Page 1


LA

CONJURACIÓN ANTICRISTIANA Tomo II


Mons. Henri Delassus

LA

CONJURACIÓN ANTICRISTIANA Tomo II

Asociación Pro Cultura Occidental, A.C. Guadalajara, Jalisco, México


Primera Edición 1910

ueda prohibída la reproducción parcial o total de esta obra por cualesquier medios, ya sea mecánico o digitalizado u otro medio de almacenamiento de información, sin la autorización previa por escrito del editor.

Copyright Derechos Reservados Segunda Edición Marzo de 2015 Asociación Pro Cultura Occidental, A.C. Avenida Américas #384 C.P. 44600 Tel. (0133) 3630 6142 Guadalajara, Jalisco, México www.editorialapc.com.mx apcbuenlibro@yahoo.com.mx

Impreso en México. Printed in Mexico.


ÍNDICE II CONSTITUCION Y MEDIOS DE ACCION DE LA FRANCMASONERIA CAPÍTULO XXIII Ventas y Alta Venta................................................................. 15 CAPÍTULO XXIV La obra específica de la Alta Venta....................................... 35 CAPÍTULO XXV La prudencia masónica........................................................... 47 CAPÍTULO XXVI El supremo atentado............................................................... 57 CAPÍTULO XXVII Futilidad de los esfuerzos contra la cátedra de Pedro....... 71 CAPÍTULO XXVIII Corrupción de las costumbres.............................................. 79 CAPÍTULO XXIX Corrupción de las ideas.......................................................... 99 CAPÍTULO XXX Corrupción de las ideas (continuación) II. Iniciaciones....................................................................... 115 CAPÍTULO XXXI Corrupción de las ideas (continuación) III. La máquina de corromper............................................ 123


CAPÍTULO XXXII Corrupción de las ideas (continuación) IV. Insinuaciones....................................................................... 139 CAPÍTULO XXXIII Corrupción de las ideas (continuación) V. Insinuaciones antitradicionalistas................................... 151 CAPÍTULO XXXIV Corrupción de las ideas (continuación) VI. Propaganda a través de la venta ambulante y de las escuelas..................................................................... 167 CAPÍTULO XXXV Corrupción de las ideas (continuación VII. La perversión del lenguaje........................................... 183 CAPÍTULO XXXVI Corrupción de las ideas (continuación) VIII. El espíritu masónico................................................... 195 CAPÍTULO XXXVII Corrupción de las ideas (continuación) IX. Masonismo y evangelio................................................. 209 III EL AGENTE DE LA CIVILIZACIÓN MODERNA LA CONSTRUCCIÓN DEL TEMPLO I. NAVE POLITICA CAPÍTULO CAPÍTULO XXXVIII Rumbo a un nuevo estado social........................................ 231 CAPÍTULO XXXIX El Estado, señor soberano de todas las cosas................... 243


CAPÍTULO XL La República universal.......................................................... 257 CAPÍTULO XLI La idea de la República universal en Francia..................... 271 CAPÍTULO XLII La República universal en vías de formación.................... 285 CAPÍTULO XLIII ¿Por cuál raza y por intermedio de cuáles pueblos?........ 303


LA CONJURACIÓN ANTICRISTIANA TOMO II EL TEMPLO MASÓNICO LEVANTADO SOBRE LAS RUINAS DE LA IGLESIA CATÓLICA Las puertas del infierno no prevalecerán contra Ella. (Mat. XVI, 18)

s


A María PRESERVADA DEL PECADO ORIGINAL EN PREVISIÓN DE LOS MÉRITOS DE NUESTRO SEÑOR JESUCRISTO Dijo Dios a la serpiente: Pondré enemistad entre ti y la Mujer, entre tu descendencia y la descendencia de Ella. Ella te aplastará tu cabeza. Y tú pondrás asechanzas contra su talón. (Gén. III, 15)

Société Saint Augustin – Desclée de Brouwer et Cia., Lille, 41, Rue du Metz NIHIL OBSTAT: Insulis, die 11 Novembris 1910 H. QUILLIET, s. th. d. Librorum censor

IMPRIMÁTUR Cameraci, die 12 Novembris 1910 A. MASSART, vic. Gen. Dommus Pontificiæ Antistes


SECRETERIA DI STATO DI SUA SANTITA Dal Vaticano, 23 octobre 1910 Monseñor, El Santo Padre Pío X recibió con paternal interés la obra intitulada: La Conjuración Anticristiana”, que me solicitasteis presentarle a vuestro nombre. Su Santidad os felicita afectuosamente por haber llevado a buen término la composición de esa obra importante y sugestiva, en secuencia de una larga serie de estudios que igualmente hacen honra a vuestro celo y vuestro ardiente deseo de servir a la causa de Dios y de la Santa Iglesia. Las ideas directoras de vuestro bello trabajo son aquellas que inspiran a los grandes historiadores católicos: la acción de Dios en los acontecimientos de este mundo, el hecho de la revelación, el establecimiento del orden sobrenatural, y la resistencia que el espíritu del mal opone a la obra de la Redención. Vos mostráis el abismo que conduce el antagonismo entre la civilización cristiana y la pretendida civilización que retrocede en dirección al paganismo. ¡Cuánta razón tenéis en establecer que la renovación social sólo se podrá hacer a través de la proclamación de los derechos de Dios y de la Iglesia! Al expresaros su gratitud, el Santo Padre hace votos de que podáis, con una salud siempre vigorosa, realizar ente-


ramente el plan sintético que trazasteis, y como señal de su paternal benevolencia, Él os envía la bendición apostólica. Con mis agradecimientos personales y mis felicitaciones, recIbíd, Monseñor, la certeza de mis bien devotos sentimientos en Nuestro Señor. Cardinal MERRY DEL VAL


II CONSTITUCIÓN Y MEDIOS DE ACCIÓN DE LA FRANCMASONERÍA


CAPÍTULO XXIII VENTAS Y ALTA VENTA1 El plan de desorganización total de la sociedad cristiana, que vimos expuesto en la correspondencia de los enciclopedistas y en los papeles de los iluministas, no fue abandonado ni en 1801, ni en 1814, ni en 1870. Nuestros lectores pudieron convencerse de eso a través de la rápida exposición que hicimos de la acción masónica durante todo aquel período. La Revolución del 89 no pudo realizar dicho plan completamente, y el instinto de conservación hizo que la sociedad entrase, si no en vías más directas, por lo menos en aquellas que parecían deberían apartarla del abismo en que ella estaba a punto de naufragar. 1

También se puede traducir como Logias y Alta Logia.

15


Mons. Henri Delassus Barruel, viendo llegar la reacción, hizo desde 1789 esta profecía que Joseph de Maistre formulaba a su vez con no menos seguridad: “Lo que los sectarios hicieron una vez, lo harán todavía, antes de que exploten de nuevo. Ellos buscarán en las tinieblas la realización del gran objetivo de su conspiración, y nuevos desastres enseñarán a los pueblos que la Revolución Francesa no fue sino el inicio de la disolución universal que la secta planea”. La difusión por todo el mundo del espíritu revolucionario que hace un siglo tuvo en Francia su primera explosión y que conducirá a la disolución universal, aparece en la hora presente muy amenazador a la vista de todos los sociólogos y hombres de Estado tanto del antiguo como del nuevo mundo. Las ideas que circulan actualmente, anuncian nuevos desastres, más extensos y más radicalmente destructores que los de fines del siglo XVIII en los hechos que producen: hechos premonitorios nos indican lo que esas ideas encierran y nos advierten para dónde nos convidan. Hoy, como en el siglo XVIII, esas ideas son elaboradas en las sociedades secretas e introducidas por ellas en todos los países, así como en todas las clases sociales. Antes del 89, vimos a los sectarios destilando sus venenos en las academias volterianas, en las logias masónicas y en las logias iluministas, después las inocularon en el cuerpo social haciendo que casi pereciera por causa de ello. Vimos, en el período que se extiende de 1802 hasta nuestros días, las mismas ideas reaparecer y tomar cuerpo, ora en una institución, ora en otra. Hoy, llegamos al punto de oír proclamar hasta en el Parlamento la certeza de que de esta vez se arruinará definitivamente la religión; en otros lugares no se considera la cuestión bajo ese aspecto, sino que se dice que es necesario derrumbar todo el orden social, abolir la familia y la propiedad, para sustituir todo lo que existe desde el

16


La Conjuración Anticristiana Tomo II inicio del cristianismo, desde el comienzo del nuevo mundo incluso, por un estado de cosas que evitan definir2. Los que manifiestan esos designios son evidentemente los herederos de los enciclopedistas, de los iluministas y de los jacobinos, por lo menos cuanto a las ideas y a las intenciones. ¿Son ellos más que eso? ¿Existe entre éstos y aquéllos un vínculo social que los hace ser un mismo cuerpo, un mismo ser, queriendo hacer en el siglo XX lo que hicieron en el siglo XVIII? El mismo objetivo, igualmente confirmado de una y de otra parte y deseado de una manera continua, bien parece revelarnos la presencia de un solo y mismo agente. Para creer en esa identidad, disponemos de sospechas más que razonables. Poseemos, por lo menos relativamente a los años transcurridos entre la Restauración y la caída del poder temporal de los Papas, documentos semejantes a la correspondencia de Voltaire y a los Escritos aprehendidos por la Corte de Baviera. Por semejante suerte, ellos cayeron en las manos de la Autoridad Pontificia, y al igual que el gobierno de Baviera publicó lo que él había obtenido, así los Papas Gregorio XVI y Pío IX hicieron publicar, como veremos, aquellos documentos que la Providencia colocó en sus manos. Relativamente a los tiempos que se siguieron a la usurpación piamontesca, esto es, aquellos en que nos encontramos, no tenemos aun, para convencernos de la permanencia de ese organismo, sino la luz de los hechos, pero ella no es muy clara. Su principal factor propulsor estaba situado, dijimos, en el siglo XVIII, en Baviera y movido por la mano de Weishaupt. En la época de la Restauración lo vimos transportado para Italia. Hoy, su acción se hace sentir sobre todo en Francia,

2 Nota nuestra: Téngase en cuenta que esta obra fue escrita en 1910, siete años antes que el comunismo marxista conquistase el poder en Rusia desde donde se extendió por gran parte del mundo entero.

17


Mons. Henri Delassus pero podemos creer que la mano que le da el impulso está en otra parte. La masonería es cosmopolita. Ella arma conspiraciones y actúa contra la Iglesia en todos los países. Ella juró aniquilarla completamente y, consecuentemente, por todas partes. Pero si la masonería está presente y actuando en todos los puntos del universo, ella no se conduce en todas partes de la misma manera. Como Claudio Jannet observó con mucha razón, ella tiene sus centros de dirección y sus teatros de operación. Los centros de dirección están disimulados en los países protestantes. Ahí se encuentran los más secretos refugios de la secta, ahí se preparan las revoluciones que deben explotar en otras partes. Los teatros de operación son ordinariamente países católicos, particularmente Francia, España, Portugal, en una palabra, los países latinos más impregnados de la civilización cristiana; es contra ellos que la masonería internacional siempre ha apuntado sus más formidables baterías3. Con relación a la época de que nos iremos a ocupar, es Italia la que se agita, y sus principales instrumentos son el Carbonarismo y la Alta Venta, a la cual fue dada la misión otrora confiada al Iluminismo. El Carbonarismo fue una sociedad más secreta dentro de la asociación secreta de la masonería. “La Francmasonería, dice Copin-Albancelli, es un edificio maquillado que, deliberadamente deja ver a los profanos una fachada extraña e hipócrita, y que abre a los FF.·. los apartamentos, cuyas 3 Es del interés de la masonería internacional, para el fin a que ella se propone, mantener el orden exterior en los países protestantes, en cuanto revoluciona los países católicos. Por ahí vemos que es preciso pensar de los textos entusiastas sobre la superioridad de las naciones anglosajonas, del sistema americano, etc. etc. En una revista muy difundida, una pluma ingenua escribía recientemente, a propósito de los francmasones perseguidos: ¡esa filoxera no se pega en las viñas americanas! Esas declaraciones son de naturaleza para tranquilizar, divirtiéndolos, a los jefes de las sociedades secretas.

18


La Conjuración Anticristiana Tomo II centenas de puertas, más o menos disimuladas en la pared, permanecen perpetuamente cerradas”. De tal suerte que existen dos masonerías: 1ª Aquella que se nos permite ver, porque no lo pueden hacer de otra manera, y que se manifiesta a través de sus propios templos (ayant pignon sur rue), boletines, revistas, hasta incluso de los volúmenes sabiamente preparados, fiestas y convenciones, por una organización puramente administrativa de logias, de consejos y de obediencias. 2ª Aquella que está cuidadosamente escondida, no solamente a los profanos, sino también a la gran mayoría de los afiliados. Es característica particular de la Francmasonería no ser una única asociación, sino varias asociaciones, organizadas por la superposición de grupos, de los cuales los superiores constituyen sociedades secretas para los inferiores. El Carbonarismo, uno de esos grupos superiores a las logias, fue creado para trabajar para el derrumbe de todos los tronos y sobre todo por el aniquilamiento del poder pontificio, arco de bóveda del orden social. La Alta Venta fue, dentro del Carbonarismo, una sociedad más secreta aún, recibiendo instrucciones más misteriosas y más precisas para dirigir los esfuerzos del Carbonarismo y de la Masonería y hacerlos convergir para el fin que acabamos de señalar. En las sociedades cristianas, tal cual la sabiduría de los siglos y el espíritu del Evangelio las había constituido, las relaciones establecidas entre el poder civil y el poder religioso para el bien del pueblo hacían con que la autoridad temporal representase para el catolicismo y para el ideal cristiano una primera defensa. Así, destruirlo, matando a los reyes y quebrando sus tronos, fue la primera obra emprendida por la Francmasonería. Vimos en qué día y a través de cuáles conspiradores fue decretada la muerte de Luis XVI. El asesinato del duque d’Enghien y del duque de Berry, que le siguieron, la conspiración permanente de las sociedades secretas contra 19


Mons. Henri Delassus los Bourbons de Francia, España, Portugal, Nápoles y Parma, en todos los lugares terminaba con la expulsión de ellos a través de ríos de sangre y de las más innobles traiciones, no pueden dejar ninguna duda sobre el sentido de la divisa masónica: Lilia pedibus destrue; y, como dice Deschamps, constituirá eterna alabanza de la más antigua, de la más gloriosa, de la más paternal de las estirpes reales el haber sido escogida como primer objetivo en la derrumbe de la religión y de la sociedad por los fanáticos facinerosos que, bajo el nombre de masones, de carbonarios, juraron destruirla. Derribar los tronos fue la obra más particularmente destinada a los carbonarios. A la Alta Venta le fue encomendada hacer desaparecer el poder temporal de los Papas y aquella otra tarea, aún más audaz y más increíble, la de corromper a la Iglesia Católica en sus miembros, en sus costumbres e incluso, en sus dogmas4. Cuando la caída de Napoleón llevó a Francia a la Restauración de los Bourbons, la Francmasonería temió, a pesar de las precauciones que supo adoptar, un movimiento de retroceso de la obra revolucionaria en toda Europa. Los pueblos vieron la paz suceder a las más terribles guerras, la prosperidad renacer del seno de las ruinas, la felicidad, durante tanto tiempo ausente, esparcirse poco a poco. La opinión pública, volviendo a las ideas monárquicas y religiosas en Francia, Italia, España y Alemania, comprendía que todos los males habían venido por el abandono de los principios sobre los cuales la sociedad había hasta entonces reposado. Los jefes supremos de la secta se dijeron para sí mismos que no podían dejar ese movimiento contrarevolucionario esparcirse y desarrollarse. Resolvieron no solamente estancarlo, sino retomar la ofensiva. El poder oculto reabrió las logias que se habían cerrado, en cuanto los miembros de las 4 Nota nuestra: Es lo que persiguió el Modernismo y cuyo éxito vemos culminado en la realización del Concilio Vaticano II.

20


La Conjuración Anticristiana tomo 2  
La Conjuración Anticristiana tomo 2  

Existe una lucha entre la civilización cristiana que está en posesión del estado y la civilización moderna que quiere suplantarla; ¿cuál ser...

Advertisement