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JUEVES 8 de febrero de 2018

esquina Homenaje a los hermanos Parra, Nicanor y Violeta, una relación profunda más allá de la casualidad. Nicanor fue más que el hermano, el padre, amigo, confidente de la cantautora, compiladora, poeta y referente de la música latinoamericana, Violeta. Y PÁGINAS 4-5

China Morena, diva de carnaval UN PERSONAJE QUE ACOMPAÑÓ DÉCADAS ATRÁS LA ENTRADA FOLKLÓRICA EN ORURO. UNA INSPIRACIÓN EN LA ELEGANCIA, LA SENSUALIDAD Y LA MAGIA DE UN GLAMOUR QUE DESCONOCE LA DISCRIMINACIÓN. Y

LA DIABLADA: PATRIMONIO DE BOLIVIA Y

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MAMA OJLLO Y MANKO KAPAJ, LA BASE DE UNA SOCIEDAD Y

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Cine GOYA A MEJOR FILME EXTRANJERO

‘Una mujer fantástica’ (Segunda parte) Claudio Sánchez *

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on una extensa lista de premios y nominaciones, la reciente producción del director chileno Sebastián Lelio acaba de lograr en España el Premio Goya a Mejor Película Extranjera y aguarda la noche de la entrega de los Oscar, para la que está nominada también en esta categoría. Una mujer fantástica es un drama intenso. Una forma de poner el espejo a la sociedad y cuestionar sus relaciones entre unos y otros. Ésta es la historia de Marina Vidal (Daniela Vega) y su pareja Orlando (Francisco Reyes), un hombre mucho mayor que ella, quien en la noche del cumpleaños de Marina, luego de las celebraciones, sufre un accidente que acaba con su vida. Desde este momento, Marina empezará a vivir el calvario de salir a la luz, de ser vista. Ella es un transexual que amaba a Orlando, un hombre que dejó su familia, que se recluyó en el amor de su nueva pareja y que disfrutaba de esta forma de relacionarse con otra persona a la que difícilmente la sociedad puede aceptar aún hoy. La temática es compleja, el abordaje del asunto por parte del director es extraordinario. La historia de Marina, quien se vuelve sospechosa sólo por el hecho de ser diferente, quien es ahora incómoda

en la formalidad familiar y conservadora, resulta ser una de las más interesantes propuestas para abrir el debate sobre esta “aparente diferencia”. Más allá de esto, es una película que tiene una gloriosa actuación de su protagonista: Daniela Vega, como Marina, quien tiene ciertamente una extraordinaria actuación. Vega es una cantante transexual que en la pantalla grande alcanza momentos espléndidos con su forma de actuar. La producción recurre al thriller para sostener el melodrama, hay gestos como McGufins de Hitchcock para que la atención y la acción continúen. La misteriosa llave de Orlando que Marina guarda es un motivo para sostener la tensión. Cierto ambiente ‘almodovariano’ también existe y se pueden encontrar rasgos comunes entre Marina y otros personajes de Pedro Almodóvar. Lo cierto es que ésta es una película que continúa la senda que ha trazado su director a lo largo de su filmografía con producciones que hablan de ciertas figuras incómodas dentro de la sociedad, usualmente asociadas al carácter femenino de éstas, como lo hace con su anterior largometraje Gloria (2013). * Crítico de cine

esquina DIRECTOR

Óscar Alarcón Ticona

EDITOR GENERAL

COLABORADORES:

Rolando Carvajal

Homero Carvalho Oliva Claudio Sánchez Pablo Cingolani Víctor Montoya Aitor Arjol Carlos F. Toranzos Soria

PERIODISTA

Jackeline Rojas Heredia jadelheredia@gmail.com


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Patrimonio

Bailarines durante la representación sobre la leyenda de la diablada.

CARNAVAL

La diablada parte de la Obra Maestra del Patrimonio Oral e Intangible de la Humanidad La danza más antigua del carnaval Jackeline Rojas Heredia

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l origen de la danza se nutre con varias leyendas combinadas con hechos reales y con la labor sacrificada de las minas. La diablada es una de las danzas centrales que hacen a la fastuosa entrada folklórica en Oruro. El Museo Departamental de Etnografía y Folklore (Musef) de Oruro ha elaborado un catálogo en el que se profundiza mayor información sobre la diablada; otro más pequeño lo realizó el Ministerio de Culturas y Turismo, con el fin de difundir todas las danzas que se representan durante el carnaval. Un año atrás, el grupo musical Llajtaymanta realizó un concierto teatralizado sobre el origen de la diablada, en él se manifestó la leyenda referida a los siete demonios, que a su vez representan a los siete pecados capitales. Lucifer (Luzbel), Satanás, la China Supay y el Arcangel Miguel completan la historia. De acuerdo con información del Ministerio, la danza se alimenta del sincretismo entre las creencias nativas y la religión cristiana traída por los europeos. Se dice que “los habitantes urus rendían pleitesía con danzas rituales a sus seres tutelares en la “serranía sagrada de los urus”, donde hoy se asienta la ciudad de Oruro. Costumbre que luego se nutre con el proceso de evangelización a partir de la Colonia. La danza se desarrolla en cinco ritmos musicales: marcha de órdenes (diablada); mecapaqueña; carnaval oriental; cueca; cacharpaya o huayño triste, con lo que se despide el carnaval.

A la izquierda la China Supay. A la derecha Luzbel.


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Ensayo Nicanor Parra, foto tomada por La Nación.

HOMENAJE

Nicanor y Violeta, Violeta y Nicanor Había ejercido como padre, amigo, referencia y amortiguamiento del fuerte carácter de su hermana Violeta. Aitor Arjol

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l martes 23 de enero de 2018 fallecía Nicanor Parra a los 103 años de edad. Un alma ya centenaria y una de las grandes voces de la literatura hispanoamericana del siglo XX. De igual forma se sucedieron los titulares más o menos grandilocuentes en torno a la figura del académico, poeta, artista y físico chileno, así como hermano mayor de una familia de artistas, de entre la que deseo nombrar esta vez a su hermana Violeta Parra. El gran hombre detrás de tantos poemas, antipoemas y artefactos había fallecido en la Reina, su hogar cercano a Santiago de Chile, si bien en los últimos tiempos había residido en una casa frente al mar en Las Cruces, como si el océano Pacífico hubiera absorbido gran parte de sabiduría en forma de olas lentas y pausadas. Tal y como fuera su deseo, Nicanor también fue enterrado como los marineros, con el pie en tierra, y relativamente cerca de las tumbas de Neruda y Huidobro. Una ceremonia próxima y sencilla, aunque tampoco estuviera exenta de alguna polémica particular a la que nos acostumbran los usuarios comunes en las redes sociales, estos últimos más bien enredados en discusiones descalificadoras y de carácter político allí donde únicamente se debiera hablar de la muerte del poeta. El caso es que Nicanor había partido en busca de su hermana Violeta Parra, quien a su vez falleciera el 5 de febrero de 1967 en las circunstancias que ya conocemos. Dos hermanos en quienes la relación de afecto, confraternidad, consejo y cierta estela no fuera producto de la simple casualidad. Efectivamente, Nicanor había ejercido como padre, amigo, referencia y amortiguamiento del fuerte carácter de su hermana Violeta, El antipoeta lo señalaba en una entrevista en “dos sesiones, grabadas los días 3 de agosto de 1989 y 2 de mayo de 1990, en la casa (…) En el sector oriente de Santiago, en La Reina Alta”, que le hiciera el profesor y crítico literario Leónidas Morales. Nicanor, que estaba “vestido de poncho largo”, hacía un recuento de tales y otros aspectos relacionados con Violeta Parra: algunos recuerdos de la infancia, el campo, el interés por la música, el día que ella llegó a Santiago de


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Los hermanos Violeta y Nicanor .

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Chile con una mano delante y otra detrás, así como algunas circunstancias que rodearon su muerte en 1967. “Estábamos aquí en una terracita, frente a la quebrada. Yo la tenía invitada a almorzar, el día sábado. Ella el martes partía a Europa, vía Buenos Aires. Se iba a quedar en Buenos Aires e iba a hacer una exposición ahí. Llegó tarde. Bien tarde (…) Ella se presentó con un amigo, Carlos Rodríguez creo que se llamaba. Vinieron en un jeep del Carlos Rodríguez. Carlos Rodríguez era un hombre joven, apuesto. No sé si era pololo de ella o un amigo no más. Almorzamos ahí, los tres (…) Déjame cantarte la última canción”. Estúpidamente yo no entendía lo que quería decir la frase. Creí ese día que era la última canción de la sesión. Pero después me di cuenta que era la última de la última. Aquí ocurrió algo singular. “Día domingo en el cielo”: así se llamaba. (…) Al día siguiente yo tenía unos invitados a almorzar y no tenía vino. A esta hora más o menos, dije yo, puchas, voy a buscar vino. Y se me ocurrió pasar por la casa que era de la Viola, la casita de madera que tenía ella (…) Entonces pasé por ahí, en mi escarabajo blanco. Y dije, la Violeta debe tener vino. No estaba ahí la Violeta. Estaba la hija de la Violeta, la Carmen Luisa. Me dijo: “No tío, no hay vino aquí”. “¿Y la Violeta?” “En la carpa”. “Ah, entonces voy —le dije yo—, me voy a la carpa”. Y aquí sucedió algo diabólico. La Carmen Luisa me dice: “No vaya a la carpa, tío. No va a encontrar vino allá. La mamá no tiene vino ahí en la carpa”. Claro, era la una y media de la tarde ya. (…) Estábamos a dos horas, dos o tres horas… del disparo (…) Las cinco tendrían que haber sido… Yo estaba trasplantando un bambú allá detrás de la casa. Hacía calor. Y en plena ceremonia del trasplante del bambú, de repente vi que llegaba alguien, un enviado, un emisario. (…) Brotó de la nada, como un fantasma, mientras yo trasplantaba unas matas de bambú. “Don Nicanor, acaba de ocurrir una cosa terrible”. “Lo sospecho —respondo— ¿Por qué no la llevan a la posta?”. Se quedó en silencio mirando al suelo. Después me pasó una carta. Me dijo: “Esta carta estaba en las rodillas de ella”. Una carta con manchas de sangre… terrible… que no conoce nadie sino yo… Tal vez alguna vez me atreva a publicarla… Porque no deja títere con cabeza… A uno solamente… (…) *Escritor español


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Poesía

AUTORES

Polémica en verso Rivalidades entre escritores e intelectuales que han nutrido la creatividad poética. Homero Carvalho Oliva

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dgar Oblitas Fernández, abogado, escritor y jurisconsulto, quien escribió cuentos, ensayos literarios e históricos, entre los que se destacan Dos maestros de América: René Moreno y Ricardo Palma, Lucas Jaimes Freyre en el Perú, Historia secreta de la Guerra del Pacífico, además de antologías como El cuento en el oriente boliviano, realizó un minucioso y erudito trabajo de investigación al compilar en dos tomos las más interesantes como tremendas polémicas que se hayan dado entre escritores e intelectuales bolivianos. El trabajo titulado La polémica en Bolivia pretende ser un “panorama de la cultura de la nación a través de las grandes polémicas suscitadas al calor de pasiones políticas, ideológicas y amorosas. Entre los autores que lanzaron el guante y se batieron a duelos verbales, incluidos en estos dos tomos infaltables en una biblioteca, figuran personalidades de la talla de Franz Tamayo, Ricardo Jaimes Freyre, Tomás Manuel Elío, Augusto Céspedes,

Tristán Marof, Sergio Almaraz Paz y muchos otros. Nosotros hemos elegido un inusual pugilato verbal entre dos poetas que eligieron como arma lo que mejor conocían: el verso. Se trata de los vates Nicolás Ortiz Pacheco y Enrique Reyes Barrón, que se enfrentaron en una célebre polémica literaria que según Luis Ríos Quiroga “honró a las páginas del periodismo de Sucre”. La cosa se originó cuando Ortiz Pacheco escribió un soneto criticando un desliz literario de su amigo y compañero de farras que fue publicado en un periódico de la capital boliviana. Herido de muerte por alguien que creía era su alma gemela, Reyes Barrón replicó con otro soneto “más hiriente y mordaz” para decirlo con palabras de Édgar Oblitas Fernández. Menos mal que después de la bronca, los bardos se reconciliaron entre copas, como debe ser, y escribieron juntos un poema a la borrachera que los enemistó y los volvió a unir.


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La creación de Adán, de Miguel Angel.

Veamos los poemas. De Nicolás Ortiz Pacheco, “Para Adán en el Campo: Glorioso y vitalicio provinciano/ En Sucre se aclimata un lechuguino/ Que en métrica y prosodia es un pollino/ Y que en lugar de sesos tiene guano. // Con grandes aptitudes de hortelano/ Cultiva como nadie el desatino, / Y, cual cáscara cruda de pepino, / Es detestable, insípido y malsano.// Rey de pesebrera y sainete.../ Jamás se ruboriza...y es tan culto/ Que no distingue un nueve de otro siete.// En su ya muerta infancia no fue estulto/ Hoy progresa al revés, pero promete/ Llegar a ser modelo de asno culto”. La respuesta de Enrique Reyes Barrón: “Pasó tu infancia por la sombra, el lodo, / Y conociste el vicio y lo espulgaste,/ Y te llamas poeta y sólo amaste/ La taberna, el prostíbulo, ¡beodo!/ Hábil gimnasta en reflexionar el codo,/ De Lombroso en sus libros figuraste,/ Parásito, amoral, que te ensañaste/ Con lo noble, lo virtuoso y todo.../ Encontraron magnífico santuario/ La protervia y el vicio en tu cabeza,/ Tu cabeza de fauno atrabiliario./ Ya que el Absinto a convertir empieza/ Tu débil cuerpo en miserable osario,/ Degenerado, mentecato, ¡Reza!”. Y ahora el poema de la reconciliación, Borrachera, de Nicolás Ortiz Pacheco y Enrique Reyes Barrón: “Borrachera, eres dulce,

loca eres, / Y naces al calor de cualquier vino; / Todo junto a tu ser es torbellino/ Y como ansiosa vives, pronto mueres. / Borrachera, mujer entre mujeres, / Con algo de diabólico y divino, / Envenenas con vino mi camino,/ Y me haces padecer en mis placeres.// Hoy día me acaricias y me besas/ Y me ofreces también el paraíso/ ¡Parecen realidades tus promesas!/ De pronto todo es vago, impreciso.../ Poeta tambaleas y tropiezas.../ ¡Todo tu hermoso sueño y se deshizo!”. Y vivieron felices y comieron perdices. *Escritor, poeta y gestor cultural

Nicolás Ortiz Pacheco


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jueves 8 de feb

Historia Libros sobre las divas del carnaval.

CONTEXTO

‘La China Morena, memoria histórica travesti’ Un trabajo de investigación rememora la vida y el aporte de quienes a su vez le dieron vida, glamour, elegancia y alegría a uno de los personajes más queridos en carnaval. David Aruquipa Pérez*

Ofelia en el carnaval de 1975.


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Vestida de China Morena

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Quién o qué era la China Morena de los años sesenta y setenta del siglo pasado? Con esas preguntas inicia el prólogo del libro La China Morena: memoria histórica travesti. Acá un resumen para situar al lector en la historia de un personaje infaltable durante la fiesta de carnaval. No se trata solamente de una historia oral, se trata, en realidad, de una de desprendimiento y valentía de quienes hacen ahora pública su voz. En 2000 recibí la generosa invitación para conformar un bloque de cuatro whapuris en la danza de la kullawada, a presentarse en el Carnaval de Oruro. De ese modo, las cuatro: Malena, Calypso, Danna y Paris recreamos el personaje porque nos interesaba dejar una impronta innovadora y propositiva. Así y de la forma más artesanal nos pusimos a diseñar el traje y pensar colectivamente en la coreografía para que fuera novedosa, manteniendo el espíritu de ese personaje. Creíamos entonces que estábamos haciendo algo nuevo, pero lo que estábamos haciendo, en verdad, era recrear una actitud y una práctica ya sembrada. Sin darnos cuenta, estábamos siguiendo una tradición ya establecida por nuestras hermanas mayores, las chinas morenas. Y como la tradición tiene sus propios caminos, debieron pasar cinco años para que finalmente nuestra historia se enganchara con las de aquellas divas. El hecho es que en 2005 aparecen algunas imágenes de las chinas morenas en un suplemento dominical sobre “los personajes olvidados del Gran Poder”. ¿Quiénes eran? ¿Cómo eran? ¿Qué hacían? ¿Cómo eran sus trajes? Éstas y más preguntas se convirtieron en el acicate para la exploración que concluye en el libro. Esas preguntas nos persiguieron por cuatro años más porque luego de una intensa pesquisa, finalmente en 2009 tomamos contacto con Diego Maragnani, central en esta historia. Él nos permitió reconocer a quienes fueron las creadoras de la china morena; a aquellas que ya han partido y a quienes hoy rendimos homenaje: Liz (†), Pocha (†), Barbarella (†), Verónica (†), Danny (†). Y luego Titina, Diego Rommy, Johana, Candy, Lulú, Ofelia, Ka-

ren, Kuki, Pula, Rommy, La Loba, Danny y otras que se convertirían en las principales informantes y, por lo tanto, protagonistas del mencionado libro. Fueron pues ellas las que crearon el personaje de la china morena con dos ingredientes fundamentales: una actitud y una estética. Su creación tuvo como inspiración a otros personajes también populares por los medios de comunicación y el cine de la época: las vedettes argentinas y mexicanas, las rumberas cubanas y otras. Entonces las medias de red, las botas largas hasta los muslos, los corsés, las mangas anchas tipo mariposa, los cancanes, los volados, las pelucas y los peinados bombé, los canelones y el maquillaje fuerte y profundo no sólo ocultaron la masculinidad biológica, sino y sobre todo fueron los materiales para transformarse en un personaje único, bello y seductor. De este modo, el estilismo fue el instrumento que revolucionó y creó a este personaje que se llamaría desde entonces la china morena. Pero lo singular de esta historia es que las chinas no fueron rechazadas por las fraternidades folklóricas; todo lo contrario, en un gesto definitivamente intercultural, se convirtieron en el toque de las morenadas y eran tratadas como estrellas y reinas por las familias de pasantes. Su arte y aporte a la cultura popular fue reconocido plenamente porque las fraternidades las contrataban con un año de anticipación, les pagaban el transporte, el hotel, el traje, además del estipendio por su participación en la entrada y la fiesta. Lo que impacta del libro, sin embargo, son las memorias fotográficas históricas de las chinas en las morenadas, cómo las veían, cómo las admiraban. Eran la atracción, el talismán de los grupos. Quiero resaltar la continuidad a la tradición formada por estas compañeras a través de miembros de la familia Galán que vuelven a traer a la fiesta a esta china morena y otros personajes como el whapuri Galán, como un acto de reivindicación, de reinterpretación y de justicia a la memoria de estas compañeras.

La interculturalidad se manifiesta en la representación y majestuosidad sin tabúes.

*Director de la Campaña boliviana por el derecho a la educación


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Prosa Pablo Cingolani*

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icen que todos los veranos se repiten, no es así: el verano del 87 fue mejor que ninguno. Ese verano y no otro dejamos atrás las ciudades, las envolvimos en el celofán de lo que se podía abandonar a su agonía. Y nos lanzamos a los caminos, benditos caminos, que nos unieron en la búsqueda del amor, de la vida, del destino. Ese destino empezó a brillar una tarde en Molinos, allí donde los valles calchaquíes gemían en su olvido, allí donde el único consuelo de todos era el color humano, el calor de la gente, mezclado con la coca y el vino, y ese nunca te voy a olvidar que viene de adentro y se dice más bello aún porque puede que haya ausencias que jamás se reparen, pero lo que nunca faltará entre los cerros será la poesía. Ese verano, el verano del 87, había tanta pero tanta poética reunida que nos volvió a convocar en Cachi, donde todo desbordaba: la imponencia del nevado, morada de todos los dioses, la furia de los ríos, el agitarse sus aguas con deseos que vendrían, la promesa de volver, volver siempre a los lugares amados, que es volver siempre hasta uno mismo.

Luego fue Salta, hoy llamada Capital, entonces la ciudad desgarrada habitada por un hombre medio juez, medio poeta, medio ángel, medio delirio, que nos mostró sus libros y los tomates y las albahacas que cuidaba en su casa, sabiendo que la vida ya lo cuidaba a él, sabiendo que a la vida ya la había honrado, ya la había vivido. Más luego, la carretera, la osadía, la odisea de cruzar todo un país, un país que pugnaba por no dejar de ser cerril, eso que lo volvió amable, eso que lo forjó generoso, eso que podía sentirse conversando con aquellos que te alzaban en la brema y te llevaban, ruta 34, diagonal sin mácula, huella tatuada en la piel, atravesando ese país que no quería ser domado, domesticado, doblegado, donde el verano era más verano —eso siempre sucede en Santiago del Estero—, donde la distancia es siempre más distancia —eso era ese Santiago del Estero— y donde se siente más lo que vale la pena sentir: la fraternidad entre los seres humanos, el deseo de justicia, el cerco a la hostilidad por puro ampararse en arraigos y mate compartido, eso también era Santiago del Estero. Fue así que llegamos a Rosario, y de Rosario acaso nunca te vas porque Rosario es algo que siempre hay que llevarlo pues-

NARRATIVA POÉTICA

Verano del 87 Amar la tierra, recorrer un trozo de Sudamérica. Un trozo de nostalgias compartidas. Búsqueda de la gracia, la pasión, el ardor, el amor, la vida, un destino.


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to, y de allí Entre Ríos y que viva Pancho Ramírez, la Delfina, vos y yo, y la Siempre Santa Federación, y de allí a Uruguay. Al Uruguay del fondo de mi corazón, tenías que ver Uruguay, una vez más, cuidado uno muera. Siempre hay que ver y sentir Uruguay una vez más, cuidado te olvides de quererlo y de recordarte siempre que Nuestro Padre Artigas nos hizo a todos como él, a su imagen y semejanza: rebeldes, inconformistas, puteando siempre. Esa vez, ese Uruguay, ese Uruguay de mis recuerdos de ese verano, el verano del 87, recuerdo La Paloma y recuerdo La Pedrera. En La Paloma, don Dorín, abogado laboralista de la CGT de los argentinos combativos y gaucho matrero de Corrientes, me enseñó algunos secretos que nadie enseña, me enseñó a cómo sobrevivir. Me enseñó sobre la poesía del monte, del estero, del Iberá, de la selva del exilio, me enseñó su versión nutriente del peronismo raigal, bagual, indomable, de donde él acudía con sus cicatrices y saberes, su voz chamameceando esas orillas… En La Pedrera, recuerdo si mal no recuerdo, un barco, una osamenta oxidada que resistía en la

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playa a los percebes incesantes y a los vientos que ya no enfrentaría. Pura memoria de andares vagabundos que otro vagabundo —yo— te mostraba, enamorado de vos, para mostrarte también que toda esa arena abandonada, esas olas que clamaban, esa nave que un día naufragó, yacía allí, frente a nuestra mirada, invicta y victoriosa. Podía ser un espejo fértil, un detonante de esa eterna y persistente búsqueda de la gracia, la pasión, el ardor, el amor, la vida, un destino. En medio de las montañas de Bolivia, Entre tanta lluvia que está cayendo Y llueve fuerte, esta noche, en los Andes Treinta y un años después, lo escribo Lo sentí así. Así, igual Me sigue latiendo, vibrando Me sigue encendiendo Lo sigo sintiendo.

Río Abajo, sigue la lluvia, 26 de enero de 2018. *Escritor argentino

Praderas en Uruguay.


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Leyenda RELATO

Mama Ojllo y Manko Kapaj Enseñarán a los humanos artes de vivir bien y mejor, de conocer la manera de cubrir sus cuerpos, el uso del fuego, el cultivo de la tierra... Carlos Fernando Toranzos Soria

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os atardeceres en el universo son muy complejos, no es como aquí en la tierra. Los días son largos, tan largos como la eternidad, y las noches no existen como tal. Para dormir, los dioses, y por supuesto las diosas, se tienen que esconder detrás de estrellas muertas o sin luz. Por supuesto que no duermen como nosotros: algunos lo hacen de pie, otros sentados, otros caminando, otros volando y otros simplemente contemplan el universo y así entran en trance de sueño. Wirakocha estaba sentado, como Él dormía y al mirar su obra más preciosa, la tierra, le vino una idea. Había hecho todo, no faltaba nada, incluso los hombres y las mujeres ya estaban en la tierra. Pero claro, los hombres y las mujeres le parecían muy raros, no eran igual que ellos ni ellas, eran como distintos, una mezcla —él decía— de monos y pumas. Se puso de pie y salió rápidamente a ver a Inti, esperó un rato y llegó Killa. A ambos les dijo: —Creo que he fallado, me he concentrado en la belleza y no he enseñado nada. He puesto ríos, mares, selvas, he dado a los apus el poder de controlar el clima. Pero veo que a los seres humanos les he dado sólo lo mínimo y veo que necesitan más. ¡No sé qué hacer! Killa habló, le dijo: —Cuando hacemos algo y nos enamoramos de nuestra obra nos crece el orgullo y la humildad se nos encoge. Wirakocha, veo que ahora tu humildad te hace ver que es necesario hacer más. La belleza es útil, pero necesita de sabiduría y de fuer-

za. La humildad es ese camino y tu ahora Wirakocha lo has andado. Inti dijo que estaba de acuerdo con todo y que la admiración por Wirakocha crecía. Que se ofrecía el a ayudar. —Yo tengo algunas ideas —dijo— que quizá puedan servir. Killa dijo que ella también podía dar una mano y solucionar el caso. Mama Wirakocha —le dijo— déjanos hablar entre nosotros y te traeremos un plan. Wirakocha se fue muy contento porque sabía que Killa e Inti sabrían cómo arreglar todo. Eran, después de todo, lo más hermoso que Él mismo había creado. Entre los tres ahora eran la trilogía más poderosa del universo. Eran capaces de hacer vivir los mares y los vientos, y crecer los ríos y transformar las aguas. Eran capaces los tres de ser ellas y ellos. Eran los guardianes eternos de una construcción divina. Wirakocha se emocionó y le cayeron lágrimas que al volar por el universo se convirtieron en astros en otras dimensiones. Todo repuesto se volvió a pasear y vio por última vez la tierra, la bendijo con su mano y se fue a Saturno a arreglar los anillos, que no estaban muy en línea todavía. Killa e Inti pasaron días y días y días hablando sobre lo que podían hacer. Era difícil superar lo que había hecho Wirakocha. A Killa se le ocurrió una buenísima idea. Inti —le dijo— tenemos que bajar a ver lo que hacen los humanos y cómo lo hacen, y ver qué pasa con ellos primero. No podemos hacerlo desde aquí. Tenemos que ir a verlos. Inti asintió y le


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Manko Kapaj y Mama Ojllo emergen de las aguas.

dijo que quizá sería buena idea enviar emisarios que recogieran información. Killa dijo que sí, pero que deberían darse prisa. ¿A quién podían enviar? Tenemos al cóndor, al puma y a Katari, ellos ya están ahí. Pidámosles que nos informen en detalle lo que hacen los humanos. Llamaron al cóndor, le contaron los planes; el cóndor dijo que él lo haría e iría a ver todo desde los apus y pediría al puma y Katari un informe claro y detallado. El cóndor estaba contento porque sabía que esos humanos necesitaban ayuda, ya había mencionado a Wirakocha, le había dicho que era muy pronto para preocuparse de los humanos. Pasaron días y días y días, y llego el cóndor con las noticias. Los humanos son como animales, no saben hacer nada, viven en cuevas como los animales, comen como los animales. A veces pelean y muchas se pierden en los bosques por no saber qué hacer y se mueren. No se visten y tiene frío, no saben del fuego, se asustan con los truenos y la lluvia les da miedo. Beben agua de los pantanos porque los ríos son caudalosos y no quieren acercarse. No saben cómo colectar frutos ni cultivar, no trabajan, sólo están preocupados de no morirse de frío o de calor. Sus cuevas son frías y si los apus deciden enviar granizo, nieve o vientos fuertes, lloran, son infelices. Con este informe, Killa e Inti supieron exactamente qué hacer. Llamaron a Mama Ojllo, hija de Killa con un astro de la Vía Láctea. Inti llamó a su hijo Manco Kapaj, hijo suyo con otro astro del universo. Los sentaron y les dijeron que los enviaban a la tierra.

Enseñarán a los humanos artes de vivir bien y mejor, de conocer la manera de cubrir sus cuerpos, el uso del fuego, el cultivo de la tierra, el reconocer en las selvas las hierbas buenas de las malas, el amor a la Pachamama y mucho más. El respeto por unos y otros. La manera de estructurar sus ayllus, la justicia, la igualdad de todos. El respeto por las tradiciones y el aceptar los avances sociales como buenos. Las mujeres y los hombres son iguales en todo lo que hagan y en todo lo que digan, no hay ninguna diferencia. Que ellas son como ellos y ellos como ellas. Bajaron a la tierra no sin antes haber prometido que formarían a los humanos allá dónde el báculo de oro que Wirakocha les daría se hunda. Wirakocha estaba contento con el plan y felicitó a Killa e Inti. Bajaron Mama Ojllo y Manco Kapaj, y caminaron por días. Wirakocha le dio esta idea a Killa para que en el camino los dos dioses vieran cómo es la tierra y aprendan, al caminar sobre ella, todos sus misterios. Llegando a un valle verde y hermoso, Mama Ojllo empujó el báculo y éste se hundió hasta el fondo. Ahí fue donde los dos dioses empezaron a formar toda la escuela para los humanos. Algunos vinieron curiosos por saber lo que pasaba, otros porque el dios puma les había dicho, otros porque el cóndor les había mostrado el camino. Manco Kapaj y Mama Ojllo les enseñaron todo lo que habían prometido enseñarles, además de cosas que ellos mismos podían inventar. Les dieron las fuerzas de la imaginación y empezaron a inventar nuevas cosas. *Profesor de Estudios Interculturales, Literatura, Historia (siglos XVI, XVII y XVIII) y cine español de la democracia en Anglia Ruskin University, Cambridge, Inglaterra.


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Leyenda MAMA OJLLO Y MANCO KAPAJ

La ley restablecida

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rados en vez de sólo las manos, etc. Mama Ojllo estaba muy contenta con la obra, y Manco Kapaj también. Viendo un día cómo crecían sus hijos e hijas, Manco Kapaj le dijo a Mama Ojllo que sería mejor que los hombres trabajaran la tierra y las mujeres tejieran. Mama Ojllo le dijo que no, pero Manco Kapaj le dijo que ellas no eran fuertes como ellos. Mama Ojllo le volvió a decir que ¡NO! Manco Kapaj quiso imponer y le dijo: —¡Ahora digo yo que las mujeres cocinarán y cuidarán la casa y de los hijos, y los hombres trabajarán la tierra, acarrearan los frutos y las cargas! Mama Ojllo le dijo que eso iba en contra de los principios acordados con sus padres. Manco Kapaj le dijo que entonces era distinto, ahora que ya habían aprendido tanto, podían ser diferentes. El hombre protegería a la mujer y la mujer entregaría hijos e hijas y cuidaría del hombre. Mama Ojllo le dijo que no, que eso era violentar la ley. Manco Kapaj llamo a tres hombres y les dijo que demostraran su fuerza. Ellos demostraron su fuerza. Mama Ojllo llamó a tres mujeres para demostrar su fuerza. Ellas demostraron su fuerza. Mama Ojllo le dijo que era absurdo comparar fuerzas, que deberían ser iguales como estaba dicho. Él dijo que no, que eso era ya el pasado. Esa noche, Manco Kapaj le dijo a Mama Ojllo que desde ahora él sería el que mandaba. Mama Ojllo se sonrió y le dijo: -Tú has roto la ley y no puedes darte esos poderes, somos iguales ante todos y para todos. Manco Kapaj levantó la mano en signo de ¡aquí mando yo! Y en ese momento Mama Ojllo se transformó. Era Wirakocha que había venido a ver cómo iban las cosas y vio cómo Manco Kapaj quería aprovecharse y darse poderes sobre todas las cosas y sobre las mujeres. Wirakocha le dijo que pidiera perdón por ese acto de abuso y que nunca más intentara tal aberración. Que no sólo es un acuerdo con Inti y Killa, que es una ley eterna. Los hombres son iguales que las mujeres y nadie puede ser mejor o mayor o menor, que ese principio de unidad es imperioso en el universo y que, en la Tierra, siendo su planeta favorito, así sería. Si alguna vez Manco Kapaj levantara la

mano otra vez para imponerse Wirakocha sería él mismo que castigaría tal osadía. Wirakocha le dijo: ¡Acaso no me vez que soy mujer y soy hombre y tú también, eres mujer y eres hombre! ¿Cómo puedes pedir a tu mitad ser menos que tú y cómo puedes querer imponer a tu otra mitad? Insensato. Nunca, nunca más hagas eso. Busca a Mama Ojllo, pide perdón y jamás en tu vida entera permitas ni apoyes nada que divida a ellos de ellas a mis hijos de mis hijas. Manco Kapaj se fue a buscar a Mama Ojllo y le pidió perdón y prometió que jamás sería tan arrogante como para pensar que él por ser hombre era mejor o más fuerte que la mujer.

Hombres y mujeres comparten el trabajo.


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ARTES

Miradas, de Marcela Minaya, en la UPB Estas obras invitan a mirar, compartir y disfrutar la belleza.

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noche se inauguró en el Centro Cultural UPB (avenida Hernando Siles, esquina calle 5 de Obrajes), la muestra de arte en acuarela y acrílico de la artista Marcela Minaya. El título original de la exposición es Miradas, de mis andanzas por el mundo. “Con esta exposición quiero que las personas se detengan a ver cada escena y piensen en la belleza que nos rodea y que muchas veces no miramos, apreciar las escenas paceñas, la naturaleza, y también ver la posibilidad que nos dan los materiales reciclados”, afirmó la artista orureña. La exhibición estará abierta al público hasta el 24 de febrero.

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– 16 – jueves 8 de febrero de 2018

Agenda cultural EN EL CENTRO CULTURAL DE ESPAÑA EN LP

‘Del trazo al pixel. Más de cien años de animación española’ Son ocho sesiones que recorren la historia de la animación en España. Producido por el Centro de la Cultura Contemporánea de Barcelona (CCCB) y Acción Cultural Española AC/E. Las proyecciones tendrán lugar en el auditorio del Centro Cultural de España en La Paz del 7 de febrero al 1 de marzo, cada miércoles y jueves a las 19.00. EN LA PAZ

Celebra junto a Esther Marisol una noche de comadres Este jueves, en el hotel Torino se vivirá una noche especial con Esther Marisol, quien compartirá escenario junto a Los Chévere Alvaro Velasco (Huayna Wila). La fiesta inicia a las 21.00. Hoy 8 de febrero. Mayores informes al número de teléfono 2220154.

EN EL TAMBO QUIRQUINCHO LUZ, FORMA Y COLOR DEL CARNAVAL PACEÑO Se trata de la segunda versión de la exposición de algo más de 30 obras de autores inspirados en la celebración paceña sobre el carnaval. Todo con el objetivo de revalorizar desde una visión artística la cultura carnavalera de La Paz.

El estante Libros producto de tesis apoyados por el CIS AUTORES: ALBER QUISPE Y MARTÍN MERCADO. CENTRO DE INVESTIGACIÓN SOCIAL DE LA VICEPRESIDENCIA AÑO: 2018

Los libros La mit’a religiosa. Cargos festivos, religiosidad y organización social en Tapacarí (Cochabamba) en la segunda mitad del siglo XVIII, de Alber Quispe; y La libertad en Juan de la Rosa (1885), una aproximación fenomenológica a la novela de Nataniel Aguirre, de Martín Mercado. Ambos trabajos son el resultado de las adaptaciones a un formato de libro que los autores hicieron de sus tesis de maestría, las cuales fueron las ganadoras del Concurso Nacional de Tesis CIS:16.

Filosofías no occidentales AUTOR: MIGUEL CRUZ HERNÁNDEZ AÑO: 2017

Libros en PDF y EPUB.

Hegel decía que “el espíritu universal es cristiano y germánico”. Otro tanto podría decirse de la “racionalidad occidental”, si añadimos, a lo cristiano y a lo alemán, lo griego. Esa razón, como el padre de Kafka, ocupa todo el mapamundi. ¿Qué queda, entonces, fuera de la razón occidental omniabarcante? Perdido en el fondo de los tiempos, las culturas asiáticas y africanas, flanqueando el espíritu occidental, las culturas islámicas y judías, y, lejos, fuera de nuestro alcance, los pensamientos chino, indio o iranio. Enlace: http://bit.ly/2EGuHnJ

La Esquina 08-02-18  
La Esquina 08-02-18  
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