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“No debemos permitir que alguien se aleje de nuestra presencia sin sentirse mejor y más feliz.”

Madre Teresa de Calcuta

(1910-1997)


Agnes Gonscha Boyaxhiu, más conocida como Madre Teresa, nació el día 26 de agosto de 1910, en la cuidad de Skopje en Yugoslavia. Sus padres pensaron ponerle sólo el nombre Agnes, pero al ver su rostro al nacer le agregaron Gonxa, y así el nombre entero significaba “Capullo en Flor”. Agnes y su hermana participaban en las labores de la parroquia, y las horas libres de Agnes, que no eran muy habituales para una chica de su edad, las pasaba en la biblioteca de la “Iglesia del Sagrado Corazón”. Agnes hizo su Primera Comunión a la edad de cinco años y medio, y recibió la Confirmación a los seis años (un año después de su Comunión). Eso demostraba la gran fe que le movía desde tan temprana edad. Con tan sólo 12 años de edad sintió el fuerte deseo de convertirse en monja y tras consultarlo con su madre, esta le aconsejó que se tomara un tiempo para no forzar ese sentimiento y pasara largas horas rezando en la iglesia, en busca de una respuesta. A los 18 años de edad, la Madre Teresa ingresó en la Orden de las “Hermanas de Nuestra Señora de Loreto” en Irlanda, allí recibió una excelente formación religiosa. Fue entonces cuando en 1931, con ya la mayoría de edad, Agnes toma el nombre de Teresa en honor a una monja francesa llamada “Thérèse Martín” y se hace monja, tomando los votos en 1937. Estuvo enseñado durante 20 años en el “Colegio Santa María en Calcuta” de la India. Y fue en el año 1946, cuando Teresa recibió otra llamada de Dios, así lo llamaba ella misma, y era el servicio hacia los más pobres. Así fue como la valiente Madre Teresa pidió al Papa Pio XII un permiso para dejar sus funciones, hacerse monja independiente y empezar a compartir su vida en las calles de Calcuta con los más pobres, los enfermos y los hambrientos.


Al poco tiempo la Madre Teresa fundó una congregación a la cual llamó “Misioneras de la Caridad”, donde comenzó con la difícil tarea de enseñar a leer a los niños pobres de la calle, seguido de tareas beneficiosas para ellos. La Madre Teresa era una persona que daba sin importarle si recibía algo a cambio, llena de bondad y solidaridad. Esta mujer ha llenado de felicidad corazones de enfermos, hambrientos y pobres. Así fue como en el año 1950, comenzó con la ayuda a personas enfermas de lepra. En el año 1965 el Papa Pablo VI colocó a la congregación de las “Misioneras de la Caridad” bajo el control del Papado y autorizó a la Madre Teresa a expandir la Orden religiosa a otros países. Esto consiguió que su trabajo fuese conocido en todo el mundo y se abrieron centros para atender a leprosos, ancianos, ciegos y personas que padecían SIDA y escuelas y orfanatos para los pobres y niños abandonados. La madre Teresa ya no estaba sola, ya se le conocía a nivel mundial tanto a ella como a su obra, lo que le ayudó a conseguir en 1979 el premio “Nobel de la paz”. En 1986 la madre Teresa logró llegar a Cuba, entrevistarse con Fidel Castro y consiguió establecer allí su orden, a pesar de haber afirmado que no había visto pobres en la isla. (Seguramente una buena estrategia para convencer al dictador) A partir de 1990 comenzaron los problemas de salud le empezó a fallar el corazón, esto sólo consiguió hacerla trabajar con más ímpetu y tesón, lo cual tuvo que dejar de hacer debido a la petición (casi orden) venida directamente del Papa Juan Pablo II, quien la admiraba profuundamente. En 1994, ya retirada de la primera linea de lucha contra la pobreza, la Madre Teresa de Calcuta hizo una aparición publica en un medio inglés, donde el periodista Christopher Hitchens intentó desprestigiarla, tratándola como “ángel del infierno” y acusándola de demagoga, oscurantista y sirviente de las potencias occidentales. Sostenía que la Madre Teresa no tenia como objetivo ayudar a los mas necesitados, enfermos y moribundos sino realizar


una cruzada contra los anticonceptivos y el aborto provocado. Como era de esperarse, dicho documental provocó la indignación del mundo entero. La Madre Teresa de Calcuta, así es recordada hoy en día, falleció el viernes 5 de Septiembre de 1997 a causa de un paro cardíaco. Miles de personas de todo el mundo fue a despedirla a la Iglesia de Santo Tomás considerándola una de las personalidades más influyentes del siglo XX. Su tumba se ha convertido en un lugar de peregrinación y oración para gente de fe y de extracción social diversa. Con el paso de los años, no sólo no ha conseguido borrar la figura de esta mujer, sino que la ha hecho más grande, convirtiéndola en un mito. ¡TODA UNA MUJER Y UN EJEMPLO A SEGUIR!



Teresa de Calcuta