Issuu on Google+

Nombre: Juan Esteban Ramírez Gil 1.017.162.031

Documento:

Análisis de la película Raging Bull (Toro Salvaje) de Martin Scorsese Para analizar esta película es necesario conocer un poco otras obras previas de Martin Scorsese y su montajista con la cual comparte ese estilo característico, Thelma Schoonmaker, de quienes se podría decir, han entendido al montaje como herramienta narrativa en sus obras audiovisuales. Varios de los elementos estéticos usados por Scorsese son muy similares a los del llamado cinéma vérité, pues en la técnica, predomina la cámara subjetiva como un recurso narrativo para crear un punto de vista casi testimonial de las acciones, una presencia invisible que sigue la acción a nivel del ojo como si de una persona más se tratara. La diferencia esta en que la técnica sobresale tanto por su amplia gama de recursos como por sus diversas funciones que adquiere durante la narración. El manejo de la cámara desde lo subjetivo, soportado por steady cam o elementos técnicos avanzados logran un efecto de cercanía con la acción, al punto de trasladar al espectador a los momentos más dramáticos, como cuando se sitúa detrás de la pelea de boxeo y permite visualizar cada golpe, y hacer uso de múltiples ángulos en la acción para dar diferentes apreciaciones como superioridad, cansancio, todo esto mezclado en una violencia repentina Se nota la influencia del montaje invisible en sus escenas de dialogo, en donde la acción no se interrumpe hasta llegar a un punto que permita enlazarla desde otra posición de cámara, retomando desde otro plano, esto combinado con la cámara subjetiva logra una sensación de estar en la escena sin ser visto. En ocasiones logra ser más efectivo mostrar los diálogos entre dos personas en un mismo cuadro, evidenciando una confrontación cercana y evitando cortar demasiado entre primeros planos. La totalidad del cuerpo en los planos es un elemento importante en el lenguaje que se propone, evitando abusar del detalle en primer plano de los rostros. La cámara siempre siguiendo la acción no nos permite un distanciamiento, lo que nos involucra en la realidad al punto de ser vulnerables ante cualquier giro repentino de la historia, como la violencia que en Jake LaMotta es tan repentina que acaba por involucrarnos. Cabe destacar el cuidado minucioso de Scorsese por hacer de cada plano algo verosímil, limitando en el cuadro lo que se adecua a la realidad, y validando en el fuera de cuadro el contexto histórico que quiere recrear, como con el caso de músicas, vestuario, locaciones adecuadas y cambios en los personajes.


En donde más se nota este detalle es en la reconstrucción de la arena del cuadrilátero, donde con ayuda de imágenes de archivo logra crear transiciones verosímiles No es excesivo el uso de los primeros planos, solo se hacen necesarios en la medida que se quiere revelar expresiones muy puntuales, por lo que su uso no es efectista o puramente estético, sino que sigue una lógica en donde los detalles son modulados para crear un ritmo fluido en la narración. Es usual la combinación de planos medios con seguimiento de la cámara a la acción, alternando esta acción con una cámara subjetiva en los momentos de más violencia. En la presentación de sus personajes, no basta con seguirlos en un plano secuencia, se llega a una dimensión más profunda mediante el montaje, ayudándose con planos detalle que ayudan a definir visualmente al sujeto, como se logra con la descripción de los rivales. Las posiciones de cámara fijas son pocas, a menudo usadas para describir lugares y hacer uso de la profundidad del plano para mostrar al personaje acercándose o alejándose del plano. En la mayoría de tomas, el ángulo de cámara esta a la altura de los ojos del protagonista, Estas tomas subjetivas indican un acompañamiento en la acción, sus ángulos no reducen al personaje y en ocasiones usan un leve contrapicado para mostrar grandeza, o describir en profundidad los elementos que acompañan al personaje, como cuando se muestra la esquina del ring, con el personaje sentado y los demás de pie. En las secuencias más frenéticas, sin embargo, es reiterado el uso de ángulos no convencionales para mostrar acciones en detalle, como los contrapicados cuando el protagonista está golpeando la zona baja del boxeador oponente Con los planos secuencia se logra narrar la acción de manera más fluida, para evitar que cada corte y emplazamiento de la cámara alteren la unidad temporal de las acciones y la naturalidad de los personajes. Las acciones se muestran como flujo continuo de información sobre la personalidad de los actores en el desarrollo de sus acciones, sin suprimir los momentos muertos, aparentemente irrelevantes para la historia por no tener diálogos, pero de gran valor narrativo al mostrar con imágenes lo que la voz pasa por alto. Las secuencias más elaboradas podrían ser las de las peleas de boxeo, en donde se detalla la preparación previa al combate, para luego dar paso a escenas más cortadas donde se desarrolla la acción y se llega a una resolución, por lo general, acompañada de una transición a otro momento de la historia. Estos cierres de secuencia acompañados de transiciones de tiempo logran que la secuencia misma se convierta en una unidad de división del relato en la que se plantea, desarrolla y concluye una situación dramática. Estas escenas de acción están constituidas por abundantes plano-secuencia, que se fragmentan luego en múltiples planos que siguen en detalle la acción. El


uso de la elipsis logra concentrar toda la acción de la pelea en pocos minutos, pasando por alto los tiempos muertos y resaltando los momentos significativos en el desarrollo de la acción, es el caso de los golpes que dan paso al desarrollo del dialogo en la esquina del ring. Estos planos secuencia, siempre a nivel de ojo, trasladan al espectador a un lugar privilegiado, casi presencial de las acciones. Un buen plano secuencia podría ser la salida de Jake LaMotta desde el vestuario hasta el ring pasando por el público, un plano que se mantiene durante toda la escena, permitiendo en una sola secuencia describir una atmosfera previa al combate donde las acciones preparatorias para la pelea indican la dimensión psicológica de de los personajes (miedos, ansiedades, preocupaciones). Sin dejarse llevar por el exotismo del movimiento y la técnica, sus movimientos de cámara cumplen una función narrativa que implica para los actores cierta destreza en la puesta en escena, pues en un solo cuadro logra resumir momentos que bien podrían estar fragmentados bajo la mirada de otro director. Un “travelling” se convierte en todo un mecanismo narrativo, la técnica al servicio de la historia. Los movimientos tipo travelling se convierten en la unidad narrativa preferida, contando todo en únicos plano-secuencia técnicamente magistrales, pero también pensados desde su valor narrativo, como cuando se refleja en la forma del protagonista de aproximarse a otras personas su actitud moral, pues su libertad de moverse por encima de los demás denota que el personaje no tiene ninguna norma a la que sujetarse, ningún convencionalismo al que someterse, un perfecto símbolo del mundo en el que se mueve. Estos movimientos de cámara se vuelven complejos en la medida que logran articular tanto el nivel narrativo como aspectos técnicos complejos como lo pueden ser el foco dinámico y la composición. Un ejemplo de un excelente manejo de estos movimientos de cámara podría ser cuando Jake LaMotta pierde la pelea, se hace un plano secuencia que va girando sobre el personaje para luego cerrarse a un primer plano sobre las cuerdas del cuadrilátero ensangrentadas. Se parte de un punto para llegar a otro y conectar lógicamente las secuencias, eso sin tener en cuenta la complejidad técnica de pasar de un plano medio a un primer plano sin cortes de por medio. La explicación de tanto movimiento de steady cam puede encontrarse en lo enrevesado de sus personajes, en la violencia de sus imágenes, en unas relaciones de amistad tortuosas y difíciles, que en muchos casos acaban con estallidos de violencia. Desde la función dramática, Su elección por rodar esta película en blanco y negro le da una estilo característico, evocando clásicos del cine negro donde el cuadrilátero es el protagonista. Pero también es un recurso para reforzar la


personalidad de su sombrío protagonista, Jake LaMotta, quien lleva una vida en blanco y negro, llena de obsesiones y problemas de carácter. La mirada subjetiva de la cámara es uno de los elementos que mayor aporte da a la narrativa, pues logra una relación más intima, acercando el punto de vista más que a las acciones, a las emociones de los personajes. Mediante la desaceleración del tiempo se acentúa el efecto dramático, como es el caso del uso reiterado de planos en cámara lenta que registra la acción de la pelea de boxeo, pero también el ambiente (humo, personas, flashes) que dan la sensación de una atmosfera pesada. El uso del discurso es reducido, siendo innecesario el dialogo en algunas escenas donde el lenguaje no verbal da a entender el contexto de las acciones, basta en ocasiones con un seguimiento de la acción para describir el motivo y la emoción de la escena, enfocándose en las reacciones de los personajes frente a las situaciones. Escenas donde los gestos llevan toda la narración, como por ejemplo cuando Jake LaMotta siente celos, volviéndose sus gestos un código del lenguaje no verbal que se traduce en impaciencia, rasgo que el espectador ya tiene presente pues se le ha implantado desde el comienzo de la historia. Mediante la voz over, se logra dotar a los personajes de cierta verosimilitud al ser ellos mismos quienes narran sus testimonios y nos introducen en su historia personal. Las escenas con monólogos reafirman la subjetividad de los personajes, como es el caso en donde a Jake La Motta se mira a sí mismo frente a un espejo y se hace uso de la voz over para explicar y describir los suceso de la historia. Los cortes adquieren poder narrativo, pues los cambios repentinos que sorprenden al espectador hacen que este no pierda la mirada de la acción, y al estar la cámara siempre siguiendo esta acción, el espectador queda vulnerable a la explosión repentina de violencia. Esto se puede notar en el corte brusco en sus secuencias de acción que de manera frenética nos muestran una acción que sucede en segundos, desde una mirada subjetiva soportada con múltiples planos que potencian mas la carga dramática. En el estilo se plantean escenas de transición con el fin de informar la época, como en los saltos de tiempo donde se indica el año y se sugiere un contexto, o enlazar los periodos de la misma acción cuando esta se torna lenta. De forma implícita se resume el paso del tiempo con elementos informativos propios de la escena, como los campanazos y numero de round.


Los planos de transición están por lo general ligados a las secuencias y se diferencian del simple uso de infografías, pues llevan consigo también detalles visuales con un valor narrativo que contribuye a crear el carácter del personaje o del ambiente. Esta forma de indicar el tiempo en la historia se vuelve también en un recurso narrativo para hacer elipsis, justificada como un recurso para volver en los detalles omitidos de la historia, o simplemente introducir elementos desconocidos mientras se desarrolla la narrativa.

ANEXO: Fragmentos del storyboard: Este storyboard que encontré me pareció ideal para ilustrar la intencionalidad de cada toma, no solo desde su aporte estético sino también narrativo.

HI ANGLE DOWN shock effect angle (picado) Angulo para efecto de choque XCU JAKE’S FACE first special effect BLOOD shoots from MOUTH (Xtreme Close Up al rostro de Jake) Efecto especial, sangre disparada de la boca.

(Primero “reduce” al personaje con un contrapicado, para luego mostrar su dolor en primer plano. Un golpe que podría parecer sencillo en las películas de acción adquiere un lenguaje diferente mediante la composición)


Análisis Toro Salvaje