Page 57

la industria, encontrándose ahí la explicación del problema del grano. Stalin insiste en la idea de que la causa fundamental de nuestras dificultades en cuanto a los cereales es que la producción de grano mercantil se desarrolla en nuestro país con mayor lentitud que la demanda [...] La fuerza de la gran hacienda agrícola, ya sea de grandes terratenientes, de kulaks o colectiva, consiste en que permite utilizar máquinas agrícolas, aplicar los adelantos de la ciencia, emplear abonos, elevar el rendimiento del trabajo y producir, por tanto, la máxima cantidad de grano mercantil. Este problema sólo puede ser resuelto, en consecuencia, mediante la reconstrucción de la agricultura sobre una nueva base técnica. La colectivización aparece como el medio más eficaz de asegurar la regularidad del suministro de este tributo. A su vez, el establecimiento de este medio está subordinado a la transformación de la base técnica de la agricultura. De la producción de medios de producción depende el éxito de la colectivización, cuya finalidad es incrementar la producción agrícola y, muy especialmente, la parte comercializada de esta producción que el Estado puede adquirir a precios estables y relativamente bajos. El discurso de Stalin concede también gran importancia a la ayuda inmediata a las haciendas de los campesinos pobres y medios, a la multiplicación de los vínculos entre estas haciendas y los aparatos comerciales del Estado y de las cooperativas, al aumento inmediato de los suministros y créditos susceptibles de beneficiar a esas haciendas. Durante todo el debate Bujarin había estado en contacto con Kamenev, que había sido expulsado del Partido en el XV Congreso dentro de la depuración de los trotskistas e izquierdistas. Las contradicciones estallan; la mayoría del Buró Político redacta un proyecto de resolución contra los derechistas. No obstante, hay un intento previo de compromiso: se nombra una comisión del Comité Central encargada de redactar un texto más conciliador que, de ser aprobado por los tres, implicaría la retirada del proyecto de resolución así como el mantenimiento a Bujarin en la dirección de Pravda y de la Internacional Comunista. El 7 de febrero, los tres se niegan a aprobar el texto y deciden mantener su dimisión hasta el Pleno de abril. Esta actitud significaba una ruptura completa de los tres con la mayoría del Buró Político. Sólo Rikov desistirá posteriormente de esta actitud. La mayoría del Pleno adoptó entonces una resolución sobre los asuntos internos del partido y ratificó una resolución concerniente a las mismas cuestiones que habían sido aprobadas el 9 de febrero por el Buró Político y el Presidium de la Comisión Central de Control. El Pleno mantiene a los tres en sus puestos en el Buró Político, aun cuando ni siquiera accedieron a aprobar el texto de compromiso del 7 de febrero, pero les prohíbe toda expresión pública de sus desacuerdos. Además, aunque se niega a aceptar la

57

La urss desmintiendo  
La urss desmintiendo  
Advertisement