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ECUADOR Y AMÉRICA LATINA: ¿NUEVAS REGLAS DE JUEGO? / PÁG. 3 DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018 AÑO 3 - NÚMERO 107

COMISIÓN DE LA VERDAD APUNTA A LA DESCENTRALIZACIÓN / PÁGS. 6-7

Democracia

Reynaldo Zaconeta

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URU CHIPAYA, EN RESISTENCIA

La falta de agua y empleo amenaza a los cuatro ayllus de la tercera autonomía indígena originario campesina. El Gobierno alista un proyecto para bombear agua del río Lauca, desviada por Chile en 1962.

PÁGS. 4-5


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MEMORIA

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DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018

YO PIENSO QUE DESPUÉS DEL FALLO DE LA HAYA ES BUENO COMENZAR UNA AGENDA DE FUTURO. APUNTAR HACIA ADELANTE, Y ESO ES POSIBLE”.

Opinión

Roberto Ampuero, canciller designado de Chile (Declaración publicada en el diario La Tercera el 4 de febrero de 2018 en relación con la demanda marítima boliviana)

Autonomía Democracia Directa

La extensa planicie ha desorientado al conductor del bus. Duda y no sabe por dónde ir. Al final, decide retroceder, lo hace por unos metros hasta que uno de los pasajeros, que cumple la labor de una suerte de guía, dice que el camino era el correcto. El bus retorna por igual ruta y se enfanga en el arenal. Un imponente sol destella el cielo y sólo se observa una vagoneta a la distancia. Hace casi una hora dejamos la nación Uru Chipaya, tierra con casas de adobe, algunos ya de ladrillo y con revoque, con calles de tierra abatidas por la lluvia y de gente amable, callada y de piel cobriza. Los ancianos, al igual que los niños, lucen orgullosos su ropa que tejieron. Las mujeres llevan el urku, un tejido de lana de color café, y debajo tienen una camisa sin mangas, y los varones muestran el tipi o unku, que consiste en un costal CIFRAS

abierto por debajo y por la parte superior pasan los brazos, un pantalón que les llega hasta los tobillos, un gorro con orejas tejido de lana y un sombrero blanco. Llegamos ahí, a la tierra de Sebastiana Kespi, luego de más de nueve horas de viaje por tierra desde La Paz para presenciar la reconformación del autogobierno indígena de Chipaya. Simón Flores Mamani, Julián Mamani Condori, Margarita Quispe Lázaro, Sylvia Mamani Condori, Eliana Quispe Villca, Nancy López Mamani, Gregorio López Felipe y Eulogio Copa Mamani juraron para cumplir la labor en el Laymis Parla (Órgano Legislativo). Junto con ellos juró Zacarías Huarachi López, quien liderará esta autonomía indígena desde Lanqsñi paqh Mä Eph (Órgano Ejecutivo), la tercera de este tipo después de Charagua (Santa Cruz) y Raqaypampa (Cochabamba). Zacarías Huarachi nació el 30 de septiembre de 1967. Salió bachiller el año que falleció su padre, un agricultor. Eso significó que sus sueños de continuar los estudios en la universidad naufraguen. Se hizo cargo de la vivienda y del cuidado de su hermano y de su mamá. Cuando el proceso de conversión de municipio a autonomía indígena originario campesina inició, Huarachi era jilakata del ayllu Aransaya. Fue elegido presidente en el proceso de conformación del ente deliberante para redactar el Estatuto Autonómico.

La redacción del proyecto, guiada con la paciencia y sabiduría de Huarachi, concluyó en 2011 y fue entregada, de forma simbólica, en diciembre de ese año al presidente del Estado, Evo Morales, por la hija de Huarachi, Jésica Huarachi. En marzo de 2015 logró la declaratoria de constitucionalidad y el 20 de noviembre de 2016 fue sometido a referendo. Fue aprobado por el 77,4% (438) de los votos emitidos, con lo cual se dio marcha a la conformación del autogobierno que rige Uru Chipaya desde el 31 de enero de 2018. De acuerdo con sus normas y procedimientos propios, los cargos son ejercidos por rotación entre los cuatro ayllus (Aransaya, Ayparavi o Unión Barras, Vistrullani y Manansaya). La parte legal ya fue cumplida y las tareas se acumulan para el nuevo autogobierno, que sin la ayuda de la comunidad no logrará sus objetivos. Huarachi pone la mirada en cuatro factores que determinarán la marcha de Uru Chipaya: agua, educación, salud y transporte. Sabe que será difícil, pero eso a Huarachi no lo desalienta. Confía en su pueblo, aquél que por él apostó todo el proceso de conversión desde su inicio. “La gente está contenta y confía en mí y yo también me siento contento, entonces trabajaremos para cumplir nuestros objetivos y hacer la autonomía”, señala.

A MANO ALZADA

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de febrero de 1879 se inicia la invasión chilena al puerto boliviano de Antofagasta.

120 mil kilómetros cuadrados de territorio y 400 km de costa perdió Bolivia después del asalto chileno.

139 años pasaron desde la agresión chilena a la soberanía nacional.

DIRECTOR: Óscar Alarcón Ticona EDITOR GENERAL: Rolando Carvajal

EDITOR DE DEMOCRACIA DIRECTA: Juan F. Cori Charca PERIODISTAS: Gonzalo Pérez Bejar y Fernando del Carpio

Mar: de Ampuero a Insulza Democracia Directa El 4 de febrero, el diario La Tercera difundió una de las primeras entrevistas realizadas al canciller designado Roberto Ampuero, quien desde marzo comandará la diplomacia chilena. Como debía ser, el escritor se refirió a la demanda marítima boliviana y puso la mirada en la era pos fallo de la Corte Internacional de Justicia (CIJ). Propuso que “después del fallo de La Haya es bueno comenzar una agenda de futuro. Apuntar hacia adelante, y eso es posible”. El canciller Fernando Huanacuni consideró alentadoras las palabras de su futuro colega y se declaró expectante de que con el nuevo gobierno se avance en la solución del enclaustramiento forzado que enfrenta Bolivia desde la invasión chilena al puerto de Antofagasta en 1879. Sin embargo, en medio de este escenario, apareció el exagente chileno José Miguel Insulza. Sugirió que su país no iría a cumplir el fallo de la Corte si acaso resolvía que su país tenía la obligación de negociar un acuerdo que permita a los bolivianos recuperar su acceso soberano al mar, así como lo demanda Bolivia. Si bien Insulza, que en 2010 señaló que “ya es hora” de que su país haga propuestas concretas para solucionar el enclaustramiento boliviano, intenta generar un mal ambiente a puertas de las audiencias orales en la CIJ, sus declaraciones sólo deberían ser tomadas como eso, declaraciones de un senador electo y nada más. Quienes conducen y dirigen los destinos de ambas naciones son otros y en ellos está la responsabilidad superior de un reencuentro posible y que cierre la herida abierta de esta parte del continente.

COLABORADOR: Alejo Brignole ILUSTRACIÓN: Máximo Choque


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DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018

Por Alejo Brignole *

Finalmente en la última consulta ecuatoriana triunfaron las propuestas del oficialismo liderado por el presidente Lenín Moreno, entre ellas una que abriría las puertas para inhabilitar a los opositores de la Alianza PAÍS para ejercer funciones públicas en el futuro. Un referéndum que fue ilegítimo por no respetar los procedimientos establecidos constitucionalmente, pero que el Gobierno ecuatoriano apresuró para quitarse de en medio la potente figura del expresidente Rafael Correa, ahora antagonista de su antigua formación virtualmente secuestrada por una derecha que perdió las elecciones de abril último. De la mano del nuevo presidente, los viejos enemigos que Correa combatió con esmero, ahora buscan una restauración oligárquica de proporciones preocupantes, y de paso devolver a Washington muchas prerrogativas perdidas durante el gobierno de la Revolución Ciudadana. La base militar estadounidense de Manta, entre ellas. Podríamos utilizar esta página de análisis para comentar los números del sufragio y el panorama político planteado a partir de los resultados del domingo 4 de febrero, pero quizás sea conveniente ahondar en los nuevos escenarios continentales que este afianzamiento conservador augura para los próximos años. Nos permitimos citar y recomendar, eso sí, el destacable artículo de Atilio Boron (disponible en la web www.atilioboron. com.ar) titulado Ecuador: Ganó la derecha, ¿y ahora qué?, donde se desglosan con gran precisión las causas y el escenario político ecuatoriano tras el triunfo del Sí en el referéndum. Aquí, en cambio, nos haremos algunas preguntas que emergen tras observar a una derecha continental que busca rediseñar el mapa social y político para este siglo XXI. Y la pregunta tal vez más perentoria sería… ¿Cuáles son los mecanismos que hacen posible que los gobiernos de izquierda vayan siendo rechazados por sus propios electorados, siendo éstos los primeros beneficiados y protegidos contra un neoliberalismo claramente antipopular? ¿Por qué una derecha históricamente corrupta y vaciadora de nuestras economías ahora puede utilizar la corrupción como arma para aislar a gobiernos que fueron constructores de esquemas soberanistas?

A FONDO @cambio_bo

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LA DESINFORMACIÓN DISEÑADA PARA DESESTABILIZAR

Ecuador y América Latina: ¿nuevas reglas de juego? El reflujo de la derecha neoliberal que se inició con el ascenso de Mauricio Macri en Argentina ha cambiado las reglas de juego continentales. Algo que quedó demostrado con el triunfo de Lenín Moreno en Ecuador en el referéndum del día 4. Habría que formular muchos otros interrogantes, pero éstos bastan para hacer un breve recorrido sobre las nuevas y agresivas sombras que Washington despliega para debilitar nuestros sistemas republicanos. Según parece, asoman nuevas reglas de juego que obligan a revisar los límites que la izquierda debería reconsiderar en sus gestiones. La derecha y la prensa hegemónica demuestran una vocación destructiva de la institucionalidad, y ello impone otras formas de confrontar el neoliberalismo regional. Entre ellas, superar una cierta tendencia a la insularidad de los gobiernos bolivarianos. La cooperación internacionalista latinoamericana debe ser una clave fundamental para derrotar los avances estratégicos de Washington. Algo hasta ahora hecho con bastante deficiencia desde la muerte de Hugo Chávez. Una de las primeras medidas de Mauricio Macri en Argentina fue quitar de la grilla pública al canal Telesur — verdadero bastión informativo opuesto a las operaciones mediáticas de Washington en toda nuestra región—. También invalidó el AFSCA (Autoridad Federal de Servicios de Comunicación Aud iov isual), que era un ente autárquico de regulación de medios surgido de la Ley 26.522 de Servicios de C omu n i c a ción Audiovisual, que fue aprobada y consensuada por mov im ientos

populares y organismos de base participativa. El nombramiento de jueces mediante decretos o la sanción de leyes laborales regresivas mientras se eliminan miles de millones de dólares en impuestos a multinacionales extranjeras, son parte del menú salvaje que la nueva oleada neoliberal dispone para nuestras naciones, en un intento de reconfigurar nuevamente a América Latina hacia un orden funcional a las necesidades de Washington y sus intereses en la zona, que son cuantiosos. Los gobiernos de Mauricio Macri, como el de Michel Temer en Brasil —surgido de un impeachment fraudulento a la presidenta Dilma Rousseff—, se han dedicado a adulterar y violar las respectivas garantías constitucionales en múltiples aspectos. Y toda esta manipulación republicana y rebajamiento institucional —verdaderas

‘democraduras’ (democracias como dictaduras), tal como afirma el sociólogo Atilio Boron— son efectuados por presidentes manchados hasta el tuétano con causas por corrupción empresarial o en sus gestiones políticas. Macri y Temer, y también Kuczynski en Perú, son parte de este catálogo infame. Apoyados por el actual sistema comunicacional latinoamericano —también mundializado—, el discurso de una derecha elitista logra confundir y persuadir a electorados poco reflexivos e increíblemente olvidadizos de los desmanes que el capitalismo y las hegemonías externas les infligieron históricamente. Y si las democracias de los países sumergentes estuvieron mirando con lupa las gestiones de los gobiernos bolivarianos y criticando sus intervenciones a una prensa concentrada y antidemocrática, hoy esas mismas democracias de doble rasero callan las inadmisibles rupturas republicanas y los acosos a la libertad de expresión que la derecha perpetra. Por caso, durante la campaña por el referéndum, Rafael Correa fue marginado brutalmente de los medios estatales y de la prensa corporativa. Solamente por criticar la concentración mediática cuando era presidente, Rafael Correa fue increpado durante años por la prensa inter naciona l o la Sociedad Interamericana de Prensa. Poderes que luego optaron por callar la inter vención de AFSCA en A r g e nt i n a , el barrido de Telesur, o la marg inación

preelectoral de Correa durante su campaña por el NO. Por tanto… ¿Cuáles serían las nuevas pautas que los gobiernos bolivarianos deberían seguir de aquí en adelante? Evidentemente Washington y sus respectivos aliados locales avanzan a paso redoblado con tácticas posdemocráticas e intentan con éxito profundizar los conglomerados mediáticos y económicos que sostienen este andamiaje neocolonial y de poder blando. Quizás vaya siendo hora de comenzar una agresiva tarea de reconfiguración mediática regional para ponerla en manos del Estado y de sus organizaciones de base (proyecto de hondo calado democrático ya contenido en la Ley de Medios ecuatoriana que hoy peligra, y en la Ley 26.522 de Argentina, ya derogada por Macri). Habrá que dar un salto dialéctico en el actual juego posdemocrático dominado por Washington y aislar a aquellos medios, canales u oligopolios comunicacionales que contaminan la opinión pública con desinformación diseñada para desestabilizar. El debate pendiente sobre el rol de la concentración mediática en esta era digital deberá darse, sin dudas, a partir de esta lucha de poderes donde no podemos ya fingir que existe la libertad de expresión. Lo que existe es una comunicación estratégica prácticamente orwelliana para dirigir la opinión pública hacia la agenda corporativa, y eso, sin dudas, es antidemocrático. Perdamos el miedo a la confrontación y a las críticas de un mundo que igualmente demolerá nuestras iniciativas, por más humanistas que sean. Perdamos nuestra inocencia defensiva y hagamos lo necesario si no queremos perder a Nuestra América por segunda vez, y quizás para siempre. * Escritor y periodista


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EN AGENDA

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SU POBLACIÓN DISMINUYÓ EN MÁS DEL 50 POR CIENTO EN 20 A

Juan F. Cori Charca

» Uru Chipaya se

encuentra en la provincia Sabaya del departamento de Oruro.

» El 6 de diciembre

de 2009 inició el camino para la reconstitución de su autogobierno. El 91,7% de los electores apoyó el proceso de conversión.

» En septiembre de

2010 conformaron el Órgano Deliberativo con 24 estatuyentes que redactaron el proyecto de Estatuto, labor que concluyó en 2011.

» La declaración de

constitucionalidad plena se realizó el 27 de marzo de 2015.

» El proyecto

de Estatuto se sometió a referendo autonómico el 20 de noviembre de 2016, donde el Sí a su aprobación y puesta en vigencia obtuvo el apoyo del 77,4%.

» Con su aprobación, la nación Uru Chipaya inició el proceso para la conformación de su autogobierno indígena, de acuerdo a normas y procedimientos propios. » El 31 de enero

juraron en sus cargos las autoridades que conformarán el Laymis Parla (Órgano Legislativo) y el Lanqsñi paqh Ma Eph (Órgano Ejecutivo).

Uru Chipaya, nac en resistencia

La falta de agua y empleo amenaza a los cuatro ayllus de la tercera autonomía in campesina. El Gobierno alista un proyecto para bombear agua del río Lauca, desvia

JUAN F. CORI CHARCA

APUNTES

A sus 57 años, Rafaela Lázaro Mamani mantiene la fuerza intacta, la misma que tenía cuando joven recorría la desértica zona para llegar hasta Pisiga o ir a Oruro a vender la carne de cordero, quesos y quinua. Vio crecer a su natal Uru Chipaya, se alegró cuando se instaló energía eléctrica y se entristeció durante las inundaciones. Ahora se lamenta porque el desvío del río Lauca, registrado en 1962, aún tiene sus consecuencias en los cuatro ayllus (Aransaya, Ayparavi o Unión Barras, Vistrullani y Manansaya), que aún resisten la amenaza. Cuando apenas superó los 20 años se casó y tuvo nueve hijos, cuatro varones y cinco mujeres. Cuenta con orgullo que en 2003 llegó la conexión de energía eléctrica hasta esta población ubicada en la provincia Sabaya del departamento de Oruro. “Cuando ha entrado de honorable mi cuñado Juan Felipe, él ha puesto esta luz eléctrica, en 2003. Yo estaba esa vez de Jilakata, Jilakata he pasado, ese año ha hecho esta instalación”, cuenta con voz baja Rafaela. La nación Uru Chipaya, que adoptó su nombre por la forma reforzada que construyen sus viviendas (ch’ipata, chipaya en adaptación a la lengua aymara) posesionó el 31 de enero a su primer autogobierno indígena, el tercero del país (Charagua fue el primero y Raqaypampa, el segundo), pero es el que tiene “los desafíos más grandes”, señala el director general de Organización Territorial del Viceministerio de Autonomías, Gonzalo Vargas. En este territorio, donde la temperatura puede alcanzar fácilmente los 11 grados bajo cero, la producción está limitada a la quinua porque la tierra tiene un alto grado de sal y el agua es una joya de gran valor cuando se llega a poseer. Paulo David Lázaro, del ayllu Manansaya, cuenta con pesar que la tierra no tiene las condiciones para sembrar y que el agua sólo llega “en tiempo de lluvia, no más entre enero y febrero”. “Desde marzo no hay agua, hay que cavar pozos, hay agua pero es salada y es apenas para los animalitos, pero igual les hace mal”, relata Lázaro, padre de tres hijos, dos mayores que están a punto de lograr el bachillerato. Zacarías Huarachi López, representante del Órgano Eje-

DOMINGO 11 DE F

Rafaela Lázaro Mamani (segunda de izquierda a derecha) junto con su hija Claudia Felipe Lázaro y sus dos nietas.

cutivo (Lanqsñi paqh ma eph), confirma la grave situación. “El río Lauca está empezando a secar por factor de la lluvia, este tiempo está cambiando. No hay lluvia. Antes llovía desde noviembre, pero ahora ya no llueve, también hay muchos proyectos que están desviando los vecinos del río Lauca, entonces esos desvíos van a afectar mucho al pueblo Uru Chipaya. Yo creo que de aquí a unos cinco años se va a secar”, advierte. El jefe médico del Centro de Salud Chipaya, Édgar Choque, llegó hace seis años a Uru Chipaya y vio cómo en los años 2011 y 2012 se inundó la zona. Sin embargo, desde entonces, 2013, 2014, 2015, 2016 y 2017 “no ha llovido nada. Yo le digo: ha sido desierto, desierto total, llovía uno, dos días al año, un mes máximo, pero aisladamente, y era seco y el forraje ¡imagínese! No había nada, cero”.

La poca agua que llega a la zona viene de la corriente del río Lauca, pero eso sucede sólo cuando la lluvia es intensa porque el trasvase construido por Chile en la década de los 60 desvía casi la totalidad del cauce hacia el Valle de Azapa. La toma de aguas fue construida en Chile cerca a la frontera con Bolivia y es parte de un sistema de canalización hacia el Valle de Azapa, en Chile, similar al que la empresa The Antofagasta (Chili) & Bolivia Railway Company Ltd (FCAB) construyó para llevarse las aguas de los manantiales del Silala. “Nosotros vivimos del río, el pueblo vive del río y si no hay esa agua, muere el pueblo, no hay otra fuente de agua para el pueblo”, sentencia con lamento el médico Choque. Este hecho ha tenido consecuencias en la comunidad boliviana. De acuerdo con el jefe médico del Centro de Salud Chi-

paya, debido a la carencia de agua potable se incrementaron los índices de diarreas y se hace difícil controlarlos porque incluso para atender a los pacientes se requiere de agua para tomar las sales de rehidratación oral. Pero además, la falta de agua ha tenido un impacto en la producción de quinua y en la actividad ganadera y, en consecuencia, ha llevado a varios jóvenes a dejar sus casas y buscar trabajo en Chile. Rafaela Lázaro Mamani tiene a cinco de sus nueve hijos en Chile y su esposo realiza viajes periódicos para trabajar en ciertas temporadas. Claudia Felipe Lázaro es una de ellas. Se fue allá porque no encontró una fuente de trabajo en Santa Cruz ni en Beni. “Quizás por la discriminación”, dice. Se dedica a la venta, mientras que su hermana mayor Elizabeth estudió gastronomía y ahora trabaja en un local de comida, tiene dos hijas que pasan la vacación en Uru Chipaya y cuando lo hacen lucen orgullosas el urku, el traje de la mujer chipaya. Debajo llevan una camisa sin mangas tejida por las mujeres. El tocado (sekje), consistente de pequeñas y numerosas trencillas. Las puntas de las trencillas se adornan con lauraques que son hilos de lana de color, flecos y bolillas, que las más jóvenes pierden cuando se casan. Sus otros hermanos se dedican a la construcción y de forma temporal vuelven a su tierra. El doctor Choque sostiene, a su vez, que “por estas fechas (entre enero y febrero) está la mitad del pueblo, la otra mitad está en Chile una vez que empiecen las clases van a volver, van a trabajar allá a ganar recursos para por lo menos unos seis meses y hasta junio, en las


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AÑOS

ción a

ndígena originario ado por Chile en 1962. vacaciones invernales lo mismo, la migración es casi total, se vacía el pueblo”. Paulo David Lázaro es una de esas personas que va a Chile de forma temporal. En 2017 estuvo durante noviembre y diciembre en Antofagasta. Trabajó en la cosecha de productos agrícolas. De acuerdo con los datos del Instituto Nacional de Estadísticas (INE), en el Censo de Población y Vivienda 2012 la población Chipaya llegó a 786 personas, de ellas 386 mujeres y 400 hombres. Respecto al Censo de 1992, se redujo en 53,94%. En esa ocasión se contabilizaron 1.210 habitantes (526 mujeres y 684 hombres). El Lanqsñi paqh ma eph Zacarías Huarachi López se propone revertir esta situación. Señala que una vez se logre consolidar la institucionalidad del autogobierno indígena, se trabajará en estudios para buscar agua dulce, generar fuentes de empleo en la ac-

tividad agrícola y ganadera e impedir que los jóvenes vayan al exterior del país. “No hay trabajo en este pueblo y ésa es una de las penas para mí. ¿Cómo puedo retenerlos a los jóvenes? Y creo que es creando proyectos, impulsar el turismo y tener más cultivos y crianza de ganado”, señaló Huarachi. En tanto, el director general de Organización Territorial del Viceministerio de Autonomías, Gonzalo Vargas, afirmó que el Gobierno nacional ayudará a Uru Chipaya para hacer efectiva su autonomía. Se trabaja en convenios intergubernativos que involucran al Gobierno nacional, al Gobierno Departamental y el autogobierno indígena para impulsar proyectos vinculados a la dotación y de agua y producción agrícola. “Estamos pensado que en Uru Chipaya se pueden implementar proyectos de generación de energía eléctrica, ya sea eólica o solar, para bombear agua de los ríos que hay en el entorno, desalinizar los suelos y hacer el cultivo a gran escala de la quinua”, afirma. De acuerdo con Vargas, el bombeo se hará de dos ríos, uno de ellos del Lauca. Gracias a la cooperación Alemana, el Viceministerio de Autonomías encargó una consultoría que realizará el proyecto a diseño final. No “son grandes cantidades de agua que van a consumir, además son épocas concretas en las que según el comportamiento climático ellos pueden establecer mejores condiciones para la actividad agrícola”, apunta.

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75 artículos, cuatro disposiciones transitorias y una disposición final tiene el Estatuto de Uru Chipaya.

Un habitante de Uru Chipaya recorre las calles del pueblo. En el fondo, los restos de una iglesia.

“LA GENTE ES DIFÍCIL, PERO TAMBIÉN TE PROTEGE”

El trasvase construido por Chile, en la década de los 60, impide que el río Lauca llegue a la nación Uru Chipaya.

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PRESENCIA

FEBRERO DE 2018

EN AGENDA

Cuando Édgar Choque llegó a Uru Chipaya desde La Paz, el auxiliar de enfermería, un habitante del lugar, le advirtió que no sería fácil. Le dijo que se debía sacar la ambulancia al otro lado del puente, la única conexión con Chipaya, porque la inundación era inminente. Choque dudó de la advertencia, pero hizo caso. A la una de la mañana de ese día de noviembre de 2011 sacaron la ambulancia y algunos insumos del centro de salud, junto con los pobladores que fueron a las zonas altas para instalar las carpas. “Nos fuimos, esperamos y de verdad de un día al otro todo se ha inundado. Y justo era tiempo de entrega de informes, con el auxiliar de enfermería nos fuimos en una lanchita, y en el viaje la lancha que se vuelca con nosotros. Hemos llegado mojados a Huachacalla que es la gerencia de la red a la que pertenecemos”, relató. Por entonces, sólo dos personas atendían en el Centro de Salud Chipaya: Choque y el auxiliar de enfermería. La población no lo conocía y el trato era distante, pero con el paso del tiempo se convirtió en uno más de la nación Uru. “Les digo a las personas nuevas que tienen que ganarse a la población porque así nomás no les van a dar. La gente es difícil, pero una vez que se encariñan contigo también te protegen, no te dejan tocar nada y eso también hay que reconocer y hay que vivirlo, y eso es estando cada día, eso es lo bueno”. La esposa y los hijos de Choque viven en La Paz y durante las vacaciones llegan a Uru Chipaya. Cuando comenzó a trabajar, él viajaba cada tres meses a La Paz, esto por la falta de vehículos y caminos. Ahora sale cada dos semanas, durante tres días, pero no sólo porque hay transporte, sino porque el Ministerio de Salud dotó tres médicos más para la población. “Nos han dado médicos MiSalud, un médico Telesalud, un médico del programa Bono Juana Azurduy, entonces ya tengo colaboración en eso. Yo cuando he llegado era solo, entonces era tremendo, pero ahora ya tengo la ayuda, y en comunidad tengo mayor manejo”, afirmó.


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ENTREVISTA

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LUIS FERNANDO RODRÍGUEZ Secretario ejecutivo Comisión de la Verdad

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DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018

La Comisión de la Verdad apunta a su descentralización para un accionar más efectivo

“No somos una instancia que va a juzgar, no somos jueces ni fiscales en sentido de producir mecanismos que lleven a la apertura de procesos jurídicos, pero la ley nos faculta a generar recomendaciones que el Estado pueda asumir. La tarea no es fácil, como la reconoce el sociólogo Luis Fernando Rodríguez Ureña, secretario ejecutivo de la Comisión de la Verdad, pero están decididos a cumplir con la labor encomendada por el presidente Evo Morales a los cinco integrantes y ante la necesidad de esclarecer los delitos de lesa humanidad cometidos durante los regímenes militares que se sucedieron en el país en el período 1964-1982. Se trata de investigar 18 oprobiosos años, y la comisión recién desarrollará actividades, en medio está la posibilidad de que sea una entidad descentralizada con el propósito de recurrir a la cooperación internacional y contar con recursos que le permitan una labor más dinámica porque se requiere personal profesional especializado. Para que explique sobre la labor que cumplen y la realización de un seminario

internacional en La Paz, el 20 de este mes, donde participarán personas que trabajaron en similares comisiones de los países de la región, Democracia Directa entrevistó a Rodríguez.

A casi un mes de haber sido posesionado como secretario

ejecutivo de la Comisión de la Verdad, ¿cuál el balance de la labor cumplida? Estamos en una etapa de estructuración de la oficina, lo cual implica hacer una serie de tareas de orden administrativo. Se ha evaluado la posibilidad de convertir a la Comisión de la Verdad en una entidad descentralizada, es decir cambiar su naturaleza, lo que implica trámites en los cuales estamos avanzando y que obviamente están generando otro tipo de tareas para que en un futuro su accionar sea más eficiente.

¿El ser descentralizada le dará a la comisión mayor independencia para desarrollar sus tareas? Tendría la tuición del Ministerio de Justicia porque no puede haber ninguna institución que funcione como un satélite, pero sí con un mayor nivel de autonomía.

¿A cuánto asciende el presupuesto para 2018, permitirá cumplir las actividades planificadas o se gestionará financiamiento externo? Uno de los elementos en los cuales estamos pensando trabajar es la desconcentración, que justamente consiste en habilitar la capacidad de generar recursos de cooperación, ya que hasta el momento no teníamos esa posibilidad. El presupuesto para esta gestión todavía es provisional, se aprobaron sólo algunas partidas en el Ministerio de Economía y Finanzas, se discutirán otras que todavía están pendientes, pero confiamos en que el presupuesto será suficiente para cumplir las tareas encargadas a la Comisión de la Verdad. El Estado boliviano está demostrando su voluntad política para que funcione y seguro que está acompañada de las condiciones materiales para hacer efectivas las propuestas de esa voluntad política. Tenemos confianza en que el presupuesto será ampliado a lo que hemos solicitado.

Fotos: Gonzalo Jallasi

¿Qué entidades internacionales pueden cooperar?

Hay varias en los procesos de las comisiones de la verdad de América Latina, se han dado todo tipo de dimensiones del trabajo de la cooperación. Por ejemplo en Guatemala, casi todo el presupuesto venía de la cooperación internacional, era una situación diferente a la nuestra por la situación de guerra que se había dado en ese país. Se piensa acudir a la cooperación internacional con una propuesta razonable y que permita atender el tamaño del problema en Bolivia. Hay diversas fuentes, no será una tarea fácil, pero dada la naturaleza de la Comisión de la Verdad creemos que la sensibilidad de alguna cooperación puede estar acorde con nuestras necesidades.

¿Quiénes están a cargo de las oficinas de la comisión que funcionarán en las ciudades de Santa Cruz, Cochabamba y Potosí? En Cochabamba es el sociólogo Boris Ríos, en Santa Cruz el periodista Fernando Valdivia y en Potosí el abogado Gróver Vega. En las dos primeras ciudades tendrán un documentalista que los colabore, y en Potosí dos porque se trabajará en el ámbito de las minas del sur (Quechisla, Tupiza) y del norte (Uncía, Llallagua, Siglo XX, Catavi).

DEFINITIVAMENTE NO ES SUFICIENTE (DOS AÑOS DE FUNCIONAMIENTO), ESO ES MUY CLARO, TENEMOS QUE TRABAJAR SOBRE MÁS DE 50 AÑOS PASADOS, NO SERÁ FÁCIL.


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Cuando cambiemos la naturaleza de la comisión tendremos que cambiar la estructura y por norma necesitaremos tener un aparato administrativo porque las responsabilidades serán mayores. El trabajo de la comisión no cambiará, en esa medida espero que la Secretaría Ejecutiva tenga mayor tiempo para la investigación y coordinación con los departamentos. El Gobierno aprobará un decreto para dar paso a la descentralización, estamos en el análisis de la estructura, que nos permita trabajar con una estructura más sólida.

¿Qué tipo de especialistas se requieren para cumplir con la labor de investigación de la Comisión de la Verdad? Dada la naturaleza de la comisión, lo que se necesita es primero investigadores, profesionales que tengan conocimiento y práctica en esa área porque trabajaremos sobre un período que abarca desde el 4 de noviembre de 1964 hasta el 10 de octubre de 1982. Son más de 50 años, por tanto la capacidad de investigación tiene mucha relación con la historia, con el conocimiento de los procesos políticos en Bolivia, con la historia de los derechos humanos, con la naturaleza de las violaciones de los derechos humanos que se han registrado, tanto individuales como colectivos. Eso implica un perfil profesional que además de tener técnica en investigación tendrá una calidad en el análisis de lo político, otro elemento fundamental es la capacidad y la confianza porque la información que se manejará es reservada, por el nivel de confidencialidad implica que sean personas con una ética muy alta, si se hace mal uso de esa información puede ser fatal. Además, necesitamos generar una suerte de red de contención porque no se trata de revisar sólo fichas y documentos, se trata de acercarse a las personas o familiares de víctimas de estos sucesos, hubo experiencias de que si no se da un soporte psicológico, sino se generan mecanismos de contención para las personas que están produciendo testimonios, se pueden dar situaciones dramáticas, no se trata de buscar el dato frío, sino contar con acompañamiento psicológico que no les permita caer en situacio-

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¿La labor de la Secretaría Ejecutiva es netamente administrativa o qué tareas más debe cumplir?

ENTREVISTA

nes extremas, como ha ocurrido en otros países y también en Bolivia.

¿Hay dificultades para encontrar ese tipo de profesionales en el país? En el campo de los psicólogos esperamos no tener problemas porque no hemos comenzado aún a contratar a profesionales con ese perfil debido a que no empezamos aún con la etapa de testimonios. Hay postulantes que creemos pueden cumplir el perfil. En el caso de masacres necesitamos sitios donde pueden haber fosas comunes, tarea que se debe realizar científicamente, con antropólogos, médicos forenses para identificar los restos a través del ADN porque uno de los objetivos de la comisión es generar prueba científica para hacer recomendaciones al Estado boliviano, en su informe final, que permitan reabrir o abrir causas contra los violadores de los derechos humanos en forma masiva. La construc-

mos que trabajar sobre más de 50 años, no será fácil, estamos tratando de articular esfuerzos con algunas instituciones, centros de investigación de algunas carreras universitarias que coadyuven en esta tarea, estamos en eso porque se necesita trabajo científico de calidad, lo que nos hace pensar que los dos años no son suficientes, pero el desafío se lo ha asumido y pese a lo escaso del tiempo produciremos resultados que serán significativos para la recuperación de la memoria histórica.

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INVESTIGARÁN 18 AÑOS DE DICTADURAS El presidente Evo Morales posesionó a los cinco integrantes de la Comisión de la Verdad, el 21 de agosto de 2017, en un acto que se llevó a cabo en el Palacio de Gobierno. Nila Heredia, Édgar Ramírez, Isabel Vizcarra, Eusebio Gironda y Teodoro Barrientos asumieron esa responsabilidad. La Ley 879 del 23 de diciembre de 2016 crea la comisión con el objetivo de esclarecer los asesinatos, desapariciones, torturas, detenciones y agresiones sexuales cometidas en el período de las dictaduras, del 4 de noviembre de 1964 al 10 de octubre de 1982.

Se anunció la realización de un seminario internacional, ¿qué organizaciones participarán y cuál será la temática?

La comisión, de acuerdo con la Ley 879, debe trabajar durante dos años, prorrogables a seis meses. El trabajo debe concluir con un informe y la acumulación de pruebas para que el Estado inicie acciones contra los responsables.

Los comisionados son personas de larga experiencia, tienen muchos contactos internacionales, han trabajado por ejemplo con la Federación Latinoamericana de Personas Desaparecidas, lo que permite que lleguen personas que han desempeñado funciones

SE EVALÚA LA POSIBILIDAD DE CONVERTIR A LA COMISIÓN DE LA VERDAD EN UNA ENTIDAD DESCENTRALIZADA, LO QUE POSIBILITARÁ QUE CAPTE RECURSOS ECONÓMICOS DE LA COOPERACIÓN INTERNACIONAL. ción de la prueba no puede ser un trabajo de buena voluntad, tiene que ser científico, que permita que la prueba sea válida para iniciar un proceso. Pensamos contar con consultores externos, presupuesto que aún no está financiado, hay que trabajar en esa línea.

¿Cuándo comenzarán a contratar a ese tipo de personal? No queremos plantear fechas ni adelantarnos porque tenemos dos años para el trabajo, que están pasando rápidamente. El equipo se constituyó en noviembre de 2017, si bien la ley es de diciembre de 2016, la constitución de la comisión en agosto del año pasado y la contratación de los miembros del equipo comienzan a mediados de noviembre de 2017. La idea no es adelantarnos, buscamos generar pruebas que permitan el tiempo de conclusión de nuestro trabajo.

¿Serán suficientes los dos años de trabajo para cumplir los objetivos? Definitivamente no es suficiente, eso es muy claro, tene-

en otras comisiones. Será de transmisión de experiencias de otras comisiones de la verdad de la región, de las prácticas que han producido, de los errores que han cometido y de los aciertos logrados para inspirarnos en ellos, y generar la participación de las organizaciones, de víctimas y familiares que nos permita ajustar nuestro trabajo y la experiencia internacional en la perspectiva de alcanzar las demandas que se tienen. Nuestra tarea pasa por la investigación y la generación de recomendaciones para el Estado. Nosotros no somos una instancia que va a juzgar, no somos jueces ni fiscales en sentido de producir mecanismos que lleven a la apertura de procesos jurídicos, pero la ley nos faculta a generar recomendaciones que el Estado pueda asumir. Consideramos que el traspaso de información de las personas que trabajaron en las comisiones internacionales será muy útil sobre todo para un mejor soporte metodológico del equipo técnico. La segunda quincena de

marzo sería el seminario, en la tarde tendríamos un taller y al día siguiente una jornada metodológica de orden interno. Se efectuará en la ciudad de La Paz y se espera convocar entre 150 y 200 personas.

¿Al margen de este evento qué otros más se desarrollarán este año y si los integrantes de la Comisión de la Verdad tienen previsto participar en similares actividades en el exterior del país? Tenemos una invitación a la Argentina, del 14 al 16 de marzo, que debemos considerarla en función de presupuesto porque no se puede planificar sin recursos. Es un seminario sobre ‘Archivos y derechos humanos, una agenda para el fortalecimiento democrático’, que será muy interesante, pero implica pagarse todos los gastos. Seguramente habrá otros eventos, pero siempre hay que ver el presupuesto.

¿Quisiera añadir o destacar algo más? Simplemente relievar la voluntad política del Estado para cumplir esta tarea, el entendimiento y cooperación del ministro de Justicia, Héctor Arce, para que la comisión tenga un nivel más alto de autonomía creo que es algo que expresa esa voluntad. Lo que debe ir acompañado de un presupuesto, me imagino que el Ministerio de Economía y Finanzas actuará con igual claridad. PERFIL

Nombre: Luis Fernando Rodríguez Ureña. Estudios: Licenciado en Sociología, Universidad Mayor de San Andrés (UMSA). Cargos: Experiencia de más de 30 años en Derechos Humanos, docente universitario en esta área. Exembajador de Bolivia en China (2007-2011).


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FORMACIÓN POLÍT CA La construcción del pensamiento social latinoamericano Por Alejo Brignole

Ante el vocablo ‘resistencia’ sin duda acuden a la mente los arquetipos comunes establecidos como válidos y legítimos durante el siglo XX. La Resistencia Francesa durante la ocupación Nazi y la República de Vichy, o los partisanos italianos frente al fascismo de Mussolini en Italia, conforman un relato monopolizado por los vencedores de la II Guerra Mundial, cuya propaganda utilizó como emblemas de lucha la libertad y la democracia. Y aunque estos hitos señalados (sin obviar a los maquis españoles que lucharon contra la dictadura franquista iniciada en 1939) fueron movimientos heroicos y auténticas demostraciones de lucha contra toda opresión, también es verdad que conforman una mirada eurocentrista que ha relegado —una vez más— a un segundo plano otras resistencias quizás más costosas desde una perspectiva humana y política. El movimiento Viet Cong (o Frente Nacional de Liberación de Vietnam) fue una resistencia popular militarizada de proporciones épicas frente al colonialismo francés y luego al intervencionismo estadounidense, pero no ha ocupado su debido lugar en la historiografía del siglo XX precisamente porque su relato histórico fue contado por los vencedores (EEUU y sus aliados anticomunistas europeos). El valor, las hazañas y el grado de compromiso personal vietnamita le ha ganado a su pueblo un podio monumental en la historia universal, semejante a las resistencias numantinas del siglo II antes de Cristo, donde un pequeño poblado celtíbero —Numancia— resistió uno a uno todos los embates y asedios de las legiones romanas, hasta que finalmente sus pobladores se suicidaron en masa en el 133 a.C. para no rendirse al general Publio Cornelio Escipión Emiliano. De allí la frase ‘resistencia numantina’ para describir un fenómeno de autodeterminación irrenunciable. Proceso que fue similar a la resistencia de los judíos de Masada, que en el año 73 decidie-

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DOMINGO 11 DE FEBRERO DE 2018

CONDICIÓN INDISPENSABLE PARA TODA REVOLUCIÓN

¿Qué es la resistencia? Parte 2 La necesidad de resistir forma parte del psiquismo humano individual y colectivo, y se torna una condición ineludible de toda realización fundada en la dignidad del hombre. ron acabar con sus vidas antes de que las tropas romanas de Lucio Flavio Silva los hicieran esclavos. Fueron 960 judíos, entre combatientes, mujeres y niños, que se inmolaron colectivamente antes de verse reducidos a simples sirvientes de Roma y su imperialismo. Podríamos aventurar que todas estas resistencias tan emblemáticas, verdaderas demostraciones del espíritu humano en su defensa de la dignidad y la libertad de los pueblos, fueron de alguna

manera superadas y fundidas en el crisol simbólico de la Revolución Cubana, hoy convertida en el prototipo universal que una voluntad de resistencia puede engendrar y sostener. Jamás existió en la historia del mundo un asedio tan focal, ininterrumpido y extendido en el tiempo, como el que ha emprendido Estados Unidos —la nación militarmente más poderosa de todos los tiempos— contra una pequeña isla dispuesta a defender su independencia.

Ni siquiera el sitio de Candía (la actual localidad de Heraclión en la isla mediterránea de Creta) puede comparársele. Candía era una colonia de la República de Venecia y en 1648 el imperio otomano impuso un asedio que duró 21 años, hasta 1669. La resistencia cubana, en cambio, lleva ya 55 años — casi tres veces más tiempo— y la lucha continuará según las actuales proyecciones. Nunca una asimetría militar y estratégica tan grande engendró una defensa tan desproporcionada y a la vez tan exitosa para el débil. He aquí el valor de la resistencia cubana, que pone en el centro del análisis la importancia de una oposición tenaz. Desde una perspectiva latinoamericana, sin duda Cuba y su Revolución convocan a la esperanza y demuestran la efectividad de toda resistencia, por desigual y sin futuro que pueda parecer. Resistir en cualquiera de las formas humanas posibles —a una opresión, a una enfermedad, a un olvido, o a un sistema— implica una convicción que trasciende lo ideológico y doctrinal y se nutre, invariablemente, de lo más profundo del psiquismo humano. O planteado más metafísicamente: depende de su espíritu. La resistencia es, por tanto, una profunda expresión espiritual que además puede expandirse y hallar su realización en lo colectivo. Cuando Tupac Katari decidió enfrentar al poderío español en 1781 y sitió la ciudad de La Paz, estaba dando muestra de ese estímulo espiritual que le ordenaba resistir para no entregar su dignidad ni la de su pueblo. Y en esa expansión hacia lo común y colectivo halló su realización y el instrumento para multiplicar su fuerza. Cuando el presidente Evo Morales inició su actividad sindical en la Confedera-

ción Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB), en la década de 1980, y decidió resistir los embates del ejército boliviano al servicio estadounidense en el trópico de Cochabamba, y más tarde oponerse a la criminal intromisión de la DEA norteamericana que ametrallaba campesinos, incendiaba haciendas y torturaba a detenidos, lo que estaba haciendo era resistir un diseño, un modelo de país y de sociedad inviable y opresivo en grado sumo. Fue esa resistencia mantenida durante décadas la que finalmente dio frutos muy maduros de enorme valor en la historia boliviana y continental. La resistencia debe verse, por tanto, como un camino hacia la meta. Un sendero que debe caminarse con múltiples riesgos, con desazón la mayoría de las veces, pero con la determinación de encontrar el destino ansiado. El que resiste finalmente acude a su propia realización. Por el contrario, ese destino se trunca irremediablemente para aquel que abandona la lucha, la intención o la visión del futuro anhelado. Por eso algunos ejemplos brillan como fanales muy intensos en el siempre angustioso derrotero de las resistencias (Sandino, Fidel, Chávez, Tupac Amaru, Salvador Allende). Resistencias que a veces ocupan toda una vida, una generación o un siglo, tal como está resultando el tránsito cubano hacia su propia victoria y liberación definitivas. Sin embargo, ése es el precio de la verdadera construcción. Debemos confiar, sin dudas, en que esta condición del resistente, del caminador de senderos difíciles, es la vía para producir los cambios y adquirir la identidad de un revolucionario auténtico. Siempre y a pesar de lo oscuro que parezca el sendero.

Especial Politica 11-02-18  
Especial Politica 11-02-18  
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