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PATOLOGIA III.

YAMIT ADRIAN LÓPEZ FLORES. CAROLINA MARTÍNEZ BARRIOS. ALEJANDRO TOBÓN MACIAS.


 La constante búsqueda para que las edificaciones presenten mayor resistencia frente a los agentes externos, y a la vez que sean durables a lo largo del tiempo, especialmente en las obras de ladrillo, es necesario buscar solidez, inalterabilidad, durabilidad y belleza, cualidades que normalmente se consiguen en muy buena medida pero que a veces estas se ven atenuadas, y aparecen las eflorescencias, de modo que el ladrillo o el hormigón, deja de ser ese elemento durable y resistente frente a los agentes externos, observándose que las edificaciones han cambiado a un color pálido y pobre pudiendo perder algunas de sus características físicas, solidez y durabilidad.


OBJETIVO

ALCANCE.

 Conocer y analizar las eflorescencias; sus causas, elementos, tipos; así como las acciones preventivas y correctivas. Con el fin de conocer el problema que se causa por la migración de las sales al exterior de los compuestos arcillosos y de hormigón y que afecta la apariencia y estabilidad de las diferentes estructuras.

 Recopilar bibliografía relevante acerca de las eflorescencias.

 Tener capacidad de establecer las causas y métodos de reparación de las eflorescencias, aplicado en los que aceres de la construcción.  Conocer las acciones preventivas y correctivas de las eflorescencias.  Establecer los métodos del laboratorio para conocer las eflorescencias.

 Conocer los conceptos propios de las eflorescencias y su reconocimiento en campo.


 LESIONES QUIMICAS  Comprende todas aquellas que presentan un proceso patológico de carácter químico, donde el origen suele estar en la presencia de sales, ácidos, álcalis, que reaccionan químicamente para acabar produciendo algún tipo de descomposición del material lesionado. Dentro de las lesiones químicas encontramos:


 EFLORECENCIAS. Depósitos salinos que se forman en los ladrillos cocidos, materiales pétreos, u hormigones . • Agente movilizador de las sales: agua que circula por los poros  • Duración: se produce de forma periódica a lo largo de la vida de los productos cerámicos.

 VELOS. Depósitos salinos que se forman en los elementos cerámicos como los ladrillos, durante el proceso de fabricación.  Agente movilizador de las sales: agua.  • Duración: anomalías permanentes de la constitución principal de los productos cerámicos.


яБо SAL: COMBINACION DE UN ELEMENTO METAL CON UN ELEMENTO NO METAL.

NO METALES.

METALES LIGEROS.


 SALES NEUTRAS.  Combinación de un oxácido con un hidróxido y agua.  Carbonatos.  Sulfatos .  Nitratos.

 SALES ACIDAS.  Combinación de un oxácido con un hidróxido y agua, con mas átomos de metal.


Las eflorescencias pueden ser debidas a cualquier sal soluble, pero las mรกs frecuentes son las producidas por sulfatos, nitratos y cloruros.


Los sulfatos de calcio (CaSO4) y magnesio (MgSO4) son las impurezas más frecuentes que forman velos de secadero. Se transforman fácilmente en velos de horno permanentes. Solubilidad en agua fría: * Sulfato de calcio dihidratado (CaSO4 · 2H2O) = 0,241 g/100 cm3 * Sulfato magnésico heptahidratado (MgSO4 · 7H2O) = 71 g/100 cm3 Punto de fusión: las sales alcalinotérreas (Ca, Mg…) tienen puntos de fusión más elevados, por lo que son más indeseables que las alcalinas (Na, K…) Origen de sulfatos alcalinotérreos: existencia en la masa arcillosa o formación en el secadero por reacción con los gases sulfurosos.


SAL

PROPIEDADES

SOLUBILIDAD (gr/100ml)

CaCO3 carbonato cálcico.

Aspecto de velo blanco (exudación). Provienen de la carbonatación del agua de cal. No peligrosa.

0,0014

K2CO3 carbonato potásico

Producidas por la carbonatación de los álcalis

112,0

Na2CO3 carbonato sódico

Libres del cemento. No peligrosas

7,1

CaSO4 sulfato de calcio. sal neutra

Poco soluble, pero susceptible de expansionar por formación de ettringita con los aluminatos del cemento.

0,209

Na2SO4 sulfato de sodio.

Soluble, fácilmente cristalizable con expansión. Muy peligrosa. Proviene de distintas fuentes

19,5

K2SO4 sulfato potásico

Soluble, fácilmente cristalizable. Viene de las mismas causas que la anterior.

12,0

MgSO4 sulfato de magnesio

Soluble, fácilmente cristalizable. Se presenta con 26,0 escasa frecuencia. Todos los sulfatos solubles pueden dar lugar a la formación de ettringita.

NaNO3 nitrato de sodio

Constituyen el salitre. Solubles, fácilmente cristalizables

KNO3 nitrato de potasio

Provienen de materia orgánica en descomposición. Son muy poco frecuentes.

NaCl cloruro de sodio.

Soluble, fácilmente cristalizable. Proviene de suelos o ambientes marinos. No peligrosa

35,7

CaCl2 cloruro de calcio.

Soluble, delicuescente. Proviene de aditivos o de reacciones del NaCl con la cal del mortero. Ataca a los pigmentos y favorece la formación de mohos.

59,5

BaCO3 carbonato bárico

Poco solubles por lo que se utilizará en la fabricación de ladrillos con el fin de desplazar la formación de aquellas sales más solubles.

2,2x10-3 2,2x10-5

BaSO4 sulfato bárico


EFLORECENCIA PRIMARIA. La eflorescencia primaria se da durante la producción y proceso de curado inicial de los productos de mampostería de concreto, cuando el exceso de agua de la fabricación se convierte en vehículo para el transporte de las sales solubles. Estas sales solubles son introducidas principalmente por el cemento, pero también pueden originarse con el agua y/o agregados.


EFLORECENCIA SECUNDARIA. La eflorescencia secundaria ocurre cuando el agua de una fuente externa (como lluvia) es absorbida en el concreto o la arcilla del producto, disolviendo cualquier sal disponible dentro de la matriz del concreto. La eflorescencia puede entonces, suceder mientras estas sales migran a la superficie.


TIPOLOGÍA SEGÚN MANIFESTACIONES.

Tipo I, son depósitos superficiales de sales blanquecinas muy solubles en agua, que aparecen en forma de velo y situadas en el centro o los bordes del ladrillo, aunque también cubre la junta de mortero. Suelen aparecer en la cuarta parte superior de los edificios, en la base del muro y en los antepechos de las ventanas. Son muy abundantes. Se manifiestan en primavera cuando el viento y el sol secan la fábrica tras el período húmedo del invierno. Tipo II (criptoeflorescencias o subeflorescencias), las piezas presentan desconchados importantes o se desprenden con facilidad capas del ladrillo de unos milímetros. Suelen darse en zonas húmedas o marítimas. Son poco frecuentes.

Tipo III (exudaciones), son depósitos blancos en superficie en forma de regueros, son poco solubles en agua y en presencia de ácido clorhídrico son efervescentes. Son difíciles de eliminar. Tipo IV, son regueros de color pardo sobre los ladrillos y las juntas de mortero. Son poco frecuentes y suelen aparecer en ladrillos fuertemente cocidos. Tipo V, las manchas son de color amarillo verdoso. Son muy raras. Tipo VI, en este caso las manchas, marrones oscuras o negras, aparecen sobre los ladrillos (normalmente los marrones pigmentados) y las juntas. Se distinguen de las del tipo IV por el color del ladrillo, al estar pigmentados con bióxido de manganeso.


Son depósitos interiores en los poros del material, y son más peligrosas, pues al aumentar de volumen en el interior del material crean fuertes tensiones que hacen que el poro se abra y entre agua, hielo, etc. que, aunque lentamente, podría llegar a destruir el material. Los sulfatos de calcio (CaSO4), magnesio (MgSO4) y sodio (Na2SO4) suelen ser las sales causantes de criptoflorescencias, ejerciendo unas presiones de 1.100, 250 y 250 Kg. /cm2, que son suficientes para fracturar las piezas. La gravedad de las criptoflorescencias aumenta cuando: - La obra está en contacto con suelos ricos en sulfatos; - El ladrillo es muy compacto y su red capilar muy fina; - Que el ladrillo se halle habitualmente húmedo pero no saturado; - Que la cara vista del ladrillo esté sometida a evaporación continua.


Aunque antiguamente estos términos eran utilizados para denominar, de modo general, a todas las eflorescencias, se debe entender por salitre o nitro de pared aquellas eflorescencias compuestas por nitrato de sodio (NaNO3) y nitrato potásico (KNO3) y que se forman por descomposición en el suelo de materias orgánicas nitrogenadas. La formación de salitre en las paredes era normal en épocas antiguas, cuando no existía alcantarillado. Actualmente, solo es posible encontrar salitre en las paredes de establos, estercoleros y lugares análogos. Para la eliminación del salitre de las paredes se pude recurrir a cualquiera de los medios comentados en la eliminación de eflorescencias, preferentemente la limpieza natural


Ladrillo. Es el material m谩s eflorescible de los que se utilizan en construcci贸n Si salen sobre el ladrillo, en su parte central, provienen claramente del propio material y de la propia humedad de obra o de otras posteriores.


Acabados pétreos. Entre los materiales pétreos son eflorescible principalmente las rocas sedimentarias (calizas, areniscas, etc.), de amplio uso en construcción, tanto en mampostería de piedra como en acabados. Los elementos pétreos se pegan con mortero de cemento, por lo que puede existir confusión de la procedencia de la eflorescencia, ya del elemento pétreo, ya del mortero de agarre, lo que exigirá su análisis. Las sales provocan un gran deterioro en las edificaciones de piedra. Su cristalización en los poros de una roca produce fuertes presiones que acaban disgregando el material. A este proceso se suman otros como la higroscopicidad, es decir, la capacidad de tomar agua del ambiente, o las presiones debidas a la dilatación térmica.


Bloques de mortero. Se pueden provocar dos tipos de eflorescencias: la que proviene de los áridos y la producida por el cemento. Pueden darse dos situaciones de eflorescencias: Eflorescencia en el centro del bloque, lo que indica que proviene de él. Eflorescencia en el perímetro, que puede provenir del mortero de agarre o del propio bloque


Hormigones “in situ” y prefabricados. Hay dos posibles fuentes de sales eflorescible, los áridos, si son sedimentarios, y el cemento al fraguar produciendo óxido de calcio que se transforma en carbonato cálcico en contacto con el CO2 de la atmósfera, siendo ésta la más frecuente, ya que casi siempre los áridos no son sedimentarios sino silíceos.


Morteros de pega y materiales de revestimiento. Uno de los aditivos mĂĄs tradicionales es la cal, que produce claramente eflorescencias de carbonato de calcio (CO3 Ca). Ya se ha hablado de ellos en los anteriores puntos, con su tipo de eflorescencia y su forma de apariciĂłn. Por lo general, cuando aparece una eflorescencia en un revoque, la sal no proviene de ĂŠl, sino del material constitutivo del soporte.


La formaci贸n de eflorescencias requiere, por tanto, la incidencia de tres factores: *Existencia de un cierto nivel de humedad. *Presencia de sales solubles. *Porosidad del material en la entrada y arrastre de sales hasta su superficie.


Humedad La humedad puede provenir del propio proceso de ejecución, es decir, del agua de amasado, de la humectación de las unidades de fábrica, etc. Lógicamente dado que dicha agua es imprescindible, para evitar eflorescencias es preciso que el elemento construido haya evaporado la humedad sobrante y se encuentre totalmente seco si se va a revestir. Este caso de eflorescencia suele corresponder a las obras recién acabadas. Otra fuente de humedad se fundamenta en el tránsito capilar del agua por los materiales porosos desde zonas en contacto con ésta (terreno, terrazas, salientes que la acumulen, etc.). En los muros en contacto con el terreno, el agua puede ascender por la estructura capilar de los materiales a varias plantas. También el agua de lluvia al incidir sobre la fábrica puede infiltrarse penetrando hacia el interior de un cerramiento. Este fenómeno sucede si se combina con viento que produzca la presión suficiente para introducir la humedad en los capilares del material. El agua, que finalmente vuelve a salir al exterior, se convierte en el medio de arrastre de las sales que puedan existir.


Sales Los materiales susceptibles de padecer eflorescencia son los de naturaleza porosa, capaces de albergar sustancias que transitan hacia su cara exterior por las fuentes de humedad comentadas. Las formas más considerables de estas alteraciones responden a sales alcalinas. Son características en la formación de eflorescencia los sulfatos (cálcicos, magnésicos, potásicos y sódicos) y el carbonato cálcico, y toda sal que por reacción con otras sustancias resulte soluble en agua. En el caso de los morteros pueden presentarse algunos de estos agentes en la composición del cemento, de los áridos, de la cal hidratada y en ocasiones de los aditivos que con una limpieza al finalizar la obra desaparecen fácilmente. Material Cuantitativamente el alcance de las eflorescencias no solo depende del volumen de las sales existentes sino de su transmisión por la receptividad y flujo a través del material arrastrada por el agua. Los morteros muy porosos, con un alto índice de absorción, facilitarán la entrada y el arrastre de las sustancias catalizando su transporte hasta la superficie. La mayor o menor presión hidrostática de la humedad sobre el material en función de su origen condiciona, también significativamente, el proceso absorbente y consecuentemente el alcance de la lesión.


Medidas preventivas a tomar por el constructor: - El usuario de ladrillos debe asegurarse de que estos no contienen cantidades nefastas de sulfatos solubles, en especial de magnesio, sodio y potasio. Si no dispone de datos analíticos, ni de ensayos de eflorescencia en laboratorio, debe pedir al fabricante la dirección de construcciones hechas con sus ladrillos y realizar una detenida inspección de las mismas. También, por encuesta local, debe conocer cuál es la reputación de los ladrillos en el distrito de origen y en los medios consumidores En general, no se considera grave el problema de la eflorescencia, esto se manifiesta débilmente durante un breve período de tiempo mientras se seca por primera vez la obra de ladrillo, y despué reaparece más débilmente aún durante uno, o a lo sumo dos años, cuando la humedad de las lluvias invernales se elimina por acción de los primeros vientos secos de primavera En este caso, el movimiento cíclico de las sales dentro del ladrillo está equilibrado de tal forma que su cristalizació nunca se produce en el exterior. El peligro de que reaparezcan las eflorescencias, por rotura de ese equilibrio, queda siempre latent


- Durante la construcción hay que evitar que los ladrillos se mojen demasiado. En tiempo de lluvias fuertes hay que cubrir la obra no terminada y el apilamiento de ladrillos a pie de obra. Esta misma precaución debe ser tomada también por el propio fabricante. - Hay que evitar a toda costa que los ladrillos cocidos, y las propias obras, se contaminen por absorción de sales solubles de fuentes externas. El fabricante debe desterrar la práctica de apilar sus ladrillos a la intemperie sobre una capa de cenizas y escorias del horno, ya que ambas están cargadas de sales solubles que pueden pasar a los ladrillos arrastradas por el agua de lluvia y el constructor debe asegurarse de que la obra no va a ser contaminada por sales solubles que provienen de suelos salinos, ni de productos industriales, ni de terrenos que contienen escombros, cenizas, escorias u otros residuos inorgánicos u orgánicos. Las eflorescencias producidas por contaminación exterior suelen ser las más graves. - Debe evitarse que en la obra se produzcan percolaciones que vuelvan a mojarla por lugares distintos de los normalmente expuestos. No hay que olvidar que la única solución admisible es que la obra se moje exclusivamente por las superficies expuestas a la más rápida evaporación. Si las eflorescencias no desaparecen Espontáneamente de la fachada en un periodo de dos o tres años y, sobre todo, si persisten manchas localizadas, se puede sospechar con bastante razón que existen penetraciones anormales de agua en la obra, lo cual naturalmente puede ser debido a un defecto del proyecto o a un defecto de realización. En estos casos, la primera medida correctiva a tomar es la supresión de dichas entradas anormales de agua. Es muy probable que con ello quede el problema totalmente resuelto. - Cuando las paredes eflorescentes están protegidas de la lluvia, el equilibrio a que hacíamos referencia en el apartado A) no se establece, y entonces puede ser necesario cepillar la pared y lavarla con agua pura


Aspectos para tener en cuenta en el diseño

La utilización de excelentes materiales y mano de obra no asegura el éxito del proyecto, este debe ir acompañado de un diseño apropiado. Secciones de muro. El diseño de muros de mampostería y la selección de materiales para la construcción, debe tener en cuenta la resistencia de los materiales y la resistencia de penetración a la lluvia, basada en la exposición a la cual el muro debe ser sometido. Se puede prevenir la penetración del agua lluvia al interior de la mampostería a través de proveer una cavidad de aire detrás de la mampostería exterior, con un canal que permita la evacuación del agua a través de goteros hacia el exterior para obtener una máxima resistencia a la penetración de la lluvia y alcanzar una mínima eflorescencia. También otra manera es utilizando una b arrera interna a la penetración de agua en la cara posterior del muro. Detalles. Una de las condiciones necesarias para la ocurrencia de las eflorescencias, es la presencia de humedad dentro del muro. El impedir el avance de la humedad contribuirá a que desaparezcan los mecanismos de la eflorescencia. El éxito depende en gran medida en la atención y el diseño de detalles críticos. La importancia primaria de estos detalles está asociada con la prevención del ingreso de humedad dentro de la mampostería. También son detalles de importancia el alejar el agua directa de las zonas de remate en las partes altas de los muros y de las superficies horizontales. Se deben tener en cuenta para prevenir la ocurrencia de eflorescencias las recomendaciones de diseño, definir los tipos de muros, características de la mano de obra, detalles, flanches, goteros, entre otros algunos puntos de cuidado y atención. Masillas y sellantes. Estos productos en las obras se emplean para corregir o disimular errores en la mano de obra, pero deben utilizarse de acuerdo con los diseños y ser instalados de la misma manera que otros elementos en la estructura. Las juntas entre la mampostería y otros elementos como puertas, ventanas y juntas de expansión deben ser selladas, ya que son en su mayoría fuentes de penetración de agua lluvia dentro de la mampostería. Esos puntos vulnerables deben requerir una atención especial durante el diseño y la construcción. También se debe contemplar el establecimiento de programas de mantenimiento para inspeccionar y reemplazar los sellantes que lo requieran. El tiempo de durabilidad de un sellante está considerado entre 4 y 10 años dependiendo del tipo de exposición.


· Eflorescencias De existir dudas sobre la presencia de sales en alguno de los elementos constitutivos de un muro: ladrillos, arena, aglomerante y/o agua utilizada en la construcción, es recomendable efectuar algunas comprobaciones sencillas que permitan prevenir la ulterio r aparición de eflorescencias. · Ladrillos Se coloca la pieza a verificar en forma vertical sobre un recipiente cóncavo (similar a un plato hondo) y se vierte en este agua destilada hasta una altura entre 1,5 y 2 cm., renovando la provisión de agua hasta comprobar la completa saturación del mampuesto. Si la pieza contiene sales solubles, en la superficie de su cara superior aparecerán manchas blancas, especie de polvillo muy fino, o sea eflorescencias. La mayor o menor cantidad se polvillo nos dará una idea de la cantidad de sales presentes, y la posibilidad de aceptar o rechazar el material. Conviene efectuar un muestreo con varias piezas para tener una cierta estadística en relación a la partida analizada, y repetir esta comprobación si se cambia de proveedor. · Aglomerante Se mezcla una cierta cantidad del aglomerante con agua destilada hasta obtener una pasta de consistencia fluida, la que se vierte en un vaso poroso de terracota. Se procede en forma similar al ensayo anterior, colocando el vaso con la pasta sobre un recipiente que se llena con agua pura (destilada). Esta humedad ascenderá por capilaridad por las paredes del vaso y, en caso de existir, disol verá las sales contenidas en la pasta que cristalizarán en la parte superior del vaso. · Agua Si en la obra se utiliza agua proveniente de perforaciones, es posible solicitar un análisis de la misma para comprobar la presencia de sales que puedan afectar sensiblemente la obra, y esta prevención rige no solo para los revoques, sino para todos los mortero s y hormigones a ejecutar. Cuando las eflorescencias provienen del agua utilizada en la construcción, las manchas se producen cuando, por razones climáticas, la obra tarda en secarse, porque aquí es la humedad atmosférica la que penetra en las superficies expuestas y disuelve las sales existentes. Las eflorescencias aparecen cuando las condiciones climáticas mejoran, y a la temporada húmeda previa sigue un período más seco. · Suelo Cuando las eflorescencias provienen del contacto de los revoques con el terreno, las sales presentes en suelo se evidenciarán con mayor intensidad en la zona inferior de los muros, vinculadas estrechamente a los fenómenos de capilaridad y debilitándose hasta desaparecer a medida que se asciende en el paramento.


8.1. DAÑOS Y REPARACIONES - Cura de las eflorescencias: A).- La naturaleza de las sales que forman las eflorescencias son tan variadas que no se pueden recomendar tratamientos químicos eficaces de uso general. En el caso de eflorescencias blancas de sulfatos muy solubles puede bastar un cepillado cuidadoso y un lavado con agua pura. Para el tratamiento de las eflorescencias de sulfatos alcalinos se ha recomendado en alguna ocasión el uso de una solución de jabón sódico al 1% proyectada sobre la pared. Este tratamiento, aplicado después de cepillar las eflorescencias, supone la aplicación de 0,1 a 0,2 litros de solución por metro cuadrado de muro, lo cual corresponde a 1-2 gramos de jabón. B).-. Se emplean diluciones diluidas de ácidos débiles (el ácido clorhídrico puede ser muy adecuado para hacer desaparecer las eflorescencias de carbonatos). Debe primero aplicarse un cepillado en seco para eliminar las sales precipitadas, después empapar la pared con agua limpia para impedir que la superficie del muro absorba el ácido en exceso, a continuación se aplica el ácido diluido y por último se lava bien el muro otra vez con agua limpia para arrastrar el exceso de ácido. C).- El tratamiento con soluciones de siliconas, que se realiza principalmente con el fin de impermeabilizar el ladrillo, ha resultado también eficaz para combatir las eflorescencias. Ahora bien, este tratamiento es ineficaz si se aplica cuando las eflorescencias ya se han producido. Por esta razón se recomienda efectuar el tratamiento de os ladrillos en la misma fábrica. Por tratamiento con siliconas se logra que se desplace la zona de evaporación desde la superficie del ladrillo hacia su interior. De esta forma, las sales solubles ya no se depositan sobre la superficie, sino en el interior de la pieza, haciendo que dichas eflorescencias permanezcan invisibles. D).- Cuando aparecen manchas verdosas, debidas a vegetación, en paredes muy húmedas, se puede aplicar una solución diluida de carbonato de cobre que contenga un poco de amoníaco. Suele ser un tratamiento eficaz.


ELIMINACIÓN DE LAS EFLORESCENCIAS Se entiende por proceso de "curado" de eflorescencias a los procedimientos de lavado, raspado y/o recubrimiento que se aplican sobre una pared o productos de ladrillera "enfermos" en los que no ha sido posible prevenir o eliminar las eflorescencias durante su procesado y/o posterior puesta en obra. Es importante tener en cuenta que en este proceso el tipo de tratamiento es específico del tipo de eflorescencia que se haya producido en la pared o muro. Y que un tratamiento no adecuado puede dar lugar a la formación de otros tipos de manchas sobre la pared. En la Tabla 1 se resume brevemente el tipo de "curado" recomendado en cada caso.


Impregnación del hormigón con dispersiones plásticas. La impregnación transparente y fina basada en los aglutinantes que son usados en tintas en emulsión sella los poros en la superficie del hormigón y bloquea la liberación de hidróxido de calcio (ver Fig. 8). Aunque este tipo de impregnación normalmente tenga una vida de aproximadamente dos años, la eflorescencia es bloqueada durante más tiempo porque la carbonización en la superficie del hormigón habrá se desarrollado suficientemente para eliminar el peligro de más eflorescencias.


. LIMPIEZA. Una vez que se conoce cu谩l es el tipo de sal que produce la eflorescencia, de d贸nde procede la humedad, y reparada la causa que provoca su aparici贸n, se puede realizar la LIMPIEZA DE LAS EFLORESCENCIAS para devolver a la f谩brica su aspecto original.


ENSAYOS.

Mediante el ensayo descrito en la norma UNE 67029:1995 EX o NTC 4205, se puede determinar la eflorescencia en los ladrillos (que para los ladrillos “cara vista� adquiere una mayor importancia):


ANALISIS Y RESULTADOS. Dada la complejidad del proceso de formación de eflorescencias, el sistema empleado por las normas, para valorar la capacidad de eflorecer de elementos cerámicos, pétreos, o de hormigón, se basa en la estimación visual de la mancha con independencia de las sales depositadas en la superficie.


El método de ensayo, provoca un arrastre de las sales solubles contenidas en las piezas o los elementos, hacia la cara vista, mediante la evaporación del agua destilada contenida en una bandeja en la que se sitúa la pieza de canto, y en la que se ajusta el cierre de tal forma que solo la cara vista queda al descubierto con objeto de forzar la evaporación a través de la superficie. Transcurridos siete días, se ponen los ladrillos al horno y se comparan con la pieza patrón. La calificación de la pieza, se da en función de la intensidad y superficie afectada por la eflorescencia, de acuerdo con la siguiente tabla.


Los métodos y técnicas para la prevención de eflorescencias en productos de tierra cocida han sido recientemente objeto de detallada exposición, no sólo para los fabricantes de materiales de construcción, sino también para los que aplican los ladrillos en obra. La revisión aquí presentada, a modo de manual de consulta, pretende al mismo tiempo ser un punto de partida para que a este fenómeno tan antiguo como la historia del ladrillo se le dedique una mayor atención por parte de los investigadores y un mayor esfuerzo económico en I+D por parte de las industrias. El fenómeno de aparición de eflorescencias en materiales de arcilla cocida es bien conocido desde hace tiempo y se ha visto, en la presente revisión, que hay datos abundantes en cuanto a tipos, métodos de estudio y corrección en el proceso. Sin embargo, sigue siendo un fenómeno al que se han hecho pocos estudios aplicando los más modernos métodos de análisis. El mayor problema es no sólo la complejidad del fenómeno, sino las múltiples e interferentes causas que hacen que se produzca esta patología en ladrillos. Esto puede fácilmente llevar a la conclusión de que la eflorescencia puede ser evitada si se almacena los elementos en un lugar seco.

Eflorescencias  
Eflorescencias  

proyecto eflorescencias

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