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Bernardette Tristan Amiel

TEORIAS DE LA ALTERIDAD

WINTER 2009


“.. Tú y el otro son uno, Siempre lo han sido y siempre serán, Solo piensas que no lo eres.” Padre Thomas Keating

Consideremos la estrecha relación entre la antropología y a la alteridad como algo más allá de la metodología, consideremos esta relación como un estrecho lazo emocional, en donde la alteridad es dadora de vida a la pregunta antropológica y la antropología como descendiente de la alteridad, evoluciona o se establece en lo aprendido de ella, permitiendo que en esta estrecha relación se produzcan criterios que dan argumento a la definición y forma de las posibles y diversas identidades que surgen y se funden en otras nuevas en el transcurso de la historia y desarrollo de la ciencias antropológicas. Analizar el papel que la alteridad tiene en las ciencias sociales y la capacidad que se desarrolla a partir de ella para el reconocimiento del Yo y de su diferenciación con el Otro para establecer una identidad dominante, es parte importante para la creación de imágenes de las culturas. Podemos delimitar tres corrientes de la alteridad en la antropología; la antropología evolucionista, que consideraba al otro en una etapa evolutiva inferior a la del observador, la antropología funcionalista, con representantes como Bronislaw Malinowski, la cual entiende al “otro” como lo diverso y la antropología estructuralista, con Claude-Levi Strauss como exponente donde la diferencia con


el otro (culturas primitivas y las culturas presentes) está en quienes poseen el “capital cultural” entendiendo que la otredad está confeccionada por la sociedad occidental. Para Krotz el ver a otros seres humanos como “otros” es reconocer a los seres completamente diferentes como iguales, es la constatación de las diferencias y esta se da gracias al Viaje gracias al cual, se puede experimentar lo ajeno. El Viaje para el antropólogo y la comunidad que observa, tiene consecuencias observacionales sobre el conocimiento del otro y en base al principio antrópico la alteridad seria entonces directamente proporcional a la distancia que hay entre esta y el observador y es por lo tanto consecuencia de las teorías cosmológicas del momento. La alteridad y la antropología están en un momento de transición, donde la percepción de la alteridad como una subordinación del uno con el otro, (occidental-no occidental) requiere de ser vista mas allá de la subordinación sino como un proceso de comunicación social complejo y en el cual los espacios en los que se da son más recurrentes y están sujetos al observador, La pregunta antropológica se encuentra afectada por el observador y su percepción equilibrada o imaginaria del otro. Plantear la alteridad desde la antropología con una influencia cuántica es verla como una válvula de control de la realidad donde existan tantas realidades como dominios de explicación pueda el observador proponer. La pegunta antropológica se ha dado mirando hacia las diferencias de los otros, quienes pertenecían a


pueblos diferentes, sin embargo los nuevos espacios entre pueblos se han estrechado y la otredad parece quedar en el interior en algunos casos, generando la necesidad de nuevas perspectivas y quizá nuevas necesidades epistemológicas para crear la imagen de la alteridad. Para una antropología en búsqueda de la sobrevivencia de su campo, en tiempos de la supramodernidad 1, donde lo denominado exótico por la mirada occidental está desapareciendo o fundiéndose en nuevos espacios globales, la alteridad se modifica también y nos puede llevar a considerar que la otredad no está en encontrar lo diferente para conocer el Yo, sino que conocer el Yo (que siempre han estado ahí) me dará mejor conocimiento del Otro, esto desde una perspectiva cuántica de los sistemas sociales y del universo, la cual podría llevaría a la antropología a una alteridad de sí misma como ciencia, creando un nuevo perfil del observador (motor del estudio etnológico) y su impacto en el observado (sujeto del cual el observador hace consciencia de él) para encontrar un nuevo camino de desarrollo de la antropología donde lo exótico se traslade a una nueva otredad interdisciplinaria, cuyos espacios y tiempos se comparten en los que Augé 2 denomina no-lugares para lograr un dialogo continuo de la ciencia social con los sujetos sociales. La identidad requiere de la presencia de los otros para su existencia y para la antropología el circulo de comunicación entre estos es lo que da lugar a la observación de alteridades. 11

Marc, Augé, El sentido de los Otros. Introduce el termino supramodernidad para los tiempos actuales.

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“Etnología de la proximidad” Aplicación de la otredad en casa.


La antropología trata ahora no solo con la alteridad sino con los espacios que esta ocupa, los cuales tienen un nuevo sentido social. La alteridad y la identidad se forman ahora a través de lo que Auge denomina Exceso: Exceso de Tiempo, Exceso de Espacio y Exceso de Individualismo, teniendo ahora no una alteridad salvaje no occidental sino a un “otro” global, está en todos lados, está cerca y también está lejos. Ahora el otro más lejano no es tan diferente de los otros más cercanos. Este otro global, es el que pone al antropólogo ante una alteridad imprevista, fuera de la necesidad occidental de definirse con respecto al otro lejano, ahora el otro es parte del uno y es esto lo que lleva al científico social a re-escribir sus proyectos y repensar los objetivos. La importancia del Otro está en el reconocimiento de las cualidades y beneficios de nosotros y la protección contra el peligro que representa el otro y sus diferencias para el observador. El procedimiento de reconocimiento de la alteridad en la antropología es la observación y la abstracción de la realidad a percepciones, conceptos y decisiones que nos permiten manipular el medio que nos rodea. En si el conocimiento del otro conlleva la intención de controlarlo, pensando en que un individuo no es sin lo social y lo social no puede existir sin individuos, poder mantener este círculo social requiere del control de los otros, de aquellos que no pertenecen al grupo y que pueden poner en peligro los medios de control


conocidos per se. El conocimiento de la alteridad no solo otorga identidad al grupo, añade la posibilidad de protegerse de él. La alteridad se ha modificado en relación a las necesidades del mundo occidental de protegerse, incrementarse, desarrollarse e inclusive fusionar culturas diferentes y que por otredad han sido consideradas de menor importancia o con menores capacidades cognoscitivas o de desarrollo, pero útiles para establecer la plataforma de desarrollo del grupo dominante (el grupo del observador). El conocimiento y reconocimiento de la alteridad da lugar a la explicación o validación del sistema social del cual es parte el observador (antropólogo) y justifica la efectividad de la normatividad del grupo en relación al barbarismo que puede mostrar el otro “salvaje” 3 o de inferior desarrollo al del observador. La complejidad actual de la alteridad está en que el otro no es inferior o exótico, sino globalizado, en donde el otro puede mirar y analizar a su alteridad aun cuando este se encuentre en un grupo dominante y aun cuando el otro tenga sus limitantes al respecto, también tiene a sus propios observadores. La alteridad tiene dos lados, como en una moneda, contrapuestos pero solo por momentos cuando el observador hace sus elecciones y gana conocimiento especifico sobre una de estas caras y sin embargo ambos son parte de un mismo objeto en la aldea global. La alteridad ha sido y aun es una puerta a la comunicación, han permite un reacomodo de los lazos sociales y de los organismos comunicacionales entre el 3

Roger Bartra define “salvaje” como la encarnación de la otredad y punto de partida para la identidad y configuración del Yo europeo.


observador el grupo al cual pertenece y los otros. Esta interacción entre el otro y el uno da lugar a la realidad. Dentro de esta observación científica de la alteridad es donde la antropología se encuentra con la necesidad de plantear la pregunta de forma diferente, de forma que le permitan relacionarse con otras disciplinas o ciencias duras, las cuales han sufrido de igual forma de sus propias evoluciones y que por momentos las acercan a concepciones sociales y universales de la existencia. Tomemos por ejemplo, la alteridad afectada por la cuántica, lo cual afecta en cierta medida el método etnográfico de la antropología (si no es que ya lo hizo) consecuentemente la identidad de las alteridades cambia. Los lazos sociales, sus organismos y formas de comunicación se reorganizan en relación a la perspectiva que se tenga del otro. La alteridad no solo en una visión filosófica del grupo, sino la herramienta que permite la relación entre culturas diversas. La alteridad le da la oportunidad al observador (antropólogo) no solo de mediar entre grupos, para lograr una mejoría entre ellos, sin importar quien domina y quien es dominado, sino de que el grupo al que pertenece pueda ser otro con respecto a si. La selección de las observaciones hechas al respecto ha creado y creara la metodología interdisciplinaria requerida para el conocimiento de la actual otredad global. A diferencia de la ciencia clásica que considera una separación absoluta del observador y el observado, podemos decir que el campo de las ciencias requiere


de la interdisciplinariedad, la cual puede facilitarse partiendo de que el observador y el observado son correspondientes y relativos al sistema de referencia bajo el que se mira a los observados formando una regla de comunicación. Reorientar la pregunta antropológica bajo una perspectiva más consciente de los cambios que el observador produce en lo que mira ofrece una oportunidad para reavivar la antropológica como ciencia en países Latinoamericanos, donde la antropología busca ganar su propio espacio, analizando una alteridad independiente de los miedos y necesidades occidentales. La alteridad no solo permite la identidad nacional , también la diversidad interna de la nación la cual se ve afectada por el espacio y tiempo en el que se da la observación. El reto de la alteridad en una época globalizada, en donde la individualidad es prioridad en el grupo se vuelve la observación del otro más cercano, menos exótico y mas similar al observador.

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Hopenhayn, M. (2008). Transculturalidad y Diferencia (el lugar preciso es un lugar movedizo) . John, E. El observador, una vision interdisciplinaria. Krotz, E. (1994). Alteridad y Pregunta Antropologica. Revista Alteridades , 5-11. Malagon, F. A. (2006). 多Antropologia historica, antrohistoria....? Marc, A. (1994). El sentido de los Otros. Paidos Iberica Ediciones . Marc, A. (2008). Tourism could well be the last utopia. (E. Alloa, Entrevistador) Mena, J. L. (1996). Antropologia y Alteridad. De la naturaleza humana a la normalidad social. Revista de Filosofia (12), 79-91. Wolf, F. A. (2009). http://www.fredalanwolf.com/. Recuperado el Enero de 2009


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