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ALBUM SOBRE EL FRANCISCANISMO EN LA SELVA PERUANA   


EL CARISMA FRANCISCANO El carisma franciscano nace y pervive por Francisco de Asís, esta figura señera de la espiritualidad cristiana, testigo excepcional de Jesús.


EL FRANCISCANISMO EN LA SELVA PERUANA Jenaro Herrera, Requena, Flor de Punga y Contamana son las localidades donde habitan nuestros hermanos, y desde donde, sirviéndose de barcas y lanchas, se desplazan por los numerosos ríos de la Amazonia Peruana para atender a numerosas localidades que no gozan de presencia religiosa ni sacerdotal, compartiendo sus vidas y vocación con aquellos que más lo necesitan.

Sin duda, fueron los frailes y clérigos los que exploraron la selva llevando la evangelización, la Biblia y la Cruz, los forjadores de la integración de la Amazonía al territorio del Virreinato, primero, y la República peruana, después. Fueron ellos, también los que escribieron la historia, describieron la geografía y estudiaron las lenguas y las costumbres de los pueblos amazónicos.


Los frailes de San Francisco fueron los que se reservaron la Selva Central, utilizando las entradas de Huánuco y Andamarca. Hasta inicios del siglo XVIII, realizan entradas a los indios de motilones (Chachapoyas, Moyobamba y Lamas) y a los indios panataguas de Huánuco. Asimismo, a Chanchamayo, la zona oriental de Jauja, a los indios cholones e hibitos (misión de Cajamarquilla o Pataz) y a las provincias de Urubamba y Madre de Dios.

Al igual que los jesuitas, se preocuparon en fundar pueblos y reducciones para instruir a los indios en la religión católica. Para fundar estos pueblos se valieron de obsequios y otros ofrecimientos; en ocasiones, el uso de la fuerza también fue un método para conseguir sus objetivos. Pero, a diferencia de los jesuitas, los franciscanos tuvieron que enfrentar una resistencia mucho mayor por parte de los grupos a quienes pretendieron “civilizar”.


Ya en 1580, los franciscanos habían fundado un convento en Huánuco. Desde allí incursionaron por el Huallaga donde fundaron varias reducciones, en el señorío de los panatahuas. Un año especialmente clave fue 1635 cuando intentaron ingresar al Cerro de la Sal, sabiendo que a ese lugar acudían grupos de diversas tribus para aprovisionarse de aquel producto.

El Franciscanismo en la Selva Peruana  
El Franciscanismo en la Selva Peruana  
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