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El Coraz贸n de una Madre...

Una madre amorosa es paciente con la falta de madurez de sus hijos y es amable incluso cuando ellos no lo son.

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Por: Brenda Barragan Fotografia: Tania Lembo

07/11/2012 17:04:46


Si le hablo a mis hijos de lo que está bien y lo que está mal, pero no tengo amor, soy como el timbre de la puerta o como ollas golpeando en la cocina. Y a pesar de que sé las etapas por las que van a pasar, y conozco los dolores del crecimiento, y puedo contestar a todas sus preguntas acerca de la vida, y me considero una madre dedicada, pero si no tengo amor, no soy nada. .

El amor de una madre es algo que no se acaba... Existe una ternura perdurable en el amor que siente una

madre hacia un hijo, que trasciende al resto de los afectos del corazón. Es un amor que no se deja enfriar por el egoísmo, ni se deja acobardar por el peligro, ni se debilita por causa de lo que carece de valor, ni se apaga por causa de la ingratitud. La madre sacrificará toda comodidad a su conveniencia, renunciará a todo placer, se gloriará en su fama y se exaltará en su prosperidad y si la adversidad se ceba sobre él, ella le querrá incluso más, por causa de su desgracia. Y si su nombre queda manchado por la ignominia, a pesar de ello, ella lo seguirá amando y guardándolo como un tesoro. Y si el mundo entero le deja de lado, ella será el mundo entero para él. Sea como fuere, no hay lugar para presentar la resignación, le ha tocado a usted representar para siempre su papel de madre. El amor de una madre es algo que no se acaba, ni siquiera cuando sus hijos se hacen mayores ni cuando se marchan. Dios plantó el amor de una madre a tal profundidad que sus raíces se encuentran en lo más hondo de nuestros corazones. No hay lugar para presentar la renuncia, para abandonar ni para escapar. Continúe enviándole mensajes de cariño. Continúe manifestando lo que siente en su corazón, continúe plantando y regando las semillas. Continúe mandando sus mensajes de cariño y plantando semillas de amor en su familia. No espere demasiado a cambio y no se sentirá decepcionada, pero continúe plantando semillas porque no está usted sola en esa labor. Hay miles de madres que se esfuerzan por hacer de éste un día significativo, así que hágalo ¡plantando su amor en otros! Sé que a muchas le funciona y también le funcionará a usted. Alégrese de tener un corazón de madre porque su amor es especial

“Madre es alguien que nos quiere y nos cuida todos los días de nuestra vida. Y llora de emoción porque nos acordamos de ella una vez al año”

Una madre amorosa es paciente con la falta de madurez de sus hijos y es amable incluso cuando ellos no lo son; una madre amorosa no tiene celos de la juventud de sus hijos, ni la usa como arma arrojadiza cada vez que se sacrifica por ellos. Una madre amorosa no empuja a sus hijos para que hagan las cosas a su manera, no se muestra irritable, incluso cuando la varicela la ha mantenido encerrada en casa con tres niños pequeños llorando y quejándose durante dos semanas y no se muestra resentida con el hijo que trajo la aflicción a la casa, en primer lugar. Una madre amorosa no se siente aliviada cuando su hijo desagradable acaba por desobedecerla directamente y ella puede castigarle, sino que se regocija con él cuando colabora más con ella. . De niños creemos que mamá todo lo puede, que no siente cansancio, que no sufre... esa imagen que guardamos de ella con el tiempo no coincide con la que vemos cuando pasan los años... Entonces descubrimos que mamá también sufre, se cansa, está triste, no tiene fuerza, calla ocultando el dolor... La vemos como un héroe sobrevivir a grandes tragedias, llevarnos de la mano conteniéndonos y mostrándonos la vida siempre del lado más bello... De niños no entendemos sus lágrimas... de adultos nos preocupan... o no las comprendemos... Así como nosotros necesitamos tantas veces de la protección de esos brazos fuertes, de la comprensión de nuestros gestos o de nuestros silencios, de nuestro dolor... ella también nos necesita... Por eso debemos detenernos y observarla... abrazarla y hacer que sienta que estamos allí... que nos importa, que es valiosa... y de esta forma regresaremos a ella el más hermoso sentimiento que nos enseñó, el sentimiento que lleva paz y tranquilidad en los momentos difíciles de la vida, el que nos contiene, el que minimiza el dolor, el que nos hace luchar por nuestros sueños e ideales... pero por sobre todo nos enseña a dar sin pedir nada a cambio.

Atte: El amor.

-M. J. Lobato 13

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amor de madre