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JAVIER

MARISCAL polifacĂŠtico artista por Camila Tramon.


En 1999 recibe el Premio Nacional de Diseño que concede el Ministerio de Industria español y la Fundación BCD en reconocimiento a toda una trayectoria profesional. Mariscal siempre cuenta historias, trabaje en la disciplina que trabaje. Son historias reconocibles, episodios narrativos y en clave poética, muchas veces cotidianos y casi siempre con un punto de rebeldía y de provocación. Su buena mala memoria reinventa, una y otra vez lo cotidiano, lo desmenuza y lo vuelve a reconstruir hasta mostrar sólo la esencia. Su trabajo es como un chispazo que, más que deslumbrar, ilumina.


Si por algo se caracteriza este polifacético artista -escultor, diseñador gráfico e industrial y además dibujante- es por su mirada fresca en su creación, rozando los límites del infantilismo sin dejar de captar los aspectos más divertidos de la vida. Sus obras son fruto tanto de las propias raíces mediterráneas como de las influencias de la cultura pop, lo que se transforma en creaciones llenas de vitalidad y de luz. A lo largo de la década de los ochenta diseña varias colecciones de textil para Marieta y Tráfico de Modas y expone en la sala Vinçon de Barcelona. En 1989 Cobi es elegido como mascota para los Juegos Olímpicos de Barcelona 1992. La mascota fue acogida con gran polémica por su imagen rupturista, aunque el tiempo le dio la razón a su creador y ahora Cobi es reconocida como la más rentable de la historia de los Juegos modernos. Más adelante vendría la serie de animación The Cobi Troupe.


Mariscal da por hecho que: La creatividad es una cosa genética que tenemos como raza humana, como animales. Me atrevería a decir que una de las cosas que nos distingue del resto de animales es la creatividad, en el sentido de que toda la historia del hombre ha sido tratar de ingeniárselas, ser creativos, para que las cosas sean más fáciles, tener una vida más cómoda. De ahí nace la tecnología, el lenguaje, la comunicación… La gran mayoría de personas son creativas y la creatividad está en todas partes.


"Lo importante es que el visitante encuentre el trabajo y el esfuerzo del diseñador, del productor, de los comunicadores y de los distribuidores para que el producto llegue a estar disponible a todo el mundo" explicó. Según el diseñador, su trabajo "trata simplemente de buscar soluciones a los problemas y necesidades que le van surgiendo al hombre, que siempre desea un mayor confort y excelencia".

Dificultad de mariscal y su logro. Unos de los mayores problemas que España ha tenido en relación al diseño han sido, según Mariscal, "el franquismo que, impidió elevar el nivel cultural e industrial; la Iglesia, por cerrarse a todo lo que fuese innovación y democracia; y cierto carácter cerrado de los españoles a todo lo que esté fuera de nuestras fronteras".

Esta situación cambió en los años 80, que fueron para él la "época de explosión del diseño", sobre todo porque España "necesitaba resarcirse de la negritud de la que acababa de salir". Quien visite la exposición podrá ver los objetos que han supuesto el nacer de la tecnología en la edad contemporánea que él califica como la "Edad de Piedra del diseño".


Javier Mariscal es capaz de expresarse a través de múltiples soportes y disciplinas artísticas: ilustración, cómic, diseño gráfico, industrial y textil, interiorismo, pintura, escultura, multimedia o animación. Ha aplicado su experiencia en ilustración, estampación e interiorismo para la creación de una buena colección de papel pintado en la que plasma el mundo que lo rodea, el caos urbano, pero también el paisaje mediterráneo. Espontaneidad, soltura y atrevimiento. Mariscal recupera la historia del artista que se hace a sí mismo. De Valencia a Barcelona, y el mediterráneo que siempre se refleja en sus trabajos. Se inicia como creador a través del tebeo, contando historias que son casi un diario de su porpia vida en barcelona. Integración social y laboral suponen aquí su propio reto. "historias de Garris" se convierte en una obra de enorme fuerza poética y evocadora, que hace de la miseria y vulgaridad de la urbe un rasgo intrínseco, definitorio, emblemático.

Pero el cómic se queda corto ante la capacidad creativa de Mariscal: escultura, pintura, diseño gráfico, cine, moda... nada inalcanzable para él. Su imagen fresca y desenfadada lo convierte en estandarte de la modernidad en la Barcelona del post franquismo. Sus logotipos, carteles y tipografías son ya iconos de toda una generación. Influido por las figuras más variadas del mundo del arte, posee la capacidad de fusionarlo todo dándole un aire personal e inconfundible. Mascotas como el cobi de barcelona 92 o el twipsy de la exposición universal de hannover 2000 se han convertido en hitos de la cultura universal. Toda su creeación tiene una espontaniedad más aparente que real, porque tras la simplicidad formal se esconde un profundo proceso investigador. Sólo desde un conocimiento absoluto del producto pueden ejecutarse creaciones como las de mariscal. Y ello contribuye igualmente a su revitalizacion de las artes aplicadas. Originalidad y utilidad no estan reñidas en ninguna de sus producciones, ya legendarias en la industria del diseño. La actividad frenetica de mariscal y su estudio se proyectan en el siglo XXI con trabajos como la reinterpretación de los diferentes estilos del siglo XX. Mariscal es ya, por derecho propio, un líder de la renovación del lenguaje visual de las últimas décadas y una de las figuras emblematicas del Arte español más internacional.


camila tramon