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EL MUSEO DEL AGUA UNA

EXPERIENCIA QUE

TE CONECTA CON LA NATURALEZA Realizado por:Juan

Camilo Posada - María Camila Mejía - Laura Espinal Gómez


La vida siempre ha girado en torno a lo natural, a lo que nos rodea y armoniza nuestro ambiente. La inquietud por saber más sobre el mundo, la tierra y los elementos que la conforman, fue lo que nos llevó hasta este hermoso museo, en donde aprendimos, interactuamos y disfrutamos con uno de los elementos más ágiles y puros de la naturaleza, EL AGUA. Antes del Museo del Agua, existía el Museo Interactivo de EPM, el cual buscaba que sus visitantes pudiesen sentir y observar cada uno de los fenómenos y procesos que permitían a las Empresas Públicas de Medellín entregar sus servicios de energía eléctrica, gas por red, acueducto, alcantarillado y telecomunicaciones. Pero como hay que renovar y cautivar a quienes lo visitan, EPM decidió fundar el Museo del Agua; para crear conciencia mezclando educación, ciencia y arte, haciendo reflexionar a las personas sobre el papel que cumple el agua en nuestro planeta.

Nuestro recorrido comenzó con la primer área que se llamaba GAIA, el planeta vivo, allí nos contaban cómo comenzó a formarse el mundo, cuántos años tiene la tierra, hablaban sobre los animales, entre otros. Las sensaciones eran diferentes en cada estación, era algo mágico y muy real, que nos permitía conectarnos con nuestros ancestros y la naturaleza.


Entre colores y diferentes sonidos característicos de cada espacio del museo, continuamos nuestro recorrido hasta llegar a la siguiente área temática denominada, Agua y Civilizaciones, allí se enfocaban más en este elemento como tal, los juegos eran muy divertidos y se relacionaban directamente con el agua. Nos daban recomendaciones de cómo podemos cuidar nuestro medio ambiente pero sobre todo cómo podemos preservar el agua que es tan importante para la humanidad.

Para finalizar las áreas temáticas, Usos y escenarios del futuro, fue la última etapa en la que estuvimos, en donde pudimos observar cómo el hombre ha intervenido en el planeta y cómo ha utilizado el agua para su beneficio sin importar que ésta puede acabarse o agotarse en algún momento de nuestra existencia por el mal uso que el hombre le da.

Fueron diez salas las que visitamos y cada una de ellas nos transmitió sensaciones diferentes, pues había aplicativos que estimularon nuestros sentidos, en donde percibíamos desde frío hasta calor según el lugar donde nos encontráramos ubicados.


El material fotográfico, infográfico y artístico que allí había, nos sorprendió una y otra vez durante todo el recorrido y la tecnología utilizada en el museo encajaba perfectamente con esta temática natural. Al salir del museo, nos cuestionamos que tan productiva había sido la visita y cuanta información habíamos obtenido para realizar el trabajo que de una u otra forma será enriquecedora no sólo para nosotros como expositores sino también para cada uno de nuestros compañeros como espectadores, el análisis y las conclusiones fueron demasiado valiosas, pues por encima de todo se resaltaba la importancia que tiene el agua en el planeta tierra, y de ahí partían los guías de éste museo a generar conciencia en cada uno de sus visitantes y de este modo transmitir un mensaje que no solo llegará al coeficiente intelectual, sino también a los corazones, logrando así un sentido de pertenencia por este recurso natural, que día a día nos da calidad de vida. El tiempo pasaba, y la verdad atraídos por la maravillosa estructura de este museo no lo notábamos, al final fue el cansancio en los pies quien nos informó que estaba anocheciendo y que en un mar de conocimientos habíamos vivido un día en el museo del agua. Fueron muchas las personas con que interactuamos, la diversidad cultural de este sitio es un punto de partida para demostrarle al mundo que en Medellín se respeta, se quiere y se conserva los privilegios que nos regalan entidades tan importantes como lo es EPM.


Antes de ingresar al Museo Del Agua, quisimos conocer que percepción tienen los ciudadanos de este museo, como se lo imaginan y qué papel desarrolla en la sociedad, con el fin de hacer un comparativo mental con los visitantes que ingresaran a través del día. La acogida al museo es muy buena, después de tres años de construcción este laberinto se inunda de conocimientos llevando a sus visitantes a 4.500 millones de años atrás, en un recorrido que dura aproximadamente 3 horas, dónde grafica, textual y visualmente transmite una cantidad de sensaciones en un solo lugar. Este homenaje al agua nos dejó completamente sorprendidos, fue una experiencia grata, porque nos hizo comprender que estamos acabando nuestro planeta lentamente y las consecuencias las veremos más adelante indudablemente, por eso desde ese mismo momento tomamos conciencia y reflexionamos al respecto para poner nuestro granito de arena y salvar el mundo.


Vale la pena que las enseñanzas que brinda el Museo del Agua no se queden sólo en textos, imágenes y/o videos, aparte de eso que no sólo se brinde en la ciudad de Medellín, es importante y más que eso necesario que traspase fronteras, que rompa los límites de una ciudad y que de este modo llene de información y genere conciencia en la mayoría de Colombianos que con seguridad después de vivir tan grata experiencia, harán lo mismo que nosotros y poco a poco con cada granito de arena, el agua se valorará y seguiremos ubicando un puesto relevante en el mundo en cuanto a la cantidad de agua que tenemos.


EL MUSEO DEL AGUA, UNA EXPERIENCIA QUE TE CONECTA CON LA NATURALEZA