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3 de Enero de 1945

JAN Diario Nacional Se conmemora un año del trágico accidente ferroviario. Hoy, día 3 de enero, ha transcurrido un año desde el más trágico y de mayor magnitud accidente ferroviario que se ha dado en España. El accidente ha consistido en la colisión del ferroviario localizado en Torre del Bierzo (León) dentro del túnel número 20 de la línea Palencia-La Coruña. La colisión ha sido entre un tren de correos, una

locomotora en maniobras y un tren de mercancías.

El incendio que se desató a continuación convirtió al túnel 20, conocido también como túnel de Peña Callada en un horno quematorio en el que quedaron

atrapados decenas de viajeros de todas las edades entre los que se encontraban militares y empleados de Renfe. El número oficial de víctimas mortales fue de 78 muertos según la Autoridad Judicial. Sin duda, ha sido el peor desastre ferroviario que ha asolado a nuestra España.

La escritora Carmen Laforet recibe el Premio Nadal por su novela Nada. 3 de enero de 1945


¡Por una España grande! Tras estos últimos tres años, la situación económica en la que se encuentra España es preocupante. El gasto en armamento, soldados y su abastecimiento debe recuperarse para que nuestra nación marche prósperamente y destaque como potencia mundial. Sin embargo, todavía se están

destinando numerosas cifras de dinero para llevar a cabo las ejecuciones del bando contrario. Este hecho impide reponerse de una guerra en la que los vencidos ya no suponen ningún peligro para la patria. Además se necesitan numerosos esfuerzos para lograr este auge económico. Para

Editorial del Diario Nacional Jano.

ello, pueden resultar necesarios y provechosos los encarcelados, que pueden ser sometidos a duros trabajos que sólo supondrá un beneficio para la patria. De esta forma, España se recuperará con creces bajo las bases nacionales. ¡Viva España Grande!


3 de enero de 1945

Los “topos” en la guerra Las consecuencias de cualquier conflicto armado siempre van a tener un desenlace catastrófico, y más si es a escala nacional como el caso de la Guerra Civil. Se han estimado sobre unos 500.000 muertos que supone el coste demográfico que ha provocado la guerra. Además, esta guerra supuso una catástrofe económica en la destrucción del tejido industrial, en la destrucción de viviendas y el aumento de la deuda externa y pérdida de las reservas de oro del Banco de España. La guerra se ha convertido en una fuente de traumas psicológicos tanto para combatientes como para la

población civil. Además de los traumas psicológicos que ha supuesto para los que han sobrevivido al conflicto.

Entre 1936-1939 podemos observar en la tabla el Porcentaje considerable de combatientes de ambos bandos que padeció el estrés de combates, que a su vez, acabó produciendo el síndrome de estrés postraumático. Los combatientes tienen que soportar

tras la guerra, además del destrozo moral que se han generado, la humillación social por su condición de vencido. Éste estado en el que se encontraban los vencidos se nutría del terror, y con el avance de las tropas franquistas los grandes movimientos de los refugiados se dieron en la zona republicana, donde la población, atemorizada, abandonaba sus hogares para escapar de la ocupación franquista y la posterior represión. Estos refugiados republicanos eran conocidos como “topos”. Estos topos se refugiaban en montes, desvanes, sótanos, despensas,


etc. Muchos no salían durante años, y otros, en cambio, hacían

algunas salidas disfrazados. La vida en la oscuridad no fue nada fácil, y éstos tenían el papel de la mujer (limpiar, cuidar a los hijos, cocinar, etc) mientras su esposa salía a la calle a trabajar y ganarse la vida. La mayoría de los refugiados se concentraban en la zona de Cataluña y Levante; además, tenían problemas organizativos que conllevaban proporcionar

alimentación, alojamiento,

sanidad,etc. Ante la imposibilidad de evacuar al conjunto de población civil, se optó por dar prioridad a los niños y de ese modo han sido embarcados cerca de 13.000 niños. Finalmente, miles de soldados se concentraron en Cataluña para cruzar la frontera francesa y

3 de enero de 1945 así, multitud de personas de todas las edades abandonaron España para buscar refugio en el país vecino. Pero ante todo, Franco tuvo un papel fundamental en ésta época por la que estamos pasando ya que gracias a él, se llevaron a cabo grandes reformas por nuestra patria. Por ello, solo me queda decir, ¡Viva España! Fdo: Elena Morilla Ruiz


3 de enero de 1945

Entrevista a Juan Domingo Perón En estos duros momentos que estamos atravesando de crisis en un ámbito general, tanto económica, como demográfica, así como de subsistencia, etcétera, nos debemos aferrar a cualquier atisbo de recuperación. A estas fechas, este atisbo de recuperación viene de la mano del militar argentino Juan Domingo Perón. Gracias a él, han sido posibles la firma de sendos tratados que financiarán al régimen del Generalísimo en materia de alimentos y provisiones. Este ilustre hombre, ha permitido que la

decadencia en la que se había sumido el régimen del Caudillo debido al alto costo que supuso tanto la Guerra Civil como la II Guerra Mundial, impedirá que muchos españoles mueran de hambre, que es una de las graves situaciones de la España actual, la España de la posguerra.

Tenemos el honor de que esta figura emblemática haya aceptado ser entrevistado para este periódico por

nuestra periodista Bárbara González: B: Me gustaría empezar la entrevista con una vista a su pasado. En 1942 ganó las elecciones argentinas apenas cuatro meses después de su encarcelamiento por posibles pensamientos revolucionarios, aunque gracias a la huelga general que convocaron los ciudadanos lo dejaron en libertad tan solo renunciando a sus cargos militares. ¿Qué fue lo que le llevó a centrarse en la política? Y sobre todo, ¿por qué se decidió, después de ser elegido, por una política fascista, en vez de la


conservadoramoderada que había llevado a cabo? J: En primer lugar, siempre he mostrado mi devoción por los regímenes de Mussolini y Hitler y siempre tuve en mente orientar mi política hacia ese ámbito. Lo que sí reconozco es que desde que me encarcelaron, hasta que se llevaron a cabo las elecciones, transcurrieron apenas cuatro meses. Es por ello por lo que no tuve tiempo de definir completamente los objetivos de mi partido. Es por ello por lo que en cuanto asumí el cargo emprendí una importante política de estatizaciones acorde con la

corriente mundial en ese sentido. B: Y bien, ¿por qué decidió llevar a cabo la firma de tratados para ayudar a los ciudadanos españoles?

J: Como ya he dicho antes, me considero devoto de este tipo de régimen, por lo que si está en mi mano ayudar a países dictatoriales lo haré siempre. B: Bien, ¿considera que el plan económico de fomento de la industria y el 3 de enero de 1945

estímulo del mercado interno que usted ha llevado a cabo en Argentina sería más adecuado para los españoles que la inversión de gran capital en defensa y armamento? J: Mi política es intentar autoabastecernos sin necesidad de depender de otras potencias, aunque comprendo que en un continente como Europa con apoyos mutuos entre vuestras principales potencias ese no sea vuestro problema esencial. B: ¿Cuáles cree que han sido las causas para que España se haya visto en esta situación? J: Bueno, creo que es evidente que la principal causa ha


sido la posguerra. Al fin y al cabo, lo que conlleva son pérdidas materiales y humanas sin precedentes. Esa fue una de las causas por las que acepté a renunciar a

mis cargos en el ejército y centré mi carrera en la vida política. B: Pues para finalizar, le doy las gracias por habernos concedido su entrevista y por la ayuda ofrecida a España

3 de enero de 1945

J: Ha sido un placer.

Entrevista realizada por Bárbara González para el Diario Nacional Jano. 3 de enero de 1945

Crónica: La posguerra de un niño


“No olvides quienes son los más perjudicados en esto...” Ver a esos niños desnutridos, desarrapados, con ojos ansiosos de curiosidad inmersos en profunda soledad y tristeza fue lo que encontré en Lorenzo y sus amigos. Lorenzo, un pequeño que nació en 1933, que vive su infancia en plena guerra, posee rasgos angelicales, ojos verde profundo, piel suave, cara debilitada por la situación y ansias de poder liberal la mente. Estudia en un colegio dirigido por sacerdotes, su profesor es el “hermano Salvador”, bueno donde los haya, educado a través de los ideales de la iglesia, algo común en esta época. Fui una tarde cualquiera, corría una brisa suave, de

esas que transmiten abandono, los pequeños se encontraban en un parque sombrío, faltaban risas en ese lugar.

Esa ausencia de sonrisas era causada por la situación existente. Me acerqué con temor y recelo a ellos, pensaba que me rechazarían, no confiarían en mí, sin embargo, todo lo contrario, me aceptaron como a un niño, como a un infeliz más. Me senté junto a Lorenzo, todos miraban el recorrido que hacían unas hormigas Todo era silencio, aunque pude romperlo sacando de mi bolsillo un bollo

tierno y un pedazo de chocolate. Me comentó que llevaba dos días sin comer debido a que su madre había sido despedida en la tienda de lencería en la que trabajaba, a causa del suicidio de su padre Ricardo Mazo, joven Republicano, canalla que se oponía al gobierno del Generalísimo, y por ello vivía a hurtadillas, en una pequeña habitación de menos de 5 metros cuadrados que se había construido tras el armario. Vivía con temor, psicológicamente destrozado, con miedo a ser descubierto y con ello asesinado. ¿Es humana esta situación?, del mismo modo, ¿pensáis que es mejor morir de pie o vivir arrodillado? Estos niños no tienen la inocencia y


la imaginación propia de unos niños de su edad, la guerra se las ha arrebatado. Sin embargo, por desgracia, conocen el hambre, la sangre, la muerte, la prostitución, el miedo, el tormento, la soledad, la violencia... Al observar a Lorenzo y cómo la guerra lo está marchitando y quemando por dentro, afectando de tal modo que pasa a ser un cuerpo andante, carente de alegría, euforia y ganas de vivir, lo primero que pensé fue “¿Por qué?” “¿Qué culpa tiene esta pobre criatura de nacer en ese año y en estas circunstancias?” Ninguna.

Por ellos se debe mantener al margen a todo pequeño, crear un muro entre el soldado y la sangre, y los niños y la inocencia. Para ello se podría construir más zonas verdes en las que pudieran jugar y evadirse por un instante de lo que ocurre. Por otra parte, dichas construcciones beneficiarían al país ya que reduciría el paro y con ellos habría un crecimiento de nuestra maravillosa España. Del mismo modo el sistema educativo debería alejar a estos niños de la 3 de enero de 1945 guerra como he dicho anteriormente. Se tienen que sentir protegidos, informados y sobre todo sentirse niños, ya que en muchos casos tienen que asumir papeles que no les corresponden como cabeza de familia, y comienzan a trabajar desde

niños ya que las situaciones familiares les obligan (padres fallecidos, familiares con amputaciones de miembros y con ello marginados de cualquier trabajo, niñas que se ven obligadas a introducirse en la prostitución...) Es triste, muy triste y doloroso, ver como pequeños que no pueden con una hoz, trabajan en el campo a pleno sol y se desvanecen por estar desnutridos, o cómo esas pequeñas con dulzura en sus gestos e inocencia en sus actuaciones se ven obligadas a estar vagando por la calles, expuestas a que cualquier desaprensivo la encuentre y la marchite, o bien la humille con toda impunidad. Esto mancha la gran imagen de España,


por ello debe ser atajado drástica y rápidamente. Para terminar dejo una frase para haceros reflexionar queridos lectores.

Espero la respuesta de alguno de 3 de enero de 1945 vosotros expresándome vuestras opiniones, si ningún pudor, reparo o temor.

“Gobernar es pactar: pactar no es ceder”

Por María Correa

3 de enero de 1945

Piensa y luego actúa


Quizás algún día os habréis encontrado en una situación un tanto extraña, por extraña me refiero a fuera de lo común en vuestras vidas, algo que jamás hubierais imaginado. Me refiero a una situación desagradable y temeraria, algo que sucede inesperadamente y que debes actuar antes de pensar. En mi caso sucede muy a menudo, me levanto por la mañana pensando cuantos serán hoy. Camino hacia mi querido consultorio donde ejerzo como médico para una gran población, necesitada tanto de mi ayuda como de mis palabras. Pero no todo son bonitas

palabras, el caso que vengo a exponer está más allá de todo esto. Un lunes cualquiera, me acerque a mi consultorio y allí me esperaban dos mujeres junto a un hombre mal herido, me acerqué y pregunté por él, más las mujeres solo lloraban para que lo ayudase. Me resultó extraño que no quisiesen decirme nada más y rápidamente deduje el porqué, era un Rebelde. Ante tal conjetura aparté a las mujeres y metí al hombre en la consulta. Revisé sus heridas, algunas de ellas solo eran raspones pero la más grave era un disparo. Esto me alertó ya que mis suposiciones

estaban en lo cierto. ¿Qué debería hacer

un médico ante tal situación? La respuesta fue clara, me marché de aquel lugar y avisé a unos guardias sobre los hechos. Éstos se llevaron al hombre a rastras hacia el cuartel más cercano. Hoy vuelve a ser lunes, todavía me pregunto por qué actué de eso modo, pero mi cabeza me sigue repitiendo las mismas palabras. Como Médico y responsable de la vida de muchos ciudadanos, mi deber era hacerlo, los motivos estaban claros. Para mí, toda

aquella persona que escoja una forma de vida o de pensamiento concreto ha de ser consecuente con ello y afrontar sus acciones. Porque si no, ¿qué sentido tiene actuar de una


manera y luego arrepentirte de ella? Deberíamos reflexionar bien sobre esto. Para mí no existe la palabra cobardía ya que de cada acción que hacemos deberíamos estar orgullosos, no obstante no todas las personas cometen actos honrosos, ya que a veces por su manera de pensar, ponen en

en cuenta estos detalles sino quiere acabar como aquel hombre mal herido. Todo el mundo sabe que no todos somos iguales pero en cambio todos queremos lo mismo, vivir con tranquilidad en un estado de bienestar tanto físico como mental. No todo el mundo consigue ese sentimiento de tranquilidad, yo mismo me incluyo ¿Por qué? Muy simple. A los que ejercemos esta profesión siempre llevaremos en

actos, es decir, transportaremos un cadáver a las espaldas. Con los años cada vez pesará menos la carga pero pensaremos, al menos yo, que hicimos todo lo que estuvo en nuestras manos para ayudarlo.

Emilio Martínez Sanz , Doctorado en Medicina Febrero de 1950

riesgo su bienestar y el de los demás. Opino que el pueblo Español debería tener más

3 de enero de 1945 nuestra conciencia todos nuestros

3 de enero de 1945

En la guerra no hay


victorias. El gobierno de nuestro Generalísimo Franco, consolidado tras la guerra que acabamos de vivir, ha logrado el orden y la paz que durante tantos años era deseada. Sin embargo el costo de este orden ha sido un tanto elevado. Sin duda, nuestra patria necesitaba un dictador como Franco, pero, ¿necesitaba una guerra de tres años? Es por ello que quiero hacer una reflexión sobre la siguiente idea: ¿hay en una guerra vencedores y vencidos? Los nacionalistas que han apoyado sin precedente a nuestro dictador, se consideran victoriosos tras haber conseguido su propósito, pero,

¿realmente han logrado la victoria si ellos también están sufriendo las consecuencias que esta guerra está acarreando? Las consecuencias de una guerra siempre serán nefastas para ambos bandos, y sobre todo para el país.

Es por ello que planteo la posibilidad de poder alcanzar el poder sin necesidad de generar una guerra. Puesto que sin guerra podríamos evitar centenares de pérdidas humanas, heridos, traumas psicológicos, en definitiva, daños de grandes

magnitudes. Si evitásemos todo este tipo de acontecimientos, podríamos haber evitado la grave crisis demográfica que azota hoy día. También debemos destacar la carestía que se ha producido, que trae como consecuencias familias desahuciadas y provoca en ellas el más hostil estado de desesperación. Es por ello que mantengo que en la guerra no hay vencedores. Sí, el bando que se hace con el poder, pero, ¿a costa de qué? De que entre los “vencedores” hayan familias desconsoladas cuyos cabezas de familia, hijos, primos, tíos jamás vuelvan a casa, familias que se han quedado sin casas, sin hogar, padres sin pan con el que


alimentar a sus hijos, etc. Considero que el coste es desorbitadamente elevado.

3 de enero de 1945

La guerra es un sinónimo de miseria, desolación, penuria y tristeza, y lo más frustrante es la elevada cantidad de tiempo que tras una guerra debe pasar el país para al menos estar como antes de la misma.

Pero como bien he mencionado al principio, bien es cierto que a este país le hacía falta un régimen como el del Caudillo, pero no una guerra. Colaboración especial de Marta Rodríguez.

Periódico  

Trabajo tercer trimestre.