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Río Santa Cruz, Río San Pedro, Conejos-Médanos, Valle de Juárez, Edward Trinity y Río Bravo, y de ellos destacan por su complejidad, valor y explotación los Ríos Colorado, Santa Cruz, San Pedro, Conejo-Médanos y Valle de Juárez, lo que fundamenta la inminente dependencia entre ambos países en materia de agua. Cabe destacar que Sonora y Arizona comparten tres acuíferos, Nogales, Santa Cruz y San Pedro, igualmente, Chihuahua comparte con Texas los acuíferos Médanos-Bolson de la Mesilla y Bolsón del Hueco, cuerpos de agua de vital importancia que permiten su desarrollo urbano e industrial.  Asimismo, Coahuila requiere del agua que se capta en el acuífero Edwards-Trinity-El Burro, mismo que comparte con Texas y   de manera similar junto con Tamaulipas reciben agua proveniente de la Cuenca Baja del Río Bravo/Grande, que también es gestionado por Texas.  El origen de la disputa En 1928, el Congreso estadounidense aprobó las construcciones de la presa Hoover y del canal Todo Americano para evitar que las aguas del Río Colorado pasaran por el lado mexicano. En dicho proceso, la Co-

que hasta la fecha no se ha logrado. No obstante en el 2010 se materializó el revestimiento de canal Todo Americano, pese al rechazo del gobierno mexicano. El revestimiento del CTA toca el tema de aguas subterráneas, ya que anteriormente el canal, que nace en la Presa Imperial a 32 kilómetros al noroeste de Yuma, Arizona, transportando 3,200 millones de litros cúbicos, pasa por el Valle de Mexicali, y su infiltración natural antes del revestimiento dejaba al menos 80 millones de litros. Esa agua permite regar 200 mil hectáreas del Vale Imperial en California y entregar el líquido a nueve ciudades norteamericanas, además de que el agua infiltrada a Mexicali era de la mejor calidad en todo el noroeste del Valle y era incorporada a la recarga total anual de 700 millones de litros del acuífero del Valle de Mexicali.    misión del Río Colorado, creada ex profeso para la elaboración del proyecto de distribución de agua de dicho río aceptable para los siete Estados norteamericanos pertenecientes a su cuenca, Arizona, California, Colorado, Nevada, Nuevo México, Utah y Wyoming, ignoró completamente los derechos de México al uso de sus aguas. En este proceso controversial de repartición de agua entre los representantes de los siete estados involucrados,  México fue excluido de la discusión dejando de jugar un papel activo en la defensa de sus derechos a las aguas del Río Colorado. Pero una vez puesto en operación en 1940, México buscó un acuerdo con los Estados Unidos de América

a fin de garantizar su derecho a las aguas del Río Colorado, lo que resultó en 1944 en la firma del Tratado sobre Distribución de Aguas Internacionales entre ambos países, asignándose a México un volumen anual de 1,850 millones de metros cúbicos. Sin embargo, el alto grado de sales impactó los suelos del Valle de Mexicali, con lo que el gobierno mexicano buscó un nuevo tratado en 1973 con el acta 242,con el que se negocia la salinidad del agua recibida, y donde ambos países se comprometen a realizar consultas bilaterales antes de iniciar cualquier proyecto en torno al agua subterránea, un acuerdo temporal en tanto se lograra un convenio que regulara este tipo de aguas,

Las consecuencias desde 2010 Las afectaciones e impacto del proyecto en su momento fueron alertadas por el sector académico, la sociedad civil de ambos lados de la frontera y por el gobierno. El revestimiento amenaza muchos humedales que afectaría un gran número de especies, sobre todo aves migratorias, así como una disminución de 14 por ciento en el acuífero del Valle de Mexicali y el aumento de sal en éste. Estas dos condiciones estarán generando una reducción de los cultivos menos tolerantes a la salinidad y una acumulación progresiva de estas sales en los suelos con la consecuente pérdida de productividad, así como


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