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Editorial

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... Y aquí estamos de nuevo, presentando este número 2. El número 1 ha creado reacciones muy positivas que queremos compartir con vosotros: 100 copias en papel repartidas por España, y más de 100 descargas del fanzine en PDF; colaboradores que han entrado en contacto unos con otros, compartiendo su trabajo y sus energías; sonrisas, muchas sonrisas cuando dejábamos a los encargados de conservar una copia del fanzine en su local mientras pasaban sus páginas, conversaciones sobre lo importante de haber generado este pequeño espacio creativo 20x20; la alegría de gente con mucho vivido al ver que ideas tan abocadas a ninguna parte como ésta vean la luz...

gistrar justo antes de empezar a procesarla, pensarla o entenderla. Para elegir el tema para este nuevo número hemos reducido a la mínima expresión lo imprescindible para esta fase del camino, el único elemento externo que hará posible nuestro acto de ver. Y con esto nos hemos querido quedar para dar sentido a este siguiente tema: Luz. Una vez más hemos unido vuestro trabajo con el nuestro y os ofrecemos el resultado.

Os agradecemos sinceramente vuestra participación y vuestro seguimiento, es para nosotras una buena dosis de energía que nos anima a seguir. Recordad que estamos en www.aningunaparte.com, donde encontraréis información acerca de este proyecto además de las futuras propuestas, y que nos El camino ya ha empezado, y situándoencantaría recibir vuestras impresiones, sunos en el lugar al que acabamos de llegar gerencias, participaciones, pensamientos... queremos disfrutar de esta etapa, de esta en caminoaningunaparte.fanzine@gmail.com sensación de empaparnos de lo que nos rodea, de abrir mucho los ojos y absorber toda 3,2,1...Luz y acción! Esperamos que os la información que seamos capaces de re- guste!

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4 Sim贸n Ramos

Luz, idez


Es cierto..., después del dolor viene la calma. Una calma extraña hecha de nada, como si al vomitar parte de nuestra alma en forma de llanto se creara un recoveco por ahí adentro, un camino, un nuevo conducto de vacío absoluto que nos lleva directamente a un lugar en el que, de algún modo, brilla una extraña forma de lucidez. Así es, y no importa que nos sorprendamos con la mirada perdida y en un punto, mientras respiramos lenta y hondamente, prestando especial atención cuando dejamos salir el aire en un quejido casi imperceptible, simplemente no importa... porque es en ese preciso instante en el que nos abrazamos a la esencia de la locura cuando adquirimos otro tipo de lucidez.

Llevo más de media vida, creyendo firmemente en que sólo existen dos elementos que rigen toda nuestra existencia, y que nos hacen ser lo que somos y, por tanto, como somos. El amor y el miedo, el ying y el yang, el blanco y el negro, lo bueno y lo malo, el camino infinito hacia algún punto y el abismo que nos atrapa, nos limita y nos estanca en algún otro punto de ese mismo camino, el miedo y el amor. Pues bien, como me suele pasar muy a menudo, creo, y digo creo para dejar una puerta abierta de esas que estoy acostumbrado a cerrar, que estaba totalmente equivocado. Estos dos elementos no sólo van cogidos de la mano, sino me atrevería a decir que van abrazados de tal forma que, en ocasiones, es casi imposible distinguirlos. Hoy he tenido esa extraña lucidez, ese breve estado de iluminación en el que uno se sumerge, cuando el destino nos otorga la posibilidad de estar justo en medio de ese abrazo de titanes durante, al menos, un instante no medible por “el tiempo”, esa enorme serpiente tatuada con rayitas de mayor y menor tamaño enroscada a nuestro cuello de la que somos prisioneros a la vez que cómplices, y a la que permitimos inyectarnos la más terrible de las miserias, su propia esencia, el veneno que es ella misma.

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Hoy he tenido esa extraña lucidez... amiga de aquella que nos viene cuando nos consumimos a lágrimas, y llega el momento en el que somos capaces de esbozar una leve sonrisa acompañada de una respiración tartamudeada. Hoy mi madre, María, la eterna niña de los fósforos, que un día, sola y helada abrió la caja e intentó encender uno para calentarse en la nieve, y se dio cuenta de que, simplemente... era imposible, ya que todos estaban mojados de antemano por su propio destino. María, que aguantó sola en la nieve hasta dar a luz su tesoro más preciado, su niño de ojos grandes y azules, y que siguió aguantando sin fósforos hasta el más crudo de los inviernos abrazada a él, protegiéndolo del frío y avivando esa pequeña llamita de fuego que crecía en el interior del bebé y que algún día le permitiría afrontar sus propios inviernos. Hoy María... veintiocho años después, me ha cogido de la mano, y se ha echado a llorar mientras tartamudeaba entre sollozos que habían ingresado a su mejor amigo, uno de esos pocos segundos padres o madres que he tenido, que estaba muy enfermo y que seguramente moriría, luego y después de un silencio, se ha quedado con la mirada “perdida” en un punto, y ha dicho para sí en voz alta, - nunca quiso cuidarse. No era la primera vez que veía a mi madre llorar, pero sí era la primera vez que lo hacía mientras cogía mi mano. Hay pequeños instantes que le ganan la partida al tiempo y la memoria quedándose grabados en la corteza de alguna especie de árbol por toda la eternidad, éste para mí es uno de esos instantes, con él hoy he vivido una extraña sensación de lucidez que, tal vez, me haya regalado las ganas de volver a escribir.

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No volverĂŠ a caer Kiko Drudis

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Daniel Rivaya

Luz palpitante 8

Cerrasteis las puertas pero encontramos las llaves. Atrancasteis las ventanas y rompimos los cristales Nos arrojasteis al vacío  nos crecieron alas. Vuestras consignas y vendas cayeron por su propio peso. Publicidad, religión, política y mercado. No lo conseguisteis. Sobrevivimos a vuestro veneno. Intercambiando silencios por cristales rotos. La ciénaga ha vuelto a su sitio Los caballos se pasean por las calles. En algún rincón oculto del cerebro, perdido, un latido de luz. Persiste. El viento sopla con fuerza en el monte. Sobre la playa, luce una estrella. Fuera de la ciudad, la roca vence al ladrillo. Los ríos aumentan su caudal. El sol arde en nuestro pecho. Siempre habrá refugios. Paraísos inconquistables. Luces palpitantes Poemas.


Nafría 9


Wi in the sky with Diamonds

El sol que no podía brillar

Los Bubbles vivían en penumbra. Su sol estaba cansado de brillar. No se sabe por qué de un día para otro comenzó a apagarse y tuvieron que acostumbrarse a desarrollarse sin la luz a la que estaban habituados.

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Lo que caracteriza a los Bubbles es la enorme burbuja de luz que les acompaña. Cada uno de ellos posee una, a la que está unido por una extraña fuerza. Estas burbujas dan una luz de color e intensidad determinada, dependiendo del estado de ánimo de su dueño. Gozan de una relación muy especial porque el uno no puede vivir sin la otra. Para mantenerse vivos (tienen una vida muy longeva) lo único que deben hacer es alimentar a la burbuja de sentimientos. En el momento que un Bubble dejase de sentir, la burbuja se apagaría y ambos fallecerían. Entre todos los Bubbles destacaba Bob, un excéntrico y singular personaje que tenía la estupenda ocupación de hacer sentir a los demás. -A ver, ¿qué tengo que hacer hoy?... Ir a ver a la señora Brown, hace días que ni risa ni llanto... ¿Qué más?...- Se preguntaba mientras seguía mirando su agenda- ¡Ah, sí!.Debo visitar a Toutooh!- que era el único Bubble con ascendencia india que quedaba, al que últimamente se le estaba escapando la cordura de tanta vida espiritual, tanto ir de chamán y tanta historia. Bob le entendía, disfrutaba de su diferente forma de vivir la vida. Tras la terapia de cosquillas con la señora Brown se dirigió al precipicio de hielo. Allí es donde Toutooh realizaba sus ejercicios de meditación. Se concentraba tanto, que su burbuja despedía tal potencial de luz que, durante unos segundos, se hacía de día. -¡¡Tengo una nueva teoría!!- exclamó el indio cuando vio acercarse a Bob. Éste sonrió. Toutooh era todo un teórico del orden social, del universo, de la conspiración y de la vida en general. Le encantaba gene-


rar teorías, muchas de las cuales eran únicamente viables en su mundo ideal. -Cuéntame, ¿qué has pensado esta vez?- le encantaba escucharle, se sentaba durante horas frente a él imaginando las consecuencias de sus fantásticas teorías. -Ya sé como devolverle la luz a nuestro sol. He estado meditando y creo que debido a su cansancio, algunos Bubbles han dejado de sentir. Están gravemente enfermos y probablemente no tarden en morir. Nadie quiere vivir en un mundo en tinieblas, Bob. Tenemos que devolverle al sol la energía para brillar y creo q ya sé cómo - su amigo le escuchaba y observaba sin pestañear. -¿Qué podemos hacer, Toutooh? Nuestro sol está demasiado cansado, ¿de dónde podemos sacar tanta energía como para cargarle las pilas y que vuelva a lucir como antes? - ¡La solución la hemos tenido delante de nuestras narices todo el tiempo!. La clave está en unir nuestras burbujas. Me he percatado de que a cierta hora del día, el sol se acerca más de lo normal a nuestro planeta. Se mira en el mar, y su reflejo le hace relumbrar durante unos segundos. Son esos momentos de luz los que nos descubren un nuevo día, ¿me sigues?- continuó - pues bien, pienso que se ilumina porque el recuerdo de lo que fue le empuja a seguir brillando como antaño. Debemos hacerle creer que sigue siendo el sol que nos daba calor hace años. Tenemos que ir al mar, sumergirnos y colocarnos en círculos concéntricos. Cuando el sol se acerque a observar su débil reflejo, uniremos nuestros pensamientos, nos concentraremos y brillaremos todos juntos. Así, de este modo, el sol pensará que es él el que resplandece y tal felicidad le hará dar luz para siempre. 11


-¡Seguro que funciona Toutooh!.

-Avisa a los demás, debemos hacerlo cuanto antes.

Bob corrió la voz. Se reunieron y, una vez de acuerdo, se dirigieron al mar. Eran decenas de miles los Bubbles que habían acudido a la llamada de Toutooh. El mundo Bubble al completo estaba cansado de no tener luz, de ver el mundo que habían construido en penumbra y muriéndose por la pena de la oscuridad.

Se cogieron de la mano y se sumergieron a la espera de la visita del sol. De pronto, comenzaron a vez una débil luz, ésa era la señal de que el sol se acercaba. Inmediatamente todos comenzaron a brillar, cada vez más y más intensamente. Lo hacían porque las palabras de Toutooh les habían llegado al corazón, porque querían que aquella situación cambiase, para salvar a familiares, para que los niños creciesen felices... y todos brillaban porque durante todo ese tiempo sólo habían pensado en su añorada “Luz”.

El sol no daba crédito a lo que estaba viendo en su reflejo. Era él. No sabía cómo había vuelto a recobrar su brillo e intensidad y, de la forma que había aventurado Toutooh, la felicidad de pensar que estaba irradiando de nuevo, le hizo recobrar sus ganas y su vitalidad. El sol comenzó a subir al cielo iluminando a su paso, cada vez con más fuerza y vitalidad, el mundo que había tenido en penumbra durante años. Los Bubbles salieron aprisa del agua al ver que su plan había funcionado. En la orilla, expectantes, observaron el primer amanecer en años.

Su sol nunca más dejaría de brillar porque la alegría de volver a sentirse vivo, no se le podría olvidar jamás.

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Corazones cardinales Kiko Drudis

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Al Berto

Luz de neón

LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDENEÓN LUZDE

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Recrea tu (in)existencia Lady P端rpura

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Parte II

Dylan T.K.

Era de noche y encontró el camino

Pero cuando llegaron.....

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No encontraron el final del mismo sino otra noche más y el sol en una estaca ................. El sol en una estaca la noche más larga todos los seres con los ojos como lámparas portaban en la mano una oración sin verbos el telegrama Después de las estrellas, después de los cantos como máquinas los pasos de todos los colores zapatos azules, rojos, rosas, amarillos buscando compañeros en el cajón de los humanos La noche como un tímpano de agua filtrando retumbando


¿A dónde vamos, madre? Donde ya no se es donde sólo se yace Querían encontrar el vidrio iluminado el lagarto con sombrero la muerte del espacio Cuando llegaron una gran pantalla negra que todo lo abarcaba] les dio la bienvenida los ojos como lámparas De repente, la madre con su niña repleta de manchas tropezó con la cadena] ¿qué es esto? Murmullos, roces, aclamaciones, barullo de susurros recorriendo las cortas] distancias que separan mi muñeca de la tuya mi espalda de tu espalda

En el puesto de mando encendieron los sistemas pero el interruptor de hielo, apenas sí avanzaba] Resplandor de ohhhhhs a borbotones ausencia de colores en el negro extendido de toda esta explanada no vida, no caricias el sol en una estaca ¿Qué es esto? ¿Por qué? Y a cada nueva pregunta otro trozo de pantalla se volvía verde, fucsia, lila Parad esto dios! que se desangra la oscuridad por su agujero De pronto otra mancha contrasta con la niña

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una es rubia la otra marrón como arcilla clara Que alguien haga algo pero todas las armas fabricadas en ausencia de átomos, en ausencia de agua] en la explosión de focos milimétricos no podían disparar fuera de su realidad no servían para nada Y todos los telegramas tirados al vacío El sol en una estaca Los hombres y mujeres reventando de imperfección] encontrando la pieza que faltaba en los cuerpos] el sudor que se olía y ahora se ve dios siempre has sido tan hermosa? siempre has mirado con ojos de recién creada?]

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La explosión fue tan violenta que se llevó el asfalto por delante el puesto el telegrama

Como brillan los reflejos en las barandillas como relucen los anillos los colmillos blancos hundiéndose en la tierra amarilla veían el camino dios! la estaca tronchada en medio de la tierra inerte en medio de la tierra abrasada por la luz de toda esta tierra

Siguieron adelante paso firme las manos desatadas ropas de todos los colores


la pantalla blanca proyectaban el fin de todas las dictaduras de la larva] el fin de la oscuridad sin raciocinio el fin del fin de la palabra

al cabo de los días llegaron al puesto 3 pero ya nadie esperaba

El cielo era azul los hombres millones las ropas tan diversas que a la sola vista el cerebro gritaba de emoción salir corriendo detrás de la marcha

y debajo la luz os hace veros los unos a los otros y crea los colores y el brillo de la lágrima

eso hicimos quedaban años de luz en este día sin final en el precipicio sin avanzar hacia ninguna parte

al llegar vieron un cartel translúcido bienvenidos al mundo decía

así que coged lo que os apetezca y llenaros pero al iros no olvidéis cerrar la puerta y dejadme la esperanza.

cuando sobra la luz los hombres no entendemos de distancias

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MC 21


Me llamo Braulio, tengo 5 años y estoy viajando hacia la gran ciudad. Nací en la Extremadura rural, donde he crecido y vivido hasta el día de hoy.

David González

A la luz de la barbarie

Soy huérfano y nunca llegué a conocer a mis padres. Bueno, a mi madre sí la conocí, pero me rechazó al poco de yo nacer debido al extraño dolor que le causaba el amamantarme. Nunca supe por qué de un día para otro mi boca le provocó tal reacción al entrar en contacto con su pezón.

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Pese a ello, me puedo considerar afortunado. Mi tutor me ha dado siempre todo lo que he necesitado. Se llama Rufino y es como un padre para mí. No tengo otra forma de agradecerle todo lo que ha hecho por mí mas que profesándole mi más sincero y profundo amor. Sería capaz incluso de matar por él, y eso que la idea de mostrarme violento con otro ser vivo va totalmente en contra de mi manera de ser y de vivir. Estoy muy inquieto con respecto a esta nueva etapa que me depara la vida, aunque confiado ya que Rufino velará por mi bien y ardo en deseos de conocer cuál será mi nuevo hogar.

Hasta donde alcanza mi memoria recuerdo que todo el mundo hablaba bien de mí. Siempre se decía que tenía un gran futuro por delante, hasta el punto de poder grabar mi nombre en los anales de la historia. Eso nunca lo llegué a entender, pues tan sólo me veo como uno más de mis semejantes, con mis defectos y virtudes. 48 horas después...


Mi situación es desesperada...No sé qué hago aquí...Llevo dos días enteros encerrado en un pequeño zulo que ni tan siquiera me permite girarme, y donde de vez en cuando aparecen unos hombres que me inyectan algún tipo de droga que me dificulta la visión. Apenas sé si mis ojos esta abiertos o cerrados.

Estoy comenzando a temer por Rufino, qué será de él? Espero que no esté corriendo la misma suerte que yo... Se acercan de nuevo esos hombres, esta vez para sacarme del zulo y serrucharme los cuernos...Me encuentro completamente desorientado, mareado, nervioso, perdido; nunca antes había experimentado esta horrible sensación...De repente oigo ruidos, como si una multitud de seres salvajes estuviera aclamando a algo o a alguien...se hace la luz! Corro desesperadamente buscando una escapatoria pero en cuanto desisto algo puntiagudo me golpea violentamente el cogote... 40 minutos después...

Braulio (un simple toro de lidia a añadir en las estadísticas) yace muerto sobre la arena con el cuerpo desgarrado cubierto en su propia sangre. Rufino cuenta los billetes que le ha reportado la jornada sentado en su localidad de sombra.

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Miguel Del Carmen Marshall


Observando sólamente, Sin esperar nada

Más allá de la tranquilidad Que este sitio me ofrece. ¿Qué esperar?

Si la vida son actos, Buenos o malos...

Y finalmente es el tiempo El que premia o castiga. ¿Qué decir? Cuando lo mejor Es disfrutar del silencio humano, El ruido de las hojas de los árboles, El color de las nubes, Y el mar de fondo...

Paula

Luz tenue 25


Daniel Rivaya

Lo que la mañana deja 26

Flor amarilla que alumbró la noche. Pedazo de luz arrancado al alba. Marchita en la mañana. Belleza fugaz y terminada. Haciendo juego con mis sábanas revueltas. Una pluma, un pelo, y otros naufragios. Risas en el patio. Habitación devastada. Melena yaciente. Olor penetrante de nuestro juego. Primer autobús de madrugada. Crucifijo de habitación ajena. Guitarra desafinada. Libro desojado, flor marchita. Heridos en campo de batalla. Implacable luz de madrugada.


Nafría 27


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Cristina Perinic


La biblioteca

Lady Pürpura

Gente murmullando, intenciones ocultas tras un bolígrafo y una lámpara fluorescente. Gente mirando a gente, lo que todos hacemos aquí, ahora, pero nadie osa reconocer. El ruido de la luz. Bolígrafos escupidos en la mesa en la desesperación del pensamiento de "¿Qué coño hago aquí?". Páginas rotas y mas bolígrafos. La línea que divide la amplitud humana de nuestro potencial como máquinas de almacenamiento. En el fondo todos nos resistimos a ser máquinas, ¿o quizás no? Mi pie roza el suelo en un rítmico compás, un sonido un tanto desencajado pero armonioso con el rechinar de la silla. Sabiendo mirarlo, claro. Pero, lástima, eso es más fácilmente apreciable por los que están del otro lado, aunque dudo que les llegue mi sonido. Gente sola, gente acompañada, gente buscando compañía; gente buscando la cercanía de su compañero con estrategias clásicas como buscar un bolígrafo en su mesa, mirar, sonreír, coger el bolígrafo, girar la cabeza y mirar tus papeles, sonreír otra vez. Montones de libros, de tesoros colgados de las paredes han caído en tan desafortunado sitio, sólo algunos, muy pocos, sabrán apreciar la belleza de este sitio, tan lleno de pensamientos, de historias, de sueños y pesadillas. Los focos dando la espalda a este lado, focos mal enfocados aunque miran al lado correcto, un foco fundido. Grietas en la pared, estas viejas paredes ya no resisten el paso de tanto sueño perdido, desenfocado. Gente

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que llega, se va, llega, mira, se sienta, mira, sonríe a veces. Poca gente que está sola sonríe, aunque siempre hay alguien que lo hace buscando que su alegría sea captada por la gente, por él mismo, por los libros, por las paredes, los focos, las sillas. Curiosidad al ver que algo no encaja, probemos otra vez, ahora con un ritmo acompasado de mi mano contra mi estuche. Nerviosismo. Luces que parpadean. Música oprimida por la exigencia de silencio en esta sala, más llena de ruidos que muchos otros sitios; sillas que se arrastran, sillas que rechinan, papeles, pasos, voces, susurros, más pasos, más papeles, papeles ordenándose, bolígrafos escupidos, papel roto, luces, gente enferma en este lugar; en este lado. Quizás del otro lado todo se perciba distinto. Veamos.

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Ventana luminosa Jordi Ponce PĂŠrez

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Cristina Perinic

Rimas sin leyendas 32

- ¿Qué rima con luz? - No sé, altramuz - Menuda ayuda. ¿Cómo meto yo un altramuz en mi historia? - Ni idea. La rima, ¿es obligatoria? - Ni más ni menos que la historia. - O sea, no - Exacto. Pero me apetece el ripio. ¿Qué tal un altramuz en un tragaluz? - No sé, no me seduce - Ya, es raro ese cruce - Raro y funesto. - A ver qué tal esto: La avestruz Mariluz se come un altramuz andaluz a contraluz - ¡Por Dios, qué cruz! - Hijo, qué borde. - Y tú, qué discorde. Yo que tú lo dejaba - Y yo que tú me callaba. - Pero, ¿por qué te empeñas en rimar la luz? - Es que no quiero rimar la sombra. - ¿Por qué no? - Porque sólo sabría esconder la porquería debajo de la alfombra. - Ya, no es gran cosa


- ¡Es ignominiosa! - Mujer, no es para tanto. Si acaso es poco ingeniosa - Es como un pastel sin sacarosa. Pobre, fútil y sosa. - ¿Fútil? No creo que lo sea ninguna poesía - Te equivocas. Lo son todas. Sin excepción. Es lo que las hace bellas. - ¿Cómo las estrellas? ¿Cómo las doncellas? - Como las mamellas y las onomatopeyas. Como las querellas de las plebeyas. Como hacer pellas y comer paellas… - Vale, vale, me hago una idea - Es que lo ñoño me repatea - Si las estrellas son ñoñas que baje Dios y lo vea. - Quita, quita, que no baje. Sólo nos faltaba dios en el combate. - No es un combate, es un debate. - Es un dislate. - Venga, un empate. Eso sí, Dios es con mayúscula. Es un nombre propio. - No es propio de mis letras. El mío es minúsculo. - Lo tuyo es puro afán de protagonismo - De ti se podría decir lo mismo - Mejor que vuelvas a tus rimas. Aún estás a media luz. - Como el tango de Gardel - Ya me estropeaste el rondel - Ah, ¿que ya acabamos? - La discusión, sin duda. La poesía, tú sabrás 33


- No sé si sé rimar más - Será hora de las despedidas - Es que están tan manidas… - Pero son necesarias. - Son nefarias y ordinarias y aburridas. Y muy cursis - Eso es trampa. Cursi no rima con nada. - ¿No había que acabar la rima? Pues cambiemos a la prosa. - ¿Así, como si tal cosa? ¿Y tus luces? - Fundidas, parece. Malditos versos perversos. - Pues a otra cosa, mariposa. - Hasta luego, cocodrilo.

Mel Olivan

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Isa San Martín Fernández

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Cuando hemos conseguido domesticar al ego que habita en nuestra mente... Cuando el miedo no existe... Vamos creando nuestro universo sobre la marcha, experimentando y vibrando con el AHORA, gracias al regalito que es lo físico, SIENDO plenamente en el presente.

La Raquelilla

Sin título

Si estás atento notarás esa energía, la tuya, tu ESENCIA, la de todos, verás que toooodo lo que pienses o desees SE MANIFIESTA batiendo las alas de la creencia y la creación ........creciendo y en constante expansión espirales de colores floreciendo del corazón a la CONCIENCIA.....

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Bajo tus pies (causalidades de la vida :P) Amazonas enteros de amor y humor;

y tú..... VOLANDO


Osel 37


...no es cierto que te vayas para siempre, ya se

Tonni Mollá

Perderse entre la luz

que sólo vas en busca de nuevos horizontes,

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porque eres así, inquieto, curioso, incapaz de acabar nada, ansioso de empezar un nuevo ciclo, pero al final...al final siempre vuelves a mis brazos, allí donde sabes que te espero, donde tu mundo te aguarda, donde tus tesoros y aventuras descansan, donde reposas en mi pecho y nuestros corazones se besan, así hasta un nuevo último suspiro.....


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Lady Pürpura

Apagafarolas

Todo se acaba. Nunca es suficiente.

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No todo el mundo conoce a un apagafarolas. Y los apagafarolas siempre actúan por algún motivo; es cuestión de querer observar. ¿Acaso ya no queda gente especial? Su don no es eterno, necesita de unos ojos atentos que los cultiven, si no nunca más se podrá tener la sensación de que el mundo se mueve a tu son. ¿Alguna vez lo has sentido, cuando caminas por la calle y las farolas se apagan y encienden a tu paso? El mundo quiere bailar contigo, solo es cuestión de que tú quieras aceptar su baile. Y no habría nada más maravilloso que que ese mundo, por un día, se convirtiera en tu son para acompañarte, mientras bailas con el alma que ha sabido mirarte. Podría ser tan fácil regalarme una sonrisa…


Lia

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Colaboradores: Contacto

Nafría (Página 9, 27)

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Dylan T.K. (Página 16-19)

debajodelcemento2010.blogspot.com

Jordi Ponce Pérez (Página 31)

ponce_perez@hotmail.com jordipope.blogspot.com

Kiko Drudis (Página 7, 13) kikodrudis.blogspot.com

Isa San Martín Fernández (Página 35) isa.smf@hotmail.com

Simón Ramos (Página 4-6) aresondin@hotmail.com

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navegandoporunmardedudas@gmail.com

Wi in the sky with Diamonds (Página 10-12) glamorouswi@hotmail.com

Tonni Mollá (Página 38-39)

www.flickr.com/tonnimolla

Paula (Página 25)

kasansass.devianart.com Si os interesara contactar con alguno de los participantes que no esté en esta lista, podéis enviar un e-mail a:

Colaboradores: Contacto

MC (Página 20-21)

caminoaningunaparte.fanzine@gmail.com, y nosotras le haremos llegar vuestro mensaje.

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aningunaparte www.aningunaparte.com

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Camino aningunaparte n.2