Issuu on Google+

No. 605

Santiago de Cali, Mayo 22 del 2013 , Volumen 31 Año 17, nº 605

¿QUÉ ES UN EXCELENTE PROFESOR? - parte i ** Fase afectiva El aprehendizaje y la enseñanza son dos procesos centrales para la especie humana. De ellos depende ni más ni menos que la posibilidad de compartir conocimientos entre las personas: conocimientos originales extraídos, en no pocos casos, uno o más siglos atrás --esto es, muy antiguos--, al igual que los más recientemente obtenidos por innovaciones tecnológicas ocurridas a diario. Significa que la enseñanza y el consiguiente aprehendizaje le permite a cada nuevo individuo que nace al mundo adquirir su respectiva herencia cultural, humanizarse. Ambas palabras son centrales. El aprehendizaje es parte integral de la psicología, la enseñanza ocupa el lugar central de la pedagogía. De como se realice la enseñanza –el arte de enseñar-depende la velocidad y sobre todo de la calidad de dicha UNIAJC = E + D Órgano semanal de difusión de la Institución EDITOR Jairo Panesso Tascón

transferencia de conocimientos de una generación a otra. De un profesor que actúa como mediador cultural y de un o un conjunto de aprehendices, en su rol de herederos culturales. Para nada ambas palabras –enseñanza aprehendizaje- son secundarias; la enseñanza configura una disciplina científica: la pedagogía, que se ocupa precisamente del arte de enseñarle a otros. En sus dos versiones: como pedagogía, ciencia del QUÉ enseñar, como didáctica, ciencia del CÓMO enseñar. En este artículo únicamente nos interesa la segunda disciplina: la didáctica, el estudio de los mejores procesos para enseñar. Ahora bien, ¿es posible responder la ambiciosa pregunta del título?…, el núcleo de la pregunta didáctica. Muchos pensaríamos que no, sobre todo porque constituye la pregunta nuclear de la didáctica o del saber enseñar, para nada un asunto secundario. ¿Qué hace a un buen profesor? ¿Es posible responder con un sólido criterio científico? ¿O siempre su respuesta estará circunscrita a discusiones interminables, a variables personales, a contextos, a temas? Con alegría constato que tiene una respuesta clara y precisa. Además,

soportada por investigaciones empíricas, sólidas, realizadas durante décadas por el investigador Benjamín Bloom como líder de un enorme equipo de co investigadores, a las cuales se suman hoy otras muchas. En efecto, hace ya casi cuatro décadas, en 1977, Editorial Voluntad publicó en Colombia el libro Características Humanas y Aprendizaje Escolar, del investigador Benjamín Bloom, hoy imposible de conseguir. A mi criterio, una de las obras científicas fundamentales en educación y pedagogía, por ser la primera compilación extensa y sistemática de estudios e investigaciones serias relativas al arte de enseñar y al arte de aprender; en torno la pregunta nuclear de la didáctica: DE QUÉ DEPENDE QUE LOS ESTUDIANTES APRENDAN más y mejor? Libro prácticamente desconocido, al menos en mi país. En las mismas décadas de trajinar, conocer e implementar innovaciones educativas no conozco ningún pedagogo que cite dicha obra monumental. Incomprensible es que un trabajo de tal trascendencia didáctica pase desapercibida, mientras es norma buscar los fundamentos en estudios de profesionales ajenos al ámbito educativo y pedagógico. Por ejemplo, en los afamados “pedagogos” Piaget, Vigotsky o Ausubel. Hay una enorme distancia entre los planteaPasa a la pag. 2


… paso a paso caminando hacia la construcción de un nuevo futuro...

Santiago de Cali, Mayo 22 del 2013 , Volumen 31 Año 17, nº 605, página 2

LAS CUATRO ETAPAS DEL APRENDIZAJE ** El aprendizaje de una habilidad tiende a seguir cuatro etapas generales. Mientras lee estos párrafos, piense de qué manera el aprendizaje de una habilidad, como la de conducir, encaja en este marco. La primera etapa recibe el nombre de INCOMPETENCIA INCONSCIENTE : no sólo ignora usted lo que ha de hacer, sino que tampoco tiene ninguna experiencia de ello. Esta es la etapa de la ‘ignorancia dichosa’. Para un niño, la conducción de un coche es un misterio. La segunda etapa es la de la INCOMPETENCIA CONSCIENTE. Ha empezado usted a hacerlo y

no tardan en surgir los problemas. Esta etapa exige toda su atención consciente. Es la más incómoda, pero también es la etapa en que más aprende. Puesto que es incómoda, resulta importante que los formadores apoyen plenamente a los alumnos y les expliquen que esa incomodidad es señal de que están aprendiendo. Si la etapa de la incompetencia consciente se hace demasiado larga o demasiado incómoda, los alumnos pueden desalentarse, y por eso es importante dividir la habilidad en fragmentos manejables. A continuación se llega a la eta-

pa de la COMPETENCIA CONSCIENTE, en la que es usted capaz de hacerlo, pero aplicando atención y concentración. Por último, está la etapa de la COMPETENCIA INCONSCIENTE. La habilidad se convierte en una serie de hábitos automáticos y su mente consciente queda en libertad para escuchar la radio, mirar el paisaje o mantener una conversación mientras usted conduce. El conocimiento, como vemos, no significa sólo acumulación de información, sino competencia para la acción. ** Tomado de la revista de la aerolínea AVIANCA

¿QUÉ ES UN EXCELENTE PROFESOR? - parte i ** Viene de la pag 1

mientos y las preocupaciones de Bloom y las preocupaciones de “teóricos” educativos tan de moda como Piaget, Vigotsky, o Ausubel, todos psicólogos desconectados de las aulas de clase donde aprenden niños reales. Piaget, epistemólogo; Vigotsky, psicólogo del desarrollo; Ausubel, psicólogo educativo. Por su vocación y preferencia profesional, ocupados en cuestiones irrelevantes al momento de enseñar a niños a sumar, o enseñarles el concepto de clase social, o enseñarles a adultos destrezas para desarmar una nevera, o reponer un ventilador, o re armar el cableado del sistema eléctrico de un apartamento en construcción. O al enseñarle cualquiera de las mil quinientas tareas de aprendizaje –sí, ¡mil quinientas tareas de aprendizaje! -- que los aprehendices deben aprehender en su transitar y traji-

nar por la escuela, y muchos más en su preparación técnica, laboral o profesional. Disciplinas como la epistemología genética (Jean Piaget), la psicología del desarrollo (Lev Vigotsky), la psicología educativa (Jerome Brunner), poco tienen que ver con saber enseñar. Definitivamente no con la didáctica, el tema que nos ocupa. Si acaso, la misma relación que entre la fisiología del corazón y los mejores procedimientos quirúrgicos. Unos conocimientos básicos son imprescindibles en cuanto fundamentación, pero nunca reemplazan el saber tecnológico, el saber hacer, propio de la didáctica, única disciplina que nos ocupa aquí. Antes de iniciar nuestro recorrido le pregunto a usted, amable lector: ¿Se considera un excelente profesor? Me imagino que si comenzó a revisar este breve artículo sobre uno de los dos temas

nucleares de la pedagogía, la didáctica, es porque es profesor. En verdad -- y en rigor-- todos los humanos los somos, así este quehacer diario sea o no nuestra profesión. En tanto que compañeros, amigos, padres, gerentes…, cada uno de estos roles lleva implícita la labor educativa y auto educativa. Ningún humano se escapa a ella. Al inicio comenté que es consustancial a la especie, a las interacciones entre individuos, que nunca faltan. Sin embargo, es sorprendente que muy pocos de nosotros, incluidos quienes le hemos dedicado ya muchas décadas a esta bella profesión, podamos responder la pregunta del inicio: ¿Soy un excelente profesor? ¿Qué caracteriza a un excelente profesor? ¿Usted lo es? ¿Por qué si, por qué no? ** Miguel de Zubiría Samper . FUNDACIÓN INTERNACIONAL DE PEDAGOGÍA CONCEPTUAL ALBERTO MERANI Continua en el boletín 607


B605 docentes 150