu eres buena, eres la mejor del mundo- le seco sus lagrima -¿De verdad?-Créeme, soy tu madre ♠♠♠ Los abrazos y las palabras de mi madre me animan. No quiero que esté triste, no le quiero decir que su marido abusa de mí. No quiero destrozarle el corazón, es mejor que sufra yo y no ella. -Te quiero mamá, eres la mejor

Unas horas después… Abro la puerta de la caseta y me encuentro con mi mejor amigo, la única persona que me puede apoyar y comprender en estos momentos. -¿Qué te pasa?- me dice mirándome a los ojos Yo no contesto, me acerco a él y lo abrazo. Empiezo a llorar. -Tu padre…- dice con cierta rabia en sus palabras Lo agarro lo más fuerte posible mientras me acaricia el pelo. -No llores- me dice- ¿Te acuerdas que prometimos que esta caseta sería el lugar donde no había lloros? ¡Aquí hemos venido a olvidarnos de lo que nos sucede fuera! ¡Aquí tenemos que ser felices! Me seco las lágrimas y le doy la razón, esa fue la mejor promesa que pude hacer. -¿Quieres escribir una carta?- me pregunta


-¿Una carta?- le digo -Sí, mira, escribimos los dos una carta poniendo lo que queremos ser de mayores, cuántos hijos queremos tener y sobre todo el nombre de la persona con la que te quieras casar. Escribimos todo y enterramos las dos cartas bajo la caseta. Años más tarde regresaremos y las leeremos ¿Qué te parece? -¡Que buena idea! Me da una hoja y un bolígrafo. Los dos empezamos a escribir nuestras cartas. No podemos verlas pero a mí me entra la curiosidad: -No te puedo dejar verla- dice él Al terminar de escribirlas las ponemos en un sobre. Hacemos un hueco en el suelo y dejamos las cartas, tiramos tierra y prometemos que volveremos dentro de muchos años a leerlas. En ese momento entra por la “puerta” mi padre. Yo me quedo paralizada, no puedo creer que haya descubierto mi sitio secreto, seguramente me habrá seguido. -Que ganas tenía de conocerte- le dice a mi amigo -Yo a ti no- le contesta Felipe lanza una mirada a la caseta: -Que romántico, vuestra propia caseta- dice de una forma irónica. Sus manos empiezan a golpear la madera de la caseta: -¡Que haces!- le grito Felipe vuelve a estar fuera de sí, empieza a destrozar la caseta. Nosotros salimos y vemos como la destroza. Mi amigo se acerca a él para que pare, pero nada. Mi padre lo golpea y lo tira en el suelo. Yo me paralizo, me quedo quieta mirando la escena. No soy capaz de moverme, ¿será por el miedo? En ese instante Felipe termina de destrozarla y se acerca al pequeño. Lo agarra por el cuello y empieza a estrangularlo. Él me pide ayuda pero yo no soy capaz de moverme. Las lágrimas empiezan a caer por mis ojos. -Ayúdame…- dice cada vez con menos voz -Cállate, esto te servirá de lección, vas a morir por acercarte a mi hija Sus manos aprietan con más fuerza. Tengo que hacer algo, en mis manos está ser feliz para siempre. Miro para todos los lados, encuentro una piedra grande en el suelo. La cojo con fuerza, me acerco a mi padre y lo golpeo fuertemente en la cabeza. Él cae al suelo. Mi amigo se levanta. Yo me pongo encima de mi padre y continuo golpeándolo con la piedra, cada vez con más fuerza, con más rabia. La ira que llevo guardando todos estos años está saliendo a la luz -¡Lo vas a matar!- grita mi amigo Pero yo no lo escucho, estoy inmersa en acabar con el tipo que me arruinó la vida. Mis golpes son cada vez más fuertes. La sangre brota por su cabeza. -¡Para! ¡Para!- se acerca a mí e intenta detenerme Pero de nada sirve… yo continuo a golpes con mi progenitor. El me arruinó la infancia, yo le arruinaré la vida.


Cincuenta: “El sol ilumina como tantas mañanas mi habitación. Pero hoy no es un día cualquiera, hoy es el día en el que recobre las esperanzas… El vacío en el que me encontraba por fin vio la luz, una luz que tardó en llegar…” Me despierto como todas las mañanas, estoy sola en mi habitación. Mi hermano Alex ya no duerme conmigo, pero su cama continua aquí. Veo el almuerzo sobre la mesita de noche, cojo la taza de café y la llevo a la boca. Por la ventana se ve que hace un esplendido día, está llegando la Navidad y parece que las temperaturas son de verano, aunque en la última semana el viento es cada vez más fuerte. Este despertar, ver que estoy sola en mi habitación me trae recuerdos pasados. Aquellos días en los que me negaba a abrir la persiana y ver la maldita silla de ruedas. Cuanto tiempo he perdido encerrada en estas cuatro paredes, temiendo que mi felicidad pudiese dañar el recuerdo de mí amado Elías. Vuelvo a dejar la taza sobre la bandeja. Me acomodo en la cama y es entonces cuando algo sucede. La parte baja de la sabana empieza a moverse, mi mirada se centra en ese punto fijo de movimiento. Estoy sorprendida, con miedo, no me lo puedo creer. Toda esta semana al lado de un cambiado Ian ha servido para algo. Aparto la sabana para asegurarme de que lo que estoy pensando es verdad, el dedo gordo de mi pie derecho se está moviendo. Lloro de felicidad… lo que estoy viendo es difícil de creer. Acerco mi silla de ruedas y haciendo fuerzas con mis manos, apoyándome en ella, logro subir. Muevo las ruedas y me acerco a la ventana, el sol está siendo tapado por una nube. En el jardín no hay rastro de Tomas… A mi mente viene el recuerdo del momento en el que recibió un disparo por salvarme la vida, pese a que el beso de Ian ha provocado en mí una serie de sentimientos y emociones que creía desaparecidos… Tomas es mi novio, y solo debo de pensar en él. Salgo de mi habitación y miro por el pasillo, no hay nadie. Desde la accidentada fiesta todo es silencio en la casa. Todos evitan hablar del tema. Hacen como si nada ocurriera… pero todos saben que eso es inevitable, como también saben que dentro de poco se van a cumplir 4 años de la muerte de mi padre, otro tema que evitaran hablar en la mansión. ♠♠♠

En otra habitación de la mansión, el único ruido que se escucha es el de una cama moviéndose -Una palabra: Fantástico- le digo sonriendo mirándola a los ojos -Yo elegiría la palabra Increíble- me sonríe Cogemos las sabanas que están tiradas en el suelo y tapamos nuestros cuerpos desnudos. Nos abrazamos y miramos la ventana: -Con el buen día que hacía…- dice -Está llegando la navidad, es normal que empiece a hacer mal tiempo -Perdona, no me acordaba que tenias una carrera- me dice algo vacilona -Soy pediatra no meteorólogo, lo que acabo de decir lo sabría hasta una niña pequeña- le contesto con cierta gracia -¿Me estas llamando niña pequeña? ¿Tú crees que una niña pequeña haría lo que hicimos? -Depende, en este mundo hay de todo -¡Serás tonto! Me golpea en la cara con un cojín. -Jamás pensé que volvería a estar así de bien contigo- me dice Iria -Yo tenía la esperanza de conseguirlo


Las risas se detienen y nos volvemos a besar. -¿Sabes que desde lo de la fiesta de disfraces siento que hay que disfrutar la vida?- me dice de repente Iria -Yo siempre supe que la había que disfrutar- le contesto -Yo también, pero verme tan cerca de la muerte, ver que la única persona que me estaba ayudando en ese momento eras tú, saber que todo podía volar por los aires… todo eso me ha hecho reaccionar. Es hora de ser feliz, y yo solo lo conseguiré a tu lado- el rostro de Iria se ha vuelto triste -¿A ti te preocupa algo más verdad?- le digo, intentando saber que oculta tras esa tristeza -No…- me miente -Yo creo que sí, por favor confía en mí- la agarro y la acerco a mí -Bueno… hay una cosa que me tiene preocupada, llevo una semana dándole vueltas. Creo que Ángel es inocente -¿Inocente? ¿Por qué lo piensas? -Por que el intentó que no se llevaran a Gloria, le dispararon y cuando nos atacaron el no estaba en el salón. Creo que es un simple peón que buscaron para culparlo. La miro fijamente, ella me mira y sigue hablando: -Ya sé que él no es el hombre más bueno del mundo, lo sé. Pero el tiempo que viví con él me llego para saber cuándo miente y cuando no. Cuando me dijo el sábado pasado que él era inocente, no le creí por la rabia y el miedo que tenía. Pero sus ojos demostraban que era inocente… Quizás este loca… -No, no lo estás. Yo también creo que es inocente -¿De verdad lo crees?- me pregunta nerviosa -No sé si es inocente o culpable, solo sé que tú crees en su inocencia y para mí eso es lo importante. Terminamos de hablar, nos arropamos hasta el cuello y quedamos pensativos. Ambos sabemos en que pensamos pero no lo decimos en alto. Por una vez lo único que me importa es saber si Iria aún siente algo por Ángel. Ahora que la tengo tan cerca, no la voy a dejar escapar. ♠♠♠

En otra de las habitaciones de la gran mansión, está vez en la primera planta… -¿Por qué no quieres hacerlo conmigo?- me dice con una voz apagada- ¿Ya no me quieres? -Sí que te quiero, pero hoy no me apetece hacerlo -Por lo que veo no te apetece nunca, ni hoy, ni ayer… -Tienes que entenderlo, lo que sucedió hace una semana me dejó…- no sé como terminar la frase- hecho polvo- digo finalmente -Tu mismo lo has dicho, hace una semana, es hora de que te olvides del asalto. No hay heridos, solo un simple jardinero del cual no debemos preocuparnos porque no tiene nada que ver con nosotros -Ana, él es mi amigo- le digo al oír sus duras palabras -Un amigo, nada más- dice ella toda orgullosa -No sigamos hablando, no quiero terminar discutiendo -Últimamente no sé lo que te pasa, estas distante con todo el mundo, te has vuelto un… ¡odioso! Los dos estamos en la cama, ella se da la vuelta y me da la espalda, está enfadada. Yo miro al techo, pensando en sus palabras. “Estas distante con todo el mundo, te has vuelto un odioso”. ¿Es verdad? ¿Me he vuelto un odioso? ¿Pero por qué? Creo saber la respuesta, pero no quiero aceptarla. Hace una semana todo iba bien, Ana llegaba a la mansión después de meses sin verla. Yo le presentaba a todos los habitantes, trabajaba como fisioterapeuta de una muchacha con tendencia a suicidarse… pero de pronto, todo cambio. Ahora la compañía de Ana me molesta, me incomoda y no sé por qué. Ella es la chica con la que llevo cinco años de mi vida. Nunca la he engañado pero sin embargo en la fiesta… ¿Cómo pude besar a otra y no darme de cuenta? ¿O quizás sabía en el fondo que no era Ana? Dudas, dudas y más dudas. ¿Por qué todo tiene que ser tan complicado? ¿Por qué el beso de Abi me gustó? ¿Por qué ahora cuando me acerco a ella me encanta su olor, su sonrisa y desearía que el tiempo se parase para estar siempre con ella? Definitivamente me estoy enamorando. Mi corazón sabe de sobra que lo que estoy sintiendo es amor, pero también sabe que eso no puede ser, esta semana mi corazón ha hecho una coraza de hierro para evitar que el sentimiento fuese a más. ¿Y que he conseguido? Que mi novia piense que no la quiero y sobre todo que Abi se enfade. Todos estos días he sido muy dura con ella. Le exigí más de lo que podía hacer. Pero es por su bien… ¿Qué pensará ella de todo esto? ¿Sentiría algo con el beso? ¿Por qué no me apartó?


Desde ese beso no volvimos a hablar del tema, hemos hecho que no ha pasado nada… pero lo peor de todo es que ambos sabemos que aunque nos mintamos, eso ha ocurrido. Ana se da la vuelta y me mira a los ojos, está llorando. -¿Por qué me has dejado de querer?- me pregunta Su frase hace que mi corazón sienta dolor. ¿Por qué estoy haciendo sufrir a la gente que más quiero? -Te quiero Ana, no lo dudes- me acerco a sus labios y los beso Con su mano me agarra el pelo y se sube encima mía. Los besos, las caricias… todo va a más. Nos damos la vuelta y ahora soy yo quien está encima de ella, con la mano intento agarrar un condón de la mesita pero ella me detiene: -Quiero hacerlo sin él- me susurra al oído Vuelvo a besarla, todo va bien, por fin me he olvidado de todo. La miro y veo en su rostro la imagen de Abi. ¿Cómo? Me separo rápidamente. -¿Qué sucede?- me pregunta Cierro los ojos y los vuelvo a abrir, vuelve a ser Ana. No le contesto y continúo besándola. Pensando en que la chica que está bajo mis sabanas es una morena que me está conquistando el corazón… ♠♠♠ -Señora, ¿está segura?- me dice el policía por enésima vez -Claro que lo estoy, que insinúa ¿Qué no soy capaz de acordarme de una cara? -No insinúo nada, solo le digo que estos son los nueve detenidos. Y ninguno coincide con su descripción -¿Y con lo que me acabas de decir, usted no llega a la conclusión de que quizás falte uno por detener? -No, todos los afectados han declarado que eran nueve -También todos declararon que un gordo me intentó matar y que ese mismo gordo disparó a uno de mis jardineros -Quizás todos habéis visto mal, tengo entendido que había una fiesta con alcohol… -O quizás vosotros sois unos incompetentes que no verían a un asesino a tres pasos -Señora Salvatierra, yo no le he faltado al respecto -¿Insinuar que había alcohol de por medio no es una falta de respecto? El policía se queda callado y vuelvo a mirar nuevamente a los nueve sospechosos. El cristal me da seguridad porque ellos no me pueden ver a mí. Reconozco a uno de los nueve, uno que está en muletas y tiene vendada una pierna. Lo señalo con el dedo y le digo al policía: -Ese intentó salvarme, pero el gordo le disparó -Que no hay ningún gordo señora -Pregúntaselo a él En la sala entra el comisario, Mauricio Peña. Se dirige a mí: -Señora por favor acompáñeme Le sigo hasta una sala más pequeña en donde me toma declaración. Él me dice que le cuente detalladamente todo lo ocurrido. Intento ocultar mi nerviosismo, hacer como que no lo conozco de nada y le declaro los hechos: -Este año me tocó organizar la fiesta de disfraces navideños. Contraté a la empresa Trovit para que me organizara la fiesta. Estuvieron unos días en mi casa preparando todo, contraté a 18 camareros de los cuales 9 nos atracaron y otros nueves no estaban. Uno de ellos era gordo y me intentó matar pero hirió a mi jardinero. -Estuvimos mirando la empresa Trovit en la dirección que usted nos ha dado pero en ese lugar no existe nada, esta desierto. No hay rastro de ninguna empresa, todo está abandonado -¡Eso no es posible! El jefe de la empresa estuvo en mi casa… se llamaba… se llamaba- intento hacer memoria pero no me acuerdo -Da igual, aunque se acuerde del nombre no nos sirve de nada, le pudieron dar uno falso. Creo que ha sido estafada, la empresa que usted me ha dicho la ha timado. Y no eres la única, en los últimos meses varios ricos están siendo estafados por una empresa que cada vez tiene un nombre diferente. No tenemos ni una pista de quienes son, solo sabemos que usan ex presidiarios para que se lleven toda la culpa y estos no dicen nada porque están siendo amenazados, -¡Eso es injusto! ¡Tiene que hacer lo posible para detenerlos! -Estamos haciendo todo lo posible, pero sabe, hay algo raro en todo esto -¿Qué es lo raro?- le pregunto


-Que hasta ahora no hubo heridos ni intentos terroristas, su caso fue distinto, pusieron bombas que fueron desactivadas. ¿Quién las desactivo? -No lo sé, pero cuando me enteré de las bombas casi me da un infarto. ¿Usted piensa que se traicionaron entre ellos? -Es lo mas probable -Ahora que lo dice… recuerdo a un joven, el sobrino del jefe, que intentaba que no hiriesen a nadie… quizás fue él quien desactivo las bombas. -Puede ser… Todo se queda en silencio -¿Me puedo ir?- le pregunto -Sí, la mantendremos informada -Eso espero -Señora, una pregunta, ¿usted y yo nos conocemos de algo? Me pongo nerviosa, no sé qué contestar, la voz me tiembla. -Que yo sepa no- le digo firmemente -Muy bien, puede salir ♠♠♠ -Cariño, ¿Qué te pasa? -Nada, no me pasa nada -Llevas media hora dando vueltas en la cama, algo te pasa Paro de dar vueltas, me siento en la cama y la miro a los ojos. -Elena… he cometido el mayor error de mi vida Ella se asusta y se sienta sobre la cama al lado de mí. -Hugo, cuéntamelo todo- me dice agarrándome la mano -El atraco ha salido mal, dispararon a un camarero en la pierna y a un invitado… -¿Cómo? Pero si nunca ha habido heridos -Todo se complicó, y nos dimos a la fuga… pero alguien me detuvo y empezó a pegarme. Ese alguien me quito la careta y vio mi rostro -No puede ser, tenemos que largarnos, te han descubierto… pueden hacer un retrato robot y dentro de nada estarás en la cárcel- empieza a hablar toda nerviosa y yo la detengo -Tranquila Elena, el chico que me descubrió es Ian. Mi mejor amigo, jamás imagine verlo en esa mansión. -¿Ian es el chico que tenía una novia muy puta? -Si, ese mismo. Ella también estaba en la mansión -¿Los has visto a los dos?- dice sorprendida -Sí, ella no me reconoció y él no creo que me denuncie. Parecía muy afectado… lo he decepcionado

Las lágrimas empiezan a caer por mi cara. Ella, mi novia, me agarra e intenta tranquilizarme. -Tranquilo Hugo, todo va a salir bien. -Mi tío me va a matar -¿Por qué?- me pregunta -Él me oculta algo, tenía muchas ganas de destruir a esa mujer, a Gloria, algo le ha hecho. Además nos obligó a poner bombas, hasta ahora nunca lo hemos hecho -¿¡Bombas!? Quiero que dejes ese trabajo, no es bueno ni para ti ni para mí. Yo no quiero que mueras -Lo sé, pero ahora no puedo salir. Las bombas las desactive cuando vi a Ana y a Ian en el salón. No podía permitir que matasen a mis dos amigos. Cuando mi tío salió del salón, yo me quedé y desactive todas las bombas. -Hiciste bien, tú eres una buena persona, no como ellos. -Elena, me alegro de que te hayas cruzado en mi vida


Cincuenta y uno: Gritos, gritos y más gritos. La gente corriendo y el disparo atravesando mi cuerpo. No puedo pensar en otra cosa. Me encuentro en la habitación del hospital, mi madre está sentada en una silla a mí lado. En la televisión no hay nada interesante y estoy aburrido. Llevo una semana en esta camilla, el disparo ha herido mi cadera, por suerte todo se ha quedado en un susto. A lo largo de esta semana han sido muchas las personas que me han visitado, pero la persona que más falta me hacía no ha venido. Por un lado es lógico, está en silla de ruedas… pero por otro… ¿descubriría lo de Ana? No creo, eso solo lo sabemos ella y yo, si Abi se enterase también lo sabría Ian, cuando él me vino visitar no me dijo nada. -¿Te pasa algo hijo?- dice mi madre mientras deja la revista encima de la mesita -No madre, no me pasa nada -Te noto muy pensativo, ¿hay algo que te preocupa? -Que no, todo está bien -¿Extrañas a alguien?- mi madre ha dado en el clavo -¡Que no me pasa nada!- le grito -Tranquilo- se levanta- Voy a coger un café, ¿quieres algo? -No- le digo fríamente Mi madre abandona la habitación. Miro a mi izquierda y veo las muletas con las que tengo que caminar durante un tiempo para recuperarme. Pienso en la suerte que he tenido, unos centímetros más y podía haberme quedado paralitico. Pero mi preocupación no es esa, hay una preocupación mayor para mí… ponerle los cuernos ha Abi ha sido lo peor que he hecho en la vida. Una chica tan buena, tan guapa… no se merece esto. No se merece un novio que la engañe, que la trate mal, un simple jardinero que no le puede dar nada, un vividor. Tantos años enamorado de ella, tanto tiempo detrás suya para cagarla. ¿Por qué soy tan idiota? ¿Por qué? Sin poder evitarlo empiezo a llorar como un niño pequeño. Es mejor decírselo, no podemos mantener una relación de engaños, el amor no consiste en eso. Se lo diré y ella tendrá la última palabra. Aceptaré todo lo que me diga, me lo tengo merecido. ♠♠♠ Pulso el botón del ascensor. Mientras espero a que llegue miro a todas las personas que están en la sala de espera. Todos parecen tristes, preocupados… en especial una mujer que se encuentra sentada en una silla mirando por la ventana. La veo de perfil, creo que la conozco pero no estoy segura. Me acerco a ella, el ascensor llega pero lo ignoro. Continuo acercándome, la mujer está llorando. No puedo creerlo, ya sé quién es. Llego a su lado y le toco el hombro, ella me mira y se seca las lágrimas. -¿Es aquí a donde venias todas estas semanas?- le pregunto -Sí- me contesta con una voz débil -Thayssa, por favor, cuéntame que haces aquí, confía en mí- cojo una silla y me siento a su lado -No aguanto más, no quiero ocultarlo por más tiempo- me dice ella -¿Vamos tomar un café y me lo cuentas?- le digo -No, mejor demos una vuelta por el jardín del hospital, necesito despejarme. Le ayudo a levantarse y ambas bajamos por el ascensor. Parece preocupada, nunca la he visto así. Salimos al jardín, está muy bien cuidado pero es muy pequeño. Nos sentamos en un banco y vemos como algunos enfermos entran en el hospital por el


viento que hace. -Se nota que está llegando la navidad- dice Thayssa -El tiempo está empeorando…- le agarro la mano y la miro a los ojos- Cuéntame, ¿Qué haces aquí? Thayssa coge un poco de aire y empieza a hablar: -Tengo un hijo que está enfermo, necesita un donante de medula compatible, pero solo un familiar puede donar. Está condenado a morir en menos de dos meses. Necesito pasar todo mi tiempo con él, lo necesito… Me quedo impresionada, no doy crédito a todo lo que dice. ¿Thayssa es madre? ¿Tiene un hijo? La pobre lo ha tenido que estar pasando fatal todo este tiempo. La abrazo y ella empieza a llorar. -Desahógate- le digo mientras le acaricio el pelo -Nunca estuve a su lado en los momentos más importantes, no he escuchado su primera palabra, no lo he visto dar sus primeros pasos…- continua diciendo Thayssa -¿Cuántos años tiene tu hijo?- le pregunto -Seis… -¿Seis? Pero, si yo no te he visto embarazada… -¿Te acuerdas de aquel viaje a Madrid? -Lo has ocultado… ¿pero porque? ¿Quién es el padre?- le pregunto Thayssa mira al suelo, no quiere contestar. ¿Quién podría ser el padre? Tiene que ser alguien importante para que lo haya ocultado. Pienso en todos los momentos de la mansión, en el acercamiento que tenían Thayssa y… ¡no puede ser! -¿El señor Alejandro?- le pregunto -Sí, él es el padre de mi hijo -Podrías habérmelo contado, sabes que yo soy tu amiga -No queríamos que nadie lo supiera -Te comprendo Del cielo empiezan a caer unas gotas de agua. -Vamos para la cafetería que está empezando a llover- le digo a Thayssa -Clara, muchas gracias por escucharme- me abraza Las dos entramos en la cafetería. Nos sentamos en una mesa y empezamos a hablar sobre el atentado de la semana pasada. -¿Qué tal está Tomas?- me pregunta -La bala le ha rozado la cadera, tiene que caminar durante unos días con la ayuda de unas muletas, ha tenido mucha suerte. ¿Gloria te ha dicho algo? -No, ni cuenta se ha dado de que falté el día de la fiesta. Todas las tardes me escapo a visitar a mi hijo, ella está tan nerviosa que no se fija en nada más. -Lo está pasando mal- le digo -Se lo tiene merecido, ella también ha hecho sufrir a otras personas- me dice Thayssa mientras agarra con fuerza una especie de colgante con forma de llave. ♠♠♠ -¿Te duele?- me toca los pies -No- le digo -¿Y aquí?- toca otra parte de mis piernas -No… es inútil- le digo Ian tapa mis piernas con la sabana. -Abi no te pongas triste, los ejercicios van bien, ¿no has dicho que moviste un dedo? -Ya no sé ni lo que vi, seguro que fue fruto de mi imaginación- le digo vencida por el cansancio -No, yo creo en tus palabras, si tú has dicho que has movido un dedo yo te creo. Esto es un proceso largo y agotador. Te vas a cansar de mí pero es lo que queda. Yo he venido aquí para lograr que camines y eso es lo que voy a conseguir. -Si me dices eso no creo que vuelva a caminar- le digo -¿Por qué?- me pregunta extrañado -Porque si solo has venido para conseguir que camine, eso significa que cuando lo haga te irás y yo no quiero que eso ocurra. Se queda callado, no sabe lo que decir. Saca de su maletín una especie de martillo metálico. Golpea con el mi rodilla, espera a que mi pierna reaccione… pero nada.


-Poco a poco recobrarás la movilidad- ignora mis palabras Recoge sus cosas y se acerca a la puerta, mira el calendario que está colgado en la pared. -¿Por qué tienes el día de hoy marcado con un círculo rojo?- me pregunta -Hoy hace cuatro años que me quedé invalida…- le digo Él cierra la puerta y vuelve a mi lado. -Lo debes de estar pasando mal -No lo estoy pasando mal… después de cuatro años ya me estoy acostumbrando. Sé que lo hecho está hecho, no puedo volver al pasado y cambiarlo todo. Elías está muerto y jamás volverá, yo estoy inválida y jamás volveré a caminar. Lo peor de todo es que dentro de poco se cumplirán años de la muerte de mi padre. Nadie querrá ir al cementerio a llevarle un ramo, yo lo llevo deseando desde hace años. Quiero ir a la tumba de Elías y de mi padre, los dos hombres más importantes de mi vida. -Yo te llevaré- me dice agarrándome la mano -¿Harías eso por mi?- le pregunto -Eso y mucho más, ya bastante tienes con todo esto. Tu novio está en el hospital y él no te puede llevar, lo haré yo por él. Sus palabras hacen que me acuerde de mi novio. Hasta ahora pensaba que estaba soltera, no me acordaba de Tomas para nada. Yo no estoy enamorada. Empiezo a llorar -¿Por qué lloras?- me pregunta -Mi vida va a peor, soy tan inútil que mis piernas no quieren moverse más. Por más que lo intente y me esfuerce no soy capaz… y por otro lado… hay otra cosa que me preocupa -¿Qué te preocupa?- me pregunta -No sé si debo decírtelo -Dímelo -Desde la muerte de Elías jamás volví a enamorarme de nadie -¿Y Tomas?- me interrumpe -Lo que siento por Tomas no es amor, es amistad y agradecimiento. Confundí los dos términos y estoy destrozada. Quiero cortar con él pero no le quiero hacer daño… siempre tengo que hacer sufrir a la gente -No digas eso- me acaricia la cara con sus suaves manos- Tu eres muy buena -¿Soy buena? No puedo ser buena -¿Por qué? -Porque estoy enamorada de un chico que tiene novia Mis palabras dejan a Ian mudo. Yo continúo hablando: -Lo que más me duele es que tu beso fue el primero en muchos años en recordarme a él. Tu beso fue de amor, lo sentí. Soy una idiota, me estoy enamorando de ti y eso no es bueno. Tú tienes novia y te estoy destrozando la relación. Sé que tú no sientes nada por mí y quiero que me perdones. -¿Por qué te debo perdonar? -Por no apartarte, por besarme pensando que era Ana. Por haberme metido en una relación, por hacerte perder el tiempo aquí a mi lado… ¡por todo! -Yo ya sabía que no eras Ana… -¿Cómo?- no doy crédito a lo que escucho -En un principio pensé que eras ella, pero ese beso, esa forma de besar… con tanto amor y cariño… Se acerca a mí, me toca la cara cariñosamente -Quiero que me perdones tu a mí- me dice -¿Por qué te tengo que perdonar? -Por haberte besado sabiendo que tienes novio Se acerca un poco más, puedo sentir su respiración. Estoy nerviosa, vuelvo a sentir cosas que hasta ahora sentía solo con Elías. Él continúa hablando: - Y sobre todo, que me perdones por volverte a besar Nuestros labios se unen nuevamente. Un nuevo beso, más intenso que el anterior. Entonces siento algo, me separo de él. -¿Qué ocurre?- me pregunta -Esto- saco las sabanas y ambos vemos como el dedo de mi pie se está moviendo ♠♠♠


-Estás haciendo un estupendo trabajo- me dice mi jefe -Gracias, lo estoy haciendo lo mejor posible- le contesto -Nunca hemos tenido un pediatra tan profesional- continúa alabándome -Por favor, no siga que conseguirá que me sonroje El director sale de mi consultorio dejando unos papeles encima de mi mesa. Yo ni los miro, entra un niño pequeño con su madre. Le hago un chequeo y le doy una piruleta. El niño sale muy contento dándome las gracias. Me levanto y abro un poco la ventana para que ventile la habitación. Una ráfaga de viento hace que los papeles del director caigan al suelo. Me agacho para recogerlos y veo un informe médico que me llama la atención. Lo cojo y veo el nombre: Iria. No hay duda, los apellidos son los mismos que los de mi novia. ¿Qué debo de hacer? La curiosidad se apodera de mí, quiero verlos, saber lo que le ocurre. ♠♠♠ -Pensé que no venias- me dice Ana -Perdona cariño, estaba con los ejercicios de Abi- me disculpo Cojo sus maletas y la acompaño hacía la puerta principal. Hoy es el día en el que Ana regresa al pueblo. La extrañaré pero creo que es mejor que se valla. Con las dudas que tengo no es bueno que esté por aquí. -¿No te despides de nadie?- le pregunto a Ana -No soy muy querida aquí- me dice Cogemos las maletas y salimos por la puerta, pero una voz nos detiene. -Un momento, ¿no te ibas a marchar sin despedirte de mí?- las palabras son de Gloria -Perdona, no me gustan las despedidas- le contesta Ana -Por favor, acompáñame a mi despacho, quiero hablar contigo-le dice a mi novia. ♠♠♠ Dejo las maletas al cuidado de Ian y acompaño a Gloria a su despacho. Allí, ella cierra la puerta con llave. Nos sentamos en las sillas y empieza a hablar: -Me ha gustado mucho tu compañía, veo que eres una mujer con valor, impulsiva…- me dice -Sí lo soy -También sé que lo quieres conseguir todo y que te encanta el dinero. Me recuerdas a mí cuando era joven -¿A dónde quiere llegar?- le pregunto -Hoy regresas a tu casa ¿no? -Sí- le contesto -¿Vives cerca de la casa de Ian? -A dos pasos -Pues tengo un trabajito para ti, si lo haces te daré una gran cantidad de dinero -¿Qué clase de trabajo? ♠♠♠ -¿Qué te quería Gloria?- me pregunta Ian mientras conduce en dirección al aeropuerto -Nada, me dijo que si tenía algún problema o si quería regresar que la llamase, le he caído bien- le digo -¿Y por qué no te lo dijo delante de mí?- no está convencido con la respuesta -No lo sé Ian, pregúntaselo, ¿crees que te estoy mintiendo? -No, sé que me dices la verdad Llegamos al aeropuerto. Ambos bajamos las maletas y esperamos a la hora del despegue. ♠♠♠ Finalmente Ana se va. Nos despedimos con un beso mientras veo por el cristal como sube al avión. Ya se ha ido. Subo nuevamente a mi coche y regreso a la mansión. Por el camino no hago más que pensar en mi nuevo beso con Abi. Freno en un semáforo y a mi izquierda veo a una persona… acelero el coche saltándome el semáforo en rojo, doy un volantazo y aparco en el primer logar que encuentro. Bajo del coche y corro hacía esa persona. Él al verme empieza a correr, huyendo de mí.


No me doy por vencido, quiero hablar con él. La persona cruza una calle y lo sigo. La calle da a un callejón sin salida. Lo veo de espaldas, no tiene salida. Me acerco a él y lo empujo contra la pared, le doy la vuelta y lo miro a los ojos mientras lo agarro por el cuello: -Dame una razón para que no llame a la policía- le digo -¿Una razón? No puedes llamar a la policía porque estarías entregando a tu mejor amigo


Cincuenta y dos: -¿Crees que poner de escusa nuestra amistad ter servirá de algo?- me dice Ian -Lo creo, son muchos años juntos, para ti soy como un hermano. Siempre he estado contigo en los peores momentos, siempre te defendí… -¿Eso te da la libertad de poner bombas? ¿De intentar matarnos a todos? ¿De robarnos?- Ian parece cada vez más enfadado -Tú no sabes lo que tuve que soportar, yo desinstalé las bombas. Gracias a mí estáis vivos- le digo -¿Quieres que te de las gracias por salvarme la vida?- dice en un tono irónico -No, pero han pasado muchas cosas desde la última vez que nos vimos -¿Te refieres a aquella noche en la que estabas llorando? Que te largaste sin decirme nada, a mí, a tu mejor amigo. ¿Tenías problemas? ¡Me los podrías haber contado! -No creo que quisieras saber el motivo de mi huída -Algún motivo tendrías, no te lo niego, pero lo que más me interesa es otra cosa. Saber porque eres un ladrón -¿Lo quieres saber?- le pregunto -Si me lo cuentas todo, no llamaré a la policía- me amenaza -Está bien- me deja de agarrar por el cuello y baja su puño Lo miro a los ojos, está nervioso. Le sonrío y empiezo a hablar: -Cuando te escribí la carta estaba muy triste. No soportaba verte llorar, la muerte de tu padre te afectó tanto que decidí largarme, no quería hacerte más daño -Si tú nunca me has hecho daño- me interrumpe -No me interrumpas- le digo -Continua -Le dije a mi madre que quería mudarme y ella lo comprendió todo. Habló con mi tío y le pregunto si tenía un trabajo y un hogar. Él le dijo que sí. Rápidamente hice las maletas y cogí un taxi, tenía que abandonar todo lo más rápido posible. Al llegar a la ciudad vi a mi tío, era una persona normal y corriente, o por lo menos lo aparentaba, me llevó a su lujosa casa. Allí descubrí que estaba divorciado y que su hijo vivía con su ex mujer. Me pregunté varias veces porque se divorció y porque no dijo nada a la familia, pero él no quería hablar del tema. Una noche me llevó a un bar, allí conocí a una preciosa camarera. Empezamos a hablar varios días. Ella se llama Elena. Consiguió hacerme olvidar todas las penas que tenía. Un par de días después mi tío me dijo que tenía un trabajo para mí, entonces fue cuando lo descubrí todo. Él y unos amigos estafaban a las personas, creaban empresas falsas para robar a la gente rica. En ese momento supe porque mi tía lo abandonó y le impedía hablar con su hijo. Al principio me negué, pero entonces supe algo más. Uno de los socios de mi tío era el dueño del bar en el que trabajaba Elena. Me contó que la joven trabaja como recadera. Ella servía copas y recogía la droga para dársela al jefe, lo hacía para ganar dinero, su madre estaba muy enferma y no tenía a nadie más en el mundo. Yo acepté entrar en el trabajo a condición de que la dejasen libre, sabía que podía terminar en la cárcel. Elena, al saber lo que hacía yo por ella, se negaba a aceptar mi dinero para la operación de su madre. Pronto empezamos a salir, a vivir juntos. Ahora somos novios y estamos felices. Ella está lejos de las empresas falsas pero yo no. Tras la muerte de la madre de Elena, mi chica me dijo que teníamos que abandonarlo todo, huir… pero yo no podía, le debía mucho a mi tío por haberme cuidado tanto tiempo. El incidente de la mansión Salvatierra ha hecho que me planteé la idea de hacerla feliz, de largarme y no volver… pero al mismo tiempo creo que merezco ir a la cárcel.


Termino de contar mi historia, mi relato ha hecho que Ian se apiade de mí. -Vete- me dice- Es lo mejor que puedes hacer, largarte de esta zona, ve con tu chica y hazla feliz -Gracias amigo- le intento dar un abrazo, pero él se separa -¿Te acuerdas de esto?- saca de su bolsillo una pulsera -Es… -Nuestra pulsera de la amistad- termina mi frase -La dejé allí tirada cuando huí- le digo -Yo nunca me la quite- se sube la manga y veo que aún lleva la pulsera Me quedo callado, no sé qué decirle -He sufrido por ti, no sabía que cojones te pasaba, no sabía por que huiste, no sabía si estabas vivo o muerto. Esperaba una llamada o un mensaje tuyo, algo que me demostrase que estabas bien…- me dice llorando- Cuando me lancé encima de ti y supe que eras tú el ladrón, me alegré. Saber que estabas vivo, que nada malo te había pasado… Puedes estar tranquilo, no te voy a delatar, nunca podría hacerlo. Yo no delataría a un hermano. Pero una cosa te voy a decir- le doy la pulsera y se la ato a la muñeca- Como vuelvas a quitártela, te mato. Miro mi pulsera, es el símbolo de nuestra amistad. La charla de Ian hace que yo también llore. Los dos nos abrazamos: -Jamás quitaré nuestra pulsera, antes muerto- le digo- Apunta mi nuevo número, quiero que nos mantengamos en contacto Los dos nos intercambiamos el número del teléfono. Me alegra saber que después de tanto tiempo, un amigo siempre seguirá siendo un amigo. ♠♠♠ -¿Estas nerviosa?- me pregunta Alex -No, no lo estoy- le digo firmemente -¿De verdad?- intenta asegurarse de que no esté nerviosa -Te lo aseguro -Señorita Iria, es su turno- me dice un policía Alex y yo nos levantamos. -Lo vas a hacer muy bien- me dice Alex dándome un beso en los labios -Eso espero… Los entramos en el juzgado. La gente nos mira. Alex se sienta en la silla del público mientras yo continuo caminando. Me hacen un gesto para que me siente al lado del juez. Allí se acerca un hombre que me dice: -¿Jura decir la verdad, nada más que la verdad? -Lo juro- se lo digo con la mano en el corazón -Empecemos- dice el señor juez -Por favor señorita Iria, cuéntenos si el acusado estuvo involucrado en el atentado de la mansión Salvatierra-dice el abogado de Ángel -El acusado trabajaba de camarero en la mansión Salvatierra aquella noche, pero él no estaba involucrado en el atraco. Defendió a la dueña de la mansión cuando la intentaron secuestrar. Yo lo conozco perfectamente y sé que es incapaz de hacer algo así. -¿Mantiene algún tipo de relación con el acusado?- me pregunta el abogado -No, antes éramos novios pero ahora no somos nada, ni siquiera amigos. -¿Entonces porque lo defiende? -Porque me parece injusto que los ladrones de verdad sigan libres, él no se merece ser condenado por algo que no cometió. Las palabras de Iria hacen que los vocales tomen una decisión. Tras unos minutos deliberando, el juez lee el resultado: -Tras la declaración de la señorita Iria, nosotros hemos decidido que el culpable es inocente. El rostro de Ángel reboza felicidad, él se abraza a su abogado. Todos salimos del juzgado. En la salida Ángel se acerca a mí: -Muchas gracias por haberme salvado -No lo hice por ti, lo hice porque creo que es lo justo -Me da igual el motivo, yo se que lo hiciste y eso significa que aún sientes algo por mí. Perdona todo lo que te hice, por favor, vuelve conmigo


Sus ojos desprenden un extraño brillo y él continúa hablando: -Ahora sé lo que perdí, te prometo que a partir de ahora todo será nuevo- me agarra la mano pero yo la separo -Un momento, no confundas las cosas. Yo ya no siento nada por ti, no quiero nada contigo. Ni siguiera quiero ser tu amiga. -No te entiendo…- dice con un rostro triste -Ángel entiéndelo, no vamos a volver, no estoy enamorada. Yo ya he encontrado mi sitio, ojala que pronto encuentres tu el tuyo Mi últimas palabras se las digo mientras me acerco a Alex, le beso en los labios y los dos nos vamos agarrados de la mano. -Lo has hecho muy bien- me dice -Gracias Antes de alejarnos más, me doy la vuelta y lo veo, continua en el mismo sitio, quieto y llorando. El pobre se ha quedado solo, pero seguramente pronto encontrará a alguien. ♠♠♠ -Bienvenido- dice la señora Gloria -Gracias señora- le digo -Me alegra saber que te han dado el alta, tomate tu tiempo, no tienes que trabajar hasta que te recuperes- dice nuevamente Gloria -Muchas gracias- uso las muletas para llegar hasta mi cuarto, mi madre me ayuda Al llegar a allí mi madre me dice que tome reposo pero yo me niego, tengo que hablar con Abi. Espero a que ella salga de mi habitación. En ese momento me pongo en pie con la ayuda de las muletas. Poco a poco salgo de la habitación, lo peor va a ser subir las escaleras. En ese momento aparece Ian por la puerta principal, al verme me da la bienvenida y me ayuda a subir las escaleras. Al terminar de subirlas me dice que me cuide y se va. Yo continúo caminando por el pasillo y entro en la habitación de Abi. -¡Que sorpresa!- dice Abi -¿Qué hacías preciosa?- le pregunto -Estaba mirando el paisaje, últimamente no hace más que llover -Lo sé, el invierno ha llegado, ya pronto empezará a nevar Me acerco a ella y me siento en el borde de la cama. -¿Qué tal va tu cadera?- me pregunta -Bien, va mejorando. ¿Tú que tal vas con los ejercicios? -Bien, ya he movido un dedo -¿De verdad? ¡Eso es magnífico! ¡Eso significa que pronto podrás caminar! -Si, pero lo mantengo en secreto, no quiero que nadie lo sepa ¿entendido? ¡Quiero darles una sorpresa a todos cuando me vean de pie! -Yo no diré nada, te lo prometo -Gracias, siento no haberte visitado. Mi madre no me dejó -No pasa nada, en el fondo sabía que no ibas a venir Ella se acerca a mí y me da la mano -Gracias por salvarme la vida- me dice -No tienes que darme las gracias, lo volvería a hacer una y otra vez -Eres una gran persona, siempre estás a mi lado cuando lo necesito… nunca me has fallado -No, no sigas por ese camino- le digo -Es la verdad, eres un gran novio. No te merezco… -No soy un gran novio, y de eso quiero hablar contigo. He estado toda la noche pensando y he decidido contártelo, no aguanto más. -¿Qué me tienes que contar? -El día de la fiesta de disfraces te fui infiel, me acosté con Ana, la novia de Ian- se lo digo todo de golpe. -¿Cómo?- dice incrédula -Perdóname, estaba borracho… no sabía lo que hacía, además ella me hizo dudar, decía que vosotros dos os habíais liado… soy un idiota -Somos dos idiotas, yo me he besado con Ian -Lo tengo merecido, no te voy a reclamar nada… ahora quiero que decidas tu. ¿Continuamos o lo dejamos? Tras un largo silencio, ella habla:


-Eres una gran persona, tu error lo comprendo, yo también lo cometí. Te quiero, como amigo. Confundí la amistad con el amor. Creo que es mejor que seamos amigos -Me lo tengo merecido Nos abrazamos: -¿Se lo vas a decir a Ian?- me pregunta -No, eso es asunto de Ana, no mío- le digo a Abi -Es mejor no decírselo ♠♠♠ Después de un largo viaje por fin he llegado a mi hogar. Dejo las maletas en mi habitación, como es de costumbre mi madre ha salido y no ha venido a recibirme. Subo las maletas a la cama y empiezo a deshacerlas. Tengo que lavar y planchar la ropa. Voy a la cocina y hago un bocadillo. Empiezo a acordarme de las palabras de Gloria: “Si me los consigues te haré rica”. Estoy a un paso de hacerme rica, de abandonar esta mierda de pueblo. Mañana mismo le iré dar una visita a mi queridísima suegra… ♠♠♠ -Tienes que decírselo a Ian -Angélica, para de decir eso, ya sabes que no se lo voy a decir -El tiene que saber que estas enferma- me intenta convencer -No estoy enferma- le digo -Carmen, no seas cabezota -¿Y qué quieres que le diga? -La verdad -Muy bien, entonces quieres que le diga que Gloria me atropelló, que por su culpa no podía tener hijos y me vi obligada a someterme a un tratamiento de inseminación, que por aquella época no se sabía si tendría efectos secundarios. Después le digo que ese tratamiento falló por culpa del inútil del doctor y que ahora estoy enferma, ¿quieres que le diga eso a mi hijo? -No, solo dile que estas enferma -Para decirle que estoy enferma, que tengo cáncer, debo contarle todo. Y si él sabe que tengo cáncer en los ovarios… se culpará -Es tu hijo, el no tiene la culpa- dice mi hermana -Lo sé, la única culpable es Gloria


Cincuenta y tres: -Señor, le traigo el informe bancario de la empresa- dice mi secretaria -Gracias Kate, déjalo encima de la mesa -¿Dónde señor? Casi no hay sitio- dice Kate al ver que mi mesa está llena de papeles -Dámelos, le buscaré yo un sitio- cojo el papel -¿Mucho trabajo no? -Muchísimo, no puedo más, tengo que firmar muchos documentos, preparar la nueva colección de joyas, mirar nuevos materiales… -¿Quiere que le traiga un café?- me dice amablemente -Mejor una tila… con un poco de tequila- le guiño un ojo -Ahora se lo traigo Kate se da la vuelta y cierra la puerta de mi despacho. Yo miro por los grandes ventanales, está nevando. Hoy es un día perfecto para estar en casa con la familia, cerca de la chimenea… pero el trabajo no me deja. Cojo el marco que tengo en la mesa, lo miro, en la foto estamos yo y mis dos maravillosos hijos. Cuanto les quiero. Kate abre la puerta y me trae el vaso: -Tomate el día libre- le digo -¿Seguro? ¿No quiere que le ayude?- me dice dudosa -Yo voy para mi casa, hoy no me apetece seguir trabajando -Como usted quiera señor Salimos de la empresa. Subo en mi coche y conduzco hasta mi casa. Es una hora larga de viaje, pero llego sin ningún tipo de problema. Aparco el coche en el garaje y subo por las escaleras. En la entrada veo a Thayssa, muy sonriente organizando el árbol de Navidad. -Buenas tardes Thayssa- le digo -Buenas tardes señor, ¿Qué hace usted tan pronto en casa?- me pregunta -No me apetecía trabajar más -¿Quiere que le prepare un café? -No gracias, ahora me voy a echar una siesta A Thayssa se le cae una estrella del árbol, ella se agacha para recogerla. El vestido le marca sus maravillosas curvas. Mis ojos no pueden evitar mirar su elegante cuerpo. -Hola papi- aparece Abi desde las escaleras -Hola cariño- la abrazo -¿Qué haces tan pronto aquí?- me pregunta con su maravillosa sonrisa -No me apetecía trabajar, hoy es un día para pasarlo en familia Unos minutos después, mi hija se va con una amiga y yo subo a mi habitación Camino por el pasillo hasta llegar a mi dormitorio, allí empiezo a escuchar unos ruidos. Abro silenciosamente la puerta y me quedo atónito. Dos personas están manteniendo relaciones sexuales en mi cama. Hay ropa tirada por el suelo, se ve un pantalón de un hombre, unos calzoncillos y… no puede ser. La falda favorita de mi mujer. Cierro la puerta silenciosamente. Mi mujer me está poniendo los cuernos. Enfadado, me dirijo a mi despacho cerrando la puerta con llave. ¿Con quién se estará acostando? Maldita zorra, ¿Cuánto tiempo llevará engañándome? Tiro unos papeles, la rabia se apodera de mi, ¿Qué debo hacer?


Bajo las escaleras y me encuentro a Thayssa, que sigue decorando el árbol, me acerco a ella y le susurro al oído: -¿Cuánto tiempo hace que no estamos a solas? Ella, asustada, se da la vuelta y me mira de arriba a bajo. No se puede creer lo que le he dicho. -Está casado, tiene dos hijos, hemos decidido que no volveríamos a… -Me da igual, yo te quiero a ti, vamos a tu habitación -Yo no…- se queda pensativa ♠♠♠ Lo miro a los ojos por segunda vez, una parte de mi quiere y la otra no. Está casado y tiene dos hijos, yo no pinto nada en esa relación, la destruiría y yo no soy así. Alejandro se acerca a mí y me agarra con sus brazos. Acerca su cara a mi cuello, siento su aliento… no aguanto más… aún sigo enamorada de él -Vámonos- le digo Los dos vamos a mi habitación, nadie nos ha visto. Allí cierro la puerta con llave y bajo las persianas. -Llevo mucho tiempo deseando esto- me dice con una voz cariñosa

Ambos nos tiramos en la cama y empezamos a quitar la ropa. Me acuerdo de la primera vez que nos acostamos, acababa de cumplir la mayoría de edad y el vino solo para cumplir una promesa. A partir de aquella noche todo cambió, yo me enamoré de él. Nuestros cuerpos desnudos se juntan, el placer que ambos sentimos nos recuerda a momentos pasados. Momentos que han regresado. -Te quiero- le susurro al oído Unos minutos después nos abrazamos, hay un silencio incomodo hasta que él habla: -Perdóname -¿Por qué?- le digo -Por traerte a este país, por alejarte de tu familia… -Tú no tienes la culpa de nada, yo he venido por propia voluntad, tú me has dado una vida mejor que la que tenía. Yo me conformo con tenerte a mi lado, con poder verte todos los días… sé que lo nuestro es imposible. -Ojala fueras tu mi esposa- me dice abrazándome mas fuerte que nunca ♠♠♠ Nos vestimos y salimos de la habitación. Ella regresa a hacer el árbol y yo subo las escaleras. En ese momento veo a Bernardo que las está bajando. Es entonces cuando encajo todas las piezas del puzle: Él, fiel amigo y mano derecha de Gloria, fue contratado por ella, desapareció hace años cuando su mujer se quedó embarazada, llevaba todos los papeleos de la empresa y de la mansión… nunca podía imaginar que se acostaba con mi mujer. -Hola Alejandro, mucho gusto- me dice mientras nos damos la mano -Hombre Bernardo, ¿a que debemos su visita? -A nada en especial, extrañaba esta casa y he venido a daros una visita Tu lo que extrañabas era acostarte con mi mujer, pienso para mis adentros. -¿Ya te vas?- le digo -Sí, tengo mucho trabajo en el pueblo donde vivo -Tengo entendido que eres el abogado favorito de tu pueblo, todo te debe ir de perlas -No me va mal- dice sonriendo Parece nervioso, tiene miedo a que lo pille. Nos despedimos. Subo a mi dormitorio y veo a Gloria haciendo la cama: -Que extraño, ¿tu haciendo la cama?- le digo


Ella se pone nerviosa, no contesta, solo lanza una sonrisa. A la mañana siguiente llamo a un detective: -Quiero contratar sus servicios, tiene que vigilar a mi mujer. A continuación le doy todos los datos sobre mi esposa. El detective me contesta: -En una semana tendrá un informe detallado de la vida de su mujer

La semana pasa rápidamente, en estos siete días me comporte como si nada hubiera pasado. Como un hombre cornudo feliz, ignorante de todo. El detective llega a mi casa y ambos vamos a mi despacho a hablar. Sus palabras son claras: -He investigado a su mujer y una cosa debo decirle, no se fie lo mas mínimo de ella, no es lo que aparenta ser ♠♠♠

En el presente, seis años después de que Alejandro descubriese que su esposa le era infiel… Abro las puertas del armario. Cojo un álbum de fotos que he escondido bajo unas sabanas. Subo a mi cama y abro el álbum de fotos. La primera foto es una de cuando era pequeña e inocente, muy guapa con mis lacitos y me vestido rosa, era mi favorito. Paso la pagina y veo una foto mía y de mis padres, la siguiente foto es mía y de… mi amado, mi dulce Bernardo. El hombre que más feliz me ha hecho en este mundo. En la foto estamos los dos abrazados, besándonos. Sigo mirando las fotos, tengo una del día en el que me caso con Alejandro… ese dichoso día. El día más triste de mi vida. Las siguientes fotos son de mi hijo Alex y por ultimo están las fotos más comprometedoras de Bernardo y mías. Ambos en la cama… Recuerdo cada instante de pasión que teníamos los dos, cada momento de amor… Me levanto y me acerco al armario, saco de él un traje negro. El traje que lleve al entierro de Bernardo, aquel día que tuve que huir para que Ian no me preguntase quien era. Pongo nuevamente el traje en su sitio, me acerco al tocador y me miro al espejo. Cuanto he luchado por nuestro amor, yo lo he dado todo y tú… Tú no has dado nada. Yo atropellé a tu mujer, quería quitarla de nuestro camino, era un estorbo. Con la rabia de recordar todo, tiro unas cuantas colonias. -¡Bernardo porque nunca me has querido!- digo entre lloros Me siento en mi cama y recuerdo mis últimos momentos con él, nuestra llamada telefónica, justo dos días antes de que él muriese: -Gloria ya tengo todo listo, pasado mañana nos fugamos, vamos a vivir los dos juntos lo que nos queda de vida -Lo llevo deseando desde hace años, ¿te ha llegado el dinero de los billetes?- le pregunto -Sí, ya los he comprado. Jamás nos encontrará -¿Has tenido más noticias de él? -Sí, me dijo que te estaba buscando, que se iba a vengar de los dos. No ha olvidado que le hemos arruinado su vida y no descansará hasta vernos muertos -Tranquilo Bernardo, no nos va a pillar. Mañana te llevaré la pastilla -Tráemela, sin ella no podremos fugarnos, será nuestro pasaporte a la libertad

Después de esa llamada nada fue lo mismo, le fui visitar al día siguiente, le di la pastilla. Todo estaba preparado para irnos… pero una nueva traición lo estropeó todo.


Cincuenta y cuatro: -¿Dónde te duele? -Por aquí- la niña señala con su pequeña mano la oreja izquierda Cojo el otoscopio y le miro el oído. -Me parece que tienes un tapón -¿Y eso es malo?- dice inocentemente la niña -No, con unas gotas se te pasará Tras hacer la receta médica, la madre de la pequeña me da las gracias. -Toma una piruleta- le digo a la joven -Gracias señor- me lanza una sonrisa Ésta es mi última paciente del día, por fin he terminado. Recojo mis cosas y me preparo para ir a tomar un café con el director del hospital. Abro la puerta y salgo al pasillo, una chica que me resulta familiar está cogiendo el ascensor. No tengo duda, se trata de Iria. Cuando sube al ascensor corro hacía él para mirar a que planta se dirige. El numero del ascensor se detiene en la tercera planta… eso solo puede significar una cosa… ¿pero porque no me lo dice? ¿No confía en mí? Me acuerdo de hace unos días que tuve en mis manos su informe médico, estuve cerca de saber lo que me oculta… pero no lo leí. Mi dignidad no me permite leer el historial médico de una paciente que no es la mía. Ante todo está la confidencialidad médica. Llego a la cafetería y el director aún no ha llegado. Me siento en una silla y espero unos minutos que finalmente se convierte en una hora esperando. -Perdona, no me acordaba de que tenía una paciente a esta hora- dice disculpándose -No pasa nada- le digo -De verdad lo siento, tenía que hacerle una radiografía, después se puso a llorar… estos casos son muy difíciles de llevar -¿Se ha puesto a llorar?- le pregunto -Sí, es tan joven y tiene que enfrentarse a esto… “Es tan joven”, “Se puso a llorar”… ¡Oh no… es Iria! Empujo la silla hacía atrás y salgo corriendo. -¡A dónde vas!- me grita el director Llego hasta el ascensor, toco en el botón. La espera se me hace interminable y decido subir todas las escaleras. Llego a la tercera planta. Allí, arrodillada en el suelo, se encuentra Iria, llorando. La gente está a su alrededor, mirándola, intentando saber qué es lo que le pasa. Algunas de esas personas intentan levantarla, pero ella se resiste: -Largaros, dejadme- grita entre lagrimas -¿No habéis escuchado?- le ayudo desde la entrada Me acerco a ella y le seco las lagrimas: -¿Estas bien?- mi corazón se debilita al verla en este estado -No, no estoy bien- me contesta ella Intento levantarla pero ella se niega: -¡Déjame!- me grita -Iria, vámonos, aquí estas dificultando el paso a las enfermeras -¡Me importa una mierda!- vuelve a gritar, esta vez mas alto- ¡Estoy harta de este puto hospital, todos son unos hijos de puta!


¡Una manada de incompetentes! Una enfermera se acerca y me dice: -¿Algún problema doctor Salvatierra? -No ninguno, ya me ocupo yo de ella- le digo -¿Quiere que llame a seguridad? -Ya le dicho que no- le vuelvo a insistir -Llama a quien quieras, ¡como si llamas al papá!- le contesta Iria La gente se acerca un poco más, están deseando saber el motivo de sus lloros, se divierten. Por la entrada aparecen más curiosos. La situación me está poniendo de los nervios. Escucho algunos murmullos, entre ellos un: -Seguro que está drogada Está frase hace que llegue a mi limite: -¿Qué miráis? ¿Os parece divertido? ¿Os gusta burlaros de las desgracias ajenas?- les digo gritando a todos- Vámonos de aquí- le digo a Iria -¡Quiero estar sola!- es lo único que dice -Eres la persona que más quiero, no te voy a dejar sola, confía en mí -¿Confiar en ti? ¡Cómo voy a confiar en ti si tu no confías en mí!- me lo dice en un tono burlesco -¿Cómo que no confió en ti?- le pregunto -Si confiaras en mí no me estarías siguiendo -No te he estado siguiendo- le digo -¿Entonces como sabes que estaba en la tercera planta? ¿Por qué no me has preguntado porque lloro? ¿Ya lo sabes verdad? Me quedo callado, no sé qué contestarle. Ella continua hablando -Por fin lo has descubierto, dime, ¿Cómo lo has conseguido? ¿No podías esperar a que te lo contase yo? Sigo sin contestarle, bajo la mirada hacía el suelo. Mis ojos empiezan a derramar lágrimas. Ella se levanta. -¿Por qué no me lo dijiste?- le pregunto -Porque no quería que te preocupases, no quería que te compadecieras de mi. Quería disfrutar mí día a día contigo, hasta el último- dice entre lloros- Pero ahora ¿Qué más da? Total ya lo sabes -Perdóname, debía de esperar a que me lo contases -Tengo cáncer… Tengo cáncer- cada vez alza más la voz- ¡Tengo Cáncer de mama!- grita finalmente- ¡Ya lo sabéis!- se dirige a todo el público que nos está viendo- ¿Estáis contentos? Gentuza. La cojo de la cintura y la llevo al baño. Allí cierro la puerta, estamos los dos solos. -Iria, no debes desmoronarte. Hoy en día existen muchos avances médicos, un cáncer de mama no significa que te vayas a morir. Yo te voy a ayudar, juntos combatiremos esta guerra y juntos llegaremos a la victoria -No quiero que te compadezcas de mí… -Eres mi novia, eres lo más importante que tengo, quieras o no te voy a ayudar- le seco las lagrimas- ¿Cómo te fue la radiografía de hoy? -Me dijeron que el bulto que tengo en el pecho se está extendido y es maligno. La agarro con mis manos y la acerco a mí. -Te prometo que todo saldrá bien- intento hacerme el duro pero no puedo, termino llorando con ella. ♠♠♠ -1…2…3- le digo mientras le ejercito la pierna -Es inútil- dice Abi -¡Deja de decir que es inútil!- le contesto Muevo su pierna tres veces, tengo que conseguir que sienta algo. Aunque sea un simple dolor. Pero mis esfuerzos no sirven de nada, ella parece que no se está esforzando, se ve triste, sin ganas de nada. -¿Qué te ocurre?- le pregunto -Nada- me contesta apenas sin voz -Estás triste, tú a mi no me engañas -He cortado con Tomas- me dice fríamente


No le contesto, le sigo ejercitando las piernas. -Tranquilo, no fue por nuestro beso- me dice como si me leyera la mente -¿Por qué fue? -Porque me puso los cuernos… -¿Te puso los cuernos? ¡Qué cretino! Seguro que esa chica no vale la pena, una pelandrusca, te lo digo yo, tú vales más que ellale lanzo una sonrisa -Pelandrusca no… ¡es una guarra y una puta! -¡Una zorra!- le ayudo a insultarla -Me encanta que me ayudes- me dice ella mientras se rie -Yo estoy aquí para eso Dejo su pierna en la cama y cojo mi vaso de café. Me lo llevo a la boca sin fijarme en que está caliente. El contacto de la leche con mi boca hace que tire el café en la cama. Todo cae encima de la pierna de Abi, la cual lanza un grito. -¿Lo has sentido?- mis ojos se abren como platos -¿Te parece que grito por placer? Cojo una toalla y le limpio la pierna, por fin ha sentido algo -Creo que sé lo que te ocurre- le digo -¿Qué me acabas de quemar?- me vacila -Aparte de eso, he descubierto que cuando estas triste o enfada, tú misma te bloqueas. Piensas que no eres capaz de sentir, piensas que no vas a caminar y esos pensamientos negativos hacen que tus piernas se bloqueen. Ahora, en este momento, te has olvidado de eso y has sentido la leche caliente. -Eso mismo pasó ayer… cuando nos besamos- lo dice pensativa -Exacto, ahora mismo te voy a llevar al jardín -¿Para qué? Cojo la silla de ruedas y la subo. Unos minutos después llegamos al jardín, allí, sentado en una silla se encuentra Tomas. Me acerco a él y le digo una cosa al oído. ♠♠♠ ¿Por qué me habrá traído al jardín? ¿Qué le estará diciendo a Tomas? Después de estar unos segundos hablando, Tomas se da la vuelta y me sonríe, yo le devuelvo la sonrisa. Ambos se acercan a mí. -Ya he hablado con él- me dice Ian -Me alegro, ¿de que habéis hablado?- les pregunto -De nada, ahora lo sabrás- me contesta Tomás -Vuestros secretitos me dan miedo… Ian arrastra mi silla hasta el final del jardín, principios del bosque. Tomas coge sus muletas y nos sigue. -No puede ser…- digo al saber a dónde nos dirigimos -¿Te resulta familiar?- me pregunta Ian -Sí…- veo unos arbustos pequeños en los cuales hay un espacio sin hierba, en ese espacio es donde me escondía de pequeñaAquí venía cuando estaba triste -¿Y quién te venia a alegrar?- me vuelve a preguntar -Mi padre… era nuestro escondite, aquí me contaba cuentos para animarme, jugábamos los dos, el me hacía olvidar las penas… ¿Cómo encontraste este lugar?- le pregunto -Él me lo dijo- señala con la cabeza a Tomas, que por fin ha llego a nuestro lado -¿Por qué me habéis traído aquí?- les vuelvo a preguntar -Este es uno de los lugares que mas momentos felices te ha dado y como te dije antes la felicidad te ayuda en tu rehabilitación. Hoy, con la ayuda de Tomas, intentaré que te pongas de pie -¿Estás loco?-grita asustada -Confía en nosotros- me dice Ian -Abi, tú puedes- me dice Tomas Los dos se acercan a mí, uno se pone a mi derecha y el otro a mi izquierda. -No voy a poder… -Sí que puedes- me anima Tomas Ambos me agarran de los brazos y me levantan.


-Cuanto te diga, haz fuerza en los pies para mantenerte de pie- me dice Ian Tomás me agarra fuertemente, no quiere que me lastime. Lo miro a la cara y él me guiña un ojo. -No voy a poder- les digo -Si que puedes…- Ian empieza la cuenta atrás- 3…2…1…¡Haz fuerza! Intento hacer fuerza con los pies, ellos me sueltan y… mi cuerpo termina cayendo al suelo. Recibo un duro golpe en el pecho que me deja casi sin espiración. -¡Abi!- gritan los dos alarmados -Estoy bien- les digo mientras quito algunas hierbas de mi boca- Os he dicho que soy una inútil, jamás volveré a caminar…- mi mirada se dirige al bosque, una idea viene a mi cabeza- Por favor llevadme al bosque Tomas me sube a la silla: -Espero que no se te abran los puntos de la operación- le digo a Tomas -Tranquila, ya voy mejorando- me dice feliz Los tres nos adentramos en el bosque, yo les dirijo el camino. -¡Aquí! ¡Deteneos!- Ian frena el paso Yo miro fijamente la hierba del bosque, alzo la mirada y veo el árbol. -¡Este es el lugar que más feliz me hace de toda la mansión! A mi mente vienen todos los recuerdos de mis encuentros con Elías. Parece que los estoy viviendo nuevamente. Cada caricia, cada beso… Este es el lugar que mas felicidad me ha dado. Ian me toca y me pregunta: -¿Nos vamos? -No, quiero intentarlo nuevamente -¿Estas segura?- pregunta Tomás -Lo estoy Ambos vuelven a sus sitios. Me agarran por los brazos y me sostienen en el aire. Mi mirada se mantiene fija en el árbol, único testigo de mis encuentros con Elías, en ese momento mi mente crea una visión. Parece que Elías está delante de mí, esbozando una sonrisa y dándome ánimos. Ian empieza la cuenta atrás. -Lo haré por ti- susurro en voz baja -¡Haz fuerza!- ambos me sueltan Hago todo lo posible para no caerme, estoy nerviosa… pero finalmente consigo mantearme en pie. Apenas unos segundos, pero los suficientes para comprender que puedo volver a caminar. Pronto quedo sin fuerzas e Ian me agarra. -Lo has hecho muy bien- me dice ♠♠♠ Entro en la habitación de mi tío después de estar llamando a la puerta. No hay nadie. Vuelvo a cerrar la puerta y grito: -Tío Joaquín, ¿estás en casa? Nadie contesta. Voy a bajar las escaleras pero me detengo. Tengo que aprovechar que no está en casa para investigar una cosa. Vuelvo a entrar en su dormitorio y cierro la puerta. Empiezo a mirarle los cajones, pero no encuentro nada. ¡Maldita sea! Me apoyo en la cama y escucho como algo se cae. Me agacho y miro debajo de la cama, veo una carpeta azul. La cojo. Me vuelvo a sentar en la cama y abro la carpeta. Papeles, papeles y más papeles… nada interesante. Todas las hojas parecen ser de falsas empresas, en el final de todo encuentro unos papeles antiguos. Diferente a los demás. Los cojo y puedo leer: “La empresa Unión, dirigida por Joaquín…” Escucho como la puerta de la entrada se abre. Recojo todos los papeles y escondo la carpeta debajo de la cama. Salgo de su habitación y bajo las escaleras: -¿Qué haces aquí?- me pregunta mi tío -He venido a darte una visita…-le contesto ♠♠♠


Llego a la mansión Salvatierra. Abro la puerta y me dirijo a mi habitación, pero en ese momento Gloria me ve y me llama: -Thayssa ven aquí -Dígame señora- le digo acercándome a ella -¿No andarás metida en la droga?- me pregunta fríamente -No señora, porque dice eso -Porque no me creo que estas escapadas que haces sean por motivos familiares. ¡No tienes ningún familiar en España! -Tengo algunos problemas de los que prefiero no hablar- le contesto -Como sigas con estas escapadas voy a tener que despedirte -Señora, es algo importante para mí, si no lo fuera no descuidaría mi trabajo -Me da igual, tu cobras por trabajar, no por mirar. Seguro que estas viéndote con hombres, como una vulgar ramera. Si mi marido te viese se arrepentiría de traerte de Colombia. Suerte que has tenido que él te encontrase en la calle mendigando… si fuera otro no se apiadaría de ti. -Si señora…- bajo la cabeza y no le contesto, perder mi trabajo sería lo último que necesito en estos momentos Llego a mi habitación y empiezo a llorar. Tengo que estar al lado de mi hijo, pero al mismo tiempo necesito el trabajo para pagar los gastos del hospital. No sé que puedo hacer. Me quito la ropa y me acuesto en la cama. Entre lloros consigo dormir. -Thayssa… Thayssa…- escucho una voz -¿Quién es?- me levanto de la cama y miro a mi alrededor Las luces de la habitación se encienden solas dejando a la vista una figura masculina, se trata de… ¡Alejandro! -Thayssa…- me dice él -¿Alejandro?- le digo asustada -Sí, soy yo- me dice -Tu estas muerto- le digo nerviosa -Tranquila, no tengas miedo- se acerca a mí y se sienta a mi lado. Incrédula levanto la mano y le toco la cara. -Eres real- le digo sorprendida -Thayssa, escúchame, no debes dejarte pisotear por nadie. Tú vales más que ella -Ella es la señora de esta casa- le digo -Tu tenías que ser la verdadera señora de esta casa no ella -Lo sé, pero tú la preferiste -Eso no es así y lo sabes, en estos momentos debes de ser valiente por los tres -¿Por los tres?- le pregunto -Por ti, por mi y por nuestro hijo. Él te necesita, necesita a la Thayssa valiente que tanto ha luchado. Tienes que darlo todo por él, no debes dejar que muera el fruto de nuestro amor. Gloria no debe pisotearte, tú tienes más armas para destruirla. -¿Pero cómo me voy a enfrentar a ella? ¡Me despedirá! -Piensa en nuestro hijo, ¿quieres que muera? -Eso nunca -Entonces saca las uñas si hace falta- su imagen se hace cada vez menos visible… En ese momento me despierto empapada en sudor. Todo ha sido un sueño… un maravilloso sueño. Me levanto y me visto -Alejandro, tienes razón, voy a luchar por nuestro hijo Abro la puerta y me dirijo a hablar con Gloria Salvatierra. ♠♠♠ -Hola señora Carmen, ¿Cómo está? -Muy bien Ana, ¿a qué debo tu visita?-Quería pasar la tarde con usted- le digo amablemente Me deja entrar en su casa y nos acomodamos en el salón. Ella me sirve un café. -¿Qué tal está Ian?- me pregunta -Muy bien, allí lo tratan estupendamente, se vive de gloria con tantos lujos -¿Te han caído bien los Salvatierra?- me pregunta -Me han tratado como una más, son muy buenas personas- recalco el muy


-Ya… Si me disculpas tengo que ir un momento a coger la ropa de la lavadora -¿La ayudo? -No, quédate aquí, ahora regreso Carmen desaparece del salón. Aprovecho para salir y subir las escaleras. Empiezo a buscar el despacho de Bernardo, el único lugar donde puede estar la cosa que busco. Abro la puerta, entro y empiezo a buscar por las estanterías. No encuentro nada. Me acerco al escritorio e intento abrir un cajón que está cerrado con llave. ¡Maldita sea! La llave la tiene Ian. Me acuerdo del día en el que descubrimos el contrato de Ian en este mismo cajón, el lo abrió con su llave. -¿Te ayudo en algo?- me dice una voz femenina Levanto la mirada y veo como Angélica, la tía de Ian, me ha descubierto.


Cincuenta y cinco: -Detente, detente… No escucho sus palabras, yo solo quiero que mi padre sufra todo lo que he sufrido desde pequeña. Me arrebató mi infancia, se apoderó de mi virginidad, me destrozó la vida… ¿no es justo que le devuelva un poco del sufrimiento que me hizo pasar? Mi amigo me sigue mirando, de pie. No sabe lo que hacer, está nervioso. Finalmente se acerca a mí y consigue arrebatarme la piedra de la mano, la tira y me agarra con sus fuertes brazos. Yo empiezo a dar patadas en el aire, quiero continuar golpeando a Felipe. -Tranquilízate- me grita Yo continuo ignorándolo, estoy llena de rabia, de ira, solo deseo la muerte de mi progenitor. Sus fuertes brazos hacen cada vez menos fuerza, me suelta y me mira a los ojos. Intenta tranquilizarme. -Mírame- me ordena Yo cierro los ojos, no lo quiero ver. -Ya basta, es suficiente- me continua diciendo- Alma, mírame Al escuchar mi nombre abro los ojos, el acerca su boca a la mía y nos besamos. Con ese beso consigue tranquilizar toda mi rabia. Ya no tengo ganas de matar, ahora solo tengo ganas de besarle. -Mira lo que has hecho- me dice mientras me da la vuelta En el suelo, inconsciente y lleno de sangre, está mi padre. Tiene una fuerte herida en la cabeza. -Alma, vete, yo llevaré la culpa -No, jamás permitiré que lleves tú la culpa por algo que hice yo -Te pueden llevar a un centro de menores y jamás nos volveremos a ver- dice mi amigo entre lagrimas -No me importa, me escaparé. Nadie nos separará -Prométeme una cosa- me agarra de la mano -Te lo prometo- le digo -Aún no te lo he dicho… -Pero sé que en ti puedo confiar y no me hace falta saber lo que quieres que te prometa -Quiero que regresemos cuando seamos mayores a por nuestras cartas, quiero que nos casemos, quiero… Le tapo la boca con mi dedo -Esto no es una despedida- le digo- Mañana quedaremos aquí y hablaremos de todo esto -¿Mañana?- pregunta extrañado -Sí mañana, no me van a encerrar en ningún sitio- me acerco a él y lo beso- Ahora huye, no quiero que te involucren Después de mis últimas palabras nos damos un último beso, un beso que sabe a despedida ♠♠♠

Unas horas después -Jamás pensé esto de ti- mi madre me da otra bofetada, esta vez en el lado derecho de mi cara- ¿Sigues sin hablar?- me propina otra bofetada Lleva diez bofetadas, ya casi no siento dolor. Tengo la cara roja pero lo que menos deseo en este momento es llorar. Ambas estamos en la comisaría, mi padre está en urgencias. La policía quiere hablar con nosotras dos, saber lo que ha pasado. Mis


manos están llenas de sangre, al igual que mi vestido. Mi madre es la única que grita en la comisaría, delante de todos los policías me vuelve a propinar otra bofetada, nadie le dice nada. Todos están callados, contemplando la escena. -Alma, háblame, ¿Por qué has golpeado a tu padre?- me coge de los hombros y me agita Yo continuo mirando al techo, haciendo que no escucho nada. Esto hace que mi madre esté cada vez más nerviosa. -Eres una estúpida, nosotros que hemos dado todo por ti, hemos hecho muchos sacrificios para darte una infancia feliz y tú nos lo agradeces de esta forma… Sus últimas palabras hacen que mis ojos la miren fijamente. Con mis manos saco las suyas de mis hombros, y con rabia le digo: -¿Sacrificar qué? ¿Infancia feliz? Estás realmente ciega, él se ha reído de ti cuanto ha querido. Cuando tú te ibas a trabajar me violaba, me obligaba a hacerle cosas que ninguna niña de mi edad sabría hacer. Él me arruino la vida y todo eso pasó delante de tus ojos, sin que tú te enterases. Ahora dime, ¿Quién crees que es la estúpida? Su mano vuelve a hacer impacto en mi cara. Un policía se acerca a nosotras: -Alma, entra en el despacho- se dirige a mí Con gusto abandono la silla dejando a mi madre pensando en mis últimas palabras. Entro en un pequeño despacho, allí me siento en una silla delante del escritorio del comisario. Éste me da un vaso de agua del cual bebo un sorbo. El comisario me mira de arriba abajo, no puede creer que una chica tan joven como yo esté involucrada en algo así. -¿Quieres limpiar la sangre de tus manos?- me pregunta -No- le contesto Todo vuelve a quedar en silencio, solo se escucha el ruido de un teléfono. El comisario contesta a la llamada y unos segundos después cuelga: -Afortunadamente, tu padre sigue vivo -No es mi padre -¿Por qué lo has golpeado? ¿Te ha hecho algo? No le contesto, miro al techo y espero a que los minutos pasen. -Puedes confiar en mí- me dice el comisario -No quiero confiar en usted, no quiero confiar en nadie, solo quiero irme a mi casa -Pues cuéntame todo lo que ha pasado y volverás a tu casa -No voy a hablar de nada -Llamaré a tu madre Él se levanta, sale del despacho y regresa con mi madre. Ella se sienta a mi lado, sigue nerviosa. -Señora, ¿su hija toma medicamentos? -No- le contesta -¿Sufre crisis nerviosas? -No- le vuelve a contestar -¿Toma drogas? -Que yo sepa no, pero no estoy muy segura… No puedo creer lo que he escuchado, mi madre insinuando que tomo drogas -La única drogada aquí eres tu- le digo a mi madre Ella intenta golpearme pero el comisario la detiene. -Aquí no- le dice -Ya estoy harta de ser la mala, vosotros no conocéis a mi padre. Pensáis que es un hombre honesto pero no es así. El abusaba de mí, me obligaba a tener relaciones sexuales con él desde los 9 años -¡Que dices!- dice el comisario alarmado -Eso te lo estas inventando, malcriada- me dice mi madre La ira se vuelve a apoderar de mí, tiro con los objetos que están encima del escritorio del comisario y grito de rabia. -Tu esposo ha matado a nuestro vecino el médico, él lo sabía todo y quería delatarlo -¿Estás segura? Lo que estás diciendo es muy grave- me pregunta el comisario -¡Te digo que sí! ¿Por qué nadie me cree?- empiezo a llorar, me siento impotente, nadie confía en mí -Porque eres una mentirosa- me dice mi madre


Me abalanzo sobre ella y la tiro de la silla, el comisario se levanta y me separa de mi madre -¡Estás loca!- empieza a gritar Antía- ¡Hoy mismo te vas a un reformatorio! ♠♠♠ Dos policías se llevan a la pequeña Alma fuera del despacho. -¿Usted que cree señora?- le digo a Antía -Mire señor comisario, yo no sé lo que creer. Estoy muy nerviosa… -¿Usted ha visto alguna vez indicios de agresión? -No, nunca…- se queda pensativa- Una vez Felipe llegó borracho y amenazó con abusar de ella, pero jamás lo hizo -¿Está usted segura? -Segurísima… -No noto seguridad en sus palabras -Ya no sé en qué creer, mi hija lleva unos años bastante extraña… -¿Y no crees que ese cambio puede ser debido a las agresiones que le propinaba su marido? Antía no contesta, se pone a llorar. -Señora, no llore- le doy un pañuelo -Mi marido es un violador y posiblemente un asesino- dice finalmente ♠♠♠ -¿Entonces usted cree en su hija?- me pregunta el comisario -Sí… -Muy bien, su marido será puesto en prisión cuando se recupere Al escuchar la última frase del comisario me quedo pensativa. Si mi marido va a prisión ¿Qué voy a hacer? Estaré sola… -No, no creo en mi hija- me rectifico -Señora, aclárese -Creo que Alma toma drogas y que se lo ha inventado todo, hay que llevarla a un psicólogo -Estoy deacuerdo con lo último que ha dicho ♠♠♠

Al día siguiente… Las agujas del reloj continúan moviéndose y ella aún no ha llegado. Yo solo me he pasado toda la mañana reconstruyendo nuestra caseta. La contemplo, no me ha quedado tan perfecta como la primera pero tampoco está tan mal. Deseo ver la cara de alegría de Alma cuando la vea nuevamente construida. Su padre la destrozó pero yo me he encargado de volver a ponerla en pie. El sol empieza a desaparecer, se está haciendo de noche y no hay rastro de Alma por ninguna parte. Empieza a llover, me doy por vencido, hoy no va a venir ¿Qué le habrá pasado? Regreso a mi casa y por el camino veo un periódico tirado en el suelo. Lo cojo y leo el titular: “Una joven es ingresada en un reformatorio después de agredir con una piedra a su padre” No puede ser, la han ingresado. Destrozo el periódico con rabia. No la volveré a ver en muchos años… ♠♠♠ La señora me indica en donde debo dejar mis cosas. Mi habitación es pequeña y la tengo que compartir con tres chicas más. Ambas tienen el pelo rapado y llevan pendientes en la nariz. Son bastante mayores que yo. La directora cierra la puerta de mi habitación y me deja a solas con ellas. Una de ellas saca un cartón de tabaco y empieza a fumar delante de mí. -¿Por qué estás aquí?- me pregunta una de ellas -Por agredir a mi padre- le contesto -Yo estoy aquí por destripar a cinco perros- dice la del cigarro -Yo por matar al amante de mi madre- dice la que me ha preguntado -Yo por robar- dice la ultima


¡Vaya joyas! Me digo a mi misma. Yo no debería estar en el reformatorio. Las tres chicas se acercan a mí y me miran la maleta. -Que mona, un vestido rosa- me hace burla una -Déjalo, es mío -Aquí mandamos nosotras- me golpea En ese momento me doy de cuenta de que mi estancia allí va a ser un infierno. Una semana después mis compañeras de habitación me cortan el pelo, a partir de entonces me hacen la vida imposible… todo eso hace que mis ganas de vengarme sean cada vez más fuertes. ♠♠♠

Unos meses después Llego de trabajar, abro la puerta de mi casa y cuelgo el abrigo en el perchero. Cierro la puerta con llave y subo a mi habitación. A medida que me aproximo a mi dormitorio escucho unos gemidos. Abro la puerta y encuentro a mi marido con una chica en mi cama, haciendo el amor. Ella está encima suya, ambos totalmente desnudos. Los miro con rabia, ella es bastante más joven que él, apenas tendrá 18 años. -¡Que haces!- le grito Ellos al verme se separan, ella se tapa con mis sabanas y mi marido se acerca a mí para decirme que esto no es lo que parece. -Que ciega he estado…- el me toca pero yo me separo -Cariño, esto no… -Como he podido estar tan ciega, mi pequeña tenía razón, lleva 8 meses encerrada en un reformatorio por tu culpa. Eres un violador y un asesino -Tranquilízate- se pone violento -No, ahora mismo voy a la policía -No vas a ningún sitio- me agarra del brazo Yo me vuelvo a separar y salgo corriendo. Llego a las escaleras, en ese momento él aparece y me empuja. Termino cayendo y sufro un gran golpe en la cabeza.


Cincuenta y seis: “La valentía es un valor universal que nos enseña a defender aquello que vale la pena, a dominar nuestros miedos y a sobreponernos en la adversidad. Sin la valentía, en los momentos difíciles nuestras vidas podrían irse a la deriva, sin embargo la fortaleza interior conducida por una conciencia recta, pueden llevarnos más lejos de lo que podríamos imaginar” Con una extraña sensación de miedo y pánico cruzo el pasillo. Mis pasos son firmes, tengo claro lo que debo de hacer. La señora Salvatierra debe de pagar por todo lo que ha hecho y yo lograré que eso sea así. Subo las escaleras, llego a la puerta del dormitorio de Gloria, acerco mi mano a la manilla, noto como mi corazón late cada vez más rápido. ¿Estoy preparada? ¿Qué le quiero decir realmente? Las dudas se apoderan de mí, suelto la manilla y me doy media vuelta, definitivamente soy una cobarde, no estoy preparada para enfrentarme a esa mujer, saldría perdiendo… Alejandro hizo bien quedar con ella y dejarme a mí. A medida que bajo las escaleras escucho un fuerte ruido en el pasillo, me acerco para saber el origen de ese ruido y descubro un jarrón roto y una ventana abierta. Cierro la ventana. ¿Una señal del destino? La puerta de la habitación de Gloria se abre, la mujer al ver su jarrón en el suelo me echa las culpas: -Thayssa que has hecho, ¡inútil! ¡Lo pagarás con tu sueldo! -Señora, yo no he sido- le digo -Descarada, aún tienes la cara de mentirme. Primero llegas tardes por las noches acostándote con dios sabe quién y ahora eres tan torpe que rompes jarrones. ¡No vales ni para limpiar! Sus palabras se clavan en mis oídos, empiezo a acumular toda la rabia. Estoy a punto de estallar. Ella continúa insultándome, diciendo mil veces lo torpe e inútil que soy. Yo no me inmuto, la miro fijamente mientras recuerdo mis años en esta mansión, nada más ni nada menos que veintiséis años, todos ellos bajo la continua burla de la señora de la casa. Recuerdo el día de la boda, el menosprecio con el que me miraba, los aires de grandeza que tenía, las noches que pasé en vela por sus caprichos… Yo siempre pensé que ella sospechaba algo de mi romance con Alejandro, pero era imposible que lo supiese. También me acuerdo que hace poco me golpeó… todas sus maldades tienen que terminar. Lo tengo que hacer por mí, por sus hijos y sobre todo por Alejandro. Vuelvo a la realidad, dejo de mirarla y le digo: -Cállate -¿Me has mandado callar?- pregunta Gloria -Sí, estoy harta de oírla, ahora serás tú la que me escuche. Entremos en la habitación. La empujo y cierro la puerta con llave. Estoy nerviosa, me tiembla la mano. Es la primera vez que la tuteo, es la primera vez que la empujo… definitivamente hoy es mi último día en la mansión. Gloria se agarra a una silla para mantener el equilibrio. Su mirada muestra odio. -Me acabas de sorprender- me dice con un tono de voz burlesco- Siempre pensé que no tenías los ovarios necesarios para enfrentarte a mí -Ya ves que te has engañado- le contesto sin cortarme un pelo -¿De qué quieres hablar conmigo? ¿Quieres que te suba el sueldo?- continua burlándose- ¿El dinero que te doy no es suficiente para tus vicios? -No necesito tu sucio dinero, sé muy bien lo que has hecho para conseguirlo -¿Lo sabes? – se queda pensativa unos segundos y continua hablando- De que me sorprende, te lo diría Alejandro cuando os acostabais


Después de soltar sus últimas palabras, Gloria se sienta en la cama y me mira con ojos desafiantes mientras yo continuo sin hablar. Sospechaba que ella podía saber algo, pero jamás me imagine que mis sospechas fuesen reales -¿Pensabas que no lo sabía? Inocente. En esta cama manteníais relaciones sexuales, ¿o me equivoco? Se levanta y continúa dando un paseo por la habitación: -Seguramente en este mismo baño os habéis duchado juntos, dime ¿me he vuelto a equivocar?- empieza a reírse- No soy tonta, sé muy bien porque has venido a España, sé muy bien todo lo que él ha hecho por ti. Desde mi llegada a esta mansión hace 26 años supe que la manera en la que lo mirabas era extraña. Esa mirada llena de brillo solo significaba una cosa: Amor. Me puse a investigar y descubrí vuestro romance, jamás dije nada porque realmente no me importaba. Nunca he querido ha Alejandro y él lo sabía. No le reproché que me engañase, yo también lo hacía -Tú no te merecías a Alejandro, él siempre fue mucho hombre para ti- le digo finalmente -O quizás él no soportaba tener una mujer tan fuerte a su lado. Nuestro matrimonio siempre fue apariencia y nosotros lo sabíamos… su muerte fue una bendición para mí -¡Tú lo mataste!- le grito -Eso es un tema del que prefiero no hablar, jamás se sabrá la verdad -Se sabrá, tenlo por seguro que toda la verdad se sabrá. Me encargaré yo de que todo se descubra, tengo en mis manos todo el poder para destruirte Gloria se acerca a mí con pasos desafiantes, llega a mi lado y me abofetea. -Estás muerta- me dice -Llevo años muerta y no me importa. Lucharé por mi hijo -¿Tu hijo? Vaya, ahora sí que me has sorprendido. Tu y Alejandro tenéis un hijo -Sí, un hijo que merece parte de esta herencia -No me hagas reír, la herencia de Alejandro es solo mía, él lo ha querido así en su testamento -Me parece muy extraño que sus hijos no recibiesen nada. Tu lo has manipulado -Eso es otra de las cosas que jamás se descubrirán -Todo se descubrirá, ahora mismo me encargaré de decirle a tus hijos que posiblemente Alejandro no sea su padre. -Si haces eso olvídate de regresar a esta casa -¿No entiendes nada o qué? Mi hijo está enfermo y necesita un trasplante de un familiar, ten por seguro que dentro de poco vendré a hablar con tus hijos. Y ojalá ellos puedan donar. -Mis hijos no te creerán -Si lo harán, todo se está acabando Gloria. Tus días de libertad están contados Me vuelve a golpear con más fuerza. -Tus días de libertad están contados- le vuelvo a decir Ella intenta golpearme nuevamente pero le agarro la mano y la vuelvo a empujar. -¡Lárgate de esta casa! Estas despedida -Llevo 4 años esperando escuchar esa frase. Desde la muerte de Alejandro mi presencia en esta mansión no tiene sentido. Me doy la vuelta y salgo de la habitación de la todopoderosa Salvatierra. Al llegar a mi dormitorio hago las maletas, no deseo pasar ni un minuto más aquí. ♠♠♠ -Madre que ha pasado -¿Qué haces aquí? ¡Vete a tu habitación!- me grita Entro en su dormitorio y acerco mi silla de ruedas a su lado. No sé lo que ha pasado, estaba en mi habitación y empecé a escuchar gritos. ¿Qué habrá sucedido entre Thayssa y mi madre? -He escuchado unos gritos y he venido a saber lo que ha pasado -No es de tu incumbencia La miro a los ojos, los tiene llorosos. Es la primera vez que veo llorar a mi madre. Ella es una mujer fuerte. -Mamá no me voy, quiero que sepas que desde que me defendiste el día de la fiesta todo ha quedado olvidado. Quiero que empecemos de cero, que tengamos una buena relación de madre e hija. -¿No te enteras de nada? Todo fue apariencia. Puro teatro. Teníamos a todos los vecinos ¿Qué querías que hiciese? Tenía que reaccionar como una buena madre


Sus duras palabras me afectan, veo que sigue siendo la misma mujer de siempre. -Hoy me he puesto de pie- le digo -Por fin dejarás de ser una molestia- es su única contestación -Veo que decírtelo ha sido un error Salgo de la habitación con los ánimos destrozados, hoy ha sido el día más feliz de mi vida, por fin me he puesto de pie, tenía que haber evitado hablar con mi madre, ella me ha quitado la felicidad que tenía. ♠♠♠ -¡Cuéntamelo todo! Tamara cierra la puerta y me ayuda con las maletas. -Gracias por dejarme vivir contigo -No tienes por qué dármelas, quiero que me cuentes todo, ¿Por qué te has ido? -He discutido con Gloria, la amenacé con destruirla… -Has hecho muy bien, aquí no te faltará de nada -Mañana mismo me voy al hospital a ver a mi hijo -Por fin tu hijo se curará -Gloria va a intentar impedirlo, pero yo le he demostrado que no me voy a rendir. Ella tiene todas las papeletas de perder -Thayssa yo creo que debes de revelarlo todo, mandar a Gloria a la cárcel -Lo voy a intentar pero va a ser difícil -¿Tu no tienes la llave de la caja fuerte? -La tengo, pero no sé donde está la caja fuerte, Alejandro la cambió de lugar antes de morir -Creo que tengo una idea que te ayudará a destruir a Gloria Salvatierra -¿Qué idea Tamara? ♠♠♠ Dejo el puro en el cenicero, me levanto de la silla y miro por la ventana de mi despacho. Hace viento y está lloviendo. Me doy la vuelta y salgo del despacho. Llego a mi dormitorio y cojo la carpeta de debajo de mi cama. La abro y veo el nombre de todas las empresas que he creado con la ayuda de unos amigos para estafar. Recuerdo cada estafa una por una. ¡Qué recuerdos! Cojo el último papel, el más viejo de todos. El papel que pertenece a la empresa Unión. La única empresa verdadera. Qué buena vida llevaba gracias a esa empresa… pero todo se vino abajo por culpa de Gloria. ♠♠♠

Hace años… -Jefe, la señora Salvatierra ha llegado -Gracias Claudia, déjala entrar La señora Salvatierra aparece por la puerta de mi despacho. Me levanto y le doy dos besos: -Bienvenida, estoy muy contento de su visita -Gracias, he venido para hablar de negocios -Lo sé, siéntese en aquella silla Los dos nos sentamos y empezamos a hablar. Ella con una voz sensual intenta coquetear varias veces conmigo. Es una mujer joven y guapa, lástima que esté casada con el dueño de la empresa de joyas Salvatierra. -¿No tiene calor con ese abrigo de piel?- le pregunto -No, me gusta tener calor- continua insinuándose Cojo unas hojas y las miro: -Estoy de acuerdo con el plan, creo que la empresas de joyas Salvatierra y la empresa de minería Unión deben de unirse -Yo también lo creo- empieza a morderse los labios -Los beneficios serían mucho mayores, ahorraríamos mucho dinero…- continuo hablando pero veo que ella no me hace mucho caso


-¿Le apetece un poco de champán?- me pregunta -Sí, voy a llamar a mi secretaria y le digo que traiga una botella -No hace falta, tengo yo una en el bolso Se levanta y coge la botella de su bolso. Al mismo tiempo deja caer el abrigo de piel dejando a la vista un sensual conjunto de lencería -¿Y su ropa?- le pregunto con cierto tartamudeo en mi voz -En casa, hoy me apetecía cambiar un poco mi estilo- se acerca a mí y me besa en los labios -Esto no está bien, usted está casada -Shhh- me manda callar y empieza a morderme la oreja Esa fue la primera vez que me acosté con Gloria Salvatierra. A partir de ese momento nuestros encuentros fueron continuos. Quedábamos para mantener relaciones sexuales a espaldas de su marido. Nunca nos descubrieron. Un día ella y su abogado vinieron a mi despacho para firmar la unión de ambas empresas. Ese día descubrí que Gloria no era lo que aparentaba ser. Después de la firma ella misma me dijo que me quería ver fuera de la empresa en cinco minutos. Pensé que era una broma pero pronto descubrí que aquellos papeles firmados era un traspaso de poder a su nombre. Gloria Salvatierra me había arruinado. Vendió la empresa Unión a los enemigos y ella consiguió una cuantiosa suma de dinero. Yo me quedé en la ruina, mi mujer se separó de mí. Estuve varios años vagabundeando, comiendo comida del suelo… hasta que un día me encontré con unos amigos. Juntos montamos una empresa de estafadores. A partir de entonces me olvidé de todo y empecé una nueva vida, me volví a casar y tuve hijos. Pero mi nueva mujer no soportaba mi vida y me abandonó. Un día descubrí en un periódico la noticia de la muerte de Alejandro, en la foto aparecía su esposa dándole el último adiós. Aquella mujer la reconocía perfectamente, tenía unos cuantos años de más pero seguía siendo la misma puta de siempre. En ese momento supe que me tenía que vengar, tenía que buscar a las dos personas que me destruyeron la vida… ¿pero cómo? ♠♠♠ -Tranquila Gloria, no va a pasar nada, nadie te va a descubrir Me digo a mi misma mirándome al espejo. Estoy intentando tranquilizarme pero no soy capaz. El miedo se ha apoderado de mí. ¿Por qué voy a tener miedo de una simple criada? ¡He destruido a empresarios! Una simple criada no va a poder conmigo Salgo del baño un poco más tranquila. De repente una extraña sensación se apodera de mí, un mal presentimiento. No puede ser… Me acuerdo del momento que conocí al dueño de la empresa que me estafó. Ahora sé quién es. Aquellos ojos, aquella voz… ¡Joaquín! Mierda, ¿Cómo he estado tan ciega? Me ha descubierto, ha vuelto para vengarse. Me matará. El jamás nos perdonó que Bernardo y yo lo arruinásemos… -¿Por qué no lo reconocí el día que lo vi?


Cincuenta y siete: -¿De verdad te tienes que ir? -Sí, es Navidad y quiero estar con la familia -Te echaré de menos Ian me abraza fuertemente. Desde que me puse de pie él ha estado todos los días a mi lado, no se ha separado de mi ni un minuto, por eso lo voy a extrañar. -Cuando regrese seguiremos con la rehabilitación -Mientras no estés seguiré yo sola, ya verás que cuando vuelvas vas a notar grandes mejorías- le sonrío -Eso espero Abi Los dos nos abrazamos. Me separo y lo beso en los labios, él me sonríe. -Te echaré de menos- me dice -Yo sí que te echaré de menos- se me escapa una lagrima -No llores, estamos haciendo un drama. Solo pasaré la navidad con mi madre y regresaré- me intenta calmar -Ya sé que solo van a ser dos días sin ti, pero en este tiempo te he cogido mucho cariño y no quiero estar lejos de ti en estas fechas tan especiales. -Sé que estas fechas te han marcado mucho hace años, te llamaré todos los días, no dejaré que pienses ni un minuto en cosas malas. Ya lo verás -Esperaré tus llamadas- le digo sonriendo -Mira te voy a dar un consejo que quiero que lo tengas en mente toda tu vida Ian coge una hoja y un rotulador negro y se pone a escribir. Al terminar, dobla el papel y me lo da: -Quiero que lo leas en los momentos que estés tristes -Lo haré Ian sale de mi habitación con su maleta. Tengo miedo de que Ana lo convenza de quedarse allí. Espero que eso no suceda, ahora que le he abierto las puertas al amor. Desdoblo la hoja y veo lo que ha escrito: “Aprende a sonreír aunque quieras llorar” La frase está escrita con rotulador negro y tiene dibujado un corazón. Jamás olvidaré esa frase ♠♠♠

Después de unas horas de viaje. -Ian, ¡hijo!- mi madre me abraza fuertemente- ¡Que delgado estás! Nos separamos, ella empieza a mirarme de arriba abajo. Me toca la barriga: -¿No te han dado de comer? -Sí mamá, no empieces con tus paranoias -Tú madre no ha cambiado- me dice mi tía Angélica que se acerca a darme dos besos -¿Te ha dado mucho la lata?- le pregunto a mi tía -En un principio cocinaba comida de más, pero poco a poco se fue adaptando -No exageres- le dice mi madre Los tres entramos en la casa. Se nota la influencia que ha tenido mi tía en todo este tiempo. La casa está muy cambiada. Los colores de las paredes son distintos, las escaleras son de otro tipo de material… -¡Como ha cambiado todo!- digo en alto -Solo unas cuantas cosas- dice mi tía


Entro en el salón: Hay una televisión plana y unos sofás nuevos. -La televisión fue un capricho de tu tía, yo le dije que la vieja aún funcionaba- me dice mi madre -Está televisión mola más- le digo Subo a mi dormitorio y abro la puerta, tengo una extraña sensación de decepción, todo sigue como antes. Mi madre me toca el hombro: -Lo único que hemos cambiado es el colchón. No queríamos hacer cambios que no te gustasen -Tranquila, si el colchón no me gusta me vengaré- los dos empezamos a reírnos Dejo la maleta encima de mi cama. Toco el colchón y compruebo que es cómodo. -Hijo, tenemos que hablar de Ana -¿De Ana? ¿Qué ha pasado? -Tu tía Angélica la pilló en el despacho de tu padre, no sabíamos que estaba buscando -¿En el despacho de mi padre? Me quedo pensativo unos segundos. ¿Qué hace Ana en el despacho de mi padre? -Se lo preguntaré- le digo a mi madre -Yo le prohibí la entrada desde entonces, no quiero que esté por aquí husmeando -Tranquila mama, has hecho bien. Pero acuérdate que esta noche iremos a cenar con ella al restaurante Mi madre me deja solo en la habitación. Aprovecho para salir y entrar en el despacho de mi padre. Todo sigue como siempre, mi madre mataría a mi tía si intentase cambiar algo del despacho. Me siento en la silla de mi padre y echo un vistazo a todo el despacho. Han pasado meses desde su muerte, pero aún se extraña. Cojo la llave de mi bolsillo y abro el cajón del escritorio. Saco todos los papeles y encuentro una foto de dos niños pequeños. Un chico y una chica de aproximadamente diez años de edad. ¿Quiénes serán? Vuelvo a dejar la foto en su sitio y cierro el cajón con llave. Es hora de darle una visita a Ana ♠♠♠ Después de varios minutos moviéndonos tomamos un descanso. Me acuesto a su lado abrazando su cuerpo desnudo. Nos miramos fijamente, él me sonríe. -Cada día estoy más satisfecha- le digo a Jim -Y yo cada día estoy más enamorado de ti -Te dije que no te enamoraras -Me lo dijiste, pero tu estas saliendo conmigo ¿te lo recuerdo? -También estoy saliendo con Ian -Pero él es el segundo plato Me besa en los labios. -¿Por qué tenemos que hablar siempre de Ian? -Porque es un estorbo en nuestra relación -En tal caso el estorbo lo serías tu Jim deja de besarme y me mira seriamente. Con sus manos me agarra el cuello: -No digas eso ni de broma, ¿me has oído? -Sí- le digo con miedo Él cambia de posición y se coloca encima de mí. Me acaricia la cara y empieza a besarme el cuello y poco a poco baja hasta llegar al ombligo. En ese momento se detiene y me mira, yo le guiño un ojo y él continua besando mi cuerpo. La excitación del momento hace que suelte un gemido. Todo está siendo maravilloso hasta que se escucha el timbre de mi casa. -¿No has dicho que tu madre no venia?- me pregunta Jim -Y no viene, ¿Quién será? Salgo de la cama, cojo mi ropa interior y una chaqueta y me dirijo a abrir la puerta -Estate callado- le digo a Jim El timbre sigue sonando. Abro la puerta y contemplo que efectivamente no es mi madre pero se trata de otra persona aún peor en estos momentos.


-Hola cariño, ¿Por qué pones esa cara? ¿No te alegras de verme? Ian entra en mi casa y lo detengo en el pasillo. -Claro que me alegro, pero pensaba que no llegabas hasta más tarde- lo beso en los labios -¿Por qué estas tan nerviosa? -Son imaginaciones tuyas cariño -¿Por qué tienes solo una chaqueta? ¿No tendrás a otro chico aquí? -¿Qué chico? ¡No seas tonto! Estoy así porque me iba a duchar -Menos mal, no quería pegarle a nadie…- empieza a reírse Espero que sus palabras no sean escuchadas por Jim. Como haga algún ruido o algo nos descubre y no es el mejor momento para que nos descubra. -¿Puedes venir más tarde?- le pregunto -No, mas tarde tenemos la cena y he venido a hablar contigo -¿Es por lo de tu madre? -Sí, ¿Por qué estabas en el despacho de mi padre? ¿Qué buscabas? Me quedo callada, no sé qué contestarle. No le puedo decir que estaba buscando algo para Gloria. -Estaba allí porque quería recordar la tarde que hicimos el amor -¿Cómo?- me pregunta sorprendido -Lo que escuchas, ¿no me crees? -Si que te creo, pero me parece extraño -Pues es la verdad, pero tranquilo, tu madre me echó de la casa -Compréndela, ella extraña a mi padre y no quiere que nadie entre en su despacho -No me apetece discutir, por favor vete, nos vemos en el restaurante -Nos vemos de noche Ian se dirige a la puerta, está a punto de irse pero un ruido en mi habitación hace que se dé la vuelta. -¿Qué ha sido ese ruido? -¿Qué ruido?- me hago la sorda Ian se dirige a mi habitación, intento detenerlo. Abre la puerta y quedo alucinando. La habitación tiene la cama hecha y la ventana abierta. En el suelo hay un cuadro tirado. -El viento tiro el cuadro- le digo a Ian -Pensé que había entrado un ladrón -¿Un ladrón en un tercer piso? ¿Qué es spiderman? ¿No pensaras que hay otro hombre en la habitación?

Ian no contesta. Me hago la indignada y le señalo con la mano la puerta de salida. -Lárgate- le digo -No te enfades, yo solo quería asegurarme -¡Lárgate!- le vuelvo a gritar Ian baja la cabeza y sale de mi casa. Mientras le cierro la puerta él me pide perdón. -Nos vemos por la noche- le digo Finalmente cierro la puerta y regreso a mi habitación -Por los pelos- dice Jim saliendo del armario -Que buen escondite…- le digo de una forma irónica -Da gracias que no me delaté, ganas no me faltan -No quiero discutir contigo, gracias por no descubrirte- lo abrazo -Aunque no me creas yo sí estoy enamorado de ti y no haría nada que no te gustase ♠♠♠

Noche de Navidad


El restaurante está lleno. Como cada año, siguiendo la tradición, vamos a cenar a un restaurante que está cerca del pueblo. No es muy lujoso pero sirven la mejor comida de la zona. En la mesa estamos sentados: Mi madre, mi tía, Ana y yo. Hasta el momento nadie ha hablado. Mi madre y mi tía están enfadadas con Ana. El camarero se acerca a nosotros y nos pregunta que queremos de comer: -El menú navideño- le contesta mi madre -Marisco, carne y postre- dice el camarero para asegurarse de nuestro pedido -Exacto El camarero se va. -Bueno, ¿y qué contáis?- les digo a los presentes -Nada- contesta mi tía mirando a Ana -Ya vale, es hora de solucionarlo ¿no creéis? -Yo no tengo nada que solucionar, son ellas que me han echado de tu casa- dice Ana -¡Por que estabas husmeando en un lugar que no debías!- le dice mi madre gritando Todo el restaurante mira para nosotros. Le hago una señal para que baje la voz. -Perdona, sé que no debía- dice Ana totalmente arrepentida -Venga mamá, es navidad, olvidemos todo Mi madre me mira a los ojos. -Todo olvidado, lo hago por ti hijo La cena transcurre con total normalidad hasta llegar al postre. En ese momento mi tía empieza a darle con el codo a mi madre. Ocultan algo. -¿Qué pasa tía?- le pregunto mientras me limpio con una servilleta -Nada- me responde- Tu madre tiene que contarte algo Mi mirada y la de Ana se centran en ella. -No creo que sea el mejor momento- nos dice mi madre -Si que lo es- le contesta Angélica -Me estáis preocupando El camarero regresa y nos pregunta si queremos algo más de beber. Todos le respondemos que no y se marcha. -Verás hijo, hace tiempo que sé una cosa y quería contártela…- empieza a darle rodeos a las cosas para no contarlo -Se directa- le aconseja mi tía -Tengo cáncer Sus palabras hacen que Ana escupa la comida y que yo quede en estado de shock. -¿Tienes cáncer?- le pregunto incrédulo -Sí, pero no quiero lastimas, quiero que continúes tu vida como hasta ahora. Yo estoy bien -Pero cuando te enteraste, ¿Por qué no me dijiste nada? -Ian por favor, comamos en paz, es Navidad. Mañana hablaremos de esto Y con la petición de mi madre la cena transcurrió con total normalidad. Aparenté no preocuparme pero en el fondo estaba destrozado. Perdí a mi padre, no quiero perder ahora a mi madre. ♠♠♠

Noche de Navidad en la mansión Salvatierra Todos estamos esperando la cena. Tenemos una cocinera nueva que es muy lenta. Se echa en falta a Thayssa. En la mesa estamos: Mi madre, mi hermana, Iria y yo. Nadie habla, solo se escucha el ruido de un programa navideño de la televisión. El servicio hace su presencia y trae la cena. Cada uno se sirve. Pruebo un poco de pollo, está muy quemado. La cara de mi hermana es de desagrado e Iria piensa lo mismo. -La comida da asco- suelta Abi -La comida está rica- le contesta mi madre -Vamos madre, todos sabemos que desde la marcha de Thayssa la comida es una mierda- le digo -Alex deja el tema de Thayssa en paz


-¿Por qué la has despedido?- le pregunto -Por qué no hacia bien su trabajo -¿Bromeas? Ella es la mejor en su trabajo- le dice Abi Iria mientras tanto juega con la comida. No sabe lo que hacer, está en el medio de una discusión familiar y no le gustaría meter la pata con un comentario. -Por las noches escapaba y había tardes que no venía, ¿es eso hacer un buen trabajo? -Tendría problemas- le digo -Sus problemas no nos afectan, tiene que hacer su trabajo, para eso cobra -¡Estamos en navidad y ella no tiene familia aquí! ¡Nosotros éramos su familia!- le dice Abi -Deja ya de decir tonterías y come de una vez ♠♠♠ ¿Y ahora qué hago? ¿Hablo o no hablo? Continúo mirando la escena. Gloria esta gritándole a Abi, la cual no se queda callada y le contesta. Alex de vez en cuando me mira diciéndome que está todo controlado. ¿Qué pinto yo en el medio? Cojo el cuchillo y corto la carne, está bastante dura. ¡Qué mierda de cocinera! Dejo el cuchillo en la mesa y miro a la comida con cara de asco -¿A ti tampoco te gusta la comida?- me pregunta Gloria -Bueno… está…- me quedo pensando en una respuesta -¿Está qué? Miro a Alex pidiéndole con los ojos que me ayude, pero este no me hace ni caso. -Está…- sigo alargando la palabra -Está malísima- termina Abi mi frase -Deja que hable ella- le grita Gloria Mis manos empiezan a temblar, tengo miedo decir algo malo y terminar en la calle como la pobre de Thayssa. Alex me mira y me ve roja. -Cariño no comas si no te gusta -Claro que le gusta- le dice Gloria- Tú no le hagas caso Iria, come, Thayssa no es la única que sabe cocinar Cojo un poco de carne con el tenedor y me lo llevo a la boca. -Um que rico- digo en alto -¿Lo ves?- le dice Gloria a su hijo Alex ¡Que bien! ¡No metí la pata! Espero unos segundos y trago la carne, mi estomago no soporta el mal sabor de la carne quemada. Tengo ganas de vomitar. Cojo la servilleta y me levanto -Voy al baño ♠♠♠ Esta es la peor navidad de todas. Si Ian estuviese aquí todo sería distinto, el me ayudaría a tranquilizarme. No hay nadie que se trague esta mierda de comida. Dejo el tenedor en la mesa y muevo la silla de ruedas para irme -¿A dónde vas?- me pregunta mi madre -No aguanto esta mierda de comida, me voy a mi cuarto -Tu no te vas a ninguna parte Gloria se levanta y se agarra a la silla impidiendo que me mueva. Mi hermano se levanta y le dice que me suelte. -Yo también me voy, esto ya no es una familia ni nada Alex empuja la silla y ambos salimos del salón. Subimos a mi dormitorio y allí empezamos a hablar: -¿Qué nos ha pasado?- me pregunta Alex -¿Por qué preguntas eso? -hace años todo era perfecto, estábamos cenando en navidad con la familia, con nuestros tíos y nuestro padre y ahora… solo quedamos nosotros. -Tranquilo hermano ya nada puede ir a peor


-¿Por qué despediría a Thayssa? -No lo sé, pero el otro día tuvieron una fuerte discusión -Ojala regrese pronto, porque si no nuestra estancia en esta casa tiene los días contados -¿Sabes que me apetece hacer en estos momentos? -¿Qué quieres hacer hermana? Acuérdate de que somos familia- bromea mi hermano -Eso no bobo. Me apetece ir al cementerio a visitar a nuestro padre y a Elías -Que buena idea, ¿vamos? ♠♠♠ En el salón ya solo quedo yo. Es verdad que la comida está intragable pero no me gusta que recuerden a Thayssa. Ella ya no está y jamás regresará, no tienen porque mencionarla en la cena. Iria regresa del baño y pregunta donde están ellos. -Ellos se fueron a la habitación, no querían comer. Pero tranquila, tu siéntate, hay mas comida para nosotras La mirada de Iria cambia de dirección. -Si… bueno… tengo sueño… -Siéntate, hazme compañía- le continuo diciendo Iria se sienta a mi lado y le sirvo un poco de comida. Cojo el champan y le lleno el vaso. ♠♠♠ Cojo la copa y pego un gran sorbo de champan, por lo menos si estoy borracha la comida me sabrá mejor. -Mis hijos son unos ingratos, no saben valorar una buena comida -Sí…- cojo la botella y lleno el vaso y le pego otro trago-Está rico el champan Gloria me guiña un ojo ♠♠♠ Alex y yo llegamos a la salida. Ambos llevamos chaquetas, bufandas y gorros. Hace mucho frio. -Avisa a Iria para irnos- le digo a mi hermano. Este se va al salón y regresa unos segundos después con una Iria un poco borracha. -La comida está riquísima- dice Iria riéndose -Lo sé cariño- le dice Alex -La dejamos unos minutos con madre y tiene que darse a la bebida para aguantarla- le digo a mi hermano que se empieza a reír Los tres subimos al coche y arrancamos con rumbo al cementerio. Unos minutos después llegamos. Iria se ha quedado dormida en el coche. Mi hermano me baja y juntos entramos en el cementerio. La puerta está un poco dura pero consigue abrirla. Primero visitamos la tumba de nuestro padre y después nos dirigimos a la tumba de Elías. Es la primera vez que veo su tumba. -¿Estas segura?- me pregunta Alex -Sí- le digo Del cielo empiezan a caer copitos de hielo. Está nevando. Mi hermano y yo miramos al cielo. Llegamos a la tumba de Elías y la toco. Leo su nombre y sus apellidos. Una lágrima resbala por mis mejillas. -Por fin he venido- le digo a Elías Mi hermano se aleja para dejarme sola. Cuando veo que estoy totalmente sola continúo hablando. -Sé que no soy la mejor novia del mundo ni tampoco lo pretendo ser. Pero quiero que sepas que en estos cuatro años jamás he parado de pensar en ti. Aun te tengo presente, eres la única persona en la que pienso al levantarme y en la última que pienso al acostarme. No te he venido a visitar porque sola no puedo y nadie me quería traer… pero te voy a ser sincera. No quería visitarte, no quería que vieses que he fracasado y que solo soy una invalida sin motivaciones en la vida. Ahora te estarás preguntando porque estoy aquí y te lo diré. He recobrado las ganas de vivir, he conocido a alguien que seguramente te gustará. No sé si acabaremos juntos pero he venido a decírtelo, hace cuatro años que te perdí y para mí siempre serás mi primer amor.


Pero creo que es hora de abrir mi corazón a otras personas. Te quiero Elías Mis ojos se centran en su tumba. Esta bastante descuidada y no tiene flores. ¿Cómo puede ser posible que nadie se preocupe por él? -Un día me dijiste que lo que mas temías era tener una tumba sin flores. Ahora que veo que tus miedos se cumplieron te prometo que jamás volverá a ser así, voy a encontrar a tus padres. Después de mis palabras abandono el cementerio y regreso al coche. Veo a mi hermano ayudando a Iria a vomitar. -¿Eso es un trozo de pollo?- le digo mirando el vomito -Sí, maldita comida- dice mi hermano -Mira un gatito- dice Iria señalándolo Mi mirada se dirige a ese gatito, es negro y está en la pared del cementerio. Siento un escalofrío, el gato me mira y no sé porque, pero su mirada me recuerda a alguien.


Cincuenta y ocho: El camino de regreso a la mansión se hace más corto de lo habitual. Han pasado dos días desde la cena navideña, en estos días he intentado que las cosas transcurriesen con normalidad. Intenté convencer a mi madre para que me dejase cuidarla unos días pero ella se negaba rotundamente, por un lado es comprensible, ella lleva bastante tiempo enferma y no quiere que malgaste mi juventud cuidándola. No quiero dejar así a mi madre, solo con mi tía… ¡Ian para de pensar en eso! Ellas van a estar perfectamente. Al llegar a un semáforo en rojo piso el freno del coche. Faltan menos de 2 km para llegar a la mansión Salvatierra. Veo como la gente cruza el paso de cebras. Me es inevitable pensar en Ana. Mi novia, cinco años de mí vida con ella, a su lado… ¿Qué será de nosotros? Está claro que ella aun me quiere y que lo está pasando mal porque ahora no la trato como antes, el único culpable en todo esto soy yo. Le puse lo cuernos y no le dije nada, ¿en qué clase de persona me estoy convirtiendo? ¡Yo antes no era así! ¡Estoy en contra de todo lo que estoy haciendo! Pongo la cabeza en el volante y me quedo pensativo unos minutos… ¿y si son verdad todos los rumores? ¿Y si Ana me puso los cuernos? El amor que sentía por ella me tenía cegado y me impedía ver más allá, pero ahora estoy comprobando como la venda que me tapaba los ojos se está cayendo. Ya no soy el mismo de antes, ahora por ella solo siento amistad, es duro terminar con una relación de cinco años, ¿pero si no hay amor porque voy a seguir con ella? Seguir engañándola está mal, debo de hablar con ella de una vez por todas y contarle que Abi es la nueva chica que ocupa mi corazón. El sonido del claxon de un coche hace que vuelva a la realidad. El semáforo esta en verde y no me he dado de cuenta: -¡Arranca mamón!- es lo primero que escucho al bajar la ventanilla Saco por la ventana la mano y le enseño mi dedo corazón al coche que se encuentra detrás de mi. La gente de la ciudad no tiene educación. Unos minutos más tarde llego a la mansión Salvatierra. Mi hogar desde hace unas semanas. ¿Quién me iba a decir a mí que cuando llegué por primera vez a este lugar me iba a encontrar con una chica que en tan pocos días fue capaz de llegar a mi corazón? Aparco el coche en el garaje y subo a ver a Abi, no puedo más, tengo unas ganas tremendas de verla. Abro la puerta de su dormitorio: -Hola… ¿Hay alguien? -¡¡Ian!!- exclama con alegría- Por fin has regresado -No exageres, solo han sido dos días sin mí, ya sé que soy imprescindible… -Cállate hombre, no estropees el momento Me acerco a ella y nos damos un fuerte abrazo: -Yo soy más de besos que de abrazos- me susurra al oído Como un acto reflejo acerco mi boca a la suya y nos empezamos a besar. -¿Qué tal las navidades?- me pregunta -Normales, fui a cenar a un restaurante con mi madre, mi tía y Ana


Al escuchar el nombre de mi novia, Abi muestra un rostro de tristeza -¿Y qué te dijo?- me pregunta -¿Quién? -Ana -Nada, estuvimos poco tiempo juntos. La fui a visitar por la tarde y estaba muy extraña, después la última vez que la vi fue en la cena, los dos días siguientes estuve pendiente de mi madre -¿Está enferma? -Sí…- me siento en la cama y ella se acerca a mi lado, me da su mano y me pide que le cuente todo- Mi madre está enferma, tiene cáncer Abi no dice nada, se queda callada asimilando la noticia -Tenía ganas de quedarme en el pueblo cuidándola pero ella se negó, dijo que tenía que venir a la ciudad a cuidarte. Me dijo que tú me necesitabas más que ella -¿Yo te necesito más?- se pregunta confusa -Sí, porque mi madre se las sabe arreglar sola y tú no- le hago un gesto de burla con la lengua -Serás tonto, estas cosas no son para tomárselas a broma -Llevo dos días llorando, necesito olvidarme de todo, descansar. Mi madre me dijo que no me preocupara, que ella se iba a someter a la quimioterapia y todo iba a salir bien -Estoy segura de que todo va a salir bien- se acerca nuevamente a mí y me besa -Cambiemos de tema, ¿Qué tal tus navidades? -Odiosas, Thayssa se ha ido de casa porque mi madre la ha despedido y no sabemos por qué. Hay una nueva cocinera que no sabe cocinar… lo único bueno fue pasar la navidad lejos de la mansión -¿A dónde fuiste? -Alex me llevó al cementerio, queríamos pasar una navidad con nuestro padre… también fui a visitar por primera vez la tumba de Elías Al escuchar el nombre de Elías siento como un pequeño golpe en el corazón. ¿Seguirá enamorada de Elías? ¿Y si nunca lo olvida? -¿En qué piensas?- me pregunta al verme distraído -En ti- le digo mientras la vuelvo a besar -Ian, ¿me puedes hacer un pequeño favor? -Claro, cuéntame de que se trata -En el cementerio hablé con Elías -¿Hablaste con Elías?- le pregunto aturdido -Bueno, le hablé yo. Le dije que quería abrir mi corazón a una nueva persona- me mira fijamente a los ojos- Después, al ver que su tumba estaba totalmente descuidada le prometí que le iba a satisfacer su mayor deseo -¿Qué deseo? -Encontrar a sus padres -¿No tenía padres? -Era adoptado, las monjas sabían el nombre de su madre pero nunca se lo dijeron -¿Y qué te hace pensar que nos lo dirán a nosotros? -Porque no nos lo dirán, le robaremos el historial -¿Robar? ¿Sabes que robar es un delito? -Si no me quieres ayudar lo tendré que hacer sola…- me mira con ojos de cordero degollado -Vale te ayudo, pero que sepas que me debes una muy grande ♠♠♠ A lo lejos vemos el Orfanato en el que se crió Elías. No es muy grande, pero está muy bien cuidado. Ian aparca el coche, yo estoy sentada en el asiento de copiloto. -¿Estas segura de que lo quieres hacer? -Sí, se lo debo a Elías, el dio su vida por mí y yo le devolveré a sus padres -Veo que lo sigues queriendo -Jamás dejaré de quererlo- lo miro a los ojos, está triste- Pero él es mi pasado y ahora tú eres mi futuro Los ojos de Ian se quedan fijamente mirándome, una sonrisa aparece en su cara y acto seguido nos besamos. -Vamos a encontrar a sus padres, te lo prometo Bajamos del coche, él me ayuda a subirme a la silla de ruedas. Se pone detrás de mí y empuja la silla. Hay un amplio jardín antes


de llegar a la puerta principal del orfanato. Todo está muy bien cuidado: -Es una suerte que Elías te enseñase su orfanato -Él decía que este era su único hogar Entramos por la puerta principal. El pasillo es bastante pequeño, vemos una pequeña recepción. Allí nos dirigimos. Una monja nos da la bienvenida: -Buenas tardes, ¿en qué puedo ayudaros hijos míos? -Buenas tardes hermana, me llamo Lucía, hace años viví aquí…- empiezo a mentirle, Ian me queda mirando, aguantando la risa -Perdona Lucía, pero no me acuerdo de verla por aquí -Hermana, han pasado años desde que me fui. Normal que no me reconozca -¿Y a que debemos su visita? ¿Quizás quiera darnos un donativo? -No, eso exactamente no, quería ver mi historial, saber quiénes son mis padres -Lo siento Lucía, los historiales que se encuentran detrás de mí son confidenciales, no los puedes ver -¿Y si le doy un donativo? -¿Me estas sobornando? -Yo lo llamo donativo, ahora usted llámelo como quiera… -Lucía creo que debo pedirle que se vaya Mierda, el plan está fallando, tengo que hacer algo. Lo primero que se me pasa por la cabeza es empezar a llorar. -No llores Luna- me dice Ian -Lucía- le corrijo dándole un codazo -Eso Lucia, todo está bien, esta amable monja no comprende que lo único que quieres es recordar viejos tiempos, que te apetece ver tu habitación de cuando vivías aquí -¿Era eso lo que querías? ¿Ver las instalaciones del orfanato?- me pregunta la monja -Sí, quiero recordar mi infancia- le digo sonriendo La monja sale de la recepción y aparece detrás de mí en unos segundos, con sus manos empuja la silla de ruedas y me dice sonriendo que ella misma será mi guía turística. ♠♠♠ Las veo alejarse por el pasillo. La monja se ha llevado a Abi. He pasado desapercibido y ahora que estoy solo tengo que encontrar los historiales. Miro que no haya nadie vigilando y entro en la recepción, es una habitación muy pequeña que tiene una puerta cerrada con llave, por suerte la llave está en el cerrojo y la abro fácilmente. Entro y enciendo la luz, veo armarios llenos de archivadores. Me acerco a ellos, por suerte están ordenados alfabéticamente. Busco la E... Encuentro un archivador muy gordo con la letra E, la abro y empiezo a buscar el nombre de Elías. Tras una larga búsqueda encuentro tres historiales de tres Elías diferentes. Los arranco y los escondo en mi chaqueta. Salgo de la habitación y regreso al pasillo. Acto seguido aparece la monja con Abi. La monja parece estar bastante enfadada -¿Que tomadura de pelo es esta?-dice la monja dirigiéndose a mí -¿Tomadura de pelo? -Esta chica no ha estado nunca en este orfanato, no sabe ni su número de habitación, ni sabe cómo se llama la directora… -Amnesia- le digo buscando una excusa convincente -¿Amnesia?- pregunta la monja Abi me hace un gesto preguntándome si tengo lo que buscamos, yo se lo afirmo. -Vámonos Ian, ahora me acuerdo del motivo de mi amnesia: Olvidarme de estas insensibles monjas Ian aguanta la risa mientras la monja está cada vez más enfadada. Juntos salimos por la puerta y regresamos al coche. -¿Lo tienes?- me pregunta -Si lo tengo Al subir en el coche, nos ponemos los cinturones y le enseño a Abi los tres historiales que encontré. Abi los ve y descarta a dos rápidamente.


-¿Cómo sabes que esos no son?- le pregunto -Ian… ¿te has parado a mirar la fecha de nacimiento? No creo que un niño nacido hace 5 años sea mi Elías, ni que otro nacido hace 2 meses lo sea -Te doy la razón- le digo guiñándole el ojo Abi sostiene en sus manos el historial de su ex novio. Lo mira detenidamente y lee que la madre de Elías se llama Rosa Castro Muñoz. -¿Y el padre?- le pregunto -No aparece -¿Qué razón podrían tener para abandonar a su hijo?

♠♠♠ La carretera de regreso a casa está más peligrosa que antes. Está nevando. Circulamos por una calle de una única dirección, en la acera veo a un hombre que me resulta familiar. -Ian, para un momento- le digo -¿Qué sucede? El hombre camina por la acera con normalidad -Sí, es él -¿Quién? ¿Ese anciano? ¿Quién es? -Es German, mi ex fisioterapeuta -¿El viejo verde que quiso abusar de ti? -Ese mismo Ian se quita el cinturón y se baja del coche -¿A dónde vas?- le pregunto asustada -A decirle un par de cosas a ese señor -¡No! Ian ¡déjalo! Veo como Ian se acerca a él, todo parece normal hasta que lo coge por el cuello y lo acerca al coche -Mírala, ¿te suena esta cara?- le dice a mi ex fisioterapeuta Me alejo del cristal y veo los ojos asustados de German -¿Qué queréis de mí? ¡Ya le dije a Gloria que no diría nada! -Eres un viejo verde, me das asco, eres repugnante- le dice Ian -¿Gloria?- le digo al viejo- ¿Qué le dijiste a mi madre? -Que no diría nada de lo prometido -¿Qué le prometiste? -No te lo puedo contar Ian aprieta sus manos en su cuello, el viejo siente como le falta respiración: -Vale, te lo diré, ella me pagaba para que no volvieses a caminar -¡Como osas mentir de esta manera!- le dice Ian -Ian déjalo, no creo que mienta- le digo -Yo sí, ¿Cómo puede decir eso de tu madre? -Ian sube al coche, vayámonos de aquí Ian lo suelta y se sube al coche, mientras German se sienta en la acera. -Acércate- le digo Él se levanta y acerca su cara a la ventanilla del coche. Es entonces cuando le lanzo un escupitajo en toda la cara. -Para recordar viejos tiempos- le digo sonriente ♠♠♠


-¿Estas nerviosa? -Un poco -Tranquila, yo estoy aquí contigo La puerta se abre, una enfermera dice en voz alta el nombre y los apellidos de Iria. -Aquí- contesta ella -Por favor, entre- le contesta la enfermera -Gracias por acompañarme Alex, no sabía que hacer sin ti -No me des las gracias- le digo Los dos entramos en la consulta, allí el doctor me guiña un ojo al verme. -Muy bien Iria, hoy empezaremos con la quimioterapia, le haremos un par de pruebas, ya verás como todo va a salir bien -Eso espero- le dice Iria de una manera no muy convincente -Créeme que todo va a salir bien, además no tienes nada que temer, Alex está a su lado y él es un buen medico ♠♠♠ ¡Mierda de navidades! ¡Mierda de Thayssa! ¡Mierda de todo! ¿Por qué todo me tiene que salir mal a mí? Entro en mi casa, ninguno de mis hijos están, me tienen completamente abandonada. La culpa de todo la tiene Thayssa. ¿Por qué le tienen tanto cariño a esa criada? -Señora Gloria- me interrumpe un criado -Dime -Quería pedirle un aumento de sueldo -¿Cuánto tiempo llevas trabajando aquí?- le pregunto -Diez años, y nunca me he quejado de mi sueldo, pero ahora mi mujer está enferma y necesito un aumento -Despedido -¿Qué? -Está despedido, recoja sus cosas Dejo de perder mi tiempo con el sirviente y subo las escaleras. Hoy me apetece entrar en el despacho de Alejandro. Abro la puerta y entro, está todo como lo dejó él. No he modificado nada. Me acerco a la ventana y veo el maravilloso jardín que se está llenando de nieve. Se nota que es navidad. Me acerco a la estantería y veo un montón de libros, pero hay algo extraño, nunca me fije en que un libro está mal colocado. Lo cojo y una hoja cae al suelo. La leo “Expediente de la señora… fue acusada de matar a… escapó de la cárcel…” Le doy la vuelta a la hoja y veo la letra de Alejandro: “Asesina, estafadora…” -¡Maldito Alejandro! ¡Ha estado investigando sobre mi pasado! El muy hijo de puta me ha querido meter en la cárcel


Cincuenta y nueve: Tecleo en el ordenador el nombre de Rosa Castro Muñoz, es la decimo sexta vez que tecleo su nombre. Hasta ahora no he tenido suerte, no la he encontrado. Miro el reloj, son las cinco de la mañana, aún no he dormido. Me levanto del sillón y voy a la cocina, hago un café y regreso a mi dormitorio. Cojo el portátil y continúo con la búsqueda, necesito encontrar a Rosa Castro Muñoz. Necesito hacerle ese favor a Abi. Por más que busco su nombre… no obtengo ningún resultado. Estoy a punto de darme por vencido. Pongo las manos en la cabeza y me quedo pensando alguna solución, algo tiene que haber para poder encontrar a esa mujer. ¿Y si Rosa Castro Muñoz estuvo en la cárcel? Tecleo la pagina web de la empresa de abogados en la que trabajaba mi padre. Aún me acuerdo del usuario y de la contraseña, espero que no hayan eliminado su cuenta. Tecleo el email y acto seguido la contraseña. Espero unos segundos… ¡correcto! La página entra en el perfil de mi padre. Ahora tengo acceso a todos los datos de los clientes de la empresa. A ver si por un casual hay alguna clienta llamada Rosa Castro Muñoz. Busco la barra para escribir el nombre del cliente, la encuentro y escribo: Rosa Castro Muñoz, acto seguido clico en el botón de buscar. Unos segundos después obtengo una información negativa, no hay ninguna clienta llamada con ese nombre… pero en cambio hay algo que me deja alucinando. ¡Qué coincidencias tiene la vida! ♠♠♠ Abro las persianas de la cocina, el día está nublado y parece que hace bastante frio. Miro el reloj, son las diez de la mañana. Cojo la cafetera y me sirvo un poco de café en el vaso. Al terminar de beberlo me voy a la ducha, necesito asearme un poco. Mientras cojo el champú, escucho el sonido de llamada de mi móvil… ¡mierda! ¡Qué momento más inoportuno! Termino rápidamente de ducharme y salgo de la bañera. Me acerco al armario y cojo el móvil, una llamada perdida de mi amigo Antonio. Pulso el botón de llamada. Unos segundos después obtengo respuesta: -¡Porque no cogías!- es lo primero que me dice -Estaba en la bañera -¿No estarías con ninguna guarrilla? Desde que te abandono tu mujer andas algo necesitado…- empieza a reírse con la típica risa que odia todo el mundo -Tranquilo Antonio, ahora le digo a tu mujer que regrese a casa -¡Que gracioso eres Joaquín! -¿Me llamabas para hablar de lo gracioso que soy? -No, quería hablar contigo para contarte que he conseguido un nuevo trabajo para ti -¿Para mí? -Sí, es un trabajo en el que conseguirás mucho dinero, diez mil euros al mes. -¡Diez mil euros al mes!- exclamo de felicidad al escuchar la noticia- ¿Y qué tengo que hacer para conseguir el trabajo? -Trasladarte a Francia, allí hay una “empresa”- recalca el nombre de empresa- que te contratará como “mensajero”- recalca el nombre de mensajero- para realizar unos envíos -Es decir, que tengo que ir a Francia a trabajar, aparentemente, de mensajero para repartir droga. ¿Es eso lo que quieres decir? -¡¿Estas loco?! ¡Podíamos tener los teléfonos pinchados!- dice Antonio asustado -Antonio, esto no es una película de James Bond, aquí lo único que hay pinchado es mi brazo, y es debido a la jeringuilla que me he inyectado -Necesitamos asegurarnos Joaquín, tenemos que hablar en clave. ¿Qué me dices te gusta el trabajo? -Es una oferta bastante tentadora, pero a mi edad, con casi 50 años no voy a abandonar España para jugarme la vida en Francia -No es jugarte la vida, no es un trabajo peligroso -Lo sé, lo sé… pero tengo a alguien mejor para ese trabajo -¿A quién? -A mi sobrino


♠♠♠ Mis manos mueven las ruedas de la silla hasta la habitación. Al llegar a la puerta llamo dos veces antes de entrar. Nadie contesta. Abro la puerta y veo que está todo oscuro… ¿A qué hora se piensa levantar? Me aproximo hasta su cama intentando no hacer ruido. Escucho sus ronquidos, aún no se ha despertado. Al llegar a su cama consigo verlo gracias a la poca claridad que entra por las persianas. Está boca arriba sin camiseta, puedo ver su musculoso torso. Paso mis manos entre sus músculos, el hace un leve movimiento. Las sabanas lo tapan de la cintura para abajo. Me acerco un poco más a su cara, escucho su respiración, me estoy poniendo un poco nerviosa, tengo ganas de besarle. Aproximo mi boca a la suya y lo beso. -Me gusta más que me beses despierto- dice Al escuchar su voz me separo rápidamente, me ha asustado: -¿Estabas fingiéndote el dormido?- le pregunto -Puede…- dice en tono pícaro- ¿Qué más me habrías hecho si no me despertara? -¿De verdad quieres saberlo?- pongo una voz sexi -Quiero saberlo -Pues si siguieras dormido… me acercaría poco a poco a tu cuerpo… te besaría el cuello…- me acerco nuevamente a éltocaría con mis manos tus abdominales…- se los toco- bajaría mi mano poco a poco hasta llegar al ombligo…- noto como se pone un poco nervioso… -¿Qué más?- pregunta impaciente -Volvería subir mi mano suavemente hasta tu cuello… te besaría en la mejilla- le beso la mejilla- me acercaría a la oreja y te la mordería poco a poco- se la muerdo…- ¿Quieres saber que más te haría? -Sí- dice sin dudar -Después de morderte la oreja poco a poco… cogería un cojín… ¡y te ahogaría!- me separo bruscamente de él Veo como se tapa con la sabana y se separa de mí -¿Qué pasa?... estás… ¿nervioso?- empiezo a reírme Ian se levanta, intenta taparse con la sabana, veo que están en calzoncillos. Llega a la ventana y sube la persiana. La luz empieza a entrar en la habitación. Acto seguido coge sus pertenencias y se va al baño. -No hagas cosas malas en el baño- le digo en un tono burlesco -¿Me lo vas a impedir?- contesta mientras escucho el ruido de la bañera Hago que no escucho su pregunta y espero a que termine de ducharse. -¿A qué has venido a mi habitación?- me pregunta desde el baño -Me preguntaba que estarías haciendo, hace dos horas que teníamos que estar haciendo los ejercicios -Perdona, esta noche no pegué ojo -¿Una pesadilla? -No, estuve hasta las cinco de la mañana buscando información sobre la madre de Elías -¿De verdad? ¿Has encontrado algo? El ruido del agua de la bañera cesa. Unos minutos después Ian sale del baño con un pantalón vaquero puesto, enseñando su parte superior. Mi mirada se fija en sus músculos, que cuerpo tan perfecto tiene. Ian nota que lo estoy mirando y me dice: -Sí son de verdad -¿El qué?- le pregunto volviendo a la realidad -Mis músculos, ¿quieres tocar? -No- le digo El se acerca a mí, coge mi mano y se la pasa por sus pectorales. Siento una extraña sensación, estoy nerviosa. -¿Ves como son de verdad? -No lo dudaba- le digo con apenas voz Él deja mi mano y se acerca para besarme. Un beso que dura unos minutos hasta que nos separamos. -¿Qué decías de la madre de Elías?- le vuelvo a preguntar -Pues que la he encontrado, sé donde vive, donde trabaja… -¿De verdad? ¿Cómo lo has conseguido? -Resulta que después de horas buscando por internet su nombre decidí ir a la página de la empresa de abogados en la que trabajaba mi padre. Allí introduje su contraseña y busque el nombre. Quería encontrar algún dato de si estuvo en la cárcel o algo, pero en lugar de eso encontré algo mejor.


-¿Qué encontraste? -Resulta que la señora Rosa Castro Muñoz es abogada, trabaja en el mismo bufete de abogados en el que trabajaba mi padre. Gracias a su ficha encontré su número de teléfono y la dirección de la casa donde vive -¿Estas seguro que se trata de la misma Rosa? ¡No creo que una abogada abandone a su hijo! -No estoy seguro, pero mejor que no tener nada… -Tienes razón. ¿Esta tarde le damos una visita? -¡Por supuesto! Ian se coloca una camiseta apretada amarilla que le sienta estupendamente. -¿Te apetece hacer los ejercicios aquí? -¿En tu cama?- le pregunto -O en el suelo, como quieras… -Prefiero en la cama Me coge con sus fuertes brazos y me lleva hasta su cama que todavía está sin hacer. Me coloca bien y empieza a deslizar sus manos por mi cuerpo hasta las piernas. -¿Sientes algo?- me pregunta -Un poco, siento como un ligero golpe, pero poco -Bien Empieza a mover mis dos piernas, está totalmente concentrado en su trabajo. Mientras, yo coloco bien la almohada, noto el olor de Ian en ella, un maravilloso olor. No me puedo creer que esté en su cama. Me dejo llevar por el momento, cojo la almohada e inspiro el olor, me encanta. -Paco Rabanne- me dice -¿Cómo?- le contesto apartando la almohada de mi cara -Digo que la colonia que uso es de Paco Rabanne Al escuchar sus palabras me siento avergonzada, es la segunda vez que me descubre. La primera me pilló mirando sus músculos y ahora esto… -No te sonrojes…- me hace burla -No me he sonrojado- le digo mientras le tiro la almohada a la cara El se levanta, deja de hacer los ejercicios y se acerca a mí: -¡Ahora te vas a entrar!- coge la almohada y juega a hacer que me asfixia -¡Para, para! Con sus manos empieza a hacerme cosquillas por todo el cuerpo, pero yo solo lo siento de la cintura para arriba y no puedo evitar reírme. De pronto él para y se pone encima de mí, me mira fijamente a los ojos y me besa. Noto más pasión que nunca. Le sigo el beso, empezamos a acariciarnos, el aprieta su cuerpo contra el mío, me besa en el cuello, lanzo un breve gemido. -Sigue…- le digo El continua besando mi cuello, sube dándome besos, llega hasta la oreja y después regresa a mi boca. Abre los ojos y me mira, todo está en silencio. -Te quiero- me dice ♠♠♠ El médico me coge el brazo, me coloca una goma elástica y me inyecta suero. Esta vez no me duele. Ayer cuando me lo inyectaron por primera vez me dolió más. Al terminar, el médico quita la goma de plástico y la jeringuilla. -¿Te ha dolido? -No- le digo -Mejor, ayer no parabas de quejarte -Normal, si me hace daño me tendré que quejar digo yo -Ya me dijo Alex que tenías carácter, por cierto ¿Dónde está? -Trabajando- le digo -¿Y porque no ha venido a acompañarte? ¿No le dejaron? -No lo sé, tiene un jefe muy malo -Estos jefes de hoy en día… se creen que lo saben todo


El doctor tira la jeringuilla a la papelera y se pone a escribir en mi historial médico. -¿Aún no ha caído?- le pregunto -¿En que no he caído?- pregunta -En que es usted el jefe de Alex Él se queda pensativo unos segundos y empieza a reírse -¡Es verdad! La edad no perdona. Estaba demasiado concentrado en el trabajo y no me di de cuenta de lo que decías -Que forma tan fina de decir que me ignorabas -No, no… ¡no es eso! Es solo que no quería cometer ningún fallo- intenta justificarse, aún no se ha dado dé cuenta de que le estoy vacilando Termina de apuntar unas cosas y me da dos pastillas para que me las tome. -Trágalas rápidamente y bebe este vaso de agua Cojo las pastillas y las trago. Él me aproxima el vaso de agua y pego un sorbo grande. -Señor Romar, ¿mañana también tendré que venir?- le pregunto -Tienes que venir todos los días, el tratamiento es fundamental para que te cures -¿Y no me puede tratar Alex en casa? -No, el es pediatra, el cáncer no es su terreno Alguien llama a la puerta. -Adelante- dice el doctor La persona abre la puerta y descubro que es Alex: -¿Qué tal se ha comportado Iria, Señor Romar? -Muy bien- le contesta -¿Se ha quejado de la inyección? -Hoy no- dice sonriente -¿Estáis hablando como si fuera una niña pequeña?- intervengo en la conversación, ellos dos empiezan a reírse- ¡No le veo la gracia! -Ya puedes irte, te dejo en buenas manos- me dice Romar Me levanto de la silla y cojo la chaqueta. -Hasta mañana doctor Los dos salimos de la consulta. Llegamos al pasillo: -¿Qué tal te encuentras? -Algo mareada, pero bien -¿Me esperas diez minutos en la cafetería? Tengo un paciente y cuando termine vamos para la casa ¿vale? -Ok, pero no tardes- nos despedimos con un beso ♠♠♠ Abro la puerta de la cocina y entro. Allí está Elena preparando la comida. Me acerco a ella, está de espaldas, la agarro por la cintura y veo lo que está cocinando. -¡Que buena pinta tiene todo!- le digo -Es una comida que he inventado- me dice sonriente -Pues se parece mucho a la receta de cocina que dieron por la televisión ayer por la noche -¡Voy a tener que pedir derechos de autor!- empieza a reírse La beso en la mejilla y empiezo a colocar la mesa. Coloco dos platos, dos vasos, dos tenedores y dos cuchillos. Alguien llama a la puerta. -¿Esperas a alguien?- me pregunta Elena -No ¿y tú? -Tampoco, ve a ver quién es Me acerco a la puerta de entrada y miro por la mirilla, se trata de mi tío Joaquín. Giro la llave y abro la puerta. -Buenas tardes sobrino


-Buenas tardes tío Entra en la casa y nos dirigimos a la cocina. -Buenas tardes Elena- le dice al verla -Buenas- le contesta ella -Que buen olor tiene esa comida- le dice el -Es una receta que vi por la tele, ¿quiere quedarse a comer? -No me negaré a esta propuesta tan tentadora- empieza a reírse Me acerco al armario y cojo otro plato más. Lo coloco en la mesa. Joaquín y yo nos sentamos en la mesa mientras mi novia nos sirve la comida. Después de servirnos, ella se sienta. -Sobrino, tengo una noticia que cambiará tu vida y la de ella -¿De qué se trata? -¡Te vas a Francia! -¿A Francia? ¿A qué? Elena nos mira fijamente, no parece estar de acuerdo con la noticia -Te he conseguido un trabajo, recibirás diez mil euros al mes -¿En qué consiste ese trabajo?- le pregunta Elena -Tranquila no es nada malo, será mensajero, trabajara repartiendo objetos en una empresa muy importante en Francia -¿Es ilegal?- vuelve a preguntarle Elena -No, no, es todo legal Miro a las manos de mi tío, sé que está mintiendo porque no para de moverlas, es una manía que tiene, cuando miente, mueve mucho las manos. Elena parece estar tranquila, ha creído lo que le ha dicho. Terminamos la comida y ayudo a Elena a recoger un poco. Joaquín se va al salón a ver la tele y lo acompaño, me siento a su lado y le digo: -Ahora cuéntame la verdad -¿Qué verdad? -La del trabajo -¿No me crees? -No creo que cobres diez mil euros solo por repartir objetos, venga tío que nos conocemos… -Yo solo mentí para no preocupar a Elena, ella no quiere que sigas trabajando en esto… pero se que andáis mal de dinero… -En qué consiste el trabajo- le vuelvo a decir -De mensajero, tendrás que repartir droga, es un buen trabajo, ganarás un pastón -¿Droga? ¡No quiero aceptarlo! ¿Y si me pillan? ¡Puedo ir a la cárcel! -Hugo, piensa un momento, ganas diez mil euros al mes, te pagan el alojamiento y te puedes llevar a Elena… ¿Qué más quieres? Memorizo todo lo que ha dicho: Diez mil euros al mes, alojamiento pagado y me puedo llevar a Elena… Es la oportunidad que estaba esperando para alejarme de todo… -¡Acepto!- le digo finalmente Unos minutos después mi tío se va de la casa a prepararlo todo. Elena llega de la cocina y se sienta en el sofá: -¿Has aceptado?- me pregunta -Sí, nos vamos a Francia -¿Yo también?- pregunta sorprendida -¡Claro! ¿Pensabas que te iba a dejar aquí sola? Elena, toda emocionada, se levanta y se sienta en mis rodillas -¡Me has hecho la mujer más feliz del mundo! ¡Vamos a empezar una nueva vida!- nos besamos -Ya verás los felices que vamos a ser Nos besamos, la pasión empieza a apoderarse de nosotros hasta que ella se separa. -¿Qué te ocurre?- le pregunto -Hay algo que creo que tienes que hacer- me dice -¿Qué tengo que hacer? -Creo que deberías de ir a hablar con Ian, contarle lo de Ana. Ian tiene que saberlo todo, es tu amigo, él no puede vivir más en esa mentira.


-Llevo varios días pensando en lo mismo pero aún no estoy seguro -Cariño, él es tu mejor amigo, Ana se está riendo de él… ¡no permitas que esto siga así! Nosotros nos marcharemos muy lejos y es mejor solucionarlo ahora todo. Marchar con la conciencia tranquila… Las palabras de Elena son totalmente sinceras… ¿Qué debo de hacer? ♠♠♠ -¡Hemos llegado!- exclama Ian Se quita el cinturón y sale del coche para ayudarme a bajar. Tras media hora en la carretera por fin hemos llegado al bufete de abogados. Los dos nos acercamos a la puerta principal, por el camino le pregunto a Ian: -¿Estas enfadado? -No, ¿Por qué debía de estarlo? -Por lo que sucedió por la mañana -No tranquila, es normal que lo hicieras -No sé lo que me paso de verdad, todo iba bien hasta que me dijiste Te quiero, todo me recordó a Elías y no podía seguir… siento haberte empujado… siento haberte dicho que te separaras… siento…- no me deja terminar la frase -Cállate, es normal, yo te quiero y comprendo por lo que estas pasando- se da la vuelta y me mira a los ojos- Abi te quiero y esperaré lo que sea necesario -Gracias por comprenderme-¿Cómo podías creer que estaba enfadado? ¡Yo soy incapaz de enfadarme contigo!- me besa Los dos entramos en el bufete, allí nos dirigimos hacía una mujer con cara de pocos amigos. -Queríamos hablar con la señora Rosa Castro Muñoz -¿De parte de quien?- le pregunta la secretaria -De Ian -¿De Ian que? -De Abi- le digo yo -¿De Iandeabi?- parece que nos está tomando el pelo -No, de parte de Abi, solo de Abi- le digo yo -¿De Abi que? -¡De Abi Salvatierra! Soy hija de Alejandro Salvatierra, dile que quiero hablar con ella -¿Eres hija del dueño de la empresa de joyas Salvatierra? -La misma -Ahora mismo la llamo -No hay nada como tener un apellido famoso- me dice Ian sonriente Al cabo de unos minutos aparece la secretaria diciéndonos que Rosa está preparada para atendernos. Nos señala el despacho. Entramos por la puerta y vemos un enorme despacho, al final del todo, cerca de un enorme ventanal, está una mujer de unos cuarenta y tantos años sentada. Es delgada y está muy bien cuidada. No le veo el rostro porque está mirando para unos papeles. Ian cierra la puerta y Rosa nos mira. Al verla siento un escalofrío, ella es la viva imagen de su hijo. Tiene su mismo color de ojos, un marrón muy oscuro. Siento que estoy volviendo a ver a Elías. -Sentaros- nos dice amablemente Nos acercamos y nos acomodamos delante de su mesa. -Yo soy Rosa, una de las mejores abogadas de este bufete -Yo soy Abi y él es Ian -Encantada de conoceros, decidme ¿Cuál es vuestro problema? ¿Queréis contratar mis servicios? -No, no hemos venido aquí por eso -Entonces… ¿Por qué habéis venido? Ian y yo nos quedamos callados. No sabemos cómo empezar… ¿Qué pensará de mi? ¿Qué pensará de una desconocida que un día llega a su despacho y le pregunta por qué abandono a su hijo? ¡Qué locura estoy haciendo! Contemplo los ojos de la señora, son idénticos a los de Elías… ¡incluso tienen la misma mancha negra en el borde del color marrón! No hay duda, ella es su madre. -¿Por qué no habláis? Si no queréis nada no me hagáis perder el tiempo, estoy muy ocupada


Ian al ver que estoy indecisa se pone a hablar -¿Me reconoce?- le pregunta Ian -¿Yo? No… ¿Quién eres? -Soy Ian, el hijo de Bernardo -¡Cuánto has crecido!- Rosa se levanta y se ha cerca a darle dos besos- La última vez que te vi tendrías 6 años, eras un renacuajo. ¿Qué tal está el viejo Bernardo? -Pues… falleció -Lo siento, no tenía esa información… hace años que no sé nada de él, era un buen compañero y sobre todo un buen abogado, hemos trabajado juntos en varios casos. -Era el mejor en su trabajo- le dice Ian, tiene lagrimas en los ojos Los dos se abrazan -Dale el pésame a tu madre, ella me conocerá -Señora, ¿puedo hacerle una pregunta?- intervengo en la conversación -Claro que puedes hacerla -¿Usted está casada? -Sí, estoy felizmente casada -¿Hace muchos años que se casó? -Hace poco, unos cinco o seis años, ¿Por qué? -¿Y tiene hijos?- continuo con las preguntas -Tengo un hijo pequeño Rosa vuelve a sentarse en su silla y abre un cajón. Coge una foto y me la enseña. -Este es mi marido y mi hijo, tiene 8 años Al ver la foto me quedo alucinada. No me lo puedo creer, el niño pequeño es la viva imagen de Elías. Cuando estaba saliendo con él me enseño fotos del orfanato y es idéntico al pequeño. -¿Te pasa algo Abi?- me pregunta Ian -Es su viva imagen- digo en alto -¿La viva imagen de quien?- pregunta Rosa Continuo sin quitarle ojo a la foto, unas lagrimas caen por mis ojos. La señora Rosa no entiende nada. Me fijo en el padre, no se parece en nada a Elías. -Puedo hacerle una ultima pregunta- me seco las lagrimas y le devuelvo la foto -Sí- la abogada me mira extrañada -¿Cómo se llama su hijo? -Elías Su respuesta me deja impactada. Ian y yo nos miramos fijamente, no hay duda, ella es la persona que estamos buscando. -¿Pasa algo? Me estáis asustando- nos dice Rosa -He venido aquí para hablarle de su hijo, de Elías -¿De mi pequeño? ¡Que le ha pasado!- se asusta -No, de ese Elías no… del otro- le digo -¿Del otro? ¡No la entiendo! -Elías, el hijo que abandonaste hace años en la puerta de un orfanato Mis palabras la dejan sin palabras. Se pone nerviosa, no sabe que contestar -¡Lárguense de mi despacho!- nos grita -Señora, calmase- le dice Ian Pero Rosa no lo escucha, está llena de rabia, no para de gritar, tiene los ojos llorosos: -Largaos, no quiero saber nada de vosotros Saco de mi bolso una tarjeta con mi número de teléfono y la dejo encima de su mesa. Ella al verla la rompe y la tira a la basura. -¡Voy a llamar a la policía! Ian empuja mi silla de ruedas y antes de llegar a la puerta le digo que pare. -Es una pena que no quieras saber nada de tu hijo. ¿Qué clase de madre abandona a su pequeño en un orfanato? Yo no la quiero juzgar, sus motivos tendría. Pero ahora, supongo que su vida ira mejor que aquellos años… si usted tiene un poco de corazón


no permitirá que la tumba de su hijo siga sin flores. Mis palabras hacen que ella pare de llorar, se queda totalmente pálida, inmóvil. Ian abre la puerta y salimos de su despacho. ♠♠♠

Una hora después de lo ocurrido en el despacho de Rosa Castro Muñoz -Aún no me puedo creer lo que ha pasado- le digo a Abi -Yo tampoco me lo puedo creer… Dios no tardar�� en castigarla Llegamos a la mansión. Antes de entrar por la puerta escuchamos unos ruidos procedentes del coche de Alex. -¿Qué hace el coche de mi hermano aparcado ahí fuera?- me pregunta Abi -No lo sé, pero parece que hay alguien en su interior -Ian, acércate a mirar que pasa Me acerco al coche de Alex que está a unos metros de nosotros. En la parte de delante no hay nadie, veo a Alex y a Iria sentados en la parte trasera. El está sentado al lado de la puerta y ella está durmiendo, apoyando su cabeza en sus piernas. Alex parece que tiene los ojos llorosos. Este al verme baja la ventanilla: -¿Ocurre algo?- le pregunto a Alex -No, todo va bien Abi se acerca a nosotros y ve a Iria durmiendo: -¿Esta enferma?- le pregunta a su hermano -Está cansada- responde Alex Iria, al escuchar voces, se despierta y se sienta en el asiento. Con sus manos se limpia los ojos llorosos y nos lanza una sonrisa. Pero ninguno de nosotros le devuelve la sonrisa, todos estamos mirando las piernas de Alex. Allí, donde Iria apoyó su cabeza, ahora solo hay mechones de pelo. Iria al verlos se toca el cabello y empieza a llorar. -No llores, a mí también me pasa- le dice Abi- sobre todo con el peine Alex le hace un gesto a su hermana para que se calle. Iria continúa llorando en los brazos de Alex. Así siguen unos minutos hasta que bajan del coche. -¿Qué os pasa?- le pregunta Abi -Tengo cáncer- le responde Iria antes de marchar huyendo para su habitación Alex corre detrás de ella. Mientras en la entrada Abi y yo nos miramos fijamente, no nos creemos lo que acaba de suceder. ¿Cómo puede tener Iria cáncer? ♠♠♠ Consigo detenerla en las escaleras. -¡Quiero ir a mi habitación!- grita Iria -Baja la voz- le contesta Alex -¡pues suéltame! ¡No tengo ganas de nada! ¡Quiero descansar! -Iria tranquilízate, todo va a salir bien -Estoy harta de que digas siempre lo mismo, todo va a salir bien… ¡sé la frase de memoria! Me quedo callado, en ese momento entran por la puerta principal Ian y Abi. Mi madre que ha escuchado los ruidos también aparece seguida de unos empleados, entre ellos Tomás. -Ahora que estamos todos reunidos- le digo a todos gritando -¿Qué haces?- pregunta Iria desconcertada Saco del bolsillo una cajita y me arrodillo en las escaleras. Todos quedan boquiabiertos. Le doy la cajita a Iria y esta la abre… -¿Te quieres casar conmigo?- le pregunto ♠♠♠


-¿Le está pidiendo matrimonio?- me pregunta Ian -Creo que si- le digo En ese momento, mientras mi hermano le está pidiendo matrimonio a Iria, suena mi móvil. Miro el número que me llama, es un número desconocido. Acepto la llamada -¿Quién es?- le pregunto -Soy Rosa…- contesta la voz ♠♠♠ Hace mal tiempo, está empezando a nevar. Ian y yo estamos esperando en la entrada del cementerio. Después de unos minutos de espera llega el coche de la señora Rosa. Está baja del coche y con sorpresa vemos que trae a un niño pequeño con ella. -¿Dónde está el?- nos pregunta Rosa -Síguenos- le digo Entramos en el cementerio, Ian y yo vamos delante y ellos detrás. El pequeño está agarrado a la mano de su madre: -Mamá, ¿Qué hacemos aquí? -Vamos a visitar a alguien, no tengas miedo Llegamos a la tumba de Elías. -Aquí es- le digo a la señora Ésta mira la tumba. Ve que está descuidada, no tiene flores… La mujer deja de hacerse la valiente y se desmorona, se arrodilla delante de la tumba y empieza a llorar y a gritar: -¡Perdóname! ¡Hijo, perdóname! El pequeño Elías no entiende lo que está haciendo su madre e intenta acercarse a ella. Pero yo lo cojo de la mano y le digo que la deje un minuto sola. El pequeño me hace caso y me sonríe, esa sonrisa del niño me hace feliz. Verlo a él es como ver a su hermano. -Perdóname, por favor perdóname- continua Rosa hablando con la tumba- Yo quería volver a recogerte, eran unos años muy duros. Tu padre falleció y yo sola no podía sacarte adelante. No me hablaba con mis padres y una amiga me aconsejo que te dejase en el orfanato. No quería abandonarte, solo quería que pasaras allí un tiempo. Incluso di mi nombre, les dije a las monjas que regresaría a por ti… Yo quería regresar… ¡Te lo juro!...- Rosa se seca unas lagrimas y continua hablando- Después de dejarte empecé a trabajar en una casa de ricos que no me permitían tener hijos, trabaje muy duro y me pagué los estudios. Después conocí a un hombre que me hizo infeliz y me impidió buscarte. Me divorcié de él, y ya pasaran muchos años, tendrías que tener 16 y supuse que no querías saber nada de mí. Supuse que me odiarías… Empieza a nevar. -Su hijo no la odiaba, él siempre me hablaba de que quería a su madre por encima de todo- le digo a Rosa -¡El me odiaba! ¡Lo abandoné! -No, él la quería y su mayor deseo era reencontrarse con usted -¿De verdad? -Se lo prometo, él fue mi novio y lo conocía perfectamente -Mi hijo tenía buen gusto, eres una persona encantadora -¿Mamá que está pasando?- el pequeño interviene en la conversación -Quiero que sepas que el pequeño Elías se parece a su hermano mayor, son igualitos y también que sepa que usted tiene los mismos ojos que él. Rosa coge de la mano a su hijo y lo pone delante de la tumba de Elías. -Mira cariño, este es tu hermano mayor -¿Tengo un hermano?- pregunta con inocencia En ese momento se escucha un miau de un gato. Todos nos damos la vuelta y vemos como un gato negro camina hacía la tumba de Elías. -Es el gato del otro día- le digo a todos El pequeño animal se acerca a Rosa y a Elías Junior y empieza a lamerle la mano al pequeño. Después se acerca a mí y levanta las patas y camina hasta llegar a mis brazos. Lo cojo y lo miro a los ojos… tiene unos ojos marrones con una mancha negra en el borde del ojo… ¡los mismos ojos que…!


-Mamá ¿podemos llevarnos el gato a casa? -No hijo -Creo que lo deberías de llevar- le digo -Pues nos lo llevamos- me dice Rosa Unos minutos después Rosa nos agradece todo y se sube en el coche con su hijo pequeño y con el gato. -Muchas gracias por todo de verdad, a partir de ahora vendré todos los días al cementerio- nos dice Rosa para despedirse Ian y yo quedamos los dos solos en la entrada del cementerio. -Que buena acción hemos hecho- dice Ian -Ian… ¿tú crees en la reencarnación? A Ian no le da tiempo de contestar, en ese momento le suena el móvil. Este lo coje: -Hola Hugo ¿Qué quieres?


Sesenta: Es una noche tranquila, a diferencia de las anteriores noches hoy no llueve ni nieva. No soy capaz de pegar ojo. Hay algo en mí que me impide dormir y sé lo que es… Desde que llegué aún no la he visto, quizás el origen de mis nervios se debe a que mañana la veré, ¿Cómo voy a reaccionar? ¿Qué le diré? Me siento en la cama, abro el cajón de mi mesita de noche y saco un álbum de fotos. El título del álbum es: “Recuerdos Felices”. En la primera página veo una foto de Ana y mía, ella está a mi lado comiendo una piruleta y yo la estoy abrazando. En la segunda página veo una foto de Ana y mía jugando cuando éramos pequeños. Sigo pasando páginas, todo el álbum está lleno de fotos nuestras. Ella es mi primer amor, desde pequeños siempre estuvimos juntos, nunca nos separamos… ¿Qué pudo haber pasado para que nuestra relación se estropeara tanto? Mi madre abre la puerta de mi habitación, ve que estoy despierto. -Pensé que estabas durmiendo- me dice -No tengo sueño- le contesto -¿No estás cansado del viaje? -Ya me he acostumbrado a viajar -¿Qué estás haciendo?- me mira las manos, ve que estoy ojeando el álbum de fotos -Recordando tiempos felices -¿Eso quiere decir que ahora no eres feliz? Mi madre es muy lista, siempre sabe cuándo estoy mal. Ella se sienta a mi lado y coloca su mano en mi pierna, me mira a los ojos y empieza a hablar -Estoy aquí para lo que necesites, sabes que me puedes contar todo lo que quieras -Quisiera contarte tantas cosas… -Pues empieza, tenemos toda la noche -Deberías de dormir, mañana te tienes que levantar temprano para preparar la comida para noche Vieja -Tranquilo hijo, Angélica me va a ayudar. Ahora no cambies de tema y cuéntame que es lo que te pasa, te noto muy raro desde que llegaste -¿Por qué dices eso? -Normalmente lo primero que haces al llegar es ir a visitar a tu novia, hoy no lo has hecho -No tenía ganas, estoy muy cansado -Estas cansado… ¿y no duermes? Me ha descubierto, ella sabe por dónde van los tiros. Sabe que Ana es la fuente de mi preocupación. -No me apetecía verla- le digo finalmente -¿Habéis discutido? -No -¿Habéis roto? -No -Entonces ¿Qué os ha pasado? -Me he enterado de una cosa, no estoy seguro de que sea verdad… -¿Te ha engañado? Esta vez no le contesto, lo único que hago es mirar al suelo. Dejo el álbum de fotos en la mesita de noche y miro a mi madre -Es eso ¿verdad?- continua hablando -Creo que sí -Me lo temía -¿Lo sabías?


-Cuando se vive en un pueblo muy pequeño la gente habla, yo no creo en las habladurías… pero cuando los rumores son tan fuertes… -Todo el mundo lo sabía…- le digo a mi madre en un tono serio -Hijo no pienses en eso, la gente habla por hablar. A la única persona que debes de creer es a Ana -He vivido engañado todo este tiempo, llevo cinco años así, ella tomándome el pelo, burlándose de mí a mis espaldas… -Antes de hacer nada confírmalo, no creas en la gente que solo quiere hacer daño… ¿a ti quien te lo dijo? -Un amigo -Habla con Ana antes de tomar una decisión, si ella te puso los cuernos está claro que no te merece -Lo peor de todo es que si es verdad… yo no tengo nada que reprocharle -¿La has engañado?- dice mi madre incrédula -Sí, me he liado con Abi. Estoy enamorándome de ella -Ahora lo entiendo. Cuando la gente hablaba sobre que Ana te ponía los cuernos tú no les creías, nunca dudaste de ella porque estabas enamorado. Ahora que ya no sientes nada por ella ves la realidad. -Eso es lo que me está pasando, que estoy viendo la realidad tal como es y me está asustando. Tengo miedo de descubrir más cosas -Ahora no pienses en eso, duerme, mañana ve a hablar con ella y lo aclaras todo. Me besa en la frente y sale de mi dormitorio cerrando la puerta. Me acuesto en la cama y miro al techo, mañana voy a hablar con Ana. Lo tengo claro. Me doy la vuelta e intento dormir. Los minutos pasan y consigo dormir un poco pero me vuelvo a despertar. Empiezo a recordar la conversación telefónica que me abrió los ojos… -Hola Hugo ¿Qué quieres? -Hola Ian ¿Estas ocupado? -En estos momentos sí, estoy en un cementerio -¿Qué haces a estas horas en un cementerio? -Es una larga historia, pero dime ¿Por qué me has llamado? -Quería hablar contigo en persona, ¿te apetece quedar mañana por la mañana en un bar? -¿Mañana por la mañana? -Sí por favor, es urgente tengo que contarte una cosa muy importante -Vale, ya que insistes tanto mañana quedamos Sigo en mi cama recordando la conversación telefónica. Después de todo lo ocurrido en el cementerio regresé a la mansión en el coche al lado de Abi. Todo iba bien, estábamos contentos de encontrar a la madre de Elías. Al llegar a la mansión nos despedimos con un beso y nos fuimos cada uno a su dormitorio. A la mañana siguiente me levante temprano para prepararme, tenía que ir a visitar a mi amigo Hugo. Cuando llegué al bar donde nos tendríamos que encontrar, él estaba sentado en una mesa y me hizo una señal para que me acercara. Ambos pedimos dos cervezas y empezamos a hablar, él estaba muy serio. -¿Qué hacías ayer en el cementerio a altas horas de la noche?- me pregunta -Estaba con Abi, fuimos llevar flores a la tumba de un amigo -¿Solo eso? Bueno, cosas mas extrañas se vieron… -¿Y tú de que me quieres hablar? -Quería hablar contigo de varias cosas El camarero se acerca y nos sirve las dos cervezas -Pues empieza con la primera -Me voy a Francia -¿Te vas a Francia?- le pregunto sorprendido -Sí, he conseguido un trabajo allí y me voy con mi chica. Voy a empezar de cero -¡Que suerte! Ojalá todo te vaya bien, ¿de qué es el trabajo? -De mensajero…- lo dice en un tono que da que sospechar -Presiento que me estas ocultando algo -Sí… -¿Qué es lo que me estas ocultando? -Voy a trabajar repartiendo droga -¿Qué?- lo miro a los ojos y le agarro las manos- ¿Estás loco? Me dijiste que ibas a dejar esos mundos, me dijiste que querías hacer feliz a tu novia Elena -Y eso es lo que quiero hacer pero estamos mal de dinero. Además ganaré diez mil euros al mes, trabajaré solo cuatro o cinco meses y después lo dejaré


-¿Tú te crees que es así de fácil? Te meterás en un mundo de corrupción, en ese mundo es fácil entrar pero difícil salir. ¿Qué pasa si un día no entregas el reparto? ¿O si un día te encuentras con un matón que te asesina? ¿No piensas en eso? ¿Sabes que Elena puede morir? Como hagas mal tu trabajo la pueden secuestrar, torturar… esa gente no se anda con juegos Mis palabras hacen que Hugo se quede pensativo -Yo te recomiendo que no te vayas, que no lleves a Elena a Francia. ¿Quieres morir tan joven? -Tienes razón- dice él -Veo que has entrado en razón -La quiero demasiado como para llevarla a la boca del lobo- los dos pegamos un trago a la cerveza -Me alegra que hayas reaccionado, no me apetecía ir a tu funeral -¿Qué tal te va todo con Ana?- cambia radicalmente de tema -Estamos en un momento difícil- le digo -¿Por qué? -Resulta que he besado a otra chica, estoy empezando a sentir algo por Abi… sé que soy un idiota por hacerle esto… -No eres ningún idiota, haces bien -No hago bien, nadie se merece ser engañado por la persona que quiere -Ella no es una santa Su contestación hace que me caiga un poco de cerveza en la mesa. -¿Por qué dices que no es una santa? -Vamos Ian, ¿no has escuchado todos los rumores del pueblo? -Solo son eso, rumores -Yo creo que son más que rumores- dice tajantemente -Tu sabes algo, cuéntamelo -No quiero hacerte daño -Eres mi amigo, tu nuca me harías daño Hugo separa sus manos de las mías y empieza a hablar -¿Sabes cuál fue el verdadero motivo de mi huida? Su pregunta hace que empiece a encajar mentalmente las piezas del puzle: Ana no es una santa, yo creo que son más que rumores, ¿sabes el verdadero motivo de mi huida? Todas sus palabras me llevan a una conclusión… a una única conclusión. Ahora entiendo todo lo que me dijo el día que se fue, “No mereces sufrir más” “Yo no soy un buen amigo”. Todas aquellas palabras se debían a su engaño, a su mentira… ¿Cómo me pudo hacer eso? -Te acostabas con ella- le digo finalmente Hugo abre la boca pero no emite ningún sonido, tras una larga espera emite un: -Sí- baja la cabeza- Lo siento -Ahora lo entiendo todo- le digo con las lágrimas en los ojos -La culpa fue suya. Yo siempre estuve enamorado de ella pero nunca te lo quise decir, no quería meterme en el medio de vuestra relación. Un día estando borrachos nos enrollamos y al día siguiente nos acostamos, poco a poco fuimos manteniendo encuentros… -Os burlabais de mi -No, ella se burlaba de nosotros. Ella se acostaba con más personas entre ellas Jim -¿El camarero de la discoteca? -Ese mismo, él aún continua manteniendo una relación con ella Cojo el vaso y pego un último trago a la cerveza. Me levanto de la silla, quiero irme. -¿A dónde vas?- me detiene agarrándome la mano -Me voy, tengo demasiadas ganas de partirte la cara- me suelta -Ian, perdóname- él también se levanta y me sigue Cada vez acelero más el paso, hago que no lo escucho pero el continua pidiéndome perdón. Me canso de escucharlo, lo cojo por el cuello y lo empujo hasta una pared. -Eras mi mejor amigo, que digo, eras mi hermano. Yo daría todo por ti, te salvaría hasta de la muerte si fuera necesario. Compartimos miles de momentos juntos, confié siempre en ti. Cuando querías desahogarte ahí estaba yo, cuando tenías algún problema ahí estaba yo. ¿Y ella? Ella era mi novia, la persona con la que compartí cinco años de mi vida. Sabía que no sería para siempre, que algún día


cortaríamos y nos dejaríamos de hablar… ella saldría de mi vida pero tú no. Tú continuarías en mi vida como un buen amigo… ¿pero qué ha pasado? Que al final tú has sido el primero en irte y eso no me lo esperaba -No me quiero ir de tu vida- me dice -Pero yo quiero que te vayas, has infringido la primera norma de la amistad: Acostarte con la novia de un colega Le suelto el cuello y me doy la vuelta, él se sienta en el suelo a llorar. -No quiero saber nada más de ti ♠♠♠ Me levanto de la cama y enciendo la luz, hoy no es mi noche. Después de aquella conversación con Hugo no quería saber nada más de él. Regresé a la mansión y fui a hablar con la única persona que me entendería… ¡Abi! Le conté todo lo ocurrido y ella me miraba con cara de que algo sabía. Terminó confesándome que Ana se acostó con Tomás en la fiesta de disfraces. En ese momento supe que todo era verdad, mis dudas se disolvían por completo, Ana me había engañado un centenar de veces. Fui a hablar con Gloria para pedirle los días libres, con motivo del día de noche vieja, ella aceptó. Me despedí de Abi y salí con dirección a mi casa. Quería descansar, aclarar todo… Me vuelvo a acostar en la cama y esta vez consigo dormir. ♠♠♠ Son las cuatro de la tarde, hoy es el día de noche vieja. Apago la televisión y me voy a vestir. Tengo que ir a visitar a mi novio Ian, seguro que me ha extrañado. Salgo de mi casa y voy a visitar a Ian. Unos minutos después llego a su casa. Llamo a la puerta y la señora Angélica me abre. -Ian está en su dormitorio- es lo único que me dice -Gracias- intento ser amable Subo las escaleras y entonces Angélica me dice: -En su dormitorio, no te vayas a equivocar de habitación Maldita vieja, desde que me encontró hurgando en el despacho del difunto de Bernardo me ha cogido manía. No puedo hacer nada sin que esté espiando. Llego a la última escalera y voy a la habitación de Ian. Llamo a la puerta y él me dice que entre. -Buenas tardes- me dice -Buenas tardes mi amor Entro y cierro la puerta. Corro hacía él y le doy un abrazo, noto como él no me rodea con sus brazos. -¿Te pasa algo?- le pregunto -No ¿Por qué?- dice seriamente Acerco mi boca a la suya pero él rápidamente se separa. -¿Dices que no te pasa nada? -Efectivamente no me pasa nada -Pues no te creo -Ya somos dos -¿Qué estas insinuando? -Que yo tampoco te creo Me separo de él, algo extraño le está pasando. -Cómo has cambiado desde que te mudaste a esa mansión, ¡te han comido la cabeza! -¿Por qué dices eso? ¡A mí nadie me ha comido la cabeza! -Ya ni me abrazas, ni me besas… hace días que no hacemos el amor -¿Esa es tu mayor preocupación? ¿Qué no hacemos el amor? ¡Tranquila! ¡Tú para eso no tienes ningún problema! -¿Estas insinuando algo? -Que me eres infiel -¿Cómo? ¡Estás loco! -No estoy loco, es la verdad, me lo han dicho -¿Quién te lo ha dicho? ¿Abi? ¡Esa jodida rica! Crees más en una desconocida que en tu novia, ¡te manipulan! ¡Te tienen engañado! -¡A mí nadie me tiene engañado! La única engañadora aquí eres tú. Mudarme a la mansión Salvatierra fue lo mejor que pude hacer, allí abrí los ojos, comprendí la clase de mujer que eres


-¿Qué clase de mujer soy? -¡Una cualquiera! ¡Te acostaste con Hugo y ahora te estas acostando con Jim! -Eso es mentira, todo es mentira -¿Me estás diciendo que todo lo que me han dicho es mentira? -Todo es mentira, te lo juro- me pongo de rodillas y empiezo a llorarle Todo se está yendo al garete. Me ha descubierto, tengo que fingir lo mejor posible. No puedo quedar sola en estos momentos, estoy embarazada y necesito un padre para mi hijo. -Te creo- me dice Ian -¿Me crees? -Bueno para ser exactos, te creería si no fuera por una cosa -¿Qué cosa? Me doy la vuelta y miro como la puerta de su habitación se está abriendo. Aparece Angélica y Carmen, las dos juntas y detrás de ellas hay alguien. -Él- dice Ian a medida que las dos mujeres se separan y dejan a la vista a Jim ¿Qué hace este aquí? ¡Me han montado una trampa! ¡No tengo escapatoria! -Te han descubierto- dice Jim -A mí nadie me ha descubierto por qué no hay nada que descubrir -Deja de fingir- continua diciendo Jim Me abalanzo sobre él y empiezo a darle puñetazos -¿Por qué le has mentido a mi novio? ¡Yo contigo no tengo nada!- le grito a Jim -Deja de hacer el ridículo, aquí nadie te cree. Además hay una cosa que te tengo que contar- me dice Ian- Me estoy enamorando de Abi, la besé y voy a ser feliz a su lado No puedo creer lo que estoy escuchando, se está burlando de mí. Me está diciendo que me fue infiel -Vale, ¡Sí! ¡Te he sido infiel! ¡Me acosté con Hugo, con Jim, con Tomás! ¡Y no fueron los únicos! -¡Que puta!- suelta Angélica -Me importáis todos una mierda, no quiero saber nada más sobre vosotros. Y por lo que veo Ian no eres tan bueno como todos pensaban, al fin y al cabo somos igualitos -No somos igualitos, yo tuve remordimientos y tu no. Yo te lo conté y tú no Me abro paso entre ellos y salgo de la habitación, me siento humillada. Sin pensármelo dos veces entro en el despacho de Bernardo y me encierro allí. -¡Ha entrado en el despacho de tu padre!- se escucha hablar a Carmen Se oyen unos pasos que vienen corriendo y empiezan a llamar a la puerta. Todos están nerviosos. -¡Abre la puerta!- me grita Ian -¡No quiero! -¡Abre la puerta! ¡Lárgate del despacho de mi padre! -Me habéis montado una trampa, ¡os odio! Me miro a un espejo que hay en el despacho, tengo todo el ritmel corrido. Ian intenta abrir la puerta a empujones. -¡Me las pagareis todos! ¡Hijos de puta!- les grito -Abre la puerta niña- dice la madre de Ian Doy un paseo por el despacho de Bernardo. Me acerco a la estantería y empiezo a darle patadas. Tengo muchísima rabia acumulada, lo peor de todo es que estoy embarazada y me he quedado sin padre para mi hijo. Una de mis patadas hace que caiga de encima del armario una cosa. La miro y veo que se trata de algo que Gloria estaba buscando. -¡Lo encontré! Lo cojo y lo escondo debajo del jersey. Me tranquilizo y abro la puerta. Veo como todos están mirándome. Carmen me agarra por los brazos y me grita: -¡Lárgate de mi casa! ¡No vuelvas nunca! -Será un placer- le digo sonriente


Le doy la espalda a todos. Será la última vez que me vean, a partir de hoy seré rica. Como dice el refrán…¡Año nuevo, vida nueva! ♠♠♠ Entro en el despacho de mi madre. -¿Querías algo?- le pregunto -Alex, siéntate, tengo que hablar contigo Me acomodo en el sillón, ella se acerca a mí y se sienta a mi lado. -Sabes que para mí eres lo más importante del mundo, te quiero muchísimo y quiero lo mejor para ti -Sí… ¿A dónde quieres llegar? -No quiero que te cases con Iria, no te merece -¿Cómo? -Por tus venas corre la sangre de un Salvatierra. No puedes casarte con una cualquiera, una pobretona como Iria -Antes aceptabas nuestro romance -Antes era antes, ahora es ahora. No acepto esa boda -¡Me da igual lo que tú aceptes! ¡Ella es mi novia y voy a casarme quieras o no! -Si te casas con ella olvídate de la herencia -Si me tengo que olvidar de la herencia lo haré. Me importa más Iria que todo el dinero del mundo Mi madre me mira con cara de odio. No me puedo creer que me esté pidiendo que deje a Iria. ¿En qué época estamos? ¡Está terminando el 2010 y aún seguimos con los estereotipos de que un rico no se puede casar con una pobre! -Mañana te quiero fuera de mi casa- me dice tajantemente -Mañana me tendrás fuera de tu casa Tras mi última frase abandono el despacho dando un portazo. ♠♠♠ ¡Porque todo me tiene que pasar a mí! Tiro con todos los libros de la estantería, destrozo la silla. Tiro todas las hojas que encuentro, cojo una lámpara y la lanzo al suelo. Arranco de un tirón las cortinas. ¡Estoy harta de todo! ¡Desde la muerte de Bernardo nada me ha ido bien! Lanzo el lapicero por la ventana y rompo el cristal. ¿Por qué mi hijo se tiene que casar con una pobre? ¡Seré la risa del barrio! ¡Todos se burlaran de mí! Ya estoy imaginando las habladurías: “Primero la hija se intenta fugar con un pobre huérfano y ahora el hijo se va a casar con una cualquiera” No puedo permitir eso. Cojo el móvil y llamo a Claudio. Hace tiempo que no sé nada de él. La última vez que lo vi el me pidió unos meses de descanso. Se fue a su vieja casa, al parecer su madre se murió y necesitaba arreglar unos asuntillos. La ayuda de Claudio en estos momentos es vital, él me puede conseguir lo que quiero. Unas pastillas para asesinar a Iria. Si se las pongo hoy en la comida, morirá y así Alex no se tendrá que casar con ella… ¡qué idea más buena! -¡Cuánto tiempo! Pensé que te habías olvidado de mi- dice Claudio -¿Cómo me voy a olvidar de mi fiel amigo?- le digo -¿Quiere que regrese al trabajo?- me pregunta -No hace falta que regreses tan pronto, si tienes cosas por hacer termínalas -He terminado de arreglar todo el papeleo- dice Claudio -Muy bien pues si te apetece mañana puedes regresar a tu trabajo, será un placer tenerte de nuevo entre nosotros -Gracias señora Gloria -¿Tienes algo que hacer hoy?- le pregunto -No, ¿Por qué? -¿Me puedes conseguir alguna pastilla de muerte silenciosa? Algo para meterle a alguien en la comida y que parezca una muerte natural -Sí, algo le puedo conseguir -¿Para hoy? -Sí, tengo algo que le puede servir en mi casa -Ahora mismo lo voy a buscar Cuelgo el teléfono y salgo corriendo del despacho. Bajo al garaje y cojo el coche.


Una hora después me encuentro en la autopista. Miro el reloj, son las siete de la tarde, si quiero prepararlo todo tengo que ser más rápida. Piso el acelerador, voy a ciento sesenta kilómetros/hora. Adelanto a dos coches seguidos. Sigo pisando el acelerador. Intento adelantar a un coche pero este no me deja, piso aún más el acelerador, doy un volantazo para adelantarlo pero las ruedas del coche patinan. La carretera esta mojada. Intento pisar el freno pero es demasiado tarde. He perdido el control del coche.

En ese momento Gloria intentaba salvar su vida, se puso demasiado nerviosa intentando adelantar al coche y ahora estaba intentando pisar el freno… pero de nada le sirvió. El coche terminó impactándose contra el quitamiedos


Sesenta y uno: Llegamos a la recepción, allí mi hermano se cuela en una fila llena de personas que empiezan a quejarse. -Señorita, ¿Cuál es la habitación de la señora Gloria?- le dice a la recepcionista -Por favor, espere su turno- le contesta -No puedo esperar, mi madre ha tenido un accidente y quiero saber cómo está -Por favor, vuelva a la cola -Alex por favor, pongámonos en la cola- le digo La gente empieza a mosquearse, la recepcionista no le hace ningún caso a mi hermano y este se cabrea. Con su puño da un fuerte golpe en la pared, todos se quedan cayados, están asustados. -Alex…- le digo agarrándole de la mano. Él se suelta y se dirige con una mirada desafiante a la recepcionista: -¿Me puede decir dónde está la señora Gloria Salvatierra?- intenta contener la rabia -Sí, un momento- la recepcionista le ha cogido miedo y empieza a teclear en el ordenador- La señora Salvatierra está en la habitación número 636 -Muchas gracias Alex se da la vuelta y empuja mi silla: -Te has pasado- le digo -Hay que hacerse respetar, si no nadie te hace caso -Espero que no te comportes así en tu trabajo… -Yo trabajo en un hospital público, esté es uno privado y aquí como no te hagas oír te acaban comiendo

Subimos en el ascensor. Pulsamos el botón número 6 y las puertas se cierran. -¿Por qué madre ha cambiado de hospital?- le pregunto a mi hermano -No tengo ni idea… -Este es el peor comienzo de año de la historia -Abi no te desanimes, estamos a 1 de enero. Deberíamos de estar alegres, es un día especial -¿Alegres? Si nada más terminar las uvas nos llamaron diciendo que nuestra madre estaba en el hospital… -Hemos empezado mal el año… El ascensor continúa subiendo. Miro a los números, estoy deseando llegar a la habitación de mi madre, quiero saber a dónde se dirigía. -¿En qué piensas?- me pregunta Alex -Llevo horas pensando en una cosa… ¿A dónde se dirigía mamá cuando tuvo el accidente? -No tengo ni idea, tendremos que preguntárselo El ascensor abre las puertas, llegamos al pasillo y empezamos a buscar la habitación número 636. -Allí está la habitación- le indico con la mano a mi hermano Nos colocamos justo enfrente de la puerta, llamamos y abrimos. La habitación es individual, eso es lo bueno de los hospitales privados. Para nuestra sorpresa descubrimos que nuestra madre no está sola como creíamos, tiene compañía… ♠♠♠


Cierro la maleta, por fin he terminado de hacerla. Me acerco a Elena y le ayudo a cerrar la suya. -Aquí no cabe ni un calcetín más- le digo -La maleta es pequeña -¿Pequeña? ¡Tú has visto la ropa que tienes! -Creo que tenemos que comprar una maleta más grande -Esta nos llega- le agarro de las manos y la beso -¿Crees que con un beso voy a cambiar de opinión?- me dice sonriendo -No… pero con dos…- le doy otro beso -Vale… tú ganas Miro el reloj, son las siete de la mañana, dentro de dos horas despegará nuestro vuelo. -Cariño voy a mirar si nos hemos olvidado algo- me dice Elena Ella sale de la habitación. Yo mientras miro por la ventana. Se empiezan a ver los primeros rayos del sol, aunque todavía es muy pronto para que amanezca. Abro la puerta y bajo las escaleras. Miro cada rincón de la casa, todo lo que veo me trae maravillosos recuerdos. En esta casa viví los días más felices de mi vida al lado de la mujer que más quiero. En mi interior siento felicidad, por fin estoy al lado de alguien que merece la pena, ella es la mujer de mi vida… ¿Qué estoy haciendo? En un momento toda mi felicidad se derrumba, hoy tendría que ser el día más feliz de mi vida… pero no lo es. Pensar en el viaje, en la mala vida que le voy a dar… ella no se merece eso… ¿y si un día no entrego un pedido y la matan como venganza? ¡La gente está muy loca! -Hugo, hay un problema Me doy la vuelta, ella está detrás de mí, en sus manos tiene un sobre blanco en cuyo interior se encuentran los billetes del avión -¿Qué sucede?- le pregunto -No encuentro mi billete, el tuyo está aquí dentro pero el mío…- continua mirando como si el sobre tuviese un escondite secreto donde pudiera estar su billete Me acerco a ella y le agarro la mano. -¿Dónde está mi billete?- empieza a ponerse nerviosa -No tienes billete- le digo -¿Cómo que no tengo billete? -No te lo quería decir hasta hoy porque sabía que no estabas de acuerdo… pero… -No, cállate, no sigas hablando- tira el sobre al suelo y se pone las manos en el oído -Elena escúchame, lo que te tengo que decir es muy importante -¿Más importante que yo?- sus ojos empiezan a humedecerse -No, tu eres lo más importante que tengo en la vida, pero no quiero que vengas conmigo a Francia -¿Por qué? ¿Tienes otra? ¿Me estas dejando? -No digas tonterías, yo te quiero a ti y solo a ti. No hay nadie más en mi vida -¿Entonces porque no quieres que vaya contigo? -Porque no quiero que te suceda nada, mi tío te mintió. El trabajo que tengo en Francia es de repartidor de droga, es un trabajo muy peligroso y si algo sale mal te pueden matar y yo no quiero que eso ocurra Elena me empuja con rabia -Me prometiste que ibas a dejar esos mundos, me lo juraste -Te lo prometí, pero no puedo rechazar la oferta, necesitamos el dinero para que no nos embarguen -¡Qué más da el dinero! ¿De qué me sirve el dinero si estás muerto? -No voy a morir- intento sonar lo mas creíble posible, pero mi voz empieza a fallar, estoy llorando -¿Si tan seguro estas de que no vas a morir porque no me llevas contigo? Me quedo callado, no sé qué responderle -¿Lo ves? No te fías ni de tu propia palabra, ir a Francia a trabajar como repartidor de droga es una sentencia de muerte. ¡Estas sentenciando tu propia muerte! -Regresaré, te lo prometo, tan solo serán cinco meses -No me prometas nada, ya no creo en tus promesas -¿Y en mi corazón? -Ni en tu corazón… si te vas no quiero saber nada más de ti -Elena no me hagas esto…- me arrodillo y la miro a los ojos Elena está llorando y con una voz firme me dice: -Elige, o el trabajo o yo


♠♠♠ -¡Queridos hijos! ¡Entrad!- la voz de mi madre suena distinta a la que estamos acostumbrados a escuchar. En una cama con sabanas blanca se encuentra nuestra madre. A su lado, de pie, se encuentra un hombre que nos sonríe. -¿Claudio? ¿Qué haces aquí?- le pregunto -Me enteré de que vuestra madre estaba en el hospital e inmediatamente vine a visitarla -Yo pensaba que estabas en tu pueblo arreglando unos asuntos -Termine de arreglarlos señorita Abi Claudio sigue como siempre, con su ropa vieja y con su cara de pocos amigos. -Abi, Alex acercaros- nos dice mi madre Veo que esconde algo en su mano. -Claudio por favor, tráeme el bolso- le dice ¿Por favor? ¡Desde cuando mi madre le dice por favor a un sirviente! Hay algo que falla… Mi hermano se sienta en el borde de la cama y yo me coloco justo al lado de mi madre. Ella deja lo que tiene en la mano en el bolso. ¿Qué esconderá? -Señora Salvatierra, ¿quiere que la deje a solas con sus hijos? -Si no es molestia…- le dice mi madre Claudio se aleja y sale de la habitación. -¿A qué estás jugando madre?- le dice Alex -¿Cómo que a que estoy jugando?- le pregunta -Tú no eres así, ¿desde cuándo le pides por favor a un sirviente?- veo que mi hermano también se ha fijado en el comportamiento de mi madre -Alex, quiero hablar con vosotros dos, tengo algo que contaros. Abi por favor, acércate un poco más Empujo las ruedas y me desplazo unos centímetros más, mi madre se levanta un poco y me coge la mano: -Quiero pedirte perdón por todo lo que te he hecho. Sé que en estos 21 años nunca te demostré todo el cariño que te mereces, nunca he sido una buena madre contigo… -Mamá no sigas…- le digo -Sí Abi, escúchame, quiero pedirte perdón, perdón por todo. Perdóname por no aceptar tu noviazgo con Elías, por intentar… -¿Matarlo?- le digo -Yo jamás intenté matar a Elías -Tu querías verlo muerto -No te lo niego, ese chico no te convenía pero ahora mi punto de vista ha cambiado. He sido una imbécil… perdóname, te lo digo de corazón- los ojos de mi madre empiezan a humedecerse, me agarra más fuerte las manos- Quiero que olvidemos el pasado, quiero ser tu madre, la madre que siempre mereciste tener -¿Por qué le pagabas al viejo fisioterapeuta para que no me recuperase? ¿Por qué me maltratabas? -Abi, por favor olvidemos todo. He sido una mala mujer. Estar tan cerca de la muerte me ha abierto los ojos. Nunca te lo he dicho pero te quiero. Para mí es un orgullo tenerte como hija Esas palabras hacen que mi corazón sienta algo extraño. Mi madre me está diciendo las mejores palabras de su vida. ¿Es verdad que ha cambiado? Parece ser que sí… -Te perdono madre- nos abrazamos y me besa en la frente -Alex, ahora quiero hablar contigo Alex está serio, con los brazos cruzados. -Habla- le dice fríamente -Hijo, no seas tan borde conmigo por favor -Gloria te voy a ser sincero, no te creo nada de lo que dices. En mi opinión estas actuando, sé la clase de mujer que eres, me lo demostraste ayer cuando me echaste de la casa -Hijo escúchame- mi madre intenta acercarse a Alex, pero este se levanta bruscamente de la cama -¡Alex no seas así con nuestra madre!- le digo -¿Ya te ha convencido Abi? ¿Ya le perdonas tan fácilmente todo lo que te ha hecho? -Es nuestra madre, nos dio la vida y esté arrepentida de todo -Ella no sabe lo que es el arrepentimiento


-Alex, no seas tan cruel con ella… Mi madre empieza a llorar. -Alex no quiero que te vayas de casa, por favor, perdóname todo lo que te he hecho. He sido una tonta. Ahora veo la realidad, acepto tu boda con Iria -¿No te enteras verdad? ¡Lo que tú opines no me importa nada! Me voy a casar con ella quieras o no -Hijo… por favor… -No te voy a perdonar- veo como mi hermano está aguantando las lágrimas -Alex, recapacita, mírala, es otra mujer… ya no es la de antes- le digo Alex la mira de arriba abajo, mi madre tiene un clínex y se está limpiando las lágrimas. Se acerca a ella y le coge la mano. -Te perdono- le dice finalmente -Soy la madre más feliz del mundo, por favor dadme un abrazo Los dos la abrazamos con fuerza, es la primera vez que nos abrazamos los tres. -Vuestro padre estaría muy orgulloso de este momento- nos dice mi madre Y es verdad, si mi padre estuviera vivo y nos viese, estaría muy orgulloso de nosotros. ♠♠♠ Llego a la mansión Salvatierra, según los últimos rumores Gloria a tenido un accidente y está ingresada en un hospital. La casa está desocupada. Llego a la puerta y llamo al timbre. Una chica joven abre la puerta, debe de ser una nueva empleada. -Buenos días, ¿Qué desea?- me dice -Buenos días, ¿Está Tomás? -¿El jardinero?- me pregunta extrañada, es raro que un empleado reciba visitas -Sí, ese mismo -Tomás se encuentra en el jardín, mira ¿ves aquella puerta…?-la interrumpo -Sé dónde se encuentra el jardín, muchas gracias Me despido y abro la puerta que lleva al jardín. Allí veo a Tomás que está trabajando. Él suelta las tijeras para acercarse corriendo a mí y darme un abrazo: -¡Thayssa!- me dice alegre -¡Tomás!- le digo -Cuanto tiempo, ¿Por qué te marchaste? ¿Dónde estás viviendo? ¡Se te extraña mucho! -Tomás ahora no tengo tiempo para contestar a tus preguntas, necesito tu ayuda -¿Mi ayuda? -Sí, necesito que me afirmes los rumores -¿Qué rumores?- me pregunta -¿Es verdad que Gloria ha tenido un accidente? -Sí y está hospitalizada -Muy bien ahora necesito que me ayudes a colarme en la mansión -¿En la mansión? Thayssa me estas poniendo en un compromiso -No te lo pediría si no fuese importante… Tras una larga pausa, Tomás contesta: -Cuenta con mi ayuda ♠♠♠ Alguien llama a la puerta. Me acerco y abro: -Hola- me dice la persona que ha llamado a la puerta -¿A qué has venido? -Quería ver si…. -No tranquilo, él no está Me mira de arriba abajo, tengo un aspecto horroroso. Estoy en pijama y tengo un paquete de clínex en la mano y el ritmel lo tengo corrido. -¿Te… dejó?- me pregunta


-Sí -Cuanto lo siento… -¿Lo sientes? ¡Tú fuiste quien arruinó nuestra relación! -Elena… yo jamás intenté arruinar vuestra relación, para mí hacíais una buena pareja, la mejor pareja del mundo -Tú le ofreciste ese trabajo, tú lo introdujiste en ese mundo -¿Te recuerdo que si no llega a ser por eso tu jamás lo conocerías? -Y me arrepiento, prefiero renunciar a haberlo conocido que verlo muerto- le digo firmemente Joaquín entra en la casa y cierra la puerta. -Vete- le digo -Elena, no quiero llevarme mal contigo, vengo a pedirte que regreses a trabajar como camarera -¿Cómo camarera? ¡Ni en sueños! Prefiero morir de hambre que volver -Yo que tú me lo pensaba, ahora mi sobrino te ha dejado y no tienes dinero… -Vete de mi casa- abro la puerta y le hago un gesto para que se valla -Aquí te dejo mi tarjeta- me la da La cojo y la rompo en pedazos y la tiro al suelo. -Vete de mi casa- le vuelvo a decir Él se va y le cierro la puerta. ¡Estoy harta de todo! Cuando todo estaba bien… ¡cuando por fin encontré al chico ideal! Maldita sea la hora en que Joaquín se cruzó en su camino, él le arruinó la vida y por su culpa Hugo va a morir. ¿Y yo que puedo hacer? ¿Cómo me puedo vengar sin que Hugo salga involucrado? ¡Ya lo sé! Corro hacía el dormitorio y cojo la agenda, busco la letra i y veo el número de Ian, que suerte que Hugo lo apuntara. Cojo mi móvil y le envió el siguiente mensaje:

“Ian, soy Elena la novia de Hugo. Sé que no nos conocemos pero yo fui quien le dijo que te dijese la verdad sobre Ana. Quiero que sepas que Hugo se ha ido a Francia, ya sé que estáis enfadados y que no te importa nada de lo que te he dicho pero tengo una noticia para ti. Sé dónde se encuentran las personas que intentaron robar en la mansión Salvatierra. Te voy a enviar la dirección, quiero que se pudran en la cárcel” ♠♠♠ ¡Mierda! ¡Mierda! Y más ¡mierda! No encuentro nada. Ya he mirado en su habitación, en su despacho y no encuentro la puta caja fuerte. Ya me desespero, jamás encontraré la caja fuerte, a lo mejor no está en la mansión y estoy buscando en balde. Voy a la habitación de Abi, todo sigue igual que cuando me fui. Reviso toda la habitación, ¡cuántos recuerdos! Aquí crie a la señorita Abi como si fuera mi hija. Me gustaría que fuese mi hija, es una chica de muy buen corazón. Me siento en su cama y miro la foto de su mesita de noche. En la foto están ella y Alejandro. Cojo el marco y acaricio la foto con mis dedos: -Alejandro… ojalá supiese donde está la caja fuerte… Dejo el marco en la mesita de noche y abro la ventana, dejo que entre el aire. -Ojalá la vida fuese más fácil. Hay personas que nacen con suerte y otras que… ¡Yo lo único que quiero es salvar a mi hijo! Una brisa de viento hace que las puertas del armario se abran haciendo un fuerte ruido. Me doy la vuelta y miro asustada el armario. Me acerco a él y cierro una de las puertas. De pronto veo algo en la parte baja, no puede ser. Separo la ropa y veo la caja fuerte. Un rayo de felicidad me ilumina. Estoy alegre, feliz… no soy capaz de describir el momento. Me arrodillo y saco la llave. La pongo en la cerradura y le doy dos vueltas. La caja fuerte se abre. Miro el contenido de la caja fuerte, todos son papeles. Pero hay algo que destaca por encima de todo. Una foto. Una de mis lágrimas cae encima de esa foto. -Alejandro…- suspiro en alto En la foto estamos Alejandro y yo. Fue el primer día que hicimos el amor… los dos estamos abrazados. Ahora sé que él me quería, esta vieja foto lo demuestra. Miro los contenidos de los papeles, todos están separados por clips según su contenido. Veo un possit que pone: Gloria. Cojo otro tocho de folios: Testamento. Sigo mirando y veo uno que pone: Pruebas de ADN Abro el sobre, se trata de las pruebas de Adn que les hizo Alejandro a sus dos hijos. La curiosidad se apodera de mí, quiero saber si ellos son los hijos verdaderos de Alejandro. Necesito saberlo, la vida de mis hijos depende ello Empiezo a leer los folios, llego al final: “Las pruebas de ADN han dado positivas”


Oh dios mío. Empiezo a dar saltos de alegría, Abi y Alex eran hijos de Alejandro. ¡Hoy es el día más feliz de mi vida, por fin mi hijo se va a recuperar. ♠♠♠ -Abi ¿Por qué no has comido nada? -No me apetece comer- le digo La cafetería del hospital está llena. Aquí se come mejor que en un hospital público. -Alex… ¿tú crees en el arrepentimiento de mamá? -Ya no sé lo que creer, antes pensaba que la conocía y descubrí que no -Mamá es una persona muy extraña -Yo creo que las ha pasado canutas, es infeliz y quiere que nosotros lo seamos -Alex no digas eso, al fin y al cabo es nuestra madre -Abi lo sé pero… tengo una extraña sensación. Creo que mamá nos oculta algo -Pues yo creo que está siendo sincera -Ojalá sea verdad Cojo el café, aún está caliente. -Hace tiempo que no estamos los dos solos- me dice -Es verdad… hace días que no hablábamos a solas- le digo -¿Crees que nuestra relación se ha deteriorado? -Un poco -La verdad es que en estas últimas semanas he estado muy ocupado: Entre el trabajo, la enfermedad de Iria… No he podido sacar tiempo para ti… -Es normal, tienes que ayudar a Iria, ella te necesita más -Tu también me necesitas, soy tu hermano y últimamente te he tenido muy abandonada -Alex… no quiero que pienses que me ha molestado tu ausencia. Tú tienes tu vida, tienes que encargarte de tu novia y de tu trabajo, ahora ya no soy la niña de antes. Sé cuidarme de mi misma, tú me has enseñado a plantarle cara a la vida -¡Quien te ha visto y quién te ve! Cuando regresé de la universidad tenías miedo de todo y ahora… ¡Ahora estas hecha toda una mujer! ¡Te quiero hermana! ♠♠♠ Alguien abre la puerta de mi habitación. Se trata de Claudio. -¿Se puede?- me dice -Claro, adelante- le digo Él se acerca y se sienta en una silla al lado de mí. Me mira con una amplia sonrisa. -¿Qué sucede?- le digo -¡Que buena actriz eres!- me dice -¿Has estado escuchando la conversación?- le pregunto -Estas paredes son de papel y se escucha todo. Al principio me creí tu papel pero después... ¡Te mereces un Oscar! -Gracias Claudio -¿Quién iba a imaginarse que tus hijos se iban a creer toda esa farsa? Tu plan está funcionando -A la perfección- le digo sonriente- Coge mi bolso y saca la botellita de veneno -¿La vas a usar? -Claudio, ¿te tengo que recordar porque estoy aquí? -¿Por qué ha tenido un accidente? -Vaya… al final va a ser verdad que soy buena actriz. ¿No te preguntas porque estoy en este hospital si mi hospital privado es otro? -No… ¿Por qué? -Claudio… en este hospital se encuentra el hijo de Thayssa, quiero que lo encuentres y que me digas en que habitación está, después lo haré yo todo- lo digo agitando la botellita del veneno -¿El accidente ha sido una farsa? -No, el accidente fue de verdad… pero digamos que fue provocado- empiezo a reírme de una forma muy malvada -Eres una diosa señora Salvatierra -Recuerda Claudio, yo siempre gano


Sesenta y dos: “He pasado por cosas muy duras durante todo este tiempo, pasé de ser una adolescente feliz… a una mujer desdichada. Durante todos estos años no he sufrido más que problemas: la muerte de mi novio y de mi padre, el accidente que me dejó en silla de ruedas… Todo hizo que perdiera las esperanzas y las ganas de vivir. Pero ahora, después de todo lo malo, por fin estoy viendo la luz. Las cosas se están arreglando: El desprecio que sufrí durante todos estos años por parte de mi madre, las ganas de morir… Ahora tengo claro que la persona que cambió mi vida por completo es Ian, gracias a él no me suicidé aquel día, gracias a él ahora siento ganas de vivir la vida. Desde que mi madre tuvo el accidente, todo fue a mejor. Después de una semana, ella se resiste a bajar del hospital porque cree que no está totalmente recuperada, yo seguí con mis pruebas de rehabilitación esperando el regreso de Ian. Por fin han terminado las vacaciones de navidad, Ian regresa hoy y tengo claro que va a ser un gran día” -¡Que no! ¡He dicho que no y es que no!- le digo a la enfermera -Pero señora, si ya le han dado el alta -¡Me da igual! ¡Yo sé que no estoy recuperada! ¡He tenido un accidente, merezco más atención! -Señora le repito que ya está totalmente curada, si no lo estuviese no le daríamos el alta. Necesitamos que recoja sus cosas, nos hace falta su habitación para un nuevo paciente En ese momento entra en la habitación mi hija Abi. -Mamá no seas testaruda, coge el alta y vayamos para la mansión -¡Que no hija! En este hospital son todos unos vagos La enfermera se da por vencida y sale de la habitación. Mi hija se acerca a mí: -Mamá ¿Qué te preocupa? -Abi, creo que no estoy totalmente recuperada, me duele mucho la espalda -Pero si te hicieron placas y no vieron nada fuera de lo normal -¡Este hospital está lleno de incompetentes! -¿Y por qué decidiste venir aquí?- me pregunta Si mi hija supiera la verdadera razón por la que decidí cambiar de hospital… Si realmente estuviera preocupada por mi salud iría a mi hospital de siempre, es mucho más caro y son más profesionales, pero mi intención no es esa, en este hospital está el hijo de Thayssa y después de una semana intentando buscarlo, aun no lo he encontrado. -Mama ¿en qué piensas?- me pregunta al verme concentrada -En nada hija -Pues entonces dime, ¿Por qué has cambiado de hospital? -Por que este era el que más cerca estaba del lugar del accidente y no quería morir de camino al otro hospital Abi parece indecisa, aún no se cree mi respuesta. -Hija ¿puedes traerme un café?- le digo al mirar la hora -Claro, ahora te lo traigo Abi mueve la silla de ruedas y se acerca a la puerta. -Por cierto hija, ¿Qué tal la rehabilitación? Ella se da la vuelta y me mira con una amplia sonrisa: -Muy bien, ya soy capaz de mantenerme de pie y dar varios pasos, pero tengo que ir poco a poco -Me alegro de que por fin vaya todo bien -Gracias mamá, no sabes las ganas que tenía que me preguntases sobre mi recuperación


Abi abre la puerta y sale de la habitación. En ese momento entra Claudio y cierra la puerta. -¿Qué tal está la enferma?- me pregunta -Muy bien Claudio, ¿me traes buenas noticias?- le digo mientras él se acerca a mi cama -No, aún no he encontrado la habitación del hijo de Thayssa, he buscado por todas las plantas y nada -¡Incompetente! ¿Tanto te cuesta encontrar una puta habitación? No tenemos mucho tiempo, me van a poner fuera del hospital esta tarde -Lo sé señora, pero no es mi culpa, yo hago todo lo que puedo -Está claro que si quieres hacer algo bien, tienes que hacerlo tu misma ♠♠♠ Llego a la máquina de café, intento poner el dinero pero no le llego. En estos momentos me siento inútil… pero menos mal que me estoy recuperando. Hago fuerza en la silla e intento ponerme de pie. Pongo un pie en el suelo y después el otro, sigo sujetándome a la silla, estoy casi de pie pero mi mal equilibrio hace que mi mano resbale, no tengo donde sujetarme… ¡y me caigo al suelo! Sufro un gran golpe en la espalda. Un enfermero se acerca rápido a mí y me ayuda a subirme a la silla -¿Estas bien?- me pregunta -Sí, solo ha sido un golpe -¿Quieres que te eche un vistazo para asegurarnos de que no ha sido nada? -No gracias, solo ha sido un golpe sin importancia -¿Estas segura? El enfermero insiste, es moreno y de ojos azules. -De verdad, no hace falta Él me guiña un ojo y se va. -Un momento- le digo Se da la vuelta y me sonríe, dejando a la vista su perfecta dentadura blanca. -Ya sabía yo que necesitabas mi ayuda-se acerca a mí- ¿Quieres que te lleve a un medico? -No, lo único que quiero es que me ayudes a coger un descafeinado- le sonrío Él, amablemente, presiona el botón y paga con su dinero el café. -Aquí lo tienes -Espera que te doy el dinero- saco del pantalón la cartera -No, la invito -¿Por qué me vas a invitar? -Por ser testaruda- me vuelve a guiñar un ojo, se da la vuelta y se va Ahora que tengo el café, me pregunto cómo voy a hacer para llegar a la habitación de mi madre sin derramarlo. Muevo un poco la rueda de la silla y veo como hay sangre en mi pantalón. Mi rodilla está sangrando. ¡Mierda! ¡Soy una torpe! ¿A quién quiero engañar? No soy capaz ni de coger un café. -¿Abi?- dice una voz de mujer a mis espaldas Me giro y la veo: -¿Thayssa? ¿Qué haces aquí?- le pregunto sorprendida al verla -Tengo a un familiar enfermo- me dice con una voz triste- ¿Y tú qué haces aquí? -Mi madre está ingresada -¿En este hospital?- me pregunta -Sí Thayssa se queda pensativa. -¿En qué habitación está?- me pregunta -En la 636, ¿quieres darle una visita? -No, no quiero volver a verla -¿Por qué? ¿Qué os ha pasado? ¿Por qué te has ido de la mansión? -Señorita Abi… ahora no puedo contárselo, es una larga historia. Su madre no se porto bien conmigo -¿Qué te ha hecho?- la miro a los ojos y le agarro la mano- Thayssa quiero que regreses, la mansión no es lo mismo sin ti,


además ahora Gloria es otra persona, el accidente la ha cambiado -Yo no estoy tan segura de eso, una persona no cambia de la noche a la mañana -Pues mi madre sí que lo ha hecho -Me alegro por ella- se da la vuelta y cuando llega al ascensor dice su última frase- Recuerda, las personas no cambian de la noche a la mañana ♠♠♠ Dejo mis cosas en mi habitación y salgo a la búsqueda de alguien. En toda la mansión no encuentro a nadie. Salgo al jardín y veo a Tomás: -¡Tomás!- le digo al verlo -Hola Ian- nos damos la mano -¡Cuánto tiempo!- le digo- ¿Sabes dónde está la gente? -La señora Gloria aún sigue en el hospital y Abi fue a visitarla. Iria y Alex fueron al hospital a hacer unas pruebas. -Muchas gracias Tomas- me doy la vuelta y él continua con su trabajo Camino hacia la casa pero me detengo. Creo que es hora de hablar con él. Me doy la vuelta: -Tomás, ¿puedo preguntarte una cosa? -Claro- dice dejando las tijeras en el suelo -¿Te acostaste con Ana? Se queda callado, no dice nada. Mira para todos los lados, pero sin ninguna dirección fija. -Sí, lo hice- al terminar de decir la frase, se protege con sus manos -No te voy a pegar- le digo riéndome -¿Ah no? -No, la culpa no ha sido solo tuya. Además, ahora no me importa la vida de Ana, ya no estoy con ella -Es lo mejor que podrías hacer, esa chica no es de fiar. Es mejor Abi -¿Abi? -¿Qué te piensas? ¿Que soy tonto? Sé que estas enamorado de ella, se te nota, es más, se os nota a los dos. Cuando estáis juntos siempre estáis sonriendo… -Tomas, quiero que sepas que no es por venganza ni nada. Yo me estoy enamorando de ella -Lo sé Ian, hacéis muy buena pareja ♠♠♠ -El café esta delicioso- me dice mi madre -¿Mamá donde esta Claudio?- le pregunto -Se fue a la cafetería -¿Sabes a quien he visto en el pasillo? -¿A quién? -A Thayssa El nombre de nuestra ex criada hace que mi madre tire un poco de café en la cama -¿Dónde la has visto? -Estaba en la máquina de café, después subió en el ascensor. ¿Por qué estas nerviosa? -¿Has hablado con ella? ¿Qué te ha dicho? -Tranquila mamá, solo hemos hablado de que tiene un pariente hospitalizado y nada más -Maldita mujer -¿Pero qué te pasa con ella? ¿Por qué la odias tanto? -No quiero hablar de eso Alguien llama a la puerta. Es un enfermero. -Buenas tardes señora Salvatierra -Buenas tardes Fran- le dice mi madre Lo miro, es el mismo que me ayudó antes. -¡Que coincidencia!- dice al verme -¿Os conocéis?- le pregunta mi madre -Sí, la ayude hace unos minutos con el café


-Ella es mi hija, se llama Abi y no tiene novio- le dice mi madre -¡Mamá!- le digo- ¿Me estas vendiendo o qué? El enfermero empieza a reírse. -Yo soy Fran- se acerca y nos damos dos besos -Encantando- le digo con una sonrisa de oreja a oreja -Señora Gloria, es hora de que recoja sus cosas- le dice a mi madre -¿De verdad no me puedo quedar más tiempo? -No, esto es un hospital no un hotel…- le dice Fran -Muy bien, ahora mismo empezaré a recoger ♠♠♠ Los minutos parecen que son horas. Alex y Yo llevamos más de media hora sentados esperando a que nos llamen para darnos los resultados de las últimas pruebas. Un niño pequeño se queda mirándome y señala con su mano el pañuelo rojo que tengo en la cabeza. La madre, al ver a su hijo, le agarra de la mano y le dice una cosa. -Es un niño, tiene curiosidad- me dice Alex -Lo sé, pero aún no estoy acostumbrada a que la gente me mire -¿Por qué? ¡Con lo guapa que eres! Piensa que cuando te miren es porque te confunden con una modelo o una actriz -Alex… ¡tu estas mal! Si la gente me mira es porque me estoy quedando calva -Tu siempre mirando el lado negativo -No miro el lado negativo, miro la realidad Alex se da por vencido, no insiste más. Una enfermera dice mi nombre y entramos en la consulta. -¿Preparada?- me dice Alex -No- le digo Nos sentamos delante del doctor. -¿Qué tal estás Iria? -Un poco nerviosa -Tranquila, tengo el presentimiento de que todo está bien El médico coge el sobre y lo abre. Saca unas hojas y empieza a leerlas. No entiendo nada de lo que dice, es un lenguaje típico de los médicos. -Enhorabuena- es lo único que le entiendo -¿Todo está bien?- le pregunta Alex -Sí, Iria está reaccionando perfectamente a la quimioterapia. Poco a poco se recuperará Las palabras del médico me llenan de alegría, me levanto empujando la silla y empiezo a saltar de alegría. Alex se levanta y me abraza. -¿Sabes lo que significa esto?- le pregunto -¡Que te recuperaras!- me dice Alex -No, esto significa que ya podemos empezar a planear nuestra boda Alex me sonríe y me besa. -¿Estaré invitado a la boda?- pregunta el doctor -Claro que estas invitado- le digo sonriente ♠♠♠ Mi madre, Claudio y yo ya tenemos todo listo. El enfermero nos acompaña a la salida. Pasamos por delante del pasillo para coger el ascensor y vemos a Thayssa de espaldas subiendo unas escaleras. Veo como mi madre y Claudio se lanzan una mirada sospechosa. El ascensor llega y subimos. -Claudio, necesito que me cojas la pulsea que deje en la habitación Claudio sale del ascensor y las puertas se cierran. Todo parece sospecho, juraría que no dejamos nada en la habitación.


Al llegar a la planta baja vemos a Ian en la recepción. Esté al vernos viene corriendo y me da dos besos. -¿Cómo está señora?- le dice a mi madre -Muy bien Ian, ahora mismo me han dado el alta- le contesta -Me alegro señora, ¿le ayudo con sus cosas? Ian le coge a mi madre las bolsas que lleva en la mano. -Voy a pagar el hospital, vosotros id a coger un taxi- me dice mi madre Ian empuja la silla y salimos del hospital. Hace un día medianamente bueno. Hay sol pero al mismo tiempo un fuerte viento. -¿Qué tal las navidades?- le pregunto -Un poco… revueltas -¿Revueltas? -Sí, he cortado con Ana -¿Has cortado con Ana?- le pregunto sorprendida -Sí, ahora estoy soltero, después de cinco largos años viviendo en la ignorancia -Me alegra que hayas recapacitado Nos detenemos al lado de una parada de taxis, justo al lado hay una casa en obras. Él se arrodilla delante de mí y me agarra las manos: -Ahora solo te quiero a ti- me sonríe -Y yo a ti…- nos acercamos y nos fundimos en un apasionado beso -¿Sabes que no he parado de pensar en ti? -Ni yo en ti Unas gotas empiezan a caer del cielo. Ian coge la silla y nos situamos en la entrada de una casa a esperar que llegue un taxi. -¿Has hecho los ejercicios?- me pregunta -Sí, estuve toda la semana haciéndolos -¿Has notado algún cambio?- me pregunta sonriente, lleno de esperanzas -Sí, al principio podía ponerme en pie. Pero hoy sufrí un gran golpe que me dejó la rodilla sangrando -Es normal, de las caídas aprendemos -Pero me caí delante de todo el hospital, soy una inútil -No eres una inútil, eres valiente al intentar hacer ese esfuerzo delante de todos. Yo te admiro mucho -Pues en esos momentos de valentía es cuando yo más te necesito -Y a partir de ahora me tendrás siempre La lluvia empieza a hacerse más fuerte, un taxi está a punto de parar. -Voy a llamarlo- Ian se sube la chaqueta, tapándose la cabeza y sale a coger el taxi El taxi no para, continua su camino. Ian va detrás de él pero no tiene suerte. Vuelve a la parada con la esperanza de que llegue otro taxi. Se acerca a la acera y hace gestos para que se pare algún taxi. Hace bastante viento, cerca de donde está Ian hay una casa en obras. Veo como una grúa que está a sujetar una caja llena de cemento pierde el control. -Ian, ¡cuidado!- le grito Pero entre el viento y el ruido de los coches no me escucha. -¡Ian! ¡Ian!- repito su nombre Muevo las ruedas e intento acercarme a él, hace demasiado viento, tanto que no soy capaz de mover la silla y caigo al suelo. Nuevamente queda demostrada mi inutilidad. Ian continúa llamando al taxi. El hombre de la grúa intenta avisar a Ian de que se aparte… Una de las cuerda que sujeta la caja se rompe… ¿Va a morir delante de mis ojos? ¿No puedo hacer nada para evitarlo? Una rabia en mi interior me da fuerzas. Con mis manos hago fuerza en el suelo que está lleno de agua y poco a poco consigo levantarme. Me pongo de pie y consigo dar un paso, y otro… ¡estoy caminando! Me queda poco, ya estoy llegando: -¡Ian!- le grito Este me escucha, se da la vuelta y me mira. Me ve de pie, toda mojada. Se acerca corriendo a mí y me sujeta -¿Abi qué te pasa?


En ese momento pierdo las fuerzas, caigo en sus brazos. Puedo ver como la caja de cemento cae en el lugar donde estaba antes Ian. Por suerte no le ha pasado nada. -Me has salvado la vida- me dice Ian agarrándome la mano ♠♠♠ -Señor inspector, le traigo la caja que me ha pedido El teniente Gonzalo deja encima de la mesa de mi despacho una vieja caja llena de papeles. -Muchas gracias Gonzalo Se despide amablemente y cierra la puerta dejándome solo en mi despacho. Me acerco a la caja y le quito un poco el polvo que tiene. La abro y saco todos los papeles que tiene, hay más de 500 casos archivado en esta caja. Empiezo a buscar un caso en especial. Cojo mi taza de café y le doy un sorbo grande. Buscarlo me va a llevar bastante tiempo. Ojeo por riba los casos no resueltos y encuentro una hoja más grande que las otras. Cojo la hoja y le doy la vuelta, es un retrato robot.

Un retrato robot de una mujer que me resulta muy familiar…


SUeños de papel